{"id":21483,"date":"2023-09-11T22:55:25","date_gmt":"2023-09-11T22:55:25","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3509518-11-10\/"},"modified":"2023-09-11T22:55:25","modified_gmt":"2023-09-11T22:55:25","slug":"3509518-11-10","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3509518-11-10\/","title":{"rendered":"35095(18-11-10)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n.\u00ba 35095 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0 373. \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., dieciocho de noviembre de dos \u00a0mil diez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V I S T O S \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de establecer si se re\u00fanen las \u00a0exigencias \u00a0formales \u00a0previstas \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0212 \u00a0de \u00a0la Ley 600 de 2000, \u00a0examina \u00a0la \u00a0Corte la demanda de casaci\u00f3n presentada por el defensor de CLAUDIA \u00a0LORENA \u00a0CAVIEDES CONDE, en contra de la sentencia de segundo grado proferida por \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Penal del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Neiva (Huila), el \u00a03 \u00a0de \u00a0junio de 2010, mediante la cual confirm\u00f3 el fallo emitido por el Juzgado \u00a0Tercero \u00a0Penal del Circuito Especializado de esa ciudad, el 9 de abril del mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0condenando \u00a0a \u00a0la \u00a0mencionada procesada, como responsable del concurso de \u00a0delitos \u00a0de \u00a0extorsi\u00f3n \u00a0y \u00a0concierto \u00a0para \u00a0delinquir \u00a0agravado, \u00a0a \u00a0las \u00a0penas \u00a0principales \u00a0de \u00a014 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a06 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n y el equivalente a 2.416.6 \u00a0salarios \u00a0 m\u00ednimos \u00a0 legales \u00a0mensuales \u00a0vigentes \u00a0de \u00a0multa, \u00a0y \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por el \u00a0mismo t\u00e9rmino de la sanci\u00f3n aflictiva de la libertad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>H E C H O S \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 la \u00a0providencia \u00a0impugnada, \u00a0quedaron \u00a0consignados de la siguiente forma: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cInforman \u00a0los autos que el 28 de octubre \u00a0de \u00a02004 \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0JOS\u00c9 \u00a0DE JES\u00daS CARDOZO NARV\u00c1EZ puso en conocimiento del \u00a0Grupo \u00a0Gaula \u00a0de la Polic\u00eda Nacional, lo atinente a las llamadas realizadas por \u00a0el \u00a0sujeto \u00a0que \u00a0anunci\u00e1ndose \u00a0con el alias de RICHARD y haci\u00e9ndose pasar como \u00a0paramilitar, \u00a0 le \u00a0 exigi\u00f3 \u00a0 bajo \u00a0 amenaza \u00a0 la \u00a0 entrega \u00a0 de \u00a0$5\u2019000.000.oo, \u00a0 suma \u00a0 que \u00a0 redujo \u00a0a \u00a0$3\u2019700.000.oo \u00a0 y \u00a0fue \u00a0entregada \u00a0personalmente el 7 de marzo de 2004 por el referido denunciante en su \u00a0casa \u00a0ubicada \u00a0en \u00a0el \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Baraya-Huila \u00a0a \u00a0DIEGO PERDOMO y su esposa \u00a0CLAUDIA \u00a0LORENA CAVIEDES CONDE. Las llamadas extorsivas continuaron hasta cuando \u00a0se instaur\u00f3 la respectiva denuncia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL RELEVANTE \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0base en la denuncia formulada por Jos\u00e9 \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Cardozo \u00a0Narv\u00e1ez \u00a0el \u00a028 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a02004, la Fiscal\u00eda Sexta \u00a0Especializada \u00a0de Neiva (Huila) dispuso la pr\u00e1ctica de investigaci\u00f3n previa el \u00a02 de noviembre de ese a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0misma \u00a0dependencia \u00a0dict\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0inhibitoria \u00a0y \u00a0dispuso \u00a0el archivo provisional de la actuaci\u00f3n el 8 de febrero \u00a0de \u00a02005, \u00a0al \u00a0considerar \u00a0que la no identificaci\u00f3n e individualizaci\u00f3n de los \u00a0autores \u00a0o part\u00edcipes en la conducta punible, imposibilitaba el ejercicio de la \u00a0acci\u00f3n penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Impugnada \u00a0la \u00a0anterior \u00a0decisi\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0representante \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0el \u00a0ente instructor la repuso el 3 de \u00a0marzo \u00a0siguiente, \u00a0decretando \u00a0la revocatoria de la determinaci\u00f3n inhibitoria y \u00a0la evacuaci\u00f3n de varios elementos de juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0resoluci\u00f3n del 25 de julio de 2006, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Primera \u00a0Especializada \u00a0de \u00a0esa \u00a0ciudad \u00a0dispuso \u00a0la \u00a0apertura \u00a0de la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0y la vinculaci\u00f3n y captura de Luis Miguel Arango y CLAUDIA LORENA \u00a0CAVIEDES CONDE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0primero, \u00a0quien se encontraba detenido a \u00a0\u00f3rdenes \u00a0de \u00a0un Juzgado de Ejecuci\u00f3n de Penas y Medidas de Seguridad de Neiva, \u00a0fue \u00a0indagado \u00a0el \u00a017 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a02007 \u00a0y \u00a0present\u00f3 \u00a0solicitud de sentencia \u00a0anticipada el 8 de agosto de esa anualidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0su \u00a0parte, \u00a0CAVIEDES \u00a0CONDE compareci\u00f3 \u00a0voluntariamente \u00a0ante \u00a0el \u00a0ente \u00a0instructor \u00a0y \u00a0rindi\u00f3 injurada el 28 de agosto \u00a0siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En prove\u00eddo del 4 de septiembre de 2007, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0Arango, \u00a0a quien le aplic\u00f3 \u00a0medida \u00a0 de \u00a0 aseguramiento \u00a0 de \u00a0 detenci\u00f3n \u00a0 preventiva \u00a0 sin \u00a0 beneficio \u00a0de \u00a0excarcelaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0extorsi\u00f3n; \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que, \u00a0precluy\u00f3 la \u00a0instrucci\u00f3n a favor de CAVIEDES CONDE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego, \u00a0el \u00a025 \u00a0de \u00a0los \u00a0mismos \u00a0mes y a\u00f1o, \u00a0declar\u00f3 \u00a0el \u00a0cierre \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0como antes de su ejecutoria el \u00a0sindicado \u00a0ratific\u00f3 su deseo de culminar el proceso, el 26 de octubre siguiente \u00a0elabor\u00f3 \u00a0acta \u00a0de formulaci\u00f3n de cargos para sentencia anticipada, la cual fue \u00a0dictada \u00a0cinco \u00a0d\u00edas \u00a0m\u00e1s \u00a0tarde \u00a0en \u00a0el \u00a0Juzgado Quinto Penal del Circuito de \u00a0Neiva, \u00a0declarando la responsabilidad penal de Luis Miguel Arango en el il\u00edcito \u00a0de extorsi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Penal \u00a0del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Neiva, \u00a0mediante \u00a0sentencia de tutela del 13 de noviembre de 2007, \u00a0protegi\u00f3 \u00a0el \u00a0derecho \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0de \u00a0LUIS MIGUEL ARANGO, dejando sin \u00a0efecto \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n desde la constancia de ejecutoria de la resoluci\u00f3n del 4 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0anterior (situaci\u00f3n jur\u00eddica y preclusi\u00f3n), con el fin de que \u00a0el \u00a0ente \u00a0instructor \u00a0diera \u00a0tr\u00e1mite a los recursos de reposici\u00f3n y apelaci\u00f3n \u00a0que \u00a0oportunamente \u00a0interpuso \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la \u00a0misma. \u00a0Fue as\u00ed como el 8 de \u00a0diciembre siguiente, se repuso la providencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reasumida la investigaci\u00f3n, entonces, el 18 \u00a0de \u00a0diciembre de ese a\u00f1o se vincul\u00f3 mediante indagatoria a Jos\u00e9 Antonio Rubio \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0 cuya \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0se \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0el \u00a027 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0siguiente, \u00a0 con \u00a0la \u00a0imposici\u00f3n \u00a0de \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0sin \u00a0beneficio de libertad provisional. Posteriormente, el procesado \u00a0se \u00a0acogi\u00f3 a sentencia anticipada, lo cual qued\u00f3 plasmado en acta levantada el \u00a011 de febrero de 2008. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Continuada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0en contra de \u00a0Luis \u00a0Miguel \u00a0Arango \u00a0y \u00a0CLAUDIA \u00a0LORENA \u00a0CAVIEDES \u00a0CONDE, \u00a0sus injuradas fueron \u00a0ampliadas \u00a0 y \u00a0 su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0resuelta \u00a0el \u00a02 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a02009, \u00a0absteni\u00e9ndose \u00a0el \u00a0ente \u00a0instructor \u00a0de \u00a0asegurar \u00a0al \u00a0primero por el delito de \u00a0concierto \u00a0para \u00a0delinquir, y aplicando detenci\u00f3n preventiva sin excarcelaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0segunda, \u00a0por \u00a0su \u00a0posible \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0las conductas punibles de \u00a0extorsi\u00f3n y concierto para delinquir agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0CAVIEDES CONDE, quien fue capturada el 15 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a0esa \u00a0anualidad, \u00a0se \u00a0le sustituy\u00f3 dicha medida por la detenci\u00f3n \u00a0domiciliaria, el 5 de marzo siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 6 de julio de 2009, la Fiscal\u00eda precluy\u00f3 \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0a \u00a0favor \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0Arango, \u00a0debido a que ya hab\u00eda sido \u00a0juzgado por estos hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Clausurada \u00a0la \u00a0etapa \u00a0pesquisitoria el 4 de \u00a0agosto \u00a0del mismo a\u00f1o, la Fiscal\u00eda Primera Especializada de Neiva calific\u00f3 su \u00a0m\u00e9rito \u00a0el 10 de septiembre siguiente, profiriendo resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en \u00a0contra \u00a0de \u00a0CLAUDIA \u00a0LORENA CAVIEDES CONDE por el concurso de conductas punibles \u00a0constitutivas de extorsi\u00f3n y concierto para delinquir agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En firme el pliego acusatorio, la etapa de la \u00a0causa \u00a0fue \u00a0asumida \u00a0por \u00a0el Juzgado Tercero Penal del Circuito Especializado de \u00a0esa \u00a0ciudad, \u00a0despacho \u00a0que \u00a0luego \u00a0de \u00a0realizar \u00a0las \u00a0audiencias \u00a0p\u00fablicas \u00a0de \u00a0preparaci\u00f3n \u00a0\u2013el \u00a015 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a02010- \u00a0y \u00a0juzgamiento\u00a0 \u2013en \u00a0sesiones \u00a0del \u00a03 y 4 de marzo siguientes-, dict\u00f3 sentencia el 9 \u00a0de \u00a0abril de la referida anualidad, condenando a la procesada CAVIEDES CONDE por \u00a0el \u00a0 concurso \u00a0 delictual \u00a0 contenido \u00a0 en \u00a0 la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0llamamiento \u00a0a \u00a0juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuente \u00a0 con \u00a0su \u00a0determinaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0A \u00a0quo \u00a0le impuso las penas \u00a0principales \u00a0y \u00a0accesoria \u00a0rese\u00f1adas \u00a0en la parte inicial de este prove\u00eddo; la \u00a0conden\u00f3 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0pagar \u00a0 \u00a0solidariamente \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0sumas \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0$3\u2019700.000.oo \u00a0 y \u00a0el \u00a0equivalente \u00a0a \u00a06 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos legales mensuales vigentes, por concepto de da\u00f1os materiales \u00a0y \u00a0morales, \u00a0respectivamente; \u00a0y \u00a0le \u00a0neg\u00f3 \u00a0los \u00a0beneficios \u00a0sustitutivos de la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0condicional \u00a0de \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n de la pena y prisi\u00f3n domiciliaria, \u00a0aunque \u00a0el \u00a024 \u00a0de \u00a0mayo siguiente orden\u00f3 la suspensi\u00f3n de la privaci\u00f3n de la \u00a0libertad \u00a0 y \u00a0 dispuso \u00a0 su \u00a0confinamiento \u00a0domiciliario, \u00a0dado \u00a0que, \u00a0acredit\u00f3 \u00a0encontrarse en avanzado estado de gravidez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Impugnado \u00a0el \u00a0fallo \u00a0por \u00a0el defensor de la \u00a0acusada, \u00a0 la \u00a0 Sala \u00a0 Penal \u00a0 del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Neiva \u00a0lo \u00a0confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente, \u00a0 mediante \u00a0 providencia \u00a0 del \u00a03 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a02010, \u00a0que \u00a0fue \u00a0oportunamente recurrida en casaci\u00f3n por el mismo sujeto procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUMEN DE LA IMPUGNACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a01\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0207 de la Ley 600 de 2000, el defensor de la procesada CLAUDIA LORENA \u00a0CAVIEDES \u00a0CONDE \u00a0acusa \u00a0a \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0las \u00a0instancias de haber violado \u00a0indirectamente \u00a0ley sustancial, por aplicaci\u00f3n indebida de los art\u00edculos 244 y \u00a0340 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0producto de varios errores de hecho en la valoraci\u00f3n \u00a0probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seguidamente, \u00a0como \u00a0el libelo casacional se \u00a0caracteriza \u00a0por \u00a0contener \u00a0una \u00a0redacci\u00f3n \u00a0confusa \u00a0y \u00a0farragosa, \u00a0con algo de \u00a0dificultad \u00a0se \u00a0plasmar\u00e1 \u00a0el \u00a0resumen de los cargos en dos apartados, en uno de \u00a0los \u00a0cuales se agrupar\u00e1n los falsos raciocinios planteados, en tanto que, en el \u00a0otro se aludir\u00e1 a los falsos juicios de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Los \u00a0 errores \u00a0 de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como punto de partida, el casacionista trae a \u00a0colaci\u00f3n \u00a0un \u00a0fragmento \u00a0del \u00a0fallo \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0se\u00f1ala que la \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia de su defendida se desdibuja con las declaraciones \u00a0de \u00a0Luis \u00a0Miguel Arango, Jos\u00e9 Antonio Rubio Rodr\u00edguez, Jos\u00e9 de Jes\u00fas Cardoso \u00a0y Carlos Alberto Cardoso Avilez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 los \u00a0citados \u00a0testigos \u00a0de \u00a0cargo, \u00a0a \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0descarta a los \u00faltimos \u2013la \u00a0v\u00edctima \u00a0y su hijo-, por cuanto \u201cno \u00a0han \u00a0 \u00a0concretado \u00a0 \u00a0hechos \u00a0 de \u00a0 intervenci\u00f3n \u00a0 extorsionadora \u00a0 de \u00a0 Claudia \u00a0Lorena\u201d, mientras que a los segundos los desecha por \u00a0ser \u00a0coprocesados \u00a0y \u00a0adem\u00e1s \u00a0por \u00a0haberse evidenciado que el primero obr\u00f3 con \u00a0\u00e1nimo \u00a0de venganza en contra de la sindicada. Considera, entonces, que a partir \u00a0de \u00a0las \u00a0testificaciones \u00a0de \u00a0Rubio \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0y \u00a0Arango, \u00a0confrontadas con la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0defendida, \u00a0puede \u00a0definirse \u00a0\u201cen \u00a0d\u00f3nde \u00a0 \u00a0est\u00e1 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0verdad \u00a0 \u00a0y \u00a0 en \u00a0 d\u00f3nde \u00a0 la \u00a0 mentira\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego, el demandante explica que en caso tal \u00a0de \u00a0demostrarse \u00a0lo \u00a0aseverado por CAVIEDES CONDE, quien niega su participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0los \u00a0delitos imputados, es decir, que no estuvo en la recepci\u00f3n de la cuota \u00a0extorsiva \u00a0ni \u00a0fue \u00a0parte de las AUC, la conclusi\u00f3n ser\u00eda que la otra versi\u00f3n \u00a0es \u00a0 mendaz \u00a0 con \u00a0 base \u00a0 en \u00a0el \u00a0principio \u00a0l\u00f3gico \u00a0de \u00a0exclusi\u00f3n, \u00a0el \u00a0cual \u00a0rese\u00f1a. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0consistir\u00eda \u00a0 en \u00a0 \u201cderivar \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0los \u00a0testigos \u00a0de \u00a0cargo \u00a0frente \u00a0al dicho de disculpa de la procesada\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consignada \u00a0 la \u00a0 anterior \u00a0 premisa, \u00a0 el \u00a0memorialista \u00a0se \u00a0adentra \u00a0en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0denomina \u201csoportes \u00a0 f\u00e1ctico-l\u00f3gicos \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 versi\u00f3n \u00a0 de \u00a0 Claudia \u00a0Lorena\u201d, \u00a0los \u00a0cuales confronta con los \u201cf\u00e1cticos \u00a0il\u00f3gicos \u00a0de los mencionados testigos\u201d. En efecto, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0Tras \u00a0abordar, en primer lugar, lo que se \u00a0afirma \u00a0de \u00a0la \u00a0concurrencia \u00a0de \u00a0la \u00a0sindicada \u00a0a la casa de la v\u00edctima con la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0recibir la cuota extorsiva, concluye que debe darse credibilidad \u00a0a \u00a0las \u00a0explicaciones \u00a0de su prohijada \u2013las \u00a0cuales \u00a0trae \u00a0a \u00a0colaci\u00f3n-, \u00a0ya \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0demeritan con lo \u00a0afirmado \u00a0por \u00a0Arango \u00a0y \u00a0Rubio \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0quienes son delincuentes confesos, \u00a0reconocieron \u00a0 \u00a0 ser \u00a0 \u00a0extorsionistas \u00a0 \u00a0habituales \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0son \u00a0 \u00a0\u201csospechosos \u00a0 por \u00a0 p\u00e9rdida \u00a0del \u00a0sentido \u00a0moral\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el impugnante, se trata de confrontar el \u00a0dicho \u00a0de \u00a0una \u00a0declarante \u00a0sin antecedentes delincuenciales, con lo atestado en \u00a0contrario \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u201cdos \u00a0 maleantes\u201d. \u00a0De \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0colige, \u00a0apoyado \u00a0en \u00a0cita \u00a0doctrinal, \u00a0que \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0\u201cl\u00f3gicamente \u00a0se \u00a0inclina \u00a0hacia \u00a0la \u00a0primera\u201d \u00a0y \u00a0como \u00a0no \u00a0fue \u00a0as\u00ed, se incurri\u00f3 en un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso raciocinio, \u201cque atenta \u00a0contra \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0la \u00a0experiencia\u201d \u00a0e incidi\u00f3 \u00a0negativamente \u00a0en \u00a0el \u00a0fallador, \u00a0pues, \u00a0de \u00a0haber predominado la versi\u00f3n de la \u00a0acusada, la decisi\u00f3n habr\u00eda sido absolutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0En \u00a0segundo \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0se \u00a0refiere \u00a0al \u00a0\u201ccuento \u00a0de \u00a0la \u00a0pa\u00f1alera sin ni\u00f1o\u201d \u00a0que \u00a0portaba \u00a0su defendida, mencionado, una vez m\u00e1s, lo que dicen \u00a0una \u00a0y \u00a0otros \u00a0deponentes, \u00a0concluyendo \u00a0que \u00a0es \u00a0inveros\u00edmil \u00a0e \u00a0incre\u00edble lo \u00a0asegurado \u00a0por \u00a0lo coprocesados, en el sentido de que all\u00ed se escond\u00edan armas, \u00a0dado \u00a0que, contrar\u00eda \u201cel sentido com\u00fan, la l\u00f3gica \u00a0y \u00a0la experiencia, pues \u00e9sta indica que la Polic\u00eda o el Ej\u00e9rcito cuando hacen \u00a0una \u00a0requisa \u00a0en \u00a0los retenes, permanentes u ocasionales, revisan cuidadosamente \u00a0los \u00a0equipajes \u00a0y \u00a0maletines \u00a0de los pasajeros, y con mayor raz\u00f3n lo har\u00edan si \u00a0requisaran \u00a0a \u00a0estos \u00a0del \u00a0taxi \u00a0en \u00a0donde \u00a0iba \u00a0Arango, \u00a0Rubio y Claudia Lorena \u00a0(sic)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0juicio \u00a0del recurrente, quien esta vez se \u00a0ampara \u00a0en \u00a0conceptos \u00a0sicol\u00f3gicos \u00a0que \u00a0apenas \u00a0enuncia, \u00a0hay \u00a0un \u00a0sentido \u00a0de \u00a0autoprotecci\u00f3n \u00a0y \u00a0protecci\u00f3n familiar que va en contrav\u00eda de lo aducido; por \u00a0ello, \u00a0 como \u00a0 los \u00a0 testigos \u00a0de \u00a0cargo \u00a0mintieron \u00a0y \u00a0quedaron \u00a0hu\u00e9rfanos \u00a0de \u00a0credibilidad, \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n del Ad quem \u00a0configura \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0raciocinio que de descartarse, otorgando \u00a0cr\u00e9dito a la sindicada, conducir\u00eda a su absoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0En \u00a0un \u00a0tercer \u00a0sub-ac\u00e1pite, \u00a0el \u00a0censor \u00a0califica \u00a0de \u201cabsurda\u201d lo \u00a0que \u00a0aseveraron \u00a0Arango \u00a0y \u00a0Rubio \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0de CAVIEDES CONDE, que por ser de \u00a0Baraya \u00a0 y \u00a0supuestamente \u00a0hija \u00a0de \u00a0un \u00a0ganadero \u00a0rico, \u00a0era \u00a0la \u00a0encargada \u00a0de \u00a0suministrar \u00a0la \u00a0lista \u00a0de ganaderos y cafeteros que pudieran ser extorsionados, \u00a0deriv\u00e1ndose, \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0partir \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0ello, \u00a0 su \u00a0 pertenencia \u00a0 al \u00a0 grupo \u00a0 de \u00a0autodefensas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como los citados testigos no indican de qu\u00e9 \u00a0forma \u00a0la \u00a0sindicada obtuvo ese conocimiento, es decir, se abstienen de informar \u00a0la \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0dicho, \u00a0\u201chay \u00a0una falla para la \u00a0EFICACIA \u00a0 de \u00a0estos \u00a0testimonios, \u00a0sobre \u00a0este \u00a0aspecto \u00a0de \u00a0vital \u00a0importancia \u00a0investigativa\u201d, lo cual es suficiente para no darles \u00a0cr\u00e9dito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0apoyado \u00a0en \u00a0cita \u00a0doctrinal y en dos \u00a0textos \u00a0de \u00a0psicolog\u00eda \u00a0sobre el tema del conocimiento, afirma el libelista que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0es \u00a0ineficaz \u00a0e \u00a0inadmisible, \u00a0por lo que aceptarla devendr\u00eda en un \u00a0error \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0 raciocinio, \u00a0 en \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0vulneran \u00a0los \u00a0\u201cprincipios \u00a0de al ciencia del derecho probatorio y de la l\u00f3gica \u00a0y \u00a0 de \u00a0 la \u00a0ciencia \u00a0de \u00a0la \u00a0psicolog\u00eda\u201d. \u00a0Por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0si \u00a0se hubiese otorgado credibilidad a lo explicado por la sindicada \u00a0en \u00a0su \u00a0indagatoria, \u00a0en \u00a0donde \u00a0neg\u00f3 \u00a0aquellas \u00a0acusaciones, el fallo, repite, \u00a0habr\u00eda sido absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0En \u00a0otro \u00a0apartado, el actor denuncia que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0raciocinio por falsa inferencia, del \u00a0examen \u00a0de \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de la v\u00edctima Jos\u00e9 de Jes\u00fas Cardoso y su hijo \u00a0Carlos \u00a0Alberto \u00a0Cardoso \u00a0Avilez, \u00a0ya que el Tribunal los refiere como prueba de \u00a0cargos, \u00a0quienes \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0no \u00a0hacerle \u00a0\u201cninguna \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 participaci\u00f3n \u00a0 dolosa \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 extorsi\u00f3n\u201d, \u00a0no \u00a0rinden \u00a0versiones \u00a0contestes, \u00a0pues, \u00a0aunque \u00a0en sus primeras \u00a0intervenciones \u00a0se\u00f1alan \u00a0a \u00a0CAVIEDES \u00a0CONDE, \u00a0en \u00a0las \u00a0\u00faltimas \u00a0dicen \u00a0que \u00a0no \u00a0particip\u00f3. \u00a0Claro est\u00e1, como su defendida acept\u00f3 que s\u00ed concurri\u00f3 a la casa \u00a0del \u00a0 \u00a0ofendido, \u00a0 \u00a0\u201cpero \u00a0 \u00a0no \u00a0 realiz\u00f3 \u00a0 acto \u00a0extorsivo\u201d, \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0debi\u00f3 \u00a0someter \u00a0estas \u00a0versiones \u00a0a \u00a0la sana cr\u00edtica, para determinar que Cardoso Avilez no brind\u00f3 la \u00a0raz\u00f3n de su dicho y por ello su testimonio es ineficaz. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con los citados errores, queda de manifiesto \u00a0que \u00a0no \u00a0hay \u00a0oposici\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0representada, lo cual permite \u00a0establecer \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 declaratoria \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0perdi\u00f3 \u00a0uno \u00a0de \u00a0sus \u00a0sustentos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0incurre \u00a0en falso raciocinio el \u00a0juzgador, \u00a0afirma \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0cuando \u00a0concluye \u00a0que \u00a0CAVIEDES \u00a0CONDE \u00a0deb\u00eda \u00a0sospechar \u00a0 \u00a0que \u00a0 su \u00a0 compa\u00f1ero \u00a0 \u2013Luis \u00a0Miguel \u00a0Arango- \u00a0realizaba \u00a0actividades \u00a0il\u00edcitas, lo cual no \u00a0equivale \u00a0 a \u00a0\u201cparticipar \u00a0de \u00a0ellas\u201d, \u00a0ni \u00a0\u201cconocer \u00a0los actos concretos de \u00a0delitos\u201d por \u00e9l perpetrados \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0 \u00a0 \u00a0evidente \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cerror \u00a0de l\u00f3gica jur\u00eddica\u201d impidi\u00f3 \u00a0concluir \u00a0la \u00a0inocencia \u00a0de \u00a0su \u00a0patrocinada, \u00a0quien aleg\u00f3 que no conoc\u00eda esos \u00a0procederes \u00a0 y \u00a0 que \u00a0 cuando \u00a0 le \u00a0 preguntaba \u00a0a \u00a0su \u00a0esposo \u00a0por \u00a0ellos, \u00a0era \u00a0agredida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0Aduce el casacionista que el Ad \u00a0quem incurri\u00f3 en otro error por falso \u00a0raciocinio, \u00a0al \u00a0restarle \u00a0fuerza \u00a0probatoria \u00a0a las manifestaciones de CAVIEDES \u00a0CONDE, \u00a0sobre las amenazas que le hizo Luis Miguel Arango por haberlo abandonado \u00a0y \u00a0demandado civilmente, las cuales reflejan la motivaci\u00f3n de las inculpaciones \u00a0que le hizo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siendo ese el inter\u00e9s del declarante, estima \u00a0que \u00a0su \u00a0testimonio \u00a0pierde \u00a0credibilidad \u00a0y \u00a0por \u00a0ello \u00a0quedan desvirtuadas sus \u00a0acusaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0En \u00a0lo concerniente a la concordancia que \u00a0determina \u00a0el \u00a0fallador \u00a0respecto \u00a0de \u00a0las declaraciones de Luis Miguel Arango y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Antonio \u00a0Rubio \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0parte \u00a0por \u00a0decir el demandante que no est\u00e1 \u00a0verificada \u00a0la \u00a0presencia \u00a0del \u00a0\u00faltimo, siendo entonces necesario establecer si \u00a0\u201cposee \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0credibilidad\u201d, \u00a0tendiendo \u00a0en cuenta que es un delincuente habitual, cuyo sentido \u00a0moral \u00a0 \u201cest\u00e1 \u00a0 destruido \u00a0 o, \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0menos, \u00a0notoriamente menguando (sic)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adentrado en ese an\u00e1lisis, amparado de nuevo \u00a0en \u00a0referencias \u00a0doctrinales, \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0las \u00a0contradicciones en que incurre \u00a0Rubio \u00a0Rodr\u00edguez y las discrepancias que presenta su relato con relaci\u00f3n al de \u00a0la \u00a0 v\u00edctima, \u00a0permiten \u00a0concluir \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0sindicado \u00a0miente, \u00a0\u201cse \u00a0invent\u00f3 \u00a0la \u00a0forma \u00a0de la entrega del dinero\u201d \u00a0 y \u00a0 no \u00a0 estuvo \u00a0 presente \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 momento \u00a0 del \u00a0 cobro \u00a0del \u00a0dinero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el memorialista, es posible que desde la \u00a0penitenciar\u00eda \u00a0que \u00a0comparti\u00f3 con Arango, hayan pactado comprometer a CAVIEDES \u00a0CONDE, \u00a0teniendo en cuenta que dentro de los factores de posible parcialidad, al \u00a0decir \u00a0de \u00a0un tratadista, se encuentra el \u201cESP\u00cdRITU \u00a0DE \u00a0 \u00a0SOLIDARIDAD, \u00a0 \u00a0entre \u00a0 ellos \u00a0 el \u00a0 que \u00a0 une \u00a0 al \u00a0 GRUPO\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0tras \u00a0disertar \u00a0sobre \u00a0el \u00a0concepto \u00a0sociol\u00f3gico \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cgrupo\u201d, \u00a0indica \u00a0que ese esp\u00edritu de solidaridad no fue analizado por las \u00a0instancias, \u00a0las \u00a0cuales \u00a0se \u00a0limitaron a resaltar las concordancias entre ambos \u00a0testigos, \u00a0sin \u00a0percatarse \u00a0de \u00a0que \u00a0son el fruto de un acuerdo criminal para el \u00a0perjurio. \u00a0En ello radica, precisamente, el error por falso raciocinio, toda vez \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0observaron \u00a0las \u00a0leyes \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0probatoria, ni la falta de \u00a0sinceridad \u00a0al \u00a0declarar \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0su \u00a0prohijada. Sin ese error, asegura, \u00a0desaparece la prueba incriminatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Los errores de hecho por falso juicio de \u00a0identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A juicio del impugnante, se presentan en el \u00a0examen \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n de la procesada CLAUDIA LORENA CAVIEDES CONDE, dado \u00a0que, \u00a0el \u00a0Tribunal se refiere a ella apenas de manera tangencial para derivar su \u00a0responsabilidad, \u00a0 \u201csin \u00a0 detenerse \u00a0 en \u00a0todo \u00a0su \u00a0contenido trascendente\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0tras traer a colaci\u00f3n algunos \u00a0fragmentos \u00a0de la sentencia impugnada, concreta que el falso juicio de identidad \u00a0se \u00a0 present\u00f3 \u00a0 porque \u00a0 el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0mencion\u00f3 \u00a0ni \u00a0valor\u00f3 \u00a0\u201cuna \u00a0 parte\u201d \u00a0de \u00a0su \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0referida \u00a0a sus actividades acad\u00e9micas y familiares, de las cuales extracta que \u00a0si \u00a0desde \u00a0los \u00a0cinco \u00a0a\u00f1os, \u00a0y \u00a0hasta \u00a0su \u00a0convivencia con Luis Miguel Arango, \u00a0estudi\u00f3 \u00a0por \u00a0fuera \u00a0de Baraya, y durante el tiempo que convivi\u00f3 con \u00e9l no la \u00a0dejaba \u00a0salir, \u00a0no pod\u00eda haber tenido \u201ccontacto con \u00a0el campo (fincas) ni con ganaderos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0opina \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0que si el \u00a0Tribunal \u00a0hubiese \u00a0tenido \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0ese \u00a0aspecto, \u00a0habr\u00eda \u00a0concluido \u00a0que la \u00a0sindicada \u00a0no \u00a0particip\u00f3 \u00a0\u201cen \u00a0la \u00a0confecci\u00f3n del \u00a0listado \u00a0de \u00a0contribuyentes\u201d, \u00a0dejando \u00a0sin \u00a0piso lo \u00a0aseverado \u00a0por \u00a0los \u00a0coprocesados \u00a0sobre \u00a0su \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0los delitos de \u00a0extorsi\u00f3n y concierto para delinquir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicho \u00a0error \u00a0es trascendente, precisa, por \u00a0cuanto sin \u00e9l, la sentencia se impon\u00eda absolutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0asegura el censor que es falso \u00a0lo \u00a0afirmado \u00a0por el Tribunal, que le atribuy\u00f3 a su defendida haber se\u00f1alado a \u00a0Jos\u00e9 \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Cardoso \u00a0como \u00a0persona \u00a0pudiente \u00a0para colaborar con el grupo \u00a0ilegal \u00a0al que pertenec\u00eda, pues, ello no aparece en sus declaraciones injuradas \u00a0\u2013indagatoria \u00a0 y \u00a0vista \u00a0p\u00fablica-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0error \u00a0en \u00a0la valoraci\u00f3n probatoria, \u00a0termina \u00a0diciendo, \u00a0fue \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0como quiera que \u00a0permiti\u00f3 \u00a0reforzar la argumentaci\u00f3n en torno de la autor\u00eda en ambas conductas \u00a0punibles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En \u00a0ac\u00e1pites \u00a0finales, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0vuelve \u00a0a \u00a0referirse \u00a0a \u00a0la \u00a0incidencia de los errores, \u00a0se\u00f1ala \u00a0gen\u00e9ricamente \u00a0cu\u00e1les \u00a0son los fines de la casaci\u00f3n, solicita que se \u00a0ordene \u00a0investigar \u00a0a Luis Miguel Arango y Jos\u00e9 Antonio Rubio Rodr\u00edguez por el \u00a0delito \u00a0de \u00a0falso \u00a0testimonio, \u00a0y\u00a0 pide que se case la sentencia demandada, \u00a0para en su lugar proferir la que en derecho corresponda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>Cuesti\u00f3n previa. \u00a0<\/p>\n<p>Desde ya puede anticiparse que la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor de CLAUDIA LORENA CAVIEDES CONDE, ser\u00e1 \u00a0inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello, \u00a0porque \u00a0un \u00a0detallado \u00a0 \u00a0recorrido \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0diferentes \u00a0 cuestionamientos \u00a0 realizados \u00a0 por \u00a0 el \u00a0demandante, \u00a0permite \u00a0advertir \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0busca \u00a0acomodar \u00a0sus \u00a0cr\u00edticas \u00a0a \u00a0los rigores \u00a0argumentales \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0l\u00f3gico \u00a0 jur\u00eddicos \u00a0 que \u00a0 gobiernan \u00a0 el \u00a0 mecanismo \u00a0casacional, \u00a0finalmente ning\u00fan \u00a0yerro \u00a0ostensible \u00a0en el fallo propone, limit\u00e1ndose a \u00a0exponer \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 particular \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0probatoria, \u00a0raz\u00f3n \u00a0suficiente para que \u00a0su pretensi\u00f3n sea desechada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0en \u00a0t\u00e9rminos \u00a0generales, \u00a0la \u00a0inconformidad \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0radica \u00a0en \u00a0la credibilidad que las instancias \u00a0otorgaron \u00a0a los declarantes Luis Miguel Arango, Jos\u00e9 Antonio Rubio Rodr\u00edguez, \u00a0Jos\u00e9 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Jes\u00fas \u00a0 \u00a0Cardoso \u00a0 \u00a0y \u00a0 Carlos \u00a0 Cardoso \u00a0 Avilez \u00a0 \u2013en \u00a0especial \u00a0a los dos primeros-, por \u00a0encima de lo testificado por la sindicada CAVIEDES CONDE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0ello, \u00a0postula \u00a0m\u00faltiples \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0generados \u00a0en \u00a0falsos \u00a0raciocinio \u00a0y \u00a0juicios \u00a0de identidad, \u00a0insistiendo \u00a0en \u00a0que \u00a0de ellos puede determinarse en d\u00f3nde est\u00e1n los conceptos \u00a0de \u00a0verdad \u00a0y \u00a0mentira en el proceso. Claro est\u00e1, como se dijo antes, el libelo \u00a0contiene \u00a0una \u00a0redacci\u00f3n confusa y farragosa, pues, los reparos se presentan de \u00a0manera \u00a0deshilvanada y se acompa\u00f1an de citas doctrinales y referencias a textos \u00a0psicol\u00f3gicos \u00a0totalmente impertinentes, que lejos de coadyuvar las aspiraciones \u00a0del \u00a0memorialista, \u00a0lo \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0hacen \u00a0es \u00a0confirmar \u00a0que en ninguno de sus \u00a0an\u00e1lisis logra su cometido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala, entonces, abordar\u00e1 el estudio de \u00a0los \u00a0reproches, \u00a0acatando \u00a0el \u00a0orden \u00a0propuesto \u00a0en \u00a0el \u00a0resumen \u00a0de la demanda. \u00a0As\u00ed, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Los \u00a0 errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 \u00a0 \u00a0manera \u00a0 \u00a0 \u00a0categ\u00f3rica, \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 impugnante \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0parte \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 afirmar \u00a0que \u00a0los \u00a0testimonios de Luis \u00a0Miguel \u00a0Arango \u00a0y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Antonio \u00a0Rubio Rodr\u00edguez no merecen \u00a0credibilidad \u00a0alguna, \u00a0contrario \u00a0a lo que sucede con el de la procesada CLAUDIA \u00a0LORENA \u00a0CAVIEDES CONDE, quien niega su participaci\u00f3n en los hechos. \u00a0 El \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0entonces, \u00a0se \u00a0presenta \u00a0por \u00a0creerles \u00a0a ellos y no a su defendida, \u00a0pues, \u00a0si \u00a0se \u00a0demuestra \u00a0que \u00a0ella \u00a0dice \u00a0la \u00a0verdad, \u00a0la conclusi\u00f3n es que la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de los primeros es \u00a0mendaz. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, sin ninguna argumentaci\u00f3n adicional y \u00a0apoyado \u00a0\u00fanicamente \u00a0en \u00a0su \u00a0particular \u00a0visi\u00f3n \u00a0de \u00a0los hechos, el recurrente \u00a0descarta \u00a0de \u00a0entrada \u00a0lo \u00a0manifestado \u00a0por aquellos declarantes y concluye como \u00a0petici\u00f3n \u00a0de principio (dar por probado lo que precisamente se debe demostrar), \u00a0que \u00a0su \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0conduce \u00a0a \u00a0dejar \u00a0sin \u00a0piso \u00a0probatorio \u00a0la sentencia de \u00a0condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En apoyo de sus asertos, trae a colaci\u00f3n el \u00a0principio \u00a0 l\u00f3gico \u00a0 de \u00a0 exclusi\u00f3n, \u00a0 en \u00a0 virtud \u00a0 del \u00a0 cual \u00a0 \u201cdos \u00a0juicios \u00a0contradictorios \u00a0no \u00a0pueden \u00a0ser \u00a0simult\u00e1neamente \u00a0falsos \u00a0y que, por lo tanto, basta con reconocer la falsead de uno de ellos para \u00a0poder \u00a0 \u00a0 afirmar \u00a0 \u00a0 formalmente \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0validez \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0otro\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, la \u00a0sola \u00a0enunciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0referido principio l\u00f3gico no es suficiente, puesto que \u00a0para \u00a0poder \u00a0concluir \u00a0la \u00a0validez \u00a0de \u00a0lo \u00a0afirmado \u00a0por \u00a0su \u00a0representada, era \u00a0necesario \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0demostrase la falsedad de lo aseverado por los otros \u00a0testigos, \u00a0pero no a partir de sus propias impresiones \u00a0\u2013subjetivas \u00a0 \u00a0 y \u00a0acomodadas-, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 sino \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 acreditando \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0examen \u00a0de los \u00a0mismos, \u00a0 los \u00a0 juzgadores \u00a0 se \u00a0equivocaron, \u00a0pues, \u00a0no \u00a0 \u00a0puede \u00a0 \u00a0desconocerse \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0el \u00a0 mismo \u00a0 postulado \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 l\u00f3gica \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0podr\u00eda \u00a0conducir \u00a0a \u00a0establecer que ese \u00a0juicio \u00a0de \u00a0validez \u00a0recae \u00a0sobre \u00a0lo \u00a0atestado \u00a0por \u00a0Arango y Rubio Rodr\u00edguez, \u00a0conforme lo rese\u00f1aron las instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0la anterior premisa, de por s\u00ed \u00a0desafortunada, \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0desarrollo \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 censura \u00a0el \u00a0libelista \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0consigna \u00a0su \u00a0particular \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, acusando a los \u00a0falladores \u00a0de desconocer los postulados de la sana cr\u00edtica, diciendo de manera \u00a0gen\u00e9rica, \u00a0 repetitiva \u00a0 e \u00a0 indiscriminada \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 vulneraron \u00a0las \u00a0leyes \u00a0cient\u00edficas, \u00a0los \u00a0principios de la l\u00f3gica y las reglas de la experiencia, sin \u00a0adentrarse \u00a0en el an\u00e1lisis serio y concreto de alguno de ellos, pues, entendi\u00f3 \u00a0que \u00a0era \u00a0suficiente \u00a0con \u00a0la \u00a0sola \u00a0enunciaci\u00f3n \u00a0y \u00a0la transcripci\u00f3n de citas \u00a0doctrinales \u00a0 sobre \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0y \u00a0algunos \u00a0conceptos \u00a0de \u00a0la \u00a0Psicolog\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0en ese particular estudio de los medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n allegados, el actor insiste en que de haberse dado cr\u00e9dito a lo \u00a0atestado \u00a0por \u00a0su \u00a0prohijada, \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n habr\u00eda sido absolutoria, dado que, \u00a0ning\u00fan \u00a0m\u00e9rito \u00a0tienen \u00a0las \u00a0testificaciones \u00a0de \u00a0Arango y Rubio Rodr\u00edguez, a \u00a0quienes \u00a0descalifica \u00a0no \u00a0solo por tener la condici\u00f3n \u00a0de \u00a0investigados en la misma \u00a0causa, \u00a0 \u00a0sino \u00a0 \u00a0tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0ser \u00a0delincuentes confesos y habituales, lo cual los hace \u201csospechosos \u00a0 por \u00a0 p\u00e9rdida \u00a0del \u00a0sentido \u00a0moral\u201d, \u00a0agregando \u00a0que desde el centro de reclusi\u00f3n que compartieron en \u00a0alg\u00fan \u00a0momento, \u00a0acordaron \u00a0perjudicar \u00a0a \u00a0CAVIEDES CONDE, de quien Luis Miguel \u00a0Arango \u00a0 \u00a0 quer\u00eda \u00a0 \u00a0vengarse \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0haberlo \u00a0 \u00a0abandonado \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0demandado \u00a0civilmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De esa forma, se \u00a0aventura \u00a0a \u00a0consignar \u00a0sus \u00a0propias teor\u00edas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0explicativas \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0presencia de la sindicada en el lugar \u00a0de \u00a0 los \u00a0 hechos, \u00a0la \u00a0tenencia \u00a0de \u00a0una \u00a0pa\u00f1alera, \u00a0el \u00a0nulo \u00a0conocimiento \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0nombres \u00a0de \u00a0las \u00a0supuestas v\u00edctimas del grupo al margen \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ley, \u00a0la \u00a0raz\u00f3n \u00a0del \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0actividades \u00a0de \u00a0su \u00a0esposo, las amenazas que \u00e9ste le \u00a0profer\u00eda \u00a0y \u00a0la \u00a0posibilidad de que el coprocesado Rubio Rodr\u00edguez ni siquiera \u00a0haya participado en la recepci\u00f3n de la cuota extorsiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Claro \u00a0 \u00a0 est\u00e1, \u00a0 \u00a0 como \u00a0 lo \u00a0anterior \u00a0no \u00a0pasa \u00a0de \u00a0ser \u00a0una \u00a0mera \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0 que, \u00a0desde luego, es \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0completamente \u00a0contraria \u00a0a \u00a0lo \u00a0decidido v\u00e1lida y legalmente \u00a0por \u00a0 las \u00a0 instancias, \u00a0f\u00e1cilmente \u00a0 se \u00a0 puede \u00a0determinar \u00a0que \u00a0lejos \u00a0de \u00a0confeccionar \u00a0un \u00a0reproche \u00a0con \u00a0el \u00a0que \u00a0logre \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0error \u00a0en el que \u00a0incurrieron \u00a0los \u00a0juzgadores, \u00a0lo \u00a0\u00fanico \u00a0que hace el \u00a0defensor \u00a0es \u00a0exteriorizar \u00a0su \u00a0inconformidad \u00a0con \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del Tribunal, \u00a0remitida \u00a0a \u00a0la \u00a0discrepancia \u00a0con la apreciaci\u00f3n de los medios de convicci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0indicar cu\u00e1les fueron los an\u00e1lisis tenidos en cuenta por el fallador para \u00a0derivar \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0de \u00a0su \u00a0prohijada \u00a0en los delitos contra el \u00a0patrimonio econ\u00f3mico y la seguridad p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo tanto, la censura planteada, apoyada \u00a0en \u00a0errores \u00a0de hecho por falso raciocinio respecto de la equivocada valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0(sobre \u00a0la \u00a0cual \u00a0fundamenta \u00a0en \u00a0mayor \u00a0medida \u00a0su \u00a0reproche), \u00a0se torna bastante ambigua, dado que imposibilita de la Corte conocer \u00a0en concreto cu\u00e1l es la irregularidad o violaci\u00f3n que lo soporta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De all\u00ed entonces que cuando el casacionista \u00a0cuestiona \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0haya \u00a0descalificado \u00a0las \u00a0explicaciones \u00a0de \u00a0su \u00a0representada, \u00a0no \u00a0pasa \u00a0de \u00a0plantear \u00a0una \u00a0mera \u00a0manifestaci\u00f3n argumental, por \u00a0cuanto \u00a0ni siquiera alleg\u00f3 las consideraciones que sobre este aspecto consign\u00f3 \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0privando \u00a0a la Sala de conocer cu\u00e1l fue el fundamento probatorio \u00a0que conllev\u00f3 a determinar esa autor\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 suma, \u00a0 frente \u00a0 a \u00a0 las \u00a0 cr\u00edticas \u00a0indiscriminadas \u00a0que \u00a0hace \u00a0el demandante, si lo que quer\u00eda era atacar el valor \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0otorgaron \u00a0los \u00a0falladores al aporte testimonial, debi\u00f3 cubrir \u00a0las \u00a0m\u00ednimas \u00a0exigencias \u00a0sustentatorias \u00a0del \u00a0recurso \u00a0y \u00a0no dejar los reparos \u00a0apenas \u00a0enunciados, \u00a0acusando \u00a0de \u00a0manera \u00a0gen\u00e9rica la violaci\u00f3n de principios \u00a0l\u00f3gicos, reglas de la experiencia o leyes cient\u00edficas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este evento, est\u00e1 claro que simplemente \u00a0realiza \u00a0una \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0probatoria en la que pretende anteponer su particular \u00a0an\u00e1lisis, \u00a0sin \u00a0lograr \u00a0demostrar \u00a0yerro \u00a0alguno, \u00a0desconociendo \u00a0que \u00a0sin esta \u00a0exigencia \u00a0termina \u00a0oponiendo \u00a0su personal criterio sobre el m\u00e1s autorizado del \u00a0fallador, \u00a0incurriendo \u00a0en \u00a0el \u00a0desatino de considerar el recurso extraordinario \u00a0como \u00a0otra \u00a0instancia, \u00a0en \u00a0abierto \u00a0desconocimiento \u00a0de que con la casaci\u00f3n se \u00a0busca \u00a0primordialmente \u00a0el \u00a0estudio \u00a0de \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la sentencia y no la \u00a0prolongaci\u00f3n \u00a0de un debate probatorio fenecido mediante el proferimiento de una \u00a0sentencia \u00a0amparada con la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad, \u00fanicamente \u00a0destronable \u00a0por \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0errores \u00a0predicables \u00a0del \u00a0juzgador, de tal \u00a0magnitud \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0con \u00a0su \u00a0casaci\u00f3n \u00a0pudiera restaurarse la legalidad de lo \u00a0decidido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0situaci\u00f3n es la que pretende sostener \u00a0el \u00a0memorialista \u00a0en \u00a0el \u00a0asunto examinado, planteando unos supuestos errores de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0derivado de la apreciaci\u00f3n probatoria realizada \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores de primera y segunda instancias. Sin embrago, lo \u00fanico que \u00a0se \u00a0advierte es su rechazo a las consideraciones que dieron pie a los falladores \u00a0para \u00a0condenar \u00a0a la procesada, de manera que no es viable desarrollar el ataque \u00a0bajo \u00a0la forma del falso raciocinio en el entendido gen\u00e9rico de que el fallador \u00a0valor\u00f3 \u00a0de \u00a0determinada \u00a0manera los elementos materiales probatorios, cuando es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0para la estimaci\u00f3n de tales probanzas nuestro sistema probatorio \u00a0predica \u00a0 \u00a0la \u00a0 libre \u00a0 apreciaci\u00f3n, \u00a0 dentro \u00a0 del \u00a0 contexto \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0 anterior, \u00a0ha \u00a0sido \u00a0suficientemente \u00a0destacado \u00a0por la Sala, en pac\u00edfica jurisprudencia, advirtiendo que quien alega \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0soportada en la violaci\u00f3n de los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica, est\u00e1 obligado a se\u00f1alar lo que objetivamente \u00a0expresa \u00a0el \u00a0medio probatorio sobre el cual se predica el error, las inferencias \u00a0extra\u00eddas \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0\u00e9l \u00a0y \u00a0el m\u00e9rito suasorio que le otorg\u00f3. A \u00a0rengl\u00f3n \u00a0seguido, es necesario indicar el axioma de la l\u00f3gica, el principio de \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0o la regla de la experiencia desconocidas o vulneradas, y dentro de \u00a0ellas \u00a0referirse \u00a0a \u00a0la correctamente aplicable, hasta, finalmente, demostrar la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0error \u00a0en \u00a0punto \u00a0de \u00a0lo \u00a0resuelto, \u00a0significando \u00a0c\u00f3mo \u00a0la \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0del medio criticado, indispensablemente, dentro del contexto general \u00a0de \u00a0lo \u00a0aducido probatoriamente, conducir\u00eda a una m\u00e1s favorable decisi\u00f3n para \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0parte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0impugnante1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguna \u00a0de \u00a0las anteriores directrices las \u00a0atiende \u00a0el \u00a0impugnante, \u00a0quien \u00a0tampoco \u00a0es \u00a0muy \u00a0afortunado \u00a0en algunas de sus \u00a0manifestaciones argumentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 efecto, \u00a0calificar \u00a0de \u00a0\u201cmaleantes\u201d \u00a0 \u00a0 o \u00a0 \u00a0 \u201ctestigos \u00a0 \u00a0 sospechosos \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 p\u00e9rdida \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0sentido \u00a0moral\u201d \u00a0a \u00a0Luis \u00a0Miguel Arango y Jos\u00e9 Antonio Rubio \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0 \u00a0por \u00a0 tratarse \u00a0 de \u00a0 \u201cdelincuentes \u00a0confesos\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cextorsionistas \u00a0habituales\u201d, \u00a0no \u00a0es \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0hacer \u00a0primar \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sindicada CAVIEDES CONDE, \u00a0respecto \u00a0a las razones de su concurrencia a la casa de la v\u00edctima, la tenencia \u00a0de \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0pa\u00f1alera \u00a0 o \u00a0 su \u00a0 conocimiento \u00a0 acerca \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 actividades \u00a0delictivas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el \u00a0particular, recu\u00e9rdese c\u00f3mo la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0sostenido \u00a0de \u00a0manera \u00a0reiterada, \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0ordenamiento \u00a0penal \u00a0no \u00a0existe \u00a0el \u00a0sistema \u00a0de \u00a0tarifa \u00a0legal \u00a0trat\u00e1ndose del \u00a0testimonio, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0acertado \u00a0imponer \u00a0una prohibici\u00f3n o importe \u00a0probatorio \u00a0que relegue un testimonio por las calidades o cualidades de quien lo \u00a0rinde. \u00a0Condiciones \u00a0tales \u00a0como, ejemplific\u00f3, ser menor de edad, adulto mayor, \u00a0miembro \u00a0de \u00a0un grupo guerrillero o persona con antecedentes penales no permiten \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0mismas \u00a0restar credibilidad al testimonio2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En estos eventos, se precis\u00f3, \u00a0<\/p>\n<p>\u201cLo \u00a0esencial al realizar la valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0esa \u00a0prueba \u00a0es \u00a0que \u00a0el \u00a0funcionario ponga en funcionamiento los referentes \u00a0emp\u00edricos \u00a0 y \u00a0l\u00f3gicos \u00a0establecidos \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0277 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a02000, \u00a0analice \u00a0y \u00a0valore \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0del \u00a0objeto \u00a0percibido, \u00a0la \u00a0sanidad \u00a0de los sentidos por los cuales tuvo la percepci\u00f3n, las \u00a0circunstancias \u00a0de lugar, tiempo y modo en que se percibi\u00f3, la personalidad del \u00a0declarante, \u00a0la \u00a0forma \u00a0como declar\u00f3 y las singularidades que puedan observarse \u00a0en \u00a0el \u00a0testimonio. \u00a0Tales \u00a0elementos emergen del propio deponente y no de otros \u00a0elementos probatorios\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Porque, \u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026si bien los antecedentes penales o de \u00a0conducta \u00a0del declarante podr\u00edan constituir un elemento necesario para analizar \u00a0su \u00a0capacidad \u00a0moral \u00a0para \u00a0cometer \u00a0delitos, \u00a0no \u00a0pueden, \u00a0per se, influir para \u00a0apreciar su testimonio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro lado, las hip\u00f3tesis que expone el \u00a0recurrente \u00a0para \u00a0justificar la tenencia de una pa\u00f1alera, son apenas posiciones \u00a0personales \u00a0 que \u00a0 no \u00a0encierran \u00a0un \u00a0conocimiento \u00a0com\u00fan \u00a0y \u00a0que \u00a0incluso \u00a0son \u00a0contradictorios, \u00a0pues, \u00a0a manera de ejemplo, a la afirmaci\u00f3n de que el sentido \u00a0de \u00a0protecci\u00f3n familiar impedir\u00eda a una madre esconder armas en el equipaje de \u00a0su \u00a0hijo, \u00a0podr\u00eda \u00a0anteponerse \u00a0la de que ese elemento es, precisamente, factor \u00a0distractor \u00a0para las autoridades y por ello se emplea para el camuflaje de armas \u00a0o drogas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asimismo, \u00a0tampoco \u00a0es \u00a0acertado \u00a0el censor \u00a0cuando \u00a0aduce \u00a0que \u00a0los \u00a0testimonios de Arango y Rubio Rodr\u00edguez son ineficaces \u00a0porque \u00a0no \u00a0informan \u00a0la \u00a0raz\u00f3n de su dicho, tras indicar que la sindicada, por \u00a0ser \u00a0de \u00a0Baraya \u00a0e hija de una persona pudiente, era la encargada de suministrar \u00a0los \u00a0 \u00a0nombres \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0ganaderos \u00a0 \u00a0y \u00a0 cafeteros \u00a0 que \u00a0 pudieran \u00a0 ser \u00a0extorsionados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0raz\u00f3n de su dicho, vale decir, alude a \u00a0c\u00f3mo \u00a0los \u00a0testigos \u00a0obtuvieron el conocimiento y no con el contenido de lo que \u00a0informan, \u00a0ya que ellos, como sucede en este evento, simplemente explican lo que \u00a0les \u00a0consta, \u00a0mas \u00a0no \u00a0lo \u00a0que le puede constar a la persona a la cual se est\u00e1n \u00a0refiriendo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0que \u00a0respecta a las contradicciones \u00a0que, \u00a0a \u00a0juicio \u00a0del \u00a0libelista, \u00a0se desprenden de las declaraciones de Jos\u00e9 de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Cardoso \u00a0y \u00a0Carlos \u00a0Alberto Cardona Avilez, en \u00faltimas no las concreta, \u00a0como \u00a0tampoco \u00a0indica la trascendencia, sobre todo cuando \u00e9l mismo, en la parte \u00a0inicial \u00a0del \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0censura, \u00a0los descarta como testigos de cargo, \u00a0afirmando \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 atribuyen \u00a0 a \u00a0su \u00a0defendida \u00a0una \u00a0concreta \u00a0\u201cparticipaci\u00f3n \u00a0 \u00a0dolosa \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 extorsi\u00f3n\u201d. \u00a0Lo \u00a0propio \u00a0ocurre \u00a0cuando \u00a0denuncia \u00a0las \u00a0discrepancias entre el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Rubio \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0y \u00a0su \u00a0defendida, \u00a0y cuando manifiesta que la \u00a0\u00faltima \u00a0desconoc\u00eda \u00a0las \u00a0actividades de su c\u00f3nyuge, as\u00ed como que la agred\u00eda \u00a0cuando \u00a0ella \u00a0le \u00a0preguntaba \u00a0por \u00a0las \u00a0mismas, y posteriormente la amenaz\u00f3 por \u00a0haberlo abandonado y demandado civilmente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0igual \u00a0modo, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0actor asegura \u00a0\u2013contrario \u00a0 a \u00a0 toda \u00a0evidencia- \u00a0que es posible que Rubio Rodr\u00edguez no haya estado en el momento del \u00a0cobro \u00a0del \u00a0dinero, \u00a0simplemente \u00a0aventura una conclusi\u00f3n personal m\u00e1s, que se \u00a0suma \u00a0a \u00a0las \u00a0especulaciones \u00a0que hace en torno al supuesto acuerdo que desde la \u00a0c\u00e1rcel \u00a0se \u00a0maquin\u00f3 \u00a0entre el citado y Luis Miguel Arango para perjudicar a su \u00a0representada, lo cual, desde luego, carece de sustento probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, como el defensor no logra \u00a0demostrar \u00a0yerro \u00a0de \u00a0raciocinio \u00a0alguno, ello es raz\u00f3n mas que suficiente para \u00a0que \u00a0se \u00a0inadmitan \u00a0los \u00a0cargos \u00a0formulados \u00a0con \u00a0base \u00a0en este tipo de error de \u00a0hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Los errores de hecho por falso juicio de \u00a0identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo la figura del error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0acusa \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0al Tribunal de haberse referido \u00a0apenas \u00a0de \u00a0manera \u00a0tangencial a la declaraci\u00f3n de la procesada CAVIEDES CONDE, \u00a0dejando \u00a0de \u00a0lado \u00a0aspectos \u00a0trascendentes \u00a0sobre \u00a0su \u00a0vida acad\u00e9mica, social y \u00a0familiar \u00a0 \u00a0\u2013desde \u00a0 su \u00a0infancia \u00a0hasta la convivencia con Luis Miguel Arango- que permitir\u00edan concluir \u00a0que \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0conocer \u00a0los \u00a0nombres \u00a0de \u00a0las personas que serian v\u00edctimas de \u00a0extorsi\u00f3n, \u00a0es \u00a0decir, no particip\u00f3 en la confecci\u00f3n del listado, ni se\u00f1al\u00f3 \u00a0a Jos\u00e9 de Jes\u00fas Cardoso como una de ellas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed postulada la censura, lo primero que se \u00a0advierte \u00a0es \u00a0que una cosa es \u201ccercenar, tergiversar \u00a0o \u00a0adicionar\u201d \u00a0una \u00a0prueba, y otra bien diferente es \u00a0referirse \u00a0a \u00a0ella \u201cde manera tangencial\u201d, \u00a0que es el supuesto que trae a colaci\u00f3n el demandante, dejando \u00a0claro \u00a0que \u00a0lejos de demostrar la configuraci\u00f3n de alguna de las hip\u00f3tesis que \u00a0estructura \u00a0el \u00a0error de hecho por falso juicio de identidad, lo que en realidad \u00a0denuncia, \u00a0de \u00a0nuevo, \u00a0es \u00a0un \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0respecto \u00a0del examen que de la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0patrocinada hicieron las instancias, insistiendo en que su \u00a0versi\u00f3n \u00a0es \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0desestimar las declaraciones de los coprocesados \u00a0Arango \u00a0y Rubio Rodr\u00edguez acerca de su participaci\u00f3n en las conductas punibles \u00a0de extorsi\u00f3n y concierto para delinquir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esta \u00a0forma, \u00a0es \u00a0claro \u00a0que \u00a0el censor \u00a0desnaturaliza \u00a0 el \u00a0sentido \u00a0l\u00f3gico \u00a0jur\u00eddico \u00a0de \u00a0su \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0cuando, \u00a0respecto \u00a0de \u00a0las \u00a0mismas \u00a0pruebas \u00a0pretende \u00a0plantear \u00a0su cercenamiento, lo que \u00a0configurar\u00eda \u00a0un \u00a0error de hecho por falso juicio de identidad, pero postula el \u00a0cargo \u00a0repitiendo \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n contenida en el primer reproche, dentro de \u00a0la \u00a0\u00f3rbita del falso raciocinio, criticando la valoraci\u00f3n que hizo el Tribunal \u00a0de los elementos suasorios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0puede suceder, dentro del plano l\u00f3gico \u00a0buscado \u00a0destacar \u00a0por \u00a0la Sala, que el fallador de segundo grado haya cercenado \u00a0una \u00a0prueba \u00a0y \u00a0de la misma manera, incurriese en errores de apreciaci\u00f3n, pues, \u00a0debe \u00a0resultar \u00a0claro, para esta segunda hip\u00f3tesis se hace necesario partir por \u00a0aceptar \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0en su integridad permanece inc\u00f3lume, pero se le da un \u00a0significado \u00a0distinto, apart\u00e1ndose el funcionario, como se ha reiterado, de los \u00a0postulados de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, si el sentido de la \u00a0prueba \u00a0se \u00a0ha \u00a0cercenado, \u00a0ya \u00a0desde su origen la evaluaci\u00f3n est\u00e1 viciada, no \u00a0importa \u00a0c\u00f3mo \u00a0se efect\u00fae su an\u00e1lisis, y mal puede postularse que se violaron \u00a0los \u00a0principios \u00a0que \u00a0gobiernan la l\u00f3gica, ciencia o experiencia respecto de un \u00a0elemento suasorio desnaturalizado en su fuente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0 el \u00a0 particular, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0ha \u00a0puntualizado3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026.[e]l error de hecho por falso juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0difiere \u00a0del error que proviene del desconocimiento de las reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0del \u00a0m\u00e9rito de las pruebas, que la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0ha venido nominando como error de hecho por falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mientras el primero se configura cuando el \u00a0sentenciador \u00a0distorsiona el sentido objetivo del medio probatorio, ya porque lo \u00a0cercena, \u00a0ora porque lo adiciona, o bien porque lo tergiversa, con la secuela de \u00a0que \u00a0por \u00a0tal manejo se le hace producir efectos que no se desprenden de su real \u00a0contenido \u00a0o, \u00a0dicho \u00a0de \u00a0otra forma, se le hace decir lo que aqu\u00e9l no dice; el \u00a0segundo \u00a0surge \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juez, \u00a0en \u00a0el \u00a0examen \u00a0de su contenido suasorio o de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0en general de razonamientos l\u00f3gicos, se aparta de los\u00a0 reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0los principios de la \u00a0ciencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su \u00a0demostraci\u00f3n, \u00a0por consiguiente, debe \u00a0fundarse \u00a0en \u00a0consideraciones \u00a0distintas, \u00a0pues \u00a0en \u00a0tanto el error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad impone contrastar el contenido material de la prueba \u00a0con \u00a0la \u00a0aprehensi\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0que de ella recogen los fallos de instancia, en \u00a0orden \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0su \u00a0falta \u00a0de \u00a0correspondencia, el error de hecho por falso \u00a0raciocinio \u00a0impone \u00a0evidenciar \u00a0que \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0realizado por los juzgadores \u00a0acerca \u00a0del \u00a0m\u00e9rito \u00a0de la prueba contradice de manera manifiesta las reglas de \u00a0la sana cr\u00edtica\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0caso, \u00a0puede \u00a0advertirse \u00a0c\u00f3mo, \u00a0respecto \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 mismos \u00a0 \u00a0 elementos \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0prueba \u00a0 \u00a0\u2013la \u00a0declaraci\u00f3n de la sindicada y las \u00a0versiones \u00a0de los coprocesados-, el memorialista plantea sendos errores de hecho \u00a0por los falsos raciocinio y juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0apartado anterior, indicaba la Sala \u00a0c\u00f3mo \u00a0deb\u00eda \u00a0alegarse \u00a0el \u00a0primero de ellos, destacando que no se cumpli\u00f3 con \u00a0los rigores de fundamentaci\u00f3n casacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0propio \u00a0ocurre \u00a0en \u00a0este \u00a0evento, pues, \u00a0aunque \u00a0se \u00a0postula \u00a0el \u00a0falso juicio de identidad, la \u00fanica argumentaci\u00f3n que \u00a0hace \u00a0el \u00a0defensor \u00a0refiere gen\u00e9ricamente a que el Ad \u00a0quem, \u00a0 tom\u00f3 \u00a0 la \u00a0 declaraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0la \u00a0sindicada \u00a0\u201cde \u00a0manera tangencial\u201d, \u00a0circunstancia \u00a0que no necesariamente implica que se haya cercenado, tergiversado \u00a0o \u00a0adicionado, \u00a0sino \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0dio \u00a0un alcance diferente al propuesto por el \u00a0impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recurrir al error de hecho por falso juicio \u00a0de \u00a0 \u00a0identidad, \u00a0 \u00a0tiene \u00a0 \u00a0dicho \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0Sala4, \u00a0 obligaba \u00a0 un \u00a0 an\u00e1lisis \u00a0diferente \u00a0 por \u00a0 parte \u00a0 del \u00a0recurrente, \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0determinase \u00a0 cu\u00e1l \u00a0es \u00a0el \u00a0apartado \u00a0probatorio \u00a0tergiversado, \u00a0cercenado \u00a0o \u00a0adicionado \u00a0por \u00a0el \u00a0Ad \u00a0quem, \u00a0no \u00a0limit\u00e1ndose \u00a0a \u00a0anteponer \u00a0sus \u00a0propias \u00a0conclusiones, \u00a0en \u00a0t\u00edpico \u00a0alegato libre que pas\u00f3 por alto certificar cu\u00e1l es \u00a0el \u00a0 ostensible \u00a0 yerro \u00a0 del \u00a0 fallador, \u00a0pues, \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0postula \u00a0adecuadamente si este proviene de \u00a0tergiversar, \u00a0cercenar \u00a0o \u00a0adicionar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la prueba, desde luego, \u00a0abordando \u00a0uno \u00a0por \u00a0uno \u00a0los \u00a0medios de convicci\u00f3n \u00a0allegados, \u00a0para ver de significar cu\u00e1l en concreto \u00a0fue \u00a0el \u00a0yerro advertido. \u00a0Ya \u00a0luego \u00a0de esta tarea era menester definir, con un nuevo an\u00e1lisis del acervo \u00a0probatorio \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0conjunto, \u00a0 \u00a0c\u00f3mo \u00a0 los \u00a0errores tuvieron tal trascendencia que la decisi\u00f3n, \u00a0corregidos \u00a0ellos, \u00a0habr\u00eda \u00a0de mutar favorable para \u00a0la \u00a0 acusada \u00a0CAVIEDES \u00a0CONDE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0suma, \u00a0las evidentes deficiencias en la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso \u00a0acarrean \u00a0la \u00a0inadmisi\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0y, \u00a0en \u00a0su \u00a0conjunto, \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el defensor de la sindicada CLAUDIA \u00a0LORENA CAVIEDES CONDE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, ha de se\u00f1alarse que revisada \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0en \u00a0lo pertinente, no se observ\u00f3 la presencia de ninguna de las \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0que \u00a0permitir\u00edan \u00a0a \u00a0la Corte obrar de oficio de conformidad con el \u00a0art\u00edculo 216 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, LA \u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>P\u00e1gina que contiene \u00a0parte resolutiva y firma de 5 Magistrados \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Casaci\u00f3n \u00a0N\u00b0 \u00a035.095\u00a0 -Inadmisi\u00f3n \u00a0demanda- \u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0 E \u00a0S \u00a0U \u00a0E \u00a0L \u00a0V \u00a0E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0 la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n presentada por el defensor de la procesada CLAUDIA LORENA \u00a0CAVIEDES \u00a0CONDE, conforme con \u00a0las motivaciones plasmadas en el cuerpo del presente prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta providencia no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese \u00a0y devu\u00e9lvase a la \u00a0oficina de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 DEL \u00a0 ROSARIO \u00a0 GONZ\u00c1LEZ \u00a0 DE \u00a0LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0 \u00a0 \u00a0LEONIDAS \u00a0 \u00a0 \u00a0BUSTOS \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0SIGIFREDO \u00a0ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Permiso \u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0AUGUSTO J. IBA\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Permiso \u00a0<\/p>\n<p>P\u00e1gina que contiene \u00a0firma de 3 Magistrados \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Casaci\u00f3n \u00a0N\u00b0 \u00a035.095\u00a0 -Inadmisi\u00f3n \u00a0demanda- \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0JULIO \u00a0ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JAVIER DE JES\u00daS ZAPATA ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Auto \u00a0 \u00a0del \u00a0 5 \u00a0 de \u00a0 febrero \u00a0 de \u00a0 2007, \u00a0 Rad. \u00a026.382. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Sentencia del 29 de julio de 2008, Radicado N\u00b0 25.820. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Sentencia del 3 de diciembre de 2001, Radicado 11.130. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Auto del 26 de septiembre de 2007, Radicado 28.274, entre otros. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n.\u00ba 35095 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0 Aprobado Acta N\u00b0 373. \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., dieciocho de noviembre de dos \u00a0mil diez. \u00a0\u00a0 V I S T O S \u00a0 Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de establecer si se re\u00fanen las [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":["post-21483","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-18"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21483","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21483"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21483\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21483"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21483"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21483"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}