{"id":19347,"date":"2023-09-11T19:46:30","date_gmt":"2023-09-11T19:46:30","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3203921-10-09\/"},"modified":"2023-09-11T19:46:30","modified_gmt":"2023-09-11T19:46:30","slug":"3203921-10-09","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3203921-10-09\/","title":{"rendered":"32039(21-10-09)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 32039 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JAVIER \u00a0ZAPATA \u00a0ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Aprobado Acta # 331 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D.C., octubre veintiuno (21) de dos \u00a0mil nueve (2009). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Sala si admite o no la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0NICOL\u00c1S \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CRUZ \u00a0PICAL\u00daA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>1.\u00a0 Varios ex \u00a0empleados \u00a0 de \u00a0 la \u00a0empresa \u00a0Puertos \u00a0de \u00a0Colombia \u00a0otorgaron \u00a0poder \u00a0al \u00a0antes \u00a0mencionado, \u00a0abogado de profesi\u00f3n, para en su representaci\u00f3n instaurar acci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela \u00a0contra esa entidad con la pretensi\u00f3n de conseguir el reconocimiento \u00a0de \u00a0unos \u00a0reajustes \u00a0en \u00a0sus \u00a0pensiones. \u00a0El \u00a0profesional \u00a0present\u00f3 \u00a0la demanda \u00a0respectiva \u00a0el \u00a015 \u00a0de \u00a0julio de 1996 ante la oficina de reparto de los Juzgados \u00a0Penales \u00a0Municipales \u00a0de \u00a0Cartagena, \u00a0correspondi\u00e9ndole el caso al noveno. Este \u00a0despacho \u00a0judicial, tras el tr\u00e1mite de rigor, tutel\u00f3 los derechos de petici\u00f3n \u00a0e \u00a0igualdad \u00a0de \u00a0los actores, imponi\u00e9ndole a la parte demandada el pago a favor \u00a0de \u00a0\u00e9stos \u00a0de \u00a0un \u00a0poco \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a02.354 millones de pesos, la cual obedeci\u00f3 a \u00a0trav\u00e9s de la resoluci\u00f3n 1962 del 27 de septiembre de 1996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Corte Constitucional revoc\u00f3 la decisi\u00f3n \u00a0mediante \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0T \u00a0575 \u00a0del \u00a010 de noviembre de 1997 y, considerando la \u00a0eventualidad \u00a0de \u00a0haberse presentado una gigantesca defraudaci\u00f3n del patrimonio \u00a0p\u00fablico, \u00a0dispuso \u00a0expedir \u00a0copias \u00a0con \u00a0destino a la Fiscal\u00eda para investigar \u00a0penalmente \u00a0a \u00a0los \u00a0solicitantes \u00a0y \u00a0a \u00a0quienes \u00a0intervinieron \u00a0en \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0respectivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0las \u00a0conductas \u00a0investigadas \u00a0en \u00a0este \u00a0voluminoso \u00a0expediente, \u00a0hizo \u00a0parte \u00a0la \u00a0posible \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0la cual habr\u00eda \u00a0incurrido \u00a0el \u00a0abogado \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CRUZ \u00a0PICAL\u00daA \u00a0al allegar un poder falso con la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0libelo, supuestamente otorgado por Roque Torres Villalba, el \u00a0cual \u00a0s\u00f3lo \u00a0a los cuatro a\u00f1os de ejecutada la orden de la tutela se enter\u00f3 de \u00a0la \u00a0 determinaci\u00f3n \u00a0 a \u00a0 su \u00a0 favor \u00a0 \u2013por \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 cual \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0 orden\u00f3 \u00a0 \u00a0pagarle \u00a0 \u00a0$15\u2019510.419,47\u2014 \u00a0 y \u00a0 acudi\u00f3 \u00a0a \u00a0pedirle \u00a0el \u00a0dinero \u00a0correspondiente a la persona que sin \u00e9l saber lo hab\u00eda apoderado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Al proceso, que \u00a0se \u00a0inici\u00f3 \u00a0el \u00a030 \u00a0de junio de 1998, fueron vinculados los destinatarios de la \u00a0noticia \u00a0criminal, a quienes se les calific\u00f3 el m\u00e9rito sumarial el 23 de enero \u00a0de \u00a02003. \u00a0Resultaron \u00a0acusados \u00a0por el cargo de estafa agravada 77 procesados y \u00a0NICOL\u00c1S \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CRUZ \u00a0PICAL\u00daA por la misma conducta, en concurso con falsedad \u00a0material \u00a0de \u00a0particular \u00a0en \u00a0documento p\u00fablico agravada por el uso. A favor de \u00a0Roque Jos\u00e9 Torres Silva se precluy\u00f3 la instrucci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En segunda instancia, mediante prove\u00eddo del \u00a031 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a02005, \u00a0se \u00a0confirm\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad \u00a0ese pronunciamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Luego, debido a \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0dos sindicados, se decret\u00f3 la extinci\u00f3n de la acci\u00f3n penal y, \u00a0ya \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio, \u00a0cuyo \u00a0tr\u00e1mite \u00a0le \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0al Juzgado 1\u00ba Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Descongesti\u00f3n \u00a0FONCOLPUERTOS \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, se decret\u00f3 la nulidad \u00a0parcial \u00a0de \u00a0lo \u00a0actuado \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los 8 acusados vinculados mediante \u00a0declaraci\u00f3n de persona ausente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. As\u00ed las cosas, \u00a0el \u00a0despacho judicial mencionado dict\u00f3 sentencia el 25 de mayo de 2007 a los 67 \u00a0procesados \u00a0restantes \u00a0y a NICOL\u00c1S DE LA CRUZ PICAL\u00daA. Conden\u00f3 a los primeros \u00a0a \u00a020 \u00a0meses de prisi\u00f3n y multa de $130.000.oo cada uno por estafa agravada; al \u00a0\u00faltimo \u00a0le \u00a0impuso 36 meses de prisi\u00f3n por estafa agravada y falsedad material \u00a0de \u00a0particular \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico agravada por el uso. Por igual lapso los \u00a0sancion\u00f3 \u00a0a \u00a0inhabilitaci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas, y les concedi\u00f3 \u00a0la condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0 El \u00a010 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de 2008 la Sala de Descongesti\u00f3n FONCOLPUERTOS del Tribunal Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, estimando que el delito a imputarse era peculado por apropiaci\u00f3n y \u00a0no \u00a0estafa, \u00a0declar\u00f3 la nulidad de lo actuado desde la intervenci\u00f3n del Fiscal \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia p\u00fablica para remediar esa equivocaci\u00f3n y decret\u00f3 la ruptura \u00a0de \u00a0la unidad procesal para seguir en proceso separado al del atentado contra la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0p\u00fablica, \u00a0el correspondiente al delito de falsedad atribuido a \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CRUZ PICAL\u00daA.\u00a0 El 16 de enero de 2009, por tanto, en relaci\u00f3n con \u00a0\u00e9l \u00a0la \u00a0corporaci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0estudi\u00f3 \u00a0el \u00a0recurso de apelaci\u00f3n interpuesto \u00a0contra \u00a0la \u00a0parte pertinente del fallo de primera instancia y, aparte de ajustar \u00a0la \u00a0pena \u00a0a \u00a032 \u00a0meses \u00a0de prisi\u00f3n como producto de la anulaci\u00f3n antedicha, lo \u00a0confirm\u00f3 en su integridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En contra de ese pronunciamiento el defensor \u00a0interpuso el recurso extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Consta \u00a0de tres cargos: dos de nulidad y uno de violaci\u00f3n indirecta \u00a0de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01. \u00a0Se \u00a0transgredi\u00f3 el debido proceso por \u00a0dictarse la sentencia despu\u00e9s de prescribir la acci\u00f3n penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0cuando \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, en efecto, \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0cumplido \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0previsto \u00a0en el art\u00edculo 83 del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0respecto de la verdadera conducta que tipificaban los hechos imputados al \u00a0procesado, \u00a0 err\u00f3neamente \u00a0adecuados \u00a0a \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0de \u00a0particular \u00a0en \u00a0documento p\u00fablico agravada por el uso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0La \u00a0prueba \u00a0grafol\u00f3gica practicada al \u00a0documento \u00a0falso acredit\u00f3 que el procesado no fue el autor de la firma de Roque \u00a0Torres, \u00a0decayendo \u00a0as\u00ed \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0hecha \u00a0en la acusaci\u00f3n, inclusive la \u00a0agravante del uso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0haberse \u00a0allegado \u00a0en \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0esa \u00a0evidencia, \u00a0en \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0 la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0\u201chubiera \u00a0tenido \u00a0que \u00a0reconocer \u00a0que \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0para el delito de uso del documento p\u00fablico \u00a0estaba \u00a0prescrita, \u00a0que \u00a0era \u00a0el \u00a0tipo penal en el que necesariamente ten\u00eda que \u00a0subsumir \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0investigada \u00a0si \u00a0adem\u00e1s demostraba el elemento \u00a0culpabilidad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ahora \u00a0bien: \u00a0en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0cumplir el Fiscal con su obligaci\u00f3n de \u00a0retirar \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio \u00a0el \u00a0cargo \u00a0ante \u00a0el advenimiento del dictamen pericial, \u00a0seg\u00fan \u00a0se \u00a0lo \u00a0impon\u00eda \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0142-11 \u00a0de la Ley 600 de 2000, decidi\u00f3 \u00a0inventarse \u00a0que \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CRUZ \u00a0PICAL\u00daA actu\u00f3 como determinador de la falsedad, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0no correspondi\u00f3 a una hip\u00f3tesis de la investigaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0se \u00a0demostr\u00f3 \u00a0y \u00a0no \u00a0la \u00a0introdujo en desarrollo del art\u00edculo 404 ib\u00eddem, \u00a0dejando \u00a0 al \u00a0sindicado \u00a0sin \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0presentar \u00a0prueba \u00a0en \u00a0contrario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. La acci\u00f3n penal \u00a0prescribe \u00a0para \u00a0la conducta objetivamente acreditada en el proceso y no para la \u00a0imaginada \u00a0por \u00a0el \u00a0ente \u00a0instructor. \u00a0Aqu\u00ed \u00a0los \u00a0juzgadores, \u00a0sin \u00a0embargo, no \u00a0impidieron \u00a0el \u00a0dislate \u00a0sino lo secundaron, con violaci\u00f3n de los art\u00edculos 7, \u00a0232, \u00a0234 \u00a0y \u00a0238 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, pues no aparece en el \u00a0voluminoso \u00a0expediente \u00a0evidencia indicativa de que NICOL\u00c1S DE LA CRUZ PICAL\u00daA \u00a0determin\u00f3 \u00a0 a \u00a0 alguien \u00a0 a \u00a0 estampar \u00a0 la \u00a0firma \u00a0de \u00a0Roque \u00a0Torres. \u00a0Si \u00a0no, \u00a0\u201c\u00bfqui\u00e9n \u00a0 \u00a0 fue \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0sirvi\u00f3 \u00a0 \u00a0de \u00a0instrumento?\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En dichas circunstancias, al no contarse con \u00a0evidencia \u00a0para asegurar esa forma de participaci\u00f3n, los hechos se encuadran en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0222 \u00a0del C\u00f3digo Penal de 1980 (uso de documento p\u00fablico falso), \u00a0conducta \u00a0prescrita \u00a0el \u00a031 \u00a0de mayo de 2005, d\u00eda en el cual qued\u00f3 en firme la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0cuando \u00a0ya \u00a0se hab\u00eda superado el lapso de 8 a\u00f1os \u00a0fijado como pena de prisi\u00f3n m\u00e1xima para la ilicitud. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0petici\u00f3n \u00a0del \u00a0casacionista es, en fin, \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y decretar la nulidad de la actuaci\u00f3n desde el \u00a0auto de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo. \u00a0<\/p>\n<p>La providencia emitida por el Tribunal el 10 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a02008, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de la cual anul\u00f3 parcialmente lo actuado a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0del \u00a0Fiscal en la audiencia p\u00fablica para cambiar \u00a0\u2013en \u00a0 desarrollo \u00a0 del \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a0 404 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0C\u00f3digo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Procedimiento \u00a0 \u00a0Penal\u2014 \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n jur\u00eddica de estafa a \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n, desconoci\u00f3 el principio procesal de preclusividad. \u00a0Simplemente \u00a0porque \u00a0ya \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0realizado \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0de \u00a0juzgamiento y \u00a0rebasado, \u00a0por \u00a0ende, \u00a0la \u00a0oportunidad \u00a0del \u00a0Fiscal para introducir cambios a la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0procesal \u00a0mencionada, o del Juez para \u00a0sugerirlos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0carec\u00eda \u00a0de \u00a0fundamento \u00a0normativo \u00a0pues \u00a0dentro de las causales legales para el efecto no se \u00a0consagra \u00a0la \u00a0invalidaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo de primera instancia cuando la Fiscal\u00eda \u00a0omite \u00a0 solicitar \u00a0la \u00a0variaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0provisional \u00a0establecida en la resoluci\u00f3n acusatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0torna \u00a0\u201cm\u00e1s \u00a0inadmisible \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n\u201d objetada, \u00a0de \u00a0cara al principio de seguridad jur\u00eddica, el cual le brinda a los ciudadanos \u00a0la \u00a0certeza \u00a0de \u00a0estar \u00a0sometidos \u00a0\u00fanicamente \u00a0a \u00a0la \u00a0ley,\u00a0 \u00a0aplicada \u00a0sin \u00a0\u201csubterfugios\u201d \u00a0y con la \u00a0oportunidad de ejercicio del derecho a la contradicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0respaldo \u00a0de \u00a0su postura el casacionista \u00a0trae \u00a0a \u00a0colaci\u00f3n \u00a0la \u00a0sentencia de la Sala del 20 de marzo de 20031, \u00a0 la \u00a0cual \u00a0transcribe \u00a0casi \u00a0en \u00a0su totalidad. Agreg\u00f3, en cuanto el precedente analiz\u00f3 un \u00a0caso \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0el \u00a0juez \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0omiti\u00f3 dictar sentencia e \u00a0invalid\u00f3 \u00a0lo \u00a0actuado desde la audiencia p\u00fablica con el objeto de imponerle al \u00a0Fiscal \u00a0introducir \u00a0cierta modificaci\u00f3n a la acusaci\u00f3n, que si el a \u00a0quo no pod\u00eda adoptar una determinaci\u00f3n \u00a0como \u00a0esa, \u00a0menos \u00a0el \u00a0ad quem \u00a0pues \u00a0no \u00a0cuenta con la facultad legal de obligar a la Fiscal\u00eda y al Juez de la \u00a0causa \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 \u00a0asumir \u00a0 \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0 posici\u00f3n \u00a0 \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 \u00a0 \u201cdesacertada\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0sentencia impugnada, pues, se produjo en \u00a0un \u00a0juicio \u00a0viciado de nulidad al ser desconocidos en el tr\u00e1mite los principios \u00a0de \u00a0 preclusividad, \u00a0imparcialidad, \u00a0lealtad \u00a0y \u00a0defensa. \u00a0Corresponde \u00a0entonces \u00a0casarla \u00a0para, \u00a0como \u00a0consecuencia, \u00a0ordenarle \u00a0al Tribunal Superior proferir el \u00a0fallo \u00a0de segunda instancia que en derecho corresponda por los delitos de estafa \u00a0agravada \u00a0 y \u00a0 falsedad \u00a0 material \u00a0 en \u00a0 documento \u00a0p\u00fablico \u00a0agravada \u00a0por \u00a0el \u00a0uso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>1. A causa de error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso juicio de existencia el juzgador viol\u00f3 indirectamente los \u00a0art\u00edculos \u00a029 \u00a0y 30 de la Ley 599 de 2000, y 220 y 222 del Decreto 100 de 1980. \u00a0Indebidamente \u00a0se \u00a0fundament\u00f3 \u00a0en \u00a0los \u00a0\u00faltimos \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0dej\u00e1ndose de \u00a0aplicar los preceptos 6, 9 y 32-11 del c\u00f3digo inicialmente citado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dio por demostrado el juzgador, sin estarlo, \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0\u201cdetermin\u00f3 a otro a estampar la \u00a0firma \u00a0que \u00a0aparece \u00a0como la del se\u00f1or Roque Torres\u201d \u00a0en \u00a0el documento sobre el cual recay\u00f3 el atentado contra la fe p\u00fablica. Por el \u00a0contrario: \u00a0est\u00e1ndolo, \u00a0no \u00a0estim\u00f3 \u00a0probado \u00a0que \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CRUZ PICAL\u00daA jam\u00e1s \u00a0instig\u00f3 \u00a0esa \u00a0conducta \u00a0y \u00a0utiliz\u00f3 \u00a0el \u00a0poder \u00a0convencido \u00a0de \u00a0su \u00a0genuinidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0No se vali\u00f3 el \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0232 \u00a0y \u00a0238 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de \u00a02000, \u00a0normas \u00a0medio \u00a0vulneradas. \u00a0Supli\u00f3 \u00a0la corporaci\u00f3n judicial la falta de \u00a0prueba \u00a0para \u00a0condenar \u00a0con \u00a0la \u00a0invocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una jurisprudencia de la Corte \u00a0referida \u00a0a la autor\u00eda y a la determinaci\u00f3n, soslayando apreciar los medios de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0en \u00a0conjunto \u00a0y \u00a0conforme \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la sana cr\u00edtica, con \u00a0exposici\u00f3n \u00a0razonada \u00a0del \u00a0m\u00e9rito \u00a0asignado \u00a0a cada uno de los utilizados para \u00a0fundar la condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El \u00a0dictamen \u00a0grafol\u00f3gico \u00a0obrante \u00a0a folio 115 del cuaderno 19 del expediente, a trav\u00e9s del \u00a0cual \u00a0se \u00a0acredita \u00a0que \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0no fue autor de la falsedad material, se \u00a0ignor\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0impugnada. \u00a0Concluyeron los peritos: \u201cLa \u00a0muestra \u00a0manuscritural \u00a0no es unipersonal o no se identifica con \u00a0la \u00a0firma cuestionada que como de Roque Torres se encuentra plasmada en el poder \u00a0dubitado\u201d. \u00a0Ante \u00a0esa \u00a0circunstancia \u00a0el Tribunal no \u00a0contaba \u00a0con \u00a0\u201cla \u00a0plena \u00a0prueba \u00a0que condujera a la \u00a0certeza \u00a0de la conducta punible y a la responsabilidad del procesado\u201d. \u00a0Pese a ello, debiendo absolverlo, lo conden\u00f3, acogi\u00e9ndose en \u00a0las dos instancias la inventiva del Fiscal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Adicionalmente, \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0omiti\u00f3 \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0documentos \u00a0incorporados en el \u00a0cuaderno \u00a014 \u00a0de la actuaci\u00f3n, a continuaci\u00f3n de la indagatoria del procesado. \u00a0Simplemente \u00a0los relaciona, destacando especialmente el poder otorgado por Roque \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Torres \u00a0Villalba \u00a0al \u00a0abogado \u00a0Cosme Guerrero, en el cual lo faculta para \u00a0reclamar \u00a0la \u00a0suma \u00a0reconocida \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a01962 \u00a0del 27 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01996, \u00a0expedida \u00a0por \u00a0el \u00a0Fondo \u00a0de \u00a0Pasivo Social de la Empresa \u00a0Puertos \u00a0de \u00a0Colombia. All\u00ed refiere haberle concedido poder al abogado NICOL\u00c1S \u00a0DE \u00a0LA CRUZ PICAL\u00daA para pedir la reliquidaci\u00f3n de sus prestaciones sociales y \u00a0cobrar \u00a0salarios \u00a0moratorios \u00a0\u201cconforme \u00a0al fallo de \u00a0tutela \u00a0proferido \u00a0el \u00a023 de julio de 1996 por el Juzgado 9\u00ba Penal Municipal de \u00a0Cartagena\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello indica que Torres Villalba sab\u00eda de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela \u00a0y present\u00f3 personalmente el mandato ante la secretar\u00eda de \u00a0ese \u00a0despacho \u00a0judicial, \u00a0como se hizo constar en el instrumento. La prueba, sin \u00a0embargo, \u00a0no \u00a0mereci\u00f3 \u201cla m\u00e1s m\u00ednima expresi\u00f3n en \u00a0el fallo de segunda instancia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026si el ad quem \u00a0hubiera \u00a0 apreciado \u00a0 esta \u00a0 prueba \u00a0 \u2013agreg\u00f3 \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0censor\u2014 \u00a0jam\u00e1s \u00a0hubiera \u00a0llegado \u00a0a \u00a0la conclusi\u00f3n de que el doctor DE LA \u00a0CRUZ \u00a0fue \u00a0el \u00a0autor o determin\u00f3 a otro a hacer la firma de Torres, pues seg\u00fan \u00a0las \u00a0normas \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica, esta prueba, creada por el propio Torres y su \u00a0abogado \u00a0de \u00a0confianza \u00a0dirigida \u00a0al \u00a0doctor \u00a0DE LA CRUZ, nos muestra que Torres \u00a0minti\u00f3 \u00a0ante \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0y \u00a0se \u00a0benefici\u00f3 \u00a0del \u00a0pago de los dineros que le \u00a0reclam\u00f3 \u00a0y entreg\u00f3 el doctor DE LA CRUZ. Ir\u00eda contra toda l\u00f3gica deducir que \u00a0el \u00a0doctor \u00a0DE LA CRUZ, actu\u00f3 dolosamente cuando us\u00f3 el poder que present\u00f3 al \u00a0presentar \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0tutela \u00a0cuando el propio Torres est\u00e1 admitiendo que \u00a0otorg\u00f3 \u00a0el poder para que el doctor le cobrara los dineros que orden\u00f3 pagar el \u00a0Juez de tutela\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0desatendieron \u00a0el \u00a0escrito por \u00a0intermedio \u00a0del \u00a0cual Torres Villalba autoriz\u00f3 al sindicado para el agotamiento \u00a0de \u00a0 la \u00a0 v\u00eda \u00a0 gubernativa, \u00a0 la \u00a0 declaraci\u00f3n \u00a0 extrajuicio \u00a0\u201cen \u00a0la \u00a0que \u00a0consta \u00a0que \u00a0Roque \u00a0Torres \u00a0estaba otorgando poder para \u00a0reclamar \u00a0los \u00a0uniformes \u00a0y \u00a0que \u00a0esta \u00a0acreencia \u00a0no \u00a0se \u00a0la hab\u00edan pagado, ni \u00a0otorgado \u00a0poder \u00a0a otro abogado para que las cobrara\u201d \u00a0y \u00a0la \u00a0orden \u00a0dada \u00a0por \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CRUZ \u00a0al \u00a0Banco \u00a0del \u00a0Comercio \u00a0\u201cpara \u00a0que \u00a0le consignaran a Roque Torres los dineros que le pagaron, \u00a0en \u00a0la \u00a0misma \u00a0fecha \u00a0en \u00a0la \u00a0cual se le pag\u00f3 a todos, prueba que de haber sido \u00a0valorada \u00a0en el proceso en especial por el ad quem no le hubiera podido permitir \u00a0aseverar \u00a0en la parte motiva de la sentencia impugnada que el retardo con el que \u00a0Roque \u00a0Torres, recibi\u00f3 el dinero era un indicio que el abogado ide\u00f3 apropiarse \u00a0de \u00a0los dineros, prueba que no es mencionada en ninguna parte en la sentencia de \u00a0segunda \u00a0instancia, luego no es objeto de apreciaci\u00f3n, lo que le impidi\u00f3 al ad \u00a0quem \u00a0llegar \u00a0a \u00a0la certeza de que el doctor DE LA CRUZ, al usar el poder que le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0ROQUE \u00a0TORRES, \u00a0actu\u00f3 l\u00edcitamente, y con ausencia de dolo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0 De \u00a0 no \u00a0haberse incurrido en el error \u00a0denunciado \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0absolutoria. \u00a0Tal \u00a0es \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0pretendida \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0la \u00a0cual \u00a0le \u00a0solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0tras \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n de prosperidad de la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>I. Cuesti\u00f3n inicial. \u00a0<\/p>\n<p>El procesado, abogado de profesi\u00f3n, dentro \u00a0del \u00a0mismo \u00a0t\u00e9rmino \u00a0con el cual contaba su apoderado para presentar el libelo, \u00a0alleg\u00f3 \u00a0su \u00a0propia \u00a0demanda, \u00a0integrada \u00a0por \u00a0tres \u00a0cargos, los dos primeros de \u00a0nulidad \u00a0y \u00a0el \u00a0final \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial por falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia. \u00a0M\u00e1s \u00a0all\u00e1 \u00a0de corresponder el primero y el \u00faltimo al \u00a0segundo \u00a0y \u00a0tercero \u00a0del \u00a0libelo \u00a0allegado \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0y de la completa \u00a0improcedencia \u00a0del \u00a0otro, \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0aduce \u00a0que \u00a0en \u00a0virtud del principio de \u00a0igualdad \u00a0 deb\u00eda \u00a0 correr \u00a0 con \u00a0la \u00a0misma \u00a0suerte \u00a0de \u00a0Roque \u00a0Torres \u00a0Villalba \u00a0\u2013favorecido con preclusi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n\u2014, \u00a0se \u00a0est\u00e1 \u00a0ante \u00a0una \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0de demandas paralelas, frente a la cual la Sala ha \u00a0sido \u00a0clara \u00a0en \u00a0establecer \u00a0el \u00a0siguiente \u00a0criterio \u00a0jurisprudencial, \u00a0que \u00a0por \u00a0supuesto hoy se reitera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0hecho de que tanto el procesado y su \u00a0defensor \u00a0formulen cada uno una demanda, suscita un pronunciamiento previo de la \u00a0Sala \u00a0a \u00a0fin \u00a0de \u00a0determinar \u00a0si \u00a0es \u00a0el \u00a0caso, \u00a0de \u00a0admitirlas \u00a0o restringir el \u00a0pronunciamiento respecto de una de ellas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Sobre \u00a0 el \u00a0particular, \u00a0conviene \u00a0tener \u00a0presente \u00a0que \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0recurso de casaci\u00f3n est\u00e1 reservada a un \u00a0abogado \u00a0titulado. \u00a0Como \u00a0el \u00a0sentenciado \u00a0ostenta \u00a0esa \u00a0calidad, \u00a0tendr\u00eda \u00a0que \u00a0admit\u00edrsele \u00a0legalmente \u00a0autorizado, \u00a0para \u00a0cumplir directa y personalmente con \u00a0esa \u00a0gesti\u00f3n, \u00a0seg\u00fan \u00a0deviene \u00a0del \u00a0articulo \u00a0222 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Sin embargo, es de entender que lo anterior \u00a0s\u00f3lo \u00a0es \u00a0posible \u00a0en \u00a0la \u00a0medida en que la actuaci\u00f3n directa excluya la de un \u00a0profesional \u00a0encargado \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa. \u00a0En \u00a0el \u00a0presente caso, el procesado le \u00a0confi\u00f3 \u00a0su \u00a0asistencia \u00a0a \u00a0un \u00a0abogado \u00a0titulado, \u00a0quien \u00a0viene \u00a0ejerciendo ese \u00a0mandato, \u00a0y \u00a0como \u00a0tal \u00a0presenta su demanda, lo que implica que el procesado, en \u00a0tanto \u00a0no \u00a0revoque \u00a0ese \u00a0poder, respete en su integridad su propia decisi\u00f3n, lo \u00a0que \u00a0hace parte de las pautas procesales, pues para este evento el art\u00edculo 137 \u00a0del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0 Procedimiento \u00a0 Penal \u00a0 advierte \u00a0que \u00a0cuando \u00a0\u2018Cuando \u00a0 \u00a0 \u00a0existan \u00a0 \u00a0 peticiones \u00a0contradictorias \u00a0 entre \u00a0 el \u00a0 sindicado \u00a0y \u00a0su \u00a0defensor, \u00a0prevalecer\u00e1n \u00a0estas \u00a0\u00faltimas\u2019. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Por \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0la t\u00e9cnica del recurso \u00a0impide \u00a0la \u00a0viabilidad \u00a0de \u00a0varias \u00a0demandas \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0un mismo sujeto \u00a0procesal \u00a0(procesado y defensor), en la medida en que la elaboraci\u00f3n del libelo \u00a0est\u00e1 \u00a0sometida \u00a0a una estructura formal y l\u00f3gica impuesta por el art\u00edculo 225 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, que tampoco puede desbordar la Sala. A\u00fan \u00a0m\u00e1s, \u00a0la \u00a0diversidad \u00a0de demandas presentada por una misma parte, quebrantar\u00eda \u00a0el \u00a0esquema t\u00e9cnico de la casaci\u00f3n, obstaculizando la comprensi\u00f3n centrada de \u00a0las \u00a0aspiraciones \u00a0del \u00a0impugnante \u00a0e \u00a0interfiriendo en la adopci\u00f3n de un fallo \u00a0coherente, \u00a0como \u00a0as\u00ed se infiere del art\u00edculo 225 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal \u00a0 que \u00a0 al \u00a0vedar \u00a0en \u00a0principio \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0cargos \u00a0entre \u00a0s\u00ed \u00a0excluyentes, \u00a0s\u00f3lo \u00a0llega a admitirlos en el texto de una misma demanda pero de \u00a0manera \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0subsidiaria2\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>II. \u00a0 \u00a0 Sobre \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0demanda \u00a0 \u00a0del \u00a0defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0enseguida se ver\u00e1, no hay lugar a su \u00a0admisi\u00f3n \u00a0porque \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0reproches \u00a0en \u00a0ella contenidos satisface la \u00a0exigencia \u00a0contenida en el art\u00edculo 212-3 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de \u00a02000, por el cual se rige el presente caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo de nulidad. \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Acert\u00f3 \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0de casaci\u00f3n seleccionada y dej\u00f3 claro, sin decirlo \u00a0expresamente, \u00a0que \u00a0la irregularidad atribuida al juzgador es haber errado en la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta, debi\u00e9ndose, por tanto, invalidar la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 acusatoria \u00a0 y \u00a0declarar \u00a0extinta \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0del \u00a0delito \u00a0correctamente tipificado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cierto que no en todos los casos ese yerro \u00a0pasa \u00a0por la anulaci\u00f3n de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. Sucede cuando la Corte, \u00a0comprobada \u00a0la \u00a0falta, \u00a0puede \u00a0dictar \u00a0fallo \u00a0de \u00a0reemplazo \u00a0sin \u00a0transgredir el \u00a0principio \u00a0de congruencia. El presente asunto podr\u00eda ser un ejemplo de ello: al \u00a0procesado \u00a0se \u00a0le \u00a0imput\u00f3 \u00a0la \u00a0conducta \u00a0de \u00a0falsedad material de particular en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0agravada por el uso y, seg\u00fan el casacionista, lo apropiado \u00a0era \u00a0atribuirle \u00a0uso \u00a0de \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0falso. \u00a0Si la segunda ilicitud se \u00a0regula \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0mismos \u00a0t\u00edtulo \u00a0y \u00a0cap\u00edtulo \u00a0del C\u00f3digo Penal que la \u00a0primera \u00a0y \u00a0si \u00a0\u00e9sta \u00a0la abarca al contenerla dentro de sus elementos, estar\u00eda \u00a0facultado \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0llegada \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n, a reconocer el \u00a0error, \u00a0casar \u00a0parcialmente el fallo y condenar al procesado por la utilizaci\u00f3n \u00a0del documento falsificado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, \u00a0 no \u00a0obstante, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0pretendida est\u00e1 asociada la hip\u00f3tesis de prescripci\u00f3n, de contar \u00a0con \u00a0raz\u00f3n \u00a0la \u00a0defensa en uno y otro aspecto, la soluci\u00f3n ser\u00eda la planteada \u00a0en \u00a0el \u00a0cargo. \u00a0Es \u00a0decir, \u00a0anular la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n porque cuando se \u00a0dict\u00f3, \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0para \u00a0el ejercicio del derecho de acci\u00f3n penal por parte \u00a0del \u00a0 Estado \u00a0 respecto \u00a0 del \u00a0 delito \u00a0 acertadamente \u00a0 tipificado \u00a0 se \u00a0hab\u00eda \u00a0superado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Dichos logros en \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0censura \u00a0son, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0insuficientes \u00a0para con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0misma \u00a0aceptar \u00a0la demanda. Deb\u00eda el casacionista, adem\u00e1s, \u00a0acreditar la equivocaci\u00f3n judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Era \u00a0necesario, para el efecto, acudir a la \u00a0l\u00f3gica \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera de casaci\u00f3n pues forzosamente la irregularidad \u00a0deriva \u00a0siempre \u00a0de \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0o \u00a0indirecta de la ley \u00a0sustancial. \u00a0De \u00a0la \u00a0inicial, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador declara probados unos hechos \u00a0correspondientes \u00a0a \u00a0un \u00a0punible \u00a0y \u00a0atribuye \u00a0otro; \u00a0de \u00a0la \u00a0segunda, cuando la \u00a0indebida \u00a0adecuaci\u00f3n legal del comportamiento es el resultado de defectos en la \u00a0apreciaci\u00f3n de los medios de convicci\u00f3n, de hecho o de derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0la \u00a0enunciaci\u00f3n \u00a0del ataque, por tanto, \u00a0deb\u00eda \u00a0seguir el se\u00f1alamiento inequ\u00edvoco por parte del actor atinente a si la \u00a0irregularidad \u00a0denunciada \u00a0obedeci\u00f3 \u00a0a \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0naturaleza \u00a0jur\u00eddica \u00a0o \u00a0probatoria, con la fundamentaci\u00f3n pertinente en cada caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Le \u00a0correspond\u00eda \u00a0demostrar, \u00a0de cara a la \u00a0selecci\u00f3n \u00a0de violaci\u00f3n directa, una de las tres posibilidades siguientes: que \u00a0la \u00a0norma \u00a0seleccionada es la correcta pero se le interpret\u00f3 err\u00f3neamente; que \u00a0se \u00a0aplic\u00f3 \u00a0indebidamente \u00a0pues \u00a0no era la indicada para resolver el asunto; y, \u00a0corolario \u00a0de \u00a0la anterior, que se excluy\u00f3 la llamada a definirlo, limit\u00e1ndose \u00a0el \u00a0debate \u00a0a \u00a0puro \u00a0derecho, \u00a0en \u00a0cuanto en la din\u00e1mica propia de la causal el \u00a0libelista \u00a0parte \u00a0de \u00a0conceder \u00a0que \u00a0el problema jur\u00eddico ha sido correctamente \u00a0identificado \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia y que a los hechos relevantes all\u00ed determinados \u00a0se lleg\u00f3 a trav\u00e9s de una adecuada estimaci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n indirecta, de ser \u00a0ella \u00a0la \u00a0v\u00eda escogida para probar el atentado contra el debido proceso, ten\u00eda \u00a0la \u00a0carga \u00a0de \u00a0precisar, \u00a0en \u00a0primer \u00a0lugar, \u00a0si \u00a0el \u00a0error \u00a0en \u00a0la apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0 cometido \u00a0 fue \u00a0 de \u00a0hecho \u00a0o \u00a0de \u00a0derecho \u00a0y, \u00a0en \u00a0segundo \u00a0lugar, \u00a0identificarlo y desarrollarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Aqu\u00ed, siendo \u00a0evidente \u00a0que \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0pretendida \u00a0por el impugnante est\u00e1 asociada a la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0no hizo alusi\u00f3n a error alguno de hecho o de derecho \u00a0y \u00a0del \u00a0contenido del reproche tampoco se deduce ninguno. Se limit\u00f3 simplemente \u00a0a \u00a0negar \u00a0la \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0autor \u00a0de \u00a0su representado, en concordancia con el \u00a0resultado \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0grafol\u00f3gica \u00a0e \u00a0igual \u00a0a \u00a0como \u00a0se \u00a0concluy\u00f3 \u00a0en la \u00a0sentencia, \u00a0en \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0le consider\u00f3 determinador de la adulteraci\u00f3n. En \u00a0segundo \u00a0lugar, \u00a0a \u00a0rechazar \u00a0la \u00a0atribuci\u00f3n \u00a0de tal t\u00edtulo de participaci\u00f3n, \u00a0\u00fanicamente \u00a0 \u00a0apoyado \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 afirmaci\u00f3n \u00a0 muy \u00a0 personal \u00a0 \u2013desprovista \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0comprobaci\u00f3n\u2014, relativa a \u00a0que no se contaba con evidencias para sustentar esa conclusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Una \u00a0falencia \u00a0adicional \u00a0del \u00a0reproche \u00a0es \u00a0haber \u00a0planteado el defensor, con violaci\u00f3n de la \u00a0regla \u00a0de \u00a0no contradicci\u00f3n propia del recurso extraordinario de casaci\u00f3n, una \u00a0supuesta \u00a0lesi\u00f3n \u00a0al \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0resultante \u00a0de \u00a0no mutar en la audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0en \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0art\u00edculo 404 de la Ley 600 de 2000, la autor\u00eda \u00a0por \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n. \u00a0Aparte \u00a0del \u00a0deber \u00a0l\u00f3gico \u00a0incumplido de formular la \u00a0objeci\u00f3n \u00a0en \u00a0censura \u00a0separada, \u00a0omiti\u00f3 \u00a0se\u00f1alar \u00a0el \u00a0recurrente las razones \u00a0jur\u00eddicas \u00a0 pertinentes \u00a0 que \u00a0 acreditasen \u00a0 la \u00a0 anomal\u00eda \u00a0 procesal \u00a0 y \u00a0su \u00a0trascendencia. \u00a0Por \u00a0ende, \u00a0en cuanto no es facultad de la Corte suplir al actor \u00a0para \u00a0completar \u00a0el \u00a0cargo, \u00a0en \u00a0funci\u00f3n de \u00e9l no hay lugar a la admisi\u00f3n del \u00a0libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo de nulidad. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Una \u00a0de \u00a0las \u00a0eventualidades \u00a0para no conservar la unidad procesal, conforme al art\u00edculo 92-3 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, es \u201ccuando se \u00a0decrete \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0parcial de la actuaci\u00f3n procesal que obligue a reponer el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0 con \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 a \u00a0 uno \u00a0de \u00a0los \u00a0sindicados \u00a0o \u00a0de \u00a0las \u00a0conductas \u00a0punibles\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En el presente \u00a0caso, \u00a0seg\u00fan se evidencia de los antecedentes de la actuaci\u00f3n, la Corporaci\u00f3n \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia le dio aplicaci\u00f3n a esa disposici\u00f3n. Por auto del 10 de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a02008, \u00a0en \u00a0efecto, \u00a0consider\u00f3 \u00a0una \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0acusar \u00a0a los \u00a0procesados \u00a0por \u00a0estafa \u00a0y no por peculado. Decidi\u00f3, en consecuencia, invalidar \u00a0lo \u00a0actuado en relaci\u00f3n con dicha conducta desde la intervenci\u00f3n del Fiscal en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0de \u00a0juzgamiento, \u00a0para \u00a0corregir \u00a0en \u00a0ese \u00a0escenario la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0provisional \u00a0dada \u00a0a \u00a0los \u00a0hechos \u00a0constitutivos de la \u00a0defraudaci\u00f3n \u00a0al \u00a0patrimonio \u00a0p\u00fablico.\u00a0 De otra parte, dej\u00f3 inc\u00f3lume el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0asociado \u00a0a \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0documental \u00a0atribuida a NICOL\u00c1S DE LA CRUZ \u00a0PICAL\u00daA, \u00a0procedi\u00e9ndose \u00a0a \u00a0resolverle \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de apelaci\u00f3n interpuesto \u00a0contra \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 condenatoria \u00a0 de \u00a0primer \u00a0grado \u00a0por \u00a0intermedio \u00a0del \u00a0pronunciamiento aqu\u00ed recurrido en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. El entendimiento \u00a0de \u00a0lo \u00a0precedente \u00a0revela \u00a0claramente \u00a0la \u00a0carencia \u00a0de \u00a0objeto \u00a0de la censura, \u00a0orientada \u00a0en \u00a0realidad a atacar una decisi\u00f3n distinta del fallo impugnado, sin \u00a0incidencia en la gesti\u00f3n procesal previa a su emisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La declaraci\u00f3n de nulidad, ciertamente, no \u00a0retrocedi\u00f3 \u00a0el \u00a0proceso \u00a0frente \u00a0al atentado contra la fe p\u00fablica atribuido al \u00a0imputado \u00a0y \u00a0en esa medida est\u00e1 fuera de lugar pretender una discusi\u00f3n ante la \u00a0Corte, \u00a0vinculada \u00a0a \u00a0unos \u00a0hechos \u00a0de \u00a0los cuales se sigui\u00f3 conociendo en otro \u00a0expediente, \u00a0surgido \u00a0a \u00a0causa \u00a0de la ruptura procesal derivada de adoptar dicha \u00a0determinaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En otras palabras: la controversia atinente \u00a0a \u00a0si \u00a0era conforme al debido proceso o no retrotraer el caso a la diligencia de \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica para posibilitar la variaci\u00f3n de la calificaci\u00f3n jur\u00eddica \u00a0provisional \u00a0de \u00a0estafa \u00a0a \u00a0peculado por apropiaci\u00f3n, desde luego en desarrollo \u00a0del \u00a0art\u00edculo 404 de la Ley 600 de 2000, resulta por completo ajena al presente \u00a0proceso, \u00a0adelantado \u00a0exclusivamente contra el sindicado DE LA CRUZ PICAL\u00daA por \u00a0falsedad \u00a0 material \u00a0 de \u00a0particular \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0agravada \u00a0por \u00a0el \u00a0uso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0esta \u00a0censura, por \u00a0tanto, hay lugar a la admisi\u00f3n del libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial derivada de error de hecho por falso juicio de \u00a0existencia, \u00a0yerro \u00a0denunciado \u00a0en \u00a0el \u00a0marco del reproche examinado, impone dos \u00a0exigencias \u00a0a \u00a0quien \u00a0lo \u00a0plantea: \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0medios probatorios \u00a0omitidos \u00a0o \u00a0supuestos \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0y comprobaci\u00f3n de que se trata de un \u00a0desacierto trascendente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00faltima \u00a0 carga \u00a0implica \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0necesariamente \u00a0el \u00a0deber \u00a0de \u00a0confrontar \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0desde \u00a0los cuales se \u00a0construy\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0los cuales son inevitablemente los llamados a \u00a0ser \u00a0desvirtuados. La misma, en el presente caso, fue incumplida por el actor, a \u00a0quien \u00a0le \u00a0bast\u00f3 \u00a0s\u00f3lo \u00a0con \u00a0relacionar las evidencias a su parecer dejadas de \u00a0lado \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia e indicar, frente a algunas, que comprobaban la falta de \u00a0compromiso \u00a0penal \u00a0de su representado, asegurando a continuaci\u00f3n que de haberse \u00a0considerado la decisi\u00f3n habr\u00eda sido absolutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed formulada la censura, no hay propuesta \u00a0susceptible \u00a0de \u00a0ser estudiada en casaci\u00f3n. El discurso del casacionista, pues, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0no \u00a0encara \u00a0el sustento probatorio del fallo, aflora como su lectura \u00a0personal \u00a0de \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0la \u00a0cual \u00a0opone \u00a0a \u00a0la judicial sin \u00a0demostrar \u00a0 que \u00a0 \u00e9sta \u00a0 fue \u00a0 determinada \u00a0 por \u00a0 un \u00a0 error \u00a0 de \u00a0juicio \u00a0del \u00a0Juez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 Aunque \u00a0lo \u00a0precedente \u00a0ya \u00a0es \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0no \u00a0aceptar la demanda en relaci\u00f3n con el \u00a0ataque \u00a0evaluado, otra raz\u00f3n enfatiza la conclusi\u00f3n. Al revisar los contenidos \u00a0de \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0primera \u00a0y \u00a0segunda \u00a0instancia, las cuales hacen unidad \u00a0jur\u00eddica \u00a0inescindible \u00a0en \u00a0el \u00a0caso concreto, es palmaria la inexactitud en la \u00a0cual \u00a0incurre \u00a0el \u00a0defensor al rese\u00f1ar como omitidas unas pruebas de las cuales \u00a0se ocup\u00f3 la judicatura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El resultado del peritazgo grafol\u00f3gico, por \u00a0ejemplo, \u00a0es \u00a0mencionado en el primer pronunciamiento. Con fundamento en \u00e9l, de \u00a0hecho, \u00a0se \u00a0descart\u00f3 \u00a0la \u00a0autor\u00eda \u00a0material de la falsificaci\u00f3n en cabeza del \u00a0acusado, \u00a0d\u00e1ndole \u00a0paso \u00a0a \u00a0la \u00a0atribuci\u00f3n \u00a0de \u00a0la responsabilidad penal en la \u00a0conducta a t\u00edtulo de determinador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 \u00a0 ad \u00a0quem, por su parte, aludi\u00f3 al poder otorgado el 26 de \u00a0octubre \u00a0 de \u00a0 2000 \u00a0 por \u00a0 Roque \u00a0 Jos\u00e9 \u00a0Torres \u00a0al \u00a0abogado \u00a0Cosme \u00a0Guerrero, \u00a0\u201cpara \u00a0que \u00a0iniciara \u00a0la \u00a0reclamaci\u00f3n \u00a0del \u00a0dinero \u00a0representado \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n 1962 del 27 de septiembre de 1996 expedida por \u00a0Foncolpuertos\u201d. Se refiri\u00f3, as\u00ed mismo, al contrato \u00a0de \u00a0transacci\u00f3n celebrado despu\u00e9s, el 1\u00ba de diciembre de 2000, entre Torres y \u00a0el \u00a0abogado \u00a0DE LA CRUZ PICAL\u00daA y, por \u00faltimo, no crey\u00f3 las explicaciones del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0s\u00ed \u00a0el \u00a0testimonio de Torres, quien expres\u00f3 no haberle concedido \u00a0poder \u00a0a \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CRUZ \u00a0PICAL\u00daA para instaurar a su nombre la acci\u00f3n de tutela \u00a0instaurada en contra de lamencionada entidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0la Corte es indudable, en fin, que no \u00a0hay lugar a la admisibilidad de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0no \u00a0cabe \u00a0superar \u00a0sus deficiencias para \u00a0casar \u00a0de \u00a0oficio \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0pues \u00a0una \u00a0vez \u00a0observada \u00a0la actuaci\u00f3n no se \u00a0evidencia \u00a0quebrantamiento \u00a0alguno \u00a0de \u00a0los derechos fundamentales a los sujetos \u00a0procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0virtud \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0INADMITIR \u00a0 la \u00a0 demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a nombre del procesado NICOL\u00c1S ANTONIO DE \u00a0LA CRUZ PICAL\u00daA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Contra \u00a0la \u00a0presente decisi\u00f3n, que queda ejecutoriada con su firma, \u00a0no proceden recursos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE \u00a0 \u00a0Y \u00a0C\u00daMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LEONIDAS \u00a0 \u00a0 \u00a0BUSTOS \u00a0MART\u00cdNEZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0SIGIFREDO ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAR\u00cdA DEL ROSARIO GONZ\u00c1LEZ \u00a0DE LEMOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 J. \u00a0 \u00a0 \u00a0 IBA\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0. \u00a0Casaci\u00f3n 19.960. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0. \u00a0Sentencia de agosto 2 de 2000, casaci\u00f3n 15.559. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 32039 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JAVIER \u00a0ZAPATA \u00a0ORTIZ \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 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