{"id":2021,"date":"2023-09-07T21:28:16","date_gmt":"2023-09-07T21:28:16","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/14091j\/"},"modified":"2023-09-07T21:28:16","modified_gmt":"2023-09-07T21:28:16","slug":"14091j","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/14091j\/","title":{"rendered":"14091j"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No. 14091 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 125 (VIII-25-99) \u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0veintisiete \u00a0de \u00a0agosto de mil novecientos noventa y nueve. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Se pronuncia la Sala sobre la admisibilidad de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por el defensor de RAUL ANTONIO QUINTERO \u00a0MARTINEZ, \u00a0contra la sentencia proferida el 27 de junio de 1.997 por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Villavicencio que confirm\u00f3 la dictada en primera instancia por el \u00a0Juzgado \u00a0Penal del Circuito de Acac\u00edas (Meta), por medio de la cual se conden\u00f3 \u00a0a \u00a0este \u00a0procesado, \u00a0a \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Aurelio \u00a0Clavijo \u00a0Guti\u00e9rrez \u00a0y a H\u00e9ctor Gonzalo \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0a la pena principal de 25 a\u00f1os de prisi\u00f3n, la accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de derechos y funciones p\u00fablicas y al pago de los perjuicios \u00a0materiales y morales como coautores del delito de homicidio simple. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS: \u00a0<\/p>\n<p>Ocurrieron hacia las 5:30 de la madrugada del \u00a017 \u00a0de \u00a0octubre de 1.994 en el per\u00edmetro urbano de Acac\u00edas (Meta), momentos en \u00a0que \u00a0Luis \u00a0Alejandro \u00a0Pantoja \u00a0Parra, \u00a0Edurdo \u00a0Campos \u00a0Sanabria, \u00a0Leonardo Ortiz \u00a0Rivera, \u00a0Daniel \u00a0Silva \u00a0Caballero \u00a0y Vidal V\u00e1squez buscaban transporte hacia la \u00a0ciudad \u00a0de \u00a0Villavicencio, \u00a0habi\u00e9ndose \u00a0cruzado \u00a0con \u00a0H\u00e9ctor Gonzalo Mart\u00ednez \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0 Ra\u00fal \u00a0 Antonio \u00a0 Quintero \u00a0 Mart\u00ednez \u00a0y \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Aurelio \u00a0Clavijo \u00a0Guti\u00e9rrez, \u00a0a \u00a0quienes \u00a0los \u00a0acompa\u00f1aban varias mujeres con destino al bar Las \u00a0Tertulias, \u00a0suscit\u00e1ndose una ri\u00f1a entre los dos grupos a causa de unos piropos \u00a0desobligantes \u00a0que lanzaran los primeros a las acompa\u00f1antes de los segundos, en \u00a0donde \u00a0Pantoja \u00a0Parra \u00a0sufri\u00f3 \u00a0\u201chematoma epidural en fosa posterior izquierda \u00a0severo \u00a0debido a trauma contundente en el cr\u00e1neo\u201d, a causa de lo cual muri\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Como \u00a0cargo principal y al amparo de la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 del C.P.P., acusa el demandante el fallo de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0\u201cpor violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, por error de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0del \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad\u201d \u00a0debido \u00a0a errores en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba, siendo las normas medio quebrantadas los art\u00edculos \u00a0247, \u00a0254 \u00a0y \u00a0294 \u00a0del C.P.P. y las sustanciales los art\u00edculos 2,5, 21,36 y 323 \u00a0del C.P.. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0demostrar \u00a0esta \u00a0censura, \u00a0recuerda que \u00a0desde \u00a0que \u00a0se profiri\u00f3 la resoluci\u00f3n acusatoria se ha sostenido que el ataque \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima se produjo al un\u00edsono por los tres sindicados, apoy\u00e1ndose para \u00a0ello \u00a0en \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de Esperanza Virgen, Eduardo Campos, Leonardo Ortiz, \u00a0Daniel \u00a0Silva, \u00a0Ana \u00a0Milena Bland\u00f3n, la doctora Elizabeth Eslava Mej\u00eda y Laura \u00a0Jimena \u00a0Mar\u00edn, \u00a0quienes \u00a0relataron \u00a0que \u00a0el \u00a0hoy occiso fue atacado frente a un \u00a0parqueadero \u00a0y \u00a0despu\u00e9s \u00a0sobre \u00a0la \u00a0calzada \u00a0de \u00a0la \u00a0calle, siendo golpeado con \u00a0garrote \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado \u00a0H\u00e9ctor \u00a0Gonzalo \u00a0Mart\u00ednez y con piedras por Ra\u00fal \u00a0Antonio \u00a0Quintero \u00a0Mart\u00ednez, \u00a0mientras \u00a0gritaba \u00a0\u201cmaten \u00a0a \u00a0ese \u00a0hijueputa\u201d \u00a0impidiendo \u00a0con \u00a0piedras \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima fuese defendida por sus compa\u00f1eros, \u00a0llegando \u00a0hasta \u00a0pegarle con un palo y darle patadas, como lo afirman algunos de \u00a0los testigos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta tesis, dice, se sostuvo hasta en el fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0en donde si bien se hace una apreciaci\u00f3n integral de la \u00a0prueba \u00a0conforme lo dispone el art\u00edculo 254 del C.P.P., se \u201cdistorsiona en su \u00a0conjunto\u201d, \u00a0incurriendo \u00a0en un falso juicio de identidad, pues no obstante que \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0protocolo \u00a0de \u00a0necropsia \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0muri\u00f3 \u00a0a \u00a0causa \u00a0de \u00a0trauma \u00a0craneoencef\u00e1lico, \u00a0se \u00a0admite \u00a0que \u00a0la \u00a0\u00fanica persona que atac\u00f3 con garrote a \u00a0Luis \u00a0Alejandro \u00a0Pantoja \u00a0Parra fue Jos\u00e9 Aurelio Clavijo Guti\u00e9rrez, llegando a \u00a0la \u00a0err\u00f3nea \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de que QUINTERO MARTINEZ es coautor de tal hecho, por \u00a0cuanto \u00a0en \u00a0la resoluci\u00f3n acusatoria se le dio credibilidad a la versi\u00f3n falaz \u00a0de la \u201cmeretriz\u201d\u00a0 Esperanza Virgen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Continuando \u00a0con la cr\u00edtica a la resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0sostiene \u00a0que all\u00ed se afirm\u00f3 desde un comienzo que fueron los \u00a0tres \u00a0sindicados \u00a0los \u00a0que \u00a0atacaron \u00a0a \u00a0Pantoja \u00a0Parra frente a la puerta donde \u00a0funcion\u00f3 \u00a0una \u00a0ferreter\u00eda, \u00a0sin \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta el testimonio de la doctora \u00a0Elizabeth \u00a0Eslava \u00a0y Laura Mej\u00eda quienes manifestaron que debajo del balc\u00f3n de \u00a0su \u00a0residencia \u00a0solo \u00a0salieron dos agresores, pues a pesar de tales versiones se \u00a0le dio credibilidad a las que afirman lo contrario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0los \u00a0fallos de instancia, se queja que se \u00a0les \u00a0hubiese \u00a0dado \u00a0entera \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0los \u00a0testimonios de las prostitutas \u00a0Esperanza \u00a0Virgen \u00a0y Ana Milena Bland\u00f3n para concluir, unas veces, que QUINTERO \u00a0MARTINEZ \u00a0fue quien le dio patadas en la cabeza al occiso, y otras, que los tres \u00a0procesados actuaron con unidad de designio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este sentido, dice no compartir la fuerza \u00a0incriminatoria \u00a0que merecieron estas deponentes a pesar de su condici\u00f3n moral y \u00a0social, \u00a0calificando \u00a0sus testimonios de incoherentes, incongruentes, equ\u00edvocos \u00a0y \u00a0temerarios, \u00a0porque \u00a0Esperanza \u00a0Virgen \u00a0neg\u00f3 \u00a0ser \u00a0la \u00a0concubina \u00a0de Clavijo \u00a0Guti\u00e9rrez, \u00a0contradici\u00e9ndose \u00a0adem\u00e1s, \u00a0al \u00a0afirmar \u00a0primero \u00a0que fue QUINTERO \u00a0MARTINEZ \u00a0quien golpe\u00f3 a la v\u00edctima en la cabeza con una piedra y despu\u00e9s que \u00a0fue \u00a0Clavijo, \u00a0y \u00a0Ana \u00a0Milena Bland\u00f3n tampoco es veraz en su versi\u00f3n sobre los \u00a0hechos \u00a0porque \u00a0est\u00e1 guiada por el inter\u00e9s de proteger a su jefe de labores, o \u00a0sea \u00a0Clavijo \u00a0Guti\u00e9rrez, \u00a0procediendo \u00a0de inmediato a citar doctrina extranjera \u00a0sobre \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n probatoria teniendo en cuenta las condiciones morales del \u00a0testigo, \u00a0para concluir que los mismos no se tuvieron en cuenta en los fallos de \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Refuta \u00a0tambi\u00e9n la conclusi\u00f3n en el sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0fue \u00a0QUINTERO \u00a0MARTINEZ \u00a0quien \u00a0hizo caer a Pantoja Parra para despu\u00e9s \u00a0darle \u00a0de \u00a0puntapi\u00e9s \u00a0en \u00a0la \u00a0cabeza, quien, para el Tribunal, seg\u00fan su propio \u00a0relato, \u00a0vest\u00eda \u00a0pantal\u00f3n \u00a0y camisa oscura, desconociendo que \u00e9ste manifest\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0que \u00a0para \u00a0el momento de los hechos llevaba \u00a0puestas \u00a0una \u00a0camisa \u00a0y un pantal\u00f3n \u201ccomo azulita tirando a blanco\u201d, siendo \u00a0H\u00e9ctor \u00a0Gonzalo \u00a0Mart\u00ednez \u00a0el que expuso ten\u00eda un buso caf\u00e9 oscuro o verde y \u00a0un \u00a0jeans caf\u00e9 oscuro, constataciones que, dice, la Corte encontrar\u00e1 acertadas \u00a0al \u00a0confrontarlas \u00a0con la versi\u00f3n de la Juez Elizabeth Eslava, quien presenci\u00f3 \u00a0los \u00a0hechos \u00a0por \u00a0haber \u00a0ocurrido \u00a0debajo \u00a0del \u00a0balc\u00f3n \u00a0de \u00a0su residencia, cuyo \u00a0testimonio \u00a0analiza \u00a0en \u00a0detalle \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0tiene \u00a0que ver con la descripci\u00f3n \u00a0f\u00edsica \u00a0del sujeto al que se\u00f1ala como propinador de los puntapi\u00e9s y al que se \u00a0refiere \u00a0 como \u00a0 alto \u00a0 y \u00a0 fornido, \u00a0 caracter\u00edstica \u00a0que \u00a0no \u00a0posee \u00a0QUINTERO \u00a0MARTINEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0entonces, \u00a0que no est\u00e1 probado en el \u00a0proceso \u00a0que su defendido act\u00fao de com\u00fan acuerdo con los otros dos compa\u00f1eros \u00a0de \u00a0causa \u00a0para \u00a0darle muerte a Alejandro Pantoja Parra, ni mucho menos que haya \u00a0propiciado \u00a0el \u00a0golpe mortal, no siendo posible predicar una coautoria impropia, \u00a0ya \u00a0que \u00a0el \u00a0\u201csolo hecho de lanzarle piedras a otras personas no constituye la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0una empresa criminal, y en ese sentido se ha violado el Art\u00edculo \u00a02\u00ba \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0como \u00a0que \u00a0la \u00a0responsabilidad penal es estrictamente \u00a0personal, \u00a0pues \u00a0no \u00a0todas \u00a0las \u00a0veces \u00a0que \u00a0se \u00a0presenta \u00a0una reyerta todos los \u00a0integrantes \u00a0ser\u00e1n \u00a0copart\u00edcipes de un delito mayor que otra persona diferente \u00a0comete, \u00a0como \u00a0que, \u00a0se \u00a0transgrede \u00a0el nexo de relaci\u00f3n causal de que habla la \u00a0norma en cita\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0concluye \u00a0que \u00a0no \u00a0pueden \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0participantes \u00a0de \u00a0la trifulca responder por la personal decisi\u00f3n de Clavijo de \u00a0desarmar \u00a0y \u00a0agredir \u00a0salvajemente \u00a0a \u00a0la v\u00edctima, porque de conformidad con lo \u00a0dispuesto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a05\u00ba \u00a0del \u00a0Estatuto \u00a0Sustantivo \u00a0est\u00e1 proscrita la \u00a0responsabilidad \u00a0objetiva. \u00a0Por \u00a0ello, \u00a0agrega, \u00a0su \u00a0defendido, a lo sumo, ser\u00e1 \u00a0responsable \u00a0de haber lanzado piedras a los amigos del occiso para defenderse de \u00a0las \u00a0que \u00a0aquellos \u00a0a \u00a0su vez le tiraban, constituyendo error de hecho por falso \u00a0juicio \u00a0de identidad sostener que a partir de ese hecho se puede estructurar una \u00a0coautor\u00eda impropia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Implica entonces lo anterior, que se aplicaron \u00a0indebidamente \u00a0los art\u00edculos 2\u00ba, 5\u00ba, 21, 36 y 323 del C.P., pues de no mediar \u00a0tales \u00a0yerros \u00a0desde la resoluci\u00f3n acusatoria, no se habr\u00eda proferido fallo de \u00a0condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Tambi\u00e9n con sustento en el cuerpo segundo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera de casaci\u00f3n, acusa el demandante, de manera subsidiaria \u00a0el \u00a0fallo ad quem, de violar indirectamente la ley sustancial por error de hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0pues, a su juicio, \u201cla sentencia impugnada \u00a0ignor\u00f3 \u00a0la \u00a0existencia de la duda que existe en el c\u00famulo de pruebas allegadas \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0y \u00a0no \u00a0obstante tal situaci\u00f3n resolvi\u00f3 afectando a mi defendido, \u00a0vale \u00a0decir, \u00a0se \u00a0desconoci\u00f3 la situaci\u00f3n f\u00e1ctica condicionante del art\u00edculo \u00a0445 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0procedimiento \u00a0Penal\u201d. \u00a0vulner\u00e1ndose \u00a0tambi\u00e9n \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0247, 254, 294 y 445 del C.P.P. y como sustanciales el 2\u00ba, 5\u00ba, 36 y \u00a0323 del C.P.. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0rengl\u00f3n \u00a0seguido, \u00a0precisa, \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0se tuvieron como supuestos f\u00e1cticos, que los tres \u00a0procesados \u00a0atacaron \u00a0a \u00a0Pantoja \u00a0Parra \u00a0desde que comenz\u00f3 la gresca debajo del \u00a0balc\u00f3n \u00a0de la residencia de la Juez Eslava Mej\u00eda, que el \u00fanico que atac\u00f3 con \u00a0el \u00a0garrote a la v\u00edctima fue Clavijo y su vez, pero con base en los testimonios \u00a0de \u00a0la \u00a0citada \u00a0Juez, \u00a0su hija Laura Jimena, Eduardo Campos Sanabria, Ana Milena \u00a0Bland\u00f3n, \u00a0Leonardo \u00a0Ortiz \u00a0y \u00a0Daniel \u00a0Silva \u00a0Quintero \u00a0se concluy\u00f3 que Gonzalo \u00a0Mart\u00ednez \u00a0y Quintero Mart\u00ednez lo atacaron con piedras y puntapi\u00e9s, los cuales \u00a0califica \u00a0de \u00a0interesados \u00a0pues los dos \u00faltimos eran amigos de la v\u00edctima y la \u00a0se\u00f1ora Bland\u00f3n es mujer de vida licenciosa y amante de Clavijo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reitera \u00a0lo sostenido en el cargo anterior en \u00a0cuanto \u00a0a la versi\u00f3n de la Juez Eslava Mej\u00eda sobre el n\u00famero de atacantes que \u00a0vio \u00a0salir \u00a0debajo \u00a0del \u00a0balc\u00f3n \u00a0de su casa, la ropa que vest\u00eda y el largo del \u00a0cabello \u00a0de \u00a0los mismos, con lo que no queda duda que el autor del homicidio fue \u00a0Clavijo \u00a0Guti\u00e9rrez \u00a0y \u00a0que \u00a0la persona que le daba puntapi\u00e9s a la v\u00edctima era \u00a0H\u00e9ctor \u00a0 \u00a0Gonzalo \u00a0 Mart\u00ednez, \u00a0 sin \u00a0 que \u00a0 en \u00a0 ello \u00a0 participara \u00a0 QUINTERO \u00a0MARTINEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asimismo, pasa a referirse a lo que sobre este \u00a0aspecto \u00a0manifestaron \u00a0los \u00a0testigos \u00a0Eduardo \u00a0Campos, Esperanza Virgen Murillo, \u00a0Daniel \u00a0Silva, \u00a0Ana \u00a0Milena Bland\u00f3n y Laura Jimena Marin Eslava, coligiendo que \u00a0como \u00a0 ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0descripciones \u00a0que \u00a0hacen \u00a0del \u00a0victimario \u00a0corresponde \u00a0exactamente \u00a0a \u00a0la \u00a0de \u00a0QUINTERO \u00a0MARTINEZ, \u00a0la prueba es confusa y por ende, se \u00a0presenta \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0duda \u00a0 \u00a0razonable \u00a0 que \u00a0 debe \u00a0 resolverse \u00a0 a \u00a0 favor \u00a0 del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 \u00faltimo \u00a0solicita \u00a0que \u00a0de \u00a0prosperar \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0los cargos formulados, se case el fallo impugnado absolviendo al \u00a0procesado y ordenando su libertad inmediata. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES: \u00a0<\/p>\n<p>1. Es la nauturaleza de excepcional y rogativo \u00a0de \u00a0este \u00a0recurso \u00a0la \u00a0que \u00a0impone al demandante el cumplimiento de una serie de \u00a0exigencias \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0y \u00a0de \u00a0estricto \u00a0rigor \u00a0l\u00f3gico \u00a0para \u00a0la \u00a0proposici\u00f3n y \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0los \u00a0motivos \u00a0de \u00a0reparo \u00a0al \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0habi\u00e9ndose \u00a0agotado previamente las instancias ordinarias, es s\u00f3lo a partir de \u00a0una \u00a0seria \u00a0y \u00a0coherente demostraci\u00f3n de los yerros que de no haber mediado, la \u00a0decisi\u00f3n ser\u00eda diferente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed, \u00a0que solo por los motivos expresa y \u00a0taxativamente \u00a0fijados por el legislador, es posible el ataque extraordinario de \u00a0un \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0pues de no ser as\u00ed, se desbordar\u00eda no s\u00f3lo la \u00a0naturaleza \u00a0y \u00a0alcances \u00a0de \u00a0este \u00a0medio \u00a0impugnatorio, \u00a0sino \u00a0que carecer\u00eda de \u00a0sentido \u00a0el principio de acierto y legalidad que ampara a los fallos judiciales, \u00a0pues \u00a0a \u00a0tal \u00a0estadio \u00a0se llega una vez cumplido todo un rito procesal en el que \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0intervinientes \u00a0han \u00a0tenido \u00a0plena \u00a0libertad \u00a0en las instancias de \u00a0exponer \u00a0sus \u00a0divergencias \u00a0y \u00a0de \u00a0hacer \u00a0los cuestionamientos de tipo f\u00e1ctico, \u00a0probatorio \u00a0o \u00a0jur\u00eddico a que haya lugar, lo que no es procedente en esta sede, \u00a0pues \u00a0los juicios sobre la legalidad del fallo se circunscriben, como se dijo, a \u00a0los previstos en las causales de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. La demanda objeto de revisi\u00f3n por la Sala, \u00a0formula \u00a0como \u00a0cargo \u00a0principal \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0por el Tribunal de \u00a0Villavicencio, \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de los art\u00edculos 2, 5, 36, 323 del C.P. \u00a0que \u00a0considera \u00a0indebidamente aplicados a causa de errores en la apreciaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0prueba por error de hecho por falso juicio de identidad, lo cual en estricto \u00a0rigor, \u00a0entra\u00f1a \u00a0una contradicci\u00f3n t\u00e9cnico sustancial que hace inatendible la \u00a0censura, \u00a0 pues \u00a0 dicho \u00a0motivo \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0s\u00f3lo \u00a0permite \u00a0la \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0entre la ley en si misma y el fallo, bien porque el sentenciador \u00a0la \u00a0aplic\u00f3 \u00a0indebidamente, \u00a0la \u00a0dej\u00f3 de aplicar o le dio un alcance inusitado, \u00a0sin \u00a0que \u00a0sea \u00a0objeto \u00a0de cuestionamiento alguno el aspecto f\u00e1ctico probatorio, \u00a0puesto que la discusi\u00f3n es de orden estrictamente jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, y aunque se tratase de un lapsus \u00a0calami \u00a0del \u00a0demandante, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de que al precisar que se trata de un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0originado en la valoraci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0para \u00a0colegir \u00a0que se est\u00e1 refiriendo a la violaci\u00f3n indirecta de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0tampoco resulta admisible la demanda, ya que no solo su cr\u00edtica parte \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, \u00a0dejando \u00a0de \u00a0lado que es de la esencia de este \u00a0recurso \u00a0su procedencia exclusiva contra el fallo de segunda instancia, no atina \u00a0en \u00a0concretar \u00a0en \u00a0qu\u00e9 sentido el sentenciador false\u00f3 la prueba o distorsion\u00f3 \u00a0su \u00a0contenido \u00a0objetivo, como que lo que denomina falsos juicios de identidad no \u00a0son \u00a0m\u00e1s que el reflejo de las conclusiones a que llega desde su personal forma \u00a0de \u00a0valorar \u00a0los \u00a0diferentes \u00a0medios de prueba y que confrontados con los que se \u00a0plasmaron \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0desde \u00a0su \u00a0\u00f3ptica \u00a0defensiva, desde luego, no le \u00a0satisfacen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0centra \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0su \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0en \u00a0una ac\u00e9rrima cr\u00edtica a la credibilidad que merecieron para los \u00a0juzgadores \u00a0las \u00a0versiones \u00a0de \u00a0Esperanza \u00a0Virgen \u00a0y \u00a0Ana Milena Bland\u00f3n cuando \u00a0afirmaron \u00a0bajo \u00a0juramento \u00a0que \u00a0QUINTERO \u00a0MARTINEZ \u00a0fue una de las personas que \u00a0atacaron \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima, demeritando su fuerza incriminatoria con el argumento \u00a0de \u00a0que \u00a0su condici\u00f3n social y moral, de suyo descarta la posibilidad de que se \u00a0apresten \u00a0a \u00a0la \u00a0verdad, \u00a0cuando \u00a0ha \u00a0debido, \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0preferirse \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la doctora Elizabeth Eslava Mej\u00eda en cuanto refiere que s\u00f3lo \u00a0vio \u00a0a \u00a0dos atacantes, cuyas descripciones no se ajustan a la de este procesado, \u00a0pues \u00a0toda \u00a0la \u00a0prueba \u00a0demuestra que quien caus\u00f3 la muerte a Pantoja Parra fue \u00a0Aurelio Clavijo Guti\u00e9rrez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, se enfrasca el demandante en un empe\u00f1o \u00a0inane \u00a0de \u00a0sacar avante y a toda costa su tesis de que no fue QUINTERO MEJIA uno \u00a0de \u00a0los \u00a0agresores, \u00a0limit\u00e1ndose \u00a0a \u00a0confrontar los testimonios relacionados en \u00a0precedencia \u00a0y \u00a0el \u00a0de \u00a0Laura \u00a0Jimena \u00a0Mar\u00edn, dejando de lado no s\u00f3lo el vigor \u00a0probatorio \u00a0de \u00a0las \u00a0dem\u00e1s pruebas en que se sustent\u00f3 el fallo, sino desviando \u00a0el \u00a0ataque \u00a0hacia \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por falso juicio de convicci\u00f3n, pues \u00a0pretende \u00a0tarifar \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0que, \u00a0a su juicio, deb\u00edan tener cada uno de los \u00a0diferentes \u00a0testimonios, \u00a0desconociendo \u00a0que \u00a0hace \u00a0ya \u00a0varios \u00a0lustros \u00a0nuestro \u00a0sistema \u00a0procesal \u00a0penal \u00a0se \u00a0rige \u00a0por \u00a0el \u00a0de \u00a0la libre apreciaci\u00f3n racional, \u00a0limitando \u00a0al juez a las reglas de la l\u00f3gica, la ciencia y la experiencia, cuya \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0no \u00a0denuncia el demandante, sino que confronta con la que desde su \u00a0perspectiva, aplica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0 Adem\u00e1s, \u00a0 contradictoria \u00a0resulta \u00a0su \u00a0exposici\u00f3n \u00a0argumentativa cuando despu\u00e9s de esforzarse por demostrar que no es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0QUINTERO \u00a0MARTINEZ \u00a0haya \u00a0hecho \u00a0parte de las personas que atacaron \u00a0mortalmente \u00a0a \u00a0la v\u00edctima, denotando su ajenidad en los hechos, culmina en una \u00a0serie \u00a0de \u00a0inusitadas \u00a0apreciaciones \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la \u00a0coautor\u00eda impropia y la \u00a0proscripci\u00f3n \u00a0de la responsabilidad objetiva, sobre la consideraci\u00f3n de que si \u00a0aqu\u00e9l \u00a0particip\u00f3 \u00a0lanz\u00e1ndole \u00a0piedras a los amigos de Pantoja Parra, s\u00f3lo es \u00a0responsable \u00a0de \u00a0eso y no de la muerte porque no fue \u00e9l quien propin\u00f3 el golpe \u00a0mortal, \u00a0con lo cual no demuestra la presencia de yerro alguno con incidencia en \u00a0el \u00a0 fallo, \u00a0 sino \u00a0 confusiones \u00a0 conceptuales \u00a0 en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la \u00a0teor\u00eda \u00a0del \u00a0delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0La \u00a0misma \u00a0consideraci\u00f3n merece el cargo \u00a0subsidiario \u00a0que \u00a0presenta \u00a0el \u00a0demandante \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0error \u00a0de hecho por falso juicio de identidad, al aducir que el \u00a0sentenciador \u00a0 desconoci\u00f3 \u00a0 la \u00a0 duda \u00a0existente \u00a0en \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0ya \u00a0que \u00a0se \u00a0reduce \u00a0nuevamente \u00a0a su personal \u00a0cr\u00edtica \u00a0sobre \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0que \u00a0el fallador otorg\u00f3 a los testimonios de \u00a0Eduardo \u00a0Campos \u00a0Sanabria, \u00a0Leonardo \u00a0Ort\u00edz y Daniel Silva Quintero, amigos del \u00a0occiso, \u00a0y \u00a0de \u00a0Ana \u00a0Milena \u00a0Bland\u00f3n a cuya versi\u00f3n le resta veracidad por ser \u00a0prostituta, \u00a0limit\u00e1ndose \u00a0a confrontarlas con el testimonio de Elizabeth Eslava \u00a0a \u00a0quien \u00a0considera \u00a0debi\u00f3 \u00a0d\u00e1rsele entera credibilidad, independientemente de \u00a0que \u00a0otros testigos de los hechos refirieran otra cosa, pues aqu\u00e9llos mienten y \u00a0\u00e9sta dice la verdad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0tal exposici\u00f3n en manera alguna pone de \u00a0manifiesto \u00a0la \u00a0existencia de la duda y mucho menos su desconocimiento por parte \u00a0del \u00a0fallador \u00a0debido \u00a0a \u00a0yerros de valoraci\u00f3n probatoria por falsos juicios de \u00a0identidad, \u00a0ya que la mera confrontaci\u00f3n de criterios no implica la distorsi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0el \u00a0demandante \u00a0hace \u00a0una cr\u00edtica libre de la \u00a0sentencia, \u00a0poniendo \u00a0a consideraci\u00f3n de la Corte sus propias conclusiones como \u00a0si \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0este \u00a0extraordinario \u00a0recurso \u00a0se \u00a0accediese \u00a0a \u00a0una tercera \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tales razones se rechazar\u00e1 in limine la \u00a0demanda \u00a0presentada a nombre de RAUL ANTONIO QUINTERO MARTINEZ y en consecuencia \u00a0se \u00a0declarar\u00e1 \u00a0desierto el recurso, advirti\u00e9ndose desde ya, que de conformidad \u00a0con \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0197 \u00a0del \u00a0C.P.P. contra esta decisi\u00f3n no \u00a0procede recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0De \u00a0otra \u00a0parte, y como se observa que al \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0H\u00e9ctor \u00a0Gonzalo \u00a0Mart\u00ednez \u00a0Rodr\u00edguez tambi\u00e9n se le \u00a0concedi\u00f3 \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0que \u00a0interpusiera \u00a0oportunamente, sin que \u00a0hubiese \u00a0presentado \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0demanda \u00a0durante el traslado que se le \u00a0corri\u00f3 \u00a0con \u00a0tal \u00a0fin, \u00a0sin \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0se \u00a0pronunciara al respecto, se \u00a0proceder\u00e1 a declararlo desierto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA DE \u00a0JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Rechazar \u00a0in limine la demanda presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0RAUL ANTONIO QUINTERO MARTINEZ y en consecuencia declarar \u00a0desierto \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n interpuesto contra la sentencia proferida el \u00a027 de junio de 1.997, por el tribunal Superior de Villavicencio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Declarar desierto el recurso de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto por el defensor de HECTOR GONZALO MARTINEZ RODRIGUEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede \u00a0recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 comun\u00edquese, \u00a0 c\u00famplase \u00a0 y \u00a0devu\u00e9lvase al Tribunal de origen \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 JORGE \u00a0ENRIQUE \u00a0CORDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 GALVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 \u00a0MANTILLA \u00a0 \u00a0NOUGUES\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS EDUARDO MEJIA ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 PEREZ \u00a0PINZON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No. 14091 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE \u00a0 Aprobado Acta No. 125 (VIII-25-99) \u00a0 Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0D.C., \u00a0veintisiete \u00a0de \u00a0agosto de mil novecientos noventa y nueve. \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Se pronuncia la Sala sobre la admisibilidad de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-2021","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-7"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2021","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2021"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2021\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2021"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2021"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2021"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}