{"id":21497,"date":"2023-09-11T22:55:26","date_gmt":"2023-09-11T22:55:26","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3513724-11-10\/"},"modified":"2023-09-11T22:55:26","modified_gmt":"2023-09-11T22:55:26","slug":"3513724-11-10","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3513724-11-10\/","title":{"rendered":"35137(24-11-10)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 N\u00ba \u00a035.137 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA N\u00ba. 385 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., veinticuatro (24) de noviembre \u00a0de dos mil diez (2010). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala examina los presupuestos jur\u00eddicos, \u00a0l\u00f3gicos \u00a0 y \u00a0 argumentativos \u00a0 expuestos \u00a0 por \u00a0 el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0Leonor \u00a0 Rueda \u00a0 de \u00a0Campos \u00a0y \u00a0Ram\u00f3n \u00a0Alberto Campos Orozco, con el fin \u00a0de \u00a0resolver \u00a0sobre la admisi\u00f3n de las demandas de casaci\u00f3n presentadas contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0del \u00a0Distrito Judicial de \u00a0Bucaramanga \u00a0que \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la dictada por el Juzgado 7\u00ba Penal del Circuito de \u00a0la \u00a0misma \u00a0ciudad \u00a0y \u00a0los \u00a0conden\u00f3, \u00a0en \u00a0calidad de coautores, por el delito de \u00a0fraude procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LOS HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Fueron \u00a0narrados \u00a0as\u00ed en el fallo de primera \u00a0instancia \u00a0y \u00a0retomados \u00a0por \u00a0el \u00a0ad-quem: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCon \u00a0una \u00a0estrecha \u00a0relaci\u00f3n de amistad \u00a0entre \u00a0las \u00a0familias \u00a0RUEDA \u00a0DE CAMPOS Y ANAYA ACUYA, en mayo de 1997 la se\u00f1ora \u00a0MYRIAM \u00a0ANAYA \u00a0ACU\u00d1A, \u00a0se \u00a0constituy\u00f3 en deudora de la se\u00f1ora LEONOR RUEDA DE \u00a0CAMPOS, \u00a0recibiendo \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0el \u00a0cheque \u00a0N\u00ba. \u00a02847564 \u00a0por \u00a0la \u00a0suma \u00a0de \u00a0$5.980.000,00, \u00a0como \u00a0respaldo del dinero que entreg\u00f3 en efectivo en calidad de \u00a0mutuo, \u00a0la \u00a0denunciante \u00a0diligenci\u00f3 \u00a0el \u00a0t\u00edtulo \u00a0a \u00a0excepci\u00f3n \u00a0de la fecha de \u00a0exigibilidad, la cual dej\u00f3 en blanco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente \u00a0cuando \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0ANAYA \u00a0realiz\u00f3 \u00a0un \u00a0abono \u00a0por valor de $1.480.000 junto con los intereses respectivos \u00a0gir\u00f3 \u00a0el \u00a0cheque \u00a0N\u00ba. 0186093 a nombre del se\u00f1or RAM\u00d3N ALBERTO CAMPOS OROZCO \u00a0por \u00a0el \u00a0saldo, \u00a0es decir por $4.500.000.00 el cual dejaba sin efecto el primero \u00a0cartular, \u00a0de igual manera se gir\u00f3 con fecha en blanco, del abono del capital o \u00a0de \u00a0 los \u00a0 intereses \u00a0 nunca \u00a0se \u00a0generaron \u00a0recibos \u00a0que \u00a0pudieran \u00a0probar \u00a0los \u00a0pagos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0se\u00f1ora \u00a0Myriam \u00a0Anaya Acu\u00f1a continu\u00f3 \u00a0efectuando \u00a0abonos al saldo de los $4.500.000, abonos que realizaba en efectivo, \u00a0en \u00a0ocasiones \u00a0envi\u00e1ndolos \u00a0con \u00a0un \u00a0empleado \u00a0de \u00a0la acreedora, el se\u00f1or JUAN \u00a0CARLOS \u00a0OJEDA, \u00a0otras \u00a0veces \u00a0directamente los jueves cuando se reun\u00edan como de \u00a0costumbre \u00a0y \u00a0cuando \u00a0el saldo de la deuda estaba en $200.000 pesos, a petici\u00f3n \u00a0de \u00a0la acreedora realiz\u00f3 una compra de unos cuadros en el almac\u00e9n Mar\u00eda Jos\u00e9 \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a04 \u00a0de octubre de 1998 quedando de este modo finiquitada la obligaci\u00f3n \u00a0contra\u00edda \u00a0con \u00a0la \u00a0denunciada, \u00a0sin \u00a0que \u00a0esta \u00faltima devolviera los t\u00edtulos \u00a0valores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 2002 la se\u00f1ora LEONOR RUEDA y el \u00a0se\u00f1or \u00a0RAM\u00d3N \u00a0ALBERTO \u00a0CAMPOS OROZCO instauraron demanda Ejecutiva Singular de \u00a0Menor \u00a0cuant\u00eda \u00a0en \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Octavo Civil Municipal de Bucaramanga, bajo el \u00a0Radicado \u00a0N\u00ba. \u00a01247-2000, \u00a0cuyos \u00a0t\u00edtulos valores base de la acci\u00f3n civil son \u00a0los \u00a02 \u00a0cheques \u00a0girados \u00a0de la cuenta corriente del Banco Uni\u00f3n Colombiano que \u00a0tuvo \u00a0 la \u00a0 se\u00f1ora \u00a0 MYRIAM \u00a0 ANAYA \u00a0ACU\u00d1A \u00a0en \u00a0el \u00a0a\u00f1o \u00a01997.\u201d1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Leonor Rueda de \u00a0Campos \u00a0 y \u00a0Ram\u00f3n \u00a0Alberto \u00a0Campos \u00a0Orozco \u00a0fueron \u00a0vinculados al proceso mediante \u00a0indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a05 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a02005 la Fiscal\u00eda 18 \u00a0Seccional \u00a0 de \u00a0Bucaramanga \u00a0los \u00a0llam\u00f3 \u00a0a \u00a0juicio \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0fraude \u00a0procesal2. \u00a0Esa \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0fue \u00a0confirmada el 16 de febrero de 2006 por la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a03\u00aa Delegada ante el Tribunal Superior de la misma ciudad3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Agotada \u00a0la \u00a0audiencia p\u00fablica, el 20 de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02008 \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a07\u00ba \u00a0Penal \u00a0del Circuito de Bucaramanga profiri\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0en la que los hall\u00f3 penalmente responsables del delito en menci\u00f3n y \u00a0los \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a048 \u00a0meses \u00a0de prisi\u00f3n, multa de 200 salarios m\u00ednimos legales \u00a0mensuales \u00a0vigentes \u00a0e inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por t\u00e9rmino igual a la privativa de libertad. Les concedi\u00f3 prisi\u00f3n \u00a0domiciliaria4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. El defensor com\u00fan recurri\u00f3 el fallo y el \u00a0Tribunal \u00a0 Superior \u00a0 de \u00a0 Bucaramanga \u00a0 lo \u00a0 confirm\u00f3 \u00a0 el \u00a0 27 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a020105. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LAS \u00a0DEMANDAS6 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0las dos demandas contienen \u00a0cargos \u00a0muy similares, sus fundamentos presentan algunas variaciones, por lo que \u00a0se resumir\u00e1n en forma separada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0A \u00a0favor \u00a0de \u00a0Ram\u00f3n \u00a0Alberto \u00a0Campos \u00a0Orozco \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0La \u00a0casaci\u00f3n discrecional: \u00a0Teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0el \u00a0delito tiene una pena m\u00e1xima de 8 \u00a0a\u00f1os \u00a0-dice \u00a0el \u00a0demandante-, \u00a0procede la casaci\u00f3n discrecional. En ese orden, \u00a0pide \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0intervenir para proteger y garantizar derechos fundamentales \u00a0que fueron quebrantados con el fallo recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Explica que a Campos \u00a0Orozco \u00a0se le viol\u00f3 el debido proceso, dentro del cual \u00a0est\u00e1 \u00a0inmerso \u00a0el \u00a0de \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica. \u00a0Ello \u00a0tuvo \u00a0lugar \u00a0por \u00a0fallas en la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la sentencia que resulta contraria a la realidad y a la l\u00f3gica \u00a0jur\u00eddica. \u00a0Adicionalmente, \u00a0se \u00a0dej\u00f3 de aplicar el principio de presunci\u00f3n de \u00a0inocencia, \u00a0 porque \u00a0 no \u00a0hay \u00a0prueba \u00a0que \u00a0acredite \u00a0en \u00a0grado \u00a0de \u00a0certeza \u00a0su \u00a0responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0omiti\u00f3 \u00a0valorar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0material \u00a0de \u00a0las pruebas testimoniales y documentales y afirm\u00f3, contrario a la \u00a0verdad, \u00a0que el proceso ejecutivo fue iniciado por los dos procesados, cuando lo \u00a0cierto \u00a0 es \u00a0 que \u00a0 solo \u00a0 lo \u00a0 promovi\u00f3 \u00a0 Rueda \u00a0de \u00a0Campos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0 \u00a0Los \u00a0 \u00a0cargos: \u00a0 \u00a0Propone \u00a0siete, \u00a0seis \u00a0de \u00a0ellos por violaci\u00f3n indirecta, y uno por \u00a0violaci\u00f3n directa, que sustenta as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n directa \u00a0<\/p>\n<p>Primero. \u00a0Falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de los art\u00edculos 29 de la Constituci\u00f3n, \u00a06 y 7 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0\u201cfalla \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n\u201d \u00a0est\u00e1 \u00a0determinada \u00a0por \u00a0\u201clos \u00a0errores \u00a0en \u00a0que \u00a0incurre \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0sentenciador en la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0las \u00a0 pruebas \u00a0 que \u00a0 sustentan \u00a0 el \u00a0 fallo\u201d7. Ning\u00fan \u00a0testimonio \u00a0le \u00a0endilg\u00f3 \u00a0a \u00a0su defendido responsabilidad o \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0ella no puede deducirse por su condici\u00f3n de \u00a0esposo \u00a0 de \u00a0 Leonor \u00a0 Rueda \u00a0 de \u00a0Campos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0 \u00a0pesar \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 a-quo \u00a0reconoci\u00f3 en los considerandos de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la duda, en la parte resolutiva ignor\u00f3 el in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo. \u00a0Es \u00a0as\u00ed como \u201cel fallador tuvo en \u00a0cuenta \u00a0al \u00a0atribuir \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0al \u00a0se\u00f1or \u00a0RAM\u00d3N \u00a0ALBERTO CAMPOS \u00a0OROZCO, \u00a0 que \u00a0 este \u00a0 no \u00a0 particip\u00f3 \u00a0 como \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda \u00a0ejecutiva\u2026\u201d8. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal incurri\u00f3 en error al afirmar que \u00a0el \u00a0proceso \u00a0civil lo iniciaron los esposos, \u201ccuando \u00a0la \u00a0verdad \u00a0es \u00a0otra, \u00a0el \u00a0proceso ejecutivo solo lo instaur\u00f3 la se\u00f1ora LEONOR \u00a0RUEDA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 DE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CAMPOS\u201d9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0indirecta: \u00a0 \u00a0Se \u00a0violaron \u00a0los \u00a0art\u00edculos 29 de la Constituci\u00f3n, 6 del C\u00f3digo \u00a0Penal y 232 y 238 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo. \u00a0 Falso \u00a0raciocinio \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0rendido \u00a0por Myriam Anaya \u00a0Acu\u00f1a, Karina Tatiana Reyes y Henry Reyes Olivar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La censura se contrae a la credibilidad que el \u00a0Tribunal \u00a0dio a esas pruebas y si los procesados \u201cson coautores del delito por \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0 cual \u00a0 \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0 \u00a0les \u00a0 \u00a0 \u00a0conden\u00f3\u201d10. \u00a0 Luego \u00a0 de \u00a0describir \u00a0lo \u00a0manifestado \u00a0por \u00a0Myriam \u00a0Anaya Acu\u00f1a, seg\u00fan lo entendi\u00f3 el Tribunal, se\u00f1ala \u00a0que \u00a0el \u00a0yerro \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0porque \u00a0a \u00a0juicio \u00a0del fallador sus aseveraciones \u00a0concuerdan \u00a0con las de Juan Carlos Ojeda Herrera. Adem\u00e1s, porque dio por cierto \u00a0hechos \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 tuvieron \u00a0ocurrencia \u00a0y, \u00a0sin \u00a0prueba \u00a0alguna, \u00a0\u201cafirma, \u00a0en \u00a0un \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0que \u00a0existe coherencia en el \u00a0testimonio \u00a0con \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0rendida \u00a0por \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0LUZ ARACELI CASTRO \u00a0PEREZ\u201d11. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0analizar \u00a0los \u00a0testimonios de Juan Carlos \u00a0Ojeda \u00a0y \u00a0de Myriam Anaya Acu\u00f1a y determinar que coinciden con los de\u00a0 Luz \u00a0Areli \u00a0Castro \u00a0P\u00e9rez, \u00a0Henry \u00a0Reyes Olivar y Karina Tatiana Reyes, incurri\u00f3 en \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0porque en su \u201caf\u00e1n de desatar la \u00a0segunda \u00a0instancia\u201d \u00a0no \u00a0advirti\u00f3 \u00a0el \u00e1nimo de los \u00a0declarantes \u00a0de \u00a0enga\u00f1ar y de perjudicar a los encartados. Esos testimonios son \u00a0preacordados, \u00a0de \u00a0o\u00eddas \u00a0y otros de referencia que no dan seguridad jur\u00eddica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se le rest\u00f3 credibilidad a lo manifestado por \u00a0Antonio \u00a0Aranda \u00a0Chaparro, vigilante del edificio, respecto a que nunca recibi\u00f3 \u00a0dineros \u00a0de \u00a0la \u00a0acusada, y el fallador no precis\u00f3 cu\u00e1les fueron las reglas de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0utilizadas. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0ignor\u00f3 el contenido y alcance de esa \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0pues \u00a0\u00e9l dijo que no revisaba el contenido de los paquetes que se \u00a0dejaban a los residentes del edificio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se \u00a0le \u00a0dio \u00a0importancia al testimonio de \u00a0Yolanda \u00a0Barrera de Ladino y se desconfi\u00f3 del rendido por Daniel Antonio Campos \u00a0Orozco \u00a0cuando asever\u00f3 que en 1984 le compr\u00f3 un lote a los procesados para que \u00a0le \u00a0prestaran dinero a Myriam Amaya, solo porque el mentado pr\u00e9stamo tuvo lugar \u00a013 \u00a0a\u00f1os \u00a0despu\u00e9s. \u00a0La \u00a0verdad \u00a0es que Ram\u00f3n Alberto \u00a0Campos \u00a0Orozco \u00a0le vendi\u00f3 el lote y fue con ese dinero \u00a0que \u00a0le hizo el pr\u00e9stamo a Myriam Anaya. La l\u00f3gica es que Daniel Campos ten\u00eda \u00a0el \u00a0dinero \u00a0y \u00a0por \u00a0ello lo prest\u00f3 o compr\u00f3 el lote y pod\u00eda prest\u00e1rselo a su \u00a0hermano \u00a0 (acusado) \u00a0 para \u00a0que \u00a0le \u00a0hiciera \u00a0un \u00a0pr\u00e9stamo \u00a0a \u00a0la \u00a0denunciante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0tuvo \u00a0por ciertos hechos que no \u00a0ocurrieron, \u00a0como \u00a0que \u00a0el \u00a0vigilante \u00a0recibi\u00f3 dineros; que su defendido no los \u00a0recibi\u00f3 \u00a0de \u00a0su hermano Daniel Antonio; que era solo una obligaci\u00f3n dineraria; \u00a0que \u00a0la \u00a0denunciante \u00a0cancel\u00f3 la totalidad de la misma, y que hizo un abono por \u00a0$1.480.000. \u00a0Se \u00a0equivoc\u00f3 al valorar las pruebas y se apart\u00f3 de los principios \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, de la ciencia y de las reglas de la experiencia. La regla de la \u00a0experiencia \u00a0 dice \u00a0que \u00a0los \u00a0conserjes \u00a0reciben \u00a0solo \u00a0los \u00a0paquetes \u00a0para \u00a0los \u00a0residentes \u00a0pero \u00a0no \u00a0que \u00a0est\u00e9n \u00a0autorizados \u00a0o \u00a0facultados \u00a0para abrirlos. Se \u00a0pregunta \u00a0el \u00a0censor \u00a0\u00bfbajo \u00a0qu\u00e9 \u00a0presupuesto \u00a0el \u00a0fallador \u00a0determina \u00a0que un \u00a0vigilante \u00a0est\u00e1 obligado a saber con grado de certeza que un paquete lleva o no \u00a0dinero? \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se desatendieron los argumentos v\u00e1lidos de la \u00a0defensa \u00a0consistentes \u00a0en \u00a0que \u00a0la \u00a0denunciante \u00a0y la acusada jugaban cartas dos \u00a0veces \u00a0a \u00a0la semana y sal\u00edan el fin de semana, por lo que no hab\u00eda raz\u00f3n para \u00a0que la primera enviara pagos parciales y no se extendiera recibos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0un \u00a0error \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio que los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0cargo \u00a0sean cre\u00edbles y no ocurra lo mismo con los de descargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercero. \u00a0 Falso \u00a0raciocinio \u00a0 al \u00a0 realizar \u00a0el \u00a0examen \u00a0de \u00a0la \u00a0personalidad \u00a0de \u00a0los \u00a0testigos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0argumento \u00a0serio y razonable el Tribunal \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0Antonio \u00a0Aranda \u00a0Chaparro \u00a0no es testigo fiable, pero acto seguido \u00a0sostuvo \u00a0 lo \u00a0 contrario, \u00a0 por \u00a0lo \u00a0que \u00a0viol\u00f3 \u00a0el \u00a0principio \u00a0l\u00f3gico \u00a0de \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n. \u00a0Es m\u00e1s, olvid\u00f3 indicar la regla para restarle credibilidad, y \u00a0el \u00a0solo \u00a0entorno \u00a0de sospecha del testigo no es raz\u00f3n suficiente para concluir \u00a0sobre su no confiablidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0 ad-quem \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por la denunciante es \u00a0cre\u00edble, \u00a0cuando en realidad solo genera incertidumbre, y se presume su mala fe \u00a0cuando \u00a0intenta \u00a0probar \u00a0que ten\u00eda una \u00fanica obligaci\u00f3n pero en realidad eran \u00a0dos. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0porque \u00a0quien \u00a0present\u00f3 la demanda ejecutiva fue \u00a0Leonor \u00a0Rueda \u00a0de \u00a0Campos, no \u00a0Ram\u00f3n \u00a0Alberto, \u00a0\u00e9ste s\u00f3lo \u00a0endos\u00f3 el cheque por el \u00faltimo valor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto. Falso juicio \u00a0de \u00a0existencia por omisi\u00f3n al apreciar los testimonios de Adela Rangel Garc\u00eda, \u00a0Orlando \u00a0 Medina \u00a0 Vergara, \u00a0 Juan \u00a0Carlos \u00a0Ojeda \u00a0y \u00a0Antonio \u00a0Aranda \u00a0Chaparro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No es posible fiarse de un testigo que cambia \u00a0su \u00a0versi\u00f3n. \u00a0Luego \u00a0de trascribir apartes de la declaraci\u00f3n de Antonio Aranda \u00a0Chaparro \u00a0y \u00a0de \u00a0Mar\u00eda \u00a0In\u00e9s Le\u00f3n Vargas, expresa que el fallador no compar\u00f3 \u00a0los \u00a0testimonios, \u00a0y \u00a0de ellos se desprende que la denunciante acud\u00eda dos veces \u00a0por \u00a0semana \u00a0al \u00a0apartamento de la acusada, por lo que no hab\u00eda raz\u00f3n para que \u00a0la \u00a0primera \u00a0dejara \u00a0abonos \u00a0con \u00a0el \u00a0celador. \u00a0Ello \u00a0denota que los pagos no se \u00a0hicieron y por ello se inici\u00f3 el proceso ejecutivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0testimonio de Adela Rangel Garc\u00eda no fue \u00a0valorado \u00a0con las reglas de la sana cr\u00edtica y el fallador no explic\u00f3 la raz\u00f3n \u00a0para desestimarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se \u00a0le \u00a0dio credibilidad al testimonio de \u00a0\u201cRoberto\u201d \u00a0(sic) \u00a0Medina \u00a0Vergara, quien asegur\u00f3 que no ha salido a recoger \u00a0dinero \u00a0alguno \u00a0a \u00a0la \u00a0Cl\u00ednica Bucaramanga u otro sitio. El error consisti\u00f3 en \u00a0valorar \u00a0la \u00a0\u00faltima versi\u00f3n de los testigos y tiene trascendencia porque si no \u00a0hubiese tenido ocurrencia el sentido del fallo ser\u00eda diferente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quinto. \u00a0 Falso \u00a0raciocinio \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Antonio \u00a0Aranda Chaparro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sus \u00a0 dichos \u00a0 fueron \u00a0valorados, \u00a0pero \u00a0no \u00a0comparados \u00a0con \u00a0los de los dem\u00e1s testimonios, y si la denunciante se ve\u00eda con \u00a0frecuencia \u00a0con \u00a0los procesados \u00bfpor qu\u00e9 ten\u00eda que dejar abonos parciales con \u00a0el \u00a0celador? \u00a0El \u00a0fallador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0\u201cerror de \u00a0inferencia \u00a0por \u00a0falso raciocinio\u201d porque desconoci\u00f3 \u00a0que \u00a0cuando son varias declaraciones, el testigo puede variar detalles, omitir o \u00a0agregar circunstancias, sin que ello le reste credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0yerro \u00a0tuvo \u00a0lugar \u00a0porque \u00a0\u201cSi \u00a0este \u00a0se \u00a0manifiesta, \u00a0como su nombre lo indica, en dejar de \u00a0considerar \u00a0un \u00a0medio \u00a0que \u00a0materialmente \u00a0obra en el proceso con capacidad para \u00a0afectar \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0es \u00a0claro que en ello se incurre por el \u00a0sentenciador \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0acusada, \u00a0cuando \u00a0arriba \u00a0a \u00a0la decisi\u00f3n de no \u00a0conceder \u00a0 credibilidad \u00a0 a \u00a0 este \u00a0 testimonio.\u201d12 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 fue \u00a0 una \u00a0 obligaci\u00f3n \u00a0 civil, \u00a0sino \u00a0dos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sexto. Falso juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por omisi\u00f3n al no tener en cuenta lo probado dentro del proceso \u00a0ejecutivo tramitado en el Juzgado 8 Civil Municipal de Bucaramanga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0proceso se demostr\u00f3, contrario a lo \u00a0afirmado \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0que \u00a0fueron \u00a0dos \u00a0obligaciones \u00a0distintas, por valores \u00a0diferentes \u00a0y \u00a0acreedores \u00a0dis\u00edmiles. \u00a0Otra \u00a0cosa fue el endoso que a su esposa \u00a0Leonor \u00a0 hizo \u00a0Ram\u00f3n \u00a0Alberto \u00a0del t\u00edtulo valor para que \u00a0lo cobrara judicialmente, luego \u00e9ste no fue sujeto procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El sentenciador err\u00f3 al no darle credibilidad \u00a0a \u00a0los \u00a0testimonios de Antonio Aranda Chaparro y Ram\u00f3n \u00a0Alberto \u00a0Campos \u00a0Orozco \u00a0y desconoci\u00f3 el contenido de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0descargo, \u00a0por \u00a0ejemplo \u00a0el \u00a0de \u00a0Orlando \u00a0Medina \u00a0Vergara. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00e9ptimo. \u00a0Falso \u00a0raciocinio \u00a0por desconocimiento de reglas de la sana cr\u00edtica en la apreciaci\u00f3n \u00a0de las pruebas en conjunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0no tuvo en cuenta el testimonio \u00a0que Orlando Medina Vergara rindi\u00f3 ante la Fiscal\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De no haber incurrido en los yerros descritos, \u00a0el \u00a0sentido \u00a0del \u00a0fallo \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0distinto, \u00a0pues \u00a0tendr\u00eda que haber dado \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0y a las pruebas de descargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0solicita a la Corte la casaci\u00f3n \u00a0oficiosa, \u00a0puesto \u00a0que tiene esa potestad trat\u00e1ndose de la causal tercera, y en \u00a0este \u00a0caso a Carlos Alberto se \u00a0le \u00a0viol\u00f3 \u00a0su \u00a0derecho \u00a0al \u00a0debido proceso y se desconocieron los principios de \u00a0presunci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0inocencia \u00a0 \u00a0e \u00a0 \u00a0indubio \u00a0 pro \u00a0reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 A \u00a0 favor \u00a0 de \u00a0 Leonor \u00a0 Rueda \u00a0 de \u00a0Campos \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0 Pide \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 oficiosa \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de la sentencia, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0216-3- y 220 porque a su prohijada se le viol\u00f3 el \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0as\u00ed \u00a0como los principios de presunci\u00f3n de inocencia e indubio \u00a0pro reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0La \u00a0casaci\u00f3n \u00a0discrecional: \u00a0Teniendo en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0el \u00a0delito \u00a0tiene una pena m\u00e1xima de 8 a\u00f1os -dice el demandante-, \u00a0procede \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0discrecional. \u00a0En \u00a0ese orden, pide a la Corte intervenir \u00a0para \u00a0 \u00a0 proteger \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0garantizar \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0procesada \u00a0 \u00a0sus \u00a0 \u00a0derechos \u00a0fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0le viol\u00f3 el debido proceso (art\u00edculo 29 \u00a0constitucional) \u00a0 y \u00a0 el \u00a0principio \u00a0de \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia, \u00a0porque no hay prueba que acredite en \u00a0grado \u00a0 de \u00a0 certeza \u00a0 su \u00a0 responsabilidad \u00a0a \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0dolo. \u00a0Solo \u00a0cobr\u00f3 \u00a0judicialmente \u00a0una \u00a0deuda \u00a0suya \u00a0y otra en calidad de endosataria. La duda nunca \u00a0fue \u00a0desvirtuada, \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0no \u00a0fueron valoradas bajo las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0y \u00a0otras \u00a0fueron \u00a0cercenadas. \u00a0Ello \u00a0tuvo \u00a0lugar \u00a0por \u00a0fallas \u00a0en \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la sentencia que resulta contraria a la realidad y a la l\u00f3gica \u00a0jur\u00eddica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0viol\u00f3 \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral \u00a0porque \u00a0solo \u00a0se \u00a0practicaron las pruebas que le conven\u00edan a la parte \u00a0civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0 \u00a0Los \u00a0 \u00a0cargos. \u00a0 \u00a0Propone \u00a0ocho, \u00a0uno \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0la violaci\u00f3n directa, y los \u00a0dem\u00e1s por violaci\u00f3n indirecta. Estos son sus argumentos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n directa: \u00a0<\/p>\n<p>Primero. \u00a0Falta de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de los art\u00edculos 29 de la Constituci\u00f3n, \u00a06 y 7 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 hay \u00a0 testimonio \u00a0 que \u00a0 le \u00a0 endilgue \u00a0responsabilidad \u00a0a \u00a0la \u00a0acusada \u00a0y \u00a0ella \u00a0no puede provenir por su condici\u00f3n de \u00a0esposa \u00a0de \u00a0Ram\u00f3n \u00a0Alberto Campos Orozco y por haber recibido en endoso el t\u00edtulo valor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0pesar \u00a0de que en la parte considerativa el \u00a0fallador \u00a0 reconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0certeza \u00a0o \u00a0la \u00a0duda \u00a0a favor de su defendida, no hizo efectiva la \u00a0consecuencia sustancial procedente en la resolutiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0atent\u00f3 \u00a0contra \u00a0el debido proceso porque \u00a0para \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0el \u00a0proceso \u00a0civil \u00a0lo \u00a0iniciaron \u00a0los esposos, \u201ccuando \u00a0 la \u00a0verdad \u00a0es \u00a0otra, \u00a0el \u00a0proceso \u00a0ejecutivo \u00a0solo \u00a0lo \u00a0instaur\u00f3 \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0LEONOR \u00a0RUEDA \u00a0DE \u00a0CAMPOS\u201d13, y \u00a0adem\u00e1s \u00a0habl\u00f3 de dos obligaciones cuando solo fue una. Ni la denunciante ni el \u00a0Estado lo probaron. Se viol\u00f3 la presunci\u00f3n de inocencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0indirecta. \u00a0 \u00a0Se \u00a0vulneraron los art\u00edculos 29 de la Constituci\u00f3n, 6 del C\u00f3digo \u00a0Penal y 232 y 238 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo. \u00a0Falso \u00a0raciocinio \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0\u201cla \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0suposici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0de\u201d14 \u00a0Myriam Anaya Acu\u00f1a, Karina \u00a0Tatiana Reyes, Henry Reyes Olivar y Antonio Aranda Chaparro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 censura \u00a0 se \u00a0 contrae \u00a0 \u2013dice- \u00a0a \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0dada a las \u00a0pruebas. \u00a0 \u00a0El \u00a0 \u00a0ad-quem \u00a0incurri\u00f3 en falso raciocinio por \u201csuposici\u00f3n\u201d porque: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aplic\u00f3 un m\u00e9rito persuasivo contrario a los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica y de la sana cr\u00edtica y supone \u00a0situaciones que no tuvieron ocurrencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirm\u00f3 que las aseveraciones de Myriam Anaya \u00a0concuerdan \u00a0con \u00a0las \u00a0de \u00a0Juan Carlos Ojeda Herrera, ex mensajero de la familia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otorg\u00f3 plena credibilidad a la denunciante y \u00a0a \u00a0su familia y dio por ciertos hechos que no tuvieron ocurrencia. Bajo un falso \u00a0raciocinio \u00a0por suposici\u00f3n admiti\u00f3 que hay coherencia en ese testimonio con lo \u00a0dicho por LUZ ARACELI CASTRO PEREZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consider\u00f3 \u00a0veraces \u00a0los \u00a0testimonios de Juan \u00a0Carlos \u00a0Ojeda \u00a0y Myriam Anaya Acu\u00f1a porque coinciden con los de\u00a0 Luz Areli \u00a0Castro \u00a0P\u00e9rez, \u00a0Henry \u00a0Reyes \u00a0Olivar \u00a0y \u00a0Karina \u00a0Tatiana Reyes, pero \u00e9stos son \u00a0preacordados, \u00a0de \u00a0o\u00eddas, \u00a0lo \u00a0que \u00a0les \u00a0resta seguridad jur\u00eddica. Adem\u00e1s, no \u00a0advirti\u00f3 \u00a0en \u00a0los \u00a0declarantes \u00a0\u00e1nimo \u00a0de \u00a0enga\u00f1ar \u00a0y \u00a0de \u00a0perjudicar \u00a0a \u00a0los \u00a0encartados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desatendi\u00f3 \u00a0el \u00a0contenido \u00a0y \u00a0alcance \u00a0de la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Antonio Aranda Chaparro y le rest\u00f3 credibilidad a sus dichos, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0a los de Daniel Antonio Campos Orozco. Se alej\u00f3 de las reglas de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0porque \u00a0al \u00a0existir defecto de conocimiento sobre los hechos, no \u00a0hay certeza sobre los mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No le dio importancia al testimonio de Yolanda \u00a0Barrera de Ladino. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desconoci\u00f3 \u00a0estas \u00a0reglas de la experiencia: \u00a0\u201c(i) \u00a0 \u00a0quien \u00a0adeuda \u00a0y \u00a0tiene la intenci\u00f3n de no cancelar la obligaci\u00f3n \u00a0miente, \u00a0se \u00a0desprende \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de la se\u00f1ora MYRIAM ANAYA ACU\u00d1A; \u00a0(ii) \u00a0 c\u00f3nyuge \u00a0e \u00a0hijo, \u00a0mientras \u00a0no \u00a0exista \u00a0entre ellos motivos de discordia, siempre respaldar\u00e1n con \u00a0sus \u00a0 testimonios \u00a0 a \u00a0su \u00a0c\u00f3nyuge \u00a0y \u00a0madre; \u00a0(iii) \u00a0si \u00a0la \u00a0se\u00f1ora MIRIAM ANAYA seg\u00fan su dicho le pag\u00f3 \u00a0la \u00a0totalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0a la se\u00f1ora LEONOR RUEDA DE CAMPOS, porqu\u00e9 \u00a0(sic) \u00a0raz\u00f3n, \u00a0entonces, \u00a0primero, \u00a0no \u00a0le \u00a0exige el cheque pagado a la misma y \u00a0segundo \u00a0porque \u00a0raz\u00f3n \u00a0le \u00a0gira un cheque valor al se\u00f1or RAMON ALBERTO CAMPOS \u00a0OROZCO, \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 valor \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0$4.500.000\u201d15. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desconfi\u00f3 de lo aseverado por Daniel Antonio \u00a0Campos \u00a0Orozco \u00a0e \u00a0ignor\u00f3 \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica porque le pareci\u00f3 \u00a0il\u00f3gico \u00a0aceptar \u00a0que los esposos Campos Rueda comprar\u00edan un lote en 1984 para \u00a0prestar \u00a013 \u00a0a\u00f1os \u00a0despu\u00e9s dinero a Myriam Amaya. Es posible que Daniel Campos \u00a0se \u00a0haya \u00a0equivocado \u00a0en \u00a0la \u00a0fecha, que haya guardado el dinero o que estuviera \u00a0nervioso, lo que no conduce a restarle confiabilidad a sus dichos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0apart\u00f3 \u00a0de \u00a0las \u00a0siguientes reglas de la \u00a0experiencia: \u00a0(i) un celador \u00a0no \u00a0abre \u00a0los paquetes dirigidos a los residentes de lugar donde trabaja y si se \u00a0le \u00a0dice \u00a0que \u00a0es \u00a0dinero, \u00a0debe \u00a0contarlo \u00a0y, \u00a0si \u00a0es \u00a0del \u00a0caso, dejar recibo; \u00a0(ii) \u00a0el celador no abrir\u00e1 \u00a0los \u00a0paquetes \u00a0sin \u00a0consentimiento \u00a0de \u00a0su \u00a0destinatario \u00a0y \u00a0si no se le informa \u00a0cu\u00e1nto \u00a0dinero \u00a0contiene \u00a0un paquete, no podr\u00e1 luego declarar o certificar que \u00a0all\u00ed \u00a0hab\u00eda \u00a0dinero \u00a0con \u00a0dinero; (iii) si \u00a0se \u00a0libra \u00a0un mandamiento de pago por dos obligaciones es porque \u00a0no es una sola y es viable su cobro por v\u00eda judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0un \u00a0error \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio que los \u00a0testimonios \u00a0 de \u00a0 cargo \u00a0 sean \u00a0 cre\u00edbles \u00a0 y \u00a0no \u00a0ocurra \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0con \u00a0los \u00a0dem\u00e1s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercero. \u00a0 Falso \u00a0raciocinio \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0examinar \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0hechos \u00a0 y \u00a0 la \u00a0 personalidad \u00a0 de \u00a0 los \u00a0testigos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluy\u00f3 \u00a0 el \u00a0fallador \u00a0que \u00a0\u201ces \u00a0una \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0que \u00a0ya \u00a0fue \u00a0pagada, \u00a0que \u00a0los \u00a0pagos los \u00a0recibi\u00f3 \u00a0 el \u00a0 portero \u00a0 del \u00a0edificio \u00a0Carmenza, \u00a0cuando \u00a0en \u00a0verdad \u00a0son \u00a0dos \u00a0obligaciones\u201d16. \u00a0Sin \u00a0argumento \u00a0serio \u00a0y \u00a0razonado \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0Antonio \u00a0Aranda Chaparro no es \u00a0testigo \u00a0fiable \u00a0pero \u00a0acto \u00a0seguido \u00a0afirma \u00a0lo \u00a0contrario, por lo que viola el \u00a0principio \u00a0l\u00f3gico \u00a0de no contradicci\u00f3n. Olvid\u00f3 indicar la regla para restarle \u00a0credibilidad. \u00a0El \u00a0solo \u00a0entorno de sospecha del testigo no es raz\u00f3n suficiente \u00a0para concluir sobre su no confiablidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el Tribunal lo dicho por la denunciante \u00a0es \u00a0cre\u00edble, \u00a0cuando \u00a0en realidad solo gener\u00f3 incertidumbre\u00a0 y se presume \u00a0la \u00a0mala \u00a0fe \u00a0cuando \u00a0intenta \u00a0probar \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0una \u00a0\u00fanica obligaci\u00f3n y en \u00a0realidad \u00a0son \u00a0dos, \u00a0una \u00a0generada \u00a0con \u00a0la acusada por $5.980.000 y otra con el \u00a0acusado por $4.500.000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 juzgador \u00a0se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0porque \u00a0quien \u00a0present\u00f3 \u00a0la \u00a0demanda \u00a0ejecutiva \u00a0fue \u00a0Leonor Rueda de \u00a0Campos, \u00a0no \u00a0Ram\u00f3n Alberto, \u00a0\u00e9ste \u00a0s\u00f3lo \u00a0endos\u00f3 \u00a0el cheque por el \u00faltimo valor. \u00a0Desconoci\u00f3 \u00a0las \u201cleyes de la experiencia de la sana \u00a0cr\u00edtica\u201d \u00a0y \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0de descargo porque quien \u00a0inici\u00f3 \u00a0el \u00a0proceso \u00a0ejecutivo \u00a0fue Leonor. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0omiti\u00f3 \u00a0valorar \u00a0el \u00a0contenido\u00a0 \u00a0material \u00a0de los \u00a0testimonios de descargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0trasgredi\u00f3 \u00a0los \u00a0criterios \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0expl\u00edcitamente \u00a0indic\u00f3 \u00a0iba \u00a0a tener en cuenta al momento de \u00a0estimar \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0en \u00a0particular \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n del conjunto probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto. Falso juicio \u00a0de \u00a0existencia por omisi\u00f3n al apreciar los testimonios de Adela Rangel Garc\u00eda, \u00a0Orlando \u00a0Medina \u00a0Vergara, \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0Ojeda, Antonio Aranda Chaparro y Mar\u00eda \u00a0In\u00e9s Le\u00f3n Vargas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0testimonios \u00a0no \u00a0se evaluaron en todo su \u00a0contenido \u00a0y \u00a0no \u00a0puede el Tribunal fiarse de un testigo que cambia su versi\u00f3n. \u00a0Luego \u00a0de \u00a0trascribir \u00a0apartes \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n de Antonio Aranda Chaparro, \u00a0expresa \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0no \u00a0compar\u00f3 \u00a0sus afirmaciones con las de los dem\u00e1s \u00a0testigos, \u00a0de donde se desprende que la denunciante acud\u00eda dos veces por semana \u00a0al \u00a0apartamento \u00a0de \u00a0la acusada, por lo que no hab\u00eda raz\u00f3n para que la primera \u00a0dejara \u00a0abonos con el celador. La conclusi\u00f3n es, que los pagos no se hicieron y \u00a0ello motiv\u00f3 el proceso ejecutivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quinto. \u00a0 Falso \u00a0raciocinio \u00a0\u201cpor \u00a0suposici\u00f3n\u201d \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n de las declaraciones de \u00a0Antonio Aranda Chaparro y Juan Carlos Ojeda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal no se\u00f1al\u00f3 las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0 utilizadas \u00a0 y \u00a0no \u00a0compar\u00f3 \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0Ojeda \u00a0\u201clleno \u00a0 de \u00a0 odio \u00a0y \u00a0de \u00a0venganza\u201d \u00a0con \u00a0los otros testimonios y no acogi\u00f3 la inferencia hecha por el \u00a0apelante. \u00a0 \u00a0Insiste \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0esas \u00a0 \u00a0declaraciones \u00a0 \u00a0\u2013no \u00a0 dice \u00a0 cu\u00e1les- \u00a0 surge \u00a0que \u00a0la \u00a0denunciante \u00a0frecuentaba \u00a0el \u00a0apartamento \u00a0de \u00a0los \u00a0acusados \u00a0los d\u00edas martes y \u00a0jueves \u00a0para \u00a0jugar \u00a0cartas, por lo que no era necesario que aqu\u00e9lla les dejara \u00a0dinero \u00a0con otras personas, pudiendo entregarlo personalmente. De lo anterior se \u00a0deduce \u00a0que \u00a0los \u00a0pagos \u00a0no \u00a0se \u00a0hicieron. Esa omisi\u00f3n afect\u00f3 el resultado del \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 el \u00a0 error \u00a0tiene \u00a0lugar \u00a0\u201cen \u00a0dejar \u00a0de \u00a0considerar \u00a0un medio que materialmente obra en el \u00a0proceso \u00a0con \u00a0capacidad para afectar las conclusiones del fallo, es claro que en \u00a0ello \u00a0se \u00a0incurre \u00a0por el sentenciador en la sentencia acusadas, cuando arriba a \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0no \u00a0conceder \u00a0credibilidad \u00a0estos \u00a0testimonios\u201d17. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se viol\u00f3 la regla de la experiencia seg\u00fan la \u00a0cual \u00a0\u201csi la se\u00f1ora Myriam Anaya Acu\u00f1a pago (sic) \u00a0o \u00a0no \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0o \u00a0de \u00a0si \u00a0eran \u00a0dos \u00a0obligaciones \u00a0o de si era una sola \u00a0obligaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0si \u00a0la pago (sic) porque (sic) no tiene recibos de pago, porque \u00a0(sic) \u00a0no \u00a0persigui\u00f3 \u00a0por \u00a0los mecanismos legales la expedici\u00f3n de recibos con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0de \u00a0los pagos parciales o la devoluci\u00f3n de los cheques\u201d18. \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0concluy\u00f3 \u00a0erradamente \u00a0que era una sola \u00a0obligaci\u00f3n, \u00a0pero \u00a0no \u00a0dijo \u00a0cu\u00e1les \u00a0fueron las reglas de la l\u00f3gica a las que \u00a0acudi\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sexto. Falso juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0al \u00a0no \u00a0tener \u00a0en cuenta lo probado en el proceso \u00a0ejecutivo tramitado en el Juzgado 8 Civil Municipal de Bucaramanga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En dicho proceso se demostr\u00f3, contrario a lo \u00a0afirmado \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0que \u00a0fueron \u00a0dos \u00a0obligaciones \u00a0distintas, por valores \u00a0diferentes \u00a0y \u00a0acreedores \u00a0dis\u00edmiles. \u00a0Cosa \u00a0diferente \u00a0fue \u00a0el endoso que a su \u00a0esposa \u00a0 \u00a0Leonor \u00a0 \u00a0hizo \u00a0Ram\u00f3n \u00a0Alberto \u00a0del t\u00edtulo \u00a0valor \u00a0 para \u00a0 que \u00a0 lo \u00a0 cobrara \u00a0judicialmente, \u00a0luego \u00a0\u00e9ste \u00a0no \u00a0fue \u00a0sujeto \u00a0procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0sentenciador no le otorg\u00f3 credibilidad a \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Antonio \u00a0Aranda Chaparro y Ram\u00f3n \u00a0Alberto \u00a0 Campos \u00a0 Orozco \u00a0y \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0 el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0descargo, por ejemplo de Orlando Medina Vergara. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0la \u00a0regla \u00a0de la experiencia \u00a0\u201cquien \u00a0cancela \u00a0una obligaci\u00f3n y mas si tiene que \u00a0ver \u00a0con \u00a0t\u00edtulos \u00a0valores cheques, si hace pagos exige recibos, y no hay paz y \u00a0salvo \u00a0por \u00a0haber \u00a0pagado la obligaci\u00f3n deber\u00eda haber desplegado una actividad \u00a0encaminada \u00a0a \u00a0que \u00a0de \u00a0alguna \u00a0manera \u00a0se retirara de circulaci\u00f3n los t\u00edtulos \u00a0valores, \u00a0por ejemplo haber citado a la acreedora a un centro de conciliaci\u00f3n o \u00a0a \u00a0 la \u00a0personer\u00eda \u00a0o \u00a0a \u00a0la \u00a0misma \u00a0fiscal\u00eda.\u201d19 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00e9ptimo. \u00a0Falso \u00a0raciocinio \u00a0por \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica en la valoraci\u00f3n de las \u00a0pruebas en conjunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0no tuvo en cuenta el relato que \u00a0Orlando \u00a0Medina hizo ante la Fiscal\u00eda 18 Seccional, quien asegur\u00f3 que nunca le \u00a0entregaron \u00a0dinero. Hizo decir a la fuente lo que no dec\u00eda, puesto que eran dos \u00a0obligaciones, no una. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Octavo. Falso juicio \u00a0de identidad por distorsi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal hizo decir a la fuente no que no \u00a0dec\u00eda \u00a0e \u00a0imagin\u00f3 \u00a0un \u00a0hecho \u00a0inexistente, \u00a0pues \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0era \u00a0una \u00a0sola \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0civil \u00a0cuando eran dos y que la denunciante pag\u00f3 lo debido, cuando \u00a0eso no es cierto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los errores descritos son trascendentes porque \u00a0de \u00a0no haberse incurrido en ellos, se habr\u00eda dado credibilidad a la versi\u00f3n de \u00a0los procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LAS CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 La \u00a0 procedencia \u00a0 de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0ordinaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0defensor expresa que acude a la casaci\u00f3n \u00a0discrecional \u00a0y \u00a0por \u00a0ello \u00a0intenta \u00a0exhibir argumentos dirigidos a demostrar la \u00a0necesidad \u00a0 de \u00a0 intervenci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0Corte \u00a0y \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De no ser porque en esta ocasi\u00f3n procede, por \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad, \u00a0la casaci\u00f3n ordinaria, su petici\u00f3n tendr\u00eda que \u00a0ser \u00a0desatendida porque olvid\u00f3 indicar en forma clara y concisa las razones por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0debe \u00a0intervenir, \u00a0ya \u00a0sea \u00a0con \u00a0el prop\u00f3sito de \u00a0pronunciarse \u00a0sobre un tema espec\u00edfico, de ahondar sobre el mismo para unificar \u00a0o \u00a0de \u00a0actualizar \u00a0la jurisprudencia, y no se\u00f1al\u00f3 c\u00f3mo la decisi\u00f3n reclamada \u00a0contribuir\u00eda \u00a0a \u00a0solucionar \u00a0el \u00a0asunto \u00a0y servir\u00eda de pauta para la actividad \u00a0judicial20. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0precedentes \u00a0exigencias \u00a0no se entienden \u00a0cumplidas \u00a0con \u00a0la \u00a0sola \u00a0enunciaci\u00f3n que de tales requisitos se haga ni con la \u00a0indicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0presuntamente vulnerados, es preciso exhibir los \u00a0motivos por los que ocurre la afectaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0en \u00a0la actualidad el delito de \u00a0fraude \u00a0procesal, \u00a0por \u00a0el \u00a0que \u00a0fueron \u00a0llamados \u00a0a \u00a0juicio \u00a0los procesados, se \u00a0encuentra \u00a0sancionado en el C\u00f3digo Penal con pena privativa de la libertad de 6 \u00a0a \u00a012 \u00a0a\u00f1os21, \u00a0luego \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0resulta \u00a0viable \u00a0por \u00a0la \u00a0senda \u00a0ordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0La \u00a0 \u00a0solicitud \u00a0 \u00a0de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0oficiosa \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. En ambas demandas, aunque con ubicaci\u00f3n \u00a0distinta \u00a0dentro \u00a0de \u00a0cada \u00a0texto, \u00a0el \u00a0censor \u00a0solicita \u00a0casar oficiosamente la \u00a0sentencia \u00a0porque \u00a0se viol\u00f3 a sus representados se les viol\u00f3 el debido proceso \u00a0y \u00a0se \u00a0desconocieron los principios de indubio pro reo \u00a0y \u00a0 \u00a0 presunci\u00f3n \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 inocencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Al respecto resulta oportuno recordarle \u00a0que \u00a0la casaci\u00f3n oficiosa opera por ministerio de la ley y no por solicitud del \u00a0recurrente. \u00a0Admitir lo contrario ser\u00eda dejar inoperante el art\u00edculo 212 de la \u00a0Ley \u00a0 600 \u00a0 de \u00a02000, \u00a0desconocer \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0extraordinario \u00a0del \u00a0medio \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0ninguna \u00a0raz\u00f3n tendr\u00eda, entonces, la exigencia de requisitos \u00a0de \u00a0la demanda previstos en esa norma pues ser\u00eda un llamado a la Corte para que \u00a0elabore la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no puede tener en cuenta \u00a0motivos \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n distintos a los que han sido expresamente alegados por el \u00a0demandante, \u00a0el \u00a0legislador \u00a0determin\u00f3 que, de advertirse una causal de nulidad \u00a0no \u00a0exhibida por \u00e9l o una flagrante vulneraci\u00f3n de garant\u00edas fundamentales no \u00a0denunciadas, \u00a0 \u00a0 debe \u00a0 \u00a0 actuar \u00a0 \u00a0oficiosamente22. \u00a0 \u00a0 Pero \u00a0 \u00a0\u2013se \u00a0insiste- la intervenci\u00f3n oficiosa \u00a0no \u00a0es una pretensi\u00f3n sino una decisi\u00f3n de la Corporaci\u00f3n y s\u00f3lo tiene lugar \u00a0en los eventos descritos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. La demanda de casaci\u00f3n no es un escrito \u00a0m\u00e1s dentro del proceso penal \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1. La casaci\u00f3n no es una tercera instancia, \u00a0por \u00a0consiguiente, \u00a0para \u00a0que se le d\u00e9 curso a una demanda de esa naturaleza no \u00a0basta \u00a0presentar \u00a0un \u00a0escrito en el que de manera improvisada y desorganizada se \u00a0manifiesten \u00a0las \u00a0inconformidades \u00a0en \u00a0torno \u00a0al sentido de la decisi\u00f3n o a las \u00a0consideraciones del fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su naturaleza excepcional exige que, con apoyo \u00a0en \u00a0unos \u00a0argumentos \u00a0claros, \u00a0s\u00f3lidos, \u00a0l\u00f3gicos y coherentes, se planteen los \u00a0errores \u00a0de \u00a0juicio \u00a0o \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0en \u00a0que \u00a0pudo incurrir el fallador de \u00a0segundo grado y se resalte su trascendencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0indispensable \u00a0que \u00a0cumpla \u00a0con \u00a0ciertos \u00a0requisitos \u00a0de \u00a0orden \u00a0formal \u00a0y \u00a0material que permiten a la Corte comprender en \u00a0forma \u00a0di\u00e1fana \u00a0el \u00a0devenir \u00a0procesal, \u00a0los \u00a0motivos \u00a0de la censura, la falla o \u00a0fallas \u00a0en que incurri\u00f3 el juzgador, el agravio que se ocasion\u00f3 a los derechos \u00a0o garant\u00edas del sujeto que recurre y su trascendencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es, \u00a0pues, necesario que incluya (i) \u00a0la \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los sujetos \u00a0procesales \u00a0 y \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0cuestionada; \u00a0(ii) \u00a0la \u00a0s\u00edntesis de los hechos objeto de juzgamiento y de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0surtida; \u00a0(iii) la \u00a0indicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0causal o el motivo de casaci\u00f3n escogido, y \u00a0(iv) \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0 que \u00a0 a \u00a0 su \u00a0 amparo \u00a0se \u00a0propone, \u00a0se\u00f1alando \u00a0en \u00a0forma \u00a0precisa \u00a0y \u00a0clara \u00a0sus \u00a0fundamentos, \u00a0las \u00a0normas \u00a0que resultaron infringidas y c\u00f3mo ocurri\u00f3 la violaci\u00f3n. De ser varios \u00a0los \u00a0cargos \u00a0habr\u00e1n \u00a0de \u00a0sustentarse \u00a0en \u00a0cap\u00edtulos separados, no es admisible \u00a0formular \u00a0cargos \u00a0excluyentes \u00a0entre \u00a0s\u00ed, \u00a0salvo \u00a0que \u00a0se \u00a0propongan \u00a0de manera \u00a0subsidiaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2. \u00a0El \u00a0discurso \u00a0debe \u00a0contener argumentos \u00a0l\u00f3gicos, \u00a0coherentes, \u00a0ciertos, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0en \u00a0forma clara y \u00a0ordenada \u00a0se \u00a0expongan los errores cometidos por el fallador, se demuestre c\u00f3mo \u00a0por \u00a0virtud \u00a0de \u00a0ese equ\u00edvoco la decisi\u00f3n adoptada no puede sostenerse y cu\u00e1l \u00a0es \u00a0 la \u00a0 trascendencia \u00a0 del \u00a0 desacierto \u00a0 judicial. \u00a0 Una \u00a0escasa \u00a0y \u00a0confusa \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0o \u00a0un \u00a0simple \u00a0enunciado de los errores judiciales impiden darle \u00a0curso al libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El casacionista debe respetar el principio de \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n. \u00a0Por \u00a0ello, \u00a0cuando \u00a0son \u00a0varios \u00a0los \u00a0reparos \u00a0y los mismos \u00a0resultan \u00a0excluyentes entre s\u00ed, habr\u00e1 de proponerlos en cap\u00edtulos separados y \u00a0en \u00a0forma \u00a0subsidiaria. \u00a0Por \u00a0ejemplo, \u00a0respecto \u00a0de \u00a0una misma prueba no podr\u00e1 \u00a0plantear \u00a0error \u00a0por \u00a0falso juicio de existencia por omisi\u00f3n y por falso juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0pues \u00a0mientras \u00a0en \u00a0el \u00a0primer \u00a0caso \u00a0se parte de la base que el \u00a0juzgador \u00a0no vio, no valor\u00f3 el elemento probatorio que obraba en el proceso; en \u00a0el \u00a0segundo, \u00a0se \u00a0da \u00a0por \u00a0hecho \u00a0que \u00a0advirti\u00f3 su existencia pero al valorarla \u00a0distorsion\u00f3, \u00a0cercen\u00f3, \u00a0o \u00a0agreg\u00f3 \u00a0su contenido. De querer hacerlo, habr\u00e1 de \u00a0formular cargos individuales y subsidiarios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De modo que si el cargo abarca planteamientos \u00a0incompatibles o excluyentes, ser\u00e1 inadmitido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. La inadmisi\u00f3n de las demandas \u00a0<\/p>\n<p>4.1. \u00a0Antes \u00a0de \u00a0abordar \u00a0el \u00a0estudio \u00a0de los \u00a0reproches \u00a0y \u00a0dado que se percibe una notoria confusi\u00f3n del demandante en torno \u00a0a \u00a0los \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de identidad y de raciocinio -entremezcla indebidamente \u00a0uno \u00a0y \u00a0otro-, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0le \u00a0recuerda \u00a0que \u00a0los \u00a0primeros, \u00a0que \u00a0surgen \u00a0por la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0 del \u00a0 contenido \u00a0 material \u00a0 del \u00a0 elemento \u00a0probatorio, \u00a0difieren \u00a0sustancialmente \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 falsos \u00a0 raciocinios, \u00a0 que \u00a0 se \u00a0originan \u00a0por \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0al momento de hacer la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0m\u00e9rito persuasivo o de elaborar las inferencias l\u00f3gicas del \u00a0contenido de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0 identidad \u00a0tiene \u00a0lugar \u00a0cuando \u00a0al momento de apreciar o valorar un medio de \u00a0prueba \u00a0el \u00a0fallador \u00a0distorsiona \u00a0su \u00a0contenido, \u00a0lo \u00a0desfigura, lo tergiversa, \u00a0haci\u00e9ndole \u00a0decir algo que no dice, le cercena una parte o le agrega algo de lo \u00a0que \u00a0carece. \u00a0Como surge en el momento de la contemplaci\u00f3n de la prueba es, sin \u00a0duda, \u00a0eminentemente \u00a0objetivo. \u00a0As\u00ed, \u00a0le corresponde al censor demostrar c\u00f3mo \u00a0tuvo \u00a0lugar \u00a0esa \u00a0falta \u00a0de \u00a0identidad, esto es, c\u00f3mo el fallador al valorar la \u00a0prueba \u00a0vari\u00f3 \u00a0su contenido, su literalidad,\u00a0 indicando con exactitud qu\u00e9 \u00a0fue \u00a0lo \u00a0parcelado, \u00a0lo \u00a0tergiversado, lo cercenado, o lo adicionado23, \u00a0 \u00a0y, \u00a0adicionalmente, \u00a0 exponer \u00a0c\u00f3mo \u00a0ese \u00a0desacierto \u00a0condujo \u00a0indefectiblemente \u00a0a \u00a0proferir \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0contraria \u00a0al \u00a0ordenamiento y lesiva de sus derechos o \u00a0garant\u00edas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El falso raciocinio \u00a0se \u00a0presenta \u00a0cuando \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0de \u00a0realizar la \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0racional \u00a0del \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0o al realizar la inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0el \u00a0fallador \u00a0se \u00a0aparta \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica y, como \u00a0consecuencia, \u00a0declara \u00a0una verdad f\u00e1ctica diversa de la que revela el proceso. \u00a0Al \u00a0 \u00a0impugnante \u00a0 le \u00a0 corresponde \u00a0 se\u00f1alar \u00a0 (i) \u00a0el \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba \u00a0sobre \u00a0el que recay\u00f3 el error; \u00a0(ii) \u00a0en qu\u00e9 consisti\u00f3 el \u00a0equ\u00edvoco \u00a0del fallador al hacer la valoraci\u00f3n cr\u00edtica, se\u00f1alando qu\u00e9 fue lo \u00a0que \u00a0infiri\u00f3 \u00a0o \u00a0dedujo, \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0el m\u00e9rito persuasivo otorgado y cu\u00e1l la \u00a0regla \u00a0de la l\u00f3gica, la ley de la ciencia o la m\u00e1xima de experiencia o sentido \u00a0com\u00fan \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 desconoci\u00f3; \u00a0 (iii) \u00a0cu\u00e1l \u00a0es \u00a0el postulado l\u00f3gico, el aporte cient\u00edfico correctos o \u00a0la \u00a0regla \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0que \u00a0debi\u00f3 \u00a0tenerse \u00a0en cuenta para la adecuada \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0y \u00a0(iv) \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0trascendencia del error, esto es, c\u00f3mo de haber sido \u00a0apreciado \u00a0correctamente \u00a0el \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba, frente al resto de elementos de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0el sentido de la decisi\u00f3n habr\u00eda sido sustancialmente opuesto, y \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0los \u00a0intereses \u00a0del \u00a0recurrente. \u00a0De manera, pues, que surge en un \u00a0momento posterior al de su contemplaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0diferencia \u00a0del falso juicio de identidad \u00a0\u201cpor ser de valoraci\u00f3n cr\u00edtica, porque dentro del \u00a0proceso \u00a0l\u00f3gico \u00a0de apreciaci\u00f3n probatoria surge en un momento posterior al de \u00a0su \u00a0contemplaci\u00f3n material, porque supone el respeto por su contenido f\u00e1ctico, \u00a0y \u00a0porque su demostraci\u00f3n impone acreditar no que los juzgadores distorsionaron \u00a0su \u00a0 contenido, \u00a0 sino \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 apartaron \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 reglas \u00a0 de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica.\u201d24 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.2. \u00a0Los \u00a0cargos \u00a0que \u00a0en \u00a0esta \u00a0ocasi\u00f3n se \u00a0proponen \u00a0 \u00a0son \u00a0 \u00a0confusos, \u00a0 \u00a0desordenados, \u00a0 \u00a0repetitivos, \u00a0 contradictorios, \u00a0impertinentes \u00a0y \u00a0con \u00a0un \u00a0alto \u00a0contenido \u00a0de \u00a0subjetividad, \u00a0que \u00a0no \u00a0permiten \u00a0comprender \u00a0las \u00a0razones \u00a0de su reproche ni los errores en los que supuestamente \u00a0incurri\u00f3 el ad-quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Teniendo en cuenta lo anterior y toda vez que, \u00a0en \u00a0su \u00a0mayor\u00eda, guardan similitud no solo en cuanto a su denominaci\u00f3n sino en \u00a0sus \u00a0fundamentos, \u00a0la \u00a0metodolog\u00eda que utilizar\u00e1 la Corte para su examen ser\u00e1 \u00a0la \u00a0siguiente: \u00a0enunciar\u00e1 \u00a0los \u00a0cargos \u00a0conforme \u00a0a su orden de formulaci\u00f3n en \u00a0ambas \u00a0demandas \u00a0y luego, de ser posible, abordar\u00e1 su estudio conjunto. En caso \u00a0de \u00a0variaciones \u00a0entre \u00a0una \u00a0y \u00a0otra, \u00a0se har\u00e1 la observaci\u00f3n correspondiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3. \u00a0Primer cargo: \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0directa \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0falta \u00a0 \u00a0 de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando se escoge este motivo de censura no le \u00a0est\u00e1 \u00a0permitido \u00a0al impugnante debatir los hechos declarados por el fallador ni \u00a0las \u00a0pruebas. \u00a0Debe \u00a0respetar \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0tal \u00a0como los encontr\u00f3 probados el \u00a0Tribunal, \u00a0y \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n probatoria realizada, pues su inconformidad radica \u00a0exclusivamente \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ley25. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera que sus argumentos deben dirigirse \u00a0\u00fanica \u00a0y \u00a0exclusivamente \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0en \u00a0que incurri\u00f3 el \u00a0fallador \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0al \u00a0aplicar \u00a0la normatividad al caso concreto y el \u00a0estudio \u00a0debe centrarse en un an\u00e1lisis estrictamente jur\u00eddico de la sentencia. \u00a0No \u00a0es \u00a0viable \u2013se reitera- \u00a0discutir \u00a0aspectos relativos a la valoraci\u00f3n probatoria o a la forma en que los \u00a0hechos fueron considerados por los fallos de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0expuesto \u00a0permite \u00a0evidenciar \u00a0la notoria \u00a0falla \u00a0del \u00a0censor \u00a0al \u00a0formular \u00a0el \u00a0cargo \u00a0pues ninguna controversia jur\u00eddica \u00a0propone. \u00a0Su \u00a0reproche \u00a0se \u00a0centra \u00a0en \u00a0criticar la valoraci\u00f3n probatoria y las \u00a0conclusiones \u00a0del fallador pues a su juicio no hay prueba en el plenario que les \u00a0endilgue \u00a0responsabilidad \u00a0a \u00a0sus \u00a0defendidos \u00a0y \u00a0no es posible deducirla por su \u00a0condici\u00f3n de esposos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0ostensible \u00a0su falla porque no admite los \u00a0hechos \u00a0tal \u00a0como \u00a0fueron declarados por el Tribunal y menos comparte el proceso \u00a0de valoraci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0superar \u00a0esa \u00a0falencia, \u00a0tampoco \u00a0podr\u00eda \u00a0admitirse \u00a0el \u00a0cargo porque no es cierto, tal como lo dice el impugnante, que en \u00a0los \u00a0considerandos \u00a0del \u00a0fallo \u00a0se \u00a0haya \u00a0reconocido \u00a0la \u00a0existencia de la duda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0simple \u00a0mirada a la sentencia de segunda \u00a0instancia, \u00a0que conforma una unidad inescindible con la de primera en tanto esta \u00a0fue \u00a0confirmada \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, \u00a0permite \u00a0evidenciar \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0no \u00a0consider\u00f3 \u00a0 la \u00a0 existencia \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 duda. \u00a0 N\u00f3tese \u00a0como \u00a0el \u00a0ad-quem, \u00a0luego de valorar los testimonios \u00a0rendidos en el proceso, sostuvo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPor \u00a0 lo \u00a0 tanto \u00a0para \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0cargo superan los factores de credibilidad, relacionados con la \u00a0impresi\u00f3n \u00a0 personal, \u00a0la \u00a0personalidad, \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0subjetivas \u00a0de \u00a0los \u00a0declarantes, \u00a0la \u00a0calidad \u00a0del testigo por raz\u00f3n del objeto de conocimiento, la \u00a0probidad \u00a0y \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0de \u00a0su \u00a0dicho, \u00a0no \u00a0se \u00a0puede \u00a0decir \u00a0lo \u00a0mismo de los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0ANTONIO ARANDA CHAPARRO y \u00a0 \u00a0 \u00a0DANIEL \u00a0 \u00a0 ANTONIO \u00a0 \u00a0 CAMPOS \u00a0OROZCO, \u00a0 \u00a0cuya \u00a0 \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0 \u00a0solo \u00a0entorpecer\u00eda e inducir\u00eda en error al \u00a0ente \u00a0 \u00a0 \u00a0administrador \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 justicia.\u201d26 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s \u00a0 adelante, \u00a0 bajo \u00a0el \u00a0subt\u00edtulo \u00a0de \u00a0indubio \u00a0 \u00a0 \u00a0 pro \u00a0 \u00a0 \u00a0 reo, \u00a0 \u00a0 \u00a0 afirm\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el caso sub examine, se arrimaron legal y \u00a0oportunamente \u00a0 los \u00a0siguientes \u00a0medios \u00a0probatorios \u00a0que \u00a0permiten \u00a0inferir \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0de \u00a0RAMON CAMPOS y \u00a0 \u00a0 LEONOR \u00a0 \u00a0RUEDA \u00a0 \u00a0frente a los cargos que se les imputan: (\u2026) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0conducta \u00a0 \u00a0LEONOR \u00a0RUEDA y RAMON CAMPOS, agotaron el \u00a0verbo \u00a0rector \u00a0consagrada \u00a0(sic) \u00a0en el art\u00edculo 453 del C\u00f3digo Penal, bajo el \u00a0nomen \u00a0 iuris \u00a0de \u00a0FRAUDE \u00a0PROCESAL, \u00a0ya \u00a0que \u00a0mediante \u00a0artima\u00f1as \u00a0y \u00a0enga\u00f1os \u00a0introdujeron \u00a0una demanda ejecutiva singular de menor cuant\u00eda sin que realmente \u00a0hubiese \u00a0una deuda por parte de la aqu\u00ed denunciante, con el \u00fanico fin\u00a0 de \u00a0obtener \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0contraria \u00a0a \u00a0la \u00a0ley \u00a0y poder as\u00ed obtener un provecho \u00a0econ\u00f3mico \u00a0ilegal, \u00a0comportamiento \u00a0que \u00a0realiz\u00f3 \u00a0previo acuerdo con su esposo \u00a0RAM\u00d3N \u00a0 \u00a0CAMPOS\u201d27 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primera instancia, tampoco se \u00a0constata \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurrente, \u00a0pues \u00a0el \u00a0Juez \u00a0fue \u00a0insistente \u00a0en \u00a0reconocer \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0los \u00a0acusados \u00a0y exhibi\u00f3 las pruebas en que \u00a0fund\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 sus \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0apreciaciones28. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es importante recordarle al censor que cuando \u00a0se \u00a0hacen \u00a0cuestionamientos de esta \u00edndole es preciso citar el aparte o apartes \u00a0del \u00a0fallo \u00a0donde \u00a0se reconoce la duda, pero en forma completa sin supresiones o \u00a0agregados personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, el cargo propuesto en ambas \u00a0demandas se inadmitir\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4. \u00a0Segundo cargo. \u00a0Falso raciocinio \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A pesar de parecer repetitivo, pero con el fin \u00a0de \u00a0cumplir \u00a0con la funci\u00f3n pedag\u00f3gica, la Sala insiste en que quien cuestiona \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0esta \u00a0v\u00eda \u00a0tiene \u00a0la \u00a0carga \u00a0de sustentar en forma clara y \u00a0precisa: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) Cu\u00e1l es el medio \u00a0de \u00a0prueba \u00a0sobre \u00a0el que recay\u00f3 el error, esto es, indicar si es, por ejemplo, \u00a0testimonial, \u00a0documental \u00a0o \u00a0pericial. \u00a0No \u00a0es \u00a0admisible \u00a0hacer \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0gen\u00e9rica \u00a0y global de las pruebas, sino de manera individualizada y particular; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b) \u00a0En \u00a0qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0el \u00a0equ\u00edvoco \u00a0del \u00a0fallador \u00a0al \u00a0hacer \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0cr\u00edtica. \u00a0Para \u00a0tal \u00a0efecto \u00a0es imperioso \u00a0se\u00f1alar \u00a0qu\u00e9 \u00a0fue \u00a0lo \u00a0que \u00a0infiri\u00f3 o dedujo, cu\u00e1l fue el m\u00e9rito persuasivo \u00a0otorgado \u00a0y \u00a0cu\u00e1l \u00a0la regla de la l\u00f3gica, la ley de la ciencia o la m\u00e1xima de \u00a0experiencia \u00a0o sentido com\u00fan que se desconoci\u00f3, y luego s\u00ed acreditar cu\u00e1l es \u00a0el \u00a0postulado \u00a0l\u00f3gico, \u00a0el \u00a0aporte \u00a0cient\u00edfico \u00a0correctos \u00a0o \u00a0la \u00a0regla \u00a0de la \u00a0experiencia \u00a0que \u00a0debi\u00f3 \u00a0tenerse \u00a0en cuenta para la adecuada apreciaci\u00f3n de la \u00a0prueba, y \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c) \u00a0Demostrar \u00a0cu\u00e1l \u00a0es la trascendencia del error, esto es, c\u00f3mo de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0apreciado \u00a0correctamente \u00a0el \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba, frente al resto de \u00a0elementos \u00a0 de \u00a0 convicci\u00f3n, \u00a0 el \u00a0 sentido \u00a0 de \u00a0 la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0sustancialmente \u00a0 opuesto, \u00a0 obviamente \u00a0 a \u00a0 favor \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 intereses \u00a0 del \u00a0recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nada \u00a0de \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0hizo el demandante. A \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0un \u00a0juego \u00a0de \u00a0palabras \u00a0intenta \u00a0mostrar \u00a0su \u00a0desacuerdo \u00a0con \u00a0las \u00a0inferencias \u00a0a \u00a0las \u00a0que arrib\u00f3 el fallador pero el cargo se qued\u00f3 tan solo en \u00a0el enunciado y dej\u00f3 la tarea de construcci\u00f3n a la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, se limita a exhibir su discrepancia \u00a0con \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0asignado por los juzgadores a los testimonios, entre otros, de \u00a0Myriam \u00a0Anaya \u00a0Acu\u00f1a \u00a0(denunciante), \u00a0Karina Tatiana Reyes, Henry Reyes Olivar, \u00a0Antonio \u00a0Aranda Chaparro, y a quejarse porque no le dieron credibilidad a las de \u00a0descargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conviene precisarle que la credibilidad que el \u00a0juzgador \u00a0 reconoce \u00a0 a \u00a0un \u00a0testigo \u00a0es \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio, \u00a0conforme a los par\u00e1metros se\u00f1alados en el art\u00edculo 404 de la Ley \u00a0906 \u00a0de 2004, en conjunto con el resto de medios de prueba, elementos materiales \u00a0probatorio \u00a0y \u00a0evidencia \u00a0f\u00edsica, \u00a0de conformidad con el sistema de persuasi\u00f3n \u00a0racional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ello, \u00a0si \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0inconforme \u00a0con \u00a0el m\u00e9rito suasorio dado a un testigo, debe indicar la regla de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0de la experiencia que fue utilizada erradamente por el juez para \u00a0concluir en su falta de credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0que se pueda admitir un cargo por falso \u00a0raciocinio \u00a0no basta, como lo hace el censor, con hacer esa manifestaci\u00f3n o con \u00a0asegurar \u00a0que \u00a0se \u00a0desconocieron reglas de la l\u00f3gica, de la experiencia o de la \u00a0ciencia. \u00a0Tampoco \u00a0es \u00a0adecuado \u00a0inventar \u00a0m\u00e1ximas o hacer afirmaciones ideadas \u00a0para el caso concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0demanda \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0Campos \u00a0Orozco \u00a0ninguna \u00a0regla esboza y no \u00a0hace \u00a0cosa diferente que plantear una controversia probatoria, como si el asunto \u00a0se \u00a0encontrara en las instancias. Cita apartes de las declaraciones y en algunos \u00a0casos, \u00a0aunque \u00a0sin \u00a0comillas y mezclado con sus argumentos, las inferencias que \u00a0de \u00a0ellas \u00a0hizo \u00a0el \u00a0fallador, \u00a0pero \u00a0hasta \u00a0all\u00ed \u00a0lleg\u00f3. \u00a0Olvid\u00f3 que el paso \u00a0siguiente \u00a0es \u00a0esbozar \u00a0los fundamentos del yerro judicial, citando, obviamente, \u00a0las \u00a0 reglas \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 l\u00f3gica, \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 experiencia \u00a0 o \u00a0 de \u00a0 la \u00a0ciencia \u00a0desconocidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa ostensible falencia ser\u00eda suficiente para \u00a0inadmitir \u00a0el \u00a0cargo, pero, adicionalmente, encuentra la Sala que sus argumentos \u00a0son \u00a0contradictorios y sus afirmaciones no son ciertas. Por un lado, dijo que el \u00a0Tribunal \u00a0olvid\u00f3 \u00a0indicar \u00a0las reglas de la sana cr\u00edtica en las que se apoy\u00f3, \u00a0pero \u00a0en \u00a0otro \u00a0aparte \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0(folio \u00a03329) \u00a0reconoce \u00a0que \u00a0el fallador \u00a0acudi\u00f3 \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica. \u00a0Por \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0el \u00a0ad-quem \u00a0sostuvo \u00a0que \u00a0un \u00a0vigilante \u00a0est\u00e1 \u00a0obligado a saber que un paquete dejado en porter\u00eda lleva o no \u00a0dinero, \u00a0empero \u00a0lo \u00a0que \u00a0esa corporaci\u00f3n dedujo -ello se evidencia f\u00e1cilmente \u00a0del \u00a0fallo- \u00a0fue \u00a0que \u00a0el testimonio de Aranda Chaparra (vigilante) no resultaba \u00a0cre\u00edble \u00a0debido \u00a0a \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0en \u00a0que incurri\u00f3, entre ellas porque \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0pregunta \u00a0de si revisaba el contenido de los sobres que dejaban a \u00a0los \u00a0residentes \u00a0en \u00a0la \u00a0porter\u00eda, \u00a0\u00e9l respondi\u00f3 que no; pero al mismo tiempo \u00a0asegur\u00f3 \u00a0 que \u00a0 nunca \u00a0 recibi\u00f3 \u00a0 \u201csobres \u00a0 con \u00a0 dinero \u00a0 que \u00a0MYRIAM \u00a0 \u00a0ANAYA, \u00a0 mandaba \u00a0 con \u00a0 alg\u00fan \u00a0trabajador \u00a0de la litograf\u00eda del se\u00f1or RAM\u00d3N OROZCO, \u00a0para \u00a0ser \u00a0entregado \u00a0a \u00a0los inculpados\u201d30. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0haya \u00a0desatendido \u00a0el \u00a0hecho de que la denunciante, Myriam Anaya, y la acusada jugaran \u00a0cartas \u00a0con \u00a0frecuencia \u00a0y salieran el fin de semana, pues su relaci\u00f3n estrecha \u00a0de \u00a0amistad \u00a0fue \u00a0reconocida \u00a0en \u00a0ambas \u00a0instancias31 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 la \u00a0 demanda \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0Rueda de Campos el demandante inventa una \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0falso \u00a0raciocinio, no reconocida por la Sala, pues fue insistente \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0falso raciocinio por \u201csuposici\u00f3n\u201d. El \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0no \u00a0es \u00a0un \u00a0error \u00a0que \u00a0se \u00a0configura \u00a0por \u00a0suposici\u00f3n en la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0prueba, \u00a0sino por desconocimiento de las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pareciera que su intenci\u00f3n fue la de proponer \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por suposici\u00f3n, pero tampoco fue claro en su \u00a0exposici\u00f3n respecto de qu\u00e9 prueba y c\u00f3mo tuvo lugar ella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cuestionamiento de una sentencia en sede de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0debe \u00a0basarse en hechos ciertos no en supuestos o meras imaginaciones \u00a0del censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, se inadmitir\u00e1n los cargos en \u00a0ambas demandas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.5. \u00a0Tercer cargo. \u00a0Falso \u00a0 \u00a0 raciocinio \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0el \u00a0censor \u00a0que el yerro tuvo lugar al \u00a0realizar \u00a0el \u00a0examen de la personalidad de los testigos, concretamente porque se \u00a0viol\u00f3 \u00a0el principio de no contradicci\u00f3n al afirmar que Antonio Aranda Chaparro \u00a0no \u00a0es fiable, pero acto seguido manifiesta lo contrario. Adem\u00e1s, el entorno de \u00a0sospecha \u00a0 del \u00a0 testigo \u00a0 no \u00a0 es \u00a0 raz\u00f3n \u00a0 suficiente \u00a0 para \u00a0arribar \u00a0a \u00a0esa \u00a0conclusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A pesar de que en esta ocasi\u00f3n el impugnante \u00a0identifica \u00a0 la \u00a0prueba \u00a0y \u00a0de \u00a0alguna \u00a0manera \u00a0enuncia \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0presuntamente \u00a0desconocidas, \u00a0no dice c\u00f3mo tuvo lugar el yerro, cu\u00e1les son los \u00a0apartes \u00a0del \u00a0fallo \u00a0en los que qued\u00f3 plasmado y c\u00f3mo de no haber incurrido en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0totalmente \u00a0diversa \u00a0y \u00a0a \u00a0favor de sus \u00a0representados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0m\u00e1s, \u00a0basta \u00a0una \u00a0simple ojeada al fallo \u00a0cuestionado \u00a0para \u00a0advertir \u00a0que \u00a0no \u00a0le \u00a0asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0pues \u00a0el \u00a0Tribunal fue \u00a0reiterativo \u00a0y contundente al sostener que no estimaba cre\u00edble el testimonio de \u00a0Antonio Aranda Chaparro: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPor \u00a0otro lado, la colegiatura no estima \u00a0cre\u00edble \u00a0 el \u00a0testimonio \u00a0ANTONIO \u00a0ARANDA \u00a0CHAPARRO, \u00a0vigilante del Edificio Carmenza, quien manifest\u00f3 que \u00a0nunca \u00a0 \u00a0hab\u00eda \u00a0 recibidos \u00a0 (sic) \u00a0 dineros \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 se\u00f1ora \u00a0 MYRIAM \u00a0ANAYA, \u00a0para \u00a0ser \u00a0entregados \u00a0a \u00a0LEONOR RUEDA o RAM\u00d3N \u00a0OROZCO, \u00a0ya que se contradice al \u00a0mencionar lo siguiente en la audiencia p\u00fablica: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo tanto para la Sala, los testimonios \u00a0de \u00a0cargo \u00a0superan \u00a0los factores de credibilidad, relacionados con la impresi\u00f3n \u00a0personal, \u00a0la \u00a0personalidad, \u00a0las \u00a0condiciones subjetivas de los declarantes, la \u00a0calidad \u00a0del \u00a0testigo \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0del objeto de conocimiento, la probidad y la \u00a0ciencia \u00a0de \u00a0su \u00a0dicho, \u00a0no \u00a0se \u00a0puede \u00a0decir \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0de \u00a0los testimonios de \u00a0ANTONIO \u00a0ARANDA \u00a0CHAPARRAO \u00a0y \u00a0DANIEL \u00a0ANTONO \u00a0CAMPOS \u00a0OROZCO, \u00a0 cuya \u00a0 estimaci\u00f3n \u00a0solo \u00a0entorpecer\u00eda \u00a0e \u00a0inducir\u00eda \u00a0 en \u00a0 error \u00a0 al \u00a0 ente \u00a0 administrador \u00a0de \u00a0justicia\u201d32. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 demandante \u00a0 vuelve \u00a0a \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0denunciante \u00a0y presume su mala fe, pero sin esbozar alguna \u00a0regla \u00a0de la ciencia, una m\u00e1xima de la experiencia o un principio de la l\u00f3gica \u00a0trasgredidos, \u00a0ni exhibir c\u00f3mo ello se logr\u00f3 demostrar en el proceso. Sin duda \u00a0lo \u00a0que \u00a0pretende \u00a0es \u00a0imponer sus valoraciones sobre las del juzgador, pero sin \u00a0fundamento jur\u00eddico alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0intenta \u00a0construir un cargo \u00a0sobre \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0creadas, \u00a0no \u00a0ciertas, \u00a0pues \u00a0del \u00a0fallo \u00a0de segundo grado se \u00a0extracta \u00a0con facilidad que, para el Tribunal, quien present\u00f3 demanda ejecutiva \u00a0fue \u00a0Leonor Ruda de Campos, y \u00a0que \u00a0no \u00a0fueron \u00a0dos sino una obligaci\u00f3n. V\u00e9ase: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0 el \u00a0 proceso \u00a0 adelantado \u00a0en \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0 civil, \u00a0 LEONOR \u00a0RUEDA, \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0no era una sola obligaci\u00f3n por 45.980 pesos, sino \u00a0que \u00a0exist\u00eda \u00a0otra por $4.500.000, lo cual no es cierto ya que el Estado s\u00ed le \u00a0prob\u00f3 \u00a0que \u00a0no \u00a0fue \u00a0sino \u00a0una sola, que luego de algunos pagos por parte de la \u00a0quejosa \u00a0qued\u00f3 \u00a0un \u00a0saldo \u00a0de \u00a0$4.500.000, por lo tanto la ofendida expidi\u00f3 un \u00a0nuevo \u00a0cheque \u00a0por \u00a0el \u00a0saldo \u00a0adeudado con el fin de que se anulara el primero, \u00a0pero \u00a0LEONOR \u00a0RUEDA, \u00a0no le \u00a0devolvi\u00f3 \u00a0el \u00a0cartular \u00a0que conten\u00eda la obligaci\u00f3n inicial, quedando esta con \u00a0dos \u00a0t\u00edtulos \u00a0valores \u00a0y \u00a0aprovech\u00e1ndose de esta situaci\u00f3n para interponer un \u00a0proceso \u00a0ejecutivo \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0enriquecerse il\u00edcitamente.\u201d33 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0el \u00a0censor, \u00a0se \u00a0omiti\u00f3 \u00a0valorar \u00a0el \u00a0contenido\u00a0 \u00a0material \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0descargo, por lo que debi\u00f3 \u00a0encaminar \u00a0su \u00a0inconformidad \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0un falso juicio de existencia y \u00a0cumplir con las exigencias pertinentes, pero no lo hizo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0se inadmitir\u00e1n los cargos \u00a0propuestos en ambas demandas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.6. \u00a0Cuarto cargo. \u00a0Falso juicio de existencia por omisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0 existencia \u00a0se \u00a0presenta \u00a0cuando \u00a0el juez \u00a0deja \u00a0de valorar una prueba \u00a0que \u00a0 materialmente \u00a0 se \u00a0 halla \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0(por \u00a0omisi\u00f3n) \u00a0o \u00a0supone una que no obra en la \u00a0misma (por suposici\u00f3n) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante \u00a0aduce \u00a0que se incurri\u00f3 en el \u00a0error \u00a0porque \u00a0el \u00a0fallador \u00a0se \u00a0fio \u00a0de \u00a0testigos que cambiaron su versi\u00f3n, no \u00a0valor\u00f3 \u00a0un \u00a0testimonio \u00a0a \u00a0la luz de las reglas de la sana cr\u00edtica y le rest\u00f3 \u00a0credibilidad a otro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>N\u00f3tese \u00a0que \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0el camino de censura \u00a0porque \u00a0su \u00a0inconformidad \u00a0no \u00a0reside \u00a0en \u00a0una \u00a0supuesta omisi\u00f3n del juez en la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba o en el invento o creaci\u00f3n de una inexistente en el \u00a0proceso, \u00a0sino \u00a0en situaciones dis\u00edmiles. Adicionalmente, vulner\u00f3 el principio \u00a0de \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0porque \u00a0algunos \u00a0de los de los testimonios sobre los que \u00a0descansa \u00a0 su \u00a0 reproche \u00a0 fueron \u00a0 cuestionados \u00a0 en \u00a0 los \u00a0 cargos \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V\u00e9ase \u00a0c\u00f3mo \u00a0en \u00a0el segundo cargo por falso \u00a0raciocinio \u00a0se \u00a0refiere a los testimonios de Juan Carlos Ojeda y Antonio Aranda, \u00a0ahora \u00a0cuestionados por falso juicio de existencia por omisi\u00f3n. Entonces, si el \u00a0Tribunal \u00a0los \u00a0valor\u00f3, \u00bfc\u00f3mo pueden ahora ser reprochados por falso juicio de \u00a0existencia \u00a0 por \u00a0 omisi\u00f3n? \u00a0 No \u00a0 hay \u00a0duda \u00a0que \u00a0se \u00a0viola \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0una \u00a0prueba \u00a0no \u00a0puede \u00a0haber \u00a0sido \u00a0ignorada y al mismo tiempo \u00a0valorada \u00a0con \u00a0desconocimiento \u00a0de las reglas de la l\u00f3gica, la experiencia o la \u00a0ciencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El censor muestra inconformidad porque, seg\u00fan \u00a0dice, \u00a0algunos \u00a0testigos \u00a0cambiaron \u00a0su versi\u00f3n. Pero, como ha ocurrido con los \u00a0cargos \u00a0anteriores, \u00a0ello \u00a0fue \u00a0un mero enunciado, nada se dice en relaci\u00f3n con \u00a0los \u00a0segmentos \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0que \u00a0fueron modificados, no se exhiben los \u00a0apartes \u00a0no \u00a0vistos \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador y menos se demuestra la trascendencia del \u00a0error. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro del mismo cargo cuestiona la sentencia \u00a0porque \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Adela \u00a0Rangel Garc\u00eda no fue valorado conforme a las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica. De nuevo falla en su disputa porque para hacer tal \u00a0cuestionamiento \u00a0debi\u00f3 acudir a la v\u00eda del falso raciocinio toda vez que parte \u00a0de \u00a0la \u00a0base \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador advirti\u00f3 la existencia de la prueba pero que la \u00a0valor\u00f3 equ\u00edvocamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los cargos ser\u00e1n inadmitidos \u00a0<\/p>\n<p>4.7. \u00a0 \u00a0Quinto \u00a0cargo. Falso raciocinio \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 fundamento \u00a0del \u00a0error \u00a0lo \u00a0constituye \u00a0nuevamente \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Antonio \u00a0Aranda \u00a0Chaparro y Juan Carlos Ojeda, \u00a0cuyos \u00a0testimonios \u00a0ya \u00a0fueron \u00a0cuestionados \u00a0en \u00a0cargos anteriores, no solo por \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0(tercero), \u00a0sino \u00a0por falso juicio de existencia por omisi\u00f3n \u00a0(primero), \u00a0lo \u00a0que \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0ser \u00a0repetitivo \u00a0choca \u00a0con \u00a0los principios de \u00a0suficiencia \u00a0y \u00a0no \u00a0exclusi\u00f3n. \u00a0Ri\u00f1e \u00a0contra \u00a0toda l\u00f3gica que respecto de una \u00a0misma \u00a0prueba \u00a0se \u00a0formule \u00a0reparo \u00a0porque \u00a0se \u201comiti\u00f3\u201d apreciarla, pero al \u00a0mismo \u00a0tiempo \u00a0se \u00a0reproche \u00a0porque \u00a0al valorarla incurri\u00f3 en falso raciocinio. \u00a0Ello denota desconocimiento en la t\u00e9cnica de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0el censor nuevamente olvida \u00a0citar \u00a0los principios l\u00f3gicos, las reglas de la l\u00f3gica o de la ciencia dejadas \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0por el Tribunal, y no identifica con claridad los testimonios sobre \u00a0los \u00a0que -dice- recay\u00f3 el error. Tampoco se\u00f1ala cu\u00e1les fueron las variaciones \u00a0en \u00a0las afirmaciones de los declarantes que pasaron inadvertidas por el juzgador \u00a0y menos demostr\u00f3 la trascendencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 la \u00a0 demanda \u00a0presentada \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0Rueda \u00a0 \u00a0de \u00a0 Campos \u00a0 el \u00a0recurrente, \u00a0de \u00a0nuevo, \u00a0habla \u00a0de un falso raciocinio \u201cpor suposici\u00f3n\u201d. La \u00a0Sala \u00a0se \u00a0remite \u00a0a \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con el punto expuso en precedencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0libelo \u00a0se \u00a0exhibe \u00a0como violada, en \u00a0t\u00e9rminos \u00a0del \u00a0casacionista, \u00a0una \u00a0regla de la experiencia, pero en modo alguno \u00a0ella \u00a0contiene \u00a0una \u00a0lista \u00a0de condiciones que deban cumplirse para conseguir un \u00a0resultado. \u00a0Tan \u00a0solo \u00a0son \u00a0cuestionamientos \u00a0que \u00a0hace \u00a0sobre \u00a0la \u00a0base \u00a0de \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n personal de la pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0orden, \u00a0se \u00a0inadmitir\u00e1n \u00a0los cargos \u00a0propuestos en ambas demandas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.8. \u00a0Sexto \u00a0cargo. \u00a0Falso juicio de existencia por omisi\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El demandante expresa que no se tuvo en cuenta \u00a0lo \u00a0probado \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso ejecutivo, pero olvid\u00f3 indicar cu\u00e1les fueron \u00a0las \u00a0pruebas dejadas de apreciar. Adem\u00e1s, de las sentencias condenatorias surge \u00a0con \u00a0claridad \u00a0su \u00a0desacierto \u00a0pues, \u00a0conforme \u00a0se \u00a0expuso al examinar el tercer \u00a0cargo, \u00a0el \u00a0Tribunal s\u00ed evalu\u00f3 la actuaci\u00f3n surtida dentro del proceso civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, reitera su inconformidad por la \u00a0falta \u00a0de credibilidad otorgada por el Tribunal al testimonio de Aranda Chaparro \u00a0y \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0lo \u00a0que \u00a0para \u00a0nada \u00a0se \u00a0adecua \u00a0al error por falso juicio de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n, pero s\u00ed denota su af\u00e1n para que por cualquier medio \u00a0se \u00a0atiendan sus cuestionamientos, que -se insiste- no resultan suficientes para \u00a0fundamentar los cargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, \u00a0 y \u00a0 olvidando \u00a0 el \u00a0cargo \u00a0propuesto, \u00a0cita \u00a0una \u00a0regla de la experiencia cuya generalidad y aceptaci\u00f3n ni \u00a0siquiera demuestra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 cargos \u00a0 en \u00a0 ambas \u00a0 demandas \u00a0 se \u00a0inadmitir\u00e1n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.9. \u00a0 S\u00e9ptimo. \u00a0Error de hecho por falso raciocinio \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor \u00a0solo \u00a0aduce \u00a0que \u00a0se violaron las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, pero no indica c\u00f3mo tuvo lugar, respecto de qu\u00e9 \u00a0elementos \u00a0probatorios, y cu\u00e1les reglas fueron las desconocidas, por lo que los \u00a0cargos est\u00e1s insuficientemente formulados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0entender \u00a0que se refiere al testimonio de \u00a0Orlando \u00a0 Medina \u00a0 Vergara, \u00a0 tampoco \u00a0podr\u00edan \u00a0ser \u00a0admitidos \u00a0porque \u00a0plantea \u00a0inicialmente \u00a0un \u00a0falso juicio de existencia por omisi\u00f3n, cuando dice que no se \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0sus manifestaciones ante la fiscal\u00eda, pero luego sostiene que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0puso \u00a0a decir a la fuente lo que no dec\u00eda, luego se estar\u00eda ante \u00a0un falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por consiguiente, el cargo ser\u00e1 inadmitido en \u00a0ambas demandas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.10. \u00a0 Octavo. \u00a0Falso juicio de identidad por distorsi\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este cargo lo propone en la demanda a favor de \u00a0Leonor Rueda de Campos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0el censor, el Tribunal puso a decir a \u00a0la \u00a0prueba \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0realidad \u00a0no \u00a0contempla. \u00a0Empero, ninguna menci\u00f3n hace \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la prueba sobre la que recay\u00f3 el error, no la identific\u00f3 y menos \u00a0trascribe los segmentos que fueron distorsionados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0existencia de las dos \u00a0obligaciones, \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0se \u00a0remite \u00a0a \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0expuestos \u00a0en \u00a0cargos \u00a0anteriores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo ser\u00e1 inadmitido. \u00a0<\/p>\n<p>4.11. \u00a0Finalmente, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0revisado \u00a0\u00edntegramente \u00a0 la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0y \u00a0no \u00a0ha \u00a0encontrado \u00a0causales \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0ni \u00a0flagrantes \u00a0violaciones \u00a0de \u00a0derechos fundamentales, raz\u00f3n por la cual no puede \u00a0penetrar al fondo del asunto oficiosamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0 las \u00a0demandas \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 presentadas \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 defensor \u00a0 de \u00a0Leonor \u00a0Rueda \u00a0de \u00a0Campos \u00a0y \u00a0Ram\u00f3n Alberto Campos Orozco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0 consecuencia, \u00a0 \u00a0 DEVOLVER \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede \u00a0ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE Y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 \u00a0DEL \u00a0 \u00a0ROSARIO \u00a0 GONZ\u00c1LEZ \u00a0 DE \u00a0LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LEONIDAS \u00a0BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cita medica \u00a0<\/p>\n<p>JORGE LUIS QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>JULIO ENRIQUE SOCHA \u00a0SALAMANCA \u00a0<\/p>\n<p>JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>TERESA \u00a0RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Folios 1 y 2 de la providencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Folios 199 a 211 del cuaderno n.\u00b0 1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Folios 226 a 233 Idem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Folios 285 a 318 Idem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0Folios 8 a 34 del cuaderno del Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0La \u00a0Corte \u00a0no \u00a0tendr\u00e1 \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el primer escrito presentado dado que, dentro el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0traslado, \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0solicit\u00f3 \u00a0el \u00a0togado \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo lapso \u00a0hizo\u00a0 llegar las dos demandas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 Folio \u00a0131 del cuaderno del Tribunal, 20 de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 Folio \u00a0136 del cuaderno del Tribunal, 25 de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0Idem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0Folio 138 del cuaderno del Tribunal, 27 de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0Folio 139 del cuaderno el Tribunal, 28 del libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0Folio 161 del cuaderno del Tribunal, 50 de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0Folio 136 del cuaderno del Tribunal, 25 del libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14 \u00a0Folio 212 del cuaderno del Tribunal, 36 del libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>15 \u00a0Folio 219 del cuaderno del Tribunal, 43 de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>16 \u00a0Folio 223 del cuaderno del Tribunal, 47 de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>17 \u00a0Folio 234 del cuaderno del Tribunal, 58 del libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>18 \u00a0Folio 235 del cuaderno del Tribunal, 59 del libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>19 \u00a0Folios 237 y 238 del cuaderno del Tribunal, 61 y 62 de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>20 \u00a0Auto del 4 de mayo de 2005 (radicado 22.506). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>21 Con \u00a0la reforma introducida por la Ley 890 de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2222 \u00a0 Art\u00edculo \u00a0 216 \u00a0 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>23 Ver \u00a0auto del 23 de febrero de 2006 (radicado 24.101). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>24 \u00a0Cfr. \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, Sentencia del 18 de enero de 2001. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>25 \u00a0Ver, \u00a0entre \u00a0otras, \u00a0las \u00a0providencias \u00a0del \u00a018 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a02000 y 24 de \u00a0noviembre de 2005 (radicados 12.713 y 24.530 respectivamente). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>26 \u00a0Folio 26 del cuaderno del Tribunal, 19 del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>27 \u00a0Folios \u00a0 \u00a029 \u00a0 y \u00a0 30 \u00a0 del \u00a0 cuaderno \u00a0 del \u00a0 Tribunal, \u00a0 22 \u00a0 y \u00a0 23 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0providencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>28 \u00a0Folio 15 y siguientes de la decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>29 \u00a0Folio 144 del cuaderno del Tribunal \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>30 \u00a0Folio 17 de la providencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>31 \u00a0Folio \u00a0 20 \u00a0 del \u00a0 fallo \u00a0 de \u00a0 primer \u00a0 grado \u00a0y \u00a025 \u00a0del \u00a0Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>32 \u00a0Folios 17 y 19 de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>33 \u00a0Folio 24 del fallo. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 N\u00ba \u00a035.137 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0 AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0 APROBADO ACTA N\u00ba. 385 \u00a0 Bogot\u00e1, D.C., veinticuatro (24) de noviembre \u00a0de dos mil diez (2010). \u00a0\u00a0 MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0 La \u00a0Sala examina los presupuestos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":["post-21497","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-18"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21497","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21497"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21497\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21497"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21497"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21497"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}