{"id":20709,"date":"2023-09-11T22:54:32","date_gmt":"2023-09-11T22:54:32","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3338210-03-10\/"},"modified":"2023-09-11T22:54:32","modified_gmt":"2023-09-11T22:54:32","slug":"3338210-03-10","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3338210-03-10\/","title":{"rendered":"33382(10-03-10)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n.\u00b0 33382 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 73. \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0diez \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a0dos mil \u00a0diez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V I S T O S \u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0pronuncia la Sala sobre la admisibilidad \u00a0formal \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n que, por la v\u00eda discrecional, presenta el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0DIEGO \u00a0VAR\u00d3N \u00a0REINOSO, \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de segunda \u00a0instancia \u00a0proferido el 4 de septiembre de 2009, por el Juzgado \u00danico Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Villeta \u00a0(Cundinamarca), \u00a0mediante \u00a0el \u00a0cual \u00a0revoc\u00f3 la sentencia \u00a0absolutoria \u00a0 emitida \u00a0 por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Primero \u00a0Promiscuo \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0esa \u00a0municipalidad, \u00a0y \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0acusado, en calidad de autor del \u00a0delito \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0culposas, \u00a0a \u00a0la \u00a0pena principal de 3 meses de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y multa en cuant\u00eda de 1.25 salarios m\u00ednimos legales mensuales. En la \u00a0misma \u00a0decisi\u00f3n \u00a0se \u00a0decretaron las penas accesorias de inhabilitaci\u00f3n para el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0y \u00a0p\u00fablicas \u00a0y privaci\u00f3n del derecho de \u00a0conducir \u00a0veh\u00edculos \u00a0automotores, \u00a0por \u00a0un \u00a0lapso \u00a0de tres meses. Al procesado, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0le \u00a0fue \u00a0otorgado \u00a0el \u00a0subrogado \u00a0de \u00a0la suspensi\u00f3n condicional de la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0pena \u00a0y \u00a0se \u00a0le \u00a0exoner\u00f3 \u00a0de \u00a0pagar \u00a0perjuicios \u00a0civiles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LOS HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Fueron \u00a0narrados \u00a0en la sentencia de segundo \u00a0grado, del siguiente tenor: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cRelatan los autos \u00a0que \u00a0a \u00a0eso de las 6:30 horas de la ma\u00f1ana del d\u00eda 18 de Enero de dos mil tres \u00a0(sic) \u00a0(2006), \u00a0a \u00a0la \u00a0altura \u00a0de \u00a0la \u00a0entrada del sector llamado el Alto de las \u00a0Iguanas, \u00a0salida \u00a0a \u00a0Sasaima, \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0DIEGO VAR\u00d3N REINOSO, conduciendo una \u00a0motocicleta \u00a0de \u00a0placas \u00a0DAS 91 modelo SUSUKI, al hacer un giro inesperado hacia \u00a0la \u00a0izquierda \u00a0colisiono (sic) con otra motocicleta conducida por dos agentes de \u00a0la \u00a0polic\u00eda, \u00a0caus\u00e1ndole \u00a0m\u00faltiples \u00a0lesiones \u00a0a \u00a0OMAR RICARDO que ameritaron \u00a0incapacidad \u00a0m\u00e9dico \u00a0legal \u00a0de \u00a0cincuenta (sic) (56) d\u00edas sin secuelas m\u00e9dico \u00a0legales.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DECURSO PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>Tomando como base el Informe de Accidente de \u00a0Tr\u00e1nsito, \u00a0el \u00a020 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a02006, \u00a0la Fiscal\u00eda Segunda Local de Villeta, \u00a0inici\u00f3 investigaci\u00f3n preliminar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 5 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a02007, \u00a0fue \u00a0abierta \u00a0formalmente \u00a0la instrucci\u00f3n, disponi\u00e9ndose all\u00ed vincular mediante indagatoria \u00a0a \u00a0los \u00a0conductores \u00a0de \u00a0las \u00a0motocicletas \u00a0que \u00a0colisionaron, \u00a0Fernando Barrera \u00a0Serrano y DIEGO VAR\u00d3N REINOSO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a05 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02007, \u00a0se adelant\u00f3 la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0con \u00a0DIEGO \u00a0VAR\u00d3N \u00a0REINOSO, \u00a0quien \u00a0hizo uso de su \u00a0derecho \u00a0de \u00a0guardar silencio, neg\u00e1ndose a responder al cuestionario del fiscal \u00a0instructor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a021 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de 2008, fue cerrada la \u00a0investigaci\u00f3n. \u00a0Consecuentemente, \u00a0el \u00a025 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02008, se calific\u00f3 el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario. \u00a0All\u00ed, \u00a0se \u00a0dispuso \u00a0preclu\u00edr\u00a0 la investigaci\u00f3n a \u00a0favor \u00a0de \u00a0Fernando \u00a0Barrera \u00a0Serrano, y a la vez acusar a DIEGO VAR\u00d3N REINOSO, \u00a0como autor del delito de lesiones personales culposas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ejecutoriada \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n acusatoria, el \u00a0asunto \u00a0le \u00a0fue \u00a0repartido, para iniciar la etapa del juicio, al Juzgado Primero \u00a0Promiscuo Municipal de Villeta, el 17 de abril de 2008. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a07 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a02008, \u00a0tuvo \u00a0lugar \u00a0la \u00a0audiencia preparatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0d\u00edas \u00a011 \u00a0y \u00a024 \u00a0de \u00a0marzo de 2009, se \u00a0celebr\u00f3 la audiencia p\u00fablica de juzgamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a06 de mayo de 2009, se profiri\u00f3 el fallo \u00a0absolutorio \u00a0de \u00a0primer grado, oportunamente apelado por el fiscal encargado del \u00a0asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0el \u00a04 de septiembre de 2009, se \u00a0emiti\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0en la cual se dispuso revocar la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0A \u00a0quo y en su lugar condenar al procesado como \u00a0autor \u00a0del \u00a0delito de lesiones personales culposas, ahora objeto de impugnaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0a \u00a0trav\u00e9s del extraordinario recurso de casaci\u00f3n que ahora se \u00a0analiza \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0legitimaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0correcci\u00f3n \u00a0 \u00a0argumental \u00a0 \u00a0y \u00a0 debida \u00a0fundamentaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA\u00a0 DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Dado que se trata de un proceso que involucra \u00a0como \u00a0fallador de segunda instancia a un juzgado de circuito y cuya pena m\u00e1xima \u00a0no \u00a0supera \u00a0los 7 meses de prisi\u00f3n, no se superan las exigencias consagradas en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0205 \u00a0de la Ley 600 de 2000, normatividad que regula el caso, para \u00a0facultar acudir a la v\u00eda ordinaria de la casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Empero, ninguna acotaci\u00f3n hace el demandante \u00a0para justificar la admisi\u00f3n de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo Primero \u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0enfila \u00a0el \u00a0demandante \u00a0por \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, consagrada en el art\u00edculo 207 de la Ley 600 de 2000, \u00a0por \u00a0estimar \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0atacada \u00a0entra\u00f1a \u00a0un error de hecho por falso \u00a0juicio de identidad \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0 efecto, \u00a0 advierte \u00a0 el \u00a0 demandante \u00a0\u201caunque se avizora que el \u00a0juez \u00a0menciona \u00a0varios medios de prueba que en su criterio valor\u00f3, la verdad es \u00a0que \u00a0lo \u00a0observado es lo contrario, ya que omiti\u00f3 valorar en conjunto la prueba \u00a0o \u00a0 que \u00a0pens\u00f3 \u00a0valorarla \u00a0en \u00a0conjunto \u00a0y \u00a0al \u00a0final \u00a0no \u00a0lo \u00a0hizo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca \u00a0el recurrente que el funcionario de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0acorde \u00a0con lo establecido en el art\u00edculo 238 de la Ley 600 de \u00a02000, \u00a0deb\u00eda analizar individualmente cada medio de prueba y luego toda ella en \u00a0su conjunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lejos de ello, agrega el impugnante, el juez \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0se \u00a0bas\u00f3 \u00a0\u00fanicamente \u00a0en \u00a0lo \u00a0dicho por los agentes de \u00a0polic\u00eda, \u00a0pasando \u00a0por \u00a0alto \u00a0que \u00a0no debe d\u00e1rseles credibilidad, en tanto, se \u00a0trata \u00a0de \u00a0la \u201cversi\u00f3n de \u00a0los \u00a0 \u00a0involucrados\u201d, \u00a0a \u00a0 \u00a0 \u00a0 m\u00e1s \u00a0 \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201cavizora \u00a0total \u00a0decidia \u00a0(sic) \u00a0de la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0perfecci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0investigaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Rese\u00f1a el casacionista que si bien, el Juez \u00a0Penal \u00a0del Circuito mencion\u00f3 como base de su fallo las placas fotogr\u00e1ficas, el \u00a0levantamiento \u00a0topogr\u00e1fico y las versiones de los involucrados en el accidente, \u00a0dejando \u00a0de \u00a0lado \u00a0el croquis, apenas tom\u00f3 en consideraci\u00f3n la versi\u00f3n de los \u00a0uniformados \u00a0 \u00a0 sin \u00a0 \u00a0 explicar \u00a0 \u00a0\u201cporque \u00a0 \u00a0 (sic) \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0apart\u00f3 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0otras\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1ade \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0que \u00a0el fallador de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0cercen\u00f3 \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0pues, \u00a0advirti\u00f3 \u00a0que \u00a0no se demostr\u00f3 la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0bus, \u00a0como \u00a0lo \u00a0adujo el procesado, pero dej\u00f3 de valorar la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0\u00e9ste \u00a0al \u00a0respecto, \u00a0contrast\u00e1ndola \u00a0con \u00a0lo \u00a0expresado \u00a0por los \u00a0policiales, \u00a0en \u00a0tanto, \u00a0ellos tampoco \u201cdemostraron \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0vinieran \u00a0 \u00a0detr\u00e1s \u00a0 \u00a0de \u00a0 Diego\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No existe por ello, advera el censor, raz\u00f3n \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0diera \u00a0valor \u00a0a \u00a0lo \u00a0expresado \u00a0por \u00a0los agentes de polic\u00eda y se \u00a0desechara lo\u00a0 dicho por el acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seguidamente, \u00a0se \u00a0ocupa \u00a0el casacionista de \u00a0explicar \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0es cre\u00edble lo dicho por su representado legal acerca de la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un bus que separaba su motocicleta de la conducida por el agente \u00a0de polic\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advierte, \u00a0 adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0el \u00a0croquis \u00a0de \u00a0accidente \u00a0de \u00a0tr\u00e1nsito, \u00a0omitido \u00a0analizar \u00a0por \u00a0el \u00a0juez \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0corrobora \u00a0lo dicho por le procesado y desmiente las afirmaciones de los agentes \u00a0de polic\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0que el fallador de \u00a0segundo \u00a0grado \u201cvalor\u00f3 de \u00a0manera \u00a0err\u00f3nea el material probatorio\u201d,\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 \u00a0 m\u00e1s \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0cercenarlo \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201clo \u00a0cual \u00a0lo \u00a0llev\u00f3 a tergiversar la \u00a0identidad \u00a0 del \u00a0 precario \u00a0 material \u00a0 que \u00a0 la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0recaud\u00f3, \u00a0violando \u00a0indirectamente \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 238 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo Segundo \u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0dentro \u00a0de la v\u00eda indirecta de la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0pero ahora por errores de raciocinio, el recurrente critica la \u00a0valoraci\u00f3n probatoria efectuada por el Ad quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese cometido, cita el apartado del fallo \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0la \u00a0segunda \u00a0instancia analiza la prueba recabada, concluyendo que \u00a0all\u00ed \u00a0se distorsiona la verdad, dado que el juzgador err\u00f3 al analizar lo dicho \u00a0por los policiales, de un lado, y por el procesado, del otro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0el impugnante que, en primer lugar, el \u00a0fallador \u00a0 \u00a0 \u00a0vulner\u00f3 \u00a0 \u00a0 las \u00a0 \u00a0 \u201ctablas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0verdad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0l\u00f3gica\u201d, \u00a0cuando \u00a0evit\u00f3 \u00a0confrontar lo dicho \u00a0por los agentes, con los otros elementos de juicio recabados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Postula, \u00a0a \u00a0manera \u00a0de \u00a0ejemplo de la forma \u00a0l\u00f3gica \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0razonar, \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0\u201ccuando \u00a0se \u00a0dice \u00a0que \u00a0llueve \u00a0y \u00a0hace \u00a0fr\u00edo, \u00a0esa \u00a0afirmaci\u00f3n es \u00a0verdadera \u00a0 s\u00f3lo \u00a0 cuando \u00a0 es \u00a0 verdad \u00a0 tanto \u00a0 que \u00a0 llueve \u00a0como \u00a0que \u00a0hace \u00a0fr\u00edo\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A rengl\u00f3n seguido, analiza las pruebas para \u00a0significar \u00a0que \u00a0si \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0los \u00a0agentes fuese verdad, el impacto no se \u00a0habr\u00eda \u00a0presentado \u00a0en \u00a0el lugar donde ellos se\u00f1alan y critica que el juzgador \u00a0no \u00a0se \u00a0refiriese \u00a0a \u00a0si \u00a0el \u00a0conductor de la motocicleta que transportaba a los \u00a0uniformados, a su vez respetaba las normas de tr\u00e1nsito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice el recurrente, as\u00ed mismo, que el examen \u00a0de \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por los agentes de polic\u00eda, permite entrever c\u00f3mo ello comporta \u00a0pluralidad \u00a0 \u00a0de \u00a0 contradicciones \u00a0 \u201ce \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de enga\u00f1ar\u201d, \u00a0pues, \u00a0se \u00a0pudo \u00a0constatar \u00a0que \u00a0el conductor no ten\u00eda licencia, \u00a0asunto \u00a0que \u00a0pas\u00f3 \u00a0por \u00a0alto \u00a0el \u00a0Ad \u00a0quem \u00a0y con cuya valoraci\u00f3n \u201cel \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0resultado \u00a0 \u00a0 \u00a0 fuese \u00a0distinto\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En segundo t\u00e9rmino, sostiene el casacionista \u00a0que \u00a0 \u00a0el \u00a0 fallador \u00a0 viol\u00f3 \u00a0 la \u00a0 \u201cley \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inferencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 l\u00f3gica\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0pues \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201cal estudiar las normas del C\u00f3digo de \u00a0Tr\u00e1nsito \u00a0descritas \u00a0en \u00a0la sentencia y con las cuales motiv\u00f3 el fallo, (P\u00e1g. \u00a06), \u00a0del estudio normativo deduce que como el C\u00f3digo de Tr\u00e1nsito restringe los \u00a0cruces \u00a0peligrosos, \u00a0entonces \u00a0infiere \u00a0de \u00a0esa \u00a0prohibici\u00f3n la responsabilidad \u00a0\u201cobjetiva\u201d \u00a0de Diego sin demostrar como fue que \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a \u00a0esa \u00a0deducci\u00f3n que en criterio de la defensa es il\u00f3gica\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1ade \u00a0el impugnante, que el Ad quem, nunca \u00a0explic\u00f3 \u00a0por qu\u00e9\u00a0 se apartaba de lo decidido por el A quo, o cu\u00e1l fue el \u00a0error de \u00e9ste. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En tercer t\u00e9rmino, dice el censor que el Ad \u00a0quem \u00a0se \u00a0apart\u00f3 de la ley de la l\u00f3gica que denomina \u00a0\u201cel \u00a0 fen\u00f3meno \u00a0y \u00a0la \u00a0esencia, \u00a0&lt;&lt;donde la esencia expresa algo universal, y el fen\u00f3meno apunta \u00a0a \u00a0lo \u00a0particular&gt;&gt;\u201d, \u00a0dado \u00a0que estim\u00f3 responsable al procesado s\u00f3lo porque conduc\u00eda la motocicleta \u00a0que \u00a0 \u00a0girar\u00eda \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 derecha \u00a0 \u201cpretendiendo \u00a0 hacer \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 evidencia \u00a0 testimonial \u00a0 de \u00a0 los \u00a0uniformados,\u00a0 \u00a0 algo \u00a0 universal \u00a0 cuando \u00a0 eso \u00a0 NO \u00a0 es \u00a0as\u00ed\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Anota \u00a0igualmente \u00a0el \u00a0casacionsita \u00a0que \u00a0se \u00a0vulner\u00f3 \u00a0 \u00a0el \u00a0 principio \u00a0 de\u00a0 \u00a0 \u201cla \u00a0causa \u00a0y \u00a0el \u00a0efecto\u201d, \u00a0ya \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador entendi\u00f3 que \u00a0primero \u00a0se \u00a0daba \u00a0el \u00a0efecto \u00a0y \u00a0despu\u00e9s \u00a0la \u00a0causa, \u00a0en \u00a0tanto, verificada la \u00a0colisi\u00f3n, \u00a0la \u00a0hizo \u00a0coincidir \u00a0con \u00a0el \u00a0cruce de v\u00edas que pretend\u00eda hacer el \u00a0procesado, en valoraci\u00f3n deductiva basada en criterios subjetivos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Refiere \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 el \u00a0 recurrente, \u00a0que \u00a0\u201cse violaron leyes de la \u00a0psicolog\u00eda, \u00a0 \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 experiencia \u00a0 \u00a0 \u00a0com\u00fan\u201d, \u00a0pues, \u00a0entiende que para condenar a \u00a0su \u00a0representado \u00a0legal \u00a0era \u00a0menester \u00a0advertir \u00a0en \u00e9l un tipo de personalidad \u00a0desviada o antisocial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0se \u00a0vulner\u00f3, de similar manera \u00a0\u201cla \u00a0regla de la m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia\u201d, pues, \u00a0ella \u00a0indica \u00a0que \u00a0en gran porcentaje cuando se choca por detr\u00e1s ello indica no \u00a0respetar \u00a0la \u00a0distancia \u00a0debida, ir a gran velocidad o tener inexperiencia en la \u00a0conducci\u00f3n, \u00a0como \u00a0se \u00a0deduce \u00a0de \u00a0no \u00a0contar \u00a0el \u00a0policial \u00a0que \u00a0conduc\u00eda \u00a0la \u00a0motocicleta, con licencia para el efecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seguidamente, \u00a0se \u00a0ocupa \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0de \u00a0explicar \u00a0la naturaleza y efectos del concepto de sana cr\u00edtica, para colegir de \u00a0all\u00ed \u00a0que \u00a0el juez de segundo grado pas\u00f3 por alto ese imperativo al momento de \u00a0analizar \u00a0la \u00a0prueba y determinar la responsabilidad del procesado, con lo cual, \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0indirecta, \u00a0vulner\u00f3 \u00a0el postulado del art\u00edculo 232 de la Ley 600 de \u00a02000, y por contera el art\u00edculo 277 ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo tercero \u00a0<\/p>\n<p>Dentro de los lineamientos del cuerpo segundo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, el recurrente se\u00f1ala que el A dquem incurri\u00f3 en error \u00a0de \u00a0 hecho \u00a0 por \u00a0 falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0suponer \u00a0una \u00a0prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al efecto, destaca que el fallador de segundo \u00a0grado \u00a0cuando \u00a0resumi\u00f3 \u00a0lo \u00a0dicho por la primera instancia, anot\u00f3 que all\u00ed se \u00a0determin\u00f3 \u00a0al procesado ejerciendo una actividad peligrosa y omitiendo el deber \u00a0de \u00a0cuidado \u00a0al \u00a0cruzar a la izquierda sin prender las luces direccionales, pero \u00a0ello \u00a0no \u00a0obedece \u00a0a lo que efectivamente consigna la sentencia de primer grado, \u00a0dado \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0providencia, \u00a0si \u00a0bien \u00a0se estiman demostrados los hechos, se \u00a0concluye \u00a0que\u00a0 \u00a0no obra suficiente prueba para demostrar la responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado. \u00a0Incluso, agrega, el juez de primer grado ya hab\u00eda notado antes \u00a0que \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0era \u00a0coherente, \u00a0al tanto que lo dicho por la \u00a0v\u00edctima \u00a0operaba\u00a0 \u00a0alejado \u00a0de \u00a0la \u00a0realidad, \u00a0si se le contrastaba con el \u00a0croquis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De ello extracta el casacionista que el juez \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0supuso \u00a0existir \u00a0prueba \u00a0para \u00a0condenar, dejando de lado las \u00a0contradicciones \u00a0en \u00a0que incurren los agentes de polic\u00eda y su deseo de enga\u00f1ar \u00a0a \u00a0la \u00a0justicia, pues, el mismo d\u00eda de los hechos, cuando se hallaba lesionado, \u00a0el \u00a0conductor de la motocicleta, que no contaba con pase de conducci\u00f3n, se hizo \u00a0a un examen que lo dec\u00eda apto para el efecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0agrega, \u00a0si \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0prueba \u00a0imparcial \u00a0 lo \u00a0 era \u00a0 el \u00a0 croquis \u00a0 \u2013que \u00a0contradice \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0los \u00a0uniformados-, \u00a0y \u00a0ella \u00a0no fue \u00a0siquiera \u00a0tomada \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0por \u00a0el \u00a0juez \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, es evidente que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0el yerro que se le atribuye, al conjeturar que de verdad exist\u00eda \u00a0prueba para condenar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita el recurrente, acorde con los cargos \u00a0resumidos \u00a0en \u00a0precedencia, \u00a0que se case el fallo atacado, se revoque la condena \u00a0all\u00ed \u00a0postulada \u00a0y \u00a0en su lugar se otorguen plenos efectos al fallo absolutorio \u00a0de primer grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Es \u00a0necesario \u00a0destacar, \u00a0en \u00a0primer \u00a0lugar, \u00a0que en atenci\u00f3n a los \u00a0requisitos \u00a0legales \u00a0consagrados \u00a0para \u00a0acudir al mecanismo extraordinario de la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0asunto examinado obliga recurrir a la v\u00eda discrecional, dado el \u00a0monto \u00a0de \u00a0pena dispuesto para el delito por el cual se conden\u00f3 al representado \u00a0legal \u00a0del \u00a0recurrente y, primordialmente, el origen del fallo de segundo grado, \u00a0emitido \u00a0no \u00a0por \u00a0un \u00a0Tribunal, sino por el Juzgado \u00danico Penal del Circuito de \u00a0Villeta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0este \u00a0sentido, \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0205 \u00a0de la Ley 600 de 2000,\u00a0 \u00a0regula \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso extraordinario procede contra las sentencias proferidas \u00a0en \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0por \u00a0los \u00a0tribunales \u00a0de distrito judicial o el tribunal \u00a0superior \u00a0militar, \u00a0para \u00a0delitos \u00a0cuya \u00a0pena privativa de la libertad exceda de \u00a0ocho a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Entonces, \u00a0cerrada \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0ordinaria \u00a0dado \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia no \u00a0proviene \u00a0de \u00a0un tribunal y la pena establecida legalmente para el delito es con \u00a0mucho \u00a0inferior \u00a0a \u00a0ocho \u00a0a\u00f1os, \u00a0era menester que el demandante especificase la \u00a0necesidad \u00a0 de \u00a0 intervenci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0Corte, \u00a0ya \u00a0para \u00a0garantizar \u00a0derechos \u00a0fundamentales, \u00a0ora \u00a0en \u00a0el cometido de desarrollar la jurisprudencia, como as\u00ed \u00a0lo impone el art\u00edculo 205, inciso \u00faltimo, de la Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Nada \u00a0dijo \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0y \u00a0eso \u00a0por s\u00ed mismo es suficiente para \u00a0inadmitir \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0pues, \u00a0si \u00a0ya \u00a0la casaci\u00f3n, con el cumplimiento de los \u00a0requisitos \u00a0de \u00a0legitimidad \u00a0que \u00a0la \u00a0habilitan, demanda de una carga argumental \u00a0profunda, \u00a0como quiera que los fallos de instancia arriban a la Corte prevalidos \u00a0de \u00a0 una \u00a0 doble \u00a0 connotaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad, \u00a0esa \u00a0exigencia \u00a0se \u00a0superlativiza \u00a0respecto \u00a0de \u00a0asuntos \u00a0que \u00a0normalmente \u00a0no \u00a0permiten \u00a0acceder al \u00a0recurso, \u00a0en postulaci\u00f3n excepcional\u00edsima que por esa misma condici\u00f3n reclama \u00a0de justificaci\u00f3n amplia y suficiente.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde luego, si sucede que lo alegado por el \u00a0impugnante \u00a0es \u00a0que \u00a0se violaron garant\u00edas fundamentales del procesado, siempre \u00a0ser\u00e1 \u00a0 posible \u00a0aducir \u00a0que \u00a0ello \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0mismo \u00a0permite \u00a0acudir \u00a0al \u00a0camino \u00a0discrecional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, se repite, ello no exonera de la carga \u00a0procesal \u00a0de \u00a0explicar \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0esa \u00a0intervenci\u00f3n discrecional de la \u00a0Corte, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que se trata de dos exigencias y niveles de argumentaci\u00f3n \u00a0diferentes, \u00a0de manera que\u00a0 en primer lugar se justifique ese requerimiento \u00a0para \u00a0que \u00a0la \u00a0Sala aborde el conocimiento del asunto, y en segundo t\u00e9rmino, se \u00a0sustente \u00a0 adecuada \u00a0 y \u00a0 suficientemente \u00a0 la \u00a0existencia \u00a0del \u00a0vicio \u00a0o \u00a0yerro \u00a0trascendente \u00a0 que \u00a0 obliga \u00a0modificar \u00a0o \u00a0revocar \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0a \u00a0favor \u00a0del \u00a0recurrente.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se reitera, si ya por s\u00ed mismo el recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0asoma extraordinario, en cuya raz\u00f3n la admisi\u00f3n de la demanda opera \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0cumplan \u00a0unas \u00a0pautas argumentales y de sustentaci\u00f3n \u00a0exigentes, \u00a0el \u00a0t\u00f3pico \u00a0deriva \u00a0hacia \u00a0escenarios \u00a0excepcional\u00edsimos cuando se \u00a0verifica \u00a0que, \u00a0en sentido general, el asunto no admite de esa especial forma de \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0torn\u00e1ndose \u00a0imperioso \u00a0delimitar \u00a0amplia \u00a0y \u00a0suficientemente \u00a0la \u00a0materializaci\u00f3n \u00a0de una de las dos circunstancias que habilitan el examen de la \u00a0Corte: \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0garant\u00edas fundamentales o necesidad de desarrollar la \u00a0jurisprudencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0otras \u00a0palabras, cuando el delito por el \u00a0cual \u00a0se \u00a0condena contempla una pena legalmente establecida inferior a 8 a\u00f1os o \u00a0la \u00a0segunda \u00a0instancia del proceso corresponde a un juzgado, lo normal es que el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0termine \u00a0con \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a0Ad \u00a0quem, \u00a0y \u00a0s\u00f3lo cuando el recurrente \u00a0argumenta \u00a0de \u00a0manera \u00a0expresa y suficiente que se impone la intervenci\u00f3n de la \u00a0Sala \u00a0para \u00a0resta\u00f1ar garant\u00edas vulneradas o hacer din\u00e1mica la jurisprudencia, \u00a0es \u00a0posible, \u00a0desde \u00a0luego, si adem\u00e1s se fundamenta cabalmente la existencia de \u00a0un \u00a0yerro \u00a0trascendente, admitir la demanda de casaci\u00f3n. Lo contrario significa \u00a0tornar general lo que excepcional se ha fijado.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, ni siquiera el impugnante postul\u00f3 que \u00a0se \u00a0hallase \u00a0en \u00a0busca de proteger derechos fundamentales y lo que de su demanda \u00a0se \u00a0deduce es apenas el inter\u00e9s por hacer prevalecer su criterio, en contra del \u00a0m\u00e1s autorizado de la segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esta \u00a0manera, \u00a0si \u00a0la Corte no advierte, \u00a0porque \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0se abstuvo de plantear esos t\u00f3picos as\u00ed fuese de forma \u00a0adjetiva, \u00a0que \u00a0deban \u00a0protegerse derechos fundamentales o haya de desarrollarse \u00a0la \u00a0jurisprudencia, \u00a0mal \u00a0puede \u00a0admitir \u00a0una \u00a0demanda \u00a0que no se aviene con las \u00a0exigencias formales establecidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0a\u00fan \u00a0en \u00a0el evento de que se dijera \u00a0superado \u00a0ese \u00a0primer \u00a0escollo, \u00a0para la Sala es claro que los cargos postulados \u00a0por \u00a0 el \u00a0 casacionista \u00a0 no \u00a0 resisten \u00a0 un \u00a0 primer \u00a0 an\u00e1lisis \u00a0 de \u00a0adecuada \u00a0fundamentaci\u00f3n, \u00a0pues, bajo el ropaje de las causales de casaci\u00f3n contempladas \u00a0en \u00a0la norma legal, esconde su intenci\u00f3n de contraponer sus juicios valorativos \u00a0a \u00a0los \u00a0del \u00a0juzgado \u00a0de segunda instancia, pretendiendo entronizarlos como m\u00e1s \u00a0contundentes, \u00a0aunque \u00a0no \u00a0alcanza a perfilar una concreta violaci\u00f3n que por su \u00a0trascendencia obligue declarar la absoluci\u00f3n pretendida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0en \u00a0el \u00a0primer \u00a0cargo acude a la v\u00eda \u00a0indirecta \u00a0por \u00a0error \u00a0de hecho, basado en un supuesto falso juicio de identidad \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0seg\u00fan su percepci\u00f3n incurri\u00f3 el Ad quem, pero basta observar el \u00a0desarrollo \u00a0 argumental \u00a0 para \u00a0 advertir \u00a0 que \u00a0bien \u00a0poco \u00a0se \u00a0aviene \u00a0con \u00a0lo \u00a0anunciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, ya suficientemente ha decantado la \u00a0Corte \u00a0que \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0opera \u00a0objetivo y deriva de que el \u00a0juzgador, \u00a0al \u00a0verificar \u00a0el contenido externo de la prueba, cercena parte de lo \u00a0que \u00a0all\u00ed \u00a0se \u00a0consigna \u00a0o \u00a0introduce \u00a0aspectos ajenos, o tergiversa su sentido \u00a0obvio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0este tipo de errores, \u00a0cabe \u00a0resaltar, \u00a0opera \u00a0si se quiere elemental, pues, apenas es necesario que se \u00a0transcriba \u00a0 lo \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0dice, \u00a0para \u00a0el \u00a0caso, \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0una \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0documento \u00a0o \u00a0dictamen, \u00a0y ello se contraste con lo que sobre ese \u00a0elemento suasorio comprendi\u00f3 el fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0fue \u00a0esa, \u00a0debe \u00a0relevarse, la tarea que \u00a0emprendi\u00f3 \u00a0el \u00a0recurrente, en tanto, de inmediato desvi\u00f3 el camino y ocup\u00f3 su \u00a0an\u00e1lisis \u00a0en \u00a0tratar \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0Juez \u00a0Penal del Circuito dej\u00f3 de \u00a0analizar \u00a0la prueba en su conjunto, aunque, finalmente, ello tampoco se trat\u00f3 a \u00a0fondo, \u00a0como quiera que el sustrato de la discusi\u00f3n estrib\u00f3 en controvertir la \u00a0credibilidad \u00a0de \u00a0los \u00a0agentes de polic\u00eda -quienes fungieron como afectados con \u00a0los \u00a0hechos- \u00a0pasando \u00a0por \u00a0alto \u00a0que \u00a0ese \u00a0simple \u00a0criterio \u00a0de \u00a0veracidad \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0resulta \u00a0asaz insuficiente en el cometido de verificar la existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0yerro ostensible y trascendente que obligue modificar la decisi\u00f3n de la \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo dem\u00e1s, cuando el impugnante se\u00f1ala \u00a0que \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0los uniformados no ha sido probado por otro medio suasorio, \u00a0olvida \u00a0que \u00a0en \u00a0un \u00a0sistema de libertad probatoria como el que en nuestro pa\u00eds \u00a0impera, \u00a0al \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0se \u00a0llega \u00a0por la v\u00eda del an\u00e1lisis \u00a0racional \u00a0propio \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica y no a trav\u00e9s de criterios matem\u00e1ticos, \u00a0cuantitativos o de valor preestablecido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0ello, \u00a0si \u00a0una \u00a0sola prueba, \u00a0d\u00edgase \u00a0testimonial, comporta suficiente credibilidad y alcances demostrativos, \u00a0ella \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0misma \u00a0puede \u00a0conducir a la certeza que en sede de la Ley 600 de \u00a02000, \u00a0se \u00a0exige \u00a0para \u00a0definir responsabilidad penal, independientemente de que \u00a0otras \u00a0en \u00a0contrario \u00a0se alcen, asomando jur\u00eddicamente inaceptable demandar esa \u00a0especie de prueba de la prueba que ahora reclama el casacionista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0al \u00a0primer cargo \u00a0respecta, \u00a0no \u00a0puede \u00a0el demandante valerse de una causal jam\u00e1s precisada, para \u00a0propender \u00a0por \u00a0su \u00a0particular \u00a0an\u00e1lisis de los medios suasorios y lo que ellos \u00a0determinan, \u00a0desde luego en perspectiva interesada que pasa por alto, como antes \u00a0se \u00a0anot\u00f3, la doble condici\u00f3n de acierto y legalidad de que se halla revestido \u00a0el fallo de primer grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En torno del segundo de los cargos formulados \u00a0por \u00a0el \u00a0censor, s\u00f3lo en apariencia fundamenta su cr\u00edtica al errado raciocinio \u00a0del \u00a0juez \u00a0Ad \u00a0quem, en tanto, para contraponer su visi\u00f3n de lo que las pruebas \u00a0verifican, \u00a0a \u00a0la \u00a0m\u00e1s \u00a0autorizada \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0hace \u00a0suyos \u00a0unos supuestos \u00a0principios \u00a0l\u00f3gicos \u00a0que, \u00a0independientemente de si efectivamente se alzan como \u00a0tales, \u00a0simplemente \u00a0interpreta \u00a0a \u00a0su \u00a0ama\u00f1o \u00a0y \u00a0acomoda \u00a0a \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0previamente \u00a0extractadas \u00a0para, \u00a0finalmente, describir apartada de la l\u00f3gica la \u00a0inferencia que no se compadece con lo que busca hacer valer. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0ocurre, \u00a0para \u00a0ejemplificar, \u00a0cuando \u00a0postula \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 vulneraron \u00a0las \u00a0\u201ctablas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0verdad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0l\u00f3gica\u201d, \u00a0 sustentado \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0otorg\u00f3 \u00a0plena \u00a0veracidad \u00a0a \u00a0lo dicho por los uniformados, sin contrastarlo con \u00a0otros medios de prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0ello \u00a0efectivamente hubiese sucedido, el \u00a0asunto \u00a0remite \u00a0al \u00a0falso juicio de existencia por omisi\u00f3n, o al incumplimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n de analizar en conjunto la prueba, pero ninguna vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0preceptos l\u00f3gicos comporta, en tanto, para seguir con el ejemplo que trae a \u00a0colaci\u00f3n \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0el \u00a0juez \u00a0de \u00a0segundo grado no hace dos afirmaciones \u00a0disonantes \u00a0o \u00a0busca \u00a0que \u00a0una \u00a0se \u00a0soporte en la otra, sino que apenas asevera, \u00a0acorde \u00a0 con \u00a0 los \u00a0 dichos \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 policiales, \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 procesado \u00a0fue \u00a0imprudente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0similar \u00a0manera, \u00a0el impugnante pretende \u00a0fijar \u00a0una \u00a0especie \u00a0de \u00a0camisa \u00a0de fuerza l\u00f3gica en la cual se condensen todas \u00a0las\u00a0 \u00a0omisiones \u00a0o \u00a0yerros \u00a0que \u00a0estima \u00a0posible \u00a0destacar en el fallo, sin \u00a0siquiera \u00a0preocuparse \u00a0por \u00a0citar \u00a0textual \u00a0y \u00a0contextualmente los apartados del \u00a0fallo que presuntamente contienen esas vulneraciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si, \u00a0como \u00a0sucede con el casacionista, se ha \u00a0optado \u00a0por \u00a0recurrir \u00a0a \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0formal \u00a0para desde all\u00ed controvertir los \u00a0argumentos \u00a0que \u00a0sustentan \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0condena, lo menos que pod\u00eda hacer el \u00a0censor \u00a0es \u00a0respetar \u00a0esas \u00a0reglas \u00a0escogidas \u00a0y, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0se \u00a0hac\u00eda \u00a0necesario \u00a0tomar \u00a0en \u00a0concreto \u00a0y \u00a0textualmente \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0del Juez del \u00a0Circuito, \u00a0para contrastarlas con los principios o leyes y as\u00ed demostrar que el \u00a0raciocinio deriva falso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0misma \u00a0falta \u00a0de \u00a0rigor \u00a0conceptual \u00a0se \u00a0presenta \u00a0al momento de explicar las presuntas vulneraciones de las reglas de la \u00a0experiencia \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0cargo \u00a0formuladas, \u00a0dado \u00a0que nunca se referencia de \u00a0d\u00f3nde \u00a0provienen \u00a0las notas de generalidad y reiteraci\u00f3n (de la esencia de las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0para \u00a0que \u00a0puedan \u00a0tomarse como tales), o c\u00f3mo se \u00a0obtiene \u00a0y \u00a0cu\u00e1l \u00a0es \u00a0la \u00a0cuantificaci\u00f3n \u00a0concreta \u00a0de \u00a0los \u00a0porcentajes\u00a0 \u00a0enunciados \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0se\u00f1alar \u00a0 que \u00a0 \u201cla \u00a0experiencia \u00a0en \u00a0estos \u00a0casos de accidente automovil\u00edstico nos \u00a0indica \u00a0que \u00a0en \u00a0mayor \u00a0porcentaje el que choca por detr\u00e1s, casi siempre ocurre \u00a0porque \u00a0no ha guardado la distancia con relaci\u00f3n al veh\u00edculo de adelante, o en \u00a0otros \u00a0caso es por exceso de velocidad que le impide maniobrar de forma adecuada \u00a0ante \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0emergencia. \u00a0 Otro \u00a0 porcentaje \u00a0 indica \u00a0 inexperiencia \u00a0 en \u00a0 la \u00a0conducci\u00f3n\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Algo \u00a0similar \u00a0es \u00a0dable \u00a0predicar \u00a0de \u00a0la \u00a0aseveraci\u00f3n \u00a0referida \u00a0a que necesariamente, para condenar a su asistido legal, \u00a0deber\u00eda \u00a0demostrarse \u00a0que posee \u00e9ste una personalidad desviada, pues, obvio se \u00a0alza, \u00a0no \u00a0es \u00a0esa \u00a0una condici\u00f3n inherente a la ejecuci\u00f3n de un delito. Mucho \u00a0menos, \u00a0si \u00a0lo \u00a0investigado es el comportamiento imprudente de quien se dedica a \u00a0la conducci\u00f3n de motocicletas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La sola lectura del planteamiento argumental \u00a0verifica \u00a0que \u00a0lejos de constituir, las aseveraciones, reglas de la experiencia, \u00a0corresponden \u00a0apenas a las inferencias interesadas que hace el recurrente acerca \u00a0de \u00a0las \u00a0posibles razones del accidente, desde luego contrarias a las efectuadas \u00a0por el Juez Ad\u00a0 quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, el demandante cita un apartado \u00a0del \u00a0fallo \u00a0donde se resume lo expresado por la primera instancia, para de all\u00ed \u00a0despejar \u00a0que \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta representada en un falso \u00a0juicio de existencia por suposici\u00f3n de prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es claro, para la Sala, que lo destacado por \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0tiene una naturaleza y efectos distintos a los que comporta el \u00a0cargo \u00a0propuesto, \u00a0pues, \u00a0si \u00a0de \u00a0verdad \u00a0el \u00a0Juez Penal del Circuito, entendi\u00f3 \u00a0inadecuadamente \u00a0los \u00a0argumentos tomados en cuenta por la primera instancia para \u00a0absolver, \u00a0ello \u00a0de \u00a0ninguna \u00a0manera \u00a0conduce \u00a0a significar sustentada en prueba \u00a0inexistente la condena a rengl\u00f3n seguido proferida por el Ad quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para que el cargo tuviese buena fortuna en su \u00a0fundamentaci\u00f3n, \u00a0era \u00a0menester \u00a0delimitar \u00a0cu\u00e1l \u00a0en concreto fue el fundamento \u00a0probatorio \u00a0de \u00a0la sentencia de segundo grado, transcribiendo textualmente, dado \u00a0que \u00a0se trata de un yerro objetivo (el de presumir la prueba), el apartado donde \u00a0se \u00a0se\u00f1ala \u00a0un \u00a0espec\u00edfico \u00a0medio \u00a0suasorio \u00a0jam\u00e1s \u00a0aportado legal, regular y \u00a0oportunamente a la actuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Porque, importa destacar, si lo criticado es \u00a0que \u00a0lo analizado probatoriamente por el sentenciador, resulta insuficiente para \u00a0soportar \u00a0la \u00a0condena, \u00a0el camino no puede ser el del falso juicio de existencia \u00a0por \u00a0 suposici\u00f3n, \u00a0 sino \u00a0 la \u00a0 v\u00eda \u00a0 algo \u00a0 m\u00e1s \u00a0 procelosa \u00a0 del \u00a0error \u00a0de \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y si, como aqu\u00ed entroniza el censor, lo que \u00a0se \u00a0trata \u00a0es \u00a0de \u00a0advertir una supuesta disonancia entre lo que dijo la primera \u00a0instancia \u00a0y \u00a0lo \u00a0que \u00a0de \u00a0ello \u00a0entendi\u00f3 \u00a0la segunda, no basta con se\u00f1alar la \u00a0imprecisi\u00f3n, \u00a0sino \u00a0que \u00a0es \u00a0necesario \u00a0verificar \u00a0la \u00a0trascendencia del yerro, \u00a0definiendo \u00a0c\u00f3mo \u00a0ello \u00a0incidi\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0final, al punto de obligar \u00a0modificarla o, cuando menos, morigerar sus efectos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como ello no fue objeto de argumentaci\u00f3n por \u00a0parte \u00a0del \u00a0recurrente, \u00a0quien \u00a0aprovech\u00f3 \u00a0el \u00a0cargo \u00a0para \u00a0buscar \u00a0hacer \u00a0m\u00e1s \u00a0contundentes \u00a0las \u00a0razones \u00a0esgrimidas \u00a0por \u00a0la \u00a0primera \u00a0instancia en pro de la \u00a0absoluci\u00f3n, ostensibles asoman las falencias de fundamentaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, la carencia de sustentaci\u00f3n \u00a0adecuada \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda y, primordialmente, la completa ausencia de argumentos \u00a0que \u00a0 demuestren \u00a0 necesaria \u00a0 la \u00a0v\u00eda \u00a0discrecional, \u00a0se \u00a0erigen \u00a0en \u00a0factores \u00a0ineludibles \u00a0que \u00a0tornan \u00a0imperiosa su inadmisi\u00f3n, como quiera que, adem\u00e1s, no \u00a0se \u00a0observan \u00a0violaciones \u00a0a \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales, que obliguen conocer de \u00a0oficio lo actuado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R E S U E L V E \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0INADMITIR \u00a0 la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0en el proceso que por el \u00a0delito \u00a0de \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0culposas, culmin\u00f3 en las instancias con fallo \u00a0condenatorio en contra de DIEGO VAR\u00d3N REINOSO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 \u00a0 \u00a0notif\u00edquese \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIA \u00a0 \u00a0DEL \u00a0 \u00a0ROSARIO \u00a0 GONZALEZ \u00a0 DE \u00a0LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SIGIFREDO \u00a0 \u00a0 ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JULIO \u00a0 \u00a0ENRIQUE \u00a0 \u00a0SOCHA \u00a0SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0J. \u00a0IB\u00c1\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JAVIER \u00a0 DE \u00a0 JES\u00daS \u00a0ZAPATA \u00a0ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n.\u00b0 33382 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0 Aprobado Acta No. 73. \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0diez \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a0dos mil \u00a0diez. \u00a0\u00a0 V I S T O S \u00a0 Se \u00a0pronuncia la Sala sobre la admisibilidad \u00a0formal \u00a0de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":["post-20709","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-18"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20709","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20709"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20709\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20709"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20709"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20709"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}