{"id":1954,"date":"2023-09-07T21:28:13","date_gmt":"2023-09-07T21:28:13","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/13827i\/"},"modified":"2023-09-07T21:28:13","modified_gmt":"2023-09-07T21:28:13","slug":"13827i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/13827i\/","title":{"rendered":"13827i"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No. 13827 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0 71 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., dieciocho de mayo de mil novecientos \u00a0noventa y nueve. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Examina \u00a0la \u00a0Sala, en sede de apelaci\u00f3n, la legalidad y la justicia \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0fechada \u00a0el 19 de septiembre de 1997, por medio de la cual el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 declar\u00f3 que el doctor N\u00c9STOR OLINTO \u00a0QUINTERO \u00a0ALVAREZ, \u00a0ex-Juez \u00a0Veinticinco Civil del Circuito de esta capital, era \u00a0responsable \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0delito \u00a0 de \u00a0 prevaricato \u00a0 por \u00a0omisi\u00f3n, \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 150 del C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0para \u00a0condenarlo a la pena principal de dieciocho (18) meses de prisi\u00f3n \u00a0e \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el mismo t\u00e9rmino, \u00a0supuesto \u00a0que los hechos ocurrieron antes de la modificaci\u00f3n introducida por el \u00a0art\u00edculo 29 de la Ley 190 de 1995. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0el \u00a0mismo \u00a0fallo, el a quo concedi\u00f3 \u00a0al \u00a0sentenciado \u00a0el subrogado de la condena de ejecuci\u00f3n \u00a0condicional \u00a0y lo absolvi\u00f3 en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 prevaricato \u00a0por \u00a0acci\u00f3n, \u00a0hecho \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0tambi\u00e9n \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0acusado por la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Interpuesta \u00a0 y \u00a0 sustentada \u00a0 la \u00a0 impugnaci\u00f3n \u00a0 por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0convencional \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0le \u00a0corresponde a la Sala la decisi\u00f3n de segunda \u00a0instancia, \u00a0dado \u00a0que \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0se refiere a un delito que el funcionario \u00a0judicial \u00a0cometi\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0sus funciones (C. P. P., arts. 68-4 y \u00a070-2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Atendido \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de la resoluci\u00f3n acusatoria, las conductas \u00a0que \u00a0dieron \u00a0lugar \u00a0a \u00a0ella y al posterior debate pueden resumirse del siguiente \u00a0modo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0el \u00a0transcurso \u00a0del \u00a0mes \u00a0de \u00a0abril de 1989, el se\u00f1or BENJAM\u00cdN \u00a0ROBLES \u00a0TORO promovi\u00f3 un proceso ejecutivo con t\u00edtulo hipotecario en contra de \u00a0la \u00a0sociedad \u00a0INVERSIONES \u00a0CALIB\u00cdO \u00a0LTDA., \u00a0y, \u00a0en \u00a0su \u00a0desarrollo, \u00a0el Juzgado \u00a0Veinticinco \u00a0Civil \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0a \u00a0cargo del juez \u00a0N\u00e9stor \u00a0 \u00a0Olinto \u00a0 \u00a0Quintero \u00a0 \u00a0Alvarez, \u00a0dispuso \u00a0gradualmente \u00a0el \u00a0embargo, secuestro y venta en p\u00fablica \u00a0subasta \u00a0del \u00a0inmueble \u00a0hipotecado, situado en la transversal 72 N\u00b0 6B-50 de la \u00a0misma \u00a0ciudad, pero finalmente tambi\u00e9n orden\u00f3 el aval\u00fao y remate subsiguiente \u00a0del bien embargado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ocurre \u00a0que, \u00a0por medio del auto fechado el 30 de noviembre de 1990, \u00a0se \u00a0fij\u00f3 \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a021 \u00a0de enero del a\u00f1o siguiente (a las 2 de la tarde), como \u00a0fecha \u00a0y \u00a0hora para la diligencia de remate, pero, despu\u00e9s de intentos fallidos \u00a0o \u00a0de \u00a0actuaciones inv\u00e1lidas, algunos de ellos atribuidos a supuestas omisiones \u00a0o \u00a0conductas \u00a0dilatorias \u00a0del \u00a0juez, \u00a0el acto s\u00f3lo pudo llevarse a cabo el 9 de \u00a0noviembre \u00a0de 1993, gracias a la orden impartida en la sentencia de tutela del 9 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0anterior, \u00a0producida \u00a0por la Sala de Casaci\u00f3n Civil de la Corte \u00a0Suprema de Justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0efecto, \u00a0el 3 de marzo y el 21 de mayo de 1992, la diligencia se \u00a0frustr\u00f3 \u00a0por \u00a0decisi\u00f3n \u00a0y \u00a0ausencia \u00a0del \u00a0juez, respectivamente.\u00a0 El 8 de \u00a0septiembre \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, se hizo el remate que posteriormente, por medio de \u00a0auto \u00a0del \u00a019 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01993, \u00a0fue \u00a0anulado a instancias del apoderado del \u00a0ejecutado, \u00a0porque \u00a0en el acta no qued\u00f3 la constancia de la tradici\u00f3n del bien \u00a0rematado, \u00a0incidente \u00a0en el que adem\u00e1s hubo un desbordamiento manifiesto de los \u00a0t\u00e9rminos para resolver. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se \u00a0hab\u00eda \u00a0fijado \u00a0el 17 de junio de 1993, como nueva fecha para el \u00a0acto, \u00a0pero, el d\u00eda anterior, el demandado hizo una petici\u00f3n de nuevo aval\u00fao, \u00a0a \u00a0lo \u00a0cual \u00a0accedi\u00f3 el juez en la misma fecha de la solicitud, no obstante que \u00a0hab\u00eda \u00a0quedado \u00a0en \u00a0firme \u00a0la \u00a0providencia que determin\u00f3 la realizaci\u00f3n de la \u00a0diligencia, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0estaba vigente la \u00fanica valoraci\u00f3n pericial \u00a0del \u00a0bien \u00a0que \u00a0se \u00a0produjo \u00a0desde \u00a0el \u00a015 de agosto de 1990.\u00a0 Esta \u00faltima \u00a0decisi\u00f3n fue la que gener\u00f3 el tr\u00e1mite de tutela. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES Y ACUSACI\u00d3N: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Los \u00a0hechos fueron denunciados por el se\u00f1or CARLOS JAVIER GONZ\u00c1LEZ \u00a0FRANCO, \u00a0quien, \u00a0junto \u00a0con \u00a0EDUARDO BOTERO JARAMILLO, aparec\u00eda como cesionario \u00a0del \u00a0cr\u00e9dito \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la operaci\u00f3n de esa naturaleza que en favor de ellos \u00a0hizo \u00a0el \u00a0ejecutante \u00a0BENJAM\u00cdN ROBLES TORO, hecho que entonces hab\u00eda malogrado \u00a0la diligencia de remate fijada para el d\u00eda 29 de octubre de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0Unidad de Fiscal\u00eda ante los Tribunales de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 y \u00a0Cundinamarca \u00a0abri\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n el 17 de febrero de 1994, despu\u00e9s vincul\u00f3 \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0al \u00a0juez \u00a0N\u00e9stor \u00a0Olinto \u00a0Quintero \u00a0 Alvarez \u00a0 y \u00a0 al \u00a0secretario \u00a0Jos\u00e9 \u00a0 Miguel \u00a0 Parra \u00a0 P\u00e1ez \u00a0y, \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0del \u00a021 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01995, \u00a0dict\u00f3 \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva -con derecho a excarcelaci\u00f3n- en contra del primero, mas \u00a0se \u00a0abstuvo \u00a0de \u00a0hacerlo \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con el segundo (fs. 68, 105, 116 y 178, \u00a0cuaderno original 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0fiscal \u00a0instructor \u00a0calific\u00f3 \u00a0el m\u00e9rito sumarial el d\u00eda 13 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01996, \u00a0por \u00a0medio \u00a0de acusaci\u00f3n en contra del juez Quintero \u00a0Alvarez como autor de un concurso \u00a0de \u00a0 delitos \u00a0 de \u00a0 prevaricato \u00a0por \u00a0acci\u00f3n \u00a0y \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n, \u00a0a \u00a0la \u00a0vez \u00a0que profiri\u00f3 preclusi\u00f3n de la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0 en \u00a0 favor \u00a0 del \u00a0 secretario \u00a0 Parra \u00a0P\u00e1ez (fs. 52-71, cuaderno original 2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se \u00a0 dijo \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 providencia \u00a0acusatoria \u00a0que \u00a0el \u00a0prevaricato \u00a0por \u00a0acci\u00f3n consisti\u00f3 en que \u00a0el \u00a0juez \u00a0decret\u00f3 \u00a0el nuevo aval\u00fao con flagrante desconocimiento del art\u00edculo \u00a0233, \u00a0inciso 2\u00b0 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, conforme con el cual, en el \u00a0curso \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0s\u00f3lo \u00a0es \u00a0posible \u00a0decretar un dictamen pericial sobre un \u00a0mismo \u00a0punto, \u00a0salvo \u00a0lo dispuesto para el incidente de objeciones.\u00a0 Agrega \u00a0que \u00a0tampoco \u00a0se configuraba en el caso la situaci\u00f3n excepcional prevista en el \u00a0inciso 3\u00b0 del art\u00edculo 533 del mismo estatuto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0 \u00a0cuanto \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0prevaricato \u00a0 \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n, \u00a0el calificador aduce que se tipifica porque \u00a0el \u00a03 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0y el 21 de mayo de 1992, fechas previamente dispuestas para el \u00a0acto \u00a0de remate, \u00e9ste no se llev\u00f3 a cabo por ausencia del juez y, adem\u00e1s, por \u00a0haberse \u00a0dejado \u00a0de \u00a0elaborar \u00a0en \u00a0debida \u00a0forma \u00a0el \u00a0acta \u00a0correspondiente a la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0remate realizada el 8 de septiembre del mismo a\u00f1o, informalidad \u00a0que entonces dio lugar a la declaratoria de nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0revisada \u00a0en segunda instancia por la Unidad de \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0ante \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0y, \u00a0seg\u00fan decisi\u00f3n del 6 de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01996, \u00a0el revisor confirm\u00f3 lo decido por el fiscal y apoy\u00f3 toda \u00a0su \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0y \u00a0jur\u00eddica.\u00a0 \u00a0Con \u00a0todo, \u00a0el funcionario de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0agrega \u00a0y aclara que la diligencia del 3 de marzo de 1992 se \u00a0suspendi\u00f3 \u00a0 con \u00a0 un \u00a0pretexto \u00a0procedimental, \u00a0dado \u00a0que \u00a0el \u00a0juez \u00a0ya \u00a0hab\u00eda \u00a0exteriorizado \u00a0su \u00a0conciencia \u00a0de \u00a0que \u00a0una \u00a0apelaci\u00f3n pendiente no aplazaba la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0remate, \u00a0porque \u00a0dicho \u00a0recurso se hab\u00eda concedido en el efecto \u00a0devolutivo; \u00a0que los actos del 21 de mayo y el 23 de julio de 1992 se frustraron \u00a0por \u00a0inasistencia \u00a0del juez; y, finalmente, que hubo una dilaci\u00f3n injustificada \u00a0del \u00a0tr\u00e1mite \u00a0incidental \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0relacionado \u00a0con la diligencia de remate \u00a0cumplida \u00a0el \u00a08 \u00a0de \u00a0septiembre del mismo a\u00f1o, pues, aunque dentro del t\u00e9rmino \u00a0previsto \u00a0en el numeral 3\u00b0 del art\u00edculo 137 del C. de P. C., el juez no hab\u00eda \u00a0decretado \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0solicitada \u00a0por el incidentista ni dispuso \u00a0otras \u00a0pruebas \u00a0de \u00a0oficio, despu\u00e9s, por fuera de aquel lapso legal, se antoj\u00f3 \u00a0de \u00a0ordenar \u00a0la \u00a0mencionada \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0y \u00a0tambi\u00e9n una certificaci\u00f3n oficial \u00a0sobre \u00a0 \u00a0puntos \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0ya \u00a0 estaban \u00a0 documentalmente \u00a0 acreditados \u00a0 en \u00a0 el \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SENTENCIA DE PRIMERA INSTANCIA: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0 juzgador \u00a0 de \u00a0 primera \u00a0 instancia \u00a0divide \u00a0el \u00a0examen \u00a0de \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n:\u00a0 \u00a0primero \u00a0se ocupa de lo atinente al delito de prevaricato por \u00a0acci\u00f3n \u00a0y \u00a0despu\u00e9s lo hace en relaci\u00f3n con el prevaricato por omisi\u00f3n.\u00a0 \u00a0Se ver\u00e1: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.\u00a0 \u00a0 El \u00a0 Tribunal \u00a0 excluye \u00a0 la \u00a0 tipicidad \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0prevaricato \u00a0por \u00a0acci\u00f3n, en \u00a0vista \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0disposici\u00f3n de un nuevo aval\u00fao no constituye una decisi\u00f3n \u00a0manifiestamente \u00a0contraria \u00a0a \u00a0la \u00a0ley, dado que el inciso 3\u00b0 del art\u00edculo 533 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Civil no es la \u00fanica excepci\u00f3n a la regla de un \u00a0solo \u00a0dictamen \u00a0sobre \u00a0un mismo punto en el curso del proceso, seg\u00fan lo dispone \u00a0el \u00a0inciso \u00a02\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0233 \u00a0de la misma obra, pues la tercera parte de \u00a0dicho \u00a0p\u00e1rrafo \u00a0agrega \u00a0que \u00a0\u201cCon \u00a0todo, \u00a0cuando el \u00a0Tribunal \u00a0o \u00a0el \u00a0juez \u00a0considere \u00a0que el dictamen no es suficiente, ordenar\u00e1 de \u00a0oficio \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0otro con distintos peritos, si se trata de una prueba \u00a0necesaria para su decisi\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0este \u00a0caso, \u00a0dice \u00a0el a quo, \u00a0es \u00a0evidente \u00a0que \u00a0hab\u00edan \u00a0transcurrido \u00a0varios \u00a0a\u00f1os \u00a0entre la \u00a0peritaci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0subasta, am\u00e9n de que en la ciudad de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 la \u00a0finca \u00a0ra\u00edz \u00a0mantiene un alza constante en sus precios, hasta el punto que cada \u00a0a\u00f1o \u00a0la \u00a0Direcci\u00f3n \u00a0de \u00a0Impuestos Distritales insta a una liquidaci\u00f3n privada \u00a0del \u00a0impuesto \u00a0predial \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0los contribuyentes, de tal manera que el \u00a0autoaval\u00fao \u00a0de \u00a0la \u00a0anualidad \u00a0anterior debe ser incrementado de acuerdo con la \u00a0\u201cmeta \u00a0de \u00a0inflaci\u00f3n\u201d \u00a0prevista \u00a0para \u00a0el \u00a0a\u00f1o \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0hace \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n.\u00a0 \u00a0As\u00ed pues, en la expresi\u00f3n \u201cno \u00a0es \u00a0suficiente\u201d \u00a0que se pregona del dictamen, encaja \u00a0perfectamente \u00a0el \u00a0caso \u00a0de \u00a0un valor desactualizado del bien, seg\u00fan autorizada \u00a0doctrina que cita el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cab\u00eda \u00a0un \u00a0margen \u00a0de \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0para \u00a0justificar \u00a0el \u00a0hecho \u00a0cumplido \u00a0de \u00a0una nueva pericia, as\u00ed se haya hecho para cubrir deficiencias del \u00a0mismo \u00a0funcionario \u00a0que \u00a0la \u00a0invocaba, \u00a0pero \u00a0no es menos cierto que el riguroso \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos en el procedimiento establecido no toleraba tan \u00a0extendida \u00a0dilaci\u00f3n \u00a0entre \u00a0el \u00a0aval\u00fao \u00a0y la subasta, raz\u00f3n por la cual sobre \u00a0dicho \u00a0presupuesto \u00a0la \u00a0Sala de Casaci\u00f3n Civil de la Corte accedi\u00f3 a la tutela \u00a0incoada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.\u00a0 \u00a0Precisamente, \u00a0por falta de justificaci\u00f3n legal, aduce el \u00a0juzgador \u00a0que \u00a0cobra \u00a0trascendencia penal y disciplinaria la mencionada conducta \u00a0omisiva y negligente del funcionario acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0se\u00f1ala \u00a0inicialmente que el Juzgado Veinticinco Civil \u00a0del \u00a0Circuito, por medio de auto del 30 de noviembre de 1990, dispuso el d\u00eda 21 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de 1991, a las 2 de la tarde, como fecha y hora para llevar a cabo la \u00a0diligencia \u00a0de remate, actuaci\u00f3n que s\u00f3lo se vino a cumplir efectivamente el 9 \u00a0de \u00a0noviembre de 1993, esto es, 2 a\u00f1os y 10 meses despu\u00e9s, pero todo merced al \u00a0mandato \u00a0de \u00a0tutela \u00a0de la Corte.\u00a0 De acuerdo con la providencia acusatoria \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0el \u00a0juez \u00a0civil \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0asistir sin excusa v\u00e1lida a las \u00a0diligencias \u00a0previstas \u00a0para \u00a0el 3 de marzo y 21 de mayo de 1992; mas, seg\u00fan lo \u00a0complement\u00f3 \u00a0el \u00a0prove\u00eddo \u00a0que \u00a0revis\u00f3 \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en segunda instancia, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0hubo actitudes dilatorias del funcionario que condujeron al fracaso de \u00a0los \u00a0actos \u00a0dispuestos para el 21 de enero de 1991, el 8 de septiembre de 1992 y \u00a0el 17 de junio de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0cuanto \u00a0a los remates previstos para el 21 de enero de 1991 y el \u00a017 \u00a0de \u00a0junio de 1993, el Tribunal admiti\u00f3 que no se deb\u00edan fundamentalmente a \u00a0conducta \u00a0omisiva \u00a0del \u00a0funcionario \u00a0judicial, \u00a0en lo cual concedi\u00f3 raz\u00f3n a la \u00a0defensa, \u00a0porque \u00a0no \u00a0existe \u00a0constancia \u00a0en \u00a0el \u00a0expediente \u00a0de que se hubiesen \u00a0realizado \u00a0las \u00a0publicaciones \u00a0sin \u00a0las \u00a0cuales \u00a0no \u00a0pod\u00edan llevarse a cabo las \u00a0diligencias \u00a0(art. \u00a0525 C. P. C.).\u00a0 El \u00faltimo de estos dos actos, adem\u00e1s, \u00a0tampoco \u00a0pod\u00eda \u00a0realizarse por raz\u00f3n de la interposici\u00f3n ya justificada de la \u00a0nueva diligencia de aval\u00fao del bien. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pero \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con el fallido acto procesal del 8 de septiembre \u00a0de \u00a01992, \u00a0en \u00a0cambio, el Tribunal s\u00ed advierte anomal\u00eda dilatoria imputable al \u00a0procesado \u00a0en \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0del \u00a0incidente \u00a0de nulidad, el cual se suscit\u00f3 por \u00a0haberse \u00a0dejado \u00a0de \u00a0consignar en la respectiva acta la tradici\u00f3n o procedencia \u00a0del \u00a0dominio \u00a0del \u00a0inmueble \u00a0objeto \u00a0de subasta, conforme con el numeral 4\u00b0 del \u00a0art\u00edculo \u00a0527 del C\u00f3digo de Procedimiento Civil, pues siendo que se trataba de \u00a0una \u00a0 evidente \u00a0 omisi\u00f3n, \u00a0adem\u00e1s \u00a0 prevista \u00a0 espec\u00edficamente \u00a0 como \u00a0 causal \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0(art. \u00a0141-2 \u00a0idem), el rito especial pudo \u00a0haberse \u00a0terminado \u00a0en \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0de \u00a0d\u00edas \u00a0y \u00a0no \u00a0en \u00a0los \u00a0seis (6) meses que \u00a0realmente \u00a0 se \u00a0 consumieron.\u00a0 \u00a0 En \u00a0efecto, \u00a0el \u00a0juzgado \u00a0accedi\u00f3 \u00a0a \u00a0una \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0y \u00a0orden\u00f3 \u00a0de oficio una certificaci\u00f3n de la oficina de \u00a0catastro, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de constatar un dato sobre la nomenclatura del inmueble \u00a0que ya exist\u00eda en el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0lo \u00a0que ata\u00f1e al malogro de las diligencias se\u00f1aladas para los \u00a0d\u00edas \u00a03 de marzo y 21 de mayo de 1992, el Tribunal hace eco de la acusaci\u00f3n de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0y \u00a0da \u00a0por \u00a0sentado \u00a0que, \u00a0desde el punto de vista legal, no \u00a0existe \u00a0incapacidad \u00a0alguna \u00a0que \u00a0justifique \u00a0la \u00a0inasistencia \u00a0del titular para \u00a0presidir los actos de remate que \u00e9l mismo hab\u00eda ordenado.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0aunque \u00a0el \u00a0procesado \u00a0se refiere a unos quebrantos de \u00a0salud \u00a0para \u00a0la \u00a0mencionada \u00a0\u00e9poca \u00a0y \u00a0el defensor explica que el 3 de marzo el \u00a0expediente \u00a0estaba \u00a0a \u00a0despacho \u00a0para \u00a0resolver \u00a0una \u00a0petici\u00f3n \u00a0del \u00a0demandado, \u00a0orientada \u00a0a \u00a0que \u00a0se dejara sin valor el auto que fijaba la fecha de remate, lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0cualquiera \u00a0fuere \u00a0la raz\u00f3n del incumplimiento \u201c\u2026 no es el \u00a0hecho \u00a0aislado \u00a0de \u00a0su inasistencia -que cuando m\u00e1s podr\u00eda tener repercusiones \u00a0disciplinarias- \u00a0el \u00a0que \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0solo \u00a0da \u00a0lugar \u00a0a \u00a0la modalidad omisiva del \u00a0prevaricato, \u00a0es \u00a0la suma de las diversas actitudes asumidas por el acusado a lo \u00a0largo \u00a0del \u00a0referido \u00a0proceso, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0denotan \u00a0una \u00a0voluntad manifiesta de \u00a0retrasar \u00a0o \u00a0posponer \u00a0indefinidamente \u00a0el \u00a0acto \u00a0culminante de la diligencia de \u00a0remate, \u00a0ya prolongando en el tiempo el tr\u00e1mite del incidente, ora inasistiendo \u00a0a \u00a0la \u00a0diligencia, \u00a0o \u00a0resolviendo \u00a0el d\u00eda se\u00f1alado para su cumplimiento (3 de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01992) \u00a0y no antes ni en el curso de la misma una petici\u00f3n que hab\u00eda \u00a0ingresado \u00a0al \u00a0despacho \u00a0el \u00a026 de febrero y a la que no accedi\u00f3, u orquestando \u00a0las \u00a0maniobras \u00a0dilatorias de la parte con la pr\u00e1ctica de verificaciones que ya \u00a0se \u00a0hab\u00edan \u00a0hecho, \u00a0para no citar sino aquellos artificios que sobresalen en el \u00a0proceso \u00a0por \u00a0contrariar abiertamente los principios de oportunidad, celeridad y \u00a0eficiencia \u00a0de \u00a0la \u00a0justicia \u00a0que \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0porqu\u00e9 desconocer un funcionario \u00a0experimentado como lo es el doctor QUINTERO ALVAREZ\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONTENIDO DE LA IMPUGNACI\u00d3N: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dos \u00a0proposiciones trae a colaci\u00f3n el defensor apelante, la primera \u00a0referida \u00a0a \u00a0la nulidad por violaci\u00f3n del derecho de defensa y, por medio de la \u00a0segunda, \u00a0subsidiaria \u00a0de \u00a0la \u00a0anterior, solicita la absoluci\u00f3n de su defendido \u00a0porque \u00a0no \u00a0existe \u00a0certeza acerca de la responsabilidad.\u00a0 Se sintetizar\u00e1n \u00a0en el siguiente orden: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.\u00a0 \u00a0La \u00a0presunta \u00a0dilaci\u00f3n \u00a0injustificada \u00a0en el incidente de \u00a0nulidad \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0la diligencia de remate practicada el 8 de septiembre \u00a0de \u00a01992, es un hecho no investigado en la sumaria y por cuya existencia tampoco \u00a0se \u00a0le \u00a0pregunt\u00f3 \u00a0al \u00a0sindicado en la indagatoria, raz\u00f3n por la cual, si dicho \u00a0acto \u00a0se \u00a0tiene \u00a0como \u00a0un \u00a0medio \u00a0de \u00a0defensa, se ha violado entonces el derecho \u00a0relacionado \u00a0con la misma y consecuentemente debe decretarse la nulidad a partir \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de cierre de investigaci\u00f3n, con el fin de que se oigan los \u00a0descargos \u00a0 del \u00a0doctor \u00a0Quintero \u00a0Alvarez sobre tal imputaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.\u00a0 \u00a0La \u00a0defensa \u00a0piensa \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0configura \u00a0el \u00a0delito de \u00a0prevaricato \u00a0 por \u00a0 omisi\u00f3n, \u00a0 pensamiento \u00a0 que \u00a0 apoya \u00a0 en \u00a0 las \u00a0siguientes \u00a0observaciones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.1\u00a0 \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0mencionado incidente, dice que el \u00a0apoderado \u00a0de la parte demandada solicit\u00f3 la nulidad de la diligencia de remate \u00a0practicada \u00a0el \u00a08 de septiembre de 1992, dado que el inmueble objeto de la misma \u00a0no \u00a0estaba \u00a0identificado, pues en el acta correspondiente se le hace figurar con \u00a0la \u00a0nomenclatura \u00a0de la transversal 72 N\u00b0 6B 50 de esta ciudad, mientras que en \u00a0la \u00a0escritura \u00a0p\u00fablica, \u00a0adem\u00e1s del indicado distintivo, aparece el n\u00famero 6B \u00a052, \u00a0discrepancia \u00a0que \u00a0entonces \u00a0justificaba las verificaciones emprendidas por \u00a0medio \u00a0de \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0y la certificaci\u00f3n de catastro, siendo la \u00a0espera \u00a0de una respuesta de esta \u00faltima oficina el motivo de la dilaci\u00f3n, como \u00a0que \u00a0hubo \u00a0de \u00a0requerirse el env\u00edo en dos ocasiones:\u00a0 el 3 de diciembre de \u00a01992 y el 23 de febrero de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si \u00a0bien \u00a0en \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0se \u00a0dej\u00f3 \u00a0constancia de la \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0de la nomenclatura en dicha diligencia, el Tribunal err\u00f3neamente \u00a0entendi\u00f3 \u00a0que \u00a0ese \u00a0hecho hab\u00eda ocurrido antes de la misma, raz\u00f3n por la cual \u00a0concluy\u00f3 \u00a0entonces \u00a0falsamente \u00a0que el juzgado se empecinaba en constatar datos \u00a0que ya obraban en el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.2\u00a0 \u00a0Sobre la diligencia de remate dispuesta para el d\u00eda 3 de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01992, \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0explica \u00a0que \u00a0para \u00a0esa fecha el expediente se \u00a0hallaba \u00a0a \u00a0despacho con distintos objetivos:\u00a0 decidir sobre la aprobaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0actualizaci\u00f3n del cr\u00e9dito solicitada por la parte actora; el traslado \u00a0de \u00a0unas \u00a0cuentas presentadas por el secuestre y el pedido que hizo el demandado \u00a0para \u00a0la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0del \u00a0acto \u00a0pendiente o con el fin de que se declarara sin \u00a0efecto el auto que hab\u00eda fijado la fecha del mismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aunque \u00a0en \u00a0el \u00a0auto del 3 de marzo el juzgado dijo que el pendiente \u00a0del \u00a0recurso de apelaci\u00f3n, por ser en el efecto devolutivo, no obstaculizaba la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de la diligencia de remate, lo cierto es que dicha providencia era \u00a0notificable \u00a0y \u00a0pod\u00eda \u00a0ser objeto de impugnaci\u00f3n, motivo por la cual no estaba \u00a0ejecutoriada \u00a0como para poderla cumplir.\u00a0 Fue tan correcta la decisi\u00f3n del \u00a0juez, \u00a0agrega, \u00a0que la misma parte actora la acept\u00f3 y solicit\u00f3 la fijaci\u00f3n de \u00a0nueva fecha para el remate. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.3\u00a0 \u00a0En \u00a0lo \u00a0que \u00a0se refiere a la diligencia del 21 de mayo de \u00a01992, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0aduce \u00a0que \u00a0el procesado s\u00ed explic\u00f3 suficientemente que \u00a0padec\u00eda \u00a0lipotimia \u00a0y \u00a0otros \u00a0quebrantos \u00a0de \u00a0salud, \u00a0males \u00a0que \u00a0sin \u00a0duda \u00a0se \u00a0agudizaron \u00a0en \u00a0la \u00a0citada \u00a0fecha, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0fue corroborado con certificaci\u00f3n \u00a0m\u00e9dica \u00a0y la declaraci\u00f3n del secretario y dem\u00e1s empleados del despacho.\u00a0 \u00a0Agrega \u00a0 c\u00f3mo \u00a0 las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0ense\u00f1an \u00a0que \u00a0no \u00a0todos \u00a0los \u00a0padecimientos \u00a0de \u00a0salud obligan a una hospitalizaci\u00f3n, aunque de alguna manera \u00a0pueden \u00a0afectar \u00a0por \u00a0un \u00a0per\u00edodo \u00a0breve \u00a0o largo la actividad laboral, sin que \u00a0globalmente \u00a0incidan \u00a0tales \u00a0causas \u00a0sobre \u00a0el \u00a0tiempo requerido para evacuar el \u00a0trabajo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Propone \u00a0entonces que se tenga la imposibilidad concreta de ese d\u00eda \u00a0para \u00a0realizar la diligencia, como una fuerza mayor que excluye la culpabilidad, \u00a0de \u00a0 conformidad \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 numeral \u00a0 1\u00b0 \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo \u00a0 40 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.4\u00a0 \u00a0De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0dice \u00a0que \u00a0el delito de prevaricato por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0es \u00a0esencialmente \u00a0doloso, \u00a0elemento subjetivo que no est\u00e1 probado en \u00a0este \u00a0caso \u00a0porque, \u00a0si bien el inter\u00e9s de perjudicar a una de las partes no es \u00a0un \u00a0componente \u00a0de \u00a0la \u00a0estructura \u00a0del tipo, probatoriamente s\u00ed puede llegar a \u00a0constituir \u00a0un \u00a0indicio \u00a0o \u00a0un \u00a0contraindicio, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0caso, \u00a0a favor de la \u00a0ausencia del dolo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0descripci\u00f3n \u00a0t\u00edpica del delito de prevaricato por omisi\u00f3n, de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el art\u00edculo 150 del C\u00f3digo Penal (modificado por el art\u00edculo 29 \u00a0de la Ley 190 de 1995), es la siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cPrevaricato \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n.\u00a0 \u00a0El \u00a0servidor p\u00fablico que omita, retarde, reh\u00fase o deniegue \u00a0un \u00a0acto \u00a0propio \u00a0de \u00a0sus \u00a0funciones, \u00a0incurrir\u00e1 \u00a0en \u00a0las penas previstas en el \u00a0art\u00edculo anterior\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Las \u00a0sanciones ser\u00edan las de prisi\u00f3n de tres (3) a ocho (8) a\u00f1os, \u00a0multa \u00a0de \u00a0cincuenta \u00a0(50) \u00a0a \u00a0cien \u00a0(100) \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos legales mensuales \u00a0vigentes \u00a0e \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de derechos y funciones p\u00fablicas hasta por el mismo \u00a0tiempo \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0impuesta.\u00a0 \u00a0Desde \u00a0luego \u00a0que en esta materia rige el \u00a0principio \u00a0 de \u00a0favorabilidad, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0cual, \u00a0como \u00a0los \u00a0hechos \u00a0examinados \u00a0ocurrieron \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0190 \u00a0(6 \u00a0de junio de 1995), se \u00a0aplicar\u00edan \u00a0preferentemente, \u00a0como correctamente lo hizo el Tribunal, las penas \u00a0dispuestas \u00a0en \u00a0el \u00a0texto original del art\u00edculo 150 del C\u00f3digo Penal, esto es, \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de \u00a0uno \u00a0(1) a cinco (5) a\u00f1os e interdicci\u00f3n de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas hasta por el mismo t\u00e9rmino. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Sin \u00a0embargo, salvo el cambio de mera denominaci\u00f3n de la categor\u00eda \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0\u201cempleado \u00a0oficial\u201d \u00a0por \u00a0la \u00a0de \u00a0\u201cservidor p\u00fablico\u201d, la \u00a0definici\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0es \u00a0igual \u00a0en \u00a0ambos textos.\u00a0 De modo que la conducta \u00a0delictiva \u00a0ha \u00a0de \u00a0consistir \u00a0en \u00a0que el funcionario \u201comita\u201d, \u201cretarde\u201d, \u00a0\u201creh\u00fase\u201d o \u201cdeniegue\u201d un acto propio de sus funciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0Tribunal circunscribi\u00f3 el comportamiento il\u00edcito a una suma de \u00a0actitudes \u00a0dilatorias \u00a0del \u00a0juez, encaminadas a retardar indefinidamente el acto \u00a0culminante \u00a0del remate, ya sea por haber prolongado innecesariamente el tr\u00e1mite \u00a0del \u00a0incidente \u00a0de nulidad de la diligencia del 8 de septiembre de 1992; ora por \u00a0no \u00a0haber \u00a0asistido \u00a0a las que se programaron para el 3 de marzo y 21 de mayo de \u00a01992; \u00a0o \u00a0cuando \u00a0resuelve \u00a0peticiones el mismo d\u00eda indicado para el acto (3 de \u00a0marzo), \u00a0a pesar de que la solicitud hab\u00eda ingresado al despacho desde el 26 de \u00a0febrero; \u00a0o tambi\u00e9n por haberle dado p\u00e1bulo a maniobras dilatorias de la parte \u00a0demandada \u00a0 con \u00a0 la \u00a0 pr\u00e1ctica \u00a0 de \u00a0 verificaciones \u00a0 ya \u00a0hechas \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Lo \u00a0primero \u00a0que \u00a0se \u00a0advierte es la raz\u00f3n del defensor apelante en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0que, \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria, \u00a0no hubo un interrogatorio \u00a0concreto \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin de que explicara los hechos supuestamente \u00a0constitutivos \u00a0de \u00a0dilaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0referido \u00a0incidente \u00a0de \u00a0nulidad.\u00a0 En \u00a0efecto, \u00a0en \u00a0dicho \u00a0acto \u00a0el cuestionario es abundante en relaci\u00f3n con el nuevo \u00a0aval\u00fao \u00a0decretado \u00a0de \u00a0manera \u00a0presuntamente arbitraria por el juez; se le hace \u00a0una \u00a0 pregunta \u00a0 concreta \u00a0 al \u00a0funcionario \u00a0por \u00a0su \u00a0inasistencia \u00a0a \u00a0distintas \u00a0convocatorias \u00a0para \u00a0el \u00a0remate; \u00a0se le encara por los motivos que originaron la \u00a0nulidad \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0del \u00a08 \u00a0de \u00a0septiembre de 1992, pero ni siquiera se \u00a0menciona \u00a0un \u00a0retardo \u00a0en \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0de \u00a0la \u00a0mencionada \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0derivada \u00a0(cuaderno original 1, fs. 109 y 110). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0 \u00a0entonces, \u00a0 aunque \u00a0 el \u00a0 a \u00a0 quo \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0una \u00a0constelaci\u00f3n \u00a0de \u00a0circunstancias \u00a0generadoras \u00a0del retardo en la realizaci\u00f3n del acto de remate, lo cierto es que \u00a0al \u00a0procesado \u00a0se \u00a0le \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0interrogar sobre una parte importante de dicho \u00a0\u00e1mbito \u00a0situacional, \u00a0lo \u00a0cual podr\u00eda repercutir sensiblemente en el ejercicio \u00a0de \u00a0sus \u00a0derechos \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n y de defensa, en la medida que la supuesta \u00a0prolongaci\u00f3n \u00a0 indebida \u00a0 del \u00a0 tr\u00e1mite \u00a0 incidental \u00a0 fue \u00a0 un \u00a0 reparo \u00a0 que \u00a0sorpresivamente \u00a0hizo la Fiscal\u00eda en la decisi\u00f3n de segunda instancia sobre el \u00a0tema de la acusaci\u00f3n (cuaderno 2\u00aa instancia, fs. 8 y 9). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Desde \u00a0luego \u00a0que \u00a0quedar\u00eda por examinar la influencia de esa parte \u00a0en \u00a0el \u00a0todo, \u00a0pero, \u00a0antes, \u00a0resulta \u00a0preferente \u00a0analizar \u00a0cu\u00e1les \u00a0fueron las \u00a0actividades \u00a0dilatorias imputables al juez en ese incidente de nulidad.\u00a0 En \u00a0efecto, \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0demandada \u00a0solicit\u00f3 \u00a0la \u00a0invalidez de la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0remate, m\u00e1s all\u00e1 del motivo atinente a la falta de una rese\u00f1a \u00a0de \u00a0la tradici\u00f3n del inmueble en la respectiva acta (que por s\u00ed sola puede ser \u00a0una \u00a0omisi\u00f3n evidente de entrada), porque adem\u00e1s exist\u00eda una incongruencia de \u00a0constancias \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0nomenclatura \u00a0identificadora, \u00a0pues \u00a0mientras \u00a0en \u00a0aquella \u00a0se \u00a0indicaba \u00a0el \u00a0n\u00famero \u00a06B-50 \u00a0(anexo \u00a03, \u00a0fs. \u00a0173), la copia de la \u00a0escritura \u00a0 p\u00fablica \u00a0 de \u00a0 adquisici\u00f3n \u00a0 se \u00a0 refer\u00eda \u00a0 a \u00a0ese \u00a0distintivo \u00a0y \u00a0adicionalmente al 6B-52 (anexo 7, fs. 1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Si \u00a0bien, \u00a0en \u00a0principio, el juez orden\u00f3 que s\u00f3lo se tuvieran como \u00a0pruebas \u00a0las \u00a0aportadas \u00a0por \u00a0el \u00a0incidentista, \u00a0la \u00a0verdad \u00a0es \u00a0que \u00a0su actitud \u00a0posterior \u00a0de \u00a0ordenar \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0ya \u00a0pedida \u00a0y \u00a0de \u00a0oficio una \u00a0certificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0catastro, \u00a0obedece \u00a0a \u00a0la \u00a0preocupaci\u00f3n \u00a0por \u00a0la mencionada \u00a0inconsonancia \u00a0de \u00a0los \u00a0documentos \u00a0sobre \u00a0el \u00a0tema \u00a0de \u00a0la \u00a0identificaci\u00f3n del \u00a0inmueble.\u00a0 \u00a0Se \u00a0notar\u00e1 f\u00e1cilmente que en la observaci\u00f3n judicial, acorde \u00a0con \u00a0la \u00a0escritura \u00a0p\u00fablica, \u00a0se \u00a0constat\u00f3 \u00a0la \u00a0existencia material de las dos \u00a0nomenclaturas \u00a0(anexo \u00a07, \u00a0fs. \u00a010); \u00a0pero, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0ello, el Departamento \u00a0Administrativo \u00a0de \u00a0Catastro \u00a0Distrital \u00a0certific\u00f3 \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0era \u00a0oficial el \u00a0n\u00famero \u00a06B-50 \u00a0(fs. 25 idem), \u00a0lo \u00a0 \u00a0cual \u00a0 indicaba \u00a0 a \u00a0 posteriori \u00a0 (no \u00a0desde antes) que la referencia hecha en la diligencia de remate \u00a0era \u00a0correcta \u00a0y \u00a0entonces \u00a0no daba lugar a nulidad deprecada, entre otras cosas \u00a0porque \u00a0tambi\u00e9n \u00a0concordaba \u00a0con \u00a0el \u00a0registro \u00a0de \u00a0la \u00a0oficina de instrumentos \u00a0p\u00fablicos \u00a0(anexo \u00a03, \u00a0fs. \u00a034), \u00a0no obstante que en la diligencia de secuestro, \u00a0siendo \u00a0un \u00a0acto \u00a0de \u00a0ocupaci\u00f3n \u00a0f\u00edsica \u00a0y \u00a0percepci\u00f3n sensorial, no se dej\u00f3 \u00a0constancia \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0dos \u00a0 \u00a0distinciones \u00a0 \u00a0concurrentes \u00a0 \u00a0(idem, fs. 49). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No \u00a0es \u00a0cierto entonces que el juez haya optado artificiosamente por \u00a0constatar \u00a0lo \u00a0que \u00a0ya \u00a0estaba \u00a0verificado \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0pues \u00a0si \u00a0bien era \u00a0ostensible \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0la rese\u00f1a de tradici\u00f3n en el acta de remate, no era \u00a0igualmente \u00a0un\u00edvoca \u00a0la \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0del bien por su nomenclatura, lo cual \u00a0apenas se logr\u00f3 con las dos diligencias antes indicadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Con \u00a0todo, \u00a0como \u00a0el \u00a0juzgado \u00a0s\u00ed \u00a0observ\u00f3 \u00a0que \u00a0el acta de remate \u00a0carec\u00eda \u00a0de \u00a0una \u00a0indicaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0el \u00a0modo \u00a0de adquisici\u00f3n del dominio del \u00a0inmueble, \u00a0entonces \u00a0s\u00f3lo por dicho motivo decret\u00f3 la nulidad (anexo 7, fs. 30 \u00a0y \u00a031).\u00a0 Todos estos pasos, aunque ejecutados por fuera del t\u00e9rmino legal, \u00a0no \u00a0fueron imputables a una actitud distractora del juez sino a causa de la real \u00a0inconsistencia \u00a0de \u00a0los \u00a0documentos \u00a0entre \u00a0s\u00ed \u00a0y \u00a0a la evidente tardanza en el \u00a0suministro \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0informaci\u00f3n \u00a0 \u00a0solicitada \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0Departamento \u00a0 \u00a0de \u00a0Catastro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0pues, \u00a0como \u00a0se \u00a0trataba \u00a0de \u00a0hechos \u00a0dilatorios \u00a0realmente no \u00a0atribuibles \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n obvia es que no podr\u00edan haber sido \u00a0parte \u00a0 del \u00a0 objeto \u00a0 de \u00a0 imputaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 cargos \u00a0 en \u00a0la \u00a0indagatoria, \u00a0y, \u00a0correlativamente, \u00a0la \u00a0no \u00a0referencia al episodio procesal de nulidad del remate \u00a0en \u00a0dicha \u00a0diligencia \u00a0no \u00a0puede \u00a0entenderse \u00a0como \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n y defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Quedan \u00a0s\u00f3lo \u00a0por definir jur\u00eddicamente las supuestas omisiones en \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0de remate previstas para el 3 de \u00a0marzo y el 21 de mayo de 1992.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Pues \u00a0bien, \u00a0en relaci\u00f3n con la primera fecha, el Tribunal deja ver \u00a0referencias \u00a0equ\u00edvocas, pues, en algunos p\u00e1rrafos de la sentencia, hace eco de \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0y \u00a0aduce \u00a0la \u00a0falta \u00a0del juez civil a la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0remate, \u00a0pero \u00a0en otros apartes simplemente sostiene una actitud \u00a0dilatoria \u00a0del \u00a0juez \u00a0por haber dejado para resolver el mismo d\u00eda una petici\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0demandada, \u00a0cuando \u00a0\u00e9sta \u00a0hab\u00eda sido introducida desde el 26 de \u00a0febrero, \u00a0lo \u00a0cual dejar\u00eda en claro que el funcionario s\u00ed asisti\u00f3 al despacho \u00a0en \u00a0dicha \u00a0oportunidad.\u00a0 \u00a0Mas \u00a0ocurre \u00a0que \u00a0la solicitud, seg\u00fan constancia \u00a0secretarial, \u00a0pas\u00f3 \u00a0al d\u00eda siguiente a despacho (27 de febrero) y fue resuelta \u00a0el \u00a03 \u00a0de marzo, esto es, aunque lo hizo en la fecha indicada para el remate, no \u00a0puede \u00a0olvidarse \u00a0que provey\u00f3 dentro de los tres (3) d\u00edas h\u00e1biles siguientes, \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0que, \u00a0si \u00a0bien \u00a0podr\u00eda aspirarse a que se hubiera adoptado m\u00e1s \u00a0r\u00e1pidamente \u00a0y \u00a0en \u00a0ejercicio \u00a0de los poderes de ordenaci\u00f3n e instrucci\u00f3n del \u00a0juez \u00a0(C. \u00a0P. \u00a0C., \u00a0art. \u00a038-2), \u00a0en \u00a0manera alguna entonces viola los t\u00e9rminos \u00a0se\u00f1alados \u00a0en el art\u00edculo 124 del estatuto que se acaba de citar (anexo 3, fs. \u00a0126 vto.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0del \u00a0ejecutado hab\u00eda solicitado que se \u00a0dejara \u00a0sin \u00a0efectos \u00a0el auto por medio del cual se hab\u00eda fijado el remate para \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a03 \u00a0de \u00a0marzo de 1992, porque entend\u00eda el peticionario que era preciso \u00a0conocer \u00a0primero \u00a0los \u00a0resultados de una apelaci\u00f3n interpuesta por \u00e9l mismo en \u00a0contra \u00a0de la providencia que previamente neg\u00f3 su anterior solicitud de nulidad \u00a0de \u00a0lo \u00a0actuado \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0emplazamiento de su cliente, pero el juez civil \u00a0dispuso \u00a0sucintamente \u00a0que \u00a0la \u00a0alzada, \u00a0por \u00a0haberse \u00a0concedido \u00a0en \u00a0el \u00a0efecto \u00a0devolutivo \u00a0(C. \u00a0P. C., art. 354-2), no suspend\u00eda el proceso ni el cumplimiento \u00a0de \u00a0 la \u00a0 providencia \u00a0 impugnada \u00a0(fs. \u00a0125 \u00a0y \u00a0126fte. \u00a0y \u00a0vto., \u00a0idem). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0contrario \u00a0a \u00a0lo \u00a0que \u00a0dedujeron la Fiscal\u00eda y el \u00a0Tribunal, \u00a0el \u00a0juez \u00a0civil \u00a0acusado \u00a0y las partes no declararon o infirieron, de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0motiva en el auto del 3 de marzo, que segu\u00eda vigente \u00a0esta \u00a0fecha \u00a0para \u00a0celebrar \u00a0el \u00a0remate, \u00a0sino que la diligencia misma ten\u00eda su \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0ser y segu\u00eda en pie como tal, sin necesidad de esperar las resultas \u00a0de \u00a0la apelaci\u00f3n, as\u00ed se tuviera que cumplir ya en fecha diferente.\u00a0 Esto \u00a0es \u00a0evidente \u00a0por \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0en \u00a0el \u00a0prove\u00eddo \u00a0del \u00a019 \u00a0de marzo de 1992, como \u00a0respuesta \u00a0que \u00a0se otorga al recurso de reposici\u00f3n interpuesto, pues reitera el \u00a0juez \u00a0que \u00a0el \u00a0proceso \u00a0no \u00a0puede \u00a0paralizarse por la apelaci\u00f3n que pende y que \u00a0tampoco \u00a0puede \u00a0dejar de practicar la diligencia de remate, afirmaci\u00f3n esta que \u00a0no \u00a0tendr\u00eda \u00a0ning\u00fan sentido si todav\u00eda se entendiera que deb\u00eda realizarse el \u00a03 \u00a0de marzo, cuando era palmario que aquello se dispon\u00eda en una fecha posterior \u00a0(anexo \u00a03, \u00a0fs. 135).\u00a0 Por lo dem\u00e1s, as\u00ed tambi\u00e9n lo comprendi\u00f3 la parte \u00a0demandante, \u00a0dado \u00a0que \u00a0puso \u00a0de \u00a0presente la frustraci\u00f3n del remate para dicha \u00a0fecha \u00a0porque \u00a0el juzgado estaba ocupado en responder el memorial del demandado, \u00a0resalt\u00f3 \u00a0la \u00a0transparencia \u00a0del \u00a0juez \u00a0al decidir \u201cen contra del peticionario \u00a0dilatador\u201d \u00a0 y, \u00a0 por \u00a0 ello, \u00a0 solicit\u00f3 \u00a0 nueva \u00a0fecha \u00a0para \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0(idem, fs. 136). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Como \u00a0puede \u00a0observarse, resulta asaz aventurado afirmar que el juez \u00a0le \u00a0hizo \u00a0el \u00a0juego \u00a0a \u00a0las \u00a0actitudes \u00a0dilatorias \u00a0del \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la parte \u00a0demandada, \u00a0porque, en atenci\u00f3n al principio dispositivo que rige en el proceso \u00a0civil, \u00a0el \u00a0impulso \u00a0procesal corresponde fundamentalmente a las partes; de modo \u00a0que \u00a0el \u00a0funcionario, \u00a0aunque tiene algunas facultades instructivas y de oficio, \u00a0en \u00a0manera alguna puede decidir arbitrariamente sobre objeto distinto del que ha \u00a0delimitado \u00a0el \u00a0contenido \u00a0esencial \u00a0de \u00a0las \u00a0peticiones.\u00a0 Por respeto a lo \u00a0exteriorizado \u00a0y \u00a0conocido, \u00a0no es posible situar otras alternativas de conducta \u00a0en \u00a0el \u00a0acusado, porque ello equivale a sugerir infundadamente que el juez civil \u00a0y \u00a0la \u00a0parte \u00a0demandada \u00a0dolosamente \u00a0se pusieron de acuerdo para que la segunda \u00a0hiciera \u00a0toda \u00a0clase \u00a0de \u00a0solicitudes \u00a0dilatorias \u00a0y \u00a0as\u00ed \u00a0el \u00a0primero se viera \u00a0aparentemente \u00a0compelido \u00a0a \u00a0responderlas, \u00a0mas \u00a0todo \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0observa es lo \u00a0contrario, \u00a0porque \u00a0la \u00a0sociedad demandada tard\u00f3 en acudir al proceso, hasta el \u00a0punto \u00a0que \u00a0el juzgado se vio precisado a emplazarla y nombrarle inicialmente un \u00a0curador \u00a0 ad \u00a0litem \u00a0que \u00a0la \u00a0representara \u00a0en \u00a0la actuaci\u00f3n procesal (anexo 3, fs. 42 y 51 a 53), y tambi\u00e9n \u00a0porque \u00a0la \u00a0demandada \u00a0ausente \u00a0apenas \u00a0se \u00a0ocup\u00f3 directamente de su causa, por \u00a0medio \u00a0de \u00a0apoderado, \u00a0el 28 de enero de 1991 (anexo 10, fs. 10), fecha a partir \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0comienza \u00a0un c\u00famulo de peticiones desesperadas, cuando el juzgado \u00a0hab\u00eda \u00a0dictado \u00a0sentencia que ordenaba la venta en p\u00fablica subasta desde el 12 \u00a0de diciembre de 1989 (anexo 3, fs. 59 y 60). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Queda \u00a0en \u00a0pie solamente la falta de explicaci\u00f3n plausible sobre la \u00a0inasistencia \u00a0del \u00a0juez \u00a0a \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n programada para el d\u00eda 21 de mayo de \u00a01992, \u00a0pues, \u00a0aunque \u00a0\u00e9l \u00a0mismo sugiere problemas de salud y as\u00ed lo acolita su \u00a0m\u00e9dico \u00a0particular, \u00a0lo \u00a0cierto es que el pretexto es inveros\u00edmil, dado que la \u00a0experiencia \u00a0judicial \u00a0ense\u00f1a \u00a0c\u00f3mo una causa tan relevante de incumplimiento, \u00a0por \u00a0provenir \u00a0del director de la diligencia, se avisa previamente por cualquier \u00a0medio \u00a0eficaz, o, por lo menos, se alcanza a dejar justificada la ausencia, as\u00ed \u00a0sea \u00a0despu\u00e9s \u00a0del \u00a0fracaso de la diligencia, con la respectiva constancia en el \u00a0expediente, \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0echa \u00a0de \u00a0menos \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0m\u00e1xime que el \u00a0funcionario \u00a0era esperado en el despacho por las partes y obviamente, como suele \u00a0ocurrir \u00a0en \u00a0esta \u00a0clase de diligencias, por un grupo de personas interesadas en \u00a0hacer \u00a0posturas \u00a0para adquirir el bien rematado.\u00a0 De los problemas de salud \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0dan \u00a0cuenta \u00a0exacta \u00a0y \u00a0segura \u00a0los empleados del juzgado, quienes \u00a0apenas \u00a0gen\u00e9ricamente se refieren a las frecuentes dolencias del juez en \u00e9poca \u00a0no precisada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aunque \u00a0 no \u00a0 es \u00a0necesario \u00a0exigir \u00a0varias \u00a0infracciones \u00a0al \u00a0deber \u00a0funcional \u00a0para \u00a0que \u00a0se configure el delito de prevaricato por omisi\u00f3n, porque \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0basta \u00a0que \u00a0se \u00a0omita \u00a0o \u00a0retarde una acci\u00f3n determinada por el \u00a0ordenamiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0(realizar el remate en la fecha indicada), lo cierto es \u00a0que \u00a0 la \u00a0 reiteraci\u00f3n \u00a0o \u00a0sistematicidad \u00a0en \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0omisivo \u00a0s\u00ed \u00a0facilitar\u00eda enormemente la prueba del dolo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dentro \u00a0de \u00a0este \u00a0proceso, seg\u00fan se deja estudiado, probatoriamente \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0pregonar \u00a0la \u00a0constelaci\u00f3n \u00a0de \u00a0situaciones \u00a0o \u00a0actitudes \u00a0del \u00a0funcionario \u00a0judicial orientadas a retardar el acto esperado.\u00a0 La prueba de \u00a0una \u00a0sola \u00a0omisi\u00f3n \u00a0imputable \u00a0al \u00a0procesado, cuya explicaci\u00f3n inveros\u00edmil no \u00a0conduce \u00a0fatalmente \u00a0a \u00a0su \u00a0franca \u00a0caracterizaci\u00f3n \u00a0dolosa, \u00a0por \u00a0la \u00a0falta de \u00a0claridad \u00a0sobre \u00a0el aspecto de la conciencia y voluntad de inferir da\u00f1o al bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0de \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0p\u00fablica, deja la situaci\u00f3n f\u00e1ctica dentro \u00a0las \u00a0arenas movedizas de la distinci\u00f3n entre la falta disciplinaria y el delito \u00a0de prevaricato por omisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Es \u00a0preciso \u00a0resaltar \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta delictiva se erige como tal \u00a0dentro \u00a0 del \u00a0 prop\u00f3sito \u00a0 de \u00a0proteger \u00a0un \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0y, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0jur\u00eddico-penalmente \u00a0no \u00a0existe \u00a0la omisi\u00f3n en s\u00ed, sino la omisi\u00f3n del deber \u00a0jur\u00eddico.\u00a0 \u00a0 Por \u00a0 ello, \u00a0 si \u00a0lo \u00a0esperado \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0era \u00a0realizar \u00a0puntualmente \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de remate programada, con el fin b\u00e1sico de que el \u00a0prestigio \u00a0de \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0p\u00fablica no sufriera mengua para bien de los \u00a0administrados, \u00a0es \u00a0necesario \u00a0evidenciar \u00a0que \u00a0en \u00a0dicho \u00a0acto \u00a0esperado \u00a0est\u00e1 \u00a0involucrado \u00a0 el \u00a0inter\u00e9s \u00a0p\u00fablico \u00a0de \u00a0atender \u00a0pronta \u00a0y \u00a0cumplidamente \u00a0los \u00a0requerimientos \u00a0de \u00a0acci\u00f3n \u00a0administrativa, sin discriminar arbitrariamente por \u00a0el \u00a0sujeto \u00a0gobernado \u00a0que \u00a0lo \u00a0haga, \u00a0pero \u00a0tambi\u00e9n \u00a0est\u00e1n \u00a0involucradas \u00a0las \u00a0necesidades \u00a0concretas \u00a0que \u00a0refleja \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0por \u00a0los \u00a0interesados en un proceso particular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Es \u00a0que \u00a0en los delitos contra la administraci\u00f3n p\u00fablica, \u00e9sta se \u00a0tutela \u00a0como \u00a0un \u00a0inter\u00e9s \u00a0al servicio de la comunidad y los gobernados, de tal \u00a0manera \u00a0 que \u00a0aparezca \u00a0protegido \u00a0algo \u00a0funcional \u00a0y \u00a0din\u00e1mico, \u00a0pues, \u00a0de \u00a0lo \u00a0contrario, \u00a0 se \u00a0sancionar\u00eda \u00a0como \u00a0delito \u00a0la \u00a0mera \u00a0desobediencia \u00a0a \u00a0la \u00a0ley \u00a0(violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0prohibiciones \u00a0o mandatos) y no la real transgresi\u00f3n de bienes \u00a0jur\u00eddicos.\u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0 \u00a0ius \u00a0 puniendi, \u00a0por \u00a0su \u00a0naturaleza \u00a0extrema, \u00a0no \u00a0puede disponerse para aislados \u00a0quebrantamientos \u00a0de \u00a0deberes \u00a0profesionales \u00a0o \u00a0para la protecci\u00f3n de una vaga \u00a0pureza \u00a0de \u00a0la administraci\u00f3n p\u00fablica, pues ello se traducir\u00eda en una visi\u00f3n \u00a0totalitaria \u00a0de \u00a0la actividad administrativa, sino que es preciso establecer que \u00a0la \u00a0conducta juzgada pone en riesgo concreto los procedimientos que los miembros \u00a0de \u00a0la colectividad tienen para resolver sus conflictos.\u00a0 As\u00ed pues, aunque \u00a0el \u00a0proceso \u00a0de \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica de una acci\u00f3n u omisi\u00f3n prevaricadora no \u00a0est\u00e1 \u00a0determinado \u00a0por \u00a0los \u00a0m\u00f3viles \u00a0del \u00a0juez \u00a0sino \u00a0por \u00a0la \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0lo \u00a0que \u00a0hizo \u00a0o dej\u00f3 de hacer, lo cierto es que esas tendencias \u00a0an\u00edmicas \u00a0del \u00a0funcionario \u00a0(simpat\u00eda \u00a0o \u00a0animadversi\u00f3n, \u00a0por \u00a0ejemplo), \u00a0por \u00a0referirse \u00a0directamente \u00a0a los part\u00edcipes o involucrados en el cumplimiento del \u00a0deber \u00a0jur\u00eddico \u00a0(que es el elemento normativo determinante de la existencia de \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n), \u00a0sin \u00a0duda \u00a0contribuyen \u00a0a \u00a0evidenciar \u00a0de \u00a0mejor \u00a0manera el dolo \u00a0requerido en esta clase de comportamientos delictivos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Pues \u00a0bien, \u00a0no \u00a0existe \u00a0un \u00a0m\u00ednimo \u00a0de prueba para pregonar que el \u00a0funcionario \u00a0dej\u00f3 de asistir a la diligencia en consideraci\u00f3n a la posici\u00f3n o \u00a0inter\u00e9s \u00a0de \u00a0las \u00a0partes, \u00a0con \u00a0el \u00a0\u00e1nimo de favorecer a una o de perjudicar a \u00a0otra, \u00a0o \u00a0por \u00a0un \u00a0prurito \u00a0alocado \u00a0de \u00a0querer desprestigiar la autoridad de la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0frente a los asociados, a\u00fan a costa de su propia carrera y sin \u00a0importarle \u00a0la \u00a0suerte de las personas interesadas en el asunto.\u00a0 Es decir, \u00a0no \u00a0se \u00a0ha demostrado que el procesado, al momento de tomar la determinaci\u00f3n de \u00a0no \u00a0asistir \u00a0al \u00a0acto, \u00a0tuviera \u00a0conciencia \u00a0de \u00a0realizar \u00a0la situaci\u00f3n t\u00edpica \u00a0configuradora \u00a0de \u00a0un \u00a0delito de prevaricato por omisi\u00f3n o de la acci\u00f3n que se \u00a0le \u00a0exig\u00eda, \u00a0no \u00a0tanto \u00a0de cara al deber funcional (que se infringe por el solo \u00a0hecho \u00a0de \u00a0no asistir al trabajo sin excusa), sino b\u00e1sicamente en relaci\u00f3n con \u00a0la \u00a0ponderaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos individuales que pudieran verse satisfechos, \u00a0favorecidos o perjudicados por su ausencia.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0lugar \u00a0del \u00a0coherente \u00a0conjunto \u00a0de \u00a0actitudes \u00a0causales \u00a0de que \u00a0hablaba \u00a0el Tribunal, todas endilgadas por dicho sentenciador al juez procesado, \u00a0lo \u00a0que \u00a0la prueba permite inferir es una perplejidad en cuanto al se\u00f1alamiento \u00a0de \u00a0los factores que pudieron haber tenido m\u00e1s influencia en la generaci\u00f3n del \u00a0desafortunado \u00a0retardo para la realizaci\u00f3n de la diligencia de remate.\u00a0 En \u00a0efecto, \u00a0el \u00a0proceso \u00a0se \u00a0mantuvo \u00a0inactivo \u00a0desde \u00a0el 21 de enero hasta el 3 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01991, \u00a0par\u00e9ntesis \u00a0que, \u00a0por obra del principio dispositivo, no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0atribuible \u00a0al \u00a0juez \u00a0sino \u00a0a \u00a0las partes, pero en mayor medida a la \u00a0actora \u00a0que \u00a0era \u00a0la m\u00e1s vivamente interesada en que se fijara nueva fecha para \u00a0remate; \u00a0adem\u00e1s, las diligencias programadas para los d\u00edas 21 de enero de 1991 \u00a0y \u00a0 17 \u00a0 de \u00a0 junio \u00a0 de \u00a0 1993 \u00a0fracasaron \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0unas \u00a0publicaciones \u00a0imprescindibles, \u00a0de conformidad con el inciso final del art\u00edculo 525 del C. de \u00a0P. \u00a0C., \u00a0comportamiento \u00a0omisivo \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0puede \u00a0imputarse al demandante; y, \u00a0finalmente, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0la \u00a0parte \u00a0ejecutante \u00a0hizo \u00a0su \u00a0aporte dilatorio con una \u00a0petici\u00f3n \u00a0v\u00e1lida \u00a0de suspensi\u00f3n del remate que se hab\u00eda dispuesto para el 29 \u00a0de octubre de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0S\u00f3lo \u00a0queda \u00a0vigente la sensaci\u00f3n de que el ex-juez fue negligente \u00a0en \u00a0el \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0sus funciones; que toleraba con alguna laxitud toda la \u00a0indisciplina \u00a0que \u00a0introdujo \u00a0el \u00a0apoderado de la demandada en el proceso (no se \u00a0pudo \u00a0establecer malicia en ello); que exhibi\u00f3 desidia en la revisi\u00f3n del acta \u00a0de \u00a0remate \u00a0para \u00a0precaver \u00a0su \u00a0nulidad \u00a0por falta de datos esenciales; y que, a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0la loable interpretaci\u00f3n legal, se le ocurri\u00f3 un nuevo aval\u00fao a la \u00a0hora \u00a0de \u00a0nona.\u00a0 \u00a0Todo \u00a0ello \u00a0sin duda podr\u00eda debatirse disciplinariamente \u00a0como \u00a0supuesto \u00a0atentado contra la eficiencia de la administraci\u00f3n de justicia, \u00a0pero \u00a0no \u00a0como prop\u00f3sito p\u00e9rfido de afectar el bien jur\u00eddico institucional de \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0p\u00fablica, \u00a0pues \u00a0cosa \u00a0distinta \u00a0pudo \u00a0haber ocurrido si se \u00a0prueba, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0insinuaci\u00f3n \u00a0que \u00a0hizo \u00a0el denunciante, que el funcionario \u00a0deliberadamente \u00a0se \u00a0ausentaba del despacho durante las dos horas presupuestadas \u00a0para \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0remate \u00a0y \u00a0despu\u00e9s \u00a0regresaba a \u00a0continuar \u00a0normalmente \u00a0su tarea judicial, dado que all\u00ed si se evidenciar\u00eda el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0directo \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0de \u00a0ofender el inter\u00e9s jur\u00eddico funcional sino \u00a0tambi\u00e9n \u00a0de \u00a0poner \u00a0en \u00a0peligro \u00a0los \u00a0derechos individuales a los cuales aqu\u00e9l \u00a0sirve de preprotecci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0pues, \u00a0en lo que ata\u00f1e al tr\u00e1mite del incidente de nulidad y \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de la diligencia prevista para el 3 de marzo de 1992, no se ha \u00a0probado \u00a0una \u00a0conducta \u00a0dilatoria por parte del juez acusado o, por lo menos, no \u00a0se \u00a0tiene \u00a0informaci\u00f3n \u00a0inequ\u00edvoca de que intencionalmente haya dado p\u00e1bulo a \u00a0las \u00a0actitudes de ese jaez asumidas por la parte demandada.\u00a0 Y en lo que se \u00a0refiere \u00a0al \u00a0malogramiento \u00a0del acto de remate dispuesto para el d\u00eda 21 de mayo \u00a0de \u00a01992, \u00a0si \u00a0bien \u00a0est\u00e1 \u00a0probada la ausencia de quien deb\u00eda dirigirla, no se \u00a0advierte, \u00a0verbigracia, el prop\u00f3sito de alterar el equilibrio de las parte, que \u00a0por \u00a0lo menos ser\u00eda un indicativo del dolo en la omisi\u00f3n, porque, como dijo la \u00a0Sala \u00a0en la sentencia de segunda instancia del 11 de marzo de 1992, \u201cEs verdad \u00a0que \u00a0 el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0favorecer \u00a0a \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0partes \u00a0no \u00a0es \u00a0un \u00a0factor \u00a0indispensable \u00a0para \u00a0determinar \u00a0que un funcionario omiti\u00f3 dolosamente su deber \u00a0de \u00a0actuar, \u00a0pero \u00a0no puede negarse que la demostraci\u00f3n de la ausencia total de \u00a0ese \u00a0inter\u00e9s \u00a0es \u00a0un \u00a0elemento de juicio, que sumado a las otras circunstancias \u00a0que \u00a0rodearon \u00a0el \u00a0hecho, \u00a0puede conducir a que se concluya que hubo ausencia de \u00a0dolo\u201d \u00a0(M. \u00a0P. \u00a0Ricardo \u00a0Calvete Rangel). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Todo \u00a0lo \u00a0anterior, se traduce en la presencia de una duda que no se \u00a0pudo \u00a0remover \u00a0y que impide la condena, tanto en relaci\u00f3n con la vida jur\u00eddica \u00a0del \u00a0hecho \u00a0punible \u00a0de \u00a0prevaricato \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0como \u00a0en lo que ata\u00f1e a la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0acusado, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0revocar\u00e1 la sentencia \u00a0condenatoria \u00a0examinada \u00a0y, por contrario modo, se absolver\u00e1 al procesado (art. \u00a0247 C. P. P.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0como se expone claramente en el fallo antes invocado, \u00a0\u201cestas \u00a0situaciones \u00a0de \u00a0falta \u00a0de cuidado del funcionario en el manejo de los \u00a0asuntos \u00a0a \u00a0su \u00a0cargo, \u00a0ha \u00a0dicho la Corte en repetidas oportunidades, puede dar \u00a0lugar \u00a0a \u00a0sanciones disciplinarias, pero no a un reproche de car\u00e1cter penal\u201d, \u00a0y para ese efecto ya se expidieron las respectivas copias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0PENAL, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Revocar \u00a0 \u00a0los \u00a0 ordinales \u00a0 primero, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0segundo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0cuarto \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0resolutiva \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0examinada \u00a0y, en lugar, absolver \u00a0al \u00a0doctor N\u00c9STOR OLINTO QUINTERO ALVAREZ del cargo por el delito \u00a0de \u00a0prevaricato \u00a0por omisi\u00f3n \u00a0que le hab\u00eda formulado la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Canc\u00e9lese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0la \u00a0cauci\u00f3n prestada por el sentenciado \u00a0para disfrutar de excarcelaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0C\u00f3piese, notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0RICARDO CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Salvamento de Voto \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0ENRIQUE \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS A. GALVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0 \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0E. MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D\u00cdDIMO \u00a0 \u00a0PAEZ \u00a0 \u00a0VELANDIA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Salvamento de Voto \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria. \u00a0<\/p>\n<p>SALVAMENTO DE VOTO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con el debido respeto manifestamos que no \u00a0compartimos \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0absolutoria de segunda instancia dictada por la Sala \u00a0en \u00a0favor \u00a0del \u00a0ex-Juez \u00a0Veinticinco \u00a0Civil del Circuito de Santa Fe de Bogot\u00e1, \u00a0NESTOR \u00a0 OLINTO \u00a0QUINTERO \u00a0ALVAREZ, \u00a0quien \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0condenado \u00a0en \u00a0primera \u00a0instancia por el delito de prevaricato por omisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0resumen de los argumentos que apoyan \u00a0la decisi\u00f3n de separarnos de la mayor\u00eda es el siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01. \u00a0La Sala incurre en el error de dejar \u00a0de \u00a0ver la totalidad de la conducta asumida por el funcionario, y se deja llevar \u00a0al \u00a0plano de considerar cada hecho como aislado, de modo que termina encontrando \u00a0v\u00e1lidas \u00a0las \u00a0inaceptables \u00a0excusas \u00a0dadas \u00a0por el procesado, y como el \u00faltimo \u00a0aplazamiento \u00a0no tiene explicaci\u00f3n, la mayor\u00eda dice que no se ve el prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0dilatar \u00a0la diligencia de remate, lo cual es francamente una conclusi\u00f3n que \u00a0no \u00a0se \u00a0puede \u00a0compartir, ya que para poder asumirla se necesitar\u00eda olvidar que \u00a0la primera vez que fue convocada fue casi tres a\u00f1os antes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Es \u00a0lamentable que un comportamiento tan \u00a0censurable, \u00a0 \u00a0solo \u00a0 \u00a0amerite \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0la \u00a0 Sala \u00a0 decir \u00a0 que \u00a0 \u201c\u2026queda \u00a0vigente \u00a0la sensaci\u00f3n de que el ex-Juez fue negligente \u00a0en \u00a0el \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0sus funciones; que toleraba con alguna laxitud toda la \u00a0indisciplina \u00a0que \u00a0introdujo \u00a0la \u00a0apoderada en el proceso (no se pudo establecer \u00a0malicia \u00a0en \u00a0ello); que exhibi\u00f3 desidia en la revisi\u00f3n del acta de remate para \u00a0precaver \u00a0su \u00a0nulidad por falta de datos esenciales; y que, a pesar de la loable \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0legal, \u00a0se \u00a0le ocurri\u00f3 un nuevo aval\u00fao a la hora de nona.\u201d. \u00a0(Negrilla \u00a0fuera \u00a0de texto). Excusar tantas fallas que \u00a0tend\u00edan \u00a0al \u00a0mismo resultado, en un juez de gran experiencia como el acusado, y \u00a0a \u00a0quien solo pudieron obligar a que realizara el remate mediante una tutela, es \u00a0para nosotros una interpretaci\u00f3n muy benigna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0Se \u00a0transcribi\u00f3 pero no se atendi\u00f3 \u00a0que \u00a0 el \u00a0Tribunal \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0con \u00a0sobrada \u00a0raz\u00f3n \u00a0dijo: \u00a0\u201c\u2026 \u00a0no \u00a0es \u00a0el hecho aislado de su inasistencia -que cuando m\u00e1s \u00a0podr\u00eda \u00a0tener \u00a0repercusiones \u00a0disciplinarias- el que por s\u00ed solo da lugar a la \u00a0modalidad \u00a0omisiva \u00a0del \u00a0prevaricato, \u00a0es \u00a0la \u00a0suma \u00a0de \u00a0las \u00a0diversas actitudes \u00a0asumidas \u00a0por \u00a0el acusado a lo largo del referido proceso, en cuanto denotan una \u00a0voluntad \u00a0manifiesta \u00a0de \u00a0retrasar o posponer indefinidamente el acto culminante \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0remate, \u00a0ya \u00a0prolongando \u00a0en \u00a0el \u00a0tiempo el tr\u00e1mite del \u00a0incidente, \u00a0ora \u00a0inasistiendo \u00a0a \u00a0la diligencia, o resolviendo el d\u00eda se\u00f1alado \u00a0para \u00a0su cumplimiento (3 de marzo de 1992) y no antes ni en el curso de la misma \u00a0una \u00a0petici\u00f3n \u00a0que \u00a0hab\u00eda ingresado al despacho el 26 de febrero y a la que no \u00a0accedi\u00f3, \u00a0u \u00a0orquestando \u00a0las maniobras dilatorias de la parte con la pr\u00e1ctica \u00a0de \u00a0verificaciones \u00a0que \u00a0ya \u00a0se \u00a0hab\u00edan \u00a0hecho, \u00a0para \u00a0no \u00a0citar \u00a0sino aquellos \u00a0artificios \u00a0que \u00a0sobresalen \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0por \u00a0contrariar \u00a0abiertamente \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0oportunidad, celeridad y eficiencia de la justicia que no ten\u00eda \u00a0porque \u00a0desconocer \u00a0un \u00a0funcionario \u00a0experimentado como lo es el doctor QUINTERO \u00a0ALVAREZ\u201d. (Negrilla fuera de texto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Era \u00a0as\u00ed como se ten\u00eda que apreciar la \u00a0conducta \u00a0del \u00a0imputado, \u00a0no \u00a0tomando cada aplazamiento como si correspondiera a \u00a0distinto \u00a0proceso, \u00a0y \u00a0cada \u00a0excusa \u00a0como si fuera la \u00fanica, pues ese an\u00e1lisis \u00a0fraccionado \u00a0le \u00a0hizo perder a la Corte la dimensi\u00f3n de lo que estaba juzgando, \u00a0o \u00a0dicho \u00a0de \u00a0otra manera, la habilidad de las explicaciones\u00a0 arg\u00fcidas por \u00a0el procesado la llev\u00f3 a salirse del contexto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0calvario \u00a0que \u00a0le \u00a0correspondi\u00f3 vivir a la parte que cay\u00f3 en las manos del \u00a0experto \u00a0juez, \u00a0que \u00a0con \u00a0habilidad \u00a0manipul\u00f3 \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, incluso d\u00e1ndole \u00a0apariencia \u00a0de \u00a0legalidad, qued\u00f3 impune, y es un desconsolador antecedente para \u00a0tantos \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0que tienen que sufrir la indefensi\u00f3n que se padece \u00a0frente \u00a0a \u00a0un \u00a0funcionario manipulador, cuya \u00fanica esperanza es que luego se le \u00a0aplique \u00a0el \u00a0rigor \u00a0de la ley, pero ella no llega, como a nuestro juicio creemos \u00a0que ha debido imponerse en este caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Para \u00a0nosotros \u00a0no \u00a0hay \u00a0ninguna \u00a0duda \u00a0sobre \u00a0la \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0las maniobras \u00a0dilatorias, \u00a0y sobre el dolo que acompa\u00f1\u00f3 su realizaci\u00f3n, por eso creemos que \u00a0la sentencia ha debido ser condenatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RICARDO \u00a0 \u00a0CALVETE \u00a0 RANGEL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0NILSON PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fecha up-supra \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No. 13827 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0 Aprobado Acta N\u00b0 71 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., dieciocho de mayo de mil novecientos \u00a0noventa y nueve. \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Examina \u00a0la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-1954","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-7"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1954","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1954"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1954\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1954"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1954"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1954"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}