{"id":19181,"date":"2023-09-11T19:46:20","date_gmt":"2023-09-11T19:46:20","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3183027-05-09\/"},"modified":"2023-09-11T19:46:20","modified_gmt":"2023-09-11T19:46:20","slug":"3183027-05-09","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3183027-05-09\/","title":{"rendered":"31830(27-05-09)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 31830 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente: \u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta N\u00b0 153. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., mayo veintisiete (27) de dos \u00a0mil nueve (2009). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Procede \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0a \u00a0resolver \u00a0sobre \u00a0la \u00a0admisibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor del \u00a0procesado \u00a0Carlos \u00a0An\u00edbal \u00a0Rinc\u00f3n \u00a0Angarita, \u00a0quien \u00a0fue \u00a0condenado como autor \u00a0responsable \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0de \u00a0acceso \u00a0carnal \u00a0abusivo con menor de \u00a0catorce \u00a0a\u00f1os \u00a0agravado, \u00a0en \u00a0sentencias \u00a0proferidas \u00a0por \u00a0el Juzgado Penal del \u00a0Circuito de M\u00e1laga y el Tribunal Superior de Bucaramanga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>1. Los primeros fueron tratados en los fallos \u00a0de instancia de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Historian\u00a0 \u00a0los \u00a0autos \u00a0que siendo \u2026 \u00a0alumna \u00a0del Colegio Nacional Custodio Garc\u00eda Rovira de M\u00e1laga y cuando contaba \u00a0con \u00a0menos de catorce a\u00f1os de edad, fue accedida carnalmente por Carlos An\u00edbal \u00a0Rinc\u00f3n \u00a0Angarita, \u00a0quien \u00a0se desempe\u00f1aba como profesional del plantel, persona \u00a0que \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0ten\u00eda conocimiento de la ilicitud de su conducta, sino de igual \u00a0manera voluntariedad de su actuar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Por \u00a0los \u00a0anteriores episodios, el 17 de \u00a0junio \u00a0de \u00a02003 \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0M\u00e1laga \u00a0profiri\u00f3 resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0Carlos \u00a0An\u00edbal \u00a0Rinc\u00f3n \u00a0Angarita \u00a0como \u00a0presunto autor del \u00a0delito \u00a0 de \u00a0 acceso \u00a0carnal \u00a0abusivo \u00a0con \u00a0menor \u00a0de \u00a0catorce \u00a0a\u00f1os \u00a0agravado, \u00a0providencia que alcanz\u00f3 ejecutoria el 25 de julio siguiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Correspondi\u00f3 \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0esa \u00a0ciudad \u00a0adelantar \u00a0el \u00a0juicio \u00a0y \u00a0celebrada \u00a0la \u00a0audiencia de \u00a0juzgamiento, \u00a0el 7 de julio de 2004 conden\u00f3 al acusado a las penas de cinco (5) \u00a0a\u00f1os \u00a0y seis (6) meses de prisi\u00f3n, inhabilitaci\u00f3n en el ejercicio de derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por un per\u00edodo igual al de la sanci\u00f3n privativa de la \u00a0libertad, \u00a0al \u00a0pago \u00a0de \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0perjuicios \u00a0morales, \u00a0y le neg\u00f3 la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0condicional de la ejecuci\u00f3n de la pena y la prisi\u00f3n domiciliaria, \u00a0como \u00a0 autor \u00a0 responsable \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0materia \u00a0de \u00a0imputaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Esa \u00a0providencia \u00a0fue \u00a0recurrida \u00a0por el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado\u00a0 \u00a0y el 5 de diciembre de 2008 el Tribunal Superior \u00a0de \u00a0Bucaramanga \u00a0la \u00a0confirm\u00f3, \u00a0decisi\u00f3n contra la cual el mismo recurrente en \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0interpuso el recurso extraordinario de casaci\u00f3n el cual fue \u00a0concedido \u00a0por el ad quem por \u00a0auto \u00a0del 9 de febrero de 2009, el proceso fue remitido a esta Corporaci\u00f3n el 6 \u00a0de \u00a0mayo a donde arrib\u00f3 el 8 del mismo mes y a\u00f1o, e ingres\u00f3 al despacho el 11 \u00a0de los mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 LA \u00a0DEMANDA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al amparo de la causal primera de casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo \u00a0segundo, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0formul\u00f3 un \u00fanico cargo contra la sentencia de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0la \u00a0cual acusa de interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de los art\u00edculos \u00a011, 32-2 y 208 de la ley 599 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0materia \u00a0de \u00a0la \u00a0pol\u00e9mica jur\u00eddica que \u00a0existe \u00a0alrededor de la figura del consentimiento del sujeto pasivo en el delito \u00a0de \u00a0acceso \u00a0carnal \u00a0abusivo \u00a0con menor de catorce a\u00f1os, los jueces de instancia \u00a0acogieron \u00a0la tesis de la presunci\u00f3n de derecho en la incapacidad sexual de los \u00a0menores \u00a0de la edad antes indicada, por cuya raz\u00f3n concluyeron que el procesado \u00a0es \u00a0responsable \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0materia \u00a0de la acusaci\u00f3n, porque en \u00a0efecto \u00a0est\u00e1 \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0para \u00a0el momento del acceso la menor contaba con \u00a0menos \u00a0 de \u00a0 catorce \u00a0 a\u00f1os, \u00a0 a\u00fan \u00a0 aceptando \u00a0una \u00a0relaci\u00f3n \u00a0amorosa \u00a0o \u00a0de \u00a0\u201cnoviazgo\u201d \u00a0que permiti\u00f3 la interactuaci\u00f3n de los dos protagonistas de los \u00a0sucesos investigados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante lo anterior, es cierto y admitido \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n sexual intermedi\u00f3 el consentimiento de la menor, pese al \u00a0argumento \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0sobre la ausencia de capacidad para decidir libremente \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, en atenci\u00f3n precisamente a su edad de menos de catorce a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta forma de razonar desconoce el contenido \u00a0de \u00a0 la \u00a0 categor\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0(art. \u00a011 \u00a0cp), \u00a0el \u00a0alcance \u00a0del \u00a0consentimiento \u00a0emitido \u00a0por \u00a0el \u00a0titular \u00a0del \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0como \u00a0causal de \u00a0ausencia \u00a0de responsabilidad (art. 32-2 ib\u00eddem), y en general, el entendimiento \u00a0jur\u00eddico \u00a0de la conducta punible prevista en el art\u00edculo 208, todo ello porque \u00a0en \u00a0situaciones tales donde se ofrece el consentimiento espont\u00e1neo por parte de \u00a0una \u00a0menor \u00a0de catorce a\u00f1os para sostener relaciones sexuales con un adulto, el \u00a0actuar \u00a0del \u00a0sujeto agente debe estimarse justificado carente de antijuridicidad \u00a0material, \u00a0y \u00a0por \u00a0lo \u00a0mismo, \u00a0eximido \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0penal, entendido el \u00a0consentimiento \u00a0 del \u00a0sujeto \u00a0pasivo \u00a0como \u00a0causal \u00a0de \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0compromiso \u00a0punitivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el presente caso, de haberse interpretado \u00a0el \u00a0precepto \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0208 \u00a0del \u00a0cp \u00a0con \u00a0criterio \u00a0amplio, y no en forma \u00a0err\u00f3nea \u00a0como \u00a0sucedi\u00f3 \u00a0en \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0el reconocimiento del \u00a0consentimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima convendr\u00eda en la aceptaci\u00f3n de la ausencia de \u00a0responsabilidad penal del acusado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo anterior, solicita casar la sentencia \u00a0impugnada y dictar una de reemplazo que absuelva a su defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>1. El recurso extraordinario de casaci\u00f3n no \u00a0constituye \u00a0sede \u00a0adicional para continuar el debate probatorio sobre los hechos \u00a0investigados \u00a0y \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado \u00a0el cual se cumpli\u00f3 en las \u00a0instancias \u00a0y \u00a0concluy\u00f3 \u00a0con el fallo de segundo grado, por el contrario, exige \u00a0para \u00a0la \u00a0admisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0que \u00a0el \u00a0sujeto \u00a0procesal recurrente tenga \u00a0presente \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0formales \u00a0previstas \u00a0en \u00a0la \u00a0ley \u00a0en el prop\u00f3sito de \u00a0demostrar \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0un \u00a0juicio \u00a0t\u00e9cnico-jur\u00eddico que la declaraci\u00f3n de \u00a0justicia \u00a0all\u00ed \u00a0contenida, \u00a0la \u00a0cual \u00a0llega \u00a0a \u00a0esta \u00a0sede \u00a0amparada de la dual \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad, \u00a0se \u00a0sustent\u00f3 \u00a0en errores de hecho o de \u00a0derecho \u00a0 ostensibles \u00a0y \u00a0relevantes \u00a0o \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0juicio \u00a0viciado, \u00a0ocurrencias \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0otra \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0reclaman \u00a0 para \u00a0 s\u00ed \u00a0 el \u00a0 necesario \u00a0correctivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, cuando en el libelo impugnatorio \u00a0se \u00a0desatienden \u00a0los \u00a0requisitos se\u00f1alados en la normatividad llamada a regular \u00a0el \u00a0caso \u00a0concreto \u00a0(art\u00edculo \u00a0212 \u00a0de \u00a0la ley 600 de 2000), y fundamentalmente \u00a0cuando \u00a0se \u00a0soslaya \u00a0aqu\u00e9lla exigencia relacionada con la adecuada formulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0y \u00a0se \u00a0omite \u00a0se\u00f1alar \u00a0con \u00a0la \u00a0claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n debidas sus \u00a0fundamentos, \u00a0la \u00a0consecuencia \u00a0procesal \u00a0inmediata \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0otra que su \u00a0inadmisi\u00f3n seg\u00fan as\u00ed lo establece la referida norma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Las \u00a0siguientes \u00a0son las falencias de la \u00a0demanda \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0Carlos \u00a0An\u00edbal \u00a0Rinc\u00f3n \u00a0Angarita \u00a0que \u00a0impiden tener por cumplida la exigencia referida a la indicaci\u00f3n \u00a0clara \u00a0 y \u00a0 precisa \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 fundamentos \u00a0 del \u00a0\u00fanico \u00a0cargo \u00a0formulado, \u00a0a \u00a0saber: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. Si se trataba de postular una violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la ley sustancial, causal primera, cuerpo primero del art\u00edculo 217 \u00a0de \u00a0la ley 600 de 2000, el casacionista debi\u00f3 tener en cuenta que en esta clase \u00a0de \u00a0desaciertos \u00a0el \u00a0error \u00a0del juez es de juicio o in \u00a0iudicando \u00a0al \u00a0momento de aplicar o interpretar la ley \u00a0llamada \u00a0a \u00a0regular \u00a0el \u00a0caso \u00a0a \u00a0resolver, \u00a0y \u00a0puede acontecer por uno de estos \u00a0sentidos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0-error \u00a0de \u00a0existencia-, cuando se ignora \u00a0que \u00a0la \u00a0norma \u00a0existe, \u00a0se considera que no est\u00e1 vigente o se estima que est\u00e1 \u00a0vigente, pero no es aplicable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0 -error \u00a0de \u00a0selecci\u00f3n-, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0norma \u00a0escogida y aplicada no corresponde al caso concreto. E, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0 -error \u00a0 de \u00a0 sentido-, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0norma \u00a0seleccionada \u00a0es \u00a0la \u00a0correcta, \u00a0pero el juez no le da el alcance que tiene o lo \u00a0restringe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente a esta causal la jurisprudencia viene \u00a0ense\u00f1ando \u00a0 que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0debe \u00a0aceptar \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0tal \u00a0y \u00a0como \u00a0fueron \u00a0plasmados \u00a0por \u00a0los \u00a0jueces de instancia en la \u00a0sentencia, \u00a0debiendo \u00a0proponer una discusi\u00f3n eminentemente jur\u00eddica en la cual \u00a0demuestre \u00a0el \u00a0error o errores del intelecto al momento de aplicar o interpretar \u00a0la \u00a0ley \u00a0y \u00a0la \u00a0consecuente \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0yerro \u00a0en el sentido del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Cuando\u00a0 \u00a0se demanda una sentencia \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de la ley sustancial -que es lo que evoca el libelista \u00a0en \u00a0 el \u00a0 cargo \u00a0\u00fanico- \u00a0en \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0sus \u00a0tres \u00a0modalidades \u00a0(falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida o interpretaci\u00f3n err\u00f3nea), el casacionista \u00a0debe \u00a0demostrar, sin desconocer los hechos plasmados en el fallo y sin discrepar \u00a0de \u00a0la forma como el juzgador los declar\u00f3 probados, que entre las partes motiva \u00a0y resolutiva de la providencia no existe armon\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0Al \u00a0recurrente \u00a0le resultaba imperioso \u00a0acreditar, \u00a0 mediante \u00a0 la \u00a0 confrontaci\u00f3n \u00a0 objetiva \u00a0de \u00a0esos \u00a0dos \u00a0elementos \u00a0constitutivos \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0entre ambos, en lugar de un nexo l\u00f3gico, \u00a0exist\u00eda \u00a0falta \u00a0de \u00a0correspondencia. Sin embargo, el defensor de Carlos An\u00edbal \u00a0Rinc\u00f3n \u00a0Angarita \u00a0no \u00a0establece \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal en la motivaci\u00f3n del fallo, \u00a0hubiera \u00a0reconocido \u00a0sin \u00a0lugar \u00a0a \u00a0equ\u00edvocos \u00a0que en la conducta imputada a su \u00a0defendido \u00a0brillaba \u00a0por \u00a0su \u00a0ausencia \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0material \u00a0o \u00a0que se \u00a0acreditaba \u00a0la \u00a0causal de ausencia de responsabilidad prevista en el numeral 2\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a032 \u00a0del \u00a0cp \u00a0ante \u00a0el \u00a0consentimiento \u00a0del \u00a0sujeto \u00a0pasivo y, no \u00a0obstante, en la parte resolutiva lo conden\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4. \u00a0 Contrario \u00a0 a \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0del \u00a0recurrente, \u00a0los \u00a0jueces \u00a0de \u00a0instancia \u00a0al valorar en conjunto los elementos de \u00a0prueba \u00a0 acopiados \u00a0 dedujeron \u00a0 certeza \u00a0 sobre \u00a0el \u00a0delito \u00a0investigado \u00a0y \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0acusado en\u00a0 la medida que siendo un hombre casado, de \u00a040 \u00a0a\u00f1os \u00a0de edad, docente del Colegio Custodio Garc\u00eda Rovira del municipio de \u00a0M\u00e1laga, \u00a0y \u00a0encargado \u00a0del \u00e1rea de inform\u00e1tica, accedi\u00f3 carnalmente a una de \u00a0sus \u00a0alumnas, \u00a0menor \u00a0de \u00a0catorce \u00a0a\u00f1os, \u00a0sin \u00a0que \u00a0en tales comportamientos se \u00a0acreditara \u00a0la \u00a0ausencia de responsabilidad por el consentimiento de la v\u00edctima \u00a0en \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0sexual como lo reitera en esta sede el casacionista, toda vez \u00a0que \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0sabe \u00a0que \u00a0la \u00a0edad \u00a0de 14 a\u00f1os que el \u00a0legislador \u00a0consagra \u00a0como \u00a0elemento \u00a0del \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0de actos sexuales, es un \u00a0referente \u00a0que \u00a0marca \u00a0el \u00a0l\u00edmite en el que se supone la inmadurez del menor en \u00a0materia \u00a0sexual, \u00a0su \u00a0incapacidad \u00a0para \u00a0determinarse \u00a0y actuar libremente en el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la sexualidad, \u201cpues se ha valorado que las personas menores de \u00a0esa \u00a0edad \u00a0no \u00a0se \u00a0encuentran en condiciones de asumir sin consecuencias para el \u00a0desarrollo \u00a0de su personalidad el acto sexual, debido al estado de inmadurez que \u00a0presentan \u00a0sus \u00a0esferas \u00a0intelectiva, volitiva y afectiva\u201d, presunci\u00f3n que se \u00a0considera \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0absoluto, tal como reiteradamente lo ha determinado la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0de \u00a0la \u00a0H. \u00a0Corte Suprema de \u00a0Justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el tipo penal del acceso \u00a0carnal \u00a0abusivo \u00a0con \u00a0menor de catorce a\u00f1os, la jurisprudencia de la Sala tiene \u00a0establecido, \u00a0sin \u00a0que \u00a0el libelista demostrara la incorrecci\u00f3n del pensamiento \u00a0en \u00a0ese \u00a0sentido, \u00a0que \u00a0en atenci\u00f3n a la edad del sujeto pasivo de esa clase de \u00a0conductas \u00a0punibles, \u00a0el \u00a0legislador presume de derecho que la v\u00edctima se halla \u00a0en \u00a0 circunstancias \u00a0de \u00a0inferioridad, \u00a0en \u00a0un \u00a0estado \u00a0de \u00a0incapacidad \u00a0que \u00a0es \u00a0aprovechado \u00a0por \u00a0quien \u00a0siendo \u00a0un \u00a0adulto no encuentra resistencia alguna a su \u00a0actuar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0abuso \u00a0se cargar\u00eda al autor, por obrar \u00a0sobre \u00a0una \u00a0persona \u00a0menor \u00a0de \u00a014 a\u00f1os de edad, que no est\u00e1 en condiciones de \u00a0asumir \u00a0responsablemente \u00a0el \u00a0acto \u00a0sexual. Nada interesar\u00eda, para estos fines, \u00a0que \u00a0la \u00a0misma \u00a0hubiera \u00a0asentido el hecho, porque para tomar esas decisiones la \u00a0ley la tiene como inmadura por la edad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un precedente de la Sala es suficiente para \u00a0ratificar \u00a0lo \u00a0anterior. Se trata de la sentencia del 4 de febrero de 2003 (\u2026, \u00a0radicado n\u00famero 17.168). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 esta \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0 se \u00a0record\u00f3 \u00a0otro \u00a0pronunciamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0en \u00a0el cual se expres\u00f3 lo que ha venido siendo \u00a0criterio \u00a0uniforme y reiterado de esta Corporaci\u00f3n frente al tema propuesto por \u00a0el libelista: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta \u00a0presunci\u00f3n, \u00a0contrario a lo expuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, \u00a0es de car\u00e1cter absoluto: iuris et de iure, y no admite, por \u00a0tanto, \u00a0prueba \u00a0en \u00a0contrario. La ley ha determinado que hasta esa edad el menor \u00a0debe \u00a0estar \u00a0libre \u00a0de \u00a0interferencias \u00a0en materia sexual, y por eso prohibe las \u00a0relaciones \u00a0de \u00a0esa \u00a0\u00edndole \u00a0con \u00a0ellos, \u00a0dentro \u00a0de \u00a0una \u00a0pol\u00edtica \u00a0de Estado \u00a0encaminada \u00a0a \u00a0preservarle \u00a0en \u00a0el desarrollo de su sexualidad, que en t\u00e9rminos \u00a0normativos \u00a0se traduce en el imperativo del deber absoluto de abstenci\u00f3n que el \u00a0casacionista \u00a0plantea \u00a0con \u00a0apoyo \u00a0en un autor Italiano,\u00a0 y la indemnidad e \u00a0intangibilidad \u00a0sexual \u00a0del \u00a0menor, \u00a0en \u00a0los cuales se sustenta el estado de las \u00a0relaciones entre las generaciones en la sociedad contempor\u00e1nea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Significa \u00a0esto, \u00a0que \u00a0al juzgador no le es \u00a0dado \u00a0entrar \u00a0a \u00a0discutir \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de incapacidad para decidir y actuar \u00a0libremente \u00a0en \u00a0materia sexual, que la ley establece en pro de los\u00a0 menores \u00a0de \u00a014 \u00a0a\u00f1os \u00a0con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de protegerlos en su sexualidad, pretextando \u00a0idoneidad \u00a0del sujeto para hacerlo, en raz\u00f3n a sus conocimientos o experiencias \u00a0anteriores \u00a0en materia sexual, ni apuntalar la ausencia de antijuridicidad de la \u00a0conducta \u00a0t\u00edpica, \u00a0al \u00a0hecho \u00a0de \u00a0haber \u00a0el \u00a0menor \u00a0prestado su consentimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mucho \u00a0menos \u00a0le es permitido desconocer la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0que \u00a0la \u00a0norma \u00a0establece, a partir de consideraciones de contenido \u00a0supuestamente \u00a0pol\u00edtico \u00a0criminal, \u00a0como se hace en el presente caso con el fin \u00a0de \u00a0sostener \u00a0que \u00a0la \u00a0edad que sirve de referente al legislador colombiano para \u00a0suponer \u00a0la \u00a0inmadurez del menor, no se ajusta a lo que revelan la verdad social \u00a0y \u00a0cultural \u00a0del \u00a0pa\u00eds, \u00a0y \u00a0que \u00a0la \u00a0ley \u00a0presume \u00a0algo \u00a0que \u00a0la misma realidad \u00a0contradice.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0tipo \u00a0de \u00a0argumentaciones escapan del \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la \u00a0funci\u00f3n judicial de declaraci\u00f3n del derecho. El juzgador no \u00a0puede \u00a0dejar \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0la norma, pretextando que las razones que llevaron al \u00a0legislador \u00a0a \u00a0incriminar \u00a0penalmente \u00a0la conducta son equivocadas, y que no las \u00a0comparte. \u00a0Su \u00a0obligaci\u00f3n, \u00a0por mandato constitucional, es someterse al imperio \u00a0de \u00a0la \u00a0ley, \u00a0y \u00a0darle \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0cuando \u00a0corresponde \u00a0hacerlo, \u00a0no entrar en \u00a0consideraciones \u00a0de \u00a0lege \u00a0ferenda \u00a0para \u00a0justificar el apartamiento de ella, en \u00a0cuanto \u00a0entra\u00f1a \u00a0la \u00a0subversi\u00f3n \u00a0del \u00a0sistema \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0dar \u00a0cabida a la \u00a0derogatoria judicial de la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D\u00edgase, finalmente, que toda conducta, para \u00a0que \u00a0sea \u00a0punible, \u00a0debe \u00a0ser \u00a0t\u00edpica, \u00a0antijur\u00eddica \u00a0y \u00a0culpable, \u00a0y \u00a0que las \u00a0argumentaciones \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0Monter\u00eda \u00a0adicionalmente introduce para \u00a0inaplicar \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0303 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, consistentes en que la tesis \u00a0del\u00a0 \u00a0car\u00e1cter \u00a0absoluto \u00a0de la presunci\u00f3n de incapacidad del menor de 14 \u00a0a\u00f1os \u00a0 para \u00a0 decidir \u00a0 libremente \u00a0 sobre \u00a0 su \u00a0 sexualidad, \u00a0es \u00a0groseramente \u00a0consagratoria \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0responsabilidad \u00a0 objetiva, \u00a0 resulta \u00a0 igualmente \u00a0desafortunado.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nada \u00a0tiene \u00a0que \u00a0ver \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0incapacidad \u00a0que \u00a0la \u00a0norma \u00a0contiene, con la culpabilidad del sujeto agente. La \u00a0ley \u00a0presume \u00a0la \u00a0inmadurez del sujeto pasivo para decidir en materia sexual, en \u00a0modo \u00a0alguno \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0de la tipicidad y antijuridicidad de la conducta \u00a0por \u00a0parte del sujeto activo, ni la voluntad de su realizaci\u00f3n. Estos aspectos, \u00a0propios \u00a0de \u00a0la culpabilidad, deben ser objeto de prueba en el proceso, al igual \u00a0que \u00a0 las \u00a0 otras \u00a0 categor\u00edas \u00a0 del \u00a0 delito.\u201d1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo este contexto, deviene insuficiente a \u00a0los \u00a0prop\u00f3sitos \u00a0de \u00a0admitir el cargo propuesto, la alegaci\u00f3n de la defensa al \u00a0pretender \u00a0que \u00a0se \u00a0valore \u00a0el \u00a0consentimiento de la v\u00edctima como una causal de \u00a0ausencia \u00a0de responsabilidad, cuando los jueces de instancia en forma razonada y \u00a0apoyados \u00a0por \u00a0la \u00a0jurisprudencia y la doctrina, consideraron que en situaciones \u00a0como \u00a0la \u00a0presente al funcionario judicial no le est\u00e1 dado entrar a discutir la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0consentimiento \u00a0de \u00a0la menor ofendida, porque se est\u00e1 frente a \u00a0una \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de derecho que no admite prueba en contrario, pues el menor de \u00a0catorce \u00a0a\u00f1os \u00a0es \u00a0considerado incapaz para determinarse y actuar libremente en \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la \u00a0sexualidad, \u00a0m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0asunto se \u00a0comprob\u00f3 \u00a0que el procesado accedi\u00f3 carnalmente a la v\u00edctima en forma abusiva, \u00a0atent\u00f3 \u00a0contra su liberad, su dignidad , su integridad y formaci\u00f3n sexuales, y \u00a0contrari\u00f3 \u00a0el ordenamiento jur\u00eddico que proh\u00edbe este tipo de comportamientos, \u00a0sin consideraci\u00f3n alguna. Y, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Como \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no \u00a0puede \u00a0suplir \u00a0las \u00a0deficiencias \u00a0ni \u00a0corregir \u00a0las \u00a0imprecisiones \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0se \u00a0impone \u00a0su \u00a0inadmisi\u00f3n, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con lo dispuesto por los art\u00edculos 221 y 213 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0adem\u00e1s \u00a0que \u00a0no \u00a0encuentra \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0garant\u00edas que ameriten protecci\u00f3n oficiosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR la demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n presentada a nombre del procesado Carlos An\u00edbal Rinc\u00f3n Angarita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0providencia no procede ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JULIO E. SOCHA SALAMANCA \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SIGIFREDO \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comisi\u00f3n de servicio \u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0G\u00d3MEZ QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MARIA \u00a0DEL \u00a0ROSARIO \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0DE LEMOS \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 J. \u00a0 \u00a0 \u00a0 IB\u00c1\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0sentencia \u00a0septiembre 26 de \u00a02000, rad. 13.466. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 31830 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado ponente: \u00a0 YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta N\u00b0 153. \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, D. C., mayo veintisiete (27) de dos \u00a0mil nueve (2009). \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Procede \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0a \u00a0resolver \u00a0sobre \u00a0la \u00a0admisibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[],"class_list":["post-19181","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-17"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19181","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19181"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19181\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19181"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19181"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19181"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}