{"id":21145,"date":"2023-09-11T22:55:06","date_gmt":"2023-09-11T22:55:06","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3413804-08-10\/"},"modified":"2023-09-11T22:55:06","modified_gmt":"2023-09-11T22:55:06","slug":"3413804-08-10","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3413804-08-10\/","title":{"rendered":"34138(04-08-10)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n.\u00ba 34138 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente: \u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobada Acta N\u00b0 248. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., agosto cuatro (4) de dos mil \u00a0diez (2010). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Procede \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0a \u00a0resolver \u00a0sobre \u00a0la \u00a0admisibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada por el defensor de los \u00a0procesados \u00a0Arnulfo \u00a0y \u00a0Nelson Parra Sogamoso, contra la sentencia proferida por \u00a0una \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Decisi\u00f3n Penal del Tribunal Superior de\u00a0 Ibagu\u00e9 que, entre \u00a0otras \u00a0determinaciones, \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la dictada por el Juzgado Penal del Circuito \u00a0de \u00a0Melgar \u00a0que \u00a0los \u00a0conden\u00f3 \u00a0como \u00a0coautores \u00a0responsables \u00a0de los delitos de \u00a0homicidio agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Los \u00a0primeros \u00a0fueron \u00a0consignados en el \u00a0fallo de primera instancia de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la noche del 9 de julio de 2000, mientras \u00a0se \u00a0movilizaban \u00a0por \u00a0la \u00a0vereda \u00a0\u201cHoyo \u00a0Grande\u201d \u00a0del \u00a0Municipio de Icononzo \u00a0(Tolima), \u00a0los \u00a0j\u00f3venes \u00a0Tristan \u00a0Jaimes (Murray) y Javier Nova (Ortiz), fueron \u00a0interceptados \u00a0 y \u00a0 retenidos \u00a0 por \u00a0varios \u00a0miembros \u00a0del \u00a0Frente \u00a0XXV \u00a0de \u00a0las \u00a0\u201cFARC-EP&#8221;, \u00a0 entre \u00a0 quienes \u00a0 se \u00a0 encontraban \u00a0 los \u00a0 se\u00f1ores \u00a0Nelson \u00a0Parra Sogamoso, Arnulfo Parra Sogamoso, Joselito Sanabria y \u00a0Antonio \u00a0Jim\u00e9nez Gantiva, alias \u201cGonzalo\u201d, los cuales, luego de reducirlos, \u00a0les dieron muerte y desaparecieron sus cad\u00e1veres. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Por \u00a0los \u00a0anteriores episodios, el 29 de \u00a0junio \u00a0de \u00a02005 la Fiscal\u00eda Segunda Especializada adscrita a la Unidad Nacional \u00a0de \u00a0Derechos \u00a0Humanos \u00a0y \u00a0Derecho \u00a0Internacional Humanitario con sede en Bogot\u00e1 \u00a0profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n contra los procesados Parra Sogamoso como \u00a0coautores \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0en \u00a0concurso, y contra Joselito \u00a0Sanabria \u00a0Guerrero \u00a0y \u00a0Antonio \u00a0Jim\u00e9nez Gantiva\u00a0 por esas mismas conductas \u00a0punibles y rebeli\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. La providencia anterior fue recurrida por \u00a0los \u00a0defensores \u00a0de \u00a0los procesados Parra Sogamoso, y el 31 de octubre siguiente \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Cuarenta \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de esta ciudad la \u00a0confirm\u00f3.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Correspondi\u00f3 \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de Melgar adelantar el juicio y celebrada la audiencia de juzgamiento, \u00a0el 30 de enero de 2008 tom\u00f3 las siguientes determinaciones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.1. Conden\u00f3 a\u00a0 Nelson y Arnulfo Parra \u00a0Sogamoso \u00a0a \u00a0las \u00a0penas de cuarenta (40) a\u00f1os de prisi\u00f3n, inhabilitaci\u00f3n para \u00a0el \u00a0ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas por un lapso de diez (10) a\u00f1os, \u00a0al \u00a0pago \u00a0de \u00a0indemnizaci\u00f3n de perjuicios y les neg\u00f3 la prisi\u00f3n domiciliaria, \u00a0como \u00a0coautores \u00a0responsables \u00a0de los delitos de homicidio agravado en concurso. \u00a0Y, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.2. Conden\u00f3 a Joselito Sanabria Guerrero y \u00a0Nelson \u00a0Antonio \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0Gantiva como coautores y determinador respectivamente \u00a0de \u00a0las \u00a0conductas \u00a0punibles \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado, \u00a0y \u00a0autores del delito de \u00a0rebeli\u00f3n, \u00a0 a \u00a0 las \u00a0 penas \u00a0 de \u00a0 treinta \u00a0y \u00a0seis \u00a0(36) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por un \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0a\u00f1os, \u00a0al \u00a0pago de indemnizaci\u00f3n de perjuicios y les \u00a0neg\u00f3 la prisi\u00f3n domiciliaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Ese \u00a0fallo \u00a0fue \u00a0recurrido \u00a0por \u00a0los \u00a0defensores \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0y \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Ibagu\u00e9 el 26 de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a02009 \u00a0lo confirm\u00f3 en relaci\u00f3n con los acusados Parra Sogamoso y \u00a0Nelson \u00a0Antonio \u00a0Jim\u00e9nez \u00a0Gantiva, \u00a0revoc\u00f3 \u00a0la \u00a0condena \u00a0impuesta \u00a0a \u00a0Joselito \u00a0Sanabria \u00a0Guerrero \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de homicidio, en su lugar lo absolvi\u00f3 de \u00a0estos \u00a0cargos, \u00a0y modific\u00f3 la pena que fij\u00f3 en cinco (5) a\u00f1os cinco (5) meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0multa \u00a0de \u00a0ciento \u00a0veinticinco \u00a0(125) salarios m\u00ednimos legales \u00a0mensuales vigentes, como autor responsable de rebeli\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Contra\u00a0 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0el \u00a0procurador \u00a0judicial \u00a0de \u00a0los \u00a0acusados \u00a0Arnulfo \u00a0y \u00a0Nelson Parra \u00a0Sogamoso \u00a0interpuso\u00a0 \u00a0y \u00a0sustent\u00f3 \u00a0el recurso extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0primero \u00a0y \u00a0segundo, \u00a0art\u00edculo \u00a0207 \u00a0del ccp el libelista formul\u00f3 cinco cargos \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0proferido por el Tribunal, los cuales se pueden resumir de la \u00a0siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0primero: violaci\u00f3n directa por falta \u00a0de aplicaci\u00f3n de una norma de derecho sustancial \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Los jueces de instancia a pesar de que los \u00a0hechos \u00a0ocurrieron \u00a0el \u00a09 de julio de 2000, fecha para la cual estaba vigente el \u00a0art\u00edculo \u00a0324 \u00a0del \u00a0decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0reformado \u00a0por \u00a0la ley 40 de 1993, \u00a0aplicaron \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0104 de la ley 599 de 2000, disposici\u00f3n esta que no se \u00a0ajusta \u00a0 al \u00a0 principio \u00a0 de \u00a0legalidad \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En \u00a0la \u00a0dosificaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0tampoco \u00a0aplicaron \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a061 y 67 del cp vigente para la \u00e9poca de los sucesos \u00a0investigados, \u00a0y \u00a0s\u00ed tuvieron en cuenta las circunstancias de mayor punibilidad \u00a0establecidas \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a058 \u00a0del \u00a0cp \u00a0de \u00a02000 \u00a0las cuales no se pod\u00edan \u00a0aplicar\u00a0 \u00a0a \u00a0sus \u00a0defendidos \u00a0porque \u00a0esta \u00a0disposici\u00f3n \u00a0no reg\u00eda para el \u00a0momento de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.\u00a0 \u00a0Del \u00a0mismo \u00a0modo \u00a0en \u00a0la sentencia \u00a0recurrida \u00a0a \u00a0los \u00a0hermanos Parra Sogamoso se les tuvo en cuenta el agravante de \u00a0tener \u00a0antecedentes \u00a0penales, \u00a0circunstancia \u00a0que no estaba fijada en el decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0constituye antecedente penal la sentencia condenatoria \u00a0ejecutoriada \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con lo previsto en el art\u00edculo 248 constitucional, y \u00a0esa exigencia no est\u00e1 demostrada en el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0solicit\u00f3 \u00a0casar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0y \u00a0proceder a redosificar la sanci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 segundo: \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0por \u00a0interpretaci\u00f3n err\u00f3nea\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 El \u00a0 Tribunal \u00a0 se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0114 \u00a0y 120 de la ley 600 de 2000 que hacen \u00a0referencia \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda acusa cuando haya m\u00e9rito para ello y tambi\u00e9n \u00a0puede \u00a0solicitar \u00a0preclusi\u00f3n \u00a0cuando \u00a0del \u00a0material \u00a0probatorio \u00a0deduzca que no \u00a0existe base suficiente para proferir acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En este caso en sus intervenciones en la \u00a0audiencia \u00a0de \u00a0juzgamiento \u00a0la Fiscal\u00eda pidi\u00f3 absoluci\u00f3n para sus defendidos, \u00a0posici\u00f3n \u00a0avalada \u00a0por el Ministerio P\u00fablico, criterios estos que debieron ser \u00a0observados \u00a0 por \u00a0 los \u00a0falladores \u00a0incluso \u00a0en \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad \u00a0en \u00a0tanto que en el sistema acusatorio establecido por la ley 906 \u00a0de \u00a02004 cuando el ente acusador retira los cargos el juez del caso debe moverse \u00a0dentro de esa perspectiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo anterior, solicit\u00f3 casar el fallo y \u00a0proferir uno de reemplazo de car\u00e1cter absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo tercero: violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial por falso juicio de identidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La sentencia de condena proferida contra \u00a0sus \u00a0prohijados \u00a0se \u00a0bas\u00f3 \u00a0en \u00a0los testimonios de Anne Bar, Luisa James, Rebeca \u00a0Garc\u00eda, \u00a0Edmundo \u00a0John \u00a0y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Alfredo \u00a0Pacheco \u00a0Ramos,\u00a0 pruebas que no \u00a0ten\u00edan \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0probatoria para inferir certeza sobre la responsabilidad de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que las exposiciones de tales personas se basaron en \u00a0\u201crumores, chismes y comentarios de personas sin identificar.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Anne Bar afirm\u00f3 que Magdalena Lasprilla \u00a0la \u00a0acompa\u00f1\u00f3 \u00a0en \u00a0una \u00a0cita \u00a0que \u00a0sostuvo \u00a0con \u00a0Jos\u00e9 Parra, pregunt\u00e1ndose el \u00a0defensor \u00a0por \u00a0qu\u00e9 raz\u00f3n Magdalena no compareci\u00f3 al proceso a declarar con el \u00a0objeto de verificar lo que dijo la primera de las citadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. En la actuaci\u00f3n aparece la entrevista de \u00a0Julio \u00a0C\u00e9sar \u00a0Pe\u00f1a rendida ante un funcionario de la Polic\u00eda Judicial y no de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0significa \u00a0que \u00a0esa \u00a0prueba \u00a0no \u00a0tiene \u00a0ning\u00fan \u00a0valor \u00a0probatorio. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0un \u00a0testigo \u00a0de \u00a0o\u00eddas \u00a0que \u00a0incluso hizo \u00a0referencia a varias hip\u00f3tesis sobre la ocurrencia de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Al proceso se allegaron declaraciones de \u00a0varios \u00a0habitantes de la vereda Hoyo Grande del Municipio de Icononzo, Tolima, y \u00a0pobladores \u00a0de \u00a0Planadas, \u00a0tales \u00a0como \u00a0Arnulfo \u00a0P\u00e9rez, \u00a0Jos\u00e9 Mauricio Rinc\u00f3n \u00a0Guzm\u00e1n, \u00a0Juan \u00a0Ricaurte \u00a0Gacha, \u00a0Omar Charry, Luis Arc\u00e1ngel Piedrahita, Arledy \u00a0Rangel \u00a0Cuadros y Oved Ardila, pruebas estas que se deben valorar de acuerdo con \u00a0criterios de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo anterior, solicit\u00f3 casar el fallo y \u00a0proferir \u00a0uno \u00a0de \u00a0reemplazo \u00a0que \u00a0absuelva \u00a0a \u00a0sus \u00a0defendidos \u00a0de \u00a0los delitos \u00a0imputados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo cuarto: violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0error \u00a0 \u00a0de \u00a0 derecho \u00a0 derivado \u00a0 de \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0legalidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Del \u00a0acopio \u00a0probatorio se debe excluir, \u00a0como \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0solicit\u00f3 \u00a0la \u00a0defensa en el curso del proceso, las dos hojas de \u00a0cuaderno \u00a0rayado con una leyenda que dice \u201cajusticiamiento dos gringos\u201d, las \u00a0cuales \u00a0fueron \u00a0halladas \u00a0en \u00a0la \u00a0finca \u00a0de Jos\u00e9 Parra, no as\u00ed de los hermanos \u00a0Arnulfo \u00a0y \u00a0Nelson Parra Sogamoso, por cuanto en la aducci\u00f3n de dicho documento \u00a0no se observ\u00f3 la cadena de custodia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El juez de primera instancia se apoy\u00f3 en \u00a0tales \u00a0pruebas \u00a0documentales con el argumento que fueron encontradas en la finca \u00a0de \u00a0Nelson \u00a0Parra \u00a0Sogamoso, \u00a0cuando \u00a0esto \u00a0es \u00a0una tergiversaci\u00f3n de la verdad \u00a0porque \u00a0seg\u00fan \u00a0se puede leer del radiograma elaborado por el Ej\u00e9rcito Nacional \u00a0se \u00a0hallaron el 27 de febrero de 2001 en la finca de Jos\u00e9 Parra. Y, el Tribunal \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0justificar \u00a0la \u00a0aparici\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0documentos \u00a0cuestionados con un \u00a0aparente \u00a0oficio \u00a0que \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0que\u00a0 fueron encontrados en la finca de los \u00a0hermanos \u00a0Parra \u00a0y \u00a0eso \u00a0no \u00a0coincide \u00a0con \u00a0la \u00a0realidad \u00a0procesal \u00a0porque en el \u00a0expediente \u00a0est\u00e1 \u00a0demostrado que fue en el fundo de Jos\u00e9 Parra donde se hall\u00f3 \u00a0\u201cdocumentaci\u00f3n varia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo anterior, pidi\u00f3 la exclusi\u00f3n de esos \u00a0documentos, \u00a0 se \u00a0 case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0en \u00a0consecuencia \u00a0se \u00a0profiera \u00a0fallo \u00a0absolutorio a favor de sus representados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo quinto: violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancia por error de hecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El representante del Ministerio P\u00fablico \u00a0coadyuv\u00f3 \u00a0la \u00a0postura \u00a0asumida \u00a0por \u00a0la Fiscal\u00eda al exponer en la audiencia de \u00a0juzgamiento \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0plenario \u00a0no exist\u00eda prueba que conduzca a la certeza \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad de Arnulfo y Nelson Parra Sogamoso en la comisi\u00f3n de \u00a0los delitos de homicidio investigados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Los jueces de instancia ante las dudas que \u00a0ofrec\u00eda \u00a0el \u00a0proceso no aplicaron el principio del in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, de manera que incurrieron en error de \u00a0hecho al ignorar la existencia manifiesta y razonable de la duda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo anterior, solicit\u00f3 casar el fallo y \u00a0dictar uno de reemplazo que absuelva a sus defendidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0art\u00edculo \u00a0213 de la Ley 600 de 2000 \u00a0establece \u00a0que \u00a0si el recurrente en casaci\u00f3n carece de inter\u00e9s o la demanda no \u00a0re\u00fane \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0previstos \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0212 ib\u00eddem, se \u00a0inadmitir\u00e1 y el proceso se devolver\u00e1 al despacho de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Las siguientes son las falencias de falta \u00a0de \u00a0fundamentaci\u00f3n e incluso de t\u00e9cnica que exhibe el libelo presentado por el \u00a0defensor de los procesados Arnulfo y Nelson Parra Sogamoso: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0primero: violaci\u00f3n directa por falta \u00a0de aplicaci\u00f3n de una norma de derecho sustancial \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0En \u00a0esta \u00a0primera \u00a0parte \u00a0del \u00a0reparo el \u00a0demandante \u00a0 dej\u00f3 \u00a0entrever \u00a0que \u00a0los \u00a0jueces \u00a0de \u00a0instancia \u00a0desconocieron \u00a0el \u00a0principio \u00a0 de \u00a0 favorabilidad, \u00a0 tema \u00a0 frente \u00a0 al \u00a0cual \u00a0no \u00a0desarroll\u00f3 \u00a0una \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0orientada \u00a0a demostrar la realidad de ese reparo, aspecto frente \u00a0al \u00a0cual \u00a0debi\u00f3 \u00a0precisar las normas cuya consecuencia jur\u00eddica resultaba m\u00e1s \u00a0benigna \u00a0para \u00a0los \u00a0intereses \u00a0de sus prohijados y que los falladores dejaron de \u00a0aplicar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0la violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0es \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0indicada para cuestionar un desacierto de esa especie, en \u00a0complemento, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0debi\u00f3 \u00a0indicar \u00a0la \u00a0manera \u00a0como los juzgadores se \u00a0equivocaron \u00a0en \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho, \u00a0dejando \u00a0de \u00a0lado \u00a0la norma que \u00a0resultaba m\u00e1s favorable a los intereses de los procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0A\u00fan as\u00ed lo planteado dista mucho de la \u00a0incorrecta \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0que \u00a0insin\u00faa \u00a0el \u00a0censor en tanto que el \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de Melgar, en decisi\u00f3n confirmada por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Ibagu\u00e9, \u00a0consider\u00f3 \u00a0de manera razonada que si bien las conductas \u00a0juzgadas \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado ocurrieron en vigencia del decreto 100 de 1980 \u00a0-art\u00edculo \u00a0324-, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0el art\u00edculo 30 de la ley 40 de 1993 con una \u00a0pena \u00a0de \u00a040 \u00a0a \u00a060 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0el \u00a0principio de favorabilidad hac\u00eda \u00a0pertinente \u00a0aplicar, \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0104 de la ley 599 de 2000, \u00a0precepto \u00a0que \u00a0se\u00f1ala una sanci\u00f3n privativa de la libertad para ese tipo penal \u00a0de \u00a025 \u00a0a \u00a040 a\u00f1os, esto es, m\u00e1s benigna a los intereses de los hermanos Parra \u00a0Sogamoso, \u00a0juicio \u00a0valorativo \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0no \u00a0atin\u00f3 a descalificar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 En \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 el \u00a0juicio \u00a0de \u00a0favorabilidad \u00a0entre \u00a0el procedimiento de cuartos establecido en el cp de 2000 y \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0punitivos \u00a0fijados por el decreto 100 de 1980, la Sala reitera \u00a0que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>no \u00a0puede \u00a0ser llevado a cabo in abstracto, \u00a0sino \u00a0de \u00a0manera \u00a0espec\u00edfica en cada evento, para lo cual resulta indispensable \u00a0efectuar \u00a0los \u00a0c\u00e1lculos \u00a0respectivos y precisar los criterios dosim\u00e9tricos que \u00a0resultan \u00a0aplicables. Esto con el fin de llegar a establecer guarismos concretos \u00a0que \u00a0permitan \u00a0su comparaci\u00f3n, pues de antemano no resulta posible advertir que \u00a0uno \u00a0 de \u00a0 los \u00a0dos \u00a0ordenamientos \u00a0sea \u00a0m\u00e1s \u00a0favorable \u00a0a \u00a0los \u00a0intereses \u00a0del \u00a0procesado.1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0En este aparte del reparo el impugnante \u00a0omiti\u00f3 \u00a0efectuar ese ejercicio comparativo en orden a demostrar el error en que \u00a0habr\u00edan \u00a0incurridos \u00a0los jueces de instancia al acudir al sistema de cuartos en \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0punitiva, \u00a0limit\u00e1ndose a exteriorizar que se\u00a0 tuvieron \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0las circunstancias de mayor punibilidad establecidas en el art\u00edculo \u00a058 \u00a0del \u00a0cp \u00a0de \u00a02000 \u00a0las cuales no reg\u00edan para el momento de los hechos, tema \u00a0frente \u00a0al \u00a0cual no s\u00f3lo no cit\u00f3 cu\u00e1l o cu\u00e1les de esas circunstancias fueron \u00a0indebidamente \u00a0imputadas, \u00a0sino \u00a0que \u00a0pas\u00f3 \u00a0por \u00a0alto \u00a0que en la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0y \u00a0en \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia \u00a0se atribuy\u00f3 a los hermanos Parra \u00a0Sogamoso\u00a0 \u00a0la circunstancia de mayor punibilidad prevista en el numeral 6\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a058 \u00a0ib\u00eddem, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0\u201cHacer m\u00e1s \u00a0nocivas \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0de la conducta punible\u201d, \u00a0circunstancia \u00a0 de \u00a0 agravaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0que \u00a0contrario \u00a0al \u00a0pensamiento \u00a0del \u00a0libelista \u00a0tambi\u00e9n \u00a0estaba fijada en el numeral 10\u00b0 del art\u00edculo 68 del cp de \u00a01980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. La carencia de antecedentes penales est\u00e1 \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0inciso \u00a01\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a055 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0599 de 2000 como \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0menor \u00a0punibilidad, \u00a0y, \u00a0en \u00a0el \u00a0cp \u00a0de 1980, como uno de los \u00a0criterios \u00a0para \u00a0fijar \u00a0la \u00a0pena \u00a0al tenor de lo establecido en el art\u00edculo 61, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0como \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0aspectos \u00a0que \u00a0integran \u00a0la \u00a0\u201cpersonalidad \u00a0del \u00a0agente\u201d, tema frente al cual la Corte expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0inexistencia \u00a0de antecedentes penales, \u00a0que \u00a0depende \u00a0de \u00a0m\u00faltiples \u00a0factores, \u00a0no es obst\u00e1culo para que el juez pueda \u00a0deducir \u00a0que \u00a0diversos \u00a0elementos \u00a0que integran \u201cla personalidad del agente\u201d \u00a0(art\u00edculo \u00a061), \u00a0evidencien \u00a0la necesidad de imponer una sanci\u00f3n superior a la \u00a0m\u00ednima, \u00a0a\u00fan \u00a0si no concurren agravantes gen\u00e9ricas o espec\u00edficas. Tampoco el \u00a0no \u00a0registros \u00a0de \u00a0tales \u00a0antecedentes puede tomarse, sin m\u00e1s miramientos, como \u00a0sin\u00f3nimo \u00a0 de \u00a0 \u201cbuena \u00a0 conducta \u00a0 anterior\u201d.2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0En el asunto examinado, el a \u00a0quo \u00a0seleccion\u00f3 \u00a0el \u00a0cuarto \u00a0punitivo \u00a0m\u00e1ximo \u00a0en \u00a0atenci\u00f3n \u00a0a que a los acusados Parra Sogamoso se les atribuy\u00f3 una \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0mayor \u00a0punibilidad de las contenidas en el art\u00edculo 58 de la \u00a0ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000, \u00a0y, \u00a0no concurr\u00eda ninguna de menor punibilidad en tanto que \u00a0registraban \u00a0antecedentes penales en la medida que en la actuaci\u00f3n se acredit\u00f3 \u00a0que \u00a0fueron \u00a0condenados \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0rebeli\u00f3n, \u00a0de \u00a0manera que ning\u00fan \u00a0desacierto \u00a0 se \u00a0vislumbra \u00a0en \u00a0la \u00a0escogencia \u00a0del \u00a0cuarto \u00a0en \u00a0menci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0final \u00a0de \u00a0la \u00a0pena, a la cual la ley obliga al juez a considera \u00a0otros \u00a0aspectos, \u00a0tales \u00a0como la mayor o menor gravedad de la conducta, el da\u00f1o \u00a0real \u00a0o \u00a0potencial \u00a0creado, \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0de \u00a0las \u00a0causales \u00a0de mayor o menor \u00a0punibilidad, \u00a0 la \u00a0 intensidad \u00a0 del \u00a0 dolo, \u00a0la \u00a0preterintenci\u00f3n \u00a0o \u00a0la \u00a0culpa \u00a0concurrentes, \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de la pena y la funci\u00f3n que \u00e9sta debe cumplir en \u00a0el \u00a0caso \u00a0concreto, \u00a0aspectos \u00a0estos \u00a0frente a los cuales en el fallo de primera \u00a0instancia se dijo que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este asunto, la modalidad de la conducta \u00a0punible, \u00a0devela \u00a0la \u00a0total \u00a0insensibilidad \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0sus semejantes, \u00a0personas \u00a0pac\u00edficas \u00a0y tolerantes de la regi\u00f3n, que fueron asesinadas en forma \u00a0infame, \u00a0devel\u00e1ndose \u00a0el \u00a0poco \u00a0valor \u00a0que \u00a0les \u00a0represent\u00f3 \u00a0las \u00a0vidas de sus \u00a0cong\u00e9neres \u00a0quienes no les hab\u00edan atacado, a quienes les produjeron la muerte, \u00a0de \u00a0una \u00a0manera brutal sin que se advierta cualquier tipo de reacci\u00f3n por parte \u00a0de \u00a0las \u00a0v\u00edctimas, \u00a0las \u00a0cuales \u00a0ante el salvajismo de sus verdugos no tuvieron \u00a0posibilidad \u00a0alguna de reacci\u00f3n, dada no solo la superioridad num\u00e9rica sino su \u00a0reconocido \u00a0car\u00e1cter \u00a0pac\u00edfico, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0amerita, \u00a0obviamente, \u00a0un mayor \u00a0reproche, \u00a0 \u00a0puesto \u00a0 que \u00a0 atendiendo \u00a0 los \u00a0 principios \u00a0 de \u00a0 razonabillidad, \u00a0proporcionalidad \u00a0o \u00a0necesidad de las penas, justifica abandonar el topo m\u00ednimo \u00a0del \u00a0cuarto \u00a0m\u00e1ximo para los se\u00f1ores Parra Sogamoso por el delito de homicidio \u00a0agravado, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>argumentaci\u00f3n \u00a0que \u00a0ning\u00fan \u00a0comentario le \u00a0mereci\u00f3 al demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 lo \u00a0 anterior, \u00a0 el \u00a0 reparo \u00a0 se \u00a0inadmite. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0segundo: \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0por \u00a0interpretaci\u00f3n err\u00f3nea \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. El demandante es del parecer que ante la \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0absoluci\u00f3n formulada por la Fiscal\u00eda en la audiencia p\u00fablica a \u00a0favor \u00a0de \u00a0sus prohijados, pretensi\u00f3n coaduyuda por el Ministerio P\u00fablico, los \u00a0juzgadores \u00a0debieron \u00a0acoger esas solicitudes, entre otras cosas, en aplicaci\u00f3n \u00a0por \u00a0favorabilidad \u00a0del sistema acusatorio establecido en la ley 906 de 2004 que \u00a0prev\u00e9 \u00a0que \u00a0cuando \u00a0el \u00a0ente \u00a0acusador \u00a0retira los cargos el juez debe obrar de \u00a0conformidad a lo as\u00ed pedido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Este \u00a0tema \u00a0ha \u00a0sido \u00a0tratado de manera \u00a0reiterada y uniforme por la Corte, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0De \u00a0manera \u00a0consistente, la Sala ha \u00a0sido \u00a0prolija en abordar el fen\u00f3meno de la favorabilidad entre los dos sistemas \u00a0procesales \u00a0de \u00a0enjuiciamiento \u00a0penal coexistentes en la actualidad \u2013Ley \u00a0600 de 2000 (mixto con tendencia \u00a0acusatoria) y Ley 906 de 2004 (acusatorio)-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, \u00a0ha \u00a0dicho \u00a0que \u00a0es \u00a0posible \u00a0reclamar \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0aquellos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0preceptos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contenido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sustancial \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0906 de 2004 que \u00a0sean \u00a0m\u00e1s \u00a0benignos, \u00a0lo que a su vez garantiza la efectividad del principio de \u00a0igualdad3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0 por \u00a0 ejemplo, \u00a0ha \u00a0admitido \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0las \u00a0normas de la Ley 906 que de manera m\u00e1s favorable \u00a0restringen la libertad de las personas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En todo caso, ha precisado que el correcto \u00a0entendimiento \u00a0de la cl\u00e1usula constitucional contenida en el art\u00edculo 29 de la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0frente \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad, \u00a0permite la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0normas \u00a0del \u00a0nuevo \u00a0canon \u00a0procedimental \u00a0acusatorio a procesos \u00a0rituados \u00a0bajo el anterior r\u00e9gimen procesal mixto, siempre que ellas regulen de \u00a0manera \u00a0 \u00a0 \u00a0m\u00e1s \u00a0 \u00a0 \u00a0ben\u00e9vola \u00a0 \u00a0 \u00a0institutos \u00a0 \u00a0 \u00a0procesales \u00a0 \u00a0 an\u00e1logos \u00a0y \u00a0de \u00a0car\u00e1cter sustancial, \u00a0contenidos \u00a0en \u00a0una \u00a0y otra \u00a0codificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0requiere entonces, que las leyes que \u00a0sucesivas \u00a0en \u00a0el \u00a0tiempo, \u00a0o coexistentes en el mismo, que deban ser comparadas \u00a0para \u00a0determinar \u00a0la \u00a0m\u00e1s permisiva, tengan identidad tem\u00e1tica en el objeto de \u00a0regulaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A partir de este razonamiento, es claro que \u00a0el \u00a0 ejercicio \u00a0 jur\u00eddico \u00a0 tendiente \u00a0a \u00a0verificar \u00a0la \u00a0procedibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0favorable \u00a0de la Ley 906 de 2004 no puede elaborarse en el presente \u00a0caso, \u00a0por \u00a0cuanto al cotejar los dos sistemas (mixto con tendencia acusatoria y \u00a0acusatorio) \u00a0no \u00a0existe \u00a0una \u00a0norma \u00a0que \u00a0en \u00a0id\u00e9ntico \u00a0sentido regule el mismo \u00a0supuesto \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 con \u00a0consecuencias \u00a0jur\u00eddicas \u00a0m\u00e1s \u00a0benignas \u00a0para \u00a0el \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0ello no ocurre, precisamente porque las \u00a0facultades \u00a0y \u00a0calidades \u00a0de \u00a0la fiscal\u00eda y del juez de conocimiento en los dos \u00a0sistemas procesales penales son diferentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0en el sistema regulado por la \u00a0Ley \u00a0600, \u00a0proferida \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0e \u00a0inclusive \u00a0variada \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 provisional, \u00a0 el \u00a0 juzgador \u00a0 no \u00a0 queda \u00a0vinculado \u00a0indefectiblemente \u00a0a \u00a0ellas \u00a0sino \u00a0que \u00a0puede \u00a0o \u00a0no \u00a0admitirlas, \u00a0cuidando \u00a0por \u00a0supuesto, de respetar el principio de congruencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El juez dirige el proceso, puede actuar de \u00a0oficio \u00a0y su decisi\u00f3n final debe respetar los lineamientos de la acusaci\u00f3n que \u00a0es una providencia judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0en este estadio procesal, la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0encargada \u00a0primariamente \u00a0de \u00a0investigar \u00a0y \u00a0acusar, \u00a0deja \u00a0de ser el \u00a0representante \u00a0del Estado, para convertirse en un sujeto procesal como los otros \u00a0(defensa, \u00a0ministerio \u00a0p\u00fablico, terceros incidentales), cuyas peticiones pueden \u00a0o no ser atendidas por el funcionario judicial de conocimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el sistema regulado por la Ley 906, la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0es \u00a0la \u00a0titular \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n penal durante todo el proceso, de tal \u00a0forma \u00a0que \u00a0al \u00a0formular \u00a0la acusaci\u00f3n no renuncia a la potestad de retirar los \u00a0cargos \u00a0formulados, \u00a0pues \u00a0es due\u00f1o de la posibilidad de impulsarla o no.\u00a0 \u00a0La \u00a0acusaci\u00f3n, no es una decisi\u00f3n judicial, sino su pretensi\u00f3n. El Juez est\u00e1 \u00a0impedido \u00a0 para \u00a0 actuar \u00a0 de \u00a0 oficio \u00a0porque \u00a0se \u00a0est\u00e1 \u00a0ante \u00a0un \u00a0sistema \u00a0de \u00a0partes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0punto ya hab\u00eda sido definido por la \u00a0Sala4, \u00a0cuando, \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de la causal tercera de casaci\u00f3n,\u00a0 el \u00a0recurrente \u00a0reclamaba \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n de nulidad por violaci\u00f3n del derecho al \u00a0debido \u00a0 proceso \u00a0 como \u00a0 consecuencia \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0dictado \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0pese \u00a0a \u00a0que \u00a0durante \u00a0el \u00a0juzgamiento \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda solicit\u00f3 la \u00a0absoluci\u00f3n.\u00a0 Dijo en esa oportunidad: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa solicitud de absoluci\u00f3n que entonces \u00a0hizo \u00a0el \u00a0fiscal \u00a0en \u00a0el \u00a0curso \u00a0de \u00a0la \u00a0audiencia p\u00fablica no constitu\u00eda en el \u00a0r\u00e9gimen \u00a0legal \u00a0aplicado \u00a0al \u00a0asunto, \u00a0ni \u00a0tampoco \u00a0en la Ley 600 de 2.000, una \u00a0desaparici\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos formulados en la acusaci\u00f3n, porque \u00e9sta formal, \u00a0material \u00a0y \u00a0legalmente \u00a0exist\u00eda \u00a0con los efectos que le eran propios, por ende \u00a0ninguna \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0cabe \u00a0predicar por ese respecto y en \u00a0consecuencia el cargo carece de prosperidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No ha de olvidarse que si bien \u2013en \u00a0todo \u00a0caso- \u00a0el \u00a0titular \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0es \u00a0el \u00a0Estado, \u00a0en vigencia tanto del Decreto 2700\/91 (art. 24) \u00a0como \u00a0 de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600\/00 \u00a0(art. \u00a026) \u00a0era \u00a0a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0en \u00a0la \u00a0etapa \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y a los jueces en la de la causa, a quienes compet\u00eda el impulso \u00a0o \u00a0el \u00a0ejercicio de la misma, a diferencia de lo previsto en la ley 906\/04 (art. \u00a066) \u00a0que \u00a0le \u00a0atribuye exclusivamente\u00a0 a la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n \u00a0la carga del impulso de la acci\u00f3n penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De esa diferencia nace la posibilidad para \u00a0el \u00a0respectivo \u00a0fiscal \u00a0de \u00a0retirar \u00a0o \u00a0no \u00a0los cargos, como que en tr\u00e1mite del \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0y la ley 600 est\u00e1 inhabilitado para hacerlo, porque de cara a la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0ejecutoriada \u00e9sta se convierte en ley del proceso y en \u00a0marco \u00a0dentro \u00a0del \u00a0cual \u00a0se \u00a0desarrolla \u00a0el \u00a0juicio \u00a0y se pronuncia el juez, no \u00a0pudiendo \u00a0asimilarse a tal retiro la petici\u00f3n que de absoluci\u00f3n haga el fiscal \u00a0porque \u00a0surja prueba conclusiva en contrario (art 142-11 ley 600\/00) o porque la \u00a0tenida \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0para \u00a0acusar \u00a0no satisface el grado de certeza que exigen el \u00a0Decreto 2700 (art. 247 y la ley 600 (art. 232). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cambio, en aplicaci\u00f3n de la ley 906\/04 \u00a0cuando \u00a0el \u00a0fiscal \u00a0abandona \u00a0su \u00a0rol \u00a0de acusador para demandar absoluci\u00f3n s\u00ed \u00a0puede \u00a0entenderse \u00a0tal \u00a0actitud como un verdadero retiro de los cargos, como que \u00a0al \u00a0fin \u00a0y al cabo es el titular de la acci\u00f3n penal, siendo ello tan cierto que \u00a0el \u00a0juez \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0caso \u00a0puede \u00a0condenar \u00a0por delitos por los que no se haya \u00a0solicitado \u00a0condena \u00a0por \u00a0el \u00a0fiscal (independientemente de lo que el Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0y \u00a0el \u00a0defensor \u00a0soliciten), tal como paladinamente lo se\u00f1ala el art. \u00a0448 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0906 \u00a0al \u00a0establecer \u00a0que \u00a0(entre \u00a0otro caso) la congruencia se \u00a0establece \u00a0 \u00a0 \u00a0 sobre \u00a0 \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 tr\u00edpode \u00a0 \u00a0 \u00a0 acusaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013petici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0condena- \u00a0sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0una gran diferencia se encuentra en \u00a0este \u00a0campo \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0600 \u00a0y \u00a0el \u00a0Decreto 2700 en la medida en que \u00a0\u2013en \u00a0contra \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0ocurre \u00a0en \u00a0la ley 906- un juez de conocimiento puede condenar a un acusado a\u00fan \u00a0mediando \u00a0petici\u00f3n \u00a0expresa \u00a0de \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0por \u00a0parte del fiscal, ministerio \u00a0P\u00fablico, sindicado y defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente \u00a0y \u00a0en \u00a0frente de la Ley 906 de \u00a02.004, \u00a0cuando \u00a0en \u00a0el \u00a0Decreto \u00a02700 \u00a0de 1.991 y en la Ley 600 de 2.000 rige el \u00a0axioma \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0-como \u00a0lo \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0la \u00a0Sala \u00a0en \u00a0auto de \u00a0septiembre \u00a07 \u00a0de \u00a02.005, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a0No. \u00a023.700- la imposibilidad de aplicar \u00a0criterios \u00a0propios \u00a0del \u00a0principio de oportunidad seg\u00fan los cuales la fiscal\u00eda \u00a0aut\u00f3nomamente \u00a0puede \u00a0prescindir \u00a0de proseguir con la actuaci\u00f3n con fundamento \u00a0en \u00a0hechos \u00a0o \u00a0circunstancias \u00a0que, \u00a0de acuerdo con las legislaciones que acogen \u00a0este \u00a0principio, \u00a0pueden estar reguladas en la ley o ser discrecionales de quien \u00a0tiene la funci\u00f3n de acusar.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 igual \u00a0 sentido, \u00a0recientemente \u00a0la \u00a0Sala5 reiter\u00f3 el referido criterio y se\u00f1al\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0En efecto, ha destacado la doctrina \u00a0de \u00a0la Sala que a la Fiscal\u00eda dentro de la filosof\u00eda procesal de la Ley 600 de \u00a02.000 \u00a0y \u00a0acorde \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a026 \u00a0se le ha discernido durante la fase de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0el ejercicio de la acci\u00f3n penal -la que corresponde al Estado-, \u00a0pero \u00a0que \u00a0con \u00a0la \u00a0ejecutoria \u00a0de \u00a0la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n que da lugar al \u00a0comienzo \u00a0de \u00a0la \u00a0etapa \u00a0del \u00a0juicio -art\u00edculo 400 id.-, el Fiscal adquir\u00eda la \u00a0calidad \u00a0de \u00a0sujeto \u00a0procesal, correspondiendo la acci\u00f3n penal a los jueces, de \u00a0manera \u00a0que \u00a0aun \u00a0cuando \u00a0se \u00a0hace imperativa la presencia de la Fiscal\u00eda en la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, no est\u00e1 obligada a sostener la acusaci\u00f3n, como tampoco el \u00a0sentenciador \u00a0a \u00a0adoptar \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0con \u00a0sujeci\u00f3n a lo peticionado por tal \u00a0sujeto, \u00a0toda que vez que la independencia en ese orden era plena (Fallos 17.167 \u00a0de \u00a06 de septiembre de 2.001, 19.169 de 11 de diciembre de 2.003 y 21.837 del 17 \u00a0de marzo de 2.004). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0En \u00a0un \u00a0contexto \u00a0semejante, \u00a0desde \u00a0luego, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0fue \u00a0descartada \u00a0la \u00a0incongruencia \u00a0entre \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n y la \u00a0sentencia \u00a0que en el mismo orden de vicio procesal fue arg\u00fcida, toda vez que la \u00a0disonancia \u00a0reprochable \u00a0es \u00a0la que surge -como resulta bien sabido-, pero de la \u00a0variaci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0o jur\u00eddica del pliego de cargos en el fallo, esto es, que \u00a0una \u00a0conformidad \u00a0en este sentido se mantendr\u00eda siempre y cuando se condene por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0que \u00a0fueron \u00a0objeto \u00a0de \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0calificatoria, lo que ser\u00eda \u00a0jur\u00eddicamente errado (21.769 de 15 de septiembre de 2.004).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0<\/p>\n<p>(\u2026) \u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0hubiese \u00a0solicitado \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0en \u00a0desarrollo del rito p\u00fablico no \u00a0configura \u00a0en \u00a0el \u00a0sistema \u00a0procesal \u00a0aplicado \u00a0de \u00a0la Ley 600 de 2.000, ninguna \u00a0irregularidad \u00a0con \u00a0la \u00a0pretendida \u00a0lesividad \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso.6 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En \u00a0el \u00a0asunto \u00a0tratado, \u00a0en \u00a0ninguna \u00a0incorrecci\u00f3n \u00a0 incurri\u00f3 \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 Superior \u00a0 de \u00a0Ibagu\u00e9 \u00a0al \u00a0impartir \u00a0confirmaci\u00f3n \u00a0al fallo condenatorio proferido por el Juzgado Penal del Circuito \u00a0de \u00a0Melgar,\u00a0 \u00a0por cuanto a partir de una juiciosa y cr\u00edtica valoraci\u00f3n de \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba \u00a0incorporados \u00a0a la actuaci\u00f3n, se encontraba habilitado \u00a0para \u00a0condenar a los hermanos Parra Sogamoso por hallarlo coautores responsables \u00a0de \u00a0las \u00a0conductas \u00a0punibles de homicidio agravado en concurso a pesar de que la \u00a0Fiscal\u00eda, \u00a0 coadyuvada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 Ministerio \u00a0 P\u00fablico, \u00a0hubiera \u00a0solicitado \u00a0absoluci\u00f3n en la audiencia de juzgamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo anterior, el reparo se inadmitir\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0tercero: \u00a0violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0 sustancial \u00a0 por \u00a0 error \u00a0 de \u00a0 hecho \u00a0 derivado \u00a0 de \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0En \u00a0este \u00a0reproche el libelista omiti\u00f3 \u00a0se\u00f1alar \u00a0las normas sustanciales supuestamente transgredidas y si lo fueron por \u00a0falta de aplicaci\u00f3n o aplicaci\u00f3n indebida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Cuando \u00a0lo \u00a0pretendido \u00a0es \u00a0denunciar la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de identidad en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0el \u00a0impugnante debe se\u00f1alar qu\u00e9 en concreto dice el \u00a0medio \u00a0 probatorio, \u00a0 qu\u00e9 \u00a0exactamente \u00a0dijo \u00a0de \u00a0\u00e9l \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0c\u00f3mo \u00a0se \u00a0tergivers\u00f3, \u00a0 cercen\u00f3 \u00a0 o \u00a0 adicion\u00f3 \u00a0 haci\u00e9ndole \u00a0 producir \u00a0 efectos \u00a0 que \u00a0objetivamente \u00a0no \u00a0se establecen de \u00e9l, y, lo m\u00e1s importante, la trascendencia \u00a0del \u00a0desacierto \u00a0en la declaraci\u00f3n de justicia contenida en la parte resolutiva \u00a0de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Ninguna de estas elementales exigencias \u00a0atin\u00f3 \u00a0el \u00a0censor \u00a0a observar porque si bien se refiri\u00f3 a lo afirmado por Anne \u00a0Bar, \u00a0Luisa James, Rebeca Garc\u00eda, Edmundo John y Jos\u00e9 Alfredo Pacheco Ramos en \u00a0sus \u00a0declaraciones, \u00a0omiti\u00f3 precisar qu\u00e9 dijeron los jueces de instancia sobre \u00a0tales \u00a0testimonios, \u00a0c\u00f3mo en su contemplaci\u00f3n se les cercen\u00f3 o adicion\u00f3 para \u00a0hacerles \u00a0producir \u00a0consecuencias \u00a0que \u00a0no se infer\u00edan de los mismos, y tampoco \u00a0acredit\u00f3 \u00a0la \u00a0importancia \u00a0del desatino en el sentido del fallo en tanto que su \u00a0reparo \u00a0se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0decir \u00a0que \u00a0tales exposiciones se basaron en \u201crumores, \u00a0chismes \u00a0y comentarios de personas sin identificar\u201d, con la escueta menci\u00f3n a \u00a0que \u00a0tales \u00a0medios \u00a0no \u00a0ten\u00edan \u00a0fuerza probatoria para inferir certeza sobre la \u00a0coautor\u00eda \u00a0y \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0sus \u00a0defendidos \u00a0en \u00a0las \u00a0conductas punibles \u00a0investigadas \u00a0cuando \u00a0contrario \u00a0a \u00a0esa \u00a0postura \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0al apreciar y \u00a0valorar \u00a0las \u00a0pruebas en conjunto llegaron a conclusi\u00f3n distinta a la insinuada \u00a0por el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Si bien en casaci\u00f3n es factible formular \u00a0cargos \u00a0excluyentes, \u00a0ello \u00a0es \u00a0permitido \u00a0siempre \u00a0y \u00a0cuando \u00a0se hagan en forma \u00a0separada \u00a0y \u00a0por \u00a0la \u00a0casual \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0con \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0fundamentaci\u00f3n. \u00a0Esto porque el impugnante cuestion\u00f3 por qu\u00e9 \u00a0no \u00a0se \u00a0llam\u00f3 \u00a0al \u00a0proceso a declarar a Magdalena Lasprilla,\u00a0 a efectos de \u00a0comprobar \u00a0si \u00a0fue \u00a0verdad que ella acompa\u00f1\u00f3 a Anne Bar a una cita que sostuvo \u00a0con \u00a0Jos\u00e9 Parra, tema este propio de la causal tercera o de nulidad, violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n integral, no as\u00ed de la causal primera, cuerpo \u00a0segundo, \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial. \u00a0Pese a este desatino, \u00a0tampoco \u00a0demostr\u00f3 \u00a0la \u00a0incidencia que en el sentido de justicia declarado en el \u00a0fallo hubiese podido tener el testimonio que ech\u00f3 de menos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0En relaci\u00f3n con la entrevista de Julio \u00a0C\u00e9sar \u00a0Pe\u00f1a\u00a0 el casacionista no demostr\u00f3 la incidencia que la misma pudo \u00a0tener \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio \u00a0de reproche formulado a sus prohijados los hermanos Parra \u00a0Sogamoso, \u00a0al \u00a0punto \u00a0de \u00a0pasar desapercibido que a esa entrevista se refirieron \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0primera y segunda instancia en lo que respecta al procesado \u00a0Joselito \u00a0Sanabria \u00a0Guerrero, \u00a0quien \u00a0finalmente \u00a0fue absuelto de los cargos por \u00a0homicidio agravado, no as\u00ed a los acusados Parra Sogamoso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0de un \u00a0posible \u00a0yerro \u00a0de \u00a0contemplaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0insinu\u00f3 \u00a0uno de valoraci\u00f3n sin \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0esta clase de desaciertos se identifican como errores de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, hip\u00f3tesis en la cual el demandante debe tener en \u00a0cuenta \u00a0qu\u00e9 dice de manera objetiva el medio de prueba, qu\u00e9 infiri\u00f3 de \u00e9l el \u00a0juzgador, \u00a0cu\u00e1l m\u00e9rito persuasivo le fue otorgado, se\u00f1alar cu\u00e1l postulado de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0ley \u00a0de \u00a0la ciencia o m\u00e1xima de la experiencia fue desconocida, y \u00a0cu\u00e1l \u00a0el \u00a0aporte \u00a0cient\u00edfico \u00a0correcto, \u00a0la \u00a0regla de la l\u00f3gica apropiada, la \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0que \u00a0debi\u00f3 \u00a0tomarse \u00a0en \u00a0consideraci\u00f3n y de qu\u00e9 \u00a0manera; \u00a0y, \u00a0finalmente, \u00a0demostrar \u00a0la consecuencia del dislate indicando cu\u00e1l \u00a0debe \u00a0ser \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n correcta de la prueba o pruebas que cuestiona, y que \u00a0habr\u00eda \u00a0 dado \u00a0 lugar \u00a0 a \u00a0 proferir \u00a0 un \u00a0fallo \u00a0sustancialmente \u00a0distinto \u00a0al \u00a0impugnado7. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Ninguna \u00a0de \u00a0estas exigencias acat\u00f3 el \u00a0libelista \u00a0que \u00a0como \u00a0qued\u00f3 visto se conform\u00f3 con aducir que las declaraciones \u00a0de \u00a0Arnulfo \u00a0P\u00e9rez, \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Mauricio Rinc\u00f3n Guzm\u00e1n, Juan Ricaurte Gacha, Omar \u00a0Charry, \u00a0Luis \u00a0Arc\u00e1ngel \u00a0Piedrahita, \u00a0Arledy \u00a0Rangel \u00a0Cuadros y Oved Ardila, se \u00a0debieron \u00a0valorar \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0sin \u00a0decir cu\u00e1l fue el \u00a0postulado \u00a0de \u00a0la l\u00f3gica, ley de la ciencia o m\u00e1xima de la experiencia que fue \u00a0aplicada \u00a0en \u00a0forma indebida y su incidencia en el sentido de justicia declarado \u00a0en el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0este \u00a0reproche tambi\u00e9n \u00a0ser\u00e1 inadmitido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo cuarto: violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0error \u00a0 \u00a0de \u00a0 derecho \u00a0 derivado \u00a0 de \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0legalidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0error \u00a0de derecho derivado de falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0entra\u00f1a \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0material \u00a0de la prueba por el \u00a0juzgador, \u00a0quien \u00a0la \u00a0acepta \u00a0no \u00a0obstante \u00a0haber \u00a0sido \u00a0aportada al proceso con \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de las formalidades legales para su aducci\u00f3n, o la rechaza porque a \u00a0pesar de estar reunidas considera que no las cumple. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 En \u00a0 el \u00a0primer \u00a0evento, \u00a0de \u00a0hallar \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0el \u00a0reparo \u00a0la \u00a0prueba \u00a0se \u00a0excluye de la valoraci\u00f3n probatoria, \u00a0siendo \u00a0necesario que el demandante demuestre que con el resto de las pruebas la \u00a0sentencia no se sostiene. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Estas \u00a0exigencias \u00a0no \u00a0las \u00a0acat\u00f3 \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0siendo \u00a0de \u00a0destacar \u00a0que \u00a0el \u00a0tema \u00a0de \u00a0la \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0del \u00a0acervo \u00a0probatorio \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 dos \u00a0hojas \u00a0de \u00a0cuaderno \u00a0con \u00a0una \u00a0leyenda \u00a0alusiva \u00a0al \u00a0ajusticiamiento \u00a0de un extranjero y un colombiano, cuyo tenor la prueba pericial \u00a0dictamin\u00f3 \u00a0que \u00a0proven\u00eda \u00a0del \u00a0procesado \u00a0Arnulfo \u00a0Parra \u00a0Sogamoso \u00a0fue asunto \u00a0tratado \u00a0por \u00a0los jueces de instancia que no s\u00f3lo desestimaron la trascendencia \u00a0de \u00a0 la \u00a0supuesta \u00a0falta \u00a0de \u00a0la \u00a0cadena \u00a0de \u00a0custodia \u00a0sobre \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0de \u00a0autenticidad \u00a0de los manuscritos, sino que frente al poder suasorio y su origen, \u00a0el Tribunal dijo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, respecto de la fuerza suasoria \u00a0del \u00a0 medio \u00a0 de \u00a0 convicci\u00f3n \u00a0en \u00a0s\u00ed, \u00a0la \u00a0misma \u00a0refulge \u00a0ante \u00a0la \u00a0evidente \u00a0uniprocedencia \u00a0de \u00a0los \u00a0caracteres \u00a0manuscritos \u00a0del \u00a0mismo \u00a0con \u00a0las \u00a0muestras \u00a0grafol\u00f3gicas \u00a0 recogidas \u00a0 a \u00a0 Arnulfo \u00a0 Parra \u00a0Sogamoso, \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0resulta \u00a0incuestionable \u00a0no \u00a0solo \u00a0la \u00a0autor\u00eda del documento, sino la originalidad de su \u00a0contenido, \u00a0pues \u00a0de \u00a0ninguna \u00a0otra \u00a0forma se explica que la letra del sindicado \u00a0aparezca \u00a0en \u00a0un \u00a0documento \u00a0que da cuenta de las operaciones realizadas por las \u00a0milicias \u00a0de la vereda \u201cHoyo Grande\u201d de Icononzo en el a\u00f1o 2000, en el que, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0se \u00a0da \u00a0parte del ajusticiamiento de un extranjero en compa\u00f1\u00eda de un \u00a0colombiano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este orden de ideas, se concluye, que el \u00a0medio \u00a0probatorio \u00a0acusado \u00a0es legal, en cuanto que la irregularidad consistente \u00a0en \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0cadena \u00a0de \u00a0custodia \u00a0es insustancial y, por tanto, no \u00a0permite \u00a0su \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0del \u00a0acopio \u00a0probatorio, \u00a0circunstancia \u00a0que \u00a0se ajusta \u00a0plenamente \u00a0al \u00a0ordenamiento jur\u00eddico y, por lo tanto, no constituye violaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0al \u00a0derecho de defensa, al debido proceso y, menos a\u00fan, al principio de \u00a0investigaci\u00f3n integral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 a \u00a0que \u00a0los \u00a0mencionados \u00a0documentos \u00a0no \u00a0se \u00a0hallaron en la finca de Nelson Parra Sogamoso, sino en la de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Parra, \u00a0fue \u00a0aspecto \u00a0que \u00a0la defensa de los procesados le plante\u00f3 al ad \u00a0quem y esta fue la respuesta: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contrario \u00a0a la apreciaci\u00f3n de la defensa \u00a0sobre \u00a0este \u00a0punto, \u00a0en \u00a0el \u00a0oficio \u00a0n\u00famero BR6-BIROK-S2-INTI-252 de fecha 2 de \u00a0marzo \u00a0de 2001 (fl. 8 y 516, c. 2), mediante el cual el Mayor Julio C\u00e9sar Rojas \u00a0Miranda \u00a0pone \u00a0a \u00a0disposici\u00f3n \u00a0los \u00a0documentos \u00a0incautados \u00a0al \u00a0B-2 de la Sexta \u00a0Brigada, \u00a0 consta \u00a0 que \u00a0los \u00a0mismos \u00a0fueron \u00a0encontrados \u00a0\u201c\u2026en \u00a0una \u00a0caleta \u00a0perteneciente \u00a0al \u00a0frente \u00a0XXV de las ont FARC, en la finca de propiedad de unos \u00a0se\u00f1ores de apellido Parra (conocidos como \u201cLos Chaparrales\u201d). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 lo \u00a0 anterior, \u00a0el \u00a0reproche \u00a0ser\u00e1 \u00a0inadmitido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo quinto: violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial por error de hecho \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0En este reproche el censor se conform\u00f3 \u00a0con \u00a0aducir \u00a0que \u00a0ante las dudas que ofrec\u00eda el proceso los jueces de instancia \u00a0debieron \u00a0aplicar \u00a0el \u00a0principio \u00a0del \u00a0in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo,\u00a0 \u00a0y \u00a0como \u00a0no \u00a0lo \u00a0hicieron \u00a0incurrieron \u00a0en \u00a0\u201cerror \u00a0de \u00a0hecho\u201d \u00a0sin \u00a0precisar \u00a0si lo fue por falso juicio de existencia, \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0o \u00a0falso raciocinio, sobre cu\u00e1l o cu\u00e1les pruebas \u00a0recay\u00f3 y su incidencia en el sentido del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Si el Tribunal consider\u00f3 que no exist\u00eda \u00a0duda \u00a0sobre \u00a0la \u00a0autor\u00eda \u00a0y responsabilidad de los procesados Parra Sogamoso en \u00a0las \u00a0conductas \u00a0punibles imputadas, el demandante debi\u00f3 acudir -como lo hizo en \u00a0principio- \u00a0 al \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0siendo \u00a0necesario \u00a0desarrollar \u00a0su \u00a0adecuada \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0lo \u00a0cual \u00a0no hizo, faltando as\u00ed a los requisitos de claridad y \u00a0precisi\u00f3n en la exposici\u00f3n del cargo. Y, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0la \u00a0demanda \u00a0no \u00a0cumplen \u00a0las exigencias \u00a0m\u00ednimas \u00a0requeridas \u00a0para \u00a0abrir \u00a0paso \u00a0a \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, y la Sala no advierte \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de garant\u00edas fundamentales que deba proteger de manera oficiosa, se \u00a0inadmitir\u00e1.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>Inadmitir \u00a0la \u00a0demanda \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor de los procesados Arnulfo y Nelson Parra Sogamoso \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta providencia no procede ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 notif\u00edquese \u00a0 y \u00a0 c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0DEL \u00a0ROSARIO \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0DE \u00a0LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SIGIFREDO \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0J. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 IB\u00c1\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JULIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SOCHA \u00a0SALAMANCA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA \u00a0 \u00a0RUIZ \u00a0N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0Sentencia \u00a0octubre \u00a010 \u00a0de \u00a02007, radicado 27682. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0 \u00a0 DE \u00a0 \u00a0JUSTICIA, \u00a0 \u00a0Sala \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0Penal, \u00a0 \u00a0Sentencia \u00a0septiembre 5 de 2001, radicado \u00a013000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0auto \u00a0de segunda instancia \u00a0del 19 de julio de 2005, radicado 23910. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0 \u00a0 DE \u00a0 \u00a0JUSTICIA, \u00a0 \u00a0Sala \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0Penal, \u00a0 \u00a0Sentencia \u00a0de \u00a013 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a02006, \u00a0radicado 15843. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0Sentencia de marzo 14 de 2007, radicado 23243. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0Sentencia marzo 13 de 2008, \u00a0radicado 27413, entre otras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Penal, Auto \u00a0agosto 10 de 2005, rad. 23.503. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n.\u00ba 34138 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado ponente: \u00a0 YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobada Acta N\u00b0 248. \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, D. C., agosto cuatro (4) de dos mil \u00a0diez (2010). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Procede \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0a \u00a0resolver \u00a0sobre \u00a0la \u00a0admisibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":["post-21145","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-18"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21145","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=21145"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/21145\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=21145"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=21145"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=21145"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}