{"id":194,"date":"2023-09-07T19:54:03","date_gmt":"2023-09-07T19:54:03","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9180-23-03-95\/"},"modified":"2023-09-07T19:54:03","modified_gmt":"2023-09-07T19:54:03","slug":"9180-23-03-95","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9180-23-03-95\/","title":{"rendered":"9180 (23-03-95)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No. 9180 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 NILSON \u00a0PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No. 042 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santa Fe de Bogot\u00e1 D.C., veintitr\u00e9s (23) de \u00a0marzo de mil novecientos noventa y cinco (1995) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0V I S T O S: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a016 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de 1993, el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Ibagu\u00e9 confirm\u00f3 la sentencia dictada por el Juzgado Primero Penal \u00a0del \u00a0Circuito de L\u00e9rida (Tolima) que conden\u00f3 al procesado LUIS GERARDO QUESADA \u00a0DIAZ \u00a0a \u00a0la pena principal de 40 meses de prisi\u00f3n, por hallarlo responsable del \u00a0delito \u00a0de homicidio simple, cometido en las circunstancias del art\u00edculo 60 del \u00a0C\u00f3digo Penal; decisi\u00f3n recurrida en casaci\u00f3n por su defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0H E C H O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0madrugada \u00a0del 13 de septiembre de 1991, \u00a0dentro \u00a0del \u00a0per\u00edmetro urbano de la poblaci\u00f3n de L\u00e9rida, Luis Gerardo Quesada \u00a0D\u00edaz y Orlando Castro Coronado, momentos despu\u00e9s de \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>que \u00a0aqu\u00e9l \u00a0recibiera \u00a0de \u00a0\u00e9ste \u00a0ofensas y \u00a0provocaciones \u00a0dentro del establecimiento de billares y helader\u00eda &#8220;La Central&#8221;, \u00a0se \u00a0trenzaron \u00a0en \u00a0ri\u00f1a, \u00a0en \u00a0desarrollo de la cual el segundo de los nombrados \u00a0sufri\u00f3 \u00a0 de \u00a0 manos \u00a0 del \u00a0 primero \u00a0 dos \u00a0 navajazos \u00a0 que \u00a0 le \u00a0 causaron \u00a0la \u00a0muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A C T U A C I O N\u00a0\u00a0\u00a0 P R O C E S A L \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado Catorce de Instrucci\u00f3n Criminal \u00a0de \u00a0L\u00e9rida \u00a0inici\u00f3 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0oyendo \u00a0en \u00a0indagatoria \u00a0al sindicado \u00a0Quesa-da \u00a0D\u00edaz \u00a0y en declaraci\u00f3n a varios testigos presenciales, defini\u00e9ndole \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0con medida de asegura-miento de detenci\u00f3n preventiva \u00a0por el delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A petici\u00f3n de la defensa, se dispuso por la \u00a0funcionaria \u00a0instructora \u00a0someter \u00a0al procesado a examen m\u00e9dico-siqui\u00e1trico, a \u00a0fin \u00a0de \u00a0determinar \u00a0si \u00a0al \u00a0momento de los hechos se encontraba en capacidad de \u00a0autorregularse, \u00a0 &#8220;si \u00a0sufri\u00f3 \u00a0trastorno \u00a0mental \u00a0transitorio \u00a0determinando \u00a0si \u00a0ocasion\u00f3 \u00a0secuelas&#8221;, \u00a0y \u00a0si el examinado se encontraba en capacidad de obrar en \u00a0forma diferente a como lo hizo (f.73 del cdno. ppal.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0m\u00e9dico \u00a0siquiatra \u00a0del \u00a0Instituto \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0Legal, \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Ibagu\u00e9, despu\u00e9s de entrevistar a Luis Gerardo \u00a0Quesada \u00a0D\u00edaz, \u00a0indagar \u00a0por \u00a0sus \u00a0antecedentes \u00a0y \u00a0referirse a las pruebas del \u00a0proceso, arrib\u00f3 a la siguiente conclusi\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>&#8220;1)Para el d\u00eda de los hechos el entrevistado \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0estado \u00a0de \u00a0EMBRIAGUEZ AGUDA probablemente entre grado uno y \u00a0dos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;2)El \u00a0nivel \u00a0de intoxicaci\u00f3n unido a otros \u00a0factores \u00a0merm\u00f3 \u00a0la \u00a0capacidad para autorregularse por lo cual considero que se \u00a0encontraba en un TRASTORNO MENTAL TRANSITORIO sin secuelas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;3)La \u00a0 rapidez \u00a0 de \u00a0 los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0la \u00a0emocionalidad \u00a0probablemente \u00a0le \u00a0imped\u00edan \u00a0obrar \u00a0en forma diferente a como lo \u00a0hizo&#8221; (fs.144 a 147 ibidem). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Clausurada \u00a0la etapa investigativa, el 13 de \u00a0enero \u00a0de \u00a01992 el Juzgado Catorce de Instrucci\u00f3n Criminal radicado en L\u00e9rida, \u00a0apart\u00e1ndose \u00a0de \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0de \u00a0la \u00a0pericia \u00a0siqui\u00e1trica, calific\u00f3 el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del sumario con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en contra de Quesada Diaz por \u00a0el \u00a0 delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0simple \u00a0cometido \u00a0en \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira, \u00a0causada \u00a0por \u00a0comportamiento \u00a0grave \u00a0e \u00a0injusto de la v\u00edctima (Art\u00edculos 60 y 323 del C.P:); \u00a0enjuiciamiento \u00a0apelado por su defensor y confirmado por el Tribunal Superior de \u00a0Ibagu\u00e9, mediante providencia de fecha mayo 7 de 1992. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Habiendo fracasado la terminaci\u00f3n anticipada \u00a0del \u00a0proceso \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0del art\u00edculo 37 del C. de P.P., el Juzgado Primero \u00a0Penal \u00a0del Circuito de L\u00e9rida orden\u00f3 la libertad provisional del procesado por \u00a0la \u00a0causal \u00a0contemplada \u00a0en \u00a0el numeral 5\ufffd \u00a0del \u00a0art\u00edculo 439 del decreto 050 de 1987, ante-rior C. de P.P., \u00a0vigente \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0apli-cado\u00a0 ultraactivamente\u00a0 \u00a0por\u00a0 \u00a0 favorabilidad;\u00a0 \u00a0 llev\u00f3 \u00a0 a \u00a0 cabo \u00a0 la\u00a0 \u00a0audiencia\u00a0 \u00a0p\u00fablica\u00a0 \u00a0y\u00a0 \u00a0puso\u00a0 fin\u00a0 a la\u00a0 instancia con sentencia \u00a0de \u00a0fecha \u00a04 \u00a0de junio de 1993, mediante la cual conden\u00f3 a Luis Gerardo Quesada \u00a0D\u00edaz \u00a0a \u00a0la \u00a0pena principal de 40 meses de prisi\u00f3n, a la sanci\u00f3n accesoria de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas por un per\u00edodo igual al de la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0y \u00a0al \u00a0pago \u00a0en \u00a0concreto \u00a0de los perjuicios causados. Declar\u00f3 \u00a0adem\u00e1s \u00a0que \u00a0el \u00a0condenado \u00a0no \u00a0se \u00a0hace \u00a0acreedor \u00a0a ninguno de los subrogados \u00a0penales, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0orden\u00f3 \u00a0su captura para hacer efectiva la pena \u00a0impuesta. \u00a0Este \u00a0fallo \u00a0fue \u00a0apelado \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa \u00a0y \u00a0confirmado \u00a0el \u00a016 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01993, \u00a0sin \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0alguna, \u00a0por \u00a0el Tribunal Superior de \u00a0Ibagu\u00e9, \u00a0 \u00a0mediante \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0decision \u00a0 \u00a0que \u00a0 es \u00a0 objeto \u00a0 del \u00a0 recurso \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0DEMANDA DE CASACION \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0el \u00a0\u00e1mbito \u00a0de \u00a0la \u00a0causal primera de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0afirma que la sentencia impugnada es violatoria &#8220;cuando menos, de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a01, \u00a031, 33 y 35 a 39 del C\u00f3digo Penal&#8221; y varios del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0manifiesto, \u00a0&#8220;por haberse dejado de \u00a0estimar \u00a0en \u00a0su \u00a0valor probatorio el dictamen siqui\u00e1trico&#8221;, conforme al cual el \u00a0procesado \u00a0Quesada \u00a0D\u00edaz \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0ejecutar el hecho punible no tuvo la \u00a0capacidad \u00a0de comprender la ilicitud de su acto o de determinarse de acuerdo con \u00a0esa \u00a0comprensi\u00f3n, \u00a0por trastorno mental transitorio, sin secuelas; reproche que \u00a0el demandante condensa en los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;La \u00a0prueba \u00a0pericial \u00a0a \u00a0que \u00a0nos \u00a0hemos \u00a0referido, \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0siqui\u00e1trico, \u00a0no \u00a0fue \u00a0tenida en cuenta, existe y fue \u00a0legalmente \u00a0pedida, decretada y practicada, pero no se le asign\u00f3 valor alguno y \u00a0por \u00a0tanto no se aplic\u00f3 en favor del procesado el tratamiento de inimputable de \u00a0que \u00a0habla \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a031 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal y por tratarse de un trastorno \u00a0mental \u00a0transitorio \u00a0y sin secuelas debi\u00f3 hab\u00e9rsele aplicado al inculpado Luis \u00a0Gerardo \u00a0Quesada \u00a0D\u00edaz \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a033 \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0codificaci\u00f3n y no el \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a0323 \u00a0 \u00a0vigente \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0entonces \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0atenuaci\u00f3n \u00a0 \u00a0ya \u00a0mencionada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0por \u00a0haberse \u00a0dejado \u00a0de \u00a0estimar \u00a0en \u00a0su \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0siqui\u00e1trico \u00a0se \u00a0violaron los \u00a0art\u00edculos \u00a031 \u00a0y \u00a033 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0por no aplicaci\u00f3n de los mismos al \u00a0presente \u00a0caso, esto es, que se cometi\u00f3 en sentencia impugnada un t\u00edpico error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0ya \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0prueba, \u00a0que \u00a0pas\u00f3 \u00a0por \u00a0toda \u00a0ritualidad procesal, \u00a0necesariamente \u00a0determinaba \u00a0c\u00f3mo \u00a0se \u00a0deb\u00eda \u00a0juzgar \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0si \u00a0como \u00a0imputable \u00a0o \u00a0como \u00a0inimputable y si se le aplicaba pena o medida de seguridad o \u00a0si no se le aplicaba ninguna&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8230; &#8230; &#8230; \u00a0<\/p>\n<p>&#8220;De \u00a0contera, \u00a0la \u00a0no \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pericia \u00a0siqui\u00e1trica \u00a0en el valor que la misma ley procesal le asigna, tambi\u00e9n \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal errara al aplicar al procesado el art\u00edculo 323 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0a\u00fan \u00a0cuando \u00a0disminu\u00eddo \u00a0en \u00a0sus efectos por la aplicaci\u00f3n y \u00a0reconocimiento \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a060 y a que se predicara del procesado que hab\u00eda \u00a0procedido \u00a0con \u00a0dolo, cuando en verdad su actividad dolosa quedaba eliminada por \u00a0la \u00a0 imperiosa \u00a0 presencia \u00a0 de \u00a0 la \u00a0inimputabilidad \u00a0derivada \u00a0del \u00a0mencionado \u00a0peritazgo.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita casar la sentencia acusada dictando \u00a0la \u00a0que \u00a0deba \u00a0reemplazarla, \u00a0y \u00a0de \u00a0no \u00a0hacerlo, \u00a0se \u00a0conceda \u00a0en \u00a0favor \u00a0de su \u00a0representado el subrogado de la condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0RESPUESTA DEL MINISTERIO PUBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico representado por el \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador \u00a0Segundo \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0lo Penal, se muestra partidario de no \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida \u00a0porque \u00a0el \u00a0error de hecho manifiesto por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0es \u00a0totalmente \u00a0infundado \u00a0pues, contrariamente a lo que \u00a0piensa \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0la \u00a0pericia siqui\u00e1trica practicada al procesado Quesada \u00a0D\u00edaz, \u00a0lejos \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0ignorada \u00a0por \u00a0el sentenciador, fue evaluada por \u00a0\u00e9ste, \u00a0en \u00a0conjunto \u00a0con \u00a0las \u00a0dem\u00e1s \u00a0pruebas \u00a0del \u00a0proceso, \u00a0de acuerdo a los \u00a0dictados \u00a0de la sana critica, coligi\u00e9ndose que carec\u00eda de la aptitud requerida \u00a0para determinar un estado de inimputabilidad del sindicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0 que \u00a0al \u00a0finalizar \u00a0el \u00a0cap\u00edtulo \u00a0destinado \u00a0a \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0se introduce en la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0propia \u00a0del error de derecho por falso juicio de convicci\u00f3n, al \u00a0sostener \u00a0que \u00a0la \u00a0mencionada \u00a0experticia \u00a0no \u00a0fue apreciada &#8220;en el valor que la \u00a0misma \u00a0ley \u00a0procesal \u00a0le \u00a0asigna&#8221;, \u00a0olvidando \u00a0que \u00a0esta \u00a0clase de yerro resulta \u00a0inaceptable \u00a0respecto \u00a0a \u00a0prueba \u00a0no \u00a0tarifada \u00a0y sujeta por lo tanto a la libre \u00a0apreciaci\u00f3n del juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0 se\u00f1alando \u00a0 que \u00a0 pretensiones \u00a0subsidiarias \u00a0como \u00a0el \u00a0otorgamiento \u00a0de la condena de ejecuci\u00f3n condicional no \u00a0est\u00e1n \u00a0llamadas a prosperar en casaci\u00f3n, cuando no se encuentran fundamentadas \u00a0ni guardan relaci\u00f3n con la causal invocada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asiste raz\u00f3n a la Procuradur\u00eda Delegada al \u00a0pregonar \u00a0la \u00a0ineptitud \u00a0de \u00a0la demanda para remover el fallo impugnado, pues el \u00a0peritaje \u00a0siqui\u00e1trico \u00a0practicado \u00a0al \u00a0procesado s\u00ed fue tenido en cuenta en la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0es \u00a0contrario \u00a0a la realidad sostener que tal medio de persuasi\u00f3n \u00a0haya \u00a0sido \u00a0ignorado \u00a0y \u00a0que \u00a0por \u00a0ello \u00a0se \u00a0hubiere incurrido en error de hecho \u00a0manifiesto \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia. \u00a0Cosa \u00a0diferente es que luego de \u00a0analizado \u00a0y \u00a0confrontado con otras probanzas, el juzgador razonadamente lo haya \u00a0demeritado, \u00a0por ser opuesto a la verdad que el conjunto probatorio ha permitido \u00a0establecer. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, si el demandante arguye que la \u00a0cuestionada \u00a0experticia no fue apreciada en su valor probatorio a pesar de haber \u00a0sido \u00a0 legalmente \u00a0solicitada, \u00a0decretada \u00a0y \u00a0practicada, \u00a0debi\u00f3 \u00a0comenzar \u00a0por \u00a0precisar \u00a0qu\u00e9 \u00a0valor\u00a0 \u00a0de convicci\u00f3n le asigna la ley a dicho medio; como \u00a0tal \u00a0cosa le resulta imposible por tratarse de prueba no tarifada, sino sujeta a \u00a0la \u00a0libre \u00a0y \u00a0razonable \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0juzgador, el cargo a la sentencia se \u00a0torna intrascendente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0modo \u00a0de \u00a0razonar \u00a0evidencia \u00a0que \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0desvi\u00f3 \u00a0el \u00a0ataque \u00a0hacia \u00a0el \u00a0error de derecho por falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n, inconcebible trat\u00e1ndose de pruebas no sometidas \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a un valor espec\u00edfico. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal Superior, despu\u00e9s de examinar \u00a0en \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica los t\u00e9rminos en que aparece concebido el dictamen del perito \u00a0siquiatra, \u00a0los \u00a0que \u00a0califica \u00a0de dubitativos,\u00a0 vacilantes e incompatibles \u00a0con \u00a0las \u00a0explicaciones \u00a0vertidas \u00a0por \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0en \u00a0la \u00a0indagatoria y las \u00a0manifestaciones \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0testigos \u00a0 presenciales \u00a0 del \u00a0 hecho \u00a0 punible, \u00a0expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;La \u00a0 Sala \u00a0al \u00a0reexaminar \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0mencionado \u00a0 (fls.144 \u00a0 a \u00a0 147) \u00a0 reitera \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0no \u00a0solo \u00a0se \u00a0contrapone \u00a0ostensiblemente \u00a0a \u00a0la \u00a0realidad \u00a0procesal \u00a0sino que de su texto tampoco deviene \u00a0diamantinamente, \u00a0como \u00a0lo \u00a0se\u00f1ala la defensa, el estado de inimputabilidad que \u00a0alega, \u00a0pues, \u00a0de \u00a0un \u00a0lado, \u00a0no se puede aseverar la existencia de un trastorno \u00a0mental \u00a0transitorio sin secuelas originado por la embriaguez de tanta relevancia \u00a0como \u00a0para desembocar en esa patolog\u00eda s\u00edquica y, de otro, el se\u00f1or perito en \u00a0las \u00a0conclusiones apenas consigna una probabilidad en torno a la inimputabilidad \u00a0&#8220;&#8230;La \u00a0rapidez \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0la emocionalidad probablemente le imped\u00edan \u00a0obrar en forma diferente a como lo hizo&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recu\u00e9rdese \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 evaluaci\u00f3n \u00a0del \u00a0mencionado \u00a0dictamen \u00a0ha resultado el punto mas debatido a lo largo del proceso, \u00a0siendo \u00a0rechazado por los juzgadores de instancia como prueba determinante de un \u00a0supuesto \u00a0estado de inimputabilidad del procesado, que le hubiera significado la \u00a0imposici\u00f3n \u00a0de \u00a0medidas \u00a0de \u00a0seguridad \u00a0en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0penas. Si como afirma el \u00a0ad-quem, \u00a0la \u00a0opini\u00f3n del perito &#8220;en ning\u00fan momento \u00a0compromet\u00eda, \u00a0ligaba o ataba fatalmente al juez ni conformaba un instrumento de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0de \u00a0forzosa e irremediable aceptaci\u00f3n&#8221;, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0en \u00a0el \u00a0sistema de persuasi\u00f3n racional que nos rige la valoraci\u00f3n \u00a0del \u00a0experticio \u00a0queda \u00a0al \u00a0razonable \u00a0arbitrio \u00a0del juzgador, infi\u00e9rese que la \u00a0prueba \u00a0objeto de disentimiento, fue correctamente apreciada por el sentenciador \u00a0para \u00a0descartar \u00a0un \u00a0trastorno \u00a0mental \u00a0transitorio. \u00a0Es cierto que el sindicado \u00a0hab\u00eda \u00a0ingerido bebidas embriagantes momentos antes del episodio fatal, pero no \u00a0debe \u00a0perderse \u00a0de \u00a0vista que despu\u00e9s de retirarse del establecimiento p\u00fablico \u00a0donde \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0objeto \u00a0de provocaciones por parte del occiso, mont\u00f3 en su \u00a0motocicleta \u00a0y \u00a0al \u00a0encontrarse \u00a0de nuevo reinici\u00f3 la ri\u00f1a de que da cuenta el \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0lucidez \u00a0y \u00a0lujo de detalles con que el \u00a0procesado \u00a0Quesada \u00a0D\u00edaz relat\u00f3 las circunstancias que precedieron a la muerte \u00a0de \u00a0su \u00a0amigo \u00a0Orlando \u00a0Castro \u00a0Coronado, \u00a0quien \u00a0al decir del Tribunal Superior \u00a0&#8220;encontr\u00e1ndose \u00a0en \u00a0estado de embriaguez mas agudo e intenso que el victimario, \u00a0procedi\u00f3 \u00a0a \u00a0golpear \u00a0a \u00a0\u00e9ste \u00a0en \u00a0la cara, a halarle los vellos de la regi\u00f3n \u00a0pectoral, \u00a0a \u00a0castigarlo en la cabeza con los palos del tambor &#8220;redoblete&#8221; de la \u00a0banda \u00a0 de \u00a0 m\u00fasicos \u00a0 y, \u00a0 en \u00a0 fin, \u00a0 a \u00a0 ejecutar \u00a0actos \u00a0inconfundibles \u00a0de \u00a0provocaci\u00f3n..&#8221;, \u00a0demuestra a las claras que el estado de ebriedad en que aqu\u00e9l \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0no \u00a0le \u00a0impidi\u00f3 \u00a0comprender la ilicitud de su comportamiento ni \u00a0determinarse de acuerdo a esa comprensi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mas \u00a0a\u00fan, \u00a0trat\u00f3 \u00a0de \u00a0prestarle \u00a0ayuda al \u00a0herido \u00a0y como no fue apoyado por los circunstantes, acudi\u00f3 en motocicleta a la \u00a0Polic\u00eda \u00a0y \u00a0aunque &#8220;lleg\u00f3 mas bien borracho&#8221;, denot\u00f3 lucidez y contrici\u00f3n al \u00a0tratar \u00a0de \u00a0disminuir \u00a0los \u00a0efectos \u00a0de \u00a0su \u00a0acto: \u00a0&#8220;&#8230;lleg\u00f3 \u00a0a \u00a0pedirnos \u00a0una \u00a0colaboraci\u00f3n, \u00a0que \u00a0hab\u00eda herido a una persona y que hab\u00eda intentado llevarlo \u00a0en \u00a0la \u00a0moto \u00a0para \u00a0el \u00a0Hospital \u00a0pero \u00a0que no hab\u00eda podido solo y que nadie le \u00a0hab\u00eda \u00a0 querido \u00a0 ayudar, \u00a0entonces \u00a0por \u00a0eso \u00a0ped\u00eda \u00a0la \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0Polic\u00eda&#8230;&#8221; \u00a0(declaraci\u00f3n \u00a0del Agente Arza\u00edn L\u00f3pez Cadena, fl.96; en similar \u00a0sentido se expresa el Agente Fernando Ospina Molina, fl.94). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No siempre que el individuo act\u00faa bajo los \u00a0efectos \u00a0del \u00a0alcohol, \u00a0carece \u00a0de \u00a0conciencia y voluntad para realizar el hecho \u00a0punible, \u00a0no \u00a0sabiendo \u00a0lo \u00a0que hace o no teniendo conocimiento o determinaci\u00f3n \u00a0frente \u00a0a \u00a0la ilicitud de su comportamiento. Para establecer la inimputabilidad, \u00a0la \u00a0peritaci\u00f3n \u00a0del m\u00e9dico siquiatra es la prueba id\u00f3nea mas no la \u00fanica; si \u00a0ella \u00a0no \u00a0es \u00a0consistente \u00a0y \u00a0resulta \u00a0desvirtuada \u00a0por otros medios s\u00f3lidos de \u00a0convicci\u00f3n, razonadamente se puede concluir en contrario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No prospera la impugnaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0solicitud \u00a0postrera \u00a0del \u00a0recurrente, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0&#8220;en \u00a0caso de no casarse la \u00a0sentencia, \u00a0 se \u00a0decrete \u00a0en \u00a0favor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0la \u00a0condena \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional&#8221; \u00a0(f. \u00a056 \u00a0cdno. \u00a0orig. \u00a0Tribunal), \u00a0observa la Sala\u00a0 que no se \u00a0desarrolla \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0espec\u00edfica \u00a0sobre \u00a0el particular, ni esta solicitud \u00a0guarda \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0cargo \u00a0\u00fanico \u00a0formulado, \u00a0que \u00a0gira \u00a0en \u00a0torno a la \u00a0inimputabilidad, \u00a0 frente \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0 entrar\u00eda \u00a0 en \u00a0 inconciliable\u00a0 \u00a0contradicci\u00f3n. \u00a0Por \u00a0tal raz\u00f3n de carencia de fundamentaci\u00f3n e improcedencia, \u00a0este pedimento no puede ser atendido \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0DECISION \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de \u00a0 Justicia \u00a0en \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado\u00a0 \u00a0y \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR\u00a0 la \u00a0sentencia condenatoria objeto de impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0 PINILLA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0RICARDO CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GUILLERMO \u00a0 \u00a0DUQUE \u00a0 \u00a0RUIZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS E. MEJIA ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIDIMO \u00a0 \u00a0PAEZ \u00a0 \u00a0VELANDIA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR SAAVEDRA ROJAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JUAN \u00a0MANUEL \u00a0TORRES \u00a0FRESNEDA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE ENRIQUE VALENCIA M. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS A. GORDILLO LOMBANA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Secretario \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No. 9180 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-194","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/194","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=194"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/194\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=194"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=194"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=194"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}