{"id":19082,"date":"2023-09-11T19:44:45","date_gmt":"2023-09-11T19:44:45","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3173817-06-09\/"},"modified":"2023-09-11T19:44:45","modified_gmt":"2023-09-11T19:44:45","slug":"3173817-06-09","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3173817-06-09\/","title":{"rendered":"31738(17-06-09)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 31738 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado ponente: \u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta N\u00b0 180. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., junio diecisiete (17) de dos \u00a0mil nueve (2009).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Procede \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0a \u00a0resolver \u00a0sobre \u00a0la \u00a0admisibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor del \u00a0procesado \u00a0Ever \u00a0Yair Romero Taborda, quien fue condenado como autor responsable \u00a0de \u00a0las \u00a0conductas punibles de hurto calificado agravado y porte ilegal de armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa personal, en sentencias proferidas por el Juzgado Segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Barrancabermeja y el Tribunal Superior de Bucaramanga. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se declarar\u00e1 la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0la \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0del \u00a0procedimiento \u00a0y \u00a0la correspondiente redosificaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0delito \u00a0de fabricaci\u00f3n y tr\u00e1fico de armas de \u00a0fuego \u00a0o \u00a0municiones, \u00a0situaci\u00f3n que se consolid\u00f3 estando el asunto en segunda \u00a0instancia, Corporaci\u00f3n que no advirti\u00f3 tal situaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Los primeros fueron tratados en el fallo \u00a0impugnado de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 26 de mayo de 2001, aproximadamente a las \u00a08 \u00a0y \u00a045 \u00a0de \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Miguel \u00c1ngel Villanueva Vera se \u00a0encontraba \u00a0departiendo \u00a0con \u00a0Arcenio \u00a0Cardona fue abordado por Ever Yair Romero \u00a0Taborda \u00a0y \u00a0otro \u00a0sujeto \u00a0que \u00a0no \u00a0pudo \u00a0identificar (carrera 16 con calle 15 de \u00a0Barrancabermeja), \u00a0quienes \u00a0le \u00a0preguntaron por el propietario de la motocicleta \u00a0de \u00a0placas BLO 57 A, ante lo cual manifest\u00f3 ser el due\u00f1o, ellos le dijeron que \u00a0la \u00a0necesitaban \u00a0para \u00a0hacer una vuelta, de inmediato se neg\u00f3 a tal pretensi\u00f3n \u00a0aduciendo \u00a0 que \u00a0 en \u00a0realidad \u00a0no \u00a0era \u00a0de \u00a0\u00e9l, \u00a0ante \u00a0su \u00a0resistencia \u00a0Romero \u00a0Taborda\u00a0 \u00a0sac\u00f3 \u00a0un rev\u00f3lver y le advirti\u00f3 que si se opon\u00eda o instauraba \u00a0denuncia \u00a0alguna \u00a0lo \u00a0mataba, \u00a0adem\u00e1s \u00a0le \u00a0dijo \u00a0que \u00a0la \u00a0motocicleta le ser\u00eda \u00a0devuelta \u00a0dentro \u00a0de \u00a08 d\u00edas, ante las amenazas no tuvo opci\u00f3n que entregar la \u00a0moto, las llaves y sus documentos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Por \u00a0los \u00a0anteriores \u00a0episodios, el 7 de \u00a0enero \u00a0de \u00a02004 \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Segunda \u00a0Seccional \u00a0de Barrancabermeja profiri\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contra Ever Yair Romero Taborda como presunto autor \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos de hurto calificado agravado y fabricaci\u00f3n y tr\u00e1fico de armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0o municiones de defensa personal, providencia que alcanz\u00f3 ejecutoria \u00a0el \u00a028 de ese mismo mes y a\u00f1o cuando el procesado y su defensor desistieron del \u00a0recurso de apelaci\u00f3n por ellos interpuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Correspondi\u00f3 al Juzgado Segundo Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Barrancabermeja \u00a0adelantar \u00a0el \u00a0juicio \u00a0y \u00a0celebrada \u00a0la audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0de \u00a0juzgamiento, \u00a0el \u00a06 \u00a0de \u00a0octubre de 2005 conden\u00f3 al acusado a las \u00a0penas \u00a0de \u00a0treinta \u00a0y \u00a0siete \u00a0(37) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0en el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por un per\u00edodo igual al de la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0privativa \u00a0de la libertad, se abstuvo de imponer condena\u00a0 al pago \u00a0de \u00a0indemnizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0perjuicios dejando a la v\u00edctima en libertad de acudir a \u00a0la \u00a0justicia \u00a0civil, \u00a0le neg\u00f3 la suspensi\u00f3n condicional de la ejecuci\u00f3n de la \u00a0pena \u00a0y \u00a0la \u00a0prisi\u00f3n domiciliaria, como autor de las conductas punibles materia \u00a0de la acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Esa \u00a0providencia \u00a0fue \u00a0recurrida \u00a0por el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado\u00a0 y el 12 de agosto de 2008 el Tribunal Superior de \u00a0Bucaramanga \u00a0la \u00a0confirm\u00f3, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0contra \u00a0la \u00a0cual \u00a0el mismo recurrente en \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0interpuso el recurso extraordinario de casaci\u00f3n el cual fue \u00a0concedido \u00a0por el ad quem por \u00a0auto \u00a0 del \u00a0 25 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0siguiente, \u00a0los \u00a0traslados \u00a0para \u00a0el \u00a0demandante \u00a0transcurrieron \u00a0entre \u00a0el \u00a013 \u00a0de \u00a0enero \u00a0al \u00a023 de febrero de 2009, para los no \u00a0recurrentes \u00a0del \u00a014 \u00a0de \u00a0febrero al 16 de marzo, el proceso fue remitido a esta \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0el \u00a020 \u00a0de \u00a0abril \u00a0a \u00a0donde \u00a0arrib\u00f3 \u00a0el \u00a028 del mismo mes y a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 LA \u00a0DEMANDA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego de referirse a los sujetos procesales, \u00a0las \u00a0decisiones de primera y segunda instancia, el demandante acusa la sentencia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0violar \u00a0directamente \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0aticipidad \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta, \u00a0porque \u00a0no \u00a0se \u00a0prob\u00f3 \u00a0que \u00a0el delito denunciado \u00a0existi\u00f3 \u00a0y \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0fallar \u00a0exist\u00edan dudas que se debieron resolver a \u00a0favor del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Omiti\u00f3 citar las normas transgredidas y sin \u00a0ning\u00fan \u00a0argumento pide que se case la sentencia y se dicte una de reemplazo que \u00a0absuelva a su representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>I. \u00a0 \u00a0Aspecto \u00a0sustancial de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. El recurso extraordinario de casaci\u00f3n no \u00a0constituye \u00a0sede \u00a0adicional para continuar el debate probatorio sobre los hechos \u00a0investigados \u00a0y \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado \u00a0el cual se cumpli\u00f3 en las \u00a0instancias \u00a0y \u00a0concluy\u00f3 \u00a0con el fallo de segundo grado, por el contrario, exige \u00a0para \u00a0la \u00a0admisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0que \u00a0el \u00a0sujeto \u00a0procesal recurrente tenga \u00a0presente \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0formales \u00a0previstas \u00a0en \u00a0la \u00a0ley \u00a0en el prop\u00f3sito de \u00a0demostrar \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0un \u00a0juicio \u00a0t\u00e9cnico-jur\u00eddico que la declaraci\u00f3n de \u00a0justicia \u00a0all\u00ed \u00a0contenida, \u00a0la \u00a0cual \u00a0llega \u00a0a \u00a0esta \u00a0sede \u00a0amparada de la dual \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad, \u00a0se \u00a0sustent\u00f3 \u00a0en errores de hecho o de \u00a0derecho \u00a0 ostensibles \u00a0y \u00a0relevantes \u00a0o \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0juicio \u00a0viciado, \u00a0ocurrencias \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0otra \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0reclaman \u00a0 para \u00a0 s\u00ed \u00a0 el \u00a0 necesario \u00a0correctivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0tanto, cuando en el libelo impugnatorio \u00a0se \u00a0desatienden \u00a0los \u00a0requisitos se\u00f1alados en la normatividad llamada a regular \u00a0el \u00a0caso \u00a0concreto \u00a0(art\u00edculo \u00a0212 \u00a0de \u00a0la ley 600 de 2000), y fundamentalmente \u00a0cuando \u00a0se \u00a0soslaya \u00a0aqu\u00e9lla exigencia relacionada con la adecuada formulaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0y \u00a0se \u00a0omite \u00a0se\u00f1alar \u00a0con \u00a0la \u00a0claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n debidas sus \u00a0fundamentos, \u00a0la \u00a0consecuencia \u00a0procesal \u00a0inmediata \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser \u00a0otra que su \u00a0inadmisi\u00f3n seg\u00fan as\u00ed lo establece la referida norma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Las \u00a0siguientes \u00a0son las falencias de la \u00a0demanda \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el defensor del procesado Ever Yair Romero Taborda que \u00a0impiden \u00a0tener \u00a0por \u00a0cumplida \u00a0la \u00a0exigencia \u00a0referida \u00a0a la indicaci\u00f3n clara y \u00a0precisa de los fundamentos del \u00fanico cargo insinuado, a saber: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0El recurso extraordinario de casaci\u00f3n \u00a0es \u00a0un \u00a0instituto \u00a0que \u00a0busca \u00a0remediar \u00a0o \u00a0poner \u00a0fin \u00a0a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0del \u00a0bloque \u00a0de \u00a0constitucionalidad \u00a0y de la ley, que \u00a0hubiese \u00a0ocurrido \u00a0en la sentencia de segunda instancia, por errores de juicio o \u00a0de \u00a0actividad \u00a0en \u00a0que \u00a0ha \u00a0incurrido \u00a0el \u00a0juez, de manera que con esa finalidad \u00a0implica \u00a0la \u00a0elaboraci\u00f3n de la demanda siguiendo los derroteros trazados por la \u00a0jurisprudencia \u00a0y \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0en \u00a0las \u00a0causales previstas por el ordenamiento \u00a0jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Por supuesto, no se trata de exigir al \u00a0demandante \u00a0que \u00a0acuda \u00a0a \u00a0f\u00f3rmulas \u00a0\u00fanicas \u00a0o sacramentales para postular sus \u00a0reparos, \u00a0ni \u00a0se precisa que utilice la terminolog\u00eda que la t\u00e9cnica casacional \u00a0ha \u00a0venido \u00a0decantando \u00a0de tiempo atr\u00e1s para designar las distintas especies de \u00a0errores \u00a0en el acopio, contemplaci\u00f3n o valoraci\u00f3n probatoria,\u00a0 de derecho \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0o \u00a0falso juicio de convicci\u00f3n) o de hecho (falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0falso juicio de identidad o falso raciocinio), pero s\u00ed \u00a0que \u00a0presente \u00a0una \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0clara, l\u00f3gica, coherente y trascendente que \u00a0lleve \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo presenta irregularidades protuberantes en su \u00a0estructura, de manera que no es factible mantener su vigencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0La impugnaci\u00f3n extraordinaria se rige \u00a0por \u00a0principios \u00a0a \u00a0los \u00a0cuales \u00a0est\u00e1 vinculada la Corte y el demandante, tales \u00a0como \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 taxatividad \u00a0 \u00a0 consistente \u00a0en \u00a0que \u00a0no \u00a0hay causales de casaci\u00f3n distintas de las \u00a0consagradas \u00a0en \u00a0el precepto respectivo (arts. 207, ley 600 de 2000; 181 ley 906 \u00a0de \u00a02004). Limitaci\u00f3n el cual \u00a0se \u00a0expresa \u00a0como \u00a0la \u00a0imposibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0proceder de oficio \u00a0en \u00a0la determinaci\u00f3n de la causal \u00a0pertinente, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0siendo \u00a0un \u00a0recurso rogado \u00a0y \u00a0limitado \u00a0a \u00a0la \u00a0extensi\u00f3n \u00a0que \u00a0quiera \u00a0darle \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0 no \u00a0puede \u00a0tomar \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0causales \u00a0que \u00a0no \u00a0fueron \u00a0invocadas \u00a0expresamente, \u00a0salvo \u00a0cuando \u00a0advierta transgresi\u00f3n de garant\u00edas fundamentales \u00a0puede \u00a0 utilizar \u00a0 su \u00a0 facultad \u00a0oficiosa. \u00a0Prioridad \u00a0relacionada \u00a0con \u00a0el orden de prelaci\u00f3n que se deriva \u00a0de \u00a0la naturaleza y alcance de las causales invocadas, seg\u00fan el cual unas deben \u00a0ser \u00a0atendidas \u00a0y decidas antes que otras, como por ejemplo la causal de nulidad \u00a0frente \u00a0a \u00a0las \u00a0restantes \u00a0o \u00a0al \u00a0interior \u00a0de \u00a0esta \u00a0misma \u00a0en \u00a0cuanto el poder \u00a0invalidatorio \u00a0abarque una mayor extensi\u00f3n procesal. Y, la situaci\u00f3n jur\u00eddica \u00a0del \u00a0recurrente \u00a0no se podr\u00e1 \u00a0desmejorar, \u00a0salvo \u00a0que sujeto procesal con inter\u00e9s jur\u00eddico hubiese demandado \u00a0(principio \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0agravaci\u00f3n). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4. \u00a0Bajo \u00a0el \u00a0contexto anterior en sede de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no puede proponerse \u00a0un \u00a0debate \u00a0probatorio \u00a0generalizado \u00a0y sin observancia de la l\u00f3gica argumental \u00a0que \u00a0 le \u00a0 es \u00a0 inherente, \u00a0 porque \u00a0este \u00a0medio \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0no \u00a0fue \u00a0concebido \u00a0para litigar de manera \u00a0libre, \u00a0 sino \u00a0como \u00a0un \u00a0excepcional \u00a0medio \u00a0de \u00a0control \u00a0jurisdiccional \u00a0de \u00a0la \u00a0constitucionalidad \u00a0y \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0los fallos a cargo de la Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0 de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, \u00a0por \u00a0las \u00a0causales \u00a0taxativamente \u00a0se\u00f1aladas \u00a0en \u00a0la \u00a0ley, \u00a0que \u00a0hubiesen \u00a0sido \u00a0seleccionadas y en forma adecuada \u00a0desarrolladas en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.5. Estas elementales y m\u00ednimas exigencias \u00a0formales \u00a0en \u00a0la \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0y \u00a0fundamento \u00a0de \u00a0las causales de casaci\u00f3n las \u00a0incumpli\u00f3 \u00a0el \u00a0defensor del procesado Ever Yair Romero Taborda, que ni siquiera \u00a0atin\u00f3 \u00a0a \u00a0citar \u00a0al \u00a0menos \u00a0una o varias de las previstas en el art. 207 cpp de \u00a02000 que regula este asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.6. En sede de casaci\u00f3n se deben denunciar \u00a0y \u00a0demostrar errores trascedentes de juicio o de actividad cometidos por el juez \u00a0al dictar el fallo, tarea que no asumi\u00f3 el recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.7. \u00a0Ahora: \u00a0si \u00a0se trataba de postular una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, causal primera, cuerpo primero del \u00a0precepto \u00a0que \u00a0se acaba de evocar, el casacionista debi\u00f3 tener en cuenta que en \u00a0esta \u00a0clase \u00a0de \u00a0desaciertos \u00a0el \u00a0error \u00a0del \u00a0juez \u00a0es \u00a0de juicio o in \u00a0iudicando \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0aplicar o \u00a0interpretar \u00a0la \u00a0ley llamada a regular el caso a resolver, y puede acontecer por \u00a0uno de estos sentidos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0-error \u00a0de \u00a0existencia-, cuando se ignora \u00a0que \u00a0la \u00a0norma \u00a0existe, \u00a0se considera que no est\u00e1 vigente o se estima que est\u00e1 \u00a0vigente, pero no es aplicable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0 -error \u00a0de \u00a0selecci\u00f3n-, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0norma \u00a0escogida y aplicada no corresponde al caso concreto. E, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0 -error \u00a0 de \u00a0 sentido-, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0norma \u00a0seleccionada \u00a0es \u00a0la \u00a0correcta, \u00a0pero el juez no le da el alcance que tiene o lo \u00a0restringe. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente a esta causal la jurisprudencia viene \u00a0ense\u00f1ando \u00a0 que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0debe \u00a0aceptar \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0tal \u00a0y \u00a0como \u00a0fueron \u00a0plasmados \u00a0por \u00a0los \u00a0jueces de instancia en la \u00a0sentencia, \u00a0debiendo \u00a0proponer una discusi\u00f3n eminentemente jur\u00eddica en la cual \u00a0demuestre \u00a0el \u00a0error o errores del intelecto al momento de aplicar o interpretar \u00a0la \u00a0ley \u00a0y \u00a0la \u00a0consecuente \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0yerro \u00a0en el sentido del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.8. \u00a0Cuando\u00a0 \u00a0se demanda una sentencia \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de la ley sustancial -que es lo que evoca el libelista \u00a0en \u00a0 el \u00a0 cargo \u00a0\u00fanico- \u00a0en \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0sus \u00a0tres \u00a0modalidades \u00a0(falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida o interpretaci\u00f3n err\u00f3nea), el casacionista \u00a0debe \u00a0demostrar, sin desconocer los hechos plasmados en el fallo y sin discrepar \u00a0de \u00a0la forma como el juzgador los declar\u00f3 probados, que entre las partes motiva \u00a0y resolutiva de la providencia no existe armon\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.9. \u00a0Al \u00a0recurrente \u00a0le resultaba imperioso \u00a0acreditar, \u00a0 mediante \u00a0 la \u00a0 confrontaci\u00f3n \u00a0 objetiva \u00a0de \u00a0esos \u00a0dos \u00a0elementos \u00a0constitutivos \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0entre ambos, en lugar de un nexo l\u00f3gico, \u00a0exist\u00eda \u00a0falta \u00a0de \u00a0correspondencia. Sin embargo, el defensor de Romero Taborda \u00a0no \u00a0establece \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal en la motivaci\u00f3n del fallo, hubiera reconocido \u00a0sin \u00a0lugar \u00a0a \u00a0equ\u00edvocos \u00a0que \u00a0las \u00a0conductas \u00a0imputadas \u00a0a \u00a0su \u00a0defendido eran \u00a0at\u00edpicas \u00a0o que afloraba incertidumbre sobre tales delitos y la responsabilidad \u00a0del acusado y, no obstante, en la parte resolutiva lo conden\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.10. \u00a0 Contrario \u00a0a \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0del \u00a0recurrente, \u00a0los \u00a0jueces \u00a0de \u00a0instancia \u00a0al valorar en conjunto los elementos de \u00a0prueba \u00a0 acopiados \u00a0dedujeron \u00a0certeza \u00a0sobre \u00a0los \u00a0delitos \u00a0investigados \u00a0y \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del acusado en la medida que utiliz\u00f3 arma de fuego que portaba \u00a0sin \u00a0 salvoconducto \u00a0para \u00a0despojar \u00a0de \u00a0sus \u00a0bienes \u00a0al \u00a0denunciante \u00a0quien \u00a0en \u00a0reconocimiento \u00a0fotogr\u00e1fico \u00a0y \u00a0en \u00a0fila \u00a0de personas lo reconoci\u00f3 como uno de \u00a0quienes \u00a0mediante \u00a0el \u00a0emple\u00f3 \u00a0de \u00a0la violencia le hurt\u00f3 algunas pertenencias, \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0razonada \u00a0que \u00a0amparada \u00a0de \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad no es demeritada por el impugnante. Y, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Como \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no \u00a0puede \u00a0suplir \u00a0las \u00a0deficiencias \u00a0ni \u00a0corregir \u00a0las \u00a0imprecisiones \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0se \u00a0impone \u00a0su \u00a0inadmisi\u00f3n, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con lo dispuesto por los art\u00edculos 221 y 213 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0adem\u00e1s \u00a0que \u00a0no \u00a0encuentra \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0garant\u00edas que ameriten protecci\u00f3n oficiosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>II. Prescripci\u00f3n de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de porte ilegal de armas de fuego de defensa \u00a0personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Cuando \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0jur\u00eddico \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0se \u00a0presenta \u00a0con \u00a0posterioridad \u00a0a la sentencia de segundo grado \u00a0-como \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso \u00fanicamente frente a la conducta punible \u00a0acabada \u00a0de mencionar-, o antes en los eventos de simple constataci\u00f3n objetiva, \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de la Sala tiene definido que su declaraci\u00f3n corresponde al \u00a0juez \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0o a esta Corporaci\u00f3n, cuando aqu\u00e9l pasa por alto \u00a0tal situaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es as\u00ed como frente a esta tem\u00e1tica, una vez \u00a0constat\u00f3 \u00a0que \u00a0la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal solicitada no implicaba una \u00a0verificaci\u00f3n meramente objetiva, la Corte expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(&#8230;), \u00a0la \u00a0denuncia \u00a0en \u00a0sede de casaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la \u00a0consolidaci\u00f3n \u00a0del fen\u00f3meno de la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal \u00a0ocurrida \u00a0en \u00a0la fase instructiva o antes del proferimiento del fallo de segundo \u00a0grado, \u00a0 debe \u00a0plantearse \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0es \u00a0que \u00a0de \u00a0haberse \u00a0continuado \u00a0con el \u00a0ejercicio \u00a0del \u00a0poder \u00a0punitivo \u00a0del Estado despu\u00e9s de que, por virtud del mero \u00a0transcurso \u00a0del \u00a0tiempo \u00a0perdi\u00f3 \u00a0dicha \u00a0facultad, la actuaci\u00f3n posterior a ese \u00a0momento \u00a0deviene \u00a0inv\u00e1lida. Pero, adem\u00e1s, su demostraci\u00f3n corresponde hacerse \u00a0por \u00a0los \u00a0derroteros \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0en \u00a0cualquiera \u00a0de sus sentidos y \u00a0modalidades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026). \u00a0Tal \u00a0ha \u00a0sido el pac\u00edfico criterio \u00a0jurisprudencial \u00a0contenido, \u00a0entre \u00a0otros, en los siguientes pronunciamientos de \u00a0la Sala: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(&#8230;) \u00a0repugnar\u00eda a un sentimiento general \u00a0de \u00a0justicia \u00a0que \u00a0se \u00a0considerara v\u00e1lida una sentencia proferida en un proceso \u00a0que \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0adelantar \u00a0el \u00a0juez \u00a0por \u00a0haberse extinguido en \u00e9l la facultad \u00a0punitiva del Estado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por otros aspectos, pretender la alegaci\u00f3n \u00a0de \u00a0este vicio por la causal primera de casaci\u00f3n resultar\u00eda contradictorio con \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0de \u00a0esa \u00a0formulaci\u00f3n y el fin que en ese caso se persigue, pues \u00a0quien \u00a0alega \u00a0violaci\u00f3n directa o indirecta parte del presupuesto de la validez \u00a0del \u00a0proceso \u00a0centrando \u00a0su ataque en la ocurrencia de errores al interior de la \u00a0sentencia, \u00a0y \u00a0adem\u00e1s \u00a0persigue \u00a0la expedici\u00f3n de un fallo de sustituci\u00f3n que \u00a0obviamente \u00a0se \u00a0hace \u00a0de \u00a0imposible \u00a0proferimiento \u00a0a falta de una acci\u00f3n penal \u00a0vigente1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026). Luego se indic\u00f3: \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte \u00a0no advierte en esta propuesta de \u00a0ataque \u00a0contradicci\u00f3n intr\u00ednseca alguna que impida su estudio, como lo postula \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0su \u00a0concepto. \u00a0Por \u00a0el contrario, considera que la \u00a0solicitud \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0al \u00a0interior \u00a0del mismo cargo resulta correcta, en \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0presenta \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0su \u00a0prosperidad. \u00a0Tampoco advierte \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0en la selecci\u00f3n de la causal invocada, pues la prescripci\u00f3n, en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0que \u00a0ha \u00a0sido \u00a0planteada \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda, solo se consolida con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0llegare a tomarse en esta sede como motivo del \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n, situaci\u00f3n que resulta ser distinta de aquella en la cual \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno se ha consolidado antes de ser proferido\u00a0 el fallo de segundo \u00a0grado, \u00a0en \u00a0cuyo \u00a0caso \u00a0la \u00a0causal \u00a0a \u00a0invocar \u00a0debe ser la tercera.2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026).En \u00a0 \u00a0posterior \u00a0 \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0 \u00a0se \u00a0expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La extinci\u00f3n de la acci\u00f3n penal por raz\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n debe plantarse a trav\u00e9s de la causal tercera de casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0que se hubiera admitido en \u00a0providencia \u00a0del \u00a021 de marzo de 2001 con ponencia del magistrado Carlos Eduardo \u00a0Mej\u00eda \u00a0 Escobar, \u00a0 Rdo. \u00a0 17.106, \u00a0 que \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 pod\u00eda \u00a0 hacerse \u00a0 por \u00a0la \u00a0primera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0ha dicho la Sala que la prosecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0no empece haberse extinguido la acci\u00f3n penal constituye un \u00a0error \u00a0de \u00a0actividad \u00a0y \u00a0no de juicio, en cuanto al entrar a operar el fen\u00f3meno \u00a0prescriptivo \u00a0el \u00a0Estado pierde la facultad de adelantar el proceso. Cuando esto \u00a0ocurre, \u00a0lo pertinente es disponer la cesaci\u00f3n de todo procedimiento criminal y \u00a0no \u00a0dictar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0reemplazo, \u00a0que \u00a0ser\u00eda \u00a0el resultado en el evento de \u00a0prosperar \u00a0un \u00a0cargo fundado en la causal primera, atribuci\u00f3n de la cual carece \u00a0la \u00a0Corte \u00a0de \u00a0presentarse \u00a0el \u00a0caso \u00a0\u2013Cfr. \u00a0Sentencia \u00a0del 29 de octubre de 2001, Rdo. 15.570, M.P. Jorge \u00a0E. \u00a0C\u00f3rdoba \u00a0Poveda, \u00a0reiterada \u00a0en \u00a0la del 13 de enero del a\u00f1o en curso, Rdo. \u00a020200, M.P. \u00c1lvaro Orlando P\u00e9rez Pinz\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De esta manera retom\u00f3 la Sala la tesis que \u00a0de \u00a0anta\u00f1o ven\u00eda pregonando, al sostener, entre otros pronunciamientos, el que \u00a0la \u00a0Delegada evoca, de que la alegaci\u00f3n de la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0debe \u00a0encausarse al auspicio de la causal tercera, por la v\u00eda de \u00a0la \u00a0nulidad\u201d3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026). Cuando la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0ocurre \u00a0durante \u00a0la\u00a0 \u00a0etapa \u00a0de \u00a0instrucci\u00f3n o en el per\u00edodo de la \u00a0causa, \u00a0pero \u00a0de \u00a0todas \u00a0maneras \u00a0antes \u00a0de \u00a0proferirse \u00a0la sentencia de segunda \u00a0instancia, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0tiene \u00a0dicho \u00a0que\u00a0 \u00a0\u201crecurrida \u00e9sta en casaci\u00f3n y \u00a0admitida \u00a0 la \u00a0respectiva \u00a0demanda \u00a0por \u00a0cumplir \u00a0con \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0se\u00f1alados \u00a0en \u00a0la \u00a0ley (arts. 212 y 132 P.P., antes 225 y 226) lo procedente es \u00a0casarla \u00a0oficiosamente, &#8230;, si, como en este caso, no fue objeto de espec\u00edfica \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0resulta \u00a0incuestionable \u00a0que \u00a0fue \u00a0dictada \u00a0respecto \u00a0de \u00a0una \u00a0acci\u00f3n, \u00a0que \u00a0por \u00a0el fen\u00f3meno prescriptivo aludido, ya no pod\u00eda proseguirse. \u00a0La \u00a0presunci\u00f3n de legalidad que ampara los fallos de instancia, se quiebra ante \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0del debido proceso, dado que no pueden culminar las instancias \u00a0mediante \u00a0decisiones que jur\u00eddicamente no pueden proferirse y, como quiera que, \u00a0por \u00a0la calificaci\u00f3n y admisi\u00f3n de la demanda se ha iniciado el debido proceso \u00a0de \u00a0 la \u00a0 casaci\u00f3n, \u00a0\u00e9ste \u00a0debe \u00a0culminar \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0le \u00a0ponga \u00a0fin. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Situaci\u00f3n \u00a0distinta se presenta cuando la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n es sobreviniente a la sentencia del ad quem, caso \u00a0en \u00a0el \u00a0cual, \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0no se le puede atribuir \u00a0ilegalidad \u00a0alguna, \u00a0pues \u00a0el \u00a0Estado \u00a0conservaba inc\u00f3lume su facultad punitiva \u00a0para \u00a0dictarla, \u00a0por \u00a0consiguiente, en dicha situaci\u00f3n, lo indicado es acudir a \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 cesaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 procedimiento4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(\u2026). \u00a0Y, \u00a0en \u00a0reciente \u00a0oportunidad \u00a0se \u00a0precis\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(&#8230;) La prescripci\u00f3n desde la perspectiva \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0puede \u00a0producirse: \u00a0a) \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de segunda \u00a0instancia; \u00a0b) \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0alguna \u00a0decisi\u00f3n \u00a0adoptada \u00a0en ella con \u00a0repercusi\u00f3n \u00a0en la punibilidad; o, c) con posterioridad a la misma, vale decir, \u00a0entre el d\u00eda de su proferimiento y el de su ejecutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si en las dos primeras hip\u00f3tesis se dicta \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0su \u00a0ilegalidad \u00a0es \u00a0demandable \u00a0a \u00a0trav\u00e9s del recurso de casaci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0el \u00a0mismo \u00a0no \u00a0se \u00a0pod\u00eda \u00a0dictar \u00a0en consideraci\u00f3n a la p\u00e9rdida de la \u00a0potestad punitiva del Estado originada en el transcurso del tiempo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente a la tercera hip\u00f3tesis la soluci\u00f3n \u00a0es \u00a0diferente. \u00a0En \u00a0tal \u00a0evento \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal estaba vigente al momento de \u00a0producirse \u00a0el fallo y su legalidad en esa medida resulta indiscutible a trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0la \u00a0misma \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0instituida \u00a0para juzgar la \u00a0correcci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia y eso no incluye eventualidades posteriores, como \u00a0la \u00a0 \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 acci\u00f3n \u00a0 penal \u00a0 dentro \u00a0 del \u00a0 t\u00e9rmino \u00a0 de \u00a0ejecutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando \u00a0 as\u00ed \u00a0 sucede, \u00a0 es \u00a0deber \u00a0del \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0o \u00a0de la Corte si el fen\u00f3meno se \u00a0produce \u00a0en el tr\u00e1mite del recurso de casaci\u00f3n, declarar extinguida la acci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0se cumpla el t\u00e9rmino prescriptivo, de oficio o a \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0parte. \u00a0Pero \u00a0si \u00a0no \u00a0se advierte la circunstancia y la sentencia \u00a0alcanza \u00a0la categor\u00eda de cosa juzgada, la \u00fanica forma de remover sus efectos e \u00a0invalidarla \u00a0es \u00a0acudiendo \u00a0a la segunda de las causales que hacen procedente la \u00a0acci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0revisi\u00f3n5.6 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. La acci\u00f3n penal derivada de la conducta \u00a0punible \u00a0 contra \u00a0 la \u00a0 seguridad \u00a0 p\u00fablica \u00a0 imputada \u00a0 a \u00a0 Ever \u00a0Yair \u00a0Romero \u00a0Taborda, \u00a0 se \u00a0 encuentra \u00a0prescrita, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0as\u00ed \u00a0se \u00a0declarar\u00e1 \u00a0y se dispondr\u00e1 la cesaci\u00f3n de toda \u00a0actuaci\u00f3n procesal.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior en consideraci\u00f3n a que el fallo \u00a0impugnado, \u00a0cuya \u00a0demanda \u00a0se \u00a0inadmitir\u00e1, \u00a0a\u00fan \u00a0no \u00a0ha \u00a0cobrado ejecutoria en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los delitos objeto del mismo, dada la imposibilidad \u00a0legal \u00a0de \u00a0que \u00a0puedan \u00a0reconocerse \u00a0ejecutorias \u00a0parciales, y tambi\u00e9n a que de \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0la preceptiva del art\u00edculo 85 del decreto 100 de 1980, cuando \u00a0fueren \u00a0varias \u00a0las\u00a0 conductas punibles investigadas y juzgadas en un mismo \u00a0proceso, \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de las acciones se cumplir\u00e1 en forma independiente \u00a0para cada una de ellas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0De \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0lo \u00a0establecido en el \u00a0art\u00edculo \u00a080 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0vigente \u00a0para \u00a0el \u00a0momento de los hechos, la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal prescrib\u00eda en un tiempo igual al m\u00e1ximo de la pena fijada en la \u00a0ley, \u00a0si era privativa de la libertad, pero en ning\u00fan caso ese lapso pod\u00eda ser \u00a0inferior a 5 a\u00f1os, ni exceder de 20. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La iniciaci\u00f3n del t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n \u00a0comenzaba \u00a0a \u00a0contarse, \u00a0para \u00a0los \u00a0delitos \u00a0instant\u00e1neos, \u00a0desde el d\u00eda de la \u00a0consumaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0desde \u00a0la \u00a0perpetraci\u00f3n \u00a0del \u00a0\u00faltimo \u00a0acto en los tentados o \u00a0permanentes. \u00a0Este tiempo se interrump\u00eda por la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, o su \u00a0equivalente, debidamente ejecutoriada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Producida \u00a0la interrupci\u00f3n, el t\u00e9rmino de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0comienza \u00a0a \u00a0correr de nuevo por un per\u00edodo igual a la mitad del \u00a0se\u00f1alado \u00a0en el art\u00edculo 80 ib\u00eddem, pero en ning\u00fan caso podr\u00eda ser inferior \u00a0a 5 a\u00f1os, ni superior a 10. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. En este asunto, el procesado fue afectado \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0y condenado en calidad de presunto autor de la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0de \u00a0fabricaci\u00f3n y tr\u00e1fico de armas de fuego o municiones de \u00a0defensa \u00a0personal \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0201 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de 1980, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a01\u00b0 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a03664 \u00a0de \u00a01986, adoptado como \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente por el art\u00edculo 1\u00b0 del Decreto 2266 de 1991, precepto \u00a0que \u00a0establec\u00eda \u00a0un \u00a0par\u00e1metro \u00a0punitivo \u00a0de sanci\u00f3n privativa de la libertad \u00a0comprendido entre uno (1) a cuatro (4) a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0establecer \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de\u00a0 \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0en este caso, se parte del m\u00e1ximo de pena se\u00f1alado en \u00a0la \u00a0norma infringida, esto es, 4 a\u00f1os, que disminuido en la mitad por raz\u00f3n de \u00a0la \u00a0interrupci\u00f3n de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n ejecutoriada, queda reducido a \u00a02 \u00a0a\u00f1os, \u00a0lo \u00a0que pone en evidencia que en este particular asunto, el fen\u00f3meno \u00a0jur\u00eddico \u00a0de \u00a0la prescripci\u00f3n respecto del delito contra la seguridad p\u00fablica \u00a0antes \u00a0mencionado \u00a0opera en un t\u00e9rmino de 5 a\u00f1os (art\u00edculo 84, Decreto 100 de \u00a01980). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Como \u00a0la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, tal \u00a0como \u00a0ya se advirti\u00f3, alcanz\u00f3 ejecutoria el\u00a0 28 de enero de 2004, lo cual \u00a0significa \u00a0que \u00a0el \u00a0tiempo \u00a0m\u00ednimo \u00a0se\u00f1alado \u00a0por \u00a0la \u00a0ley para que operara la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n penal en el juicio (5 a\u00f1os), se cumpli\u00f3 el 27 de \u00a0enero \u00a0de \u00a02009, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0estando \u00a0surti\u00e9ndose \u00a0el \u00a0traslado \u00a0para \u00a0que \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0presentara \u00a0la \u00a0demanda \u00a0(13 de enero al 23 de febrero de 2009), sin \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bucaramanga \u00a0hubiera \u00a0advertido \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0procesal de que aqu\u00ed se ha hecho referencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. Lo anterior, entonces, constituye raz\u00f3n \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0que \u00a0la Sala procede a declarar la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0derivada \u00a0de \u00a0esa \u00a0sola conducta punible, y a ordenar en consecuencia, la \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0procedimiento \u00a0adelantado \u00a0contra \u00a0Ever \u00a0Yair \u00a0Romero \u00a0Taborda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. Igualmente se proceder\u00e1 a la reducci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0impuesta al acusado, en la medida que ya no puede haber incremento \u00a0punitivo \u00a0por \u00a0el \u00a0concurso \u00a0de \u00a0la conducta punible de porte ilegal de armas de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal \u00a0porque \u00a0tal \u00a0aspecto \u00a0es \u00a0el resultado obvio de la \u00a0decisi\u00f3n de prescripci\u00f3n que se adoptar\u00e1.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0enjuiciado fue condenado en el fallo de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0de treinta y tres (33) meses de prisi\u00f3n por el \u00a0delito \u00a0de hurto calificado y agravado y a cuatro (4) meses m\u00e1s por la conducta \u00a0punible \u00a0de \u00a0fabricaci\u00f3n \u00a0y \u00a0tr\u00e1fico de armas de fuego o municiones de defensa \u00a0personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal que \u00a0habr\u00e1 \u00a0de \u00a0descontar \u00a0el \u00a0procesado \u00a0como autor responsable del delito de hurto \u00a0calificado \u00a0y \u00a0agravado, ser\u00e1 la de treinta y tres (33) meses de prisi\u00f3n, pues \u00a0es \u00a0la \u00a0que \u00a0asumi\u00f3 el a quo \u00a0para \u00a0tal \u00a0conducta punible, agregando lo restante por el concurso con el delito \u00a0contra \u00a0la \u00a0seguridad \u00a0p\u00fablica que ahora se descuenta, decisi\u00f3n confirmada por \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, \u00a0y \u00a0por igual \u00a0t\u00e9rmino \u00a0correr\u00e1 \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cabe advertir que las dem\u00e1s determinaciones \u00a0adoptadas \u00a0 en \u00a0 las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0instancia \u00a0mantienen \u00a0plena \u00a0vigencia, \u00a0en \u00a0particular \u00a0la negaci\u00f3n de los subrogados penales de la suspensi\u00f3n condicional \u00a0de \u00a0la \u00a0ejecuci\u00f3n de la pena y la prisi\u00f3n domiciliaria que fueron desestimados \u00a0por \u00a0no \u00a0concurrir \u00a0a favor del inculpado los requisitos subjetivos previstos en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a063 y 38 del cp de 2000, determinaciones que no fueron objeto de \u00a0reproche en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1.- \u00a0INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0del \u00a0procesado Ever Yair Romero Taborda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0 DECLARAR \u00a0PRESCRITA \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0derivada de la conducta \u00a0punible \u00a0de \u00a0fabricaci\u00f3n \u00a0y tr\u00e1fico de armas de fuego o municiones imputada al \u00a0acusado \u00a0Ever \u00a0Yair Romero Taborda, y ordenar, en consecuencia, la cesaci\u00f3n del \u00a0procedimiento \u00a0adelantado \u00a0en \u00a0su \u00a0contra \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0exclusiva de tal delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PRECISAR \u00a0que, \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de las \u00a0anteriores \u00a0decisiones, \u00a0la \u00a0pena que debe cumplir el procesado Ever Yair Romero \u00a0Taborda, \u00a0por \u00a0su \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0en \u00a0el \u00a0delito \u00a0de hurto calificado y \u00a0agravado, \u00a0es \u00a0la de treinta y tres (33) meses de prisi\u00f3n, y por igual t\u00e9rmino \u00a0correr\u00e1 \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas. Las \u00a0restantes \u00a0decisiones \u00a0adoptadas en el fallo impugnado, se mantienen inc\u00f3lumes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta providencia no procede ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0comun\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JULIO E. SOCHA SALAMANCA \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SIGIFREDO \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0G\u00d3MEZ QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MARIA \u00a0DEL \u00a0ROSARIO \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0DE LEMOS \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 J. \u00a0 \u00a0 \u00a0 IB\u00c1\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0 BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA \u00a0 \u00a0RUIZ \u00a0N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0Sent. \u00a0Cas. \u00a0Octubre 13 de \u00a01994, rad. 8690. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0Sent. \u00a0Cas. \u00a0Mayo \u00a028 \u00a0de \u00a02000,\u00a0 rad. 16.441. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0Sala de Casaci\u00f3n Penal,\u00a0 \u00a0Sent. \u00a0Cas. Marzo 24 de 2003, rad. 20.164., reiterada \u00a0en auto de junio 2 de 2004, rad. 21.484. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0Sent. \u00a0Cas. \u00a0Octubre 24 de \u00a02003, rad. 17.466. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0 \u00a0 DE \u00a0 \u00a0JUSTICIA, \u00a0 \u00a0Sala \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0Penal, \u00a0 \u00a0Sent. \u00a0Cas. \u00a0Junio \u00a030 \u00a0de \u00a02004, \u00a0rad. \u00a018.368. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0JUSTICIA, \u00a0 Sala \u00a0 de \u00a0 Casaci\u00f3n \u00a0 Penal,\u00a0 \u00a0 Auto \u00a0 \u00a0 Cas. \u00a0 \u00a0 sept.8\/04, \u00a0 \u00a0 rad. \u00a022.588. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 31738 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado ponente: \u00a0 YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta N\u00b0 180. \u00a0\u00a0 Bogot\u00e1, D. C., junio diecisiete (17) de dos \u00a0mil nueve (2009).\u00a0 \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Procede \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0a \u00a0resolver \u00a0sobre \u00a0la \u00a0admisibilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[],"class_list":["post-19082","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-17"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19082","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19082"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19082\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19082"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19082"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19082"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}