{"id":20143,"date":"2023-09-11T22:52:42","date_gmt":"2023-09-11T22:52:42","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/2956510-08-10\/"},"modified":"2023-09-11T22:52:42","modified_gmt":"2023-09-11T22:52:42","slug":"2956510-08-10","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/2956510-08-10\/","title":{"rendered":"29565(10-08-10)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n.\u00ba 29565 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado \u00a0 Acta \u00a0 N\u00b0 \u00a0256 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., diez (10) \u00a0de agosto de dos mil diez (2010). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve \u00a0la \u00a0Sala \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0contra \u00a0la sentencia proferida el 9 de agosto de \u00a02007 \u00a0por el Tribunal Superior de Cartagena, que conden\u00f3 a Jos\u00e9 Germ\u00e1n Lacayo \u00a0Cuesta, \u00a0junto \u00a0con \u00a0Pedro \u00a0Eloy Blanco Cabrera, a las penas de 48 y 37 meses de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0 respectivamente, \u00a0 al \u00a0 encontrarlos \u00a0 responsables \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0hurto \u00a0 \u00a0 \u00a0 calificado \u00a0 \u00a0 \u00a0agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS\u00a0 \u00a0 Y\u00a0 \u00a0 ACTUACI\u00d3N\u00a0 \u00a0PROCESAL: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Los \u00a0 primeros, \u00a0 rese\u00f1ados \u00a0por \u00a0el \u00a0ad \u00a0 \u00a0quem, \u00a0 \u00a0indican \u00a0que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>por \u00a0denuncia penal formulada por el se\u00f1or \u00a0Germ\u00e1n\u00a0 \u00a0Alejandro \u00a0Cardona \u00a0Sierra, \u00a0quien se\u00f1al\u00f3 que el 14 de abril de \u00a02001, \u00a0aprovechando \u00a0su \u00a0salida \u00a0de \u00a0la \u00a0ciudad, \u00a0su \u00a0apartamento \u00a0fue asaltado, \u00a0sustray\u00e9ndose \u00a0de \u00a0una de las habitaciones una caja fuerte que conten\u00eda joyas, \u00a0dinero \u00a0en \u00a0efectivo \u00a0y \u00a0documentos, \u00a0cuyo \u00a0valor \u00a0se estim\u00f3 en noventa y cinco \u00a0millones \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 pesos \u00a0 \u00a0 ($95\u2019000.000,00). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, \u00a0 en \u00a0su \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0denuncia \u00a0Cardona \u00a0Sierra \u00a0se\u00f1al\u00f3 como responsables de tal il\u00edcito al celador \u00a0del \u00a0edificio \u00a0Pedro \u00a0Eloy \u00a0Blanco \u00a0Cabrera \u00a0y a su cu\u00f1ado Jos\u00e9 Germ\u00e1n Lacayo \u00a0Cuesta, \u00a0de \u00a0quien\u00a0 \u00a0sostuvo \u00a0que \u00a0en \u00a0d\u00edas anteriores se hab\u00eda quedado a \u00a0dormir \u00a0en \u00a0ese \u00a0apartamento y era la \u00fanica persona que, adem\u00e1s de su esposa e \u00a0hijos, \u00a0ten\u00eda \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0existencia de la referida caja de valores. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0da cuenta del recibo de llamada an\u00f3nima en la que se indicaba que una \u00a0persona \u00a0llamada \u00a0Gilberto \u00a0Salguedo \u00a0ten\u00eda \u00a0informaci\u00f3n \u00a0sobre el hurto y era \u00a0quien pod\u00eda ayudarle a dar con el paradero de sus bienes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, al ser indagado, agreg\u00f3 el \u00a0denunciante \u00a0que \u00a0su \u00a0apoderado manifest\u00f3 tener conocimiento que la caja fuerte \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0sustra\u00edda \u00a0por Jos\u00e9 Germ\u00e1n Lacayo Cuesta con la complicidad del \u00a0celador del edificio Lindaraja. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0La \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0General \u00a0de \u00a0la \u00a0Naci\u00f3n \u00a0adelant\u00f3 \u00a0las \u00a0averiguaciones \u00a0correspondientes, \u00a0dispuso \u00a0la \u00a0apertura \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0indag\u00f3 \u00a0a \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Germ\u00e1n \u00a0Lacayo \u00a0Cuesta \u00a0y \u00a0Pedro \u00a0Eloy Blanco \u00a0Cabrera, \u00a0 les \u00a0 impuso \u00a0 medida \u00a0 de \u00a0 aseguramiento \u00a0y, \u00a0una \u00a0vez \u00a0cerrada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0el 20 de febrero de 2001 los acus\u00f3 como presuntos responsables \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0hurto calificado agravado \u00a0(C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0art\u00edculos \u00a0239, \u00a0240.2 \u00a0y \u00a0pen\u00faltimo \u00a0inciso y \u00a0241-10). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Contra \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0se \u00a0interpuso \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0y, \u00a0el \u00a030 de octubre de 2002, el Fiscal \u00a0Primero \u00a0 \u00a0Delegado \u00a0 \u00a0ante \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0Tribunal \u00a0 \u00a0Superior \u00a0 \u00a0de \u00a0 Cartagena \u00a0 la \u00a0confirm\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El \u00a0juicio \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0tramitarlo \u00a0al \u00a0Juzgado Segundo Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Cartagena \u00a0y, \u00a0una \u00a0vez cumplidas las audiencias preparatoria y de \u00a0juzgamiento, \u00a0el 29 de enero de 2007, conden\u00f3 a los procesados en los t\u00e9rminos \u00a0de \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0previa aclaraci\u00f3n de adecuar el punible por favorabilidad a \u00a0los \u00a0preceptos \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980 \u00a0-art\u00edculos 349, 350, 351 y 372), \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A Jos\u00e9 Germ\u00e1n Lacayo Cuesta, a 48 meses de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0e \u00a0inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas \u00a0por el mismo lapso. Y, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0Pedro \u00a0Eloy \u00a0Blanco Cabrera a 37 meses de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0e \u00a0inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas \u00a0por t\u00e9rmino similar al de la pena privativa de la libertad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0La \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0 del \u00a0 a \u00a0quo \u00a0fue \u00a0apelada por la defensa y el apoderado de la parte civil, y el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cartagena \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0de \u00a09 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de 2007, la \u00a0confirm\u00f3 \u00a0y \u00a0adicion\u00f3 para disponer que el pago de perjuicios deb\u00eda indexarse \u00a0tomando como fecha de inicio el 14 de abril de 2001. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal se interpuso por el defensor de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Germ\u00e1n \u00a0Lacayo \u00a0Cuesta \u00a0el recurso\u00a0 extraordinario de casaci\u00f3n, el \u00a0cual \u00a0fue \u00a0concedido \u00a0el 21 de septiembre de 2007 y subsiguientemente remitido a \u00a0esta Corporaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>Cargo primero: Error \u00a0de hecho por falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Explic\u00f3 \u00a0que las reglas de la sana cr\u00edtica \u00a0son \u00a0vulneradas en la apreciaci\u00f3n de los testimonios de Gilberto Jos\u00e9 Salguedo \u00a0Bello \u00a0y \u00a0V\u00edctor \u00a0Ruiz. \u00a0Respecto \u00a0del \u00a0primero se\u00f1al\u00f3 que era un calumniador \u00a0debi\u00e9ndose \u00a0calificar su relato de incre\u00edble, inaceptable e inveros\u00edmil, y en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 el \u00a0segundo \u00a0dijo \u00a0que \u00a0solo \u00a0alcanza \u00a0para \u00a0ser \u00a0olvidado \u00a0de \u00a0inmediato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como los citados deponentes dan cuenta de la \u00a0autoincriminaci\u00f3n \u00a0que ante ellos hizo Lacayo Cuesta, los descalifica porque el \u00a0procesado \u00a0no \u00a0les \u00a0ten\u00eda \u00a0confianza \u00a0como \u00a0para confesarles la comisi\u00f3n de un \u00a0delito, \u00a0 de \u00a0 donde \u00a0concluye \u00a0que \u00a0los \u00a0falladores \u00a0se \u00a0equivocaron \u00a0al \u00a0darle \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0los testimonios citados y construir indicios de responsabilidad \u00a0a partir de los mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0 cargo: \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0in \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dubio \u00a0 \u00a0 \u00a0 pro \u00a0 \u00a0 \u00a0 reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 \u00a0que \u00a0varios \u00a0testigos \u00a0(Clara Edna \u00a0Bacares \u00a0de \u00a0Ulloa, Juan Sebasti\u00e1n Ulloa Bacares y Miguel \u00c1ngel Ulloa Bacares) \u00a0narraron \u00a0que Lacayo Cuesta estaba en La Boquilla para el momento de los hechos, \u00a0raz\u00f3n por la cual no pudo cometer el delito imputado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 \u00a0que \u00a0con \u00a0los testimonios de Karina \u00a0Mercedes \u00a0 Argote \u00a0 Pedroza, \u00a0 Enna \u00a0Marlidis \u00a0Cantero \u00a0D\u00edaz, \u00a0Arnulfo \u00a0enrique \u00a0Torregrosa \u00a0Guzm\u00e1n, Alejandro Cardona y V\u00edctor Manuel ruiz Bello se construyen \u00a0contraindicios \u00a0que \u00a0refuerzan \u00a0la hip\u00f3tesis propuesta dirigida a demostrar que \u00a0Lacayo \u00a0Cuesta \u00a0no \u00a0realiz\u00f3 \u00a0actos \u00a0ejecutivos \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta punible en los \u00a0t\u00e9rminos se\u00f1alados en los fallos de las instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo: Error \u00a0de hecho por falso juicio de existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Narr\u00f3 \u00a0que \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Orlando \u00a0Bonfante \u00a0Manjul, \u00a0Jorge \u00a0Enrique \u00a0P\u00e9rez Puche y Jos\u00e9 V\u00edctor Castillo Medina, \u00a0dieron \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0una \u00a0verdadera trama en contra de Lacayo Cuesta, que este no \u00a0conoc\u00eda \u00a0que \u00a0el apartamento en el que ocurri\u00f3 el hurto iba a estar desocupado \u00a0por \u00a0viaje \u00a0de \u00a0sus \u00a0moradores \u00a0y \u00a0tampoco \u00a0ten\u00eda relaci\u00f3n alguna con Gilberto \u00a0Salguedo, \u00a0aspectos \u00a0omitidos \u00a0complemente \u00a0en el an\u00e1lisis probatorio realizado \u00a0por el ad quem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto cargo: Error \u00a0de hecho por falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifest\u00f3 \u00a0que los jueces de las instancias \u00a0maltrataron \u00a0seriamente \u00a0la estructura l\u00f3gica, el sentido com\u00fan y las leyes de \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0al analizar las manifestaciones posteriores al delito atribuidas al \u00a0procesado, \u00a0porque \u00a0ellas \u00a0no \u00a0tienen la fuerza suficiente para alcanzar certeza \u00a0sobre la responsabilidad de Lacayo Cuesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0lo \u00a0expuesto \u00a0el censor \u00a0solicit\u00f3 \u00a0que \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia demandada y se proceda a emitir un fallo \u00a0sustitutivo de absoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALEGATO DEL NO RECURRENTE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0Pedro Eloy Blanco Cabrera \u00a0coadyuv\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0totalidad \u00a0las \u00a0pretensiones \u00a0de \u00a0la demanda formulada por el \u00a0defensor de Lacayo Cuesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO P\u00daBLICO: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Segundo \u00a0Delegado \u00a0para \u00a0la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0 Penal \u00a0resumi\u00f3 \u00a0los \u00a0hechos \u00a0materia \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal, \u00a0la \u00a0demanda \u00a0y \u00a0enseguida \u00a0expuso el criterio del Ministerio P\u00fablico \u00a0sobre \u00a0los \u00a0cuatro \u00a0cargos \u00a0formulados, \u00a0advirtiendo \u00a0que \u00a0hac\u00eda \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0conjunto \u00a0 de \u00a0las \u00a0diversas \u00a0censuras \u00a0porque \u00a0todas \u00a0ellas \u00a0tienen \u00a0una \u00a0misma \u00a0finalidad, \u00a0que \u00a0se \u00a0concreta \u00a0en \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0credibilidad otorgada por los \u00a0funcionarios de instancia a los testigos de cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Explic\u00f3 \u00a0el \u00a0valor \u00a0e \u00a0importancia \u00a0de \u00a0los \u00a0indicios \u00a0en \u00a0el proceso penal y resalt\u00f3 que en casaci\u00f3n es necesario precisar \u00a0si \u00a0el \u00a0error \u00a0se \u00a0predica del hecho indicador, de la inferencia l\u00f3gica o de la \u00a0fuerza de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resalt\u00f3 \u00a0que \u00a0el demandante no postul\u00f3 los \u00a0defectos \u00a0 de \u00a0l\u00f3gica, \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0leyes \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0ni \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la experiencia atribuibles a los juicios de \u00a0valor emitidos en los fallos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0 el \u00a0 indicio \u00a0 de \u00a0manifestaciones \u00a0posteriores \u00a0al delito dijo que el demandante lo limit\u00f3 a cuestionar la certeza \u00a0de \u00a0 lo \u00a0 dicho \u00a0 por \u00a0Gilberto \u00a0Salguedo, \u00a0olvidando \u00a0el demandante que la certeza se obtuvo tambi\u00e9n con lo \u00a0expresado \u00a0por \u00a0Emilio \u00a0Lacayo \u00a0Revollo, \u00a0indicios \u00a0de \u00a0mentira, \u00a0corrupci\u00f3n de \u00a0testigos y la prosecuci\u00f3n de actos referentes al mismo delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destac\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0formular \u00a0su \u00a0particular \u00a0punto de vista refutando las pruebas tenidas en cuenta \u00a0en \u00a0el fallo recurrido, utilizando una estrategia equivocada de aislar la prueba \u00a0para \u00a0restarle \u00a0toda \u00a0capacidad \u00a0probatoria, \u00a0sin \u00a0alusi\u00f3n \u00a0a la convergencia y \u00a0concordancia de la prueba circunstancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirm\u00f3 que las discrepancias enunciadas por \u00a0el \u00a0libelista contra las conclusiones probatorias del juzgador en tanto estas no \u00a0se \u00a0aparten \u00a0de \u00a0las \u00a0orientaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0unido \u00a0a \u00a0la doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de acierto y legalidad que ampara la sentencia de segundo grado, no \u00a0son suficientes para invalidar el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consider\u00f3 que el Tribunal no tergivers\u00f3 en \u00a0modo \u00a0alguno \u00a0el \u00a0contenido \u00a0material \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas y desestim\u00f3 la omisi\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0alegada \u00a0porque \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0consideraci\u00f3n de unas pruebas no \u00a0conduce a la tergiversaci\u00f3n de otras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Agente del Ministerio P\u00fablico conceptu\u00f3 \u00a0que los cargos no est\u00e1n llamados a prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>1. Le asiste raz\u00f3n \u00a0al \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0cuando \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0los \u00a0reparos \u00a0formulados \u00a0por el \u00a0demandante \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo proferido por el Tribunal Superior de Cartagena no \u00a0est\u00e1n \u00a0llamados \u00a0a \u00a0prosperar, \u00a0porque \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0demuestra que \u00a0ninguna \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 irregularidades \u00a0esbozadas \u00a0en \u00a0los \u00a0cargos \u00a0propuestos \u00a0se \u00a0verific\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Enseguida \u00a0la \u00a0Sala \u00a0procede a responder los \u00a0cargos formulados en la demanda, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Primer \u00a0y \u00a0cuarto \u00a0cargos: \u00a0se \u00a0responden \u00a0conjuntamente \u00a0los \u00a0dos \u00a0cargos \u00a0porque en ambos se \u00a0invoca un falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. Los reparos se \u00a0contraen \u00a0a \u00a0considerar \u00a0que \u00a0el \u00a0ad quem \u00a0incurri\u00f3 en una violaci\u00f3n indirecta de la ley por error de hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, modalidad de dislate que se estructura cuando una prueba \u00a0legal \u00a0y \u00a0regularmente \u00a0allegada \u00a0a \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n -pese a ser apreciada por el \u00a0fallador \u00a0en \u00a0su exacta dimensi\u00f3n f\u00e1ctica-, al asignarle el m\u00e9rito persuasivo \u00a0transgrede \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de la l\u00f3gica, las leyes de la ciencia o las reglas \u00a0de la experiencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0El error por \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la sana cr\u00edtica propuesto por el libelista \u00a0qued\u00f3 \u00a0limitado \u00a0a \u00a0una \u00a0exposici\u00f3n \u00a0sobre \u00a0el \u00a0particular \u00a0punto de vista del \u00a0postulante \u00a0del \u00a0cargo \u00a0y \u00a0su \u00a0confrontaci\u00f3n \u00a0con \u00a0las \u00a0valoraciones \u00a0del \u00a0juez \u00a0colegiado de segundo grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0Omiti\u00f3 \u00a0el \u00a0demandante \u00a0establecer \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0de la l\u00f3gica o de la \u00a0ciencia \u00a0que \u00a0se \u00a0pudieron \u00a0vulnerar \u00a0o \u00a0desconocer \u00a0en el reproche que elabor\u00f3 \u00a0respecto de cuestiones comentadas o aludidas en el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4. Para acreditar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0un \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0lo \u00a0ha \u00a0dicho de manera reiterada la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0era \u00a0menester que el libelista demostrara que los \u00a0razonamientos \u00a0probatorios con fundamento en los cuales se edific\u00f3 la decisi\u00f3n \u00a0se \u00a0apartan ostensiblemente de la raz\u00f3n y sus conclusiones obedecen tan solo al \u00a0capricho \u00a0o liberalidad del fallador, de donde resulta imposible hablar de falso \u00a0raciocinio \u00a0cuando simplemente se presenta una apreciaci\u00f3n probatoria que no se \u00a0comparte1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.5. \u00a0 La \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0o \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0racional \u00a0es \u00a0el \u00a0sistema \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0adoptado \u00a0por \u00a0el \u00a0legislador \u00a0colombiano \u00a0de \u00a020042, \u00a0 m\u00e9todo \u00a0que \u00a0no \u00a0ha \u00a0sido \u00a0extra\u00f1o \u00a0a \u00a0las codificaciones precedentes porque, por ejemplo, los C\u00f3digos de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a01991 y 2000 lo recogieron en sus art\u00edculos 254 y 238, \u00a0respectivamente, \u00a0y el estatuto procesal civil que desde 1971 lo consagr\u00f3 en su \u00a0art\u00edculo 187. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Sala ha dicho que \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0impone \u00a0al funcionario \u00a0judicial \u00a0valorar la prueba contrast\u00e1ndola con los restantes medios, y teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0del \u00a0objeto \u00a0percibido, \u00a0el estado de sanidad de los \u00a0sentidos \u00a0con \u00a0los \u00a0que \u00a0se \u00a0tuvo \u00a0la \u00a0percepci\u00f3n, las circunstancias de lugar, \u00a0tiempo \u00a0y modo en que se percibi\u00f3 y las singularidades que puedan incidir en el \u00a0alcance de la prueba examinada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0examen \u00a0probatorio, \u00a0individual \u00a0y \u00a0de \u00a0conjunto, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de los criterios se\u00f1alados, acude a los supuestos l\u00f3gicos, \u00a0no \u00a0contrarios \u00a0con la ciencia, la t\u00e9cnica ni con las reglas de la experiencia, \u00a0para \u00a0inferir \u00a0la \u00a0soluci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0que \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0examinada amerita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0el \u00a0razonamiento \u00a0para \u00a0determinar \u00a0en \u00a0un proceso penal si un hecho dado ocurri\u00f3 o no (facticidad), y, \u00a0en \u00a0la \u00a0primer \u00a0eventualidad, \u00a0las \u00a0posibilidades en que se ejecut\u00f3, solo puede \u00a0apoyarse \u00a0en \u00a0premisas \u00a0argumentativas \u00a0que \u00a0apliquen \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0que \u00a0vienen \u00a0de \u00a0explicarse, \u00a0no \u00a0a trav\u00e9s de la \u00a0personal \u00a0 o \u00a0 subjetiva \u00a0 forma \u00a0 de \u00a0ver \u00a0cada \u00a0sujeto \u00a0la \u00a0realidad \u00a0procesal \u00a0examinada3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0en \u00a0otra \u00a0oportunidad, \u00a0con motivo de la \u00a0cr\u00edtica \u00a0que \u00a0merece \u00a0el \u00a0aforismo testis unus testis \u00a0nullus, se dijo que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>el \u00a0juez \u00a0tiene \u00a0cierto \u00a0grado de libertad \u00a0frente \u00a0a \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0para \u00a0arribar a un estado de conocimiento acerca de los \u00a0sucesos \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal; y nada obsta para que la convicci\u00f3n \u00a0destinada \u00a0a \u00a0resolver un caso la derive de un testimonio \u00fanico, siempre que el \u00a0raciocinio \u00a0del funcionario judicial no desborde el margen racional sugerido por \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0las ciencias, las reglas de la l\u00f3gica y las m\u00e1ximas de la \u00a0experiencia4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.6. \u00a0 \u00a0Las \u00a0inferencias \u00a0 l\u00f3gico-jur\u00eddicas \u00a0 a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0operaciones \u00a0indiciarias \u00a0son \u00a0pertinentes \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la sistem\u00e1tica procesal y permiten proferir sentencias \u00a0de \u00a0condena \u00a0en \u00a0contra de los acusados cuando se obtiene un convencimiento m\u00e1s \u00a0all\u00e1 \u00a0de \u00a0toda \u00a0duda. La prueba indiciaria surge de un hecho indicador, probado \u00a0en \u00a0el proceso, del cual el operador judicial infiere l\u00f3gicamente la existencia \u00a0de \u00a0otro, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0el \u00a0indicio \u00a0es un hecho conocido del cual se deduce otro \u00a0desconocido. \u00a0As\u00ed \u00a0pues, \u00a0la operaci\u00f3n del juez al encontrarse con un indicio, \u00a0consiste \u00a0en \u00a0tomar \u00a0el \u00a0hecho \u00a0demostrado \u00a0y \u00a0analizarlo \u00a0bajo las reglas de la \u00a0experiencia \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, para que como resultado aparezca la conclusi\u00f3n \u00a0l\u00f3gica que se est\u00e1 buscando. Dicho de otro modo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Todo \u00a0indicio se configura a trav\u00e9s de un \u00a0hecho \u00a0 indicador \u00a0 singularmente \u00a0conocido \u00a0y \u00a0probado, \u00a0un \u00a0hecho \u00a0indicado \u00a0a \u00a0demostrar, \u00a0el que a trav\u00e9s de un proceso de inferencia l\u00f3gica permite deducir \u00a0la \u00a0autor\u00eda, \u00a0responsabilidad \u00a0o \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0ejecut\u00f3 la \u00a0conducta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 punible5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.7. La atribuci\u00f3n \u00a0de \u00a0 eficacia \u00a0probatoria \u00a0a \u00a0los \u00a0indicios, \u00a0como \u00a0ocurre \u00a0con \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0en \u00a0general, \u00a0depende de su confrontaci\u00f3n o cotejo con el conjunto \u00a0del \u00a0acervo \u00a0probatorio y de su gravedad, concordancia, convergencia y relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0hayan \u00a0sido \u00a0recolectadas \u00a0en el juicio oral6. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.8. Quien promueve \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0tiene \u00a0una carga argumentativa diversa que depende de la \u00a0orientaci\u00f3n \u00a0del \u00a0ataque \u00a0que \u00a0dirige \u00a0contra \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de indicios. En este \u00a0sentido tiene dicho la sala que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>i). \u00a0Si \u00a0el error radica en la apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0dado que necesariamente \u00e9ste ha de acreditarse con otro \u00a0medio \u00a0 de \u00a0 prueba \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 legalmente \u00a0 establecidos, \u00a0ineludible \u00a0resulta \u00a0postular\u00a0 \u00a0si \u00a0el \u00a0yerro \u00a0fue \u00a0de \u00a0hecho \u00a0o \u00a0de \u00a0derecho, a qu\u00e9 expresi\u00f3n \u00a0corresponde, y c\u00f3mo alcanza demostraci\u00f3n para el caso; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ii). \u00a0Si el error se ubica en el proceso de \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica, \u00a0ello \u00a0supone partir de aceptar la validez del medio con el \u00a0que \u00a0se \u00a0acredita \u00a0el \u00a0hecho indicador, y demostrar al tiempo que el juzgador en \u00a0la\u00a0 \u00a0labor \u00a0de \u00a0asignaci\u00f3n del m\u00e9rito suasorio se apart\u00f3 de las leyes de \u00a0la \u00a0ciencia, \u00a0los principios de la l\u00f3gica o las reglas de experiencia, haciendo \u00a0evidente \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consiste \u00a0y \u00a0cu\u00e1l \u00a0es \u00a0la operancia correcta de cada uno de \u00a0ellos, y c\u00f3mo en concreto esto es desconocido. Y, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>iii) Si el yerro se presenta en la labor de \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la \u00a0convergencia \u00a0y congruencia entre los distintos indicios y de \u00a0\u00e9stos \u00a0con \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0medios, \u00a0o \u00a0al \u00a0asignar \u00a0la \u00a0fuerza demostrativa en su \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0conjunta, \u00a0es \u00a0aspecto \u00a0que \u00a0no \u00a0puede \u00a0dejarse \u00a0de \u00a0precisar en la \u00a0demanda, \u00a0concretando \u00a0el \u00a0tipo de error cometido, demostrando que la inferencia \u00a0realizada \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0transgrede \u00a0los \u00a0postulados de la sana cr\u00edtica, y \u00a0acreditando \u00a0que \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0se propone en su reemplazo, \u00a0permite \u00a0 llegar \u00a0a \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0diversa \u00a0de \u00a0aquella \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0arribara \u00a0el \u00a0sentenciador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.9. \u00a0El anterior \u00a0recuento \u00a0conceptual \u00a0permite \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0carece \u00a0de \u00a0raz\u00f3n el casacionista \u00a0cuando \u00a0descalifica \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior, \u00a0dado que la prueba \u00a0testimonial \u00a0aportada \u00a0al \u00a0proceso \u00a0y las inferencias l\u00f3gicas que se hicieron a \u00a0partir \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0demostrados, permite afirmar sin lugar a duda que Jos\u00e9 \u00a0Germ\u00e1n \u00a0Lacayo \u00a0Cuesta \u00a0es \u00a0responsable \u00a0del \u00a0hurto por el cual se le libr\u00f3 el \u00a0pliego de cargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0raz\u00f3n el ad \u00a0quem precis\u00f3 que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0las \u00a0probanzas allegadas a los autos y \u00a0valoradas \u00a0por \u00a0el despacho de primer grado, merece especial atenci\u00f3n para esta \u00a0Colegiatura \u00a0la \u00a0deponencia del se\u00f1or Gilberto Salguedo Bello, quien manifest\u00f3 \u00a0desde \u00a0el \u00a0inicio de estas diligencias tener conocimiento que el hecho delictivo \u00a0que \u00a0se \u00a0investiga \u00a0fue perpetrado por el se\u00f1or Lacayo \u00a0Cuesta \u00a0con \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n activa del portero de \u00a0turno \u00a0del \u00a0mencionado \u00a0edificio, \u00a0se\u00f1or Pedro Blanco, quien para esa calenda y \u00a0horario \u00a0cumpl\u00eda \u00a0tal \u00a0labor. \u00a0Tales \u00a0afirmaciones \u00a0las \u00a0basa \u00a0en \u00a0el dicho que \u00a0sostiene \u00a0 \u00a0 le \u00a0 \u00a0hiciera \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0se\u00f1or \u00a0 \u00a0Lacayo \u00a0Cuesta, quien afirma se acerc\u00f3 hasta su residencia a \u00a0pedirle \u00a0ayuda \u00a0para \u00a0localizar \u00a0la caja fuerte perteneciente a su cu\u00f1ado, pero \u00a0que \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0un \u00a0tiempo \u00a0le confes\u00f3 que realmente era \u00e9l quien la ten\u00eda \u00a0quer\u00eda \u00a0devolverla \u00a0con \u00a0su ayuda, porque la situaci\u00f3n se hab\u00eda salido de sus \u00a0manos. \u00a0Del \u00a0mismo \u00a0modo, \u00a0le \u00a0relat\u00f3 \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0sacado \u00a0la \u00a0caja fuerte del \u00a0apartamento \u00a0en \u00a0complicidad \u00a0con \u00a0el \u00a0portero \u00a0de turno entre las 10 y 11 de la \u00a0ma\u00f1ana, \u00a0ya \u00a0que esa era una hora de poco movimiento en el edificio7. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.10. \u00a0 Como \u00a0corolario \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto la Sala estima que el procedimiento utilizado por el \u00a0ad \u00a0quem en la selecci\u00f3n de \u00a0las \u00a0pruebas de cargo y las inferencias l\u00f3gicas que se derivan de las mismas es \u00a0respetuosa \u00a0de los principios que gobiernan la sana cr\u00edtica, raz\u00f3n que lleva a \u00a0que los cargos analizados no puedan ser aceptados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Segundo cargo: \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0in \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0dubio \u00a0 \u00a0 \u00a0 pro \u00a0 \u00a0 \u00a0 reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1. El recurrente \u00a0acudi\u00f3 \u00a0a los postulados de la violaci\u00f3n indirecta pretendiendo demostrar a la \u00a0Corte \u00a0 la \u00a0 existencia \u00a0de \u00a0dudas \u00a0probatorias \u00a0sobre \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2. \u00a0El reparo lo \u00a0sustenta \u00a0en que existen declaraciones testimoniales que ubican al acusado en un \u00a0lugar \u00a0diferente \u00a0al de ocurrencia de los hechos y los contraindicios que surgen \u00a0de dichas manifestaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3. \u00a0Observa \u00a0la \u00a0Sala \u00a0que \u00a0al \u00a0plantear la duda, el libelistas se conform\u00f3 con indicar que ella \u00a0surg\u00eda \u00a0por cuanto de la prueba acopiada no aparece certeza sobre la autor\u00eda y \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0Lacayo \u00a0Cuesta \u00a0en \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0de \u00a0hurto, \u00a0sin \u00a0abordar \u00a0d\u00f3nde \u00a0radic\u00f3 \u00a0el \u00a0yerro \u00a0de \u00a0juicio \u00a0en \u00a0la apreciaci\u00f3n o valoraci\u00f3n probatoria que condujo a la \u00a0injusticia \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0content\u00e1ndose con la simple afirmaci\u00f3n sin indicar su \u00a0trascendencia en el sentido final de la decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.4. \u00a0 Resulta \u00a0patente \u00a0que el censor aborda el an\u00e1lisis de la prueba en que estima sustentada \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0para \u00a0realizar \u00a0su \u00a0propia \u00a0tasaci\u00f3n, \u00a0comportamiento \u00a0que \u00a0deja \u00a0convertido \u00a0su discurso en un alegato de instancia, pues con prescindencia de la \u00a0asertividad \u00a0y objetividad de la existencia y demostraci\u00f3n del error demandable \u00a0en \u00a0 casaci\u00f3n, \u00a0 termina \u00a0 por \u00a0oponer \u00a0a \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0ad \u00a0 quem, \u00a0sus \u00a0particulares \u00a0an\u00e1lisis, \u00a0tentativa \u00a0 inadmisible \u00a0 en \u00a0 sede \u00a0extraordinaria8. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.5. El demandante \u00a0tambi\u00e9n \u00a0dirige \u00a0su \u00a0inconformidad a la forma como son apreciados los indicios, \u00a0que \u00a0en \u00a0complemento de la prueba testimonial sirven al Tribunal para derivar la \u00a0responsabilidad \u00a0 penal \u00a0 del \u00a0 procesado, \u00a0 pero \u00a0 su \u00a0 an\u00e1lisis \u00a0 sesgado \u00a0 y \u00a0descontextualizado impiden darle cr\u00e9dito a sus argumentos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.6. \u00a0 Y, \u00a0por \u00a0\u00faltimo, \u00a0la \u00a0inconformidad \u00a0del \u00a0libelista con los razonamientos que llevaron a \u00a0los \u00a0jueces \u00a0de \u00a0instancia a inferir certeza sobre la autor\u00eda y responsabilidad \u00a0de \u00a0su \u00a0prohijado \u00a0en \u00a0el delito por el cual fue condenado, con el prop\u00f3sito de \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0escoja \u00a0su \u00a0criterio por encima del expuesto por el ad \u00a0 quem, \u00a0 lleva \u00a0 a \u00a0 una \u00a0 tarea \u00a0de \u00a0improcedente \u00a0acogida \u00a0en \u00a0esta \u00a0sede en atenci\u00f3n a que los fallos de instancia \u00a0llegan precedidos de la doble presunci\u00f3n de legalidad y acierto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.7. Lo que s\u00ed se \u00a0observa \u00a0al \u00a0examinar \u00a0la \u00a0providencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0es un amplio, detallado y \u00a0completo \u00a0estudio \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0juzgados y de la prueba aportada al proceso, \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el cual carecen de sustento material los planteos expresados por el \u00a0demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Tercer \u00a0cargo: \u00a0Error de hecho por falso juicio de existencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.1. El ataque se \u00a0concentra \u00a0en \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0no \u00a0se \u00a0hizo menci\u00f3n alguna a unas \u00a0declaraciones testimoniales que militan a favor del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.2. \u00a0En relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n que no aparecen se\u00f1alados expresamente en las \u00a0decisiones \u00a0judiciales que ponen fin a las controversias que se resuelven en los \u00a0estrados \u00a0judiciales, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0tiene \u00a0definido que no debe entenderse que las \u00a0pruebas \u00a0han \u00a0dejado de ser consideradas cuando en el texto de la providencia no \u00a0se \u00a0encuentran \u00a0referidas por su denominaci\u00f3n los medios echados de menos en el \u00a0cargo, \u00a0porque \u00a0lo esencial es que el juzgador aborde objetiva y expl\u00edcitamente \u00a0su contenido en lo que corresponde al tema examinado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.3. \u00a0Si \u00a0bien el \u00a0Tribunal \u00a0omiti\u00f3 hacer referencia expresa a los testimonios de Orlando Bonfante \u00a0Manjul, \u00a0Jorge \u00a0Enrique \u00a0P\u00e9rez \u00a0Puche y Jos\u00e9 V\u00edctor Castillo Medina, se puede \u00a0constatar \u00a0que el ad quem s\u00ed \u00a0desarrollo \u00a0una \u00a0serie \u00a0de \u00a0argumentos a partir de las pruebas fundamentales que \u00a0sirvieron \u00a0para \u00a0emitir \u00a0la \u00a0condena, \u00a0resaltando especialmente lo expresado por \u00a0Gilberto \u00a0 Salguedo \u00a0 Bello, \u00a0 testigo \u00a0 que \u00a0 infructuosamente \u00a0 se \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0desacreditar \u00a0con \u00a0los dichos de los declarantes citados arriba. En este sentido \u00a0el \u00a0juez colegiado afirm\u00f3, luego de hacer una exposici\u00f3n amplia de las pruebas \u00a0aportadas, que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las anteriores probanzas permiten concluir \u00a0no \u00a0solo que Lacayo Cuesta conoc\u00eda sobre el hurto padecido por su cu\u00f1ado, sino \u00a0que, \u00a0con la complicidad del celador del edificio, Pedro Eloy Blanco Cabrera, lo \u00a0hab\u00eda \u00a0perpetrado, \u00a0sustrayendo \u00a0el \u00a0caudal \u00a0de valores sustra\u00eddo; y, adem\u00e1s, \u00a0que, \u00a0sinti\u00e9ndose \u00a0blanco \u00a0de las sospechas, r\u00e1pidamente hab\u00eda ideado todo un \u00a0estratagema \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 pretend\u00eda \u00a0mostrar \u00a0como \u00a0extra\u00f1o \u00a0a \u00a0dicho \u00a0comportamiento, \u00a0previendo \u00a0como coartada la intervenci\u00f3n de Gilberto Salguedo, \u00a0a \u00a0quien \u00a0confes\u00f3 \u00a0lo \u00a0realmente \u00a0acontecido y quien, finalmente, lo delat\u00f3 al \u00a0testificar \u00a0todo \u00a0cuanto \u00a0sab\u00eda. \u00a0Y \u00a0es que no comprende la Sala de qu\u00e9 manera \u00a0distinta \u00a0esta \u00a0persona pudiera conocer detalles tan especiales del discurrir de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0tales \u00a0como el horario en que se cometi\u00f3 y la persona que prest\u00f3 \u00a0cooperaci\u00f3n \u00a0para \u00a0su materializaci\u00f3n y, mucho menos, que arriesgara su propia \u00a0integridad \u00a0y \u00a0tranquilidad, \u00a0sin \u00a0beneficio \u00a0aparente, \u00a0al \u00a0hacer \u00a0imputaciones \u00a0falaces \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0personas con las que no ten\u00eda diferencia alguna y que, \u00a0por \u00a0el contrario, denota haber tenido conocimiento y cierto grado de confianza, \u00a0por \u00a0lo \u00a0menos \u00a0en el caso de Lacayo Cuesta, al punto de confiarle la ejecuci\u00f3n \u00a0del delito por el que viene sentenciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0resulta \u00a0de \u00a0gran \u00a0relevancia la \u00a0ingerencia \u00a0de \u00a0Salguedo \u00a0Bello en el acontecer que se estudia, pues, conforme a \u00a0su \u00a0relato, \u00a0inicialmente \u00a0al \u00a0comunicarse \u00a0con \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Cardona Sierra para \u00a0notificarle \u00a0sobre \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0que \u00a0ten\u00eda sobre la ubicaci\u00f3n de la caja \u00a0fuerte \u00a0se \u00a0hizo \u00a0llamar \u00a0Jhony, \u00a0comprometi\u00e9ndose \u00a0a \u00a0la \u00a0entrega de la misma, \u00a0precisamente, \u00a0por cuanto Lacayo Cuesta le hab\u00eda dado la seguridad de que iba a \u00a0proceder \u00a0en \u00a0tal \u00a0sentido, gesti\u00f3n por la que ser\u00eda compensado por este, pero \u00a0ante \u00a0la \u00a0inminencia \u00a0de \u00a0verse comprometido en un problema de tipo legal, opt\u00f3 \u00a0por \u00a0decir \u00a0todo \u00a0cuanto \u00a0sab\u00eda, \u00a0a\u00fan \u00a0a \u00a0costa \u00a0de \u00a0dejar \u00a0en \u00a0evidencia a su \u00a0conocido9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.4. De acuerdo con \u00a0lo \u00a0expuesto \u00a0result\u00f3 \u00a0intrascendente \u00a0para \u00a0las \u00a0resultas \u00a0del \u00a0proceso que se \u00a0hubiere \u00a0presentado la omisi\u00f3n alegada, porque los dem\u00e1s medios de convicci\u00f3n \u00a0permitieron \u00a0alcanzar \u00a0el grado de certeza exigido por la ley para establecer la \u00a0responsabilidad \u00a0 \u00a0del \u00a0 procesado, \u00a0 motivo \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 cual \u00a0 el \u00a0 cargo \u00a0 se \u00a0desestima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la Corte\u00a0 Suprema de Justicia, administrando justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, y de com\u00fan acuerdo con \u00a0el criterio de la Procuradur\u00eda, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1\u00b0. \u00a0NO \u00a0CASAR la \u00a0sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2\u00b0. \u00a0 \u00a0 \u00a0ADVERTIR \u00a0 \u00a0 que \u00a0contra esta \u00a0decisi\u00f3n no procede recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 notif\u00edquese, \u00a0 c\u00famplase \u00a0 y \u00a0devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 MARIA \u00a0DEL \u00a0ROSARIO \u00a0GONZ\u00c1LEZ DE LEMOS \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0SIGIFREDO \u00a0 \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0YESID RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JULIO \u00a0ENRIQUE \u00a0SOCHA \u00a0SALAMANCA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA \u00a0 \u00a0RUIZ \u00a0N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Corte \u00a0Suprema \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0Justicia, \u00a0 \u00a0Sala \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0Penal, \u00a0 \u00a0sentencias \u00a0de \u00a026 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a02002, \u00a0radicado \u00a0 11451 \u00a0 y \u00a0 10 \u00a0 de \u00a0 noviembre \u00a0 de \u00a0 2005, \u00a0radicado \u00a023451, \u00a0entre \u00a0otras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0V\u00e9ase \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0sentencia \u00a030 de marzo de 2006, radicado \u00a024468. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Corte \u00a0Suprema \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0Justicia, \u00a0 \u00a0Sala \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0Penal, \u00a0 \u00a0sentencia \u00a025 \u00a0de mayo de 2005, radicado \u00a021068. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Corte \u00a0Suprema \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0Justicia, \u00a0 \u00a0Sala \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0Penal, \u00a0 \u00a0sentencia \u00a010 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a02004, \u00a0radicado 19055. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 Corte \u00a0Suprema \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0Justicia, \u00a0 \u00a0Sala \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0Penal, \u00a0 \u00a0auto \u00a0de \u00a05 de octubre de 2006, radicado \u00a025582. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 En el \u00a0mismo \u00a0sentido \u00a0pero \u00a0respecto del proceso civil Corte Suprema de Justicia, Sala \u00a0de \u00a0 \u00a0 Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0Civil, \u00a0 \u00a0sentencia de 3 de marzo de 1984. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0Sentencia del Tribunal, folios 12 y 13. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 Corte \u00a0Suprema \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0Justicia, \u00a0 \u00a0Sala \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0Penal, \u00a0 \u00a0sentencia de casaci\u00f3n del 6 de abril de \u00a02005,\u00a0 radicado 20007. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 \u00a0Sentencia del Tribunal, folios 17 y 18. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso n.\u00ba 29565 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0 Aprobado \u00a0 Acta \u00a0 N\u00b0 \u00a0256 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, D. C., diez (10) \u00a0de agosto de dos mil diez (2010). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Resuelve \u00a0la \u00a0Sala \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":["post-20143","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-18"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20143","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=20143"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/20143\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=20143"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=20143"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=20143"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}