{"id":20838,"date":"2023-09-11T22:54:39","date_gmt":"2023-09-11T22:54:39","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3359221-04-10\/"},"modified":"2023-09-11T22:54:39","modified_gmt":"2023-09-11T22:54:39","slug":"3359221-04-10","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3359221-04-10\/","title":{"rendered":"33592(21-04-10)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n.\u00b0 33592 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 120. \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., veintiuno de abril de dos mil \u00a0diez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V I S T O S \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0pronuncia la Sala sobre la admisibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor del procesado LUIS \u00a0HUMBERTO \u00a0POSADA \u00a0RESTREPO,\u00a0 \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia que \u00a0profiriera \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Medell\u00edn, \u00a0fechado \u00a0el \u00a03 \u00a0de agosto de \u00a02009,\u00a0 \u00a0mediante \u00a0el \u00a0cual \u00a0confirm\u00f3 \u00edntegramente la sentencia emitida el \u00a0cuatro \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a02009, \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Noveno Penal del Circuito de esa \u00a0ciudad, \u00a0condenando \u00a0a \u00a0su \u00a0representado \u00a0legal \u00a0a\u00a0 \u00a0la pena de 72 meses de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0en \u00a0calidad de autor del delito de acceso carnal abusivo con menor de \u00a014 \u00a0a\u00f1os, en concurso homog\u00e9neo sucesivo. Adem\u00e1s, se impuso la pena accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas, por lapso igual a la pena \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad, \u00a0se \u00a0determin\u00f3 \u00a0el \u00a0pago, \u00a0a t\u00edtulo de perjuicios \u00a0morales, \u00a0del equivalente a 20 salarios m\u00ednimos legales mensuales, y se negaron \u00a0al \u00a0procesado \u00a0los \u00a0subrogados de la suspensi\u00f3n condicional de la ejecuci\u00f3n de \u00a0la pena y prisi\u00f3n domiciliaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LOS HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Fueron \u00a0narrados \u00a0en la sentencia impugnada, \u00a0del siguiente tenor: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAnte la Unidad de \u00a0Reacci\u00f3n \u00a0Inmediata \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0General de la Naci\u00f3n, acudi\u00f3 Cristian \u00a0Camilo \u00a0Betancur \u00a0Quiceno, \u00a0con \u00a0el \u00a0objeto \u00a0de denunciar a Luis Humberto Posada \u00a0Restrepo, \u00a0quien \u00a0desde \u00a0la \u00a0edad \u00a0de \u00a0los 12 a\u00f1os y por varias veces lo hab\u00eda \u00a0accedido \u00a0carnalmente, \u00a0ello, \u00a0aprovechando que su progenitora se fue a Espa\u00f1a, \u00a0debiendo \u00a0ir \u00a0a \u00a0vivir \u00a0con \u00a0su \u00a0t\u00eda materna Gladis Quiceno, inicialmente en el \u00a0barrio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201cLos \u00a0Colores\u201d \u00a0y \u00a0luego \u00a0en \u00a0el \u00a0sector \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201cLaureles\u201d, zona \u00a0urbana \u00a0 de \u00a0 esta \u00a0 ciudad; \u00a0accesos \u00a0que \u00a0se \u00a0produjeron \u00a0en \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0la \u00a0consangu\u00ednea en tercer grado y durante un lapso de tres a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0claro \u00a0el adolescente en indicar que por \u00a0tales \u00a0abusos \u00a0libidinosos \u00a0ha \u00a0tenido \u00a0problemas psicol\u00f3gicos y tendencia a la \u00a0homosexualidad, \u00a0que \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0denunciado \u00a0por \u00a0temor \u00a0a que su familia no le \u00a0creyera, \u00a0pero que ante las preguntas constantes de si alguien lo hab\u00eda abusado \u00a0sexualmente \u00a0cuando \u00a0era \u00a0menor, \u00a0opt\u00f3 \u00a0por \u00a0contar; \u00a0pero antes de denunciarlo \u00a0trat\u00f3 \u00a0de contactarlo v\u00eda Internet, incluso exigi\u00e9ndole una suma considerable \u00a0de \u00a0dinero, para evitar el esc\u00e1ndalo como tambi\u00e9n para constituir prueba en su \u00a0contra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0joven \u00a0le \u00a0inform\u00f3 \u00a0de lo acaecido a su \u00a0amigo \u00a0Carlos \u00a0Antonio Echeverri, quien en declaraci\u00f3n bajo juramento, expres\u00f3 \u00a0lo \u00a0que \u00a0conoc\u00eda, \u00a0pues \u00a0el \u00a0supuestamente \u00a0afectado \u00a0le \u00a0confiaba \u00a0a \u00a0\u00e9l, los \u00a0presuntos \u00a0abusos \u00a0a \u00a0los \u00a0que \u00a0era \u00a0sometido \u00a0por su t\u00edo pol\u00edtico. Una vez se \u00a0enter\u00f3 \u00a0la \u00a0familia, procedi\u00f3 a realizar los reclamos respectivos, negados por \u00a0el \u00a0acusado, \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0los distanciaron al punto que Cristian Camilo \u00a0emigr\u00f3 del pa\u00eds. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DECURSO PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0denuncia \u00a0penal \u00a0fue \u00a0instaurada \u00a0por el \u00a0afectado, \u00a0 el \u00a0 10 \u00a0 de \u00a0 noviembre \u00a0 de \u00a0 2004, \u00a0 ante \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0152 \u00a0de \u00a0Medell\u00edn. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Repartido \u00a0 el \u00a0asunto, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a097 \u00a0Seccional \u00a0dispuso, \u00a0el \u00a025 \u00a0de noviembre de 2004, la apertura de investigaci\u00f3n \u00a0previa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa misma dependencia, el 29 de noviembre de \u00a02004, \u00a0decidi\u00f3 \u00a0dictar \u00a0resoluci\u00f3n inhibitoria, por considerar que el paso del \u00a0tiempo \u00a0 impide \u00a0 recopilar \u00a0 las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0certifiquen \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0el \u00a0denunciante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Empero, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0el \u00a0denunciante \u00a0interpuso \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n contra la resoluci\u00f3n en cita, el 15 de abril \u00a0de \u00a02005, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a07\u00b0 \u00a0Delegada \u00a0ante el Tribunal Superior de Medell\u00edn, \u00a0revoc\u00f3 lo decidido y orden\u00f3 a la A quo abrir formal instrucci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acorde \u00a0con \u00a0ello, luego de recaudar algunos \u00a0testimonios, \u00a0incluida \u00a0la ampliaci\u00f3n de denuncia, el 24 de octubre de 2005, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a097 decret\u00f3\u00a0 la apertura de instrucci\u00f3n, disponiendo recabar la \u00a0indagatoria \u00a0del \u00a0indiciado, \u00a0diligencia \u00a0que \u00a0se realiz\u00f3 el 11 de noviembre de \u00a02005. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0decisi\u00f3n \u00a0proferida \u00a0el \u00a013 de marzo de \u00a02007, \u00a0se \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica del procesado, absteni\u00e9ndose la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0de \u00a0imponer \u00a0en su contra medida de aseguramiento, por estimar que no \u00a0se cumpl\u00edan los fines de la misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a010 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de 2007, fue clausurada la \u00a0investigaci\u00f3n. \u00a0Consecuentemente, \u00a0el \u00a015 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de 2007, se calific\u00f3 el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario, dict\u00e1ndose resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en disfavor de LUIS \u00a0HUMBERTO \u00a0POSADA \u00a0RESTREPO, en calidad de autor del concurso homog\u00e9neo sucesivo \u00a0de \u00a0 delitos \u00a0 de \u00a0 acceso \u00a0 carnal \u00a0 abusivo \u00a0 con \u00a0 menor \u00a0de \u00a0catorce \u00a0a\u00f1os, \u00a0agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ejecutoriada la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, el \u00a0asunto \u00a0le \u00a0fue repartido, para adelantar la etapa del juicio, al Juzgado Noveno \u00a0Penal del Circuito de Medell\u00edn, el 26 de septiembre de 2007. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a023 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de 2007, se realiz\u00f3 la \u00a0audiencia preparatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a08 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de 2007, tuvo lugar la \u00a0audiencia p\u00fablica de juzgamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El\u00a0 4 de junio de 2009, se profiri\u00f3 el \u00a0fallo \u00a0condenatorio \u00a0de primera instancia, apelado oportunamente por el defensor \u00a0del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0el \u00a03 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02009, se \u00a0emiti\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de segundo grado, confirmatoria en todos sus extremos de \u00a0lo \u00a0decidido \u00a0por \u00a0el \u00a0A \u00a0quo. \u00a0Oportunamente la defensa present\u00f3 la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 ahora \u00a0 se \u00a0 analiza \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 argumentaci\u00f3n \u00a0 y \u00a0 adecuada \u00a0fundamentaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Cargo primero \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo de la causal tercera dispuesta en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0207 de la Ley 600 de 2000, el recurrente advierte que el fallo de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0se pronunci\u00f3 en un juicio viciado de nulidad, remitido a que en \u00a0su \u00a0decisi\u00f3n \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0omiti\u00f3 \u00a0pronunciarse \u00a0respecto \u00a0de \u00a0las peticiones \u00a0subsidiarias planteadas por la defensa en el escrito de apelaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0 el \u00a0efecto, \u00a0transcribe \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0todo el apartado de su \u00a0alegato \u00a0de apelaci\u00f3n, en el cual solicita subsidiariamente que se tase la pena \u00a0con \u00a0remisi\u00f3n \u00a0a \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0originalmente \u00a0por el Decreto Ley 100 de 1980, \u00a0previo \u00a0al incremento de pena establecido por la Ley 360 de 1997, en atenci\u00f3n a \u00a0que \u00a0los \u00a0delitos \u00a0concursados comenzaron a ejecutarse antes de su vigencia y se \u00a0hace necesario acudir al principio de favorabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte el impugnante que la omisi\u00f3n del Ad \u00a0quem \u00a0vulner\u00f3 \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a055 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0270 \u00a0de \u00a01996 \u00a0(Estatutaria \u00a0de \u00a0la \u00a0Administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Justicia), \u00a0en \u00a0el que ordena que las \u00a0sentencias \u00a0refieran todos los hechos y asuntos planteados en el proceso por los \u00a0sujetos procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A rengl\u00f3n seguido, aborda el casacionista el \u00a0examen \u00a0de \u00a0los \u00a0principios \u00a0que \u00a0informan \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0las nulidades, \u00a0partiendo \u00a0por \u00a0significar \u00a0que \u00a0el de Declaraci\u00f3n Judicial, se halla operante, \u00a0pues, \u00a0hasta \u00a0tanto \u00a0se \u00a0decrete la invalidez, el acto sigue produciendo efectos \u00a0jur\u00eddicos, y es claro que ese pronunciamiento no se ha dado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0torno \u00a0del \u00a0Principio \u00a0de Especificidad, \u00a0Legalidad \u00a0 o \u00a0 Taxatividad, \u00a0se\u00f1ala \u00a0que, \u00a0efectivamente, \u00a0como \u00a0se \u00a0alega \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0esa circunstancia se halla cubierta como\u00a0 \u00a0causal \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0en \u00a0el numeral 2\u00b0 del art\u00edculo 306 de la Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0del Principio de Trascendencia, el \u00a0impugnante \u00a0afirma \u00a0que \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n del juez colegiado s\u00ed caus\u00f3 un perjuicio \u00a0concreto \u00a0a \u00a0su \u00a0representado \u00a0legal, \u00a0pues, \u00a0en \u00a0primer \u00a0lugar, se violaron sus \u00a0derechos \u00a0de \u00a0defensa \u00a0y \u00a0acceso \u00a0a \u00a0la \u00a0justicia, junto con los de publicidad y \u00a0contradicci\u00f3n; \u00a0en \u00a0segundo \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0de \u00a0haberse \u00a0atendido \u00a0a \u00a0la \u00a0petici\u00f3n \u00a0subsidiar\u00eda, \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0fallo \u00a0 \u00a0\u201c\u2026habr\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0sido \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0completamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 distinto\u2026\u201d; \u00a0 en \u00a0tercer \u00a0 \u00a0lugar, \u00a0 \u00a0porque \u00a0 \u00a0al \u00a0 procesado \u00a0 se \u00a0 le \u00a0 margin\u00f3 \u00a0 \u201c\u2026de la posibilidad de que, conforme \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0propias del debido proceso, la legislaci\u00f3n llamada a gobernar, \u00a0por \u00a0el \u00a0aspecto \u00a0punitivo, \u00a0la \u00a0conducta \u00a0por \u00a0la \u00a0cual se le conden\u00f3 fuera la \u00a0originalmente \u00a0plasmada \u00a0en \u00a0el \u00a0C\u00f3digo penal de 1980 (sin las modificaciones a \u00a0ella \u00a0 \u00a0 introducida \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 Ley \u00a0 \u00a0 360 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 1997)\u2026\u201d \u00a0. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Atinente \u00a0al \u00a0principio \u00a0de Convalidaci\u00f3n o \u00a0Saneamiento, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0afirma que el motivo de nulidad ahora propuesto no \u00a0ha \u00a0sido objeto de controversia anterior, entre otras razones porque la omisi\u00f3n \u00a0oper\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de segundo grado, as\u00ed que mal puede se\u00f1alarse cualquier \u00a0tipo de pretensi\u00f3n convalidatoria de la misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 lo \u00a0 concerniente \u00a0 al \u00a0principio \u00a0de \u00a0Residualidad, \u00a0significa \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0que \u00a0la \u00fanica manera de remediar la \u00a0abstenci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 Tribunal \u00a0 es \u00a0 anulando \u00a0 su \u00a0providencia, \u00a0pues, \u00a0no \u00a0hubo \u00a0pronunciamiento sobre todos los hechos y asuntos planteados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acerca \u00a0del principio de Instrumentalidad de \u00a0las \u00a0Formas \u00a0o Finalidad Cumplida, argumenta el demandante que de ninguna manera \u00a0puede \u00a0estimarse \u00a0cumplida la finalidad del acto procesal, ya que\u00a0 el fallo \u00a0no se ocup\u00f3 de resolver sobre todos los extremos de la litis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cita el impugnante posici\u00f3n jurisprudencial \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0en \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0advierte \u00a0que \u00a0si la irregularidad no modifica \u00a0sustancialmente \u00a0el \u00a0sentido \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0deriva \u00a0improcedente la nulidad, para \u00a0significar \u00a0que \u00a0ese no es el caso en el asunto debatido, dado que la anulaci\u00f3n \u00a0conduce \u00a0 a \u00a0 reducir \u00a0 significativamente \u00a0 el \u00a0 monto \u00a0 de \u00a0pena \u00a0impuesto \u00a0al \u00a0acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuentemente \u00a0con \u00a0lo \u00a0anotado, \u00a0pide el \u00a0recurrente \u00a0que \u00a0se \u00a0anule lo actuado a partir del proferimiento de la sentencia \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, inclusive, y se devuelva el expediente al Tribunal, para que \u00a0se \u00a0pronuncie \u00a0sobre las peticiones subsidiarias planteadas por la defensa en el \u00a0recurso de apelaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo segundo \u00a0<\/p>\n<p>De manera subsidiaria, el recurrente acusa al \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0de \u00a0haber \u00a0violado \u00a0de \u00a0forma \u00a0indirecta \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0 \u00a0 \u201ccomo \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0un \u00a0error de hecho en la apreciaci\u00f3n de la prueba\u201d, \u00a0que \u00a0lo \u00a0indujo \u00a0a \u00a0no \u00a0aplicar los \u00a0art\u00edculos \u00a07\u00b0 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0y el 29 de la Carta Pol\u00edtica, y a \u00a0aplicar \u00a0indebidamente \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0303 \u00a0del \u00a0Decreto Ley 100 de 1980, con la \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0establecida \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 5\u00b0 de la Ley 360 de 1997, en lugar \u00a0de hacerlo sin la modificaci\u00f3n en cita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seguidamente \u00a0transcribe \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0303 \u00a0original \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0Ley \u00a0100 \u00a0de 1980, que consagra para el delito de acceso \u00a0carnal \u00a0abusivo \u00a0con \u00a0menor, \u00a0pena \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de \u00a01 \u00a0a \u00a06 \u00a0a\u00f1os; y la norma \u00a0modificada \u00a0por \u00a0el art\u00edculo 5\u00b0 de la Ley 360 de 1997, en la cual se eleva esa \u00a0punibilidad a un rango entre 4 y 10 a\u00f1os de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0delimita \u00a0que el \u00a0error, \u00a0en \u00a0concreto, \u00a0obedece \u00a0a \u00a0que \u201cen \u00a0la \u00a0sentencia de segundo grado impugnada, se desconocieron, por \u00a0un \u00a0lado, \u00a0una \u00a0prueba de car\u00e1cter documental emanada\u00a0 de un ente p\u00fablico \u00a0por \u00a0antonomasia \u00a0como los es la Registradur\u00eda Nacional del Estado Civil y, por \u00a0el \u00a0otro, \u00a0una \u00a0prueba \u00a0de \u00a0\u00edndole \u00a0testimonial \u00a0proveniente \u00a0de \u00a0un \u00a0deponente \u00a0merecedor \u00a0de \u00a0tanta credibilidad (para los juzgadores de ambas instancias) como \u00a0lo \u00a0es \u00a0quien \u00a0ostenta \u00a0en la actuaci\u00f3n la doble calidad de denunciante y\u00a0 \u00a0v\u00edctima, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0el \u00a0Se\u00f1or \u00a0CRISTIAN CAMILO BETANCUR QUICENO.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0que \u00a0de \u00a0esos \u00a0medios \u00a0probatorios \u00a0 \u00a0\u201c\u2026se \u00a0infer\u00eda, \u00a0en \u00a0efecto, \u00a0sin ninguna dificultad, que, a diferencia de lo afirmado \u00a0por \u00a0el \u00a0Se\u00f1or \u00a0BETANCUR \u00a0QUICENO \u00a0en su denuncia de fecha diez de noviembre de \u00a02004, \u00a0los \u00a0accesos \u00a0carnales \u00a0abusivos \u00a0tra\u00eddos \u00a0a \u00a0colaci\u00f3n por \u00e9l ha\u00a0 \u00a0hab\u00edan \u00a0comenzado \u00a0hacia \u00a0los meses de noviembre o diciembre de 1996, cuando el \u00a0denunciante \u00a0contaba \u00a0con \u00a0once \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0edad \u00a0(y \u00a0no con doce como lo hab\u00eda \u00a0manifestado \u00a0en \u00a0la \u00a0notitia \u00a0criminis), \u00a0\u00e9poca \u00a0aqu\u00e9lla \u00a0para la cual a\u00fan no \u00a0hab\u00eda \u00a0 \u00a0entrado \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0vigencia \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0Ley \u00a0 \u00a0360 \u00a0 de \u00a0 1997:\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0que \u00a0los \u00a0medios \u00a0en \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0fueron \u00a0tomados \u00a0en consideraci\u00f3n por los juzgadores y \u00a0ello \u00a0fue lo que condujo a que el Tribunal hubiese confirmado lo decidido por el \u00a0A \u00a0quo, en cuanto impuso la pena con base en la modificaci\u00f3n establecida por la \u00a0Ley \u00a0 \u00a0365 \u00a0 de \u00a0 1997, \u00a0 sin \u00a0 tomar \u00a0 en \u00a0 consideraci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 \u201cla \u00a0 \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0 \u00a0hab\u00eda \u00a0 dejado \u00a0subsistente \u00a0 una \u00a0 duda\u201d \u00a0respecto \u00a0a \u00a0la \u00a0\u00e9poca de ocurrencia de los hechos y por ocasi\u00f3n del tr\u00e1nsito \u00a0de \u00a0legislaci\u00f3n era menester aplicar el principio de favorabilidad, acudiendo a \u00a0la norma vigente para cuando comenzaron los vej\u00e1menes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Abordando \u00a0en \u00a0concreto las pruebas que dice \u00a0omitidas \u00a0en \u00a0su \u00a0examen, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0parte \u00a0por \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0la tarjeta \u00a0alfab\u00e9tica \u00a0de \u00a0la v\u00edctima, aportada por la Registradur\u00eda Nacional del Estado \u00a0Civil, consigna que \u00e9sta naci\u00f3 el 21 de junio de 1985. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A su vez, significa el recurrente c\u00f3mo en la \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0denuncia \u00a0el \u00a0afectado \u00a0contradijo lo expuesto en la diligencia \u00a0inicial, \u00a0pues, expresamente manifiesta que el mancillamiento comenz\u00f3 en el mes \u00a0de noviembre o diciembre, cuando contaba con 11 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0conjunci\u00f3n \u00a0esos \u00a0medios \u00a0probatorios, \u00a0colige \u00a0el \u00a0demandante \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos comenzaron al finalizar el a\u00f1o 1996, o \u00a0cuando \u00a0menos generan duda con lo dicho inicialmente por el ofendido, raz\u00f3n que \u00a0habilita \u00a0acudir \u00a0a \u00a0los \u00a0principios \u00a0In Dubio Pro Reo \u00a0\u2013art. 7\u00b0 de la Ley 600 de \u00a0200- \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0favorabilidad \u00a0 \u00a0\u2013art. \u00a0 \u00a0 29 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 Carta \u00a0 \u00a0 pol\u00edtica-, \u00a0 \u00a0 \u201cque, \u00a0 en \u00a0 conjunto, \u00a0 forzaban \u00a0 a \u00a0descartar \u00a0la \u00a0aplicabilidad \u00a0del \u00a0incremento punitivo contenido en el art\u00edculo \u00a0quinto \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 360 de 1997, modificatorio del art\u00edculo 303 del Decreto-Ley \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0por \u00a0la \u00a0sencilla \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0que para los meses de noviembre o \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01996, cuando el denunciante contaba con once a\u00f1os de edad, dicha \u00a0norma \u00a0a\u00fan \u00a0no hab\u00eda entrado en vigencia.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0el impugnante que no se allegaron al \u00a0expediente \u00a0otro tipo de pruebas que permitan salvar la duda respecto a lo dicho \u00a0en \u00a0su \u00a0inicial \u00a0denuncia \u00a0por \u00a0el \u00a0afectado, \u00a0referido a cu\u00e1ndo comenzaron los \u00a0abusos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0yerro, \u00a0sostiene \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0que ella dimana ostensible, pues, de haber tomado en \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0duda \u00a0sobre el momento de iniciaci\u00f3n de los \u00a0delitos \u00a0y, \u00a0en consecuencia, advertido necesario partir del a\u00f1o 1996, habr\u00edan \u00a0recurrido \u00a0los falladores al principio de favorabilidad, dosificando la pena con \u00a0base \u00a0en la norma original del decreto Ley 100 de 1980 y, consecuentemente, como \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0final \u00a0no superar\u00eda los 36 meses de prisi\u00f3n, se habr\u00eda otorgado \u00a0al \u00a0acusado \u00a0el \u00a0subrogado \u00a0de la suspensi\u00f3n condicional de la ejecuci\u00f3n de la \u00a0pena \u00a0 \u201catendidas \u00a0sus \u00a0intachables \u00a0 \u00a0calidades \u00a0 personales\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acorde con lo anotado, depreca el recurrente \u00a0que \u00a0se \u00a0case la sentencia demandada y en su lugar se dosifique la sanci\u00f3n como \u00a0lo \u00a0viene \u00a0proponiendo, \u00a0reconociendo \u00a0al \u00a0acusado, \u00a0dado el monto a imponer, el \u00a0subrogado \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 suspensi\u00f3n \u00a0 condicional \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ejecuci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>Dos \u00a0son \u00a0los \u00a0cargos \u00a0que \u00a0ha \u00a0postulado el \u00a0demandante \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0emitida por el Tribunal de Medell\u00edn, \u00a0principal el uno, subsidiario el otro.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0ya \u00a0anuncia \u00a0la \u00a0Sala que la forma de \u00a0plantear \u00a0los cargos y la trascendencia que poseen los errores propuestos por el \u00a0recurrente, \u00a0tornan imperiosa la inadmisi\u00f3n de la demanda, entre otras razones, \u00a0porque \u00a0parte \u00a0de \u00a0hechos \u00a0fragmentariamente \u00a0considerados que, as\u00ed planteados, \u00a0conducen a respuesta diferente de la que en el caso concreto cabe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Claramente \u00a0ha \u00a0establecido desde anta\u00f1o la \u00a0Sala, \u00a0que \u00a0por \u00a0virtud \u00a0del principio de trascendencia, el escrito impugnatorio \u00a0debe \u00a0plantear \u00a0en \u00a0primer \u00a0lugar \u00a0las causales que conduzcan a la nulidad de lo \u00a0actuado \u00a0o \u00a0parte \u00a0de \u00a0ello, \u00a0y \u00a0despu\u00e9s \u00a0aquellas \u00a0que\u00a0 conduzcan a\u00a0 \u00a0modificar \u00a0o \u00a0revocar \u00a0lo decidido, por la pot\u00edsima raz\u00f3n que no tiene sentido \u00a0estudiar \u00a0 de \u00a0 fondo \u00a0 el \u00a0 asunto \u00a0cuando \u00a0es \u00a0posible \u00a0la \u00a0invalidaci\u00f3n \u00a0del \u00a0tr\u00e1mite. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Empero, \u00a0para \u00a0abordar \u00a0el \u00a0examen \u00a0de \u00a0los \u00a0cuestionamientos \u00a0planteados \u00a0por \u00a0el recurrente en su demanda, la Corte estima, \u00a0por \u00a0razones pedag\u00f3gicas y pr\u00e1cticas, m\u00e1s conveniente estudiar a la par ambos \u00a0cargos, \u00a0partiendo \u00a0incluso del subsidiario por supuesto error de hecho, dada la \u00a0innegable \u00a0cohesi\u00f3n que ambos comportan y, particularmente, la verificaci\u00f3n de \u00a0que \u00a0la \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0impugnante \u00a0en \u00a0los \u00a0dos \u00a0casos parte de una premisa \u00a0errada, o cuando menos incompleta en su formulaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0primero que cabe decir, entonces, es que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0equivoca \u00a0completamente \u00a0la fundamentaci\u00f3n de su postura cuando \u00a0invoca \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso juicio de existencia, \u00a0remitido \u00a0a \u00a0que, \u00a0supuestamente, dejaron de considerarse dos pruebas que estima \u00a0basilares \u00a0para \u00a0su \u00a0pretensi\u00f3n: \u00a0la \u00a0ampliaci\u00f3n de denuncia del afectado y la \u00a0tarjeta \u00a0alfab\u00e9tica \u00a0suya, \u00a0expedida \u00a0por la Registradur\u00eda Nacional del Estado \u00a0Civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acerca \u00a0 de \u00a0la \u00a0forma \u00a0de \u00a0argumentar \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley, esto dijo la Sala1: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c2. En efecto, la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0v\u00eda de ataque preferida por el \u00a0libelista \u00a0 para \u00a0censurar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0est\u00e1 \u00a0ligada \u00a0a \u00a0la \u00a0materializaci\u00f3n \u00a0de vicios de naturaleza probatoria de dos clases distintas: de \u00a0derecho y de hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0errores \u00a0de \u00a0derecho \u00a0se subdividen en: \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0vicios \u00a0que son \u00a0ontol\u00f3gicamente \u00a0diferentes. El juicio de legalidad se relaciona con el proceso \u00a0de \u00a0formaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba, con las normas que regulan la manera leg\u00edtima de \u00a0producir \u00a0e \u00a0incorporar \u00a0la \u00a0prueba al proceso, con el principio de legalidad en \u00a0materia \u00a0probatoria \u00a0y \u00a0la \u00a0observancia \u00a0de \u00a0los presupuestos y las formalidades \u00a0exigidas \u00a0para \u00a0cada \u00a0medio, \u00a0de \u00a0suerte \u00a0que el dislate se cristaliza cuando el \u00a0fallador \u00a0valora \u00a0o \u00a0aprecia \u00a0un \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba que desconoce alguna de esas \u00a0ritualidades, \u00a0o porque califica de ilegal una que s\u00ed las satisface y por tanto \u00a0es v\u00e1lida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0consiste en una \u00a0actividad \u00a0de \u00a0pensamiento \u00a0a trav\u00e9s de la cual se reconoce el valor que la ley \u00a0asigna \u00a0a determinadas pruebas, presupone la existencia de una &#8220;tarifa legal&#8221; en \u00a0la \u00a0cual \u00a0por voluntad de la ley corresponde a las pruebas un valor demostrativo \u00a0predeterminado \u00a0o \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0alterado por el \u00a0int\u00e9rprete; \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0se \u00a0incurrir\u00e1 \u00a0en \u00a0error \u00a0por \u00a0falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0cuando \u00a0se niega a la prueba ese valor que la ley le atribuye, o se \u00a0le \u00a0hace \u00a0corresponder \u00a0uno \u00a0distinto. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0al \u00a0desaparecer la tarifa \u00a0probatoria \u00a0en \u00a0materia \u00a0procesal \u00a0penal, \u00a0sustituida \u00a0por el sistema de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0previsto \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0238,257, \u00a0277, 282 y 287 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000), en principio, no es posible para los \u00a0jueces \u00a0incurrir \u00a0en \u00a0errores \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0porque\u00a0 \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0penal en materia de pruebas no somete, por regla \u00a0general, \u00a0 su \u00a0raciocinio \u00a0a \u00a0evaluaciones \u00a0dependientes \u00a0de \u00a0una \u00a0tarifa \u00a0legal \u00a0probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 errores \u00a0 probatorios \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0a \u00a0diferencia \u00a0de \u00a0los \u00a0de \u00a0derecho, \u00a0obligan \u00a0a \u00a0quien los invoca a aceptar que la \u00a0prueba \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0que \u00a0los \u00a0alega fue reconocida por el funcionario como \u00a0legal, \u00a0regular \u00a0y \u00a0oportunamente allegada al proceso, toda vez que lo discutido \u00a0constituye \u00a0vicios \u00a0f\u00e1cticos \u00a0que \u00a0se \u00a0desarrollan \u00a0en \u00a0tres modalidades: falso \u00a0juicio de existencia, falso juicio de identidad y falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Incurre \u00a0en \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia el \u00a0fallador \u00a0que \u00a0omite \u00a0apreciar el contenido de una prueba legalmente aportada al \u00a0proceso \u00a0(falso \u00a0juicio de existencia por omisi\u00f3n), o cuando, por el contrario, \u00a0hace \u00a0precisiones \u00a0f\u00e1cticas \u00a0a \u00a0partir \u00a0de un medio de convicci\u00f3n que no forma \u00a0parte \u00a0del proceso, o que no pertenecen a ninguno de los allegados (falso juicio \u00a0de existencia por suposici\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0falso \u00a0juicio de identidad se diferencia \u00a0del \u00a0anterior en que el juzgador s\u00ed tiene en cuenta el medio probatorio legal y \u00a0oportunamente \u00a0practicado, \u00a0pero, \u00a0al \u00a0aprehender \u00a0su \u00a0contenido, \u00a0le \u00a0recorta o \u00a0suprime \u00a0 aspectos \u00a0f\u00e1cticos \u00a0trascendentes \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0por \u00a0cercenamiento), \u00a0o le agrega circunstancias o aspectos igualmente relevantes que \u00a0no \u00a0corresponden \u00a0a \u00a0su \u00a0texto \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de identidad por adici\u00f3n), o le \u00a0cambia \u00a0el \u00a0significado \u00a0a \u00a0su expresi\u00f3n literal (falso juicio de identidad por \u00a0distorsi\u00f3n o tergiversaci\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0acreditaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0o \u00a0de \u00a0un falso juicio de identidad, por tratarse de vicios objetivo \u00a0contemplativos, \u00a0 es \u00a0 en \u00a0extremo \u00a0elemental. \u00a0En \u00a0el \u00a0primer \u00a0caso \u00a0basta \u00a0con \u00a0identificar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba omitida y el lugar en el que \u00e9sta se \u00a0halla \u00a0adosada \u00a0a \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0o \u00a0con \u00a0se\u00f1alar \u00a0la precisi\u00f3n f\u00e1ctica que \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0un medio de prueba extra\u00f1o a la actuaci\u00f3n o que no pertenece a \u00a0alguno \u00a0de \u00a0los \u00a0legalmente \u00a0aportados; \u00a0y \u00a0en \u00a0el segundo, es suficiente con la \u00a0comparaci\u00f3n \u00a0de lo que de manera fidedigna revela la prueba, con la s\u00edntesis o \u00a0aprehensi\u00f3n \u00a0que \u00a0su \u00a0contenido \u00a0hizo \u00a0el funcionario, en aras de evidenciar el \u00a0cercenamiento, la adici\u00f3n o la tergiversaci\u00f3n de su texto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0el \u00a0falso raciocinio difiere de \u00a0los \u00a0anteriores \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba \u00a0existe \u00a0legalmente y su tenor o \u00a0expresi\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0es aprehendida por el funcionario con total fidelidad, sin \u00a0embargo, \u00a0 al \u00a0 valorarla, \u00a0al \u00a0sopesarla, \u00a0le \u00a0asigna \u00a0un \u00a0poder \u00a0suasorio \u00a0que \u00a0contraviene \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, es decir, las reglas de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de \u00a0la experiencia o sentido com\u00fan, o las leyes de las \u00a0ciencias, \u00a0y \u00a0en \u00a0tales \u00a0eventos \u00a0el \u00a0demandante corre con la carga de demostrar \u00a0cu\u00e1l \u00a0postulado \u00a0cient\u00edfico, \u00a0o cu\u00e1l principio de la l\u00f3gica, o cu\u00e1l m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0fue desconocido por el juez, e igualmente tiene el deber de \u00a0indicar \u00a0cu\u00e1l \u00a0era \u00a0el \u00a0aporte \u00a0cient\u00edfico \u00a0correcto, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l \u00a0el raciocinio \u00a0l\u00f3gico, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l \u00a0la \u00a0deducci\u00f3n \u00a0por \u00a0experiencia \u00a0que \u00a0debi\u00f3 aplicarse para \u00a0esclarecer el asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0sobra destacar que, adicionalmente, como \u00a0es \u00a0sabido, \u00a0bien \u00a0se \u00a0trate de errores de derecho o ya de hecho, tras demostrar \u00a0objetivamente \u00a0el dislate, es perentorio acreditar su trascendencia o, lo que es \u00a0lo \u00a0mismo, que de no haberse incurrido en \u00e9l, la declaraci\u00f3n de justicia hecha \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0distinta \u00a0y \u00a0favorable \u00a0a \u00a0la \u00a0parte \u00a0que alega el \u00a0respectivo desaguisado.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El recurrente advierte que los dos elementos \u00a0de \u00a0juicio \u00a0arriba \u00a0rese\u00f1ados, \u00a0no \u00a0fueron \u00a0tomados \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0por la segunda \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0efecto, \u00a0es \u00a0necesario \u00a0recordarle \u00a0que, \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0la \u00a0confirmaci\u00f3n \u00a0completa \u00a0efectuada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0a lo \u00a0decidido \u00a0por \u00a0la \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0tomando \u00a0en \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0los \u00a0mismos \u00a0fundamentos \u00a0que \u00a0sirvieron \u00a0al A quo para emitir la sentencia de condena, ambos \u00a0fallos \u00a0forman \u00a0una \u00a0unidad inescindible, por virtud de lo cual resulta impropio \u00a0referirse \u00a0apenas \u00a0a \u00a0lo \u00a0que \u00a0falt\u00f3 \u00a0o dej\u00f3 de decir el Tribunal, cuando ello \u00a0puede encontrarse en la sentencia de primer grado.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, no puede tener virtualidad \u00a0de \u00a0prosperar \u00a0la \u00a0alegaci\u00f3n del demandante, cuando evidente se observa que las \u00a0pruebas \u00a0por \u00a0\u00e9l \u00a0echadas \u00a0de menos s\u00ed fueron consideradas y analizadas en sus \u00a0efectos \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgado \u00a0A \u00a0quo, raz\u00f3n suficiente para se\u00f1alar que carece de \u00a0soporte f\u00e1ctico el cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, la p\u00e1gina 6 de la sentencia de \u00a0primera instancia, expresamente contempla lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0 \u00a0su \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0(de \u00a0la \u00a0denuncia del afectado, aclara la Sala), visible a fls 24 y \u00a0sgtes, \u00a0reafirm\u00f3 \u00a0sus \u00a0dichos \u00a0indicando \u00a0que \u00a0el \u00a0se\u00f1or Luis Humberto empez\u00f3 \u00a0tocando \u00a0disimuladamente \u00a0sus \u00a0partes \u00a0\u00edntimas \u00a0y \u00a0que \u00a0la \u00a0primera \u00a0vez que lo \u00a0penetr\u00f3, \u00a0fue \u00a0cuando \u00a0su \u00a0t\u00eda \u00a0Gladis \u00a0se fue para el gimnasio, agregando que \u00a0aunque \u00a0all\u00ed \u00a0estaba \u00a0la \u00a0empleada \u00a0del \u00a0servicio de esa \u00e9poca, ella no se dio \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0nada \u00a0y \u00a0que esa situaci\u00f3n continuo (sic) as\u00ed dos o tres veces por \u00a0semana, \u00a0hasta \u00a0que \u00a0ten\u00eda quince a\u00f1os de edad. Por ese mismo tiempo, su primo \u00a0Sebasti\u00e1n \u00a0se \u00a0fue \u00a0tambi\u00e9n \u00a0a vivir a esa casa para acompa\u00f1arlo, pero cuando \u00a0Gladys \u00a0se \u00a0iba para el gimnasio, Luis Humberto le daba dinero a Sebasti\u00e1n para \u00a0que \u00a0saliera \u00a0a \u00a0comprar \u00a0algo, \u00a0dej\u00e1ndolos \u00a0solos \u00a0y \u00a0as\u00ed proceder a abusarlo \u00a0sexualmente, \u00a0lo \u00a0que tambi\u00e9n hac\u00eda cuando iban a una finca en Andes, donde lo \u00a0llevaba \u00a0 a \u00a0 sitios \u00a0 diferentes \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 misma \u00a0para \u00a0abusarlo.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otros \u00a0dos \u00a0p\u00e1rrafos destina el A quo para \u00a0resumir \u00a0lo \u00a0dicho en su ampliaci\u00f3n de denuncia por el ofendido, pero no estima \u00a0la \u00a0 \u00a0Corte \u00a0 \u00a0necesario \u00a0 \u00a0reiterarlos, \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0hacer \u00a0 farragosa \u00a0 la \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Atinente a la tarjeta alfab\u00e9tica, esto dijo \u00a0y concluy\u00f3 la primera instancia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cA \u00a0 las \u00a0diligencias \u00a0se \u00a0anex\u00f3 copia de la tarjeta alfab\u00e9tica de Cristian Camilo donde \u00a0se \u00a0 observa \u00a0 que \u00a0 naci\u00f3 \u00a0 el \u00a0 21 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01985 \u00a0(fl.63).\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Claro \u00a0que \u00a0no \u00a0se materializ\u00f3 el error de \u00a0hecho \u00a0postulado \u00a0por el defensor, el dislate de su argumentaci\u00f3n se incrementa \u00a0cuando \u00a0se \u00a0observa \u00a0que, \u00a0finalmente, \u00a0lo \u00a0buscado \u00a0por \u00a0\u00e9l es advertir de una \u00a0bastante \u00a0artificiosa \u00a0duda \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0surge de contrastar lo dicho en la \u00a0denuncia por el afectado, con lo manifestado en su ampliaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0se \u00a0trata, \u00a0entonces, \u00a0de contrastar la \u00a0prueba \u00a0para \u00a0sostener \u00a0que \u00a0la \u00a0verdad \u00a0est\u00e1 \u00a0del \u00a0lado \u00a0de \u00a0lo que dijo en la \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 v\u00edctima \u00a0 \u00a0 \u2013cuando \u00a0demostrado \u00a0se \u00a0halla que s\u00ed se tuvo en cuenta lo expresado \u00a0en \u00a0ambas \u00a0ocasiones \u00a0por \u00a0el \u00a0ofendido, as\u00ed como lo consignado en el documento \u00a0emanado \u00a0de \u00a0la \u00a0Registradur\u00eda \u00a0Nacional del estado Civil-, la alegaci\u00f3n surge \u00a0algo \u00a0m\u00e1s \u00a0dispendiosa \u00a0que la intentada por el demandante en su escrito, pues, \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0ostensible \u00a0surge \u00a0la duda por el solo hecho de que el denunciante \u00a0ofrece \u00a0dos \u00a0versiones distintas sobre el mismo punto, a m\u00e1s de representar una \u00a0t\u00edpica \u00a0 petici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 principio \u00a0\u2013error \u00a0l\u00f3gico que surge de dar por probado precisamente lo que debe \u00a0ser \u00a0 objeto \u00a0 de \u00a0 demostraci\u00f3n- \u00a0 evidencia \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0elementales \u00a0principios \u00a0de \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0obligan \u00a0examinar \u00a0las \u00a0pruebas en \u00a0contraste \u00a0 \u2013o \u00a0las \u00a0dos \u00a0versiones \u00a0ofrecidas \u00a0por \u00a0el testigo-, para decantar con profunda auscultaci\u00f3n \u00a0intr\u00ednseca \u00a0y \u00a0extr\u00ednseca \u00a0cu\u00e1l \u00a0de \u00a0ellas \u00a0puede \u00a0comportar la verdad. S\u00f3lo \u00a0cuando \u00a0esa \u00a0decantaci\u00f3n \u00a0no \u00a0arroja resultados tangibles, es posible acudir al \u00a0principio In Dubio Pro Reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, \u00a0adem\u00e1s, si se trata de ofrecer otra \u00a0visi\u00f3n \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0arroja, \u00a0el \u00a0mecanismo \u00a0adecuado, a efectos de \u00a0demostrar \u00a0alg\u00fan \u00a0tipo \u00a0de vicio trascendente que obligue modificar lo decidido \u00a0por \u00a0las \u00a0instancias, implica demostrar que se incurri\u00f3 en falso raciocinio, en \u00a0cuyo \u00a0caso \u00a0se impone verificar qu\u00e9 fue lo concluido por el fallador, en d\u00f3nde \u00a0radica \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0yerro\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013ora \u00a0porque \u00a0que se pasan por alto las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la experiencia, ya en atenci\u00f3n a que se violan los principios de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0que \u00a0vulneran preceptos de la ciencia-, cu\u00e1l es la \u00a0regla, \u00a0el \u00a0principio o precepto adecuado y, finalmente, c\u00f3mo incide ello en la \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0haci\u00e9ndose menester adelantar una nueva valoraci\u00f3n conjunta de los \u00a0medios \u00a0 suasorios, \u00a0 que \u00a0 tenga \u00a0 en \u00a0 consideraci\u00f3n \u00a0 la \u00a0 correcci\u00f3n \u00a0 del \u00a0error. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Empero, el casacionista ni siquiera delimita \u00a0en \u00a0d\u00f3nde radica el yerro de las instancias, o mejor, c\u00f3mo abordaron ellas esa \u00a0que \u00a0dice \u00a0dicotom\u00eda \u00a0testifical \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0hasta \u00a0llegar\u00a0 \u00a0a una \u00a0conclusi\u00f3n distinta de la que predica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0suma, ninguna violaci\u00f3n indirecta, por \u00a0el \u00a0camino \u00a0del \u00a0error de hecho, postul\u00f3 adecuadamente el censor, a pesar de lo \u00a0rotulado en el segundo cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0la Sala debe \u00a0destacar \u00a0que \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0del \u00a0impugnante parte de un hecho que, en primer \u00a0lugar, \u00a0se \u00a0enuncia \u00a0fragmentariamente, \u00a0y \u00a0en \u00a0segundo \u00a0t\u00e9rmino, carece de los \u00a0alcances jur\u00eddicos referenciados en su escrito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0lo \u00a0primero, \u00a0la \u00a0Sala releva que lo \u00a0planteado \u00a0en \u00a0torno \u00a0del \u00a0supuesto error omisivo o valorativo de las instancias \u00a0asoma \u00a0si \u00a0se \u00a0quiere inane, en tanto, la discusi\u00f3n no estriba en determinar si \u00a0los \u00a0falladores \u00a0tuvieron \u00a0o \u00a0no en cuenta que el afectado descontaba once a\u00f1os \u00a0para \u00a0el \u00a0momento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0sino \u00a0en la inadecuada comprensi\u00f3n que del \u00a0principio de favorabilidad tiene el censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, si se mira bien, las instancias \u00a0nunca \u00a0descalifican \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0pudieron \u00a0sucederse \u00a0cuando \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0descontaba \u00a0los \u00a0once \u00a0a\u00f1os; \u00a0incluso, la A quo indistintamente acepta que pudo \u00a0comenzar \u00a0el vejamen a los once o doce a\u00f1os (atendiendo que el afectado se\u00f1ala \u00a0esas \u00a0dos \u00a0\u00e9pocas), \u00a0s\u00f3lo \u00a0que \u00a0no \u00a0le \u00a0otorga \u00a0mayor trascendencia al aspecto \u00a0temporal en cuesti\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0lo \u00a0anot\u00f3 la primera instancia en el \u00a0fallo2: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn fin, con las \u00a0pruebas \u00a0obrantes \u00a0en \u00a0el proceso qued\u00f3 ampliamente demostrado que los hechos a \u00a0que \u00a0se contrae la presente investigaci\u00f3n s\u00ed se presentaron y que el sindicado \u00a0es \u00a0su \u00a0autor, esto es, que LUIS HUMBERTO POSDA RESTREPO realiz\u00f3 varios accesos \u00a0carnales \u00a0con \u00a0CRISTIAN \u00a0CAMILO \u00a0BETANCUR QUICENO persona menor de catorce a\u00f1os \u00a0para \u00a0esa \u00e9poca, lo cual ejecut\u00f3 dolosamente, con conciencia de la ilicitud de \u00a0su \u00a0actuar, \u00a0pues sab\u00eda perfectamente que para esa \u00e9poca el ni\u00f1o ten\u00eda penas \u00a011 \u00a0o 12 a\u00f1os de edad y no obstante ello, encamin\u00f3 su voluntad libremente a la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0actos \u00a0da\u00f1inos \u00a0de \u00a0su \u00a0libertad, \u00a0integridad \u00a0y formaci\u00f3n \u00a0sexuales \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acredit\u00e1ndose \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0acci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 dolosa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se \u00a0observa \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0escrito \u00a0el \u00a0demandante \u00a0advierta \u00a0un \u00a0hecho \u00a0inconcuso \u00a0pero \u00a0relevante, \u00a0referido a que los \u00a0vej\u00e1menes \u00a0se \u00a0prolongaron \u00a0por \u00a0algo m\u00e1s de tres a\u00f1os, incluso se\u00f1alando el \u00a0afectado que \u00e9stos se presentaban cuando ya cumpl\u00eda los 15 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siempre el libelo de demanda significa, como \u00a0soporte \u00a0f\u00e1ctico \u00a0de \u00a0las \u00a0pretensiones \u00a0contenidas \u00a0en \u00a0los dos cargos, que el \u00a0mancillamiento, \u00a0en \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n probatoria realizada por el demandante, \u00a0comenz\u00f3 \u00a0a fines de 1996, cuando el afectado descontaba once a\u00f1os, y por ello, \u00a0en \u00a0sentir del casacionista, al momento de dosificar la pena, en aplicaci\u00f3n del \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad, \u00a0debi\u00f3 \u00a0tomarse \u00a0en \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0original \u00a0plasmada \u00a0en el art\u00edculo 303 del Decreto Ley 100 de 1990, dado que el \u00a0incremento \u00a0punitivo \u00a0establecido \u00a0en el art\u00edculo 5\u00b0 de la Ley 360 de 1997, no \u00a0operaba para ese momento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Convenientemente, \u00a0se repite, el impugnante \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0mencionar \u00a0que \u00a0la prolongaci\u00f3n de esos hechos cuando menos por tres \u00a0a\u00f1os, \u00a0implica \u00a0que \u00a0varios \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0concursados, \u00a0necesariamente, se \u00a0ejecutaron \u00a0cuando \u00a0ya \u00a0la \u00a0Ley 360 en cita ten\u00eda completa vigencia, a\u00fan si se \u00a0atiende \u00a0a \u00a0su \u00a0solicitud de que se estimen comenzados los vej\u00e1menes en el a\u00f1o \u00a01996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0\u00e9sta \u00a0manera, \u00a0si \u00a0el \u00a0nacimiento \u00a0del \u00a0afectado \u00a0ocurri\u00f3, como rese\u00f1a su tarjeta alfab\u00e9tica, el 21 de junio de 1985, \u00a0es claro que a fines de 1996, descontaba once a\u00f1os de edad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si \u00a0los \u00a0actos vejatorios se prolongaron \u00a0por, \u00a0m\u00ednimo, \u00a0tres a\u00f1os, debe concluirse que tuvieron su final, cuando menos, \u00a0al culminar el a\u00f1o de 1999. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0ac\u00e1pite \u00a0de \u00a0hechos \u00a0del \u00a0fallo de \u00a0primera instancia, de esta manera se delimita el t\u00f3pico en examen: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNarran \u00a0las \u00a0sumarias, \u00a0que \u00a0a ra\u00edz del viaje de la madre del menor CRISTIAN CAMILO BETANCUR \u00a0QUICENO \u00a0a Espa\u00f1a, \u00e9ste fue a vivir a casa de una t\u00eda materna que resid\u00eda en \u00a0le \u00a0Barrio \u00a0los \u00a0Colores \u00a0de \u00a0esta \u00a0ciudad, donde el se\u00f1or Luis Humberto Posada \u00a0empez\u00f3 \u00a0a \u00a0abusar de \u00e9l desde que ten\u00eda doce a\u00f1os, \u00a0hasta los 15 a\u00f1os de edad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se indica que Luis Humberto aprovechaba que \u00a0su \u00a0esposa Gladis Quiceno sal\u00eda al gimnasio, para tocar y acceder carnalmente a \u00a0Cristian \u00a0 Camilo, \u00a0 lo \u00a0 cual \u00a0hizo \u00a0constante \u00a0y \u00a0reiteradamente \u00a0por \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0periodo \u00a0 \u00a0aproximado \u00a0 \u00a0de \u00a0 tres \u00a0 a\u00f1os.\u201d\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Est\u00e1 \u00a0claro, \u00a0independientemente de si los \u00a0hechos \u00a0comenzaron \u00a0a \u00a0ejecutarse \u00a0cuando \u00a0el \u00a0menor ten\u00eda once o doce a\u00f1os de \u00a0edad, \u00a0que \u00a0ellos \u00a0se \u00a0prolongaron por tres a\u00f1os m\u00e1s, como as\u00ed lo se\u00f1al\u00f3 la \u00a0v\u00edctima \u00a0reiteradamente y lo estimaron hecho probado las instancias, sin que ni \u00a0siquiera el demandante controvierta el punto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pues \u00a0bien, la Ley 360 de 1997, comenz\u00f3 su \u00a0vigencia \u00a0el 11 de febrero de ese mismo a\u00f1o, cuando ocurri\u00f3 su publicaci\u00f3n en \u00a0el Diario Oficial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello \u00a0 significa, \u00a0 si \u00a0se \u00a0atendiera \u00a0la \u00a0auscultaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0realizada \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0que \u00a0en vigencia del \u00a0articulo \u00a0303 \u00a0original \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0Ley \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0apenas \u00a0discurrieron \u00a0vej\u00e1menes \u00a0por \u00a0cerca \u00a0de \u00a04 \u00a0meses, \u00a0pero \u00a0m\u00faltiples \u00a0accesos carnales fueron \u00a0cometidos \u00a0cuando ya estaba vigente la modificaci\u00f3n de la pena dispuesta por el \u00a0articulo \u00a05\u00b0 de la Ley 360 tantas veces citada, dir\u00edase que cerca de dos a\u00f1os \u00a0y medio m\u00e1s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No se discute, tampoco, que lo endilgado al \u00a0procesado \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0un \u00a0concurso homog\u00e9neo sucesivo de delitos de acceso \u00a0carnal \u00a0abusivo. \u00a0En \u00a0otras \u00a0palabras, \u00a0que \u00a0cada ocasi\u00f3n en la cual el acusado \u00a0accedi\u00f3 \u00a0carnalmente \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0as\u00ed \u00a0se tratase de hechos reiterados y \u00a0sistem\u00e1ticos, \u00a0configura \u00a0un \u00a0distinto \u00a0delito, entre otras razones, por virtud \u00a0del \u00a0car\u00e1cter de personal\u00edsimos que poseen los bienes jur\u00eddicos afectados con \u00a0las ilicitudes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0ello \u00a0es \u00a0as\u00ed \u00a0y \u00a0pac\u00edficamente \u00a0ha \u00a0discurrido \u00a0hasta \u00a0hoy, \u00a0carece \u00a0en absoluto de soporte la petici\u00f3n que hace el \u00a0impugnante \u00a0encaminada \u00a0a \u00a0que se aplique el principio de favorabilidad para que \u00a0todos \u00a0los \u00a0delitos \u00a0endilgados \u00a0a \u00a0su \u00a0representado \u00a0legal \u00a0se \u00a0gobiernen en su \u00a0tasaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0establec\u00eda el art\u00edculo 303 \u00a0original del Decreto Ley 100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0luego \u00a0que \u00a0el \u00a0problema \u00a0aqu\u00ed \u00a0no \u00a0pasa\u00a0 \u00a0por el tr\u00e1nsito de legislaci\u00f3n que opera sobre unos mismos hechos, \u00a0sino \u00a0simplemente \u00a0que \u00a0algunos \u00a0fueron \u00a0realizados \u00a0en \u00a0vigencia de determinada \u00a0normatividad, \u00a0y \u00a0los \u00a0otros \u00a0cuando \u00a0se \u00a0hallaba operante distinta legislaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la \u00a0materia \u00a0punitiva, \u00a0emergiendo \u00a0evidente, entonces, que cada grupo de \u00a0delincuencias se regula por la sanci\u00f3n vigente para ese momento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es que, huelga anotar, no se trata aqu\u00ed de \u00a0ning\u00fan \u00a0tipo \u00a0de discusi\u00f3n dogm\u00e1tica respecto a la naturaleza de esa serie de \u00a0hechos, \u00a0a \u00a0la \u00a0manera de entender posible alegar que se trata de un solo delito \u00a0permanente \u00a0o siquiera continuado, en cuyo caso alguna fortuna podr\u00eda tener esa \u00a0invocaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad \u00a0que \u00a0ahora hace el demandante, a \u00a0efectos \u00a0de que se aplique ultractivamente una penalidad m\u00e1s benigna que jam\u00e1s \u00a0regul\u00f3 \u00a0los \u00a0delitos ejecutados a partir\u00a0 del 11 de febrero de 1997, fecha \u00a0en la cual comenz\u00f3 a regir la Ley 360 de 1997. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0m\u00e1s, el recurrente puede aspirar a \u00a0que \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad \u00a0se \u00a0haga \u00a0valer \u00a0en \u00a0lo que atiende a las \u00a0ilicitudes \u00a0 materializadas \u00a0 con \u00a0 anterioridad \u00a0 a \u00a0 la \u00a0fecha \u00a0en \u00a0cuesti\u00f3n, \u00a0precisamente \u00a0porque \u00a0para \u00a0ese \u00a0momento se hallaba vigente el art\u00edculo 303 del \u00a0Decreto Ley 100 de 1980, sin ning\u00fan incremento punitivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En eso, cabe relevar, consiste el principio \u00a0de \u00a0favorabilidad, \u00a0para \u00a0que la normatividad m\u00e1s benigna, dentro de la cual se \u00a0realizaron \u00a0 algunos \u00a0 il\u00edcitos, \u00a0 siga \u00a0valiendo \u00a0en \u00a0aras \u00a0de \u00a0determinar \u00a0la \u00a0punibilidad de los mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero nada habilita que igual suceda con los \u00a0punibles \u00a0ejecutados \u00a0a \u00a0partir \u00a0del 11 de febrero de 1997, sencillamente porque \u00a0nunca \u00a0 esa \u00a0 penalidad \u00a0 inferior \u00a0regul\u00f3 \u00a0los \u00a0hechos \u00a0o \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s por eso, evidente la impropiedad de \u00a0acudir \u00a0al \u00a0principio \u00a0en \u00a0cuesti\u00f3n, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0\u00fanicamente \u00a0se \u00a0ocupa de \u00a0solicitar \u00a0su \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0desarrollar \u00a0ning\u00fan \u00a0tipo \u00a0de fundamentaci\u00f3n \u00a0acerca de su naturaleza y alcances. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0zanjar cualquier tipo de duda, apenas \u00a0basta \u00a0citar \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0tantas decisiones que sobre el particular ha emitido \u00a0reiterada \u00a0y \u00a0pac\u00edficamente \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0con \u00a0plena \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0para lo que se \u00a0discute, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n de su completa identificaci\u00f3n f\u00e1ctica con el asunto ahora \u00a0analizado3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cRaz\u00f3n asiste al \u00a0Procurador \u00a0Delegado cuando advierte que en el caso que ocupa la atenci\u00f3n de la \u00a0Sala, \u00a0resulta \u00a0de \u00a0imposible \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0pregonar \u00a0que el fallador de segundo \u00a0grado \u00a0 dej\u00f3 \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0condenado \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad \u00a0en \u00a0el \u00a0trabajo \u00a0de \u00a0la \u00a0dosificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pena, \u00a0que por su \u00a0responsabilidad delincuencial le correspond\u00eda purgar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, oportuno se ofrece precisar, en \u00a0primer \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0que \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra del procesado dentro de esta \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0 se \u00a0 ha \u00a0hecho \u00a0consistir, \u00a0invariablemente, \u00a0tanto \u00a0f\u00e1ctica \u00a0como \u00a0jur\u00eddicamente, \u00a0 en \u00a0 un \u00a0 concurso \u00a0homog\u00e9neo, \u00a0heterog\u00e9neo \u00a0y \u00a0sucesivo \u00a0de \u00a0delitos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A su vez, si bien es cierto que las diversas \u00a0pr\u00e1cticas \u00a0de contenido er\u00f3tico sexual a las cuales someti\u00f3 el procesado a su \u00a0menor \u00a0hija, \u00a0realizadas \u00a0aproximadamente desde el a\u00f1o 1994 hasta mayo de 2002, \u00a0encontraban \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0en \u00a0vigencia \u00a0del C\u00f3digo Penal de 1980 en el \u00a0modelo \u00a0 \u00a0 \u00a0 comportamental \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0 \u00a0denominados \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cactos \u00a0sexuales \u00a0abusivos \u00a0con menor de \u00a0catorce \u00a0a\u00f1os\u201d -art\u00edculo \u00a0305 \u00a0de dicha codificaci\u00f3n-, no lo es menos que ya en vigencia de la Ley 599 de \u00a02000 \u00a0 \u201331 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a02001-\u00a0 \u00a0dos \u00a0de tan reprochables comportamientos -coito oral y penetraci\u00f3n \u00a0vaginal \u00a0con \u00a0la \u00a0lengua- \u00a0fueron \u00a0tipificados por el legislador como delitos de \u00a0\u201cacceso carnal\u201d\u00a0 seg\u00fan previsiones del art\u00edculo \u00a0212 ejusdem que en punto al tema precisa: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPara los efectos \u00a0de \u00a0las \u00a0conductas \u00a0descritas \u00a0en \u00a0los \u00a0cap\u00edtulos anteriores, se entender\u00e1 por \u00a0acceso \u00a0carnal \u00a0la penetraci\u00f3n del miembro viril por v\u00eda anal, vaginal u oral, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la \u00a0penetraci\u00f3n \u00a0vaginal \u00a0o anal de cualquier otra parte del cuerpo \u00a0humano \u00a0 u \u00a0otro \u00a0objeto.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, resulta indiscutible que la \u00a0ley \u00a0penal \u00a0llamada \u00a0a gobernar esos distintos comportamientos no puede ser otra \u00a0que \u00a0la vigente al momento de su comisi\u00f3n, sin que se ofrezca acertado reclamar \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0preferente \u00a0de \u00a0preceptos \u00a0derogados \u00a0a fin de que gobiernen la \u00a0condigna \u00a0sanci\u00f3n \u00a0de \u00a0conductas punibles acaecidas en vigencia de la nueva ley \u00a0penal, \u00a0 \u00a0pues \u00a0 \u00a0tales \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0son \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0alcances \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0principio \u00a0 de \u00a0favorabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ciertamente, \u00a0no \u00a0se \u00a0remite \u00a0a duda que la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0favorable \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0penal derogada opera s\u00f3lo s\u00ed el delito se \u00a0cometi\u00f3 \u00a0bajo \u00a0su \u00a0vigencia, \u00a0de \u00a0manera que ella, en caso de ser m\u00e1s benigna, \u00a0extiende \u00a0sus \u00a0efectos \u00a0en el tiempo cuando quiera que haya sido reemplazada por \u00a0una de la cual se derive desventaja o disfavor para el reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y si lo anterior es as\u00ed, como en efecto lo \u00a0es, \u00a0ning\u00fan \u00a0yerro \u00a0resulta \u00a0atribuible al fallador de segundo grado cuando con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso oportunamente interpuesto por la fiscal\u00eda, acertadamente \u00a0descart\u00f3 \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de dar aplicaci\u00f3n del principio de favorabilidad al \u00a0que \u00a0erradamente \u00a0hab\u00eda \u00a0acudido \u00a0el Juez de primera instancia para absolver al \u00a0procesado \u00a0del \u00a0concurso homog\u00e9neo sucesivo de delitos de acceso carnal abusivo \u00a0con \u00a0menor \u00a0de \u00a0catorce \u00a0a\u00f1os, acaecidos en vigencia de la Ley 599 de 2000, que \u00a0por \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s \u00a0hab\u00edan \u00a0sido \u00a0imputados \u00a0al \u00a0procesado \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0 tem\u00e1tica \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0cual \u00a0precis\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo precisado en precedencia informa notoria \u00a0la \u00a0intrascendencia \u00a0de \u00a0lo \u00a0alegado \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente en ambos cargos, pues, \u00a0independientemente \u00a0de \u00a0los yerros de fundamentaci\u00f3n que pueblan lo alegado por \u00a0\u00e9l, \u00a0es \u00a0claro \u00a0que \u00a0no \u00a0puede \u00a0aspirar \u00a0a \u00a0que \u00a0las \u00a0conductas \u00a0ejecutadas con \u00a0posterioridad \u00a0al \u00a011 de febrero de 1997, fecha en la que, se recuerda, entr\u00f3 a \u00a0operar \u00a0el \u00a0incremento \u00a0de \u00a0pena \u00a0para \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0contenido \u00a0sexual, \u00a0se \u00a0dosifiquen con una punibilidad que nunca rigi\u00f3 el asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0es \u00a0posible significar que \u00a0cuando \u00a0menos \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0menor \u00a0punibilidad \u00a0para \u00a0los \u00a0il\u00edcitos \u00a0ejecutados \u00a0con anterioridad al 11 de febrero de 1997, puede aminorar en algo la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0 finalmente \u00a0 dispuesta, \u00a0 pues, \u00a0 la \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0trabajo \u00a0de \u00a0dosificaci\u00f3n \u00a0realizado \u00a0por \u00a0la \u00a0funcionaria \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0permite \u00a0advertir \u00a0que \u00a0parti\u00f3 \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0m\u00e1s \u00a0grave, \u00a0por \u00a0obvias \u00a0razones, en \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0un \u00a0concurso \u00a0homog\u00e9neo \u00a0sucesivo, \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0cometidas en \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0360 \u00a0de 1997, graduada con pena de cuatro a ocho a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0aumentada \u00a0de \u00a0la \u00a0tercera parte a la mitad en virtud de la agravante \u00a0espec\u00edfica, \u00a0imponiendo por esa sola delincuencia el m\u00ednimo de pena, 64 meses, \u00a0y \u00a0apenas incrementando, de manera en extremo generosa si se conoce que se trata \u00a0de \u00a0m\u00faltiples \u00a0conductas \u00a0del \u00a0mismo \u00a0tenor, \u00a0desarrolladas \u00a0a lo largo de tres \u00a0a\u00f1os, \u00a0en \u00a08 \u00a0meses \u00a0ese \u00a0m\u00ednimo \u00a0por \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0otros \u00a0tantos reatos \u00a0concursados, \u00a0 hasta \u00a0derivar \u00a0en \u00a0sanci\u00f3n \u00a0final \u00a0de \u00a072 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, no puede dejar de reconocer la Corte \u00a0que, \u00a0en \u00a0verdad, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en criticable omisi\u00f3n, en cuanto, a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0en \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0introdujo \u00a0como \u00a0subsidiaria \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0atinente \u00a0al \u00a0principio de favorabilidad, nunca realiz\u00f3 alg\u00fan tipo \u00a0de \u00a0pronunciamiento \u00a0sobre el particular, al punto que ni siquiera en el resumen \u00a0de \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0alegado \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0defensor, \u00a0 relacion\u00f3 \u00a0 ese \u00a0 elemento \u00a0 de \u00a0discusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0dejadez \u00a0del \u00a0Ad \u00a0quem \u00a0evidentemente \u00a0representa \u00a0irregularidad objetiva y puede afectar derechos, como ampliamente lo \u00a0dej\u00f3 sentado el casacionista en su libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, \u00a0 precisamente \u00a0con \u00a0base \u00a0en \u00a0esos \u00a0principios \u00a0a \u00a0espacio \u00a0delimitados \u00a0por el impugnante en su demanda, es posible \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0el \u00a0yerro del Tribunal no es trascendente y, en consecuencia, mal \u00a0se har\u00eda decretando una por entero inoficiosa nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0efecto, \u00a0en \u00a0l\u00edneas \u00a0precedentes se ha \u00a0dejado \u00a0claro \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0resulta absolutamente impropio deprecar un inexistente \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad \u00a0que permita cubrir con el manto m\u00e1s benigno de la \u00a0pena\u00a0 \u00a0dispuesta por el art\u00edculo 303 original del Decreto Ley 100 de 1980, \u00a0conductas \u00a0cometidas \u00a0con posterioridad al incremento punitivo establecido en la \u00a0Ley 360 de 1997. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0ninguna \u00a0vocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0prosperidad \u00a0habr\u00eda \u00a0de \u00a0tener \u00a0ante el Tribunal esa postulaci\u00f3n accesoria del \u00a0defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Huelgan \u00a0mayores \u00a0precisiones para advertir \u00a0que \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal no ha \u201cincidido \u00a0 efectivamente \u00a0 en \u00a0 el \u00a0sentido \u00a0del \u00a0fallo\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ni \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cha \u00a0verificado \u00a0un perjuicio concreto \u00a0para \u00a0 \u00a0quien \u00a0 invoca \u00a0 la \u00a0 nulidad\u201d, en palabras del casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, en lo que al principio de la \u00a0Instrumentalidad \u00a0de \u00a0las \u00a0Formas compete, ya demostrado que no era posible para \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0as\u00ed \u00a0hubiese examinado el tema, atender a los requerimientos del \u00a0apelante, \u00a0 \u00a0 \u00a0 ineluctable \u00a0 \u00a0 \u00a0 surge \u00a0 \u00a0 \u00a0convenir \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201csi \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0recomposici\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0tr\u00e1mite\u00a0 \u00a0(partiendo \u00a0del \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0irregularidad efectivamente \u00a0existi\u00f3) \u00a0no \u00a0implica \u00a0una \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0sustancial \u00a0del \u00a0sentido \u00a0del \u00a0fallo \u00a0acusado, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 anulaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 deviene \u00a0 \u00a0 \u00a0 improcedente\u201d, \u00a0como \u00a0textualmente \u00a0lo \u00a0consigna el \u00a0recurrente en cita pertinente de jurisprudencia de la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0son \u00a0necesarias mayores consideraciones, evidente la impropiedad \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos formulados por el censor, para determinar inconcusa la necesidad \u00a0de \u00a0inadmitir \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0ya \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0la Sala advierte la existencia de \u00a0alg\u00fan \u00a0tipo \u00a0de \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0a\u00a0 \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales, que implique \u00a0necesario \u00a0 recurrir \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 facultad \u00a0oficiosa \u00a0que \u00a0le \u00a0es \u00a0aneja \u00a0en \u00a0esos \u00a0eventos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R E S U E L V E \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0INADMITIR \u00a0 la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el defensor del procesado LUIS HUMBERTO \u00a0POSADA RESTREPO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 \u00a0 \u00a0notif\u00edquese \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 DEL \u00a0 ROSARIO \u00a0 GONZ\u00c1LEZ \u00a0 DE \u00a0LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JULIO \u00a0ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JAVIER DE JES\u00daS ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 Auto \u00a0del 10 de octubre de 2007, radicado 22.597 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0P\u00e1gina 18 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Sentencia del 7 de septiembre de 2006, radicado 23790 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n.\u00b0 33592 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0 Aprobado Acta No. 120. \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., veintiuno de abril de dos mil \u00a0diez. \u00a0\u00a0 V I S T O S \u00a0 Se \u00a0pronuncia la Sala sobre la admisibilidad \u00a0de \u00a0la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":["post-20838","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-18"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20838","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20838"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20838\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20838"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20838"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20838"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}