{"id":20875,"date":"2023-09-11T22:54:41","date_gmt":"2023-09-11T22:54:41","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3365507-04-10\/"},"modified":"2023-09-11T22:54:41","modified_gmt":"2023-09-11T22:54:41","slug":"3365507-04-10","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3365507-04-10\/","title":{"rendered":"33655(07-04-10)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n.\u00b0 33655 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00ba\u00a0 098 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., siete (7) de abril de dos mil \u00a0diez (2010) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V I S T O S \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala se pronuncia sobre los presupuestos \u00a0de \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0debida fundamentaci\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n presentada por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del procesado OLMAN VICENTE CAICEDO MEDINA, en contra del fallo de \u00a0segundo \u00a0grado proferido el 3 de septiembre de 2009 por el Tribunal Superior del \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0el \u00a0cual \u00a0revoc\u00f3 parcialmente la decisi\u00f3n de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0emitida el 1\u00ba de octubre de 2007\u00a0 por el Juez 37 Penal \u00a0del Circuito de la misma ciudad.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>H E C H O S \u00a0<\/p>\n<p>Los falladores de instancia los relataron de \u00a0la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026 \u00a0en \u00a0el \u00a0a\u00f1o \u00a0de \u00a01999, \u00a0se \u00a0anunci\u00f3 \u00a0en un peri\u00f3dico de amplia \u00a0circulaci\u00f3n \u00a0la \u00a0venta del apartamento 704, ubicado en la calle 128A No. 29-35, \u00a0Edificio \u00a0Refugio \u00a0de \u00a0la Calleja, de Bogot\u00e1.\u00a0 Respondiendo a dicho aviso, \u00a0[la \u00a0denunciante \u00a0Mar\u00eda \u00a0Claudia \u00a0Rubio Contreras] se comunic\u00f3 y concret\u00f3 una \u00a0cita \u00a0con \u00a0ASENCI\u00d3N \u00a0SEGURA \u00a0DE \u00a0GU\u00c1QUETA, \u00a0quien le inform\u00f3 que la escritura \u00a0ser\u00eda \u00a0suscrita \u00a0por \u00a0JES\u00daS \u00a0ANTONIO \u00a0GARAVITO BELTR\u00c1N, aunque el inmueble le \u00a0pertenec\u00eda a OLMAN VICENTE CAICEDO MEDINA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, esto es, el 12 de octubre de \u00a01999, \u00a0Mar\u00eda \u00a0Claudia asinti\u00f3 en la celebraci\u00f3n de la promesa de compraventa, \u00a0en \u00a0la \u00a0que OLMAN VICENTE, arguyendo actuar en representaci\u00f3n de JES\u00daS ANTONIO \u00a0GARAVITO \u00a0 BELTR\u00c1N, \u00a0 se \u00a0 comprometi\u00f3 \u00a0a \u00a0enajenar \u00a0el \u00a0mentado \u00a0apartamento, \u00a0fij\u00e1ndose \u00a0como precio base de la negociaci\u00f3n\u00a0 $90.000.000, de los cuales \u00a0entreg\u00f3 \u00a0$50.000.000 \u00a0como \u00a0anticipo \u00a0y \u00a0los \u00a0$40.000.000 \u00a0restantes se dar\u00edan \u00a0contra \u00a0firma \u00a0de \u00a0la escritura, la cual se protocolizar\u00eda el 5 de noviembre de \u00a01999, en la Notar\u00eda 34 de Bogot\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para constatar la fecha y sitio acordado, se \u00a0comunic\u00f3 \u00a0 con \u00a0ASENCI\u00d3N \u00a0SEGURA \u00a0DE \u00a0GU\u00c1QUETA, \u00a0quien \u00a0le \u00a0anunci\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0respectiva \u00a0escritura \u00a0se \u00a0llevar\u00eda \u00a0a \u00a0cabo \u00a0el \u00a06 \u00a0de diciembre de 1999 en la \u00a0Notar\u00eda \u00a022 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0antes \u00a0del \u00a0vencimiento del plazo, la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Rubio \u00a0Contreras \u00a0fue \u00a0requerida \u00a0por \u00a0la procesada para que le hiciera \u00a0entrega \u00a0del \u00a0saldo, a lo que se neg\u00f3 rotundamente, llev\u00e1ndose la sorpresa que \u00a0aquella \u00a0\u201chab\u00eda llamado al \u00a0banco \u00a0advirtiendo \u00a0que \u00a0se \u00a0deb\u00eda \u00a0hacer \u00a0un \u00a0cheque \u00a0de \u00a0gerencia a nombre de \u00a0ASENCI\u00d3N \u00a0DE \u00a0GU\u00c1QUETA, para lo cual dio su n\u00famero de c\u00e9dula y amenaz\u00f3 que, \u00a0de \u00a0no \u00a0ser \u00a0as\u00ed, \u00a0\u2018se me \u00a0har\u00edan \u00a0efectivas \u00a0las \u00a0arras, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo consignado en la promesa\u2019. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Llegada la fecha para la protocolizaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0 escritura, \u00a0Mar\u00eda \u00a0Claudia \u00a0Rubio \u00a0Contreras \u00a0se \u00a0acerc\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0notar\u00eda \u00a0se\u00f1alada, \u00a0pero \u00a0dicho \u00a0rito \u00a0no \u00a0pudo materializarse, en atenci\u00f3n a que OLMAN \u00a0VICENTE \u00a0CAICEDO \u00a0MEDINA \u00a0se encontraba en el exterior y no hab\u00eda dejado poder; \u00a0\u2018me \u00a0propusieron entonces \u00a0que \u00a0yo \u00a0diera \u00a0los \u00a0cuarenta \u00a0millones \u00a0($40.000.000) \u00a0y \u00a0a \u00a0cambio me daban la \u00a0posesi\u00f3n \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 apartamento, \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0me \u00a0 \u00a0negu\u00e9\u2019.\u00a0 \u00a0Se \u00a0acord\u00f3 \u00a0entonces \u00a0nueva \u00a0fecha para el 16 de diciembre de 1999. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0comoquiera \u00a0que \u00a0OLMAN \u00a0VICENTE \u00a0CAICEDO \u00a0MEDINA \u00a0jam\u00e1s \u00a0concurri\u00f3 \u00a0a las citas acordadas para la protocolizaci\u00f3n de la \u00a0escritura \u00a0p\u00fablica, \u00a0y \u00a0tampoco hizo la devoluci\u00f3n del anticipo, la demandante \u00a0se \u00a0siente \u00a0defraudada \u00a0por \u00a0las \u00a0actuaciones \u00a0de \u00a0los procesados, formulando la \u00a0denuncia \u00a0que \u00a0dio \u00a0lugar \u00a0al \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0que \u00a0ahora \u00a0nos ocupa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A N T E C E D E N T E S \u00a0<\/p>\n<p>1. Por los hechos anteriormente referidos, el \u00a011 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a02003 \u00a0la \u00a0Fiscal \u00a093 Seccional de Bogot\u00e1, acus\u00f3 a OLMAN \u00a0VICENTE \u00a0CAICEDO \u00a0MEDINA \u00a0y \u00a0ASENCI\u00d3N SEGURA DE GU\u00c1QUETA como coautores de las \u00a0comportamientos \u00a0punibles \u00a0de \u00a0estafa \u00a0agravada \u00a0por \u00a0la \u00a0cuant\u00eda y falsedad en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0en \u00a0concurso \u00a0material heterog\u00e9neo (art\u00edculos 246, 267-1 y \u00a0289 de la Ley 599 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelada \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0CAICEDO MEDINA, fue confirmada en providencia de segunda instancia \u00a0del \u00a013 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de 2004, \u00a0emitida \u00a0por \u00a0la \u00a0Fiscal \u00a026 \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Bogot\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a0tr\u00e1mite del juicio correspondi\u00f3 al \u00a0Juez \u00a037 Penal del Circuito de Bogot\u00e1, funcionario que, tras correr el traslado \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0400 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal de 2000, celebrar la \u00a0audiencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0preparatoria1 y la vista p\u00fablica, a trav\u00e9s \u00a0de \u00a0 \u00a0 sentencia \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 1\u00ba \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0octubre \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a02007 \u00a0 \u00a0conden\u00f3 \u00a0a OLMAN VICENTE CAICEDO MEDINA y \u00a0ASENCI\u00d3N \u00a0SEGURA \u00a0DE \u00a0GU\u00c1QUETA, as\u00ed: al primero a las penas principales de 38 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0multa \u00a0de $10.000; a la segunda a 24 meses de prisi\u00f3n y \u00a0multa \u00a0de $10.000; y a ambos a la accesoria de inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas por t\u00e9rmino igual al de la pena privativa de \u00a0la \u00a0libertad.\u00a0 \u00a0A \u00a0CAICEDO \u00a0MEDINA \u00a0le \u00a0neg\u00f3 \u00a0el \u00a0subrogado de suspensi\u00f3n \u00a0condicional \u00a0de \u00a0la ejecuci\u00f3n de la pena, as\u00ed como el sustituto de la prisi\u00f3n \u00a0domiciliaria, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0a \u00a0SEGURA \u00a0DE \u00a0GU\u00c1QUETA \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0el referido \u00a0subrogado.\u00a0 \u00a0Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0los \u00a0dos \u00a0fueron \u00a0condenados \u00a0al \u00a0pago \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0derivados \u00a0de \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n de las conductas punibles.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. La decisi\u00f3n condenatoria fue apelada por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de CAICEDO MEDINA.\u00a0 As\u00ed, en sentencia de segundo grado del 3 \u00a0de \u00a0 septiembre \u00a0 de \u00a0 2009, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0modific\u00f3 \u00a0parcialmente \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n del \u00a0a-quo y redosific\u00f3 la pena \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0para fijarla definitivamente en 28 meses para CAICEDO MEDINA y en \u00a016 \u00a0para\u00a0 \u00a0SEGURA \u00a0DE GU\u00c1QUETA, como consecuencia de declarar prescrita la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0respecto \u00a0del \u00a0comportamiento \u00a0punible \u00a0de falsedad en documento \u00a0privado. \u00a0 El \u00a0 fallo \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado \u00a0fue \u00a0confirmado \u00a0en \u00a0todo \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Inconforme con la anterior determinaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0defensor del procesado OLMAN VICENTE CAICEDO MEDINA propuso oportunamente el \u00a0recurso \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0 el \u00a0 cual \u00a0 sustent\u00f3 \u00a0 con \u00a0 la \u00a0 correspondiente \u00a0demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 defensor \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0 plantea \u00a0dos \u00a0cargos, as\u00ed: el primero \u00a0por \u00a0nulidad, \u00a0la \u00a0cual hace \u00a0consistir \u00a0en \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso y derecho de defensa por omisi\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0y \u00a0lo \u00a0desarrolla\u00a0 \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de reproches de falso juicio de \u00a0identidad \u00a0 y \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0de \u00a0existencia; \u00a0el \u00a0segundo, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de la ley sustancial, \u00a0al \u00a0no \u00a0advertir \u00a0el \u00a0juzgador\u00a0 \u00a0que la acci\u00f3n penal por el comportamiento \u00a0punible \u00a0de \u00a0estafa \u00a0agravada \u00a0se \u00a0halla prescrita.\u00a0 Sus argumentos son los \u00a0siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer \u00a0cargo: \u00a0nulidad \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0debido \u00a0 \u00a0 \u00a0proceso \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0 derecho \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 defensa \u00a0 \u00a0 \u2018al \u00a0negarse \u00a0en juicio la oportunidad \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 contrainterrogar\u2019. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0de casaci\u00f3n que \u00a0describe \u00a0el art\u00edculo 207-3 de la Ley 600 de 2000, el demandante critica que el \u00a0fallo \u00a0se \u00a0produjo \u00a0dentro \u00a0de \u00a0un \u00a0juicio viciado de nulidad, por violaci\u00f3n al \u00a0debido proceso y al derecho de defensa.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0 \u00a0 \u00a0 ello \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2013tras \u00a0relatar los hechos del proceso de \u00a0manera \u00a0distinta \u00a0a \u00a0los \u00a0enunciados \u00a0en la sentencia-, el casacionista denuncia \u00a0que: \u00a0i) el juzgador neg\u00f3 a la defensa la posibilidad de contrainterrogar a los \u00a0declarantes, \u00a0ii) \u00a0no \u00a0decret\u00f3 \u00a0ninguna \u00a0prueba \u00a0a \u00a0favor \u00a0del procesado y iii) \u00a0omiti\u00f3 \u00a0el \u00a0deber \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral. \u00a0Las circunstancias rese\u00f1adas \u00a0condujeron \u00a0a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a029 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, \u00a0art\u00edculos \u00a013,16, \u00a020, \u00a0234 \u00a0de la Ley 600 de 2000, Pacto Universal de derechos \u00a0Humanos, \u00a0art\u00edculos \u00a02, \u00a03, \u00a04 y 14 (Ley 74 de 1968) y Convenci\u00f3n Americana de \u00a0Derechos Humanos, art\u00edculos 1 y 24\u00a0 (Ley 16 de 1972). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0desarrollo \u00a0de la censura, el impugnante \u00a0critica \u00a0que \u00a0solamente la fiscal\u00eda hubiera podido interrogar a los declarantes \u00a0en \u00a0 el \u00a0 juicio, \u00a0Mar\u00eda \u00a0Claudia \u00a0Rubio \u00a0Contreras \u00a0y \u00a0OLMAN \u00a0VICENTE \u00a0CAICEDO \u00a0MEDINA.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera simult\u00e1nea, asegura que de haber \u00a0permitido \u00a0el \u00a0juez \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa \u00a0participar \u00a0en \u00a0el contrainterrogatorio, la \u00a0sentencia \u00a0no \u00a0habr\u00eda \u00a0estado \u00a0afectada \u00a0por \u00a0falsos \u00a0juicios de identidad y de \u00a0existencia.\u00a0 \u00a0As\u00ed, \u00a0precisa \u00a0que, \u00a0de \u00a0haber \u00a0mediado \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0contrainterrogar, \u00a0el \u00a0fallador \u00a0no \u00a0habr\u00eda \u00a0pasado por alto que JES\u00daS ANTONIO \u00a0GARAVITO \u00a0BELTR\u00c1N \u00a0en \u00a0realidad \u00a0autoriz\u00f3 \u00a0a OLMAN VICENTE CAICEDO MEDINA para \u00a0anunciar y prometer la venta del inmueble a terceros.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 \u00a0all\u00ed \u00a0 se \u00a0 colige \u00a0 \u2013agrega- que no es cierta la afirmaci\u00f3n \u00a0contenida \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0la v\u00edctima actu\u00f3 con la falsa \u00a0creencia \u00a0sobre \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de la representaci\u00f3n del propietario.\u00a0 El \u00a0anterior \u00a0 raciocinio \u00a0 del \u00a0 juzgador \u00a0tuvo \u00a0por \u00a0origen \u00a0la \u00a0imposibilidad \u00a0de \u00a0participaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa en la pr\u00e1ctica probatoria, lo cual condujo a su \u00a0omisi\u00f3n \u00a0y su tergiversaci\u00f3n.\u00a0 Asegura que de no haberse presentado estos \u00a0yerros \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0habr\u00eda \u00a0apreciado que el procesado \u00a0actu\u00f3 con poder de parte de GARAVITO BELTR\u00c1N. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por otra parte, el recurrente insiste en que, \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0negar \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0a la defensa, el \u00a0sentenciador \u00a0no \u00a0apreci\u00f3 \u00a0debidamente \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la \u00a0denunciante, en \u00a0particular \u00a0no \u00a0se \u00a0percat\u00f3 \u00a0de \u00a0que \u00a0\u2013al \u00a0contrario \u00a0de \u00a0lo \u00a0que dice la sentencia- de su dicho se infiere \u00a0que \u00a0en \u00a0verdad \u00a0no \u00a0actu\u00f3 \u00a0bajo \u00a0enga\u00f1o, \u00a0pues conoc\u00eda al propietario JES\u00daS \u00a0ANTONIO \u00a0GARAVITO \u00a0BELTR\u00c1N. As\u00ed mismo \u2013aduce \u00a0el \u00a0impugnante-, \u00a0el juzgador pas\u00f3 por alto que este \u00faltimo \u00a0se \u00a0 \u00a0lucr\u00f3 \u00a0 en \u00a0 $30.000.000 \u00a0 y \u00a0 \u201cnunca \u00a0la \u00a0defensa \u00a0pudo \u00a0interrogarlo al respecto, porque no se le \u00a0permiti\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0ejercer \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0derecho \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0contradecir\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Enseguida, \u00a0como violaciones subsidiarias de \u00a0las anteriores, el impugnante menciona las siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) Violaci\u00f3n al principio de investigaci\u00f3n \u00a0integral, \u00a0pues no existe en la actuaci\u00f3n prueba diferente a la indagatoria, de \u00a0cuyo contenido nada corrobor\u00f3 el fiscal investigador.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, el proceso ha debido confirmar el dicho \u00a0del \u00a0acusado, en cuanto que en el mismo edificio donde se hallaba al apartamento \u00a0prometido \u00a0en \u00a0venta \u00a0ten\u00eda \u00a010 apartamentos. De haberlo hecho, el sentenciador \u00a0habr\u00eda \u00a0apreciado \u00a0que \u201cno \u00a0hac\u00eda \u00a0sentido que en una sola de esas enajenaciones hubiere actuado con dolo o \u00a0estafado\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, sostiene que una investigaci\u00f3n \u00a0integral \u00a0ha \u00a0debido tener en cuenta que, seg\u00fan las atestaciones del procesado, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0la \u00a0denunciante \u00a0incumpli\u00f3 \u00a0su \u00a0parte \u00a0del \u00a0negocio; tambi\u00e9n, que el \u00a0titular \u00a0del inmueble, GARAVITO BELTR\u00c1N, se lucr\u00f3 en $30.000.000, mientras que \u00a0CAICEDO \u00a0MEDINA \u00a0fue acusado por apropiarse de $20.000.000.\u00a0\u00a0 De igual \u00a0forma, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0echa \u00a0de \u00a0menos que el proceso no acreditara \u201clas \u00a0fechas \u00a0del \u00a0giro \u00a0del cheque que \u00a0presuntamente \u00a0 \u00a0obtuvo \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0denunciante \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0pagar \u00a0 el \u00a0 saldo \u00a0 del \u00a0inmueble\u201d, ni apreciara las \u00a0razones \u00a0que \u00a0expuso el acusado para vender el inmueble a un menor precio.\u00a0 \u00a0De \u00a0 \u00a0 haberlo \u00a0 \u00a0 hecho \u00a0 \u00a0 as\u00ed \u00a0 \u00a0\u2013insiste- \u00a0\u201cotro \u00a0pudo \u00a0 \u00a0 haber \u00a0 \u00a0 sido \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 razonamiento \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 fallador\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0propio \u00a0habr\u00eda \u00a0ocurrido si el fallador \u00a0hubiese \u00a0 \u00a0 \u00a0apreciado \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u201cGARAVITO \u00a0estaba \u00a0dispuesto a dar plazo a CAICEDO para pagar, y que \u00a0CAICEDO \u00a0ofreci\u00f3 \u00a0garant\u00eda hipotecaria\u201d; \u00a0 \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 \u00a0procesado \u00a0 \u00a0 \u00a0mencion\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201clas \u00a0 exigencias \u00a0 de \u00a0sobreprecio \u00a0y \u00a0multas\u201d, como tambi\u00e9n que \u00a0la \u00a0 mayor\u00eda \u00a0del \u00a0dinero \u00a0recibido \u00a0lo \u00a0entreg\u00f3 \u00a0CAICEDO \u00a0MEDINA \u00a0a \u00a0GARAVITO \u00a0BELTR\u00c1N.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por otra parte, el impugnante se extra\u00f1a de \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0hubiese \u00a0indagado \u00a0las \u00a0razones \u00a0por las cuales ASENCI\u00d3N SEGURA DE \u00a0GU\u00c1QUETA \u00a0no \u00a0concurri\u00f3 \u00a0al proceso, pues pudo haberse ausentado del pa\u00eds por \u00a0motivos diversos, tales como la crisis econ\u00f3mica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0 entonces \u00a0 que: \u00a0 \u201clas \u00a0omisiones \u00a0a \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral \u00a0no hubiesen sido relevantes si en la etapa\u00a0 del juicio se hubiere \u00a0concedido \u00a0al \u00a0procesado \u00a0el derecho supra constitucional de contra interrogar a \u00a0los \u00a0 \u00a0testigos\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el casacionista reprocha que el \u00a0juez \u00a0de \u00a0la causa \u2013tambi\u00e9n \u00a0de \u00a0 manera \u00a0 subsidiaria- \u00a0viol\u00f3 \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0prevalencia \u00a0del \u00a0derecho \u00a0sustancial \u00a0 al \u00a0 negar, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0su \u00a0improcedencia, \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0probatoria \u00a0solicitada por la defensa del procesado en la audiencia preparatoria \u00a0del \u00a0juicio, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0fue \u00a0confirmada \u00a0en segunda instancia.\u00a0 De no \u00a0haber \u00a0mediado \u00a0este vicio, el juzgador habr\u00eda advertido las inconsistencias en \u00a0los testigos de cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con apoyo en los anteriores razonamientos, el \u00a0libelista \u00a0solicita \u00a0a la Corte que case el fallo y, en consecuencia, decrete la \u00a0nulidad \u00a0 de \u00a0 lo \u00a0 actuado \u00a0 desde \u00a0 la \u00a0audiencia \u00a0preparatoria, \u00a0\u201cordenando \u00a0a \u00a0la instancia decretar el \u00a0interrogatorio \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 defensa, \u00a0 de \u00a0 los \u00a0testigos \u00a0de \u00a0cargo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0cargo: violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0sustancial \u00a0que condujo al juzgador a no disponer la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0apoyo \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0de casaci\u00f3n que \u00a0describe \u00a0el cuerpo primero del numeral 207-1 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0de \u00a02000, el impugnante denuncia que el fallador incurri\u00f3 en violaci\u00f3n directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial \u201cpor \u00a0no \u00a0aplicar \u00a0el \u00a0extremo punitivo establecido para la estafa en el art\u00edculo 246 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0599 de 2000, respecto a hecho ocurridos en el a\u00f1o 1999\u201d.\u00a0 \u00a0Sostiene, \u00a0entonces, \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0no \u00a0aplic\u00f3\u00a0 \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad \u00a0de \u00a0que \u00a0trata el \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00ba \u00a0de los c\u00f3digos penales de 1980 y de 2000, y art\u00edculos 246 y 83 \u00a0de la Ley 599 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Enseguida, invoca el contenido del art\u00edculo \u00a0356\u00a0 \u00a0del\u00a0 \u00a0C\u00f3digo\u00a0 Penal de 1980 que contiene el comportamiento \u00a0punible \u00a0de estafa, y el 372 que se refiere al incremento punitivo por raz\u00f3n de \u00a0la \u00a0cuant\u00eda. \u00a0As\u00ed, se\u00f1ala que, conforme estas dos normas, la pena de prisi\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0delito \u00a0contra \u00a0el \u00a0patrimonio \u00a0es \u00a0de \u00a016 \u00a0meses \u00a0a \u00a015 \u00a0a\u00f1os.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego, \u00a0indica que la Ley 599 de 2000 redujo \u00a0el \u00a0extremo \u00a0punitivo \u00a0superior \u00a0de \u00a0la \u00a0estafa \u00a0a \u00a08 \u00a0a\u00f1os, motivo por el cual \u00a0\u2013asegura- \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0en \u00a0este \u00a0caso es de 5 a\u00f1os, lapso que ya hab\u00eda transcurrido al \u00a0momento de ser proferida la sentencia de segundo grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apoya \u00a0 el \u00a0anterior \u00a0aserto \u00a0en \u00a0que \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0356 y 372 del Decreto Ley 100 de 1980 estaban vigentes al momento de \u00a0la \u00a0ocurrencia \u00a0de los hechos.\u00a0 No obstante lo anterior, el sentenciador se \u00a0equivoc\u00f3 \u00a0al tomar la punibilidad en ellos consagrada para determinar la \u00e9poca \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal del punible de estafa; en su lugar, ha \u00a0debido \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0prevista \u00a0en el art\u00edculo 246 del C\u00f3digo Penal de \u00a02000, \u00a0sin \u00a0aplicar \u00a0la \u00a0agravaci\u00f3n por cuant\u00eda, toda vez que -en su opini\u00f3n- \u00a0esa \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0incremento punitivo desapareci\u00f3 en el C\u00f3digo Penal hoy \u00a0vigente, \u00a0 pues \u00a0 no \u00a0 aparece \u00a0 espec\u00edficamente \u00a0consagrada \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0247. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Avanza \u00a0el \u00a0censor \u00a0en el confuso argumento, \u00a0para \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0el sentenciador ha debido aplicar el l\u00edmite inferior de la \u00a0pena \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0prevista para la estafa en el C\u00f3digo Penal de 1980, pues en \u00a0ese \u00a0estatuto \u00a0era de 16 meses, y no de dos a\u00f1os como aparece hoy en la Ley 599 \u00a0de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 conclusi\u00f3n, \u00a0 el \u00a0casacionista \u00a0pide \u00a0\u201cque \u00a0se \u00a0tenga \u00a0que toda \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0por los delitos denunciados por Mar\u00eda Claudia Rubio Contreras y \u00a0sancionados \u00a0por \u00a0el \u00a0Juez \u00a037 Penal del Circuito de Bogot\u00e1, confirmados por la \u00a0Sala \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Bogot\u00e1 por los que se le conden\u00f3 a 28 \u00a0meses \u00a0de prisi\u00f3n, prescribi\u00f3 la acci\u00f3n penal el 13 de julio del a\u00f1o dos mil \u00a0nueve, \u00a0es \u00a0decir, cinco a\u00f1os contados a partir de julio 13 de 2004\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 \u00a0sustento \u00a0 \u00a0en \u00a0 las \u00a0 anteriores \u00a0consideraciones, \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0solicita a la Corte que case la sentencia y, \u00a0en su lugar, declare la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES\u00a0 \u00a0 DE\u00a0 \u00a0LA\u00a0 \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Ante \u00a0todo, \u00a0es preciso se\u00f1alar que la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte Suprema de Justicia es competente para \u00a0emprender \u00a0el estudio formal de la demanda de casaci\u00f3n, pues el numeral 1\u00b0 del \u00a0art\u00edculo \u00a075 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a02000, le asigna dicha \u00a0funci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0es \u00a0relevante \u00a0recordar \u00a0enseguida \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0que \u00a0debe \u00a0observar \u00a0el \u00a0recurrente si aspira a que la demanda sea \u00a0admitida a esta sede extraordinaria.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es as\u00ed que la jurisprudencia de la Sala ha \u00a0precisado \u00a0que \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0no \u00a0debe \u00a0olvidar que est\u00e1 en la obligaci\u00f3n de \u00a0sujetar \u00a0 el \u00a0 razonamiento \u00a0contenido \u00a0en \u00a0el \u00a0correspondiente \u00a0escrito \u00a0a \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0generales \u00a0que \u00a0orientan \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de cualquier demanda de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0los \u00a0cuales tienen por objeto acompasar el fundamento del libelo con \u00a0el \u00a0 sentido \u00a0 y \u00a0 fines \u00a0 del \u00a0recurso \u00a0extraordinario; \u00a0tambi\u00e9n \u00a0\u2013ha \u00a0 dicho \u00a0 la \u00a0Corporaci\u00f3n- \u00a0le \u00a0es \u00a0exigible \u00a0respetar \u00a0los par\u00e1metros que la ley y la jurisprudencia han decantado \u00a0de \u00a0tiempo \u00a0atr\u00e1s \u00a0respecto de cada una de las espec\u00edficas causales aducidas y \u00a0sus diferentes sentidos y modalidades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0consecuencia \u00a0natural y l\u00f3gica de lo \u00a0anterior, \u00a0debe \u00a0decirse \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n, como lo tiene dicho la \u00a0Sala, \u00a0no \u00a0es una tercera instancia del proceso penal ni un escenario encaminado \u00a0a \u00a0 desaprobar \u00a0 de \u00a0cualquier\u00a0 \u00a0manera\u00a0 \u00a0la\u00a0 \u00a0apreciaci\u00f3n\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0 la\u00a0 \u00a0 prueba\u00a0 \u00a0 que\u00a0 \u00a0 hace\u00a0 \u00a0el\u00a0 \u00a0juzgador, \u00a0como\u00a0 \u00a0tampoco \u00a0para \u00a0detectar \u00a0cualquier \u00a0clase \u00a0de \u00a0vicio \u00a0en el tr\u00e1mite \u00a0procesal, \u00a0menos \u00a0a\u00fan para ofrecer argumentos probatorios cual si se tratara de \u00a0un alegato de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El mecanismo extraordinario de impugnaci\u00f3n \u00a0est\u00e1 \u00a0limitado a los posibles errores ostensibles y trascendentes que se pueden \u00a0cometer \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0y \u00a0ellos \u00a0se \u00a0encuentran sintetizados en los precisos \u00a0motivos \u00a0legales \u00a0que \u00a0lo \u00a0hacen procedente, fuera de los cuales no cabe ning\u00fan \u00a0otro para obtener su admisi\u00f3n a esta sede. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El casacionista no debe perder de vista que \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0del proceso se refleja en las causales legales que permiten acceder \u00a0al \u00a0medio \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0extraordinario, \u00a0y \u00a0que los deberes de una correcta \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0y \u00a0debida \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0encuentran su raz\u00f3n de ser en que, de \u00a0una \u00a0parte, \u00a0la sentencia llega a esta sede extraordinaria amparada por la doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto y legalidad y, por la otra, el recurso es de naturaleza \u00a0rogada, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la cual es exigible al demandante un m\u00ednimo de claridad y \u00a0coherencia \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 presentaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 caso \u00a0ante \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00faltima exigencia, lejos de obedecer al \u00a0capricho \u00a0del \u00a0legislador \u00a0o a la inflexibilidad de la jurisprudencia, encuentra \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0ser \u00a0en \u00a0que, \u00a0como \u00a0ya \u00a0se ha dicho, la sentencia llega a esta sede \u00a0amparada \u00a0por \u00a0la \u00a0rese\u00f1ada \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n, \u00a0por \u00a0manera \u00a0que solamente un \u00a0discurso \u00a0apegado \u00a0a \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y a la debida fundamentaci\u00f3n es el mecanismo \u00a0id\u00f3neo para desvirtuarla.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0esta \u00a0raz\u00f3n, \u00a0no \u00a0es \u00a0procedente \u00a0el \u00a0sustento \u00a0argumentativo \u00a0que \u00a0se \u00a0funda \u00a0en \u00a0irritualidades intrascendentes, que \u00a0desconoce \u00a0la \u00a0realidad \u00a0procesal, \u00a0o bien que se encamina a que la Sala analice \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0como \u00a0juez \u00a0de \u00a0instancia.\u00a0 \u00a0Por el contrario, es exigible al \u00a0casacionista \u00a0que identifique con toda claridad qu\u00e9 error cometi\u00f3 el juzgador, \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0que \u00a0acompa\u00f1e \u00a0dicho enunciado con los argumentos que persuadan \u00a0sobre \u00a0 su \u00a0 ocurrencia \u00a0 y, \u00a0m\u00e1s \u00a0importante \u00a0a\u00fan, \u00a0ense\u00f1ar \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala \u00a0la \u00a0trascendencia del yerro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0anteriores \u00a0presupuestos \u00a0explican \u00a0la \u00a0exigencia \u00a0legal \u00a0de claridad y precisi\u00f3n en la enunciaci\u00f3n de la causal, as\u00ed \u00a0como \u00a0en \u00a0la \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0y desarrollo de los cargos, tal como lo establece el \u00a0numeral 3\u00ba del art\u00edculo 212 de la ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Vistos los presupuestos anteriores, desde \u00a0ya \u00a0la \u00a0Sala \u00a0anuncia \u00a0la \u00a0inadmisi\u00f3n de la demanda de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0 toda \u00a0 vez \u00a0 que \u00a0 adolece \u00a0 de \u00a0 yerros \u00a0trascendentes, \u00a0en particular porque falta al deber de autonom\u00eda de los cargos, \u00a0suficiente \u00a0y \u00a0debida \u00a0argumentaci\u00f3n, \u00a0no contradicci\u00f3n\u00a0 y trascendencia, \u00a0vicios que naturalmente dan al traste con sus pretensiones.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 A \u00a0 trav\u00e9s \u00a0 de \u00a0 un \u00a0 primer \u00a0cargo \u00a0enfocado \u00a0como \u00a0nulidad, el \u00a0casacionista \u00a0predica, en l\u00edneas generales, que el funcionario judicial omiti\u00f3 \u00a0el \u00a0deber \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral y viol\u00f3 el debido proceso al negar a la \u00a0defensa \u00a0del \u00a0procesado las pruebas solicitadas en la audiencia preparatoria del \u00a0juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Vista \u00a0la \u00a0causal de casaci\u00f3n seleccionada \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0conviene \u00a0recordar \u00a0lo \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0ha decantado en lo \u00a0referente a esta particular v\u00eda de ataque:\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa postulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0vicios \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0en \u00a0sede de casaci\u00f3n no escapa al cumplimiento de unas \u00a0exigencias \u00a0b\u00e1sicas \u00a0que \u00a0permitan \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0abordar el estudio t\u00e9cnico y \u00a0jur\u00eddico \u00a0de \u00a0un \u00a0fallo \u00a0o \u00a0de una actuaci\u00f3n, seg\u00fan el caso, con un margen de \u00a0movilidad \u00a0relativo, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0la \u00a0rigidez \u00a0formal \u00a0no haga nugatoria la \u00a0posibilidad \u00a0de reajustar la estructura del proceso o la actividad de los jueces \u00a0a \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0sin \u00a0que \u00a0este medio extraordinario de impugnaci\u00f3n pierda sus \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0 esenciales \u00a0 y \u00a0 principalmente \u00a0 su \u00a0 finalidad.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDentro de ese \u00a0contexto, \u00a0la \u00a0proposici\u00f3n \u00a0de nulidades en esta sede no escapa al cumplimiento \u00a0de \u00a0los requisitos que orientan no s\u00f3lo la impugnaci\u00f3n extraordinaria, sino el \u00a0instituto \u00a0mismo, de modo que en relaci\u00f3n con la causal tercera el casacionista \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0relevado de su observancia como quiera que este recurso no es en modo \u00a0alguno \u00a0de \u00a0libre \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0ni \u00a0permite \u00a0una amplitud como para que la Sala \u00a0entre \u00a0a \u00a0suplir \u00a0las deficiencias argumentativas o a corregir los desatinos del \u00a0libelo.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEs as\u00ed como el \u00a0demandante \u00a0en \u00a0una \u00a0propuesta \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0debe \u00a0identificar la actuaci\u00f3n que \u00a0contiene \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0o \u00a0aquella \u00a0que \u00a0transgreda \u00a0las \u00a0bases \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0o \u00a0el \u00a0juzgamiento, \u00a0precisando \u00a0el \u00a0momento \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0cual \u00a0se \u00a0hace \u00a0necesario \u00a0retrotraer \u00a0lo \u00a0actuado \u00a0para \u00a0que \u00a0sea \u00a0posible \u00a0restablecer \u00a0la \u00a0legalidad del \u00a0proceso. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0le \u00a0corresponde determinar cu\u00e1l es la trascendencia directa \u00a0que \u00a0el \u00a0yerro \u00a0de actividad refleja en el fallo y por qu\u00e9, de no haber mediado \u00a0el \u00a0mismo \u00a0el desarrollo de la actuaci\u00f3n ser\u00eda otro y por consiguiente otra la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0final, \u00a0pues \u00a0s\u00f3lo \u00a0as\u00ed \u00a0es factible demostrar que la irregularidad \u00a0denunciada \u00a0 \u00a0solo \u00a0 puede \u00a0 remediarse \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 remedio \u00a0 extremo \u00a0 de \u00a0 la \u00a0nulidad.\u201d2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, en lo que tiene que ver con la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0principio \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0integral, la jurisprudencia de la \u00a0Corte \u00a0ha \u00a0dicho \u00a0que \u00a0cuando \u00a0el \u00a0cargo \u00a0se \u00a0orienta a trav\u00e9s de esta v\u00eda, al \u00a0demandante \u00a0le \u00a0corresponde\u00a0 \u00a0se\u00f1alar \u00a0en \u00a0forma \u00a0concreta \u00a0el elemento de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0dejado de allegar a la investigaci\u00f3n, fijando su idoneidad legal y \u00a0f\u00e1ctica, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0su particular relevancia dentro del proceso, supuesto que \u00a0exige \u00a0definir \u00a0cu\u00e1l \u00a0es \u00a0su conducencia y verdadera utilidad, \u00fanica manera de \u00a0observar \u00a0su \u00a0trascendencia \u00a0por \u00a0traer \u00a0al expediente un conocimiento m\u00e1s real \u00a0sobre los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De regreso al caso que ocupa la atenci\u00f3n de \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0y \u00a0luego \u00a0de enfrentar los anteriores lineamientos con el desarrollo \u00a0argumentativo \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0primer \u00a0 \u00a0cargo, \u00a0f\u00e1cilmente \u00a0se \u00a0advierte que su postulaci\u00f3n -como violaci\u00f3n al \u00a0derecho \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n- \u00a0en realidad termina por convertirse en un reproche \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, a trav\u00e9s del cual el demandante \u00a0opone \u00a0su \u00a0particular \u00a0visi\u00f3n de la prueba a la del sentenciador, y censura que \u00a0\u00e9ste no la hubiera compartido.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed surge con nitidez desde el inicio de la \u00a0demanda \u00a0cuando, \u00a0al \u00a0rese\u00f1ar los hechos objeto de investigaci\u00f3n, el libelista \u00a0se \u00a0aparta \u00a0de los plasmados por los fallos de instancia y, en cambio, introduce \u00a0los \u00a0que \u00a0se \u00a0ajustan \u00a0a \u00a0su \u00a0particular \u00a0visi\u00f3n \u00a0del \u00a0caso \u00a0y \u00a0a sus intereses \u00a0defensivos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0la \u00a0enunciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0aquello que \u00a0estima \u00a0se \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0debido a la supuesta omisi\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0del \u00a0funcionario judicial, no pasa de ser un mecanismo para requerir \u00a0la \u00a0reapertura de etapas probatorias ya agotadas, con la incierta posibilidad de \u00a0descubrir \u00a0nuevos \u00a0cauces \u00a0probatorios \u00a0que \u00a0solo \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0su particular \u00a0apreciaci\u00f3n conducir\u00edan a un resultado diferente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 \u00a0 esta \u00a0 \u00a0manera \u00a0 \u00a0\u2013al \u00a0proponer \u00a0un \u00a0cargo \u00a0por \u00a0nulidad y \u00a0sustentarlo \u00a0como \u00a0si \u00a0se \u00a0tratase \u00a0de \u00a0un error de apreciaci\u00f3n probatoria-, no \u00a0solamente \u00a0viola \u00a0el \u00a0principio de autonom\u00eda de las causales de casaci\u00f3n, sino \u00a0que, \u00a0 adem\u00e1s, \u00a0 incurre \u00a0 en \u00a0 contradicci\u00f3n, \u00a0pues, \u00a0luego \u00a0de \u00a0criticar \u00a0la \u00a0inexistencia \u00a0de \u00a0pruebas favorables al procesado pasa enseguida a asegurar que, \u00a0de \u00a0haber \u00a0apreciado las pruebas existentes de una manera distinta, el resultado \u00a0de la decisi\u00f3n de fondo hubiese sido distinto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera \u00a0que \u00a0si \u00a0en \u00a0un \u00a0principio \u00a0el \u00a0demandante \u00a0alega \u00a0la invalidez de la actuaci\u00f3n procesal -debido a una supuesta \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0debido proceso y al derecho de defensa-\u00a0 no puede enseguida \u00a0destacar \u00a0defectos de apreciaci\u00f3n probatoria, pues un argumento sobre esta base \u00a0necesariamente \u00a0ha \u00a0de \u00a0admitir \u00a0de \u00a0antemano \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0del procedimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0atina el togado a ense\u00f1ar \u00a0alg\u00fan \u00a0error de apreciaci\u00f3n probatoria que en esta sede extraordinaria la Sala \u00a0pudiera \u00a0rescatar \u00a0\u2013a\u00fan a \u00a0riesgo \u00a0de \u00a0desconocer \u00a0el \u00a0principio \u00a0de limitaci\u00f3n-, toda vez que, adem\u00e1s de \u00a0confundir \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0del falso juicio de identidad y el falso juicio de \u00a0existencia, \u00a0termina \u00a0por \u00a0denunciar \u00a0el \u00a0poder \u00a0suasorio que el sentenciador le \u00a0concedi\u00f3 \u00a0a \u00a0los medios de convicci\u00f3n, lo cual, como la Sala lo tiene dicho de \u00a0tiempo \u00a0 \u00a0 atr\u00e1s, \u00a0 \u00a0 no \u00a0 \u00a0 puede \u00a0 \u00a0 ser \u00a0 \u00a0cuestionado \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0esta \u00a0 \u00a0sede \u00a0extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y a\u00fan cuando la Corporaci\u00f3n, con el fin de \u00a0concederle \u00a0alg\u00fan \u00a0efecto \u00a0a los argumentos del impugnante, intentara descubrir \u00a0alguna \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0por \u00a0haber \u00a0impedido \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0la \u00a0controversia \u00a0probatoria por parte de la defensa del procesado, tampoco un vicio \u00a0de \u00a0esa \u00a0naturaleza \u00a0aparece \u00a0en \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n. Por lo tanto, el argumento que \u00a0sustenta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 deviene \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0intrascendente.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, desde el inicio de la actuaci\u00f3n \u00a0el \u00a0procesado \u00a0estuvo \u00a0asistido \u00a0por \u00a0un \u00a0defensor \u00a0quien \u00a0ejerci\u00f3 \u00a0una \u00a0activa \u00a0gesti\u00f3n; \u00a0\u00e9sta \u00a0\u2013como bien \u00a0puede \u00a0apreciarse- \u00a0no \u00a0estuvo \u00a0encaminada \u00a0a recavar en la pr\u00e1ctica de pruebas \u00a0sino \u00a0a \u00a0acompa\u00f1ar \u00a0al \u00a0sindicado \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0y \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia de \u00a0conciliaci\u00f3n, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0a recurrir todas las decisiones judiciales adoptadas \u00a0por \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda, \u00a0tal \u00a0como \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0medida \u00a0de aseguramiento y la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 acusaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0En \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, \u00a0cabe \u00a0resaltar \u00a0c\u00f3mo \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0denuncia \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0Mar\u00eda \u00a0Claudia \u00a0Rubio \u00a0Contreras fue \u00a0decretada \u00a0por la fiscal\u00eda a trav\u00e9s de resoluci\u00f3n del primero de diciembre de \u00a02000 \u00a0y \u00a0practicada \u00a0el \u00a015 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0mes, \u00a0sin que la defensa asistiera a la \u00a0diligencia \u00a0a \u00a0ejercer \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de participar en la pr\u00e1ctica de la prueba. \u00a0As\u00ed \u00a0pues, \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0del \u00a0defensor consistente en no acudir a la pr\u00e1ctica \u00a0probatoria \u00a0no puede ser atribuida a nada diferente que a su propia negligencia, \u00a0o \u00a0bien \u00a0a \u00a0su particular estrategia defensiva, aspectos ambos que no pueden ser \u00a0cuestionados en esta sede extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s \u00a0de \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0intenta \u00a0configurar \u00a0un motivo de nulidad con fundamento en la negativa del juez \u00a0de \u00a0la causa de negar -en la audiencia preparatoria del juicio oral- las pruebas \u00a0solicitadas por la defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El argumento ofrecido de esta manera por el \u00a0censor \u00a0 \u00a0 \u00a0resulta \u00a0 \u00a0 \u00a0intrascendente, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0en \u00a0que \u00a0no \u00a0logra \u00a0demostrar \u00a0nada distinto a su \u00a0desacuerdo \u00a0con \u00a0las \u00a0decisiones adoptadas y definidas dentro del proceso.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior es as\u00ed por cuanto la negativa a \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0probatoria se fund\u00f3 en su evidente improcedencia, determinaci\u00f3n \u00a0que \u00a0result\u00f3 \u00a0acertada, pues en realidad el proceso permite ver que el defensor \u00a0se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0pedir \u00a0la \u00a0comparecencia \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos procesales y testigos \u00a0\u2013sin identificar cu\u00e1l era \u00a0el \u00a0medio \u00a0probatorio \u00a0solicitado- \u00a0y \u00a0sin \u00a0percatarse \u00a0que \u00a0aquellos ya hab\u00edan \u00a0depuesto \u00a0en la investigaci\u00f3n, sin que entonces la defensa mostrara inter\u00e9s en \u00a0participar \u00a0en \u00a0el \u00a0contrainterrogatorio.\u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0nada \u00a0dijo el petente \u00a0sobre \u00a0 la \u00a0 conducencia, \u00a0pertinencia \u00a0y \u00a0utilidad \u00a0de \u00a0lo \u00a0pedido.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed surge con claridad en la petici\u00f3n que \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0judicial \u00a0formul\u00f3 \u00a0al juez de la causa, al descorrer el traslado \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0400 de la Ley 600 de 2000, en estos lac\u00f3nicos e incomprensibles \u00a0t\u00e9rminos: \u00a0\u201c\u2026 \u00a0me \u00a0permito \u00a0solicitar a Usted se sirva decretar como pruebas las \u00a0siguientes: \u00a0Se sirva citar y hacer comparecer a las siguientes personas: Mar\u00eda \u00a0Claudia \u00a0Rubio \u00a0Contreras, \u00a0denunciante; \u00a0Olman \u00a0V. \u00a0Caicedo Medina, denunciado; \u00a0Jes\u00fas \u00a0Antonio \u00a0Garavito, testigo; Asenci\u00f3n Gu\u00e1queta, denunciada.\u201d\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre la negativa judicial a la solicitud de \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0probatoria \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2013admitiendo \u00a0que \u00a0como tal pueda tenerse el escrito presentado por el \u00a0togado- \u00a0d\u00edgase \u00a0que \u00a0en \u00a0verdad \u00a0la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica y los instrumentos \u00a0internacionales \u00a0que \u00a0constituyen \u00a0el \u00a0bloque de constitucionalidad \u2013para \u00a0este caso, el Pacto Internacional \u00a0de \u00a0Derechos \u00a0Civiles \u00a0y \u00a0Pol\u00edticos \u00a0y \u00a0la Convenci\u00f3n Americana sobre Derechos \u00a0Humanos- \u00a0consagran como garant\u00edas fundamentales el debido proceso y el derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0una \u00a0de cuyas aristas es la facultad de participar en la pr\u00e1ctica \u00a0de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, \u00a0los derechos as\u00ed consagrados no son \u00a0absolutos, \u00a0pues \u00a0su ejercicio est\u00e1 regulado por la ley; de manera que es \u00e9sta \u00a0la \u00a0que \u00a0ense\u00f1a \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0momentos \u00a0y c\u00f3mo debe ejercerse; de no ser as\u00ed, al \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0le \u00a0estar\u00eda \u00a0dado \u00a0defenderse \u00a0a trav\u00e9s de pruebas ilegales, \u00a0inoportunas \u00a0o \u00a0de \u00a0imposible \u00a0pr\u00e1ctica.\u00a0 \u00a0Es \u00a0as\u00ed que la legislaci\u00f3n ha \u00a0dispuesto \u00a0que la petici\u00f3n de pruebas por parte del\u00a0 sujeto procesal en la \u00a0fase \u00a0probatoria del juicio (seg\u00fan los ritos procesales establecidos por la Ley \u00a0600 \u00a0de 2000) debe tener lugar dentro de un t\u00e9rmino preciso (el se\u00f1alado en el \u00a0art\u00edculo \u00a0400 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000) \u00a0y \u00a0debe \u00a0venir \u00a0acompa\u00f1ada \u00a0de \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0de \u00a0pertinencia, \u00a0conducencia, legalidad y \u00a0utilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si estos requisitos no aparecen fundados, la \u00a0petici\u00f3n \u00a0puede \u00a0ser leg\u00edtimamente rechazada por el funcionario judicial -como \u00a0en \u00a0este caso ocurri\u00f3- sin que por ello pueda afirmarse que se viol\u00f3 el debido \u00a0proceso \u00a0o \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, pues en verdad el ejercicio de la referida \u00a0facultad \u00a0no \u00a0se ajust\u00f3 a la regulaci\u00f3n legal.\u00a0 Por manera, entonces, que \u00a0acusar \u00a0al \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0por \u00a0sacrificar \u00a0lo sustancial a lo meramente \u00a0formal \u00a0\u2013como \u00a0lo \u00a0hace el \u00a0casacionista- \u00a0 resulta \u00a0 ser \u00a0un \u00a0razonamiento \u00a0deleznable \u00a0y, \u00a0por \u00a0lo \u00a0mismo, \u00a0intrascendente, pues pasa por \u00a0alto \u00a0que \u00a0fue el sujeto procesal defensor quien, con su actuaci\u00f3n, dio lugar a \u00a0configurar el rechazo que en esta sede denuncia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 fundamento \u00a0 en \u00a0 los \u00a0 anteriores \u00a0razonamientos, \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n reitera su conclusi\u00f3n anunciada, en el sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0primer \u00a0cargo, \u00a0debido \u00a0al \u00a0incumplimiento \u00a0del \u00a0deber \u00a0de debida y \u00a0suficiente \u00a0 \u00a0argumentaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0puede \u00a0 \u00a0ser \u00a0 admitido \u00a0 a \u00a0 esta \u00a0 sede \u00a0extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0A trav\u00e9s del \u00a0segundo \u00a0 cargo, \u00a0 el \u00a0 libelista \u00a0 sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0ley sustancial.\u00a0 Para \u00a0ello, \u00a0ofrece \u00a0argumentos \u00a0en extremo confusos y entremezclados de los cuales la \u00a0Sala \u00a0no \u00a0alcanza \u00a0a \u00a0entender \u00a0si lo que pide es la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0penal; \u00a0si \u00a0reprocha \u00a0que el fallador no hubiese individualizado la pena para el \u00a0delito \u00a0de \u00a0estafa, \u00a0seg\u00fan \u00a0el l\u00edmite inferior fijado en un c\u00f3digo penal y el \u00a0superior \u00a0en \u00a0otro, \u00a0o \u00a0bien \u00a0si \u00a0lo \u00a0que \u00a0busca \u00a0es cuestionar la calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0conducta, \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0raz\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0\u2018atipicidad \u00a0sobreviniente\u2019.\u00a0 \u00a0Dicha confusi\u00f3n argumental no \u00a0le \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la Sala entrar a dilucidarla, pues si lo hiciera incurrir\u00eda \u00a0en la prohibici\u00f3n que le impone el principio de limitaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00fan \u00a0as\u00ed, y considerando que la petici\u00f3n \u00a0final \u00a0 que \u00a0ofrece \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0\u2013en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0declarar \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal \u00a0correspondiente \u00a0al \u00a0delito \u00a0de \u00a0estafa agravada- seguramente es la que mejor se \u00a0aviene \u00a0a \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurrente, \u00a0la Corte observa f\u00e1cilmente que el \u00a0fen\u00f3meno prescriptivo no ha tenido lugar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Antes \u00a0de \u00a0entrar a desarrollar la anterior \u00a0afirmaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0en \u00a0atenci\u00f3n a la v\u00eda de ataque que selecciona el recurrente, \u00a0es \u00a0imperioso recordar que la jurisprudencia de la Corporaci\u00f3n ha sostenido que \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0tiene \u00a0que \u00a0ver \u00a0con \u00a0la\u00a0 \u00a0equivocaci\u00f3n en que incurre el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0manera \u00a0inmediata \u00a0al \u00a0realizar el juicio de derecho, es decir, al \u00a0aplicar \u00a0 la \u00a0 normatividad \u00a0 que \u00a0 corresponde \u00a0 a \u00a0 los \u00a0 hechos \u00a0 materia \u00a0de \u00a0juzgamiento.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El yerro aludido se manifiesta a trav\u00e9s de \u00a0tres \u00a0variaciones: \u00a0la \u00a0primera, conocida como falta de aplicaci\u00f3n o exclusi\u00f3n \u00a0evidente, \u00a0se \u00a0presenta \u00a0cuando no se aplica la norma que corresponde, porque el \u00a0juez \u00a0se equivoca acerca de su existencia; en la segunda, denominada aplicaci\u00f3n \u00a0indebida, \u00a0el sentenciador efect\u00faa una falsa adecuaci\u00f3n de los hechos probados \u00a0a \u00a0los \u00a0supuestos \u00a0que \u00a0contempla \u00a0la disposici\u00f3n; en la \u00faltima, conocida como \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, los procesos de selecci\u00f3n y \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador aplica al caso son correctos, pero al interpretar \u00a0el \u00a0precepto \u00a0el \u00a0juez \u00a0le \u00a0atribuye un sentido que no tiene o le asigna efectos \u00a0distintos o contrarios a su contenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, ha se\u00f1alado la jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0invoca el cuerpo primero de la causal primera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0 de \u00a0 la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0no \u00a0puede \u00a0discutir \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0realizada \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0ni \u00a0cuestionar la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de los hechos consignados en el fallo, pues toda su actividad debe \u00a0estar \u00a0dirigida \u00a0exclusivamente a demostrar la equivocaci\u00f3n en que incurri\u00f3 el \u00a0Tribunal \u00a0al \u00a0aplicar o al inaplicar la normatividad al caso concreto, as\u00ed como \u00a0el perjuicio irrogado por el yerro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0trata, \u00a0en \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0de un estudio \u00a0estrictamente \u00a0 \u00a0 \u00a0jur\u00eddico, \u00a0 \u00a0 \u00a0toda \u00a0 \u00a0 \u00a0vez \u00a0 \u00a0 \u00a0que\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201ccualquiera \u00a0que \u00a0sea \u00a0la \u00a0modalidad de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 directa \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ley, \u00a0 el \u00a0 yerro \u00a0 de \u00a0 los \u00a0juzgadores \u00a0recae \u00a0indefectiblemente \u00a0en \u00a0forma \u00a0inmediata \u00a0sobre \u00a0la \u00a0normatividad, \u00a0todo \u00a0lo cual \u00a0implica \u00a0un \u00a0cuestionamiento \u00a0en un punto de derecho, sea porque se deja de lado \u00a0el \u00a0precepto \u00a0regulador de la situaci\u00f3n concreta demostrada, porque el hecho se \u00a0adecua \u00a0a un precepto estructurado con supuestos distintos a los establecidos, o \u00a0porque \u00a0se \u00a0desborda la intelecci\u00f3n propia de la disposici\u00f3n aplicable al caso \u00a0concreto&#8230;\u201d.3 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Visto \u00a0entonces \u00a0que \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0del \u00a0libelista \u00a0se \u00a0concreta \u00a0en \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0la \u00a0Sala \u2013como ya lo \u00a0anticip\u00f3- \u00a0encuentra \u00a0que ese fen\u00f3meno a\u00fan no ha ocurrido, motivo por el cual \u00a0el \u00a0argumento \u00a0que \u00a0desarrolla \u00a0el segundo cargo falta a los deberes de debida y \u00a0suficiente argumentaci\u00f3n, como enseguida se pasa a demostrar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El razonamiento del impugnante olvida que el \u00a0procesado \u00a0OLMAN \u00a0VICENTE \u00a0CAICEDO \u00a0MEDINA \u00a0fue \u00a0acusado por el delito de estafa \u00a0agravada \u00a0por la cuant\u00eda, seg\u00fan el C\u00f3digo Penal hoy vigente, Ley 599 de 2000, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0art\u00edculo \u00a0246, \u00a0en \u00a0asocio \u00a0con \u00a0el \u00a0267-1, \u00a0tal \u00a0como claramente se \u00a0desprende \u00a0de \u00a0la resoluci\u00f3n de cargos.\u00a0 Dicha norma fue la que aplic\u00f3 el \u00a0fiscal \u00a0acusador \u00a0y \u00a0admiti\u00f3 el fallador, pues en materia punitiva era evidente \u00a0su favorabilidad, frente al C\u00f3digo Penal de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo tanto, si la pena m\u00e1xima de prisi\u00f3n \u00a0prevista \u00a0para \u00a0el \u00a0delito de estafa en la Ley 599 de 2000 es de 8 a\u00f1os, y esta \u00a0cifra \u00a0 \u00a0 debe \u00a0 \u00a0 incrementarse \u00a0 \u00a0 \u2018de \u00a0 \u00a0 una \u00a0 \u00a0 tercera \u00a0 \u00a0 parte \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 mitad\u2019, \u00a0a \u00a0las \u00a0voces \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0267, \u00a0entonces \u00a0la \u00a0pena \u00a0m\u00e1xima \u00a0aumenta \u00a0de \u00a08 \u00a0a 12 a\u00f1os.\u00a0 As\u00ed, el t\u00e9rmino \u00a0prescriptivo \u00a0\u2013conforme lo \u00a0ordena \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a086 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0599 de 2000-ser\u00e1 de 6 a\u00f1os, contados a \u00a0partir \u00a0del \u00a013 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de 2004, fecha de la ejecutoria de la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0razonamiento del casacionista a trav\u00e9s \u00a0del \u00a0cual \u00a0pretende \u00a0convencer a la Corte de que el t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n es \u00a0de \u00a05 \u00a0a\u00f1os \u00a0parte de un error que da al traste con sus pretensiones; el censor \u00a0\u2013olvidando que, conforme el \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad, \u00a0el \u00a0procesado fue acusado conforme los art\u00edculos \u00a0246 \u00a0y \u00a0267 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de 2000- intenta hacer ver que la agravaci\u00f3n por \u00a0cuant\u00eda \u00a0para \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0estafa, prevista en el art\u00edculo 372 del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980, \u00a0no \u00a0encuentra correspondencia en el art\u00edculo 247 del estatuto \u00a0sustantivo de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En varios yerros incurre el censor a partir \u00a0del anterior razonamiento: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En primer lugar, el impugnante desconoce que \u00a0el \u00a0fiscal \u00a0formul\u00f3 la imputaci\u00f3n jur\u00eddica conforme el C\u00f3digo Penal de 2000, \u00a0pues \u00a0dicho \u00a0estatuto \u00a0\u2013en \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0de \u00a0punibilidad- es m\u00e1s favorable que el de 1980, bajo cuya vigencia \u00a0ocurrieron \u00a0los \u00a0hechos.\u00a0 Es as\u00ed que el casacionista, al pedir que el caso \u00a0se \u00a0regule ahora por el decreto Ley 100 de 1980 (art\u00edculos 356 y 372-1) intenta \u00a0desconocer, \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0perjuicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0defendido, \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0principio \u00a0 de \u00a0favorabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del anterior desatino, el recurrente \u00a0busca \u00a0hacer \u00a0ver \u00a0que \u00a0la agravaci\u00f3n por cuant\u00eda del citado art\u00edculo 372 (si \u00a0acaso \u00a0fuera \u00a0aplicable) \u00a0no fue recogida en el\u00a0 C\u00f3digo Penal de 2000; por \u00a0lo \u00a0tanto \u00a0\u2013dice- la norma \u00a0aplicable \u00a0al \u00a0procesado \u00a0es el art\u00edculo 246 del C\u00f3digo Penal, que consagra la \u00a0conducta \u00a0punible de estafa, sin ninguna causal de agravaci\u00f3n.\u00a0 Si as\u00ed se \u00a0hiciera \u00a0 \u2013argumenta- \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0 penal \u00a0prescribir\u00eda \u00a0al \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a05 \u00a0a\u00f1os, \u00a0contados \u00a0desde \u00a0la \u00a0ejecutoria de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0un \u00a0tal \u00a0razonamiento, el casacionista \u00a0incurre \u00a0en \u00a0otra \u00a0equivocaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0pasa \u00a0por alto que esa circunstancia de \u00a0agravaci\u00f3n, \u00a0com\u00fan a todos los delitos contra el patrimonio, est\u00e1 plasmada en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0267-1 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0hoy vigente, norma que fue claramente \u00a0imputada \u00a0en \u00a0la \u00a0pieza acusatoria.\u00a0 Y la concurrencia de dicha agravaci\u00f3n \u00a0es \u00a0precisamente \u00a0la \u00a0que \u00a0fija el t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n en un \u00a0lapso superior a los 5 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo cierto es que, seg\u00fan se ha dejado visto, \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0correspondiente a la conducta punible de estafa agravada por \u00a0la \u00a0 cuant\u00eda, \u00a0 no \u00a0 ha \u00a0prescrito \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a02000, \u00a0como \u00a0tampoco\u00a0 \u00a0frente \u00a0al \u00a0estatuto punitivo de 1980.\u00a0 Lo anterior es as\u00ed, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0\u2013como se ha \u00a0dejado \u00a0dicho- \u00a0la \u00a0presencia \u00a0del incremento punitivo por raz\u00f3n de la cuant\u00eda \u00a0\u2013circunstancia \u00a0consagrada \u00a0en \u00a0ambos \u00a0estatutos- \u00a0impide \u00a0fijar \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0prescriptivo en 5 a\u00f1os, tal \u00a0como\u00a0 lo pide el censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, el demandante -en el intento de \u00a0buscar \u00a0unos \u00a0l\u00edmites punitivos que le permitan reducir la sanci\u00f3n corporal, o \u00a0bien \u00a0fijar \u00a0un \u00a0t\u00e9rmino \u00a0prescriptivo inferior al real- propone una ex\u00f3tica e \u00a0improcedente \u00a0combinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0leyes; \u00a0as\u00ed, pretende que el juzgador ha debido \u00a0tomar \u00a0el \u00a0l\u00edmite \u00a0punitivo \u00a0inferior \u00a0previsto \u00a0para el delito de estafa en el \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980, y el l\u00edmite m\u00e1ximo seg\u00fan lo que se\u00f1ala el estatuto \u00a0sustantivo \u00a0de \u00a02000.\u00a0 Semejante f\u00f3rmula es inconcebible, pues corresponde \u00a0a \u00a0una \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0lex tertia \u00a0inadmisible, \u00a0pues \u00a0ante \u00a0la concurrencia de estatutos \u00a0punitivos, \u00a0el \u00a0legislador \u00a0debe \u00a0escoger aquel que regule cada especie de pena, \u00a0seg\u00fan criterios de favorabilidad, y aplicarlo integralmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 conclusi\u00f3n, \u00a0 por \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0razonamientos \u00a0que \u00a0se dejan entrever del discurso\u00a0 del\u00a0 casacionista, \u00a0cabe disponer la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. Por\u00a0 lo\u00a0 tanto,\u00a0 el\u00a0 \u00a0razonamiento\u00a0 \u00a0que \u00a0presenta el recurrente en el segundo cargo no se ajusta \u00a0al \u00a0deber \u00a0de debida, suficiente y clara fundamentaci\u00f3n.\u00a0 En consecuencia, \u00a0como ya se anticip\u00f3, el cargo no ser\u00e1 admitido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0R E S U E L V E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0 la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por el apoderado del procesado OLMAN VICENTE \u00a0CAICEDO MEDINA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no procede ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese, \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 \u00a0DEL \u00a0 ROSARIO \u00a0 GONZ\u00c1LEZ \u00a0 DE \u00a0LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9\u00a0 \u00a0 \u00a0LEONIDAS\u00a0 \u00a0 BUSTOS \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO \u00a0MILANES \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JULIO \u00a0ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0JAVIER ZAPATA ORT\u00cdZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Secretaria \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0La diligencia de audiencia preparatoria tuvo lugar el \u00a017 \u00a0de enero de 2006.\u00a0 All\u00ed, el juez de la causa neg\u00f3 por improcedente la \u00a0petici\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0del \u00a0defensor, determinaci\u00f3n que fue apelada por \u00e9ste y \u00a0confirmada \u00a0en \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, en \u00a0decisi\u00f3n \u00a0 del \u00a0 23 \u00a0 de \u00a0 febrero \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Sentencia de 18 de noviembre de 2004, radicaci\u00f3n No. 21850 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Rad. \u00a014899, \u00a0sentencia \u00a0del \u00a06 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de 2003; rad. 18580, auto del 12 de mayo de \u00a02004; \u00a0rad. \u00a021821, sentencia del 2 de marzo de 2005; rad. 21206, auto del 29 de \u00a0junio de 2005, entre otros. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n.\u00b0 33655 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0 Aprobado acta N\u00ba\u00a0 098 \u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0D.C., siete (7) de abril de dos mil \u00a0diez (2010) \u00a0\u00a0 V I S T O S \u00a0 La \u00a0Sala se pronuncia sobre los presupuestos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":["post-20875","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-18"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20875","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20875"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20875\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20875"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20875"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20875"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}