{"id":19339,"date":"2023-09-11T19:46:29","date_gmt":"2023-09-11T19:46:29","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3202923-09-09\/"},"modified":"2023-09-11T19:46:29","modified_gmt":"2023-09-11T19:46:29","slug":"3202923-09-09","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3202923-09-09\/","title":{"rendered":"32029(23-09-09)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 32029 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.\u00a0 303 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0 D. \u00a0 C., \u00a0veintitr\u00e9s \u00a0(23) \u00a0de \u00a0septiembre de dos mil nueve (2009). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Califica \u00a0la \u00a0Sala \u00a0el aspecto formal de la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de CARLOS ARLES VALENCIA \u00a0MONTOYA, \u00a0contra \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a022 \u00a0de enero de 2009, proferido por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0Militar, \u00a0en el cual revoc\u00f3 la sentencia absolutoria dictada el 16 de \u00a0mayo \u00a0de \u00a02008 \u00a0por el Juzgado Ciento Cincuenta y Uno de Primera Instancia de la \u00a0Zona \u00a012 Departamento de Polic\u00eda del Atl\u00e1ntico y en su lugar, lo conden\u00f3 como \u00a0autor del delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Fueron relatados de la siguiente manera \u00a0por el Juez de segundo grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026[E]n \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 ciudad \u00a0 \u00a0 de \u00a0Barranquilla-Atl\u00e1ntico, \u00a0el 9 de enero de 2001, a eso de las 12:00 horas cuatro \u00a0sujetos \u00a0que \u00a0se \u00a0movilizaban \u00a0en \u00a0dos motos llegaron hasta la Bodega de Metales \u00a0\u2018El \u00a0Paisa\u2019 \u00a0ubicada \u00a0en \u00a0la \u00a0calle 30 No. 32-55 \u00a0donde \u00a0sometieron \u00a0a su propietario JORGE OVIDIO RAM\u00cdREZ ARSITIZABAL a quien le \u00a0despojaron \u00a0quinientos \u00a0mil pesos; una vez emprenden la huida los atracadores el \u00a0caso \u00a0fue reportado por el (sic) Central Administrativa de Despacho \u2013CAD-DEATAD-, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0hicieron \u00a0presencia \u00a0en \u00a0el \u00a0sector \u00a0varias \u00a0unidades \u00a0de \u00a0polic\u00eda \u00a0que \u00a0emprendieron \u00a0la \u00a0persecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0delincuentes, logrando la captura de DAVID ALBERTO BARROS \u00a0ESCORCIA \u00a0 quien \u00a0 conduc\u00eda \u00a0 una \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 motocicletas \u00a0utilizadas \u00a0en \u00a0el \u00a0atraco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0parrillero \u00a0GENITER \u00a0BARANDICA \u00a0MONTERO \u00a0quien \u00a0estaba \u00a0armado, trat\u00f3 de eludir a las autoridades, resguard\u00e1ndose en la \u00a0residencia \u00a0ubicada \u00a0en \u00a0la \u00a0calle \u00a028 No. 36- (sic) Barrio Rebolo, en donde fue \u00a0interceptado \u00a0por \u00a0el \u00a0SI. \u00a0VALENCIA \u00a0MONTOYA \u00a0CARLOS \u00a0ARLES y el IT. HERN\u00c1NDEZ \u00a0SANDOVAL \u00a0REINALDO, \u00a0quienes \u00a0con \u00a0la \u00a0autorizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los propietarios de la \u00a0vivienda \u00a0procedieron \u00a0en \u00a0su \u00a0b\u00fasqueda \u00a0y \u00a0afirman \u00a0que al llegar a una de las \u00a0habitaciones \u00a0el \u00a0atracador al sentirse descubierto hizo disparos hacia ellos lo \u00a0que \u00a0llev\u00f3 \u00a0a \u00a0que \u00a0el SI. VALENCIA MONTOYA accionara su UZI de dotaci\u00f3n, para \u00a0con ello poner fecha a la muerte del particular.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL RELEVANTE \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Una \u00a0vez \u00a0cerrada la investigaci\u00f3n, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0 153 \u00a0 de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0Militar, \u00a0el \u00a030 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a02003, \u00a0calific\u00f31 \u00a0el \u00a0sumario con preclusi\u00f3n de la investigaci\u00f3n por el delito de \u00a0homicidio \u00a0en \u00a0favor \u00a0de \u00a0CARLOS ARLES MONTOYA VALENCIA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Surtido \u00a0el grado de consulta, la Fiscal\u00eda \u00a0Segunda \u00a0Delegada ante el Tribunal Superior Militar, el 23 de febrero de 2006 la \u00a0revoc\u00f32 \u00a0y en su lugar dispuso acusar a CARLOS ARLES MONTOYA VALENCIA como \u00a0autor \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0punible \u00a0 de \u00a0 homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Remitido el expediente para adelantar la \u00a0etapa \u00a0 del \u00a0 juicio, \u00a0 el \u00a017 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a020083 \u00a0se celebr\u00f3 la corte marcial \u00a0de \u00a0guerra, \u00a0al cabo de la cual, el 21 de enero del mismo a\u00f1o el Juzgado Ciento \u00a0Cincuenta \u00a0y Uno de Primera Instancia de la Zona 12 Departamento de Polic\u00eda del \u00a0Atl\u00e1ntico, \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0a \u00a0CARLOS \u00a0ARLES \u00a0VALENCIA \u00a0MONTOYA, \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de \u00a0homicidio4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Con ocasi\u00f3n al grado jurisdiccional de \u00a0consulta \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior Militar, en sentencia de 22 de enero de 2009 la \u00a0revoc\u00f35 \u00a0y en su lugar conden\u00f3 a CARLOS ARLES MONTOYA VALENCIA como autor \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio a \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a0trece (13) a\u00f1os de prisi\u00f3n; la separaci\u00f3n absoluta de la fuerza \u00a0p\u00fablica; \u00a0la \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas por un\u00a0 \u00a0t\u00e9rmino de 10 a\u00f1os y dispuso su captura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Inconforme con la decisi\u00f3n el defensor \u00a0de \u00a0CARLOS \u00a0ARLES \u00a0MONTOYA \u00a0VALENCIA, \u00a0interpuso \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Postula \u00a0 un \u00a0 cargo, \u00a0 por \u00a0\u201cviolaci\u00f3n \u00a0indirecta\u201d, al incurrir \u00a0el \u00a0 \u00a0Tribunal \u00a0 Penal \u00a0 Militar \u00a0 en \u00a0 tergiversaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 medios \u00a0 de \u00a0prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0 como \u00a0 normas \u00a0 violadas \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a020, \u00a0232, 234, 238, 257 y 277 de la Ley 600 de 2000 y 209, 369 y 401 \u00a0del \u00a0 \u00a0C\u00f3digo \u00a0 \u00a0Penal \u00a0 \u00a0Militar \u00a0 (Ley \u00a0 522 \u00a0 de \u00a01999). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el recurrente se incurri\u00f3 en el error, \u00a0cuando \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 folio \u00a0 11 \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0afirma \u00a0que: \u00a0\u201cfue \u00a0 un \u00a0disparo \u00a0realizado \u00a0a \u00a0corta \u00a0distancia \u00a0al \u00a0presentar \u00a0ahumamiento \u00a0y \u00a0tatuaje, cuando el protocolo de necropsia indica contrariando su \u00a0dicho, \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0hubo ahumamiento y acepta igualmente la funcionaria que hubo \u00a0contacto \u00a0de \u00a0la \u00a0boca \u00a0del \u00a0ca\u00f1\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0sien del delincuente cuando est\u00e1 \u00a0demostrado\u00a0 \u00a0que no hubo tatuaje, y que no hubo contacto por cuanto si bien \u00a0es \u00a0cierto que el ahumamiento se da a acorta distancia, tambi\u00e9n lo es que se da \u00a0hasta \u00a0una \u00a0distancia que puede alcanzar medio metro o m\u00e1s dependiendo del arma \u00a0que se utilice.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Controvierte \u00a0 el \u00a0 orden \u00a0y \u00a0momento \u00a0de \u00a0producci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0disparos \u00a0de \u00a0arma \u00a0de fuego, tanto por el occiso como del \u00a0policial, \u00a0 para \u00a0 afirmar \u00a0 que \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 fallo \u00a0se \u00a0realizaron \u00a0\u201capreciaciones \u00a0subjetivas \u00a0sin fundamento\u00a0 alguno, no tiene \u00a0en \u00a0cuenta la prueba testimonial\u201d, pues se conoce de \u00a0impactos \u00a0de \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0en \u00a0la \u00a0pared \u00a0del \u00a0lado \u00a0donde \u00a0se \u00a0ubicaban los \u00a0uniformados \u00a0y \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia no se explica\u00a0 tal hecho. De este modo la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0se \u00a0basa \u00a0en \u00a0presunciones, \u00a0las cuales s\u00f3lo se aceptan si tienen la \u00a0calidad \u00a0de legales, donde de lo contrario, \u00e9stas se deben probar, sin estar la \u00a0funcionaria judicial exceptuada de tal regla jur\u00eddica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0principio \u00a0universal \u00a0del \u00a0indubio \u00a0pro \u00a0reo, al existir duda sobre \u00a0lo \u00a0ocurrido, no fue aplicada por el Tribunal, cuando deb\u00eda resolverse en favor \u00a0del \u00a0policial \u00a0quien \u00a0persegu\u00eda a una banda de atracadores, los cuales momentos \u00a0antes \u00a0hab\u00edan amenazado a sus v\u00edctimas con armas de fuego y donde el occiso se \u00a0enfrent\u00f3 \u00a0con \u00a0el \u00a0uniformado \u00a0con \u00a0lo \u00a0cual \u00a0demostr\u00f3, \u00a0no estaba dispuesto a \u00a0entregarse, \u00a0 prefiriendo \u00a0 la \u00a0muerte \u00a0antes \u00a0que \u00a0ser \u00a0capturado \u00a0\u201c(contrariando \u00a0con \u00a0ello \u00a0el criterio de la honorable magistrada \u00a0que \u00a0err\u00f3neamente \u00a0y, yo dir\u00eda con todo respeto que ingenuamente, da por hecho \u00a0que \u00a0el delincuente cuando estaba oculto debajo de la cama se iba a entregar sin \u00a0dar \u00a0pelea), \u00a0mi criterio y muy personal es que al saberse con la posibilidad de \u00a0morir \u00a0no le importaba como ya dije, matar a cualquier uniformado que se pusiera \u00a0frente de \u00e9l sin ya tener que medir las consecuencias.\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El demandante realiza una cr\u00edtica detallada \u00a0y \u00a0pormenorizada a las argumentaciones de la decisi\u00f3n del juez de segundo grado \u00a0para \u00a0exponer \u00a0que: \u201cla funcionaria se ha equivocado \u00a0en \u00a0sus \u00a0interpretaciones \u00a0y esto por haber ignorado la existencia de los medios \u00a0de \u00a0 \u00a0convicci\u00f3n \u00a0 \u00a0concretos \u00a0 \u00a0obrantes \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 proceso\u2026\u201d, \u00a0error \u00a0que \u00a0conllev\u00f3 \u00a0a la revocatoria del fallo absolutorio de \u00a0primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0a la Corte casar el fallo y en su \u00a0lugar se dicte la sentencia que corresponda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El libelo presentado por el defensor de \u00a0CARLOS \u00a0ARLES \u00a0VALENCIA \u00a0MONTOYA \u00a0no \u00a0satisface \u00a0los requisitos l\u00f3gico formales \u00a0se\u00f1alados \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0212 \u00a0de \u00a0la Ley 600 de 2000. Debido a ello, ser\u00e1 \u00a0inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dado \u00a0que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0rige por el principio dispositivo, las pretensiones contenidas en \u00a0el \u00a0escrito \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0delimitan \u00a0la competencia de la Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0con \u00a0excepci\u00f3n \u00a0de \u00a0la nulidad que puede ser decretada oficiosamente en \u00a0aras de la protecci\u00f3n de las garant\u00edas fundamentales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, \u00a0difiere \u00a0de ser una especie de \u00a0tercera \u00a0instancia; \u00a0es \u00a0ajeno \u00a0en someter a un nuevo juicio al procesado, ni en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0puede \u00a0postularse \u00a0un \u00a0debate probatorio generalizado y sin \u00a0acatamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0argumentativa \u00a0inherente \u00a0a \u00a0ella, pues el recurso \u00a0extraordinario \u00a0no \u00a0se \u00a0concibe como un medio adicional para litigar libremente, \u00a0sino \u00a0como \u00a0una excepcional manera de llevar a conocimiento del m\u00e1ximo tribunal \u00a0de \u00a0 la \u00a0 jurisdicci\u00f3n \u00a0 ordinaria \u00a0el \u00a0fallo \u00a0proferido \u00a0por \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, por las causales taxativamente \u00a0se\u00f1aladas en la ley, seleccionadas y desarrolladas en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que, \u00a0el \u00a0recurso de casaci\u00f3n se \u00a0forja \u00a0como \u00a0un \u00a0instituto procesal extraordinario en la b\u00fasqueda de remediar o \u00a0poner \u00a0fin \u00a0a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, del bloque \u00a0 de \u00a0 constitucionalidad \u00a0en \u00a0lo \u00a0pertinente \u00a0y \u00a0de \u00a0la ley, reflejadas a\u00fan en la decisi\u00f3n de segundo nivel, por \u00a0errores \u00a0de \u00a0juicio \u00a0o \u00a0de \u00a0actividad, y como tal comporta la elaboraci\u00f3n de un \u00a0razonamiento \u00a0l\u00f3gico jur\u00eddico sobre la sentencia misma, siguiendo el derrotero \u00a0trazado \u00a0en \u00a0las \u00a0causales invocadas, donde el casacionista debe discurrir de un \u00a0modo \u00a0claro, \u00a0l\u00f3gico, \u00a0y profundo, hasta demostrar defectos protuberantes en el \u00a0fallo, \u00a0en su estructura jur\u00eddica, de tal suerte que no es factible mantener su \u00a0vigencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En \u00a0el libelo presentado, el recurrente \u00a0anuncia \u00a0un \u00a0cargo por violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, pero le agrega \u00a0en \u00a0una \u00a0mixtura \u00a0abigarrada \u00a0de \u00a0reparos inconclusos, otros, tales como: (i) la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0sin \u00a0especificar cu\u00e1les; ii) las \u00a0erradas \u00a0deducciones \u00a0obtenidas \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0a partir del \u00a0dictamen \u00a0de \u00a0bal\u00edstica \u00a0forense \u00a0relacionadas \u00a0con \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0distancia, \u00a0el \u00a0orden y momento de producci\u00f3n de los disparos de arma de fuego, \u00a0tanto \u00a0por el occiso como del policial, iii) la omisi\u00f3n en la valoraci\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0testimonial, \u00a0sin \u00a0especificar \u00a0a \u00a0cu\u00e1les declaraciones se refiere; iv) \u00a0estar \u00a0soportada \u00a0la sentencia en presunciones que no cumplen la regla jur\u00eddica \u00a0de \u00a0legales; \u00a0y, \u00a0v) \u00a0la \u00a0inaplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la norma universal del indubio \u00a0pro \u00a0reo, ante la existencia de \u00a0duda probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0este \u00a0modo \u00a0y \u00a0como si se tratara de la \u00a0muestra \u00a0de \u00a0un \u00a0galimat\u00edas \u00a0jur\u00eddico, \u00a0esboza \u00a0en \u00a0su \u00a0orden, \u00a0lo que podr\u00eda \u00a0tratarse \u00a0de \u00a0falsos juicios de identidad, raciocinio, existencia, convicci\u00f3n y \u00a0por \u00a0\u00faltimo, \u00a0un \u00a0vicio invalidante por violaci\u00f3n de garant\u00eda, todo dentro de \u00a0una \u00a0 misma \u00a0 censura, \u00a0 con \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0principio \u00a0de \u00a0claridad, \u00a0precisi\u00f3n, \u00a0debida \u00a0argumentaci\u00f3n y autonom\u00eda de los cargos en casaci\u00f3n, sin \u00a0lograr \u00a0ubicar \u00a0de \u00a0manera \u00a0concreta \u00a0cu\u00e1l es la violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial que alude. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0 la \u00a0 Sala \u00a0y \u00a0en \u00a0un \u00a0sentido \u00a0pedag\u00f3gico \u00a0hacer \u00a0la \u00a0precisi\u00f3n consistente en que si el deseo del demandante \u00a0era \u00a0atacar \u00a0el \u00a0fallo por yerros en la valoraci\u00f3n probatoria, una vez escogida \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, debi\u00f3 proponerle y \u00a0demostrarle \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0alguna de las clases de error de hecho en las formas \u00a0del \u00a0falso \u00a0juicio de existencia, falso juicio de identidad y falso raciocinio o \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0los \u00a0motivos del falso juicio de convicci\u00f3n o falso juicio de \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese orden, el falso juicio de existencia \u00a0ocurre \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juez \u00a0omite \u00a0apreciar \u00a0una \u00a0prueba \u00a0legalmente \u00a0producida \u00a0o \u00a0incorporada \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0o \u00a0infiere \u00a0consecuencias \u00a0valorativas a partir de un \u00a0medio \u00a0de convicci\u00f3n que no forma parte del mismo por no haber sido producido o \u00a0incorporado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A su turno, el falso juicio de identidad se \u00a0presenta \u00a0cuando \u00a0el \u00a0fallador \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el \u00a0medio \u00a0probatorio legal y \u00a0oportunamente \u00a0 producido \u00a0 o \u00a0 incorporado; \u00a0 sin \u00a0embargo, \u00a0al \u00a0apreciarlo \u00a0lo \u00a0distorsiona, \u00a0tergiversa, \u00a0recorta \u00a0o \u00a0adiciona \u00a0en \u00a0su contenido literal, hasta \u00a0llegar \u00a0a \u00a0conclusiones \u00a0distintas \u00a0a \u00a0las \u00a0que \u00a0habr\u00eda \u00a0obtenido si lo hubiese \u00a0considerado en su integridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esa hip\u00f3tesis, el censor tiene la carga \u00a0de \u00a0confrontar \u00a0por \u00a0separado el tenor literal de cada prueba sobre la cual hace \u00a0recaer \u00a0el \u00a0yerro, \u00a0con \u00a0lo que el ad quem \u00a0pens\u00f3 \u00a0ellas \u00a0dec\u00edan; \u00a0y \u00a0una \u00a0vez \u00a0demostrado el desfase, debe \u00a0continuar hacia la trascendencia de aquella impropiedad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0otras \u00a0palabras, \u00a0quien as\u00ed alega debe \u00a0comparar \u00a0puntualmente \u00a0lo dicho por los testigos, o lo indicado por las pruebas \u00a0de \u00a0otra \u00a0\u00edndole, \u00a0con \u00a0lo le\u00eddo por el Tribunal Superior en esas espec\u00edficas \u00a0versiones \u00a0testimoniales, \u00a0o \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0entendi\u00f3 \u00a0indicaban \u00a0los \u00a0restantes \u00a0elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n; \u00a0todo con el fin de acreditar el distanciamiento del \u00a0fallo, \u00a0con \u00a0la \u00a0realidad \u00a0objetivamente declarada por el acopio probatorio, por \u00a0distorsi\u00f3n, recorte o adici\u00f3n en su contenido material. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El falso raciocinio tiene presencia cuando a \u00a0una \u00a0prueba que existe legalmente y es valorada en su integridad, el juzgador le \u00a0asigna \u00a0un \u00a0m\u00e9rito \u00a0o fuerza de convicci\u00f3n con transgresi\u00f3n de los postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica; es decir, las reglas de la l\u00f3gica, la experiencia com\u00fan \u00a0y los dictados cient\u00edficos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0especie \u00a0de error exige al demandante \u00a0indicar \u00a0cu\u00e1l \u00a0postulado \u00a0cient\u00edfico, \u00a0principio de la l\u00f3gica o m\u00e1xima de la \u00a0experiencia \u00a0fue \u00a0desconocido \u00a0o \u00a0aplicado incorrectamente por el juez; adem\u00e1s, \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0trascendencia de ese yerro, de modo que sin \u00e9l, el fallo hubiera \u00a0sido \u00a0diferente; \u00a0y \u00a0concomitantemente \u00a0indicar \u00a0cu\u00e1l era el aporte cient\u00edfico \u00a0correcto, \u00a0el \u00a0raciocinio \u00a0l\u00f3gico \u00a0o \u00a0la \u00a0deducci\u00f3n por experiencia que debi\u00f3 \u00a0aplicarse para esclarecer el asunto debatido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 otra \u00a0 parte, \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0tiene \u00a0cabida, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0no le otorga a un determinado \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba el valor asignado por el legislador. Esta clase de dislate, en \u00a0el \u00a0sistema \u00a0de apreciaci\u00f3n probatoria de persuasi\u00f3n racional o sana cr\u00edtica, \u00a0rector \u00a0del \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0nacional, no tiene lugar al carecer el ordenamiento \u00a0instrumental \u00a0de \u00a0norma \u00a0encargada \u00a0en \u00a0asignar \u00a0atributo suasorio a determinado \u00a0elemento \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0donde \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0posibilidad \u00a0de afectaci\u00f3n de la \u00a0tarifa \u00a0legal \u00a0y, por ende, de ocurrencia de esta clase de yerro, corresponde al \u00a0evento \u00a0en el cual el Juez resuelve una cuesti\u00f3n extrapenal y no le atribuye al \u00a0dispositivo \u00a0de \u00a0conocimiento, \u00a0el importe asignado por la legislaci\u00f3n a la que \u00a0se remite, con base en la cual fundamenta su decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0el falso juicio de legalidad \u00a0atiende \u00a0al proceso de formaci\u00f3n de la prueba, las normas que regulan la manera \u00a0leg\u00edtima \u00a0de \u00a0producirla \u00a0e \u00a0incorporarla \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0con \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0en \u00a0materia \u00a0probatoria \u00a0y \u00a0la \u00a0observancia de los presupuestos y las \u00a0formalidades exigidas para cada medio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0clase \u00a0de \u00a0dislate \u00a0\u201cgira \u00a0alrededor \u00a0de \u00a0la validez jur\u00eddica de la prueba, o lo que es \u00a0igual, \u00a0de \u00a0su \u00a0existencia jur\u00eddica (concepto que no debe ser equiparado con el \u00a0de \u00a0existencia \u00a0material), \u00a0y \u00a0suele \u00a0manifestarse \u00a0de dos maneras: a) cuando el \u00a0juzgador, \u00a0al \u00a0apreciar \u00a0una \u00a0determinada \u00a0prueba, \u00a0le \u00a0otorga validez jur\u00eddica \u00a0porque \u00a0considera \u00a0que \u00a0cumple \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0formales \u00a0de \u00a0producci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0llenarlas \u00a0(aspecto positivo); y, b) cuando se la niega, porque considera que no \u00a0las \u00a0re\u00fane, \u00a0cumpli\u00e9ndolas \u00a0(aspecto \u00a0negativo).\u201d \u00a06 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 tanto, \u00a0 quien \u00a0 as\u00ed \u00a0 lo \u00a0 alega \u00a0reconoce\u00a0 \u00a0la existencia material del medio de prueba, pero controvierte el \u00a0desconocimiento \u00a0del debido proceso y su legalidad en las etapas de formaci\u00f3n e \u00a0incorporaci\u00f3n al asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguna de estas clases de error precisa el \u00a0demandante, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, propone un debate probatorio interminable, como \u00a0si \u00a0se tratara de otra instancia, pretendiendo oponer su percepci\u00f3n personal de \u00a0los \u00a0hechos y las pruebas al criterio de los falladores, sin ninguna prevalencia \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica jur\u00eddica requerida para sustentar la demanda, con lo cual todas \u00a0las \u00a0pretensiones \u00a0se \u00a0alejan de la filosof\u00eda propia del recurso extraordinario \u00a0de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Como \u00a0en \u00a0el \u00a0escrito se persiste en el \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0autonom\u00eda, \u00a0resulta \u00a0oportuno \u00a0precisar su \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0ser, \u00a0como \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0al interior de una misma censura, para \u00a0entremezclar \u00a0 ataques \u00a0propios \u00a0de \u00a0causales \u00a0diferentes, \u00a0al \u00a0tener \u00a0cada \u00a0una \u00a0distintas \u00a0caracter\u00edsticas y par\u00e1metros l\u00f3gicos de demostraci\u00f3n con diversas \u00a0consecuencias \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 jur\u00eddicas7. \u00a0 Es \u00a0que \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0a \u00a0adoptar \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte \u00a0en caso de prosperidad del reproche formulado contra la \u00a0sentencia, \u00a0 \u00a0debe \u00a0 \u00a0compaginar \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 motivo \u00a0 invocado \u00a0 y \u00a0 el \u00a0 error \u00a0aducido8. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Ante \u00a0tales carencias y en cumplimiento \u00a0del \u00a0 \u00a0 principio \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0recurso extraordinario, no le es dable a la Corte, suplir \u00a0las \u00a0omisiones \u00a0argumentativas del escrito de sustentaci\u00f3n. Por tanto, no puede \u00a0corregir, \u00a0complementar \u00a0o \u00a0de cualquier otra forma suplantar al libelista en la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda. \u00a0No \u00a0obstante, cuando atendiendo los fines de la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0y \u00a0en \u00a0procura \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0de las garant\u00edas fundamentales deba \u00a0hacerlo, \u00a0evento \u00a0que aqu\u00ed no acontece, motivo por el cual\u00a0 se inadmitir\u00e1 \u00a0el libelo de impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Inadmitir la demanda de casaci\u00f3n presentada a nombre \u00a0de \u00a0CARLOS \u00a0ARLES VALENCIA \u00a0MONTOYA, \u00a0 conforme \u00a0 a \u00a0lo \u00a0expuesto \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0motiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Contra lo decidido en el presente auto no \u00a0procede recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03. \u00a0 \u00a0 \u00a0C\u00f3piese, \u00a0 \u00a0 \u00a0notif\u00edquese, \u00a0c\u00famplase\u00a0 y devu\u00e9lvase\u00a0 al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0 \u00a0LEONIDAS \u00a0 BUSTOS \u00a0 MART\u00cdNEZ \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SIGIFREDO \u00a0ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0 QUINTERO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0MAR\u00cdA \u00a0 DEL \u00a0 ROSARIO \u00a0 GONZ\u00c1LEZ \u00a0 DE \u00a0LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0J. \u00a0IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0JAVIER \u00a0ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Cuaderno No. 1, folio 223. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Cuaderno No. 1, folio 245. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Cuaderno No. 2, folio 372. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Cuaderno No. 2, folio 394. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0Cuaderno No. 2, folio 413. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0Sentencia \u00a0de 27 de febrero de 2001, radicaci\u00f3n No. 15042, auto de casaci\u00f3n de \u00a015 de mayo de 2008, radicaci\u00f3n No. 28559. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0Sentencia \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 22 \u00a0 de \u00a0 agosto \u00a0 de \u00a02002, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a0No. \u00a011963. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 \u00a0Sentencia \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 11 \u00a0 de \u00a0 julio \u00a0 de \u00a0 2002, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a0No. \u00a013988. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 32029 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.\u00a0 303 \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1 \u00a0 D. \u00a0 C., \u00a0veintitr\u00e9s \u00a0(23) \u00a0de \u00a0septiembre de dos mil nueve (2009). \u00a0\u00a0 VISTOS [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[],"class_list":["post-19339","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-17"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19339","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19339"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19339\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19339"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19339"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19339"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}