{"id":21288,"date":"2023-09-11T22:55:14","date_gmt":"2023-09-11T22:55:14","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3452013-09-10\/"},"modified":"2023-09-11T22:55:14","modified_gmt":"2023-09-11T22:55:14","slug":"3452013-09-10","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3452013-09-10\/","title":{"rendered":"34520(13-09-10)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 n.\u00ba \u00a034520 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>DR. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 290. \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 D.C., trece de septiembre de dos mil \u00a0diez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0establecer \u00a0si re\u00fane las exigencias y \u00a0condicionamientos \u00a0previstos \u00a0en los art\u00edculos 205 y 212 de la Ley 600 de 2000, \u00a0la \u00a0Corte examina la demanda de casaci\u00f3n por cuyo medio la defensora de EDGARDO \u00a0JOS\u00c9 \u00a0SAAVEDRA \u00a0TORO \u00a0dice \u00a0sustentar \u00a0el \u00a0recurso extraordinario que interpuso \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de segundo grado proferida por la Sala Penal del Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Barranquilla, el 9 de noviembre de 2009, mediante la cual confirm\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo \u00a0emitido \u00a0por el Juzgado Primero Penal del Circuito de la misma ciudad \u00a0el \u00a025 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de \u00a02009, \u00a0condenando \u00a0al \u00a0mencionado \u00a0procesado \u00a0a la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0304 \u00a0meses de prisi\u00f3n, y la accesoria de inhabilitaci\u00f3n para el \u00a0ejercicio \u00a0 de \u00a0 derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a020 \u00a0a\u00f1os, \u00a0como \u00a0autor \u00a0responsable \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de armas de \u00a0fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0 \u00a0Y \u00a0 \u00a0ACTUACI\u00d3N \u00a0 \u00a0PROCESAL \u00a0RELEVANTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0primeros \u00a0fueron \u00a0rese\u00f1ados as\u00ed en la \u00a0sentencia impugnada: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCuentan los folios que el 17 de enero de \u00a02005 \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0JOS\u00c9 \u00a0GREGORIO \u00a0BALOCO \u00a0D\u00cdAZ realizando unas \u00a0diligencias \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0laboral, \u00a0cuando \u00a0fue \u00a0alcanzado \u00a0en el sector de la \u00a0murillo \u00a0con \u00a0la \u00a025 \u00a0por \u00a0dos \u00a0sujetos que se movilizaban en una moto, y que al \u00a0encontrarse \u00a0en \u00a0sus \u00a0cercan\u00edas \u00a0accionaron (el parrillero) un arma de fuego en \u00a0contra \u00a0de \u00a0su \u00a0humanidad \u00a0caus\u00e1ndole \u00a0una lesi\u00f3n, la cual oblig\u00f3 a que se le \u00a0llevara \u00a0a \u00a0la \u00a0Cl\u00ednica \u00a0General \u00a0del Norte, donde al d\u00eda siguiente muri\u00f3\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por tales hechos, la Fiscal\u00eda Treinta y Dos \u00a0Seccional \u00a0 de \u00a0 Barranquilla, \u00a0 despu\u00e9s \u00a0 de \u00a0los \u00a0tr\u00e1mites \u00a0pertinentes, \u00a0en \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a028 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a02007, \u00a0acus\u00f3 al procesado EDGAR JOS\u00c9 \u00a0SAAVEDRA \u00a0TORO, \u00a0quien \u00a0fue identificado por varios testigos como el sicario que \u00a0dispar\u00f3 \u00a0contra \u00a0la \u00a0humanidad del se\u00f1or Jos\u00e9 Gregorio Baloco D\u00edaz, quien se \u00a0desempe\u00f1aba \u00a0como \u00a0escolta \u00a0del \u00a0D.A.S., \u00a0como presunto autor de los delitos de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0por la causal del numeral 7\u00ba del art\u00edculo 104 del C\u00f3digo \u00a0Penal, en concurso con porte ilegal de armas de fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la \u00a0etapa del juicio conoci\u00f3 el Juzgado \u00a0Primero \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de Barranquilla, despacho que luego de evacuar las \u00a0audiencias \u00a0preparatoria y de juicio, dict\u00f3 sentencia el 25 de febrero de 2009, \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0EDGARDO \u00a0JOS\u00c9 \u00a0SAAVEDRA \u00a0TORO \u00a0a \u00a0la pena principal y \u00a0accesoria \u00a0arriba referenciada como autor de los delitos de homicidio agravado y \u00a0porte ilegal de armas de fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0fallo \u00a0fue \u00a0apelado \u00a0por el defensor del \u00a0procesado, \u00a0dando \u00a0lugar \u00a0al \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0que \u00a0es objeto del recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0en el cual se confirm\u00f3 \u00edntegramente la condena \u00a0impuesta a SAAVEDRA TORO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00cdNTESIS DE LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Tres \u00a0cargos postula la defensora de EDGARDO \u00a0JOS\u00c9 \u00a0SAAVEDRA \u00a0TORO \u00a0cuya fundamentaci\u00f3n bien puede resumirse de la siguiente \u00a0manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0 cargo. \u00a0Nulidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al amparo de la causal tercera del art\u00edculo \u00a0207 \u00a0de \u00a0la Ley 600 de 2000, la recurrente acusa la sentencia de haberse dictado \u00a0en \u00a0un \u00a0juicio \u00a0viciado de nulidad por violaci\u00f3n al principio de investigaci\u00f3n \u00a0integral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0 normas \u00a0 violadas, \u00a0 por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0cita \u00a0los art\u00edculos 29 de la Carta Pol\u00edtica, 8, 9, 20, 234 y 306 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal; y, por indebida aplicaci\u00f3n, los art\u00edculos \u00a029, 31, 60, 61, 103, 104 y 365 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0orden \u00a0a fundamentar el cargo, aduce que \u00a0los \u00a0funcionarios judiciales dejaron de practicar pruebas indispensables para el \u00a0esclarecimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0entre \u00a0ellas, \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de Orlando \u00a0Orozco, Wilson Bola\u00f1os y Enrique P\u00e9rez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0 que \u00a0la \u00a0pertinencia \u00a0de \u00a0estos \u00a0testimonios \u00a0deriva \u00a0de \u00a0la \u00a0referencia \u00a0que \u00a0de \u00a0ellos \u00a0hizo \u00a0la se\u00f1ora Mirtha \u00a0Pallares, \u00a0quien \u00a0los \u00a0vincula en su exposici\u00f3n como vecinos muy pr\u00f3ximos, que \u00a0junto \u00a0con ella, no s\u00f3lo estaban cerca del lugar a la hora de ocurrencia de los \u00a0hechos, \u00a0sino \u00a0que \u00a0intervinieron \u00a0en \u00a0las labores de auxilio al herido, todo lo \u00a0cual \u00a0 les \u00a0confiere \u00a0\u201cplena \u00a0capacidad\u201d \u00a0para \u00a0verificar \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de residencia del testigo de cargo, \u00a0se\u00f1or \u00a0Beder \u00a0Ensuncho, \u00a0como \u00a0su \u00a0no \u00a0presencia \u00a0en el lugar al momento de los \u00a0acontecimientos, \u00a0 y \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0 tanto \u00a0 dar \u00a0 fe \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 falsedad \u00a0de \u00a0sus \u00a0relatos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0 que \u00a0 las \u00a0 declaraciones \u00a0 juradas \u00a0mencionadas \u00a0fueron \u00a0inexplicablemente omitidas a pesar de la evidente capacidad \u00a0que \u00a0ten\u00edan \u00a0para generar un conocimiento fiel de lo ocurrido, y especialmente, \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0verdadera \u00a0residencia del testigo Ensuncho en el sector, y su no \u00a0presencia en el momento de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tales versiones, agrega, habr\u00edan dilucidado \u00a0las \u00a0inexactitudes en que incurrieron los falladores de instancia, puesto que la \u00a0juzgadora \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado \u00a0admite, \u00a0sin \u00a0ambig\u00fcedad \u00a0alguna, \u00a0que \u00a0el se\u00f1or \u00a0Ensuncho \u00a0es \u00a0residente \u00a0del \u00a0sector, \u00a0sin \u00a0observar \u00a0que \u00a0dijo \u00a0\u201cno \u00a0saber \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a0los hechos, por haber tomado apresurado un bus \u00a0para \u00a0ir \u00a0a \u00a0su \u00a0residencia\u201d, cuando Mirtha Pallares \u00a0dijo \u00a0que \u00a0el \u00a0mismo \u00a0es \u00a0ampliamente \u00a0conocido \u00a0en el sector, por lo que no era \u00a0razonable ni cre\u00edble que hubiera tomado un bus para esos efectos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La omisi\u00f3n es trascendente, porque con tales \u00a0testimonios \u00a0no \u00a0se \u00a0habr\u00eda \u00a0llegado \u00a0al \u00a0grado de certeza que se pregona en el \u00a0fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La omisi\u00f3n denunciada adem\u00e1s de quebrantar \u00a0la \u00a0garant\u00eda a una investigaci\u00f3n integral de su defendido, tambi\u00e9n vulnera su \u00a0derecho \u00a0a la defensa, puesto que no se averigu\u00f3 con el mismo rigor situaciones \u00a0orientadas a favorecer sus intereses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide, en consecuencia, que se verifiquen las \u00a0anomal\u00edas \u00a0sustanciales \u00a0advertidas \u00a0y \u00a0se \u00a0anule \u00a0lo \u00a0actuado en el proceso, a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0providencia que decret\u00f3 el cierre de la investigaci\u00f3n para que \u00a0se \u00a0rehaga \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0y \u00a0en \u00a0ella \u00a0se \u00a0permita \u00a0a \u00a0al defensa deprecar los \u00a0testimonios omitidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0 \u00a0cargo. \u00a0 Falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0identidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al amparo de la causal primera del art\u00edculo \u00a0207 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0acusa \u00a0al \u00a0fallador de haber violado de manera \u00a0indirecta \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial por error de hecho derivado de un falso juicio de \u00a0identidad \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0jurada \u00a0rendida por la se\u00f1ora Mirtha \u00a0Beatriz Pallares Jim\u00e9nez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0 normas \u00a0 violadas, \u00a0 por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0cita \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a07, \u00a0238 \u00a0y 277 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0y \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida, los art\u00edculos 29, 31, 60, 61, 103, 104 y \u00a0365 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0Despu\u00e9s \u00a0de transcribir apartes del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Mirtha \u00a0Pallares, \u00a0sostiene que el juzgador ignor\u00f3 la fracci\u00f3n \u00a0donde \u00a0 la \u00a0 declarante \u00a0 afirm\u00f3 \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 se\u00f1or \u00a0Ensuncho \u00a0\u201ces \u00a0vecino \u00a0viejo \u00a0del \u00a0sector\u201d, aspecto \u00a0que \u00a0de \u00a0haber sido considerado habr\u00eda llevado a admitir que el mismo no ten\u00eda \u00a0porque \u00a0estar \u00a0en \u00a0el sitio, esperando un bus que lo trasladara a su residencia, \u00a0como falsamente lo sostuvo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0aunque \u00a0al \u00a0valorar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0cercenada, \u00a0el \u00a0Juez \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0cit\u00f3 el segmento donde la testigo \u00a0refiri\u00f3 \u00a0 que \u00a0 Ensuncho \u00a0 \u201ces \u00a0vecino \u00a0viejo \u00a0del \u00a0sector\u201d, \u00a0no \u00a0lo \u00a0valor\u00f3 como corresponde, mientras \u00a0que el Tribunal lo ignor\u00f3 completamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte que al examinar el restante material \u00a0probatorio, \u00a0se \u00a0tiene que la testigo Mirtha Pallares desvirt\u00faa la presencia de \u00a0Ensuncho \u00a0en \u00a0el lugar e los hechos; mientras que Regina Arrieta dice que vio al \u00a0homicida \u00a0de perfil a una distancia aproximada de diez metros, raz\u00f3n por la que \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0sus \u00a0manifestaciones \u00a0en \u00a0contrario, \u00a0no \u00a0estaba en posibilidad de \u00a0reconocerlo \u00a0y \u00a0de \u00a0all\u00ed \u00a0que \u00a0su \u00a0dicho \u00a0no \u00a0puede ser atendido como prueba de \u00a0responsabilidad contra el procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera que de haberse valorado en su justo \u00a0sentido \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0se\u00f1or Ensuncho, de conformidad con las exigencias \u00a0procesales \u00a0y \u00a0constitucionales del caso, habr\u00eda surgido de manera indefectible \u00a0su \u00a0descalificaci\u00f3n \u00a0y \u00a0ante la precariedad de la restante prueba recaudada, se \u00a0originaban \u00a0factores \u00a0de incertidumbre acerca de la autor\u00eda del homicidio, pues \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0las \u00a0cr\u00edticas \u00a0ya \u00a0se\u00f1aladas \u00a0respecto \u00a0del \u00a0testimonio de Regina \u00a0Arrieta, \u00a0los \u00a0informes \u00a0de los funcionarios investigadores que intervinieron en \u00a0este caso, nunca fueron ratificados por sus firmantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, debe tenerse en cuenta que despu\u00e9s \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0anul\u00f3 el tr\u00e1mite procesal tras distarse la primera resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0se \u00a0incorporaron \u00a0nuevos \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio, \u00a0por lo que la \u00a0precariedad \u00a0advertida \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0en esa \u00a0oportunidad, \u00a0persiste, \u00a0salvo \u00a0que \u00a0se incorpor\u00f3, en la audiencia p\u00fablica, la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Marina \u00a0Sarmiento \u00a0Navarro, \u00a0quien \u00a0ratific\u00f3 \u00a0la \u00a0declarado \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado en el sentido de que para la \u00e9poca de los hechos, \u00a0su \u00a0hija \u00a0Sandra \u00a0Navarro \u00a0viv\u00eda en el municipio de Santo Tom\u00e1s, donde afirm\u00f3 \u00a0encontrarse en la fecha y hora de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De esa manera, de no haber ocurrido el error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0fragmentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0el \u00a0fallo \u00a0final \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0que \u00a0en \u00a0esta sede \u00a0extraordinario \u00a0se \u00a0corrija \u00a0el error cometido, casando el fallo impugnado, para \u00a0que \u00a0se \u00a0reconozca \u00a0la \u00a0duda \u00a0surgida \u00a0y \u00a0se \u00a0absuelva \u00a0a \u00a0su \u00a0defendido de todo \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo. Falso raciocinio \u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0al fallador de haber violado en forma \u00a0indirecta \u00a0la ley sustancial, por error de hecho derivado de un falso raciocinio \u00a0al valorar el testimonio del se\u00f1or Beder Ensuncho Castro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0 normas \u00a0 violadas, \u00a0 por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0cita \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a07, \u00a0238 \u00a0y 277 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0y por aplicaci\u00f3n indebida los art\u00edculos 29, 31, 60, 61, 103, 104 y 365 \u00a0del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0orden a fundamentar el cargo trascribe \u00a0algunos \u00a0apartes \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Ensuncho \u00a0Castro, \u00a0espec\u00edficamente donde \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0fecha \u00a0y \u00a0hora \u00a0de los hechos se encontraba en el sitio \u00a0esperando \u00a0un \u00a0bus \u00a0de \u00a0Cootrasol para irse a su casa, ubicada en Costa Hermosa, \u00a0Soledad. \u00a0Adem\u00e1s \u00a0que \u00a0no \u00a0pudo \u00a0observar \u00a0si \u00a0el homicida, que iba en la moto, \u00a0portaba \u00a0 \u00a0gorra \u00a0 \u00a0u \u00a0 \u00a0otro \u00a0 \u00a0objeto \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0cabeza, \u00a0 \u00a0pues \u00a0 \u00a0estaba \u00a0\u201centretenido\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0advierte, se contradice \u00a0con \u00a0lo declarado por Mirtha Pallares y Regina Arrieta. La primera, en relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0espec\u00edfico \u00a0punto de la presencia del declarante en el sitio y la hora \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y su vecindad, desde a\u00f1os atr\u00e1s, en el lugar. Con la segunda, \u00a0por \u00a0 cuanto \u00a0 manifiesta \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 homicida \u00a0 vest\u00eda \u00a0 una \u00a0 gorra \u00a0 en \u00a0su \u00a0cabeza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tales imprecisiones e inexactitudes, surgidas \u00a0al \u00a0sopesar \u00a0el dicho de Ensuncho con los dem\u00e1s elementos de juicio, llevaban a \u00a0restarle \u00a0credibilidad \u00a0a sus afirmaciones, a pesar de lo cual los falladores le \u00a0otorgaron \u00a0 plena \u00a0credibilidad, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0configura \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas de la sana cr\u00edtica, pues se desconoci\u00f3 el postulado \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0de \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0de acuerdo con el cual \u201cpara \u00a0que \u00a0un \u00a0testimonio sea cre\u00edble, en t\u00e9rminos procesales, no \u00a0debe \u00a0experimentar \u00a0fricciones ni contradicciones, al confrontarlo con los otros \u00a0medios de prueba allegados\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0regla de la sana cr\u00edtica aplicable para \u00a0corregir \u00a0el \u00a0error, \u00a0agrega, \u00a0es \u00a0la \u00a0de \u00a0la coherencia y coincidencia entre el \u00a0testimonio examinado y el resto de la prueba recaudada.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El desafuero, advierte, impidi\u00f3 observar los \u00a0factores \u00a0de \u00a0la duda, generada por la pobreza del restante material probatorio, \u00a0pues \u00a0la \u00a0prueba \u00a0incriminante \u00a0se \u00a0redujo a los testimonios de Beder Ensuncho y \u00a0Regina \u00a0Arrieta, \u00a0de \u00a0donde \u00a0concluye que luego de las correcciones del caso, no \u00a0queda \u00a0 residuo \u00a0 que \u00a0 alcance \u00a0 siguiera \u00a0 para \u00a0 sugerir \u00a0 una \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide, \u00a0en \u00a0consecuencia, que se reconozca la \u00a0duda, \u00a0se \u00a0case el fallo impugnado y se dicte el que en derecho corresponda, que \u00a0sin lugar a dudas debe ser absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Primer \u00a0 \u00a0 \u00a0 cargo. \u00a0 \u00a0 \u00a0Nulidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cuando \u00a0el pedido de nulidad en esta sede extraordinaria se sustenta \u00a0en \u00a0la violaci\u00f3n al principio de investigaci\u00f3n integral, tiene dicho la Corte, \u00a0no \u00a0basta \u00a0enunciar \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0supuestamente \u00a0omitidas, \u00a0sino que es preciso \u00a0se\u00f1alar \u00a0su fuente, conducencia, pertinencia y utilidad, am\u00e9n de su incidencia \u00a0favorable \u00a0a \u00a0los \u00a0intereses del procesado frente a las premisas conclusivas del \u00a0fallo, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0su \u00a0aptitud \u00a0para \u00a0refutar \u00a0la \u00a0incriminaci\u00f3n, \u00a0descartar la \u00a0responsabilidad, \u00a0invocar la aplicaci\u00f3n de diminuentes punitivas y, en general, \u00a0procurar \u00a0situaciones \u00a0beneficiosas a la pretensi\u00f3n defensiva; puesto que, como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0ha se\u00f1alado la Sala, la no pr\u00e1ctica de determinada diligencia no \u00a0constituye, \u00a0 \u00a0per \u00a0 se, \u00a0quebrantamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0garant\u00eda fundamental que se reputa violada, comoquiera \u00a0que \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0\u00f3rbita \u00a0de \u00a0sus \u00a0atribuciones y \u00a0conjugando \u00a0 los \u00a0 criterios \u00a0de \u00a0econom\u00eda, \u00a0celeridad \u00a0y \u00a0racionalidad, \u00a0est\u00e1 \u00a0facultado \u00a0para \u00a0decretar, \u00a0bien \u00a0de \u00a0oficio, \u00a0ora \u00a0a \u00a0petici\u00f3n \u00a0de los sujetos \u00a0procesales, \u00a0solamente \u00a0la pr\u00e1ctica de las pruebas que sean de inter\u00e9s para la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0procurando \u00a0siempre \u00a0el \u00a0mejor \u00a0conocimiento \u00a0de la verdad. Por \u00a0consiguiente, \u00a0la omisi\u00f3n de diligencias inconducentes, dilatorias, in\u00fatiles o \u00a0superfluas, \u00a0no \u00a0constituye \u00a0menoscabo \u00a0al \u00a0derecho de defensa, o en su caso, al \u00a0debido proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0dice \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con la \u00a0trascendencia \u00a0de \u00a0un \u00a0tal \u00a0vicio, \u00a0\u00e9sta \u00a0no \u00a0deriva \u00a0de la prueba en s\u00ed misma \u00a0considerada, \u00a0sino de la confrontaci\u00f3n l\u00f3gica de las que s\u00ed fueron tenidas en \u00a0cuenta \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0como \u00a0soporte \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0para, \u00a0a partir de su \u00a0contraste, \u00a0 evidenciar \u00a0 que \u00a0las \u00a0extra\u00f1adas, \u00a0de \u00a0haberse\u00a0 \u00a0practicado, \u00a0derrumbar\u00edan \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, erigi\u00e9ndose entonces como \u00fanico remedio procesal \u00a0la \u00a0invalidaci\u00f3n \u00a0de la actuaci\u00f3n censurada a fin de que esos elementos que se \u00a0echan \u00a0 de \u00a0menos \u00a0puedan \u00a0ser \u00a0tenidos \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el presente evento, la censora aduce como \u00a0omitidas \u00a0las declaraciones de Orlando Orozco, Wilson Bola\u00f1os y Enrique P\u00e9rez, \u00a0referenciados \u00a0por \u00a0la testigo Mirtha Pallares, quien por ser vecinos pr\u00f3ximos, \u00a0se \u00a0encontraban cerca del sitio de los hechos a la hora de su ocurrencia, raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0estaban \u00a0en \u00a0capacidad \u00a0de \u00a0verificar \u00a0el lugar de residencia del \u00a0testigo \u00a0de \u00a0cargo \u00a0Beder \u00a0Ensuncho \u00a0y \u00a0su \u00a0no \u00a0presencia \u00a0en \u00a0el momento de los \u00a0acontecimientos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0esa \u00a0manera, \u00a0a primera vista la demanda contiene una estructura \u00a0formalmente \u00a0correcta, pues se\u00f1ala cu\u00e1les fueron los elementos probatorios que \u00a0se \u00a0dejaron \u00a0de \u00a0allegar al proceso y precisa su potencial capacidad persuasiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, no se acredita en debida forma \u00a0la \u00a0real incidencia de esos elementos de convicci\u00f3n en las estimaciones fijadas \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, pues la demandante no prueba que la fuente de tales testigos, \u00a0Mirtha \u00a0Pallares, \u00a0haya dicho que los mismos observaron el instante mismo en que \u00a0se \u00a0dieron \u00a0los \u00a0disparos \u00a0que \u00a0acabaron con la vida del detective del DAS Jos\u00e9 \u00a0Gregorio \u00a0Baloco \u00a0D\u00edaz, \u00a0y \u00a0que \u00a0la \u00a0percepci\u00f3n que tuvieron de los hechos fue \u00a0distinta \u00a0a \u00a0la \u00a0relatada \u00a0por la misma testigo, pues s\u00ed as\u00ed no fuera, ninguna \u00a0incidencia \u00a0tendr\u00edan \u00a0en el sentido de los fallos de instancia, en la medida en \u00a0que \u00a0en \u00a0estos \u00a0se \u00a0declar\u00f3 \u00a0que \u00a0lo \u00a0visto \u00a0por la se\u00f1ora Mirtha Pallares fue \u00a0distinto \u00a0en \u00a0espacio \u00a0y \u00a0tiempo \u00a0a \u00a0lo \u00a0observado \u00a0por el testigo Beder Ensucho \u00a0Castro, \u00a0tal \u00a0como \u00a0se advierte en los siguientes apartados del fallo de segunda \u00a0instancia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed las cosas ve esta Sala, al analizar \u00a0los \u00a0folios \u00a0y \u00a0las \u00a0situaciones \u00a0de \u00a0modo, tiempo y lugar en que ocurrieron los \u00a0hechos, \u00a0que \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0se \u00a0excluyen entre si, que por el \u00a0contrario \u00a0reafirman \u00a0en algunos de sus apartes el dicho de los testigos, lo que \u00a0ocurre \u00a0en \u00a0el \u00a0presente asunto es que cada uno de los testigos experiment\u00f3 una \u00a0etapa \u00a0 \u00a0distinta \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0hechos, \u00a0 \u00a0tal \u00a0 \u00a0como \u00a0 lo \u00a0 explicaremos \u00a0 a \u00a0continuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0se\u00f1or BEDER RAFAEL ENSUNCHO CASTRO, \u00a0persona \u00a0que \u00a0se encuentra presente, relata y percibe los hechos desde antes que \u00a0incurriera \u00a0el \u00a0insuceso, ya que como el mismo se\u00f1ala a folios recuerda haberlo \u00a0visto \u00a0echando un piropo a una transe\u00fante, dice haber visto a los sujetos de la \u00a0moto \u00a0estacionados \u00a0en la esquina y con el motor apagado, motivo por el cual los \u00a0puede describir con claridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cProsigue \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de la se\u00f1ora \u00a0REGINA \u00a0MARGARITA \u00a0ARRIERA \u00a0NIETO, \u00a0la \u00a0cual \u00a0relata \u00a0haberse \u00a0percatado \u00a0de \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0una \u00a0vez sinti\u00f3 el accionar de un arma, motivo por el cual voltea y \u00a0se \u00a0da \u00a0cuenta de un cuerpo postrado en el piso y ve como la moto se aleja justo \u00a0despu\u00e9s de que el pasajero de la misma se acercara a la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cY \u00a0por \u00faltimo est\u00e1 la declaraci\u00f3n de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora MIRTHA BEATRIZ PALLARES JIM\u00c9NEZ, la cual realmente no percibi\u00f3 los \u00a0hechos \u00a0desde \u00a0el \u00a0momento \u00a0de \u00a0su desarrollo, sino inclusive despu\u00e9s de que la \u00a0moto \u00a0junto con sus ocupantes se diera a la huida, que es cuando sale ella junto \u00a0con su marido a enterarse de los que hab\u00eda sucedido&#8230;\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0adem\u00e1s, no puede aseverarse, como lo \u00a0hace \u00a0la \u00a0actora, \u00a0que \u00a0la \u00a0judicatura \u00a0fue \u00a0ineficiente \u00a0o \u00a0indolente \u00a0ante \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0evacuar \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0echados \u00a0de menos, pues todos fueron \u00a0dispuestos \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0como \u00a0se \u00a0evidencia \u00a0a folios 116, 191 y 217 del \u00a0cuaderno No. 1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante \u00a0esa \u00a0evidencia, se concluye que no se \u00a0trat\u00f3 \u00a0de \u00a0una \u00a0actitud elusiva a la obligaci\u00f3n de los funcionarios judiciales \u00a0para \u00a0 indagar \u00a0 lo \u00a0favorable \u00a0y \u00a0desfavorable \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0pues \u00a0si \u00a0tales \u00a0diligencias \u00a0no \u00a0tuvieron \u00a0resultados \u00a0tangibles, es una situaci\u00f3n que no puede \u00a0cargarse \u00a0a \u00a0la \u00a0cuenta del instructor porque es patente que hizo lo que estim\u00f3 \u00a0estaba a su alcance para esos fines. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Segundo \u00a0 y \u00a0tercer \u00a0cargo. \u00a0Violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0estos \u00a0dos \u00faltimos cargos, por errores de hecho derivados de un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0y \u00a0de \u00a0un falso raciocinio, la demandante pretende \u00a0anteponer \u00a0su \u00a0propia \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0a la asumida por los juzgadores, \u00a0desconociendo \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0arriba \u00a0a \u00a0esta \u00a0sede \u00a0revestida \u00a0de la doble \u00a0presunci\u00f3n de acierto y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 efecto, \u00a0en \u00a0el \u00a0segundo \u00a0cargo, \u00a0la \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0se \u00a0centra \u00a0en \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0del aparte del testimonio de la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Mirtha Pallares, donde se afirma que el se\u00f1or Ensuncho \u201ces \u00a0vecino \u00a0viejo \u00a0del \u00a0sector\u201d, aspecto \u00a0que, \u00a0dice, \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0considerado \u00a0habr\u00eda \u00a0llevado \u00a0a \u00a0admitir \u00a0que \u00a0el \u00a0declarante \u00a0no \u00a0se encontraba en el sitio y que por tanto no pudo presenciar los \u00a0hechos, como lo declar\u00f3 esta deponente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0propuesta \u00a0de \u00a0la \u00a0censora \u00a0no \u00a0enfrenta las conclusiones de los \u00a0fallos \u00a0 de \u00a0instancia \u00a0en \u00a0tres \u00a0aspectos \u00a0esenciales, \u00a0a \u00a0saber: \u00a0i) \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 hecho \u00a0 de \u00a0que \u00a0algunas \u00a0circunstancias \u00a0relatadas \u00a0por \u00a0los \u00a0testigos \u00a0no \u00a0coincidan, \u00a0no es raz\u00f3n para \u00a0desechar \u00a0todo \u00a0su \u00a0dicho, pues la jurisprudencia de esta Corte ha ense\u00f1ado que \u00a0en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la prueba testimonial, el juzgador puede desechar aquello \u00a0que \u00a0no \u00a0le \u00a0de \u00a0certeza \u00a0y tomar la porci\u00f3n que le sirve para probar lo que se \u00a0pretende; \u00a0ii) que la se\u00f1ora \u00a0Mirtha \u00a0Pallares \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0dar \u00a0fe de la presencia del testigo Ensuncho en el \u00a0lugar, \u00a0 porque \u00a0 \u00e9ste \u00a0 se \u00a0 encontraba \u00a0 en \u00a0una \u00a0panader\u00eda \u00a0\u201cy \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0MIRTHA \u00a0no \u00a0ten\u00eda vista para ese lugar\u201d; \u00a0y \u00a0iii) que \u00a0con \u00a0base \u00a0en el principio de \u00a0libre \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0el \u00a0juzgador privilegi\u00f3 el dicho de Beder \u00a0Rafael \u00a0Ensuncho \u00a0Castro, \u00a0al \u00a0cual \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 mayor credibilidad frente a los \u00a0dem\u00e1s.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tales \u00a0aspectos \u00a0debieron \u00a0ser \u00a0enfrentados \u00a0por \u00a0la \u00a0demandante \u00a0al \u00a0argumentar \u00a0sobre \u00a0la \u00a0trascendencia del yerro denunciado, pero como no lo hizo, \u00a0su \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0se \u00a0convierte \u00a0en \u00a0una \u00a0mera \u00a0oposici\u00f3n \u00a0a las conclusiones del \u00a0juzgador, \u00a0porque \u00a0no \u00a0se \u00a0acredita \u00a0qu\u00e9 efectos reales habr\u00eda podido tener en \u00a0ellas \u00a0la consideraci\u00f3n del aparte del testimonio que se dice omitido, ante las \u00a0contundentes aseveraciones anotadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0ante \u00a0la falta de acreditaci\u00f3n de la trascendencia \u00a0del yerro denunciado, el cargo no concita su estudio de fondo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0el \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0que \u00a0se enuncia en el tercer \u00a0cargo, \u00a0se \u00a0sustenta \u00a0en \u00a0una \u00a0pretendida \u00a0regla \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica seg\u00fan la cual \u00a0\u201cpara \u00a0que un testimonio sea cre\u00edble, en t\u00e9rminos \u00a0procesales, \u00a0no debe experimentar fricciones ni contradicciones, al confrontarlo \u00a0con \u00a0 \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0 \u00a0otros \u00a0 \u00a0 \u00a0medios \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 prueba \u00a0 \u00a0 allegados\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0sola \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la que dice regla de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0se \u00a0advierte \u00a0completamente \u00a0artificial, \u00a0evidente como se hace que lo \u00a0referenciado \u00a0no \u00a0se aviene siquiera por v\u00eda indirecta con esa forma de razonar \u00a0en la cual pretende fundamentarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ello \u00a0porque \u00a0desde \u00a0el \u00a0mismo momento en el cual el recurrente hace \u00a0radicar \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0regla \u00a0en \u00a0un aspecto eminentemente procesal, abandona el \u00a0espectro \u00a0de \u00a0la l\u00f3gica para ingresar, cuando m\u00e1s, en el t\u00f3pico eminentemente \u00a0normativo, \u00a0del \u00a0cual \u00a0pudiera extractarse que existe alg\u00fan tipo de admonici\u00f3n \u00a0del legislador encaminada a regular el punto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sucede, \u00a0sin embargo, \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0que \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0norma \u00a0se \u00a0queda en el simple \u00a0enunciado \u00a0dado \u00a0que la concreta verificaci\u00f3n de lo dise\u00f1ado por el legislador \u00a0respecto \u00a0de la pr\u00e1ctica probatoria y la valoraci\u00f3n que de ella surge, ense\u00f1a \u00a0precisamente \u00a0todo \u00a0lo \u00a0contrario, \u00a0vale \u00a0decir, que el funcionario judicial, al \u00a0momento \u00a0de \u00a0examinar \u00a0el \u00a0material \u00a0probatorio \u00a0o \u00a0la \u00a0prueba en concreto, debe \u00a0penetrar \u00a0a \u00a0fondo \u00a0hasta \u00a0determinar no s\u00f3lo que existen contradicciones, sino \u00a0cu\u00e1les \u00a0de ellas sin explicables o c\u00f3mo influyen las mismas en el contenido de \u00a0veracidad \u00a0o \u00a0credibilidad \u00a0de la prueba.\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Forma \u00a0de valorar que precisamente asumi\u00f3 el fallador en este caso, \u00a0privilegiando, \u00a0 como \u00a0 se \u00a0 anot\u00f3 \u00a0 el \u00a0 testimonio \u00a0del \u00a0declarante \u00a0Ensuncho \u00a0Castro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0ante \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0acreditaci\u00f3n del yerro que se \u00a0enuncia, el cargo tampoco concita su estudio en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0como \u00a0de \u00a0la \u00a0revisi\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0expediente \u00a0 \u00a0no \u00a0 se \u00a0observa \u00a0a \u00a0simple vista \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0alguna garant\u00eda \u00a0fundamental \u00a0 que \u00a0 amerite \u00a0 el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0las \u00a0facultades \u00a0 \u00a0oficiosas \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0Sala \u00a0 de \u00a0 Casaci\u00f3n \u00a0 Penal, en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 216 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, Ley 600 de 2000, se \u00a0inadmitir\u00e1 la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0a lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0INADMITIR \u00a0 la \u00a0 demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 \u00a0nombre \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0procesado \u00a0EDGARDO \u00a0 JOS\u00c9 \u00a0 SAAVEDRA \u00a0TORO, \u00a0conforme \u00a0con \u00a0las \u00a0motivaciones plasmadas en el cuerpo de este prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Contra esta decisi\u00f3n no procede recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 DEL \u00a0 ROSARIO \u00a0 GONZ\u00c1LEZ \u00a0 DE \u00a0LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOSE \u00a0 \u00a0 \u00a0 LEONIDAS \u00a0 \u00a0 \u00a0 BUSTOS \u00a0MARTINEZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0AUGUSTO J. IBA\u00d1EZ GUZM\u00c1N\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0YESID RAMIREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JULIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 ENRIQUE \u00a0 \u00a0 \u00a0 SOCHA \u00a0SALAMANCA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA \u00a0ORT\u00cdZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Ver, \u00a0entre \u00a0 otras, \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 25 \u00a0 de \u00a0 agosto \u00a0 de \u00a0 2004, \u00a0 radicado \u00a0No. \u00a021.313 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 n.\u00ba \u00a034520 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 DR. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0 Aprobado Acta No. 290. \u00a0 Bogot\u00e1 D.C., trece de septiembre de dos mil \u00a0diez. \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Para \u00a0establecer \u00a0si re\u00fane las exigencias y \u00a0condicionamientos \u00a0previstos \u00a0en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":["post-21288","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-18"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21288","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21288"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21288\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21288"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21288"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21288"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}