{"id":19866,"date":"2023-09-11T19:48:09","date_gmt":"2023-09-11T19:48:09","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3273207-10-09\/"},"modified":"2023-09-11T19:48:09","modified_gmt":"2023-09-11T19:48:09","slug":"3273207-10-09","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3273207-10-09\/","title":{"rendered":"32732(07-10-09)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a032732 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 321. \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0siete \u00a0de octubre de dos mil \u00a0nueve. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V \u00a0 \u00a0I \u00a0 S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0pronuncia la Sala sobre la admisibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de los procesados \u00a0FRANCISCO \u00a0JOS\u00c9 \u00a0MORALES CRUZ y JOS\u00c9 JOAQU\u00cdN JAIMES CABRALES,\u00a0 contra el \u00a0fallo \u00a0 de \u00a0 segunda \u00a0 instancia \u00a0 que \u00a0 profiriera \u00a0 el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Villavicencio, \u00a0fechado \u00a0el \u00a029 de abril 2009,\u00a0 mediante el cual confirm\u00f3, \u00a0con \u00a0modificaciones \u00a0en \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n, \u00a0la \u00a0sentencia emitida por el Juzgado 3\u00b0 \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0esa \u00a0ciudad, \u00a0condenando \u00a0a \u00a0sus representados legales \u00a0a\u00a0 \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a048 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n y multa en cuant\u00eda de doscientos \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales, \u00a0en \u00a0calidad \u00a0de coautores del delito de \u00a0fraude \u00a0procesal. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0se \u00a0impuso \u00a0la \u00a0pena \u00a0accesoria de interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas, \u00a0por \u00a0un \u00a0lapso\u00a0 igual al de la sanci\u00f3n \u00a0aflictiva \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad, \u00a0y \u00a0se \u00a0concedi\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0acusados el sustituto de \u00a0prisi\u00f3n domiciliaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LOS HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Fueron \u00a0narrados \u00a0en la sentencia de segundo \u00a0grado, de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLos \u00a0hechos \u00a0fueron \u00a0denunciados \u00a0por \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0YORMARY \u00a0REY \u00a0MORENO, \u00a0representante \u00a0legal \u00a0de \u00a0la empresa Aerol\u00edneas \u00a0Comerciales \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0Meta \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2013ALCOM-, \u00a0 quien \u00a0da \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0la \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0que \u00a0sufri\u00f3 \u00a0como \u00a0demandante \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso ejecutivo que cursa en el Juzgado Tercero Civil \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0esta \u00a0ciudad \u00a0en \u00a0contra del se\u00f1or FRANCISCO JOS\u00c9 MORALES CRUZ, \u00a0donde \u00a0se hab\u00eda ordenado el embargo de la aeronave HK-3349, medida cautelar que \u00a0fue \u00a0desplazada \u00a0por otra, ordenada en un proceso ejecutivo laboral que se\u00a0 \u00a0inici\u00f3 \u00a0con \u00a0un acta de conciliaci\u00f3n obtenida fraudulentamente, por cuanto los \u00a0procesados \u00a0acudieron \u00a0a la Oficina de Trabajo en esta ciudad, donde, en acta de \u00a0conciliaci\u00f3n \u00a0(firmada \u00a0el \u00a014 \u00a0de diciembre de 1999, agrega la Corte) hicieron \u00a0constar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0una \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0laboral \u00a0fingida \u00a0y realizaron un \u00a0acuerdo \u00a0de \u00a0pago \u00a0por \u00a0la \u00a0suma \u00a0de \u00a0$40.140.000,oo, \u00a0que se deb\u00eda hacer en un \u00a0t\u00e9rmino no superior a un mes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0acta de conciliaci\u00f3n fue utilizada como \u00a0prueba \u00a0para \u00a0iniciar un ejecutivo laboral (demanda instaurada el 21 de enero de \u00a02000, \u00a0a\u00f1ade \u00a0la \u00a0Corte) \u00a0donde \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se orden\u00f3 el embargo de la aeronave \u00a0HK-3349, \u00a0medida \u00a0cautelar \u00a0que, \u00a0en trat\u00e1ndose de una obligaci\u00f3n por derechos \u00a0laborales, \u00a0desplaz\u00f3 \u00a0aquella \u00a0registrada en favor de la empresa ALCOM. Ante la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la afectada, se orden\u00f3 la prejudicialidad dentro del proceso \u00a0laboral, encontr\u00e1ndose a la espera de esta actuaci\u00f3n penal.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DECURSO PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0denuncia fue instaurada por escrito el 1 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de 2000, ante la Direcci\u00f3n Seccional de Fiscal\u00edas de Villavicencio, \u00a0por la representante legal de la empresa afectada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a02 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02000, la Fiscal\u00eda 3\u00b0 \u00a0Seccional \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Villavicencio, \u00a0 \u00a0abri\u00f3 \u00a0 en \u00a0 investigaci\u00f3n \u00a0 previa \u00a0 las \u00a0diligencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fecha \u00a0del 22 de mayo de 2000, luego de \u00a0allegarse \u00a0prueba \u00a0documental \u00a0y \u00a0testimonial, \u00a0se \u00a0abri\u00f3 \u00a0formal instrucci\u00f3n, \u00a0disponi\u00e9ndose \u00a0vincular \u00a0penalmente \u00a0a \u00a0FRANCISCO \u00a0JOS\u00c9 \u00a0MORALES \u00a0CRUZ y JOS\u00c9 \u00a0JOAQU\u00cdN JAIMES CABRALES. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a031 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a02000, \u00a0se \u00a0recab\u00f3 la \u00a0injurada \u00a0de \u00a0MORALES \u00a0CRUZ. \u00a0Igual \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0el \u00a014 \u00a0de agosto del mismo a\u00f1o, \u00a0respecto de JAIMES CABRALES. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fecha \u00a0del \u00a04 \u00a0de \u00a0octubre de 2000, fue \u00a0resuelta \u00a0la situaci\u00f3n jur\u00eddica de los procesados, en cuyo favor se abstuvo la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0de imponer medida de aseguramiento por los delitos de fraude procesal \u00a0y falsedad en documento p\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a04 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02003, \u00a0fue \u00a0cerrada la \u00a0instrucci\u00f3n. \u00a0Consecuentemente, \u00a0el \u00a023 \u00a0de septiembre de 2003, se calific\u00f3 el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario \u00a0profiri\u00e9ndose \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en contra de \u00a0FRANCISCO \u00a0JOS\u00c9 \u00a0MORALES \u00a0CRUZ \u00a0y JOS\u00c9 JOAQU\u00cdN JAIMES CABRALES, en calidad de \u00a0coautores \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0fraude \u00a0procesal; \u00a0a \u00a0su \u00a0turno, \u00a0fue \u00a0precluida \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0los anteriores, en lo que corresponde al delito de \u00a0falsedad en documentos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Interpuesto \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n por los \u00a0defensores \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados, el 15 de diciembre de 2004, la Fiscal\u00eda Cuarta \u00a0Delegada \u00a0ante el Tribunal Superior de Villavicencio, confirm\u00f3 integralmente lo \u00a0dispuesto por el A quo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ejecutoriada la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, el \u00a0proceso \u00a0le fue repartido, para adelantar la fase del juicio, al Juzgado Tercero \u00a0Penal del Circuito de Villavicencio, el 27 de enero de 2005. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a010 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02005, \u00a0tuvo \u00a0lugar la \u00a0audiencia preparatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los d\u00edas 18 de julio, 1 de septiembre y 6 de \u00a0diciembre \u00a0de 2005, se llev\u00f3 a cabo la audiencia p\u00fablica de juzgamiento.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El\u00a0 29 de septiembre de 2006, se emiti\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primer grado, en el cual se conden\u00f3 a los coprocesados a la pena \u00a0de \u00a06 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y multa en cuant\u00eda de 200 salarios m\u00ednimos legales \u00a0mensuales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Impugnado \u00a0el \u00a0fallo \u00a0por el defensor de los \u00a0acusados, \u00a0con \u00a0fecha \u00a0del\u00a0 29 de abril de 2009, fue proferida la sentencia \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0obra \u00a0del Tribunal Superior de Villavicencio, en la cual se \u00a0confirm\u00f3 \u00a0lo \u00a0decidido por el A quo, aunque se rebaj\u00f3 la pena de prisi\u00f3n a 48 \u00a0meses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0contra \u00a0de \u00a0esa \u00a0decisi\u00f3n \u00a0present\u00f3 el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados la demanda de casaci\u00f3n que ahora se analiza en su \u00a0fundamentaci\u00f3n y debida argumentaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0casacionista, formula tres cargos, todos \u00a0principales, \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0contra \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0fallo \u00a0 \u00a0de \u00a0 segunda \u00a0 instancia, \u00a0 as\u00ed \u00a0resumidos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Cargo primero. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0precisar \u00a0la \u00a0causal a la que acude, el \u00a0recurrente \u00a0afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u201cdejo (sic) de \u00a0analizar \u00a0 normas \u00a0 constitucionales \u00a0 y \u00a0 legales \u00a0 para \u00a0 resolver\u201d. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0a\u00f1ade \u00a0que \u201cel Tribunal \u00a0debi\u00f3 \u00a0hacer \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0minucioso, detallado y cient\u00edfico de la prueba de \u00a0descargo \u00a0que \u00a0aporto (sic) la defensa para probar su inocencia y de esta manera \u00a0se \u00a0 \u00a0ha \u00a0 \u00a0dado \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 \u00a0directa \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 ley\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 sustento \u00a0 de \u00a0su \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0afirma que en las respectivas indagatorias sus representados legales \u00a0explicaron \u00a0la \u00a0raz\u00f3n que llev\u00f3 a realizar la diligencia de conciliaci\u00f3n ante \u00a0la \u00a0Oficina \u00a0de \u00a0Trabajo, \u00a0otorgando \u00a0credibilidad a sus dichos lo expresado por \u00a0varios testigos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0el impugnante, as\u00ed mismo, que el A \u00a0quo \u00a0nunca \u00a0supo \u00a0si \u00a0existi\u00f3 \u00a0el delito de fraude procesal y el Tribunal\u00a0 \u00a0hizo \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0ligero en el cual se pas\u00f3 por alto la dogm\u00e1tica penal, en \u00a0tanto \u00a0\u201cno \u00a0se \u00a0observ\u00f3 \u00a0que el (sic) hecho hab\u00eda \u00a0ausencia de dolo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0rengl\u00f3n seguido, destaca el casacionista \u00a0los \u00a0antecedentes \u00a0laborales \u00a0y \u00a0familiares \u00a0de sus defendidos, agregando que la \u00a0conciliaci\u00f3n \u00a0celebrada \u00a0entre ellos es v\u00e1lida y tiene plenos efectos legales, \u00a0a \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0ning\u00fan \u00a0efecto \u00a0perjudicial \u00a0podr\u00eda tener sobre el proceso civil \u00a0adelantado \u00a0por la denunciante, dado el alto valor del avi\u00f3n objeto de embargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide el censor, en consecuencia, que la Sala \u00a0\u201ccase \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0acusada\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Cargo segundo. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acudiendo \u00a0a \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0primero, \u00a0del art\u00edculo 207 de la Ley 600 de 2000, el recurrente sostiene que la \u00a0conducta \u00a0delictiva, de car\u00e1cter permanente, se comenz\u00f3 a ejecutar en vigencia \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0Ley \u00a0100 de 1980, raz\u00f3n por la cual, en seguimiento del principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0consagrado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 29 de la Carta Pol\u00edtica, la pena a \u00a0imponer \u00a0es \u00a0la \u00a0vigente \u00a0para \u00a0esa \u00a0\u00e9poca, esto es, entre uno y cinco a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0desarrollo \u00a0del cargo el impugnante solo \u00a0atina \u00a0a \u00a0decir \u00a0que \u00a0con la aplicaci\u00f3n de la pena contemplada en la Ley 599 de \u00a02000, \u00a0el \u00a0Tribunal viol\u00f3 el art\u00edculo 1 de la Carta Pol\u00edtica, en lo tocante a \u00a0la \u00a0dignidad \u00a0humana, \u00a0junto \u00a0con \u00a0los principios de legalidad y debido proceso, \u00a0as\u00ed \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0normas \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0bloque \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0constitucionalidad, \u00a0 \u00a0que \u00a0 no \u00a0determina. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Tercer cargo. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n bajo la \u00e9gida de la causal primera, \u00a0cuerpo \u00a0primero, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0afirma \u00a0que \u00a0\u201cDel \u00a0cuerpo \u00a0de \u00a0sentencia de primer grado el fallador consagr\u00f3 la existencia de una \u00a0relaci\u00f3n \u00a0laboral. \u00a0Si \u00a0ello \u00a0fue as\u00ed pudo existir una conciliaci\u00f3n. Y si del \u00a0caudal \u00a0probatorio se demostr\u00f3 que una persona con capital de $ 300.000.000,oo, \u00a0realiz\u00f3 \u00a0una \u00a0conciliaci\u00f3n \u00a0por \u00a0$ \u00a040.000.000,oo \u00a0deviene \u00a0que no lesion\u00f3 el \u00a0patrimonio \u00a0de \u00a0otros \u00a0y \u00a0si \u00a0la \u00a0utiliz\u00f3 \u00a0en \u00a0demanda \u00a0laboral, la conducta es \u00a0at\u00edpica.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0agrega \u00a0\u201cpero \u00a0como \u00a0el problema jur\u00eddico planteado en esta causal, lo es, el de la duda, ella \u00a0es \u00a0 exuberante, \u00a0 ella \u00a0 es \u00a0 gigante \u00a0 y \u00a0 es \u00a0 insalvable \u00a0 a \u00a0 este \u00a0estadio \u00a0procesal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nada \u00a0m\u00e1s \u00a0argumenta \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0y a \u00a0manera \u00a0de \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0general solicita se case la sentencia para que se emita \u00a0un fallo que, en su sentir, ha de ser absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>En primer t\u00e9rmino debe hacerse hincapi\u00e9 en \u00a0c\u00f3mo \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0de \u00a0manera pac\u00edfica y reiterada ha advertido la necesidad de \u00a0que \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0comporte \u00a0un \u00a0m\u00ednimo rigor l\u00f3gico jur\u00eddico y \u00a0argumental, \u00a0pues, \u00a0no \u00a0se trata de hacer valer una especie de tercera instancia \u00a0que \u00a0sirva \u00a0de \u00a0escenario \u00a0adecuado \u00a0a \u00a0la \u00a0controversia \u00a0ya \u00a0superada \u00a0por \u00a0los \u00a0falladores \u00a0de \u00a0primero \u00a0y \u00a0segundo \u00a0grados, en la cual se pretende anteponer el \u00a0particular \u00a0criterio \u00a0o valoraci\u00f3n probatoria, a aquel que sirvi\u00f3 de soporte a \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de los jueces A quo y ad quem, entre otras razones, porque a esta \u00a0sede \u00a0arriba \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0judicial \u00a0con \u00a0una \u00a0doble connotaci\u00f3n de acierto y \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Se \u00a0 faculta, \u00a0por \u00a0ello, \u00a0que \u00a0la \u00a0dicha \u00a0presunci\u00f3n \u00a0sea \u00a0quebrada a \u00a0trav\u00e9s \u00a0 de \u00a0criterios \u00a0claros, \u00a0l\u00f3gicos, \u00a0coherentes \u00a0y \u00a0fundados, \u00a0 derivados \u00a0del compromiso de demostrar \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0cual \u00a0incurri\u00f3 el fallador, suficiente para echar abajo \u00a0el \u00a0 \u00a0contenido \u00a0 \u00a0de \u00a0verdad \u00a0de la sentencia, en \u00a0el \u00a0entendido de que, de no haberse materializado el yerro, otra hubiese sido la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 y \u00a0precisamente \u00a0 \u00a0 as\u00ed \u00a0se \u00a0 ofrece \u00a0trascendente \u00a0recurrir al mecanismo extraordinario de impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Contrariando \u00a0tan \u00a0claros \u00a0postulados, en \u00a0la \u00a0demanda \u00a0que \u00a0se examina, el recurrente, por lo dem\u00e1s de manera \u00a0 equ\u00edvoca, \u00a0con \u00a0absoluto \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0m\u00ednimos rigores l\u00f3gicos que gobiernan \u00a0cada \u00a0una \u00a0de \u00a0las causales de casaci\u00f3n reguladas en el art\u00edculo 207 de la Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0solo \u00a0acude \u00a0a la rotulaci\u00f3n de cada \u00a0cargo \u00a0para tratar de cumplir con las bases argumentativas exigidas, pues, ya al \u00a0abordar \u00a0el \u00a0examen \u00a0de \u00a0los \u00a0supuestos \u00a0yerros presentados realiza una cr\u00edtica \u00a0insustancial, \u00a0 ambigua \u00a0y \u00a0evidentemente \u00a0 \u00a0 \u00a0insuficiente \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 ninguna \u00a0 posibilidad \u00a0de \u00a0prosperidad \u00a0comporta, \u00a0en \u00a0tanto, \u00a0representa \u00a0 apenas \u00a0su \u00a0postura \u00a0en \u00a0lo \u00a0tocante \u00a0con \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0y \u00a0la norma penal que debi\u00f3 aplicarse, \u00a0introduciendo \u00a0 en \u00a0 un \u00a0 mismo \u00a0cargo\u00a0 \u00a0varias \u00a0formas \u00a0 de \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0incompatibles, ninguna de ellas desarrollada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Con \u00a0criterio \u00a0eminentemente \u00a0pedag\u00f3gico, \u00a0para \u00a0que el impugnante \u00a0conozca \u00a0en \u00a0concreto \u00a0cu\u00e1l \u00a0es \u00a0la \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0que \u00a0su demanda ha de ser \u00a0inadmitida, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0estima \u00a0necesario traer \u00a0a \u00a0colaci\u00f3n \u00a0la \u00a0ya \u00a0pac\u00edfica \u00a0y a\u00f1eja jurisprudencia que \u00a0puntualmente \u00a0relaciona qu\u00e9 y c\u00f3mo debe fundamentarse en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Atinente, \u00a0entonces, \u00a0a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n indirecta, esto se dijo1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c2. \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0la violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, v\u00eda de \u00a0ataque \u00a0preferida \u00a0por \u00a0el \u00a0libelista \u00a0para \u00a0censurar el fallo de segundo grado, \u00a0est\u00e1 \u00a0ligada \u00a0a \u00a0la \u00a0materializaci\u00f3n de vicios de naturaleza probatoria de dos \u00a0clases distintas: de derecho y de hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0errores \u00a0de \u00a0derecho \u00a0se subdividen en: \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0vicios \u00a0que son \u00a0ontol\u00f3gicamente \u00a0diferentes. El juicio de legalidad se relaciona con el proceso \u00a0de \u00a0formaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba, con las normas que regulan la manera leg\u00edtima de \u00a0producir \u00a0e \u00a0incorporar \u00a0la \u00a0prueba al proceso, con el principio de legalidad en \u00a0materia \u00a0probatoria \u00a0y \u00a0la \u00a0observancia \u00a0de \u00a0los presupuestos y las formalidades \u00a0exigidas \u00a0para \u00a0cada \u00a0medio, \u00a0de \u00a0suerte \u00a0que el dislate se cristaliza cuando el \u00a0fallador \u00a0valora \u00a0o \u00a0aprecia \u00a0un \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba que desconoce alguna de esas \u00a0ritualidades, \u00a0o porque califica de ilegal una que s\u00ed las satisface y por tanto \u00a0es v\u00e1lida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0consiste en una \u00a0actividad \u00a0de \u00a0pensamiento \u00a0a trav\u00e9s de la cual se reconoce el valor que la ley \u00a0asigna \u00a0a determinadas pruebas, presupone la existencia de una &#8220;tarifa legal&#8221; en \u00a0la \u00a0cual \u00a0por voluntad de la ley corresponde a las pruebas un valor demostrativo \u00a0predeterminado \u00a0o \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0alterado por el \u00a0int\u00e9rprete; \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0se \u00a0incurrir\u00e1 \u00a0en \u00a0error \u00a0por \u00a0falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0cuando \u00a0se niega a la prueba ese valor que la ley le atribuye, o se \u00a0le \u00a0hace \u00a0corresponder \u00a0uno \u00a0distinto. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0al \u00a0desaparecer la tarifa \u00a0probatoria \u00a0en \u00a0materia \u00a0procesal \u00a0penal, \u00a0sustituida \u00a0por el sistema de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0previsto \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0238,257, \u00a0277, 282 y 287 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000), en principio, no es posible para los \u00a0jueces \u00a0incurrir \u00a0en \u00a0errores \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0porque\u00a0 \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0penal en materia de pruebas no somete, por regla \u00a0general, \u00a0 su \u00a0raciocinio \u00a0a \u00a0evaluaciones \u00a0dependientes \u00a0de \u00a0una \u00a0tarifa \u00a0legal \u00a0probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 errores \u00a0 probatorios \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0a \u00a0diferencia \u00a0de \u00a0los \u00a0de \u00a0derecho, \u00a0obligan \u00a0a \u00a0quien los invoca a aceptar que la \u00a0prueba \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0que \u00a0los \u00a0alega fue reconocida por el funcionario como \u00a0legal, \u00a0regular \u00a0y \u00a0oportunamente allegada al proceso, toda vez que lo discutido \u00a0constituye \u00a0vicios \u00a0f\u00e1cticos \u00a0que \u00a0se \u00a0desarrollan \u00a0en \u00a0tres modalidades: falso \u00a0juicio de existencia, falso juicio de identidad y falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Incurre \u00a0en \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia el \u00a0fallador \u00a0que \u00a0omite \u00a0apreciar el contenido de una prueba legalmente aportada al \u00a0proceso \u00a0(falso \u00a0juicio de existencia por omisi\u00f3n), o cuando, por el contrario, \u00a0hace \u00a0precisiones \u00a0f\u00e1cticas \u00a0a \u00a0partir \u00a0de un medio de convicci\u00f3n que no forma \u00a0parte \u00a0del proceso, o que no pertenecen a ninguno de los allegados (falso juicio \u00a0de existencia por suposici\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0falso \u00a0juicio de identidad se diferencia \u00a0del \u00a0anterior en que el juzgador s\u00ed tiene en cuenta el medio probatorio legal y \u00a0oportunamente \u00a0practicado, \u00a0pero, \u00a0al \u00a0aprehender \u00a0su \u00a0contenido, \u00a0le \u00a0recorta o \u00a0suprime \u00a0 aspectos \u00a0f\u00e1cticos \u00a0trascendentes \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0por \u00a0cercenamiento), \u00a0o le agrega circunstancias o aspectos igualmente relevantes que \u00a0no \u00a0corresponden \u00a0a \u00a0su \u00a0texto \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de identidad por adici\u00f3n), o le \u00a0cambia \u00a0el \u00a0significado \u00a0a \u00a0su expresi\u00f3n literal (falso juicio de identidad por \u00a0distorsi\u00f3n o tergiversaci\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0acreditaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0o \u00a0de \u00a0un falso juicio de identidad, por tratarse de vicios objetivo \u00a0contemplativos, \u00a0 es \u00a0 en \u00a0extremo \u00a0elemental. \u00a0En \u00a0el \u00a0primer \u00a0caso \u00a0basta \u00a0con \u00a0identificar \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba omitida y el lugar en el que \u00e9sta se \u00a0halla \u00a0adosada \u00a0a \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0o \u00a0con \u00a0se\u00f1alar \u00a0la precisi\u00f3n f\u00e1ctica que \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0un medio de prueba extra\u00f1o a la actuaci\u00f3n o que no pertenece a \u00a0alguno \u00a0de \u00a0los \u00a0legalmente \u00a0aportados; \u00a0y \u00a0en \u00a0el segundo, es suficiente con la \u00a0comparaci\u00f3n \u00a0de lo que de manera fidedigna revela la prueba, con la s\u00edntesis o \u00a0aprehensi\u00f3n \u00a0que \u00a0su \u00a0contenido \u00a0hizo \u00a0el funcionario, en aras de evidenciar el \u00a0cercenamiento, la adici\u00f3n o la tergiversaci\u00f3n de su texto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0el \u00a0falso raciocinio difiere de \u00a0los \u00a0anteriores \u00a0en \u00a0que \u00a0el \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba \u00a0existe \u00a0legalmente y su tenor o \u00a0expresi\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0es aprehendida por el funcionario con total fidelidad, sin \u00a0embargo, \u00a0 al \u00a0 valorarla, \u00a0al \u00a0sopesarla, \u00a0le \u00a0asigna \u00a0un \u00a0poder \u00a0suasorio \u00a0que \u00a0contraviene \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, es decir, las reglas de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de \u00a0la experiencia o sentido com\u00fan, o las leyes de las \u00a0ciencias, \u00a0y \u00a0en \u00a0tales \u00a0eventos \u00a0el \u00a0demandante corre con la carga de demostrar \u00a0cu\u00e1l \u00a0postulado \u00a0cient\u00edfico, \u00a0o cu\u00e1l principio de la l\u00f3gica, o cu\u00e1l m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0fue desconocido por el juez, e igualmente tiene el deber de \u00a0indicar \u00a0cu\u00e1l \u00a0era \u00a0el \u00a0aporte \u00a0cient\u00edfico \u00a0correcto, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l \u00a0el raciocinio \u00a0l\u00f3gico, \u00a0o \u00a0cu\u00e1l \u00a0la \u00a0deducci\u00f3n \u00a0por \u00a0experiencia \u00a0que \u00a0debi\u00f3 aplicarse para \u00a0esclarecer el asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0sobra destacar que, adicionalmente, como \u00a0es \u00a0sabido, \u00a0bien \u00a0se \u00a0trate de errores de derecho o ya de hecho, tras demostrar \u00a0objetivamente \u00a0el dislate, es perentorio acreditar su trascendencia o, lo que es \u00a0lo \u00a0mismo, que de no haberse incurrido en \u00e9l, la declaraci\u00f3n de justicia hecha \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0distinta \u00a0y \u00a0favorable \u00a0a \u00a0la \u00a0parte \u00a0que alega el \u00a0respectivo desaguisado.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley se expuso2: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0general, y frente a la demanda que se \u00a0examina, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0casacionista se basa en la causal 1a. de casaci\u00f3n, cuerpo \u00a01o., \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0decir,\u00a0 \u00a0 \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la \u00a0ley sustancial, fundamentalmente le corresponde: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.\u00a0 \u00a0Afirmar\u00a0 \u00a0y \u00a0probar \u00a0que el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a02a. \u00a0instancia \u00a0ha \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0error \u00a0por falta de aplicaci\u00f3n \u00a0(exclusi\u00f3n \u00a0evidente \u00a0o \u00a0infracci\u00f3n \u00a0directa), \u00a0por aplicaci\u00f3n indebida\u00a0 \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0selecci\u00f3n) \u00a0o \u00a0por \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0( \u00a0sobre \u00a0la \u00a0existencia \u00a0material, \u00a0sobre la validez o sobre el sentido o alcance ) de la ley \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Abstenerse \u00a0de reprochar la prueba, es \u00a0decir, \u00a0le \u00a0compete \u00a0aceptar \u00a0la apreciaci\u00f3n que de ella ha hecho el fallador y \u00a0conformarse \u00a0de \u00a0manera \u00a0absoluta \u00a0con la declaraci\u00f3n de los hechos vertida por \u00a0\u00e9ste. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. Realizar un estudio puramente jur\u00eddico \u00a0de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4. \u00a0Si \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de la err\u00f3nea \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0de la ley, \u00e9sta se deja de aplicar, o se aplica indebidamente, \u00a0debe \u00a0dirigir \u00a0su \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0hacia \u00a0una \u00a0de estas dos hip\u00f3tesis y no hacia la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0equivocada \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0pues lo importante, en \u00faltimas, es la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0 tomada \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 Juez: \u00a0 no \u00a0 aplicar \u00a0 la \u00a0 norma \u00a0 o \u00a0aplicarla \u00a0indebidamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.5. Si predica\u00a0 aplicaci\u00f3n indebida de \u00a0una \u00a0norma, \u00a0tiene \u00a0que \u00a0precisar \u00a0la \u00a0norma \u00a0inadecuadamente \u00a0utilizada\u00a0 y \u00a0aquella que en su lugar debe ser atribuida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.6. Respecto de una misma disposici\u00f3n legal \u00a0no \u00a0 puede \u00a0 predicar \u00a0 simult\u00e1neamente \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0y \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.7. \u00a0Indicar \u00a0en \u00a0forma clara y precisa los \u00a0fundamentos de la causal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.8. \u00a0Citar \u00a0las \u00a0normas \u00a0que \u00a0se \u00a0estiman \u00a0infringidas.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.9. Si por esta v\u00eda el proponente reprocha \u00a0al \u00a0Juzgador \u00a0el tratamiento impartido al principio de duda, tiene que demostrar \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0el fallador ha reconocido formalmente la presencia de la \u00a0incertidumbre \u00a0y \u00a0que, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0ha condenado, con lo cual ha incurrido en \u00a0falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 445 del C. de. P. P.\u201d\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0 \u00a0 sola \u00a0 \u00a0 contrastaci\u00f3n \u00a0 \u00a0objetiva \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0escrito \u00a0presentado \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor, con \u00a0las \u00a0 \u00a0 \u00a0pautas \u00a0 \u00a0 \u00a0atr\u00e1s \u00a0 \u00a0 \u00a0referenciadas, \u00a0 \u00a0 permite \u00a0 \u00a0 verificar \u00a0 \u00a0 la \u00a0inconsonancia\u00a0 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 demanda, \u00a0pues, \u00a0entre otras razones, aunque se \u00a0rotula \u00a0un \u00a0tipo \u00a0de \u00a0ataque, termina fundament\u00e1ndose, con absoluta carencia de \u00a0rigor, \u00a0 otro \u00a0 diferente, \u00a0siempre \u00a0bajo \u00a0el \u00a0cariz \u00a0interesado \u00a0 \u00a0suyo, \u00a0 pero \u00a0 obviando \u00a0 justificarlo \u00a0 f\u00e1ctica, \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 y \u00a0probatoriamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0 detalle, \u00a0 entonces, \u00a0 se \u00a0 abordar\u00e1 \u00a0 cada \u00a0 cargo \u00a0 de \u00a0 la \u00a0demanda \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Primer cargo. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0entrada \u00a0se \u00a0advierte \u00a0la \u00a0inconsistencia \u00a0de \u00a0lo alegado si ni \u00a0siquiera \u00a0precisa \u00a0el \u00a0censor \u00a0cu\u00e1l \u00a0de \u00a0las \u00a0dos \u00a0v\u00edas que consagra la causal \u00a0primera, es la que pretende utilizar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Y \u00a0ello \u00a0es \u00a0as\u00ed, \u00a0se descubre a rengl\u00f3n seguido, porque pretende \u00a0amalgamar \u00a0ambas \u00a0formas \u00a0de controversia, por naturaleza incompatibles, como se \u00a0rese\u00f1\u00f3 \u00a0en la jurisprudencia transcrita, para lo cual parte por significar que \u00a0el \u00a0 Tribunal \u00a0 \u201cdej\u00f3 \u00a0 de \u00a0 analizar \u00a0 normas \u00a0y \u00a0constitucionales \u00a0y \u00a0legales\u201d, permitiendo presumir \u00a0que, \u00a0en \u00a0efecto, su cr\u00edtica discurre por la senda del error directo, pero, sin \u00a0mayor \u00a0desarrollo \u00a0o explicaci\u00f3n de lo dicho, a rengl\u00f3n seguido critica que el \u00a0Ad \u00a0 \u00a0quem \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0hiciera \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0an\u00e1lisis \u00a0 \u00a0detallado \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0\u201ccient\u00edfico\u201d\u00a0 \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0mutando \u00a0as\u00ed \u00a0la \u00a0controversia \u00a0hacia \u00a0un \u00a0presunto \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Tampoco, \u00a0sin \u00a0embargo, fundamenta esta segunda opci\u00f3n casacional \u00a0pues, \u00a0lejos \u00a0de \u00a0significar \u00a0y sustentar que las normas de la sana cr\u00edtica han \u00a0sido \u00a0vulneradas, \u00a0delimitando \u00a0si \u00a0oper\u00f3 en torno de reglas de la experiencia, \u00a0principios \u00a0cient\u00edficos \u00a0o \u00a0postulados \u00a0l\u00f3gicos, \u00a0ocupa \u00a0su tiempo \u00a0en \u00a0ofrecer \u00a0una muy particular visi\u00f3n, desde luego interesada, \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0descargos, \u00a0concretamente \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0en \u00a0injurada \u00a0por \u00a0sus \u00a0representados \u00a0legales, \u00a0sin \u00a0siquiera \u00a0traer \u00a0a \u00a0colaci\u00f3n \u00a0la \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0que \u00a0sobre ello hicieron las \u00a0instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0estricto \u00a0sentido, \u00a0ni alegato de instancia puede considerarse \u00a0lo \u00a0expuesto \u00a0por el casacionista, dado que ni siquiera confronta las decisiones \u00a0para se\u00f1alar el yerro en que incurren. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Desde \u00a0luego, \u00a0las \u00a0notorias \u00a0falencias \u00a0de argumentaci\u00f3n obligan \u00a0inadmitir el cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Cargo segundo. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Cuando \u00a0se \u00a0acude \u00a0a la v\u00eda directa de violaci\u00f3n de la ley, como \u00a0se \u00a0anot\u00f3 \u00a0en la jurisprudencia recopilada para el caso, se precisa aceptar los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0pruebas \u00a0tal \u00a0cual fueron tomadas por el Tribunal, pero adem\u00e1s, debe \u00a0hacerse \u00a0necesariamente \u00a0un \u00a0estudio \u00a0jur\u00eddico \u00a0completo \u00a0de \u00a0las \u00a0normas, para \u00a0explicar \u00a0a \u00a0satisfacci\u00f3n \u00a0por \u00a0qu\u00e9 debe aplicarse otra y no la utilizada para \u00a0resolver el caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Esa \u00a0no \u00a0fue una tarea que emprendiera el recurrente, pues, aunque \u00a0deja \u00a0entrever \u00a0que \u00a0busca \u00a0se \u00a0aplique \u00a0el \u00a0principio de favorabilidad, la sola \u00a0citaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a029 de de la Carta Pol\u00edtica resulta insuficiente para \u00a0determinar el error en el cual incurri\u00f3 el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Si, \u00a0al \u00a0efecto, el demandante estima que debi\u00f3 aplicarse la pena \u00a0contemplada \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 182 del Decreto Ley 100 de 1980, y no lo dispuesto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0453 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0599 \u00a0de \u00a02000, \u00a0en \u00a0los cuales se determina \u00a0t\u00edpicamente \u00a0el \u00a0delito de fraude procesal, lo menos que debi\u00f3 hacer, en punto \u00a0de \u00a0fundamentaci\u00f3n del cargo, es explicar por qu\u00e9 si, como lo acepta, se trata \u00a0de \u00a0un \u00a0delito \u00a0de \u00a0los \u00a0llamados \u00a0permanentes, \u00a0debe preferirse la normatividad \u00a0vigente \u00a0para el momento en el cual comenz\u00f3 a ejecutarse el delito y no aquella \u00a0imperante \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0 consumaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 o \u00a0desarrollo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Hu\u00e9rfana \u00a0de alg\u00fan tipo de an\u00e1lisis jur\u00eddico la argumentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0impugnante, \u00a0es claro que ella por s\u00ed misma impide conocer las razones por \u00a0las \u00a0cuales \u00a0se \u00a0debe \u00a0entender \u00a0errado \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0del Tribunal, motivo que \u00a0demanda la inadmisi\u00f3n del cargo.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Cargo tercero. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0De \u00a0tal \u00a0manera confuso e ininteligible resulta el cargo propuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0censor, \u00a0que \u00a0l\u00f3gica \u00a0consecuencia \u00a0deviene \u00a0la inadmisi\u00f3n,\u00a0 por \u00a0simple carencia de objeto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Se \u00a0transcribi\u00f3, \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0resumir \u00a0ese \u00a0tercer cargo, lo \u00a0argumentado \u00a0por el recurrente, a efectos de evidenciar as\u00ed que bien poco puede \u00a0decirse respecto de esa que ni fundamentaci\u00f3n puede entenderse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0No \u00a0hay \u00a0desarrollo \u00a0argumental \u00a0suficiente para que sobre ello se \u00a0pueda \u00a0hacer \u00a0alg\u00fan \u00a0tipo de an\u00e1lisis y ni siquiera \u00a0se \u00a0entiende \u00a0c\u00f3mo \u00a0viene a cuento esa afirmaci\u00f3n de que uno de los procesados \u00a0tiene \u00a0 bastante \u00a0 dinero \u00a0y \u00a0puede \u00a0realizar \u00a0conciliaciones \u00a0por \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0valor, \u00a0representando \u00a0una \u00a0verdadera \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0principio \u00a0\u2013que parte de \u00a0dar \u00a0por probado precisamente lo que debe demostrarse-, la manifestaci\u00f3n de que \u00a0no \u00a0hubo afectaci\u00f3n patrimonial de otros, o aquella referida a que \u201cel \u00a0problema jur\u00eddico planteado en esta causal lo es, el de la \u00a0duda, \u00a0ella \u00a0es \u00a0exuberante, \u00a0ella \u00a0es \u00a0gigante \u00a0y es insalvable en este estadio \u00a0procesal\u201d, \u00a0 sin \u00a0que \u00a0nada \u00a0m\u00e1s \u00a0se \u00a0diga \u00a0para \u00a0sustentar el aserto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Se \u00a0impone, \u00a0en consecuencia, inadmitir en su totalidad la demanda \u00a0de casaci\u00f3n presentada por el defensor de los acusados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0De la casaci\u00f3n oficiosa \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Si \u00a0bien la Sala, ante las evidentes falencias de fundamentaci\u00f3n, \u00a0inadmiti\u00f3 \u00a0la demanda presentada por el defensor del procesado, y en particular \u00a0el \u00a0segundo \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0all\u00ed consignados, ello no implica que frente a su \u00a0labor \u00a0de \u00a0velar \u00a0por la protecci\u00f3n de garant\u00edas fundamentales, deba pasar por \u00a0alto \u00a0la evidente vulneraci\u00f3n del principio de favorabilidad en que incurrieron \u00a0las \u00a0 instancias \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0elegir \u00a0la \u00a0norma \u00a0que \u00a0regula \u00a0la \u00a0penalidad \u00a0aplicable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Y \u00a0ello \u00a0opera inmediato, sin necesidad de disponer el traslado al \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0para que emita su concepto, como se se\u00f1al\u00f3 anteladamente \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0si \u00a0no se discute que el \u00a0delito \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados, \u00a0fraude procesal, es de \u00a0aquellos \u00a0conocidos \u00a0como \u00a0\u201cpermanentes\u201d, \u00a0en cuanto prolongan su ejecuci\u00f3n y efectos en el tiempo, ni \u00a0se \u00a0ha controvertido tampoco que la ilicitud comenz\u00f3 \u00a0a \u00a0 desarrollarse \u00a0 en \u00a0vigencia \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0Ley \u00a0100 \u00a0de \u00a01980 \u00a0\u2013como quiera que la conciliaci\u00f3n se \u00a0realiz\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0mes \u00a0de diciembre de 1999, y su presentaci\u00f3n como soporte del \u00a0proceso \u00a0ejecutivo laboral ocurri\u00f3 en enero de 2000, \u00a0hall\u00e1ndose \u00a0pendiente \u00a0ese \u00a0tr\u00e1mite, \u00a0por \u00a0prejudicialidad, de lo que ahora se \u00a0decida-, \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0gira en torno de definir si efectivamente, hall\u00e1ndose \u00a0en \u00a0juego \u00a0dos diferentes cuerpos normativos, debe aplicarse, por favorabilidad, \u00a0la sanci\u00f3n m\u00e1s benigna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Sobre \u00a0ese \u00a0particular \u00a0ya \u00a0se \u00a0pronunci\u00f3 la Corte, del siguiente \u00a0tenor4 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026. \u00a0 la \u00a0 Sala \u00a0 considera \u00a0necesario \u00a0adentrarse \u00a0en \u00a0el an\u00e1lisis de las disposiciones que deben gobernar la conducta \u00a0investigada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde hace varios a\u00f1os, la Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema de Justicia ha dicho que el delito de inasistencia \u00a0alimentaria \u00a0es \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0permanente, \u00a0esto es, que comienza a ejecutarse \u00a0cuando \u00a0el \u00a0compelido \u00a0por \u00a0la \u00a0ley \u00a0a prestar alimentos deja de cumplir con sus \u00a0deberes, \u00a0conducta \u00a0que se prolonga durante todo el tiempo en que se sustraiga a \u00a0esa \u00a0obligaci\u00f3n. \u00a0Como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0ello,\u00a0 \u00a0para \u00a0todos \u00a0los efectos \u00a0legales \u00a0esa \u00a0ejecuci\u00f3n culmina con el \u00faltimo acto, es decir, en el momento en \u00a0el \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0desaparece \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0omisi\u00f3n \u00a0 y \u00a0 se \u00a0 comienza \u00a0 a \u00a0 cumplir \u00a0 la \u00a0obligaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, por ejemplo, en sentencia de casaci\u00f3n \u00a0del 3 de abril de 1990, la Corte encontr\u00f3 sensata la posici\u00f3n de \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cUn \u00a0sector \u00a0respetable de la doctrina que \u00a0se\u00f1alaba \u00a0que \u00a0el \u00a0il\u00edcito \u00a0de \u00a0inasistencia \u00a0alimentaria \u00a0era \u201cde car\u00e1cter \u00a0permanente\u201d \u00a0por \u00a0cuanto se est\u00e1 cometiendo mientras no se ejecute la acci\u00f3n \u00a0debida, \u00a0dependiendo \u00a0del \u00a0culpable \u00a0hacer \u00a0cesar \u00a0ese \u00a0estado \u00a0de \u00a0permanencia, \u00a0llevando \u00a0a \u00a0cabo \u00a0la \u00a0conducta \u00a0a que est\u00e1 obligado. Empero, esa situaci\u00f3n se \u00a0interrumpe \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0ejecutoriada \u00a0en \u00a0que se reconoce la \u00a0existencia \u00a0del delito, la responsabilidad del obligado y se le impone una pena. \u00a0Si \u00a0a \u00a0partir \u00a0de la ejecutoria de esta sentencia el obligado sigue incumpliendo \u00a0su \u00a0obligaci\u00f3n, \u00a0recomienza \u00a0el \u00a0il\u00edcito \u00a0hasta que la cumpla o se produce una \u00a0nueva \u00a0sentencia\u201d. M. P. Luis E. Romero Soto, agosto 23 de 1979, ver art\u00edculo \u00a0265 \u00a0C\u00f3digo Penal-; o \u201c&#8230; hay que tener en cuenta, como lo ha sostenido esta \u00a0Sala \u00a0de la Corte, que este il\u00edcito de inasistencia familiar, se prolonga en su \u00a0consumaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0tiempo, \u00a0lo \u00a0que \u00a0indica \u00a0que se sigue cometiendo mientras \u00a0persiste \u00a0esa situaci\u00f3n an\u00f3mala que lo tipifica\u201d (M. P. \u00c1lvaro Luna G\u00f3mez, \u00a0ago. \u00a028\/80); \u00a0o \u00a0\u201cDe \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0como el de inasistencia alimentaria es un \u00a0delito \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0permanente \u00a0y \u00a0de \u00a0tracto \u00a0sucesivo \u00a0en cuanto su proceso \u00a0consumativo, \u00a0que comienza con el incumplimiento de la primera mesada debida, se \u00a0prolonga \u00a0 \u00a0durante \u00a0 \u00a0todo \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0tiempo \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 omisi\u00f3n, \u00a0 \u2018el \u00a0 \u00a0momento \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0cometerse \u00a0 la \u00a0infracci\u00f3n\u2019 mencionado por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0663 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal ha de entenderse como todo \u00a0el \u00a0periodo \u00a0durante \u00a0el \u00a0cual el alimentante ha incumplido su obligaci\u00f3n legal \u00a0alimentaria, \u00a0pues \u00a0mientras ello ocurre el hecho punible se est\u00e1 cometiendo\u201d \u00a0(M. P. Alfonso Reyes Echand\u00eda, ene. 18\/83)&#8230; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta tendencia doctrinaria&#8230; consideraba muy \u00a0sensatamente, \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0momento \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0asum\u00eda el \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0alimentaria, \u00a0empezaba \u00a0a \u00a0correr \u00a0el periodo \u00a0prescriptivo \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n penal en trat\u00e1ndose del il\u00edcito que se comenta o \u00a0el \u00a0de la caducidad de la querella respectiva. Y como con anterioridad a \u00e9sta e \u00a0inclusive \u00a0con \u00a0posterioridad \u00a0a \u00a0la \u00a0misma, \u00a0el incumplimiento era una realidad \u00a0insoslayable, \u00a0en \u00a0ese \u00a0orden de ideas, nada se opon\u00eda a tener la querella como \u00a0v\u00e1lidamente \u00a0formulada \u00a0en todos los sentidos, y a computar como periodo propio \u00a0de \u00a0la vulneraci\u00f3n al bien jur\u00eddico protegido el tiempo en el que el padre del \u00a0menor, \u00a0sin \u00a0justa \u00a0causa, \u00a0se \u00a0sustrajo \u00a0a \u00a0la \u00a0satisfacci\u00f3n de su obligaci\u00f3n \u00a0alimentaria&#8230; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. Sobre la \u00e9poca que debe ser considerada \u00a0como \u00a0tiempo \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0del \u00a0delito \u00a0frente \u00a0a \u00a0las \u00a0conductas punibles de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0permanente, la Sala Penal, en sentencia de casaci\u00f3n del 20 de junio \u00a0del \u00a02005 \u00a0(radicado \u00a019.915) \u00a0dej\u00f3 \u00a0sentados los siguientes criterios, que hoy \u00a0reitera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. La preocupaci\u00f3n de la Corte en torno al \u00a0tema \u00a0de \u00a0la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal respecto de delitos de ejecuci\u00f3n \u00a0permanente, no es de ninguna manera novedosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0reciente ocasi\u00f3n, al examinar el punto \u00a0con \u00a0 \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0delito \u00a0 de \u00a0 fraude \u00a0 procesal, \u00a0 esta \u00a0 Corporaci\u00f3n \u00a0sostuvo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPrecisado lo anterior se tiene que acerca \u00a0del \u00a0referido comportamiento punible esta Sala ha tenido oportunidad de precisar \u00a0que \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0un \u00a0delito \u00a0que \u00a0si bien para su consumaci\u00f3n no requiere de \u00a0resultado \u00a0alguno, \u00a0es \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0permanente, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0comienza \u00a0con la \u00a0inducci\u00f3n \u00a0en \u00a0error al funcionario judicial o administrativo, pero se prolonga \u00a0en \u00a0el \u00a0tiempo, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0subsista \u00a0la \u00a0potencialidad \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0error siga \u00a0produciendo \u00a0efectos \u00a0en \u00a0el \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico, raz\u00f3n por la cual el t\u00e9rmino de \u00a0prescripci\u00f3n comienza a contarse a partir del \u00faltimo acto\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0efecto, \u00a0as\u00ed \u00a0se \u00a0puntualiza, entre \u00a0otras, en la siguiente decisi\u00f3n:\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2018\u2026 \u00a0puede \u00a0tratarse \u00a0de \u00a0un delito \u00a0cuya \u00a0consumaci\u00f3n se produzca en el momento hist\u00f3rico preciso en que se induce \u00a0en \u00a0error \u00a0al empleado oficial, si con ese error se genera\u00a0 m\u00e1s o menos de \u00a0manera \u00a0 \u00a0inmediata \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0 \u00a0contraria \u00a0 \u00a0a \u00a0 la \u00a0 ley\u2019\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2018Lo \u00a0 anterior, \u00a0porque \u00a0aunque \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0puede \u00a0permanecer indefinidamente en error, al estar convencido que \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que tom\u00f3 era la jur\u00eddicamente viable y la m\u00e1s justa de acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0realidad \u00a0a \u00a0\u00e9l \u00a0presentada, \u00a0para \u00a0todos \u00a0los efectos jur\u00eddicos sean \u00a0sustanciales \u00a0o \u00a0procesales, \u00a0debe haber un l\u00edmite a \u00a0ese \u00a0error, \u00a0y \u00a0este \u00a0l\u00edmite \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser otro que la misma ejecutoria de la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0o \u00a0acto \u00a0administrativo \u00a0contrario \u00a0a \u00a0la \u00a0ley, cuya expedici\u00f3n se \u00a0buscaba, \u00a0 si \u00a0 all\u00ed \u00a0termina \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0del \u00a0funcionario, \u00a0o \u00a0con \u00a0los \u00a0actos \u00a0necesarios \u00a0posteriores \u00a0para la ejecuci\u00f3n de \u00a0aqu\u00e9lla, \u00a0 pues \u00a0 de \u00a0 lo \u00a0 contrario, \u00a0 la \u00a0 acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0se \u00a0tornar\u00eda \u00a0en \u00a0imprescriptible, \u00a0 \u00a0lo \u00a0 cual \u00a0 ri\u00f1e \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 mandato \u00a0 constitucional \u00a0 al \u00a0respecto\u20195 \u00a0 \u00a0(subrayas \u00a0 \u00a0fuera \u00a0 de \u00a0texto)\u201d.6 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Respecto \u00a0del \u00a0delito \u00a0de rebeli\u00f3n, en \u00a0general, \u00a0ha \u00a0sido tesis reiterada de la Corte que como se trata de una conducta \u00a0punible \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0permanente, el t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n se contabiliza \u00a0desde \u00a0la \u00a0perpetraci\u00f3n \u00a0del \u00a0\u00faltimo \u00a0acto, \u00a0es decir, \u201cdesde que se deja de \u00a0cometer\u201d, \u00a0de \u00a0lo que ha concluido que, como se dijo en la sentencia del 18 de \u00a0noviembre del 2004, radicado 20.005, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cquien ha sido acusado de pertenecer a un \u00a0movimiento \u00a0rebelde, \u00a0sin \u00a0constancia \u00a0alguna \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0haya \u00a0separado de la \u00a0organizaci\u00f3n \u00a0alzada \u00a0en \u00a0armas, \u00a0no \u00a0puede \u00a0aducir que ha dejado de cometer el \u00a0delito, \u00a0criterio que ha sido reiterado en las decisiones de 14 de junio, 1\u00ba de \u00a0agosto, \u00a03 de septiembre y 7 de noviembre de 2002, radicados Nos. 16.411, 12553, \u00a016.815 y 14.144\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cY ello tiene su l\u00f3gica en la naturaleza \u00a0permanente \u00a0de un delito que busca, te\u00f3ricamente, el derrocamiento del gobierno \u00a0nacional \u00a0o \u00a0la \u00a0supresi\u00f3n \u00a0del r\u00e9gimen constitucional vigente, que no permite \u00a0determinar \u00a0un l\u00edmite final de la comisi\u00f3n del hecho, sino cuando los rebeldes \u00a0obtienen \u00a0su \u00a0prop\u00f3sito \u00a0o \u00a0cuando \u00a0hay \u00a0prueba \u00a0cierta de que se abandon\u00f3 tal \u00a0cometido&#8230;\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, el tema no ha sido totalmente \u00a0pac\u00edfico, \u00a0lo \u00a0que significa que ha llevado a la Sala en varias oportunidades a \u00a0reflexionar. \u00a0Por \u00a0ello, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0en \u00a0auto \u00a0del 22 de mayo del a\u00f1o 2000, \u00a0dentro \u00a0 del \u00a0radicado \u00a013.557, \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0una \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0en \u00a0materia \u00a0de \u00a0rebeli\u00f3n, \u00a0y \u00a0tras \u00a0larga disputa, dentro del proceso 20.005, acabado de citar, \u00a0mantuvo \u00a0 su \u00a0criterio \u00a0tradicional, \u00a0con \u00a0importante \u00a0salvamento \u00a0de \u00a0voto \u00a0que \u00a0esencialmente \u00a0 se \u00a0 orientaba \u00a0 hacia \u00a0 la \u00a0 directriz \u00a0que \u00a0trazar\u00e1 \u00a0en \u00a0esta \u00a0ocasi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Las \u00a0decisiones \u00a0reiteradas de la Corte \u00a0quiz\u00e1s \u00a0no han tenido en cuenta la incidencia que en cuanto a la continuidad de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0en \u00a0el \u00a0tiempo \u00a0puede \u00a0tener \u00a0el hecho de proferirse en contra del \u00a0rebelde \u00a0una \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0que \u00a0alcance \u00a0firmeza. \u00a0La \u00a0Sala, tras la \u00a0prosecuci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 ex\u00e1menes \u00a0 que \u00a0 acaba \u00a0 de \u00a0 mencionar, \u00a0precisa \u00a0el \u00a0punto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ciertamente, \u00a0si \u00a0lo \u00a0que se pretende en el \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0es \u00a0juzgar las conductas punibles a partir de la indagaci\u00f3n que \u00a0el \u00a0ente \u00a0instructor \u00a0realiza \u00a0de \u00a0comportamientos \u00a0cuya \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0se inici\u00f3 \u00a0obviamente \u00a0con \u00a0anterioridad, \u00a0aunque \u00a0contin\u00fae \u00a0realiz\u00e1ndose \u00a0en \u00a0el tiempo, \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0concreta \u00a0en \u00a0el \u00a0doble \u00a0acto \u00a0de \u00a0imputaci\u00f3n f\u00e1ctica \u00a0\u2013que \u00a0 compendia \u00a0 las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0tiempo, \u00a0modo \u00a0y \u00a0lugar \u00a0de comisi\u00f3n del hecho- y jur\u00eddica \u00a0\u2013que \u00a0califica la conducta \u00a0desde \u00a0la \u00a0normativa \u00a0penal- \u00a0contenida \u00a0en \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n, a\u00fan trat\u00e1ndose de \u00a0delitos \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0permanente \u00a0existe \u00a0un \u00a0l\u00edmite \u00a0a la averiguaci\u00f3n, de \u00a0manera \u00a0que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0convoca \u00a0a juicio al procesado su conducta posterior no \u00a0podr\u00e1 \u00a0ser \u00a0objeto de an\u00e1lisis ni de reproche en el mismo proceso sino, acaso, \u00a0en otro diferente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Que \u00a0ese l\u00edmite o momento cierto en el que \u00a0el \u00a0Estado \u00a0define \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0del juzgamiento lo constituye la resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, \u00a0ya \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0se\u00f1alado \u00a0por \u00a0la Corte cuando, a prop\u00f3sito del \u00a0examen del principio de congruencia, anot\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cla \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0es acto \u00a0fundamental \u00a0del \u00a0proceso \u00a0dado \u00a0que \u00a0tiene \u00a0por \u00a0finalidad garantizar la unidad \u00a0jur\u00eddica \u00a0 y \u00a0 conceptual \u00a0 del \u00a0mismo, \u00a0delimitar \u00a0el \u00a0\u00e1mbito \u00a0en \u00a0que \u00a0va \u00a0a \u00a0desenvolverse \u00a0el \u00a0juicio \u00a0y, en consecuencia, fijar las pautas del proceso como \u00a0contradictorio. \u00a0Por \u00a0eso \u00a0la \u00a0ley \u00a0regula \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0procesales \u00a0de la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0(art. \u00a0438), \u00a0sus requisitos sustanciales (art. 441) y su estructura \u00a0formal \u00a0(art. \u00a0442). \u00a0Por \u00a0eso \u00a0tambi\u00e9n \u00a0la ley, al regular la estructura de la \u00a0sentencia \u00a0recoge \u00a0el \u00a0concepto \u00a0de acusaci\u00f3n como punto de referencia obligado \u00a0(art. \u00a0180 \u00a0# \u00a01, \u00a03, \u00a05, \u00a07) \u00a0y \u00a0se\u00f1ala \u00a0como vicio de la misma, demandable en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0 su \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0 correspondencia \u00a0 (art. \u00a0 220 \u00a0#2)\u201d7. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la misma providencia, precis\u00f3 respecto \u00a0de los delitos de ejecuci\u00f3n permanente que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cel \u00a0l\u00edmite \u00a0cronol\u00f3gico \u00a0m\u00e1ximo de la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0es \u00a0el \u00a0de \u00a0la acusaci\u00f3n y por tanto la sentencia debe atenerse al \u00a0mismo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0En consecuencia, como con la ejecutoria \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n se hace, por as\u00ed decirlo, un corte de cuentas \u00a0en \u00a0el \u00a0delito \u00a0permanente que permite valorar el comportamiento il\u00edcito que el \u00a0procesado \u00a0realiz\u00f3 \u00a0por \u00a0lo menos hasta el cierre de la investigaci\u00f3n, se debe \u00a0aceptar \u00a0como \u00a0cierto, \u00a0aunque en veces sea apenas una ficci\u00f3n, que all\u00ed ces\u00f3 \u00a0el proceder delictivo y, en consecuencia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>i) los actos posteriores podr\u00e1n ser objeto \u00a0de un proceso distinto; y, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ii), \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0ese \u00a0momento es viable \u00a0contabilizar \u00a0por \u00a0regla \u00a0general \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino ordinario de prescripci\u00f3n de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0como que, en virtud de la decisi\u00f3n estatal, ha quedado superado \u00a0ese \u00a0\u201c\u00faltimo \u00a0acto\u201d \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0refiere el inciso 2\u00ba del art\u00edculo 84 del \u00a0C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Se afirma que por regla general, porque \u00a0es \u00a0factible \u00a0que \u00a0antes de esa fecha se realicen actos positivos que demuestren \u00a0que \u00a0 \u00a0 ces\u00f3 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 ilicitud \u00a0 \u00a0\u2013verbigracia, \u00a0que \u00a0se haga dejaci\u00f3n de las armas- o se aprehenda al \u00a0rebelde, \u00a0casos \u00a0en los cuales en esas ocasiones, en principio, se debe entender \u00a0cumplido \u00a0el \u00faltimo acto de ejecuci\u00f3n del delito permanente para efectos de la \u00a0prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal&#8230; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0Relacionando \u00a0entonces la regla general \u00a0con \u00a0la \u00a0excepci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0derivar\u00eda \u00a0del hecho de la captura, tres diversas \u00a0situaciones \u00a0podr\u00edan \u00a0presentarse \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0 en \u00a0 los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0permanente, \u00a0como \u00a0el \u00a0de \u00a0rebeli\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una. Que la captura se produzca antes de la \u00a0resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dos. Que la aprehensi\u00f3n ocurra despu\u00e9s de \u00a0proferida tal resoluci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tres. Que no sea posible la privaci\u00f3n de la \u00a0libertad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 el \u00a0 primer \u00a0 evento \u00a0 \u2013captura anterior al enjuiciamiento-, el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0empezar\u00e1 \u00a0a \u00a0correr \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la fecha de la \u00a0detenci\u00f3n \u00a0f\u00edsica, \u00a0pues ya el Estado ha asumido el control de las actividades \u00a0que \u00a0pueda \u00a0desarrollar \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0al \u00a0someterlo \u00a0al \u00a0r\u00e9gimen \u00a0carcelario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este caso, el plazo se interrumpe con la \u00a0ejecutoria \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n y se contabiliza de nuevo por la \u00a0mitad \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino sin que sea inferior a 5 a\u00f1os, conforme lo precept\u00faan los \u00a0art\u00edculos 83 y 86 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En las otras dos circunstancias \u2013captura \u00a0posterior \u00a0a \u00a0la acusaci\u00f3n, o \u00a0imposibilidad \u00a0de aprehensi\u00f3n-, como con la ejecutoria del pliego que convoca a \u00a0juicio \u00a0se \u00a0hace \u00a0en todo caso inmodificable la imputaci\u00f3n f\u00e1ctica8, \u00a0 \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0aquella \u00a0contenga se referir\u00e1 siempre a los hechos realizados \u00a0con \u00a0anterioridad a la resoluci\u00f3n que dispuso el cierre de investigaci\u00f3n, cuya \u00a0ejecutoria \u00a0ser\u00e1 \u00a0el hito que marcar\u00e1 el inicio del plazo prescriptivo, que se \u00a0podr\u00e1 \u00a0 \u00a0 interrumpir \u00a0 \u00a0 cuando \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 \u00a0acusatoria \u00a0 \u00a0adquiera \u00a0firmeza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0La \u00a0Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0ha \u00a0estimado \u00a0que \u00a0en el delito de ejecuci\u00f3n permanente, \u00a0mientras \u00a0el sindicado persista, en este caso, en la conducta omisiva de prestar \u00a0asistencia \u00a0 alimentaria, \u00a0durante \u00a0el \u00a0lapso \u00a0en \u00a0que \u00a0ello \u00a0ocurra \u00a0adecua \u00a0su \u00a0comportamiento, \u00a0sucesivamente, \u00a0a \u00a0las \u00a0diversas \u00a0legislaciones \u00a0que hayan sido \u00a0expedidas en ese mismo periodo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esos \u00a0supuestos, \u00a0ha \u00a0reiterado, no hay \u00a0lugar \u00a0 a \u00a0 juicio \u00a0alguno \u00a0de \u00a0favorabilidad, \u00a0porque \u00a0no \u00a0se \u00a0est\u00e1 \u00a0ante \u00a0dos \u00a0disposiciones, \u00a0vigente y derogada, que hayan regulado un mismo hecho, sino que, \u00a0como \u00a0el \u00a0procesado \u00a0est\u00e1 \u00a0permanentemente \u00a0cometiendo, ejecutando, la conducta \u00a0punible, en cada momento incurre en el tipo penal preexistente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0tales condiciones, ha concluido, cuando \u00a0en \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0las \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0previstas \u00a0se determina el momento cierto a \u00a0partir \u00a0del \u00a0cual \u00a0se \u00a0\u201ccomete el \u00faltimo acto\u201d -que para el caso en estudio \u00a0ser\u00eda \u00a0la \u00a0ejecutoria \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de clausura de la instrucci\u00f3n-, la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0aplicable \u00a0ser\u00eda la vigente para ese entonces, sin que haya lugar \u00a0a comparaciones por un presunto tr\u00e1nsito legislativo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0pensamiento \u00a0ha \u00a0sido \u00a0explicado, \u00a0por \u00a0ejemplo, \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia de casaci\u00f3n del 26 de septiembre del 2002 (radicado \u00a011.885), en los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0el \u00a0criterio plasmado por el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0es desacertado, ya que tras advertir que el delito de secuestro es \u00a0permanente, \u00a0le \u00a0dio \u00a0aplicaci\u00f3n a la ley 40 de 1993, que empez\u00f3 a regir antes \u00a0de \u00a0que los plagiarios liberaran a la v\u00edctima, el 5 de abril de ese mismo a\u00f1o. \u00a0Obr\u00f3 \u00a0as\u00ed \u00a0con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito de rectificar la equivocaci\u00f3n del Fiscal y del \u00a0Juez \u00a0 de \u00a0 la \u00a0causa, \u00a0que \u00a0acoplaron \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad \u00a0cuando \u00a0ostensiblemente no proced\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es clara la vigencia del criterio rememorado \u00a0por \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, \u00a0sobre \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la ley cuando los delitos son de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0permanente, \u00a0en \u00a0la medida en que \u201ccontin\u00faan perfeccion\u00e1ndose en \u00a0tanto \u00a0el sujeto agente persista en mantener en el tiempo las circunstancias que \u00a0permiten \u00a0estructurar \u00a0la \u00a0conducta \u00a0a la descripci\u00f3n abstracta que de ellos ha \u00a0realizado \u00a0el \u00a0legislador\u201d, \u00a0durante cuya ejecuci\u00f3n, eventualmente, \u201cpueden \u00a0ser \u00a0objeto de modificaci\u00f3n en su quantum punitivo con motivo de la vigencia de \u00a0leyes \u00a0 \u00a0posteriores\u201d \u00a0 (agosto \u00a0 12 \u00a0 de \u00a0 1993, \u00a0 M. \u00a0 P. \u00a0 Edgar \u00a0 Saavedra \u00a0Rojas). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si bien, la acci\u00f3n inicial del secuestro se \u00a0ejecut\u00f3 \u00a0el \u00a06 \u00a0de diciembre de 1992, en vigencia del decreto 2266 de 1991, que \u00a0convirti\u00f3 \u00a0en \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00b0 del decreto 2790 de \u00a01990, \u00a0no \u00a0se \u00a0puede desconocer que, dada su naturaleza, se renov\u00f3 durante todo \u00a0el \u00a0tiempo \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0permaneci\u00f3 en cautiverio, hasta el 5 de abril de \u00a01993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No ten\u00eda el superior alternativa diferente \u00a0a \u00a0actuar \u00a0como \u00a0lo \u00a0hizo, \u00a0pues a partir de la vigencia de la ley 40 de 1993 se \u00a0tornaba \u00a0obligatoria la imposici\u00f3n de la pena legalmente establecida all\u00ed para \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro, \u00a0cometido \u00a0bajo \u00a0su \u00a0vigencia \u00a0y \u00a0sin \u00a0que mediare un \u00a0subsiguiente \u00a0factor \u00a0de favorabilidad, cuando de anta\u00f1o ha sostenido esta Sala \u00a0que \u00a0la pena que corresponde, \u201cdepende exclusivamente de la ley aplicable y el \u00a0juzgador \u00a0no puede variarla pues, de hacerlo, estar\u00eda quebrantando el principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0pena, \u00a0que \u00a0proh\u00edbe imponer sanci\u00f3n que no se encuentre \u00a0establecida \u00a0en \u00a0norma \u00a0vigente\u201d \u00a0(cfr. \u00a0sentencia de casaci\u00f3n de julio 25 de \u00a01996, \u00a0 \u00a0rad. \u00a0 \u00a09.577, \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0ponencia \u00a0 de \u00a0 quien \u00a0 aqu\u00ed \u00a0 cumple \u00a0 igual \u00a0funci\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente ha reiterado la corporaci\u00f3n \u00a0(v. \u00a0gr., \u00a0sentencia \u00a0de\u00a0 \u00a0casaci\u00f3n \u00a0de noviembre 19 de 2001, rad. 10.154, \u00a0igual \u00a0ponente), \u00a0tambi\u00e9n \u00a0frente a la aplicaci\u00f3n de la ley 40 de 1993, que la \u00a0necesidad \u00a0de imponer la sanci\u00f3n preestablecida no significa desconocimiento de \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de reformar en perjuicio para el procesado, pues lo \u00fanico que \u00a0procura \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0es \u00a0preservar \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0de la pena, a lo cual est\u00e1 \u00a0constitucionalmente obligado:&#8230; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. La Sala ha vuelto a reflexionar sobre el \u00a0tema y ahora afirma lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) Terminado el delito permanente, es decir, \u00a0superada \u00a0la \u00a0lesi\u00f3n \u00a0al bien jur\u00eddico por razones materiales (por ejemplo, el \u00a0autor \u00a0deja \u00a0de \u00a0vulnerar \u00a0el \u00a0inter\u00e9s protegido) o por razones jur\u00eddicas (por \u00a0ejemplo, \u00a0cierre \u00a0de \u00a0la investigaci\u00f3n), comienzan a correr los t\u00e9rminos de la \u00a0prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b) \u00a0Si \u00a0durante la ejecuci\u00f3n del hecho, es \u00a0decir, \u00a0si durante todo el tiempo de realizaci\u00f3n de la conducta, han transitado \u00a0varias \u00a0disposiciones que regulan el asunto de diversas maneras, se debe aplicar \u00a0la m\u00e1s favorable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0motivos \u00a0de \u00a0las \u00a0afirmaciones son los \u00a0siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.1. \u00a0El \u00a0art\u00edculo \u00a029 de la Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica dispone que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La ley permisiva o favorable, aun cuando sea \u00a0posterior, \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0aplicar\u00e1 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0preferencia \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0restrictiva \u00a0 o \u00a0desfavorable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 ordenamiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0recoge \u00a0ese \u00a0precepto \u00a0en los art\u00edculos 44 de la Ley 153 de 1887, 6\u00b0 del C\u00f3digo Penal (Ley \u00a0599 \u00a0del \u00a02000) y 6\u00b0 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal (Ley 599 600 del 2000), \u00a0normas \u00a0que \u00a0son \u00a0obligatorias, \u00a0prevalentes \u00a0y \u00a0que \u00a0deben \u00a0ser \u00a0empleadas como \u00a0criterios orientadores y de interpretaci\u00f3n para las restantes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El art\u00edculo 9\u00b0 de la Convenci\u00f3n Americana \u00a0sobre \u00a0Derechos Humanos (Pacto de San Jos\u00e9 de Costa Rica, adoptado mediante Ley \u00a016 \u00a0 de \u00a0 1972), \u00a0 bajo \u00a0 el \u00a0 t\u00edtulo \u00a0 de \u00a0 \u201cPrincipio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0de \u00a0retroactividad\u201d, \u00a0 \u00a0establece \u00a0 \u00a0similar \u00a0 \u00a0derecho \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0siguientes \u00a0t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nadie \u00a0puede \u00a0ser \u00a0condenado por acciones u \u00a0omisiones \u00a0que en el momento de cometerse no fueran delictivas seg\u00fan el derecho \u00a0aplicable. \u00a0Tampoco \u00a0se \u00a0puede \u00a0imponer \u00a0pena \u00a0m\u00e1s grave que la aplicable en el \u00a0momento \u00a0de \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0delito. Si con posterioridad a la comisi\u00f3n del \u00a0delito \u00a0la \u00a0ley \u00a0dispone la imposici\u00f3n de una pena m\u00e1s leve, el delincuente se \u00a0beneficiar\u00e1 de ello. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Id\u00e9ntica \u00a0es \u00a0la \u00a0redacci\u00f3n del art\u00edculo \u00a015.1 \u00a0del \u00a0Pacto \u00a0Internacional \u00a0de \u00a0Derechos \u00a0Civiles \u00a0y \u00a0Pol\u00edticos (Ley 74 de \u00a01968). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas \u00a0 \u00a0disposiciones \u00a0 \u00a0del \u00a0 derecho \u00a0internacional \u00a0re\u00fanen \u00a0los requisitos del art\u00edculo 93 de la Carta Pol\u00edtica y, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0\u201cprevalecen \u00a0en \u00a0el \u00a0orden \u00a0interno\u201d, \u00a0porque \u00a0forman parte del \u00a0denominado \u201cbloque de constitucionalidad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0se \u00a0lee \u00a0con \u00a0facilidad, \u00a0las \u00a0normas \u00a0citadas \u00a0se \u00a0refieren \u00a0al principio de favorabilidad de manera considerablemente \u00a0generosa, \u00a0vasta, \u00a0por \u00a0cuanto, \u00a0como \u00a0se percibe sin esfuerzo, de una parte, no \u00a0limitan \u00a0 en \u00a0ning\u00fan \u00a0caso \u00a0a \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0u \u00a0otra \u00a0disposici\u00f3n. \u00a0Simplemente \u00a0es \u00a0seleccionada \u00a0aquella que, de cualquier forma, incrementa, para \u00a0bien, \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n del reo; y, de la otra, porque no excluyen de su contenido \u00a0ning\u00fan \u00a0 evento \u00a0 de \u00a0 benignidad, \u00a0 o \u00a0sea, \u00a0no \u00a0aluden \u00a0a \u00a0excepciones \u00a0a \u00a0la \u00a0benignidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Obviamente, \u00a0por \u00a0ello, en desarrollo sobre \u00a0todo \u00a0del \u00a0mandato \u00a0constitucional, \u00a0el inciso 2\u00ba del art\u00edculo 6\u00ba del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0del 2000, una de las normas que constituyen la esencia y orientaci\u00f3n del \u00a0sistema penal (art\u00edculo 13 del C\u00f3digo Penal), afirma que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La ley permisiva o favorable, aun cuando sea \u00a0posterior \u00a0se \u00a0aplicar\u00e1, \u00a0sin \u00a0excepci\u00f3n, \u00a0de \u00a0preferencia \u00a0a la restrictiva o \u00a0desfavorable. Ello tambi\u00e9n rige para los condenados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bastar\u00eda \u00a0 afirmar, \u00a0entonces, \u00a0con \u00a0los \u00a0principios \u00a0generales \u00a0del \u00a0derecho, con los grandes postulados sempiternos, que \u00a0si \u00a0la \u00a0ley \u00a0no \u00a0se refiere expresamente a excepciones, tampoco puede hacerlo el \u00a0int\u00e9rprete \u00a0(Ubi lex non distinguit, nec nos distinguire debemus); y que cuando \u00a0la \u00a0ley \u00a0lo \u00a0quiere, \u00a0lo dice. Si no lo quiere, calla (Ubi lex voluit dixit, ubi \u00a0noluit tacuit). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Constitucionalmente, \u00a0entonces, no hay duda \u00a0alguna \u00a0 en \u00a0 cuanto \u00a0 no \u00a0existen \u00a0restricciones \u00a0para \u00a0escoger \u00a0y \u00a0aplicar \u00a0la \u00a0disposici\u00f3n \u00a0m\u00e1s benigna, de aquellas que se han sucedido durante el tiempo de \u00a0comisi\u00f3n \u00a0constante \u00a0y \u00a0continua \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible. \u00a0Es, \u00a0se \u00a0reitera, \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0elemental: \u00a0si \u00a0la \u00a0ley no distingue, el int\u00e9rprete tampoco puede \u00a0hacerlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0que \u00a0en el pasado \u00a0ven\u00eda \u00a0haciendo \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0es evidente que se colocaban obst\u00e1culos al amplio \u00a0\u00e1mbito \u00a0del \u00a0axioma de la favorabilidad y se cercenaba el derecho a \u00e9sta, pues \u00a0iba \u00a0en \u00a0contra \u00a0de la Carta Pol\u00edtica, del bloque de constitucionalidad y de la \u00a0ley, \u00a0que, \u00a0se \u00a0repite, \u00a0no \u00a0establecen \u00a0ni \u00a0insin\u00faan \u00a0cortapisa \u00a0alguna \u00a0en la \u00a0materia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con la tesis que ahora extiende la Sala, el \u00a0asunto \u00a0se \u00a0torna \u00a0en m\u00e1s constitucional-legal y, sobre todo, en m\u00e1s justo: si \u00a0durante \u00a0el \u00a0discurrir \u00a0continuo \u00a0e \u00a0ininterrumpido \u00a0de \u00a0la \u00a0denominada conducta \u00a0permanente, \u00a0transitan \u00a0y rigen varias disposiciones, es inexorable la elecci\u00f3n \u00a0de \u00a0aquella \u00a0que \u00a0mejore \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y, \u00a0desde \u00a0luego, \u00a0con \u00a0posterioridad, si es del caso, del condenado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si fuera necesario, m\u00edrese y agr\u00e9guese lo \u00a0siguiente, \u00a0 que \u00a0 ense\u00f1a \u00a0 c\u00f3mo \u00a0 la \u00a0 misma \u00a0 legislaci\u00f3n \u00a0penal \u00a0avala \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n que ahora se hace: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El art\u00edculo 84.2 del C\u00f3digo Penal, en tema \u00a0de iniciaci\u00f3n del lapso de prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n, dice que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0las conductas punibles de ejecuci\u00f3n \u00a0permanente&#8230; \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0comenzar\u00e1 \u00a0a \u00a0correr \u00a0desde \u00a0la \u00a0perpetraci\u00f3n del \u00a0\u00faltimo acto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s no dice cu\u00e1l de las leyes debe ser la \u00a0seleccionada \u00a0en caso de sucesi\u00f3n de las mismas en el tiempo, como s\u00ed lo hace, \u00a0por \u00a0ejemplo, el art\u00edculo 2.2. del C\u00f3digo Penal Alem\u00e1n, que remite a la norma \u00a0vigente a la culminaci\u00f3n del hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se infiere de lo anterior, entonces, que el \u00a0legislador \u00a0penal \u00a0sencillamente \u00a0se \u00a0acoge \u00a0a \u00a0los \u00a0mandatos constitucionales y \u00a0legales \u00a0que, \u00a0como \u00a0ya se vio, construyen una favorabilidad m\u00e1s profunda, m\u00e1s \u00a0prolija y\u00a0 lata, carente de excepciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6.2. \u00a0 Delito \u00a0 permanente \u00a0 es \u00a0 aquel \u00a0comportamiento \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0inicia \u00a0la vulneraci\u00f3n o puesta en riesgo del bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0y, \u00a0sin \u00a0soluci\u00f3n \u00a0de continuidad, mantiene en el tiempo la ofensa a \u00a0ese \u00a0inter\u00e9s \u00a0hasta cuando el autor, por voluntad propia, deja de lesionarlo, o \u00a0hasta \u00a0cuando \u00a0por otra raz\u00f3n, por ejemplo, la muerte de la v\u00edctima, su huida, \u00a0el \u00a0arresto \u00a0del \u00a0agente o la clausura de la instrucci\u00f3n, desaparece el da\u00f1o o \u00a0el peligro al inter\u00e9s o valor tutelado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0delito, \u00a0de \u00a0otra \u00a0parte, dentro de la \u00a0doctrina \u00a0importante \u00a0ha \u00a0sido concebido mayoritariamente como una pluralidad de \u00a0actos \u00a0seguidos, \u00a0continuos, \u00a0que \u00a0integran una sola singularidad, es decir, una \u00a0sola \u00a0conducta \u00a0o, \u00a0si \u00a0se \u00a0prefiere, \u00a0un s\u00f3lo delito. As\u00ed, por ejemplo, se ha \u00a0expresado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0Silvio \u00a0Ranieri, para los fines del \u00a0derecho, \u00a0la \u00a0conducta \u00a0que \u00a0ocasiona \u00a0la \u00a0consumaci\u00f3n \u00a0y la conducta de la que \u00a0depende \u00a0la \u00a0prolongaci\u00f3n del estado antijur\u00eddico, se unifican en una conducta \u00a0unitaria \u00a0[Manual \u00a0de \u00a0derecho \u00a0penal. \u00a0Tomo \u00a0I. Parte general. El derecho penal \u00a0objetivo. \u00a0 El \u00a0 delito. \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0Temis, \u00a01975, \u00a0T: \u00a0Jorge \u00a0Guerrero, \u00a0p\u00e1gina \u00a0327]. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para Francesco Carrara, el delito permanente \u00a0es \u00a0siempre \u00a0\u00fanico \u00a0[Programa de derecho criminal. Parte Especial, Volumen VII. \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0Temis, \u00a01982, \u00a0reimpresi\u00f3n de la cuarta edici\u00f3n, T: J. J. Ortega T y \u00a0J. Guerrero, p\u00e1gina 222]. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0palabras \u00a0de \u00a0Hans-Heinrich \u00a0Jescheck, \u00a0\u201cLa \u00a0creaci\u00f3n \u00a0del \u00a0estado \u00a0antijur\u00eddico forma con los actos destinados a su \u00a0mantenimiento \u00a0una acci\u00f3n unitaria\u201d [Tratado de derecho penal. Parte general. \u00a0Volumen \u00a0Segundo. \u00a0Barcelona,\u00a0 \u00a0Bosch, \u00a01981, \u00a0T: S. Mir P. y F. Mu\u00f1oz C., \u00a0p\u00e1gina 998]. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0Giovanni \u00a0Fiandaca y Enzo \u00a0Musco, \u00a0\u201cel delito permanente es un delito \u00fanico en cuanto lesivo de un mismo \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico [Diritto penale. Parte generale. Bologna, Zanicchelli, 1999, 5\u00aa \u00a0reimpresi\u00f3n de la 3\u00aa edici\u00f3n, -de 1995-, p\u00e1gina 171]. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La rese\u00f1a ejemplificativa que hace la Sala \u00a0puede \u00a0culminar \u00a0con \u00a0el \u00a0pensamiento \u00a0claro de Antonio Pagliaro, quien sobre el \u00a0tema \u00a0explica: \u00a0\u201cEl \u00a0delito \u00a0permanente es un delito \u00fanico, y no una forma de \u00a0conexi\u00f3n \u00a0de \u00a0delitos. \u00a0De \u00a0aqu\u00ed \u00a0resulta \u00a0que \u00a0los efectos t\u00edpicos del reato \u00a0permanente \u00a0son siempre aquellos del delito \u00fanico y jam\u00e1s los de la pluralidad \u00a0de \u00a0delitos\u201d \u00a0[Principi \u00a0di \u00a0diritto penale. Parte generale. Milano, Giuffr\u00e8, \u00a01980, 2\u00aa edici\u00f3n, p\u00e1gina 500]. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es evidente que en materia de aplicaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0ley \u00a0m\u00e1s \u00a0favorable \u00a0frente \u00a0a \u00a0delitos \u00a0permanentes, \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0no \u00a0es \u00a0totalmente \u00a0uniforme, \u00a0y \u00a0que \u00a0inclusive dentro de quienes afirman la unidad del \u00a0delito \u00a0permanente hay unos que consideran que solamente se debe tener en cuenta \u00a0la ley que rige al momento en que es realizado el \u00faltimo acto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n m\u00e1s jur\u00eddica, sin embargo, \u00a0es \u00a0la \u00a0otra: \u00a0si \u00a0se trata de un delito \u00fanico, no es posible desmembrarlo para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0como si fuera una mera pluralidad de \u00a0acciones u omisiones o si se tratara de varios delitos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Le \u00a0asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0al autorizado Franz von \u00a0Liszt cuando afirma lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0PLURALIDAD \u00a0DE ACTOS puede presentarse \u00a0ante la consideraci\u00f3n del derecho penal, como un DELITO \u00daNICO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 estos \u00a0 casos \u00a0la \u00a0unidad \u00a0debe \u00a0ser \u00a0considerada \u00a0y \u00a0tratada \u00a0como tal en todas las relaciones jur\u00eddicas. El delito, \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0uno, \u00a0es \u00a0cometido, pues, en todo lugar y en todo momento en que \u00a0fue \u00a0cometido \u00a0uno de los actos; en caso de modificaci\u00f3n de la legislaci\u00f3n, se \u00a0aplica siempre la ley m\u00e1s benigna (destaca la Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La serie de actos singulares que el derecho \u00a0considera \u00a0como \u00a0un\u00a0 \u00a0delito \u00a0\u00fanico \u00a0debe ser considerada como una unidad, \u00a0respecto \u00a0del \u00a0comienzo \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n. \u00a0As\u00ed, en el delito permanente y \u00a0exactamente \u00a0igual en el continuado, la prescripci\u00f3n s\u00f3lo comienza a correr al \u00a0terminar \u00a0la \u00a0actividad \u00a0delictiva \u00a0[Tratado \u00a0de \u00a0derecho \u00a0penal. \u00a0Tomo Tercero, \u00a0Madrid, \u00a0Reus, \u00a03\u00aa \u00a0edici\u00f3n, s\/f, T: Luis Jim\u00e9nez de As\u00faa (de la 20 edici\u00f3n \u00a0alemana), p\u00e1ginas 149 y 410]. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0sobre el mismo tema, en la misma l\u00ednea, \u00a0la \u00a0 autoridad \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 frases \u00a0 de \u00a0 don \u00a0 Luis \u00a0 Jim\u00e9nez \u00a0 de \u00a0 As\u00faa \u00a0es \u00a0n\u00edtida: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0nuestra parte, preferimos la soluci\u00f3n \u00a0de \u00a0Liszt-Shmidt (p\u00e1g 351): en todo caso se debe aplicar la ley m\u00e1s favorable, \u00a0porque \u00a0el \u00a0delito \u00a0permanente y el continuado son, en pura doctrina jurista, un \u00a0delito \u00a0\u00fanico (resalta la Sala) [Tratado de derecho penal, II, Filosof\u00eda y ley \u00a0penal. Buenos Aires, Losada, 4\u00aa edici\u00f3n, 1964, p\u00e1gina 636]. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Coinciden, pues, y convergen al mismo punto, \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n, \u00a0el \u00a0bloque \u00a0de constitucionalidad, las normas rectoras de la \u00a0ley penal colombiana, las reglas de \u00e9sta, y la mejor doctrina.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0cita \u00a0jurisprudencial \u00a0permite \u00a0verificar inconcuso, de un lado, \u00a0que \u00a0efectivamente \u00a0el \u00a0delito de fraude procesal es permanente, y del otro, que \u00a0para \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0a aplicar debe acudirse al principio de \u00a0favorabilidad \u00a0y, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0escogerse \u00a0el tipo penal, de los varios en \u00a0juego \u00a0 por \u00a0 virtud \u00a0del \u00a0paso \u00a0del \u00a0tiempo, \u00a0que \u00a0menor\u00a0 \u00a0carga \u00a0punitiva \u00a0comporta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Al \u00a0efecto, \u00a0verificado que los hechos comenzaron a ejecutarse en el \u00a0mes \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01999 \u00a0y persisten hasta hoy, o mejor, con la tesis de la \u00a0Sala, \u00a0 se \u00a0 toman\u00a0 \u00a0 en \u00a0 cuenta \u00a0 hasta \u00a0el \u00a0momento \u00a0del \u00a0cierre \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0operada el 4 de marzo de 2003, es claro que para la definici\u00f3n \u00a0del \u00a0punto \u00a0han \u00a0de \u00a0contrastarse \u00a0el \u00a0Decreto \u00a0Ley 100 de 1980, y la Ley 599 de \u00a02000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0primer \u00a0cuerpo normativo consagra en su art\u00edculo 182, pena de 1 \u00a0a \u00a0 \u00a05 \u00a0 \u00a0a\u00f1os \u00a0 de \u00a0 prisi\u00f3n, \u00a0 excluyendo \u00a0 cualquier \u00a0 tipo \u00a0 de \u00a0 sanci\u00f3n \u00a0pecuniaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0A \u00a0su \u00a0turno, \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0453 de la Ley 599 de 2000 (previo a la \u00a0reforma \u00a0introducida \u00a0por \u00a0la Ley 890 de 2004, art\u00edculo 11, posterior al cierre \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n) \u00a0contemplaba \u00a0pena \u00a0de \u00a048 a 60 meses de prisi\u00f3n y multa en \u00a0cuant\u00eda de 200 a 400 salarios m\u00ednimos legales mensuales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Como \u00a0f\u00e1cil se advierte, la norma m\u00e1s favorable lo es el art\u00edculo \u00a0182 \u00a0del \u00a0Decreto Ley 100 de 1980, que fue pasado por alto tanto en primera como \u00a0en segunda instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0ello, \u00a0de \u00a0manera \u00a0oficiosa \u00a0y \u00a0a \u00a0fin \u00a0de preservar indemne la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0debe revocar la pena \u00a0impuesta \u00a0a \u00a0los procesados, para, en su defecto, hacer valer la m\u00e1s favorable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Como \u00a0quiera, \u00a0entonces, \u00a0que \u00a0las \u00a0instancias decidieron imponer el \u00a0m\u00ednimo \u00a0aplicable, \u00a0en \u00a0respeto \u00a0de \u00a0su \u00a0autonom\u00eda la Sala decreta como pena a \u00a0cumplir \u00a0por \u00a0JOS\u00c9 \u00a0JOAQU\u00cdN \u00a0JAIMES \u00a0CABRALES \u00a0y\u00a0 FRANCISCO JOS\u00c9 MORALES \u00a0CRUZ, \u00a0la \u00a0de \u00a0DOCE \u00a0MESES \u00a0DE \u00a0PRISI\u00d3N. Desde \u00a0luego, \u00a0se \u00a0elimina \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0pecuniaria, dado que no se \u00a0contemplaba \u00a0en la norma que regulaba la tipicidad para el momento de comenzar a \u00a0ejecutarse \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible. \u00a0La \u00a0sanci\u00f3n \u00a0accesoria \u00a0de interdicci\u00f3n en \u00a0derechos \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0funciones \u00a0 \u00a0p\u00fablicas \u00a0 \u00a0disminuye \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0l\u00edmite \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0principal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0nueva \u00a0dosificaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0obliga \u00a0de \u00a0la Corte examinar el \u00a0aspecto \u00a0 concerniente \u00a0 al \u00a0subrogado \u00a0de \u00a0la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0condicional \u00a0de \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0de la pena, como quiera que ella cubre el tope objetivo dispuesto en \u00a0el art\u00edculo 63 de la Ley 599 de 2000, para facultar su examen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0ese \u00a0cometido, \u00a0sin embargo, aprecia la Sala que la gravedad del \u00a0delito \u00a0y \u00a0los \u00a0protervos fines que se buscaban, impiden realizar un pron\u00f3stico \u00a0positivo \u00a0para \u00a0la \u00a0excarcelaci\u00f3n y, en contrario, advierten de la necesidad de \u00a0que \u00a0los \u00a0acusados purguen efectivamente la sanci\u00f3n dispuesta, incluso bastante \u00a0irrisoria frente a la naturaleza de lo ejecutado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0A \u00a0este \u00a0efecto, \u00a0superlativiza \u00a0la magnitud del delito, el hecho de \u00a0que \u00a0los \u00a0procesados \u00a0hubiesen \u00a0maquinado \u00a0esa \u00a0si \u00a0se quiere refinada manera de \u00a0evitar \u00a0los \u00a0efectos \u00a0del proceso civil adelantado contra uno de ellos, al punto \u00a0de \u00a0 perfeccionar, \u00a0 en \u00a0 primer \u00a0 lugar, \u00a0 una \u00a0 conciliaci\u00f3n \u00a0ante \u00a0organismo \u00a0administrativo \u00a0nutrida \u00a0de \u00a0falsedades \u00a0y \u00a0despu\u00e9s con ello iniciar un proceso \u00a0ejecutivo \u00a0laboral con el cual se busc\u00f3 dejar sin efecto la medida de embargo y \u00a0secuestro \u00a0materializada en el tr\u00e1mite civil, con claro prop\u00f3sito de defraudar \u00a0las expectativas del demandante en ese asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Esa \u00a0trama criminal informa no de un hecho aislado o circunstancial, \u00a0sino \u00a0de la antelada y bien preparada urdimbre delictuosa que reclama condigna y \u00a0ejemplar sanci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0se \u00a0niega \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados \u00a0el subrogado de la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0condicional \u00a0de \u00a0la ejecuci\u00f3n de la pena, aunque podr\u00e1n disfrutar \u00a0de la prisi\u00f3n domiciliaria concedida por el A quo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R E S U E L V E \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n presentada por el defensor \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0JOS\u00c9 \u00a0JOAQU\u00cdN \u00a0JAIMES \u00a0CABRALES y FRANCISCO JOS\u00c9 MORALES \u00a0CRUZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.\u00a0 \u00a0CASAR \u00a0 \u00a0oficiosamente \u00a0el \u00a0fallo. \u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0la \u00a0pena \u00a0que deber\u00e1n \u00a0descontar \u00a0los \u00a0acusados se reduce a DOCE (12) MESES DE \u00a0PRISI\u00d3N, \u00a0 elimin\u00e1ndose \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0de \u00a0multa \u00a0y \u00a0reduci\u00e9ndose \u00a0al \u00a0mismo \u00a0lapso \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0en derechos y \u00a0funciones p\u00fablicas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s \u00a0rige \u00a0lo \u00a0dispuesto por las \u00a0instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 \u00a0 \u00a0notif\u00edquese \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0<\/p>\n<p>Comisi\u00f3n de servicio \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SIGIFREDO \u00a0 \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0MARIA \u00a0DEL ROSARIOGONZ\u00c1LEZ DE \u00a0L. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cita \u00a0medica \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Comisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0servicio \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0J. \u00a0IBA\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comisi\u00f3n de servicio \u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JAVIER \u00a0 DE \u00a0JES\u00daS \u00a0ZAPATA \u00a0ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 Auto \u00a0del 10 de octubre de 2007, radicado 22.597 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Auto \u00a0del 30 de noviembre de 1999, radicado 14.535 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Radicado 26.967, auto del 12 de septiembre de 2007 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Sentencia del 30 de marzo de 2006, radicado 22813 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0Providencia \u00a0 del \u00a0 17 \u00a0 de \u00a0 agosto \u00a0 de \u00a0 1995. \u00a0 M. \u00a0 P. \u00a0 Dr. \u00a0 Fernando Enrique Arboleda R., entre otras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0Sentencia del 5 de mayo del 2004, radicado 20.013. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0Sentencia del 3 de noviembre de 1999, radicado 13.588. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0auto \u00a0del 14 de febrero del \u00a02002. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a032732 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0 Aprobado Acta No. 321. \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0siete \u00a0de octubre de dos mil \u00a0nueve. \u00a0\u00a0 V \u00a0 \u00a0I \u00a0 S \u00a0 T \u00a0 O \u00a0S 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