{"id":1887,"date":"2023-09-07T21:28:09","date_gmt":"2023-09-07T21:28:09","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/13599k\/"},"modified":"2023-09-07T21:28:09","modified_gmt":"2023-09-07T21:28:09","slug":"13599k","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/13599k\/","title":{"rendered":"13599k"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 PROCESO No. 13599 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No. 137\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Dr. FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santa \u00a0Fe \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., \u00a0catorce de \u00a0septiembre de mil novecientos noventa y nueve. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se pronuncia la Corte sobre la admisibilidad \u00a0formal \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada por el defensor del procesado \u00a0JOSE \u00a0 \u00a0 REYNEL \u00a0 \u00a0RAMIREZ \u00a0 \u00a0CASTILLO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Antecedentes.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0noche del 18 de noviembre de 1995, en la \u00a0residencia \u00a0ubicada \u00a0en la diagonal 70 No. 23-A-01, Barrio Villa del Lago, de la \u00a0ciudad \u00a0de \u00a0Cali \u00a0(Valle), \u00a0depart\u00edan \u00a0JOSE \u00a0ALIRIO ORDO\u00d1EZ, JOSE EDGAR VEGA y \u00a0PEDRO \u00a0ALFONSO \u00a0GONZALEZ, cuando hicieron presencia dos sujetos quienes portando \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0pretend\u00edan \u00a0apoderarse \u00a0de \u00a0las \u00a0motocicletas \u00a0que \u00a0all\u00ed \u00a0se \u00a0encontraban parqueadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante \u00a0la \u00a0oposici\u00f3n de los residentes en el \u00a0lugar, \u00a0los \u00a0delincuentes \u00a0accionaron \u00a0sus armas y ocasionaron la muerte de JOSE \u00a0ALIRIO \u00a0ORDO\u00d1EZ \u00a0y JOSE EDGAR VEGA, y lesiones a JOHN JAIRO MAJIN ORDO\u00d1EZ, que \u00a0ameritaron \u00a0incapacidad \u00a0m\u00e9dico \u00a0legal \u00a0de \u00a040 d\u00edas dictamin\u00e1ndose deformidad \u00a0f\u00edsica permanente.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0reacci\u00f3n \u00a0de los vecinos, falleci\u00f3 \u00a0MARTIN \u00a0ALONSO \u00a0RODAS, \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0malhechores, a consecuencia de las heridas \u00a0propinadas \u00a0con \u00a0arma \u00a0blanca, mientras que el otro, identificado posteriormente \u00a0como \u00a0JOSE REYNEL RAMIREZ CASTILLO, recibi\u00f3 lesiones que ameritaron su traslado \u00a0al \u00a0 Hospital \u00a0 Joaqu\u00edn \u00a0 Paz \u00a0 Borrero, \u00a0 en \u00a0 donde \u00a0 fue \u00a0capturado \u00a0por \u00a0la \u00a0Polic\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asumido \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0del \u00a0hecho por la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a041 \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0Tercera \u00a0de Vida de la ciudad de Cali, \u00a0abri\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0(fl. \u00a058), \u00a0vincul\u00f3 \u00a0mediante \u00a0indagatoria al capturado \u00a0RAMIREZ \u00a0CASTILLO \u00a0(fl. 60), y le defini\u00f3 la situaci\u00f3n jur\u00eddica con medida de \u00a0aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva (fls. 94 y ss.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, \u00a0luego \u00a0de \u00a0recaudar algunos \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n y clausurar el ciclo instructivo (fl. 277), el quince de \u00a0marzo \u00a0de \u00a0mil \u00a0novecientos \u00a0noventa \u00a0y seis calific\u00f3 el m\u00e9rito probatorio del \u00a0sumario \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0en contra de REYNEL RAMIREZ CASTILLO, por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado, porte ilegal de armas de fuego de defensa \u00a0personal \u00a0y \u00a0lesiones \u00a0personales, \u00a0al \u00a0tiempo \u00a0que dispuso expedir copias de lo \u00a0actuado \u00a0para la investigaci\u00f3n relacionada con la muerte de MARTIN ALONSO RODAS \u00a0VELASQUEZ \u00a0y \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0ocasionadas \u00a0a \u00a0REYNEL RAMIREZ CASTILLO (fls. 342 y \u00a0ss.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0juicio \u00a0conoci\u00f3 \u00a0el Juzgado Diecis\u00e9is \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito, \u00a0en \u00a0donde \u00a0se llev\u00f3 a cabo la vista p\u00fablica (fls. 468 y \u00a0ss.), \u00a0y \u00a0culmin\u00f3 \u00a0la \u00a0instancia \u00a0condenado al procesado a la pena principal de \u00a0cuarenta \u00a0y \u00a0un \u00a0(41) \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0seis \u00a0(6) \u00a0meses de prisi\u00f3n, y la accesoria de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por el mismo lapso de la pena \u00a0principal \u00a0y \u00a0seis meses m\u00e1s una vez cumplida \u00e9sta, por encontrarlo penalmente \u00a0responsable \u00a0del \u00a0concurso de delitos de homicidio agravado, lesiones personales \u00a0y \u00a0fabricaci\u00f3n \u00a0o \u00a0tr\u00e1fico \u00a0de \u00a0armas \u00a0de fuego o municiones (fls. 531 y ss.), \u00a0mediante \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0modific\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0imponerle \u00a0diez (10) a\u00f1os de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas, y \u00a0confirm\u00f3 \u00a0en \u00a0sus restantes partes, al conocer en segunda instancia por v\u00eda de \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0 interpuesta \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 procesado \u00a0y \u00a0su \u00a0defensor \u00a0(fls. \u00a0679 \u00a0y \u00a0ss.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra el fallo de segundo grado estos mismos \u00a0sujetos \u00a0 procesales \u00a0 oportunamente \u00a0interpusieron \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0cual fue concedido por el ad quem, present\u00e1ndose por el abogado \u00a0en \u00a0el t\u00e9rmino legal el escrito con el cual persigue sustentar la impugnaci\u00f3n, \u00a0y sobre cuya admisibilidad se pronuncia la Corte.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La demanda.- \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pasando \u00a0 por \u00a0 identificar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0sintetizar \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0y \u00a0resumir \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de casaci\u00f3n, un cargo formula el libelista \u00a0contra el fallo del Tribunal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Denuncia \u00a0 \u00a0que \u00a0 el \u00a0 juzgador \u00a0 viol\u00f3 \u00a0indirectamente \u00a0la ley sustancial, por haber incurrido en errores de hecho en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, toda vez que, seg\u00fan expone, le otorg\u00f3 credibilidad a \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0LUIS \u00a0ALFONSO \u00a0ORDO\u00d1EZ, \u00a0JOHN JAIRO MAJIN ORDO\u00d1EZ, PEDRO \u00a0ALFONSO \u00a0GONZALEZ \u00a0REYES, \u00a0ISABEL \u00a0ORDO\u00d1EZ y SONIA PATRICIA YAQUENO MONTILLA, y \u00a0valor\u00f3 \u00a0err\u00f3neamente \u00a0el indicio de presencia del procesado en el sitio de los \u00a0hechos, \u00a0pues, \u00a0&#8220;a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0tener \u00a0discrecionalidad \u00a0en la valoraci\u00f3n de las \u00a0mismas, \u00a0ri\u00f1e \u00a0totalmente, no solo con la realidad, sino con la verdad procesal \u00a0que \u00a0aparece \u00a0en \u00a0el proceso&#8221;, con lo cual transgredi\u00f3 los art\u00edculos 247, 250, \u00a0254, 277 y 294 del C. de P. P. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En relaci\u00f3n con el testimonio de LUIS CARLOS \u00a0ORDO\u00d1EZ, \u00a0cuestiona \u00a0que, \u00a0seg\u00fan \u00a0el informe policial, esta persona manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0JOSE \u00a0REYNEL \u00a0disparaba \u00a0con una pistola calibre 9 mil\u00edmetros en tanto que \u00a0Alonso \u00a0Rodas \u00a0portaba \u00a0un \u00a0rev\u00f3lver \u00a0calibre \u00a038 \u00a0largo. \u00a0En \u00a0la diligencia de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0el \u00a0mismo testigo dijo que Reynel llevaba el rev\u00f3lver y \u00a0Mart\u00edn \u00a0Alonso la pistola, y, posteriormente, en la ampliaci\u00f3n de declaraci\u00f3n \u00a0manifiesta \u00a0no \u00a0saber \u00a0a \u00a0ciencia \u00a0cierta quien ten\u00eda cada una de las referidas \u00a0armas. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0manifest\u00f3 igualmente que su hermano JOSE ALIRIO hab\u00eda tomado \u00a0solamente \u00a0cinco \u00a0cervezas, cuando el Instituto de Medicina Legal certific\u00f3 que \u00a0ten\u00eda 120 mg de alcohol en la sangre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0le \u00a0parece \u00a0extra\u00f1o \u00a0que \u00a0la casa \u00a0distinguida \u00a0con \u00a0el \u00a0n\u00famero \u00a023-10, \u00a0ubicada \u00a0en frente de la residencia donde \u00a0ocurrieron \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0hubiera sido impactada en dos oportunidades al parecer \u00a0con \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego, seg\u00fan de ello dio cuenta la inspecci\u00f3n judicial, lo cual \u00a0indica, \u00a0a \u00a0su criterio, &#8220;que estas balas provinieron de personas que estaban en \u00a0la \u00a0 casa \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Alirio&#8221;, \u00a0pues \u00a0no \u00a0existe \u00a0otra \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0ese \u00a0hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0lo \u00a0que \u00a0considera \u00a0&#8220;factor \u00a0de \u00a0vital \u00a0importancia \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso&#8221; \u00a0es \u00a0que \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver \u00a0de Jos\u00e9 Alirio Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0hubiese \u00a0sido \u00a0recuperado \u00a0un \u00a0plomo que corresponde a un rev\u00f3lver calibre 38 y \u00a0que \u00a0quien \u00a0en \u00a0ese \u00a0momento \u00a0ten\u00eda dicha arma, seg\u00fan el relato de Luis Carlos \u00a0Ordo\u00f1ez, era Mart\u00edn Alonso Rodas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuestiona \u00a0igualmente que este testigo no se \u00a0hubiere \u00a0dado \u00a0cuenta \u00a0qui\u00e9n hiri\u00f3 por la espalda a Jos\u00e9 Reynel, ni quien dio \u00a0muerte a Mart\u00edn Alonso Rodas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto del contenido de la declaraci\u00f3n de \u00a0ISABEL \u00a0ORDO\u00d1EZ \u00a0PAZ, \u00a0manifiesta \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0su \u00a0extra\u00f1eza por que no se \u00a0hubiere \u00a0dado \u00a0cuenta \u00a0qui\u00e9n \u00a0hizo \u00a0los disparos contra JOSE ALIRIO ORDO\u00d1EZ no \u00a0obstante \u00a0referir encontrarse parada junto a \u00e9l, como tampoco haberse percatado \u00a0de \u00a0la \u00a0persona que dio muerte a Mart\u00edn Alonso Rodas y caus\u00f3 lesiones a Reynel \u00a0Ram\u00edrez. \u00a0Sugiere \u00a0igualmente, \u00a0que \u00a0esta testigo miente cuando afirma que John \u00a0Jairo \u00a0Majin y Jos\u00e9 Alirio no se encontraban borrachos, pues el m\u00e9dico legista \u00a0informa \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0ten\u00eda \u00a0120 mg de alcohol en la sangre; tambi\u00e9n falta a la \u00a0verdad \u00a0al \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0Sonia Patricia Yaqueno Montilla no se encontraba en el \u00a0lugar de los hechos, cuando \u00e9sta sostiene lo contrario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de PEDRO \u00a0ALFONSO \u00a0GONZALEZ \u00a0REYES, \u00a0menciona \u00a0que \u00a0este declarante &#8220;no fue testigo de los \u00a0hechos, \u00a0simplemente porque no estaba ah\u00ed&#8221;. En tal medida &#8220;todo cuanto dijo fue \u00a0mentira&#8221; \u00a0ya \u00a0que no conoc\u00eda la mam\u00e1 de Jos\u00e9 Alirio, ni donde viv\u00eda, como lo \u00a0refiere \u00a0al \u00a0final \u00a0de la diligencia cuando afirma no haberse presentado antes a \u00a0declarar \u00a0porque \u00a0la \u00a0familia \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0no sab\u00eda su nombre ni conoc\u00eda d\u00f3nde \u00a0pod\u00eda \u00a0ser \u00a0localizado. \u00a0Afirm\u00f3 \u00a0tambi\u00e9n \u00a0que \u00a0al ver herido a su amigo Jos\u00e9 \u00a0Vega, \u00a0lo recogi\u00f3 y llev\u00f3 a una instituci\u00f3n de salud, luego de lo cual se fue \u00a0para \u00a0su \u00a0casa, \u00a0sin \u00a0que \u00a0logre \u00a0explicarse el recurrente &#8220;c\u00f3mo es posible que \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0un \u00a0amigo \u00a0que yace muerto, &#8216;este testigo&#8217; decide irse a dormir \u00a0tranquilamente \u00a0sin \u00a0preocuparse \u00a0de \u00a0la \u00a0moto \u00a0en que lleg\u00f3 a la casa de Jos\u00e9 \u00a0Alirio y la misma que iba a ser objeto de hurto&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0mismo \u00a0modo \u00a0considera que este testigo \u00a0falta \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 verdad, \u00a0 al \u00a0sostener \u00a0que \u00a0cuando \u00a0llegaron \u00a0los \u00a0atracadores \u00a0amenaz\u00e1ndolos \u00a0de \u00a0robarles \u00a0las \u00a0motos, \u00a0\u00e9l se desliz\u00f3, lo cual no puede ser \u00a0posible \u00a0&#8220;porque trat\u00e1ndose de dos atracadores con arma en mano permitan de una \u00a0manera \u00a0tan \u00a0f\u00e1cil \u00a0como \u00a0lo \u00a0narra \u00a0Chepe \u00a0permitir \u00a0que por un ladito se haya \u00a0escurrido \u00a0y \u00a0haya llegado a la residencia de la madre de Jos\u00e9 Alirio y le haya \u00a0comunicado lo sucedido&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente \u00a0miente \u00a0al \u00a0afirmar \u00a0no estar en \u00a0capacidad \u00a0de \u00a0reconocer \u00a0a \u00a0los agresores, &#8220;a pesar de haber estado enca\u00f1onado \u00a0por \u00a0ellos \u00a0y \u00a0a \u00a0una \u00a0distancia \u00a0de \u00a03 a 5 mts y cuando observ\u00f3 que uno de los \u00a0atracadores \u00a0le \u00a0disparaba \u00a0a \u00a0su amigo Jos\u00e9 Antonio Vega&#8221;. Del mismo modo pone \u00a0por \u00a0muerto a Jos\u00e9 Reynel Ram\u00edrez y por vivo a Mart\u00edn Alonso Rodas, y a pesar \u00a0de \u00a0haber estado all\u00ed no reconoci\u00f3 ni vio a John Jairo Majin, no se dio cuenta \u00a0del \u00a0momento \u00a0en \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0fue \u00a0herido, \u00a0como tampoco informa qui\u00e9n hiri\u00f3 a \u00a0Reynel \u00a0 \u00a0 \u00a0Ram\u00edrez \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 Mart\u00edn \u00a0 \u00a0 Alonso \u00a0 \u00a0 Rodas, \u00a0 \u00a0 entre \u00a0 \u00a0 otros \u00a0cuestionamientos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del an\u00e1lisis que hace al testimonio rendido \u00a0por \u00a0SONIA \u00a0PATRICIA YAQUENO MONTILLA, concluye el libelista que esta declarante \u00a0tampoco \u00a0estuvo \u00a0en el lugar de los hechos, pues as\u00ed lo afirma ISABEL ORDO\u00d1EZ. \u00a0Dijo \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0ni ella ni su compa\u00f1ero JOSE ALIRIO\u00a0 estaban tomando, \u00a0sin \u00a0embargo esto es desmentido por el dictamen de medicina legal seg\u00fan el cual \u00a0\u00e9ste \u00a0ten\u00eda \u00a0120 \u00a0mg \u00a0de \u00a0alcohol en su sangre. Tambi\u00e9n le parece extra\u00f1a la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0haber sido intimidada por los atracadores y sin embargo afirm\u00f3 \u00a0haber \u00a0seguido hacia su casa como si no hubiera pasado nada. Refiere igualmente, \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0sucedieron \u00a0a \u00a0las \u00a0nueve \u00a0de la noche, cuando la hora real de \u00a0ocurrencia \u00a0fue \u00a0pasadas \u00a0las \u00a0diez; falta tambi\u00e9n a la verdad cuando afirma no \u00a0estar \u00a0en \u00a0capacidad \u00a0de \u00a0reconocer \u00a0a \u00a0los \u00a0agresores \u00a0y \u00a0que las motos estaban \u00a0parqueadas \u00a0en \u00a0el antejard\u00edn cuando otros testimonios se\u00f1alan que estaban a 7 \u00a0metros de distancia de la casa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene, \u00a0por \u00a0dem\u00e1s,\u00a0 \u00a0que \u00a0MARTINA \u00a0CASTRO \u00a0VENTE \u00a0tampoco \u00a0estuvo \u00a0presente en el teatro de los acontecimientos por \u00a0cuanto \u00a0la referencia que hace en el sentido de que JOSE REYNEL entr\u00f3 a la casa \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Alirio \u00a0a \u00a0solicitar \u00a0las \u00a0llaves \u00a0de las motos no es corroborada por \u00a0ning\u00fan \u00a0testigo; \u00a0no \u00a0obstante \u00a0se\u00f1alar \u00a0haber \u00a0visto el momento en que Reynel \u00a0dispar\u00f3 \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Alirio, \u00a0dice \u00a0no recordar las caracter\u00edsticas \u00a0morfol\u00f3gicas \u00a0de \u00a0este \u00a0procesado. De otro lado, afirm\u00f3 que el disparo lo hizo \u00a0Reynel \u00a0a \u00a0la \u00a0cabeza de Jos\u00e9 Alirio, lo cual es desvirtuado por el certificado \u00a0del \u00a0m\u00e9dico \u00a0legista. \u00a0&#8220;Todo \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0-concluye el actor- es porque es la \u00a0misma \u00a0testigo \u00a0quien afirma que solo vino a escuchar un disparo y transcurridos \u00a0unos \u00a0segundos, otros m\u00e1s, estando en el interior de su casa. de tal suerte que \u00a0el \u00a0 \u00a0fallador \u00a0 \u00a0incurri\u00f3 \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo \u00a0 294 \u00a0 del \u00a0C.P.P.&#8221;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de JOHN JAIRO MAJIN \u00a0alude \u00a0el \u00a0casacionista que este ciudadano result\u00f3 herido en los hechos materia \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0que \u00a0estando en el Hospital Universitario del Valle, para \u00a0ser \u00a0atendido \u00a0por \u00a0urgencias, \u00a0suscribi\u00f3 \u00a0un \u00a0documento en el cual exoner\u00f3 de \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0a \u00a0JOSE \u00a0REYNEL RAMIREZ CASTILLO por las muertes de JOSE \u00a0ALIRIO \u00a0ORDO\u00d1EZ \u00a0y \u00a0JOSE EDGAR VEGA, como esto fue corroborado por el Agente de \u00a0Polic\u00eda \u00a0AYMER AUGUSTO VELEZ, quien custodiaba a Reynel,\u00a0 y ratificado por \u00a0la \u00a0 se\u00f1ora \u00a0 ISABEL \u00a0ORDO\u00d1EZ, \u00a0SAUL \u00a0MARIN, \u00a0y \u00a0el \u00a0propio \u00a0lesionado \u00a0en \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0que \u00a0rindiera \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica. Por lo anterior, no se \u00a0explica \u00a0 &#8220;c\u00f3mo \u00a0puede \u00a0ser \u00a0posible \u00a0que \u00a0el \u00a0Sr \u00a0Juez \u00a0fallador \u00a0halla \u00a0(sic) \u00a0desconocido \u00a0totalmente \u00a0este \u00a0documento, cuando a la luz del C. P. P. art\u00edculo \u00a0276 \u00a0no \u00a0fue \u00a0tachado \u00a0de falso, viol\u00e1ndose de esta manera el art\u00edculo 277 del \u00a0mismo \u00a0estatuto, \u00a0pues al haber sido reconocido por las partes que intervinieron \u00a0en \u00e9l, era un documento aut\u00e9ntico&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0hace \u00a0al indicio de presencia de \u00a0REYNEL \u00a0RAMIREZ \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0seg\u00fan afirma deducido por los \u00a0juzgadores \u00a0y \u00a0circunscrito \u00a0a \u00a0la \u00a0posibilidad de haber llegado al sitio con el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0hurtar \u00a0las motos y dar muerte a uno de los familiares de Jos\u00e9, \u00a0refiere \u00a0que \u00a0el \u00a0proceso demuestra que entre el procesado Ram\u00edrez y la familia \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0exist\u00eda \u00a0una antigua relaci\u00f3n de amistad, no siendo por tanto dable \u00a0sostener \u00a0que su presencia en el lugar tuvo motivaci\u00f3n distinta de saludar a su \u00a0amigo \u00a0Luis \u00a0Carlos \u00a0Ordo\u00f1ez, \u00a0con lo cual &#8220;se descarta los factores o m\u00f3viles \u00a0probables a que se refiere el Sr. Juez en la sentencia&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0que \u00a0entre \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0los \u00a0parientes \u00a0Ord\u00f3\u00f1ez \u00a0Paz y el se\u00f1or Gonzalez Reyes &#8220;se \u00a0observa \u00a0la \u00a0incoherencia \u00a0e inconsistencia profunda&#8221;, siendo all\u00ed donde radica \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0del \u00a0fallador, \u00a0&#8220;en \u00a0no \u00a0atender lo consignado en el \u00a0art\u00edculo \u00a0294, \u00a0277 \u00a0del C. P. P. y 29 del C.N. violando por consiguiente estas \u00a0normas, \u00a0y \u00a0que \u00a0sirvieron \u00a0de \u00a0base \u00a0al \u00a0fallador \u00a0para \u00a0emitir \u00a0un \u00a0juicio \u00a0de \u00a0ilegalidad, \u00a0vulnerando de esta manera los art\u00edculos 247-303 del mismo estatuto \u00a0y \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0fueron \u00a0 \u00a0fundamento \u00a0 \u00a0legal \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0sustentar \u00a0 \u00a0la \u00a0 sentencia \u00a0condenatoria&#8221;.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo anterior, solicita de la Corte casar \u00a0la \u00a0sentencia impugnada &#8220;y por ende se absuelva al condenado JOSE REYNEL RAMIREZ \u00a0CASTILLO&#8221; (fls. 717 y ss.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE CONSIDERA: \u00a0<\/p>\n<p>Los ostensibles defectos t\u00e9cnicos que ofrece \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n presentada a nombre del procesado JOSE REYNEL RAMIREZ \u00a0CASTILLO, \u00a0conducen \u00a0inexorablemente \u00a0a su rechazo y tener que declarar desierto \u00a0el \u00a0recurso, en obedecimiento a lo dispuesto por el art\u00edculo 226 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Corte insistentemente ha sostenido que el \u00a0error \u00a0originado \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0del m\u00e9rito de las pruebas, no \u00a0surge \u00a0de la sola disparidad de criterios entre el valor persuasivo asignado por \u00a0los \u00a0juzgadores, \u00a0y \u00a0el \u00a0pretendido \u00a0por \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales, \u00a0sino \u00a0de la \u00a0manifiesta \u00a0y \u00a0demostrada \u00a0contradicci\u00f3n entre aqu\u00e9l y las reglas que orientan \u00a0la valoraci\u00f3n racional de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0sentido \u00a0ha \u00a0sido dicho, que &#8220;si un \u00a0contraste \u00a0de \u00a0tales \u00a0caracter\u00edsticas no se presenta, porque los juzgadores, en \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0esta \u00a0funci\u00f3n, \u00a0han \u00a0respetado \u00a0los \u00a0l\u00edmites que prescriben las \u00a0reglas \u00a0de la sana critica, ser\u00e1 su criterio, no el de las partes, el llamado a \u00a0prevalecer, \u00a0por \u00a0virtud \u00a0de la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad con que \u00a0est\u00e1 amparada la sentencia de segunda instancia&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0la \u00a0doctrina \u00a0de \u00a0esta \u00a0Corte \u00a0ha \u00a0precisado \u00a0que \u00a0&#8220;absolutamente inane resulta, por tanto, en sede extraordinaria, \u00a0pretender \u00a0desquiciar \u00a0el \u00a0andamiaje \u00a0f\u00e1ctico-jur\u00eddico del fallo impugnado con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0simples \u00a0apreciaciones subjetivas sobre la forma como el juez de \u00a0la \u00a0causa debi\u00f3 enfrentar el proceso de concreci\u00f3n del m\u00e9rito demostrativo de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0o \u00a0el \u00a0valor \u00a0que \u00a0debi\u00f3 \u00a0haberle \u00a0asignado \u00a0a \u00a0un \u00a0determinado medio.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0ha \u00a0sostenido \u00a0del \u00a0mismo modo, que &#8220;los \u00a0simples \u00a0enunciados \u00a0generales \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la \u00a0precariedad \u00a0persuasiva de las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0sirvieron \u00a0de \u00a0soporte al fallo recurrido, y la supuesta solvencia \u00a0demostrativa \u00a0de \u00a0las \u00a0que \u00a0no \u00a0lo \u00a0fueron, en manera alguna pueden considerarse \u00a0argumentos \u00a0v\u00e1lidos para sustentar el recurso, al igual que no pueden serlo los \u00a0cuestionamientos \u00a0por \u00a0atentados \u00a0a \u00a0una l\u00f3gica manejada con criterio personal&#8221; \u00a0(Auto Cas. marzo 24\/98. M. P. Dr. ARBOLEDA RIPOLL). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este caso, se advierte que el actor nada \u00a0dice \u00a0expresamente \u00a0sobre \u00a0la \u00a0especie \u00a0de \u00a0error de hecho que en su criterio se \u00a0configur\u00f3, \u00a0y \u00a0guarda silencio sobre las normas sustanciales transgredidas pues \u00a0omite \u00a0precisar \u00a0cu\u00e1les \u00a0fueron \u00a0aplicadas \u00a0indebidamente \u00a0y cu\u00e1les dejadas de \u00a0considerar \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 fallo, \u00a0 desaciertos \u00a0 suficientes \u00a0 para \u00a0evidenciar \u00a0el \u00a0incumplimiento \u00a0 de \u00a0 lo \u00a0 dispuesto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0225-3 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0la \u00a0referencia \u00a0que \u00a0se \u00a0hace \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0254 \u00a0y \u00a0294 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, pareciera que el \u00a0ataque \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia se orienta por denunciar la transgresi\u00f3n de las reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica en la apreciaci\u00f3n probatoria, no obstante, el desarrollo \u00a0que \u00a0pretende \u00a0darle \u00a0a \u00a0la censura no es m\u00e1s afortunado, ya que lo ofrecido en \u00a0\u00faltimas \u00a0es \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n personal de algunos medios de prueba recaudados en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0por \u00a0encima \u00a0del m\u00e9rito persuasivo otorgado por el fallador, pero \u00a0sin \u00a0llegar a hacer evidente que hubieren sido desconocidos los principios de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0la ciencia, la experiencia o el sentido com\u00fan, lo cual, como se dej\u00f3 \u00a0expuesto, \u00a0constituye posici\u00f3n inadmisible en sede de casaci\u00f3n por la relativa \u00a0libertad de que gozan los jueces al apreciar y valorar las pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0tal \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0concreci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0propuesta \u00a0 impugnatoria \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 actor \u00a0nada \u00a0informa \u00a0sobre \u00a0qu\u00e9 \u00a0dijeron \u00a0objetivamente \u00a0los \u00a0testigos que menciona, cu\u00e1l fue el m\u00e9rito que a sus dichos \u00a0se \u00a0les \u00a0otorg\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo, por qu\u00e9 la apreciaci\u00f3n de estos medios por el \u00a0juzgador \u00a0rebas\u00f3 los l\u00edmites de discrecionalidad por atentar contra las reglas \u00a0que \u00a0rigen \u00a0el \u00a0sistema de persuasi\u00f3n racional, ni c\u00f3mo de corregirse el yerro \u00a0denunciado \u00a0siguiendo \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0la evaluaci\u00f3n \u00a0conjunta \u00a0de \u00a0estas \u00a0pruebas, \u00a0junto \u00a0con las dem\u00e1s allegadas al proceso y cuya \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0no \u00a0cuestiona, \u00a0conduce \u00a0a \u00a0adoptar \u00a0una \u00a0soluci\u00f3n distinta de la \u00a0declarada judicialmente en la sentencia de segundo grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>T\u00f3mese \u00a0en \u00a0cuenta, \u00a0al \u00a0respecto, \u00a0que \u00a0en \u00a0inobservancia \u00a0 de\u00a0 \u00a0estos \u00a0presupuestos \u00a0de \u00a0admisibilidad, \u00a0se \u00a0dedica \u00a0a \u00a0manifestar \u00a0la \u00a0ninguna \u00a0credibilidad \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio \u00a0han de merecer los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0LUIS ALFONSO ORDO\u00d1EZ, JOHN JAIRO MAJIN ORDO\u00d1EZ, PEDRO ALFONSO \u00a0GONZALEZ \u00a0REYES, \u00a0ISABEL \u00a0ORDO\u00d1EZ \u00a0y \u00a0SONIA \u00a0PATRICIA \u00a0YAQUENO MONTILLA, basado \u00a0fundamentalmente \u00a0en presuntas inconsistencias de sus exposiciones, relacionadas \u00a0con \u00a0la \u00a0hora \u00a0de \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0la \u00a0descripci\u00f3n \u00a0de \u00a0las armas \u00a0utilizadas \u00a0por \u00a0los agresores, la ubicaci\u00f3n exacta de las motos que iban a ser \u00a0hurtadas, \u00a0la \u00a0cantidad \u00a0de \u00a0alcohol \u00a0ingerida \u00a0por \u00a0una \u00a0de \u00a0las v\u00edctimas y la \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0autores \u00a0de la muerte del acompa\u00f1ante del procesado y \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0inferidas \u00a0a \u00a0\u00e9ste, \u00a0entre otros aspectos incidentales, pero sin \u00a0llegar \u00a0a \u00a0precisar \u00a0porqu\u00e9 \u00a0raz\u00f3n las citadas caracter\u00edsticas de los relatos \u00a0los \u00a0 \u00a0hacen \u00a0 \u00a0inaceptables \u00a0 frente \u00a0 a \u00a0 las \u00a0 reglas \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 estimaci\u00f3n \u00a0racional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resulta tan sobresaliente la precariedad de \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0expuesta \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0que\u00a0 \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0ocupa de \u00a0indicarle \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0los \u00a0motivos \u00a0por \u00a0los \u00a0cuales \u00a0ha \u00a0de \u00a0ser absuelto el \u00a0sentenciado, \u00a0al \u00a0extremo \u00a0de \u00a0no \u00a0saberse si la petici\u00f3n se funda por aparecer \u00a0demostrado \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0que \u00a0no \u00a0realiz\u00f3 \u00a0las \u00a0conductas \u00a0t\u00edpicas \u00a0a \u00a0\u00e9l \u00a0imputadas, \u00a0o \u00a0porque, habi\u00e9ndolas realizado, en su favor concurren causales de \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0o \u00a0inculpabilidad, \u00a0o \u00a0porque \u00a0en \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0existen dudas \u00a0insalvables \u00a0sobre \u00a0algunos \u00a0de \u00a0esos \u00a0aspectos que ameritan ser resueltas en su \u00a0favor, \u00a0sobre \u00a0lo \u00a0cual, al guardar el libelista absoluto silencio, da en pensar \u00a0que \u00a0entiende \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0como equiparable a un alegato en las \u00a0instancias \u00a0no \u00a0sujeto \u00a0a \u00a0ning\u00fan \u00a0requisito \u00a0de \u00a0forma \u00a0o \u00a0contenido, y que su \u00a0soluci\u00f3n \u00a0fuera \u00a0de plena justicia, no como es de su esencia, rogada y limitada \u00a0al an\u00e1lisis de las censuras propuestas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Son \u00a0entonces, tan manifiestos los defectos \u00a0que \u00a0la \u00a0demanda \u00a0ofrece, \u00a0y como la Corte no puede enmendarlos para ajustarla a \u00a0los\u00a0 \u00a0presupuestos \u00a0de \u00a0admisibilidad legalmente establecidos, la decisi\u00f3n \u00a0correspondiente \u00a0es \u00a0su \u00a0rechazo y declarar consecuencialmente desierto el\u00a0 \u00a0recurso.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Puesto \u00a0que esta decisi\u00f3n causa ejecutoria \u00a0con \u00a0su \u00a0suscripci\u00f3n, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo disponen los art\u00edculos 197 y 226 ejusdem, se \u00a0ordenar\u00e1 \u00a0la devoluci\u00f3n inmediata del expediente al tribunal de origen, previa \u00a0comunicaci\u00f3n a los sujetos procesales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0R E S U E L V E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RECHAZAR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 presentada \u00a0 a \u00a0 nombre \u00a0del \u00a0procesado \u00a0JOSE \u00a0REYNEL \u00a0RAMIREZ \u00a0CASTILLO, por lo \u00a0anotado \u00a0en \u00a0la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0de \u00a0este \u00a0prove\u00eddo. \u00a0En \u00a0consecuencia \u00a0SE DECLARA \u00a0DESIERTO el recurso.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comun\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase al Tribunal de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CORDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0AUGUSTO \u00a0GALVEZ ARGOTE\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 MANTILLA \u00a0NOUGUES\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0O. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PEREZ \u00a0PINZON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 PROCESO No. 13599 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No. 137\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Dr. FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0 Santa \u00a0Fe \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., \u00a0catorce de \u00a0septiembre de mil novecientos noventa y nueve. \u00a0\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-1887","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-7"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1887","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1887"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1887\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1887"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1887"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1887"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}