{"id":21462,"date":"2023-09-11T22:55:24","date_gmt":"2023-09-11T22:55:24","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3501217-11-10\/"},"modified":"2023-09-11T22:55:24","modified_gmt":"2023-09-11T22:55:24","slug":"3501217-11-10","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3501217-11-10\/","title":{"rendered":"35012(17-11-10)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n.\u00ba 35012 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No. 371. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bogot\u00e1, D.C., diecisiete de noviembre de dos mil diez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V \u00a0 \u00a0I \u00a0 S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0constatar si satisface las \u00a0condiciones \u00a0 de \u00a0admisibilidad, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0examina \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0JUAN \u00a0CARLOS AYALA \u00a0MURCIA, contra la sentencia de segundo grado proferida \u00a0el \u00a024 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a02010 \u00a0por la Sala Penal del Tribunal Superior del Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Bucaramanga, \u00a0confirmatoria de la que dict\u00f3 anticipadamente el 11 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a02008 \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Octavo Penal del Circuito de la mencionada \u00a0ciudad, \u00a0que \u00a0le \u00a0impuso la pena principal de 46 meses de prisi\u00f3n; la accesoria \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de derechos y funciones p\u00fablicas por el \u00a0mismo \u00a0lapso \u00a0de \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0principal; \u00a0el \u00a0pago de los perjuicios morales y \u00a0materiales; \u00a0y, \u00a0le neg\u00f3 la suspensi\u00f3n condicional de la ejecuci\u00f3n de la pena \u00a0y \u00a0la \u00a0prisi\u00f3n domiciliaria, por haberlo declarado autor penalmente responsable \u00a0del \u00a0concurso \u00a0de conductas punibles de hurto calificado agravado, fabricaci\u00f3n, \u00a0tr\u00e1fico \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0porte \u00a0 de \u00a0 armas \u00a0 de \u00a0 fuego \u00a0 o \u00a0 municiones \u00a0 y \u00a0 lesiones \u00a0personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>H \u00a0 \u00a0E \u00a0 C \u00a0 H \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los acontecimientos que dieron origen a este \u00a0proceso \u00a0fueron relatados por el Tribunal Superior de Bucaramanga en el fallo de \u00a0segundo grado, como se transcribe a continuaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl 11 de enero \u00a0de \u00a0 2005 \u00a0 fue \u00a0capturado \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0AYALA \u00a0MURCIA \u00a0quien \u00a0fue \u00a0sorprendido \u00a0custodiando \u00a0una motocicleta hurtada que se encontraba guardada en la manzana 2, \u00a0casa \u00a03 \u00a0del \u00a0barrio \u00a0Asovisur, \u00a0raz\u00f3n por la cual junto con el veloc\u00edpedo fue \u00a0llevado \u00a0al \u00a0CAI \u00a0La \u00a0cumbre, lugar al cual arrib\u00f3 posteriormente SANDRA MILENA \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0 SANDOVAL, \u00a0 quien \u00a0 ya \u00a0 hab\u00eda \u00a0 instaurado \u00a0 denuncio \u00a0(sic) \u00a0ese mismo d\u00eda por p\u00e9rdida de ese \u00a0veh\u00edculo \u00a0de \u00a0su \u00a0propiedad, \u00a0oportunidad \u00a0en la que se reconoci\u00f3 al capturado \u00a0como \u00a0una \u00a0de \u00a0las personas que le hurt\u00f3 el veh\u00edculo, por lo cual AYALA MURCIA \u00a0fue \u00a0trasladado \u00a0a \u00a0las \u00a0instalaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0polic\u00eda \u00a0de \u00a0Floridablanca y el \u00a0veloc\u00edpedo, \u00a0 dejado \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 parqueadero \u00a0 la \u00a0 Florida \u00a0 ubicado \u00a0 en \u00a0ese \u00a0municipio.\u201d\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL RELEVANTE \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 atenci\u00f3n \u00a0 al \u00a0 informe1 \u00a0 sobre \u00a0la \u00a0captura \u00a0 en \u00a0 flagrancia \u00a0 de \u00a0 JUAN \u00a0CARLOS \u00a0AYALA \u00a0MURCIA, \u00a0y \u00a0a \u00a0la denuncia2 \u00a0formulada \u00a0por \u00a0Sandra \u00a0Milena \u00a0Ram\u00edrez \u00a0Sandoval \u00a0dando \u00a0cuenta, \u00a0en \u00a0su \u00a0orden, \u00a0del \u00a0hallazgo \u00a0de \u00a0una motocicleta hurtada en poder del \u00a0aprehendido \u00a0y \u00a0del \u00a0desapoderamiento \u00a0del \u00a0cual \u00a0fue \u00a0v\u00edctima \u00a0la \u00a0denunciante \u00a0mediante \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de la violencia y la utilizaci\u00f3n de armas de fuego, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Cuarta \u00a0Local \u00a0de Floridablanca (Santander), por auto del 12 de enero \u00a0de \u00a0 2005 \u00a0 dispuso \u00a0la \u00a0apertura \u00a0de \u00a0instrucci\u00f3n3 \u00a0por las hip\u00f3tesis delictivas \u00a0de \u00a0hurto \u00a0calificado agravado, fabricaci\u00f3n, tr\u00e1fico y porte de armas de fuego \u00a0o \u00a0municiones \u00a0y lesiones personales; orden\u00f3 la pr\u00e1ctica de varias pruebas; y, \u00a0la \u00a0 \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 AYALA \u00a0 MURCIA \u00a0mediante \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria4, \u00a0oportunidad \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0mostr\u00f3 ajeno a los hechos que se le imputaban. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A la postre, la investigaci\u00f3n se le asign\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda Novena Seccional de Bucaramanga, que asumi\u00f3 el conocimiento el \u00a017 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0enero \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 20055 \u00a0 y \u00a0defini\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a019 \u00a0de los mismos mes y a\u00f1o, imponi\u00e9ndole \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0consistente en detenci\u00f3n preventiva sin beneficio de \u00a0libertad \u00a0 provisional \u00a0 por \u00a0 los \u00a0 delitos \u00a0 de \u00a0 hurto \u00a0calificado \u00a0agravado, \u00a0fabricaci\u00f3n, \u00a0tr\u00e1fico \u00a0y \u00a0porte \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0o municiones y lesiones \u00a0personales6. La decisi\u00f3n no fue recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a022 de marzo de 2005, se declar\u00f3 cerrada \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 investigaci\u00f3n7 \u00a0y \u00a0se calific\u00f3 su m\u00e9rito el \u00a027 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0abril \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 mismo \u00a0 \u00a0 a\u00f1o8, \u00a0profiriendo \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0 contra \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0AYALA \u00a0MURCIA, \u00a0por \u00a0el \u00a0concurso de atentados \u00a0contra \u00a0 el \u00a0patrimonio \u00a0econ\u00f3mico, \u00a0la \u00a0integridad \u00a0personal \u00a0y \u00a0la \u00a0seguridad \u00a0p\u00fablica, \u00a0 de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0las \u00a0descripciones \u00a0t\u00edpicas \u00a0consagradas \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0239, \u00a0240, \u00a0numeral \u00a0primero \u00a0e \u00a0inciso primero (sic) y 241, numeral \u00a010\u00b0; 111 y 112; y, 365 del C\u00f3digo Penal, respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El llamamiento a juicio no fue impugnado. La \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n qued\u00f3 ejecutoriada el 6 de mayo de 20059. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El conocimiento en la etapa del juicio se le \u00a0asign\u00f3 \u00a0 al \u00a0Juzgado \u00a0Quinto \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Bucaramanga10 que celebr\u00f3 \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0preparatoria \u00a0el \u00a026 de julio de 200511, \u00a0le \u00a0concedi\u00f3 al procesado \u00a0la \u00a0libertad \u00a0provisional \u00a0por \u00a0considerar \u00a0que \u00a0se hab\u00eda configurado la causal \u00a0prevista \u00a0en el art\u00edculo 365-7\u00b0 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal; y el 29 de \u00a0agosto \u00a0del \u00a0mismo a\u00f1o llev\u00f3 a cabo una diligencia en curso de la cual, previa \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0AYALA MURCIA, \u00a0\u00e9ste acept\u00f3 su responsabilidad respecto de todos los cargos que \u00a0se \u00a0 \u00a0 le \u00a0 \u00a0formularon \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0acusaci\u00f3n12. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, \u00a0el \u00a0A \u00a0quo \u00a0consider\u00f3 que la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0hab\u00eda \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0una \u00a0errada \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0puesto que omiti\u00f3 \u00a0\u201c\u2026al \u00a0hacer la adecuaci\u00f3n t\u00edpica de la conducta \u00a0la \u00a0calificante para el hurto referenciada en el numeral 6 del art\u00edculo 241, ya \u00a0que \u00a0se realiz\u00f3 sobre medio motorizado; a la vez que tampoco se dijo nada sobre \u00a0el \u00a0incremento \u00a0de \u00a0penas \u00a0para \u00a0los \u00a0delitos \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0refiere la ley 890 de \u00a02004.\u201d, \u00a0y, \u00a0en consecuencia, declar\u00f3 la nulidad de \u00a0lo \u00a0actuado \u00a0a \u00a0partir, \u00a0inclusive, \u00a0de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n13. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0acatamiento \u00a0a la orden impartida por el \u00a0Juez \u00a0Quinto Penal del Circuito de Bucaramanga, la Fiscal\u00eda Novena Seccional de \u00a0esa \u00a0ciudad \u00a0calific\u00f3 \u00a0nuevamente \u00a0el \u00a0m\u00e9rito de la instrucci\u00f3n, convocando a \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0AYALA \u00a0MURCIA, \u00a0para \u00a0 que \u00a0 respondiera \u00a0 en \u00a0 juicio \u00a0 por \u00a0 los \u00a0 delitos \u00a0 de \u00a0 hurto \u00a0calificado agravado, de acuerdo con \u00a0la \u00a0definici\u00f3n \u00a0contenida en el C\u00f3digo Penal, art\u00edculos 239, 240-1\u00b0 e inciso \u00a0primero \u00a0(sic) \u00a0(por \u00a0haberse \u00a0cometido con violencia \u00a0sobre \u00a0las \u00a0cosas y con violencia sobre las personas) y \u00a0241-6\u00b0 \u00a0y \u00a010\u00b0 \u00a0(sobre medio motorizado y por dos o \u00a0m\u00e1s \u00a0 personas \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 hubieren \u00a0 reunido \u00a0 o \u00a0acordado \u00a0para \u00a0cometer \u00a0el \u00a0hurto); \u00a0 \u00a0 lesiones \u00a0personales \u00a0conforme \u00a0lo \u00a0describe el C\u00f3digo Penal en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0111 y 112; y fabricaci\u00f3n, tr\u00e1fico y \u00a0porte \u00a0de \u00a0armas \u00a0de fuego o municiones que consagra el \u00a0art\u00edculo \u00a0365 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal, considerando el incremento punitivo previsto \u00a0en \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a014 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0890 \u00a0de \u00a0200414. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0decisi\u00f3n \u00a0fue recurrida en apelaci\u00f3n y \u00a0confirmada, \u00a0mediante \u00a0providencia \u00a0del \u00a04 \u00a0de octubre de 2006, por la Fiscal\u00eda \u00a0Primera \u00a0 Delegada \u00a0 ante \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bucaramanga15. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sometido \u00a0el \u00a0expediente \u00a0a \u00a0Reparto \u00a0de los \u00a0Juzgados \u00a0Penales \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Bucaramanga, le correspondi\u00f3 adelantar la \u00a0etapa \u00a0del \u00a0juicio en esta oportunidad al Octavo de esa especialidad, que avoc\u00f3 \u00a0el \u00a0 conocimiento \u00a0 el \u00a0 31 \u00a0 de \u00a0octubre \u00a0de \u00a0200616; por auto del 21 de enero de \u00a02008 \u00a0dispuso, \u00a0en atenci\u00f3n a los principios de celeridad y econom\u00eda procesal, \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0celebrar\u00eda \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0preparatoria, \u00a0ante la renuencia de las \u00a0partes \u00a0a \u00a0solicitar \u00a0pruebas \u00a0o nulidades y en raz\u00f3n a que no advert\u00eda vicios \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0 invalidaran \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 actuaci\u00f3n17; \u00a0y, \u00a0por petici\u00f3n oral del \u00a0procesado \u00a0ratificando \u00a0su \u00a0deseo \u00a0de \u00a0acogerse \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia anticipada que \u00a0anteriormente \u00a0hab\u00eda \u00a0solicitado por escrito, se\u00f1al\u00f3 fecha para llevar a cabo \u00a0audiencia \u00a0de \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0cargos que tuvo lugar el 25 de febrero de 2008, \u00a0oportunidad \u00a0 en \u00a0 la \u00a0que \u00a0AYALA \u00a0MURCIA \u00a0acept\u00f3 \u00a0su responsabilidad en los delitos por los que fue llamado \u00a0a \u00a0 juicio18. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a011 \u00a0 de \u00a0 noviembre \u00a0 de \u00a0 200819, \u00a0 de \u00a0 cuya \u00a0naturaleza \u00a0y \u00a0contenido \u00a0 se \u00a0hizo \u00a0m\u00e9rito \u00a0en \u00a0el \u00a0ac\u00e1pite \u00a0inicial \u00a0de \u00a0esta \u00a0providencia, \u00a0confirmada \u00a0mediante \u00a0la \u00a0que \u00a0es \u00a0objeto del recurso extraordinario20, \u00a0por parte \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Decisi\u00f3n Penal del Tribunal Superior de Bucaramanga, que conoci\u00f3 \u00a0en \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0por \u00a0apelaci\u00f3n que interpuso el defensor de JUAN CARLOS AYALA MURCIA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA\u00a0 \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego de identificar los sujetos procesales y \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0demandada; \u00a0sintetizar \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y la actuaci\u00f3n procesal; el \u00a0actor \u00a0formula un cargo contra la sentencia de segunda instancia, con fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal tercera del art\u00edculo 207 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, por \u00a0considerar que fue dictada en un juicio viciado de nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la censura, aduce que el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0haber \u00a0confirmado \u00a0\u00edntegramente \u00a0la \u00a0sentencia, si no que \u00a0debi\u00f3, \u00a0en \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0al tiempo en que ocurrieron los hechos \u201311 \u00a0 de \u00a0enero \u00a0de \u00a02005\u2013, \u00a0decretar \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0respecto \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales y la consecuente \u00a0cesaci\u00f3n de procedimiento por esa espec\u00edfica conducta punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAhora bien si se \u00a0argumenta \u00a0que \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0se interrumpe por proferirse la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0tenemos \u00a0que \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0es proferida por la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Novena Delegada ante los Juzgados Penales del Circuito de Bucaramanga \u00a0el \u00a0veintisiete \u00a0de \u00a0abril \u00a0de 2005 y por tanto de manera igual al proferirse la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0segunda \u00a0 \u00a0instancia \u00a0 han \u00a0 transcurrido \u00a0 m\u00e1s \u00a0 de \u00a0 cinco \u00a0a\u00f1os.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0el \u00a0censor \u00a0que \u00a0de \u00a0acuerdo con el \u00a0art\u00edculo \u00a082 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0la acci\u00f3n se extingue por haber operado la \u00a0prescripci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cTenemos \u00a0por \u00a0cierto \u00a0que la PRESCRIPCI\u00d3N \u00a0es \u00a0 \u00a0 una \u00a0 \u00a0 causal \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0NULIDAD \u00a0 \u00a0MERAMENTE \u00a0OBJETIVA \u00a0que \u00a0para \u00a0demostrarla \u00a0basta \u00a0con tener en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0transcurso \u00a0del \u00a0tiempo en los precisos predicamentos consignados en \u00a0los art\u00edculos 83 y 84 del C\u00f3digo Penal que dicen: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Art\u00edculo \u00a083. T\u00e9rmino de prescripci\u00f3n de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal. \u00a0La acci\u00f3n penal prescribir\u00e1 en un tiempo igual al m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0la pena fijada en la ley, si fuere privativa de la libertad, pero en ning\u00fan \u00a0caso \u00a0ser\u00e1 \u00a0inferior \u00a0a \u00a0cinco (5) a\u00f1os, ni exceder\u00e1 de veinte (20), salvo lo \u00a0dispuesto en el inciso siguiente de este art\u00edculo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0las \u00a0conductas \u00a0punibles \u00a0que \u00a0tengan \u00a0se\u00f1alada \u00a0pena \u00a0no \u00a0privativa \u00a0de la libertad, la acci\u00f3n penal prescribir\u00e1 en \u00a0cinco (5) a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026)\u201d \u00a0<\/p>\n<p>Art\u00edculo \u00a084. \u00a0Iniciaci\u00f3n del t\u00e9rmino de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 acci\u00f3n. \u00a0En \u00a0las \u00a0conductas \u00a0punibles \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0instant\u00e1nea \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de la acci\u00f3n comenzar\u00e1 a correr \u00a0desde el d\u00eda de su consumaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0las \u00a0conductas \u00a0punibles \u00a0de ejecuci\u00f3n \u00a0permanente \u00a0o \u00a0en \u00a0las \u00a0que \u00a0solo \u00a0alcancen \u00a0el \u00a0grado de tentativa, el t\u00e9rmino \u00a0comenzar\u00e1 a correr desde la perpetraci\u00f3n del \u00faltimo acto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 las \u00a0 conductas \u00a0 punibles \u00a0omisitas \u00a0(sic) \u00a0 \u00a0el \u00a0 t\u00e9rmino \u00a0comenzar\u00e1 a correr cuando haya cesado el deber de actuar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando fueren varias las conductas punibles \u00a0investigadas \u00a0y \u00a0juzgadas \u00a0en \u00a0un \u00a0mismo \u00a0proceso, \u00a0el t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n \u00a0correr\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0independientemente.\u201d (Las subrayas son del demandante) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0 previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0112 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0\u2013agrega \u00a0 el \u00a0 demandante\u2013 tiene se\u00f1alada una pena m\u00e1xima de 2 \u00a0a\u00f1os, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0la \u00a0incapacidad \u00a0en este caso no sobrepas\u00f3 de 30 d\u00edas, no \u00a0pod\u00eda \u00a0proseguirse el proceso por esa conducta punible, si no que era necesario \u00a0que \u00a0se \u00a0hubiese \u00a0decretado la prescripci\u00f3n y redosificar la pena reduci\u00e9ndola \u00a0en \u00a012 meses. Como la sentencia del Tribunal se dict\u00f3 el 24 de mayo de 2010, la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0por el atentado contra la integridad f\u00edsica ya hab\u00eda prescrito \u00a0para ese momento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en esas premisas, considera \u00a0que \u00a0el Ad quem viol\u00f3 los art\u00edculos 29 de la Constituci\u00f3n Nacional, 306-2 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal y 83 y 84 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0de la Corte que, con fundamento en \u00a0todo \u00a0 lo \u00a0 expuesto, \u00a0case \u00a0\u201c\u2026el \u00a0injusto \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0para \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar \u00a0declarar \u00a0la \u00a0NULIDAD \u00a0PARCIAL \u00a0del \u00a0juicio con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0al \u00a0punible \u00a0de \u00a0LESIONES PERSONALES, decretando la prescripci\u00f3n con \u00a0relaci\u00f3n a dicho punible.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Antes de estudiar lo que constituye el objeto \u00a0de \u00a0esta \u00a0providencia, debe destacarse que el fallo impugnado tuvo como g\u00e9nesis \u00a0la \u00a0 sentencia \u00a0 anticipada \u00a0 solicitada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 sentenciado \u00a0 JUAN \u00a0CARLOS \u00a0AYALA \u00a0MURCIA en tr\u00e1mite de \u00a0la \u00a0etapa \u00a0del \u00a0juicio, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo previsto en el art\u00edculo 40 de la Ley 600 de \u00a02000, \u00a0y \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0cargo formulado contra la sentencia de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0no \u00a0se est\u00e1 cuestionando el juicio de responsabilidad, sino \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de \u00a0una \u00a0determinada \u00a0reducci\u00f3n \u00a0de la punibilidad, resulta \u00a0f\u00e1cil \u00a0 advertir \u00a0 que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0tiene \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0ello \u00a0no \u00a0implicar\u00eda \u00a0una retractaci\u00f3n de lo libremente \u00a0aceptado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conforme \u00a0lo \u00a0ha se\u00f1alado reiteradamente la \u00a0Sala, \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0atiende \u00a0a \u00a0unos \u00a0fines \u00a0superiores que se concretan en la \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0agravios inferidos a las partes en la sentencia recurrida, \u00a0la \u00a0efectividad \u00a0del \u00a0derecho \u00a0material y de las garant\u00edas fundamentales de los \u00a0intervinientes \u00a0en \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, y la unificaci\u00f3n de la jurisprudencia (art. \u00a0206 de la Ley 600 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0de \u00a0ninguna \u00a0manera \u00a0se puede \u00a0entender \u00a0que \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0de \u00a0este \u00a0mecanismo \u00a0sea de libre configuraci\u00f3n, \u00a0desprovisto \u00a0de \u00a0todo \u00a0rigor \u00a0y \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0que tenga como finalidad abrir un \u00a0espacio \u00a0procesal \u00a0semejante \u00a0al \u00a0de \u00a0las \u00a0instancias \u00a0para \u00a0propiciar el debate \u00a0respecto de alg\u00fan punto que se omiti\u00f3 controvertir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ha de resaltarse que mediante la proposici\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso el censor debe sujetarse a las causales taxativamente se\u00f1aladas en \u00a0el \u00a0ordenamiento \u00a0procesal \u00a0y \u00a0con \u00a0observancia de los presupuestos de l\u00f3gica y \u00a0adecuada \u00a0 argumentaci\u00f3n \u00a0 inherentes \u00a0 a \u00a0 cada \u00a0 motivo \u00a0 extraordinario \u00a0 de \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0para \u00a0persuadir \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0de \u00a0que \u00a0con \u00a0el \u00a0fallo de segunda \u00a0instancia \u00a0se \u00a0ha \u00a0originado \u00a0el \u00a0quebranto \u00a0de \u00a0alguna de aquellas finalidades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor \u00a0en \u00a0su \u00a0escrito \u00a0aduce \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0dict\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0porque \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0proseguirse \u00a0la \u00a0acci\u00f3n penal en lo que tiene que ver con el delito de lesiones \u00a0personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0alega \u00a0que ya hab\u00eda operado la \u00a0prescripci\u00f3n, \u00a0fen\u00f3meno \u00a0del \u00a0que asegura tener por cierto que es un motivo de \u00a0nulidad \u00a0objetiva \u00a0y con base en ello pretende, acudiendo a la causal tercera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0se \u00a0invalide parcialmente la sentencia de segundo grado, porque \u00a0se profiri\u00f3 cuando la acci\u00f3n penal ya no pod\u00eda proseguirse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y si bien el censor acert\u00f3 al seleccionar la \u00a0causal, \u00a0atendiendo \u00a0a que cuando se emite un fallo de segunda instancia a pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0por el transcurso del tiempo el Estado perdi\u00f3 su potestad punitiva por \u00a0concretarse \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno prescriptivo, tal circunstancia entra\u00f1a un quebranto \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0carecer\u00eda \u00a0de legitimidad y ese \u00a0desatino \u00a0constituye, \u00a0ni \u00a0m\u00e1s ni menos, un vicio de estructura cuya denuncia y \u00a0demostraci\u00f3n ha de postularse con arreglo a un motivo de nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con todo, ha precisado la Sala que cuando se \u00a0invoca \u00a0la \u00a0causal tercera del art\u00edculo 207 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0debe \u00a0indicar \u00a0con \u00a0claridad y precisi\u00f3n los fundamentos que le \u00a0demuestren \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0menoscabo \u00a0de \u00a0una \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0las garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0que orientan el proceso penal, o que rigen su estructura b\u00e1sica, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0lo \u00a0que se\u00f1ala el art\u00edculo 309 ib\u00eddem, que exige del sujeto \u00a0procesal \u00a0determinar \u00a0la \u00a0causal \u00a0invocada, \u00a0pudiendo \u00a0alegar como tales las que \u00a0taxativamente \u00a0prev\u00e9 \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0306 \u00a0de \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0en \u00a0cita.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, tiene dicho esta Corporaci\u00f3n, ha \u00a0de \u00a0acreditarse la ocurrencia trascendente de alguno de los motivos establecidos \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0306 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0con capacidad de \u00a0invalidar \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n o el fallo, puesto que no cualquier irregularidad goza \u00a0de \u00a0 una \u00a0 tal \u00a0aptitud, \u00a0sino \u00a0solamente \u00a0aquellas \u00a0que \u00a0caben \u00a0catalogarse \u00a0de \u00a0sustanciales \u00a0e insubsanables y que se derivan de la falta de competencia, o del \u00a0ostensible \u00a0menoscabo \u00a0al debido proceso y el derecho de defensa. De ah\u00ed que su \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0debe \u00a0estar \u00a0precedida \u00a0de los atributos de claridad y precisi\u00f3n, \u00a0como \u00a0para \u00a0que \u00a0sea \u00a0inevitable \u00a0adoptar \u00a0el \u00a0remedio \u00a0extremo, pues un alegato \u00a0impreciso, abstracto o gen\u00e9rico, conduce a su desestimaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0nulidad \u00a0no \u00a0es \u00a0un \u00a0mecanismo \u00a0de libre \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0y \u00a0su \u00a0planteamiento en sede de casaci\u00f3n, al igual que las dem\u00e1s \u00a0causales, \u00a0debe \u00a0obedecer a rigurosas pautas de orden t\u00e9cnico y argumental, sin \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0se pueda soslayar el sometimiento a los principios que orientan su \u00a0declaratoria, \u00a0 porque \u00a0 s\u00f3lo \u00a0 a \u00a0 partir \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 cumplimiento \u00a0 se \u00a0 hace \u00a0operante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De acuerdo con esos principios, solamente es \u00a0posible \u00a0alegar las nulidades expresamente previstas en la ley (taxatividad); no \u00a0puede \u00a0invocarlas \u00a0el \u00a0sujeto \u00a0procesal que con su conducta haya dado lugar a la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0del \u00a0motivo \u00a0invalidatorio, salvo el caso de ausencia de defensa \u00a0t\u00e9cnica \u00a0(protecci\u00f3n); \u00a0aunque \u00a0se \u00a0configure \u00a0la \u00a0irregularidad, \u00a0ella \u00a0puede \u00a0convalidarse \u00a0con \u00a0el consentimiento expreso o t\u00e1cito del sujeto perjudicado, a \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0ser \u00a0observadas \u00a0las \u00a0garant\u00edas fundamentales (convalidaci\u00f3n); \u00a0quien \u00a0 alegue \u00a0 la \u00a0nulidad \u00a0est\u00e1 \u00a0en \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0acreditar \u00a0que \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0sustancial \u00a0afecta las garant\u00edas constitucionales de los sujetos \u00a0procesales \u00a0o \u00a0desconoce \u00a0las \u00a0bases \u00a0fundamentales \u00a0de \u00a0la investigaci\u00f3n o del \u00a0juzgamiento \u00a0(trascendencia); \u00a0y, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que no existe otro remedio procesal \u00a0distinto \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 nulidad, \u00a0 para \u00a0 subsanar \u00a0 el \u00a0 yerro \u00a0 que \u00a0se \u00a0advierte \u00a0(residualidad). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aun \u00a0cuando la Corte ha se\u00f1alado de manera \u00a0reiterada \u00a0que \u00a0la \u00a0propuesta \u00a0de nulidad con fundamento en la causal tercera de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0contemplada \u00a0en el art\u00edculo 207 de la Ley 600 de 2000 goza de cierta \u00a0flexibilidad \u00a0en \u00a0su \u00a0formulaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0por ello se puede prescindir de algunos \u00a0requisitos \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0entienda debidamente satisfecha. Esta Corporaci\u00f3n ha \u00a0indicado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 insistentemente21 \u00a0c\u00f3mo deben sustentarse los \u00a0ataques por la violaci\u00f3n al debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cumplido \u00a0lo \u00a0anterior, le correspond\u00eda al \u00a0demandante \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0trascendencia del yerro, esto es, c\u00f3mo de no haberse \u00a0incurrido \u00a0en \u00e9l necesariamente el fallo habr\u00eda sido favorable a los intereses \u00a0de su defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entre \u00a0 los \u00a0 requisitos \u00a0que \u00a0vienen \u00a0de \u00a0se\u00f1alarse, \u00a0mismos \u00a0que, sobra advertirlo, deben concurrir sin excepci\u00f3n en la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0se \u00a0echa \u00a0de \u00a0menos \u00a0la \u00a0forma \u00a0c\u00f3mo \u00a0el \u00a0acto \u00a0supuestamente \u00a0irregular \u00a0afect\u00f3 la actuaci\u00f3n o las garant\u00edas procesales y su \u00a0trascendencia, \u00a0porque no basta con suponer la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0una de las conductas punibles, sino que era indispensable su \u00a0demostraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Empero, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0no se preocup\u00f3 al \u00a0menos \u00a0por \u00a0se\u00f1alar \u00a0si la aludida caducidad tuvo ocurrencia durante la fase de \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0o \u00a0en \u00a0la etapa del juicio; tampoco contabiliz\u00f3 los t\u00e9rminos; y, \u00a0apenas \u00a0supuso \u00a0que deb\u00edan correr desde la fecha de los hechos o, en el peor de \u00a0los \u00a0casos, \u00a0desde \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n de acusaci\u00f3n, pues demostrando un absoluto \u00a0desinter\u00e9s \u00a0 \u00a0por \u00a0 el \u00a0 tema \u00a0 que \u00a0 estaba \u00a0 planteando, \u00a0 adujo \u00a0 que \u00a0 a\u00fan \u00a0\u201c\u2026si \u00a0 se \u00a0 argumenta \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 t\u00e9rmino \u00a0 de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0interrumpe \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0proferirse \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 de \u00a0acusaci\u00f3n\u2026\u201d, \u00a0 de \u00a0todas \u00a0formas \u00a0ya \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0proseguirse \u00a0el proceso, porque desde la expedici\u00f3n de esa providencia hasta la \u00a0fecha \u00a0de la sentencia de segunda instancia, hab\u00edan pasado m\u00e1s de cinco a\u00f1os, \u00a0rehusando \u00a0referirse a la declaratoria de nulidad del primer pliego de cargos, a \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0que \u00a0\u00e9l interpuso contra el segundo llamamiento a juicio y a la \u00a0decisi\u00f3n de segundo grado en ese caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00fan \u00a0en \u00a0el \u00a0evento \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0dijeran \u00a0superados \u00a0esos escollos, para la Sala es claro que los cargos postulados por el \u00a0casacionista \u00a0no \u00a0resisten el an\u00e1lisis de la adecuada fundamentaci\u00f3n, pues, en \u00a0la \u00a0censura \u00a0propuesta \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la causal de casaci\u00f3n contemplada en el \u00a0numeral \u00a0tercero del art\u00edculo 207 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, es decir, \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0dict\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0juicio \u00a0viciado \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0oculta la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de introducir veladamente su criterio, esquivando adrede la realidad \u00a0procesal, \u00a0para \u00a0conseguir \u00a0a toda costa una reducci\u00f3n significativa en la pena \u00a0que se le impuso a su defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala ha dicho que desde la perspectiva \u00a0de \u00a0la casaci\u00f3n, la prescripci\u00f3n puede producirse: a) antes de la sentencia de \u00a0segunda \u00a0instancia; \u00a0b) \u00a0como \u00a0consecuencia de alguna decisi\u00f3n adoptada en ella \u00a0con \u00a0repercusi\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0punibilidad; o, c) con posterioridad a la misma, vale \u00a0decir, entre el d\u00eda de su proferimiento y el de su ejecutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra JUAN CARLOS \u00a0AYALA \u00a0MURCIA \u00a0se inici\u00f3 una investigaci\u00f3n penal por \u00a0las \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0delictivas de hurto calificado agravado, fabricaci\u00f3n, tr\u00e1fico \u00a0y \u00a0porte \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0o \u00a0municiones \u00a0y \u00a0lesiones personales, conductas \u00a0punibles \u00a0por \u00a0las \u00a0que fue condenado en primera instancia el 11 de noviembre de \u00a02008, \u00a0mediante \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0fue \u00a0objeto de impugnaci\u00f3n, y confirmaci\u00f3n en \u00a0segunda \u00a0instancia por parte del Tribunal Superior de Bucaramanga, cuyo fallo se \u00a0emiti\u00f3 el 24 de mayo del presente a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0hechos \u00a0tuvieron \u00a0ocurrencia \u00a0el 11 de \u00a0enero \u00a0de \u00a02005. AYALA MURCIA \u00a0fue \u00a0inicialmente \u00a0acusado \u00a0el \u00a027 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a0ese \u00a0a\u00f1o. \u00a0No \u00a0obstante, esa \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0anulada \u00a0por \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0el siguiente 15 de \u00a0septiembre \u00a0y nuevamente dictada el 11 de octubre de 2005 y, al ser recurrida en \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0someti\u00f3 \u00a0al \u00a0estudio \u00a0de \u00a0un \u00a0Fiscal delegado ante el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bucaramanga que resolvi\u00f3 ratificarla por la suya del 4 de octubre \u00a0de \u00a02006, \u00a0fecha en la que qued\u00f3 ejecutoriada al ser suscrita por el respectivo \u00a0funcionario, \u00a0 \u00a0habiendo \u00a0 \u00a0sido \u00a0 \u00a0debidamente \u00a0 notificada \u00a0 a \u00a0 los \u00a0 sujetos \u00a0procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior \u00a0significa \u00a0que entre el 11 de \u00a0enero \u00a0de \u00a02005 \u00a0y \u00a0el \u00a04 \u00a0de \u00a0octubre de 2006, no hab\u00eda transcurrido un tiempo \u00a0\u201c\u2026igual \u00a0al \u00a0m\u00e1ximo de la pena fijada en la ley, \u00a0si \u00a0fuere \u00a0privativa de la libertad\u2026\u201d para cada uno \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0por \u00a0los \u00a0que \u00a0se le llam\u00f3 a responder en juicio, sin que ese \u00a0plazo, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0preceptiva \u00a0del \u00a0art\u00edculo 83, inciso primero, del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0en \u00a0ning\u00fan caso pudiera ser inferior a los cinco (5) a\u00f1os. En \u00a0consecuencia, \u00a0hasta \u00a0la \u00a0ejecutoria \u00a0de \u00a0la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n no hab\u00eda \u00a0operado \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0para ninguna de las conductas punibles cometidas por \u00a0JUAN \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0 AYALA \u00a0 \u00a0 MURCIA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, la pena que dedujo el A quo para \u00a0el \u00a0atentado \u00a0contra \u00a0el \u00a0patrimonio \u00a0econ\u00f3mico, \u00a0oscila entre los 56 y los 180 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n; \u00a0para \u00a0la infracci\u00f3n contra la seguridad p\u00fablica se fij\u00f3 \u00a0entre \u00a0los \u00a012 y 48 meses de prisi\u00f3n; y, para la conducta con la que se afect\u00f3 \u00a0la \u00a0integridad personal, se estableci\u00f3 que ir\u00eda entre los 12 y los 24 meses de \u00a0prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0t\u00e9rmino m\u00e1ximo de prescripci\u00f3n en el \u00a0juicio, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0con \u00a0posterioridad \u00a0a \u00a0al \u00a0ejecutoria \u00a0de la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0para \u00a0las \u00a0conductas \u00a0que \u00a0vienen \u00a0de rese\u00f1arse, de acuerdo con la \u00a0preceptiva \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a086 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0es \u00a0igual \u00a0a \u00a0la mitad del \u00a0se\u00f1alado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a083 \u00a0\u00eddem, sin que pueda ser inferior a 5 a\u00f1os ni \u00a0exceder de 10 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En raz\u00f3n de ello, la acci\u00f3n penal para el \u00a0hurto \u00a0calificado \u00a0agravado prescribir\u00eda en 7 a\u00f1os y 6 meses; para los delitos \u00a0de \u00a0fabricaci\u00f3n, \u00a0tr\u00e1fico \u00a0y \u00a0porte \u00a0de armas de fuego o municiones y lesiones \u00a0personales tendr\u00eda ocurrencia pasados 5 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esos \u00a0lapsos se cuentan desde la ejecutoria \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, porque es a partir de ese preciso momento que \u00a0se \u00a0interrumpe \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal (art. \u00a086, \u00a0inc. \u00a01\u00b0, \u00a0del \u00a0C.P.), sin que \u00a0aquella \u00a0providencia \u00a0hubiese \u00a0sido \u00a0emitida \u00a0el \u00a027 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a02005, \u00a0como \u00a0h\u00e1bilmente \u00a0pretende \u00a0hacerlo \u00a0creer el demandante en casaci\u00f3n, puesto que tal \u00a0decisi\u00f3n \u00a0fue \u00a0invalidada \u00a0por \u00a0el \u00a0Juez \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito y posteriormente \u00a0dictada, \u00a0en acatamiento de su orden, el 11 de octubre del citado a\u00f1o, habiendo \u00a0sido \u00a0recurrida \u00a0en \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0defensor, \u00a0quien ahora pretende \u00a0desconocer \u00a0en \u00a0beneficio \u00a0de su asistido que fue a instancia suya que se dict\u00f3 \u00a0el \u00a0pronunciamiento \u00a0de \u00a0segundo grado el 4 de octubre de 2006, fecha en la que, \u00a0se itera, qued\u00f3 en firme el llamamiento a juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A partir de ese instante, se interrumpi\u00f3 la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n penal y empez\u00f3 a correr de nuevo por un t\u00e9rmino \u00a0igual \u00a0a \u00a0la \u00a0mitad \u00a0del se\u00f1alado en el art\u00edculo 83 del C\u00f3digo Penal, sin que \u00a0pueda \u00a0ser \u00a0inferior \u00a0a 5 a\u00f1os ni superior a 10 a\u00f1os, lo cual significa que en \u00a0el \u00a0caso concreto, han de transcurrir 7 a\u00f1os y 6 meses para el hurto calificado \u00a0a \u00a0gravado y 5 a\u00f1os para los delitos de fabricaci\u00f3n, tr\u00e1fico y porte de armas \u00a0de \u00a0fuego o municiones y lesiones personales, que habr\u00edan de cumplirse, para el \u00a0primer \u00a0caso, \u00a0el \u00a04 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a02014 \u00a0y \u00a0el \u00a04 \u00a0de octubre de 2011 para los \u00a0restantes, \u00a0fechas a\u00fan lejanos de las que propone el censor desde su particular \u00a0perspectiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia de segunda \u00a0instancia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala Penal del Tribunal Superior de Bucaramanga impugnada por \u00a0el \u00a0actor fue dictada el 24 de mayo de 2010, significa ello que tal decisi\u00f3n se \u00a0adopt\u00f3 \u00a0con \u00a0anterioridad \u00a0al \u00a04 \u00a0de octubre de 2011 y, con mayor raz\u00f3n, mucho \u00a0antes \u00a0del 4 de abril de 2014, circunstancias de las cuales infiere la Corte que \u00a0en \u00a0 ninguno \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 casos \u00a0ha \u00a0operado \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante \u00a0el \u00a0abandono \u00a0del demandante por las \u00a0exigencias \u00a0previstas \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0212-3 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 600 de 2000, en sus \u00a0atributos \u00a0de \u00a0claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n, la demanda ser\u00e1 inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, ha de se\u00f1alarse que revisada \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0no \u00a0se advirti\u00f3 la concurrencia de alguna de las hip\u00f3tesis que \u00a0le \u00a0permitir\u00edan \u00a0a la Corte obrar de conformidad con el art\u00edculo 216 de la Ley \u00a0600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito a lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R \u00a0E \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0S \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0U \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0L \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0V \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0de \u00a0JUAN \u00a0CARLOS \u00a0AYALA MURCIA, \u00a0por su defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra este auto no procede recurso alguno, \u00a0conforme \u00a0lo \u00a0disponen \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0213 \u00a0y \u00a0187, \u00a0inc. \u00a02, de la Ley 600 de \u00a02000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 DEL \u00a0 ROSARIO \u00a0 GONZ\u00c1LEZ \u00a0 DE \u00a0LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comisi\u00f3n de servicio \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Permiso \u00a0<\/p>\n<p>P\u00e1gina continuaci\u00f3n \u00a0parte resolutiva y firma de los 8 Magistrados \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Casaci\u00f3n \u00a0N\u00b0 \u00a035.012\u00a0 \u00a0-Inadmite la \u00a0demanda- \u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0AUGUSTO J. IBA\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Permiso \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JAVIER DE JES\u00daS ZAPATA ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0C. \u00a0No. 1, folios 2 al 4 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0\u00cddem, folios 6 y 7 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0\u00cddem, folios 1 y 2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Al \u00a0imputado se le recibieron los descargos el 14 de enero de 2005 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0C. \u00a0No. 1, folios 28 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0\u00cddem, folios 38 al 45 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0\u00cddem, folios 116 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0\u00cddem, folios 152 al 158 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0C. \u00a0No. 1, folios 159 vto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0\u00cddem, folios 164 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0\u00cddem, folios 175 y 176 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0\u00cddem, folios 195, 197 y 198. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13 \u00a0\u00cddem, folios 200 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14 C. \u00a0No. 1, folios 205 al 213 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>15 \u00a0\u00cddem, folios 220 al 222 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>16 C. \u00a0No. 1 folios 231 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>17 \u00a0\u00cddem, folios 233 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>18 \u00a0\u00cddem, folios 235 y 236 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>19 \u00a0\u00cddem, folios 237 al 260 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>20 C. \u00a0No. 2, folios 6 al 19 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>21 \u00a0Entre \u00a0 otras \u00a0 providencias, \u00a0 auto \u00a0 del \u00a0 28 \u00a0 de \u00a0 julio \u00a0 de \u00a0 2008. \u00a0 Rdo. \u00a029.695. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n.\u00ba 35012 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":["post-21462","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-18"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21462","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21462"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21462\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21462"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21462"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21462"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}