{"id":19856,"date":"2023-09-11T19:48:08","date_gmt":"2023-09-11T19:48:08","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3271511-11-09\/"},"modified":"2023-09-11T19:48:08","modified_gmt":"2023-09-11T19:48:08","slug":"3271511-11-09","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3271511-11-09\/","title":{"rendered":"32715(11-11-09)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 32715 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado: Acta No.353 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., once (11) de noviembre de dos \u00a0mil nueve (2009). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Mediante \u00a0sentencia \u00a0del \u00a010 de diciembre de \u00a02007, \u00a0el Juez 52 Penal del Circuito de Bogot\u00e1 absolvi\u00f3 al se\u00f1or Miguel \u00a0Donaldo \u00a0Olivo D\u00edaz de los cargos \u00a0que \u00a0por \u00a0el concurso de conductas punibles de tentativa de homicidio agravado y \u00a0porte ilegal de armas de fuego le hab\u00eda formulado la fiscal\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0delegado \u00a0de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0apel\u00f3 \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 8 de junio de 2009 el Tribunal Superior de \u00a0la \u00a0misma \u00a0ciudad \u00a0revoc\u00f3 \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n, \u00a0para, \u00a0en su lugar, declarar al \u00a0acusado \u00a0 determinador \u00a0 penalmente \u00a0responsable \u00a0de \u00a0las \u00a0conductas \u00a0imputadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El defensor interpuso casaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0fallo del 8 de octubre de 2008 (radicado \u00a030.267), \u00a0oficiosamente la Corte declar\u00f3 la nulidad de todo lo actuado a partir \u00a0de \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0y \u00a0el \u00a0fallo \u00a0del \u00a017 \u00a0de \u00a0abril de 2008, a efectos de que se \u00a0implementara \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0que permitiera a la v\u00edctima acceder al incidente de \u00a0reparaci\u00f3n integral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal, en audiencia del 5 de noviembre \u00a0de \u00a02008, \u00a0anunci\u00f3 \u00a0que en contra del acusado emitir\u00eda fallo condenatorio como \u00a0determinador \u00a0de \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0y \u00a0porte ilegal de armas y \u00a0dispuso \u00a0que \u00a0se \u00a0concediera \u00a0el \u00a0lapso \u00a0legal \u00a0para \u00a0permitir la posibilidad de \u00a0instaurar \u00a0el \u00a0incidente \u00a0de \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0integral, \u00a0el \u00a0que \u00a0fue \u00a0propuesto \u00a0y \u00a0tramitado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0sentencia \u00a0del \u00a08 \u00a0de \u00a0junio de 2009, el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Bogot\u00e1 revoc\u00f3 la absolutoria de primera instancia. En su \u00a0lugar, \u00a0 \u00a0declar\u00f3 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0Olivo \u00a0 D\u00edaz \u00a0penalmente \u00a0responsable \u00a0de \u00a0los delitos de tentativa de homicidio \u00a0agravado \u00a0y \u00a0porte ilegal de armas de fuego. Le impuso 260 meses de prisi\u00f3n, 20 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para el ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicos, \u00a0la \u00a0 obligaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0indemnizar \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0causados \u00a0(en \u00a0este \u00a0aspecto \u00a0confirm\u00f3, \u00a0con \u00a0modificaci\u00f3n, \u00a0la decisi\u00f3n del Juez) y le neg\u00f3 la condena de \u00a0ejecuci\u00f3n condicional y la prisi\u00f3n domiciliaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El defensor interpuso casaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala se pronuncia sobre los presupuestos \u00a0l\u00f3gicos y argumentativos de la demanda presentada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0se\u00f1or Luis Carlos Casta\u00f1o S\u00e1nchez \u00a0hab\u00eda \u00a0conferido \u00a0mandato \u00a0a \u00a0Miguel \u00a0Donaldo \u00a0Olivo \u00a0D\u00edaz \u00a0para que realizara la venta de una buseta de su \u00a0propiedad. \u00a0 Olivo \u00a0 D\u00edaz \u00a0negoci\u00f3 \u00a0el \u00a0veh\u00edculo \u00a0con \u00a0Jes\u00fas \u00a0Hernando \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0por \u00a0un \u00a0valor \u00a0de $ \u00a039.500.000, \u00a0suma que aquel recibi\u00f3 el 11 de agosto de 2007, representada en un \u00a0cheque \u00a0por \u00a0$ \u00a07.000.000 \u00a0que Olivo D\u00edaz \u00a0consign\u00f3 \u00a0en \u00a0la misma fecha en su cuenta personal, y el resto en \u00a0efectivo. \u00a0Desde \u00a0entonces, \u00a0Olivo \u00a0D\u00edaz \u00a0se desentendi\u00f3 de Hern\u00e1ndez, no obstante que estaba pendiente la \u00a0legalizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0documentos \u00a0de \u00a0propiedad, \u00a0lo \u00a0que hizo tiempo despu\u00e9s \u00a0Casta\u00f1o S\u00e1nchez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0mismo \u00a0 \u00a0d\u00eda \u00a0 11, \u00a0 Olivo \u00a0D\u00edaz llam\u00f3 a Casta\u00f1o S\u00e1nchez y \u00a0lo \u00a0cit\u00f3 \u00a0para \u00a0que a las 8:30 de la noche del d\u00eda siguiente, 12 de agosto, se \u00a0encontrasen \u00a0en \u00a0inmediaciones de un supermercado de cadena ubicado en el barrio \u00a0Modelia \u00a0de Bogot\u00e1. Llegado al sitio, Casta\u00f1o S\u00e1nchez recibi\u00f3 una llamada en \u00a0su \u00a0aparato \u00a0m\u00f3vil, \u00a0procedente \u00a0del similar de Olivo \u00a0D\u00edaz, \u00a0quien \u00a0le \u00a0dijo \u00a0que se desplazara unos metros \u00a0hasta \u00a0la \u00a0esquina, \u00a0donde un \u00e1rbol tornaba oscura la zona, sitio en el que dos \u00a0desconocidos, \u00a0a \u00a0bordo \u00a0de \u00a0una moto, le efectuaron varios disparos con arma de \u00a0fuego, \u00a0emprendiendo la huida. El traslado oportuno a un centro asistencial y la \u00a0intervenci\u00f3n m\u00e9dica impidieron el deceso de Casta\u00f1o S\u00e1nchez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0posterioridad \u00a0al \u00a0hecho, \u00a0Olivo \u00a0D\u00edaz \u00a0se \u00a0puso \u00a0en \u00a0contacto \u00a0con \u00a0familiares \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a011 \u00a0hab\u00eda entregado la \u00a0totalidad \u00a0del \u00a0dinero \u00a0producto \u00a0de la venta del automotor a Casta\u00f1o S\u00e1nchez, \u00a0para \u00a0acreditar \u00a0lo cual mostr\u00f3 un recibo donde \u00e9ste supuestamente certificaba \u00a0haber \u00a0 recibido \u00a0 el \u00a0 dinero, \u00a0hecho \u00a0contrario \u00a0a \u00a0la \u00a0realidad, \u00a0habi\u00e9ndose \u00a0falsificado la firma de Casta\u00f1o S\u00e1nchez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0De \u00a0conformidad \u00a0con las previsiones del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal, Ley 906 del 2004, el 18 de mayo de 2007 la Juez \u00a047 \u00a0Penal \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0Control de Garant\u00edas realiz\u00f3 audiencia preliminar de \u00a0imputaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ella, \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda hizo cargos por las \u00a0conductas punibles de homicidio y porte de armas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Con \u00a0fundamento en lo anterior, el 15 de \u00a0junio \u00a0siguiente \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0present\u00f3 escrito de acusaci\u00f3n ante el Juez de \u00a0Conocimiento. \u00a0 Precis\u00f3 \u00a0 que \u00a0imputaba \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0en \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0\u201cautor \u00a0determinador\u201d \u00a0y \u00a0autor\u00eda \u00a0en \u00a0el \u00a0porte \u00a0de armas, \u00a0tipificados \u00a0en los art\u00edculos 27, 103 y 104.2 (homicidio agravado para consumar \u00a0o preparar otra conducta punible) y 365 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0adelantadas \u00a0las \u00a0audiencias \u00a0de \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n, donde se aclar\u00f3 que el porte de armas se formulaba \u00a0a \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0coautor\u00eda, \u00a0preliminar \u00a0y de juicio oral, fueron proferidas las \u00a0sentencias ya indicadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0defensor \u00a0 \u00a0formula \u00a0 tres \u00a0cargos, con fundamento en la causal \u00a0tercera \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0181 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0por \u00a0el \u00a0manifiesto \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las reglas de producci\u00f3n y \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0sobre las que se fundament\u00f3 la condena. Lesi\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0produjo \u00a0por \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0 causados \u00a0por \u00a0los \u00a0siguientes \u00a0falsos \u00a0juicios: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero. \u00a0 De \u00a0identidad. \u00a0Para \u00a0sustentar \u00a0la \u00a0condena, \u00a0el Tribunal \u00a0tergivers\u00f3, \u00a0desdibuj\u00f3, \u00a0alter\u00f3 \u00a0la materia objetiva de la prueba y prefiri\u00f3 \u00a0m\u00e9todos \u00a0proscritos \u00a0como \u00a0las \u00a0simples suposiciones, conjeturas, inferencias o \u00a0elucubraciones, \u00a0 con \u00a0 argumentos \u00a0 hu\u00e9rfanos \u00a0 de \u00a0l\u00f3gica \u00a0que \u00a0llevaron \u00a0al \u00a0desconocimiento de la duda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0prueba \u00a0alguna, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0tuvo por \u00a0probado \u00a0el \u00a0nexo \u00a0entre \u00a0el acusado, como determinador, y los ejecutores de los \u00a0disparos \u00a0cuando, \u00a0adem\u00e1s, tampoco se prob\u00f3 la existencia del arma de fuego ni \u00a0el \u00a0contenido de la conversaci\u00f3n entre sindicado y afectado, que por desidia de \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0no \u00a0se \u00a0investig\u00f3, \u00a0cuando se sabe que las empresas telef\u00f3nicas \u00a0conservan las grabaciones por alg\u00fan tiempo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente \u00a0se \u00a0dio por demostrado el m\u00f3vil \u00a0del \u00a0homicidio, \u00a0cuando \u00a0lo \u00a0existente \u00a0al \u00a0respecto \u00a0son versiones contrarias y \u00a0contradictorias: \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0dijo \u00a0que \u00a0la cita convenida era para recibir el \u00a0dinero \u00a0producto del negocio y el sindicado afirm\u00f3 que lo era para tratar sobre \u00a0la \u00a0forma \u00a0de \u00a0que \u00a0aquel \u00a0lograse \u00a0la \u00a0separaci\u00f3n de su c\u00f3nyuge, en tanto ese \u00a0dinero \u00a0ya \u00a0le hab\u00eda sido entregado, seg\u00fan acredit\u00f3 con el recibo firmado por \u00a0el quejoso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La postura del procesado es la que cuenta con \u00a0mayor \u00a0respaldo \u00a0y \u00a0ha \u00a0debido \u00a0ser \u00a0cre\u00edda, \u00a0pues \u00a0la \u00a0corrobora Sonia G\u00f3mez, \u00a0compa\u00f1era \u00a0del lesionado, cuya versi\u00f3n el Tribunal no tuvo en cuenta, dama que \u00a0pone \u00a0de \u00a0presente los problemas conyugales que afrontaba con la v\u00edctima, de la \u00a0que \u00a0afirm\u00f3 \u00a0estar \u00a0separada, \u00a0encontr\u00e1ndose \u00a0en proceso la liquidaci\u00f3n de la \u00a0sociedad \u00a0 conyugal, \u00a0descripci\u00f3n \u00a0que \u00a0da \u00a0cabida \u00a0l\u00f3gica \u00a0a \u00a0la \u00a0excusa \u00a0del \u00a0detenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0se trataba de un hecho confuso, \u00a0turbio \u00a0que \u00a0induce a la perplejidad y no pod\u00eda servir para edificar un indicio \u00a0de \u00a0responsabilidad, \u00a0como \u00a0con \u00a0acierto concluy\u00f3 el juez de primera instancia, \u00a0que \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta las reglas de la experiencia, la l\u00f3gica, la t\u00e9cnica y la \u00a0ciencia, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0resulta \u00a0inadmisible \u00a0aceptar que una persona que se iba de \u00a0parranda \u00a0con \u00a0sus \u00a0amigos \u00a0pensara \u00a0hacerlo portando consigo $ 39.500.000, pues \u00a0dijo \u00a0que \u00a0recibir\u00eda \u00a0esa \u00a0suma \u00a0de manos del procesado, como tampoco puede ser \u00a0cre\u00edble \u00a0que \u00a0aceptara \u00a0firmar \u00a0el \u00a0traspaso \u00a0sin \u00a0previamente haberse hecho al \u00a0precio total del bien. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0condena se sustenta en la versi\u00f3n de la \u00a0v\u00edctima, \u00a0que \u00a0sufre \u00a0de \u00a0problemas \u00a0sicol\u00f3gicos \u00a0que \u00a0lo \u00a0llevan a mentir. El \u00a0Tribunal \u00a0tergiversa \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Diana \u00a0Yanine G\u00f3mez, pues \u00e9sta nunca \u00a0afirm\u00f3 conocer el contenido de la llamada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El dictamen pericial aportado por la defensa, \u00a0que \u00a0se \u00a0practic\u00f3 sobre el recibo que demuestra que la v\u00edctima s\u00ed recibi\u00f3 de \u00a0manos \u00a0del \u00a0acusado el valor de la venta del veh\u00edculo, debe prevalecer sobre el \u00a0concepto \u00a0oficial, pues aquel, que concluy\u00f3 que la firma s\u00ed es del quejoso (el \u00a0estudio \u00a0oficial \u00a0dijo \u00a0que \u00a0no) \u00a0fue rendido por quien cumpli\u00f3 como profesor y \u00a0jefe \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 tres \u00a0expertos \u00a0oficiales \u00a0y \u00a0el \u00a0maestro \u00a0sabe \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0el \u00a0alumno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0cuando \u00a0una \u00a0persona \u00a0ha \u00a0sufrido \u00a0desajustes \u00a0sicol\u00f3gicos \u00a0se \u00a0altera \u00a0toda su naturaleza, su comportamiento, sus \u00a0reflejos, \u00a0sus \u00a0graf\u00edas, \u00a0su \u00a0tipo \u00a0de \u00a0letra, \u00a0sus \u00a0movimientos, \u00a0aspectos que \u00a0influyen \u00a0en \u00a0su \u00a0firma, \u00a0que \u00a0casi siempre no se parece a la utilizada antes de \u00a0aquellos desajustes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Trascribe \u00a0apartes \u00a0del \u00a0testimonio de Diana \u00a0Yanine \u00a0G\u00f3mez D\u00edaz y concluye que desde sus palabras es un imposible jur\u00eddico \u00a0cargar \u00a0autor\u00eda \u00a0a \u00a0persona \u00a0alguna, \u00a0menos al detenido (lo mismo sucede con el \u00a0dicho \u00a0de \u00a0Daniel \u00a0Andr\u00e9s \u00a0Ca\u00f1as \u00a0Cort\u00e9s). \u00a0La testigo tampoco ratifica, como \u00a0asever\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0hubiese \u00a0recibido \u00a0una \u00a0llamada \u00a0del \u00a0sindicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo. \u00a0Falso \u00a0raciocinio. \u00a0Reproduce \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0del Tribunal, \u00a0especialmente \u00a0los \u00a0relativos \u00a0a que (1) la llamada telef\u00f3nica del acusado a la \u00a0v\u00edctima \u00a0fue \u00a0la \u00a0causante \u00a0de \u00a0que \u00e9sta se ubicara en el sitio espec\u00edfico en \u00a0donde \u00a0los \u00a0agresores \u00a0le \u00a0dispararon, \u00a0y, \u00a0(2) \u00a0que el apoderamiento del dinero \u00a0recibido \u00a0por la venta de la buseta fue el m\u00f3vil del acto, aspectos indicadores \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0primero \u00a0fue \u00a0el \u00a0determinador del hecho. Dice la defensa que tales \u00a0razones \u00a0no \u00a0fueron \u00a0desarrolladas y que se construyeron indicios graves, que no \u00a0tienen \u00a0la \u00a0idoneidad de necesarios, adem\u00e1s de que analizadas esas inferencias, \u00a0aislada \u00a0e \u00a0integralmente, \u00a0\u201csurge \u00a0una cascada de probabilidades, que reducen \u00a0infinitamente \u00a0 \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0 capacidad \u00a0 \u00a0 demostrativa, \u00a0 \u00a0 dada \u00a0 \u00a0 su \u00a0 \u00a0 enorme \u00a0equivocidad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0acudiera \u00a0al lugar \u00a0convenido \u00a0y \u00a0all\u00ed \u00a0le \u00a0dispararan, \u00a0no \u00a0prueba la responsabilidad, porque pudo \u00a0suceder \u00a0que \u00a0la \u00a0hubiesen \u00a0seguido \u00a0o que el hecho hubiese sido consecuencia de \u00a0venganzas, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0el \u00a0afectado reconoci\u00f3 que diariamente hac\u00eda recorridos \u00a0buscando \u00a0a \u00a0sus \u00a0deudores \u00a0para \u00a0recuperar \u00a0su \u00a0dinero. \u00a0Luego, \u00a0inferir que el \u00a0sindicado \u00a0 determin\u00f3 \u00a0 el \u00a0 ataque, \u00a0comporta \u00a0contrariar \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0especialmente \u00a0el \u00a0principio \u00a0l\u00f3gico \u00a0de \u00a0la \u00a0raz\u00f3n suficiente, pues no existe \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 causalidad \u00a0 entre \u00a0 la \u00a0 cita \u00a0(un \u00a0hecho \u00a0contingente) \u00a0y \u00a0el \u00a0atentado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien la llamada existi\u00f3, no obra prueba \u00a0de \u00a0su contenido, toda vez que v\u00edctima y acusado lo muestran de forma opuesta y \u00a0es \u00a0cre\u00edble el sindicado porque estaba alejado del sitio de los hechos y por su \u00a0mente \u00a0jam\u00e1s \u00a0pas\u00f3 \u00a0atentar \u00a0contra \u00a0quien \u00a0le ofreci\u00f3 empleo y confianza. El \u00a0lesionado, \u00a0 proclive \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 mentira, \u00a0 no \u00a0merece \u00a0credibilidad, \u00a0dado \u00a0que \u00a0insistentemente \u00a0neg\u00f3 \u00a0haberse reunido con el detenido el 11 de agosto de 2006, \u00a0pero \u00a0ante \u00a0la evidencia rectific\u00f3 y admiti\u00f3 el hecho, y quien miente una vez, \u00a0reincide, \u00a0m\u00e1xime \u00a0si \u00a0tiene \u00a0pretensiones \u00a0econ\u00f3micas \u00a0que \u00a0superan \u00a0los cien \u00a0millones de pesos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No se demostr\u00f3 que la luminosidad del sitio \u00a0donde \u00a0se \u00a0ubic\u00f3 \u00a0el \u00a0ofendido \u00a0fuera mayor que aquel al cual, se dice, lo hizo \u00a0trasladar \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0movimiento \u00a0\u00e9ste \u00a0que, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0no pasa de ser una \u00a0fantas\u00eda \u00a0del \u00a0quejoso, \u00a0seguida \u00a0por \u00a0sus \u00a0amigos \u00a0de confianza, de baile y de \u00a0parranda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La experiencia, desconocida por el Tribunal, \u00a0ense\u00f1a \u00a0que \u00a0cuando \u00a0un \u00a0delincuente \u00a0determina \u00a0a otro a cometer un delito, no \u00a0utiliza \u00a0su \u00a0aparato \u00a0telef\u00f3nico \u00a0m\u00f3vil, \u00a0porque \u00a0la \u00a0tendencia \u00a0es a no dejar \u00a0huellas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Que \u00a0la cita era para acordar el tr\u00e1mite de \u00a0separaci\u00f3n \u00a0de \u00a0bienes \u00a0de \u00a0la v\u00edctima y su esposa, lo demuestra el testimonio \u00a0del \u00a0abogado \u00a0Robert \u00a0Silgado D\u00edaz, con quien el sindicado hab\u00eda concretado un \u00a0encuentro \u00a0con ese prop\u00f3sito, pues el ofendido le hab\u00eda encomendado esa tarea, \u00a0pero \u00a0por \u00a0no \u00a0ser \u00a0profesional del derecho hubo de buscar a quien s\u00ed lo fuera. \u00a0Esta postura es ratificada por Mar\u00eda de Jes\u00fas Olivo D\u00edaz. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Constituye \u00a0regla \u00a0de \u00a0experiencia que quien \u00a0miente \u00a0una vez, como la v\u00edctima sobre la reuni\u00f3n del 11 de agosto de 2006, lo \u00a0hace \u00a0siempre, \u00a0y, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0lo \u00a0hizo al inventar el contenido de la llamada \u00a0telef\u00f3nica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El poder que el ofendido firm\u00f3 al sindicado \u00a0no \u00a0constituye indicio grave, pues s\u00f3lo demuestra una relaci\u00f3n contractual, en \u00a0tanto \u00a0no se demostr\u00f3 v\u00ednculo alguno entre el \u00faltimo y quienes realizaron los \u00a0disparos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La versi\u00f3n de Luis Eduardo Su\u00e1rez Morales, \u00a0quien \u00a0asever\u00f3 que el acusado le dijo haber entregado el dinero de la venta del \u00a0automotor \u00a0al afectado y le exhibi\u00f3 un documento con la firma de \u00e9ste que as\u00ed \u00a0lo \u00a0acreditaba, \u00a0no \u00a0tiene \u00a0incidencia \u00a0alguna \u00a0sobre \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00faltimo indicio, el Tribunal lo deduce de \u00a0ese \u00a0documento que, afirm\u00f3, no fue suscrito por el ofendido, conclusi\u00f3n que no \u00a0fue \u00a0producto \u00a0de \u00a0un \u00a0profundo \u00a0an\u00e1lisis soportado en las leyes de la ciencia, \u00a0sino \u00a0de \u00a0inferencias subjetivas que llevaron a la Corporaci\u00f3n a descartar, sin \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0v\u00e1lida, el estudio aportado por la defensa, que dedujo lo opuesto \u00a0a \u00a0los \u00a0expertos \u00a0oficiales \u00a0(estos negaron que la r\u00fabrica del recibo fuera del \u00a0lesionado), \u00a0y \u00a0el \u00a0escrito \u00a0ha \u00a0debido \u00a0someterse \u00a0a un an\u00e1lisis de un tercero \u00a0imparcial de iguales o mejores calidades t\u00e9cnicas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0traspaso \u00a0de \u00a0la propiedad de la buseta, \u00a0hecho \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00edctima, es prueba de la entrega del dinero, pues las reglas de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0indican \u00a0que \u00a0nadie \u00a0realiza lo primero si no se ha cumplido lo \u00a0segundo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0experiencia \u00a0tambi\u00e9n \u00a0ense\u00f1a que quien \u00a0recibe \u00a0una \u00a0gruesa suma de dinero en efectivo (al afectado le entregar\u00edan 39,5 \u00a0millones \u00a0de \u00a0pesos) no se va a ir de juerga con sus amigos portando consigo esa \u00a0considerable \u00a0cifra. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0ha \u00a0debido informar ese aspecto a sus amigos, lo \u00a0que no sucedi\u00f3 en este caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0regla de experiencia que el determinador \u00a0recibe \u00a0informaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0el \u00a0hecho \u00a0realizado \u00a0y el acusado averigu\u00f3 por la \u00a0suerte de la v\u00edctima y siempre se le inform\u00f3 que estaba ausente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0dedujo \u00a0que \u00a0el \u00a0m\u00f3vil \u00a0del \u00a0atentado \u00a0contra \u00a0la \u00a0vida \u00a0del \u00a0quejoso \u00a0fue \u00a0el \u00a0apoderamiento \u00a0del dinero, no \u00a0obstante \u00a0lo \u00a0cual \u00a0no se formularon cargos por hurto agravado por la confianza. \u00a0Por \u00a0eso no se explica que en el se\u00f1alamiento de la pena se hubiese deducido un \u00a0agravante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercero. \u00a0De \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n. El Tribunal construy\u00f3 cinco \u00a0indicios \u00a0de responsabilidad (aunque realmente s\u00f3lo son dos, pues los restantes \u00a0son \u00a0repetitivos) \u00a0desde los testimonios de Luis Carlos Casta\u00f1o S\u00e1nchez, Diana \u00a0Yanine \u00a0G\u00f3mez, \u00a0Andr\u00e9s \u00a0Daniel Ca\u00f1as, Jes\u00fas Hernando Hern\u00e1ndez Rojas y Luis \u00a0Eduardo \u00a0Su\u00e1rez \u00a0Morales, \u00a0pero \u00a0soslay\u00f3 las pruebas aportadas por la defensa, \u00a0que \u00a0 dec\u00edan \u00a0 lo \u00a0 contrario \u00a0 de \u00a0 aquellos \u00a0(declaraciones \u00a0de \u00a0Miguel \u00a0Donaldo \u00a0Olivo D\u00edaz, Robert D\u00edaz \u00a0Silgado, \u00a0Edgardo \u00a0Olea \u00a0Petro \u00a0y \u00a0Mar\u00eda \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Olivo D\u00edaz y un dictamen \u00a0pericial). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguna \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas de la defensa fue \u00a0objeto \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0ni \u00a0tenida en cuenta por el Tribunal, pues, de haberlo \u00a0hecho, \u00a0hubiese \u00a0aclarado, \u00a0en \u00a0favor \u00a0del \u00a0sindicado, aspectos dudosos, como el \u00a0objetivo \u00a0de la cita, la imposibilidad de cumplirla y la entrega real del dinero \u00a0a la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0se case el fallo y se absuelva al \u00a0acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>Sobre la demanda. \u00a0<\/p>\n<p>La Sala la inadmitir\u00e1, porque no cumple con \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0del \u00a0art\u00edculo 184 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal del 2004, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0se incurre en una indebida sustentaci\u00f3n l\u00f3gica y argumentativa \u00a0del cargo formulado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0razones \u00a0son \u00a0las \u00a0siguientes, \u00a0que en \u00a0algunos \u00a0aspectos \u00a0coinciden \u00a0con \u00a0las \u00a0expuestas \u00a0en el interlocutorio del 2 de \u00a0septiembre \u00a0de 2008 (radicado 30.267), en tanto ese pronunciamiento respondi\u00f3 a \u00a0una \u00a0demanda \u00a0inicial \u00a0que en sus aspectos b\u00e1sicos se identifica con la que hoy \u00a0es objeto de an\u00e1lisis: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El \u00a0demandante \u00a0formula \u00a0la \u00a0censura al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal tercera, violaci\u00f3n indirecta, por desconocimiento de las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0producci\u00f3n y apreciaci\u00f3n de la prueba sobre la cual se fundament\u00f3 \u00a0la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0presentado como violaci\u00f3n indirecta no \u00a0es \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0un \u00a0alegato \u00a0de \u00a0libre \u00a0factura, esto es, su personal y subjetiva \u00a0inteligencia \u00a0sobre \u00a0lo \u00a0que \u00a0sucedi\u00f3, \u00a0sobre \u00a0la \u00a0eficacia \u00a0que \u00a0ha debido ser \u00a0concedida a las pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0ejercicio, \u00a0eventualmente, \u00a0puede \u00a0ser \u00a0admisible \u00a0en \u00a0sede de las dos instancias que conforman la estructura b\u00e1sica de \u00a0un \u00a0proceso \u00a0como \u00a0es debido, pero es extra\u00f1o en la del recurso extraordinario, \u00a0precisamente \u00a0por \u00a0esta \u00a0condici\u00f3n, que lo descarta como una tercera instancia, \u00a0en \u00a0donde \u00a0el \u00a0Tribunal de casaci\u00f3n no cumple como un superior funcional de los \u00a0jueces \u00a0llamados a dirimir los conflictos entre los asociados, circunstancia que \u00a0impide la reapertura del debate probatorio ya superado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0la casaci\u00f3n constituye un juicio de \u00a0legalidad \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0en \u00a0cuanto se demuestre que de \u00a0manera \u00a0frontal, \u00a0patente, manifiesta, hubiese desconocido la Constituci\u00f3n o la \u00a0ley, \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se logra exclusivamente con la indicaci\u00f3n y prueba de \u00a0precisos \u00a0errores, \u00a0lo \u00a0que no sucedi\u00f3 en este caso, en tanto lo que se hizo en \u00a0extenso \u00a0 fue \u00a0 una \u00a0 trascripci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 argumentos \u00a0 del \u00a0 Ad \u00a0quem \u00a0y \u00a0de las pruebas, intercalando \u00a0posturas \u00a0 personales \u00a0 del \u00a0 impugnante \u00a0 que \u00a0coincid\u00edan \u00a0con \u00a0las \u00a0del \u00a0juez \u00a0A quo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n de los \u00a0supuestos \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0identidad \u00a0y raciocinio enunciados, \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis de que el juez de casaci\u00f3n necesariamente admita como \u00a0irrefutable \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria del demandante, la confronte con la del \u00a0Tribunal \u00a0y la haga prevalecer sobre la de \u00e9ste, con el argumento adicional que \u00a0su \u00a0postura \u00a0es coincidente con la del Juez de primera instancia y el Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0tesis \u00a0inadmisible en tanto los an\u00e1lisis de las partes solamente son \u00a0eso \u00a0y \u00a0en \u00a0modo \u00a0alguno \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0equivocaciones de quien concluye en \u00a0sentido diverso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0manera \u00a0que \u00a0ni \u00a0se \u00a0indican \u00a0ni \u00a0se \u00a0demuestran \u00a0los \u00a0yerros \u00a0del \u00a0Tribunal. \u00a0Lo \u00a0que se hace, en los tres cargos, es \u00a0cuestionar \u00a0la estimaci\u00f3n probatoria de \u00e9ste y se\u00f1alar como falsos juicios la \u00a0opini\u00f3n opuesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0La \u00a0Sala de Casaci\u00f3n Penal de la Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0de \u00a0manera \u00a0pac\u00edfica \u00a0e \u00a0insistente \u00a0ha ense\u00f1ado que el \u00a0recurso \u00a0extraordinario no constituye una instancia adicional, en cuanto las que \u00a0conforman \u00a0la \u00a0estructura \u00a0b\u00e1sica \u00a0de un proceso como es debido son dos, que se \u00a0agotan, generalmente, en el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El juez de casaci\u00f3n no cumple como superior \u00a0funcional \u00a0de \u00a0los \u00a0que \u00a0constitucional \u00a0y legalmente han sido investidos con la \u00a0potestad \u00a0de \u00a0dirimir \u00a0los \u00a0conflictos \u00a0entre \u00a0los \u00a0asociados y entre estos y el \u00a0Estado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0agotamiento \u00a0de \u00a0las \u00a0dos instancias ha \u00a0estado \u00a0precedido \u00a0de \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0preestablecidas \u00a0por el \u00a0legislador \u00a0y \u00a0del acceso de las partes, que han tenido diferentes oportunidades \u00a0de \u00a0 controvertir \u00a0 la \u00a0prueba \u00a0y \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0postulaciones, \u00a0interrogatorios, \u00a0aporte \u00a0de \u00a0pruebas y la interposici\u00f3n de los \u00a0recursos ordinarios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0 recorrido \u00a0 judicial \u00a0comporta, \u00a0de \u00a0necesidad, \u00a0que \u00a0cuando \u00a0el \u00a0expediente \u00a0llega \u00a0a \u00a0la Sala de Casaci\u00f3n Penal se \u00a0encuentre \u00a0cobijado \u00a0por \u00a0la \u00a0doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad, como que \u00a0v\u00e1lidamente \u00a0puede inferirse que hubo muchas oportunidades para que los jueces, \u00a0ya \u00a0de \u00a0oficio, \u00a0ya \u00a0por \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0los sujetos procesales, corrigieran las \u00a0irregularidades que hubiesen podido cometerse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0contexto, \u00a0es carga del impugnante \u00a0derruir \u00a0esa \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0cual no puede hacer a trav\u00e9s de posturas \u00a0subjetivas, \u00a0sino \u00a0con \u00a0la \u00a0indicaci\u00f3n \u00a0y demostraci\u00f3n precisa de espec\u00edficos \u00a0errores \u00a0 cometidos \u00a0 y\u00a0 \u00a0 su \u00a0 trascendencia \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 sentido \u00a0 de \u00a0 la \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. La constataci\u00f3n de la ilegalidad de los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia \u00a0se \u00a0logra, \u00a0cuando \u00a0de \u00a0la \u00a0invocaci\u00f3n \u00a0de la violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0se \u00a0trata, \u00a0a partir de (I) la indicaci\u00f3n precisa de cada una de las \u00a0pruebas \u00a0apreciadas \u00a0erradamente; (II) la especificaci\u00f3n de si en el proceso de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0 el \u00a0 Ad \u00a0quem \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en errores de hecho o de derecho; (III) la concreci\u00f3n de si respecto \u00a0de \u00a0los yerros de hecho se cometieron falsos juicios de existencia (por omisi\u00f3n \u00a0o \u00a0 suposici\u00f3n), \u00a0 identidad \u00a0 o \u00a0raciocinio; \u00a0o \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0o \u00a0convicci\u00f3n \u00a0(trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0los \u00a0errores \u00a0de \u00a0derecho); y, (IV) con la demostraci\u00f3n de la \u00a0trascendencia \u00a0o \u00a0idoneidad \u00a0de los errores, esto es, que compete acreditar que, \u00a0de \u00a0 no \u00a0 haberse \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0ellos, \u00a0el \u00a0sentido \u00a0del \u00a0fallo \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0opuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ya se dijo, y se reitera, que la alegaci\u00f3n \u00a0libre presentada no cumple con esa carga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El \u00a0primer \u00a0cargo \u00a0es correctamente anunciado como falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0pero \u00a0el \u00a0extenso \u00a0discurso \u00a0ni \u00a0se\u00f1ala ni demuestra, con las citas \u00a0correspondientes, \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0tergiversara, \u00a0distorsionara, \u00a0falseara el \u00a0contenido real, objetivo de los medios de prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0que \u00a0hace \u00a0el recurrente es postular de \u00a0manera \u00a0reiterada \u00a0el alcance, la eficacia, que en su personal criterio ha\u00a0 \u00a0debido ser conferida a las pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0defensa \u00a0hace \u00a0mezclas \u00a0indebidas, \u00a0que \u00a0contradicen \u00a0el \u00a0mandato que proh\u00edbe formular cargos contradictorios, en cuanto \u00a0en \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0falso \u00a0juicio de identidad propuesto afirma que el Tribunal \u00a0omiti\u00f3 \u00a0valorar \u00a0algunos \u00a0testimonios, \u00a0reproche \u00a0propio \u00a0del \u00a0falso \u00a0juicio de \u00a0existencia, \u00a0que \u00a0niega \u00a0aquel, pues mal pudo valorarse erradamente lo excluido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sucede \u00a0otro \u00a0tanto \u00a0cuando se\u00f1ala que sin \u00a0prueba \u00a0alguna \u00a0el \u00a0Tribunal dedujo que el procesado determin\u00f3 a los ejecutores \u00a0materiales, \u00a0yerro \u00a0que \u00a0evidentemente es propio del falso juicio de existencia, \u00a0en este caso, por suposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente \u00a0censura \u00a0que \u00a0el \u00a0Ad \u00a0quem \u00a0se \u00a0alejase \u00a0de \u00a0la l\u00f3gica, la \u00a0experiencia \u00a0y \u00a0la \u00a0ciencia, \u00a0elementos \u00a0inherentes \u00a0a \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, cuya \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0debe \u00a0ser hecha por v\u00eda del falso raciocinio, no del falso juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0sin \u00a0que, \u00a0por \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0especificara \u00a0cu\u00e1les \u00a0fueron \u00a0los \u00a0principios \u00a0l\u00f3gicos, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de la experiencia y las leyes cient\u00edficas \u00a0desconocidas \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0ni \u00a0los \u00a0principios, m\u00e1ximas y leyes que eran \u00a0aplicables. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0resaltar es que dentro del falso juicio \u00a0de \u00a0identidad, se presenta como tal, esto es, como distorsi\u00f3n, que el Fiscal no \u00a0hubiese \u00a0investigado \u00a0hechos que, para la defensa, resultaban relevantes, asunto \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0ajeno a ese tipo de yerro, sino que olvida que en el sistema procesal \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 906 del 2004 las pruebas que una parte pretenda aducir en el juicio, \u00a0debe \u00a0buscarlas \u00a0y \u00a0lograrlas \u00a0ella \u00a0y no pretender que la contra-parte lo haga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo dem\u00e1s, resulta sin sustento la tesis \u00a0de \u00a0que \u00a0ha \u00a0debido \u00a0allegarse \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la llamada telef\u00f3nica, en el \u00a0entendido \u00a0de \u00a0que \u00a0dizque \u00a0las \u00a0empresas \u00a0de telefon\u00eda m\u00f3vil graban todas las \u00a0conversaciones. \u00a0 El \u00a0se\u00f1alamiento, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0resultar \u00a0extra\u00f1o \u00a0al \u00a0cargo \u00a0presentado, \u00a0se \u00a0muestra \u00a0como \u00a0simple \u00a0especulaci\u00f3n, porque todo indica que de \u00a0coincidir \u00a0con \u00a0la verdad ese aserto aquellas empresas estar\u00edan infringiendo la \u00a0ley, \u00a0y, \u00a0en \u00a0todo \u00a0caso, \u00a0no \u00a0se \u00a0indica la normatividad que las autorizar\u00eda a \u00a0proceder de tal forma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como tergiversaci\u00f3n de la prueba, el censor \u00a0presenta \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0judiciales, \u00a0a \u00a0partir \u00a0del contenido exacto de las \u00a0pruebas, \u00a0s\u00f3lo \u00a0que considera que se les confiri\u00f3 un valor exagerado, en tanto \u00a0la \u00a0 verdad \u00a0 no \u00a0 estaba \u00a0 en \u00a0 los \u00a0 dichos \u00a0 de \u00a0 cargo, \u00a0 sino \u00a0 en \u00a0los \u00a0de \u00a0descargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0tal \u00a0forma \u00a0que no hay se\u00f1alamiento ni \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de la distorsi\u00f3n de las verdaderas palabras de las pruebas, sino \u00a0que \u00a0no se comparten las inferencias construidas desde ellas, asunto que en modo \u00a0alguno \u00a0implica \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad. A lo sumo, podr\u00eda ser cuestionado \u00a0como falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0 el \u00a0 recurrente \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n de Diana Yanine G\u00f3mez, pues nunca afirm\u00f3 conocer \u00a0el \u00a0contenido de la llamada telef\u00f3nica. Pero de las palabras de la demanda y de \u00a0las \u00a0del \u00a0fallo se colige que el juzgador colegiado jam\u00e1s hizo esa afirmaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0que asever\u00f3, que es bien diferente, es \u00a0que \u00a0el dicho del quejoso, respecto de que el acusado lo llam\u00f3 para pedirle que \u00a0se \u00a0moviera \u00a0hasta \u00a0el \u00a0sitio \u00a0en \u00a0donde \u00a0los \u00a0sicarios le dispararon, aparec\u00eda \u00a0ratificado \u00a0por \u00a0aquella \u00a0mujer, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0ella \u00a0se \u00a0percat\u00f3 \u00a0de que Casta\u00f1o \u00a0S\u00e1nchez \u00a0recibi\u00f3 la llamada y, al hacerlo, se fue hacia la esquina en donde se \u00a0present\u00f3 el atentado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esto \u00a0fue \u00a0lo \u00a0que \u00a0dijo \u00a0la \u00a0dama, \u00a0seg\u00fan \u00a0trascribe \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 demandante1 \u00a0 y \u00a0 a \u00a0ello \u00a0se \u00a0apeg\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0solamente \u00a0que \u00a0a partir de all\u00ed dedujo, con respeto por la l\u00f3gica, \u00a0que \u00a0se corroboraban las palabras del ofendido, pues la se\u00f1ora se dio cuenta de \u00a0la \u00a0llamada \u00a0y \u00a0del movimiento que se origin\u00f3 en ese momento. Entonces, no hubo \u00a0distorsi\u00f3n, \u00a0porque sobre el contenido de la conversaci\u00f3n el Tribunal se atuvo \u00a0al \u00a0dicho \u00a0del lesionado, al que concedi\u00f3 eficacia, entre otras razones, porque \u00a0Diana G\u00f3mez lo ratific\u00f3 en los aspectos rese\u00f1ados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. El falso juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0formulado \u00a0apunta \u00a0a \u00a0que \u00a0el Tribunal \u00a0excluy\u00f3 \u00a0de \u00a0su apreciaci\u00f3n las declaraciones del procesado, de Robert Silgado \u00a0D\u00edaz, de Edgardo Olea Petro y de Mar\u00eda de Jes\u00fas Olivo D\u00edaz. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De la cita textual que el demandante hace de \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0de \u00a0la sentencia del Tribunal, y del contenido de \u00e9sta, surge \u00a0manifiesto \u00a0que \u00a0si bien no cit\u00f3 el nombre de algunos de esos testigos, en modo \u00a0alguno \u00a0los excluy\u00f3 de su valoraci\u00f3n, como que fue reiterativo en precisar que \u00a0sus \u00a0 conclusiones \u00a0 surg\u00edan \u00a0 de \u00a0 \u201cla \u00a0 apreciaci\u00f3n \u00a0conjunta \u00a0del \u00a0acervo \u00a0probatorio\u201d, \u00a0 esto \u00a0 es, \u00a0 que \u00a0 ellas \u00a0 derivaban \u00a0 el \u00a0conjunto \u00a0global \u00a0de \u00a0pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0a \u00a0la \u00a0postura \u00a0del \u00a0procesado \u00a0se \u00a0refiere, \u00a0resulta incuestionable que las estimaciones judiciales, \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad, \u00a0se \u00a0dedican \u00a0a controvertir sus excusas y, por ende, las de \u00a0quienes \u00a0acudieron \u00a0en \u00a0su \u00a0respaldo. Y en lo que respecta con las explicaciones \u00a0del \u00a0acusado \u00a0y \u00a0del testigo experto, fueron valoradas con citas expresas de sus \u00a0nombres. \u00a0Cosa \u00a0diferente \u00a0es \u00a0que \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0no \u00a0comparta las inferencias \u00a0judiciales, lo que en modo alguno implica la omisi\u00f3n denunciada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0 En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0falso \u00a0raciocinio, la Sala se remite a las \u00a0explicaciones \u00a0dadas \u00a0respecto \u00a0del \u00a0primer \u00a0cargo, pues en \u00e9ste se insinu\u00f3 el \u00a0mismo \u00a0yerro \u00a0con\u00a0 iguales planteamientos, esto es, se realiz\u00f3 la personal \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0sin \u00a0especificar cu\u00e1les de los componentes de la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0fueron \u00a0desconocidos \u00a0por el Tribunal, ni los que eran de recibo en el \u00a0caso concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>N\u00f3tese c\u00f3mo el defensor, sin m\u00e1s, refiere \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0dedujo \u00a0indicios \u00a0graves, \u00a0por \u00a0oposici\u00f3n \u00a0a los necesarios, \u00a0v\u00e1lidos \u00a0para \u00a0condenar. \u00a0La \u00a0aseveraci\u00f3n, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0resultar \u00a0extra\u00f1a al \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas de la sana cr\u00edtica que correspond\u00eda acreditar \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0falso \u00a0raciocinio denunciado, se queda sin precisar cu\u00e1l es la \u00a0disposici\u00f3n \u00a0legal \u00a0que \u00a0establece \u00a0esa \u00a0especie de tarifa probatoria, que, por \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0dice \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, no de un \u00a0raciocinio errado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, \u00a0si \u00a0el actor cuestiona el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0construcci\u00f3n \u00a0indiciaria, la Sala debe insistir en que la t\u00e9cnica \u00a0en \u00a0el recurso extraordinario exige del censor que precise si su queja radica en \u00a0la \u00a0prueba \u00a0del hecho indicador, la inferencia l\u00f3gica o el grado de persuasi\u00f3n \u00a0que \u00a0le \u00a0concedi\u00f3 \u00a0el juez, ocurrido lo cual, en cuanto al primero, debe probar \u00a0si \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho (en sus modalidades de falso juicio de \u00a0existencia, \u00a0identidad o raciocinio) o de derecho (por falso juicio de legalidad \u00a0o \u00a0convicci\u00f3n), \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0si \u00a0se \u00a0acusa la deducci\u00f3n l\u00f3gica le compete \u00a0acreditar \u00a0que \u00a0en \u00a0la aplicaci\u00f3n de las reglas de la sana cr\u00edtica se cay\u00f3 en \u00a0un \u00a0yerro \u00a0de hecho por raciocinio errado; finalmente, si el ataque se dirige al \u00a0grado \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0conferido \u00a0al \u00a0indicio, \u00a0ello comporta aceptaci\u00f3n de la \u00a0prueba del hecho indicador y del proceso de inferencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0recurrente \u00a0no \u00a0cumpli\u00f3 con ninguno de \u00a0tales lineamientos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Digno de resaltar es que a la construcci\u00f3n \u00a0indiciaria \u00a0judicial, que infiere que cuando el acusado cit\u00f3 a la v\u00edctima y la \u00a0indujo, \u00a0v\u00eda telef\u00f3nica, a que se moviera del lugar en que se encontraba a uno \u00a0alejado \u00a0de \u00a0sus \u00a0acompa\u00f1antes \u00a0y \u00a0m\u00e1s \u00a0oscuro, \u00a0ello permiti\u00f3 a los sicarios \u00a0perpetrar \u00a0el atentado, el demandante en casaci\u00f3n opone, para negar la gravedad \u00a0de \u00a0la \u00a0deducci\u00f3n, \u00a0especulaciones \u00a0como \u00a0que los disparos pudieron provenir de \u00a0venganzas o del seguimiento hecho por desconocidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es evidente que la elaboraci\u00f3n del Tribunal \u00a0fue \u00a0cient\u00edfica, en tanto parti\u00f3 de un hecho probado (la cita que el sindicado \u00a0hizo \u00a0al ofendido y, cumplida \u00e9sta, llamarlo para que se ubicara en otro sitio, \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0que \u00a0parti\u00f3 del testimonio de la v\u00edctima, de sus acompa\u00f1antes, \u00a0incluso \u00a0del procesado y del registro de las llamadas de los aparatos m\u00f3viles). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0oposici\u00f3n \u00a0a \u00a0esta \u00a0elaboraci\u00f3n, \u00a0el \u00a0censor \u00a0propone \u00a0otra, \u00a0a \u00a0modo \u00a0de \u00a0contra-indicio, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en hechos \u00a0producto \u00a0de \u00a0simples \u00a0conjeturas, \u00a0no probados, que s\u00f3lo surgen de su escrito. \u00a0Desde \u00a0esa \u00a0elaboraci\u00f3n, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0habla \u00a0de \u00a0infracci\u00f3n \u00a0del principio \u00a0l\u00f3gico \u00a0de \u00a0raz\u00f3n suficiente, que evidentemente nada tiene que ver con ver con \u00a0especulaciones como las que propone. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0se\u00f1or defensor postula como m\u00e1xima de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0desconocida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0que \u00a0un \u00a0delincuente \u00a0determinador \u00a0no \u00a0utiliza \u00a0su abonado telef\u00f3nico. De una parte, no \u00a0presenta \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0a trav\u00e9s de los cuales se demuestre que ese hecho es \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0y \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0m\u00e1s \u00a0o \u00a0menos \u00a0generalizada \u00a0y de uso com\u00fan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0otra, y en el caso espec\u00edfico, seg\u00fan \u00a0se \u00a0lee en la propia demanda ese aspecto no fue valorado de manera aislada, como \u00a0hace \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0sino \u00a0integral \u00a0con \u00a0la \u00a0totalidad \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de que el asunto del empleo del aparato m\u00f3vil se muestra \u00a0intrascendente, \u00a0en cuanto la cita acordada entre las partes era de conocimiento \u00a0de \u00a0varias \u00a0personas \u00a0y \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0desplegada \u00a0ten\u00eda como \u00a0finalidad \u00a0causar \u00a0la \u00a0muerte al ofendido, postura desde la cual resultaba inane \u00a0el \u00a0tema, puesto que (I) se habr\u00eda acallado al destinatario de la llamada, (II) \u00a0con \u00a0el \u00a0documento \u00a0espurio \u00a0se habr\u00eda acreditado que recibi\u00f3 el dinero y, por \u00a0ende, (III) no habr\u00eda m\u00f3vil para ordenar su muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0otras \u00a0palabras, \u00a0el \u00a0resultado \u00a0que se \u00a0esperaba \u00a0 \u00a0lograr \u00a0 \u00a0(muerte) \u00a0 tornaba \u00a0 irrelevante \u00a0 la \u00a0 utilizaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0tel\u00e9fono. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0el Tribunal tuvo por cierta la falsedad \u00a0del \u00a0recibo \u00a0con el que el sindicado quiso probar a los parientes de la v\u00edctima \u00a0que \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0cancelado \u00a0el dinero adeudado, parece que no contrar\u00eda la sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0que \u00a0desde \u00a0all\u00ed \u00a0se \u00a0dedujera el m\u00f3vil para determinar el atentado, \u00a0contexto \u00a0dentro \u00a0del \u00a0cual \u00a0resultaba \u00a0sin \u00a0trascendencia \u00a0que \u00a0se hubiese o no \u00a0suscrito el traspaso del veh\u00edculo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El censor no demuestra (no se\u00f1ala el hecho \u00a0indicador \u00a0debidamente \u00a0probado) \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima tuviese intenci\u00f3n de llevar \u00a0consigo \u00a0\u201ca \u00a0la farra con sus amigos\u201d el dinero que se le iba a entregar. Si \u00a0de \u00a0conjeturas \u00a0se \u00a0trata, \u00a0parece \u00a0m\u00e1s \u00a0acertado suponer que previo al acto de \u00a0diversi\u00f3n pasar\u00eda por un sitio apropiado para guardar el dinero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Que, al parecer, la Fiscal\u00eda se equivocase \u00a0y \u00a0hubiese \u00a0dejado \u00a0de \u00a0formular \u00a0cargos \u00a0por los atentados contra el patrimonio \u00a0econ\u00f3mico \u00a0y \u00a0la \u00a0fe \u00a0p\u00fablica, que posiblemente podr\u00edan haberse estructurado, \u00a0s\u00f3lo \u00a0hablar\u00eda de la diligencia del acusador en beneficio del acusado, pero en \u00a0nada \u00a0incide \u00a0sobre \u00a0el \u00a0raciocinio \u00a0errado del Juez al condenar, que era lo que \u00a0correspond\u00eda desarrollar y demostrar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0La \u00a0Sala \u00a0rechazar\u00e1 el libelo, porque, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0lo \u00a0dicho, \u00a0la \u00a0revisi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0registros \u00a0de \u00a0la actuaci\u00f3n no \u00a0evidencia \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n flagrante a las garant\u00edas de los intervinientes, de \u00a0donde \u00a0surge \u00a0que \u00a0no \u00a0existe \u00a0la \u00a0posibilidad de una intervenci\u00f3n oficiosa que \u00a0obligue a superar los defectos del escrito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre la insistencia \u00a0<\/p>\n<p>Habida \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0contra \u00a0la decisi\u00f3n de \u00a0inadmitir \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa \u00a0procede \u00a0el \u00a0mecanismo \u00a0de \u00a0insistencia de conformidad con lo establecido en el art\u00edculo 184 \u00a0de \u00a0la Ley 906 de 2004, impera precisar que como dicha legislaci\u00f3n no regula el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0a \u00a0seguir \u00a0para que se aplique el referido instituto procesal, la Sala \u00a0ha \u00a0definido \u00a0las reglas que habr\u00e1n de seguirse para su aplicaci\u00f3n2, \u00a0 \u00a0como \u00a0sigue: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(I) La insistencia es un mecanismo especial \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0puede ser promovido por el demandante, dentro de los cinco (5) d\u00edas \u00a0siguientes \u00a0a \u00a0la \u00a0notificaci\u00f3n de la providencia por cuyo medio la Sala decida \u00a0inadmitir \u00a0la demanda de casaci\u00f3n, con el fin de provocar que \u00e9sta reconsidere \u00a0lo \u00a0decidido. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0podr\u00e1 \u00a0ser \u00a0provocado \u00a0oficiosamente \u00a0dentro del mismo \u00a0t\u00e9rmino \u00a0por \u00a0alguno de los Delegados del Ministerio P\u00fablico para la Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0-siempre \u00a0que \u00a0el recurso de casaci\u00f3n no hubiera sido interpuesto por un \u00a0Procurador \u00a0 Judicial-, \u00a0 el \u00a0 Magistrado \u00a0disidente \u00a0o \u00a0aquel \u00a0que \u00a0no \u00a0hubiere \u00a0participado en los debates o suscrito la providencia inadmisoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(II) \u00a0La \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0insistencia \u00a0puede \u00a0elevarse \u00a0ante \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0sus \u00a0Delegados para la \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0ante uno de los Magistrados que haya salvado voto en cuanto a \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0mayoritaria de inadmitir la demanda o ante uno de los Magistrados \u00a0que no hubiese intervenido en la discusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(III) \u00a0 Es \u00a0 potestativo \u00a0del \u00a0Magistrado \u00a0disidente, \u00a0del \u00a0que \u00a0no \u00a0intervino en los debates o del Delegado del Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0ante \u00a0quien \u00a0se \u00a0formula la insistencia, optar por someter el asunto a \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0de la Sala o no presentarlo para su revisi\u00f3n, evento \u00faltimo en \u00a0que \u00a0 informar\u00e1 \u00a0 de \u00a0 ello \u00a0 al \u00a0peticionario \u00a0en \u00a0un \u00a0plazo \u00a0de \u00a0quince \u00a0(15) \u00a0d\u00edas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(IV) \u00a0El auto a trav\u00e9s del cual se inadmite \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0trae como consecuencia la firmeza de la sentencia de \u00a0segunda \u00a0instancia contra la cual se formul\u00f3 el recurso de casaci\u00f3n, salvo que \u00a0la \u00a0insistencia prospere y conlleve a la admisi\u00f3n de la demanda, o que la Corte \u00a0proceda a casar de oficio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuente \u00a0con \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Inadmitir \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n presentada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Procede la insistencia en los t\u00e9rminos del \u00a0art\u00edculo 184 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>JULIO \u00a0ENRIQUE \u00a0SOCHA \u00a0SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LEONIDAS BUSTOS \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Licencia \u00a0 no \u00a0remunerada \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 MAR\u00cdA \u00a0DEL ROSARIO GONZ\u00c1LEZ DE LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0J. \u00a0IB\u00c1\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 JORGE \u00a0 \u00a0 LUIS \u00a0QUINTERO \u00a0 \u00a0 MILAN\u00c9S \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Folio \u00a071, cuaderno del Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Providencia del 12 de diciembre de 2005. Rad. 24322. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 32715 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0 Aprobado: Acta No.353 \u00a0 Bogot\u00e1, D.C., once (11) de noviembre de dos \u00a0mil nueve (2009). \u00a0\u00a0 MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0 Mediante \u00a0sentencia \u00a0del \u00a010 de diciembre de \u00a02007, \u00a0el Juez [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[],"class_list":["post-19856","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-17"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19856","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19856"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19856\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19856"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19856"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19856"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}