{"id":199,"date":"2023-09-07T19:54:03","date_gmt":"2023-09-07T19:54:03","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9226-18-10-95\/"},"modified":"2023-09-07T19:54:03","modified_gmt":"2023-09-07T19:54:03","slug":"9226-18-10-95","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9226-18-10-95\/","title":{"rendered":"9226 (18-10-95)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 SANA \u00a0CRITICA\/ \u00a0TESTIMONIO\/ \u00a0CASACION \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.-Es \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0que \u00a0la \u00a0diferencia \u00a0de \u00a0pareceres \u00a0sobre la credibilidad asignada a determinada prueba sujeta a la libre \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0objetada como error de apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.-El testimonio de o\u00eddas, llamado tambi\u00e9n \u00a0indirecto \u00a0o \u00a0de \u00a0referencia, \u00a0no es de por s\u00ed prueba deleznable, sino medio de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0serio \u00a0y cre\u00edble cuando aparece corroborado o respaldado por otros \u00a0elementos \u00a0de convicci\u00f3n que no permiten dudar de la veracidad del relato hecho \u00a0por otras personas al testigo.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso No. 9226 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No.151 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 \u00a0de Bogot\u00e1 D.C., dieciocho (18) de \u00a0octubre de mil novecientos noventa y cinco (1995). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0V I S T O S: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ha \u00a0sido \u00a0recurrida \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0NELSON \u00a0ARANGO \u00a0PALOMINO la sentencia proferida por el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Cali el 20 de octubre de l993, mediante la cual confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0dictada \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a026 \u00a0Penal del Circuito de la misma ciudad, que lo \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0l0 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a03 \u00a0meses \u00a0de prisi\u00f3n, como responsable del delito de \u00a0homicidio simple en la persona de su novia Yolanda Gil Gonz\u00e1lez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0H E C H O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed los present\u00f3 el ad-quem: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;Informan \u00a0los autos que el d\u00eda 28 de diciembre de l98l, el se\u00f1or \u00a0NELSON \u00a0ARANGO \u00a0PALOMINO, \u00a0trabajador oficial, en su condici\u00f3n de entrenador de \u00a0nataci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Escuela \u00a0de Aviaci\u00f3n &#8220;Marco Fidel Su\u00e1rez&#8221;, estuvo en varias \u00a0oportunidades \u00a0en la casa de habitaci\u00f3n situada en esta ciudad en la calle 5\u00b0B \u00a0No. \u00a025-l4, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de visitar a su novia YOLANDA GIL, con la cual ten\u00eda \u00a0relaciones \u00a0amorosas, \u00a0no \u00a0encontr\u00e1ndola. \u00a0Al \u00a0d\u00eda \u00a0siguiente 29 de diciembre, \u00a0aproximadamente \u00a0a \u00a0las \u00a0diez \u00a0de \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana \u00a0ARANGO \u00a0PALOMINO volvi\u00f3 a dicha \u00a0residencia \u00a0en \u00a0busca \u00a0de \u00a0su \u00a0compa\u00f1era, \u00a0habi\u00e9ndola \u00a0encontrado, subi\u00f3 a su \u00a0apartamento, \u00a0procedi\u00f3 \u00a0a quitarse el revolver que portaba, coloc\u00e1ndolo en una \u00a0mesa, \u00a0recost\u00e1ndose en la cama, procediendo a hacerle una serie de reclamos por \u00a0su \u00a0comportamiento \u00a0y \u00a0ausencia \u00a0de su domicilio, por lo cual se present\u00f3 entre \u00a0ellos \u00a0recriminaciones \u00a0mutuas \u00a0que culminaron con heridas recibidas por YOLANDA \u00a0GIL, \u00a0producidas \u00a0con \u00a0arma de fuego que el l0 de enero de l982 le produjeron su \u00a0muerte en el Hospital Departamental de esta ciudad&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0ACTUACION PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado \u00a0Veintis\u00e9is \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0de Cali con base en la diligencia de levantamiento del cad\u00e1ver abri\u00f3 \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0oyendo \u00a0en \u00a0indagatoria al sindicado Nelson \u00a0Arango \u00a0Palomino, quien adujo que Yolanda despu\u00e9s de haber sido recriminada por \u00a0no \u00a0encontrarse \u00a0la \u00a0noche \u00a0anterior \u00a0en \u00a0el \u00a0apartamento \u00a0y ser advertida de la \u00a0terminaci\u00f3n \u00a0de \u00a0sus \u00a0amor\u00edos \u00a0tom\u00f3 \u00a0el revolver que hab\u00eda dejado encima del \u00a0&#8220;chifonier&#8221; \u00a0propin\u00e1ndose \u00a0un disparo a la altura del t\u00f3rax, siendo llevada de \u00a0inmediato \u00a0al \u00a0Hospital \u00a0Departamental \u00a0donde \u00a0recibi\u00f3 \u00a0de \u00a0su \u00a0parte \u00a0toda \u00a0la \u00a0atenci\u00f3n y cuidados necesarios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Juzgado instructor defini\u00f3 la situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0con \u00a0auto \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n preventiva por el delito de \u00a0homicidio. \u00a0Luego \u00a0pas\u00f3 \u00a0el \u00a0expediente \u00a0al \u00a0Juzgado Sexto Superior de Cali, de \u00a0donde \u00a0 fue \u00a0 remitido \u00a0 a \u00a0la \u00a0justicia \u00a0penal \u00a0militar \u00a0(fs.99, \u00a0118 \u00a0y \u00a0119), \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0que prosigui\u00f3 la averiguaci\u00f3n y abri\u00f3 causa criminal contra el \u00a0procesado Arango Palomino (agosto 4 de 1982, fs. 277 y Ss.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 23 de septiembre de l982 el Comandante de \u00a0la \u00a0Base \u00a0A\u00e9rea &#8220;Marco Fidel Su\u00e1rez&#8221;, obrando como juez de primera instancia y \u00a0atendiendo \u00a0el \u00a0veredicto &#8220;no es responsable&#8221; proferido por cada uno de los tres \u00a0vocales \u00a0del \u00a0consejo \u00a0de \u00a0guerra \u00a0(fs. \u00a0312 y Ss.), absolvi\u00f3 al acusado de los \u00a0cargos \u00a0formulados \u00a0en \u00a0su \u00a0contra \u00a0y \u00a0orden\u00f3 \u00a0consultar dicha decisi\u00f3n con el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0Militar, \u00a0el cual se abstuvo de pronunciarse al considerarse \u00a0incompetente \u00a0(fs.368 \u00a0y \u00a0Ss.) \u00a0y \u00a0envi\u00f3 \u00a0el expediente al Tribunal Superior de \u00a0Cali, \u00a0corporaci\u00f3n que declar\u00f3 la nulidad de lo actuado a partir inclusive del \u00a0cierre \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n disponiendo la remisi\u00f3n de las diligencias a los \u00a0jueces ordinarios (junio 11 de 1985, fs. 374 y Ss.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 15 de noviembre de 1988, el Juzgado Noveno \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0de \u00a0Cali \u00a0orden\u00f3 la clausura de la instrucci\u00f3n (f. \u00a0381) \u00a0y \u00a0el \u00a031 \u00a0de diciembre del mismo a\u00f1o calific\u00f3 su m\u00e9rito probatorio con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n en contra de Nelson Arango Palomino por el delito de \u00a0homicidio sin atenuantes ni agravantes(fs. 387 y Ss.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adelantado \u00a0el \u00a0juicio y celebrada audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0(fs.458 \u00a0y Ss. y 468 y Ss.), el Juzgado Veintis\u00e9is Penal del Circuito \u00a0de \u00a0la \u00a0nombrada \u00a0ciudad, \u00a0el 19 de julio de 1993 (fs. 477 y Ss.), finiquit\u00f3 la \u00a0instancia \u00a0condenando \u00a0al \u00a0acusado \u00a0a la pena principal de l0 a\u00f1os y 3 meses de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0a \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por el t\u00e9rmino de diez a\u00f1os y al pago en concreto de los perjuicios \u00a0morales \u00a0causados; \u00a0fallo \u00a0apelado \u00a0por \u00a0su \u00a0defensor \u00a0y confirmado, sin ninguna \u00a0modificaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Cali mediante el que es objeto del \u00a0recurso de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0DEMANDA DE CASACION \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con expresa invocaci\u00f3n de la causal primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo segundo, se acusa la sentencia impugnada de ser proferida \u00a0sobre \u00a0&#8220;err\u00f3nea \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial&#8221; \u00a0y se enuncian como \u00a0infringidos \u00a0los principios atinentes al debido proceso y la exigencia de prueba \u00a0cierta \u00a0para \u00a0condenar, \u00a0reproch\u00e1ndose \u00a0adem\u00e1s \u00a0la \u00a0indebida \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo 323 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0denomina &#8220;cargo \u00a0\u00fanico&#8221;, \u00a0comienza \u00a0el \u00a0censor \u00a0por criticar el valor asignado por el Tribunal a \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0rendidos \u00a0por \u00a0Oscar \u00a0Osorio, Tiberio R\u00edos y Amparo de R\u00edos, \u00a0amigo \u00a0y \u00a0parientes \u00a0de \u00a0la extinta Yolanda Gil, quienes le oyeron decir durante \u00a0una \u00a0visita \u00a0al \u00a0hospital \u00a0departamental, \u00a0que \u00a0el autor del disparo hab\u00eda sido \u00a0Nelson \u00a0Arango \u00a0Palomino; \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0a \u00a0juicio del impugnante no sirven para \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0su \u00a0asistido \u00a0por tratarse de testimonios de \u00a0referencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce que la versi\u00f3n del sindicado de que la \u00a0herida \u00a0se produjo por un lamentable accidente, es la que debe tenerse en cuenta \u00a0porque \u00a0los \u00a0hechos \u00a0ocurrieron \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0habitaci\u00f3n \u00a0de \u00a0Yolanda sin la \u00a0presencia \u00a0de testigos, siendo cierto que la victima se dispar\u00f3 con el arma que \u00a0tom\u00f3 de encima del armario, donde la hab\u00eda dejado Nelson. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Otra \u00a0raz\u00f3n \u00a0que \u00a0hace \u00a0poco \u00a0cre\u00edbles las \u00a0mencionadas \u00a0declaraciones \u00a0es \u00a0que los declarantes no hubiesen dado aviso a las \u00a0autoridades \u00a0ni denunciasen el hecho, esperando que fueran llamados a declarar y \u00a0uno \u00a0de ellos, Tiberio R\u00edos agradeci\u00f3 a Nelson por todo lo que hab\u00eda hecho en \u00a0favor de su sobrina Yolanda corriendo con los gastos funerales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 juzgadores \u00a0 dieron \u00a0 &#8220;trascendental \u00a0importancia&#8221; \u00a0al testimonio del doctor Luis Fernando Castro, m\u00e9dico tratante de \u00a0Yolanda \u00a0Gil, quien asegura que al pregunt\u00e1rsele a la paciente por lo sucedido, \u00a0\u00e9sta \u00a0le manifest\u00f3 que su marido le hab\u00eda disparado, quedando as\u00ed consignado \u00a0en \u00a0la \u00a0historia \u00a0cl\u00ednica, \u00a0sin\u00a0 \u00a0indagar si la lesionada por los intensos \u00a0dolores \u00a0que \u00a0la aquejaban pudo entender el sentido y alcance de la pregunta del \u00a0m\u00e9dico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aludiendo a la diligencia de necropsia en la \u00a0que \u00a0el \u00a0forense \u00a0certific\u00f3 \u00a0que \u00a0la muerte de la occisa se produjo &#8220;a causa de \u00a0peritonitis \u00a0aguda, \u00a0secundaria \u00a0a herida penetrante toracoabdominal por arma de \u00a0fuego&#8221;, \u00a0concluye\u00a0 \u00a0que \u00a0el \u00a0deceso \u00a0fue \u00a0provocado \u00a0n\u00f3 \u00a0por \u00a0los estragos \u00a0producidos \u00a0por \u00a0el \u00a0proyectil \u00a0de \u00a0arma de fuego, sino por la peritonitis aguda \u00a0sobreviniente, \u00a0por falta de colaboraci\u00f3n de la propia paciente que desatendi\u00f3 \u00a0las \u00a0prescripciones \u00a0m\u00e9dicas \u00a0relativas a quietud y reposo; evento que rompe el \u00a0&#8220;nexo \u00a0causal&#8221; \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0la \u00a0herida a bala no fue la &#8220;causa eficiente&#8221; de la \u00a0muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;La \u00a0secundariedad \u00a0de \u00a0la peritonitis como secuela de la herida de \u00a0bala, \u00a0nos \u00a0est\u00e1 \u00a0diciendo que no siendo \u00e9sta la causa eficiente de la muerte, \u00a0mal \u00a0se \u00a0puede \u00a0predicar \u00a0que \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0un \u00a0homicidio doloso y que haya un \u00a0responsable del mismo&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Partiendo \u00a0de \u00a0la premisa de que las pruebas \u00a0producidas \u00a0no \u00a0conducen a la certeza de la responsabilidad del procesado Nelson \u00a0Arango \u00a0Palomino \u00a0en \u00a0el \u00a0hecho imputado, sino por el contrario, a la certeza de \u00a0que \u00a0no \u00a0fue el autor del disparo y que el fallecimiento de la occisa se produjo \u00a0no \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0la herida con arma de fuego, sino de una peritonitis \u00a0sobreviniente, \u00a0colige que al ser condenado su representado por un delito que no \u00a0cometi\u00f3 \u00a0se desconoci\u00f3 la garant\u00eda fundamental del debido proceso, de arraigo \u00a0constitucional \u00a0y \u00a0se \u00a0violaron \u00a0los principios de presunci\u00f3n de inocencia y de \u00a0existencia de prueba id\u00f3nea para condenar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente \u00a0se \u00a0aplic\u00f3 en forma indebida el \u00a0art\u00edculo \u00a0323 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0porque \u00a0se \u00a0conden\u00f3 al procesado sin estar \u00a0probada \u00a0la autor\u00eda del homicidio y se ubic\u00f3 la conducta en un tipo penal &#8220;que \u00a0si \u00a0bien \u00a0puede \u00a0corresponder \u00a0al hecho que le sucede a YOLANDA GIL GONZALEZ, de \u00a0ninguna \u00a0 manera \u00a0 responde \u00a0a \u00a0una \u00a0conducta \u00a0desarrollada \u00a0por \u00a0NELSON \u00a0ARANGO \u00a0PALOMINO&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuente \u00a0con \u00a0esa \u00a0manera \u00a0de \u00a0razonar, \u00a0solicita \u00a0casar la sentencia impugnada y en su lugar absolver al acusado, por no \u00a0ser \u00a0el \u00a0autor \u00a0del \u00a0disparo, \u00a0ni \u00a0haberse \u00a0producido la muerte por la herida de \u00a0bala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES DEL MINISTERIO PUBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Ministerio P\u00fablico representado por el \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador \u00a064 \u00a0en \u00a0lo \u00a0Judicial, \u00a0se opone a las pretensiones del actor \u00a0porque \u00a0el \u00a0ataque \u00a0a \u00a0la sentencia se afianza en el enfrentamiento de criterios \u00a0entre \u00a0 juzgador \u00a0 y \u00a0casacionista \u00a0respecto \u00a0al \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0asignado \u00a0a \u00a0determinadas \u00a0pruebas, \u00a0no \u00a0tarifadas \u00a0sino \u00a0sujetas a la libre apreciaci\u00f3n del \u00a0funcionario judicial, no logrando probar el error denunciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0mismo \u00a0parecer es el se\u00f1or Procurador \u00a0Tercero \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0lo \u00a0Penal, \u00a0representante del Ministerio P\u00fablico ante la \u00a0Corte, \u00a0para \u00a0quien \u00a0la \u00a0demanda \u00a0adolece de protuberantes fallas que imponen su \u00a0desestimaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0 tales \u00a0 menciona \u00a0 el \u00a0 equivocado \u00a0escogimiento \u00a0de la v\u00eda para reclamar el supuesto quebranto del debido proceso, \u00a0pues \u00a0adujo \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley por err\u00f3nea apreciaci\u00f3n de los \u00a0medios \u00a0probatorios \u00a0pero \u00a0enmara\u00f1a \u00a0sus \u00a0apreciaciones \u00a0donde \u00a0no es permitido \u00a0&#8220;entremezclar \u00a0los diversos conceptos para tomar, por ejemplo, como un asunto de \u00a0nulidad \u00a0la \u00a0diferencia \u00a0de \u00a0criterios \u00a0entre \u00a0el censor y los sentenciadores en \u00a0torno a los medios de convicci\u00f3n&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Refiri\u00e9ndose \u00a0a \u00a0la \u00a0cr\u00edtica hecha por el \u00a0censor \u00a0a \u00a0los testimonios cuestionados, incluido el del m\u00e9dico que trat\u00f3 a la \u00a0paciente \u00a0durante \u00a0su permanencia en el hospital, al igual que sobre la versi\u00f3n \u00a0rendida \u00a0por \u00a0el \u00a0sindicado, \u00a0afirma \u00a0que \u00a0se apoya \u00fanicamente en apreciaciones \u00a0personales \u00a0y \u00a0subjetivas \u00a0opuestas \u00a0a las del fallador; disparidad de criterios \u00a0que \u00a0&#8220;no \u00a0puede ser de recibo en casaci\u00f3n, pues no se trata de dirimir aspectos \u00a0criteriol\u00f3gicos \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la convicci\u00f3n a la que llega el fallador, \u00a0sino \u00a0verdaderos \u00a0errores \u00a0por \u00a0\u00e9l \u00a0cometidos que no pueden predicarse teniendo \u00a0como \u00a0marco \u00a0exclusivo \u00a0una interpretaci\u00f3n de las probanzas, as\u00ed sea \u00e9sta tan \u00a0valida como la realizada por los juzgadores de instancia&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ampl\u00eda \u00a0luego sus consideraciones de orden \u00a0t\u00e9cnico \u00a0y \u00a0jur\u00eddico, \u00a0para \u00a0reiterar \u00a0que \u00a0el \u00a0ataque a la prueba de cargo es \u00a0puramente \u00a0personal \u00a0y \u00a0sin \u00a0conseguir \u00a0desestabilizar las l\u00f3gicas y atendibles \u00a0razones \u00a0 que \u00a0 indujeron \u00a0 al \u00a0 Tribunal \u00a0Superior \u00a0a \u00a0dar \u00a0por \u00a0demostrada \u00a0la \u00a0responsabilidad del acusado en la consumaci\u00f3n del hecho punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Est\u00e1 \u00a0llamada \u00a0al \u00a0fracaso la demanda que, \u00a0sustentada \u00a0en \u00a0la \u00a0causal primera de casaci\u00f3n, pretende la remoci\u00f3n del fallo \u00a0impugnado \u00a0en \u00a0base \u00a0a \u00a0una \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0personal del impugnante respecto a los \u00a0medios de persuasi\u00f3n aducidos, como acontece en el presente caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Efectivamente, \u00a0el \u00a0censor anteponiendo sus \u00a0personales \u00a0 y \u00a0 subjetivos \u00a0 puntos \u00a0 de \u00a0vista \u00a0a \u00a0las \u00a0l\u00f3gicas \u00a0y \u00a0razonadas \u00a0apreciaciones \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0respecto \u00a0al \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio que le \u00a0merecen \u00a0determinados \u00a0medios de convicci\u00f3n, sugiere que la Corte escoja de los \u00a0dos \u00a0criterios \u00a0en \u00a0pugna, \u00a0cual \u00a0ha \u00a0de \u00a0prevalecer, cuando es lo cierto que la \u00a0diferencia \u00a0de \u00a0pareceres \u00a0sobre \u00a0la \u00a0credibilidad asignada a determinada prueba \u00a0sujeta \u00a0a la libre apreciaci\u00f3n del juzgador no puede ser objetada como error de \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 demandante \u00a0 se \u00a0empecina \u00a0en \u00a0negar \u00a0credibilidad \u00a0a lo dicho por los testigos Oscar Osorio, Tiberio R\u00edos, Amparo de \u00a0R\u00edos \u00a0y \u00a0el m\u00e9dico Luis Fernando Castro Castro, otorg\u00e1ndole en cambio, entera \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0las explicaciones rendidas por el sindicado, simplemente porque \u00a0los \u00a0primeros \u00a0son declarantes de o\u00eddas y el galeno pudo recibir de Yolanda una \u00a0respuesta \u00a0equivocada en cuanto al se\u00f1alamiento del autor del disparo recibido; \u00a0mientras \u00a0que \u00a0el Tribunal Superior luego de un examen global y coherente de las \u00a0distintas \u00a0probanzas \u00a0obrantes en autos, siguiendo en ello las reglas de la sana \u00a0critica, \u00a0arrib\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0certeza \u00a0respecto \u00a0a \u00a0la responsabilidad del procesado \u00a0Nelson Arango Palomino. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La versi\u00f3n suministrada por los mencionados \u00a0deponentes \u00a0en \u00a0el sentido de haberle escuchado decir a Yolanda que el autor del \u00a0disparo \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0Nelson \u00a0quien \u00a0en \u00a0forma airada descarg\u00f3 el arma dejando \u00a0\u00fanicamente \u00a0un tiro en la rec\u00e1mara del revolver al tiempo que la amenazaba con \u00a0darle \u00a0muerte \u00a0expresando \u00a0&#8220;gorda, \u00a0ni \u00a0para \u00a0m\u00ed, \u00a0ni para nadie&#8221;; no es prueba \u00a0insular \u00a0nada \u00a0cre\u00edble, \u00a0sino \u00a0por \u00a0el contrario, testimonio plural avalado con \u00a0otros \u00a0hechos \u00a0indiciarios \u00a0como la declaraci\u00f3n rendida por el m\u00e9dico tratante \u00a0doctor \u00a0Castro \u00a0Castro que oy\u00f3 de labios de la paciente la misma inculpaci\u00f3n y \u00a0la \u00a0constancia \u00a0plasmada \u00a0en \u00a0el \u00a0libro de guardia del hospital departamental en \u00a0donde \u00a0aparece \u00a0que \u00a0Yolanda \u00a0fue llevada a dicha casa de salud por el inculpado \u00a0Nelson \u00a0Arango quien dijo haber sido herida &#8220;por desconocidos desde un carro que \u00a0huy\u00f3&#8221;, \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0que \u00a0demerita \u00a0su \u00a0propia versi\u00f3n injurada respecto a la \u00a0hip\u00f3tesis del caso fortuito o el suicidio de su novia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0eso, \u00a0expres\u00f3 \u00a0con \u00a0toda \u00a0l\u00f3gica el \u00a0Tribunal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;No \u00a0puede \u00a0aceptarse \u00a0como veraz la injurada del encartado NELSON \u00a0ARANGO \u00a0PALOMINO \u00a0y \u00a0menos \u00a0tenerse como espont\u00e1nea, que al preguntarsele quien \u00a0fue \u00a0el \u00a0autor manifieste que unas personas que viajaban en un veh\u00edculo quienes \u00a0huyeron, \u00a0y \u00a0al \u00a0oirsele \u00a0sin \u00a0f\u00f3rmula \u00a0de \u00a0juramento \u00a0da otra versi\u00f3n, lo que \u00a0comparado \u00a0con \u00a0lo \u00a0atestado \u00a0por \u00a0la \u00a0victima \u00a0no \u00a0solo al m\u00e9dico sino a otros \u00a0parientes \u00a0y \u00a0allegados, \u00a0nos lleva a considerar que la presunci\u00f3n de veracidad \u00a0(sic) \u00a0de \u00a0la \u00a0injurada del procesado desaparece por no ser espontanea y existir \u00a0prueba en contrario&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0testimonio \u00a0de o\u00eddas, llamado tambi\u00e9n \u00a0indirecto \u00a0o \u00a0de \u00a0referencia, \u00a0no es de por s\u00ed prueba deleznable, sino medio de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0serio \u00a0y cre\u00edble cuando aparece corroborado o respaldado por otros \u00a0elementos \u00a0de convicci\u00f3n que no permiten dudar de la veracidad del relato hecho \u00a0por \u00a0otras \u00a0personas \u00a0al \u00a0testigo. \u00a0De \u00a0modo que si el t\u00edo de la occisa Tiberio \u00a0R\u00edos, \u00a0su \u00a0esposa \u00a0Amparo Giraldo de R\u00edos, el se\u00f1or Oscar Osorio Giraldo y el \u00a0m\u00e9dico \u00a0tratante \u00a0doctor \u00a0Luis \u00a0Fernando \u00a0Castro \u00a0Castro, \u00a0coinciden en haberle \u00a0escuchado \u00a0decir \u00a0a \u00a0Yolanda \u00a0que \u00a0el autor del disparo hab\u00eda sido el procesado \u00a0Nelson \u00a0Arango \u00a0y \u00a0\u00e9sta inculpaci\u00f3n lejos de ser inveros\u00edmil encuentra amplio \u00a0respaldo \u00a0en \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0col\u00edgese sin ninguna hesitaci\u00f3n que \u00a0tales deponentes dijeron la verdad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0la \u00a0cr\u00edtica \u00a0a \u00a0la prueba \u00a0testimonial, \u00a0no \u00a0debe \u00a0perderse \u00a0de vista, como lo recuerdan los representantes \u00a0del \u00a0Ministerio P\u00fablico en ambas jerarqu\u00edas, que la hip\u00f3tesis sugerida por el \u00a0recurrente \u00a0relativa \u00a0a \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0se torna absolutamente \u00a0improcedente \u00a0respecto \u00a0a medios probatorios sujetos a la libre apreciaci\u00f3n del \u00a0juzgador \u00a0y \u00a0en \u00a0cuya \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0no se ha incurrido en ostensibles desafueros \u00a0contrarios \u00a0a \u00a0la \u00a0l\u00f3gica y las reglas de la experiencia, ni se han desatendido \u00a0los principios de la cr\u00edtica razonada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La interpretaci\u00f3n que hace el demandante de \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0necropsia \u00a0buscando \u00a0acreditar que la muerte de la occisa se \u00a0produjo \u00a0por \u00a0una peritonitis aguda sobreviniente a la herida con arma de fuego, \u00a0a\u00f1ora \u00a0revivir la desaparecida figura del homicidio concausal contemplada en el \u00a0art\u00edculo \u00a0366 \u00a0del \u00a0derogado \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal de l936; pero pasa por alto que la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0Yolanda \u00a0Gil \u00a0se \u00a0produjo \u00a0no \u00a0por \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de una &#8220;concausa&#8221; \u00a0imprevisible \u00a0que \u00a0hubiera roto el nexo causal entre la conducta del sindicado y \u00a0su \u00a0natural \u00a0resultado, \u00a0sino por la acci\u00f3n dirigida a segarle la vida mediante \u00a0la \u00a0utilizaci\u00f3n de arma de fuego, cuyo disparo le ocasion\u00f3 severas lesiones en \u00a0\u00f3rganos \u00a0vitales, \u00a0como \u00a0tuvo oportunidad de precisarlo el Tribunal Superior en \u00a0la sentencia objeto de reproche en los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;El \u00a0homicidio \u00a0con \u00a0causal \u00a0(sic) \u00a0desapareci\u00f3 \u00a0igualmente en el \u00a0C\u00f3digo \u00a0de l980, y por otra parte, si bien es cierto que la causa inmediata fue \u00a0una \u00a0peritonitis, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0es, \u00a0como \u00a0bien \u00a0lo anota la instancia, que las \u00a0lesiones \u00a0 causadas \u00a0 por \u00a0 la \u00a0bala \u00a0en \u00a0su \u00a0desplazamiento \u00a0caus\u00f3 \u00a0severos \u00a0e \u00a0irreparables \u00a0da\u00f1os como se dej\u00f3 anotado en la historia cl\u00ednica y no obstante \u00a0la \u00a0operaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0le practic\u00f3 obligaron a la extracci\u00f3n de ves\u00edcula, a \u00a0realizar \u00a0una \u00a0plast\u00eda \u00a0en la v\u00eda biliar, a unir el canal que conduce la bilis \u00a0hasta \u00a0el duodeno, al c\u00edstico o canal urinario tendiente a recuperar el drenaje \u00a0del \u00a0higado, \u00a0\u00f3rgano \u00e9ste \u00faltimo que sufri\u00f3 el estallido del l\u00f3bulo derecho \u00a0con \u00a0la \u00a0consecuente \u00a0destrucci\u00f3n \u00a0del hileo hep\u00e1tico, lo que conllevar\u00eda que \u00a0sustancias \u00a0como \u00a0la \u00a0bilis \u00a0al \u00a0no \u00a0existir \u00a0un \u00a0adecuado \u00a0drenaje \u00a0infecten el \u00a0peritoneo; \u00a0sin olvidar que igualmente hubo laceraci\u00f3n o corte de p\u00e1ncreas, de \u00a0ri\u00f1\u00f3n, \u00a0como lesi\u00f3n del diafragma y peritoneo el cual form\u00f3 un hemoperitoneo \u00a0y \u00a0ello \u00a0no \u00a0mas \u00a0demuestra \u00a0la \u00a0magnitud \u00a0de \u00a0la lesi\u00f3n que desafortunadamente \u00a0desencaden\u00f3 \u00a0en \u00a0lo \u00a0ya \u00a0conocido \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto \u00a0mal \u00a0podr\u00e1 aceptarse las muy \u00a0subjetivas \u00a0apreciaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0para \u00a0reclamar \u00a0la absoluci\u00f3n de su \u00a0defendido&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0cient\u00edficamente \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0establecido \u00a0que \u00a0la \u00a0peritonitis \u00a0es un efecto natural y directo de las heridas \u00a0penetrantes \u00a0del \u00a0abdomen, \u00a0seg\u00fan se aprecia en textos como &#8220;Medicina Forense&#8221;, \u00a0de \u00a0C\u00e9sar \u00a0A. \u00a0Giraldo \u00a0y \u00a0&#8220;Medicina \u00a0Legal y Siquiatr\u00eda Forense&#8221; de Guillermo \u00a0Uribe Cuella. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0anteriores \u00a0planteamientos evidencian \u00a0que \u00a0la demanda no es otra cosa que un simple alegato de instancia, en el que se \u00a0repiten \u00a0las argumentaciones que fueron materia de amplio debate ante el Juzgado \u00a0y \u00a0el \u00a0Tribunal; se avocan sin ning\u00fan orden y encadenamiento los mas variados y \u00a0dis\u00edmiles \u00a0temas \u00a0como la ausencia de prueba para condenar y la\u00a0 invalidez \u00a0de \u00a0la actuaci\u00f3n por quebranto del debido proceso, los que por ser considerados \u00a0dentro \u00a0 del \u00a0mismo \u00a0cargo \u00a0resultan \u00a0inconciliables \u00a0olvid\u00e1ndose \u00a0de \u00a0paso \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0clase \u00a0de \u00a0error \u00a0endilgado en la apreciaci\u00f3n del caudal \u00a0probatorio \u00a0con \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0de \u00a0manifiesto y trascendente, que constituye el \u00a0subfondo de la impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas \u00a0insubsanables deficiencias de orden \u00a0jur\u00eddico \u00a0hacen de la demanda un escrito sustancialmente inepto a los fines del \u00a0recurso \u00a0 \u00a0interpuesto, \u00a0 \u00a0dando \u00a0 \u00a0al \u00a0 traste \u00a0 con \u00a0 las \u00a0 pretensiones \u00a0 del \u00a0demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No prospera la impugnaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0D E C I S I O N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0en \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con la Procuradur\u00eda \u00a0Delegada \u00a0y administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de \u00a0la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0R E S U E L V E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR \u00a0la \u00a0sentencia condenatoria objeto de impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON PINILLA PINILLA, FERNANDO E. ARBOLEDA \u00a0RIPOLL, \u00a0RICARDO \u00a0CALVETE \u00a0RANGEL, CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE, CARLOS E. MEJIA \u00a0ESCOBAR,DIDIMO \u00a0 PAEZ \u00a0 VELANDIA, \u00a0 EDGAR \u00a0 SAAVEDRA \u00a0ROJAS,JUAN \u00a0MANUEL \u00a0TORRES \u00a0FRESNEDA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Patricia \u00a0 Salazar \u00a0 Cuellar,SECRETARIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 SANA \u00a0CRITICA\/ \u00a0TESTIMONIO\/ \u00a0CASACION \u00a0\u00a0 1.-Es \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0que \u00a0la \u00a0diferencia \u00a0de \u00a0pareceres \u00a0sobre la credibilidad asignada a determinada prueba sujeta a la libre \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0objetada como error de apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria. \u00a0\u00a0 2.-El testimonio de o\u00eddas, llamado tambi\u00e9n \u00a0indirecto \u00a0o \u00a0de \u00a0referencia, \u00a0no es de por s\u00ed prueba [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-199","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/199","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=199"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/199\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=199"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=199"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=199"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}