{"id":1879,"date":"2023-09-07T21:28:09","date_gmt":"2023-09-07T21:28:09","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/13564k\/"},"modified":"2023-09-07T21:28:09","modified_gmt":"2023-09-07T21:28:09","slug":"13564k","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/13564k\/","title":{"rendered":"13564k"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No. 13564 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. JORGE E. C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0 131 \u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0dos \u00a0(2) \u00a0de \u00a0septiembre de mil novecientos noventa y nueve (1999). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V I S T O S \u00a0<\/p>\n<p>Procede \u00a0la \u00a0Corte \u00a0a \u00a0decidir \u00a0el recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra \u00a0la sentencia proferida por el Tribunal Nacional, \u00a0el \u00a013 \u00a0de enero de 1997, en la que al confirmar, con algunas modificaciones, la \u00a0del \u00a0Juzgado \u00a0Regional de Medell\u00edn, fechada el 21 de agosto de 1996, conden\u00f3 a \u00a0JOS\u00c9 \u00a0\u00c1NGEL \u00a0L\u00d3PEZ ARIAS a \u00a0las \u00a0penas principales de 18 a\u00f1os de prisi\u00f3n y multa en cuant\u00eda de 5 salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a010 \u00a0a\u00f1os, \u00a0como \u00a0autor \u00a0de \u00a0los delitos de homicidio \u00a0agravado, \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal, \u00a0hurto \u00a0calificado y \u00a0agravado \u00a0y \u00a0utilizaci\u00f3n \u00a0ilegal de uniformes e insignias, en proceso en el que \u00a0se acumularon dos causas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A N T E C E D E N T E S \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Causa N\u00b0 1 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Hechos \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fueron \u00a0sintetizados as\u00ed, por el juzgador de \u00a0segunda instancia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAvanzada \u00a0la noche del 12 de septiembre de \u00a01993, \u00a0varios \u00a0individuos \u00a0vestidos \u00a0con prendas reservadas a los miembros de la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional, \u00a0armados \u00a0con \u00a0rev\u00f3lveres \u00a0y \u00a0pistolas, lograron detener el \u00a0avance \u00a0del \u00a0veh\u00edculo de placa XAB 371, cuando transitaba por el lugar conocido \u00a0como \u00a0los \u00a0Llanos \u00a0de \u00a0Cuiva, \u00a0bajo \u00a0la \u00a0conducci\u00f3n \u00a0de \u00c1NGEL JOS\u00c9 CHAVARR\u00cdA \u00a0CHAVARR\u00cdA, en compa\u00f1\u00eda de HORARIO DE JES\u00daS AREIZA ARBOLEDA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLos \u00a0fingidos \u00a0gendarmes \u00a0despojaron a los \u00a0prenombrados \u00a0del \u00a0veh\u00edculo \u00a0y, \u00a0al \u00a0primero \u00a0de \u00a0ellos, adem\u00e1s, del dinero en \u00a0efectivo \u00a0que \u00a0portaba \u00a0as\u00ed \u00a0como de un valioso reloj. Posteriormente, mientras \u00a0aseguraban \u00a0la \u00a0retirada \u00a0con \u00a0el \u00a0bot\u00edn \u00a0obtenido, obligaron a las v\u00edctimas a \u00a0permanecer \u00a0en \u00a0un \u00a0desolado paraje cercano; sin embargo, la sobrevenida aver\u00eda \u00a0del \u00a0rodante \u00a0oblig\u00f3 a los delincuentes a solicitar su concurso para superar el \u00a0impase, \u00a0 traslad\u00e1ndolos \u00a0 con \u00a0 tal \u00a0 fin \u00a0 al \u00a0 sitio \u00a0donde \u00a0hab\u00eda \u00a0quedado \u00a0estacionado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa entidad del da\u00f1o, para cuya reparaci\u00f3n \u00a0se \u00a0requer\u00eda \u00a0del \u00a0auxilio \u00a0de un t\u00e9cnico en mec\u00e1nica automotriz as\u00ed como de \u00a0herramienta \u00a0especializada, \u00a0determin\u00f3 a los forajidos a abandonar el veh\u00edculo \u00a0hurtado \u00a0y \u00a0a liberar a sus ocupantes, quienes aprovechando la proximidad de una \u00a0guarnici\u00f3n militar, acudieron all\u00ed a reportar lo acontecido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cUn \u00a0grupo \u00a0de \u00a0tales \u00a0malhechores \u00a0opt\u00f3, \u00a0entonces, \u00a0por \u00a0interceptar \u00a0el \u00a0cami\u00f3n \u00a0de \u00a0placa \u00a0CY1047 en inmediaciones del \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Santa \u00a0Rosa \u00a0de \u00a0Osos \u00a0(Ant.), ocupado por JOS\u00c9 RA\u00daL y GILBERTO \u00a0EL\u00cdAS \u00a0JARAMILLO \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0y \u00a0MARIO \u00a0ZULUAGA VELILLA, quienes fueron obligados a \u00a0descender \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0abordar \u00a0 \u00a0despu\u00e9s \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0taxi \u00a0 utilizado \u00a0 por \u00a0 los \u00a0delincuentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCuando \u00a0 el \u00a0 bandido \u00a0que \u00a0asumi\u00f3 \u00a0la \u00a0direcci\u00f3n \u00a0del \u00a0rodante \u00a0se prestaba a emprender la huida con su valiosa carga, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0sus \u00a0compinches \u00a0pretend\u00edan \u00a0lo propio llev\u00e1ndose consigo a los \u00a0afectados, \u00a0fueron \u00a0sorprendidos \u00a0por el arribo de tropas adscritas al Batall\u00f3n \u00a0Girardot, \u00a0gest\u00e1ndose \u00a0el \u00a0enfrentamiento en el cual result\u00f3 herido el soldado \u00a0CARLOS \u00a0ALBERTO \u00a0HERRERA, \u00a0finalizando con la aprehensi\u00f3n de JOHNY ALBEIRO RIOS \u00a0ESTRADA, \u00a0as\u00ed \u00a0como del ahora sentenciado JOS\u00c9 \u00c1NGEL \u00a0L\u00d3PEZ \u00a0 \u00a0 ARIAS, \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0fuga \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0dos \u00a0delincuentes\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Actuaci\u00f3n procesal \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en el informe rendido por el \u00a0Comandante \u00a0del \u00a0Batall\u00f3n Pedro Nel Ospina de la Cuarta Brigada y las denuncias \u00a0presentadas \u00a0por \u00a0\u00c1ngel \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Chavarr\u00eda \u00a0Chavarr\u00eda \u00a0y Jos\u00e9 Ra\u00fal Jaramillo \u00a0L\u00f3pez, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda Seccional de Santa Rosa de Osos, mediante resoluci\u00f3n del \u00a014 de septiembre de 1993, dispuso la apertura de la instrucci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Escuchados en diligencia de indagatoria Johny \u00a0Albeiro \u00a0 R\u00edos \u00a0 Estrada \u00a0 y \u00a0 Jos\u00e9 \u00a0\u00c1ngel \u00a0L\u00f3pez \u00a0Arias, \u00a0el expediente fue remitido, por competencia, a \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Regional \u00a0de \u00a0Medell\u00edn, despacho que, luego de vincular a Ovidio \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Ram\u00edrez, \u00a0les resolvi\u00f3 la situaci\u00f3n jur\u00eddica, el 27 de septiembre \u00a0siguiente, \u00a0con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0por los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0utilizaci\u00f3n \u00a0il\u00edcita \u00a0de \u00a0uniformes \u00a0e insignias, porte ilegal de \u00a0armas de fuego de defensa personal y hurto calificado y agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de practicadas unas pruebas, el 6 de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01994, \u00a0se \u00a0cerr\u00f3 \u00a0la investigaci\u00f3n. Posteriormente, por disposici\u00f3n \u00a0adoptada \u00a0mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0N\u00b0 \u00a00-0806 \u00a0del \u00a017 \u00a0de \u00a0mayo del citado a\u00f1o, \u00a0expedida \u00a0por \u00a0el Fiscal General de la Naci\u00f3n, el proceso se envi\u00f3 a un Fiscal \u00a0Delegado \u00a0ante \u00a0los \u00a0Tribunales \u00a0Superiores \u00a0de \u00a0Medell\u00edn \u00a0y \u00a0Antioquia, \u00a0quien \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito del sumario, el 24 de junio siguiente, con resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra de los citados procesados, por los delitos en precedencia \u00a0indicados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelada \u00a0dicha decisi\u00f3n por el acusado Jos\u00e9 \u00a0\u00c1ngel \u00a0L\u00f3pez \u00a0Arias, la Fiscal\u00eda Delegada ante el Tribunal Nacional, mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 6 \u00a0 de \u00a0 septiembre \u00a0 del \u00a0 a\u00f1o \u00a0 citado, \u00a0 se \u00a0abstuvo \u00a0de \u00a0conocer. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0etapa \u00a0de juzgamiento le correspondi\u00f3 al \u00a0Juez \u00a0Regional de Medell\u00edn, el que, despu\u00e9s de m\u00faltiples contingencias, el 26 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01995, \u00a0dict\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0anticipada, \u00a0mediante la cual conden\u00f3 a \u00a0Ovidio \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Ram\u00edrez \u00a0y \u00a0Johny \u00a0Albeiro \u00a0R\u00edos \u00a0Estrada, \u00a0por los delitos \u00a0imputados \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 pliego \u00a0 de \u00a0 acusatorio \u00a0y \u00a0aceptados \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0respectiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0causa \u00a0continu\u00f3 \u00a0contra \u00a0Jos\u00e9 \u00a0\u00c1ngel \u00a0L\u00f3pez\u00a0 \u00a0y, \u00a0luego, \u00a0por auto del 16 de mayo de 1996, fue suspendida con el \u00a0fin \u00a0de \u00a0lograr \u00a0la uniformidad con la actuaci\u00f3n que contra el mismo acusado se \u00a0adelantaba \u00a0en \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a07\u00b0 \u00a0Penal del Circuito de la misma ciudad y con la \u00a0cual \u00a0 se \u00a0 orden\u00f3 \u00a0 su \u00a0acumulaci\u00f3n, \u00a0seg\u00fan \u00a0providencia \u00a0del \u00a021 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Causa N\u00b0 2 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Hechos \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0noche \u00a0del \u00a031 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de 1991, en \u00a0inmediaciones \u00a0del \u00a0barrio \u00a0Calasanz de la ciudad de Medell\u00edn, fue blanco de un \u00a0disparo \u00a0de \u00a0arma \u00a0de fuego el vigilante Jes\u00fas Pulgar\u00edn Chavarriaga, quien por \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0mortal \u00a0de la lesi\u00f3n falleci\u00f3 en el acto, logr\u00e1ndose saber que \u00a0el \u00a0 autor \u00a0 material \u00a0 hab\u00eda \u00a0 sido \u00a0 un \u00a0 individuo \u00a0de \u00a0nombre \u00a0Jos\u00e9 \u00a0\u00c1ngel, tambi\u00e9n celador de oficio, \u00a0quien \u00a0actu\u00f3 de esa manera por cuanto que su v\u00edctima no permiti\u00f3 la comisi\u00f3n \u00a0de \u00a0delitos \u00a0en \u00a0el \u00a0sector \u00a0que le correspond\u00eda vigilar. Cometido el hecho fue \u00a0visto \u00a0cuando \u00a0hu\u00eda \u00a0del \u00a0lugar en compa\u00f1\u00eda de un sobrino suyo llamado Nelson \u00a0L\u00f3pez Bedoya. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. Actuaci\u00f3n procesal \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Practicada la diligencia de levantamiento del \u00a0cad\u00e1ver \u00a0y \u00a0allegados \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Bernardo \u00a0Antonio Moncada Ospina y \u00a0Francisco \u00a0Luis \u00a0Pineda \u00a0Rueda, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a09\u00b0 \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal de \u00a0Medell\u00edn, \u00a0mediante \u00a0auto \u00a0del \u00a04 \u00a0de junio de 1991, declar\u00f3 la apertura de la \u00a0instrucci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Transcurridos \u00a0tres a\u00f1os, se incorporaron al \u00a0diligenciamiento, \u00a0entre \u00a0otras \u00a0pruebas, las declaraciones de Lusaldo de Jes\u00fas \u00a0Miranda \u00a0P\u00e9rez, \u00a0Jairo \u00a0de \u00a0Jes\u00fas Usuga Giraldo y Hernando de Jes\u00fas Restrepo, \u00a0para, \u00a0 \u00a0posteriormente, \u00a0 \u00a0ser \u00a0 \u00a0escuchado \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0indagatoria \u00a0 Jos\u00e9 \u00a0 \u00c1ngel \u00a0 L\u00f3pez \u00a0Arias, \u00a0a \u00a0quien, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0ampliarse \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Lusaldo \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Miranda, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Cuarta \u00a0Delegada \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0ciudad, \u00a0a \u00a0la \u00a0que hab\u00eda pasado la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0le \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica, el 8 de marzo de 1995, con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva, por los delitos de homicidio \u00a0agravado, \u00a0(antiguo art\u00edculo 324, numerales 2\u00b0 y 7\u00b0, del C.P.) y porte ilegal \u00a0de armas de fuego de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cerrada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0m\u00e9rito del \u00a0sumario \u00a0se \u00a0calific\u00f3, \u00a0el \u00a03 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a0dicho \u00a0a\u00f1o, con resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0por \u00a0los delitos citados, decisi\u00f3n que fue confirmada por la Unidad \u00a0de \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada ante los Tribunales Superiores de Medell\u00edn y Antioquia, \u00a0el 19 de febrero de 1996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0etapa \u00a0de \u00a0juzgamiento \u00a0correspondi\u00f3 \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a07\u00b0 \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Medell\u00edn, \u00a0el \u00a0que, \u00a0por \u00a0virtud \u00a0de la \u00a0acumulaci\u00f3n \u00a0ordenada, \u00a0envi\u00f3 \u00a0las diligencias al Juzgado Regional de la misma \u00a0ciudad, \u00a0oficina que, luego de agotado el tr\u00e1mite correspondiente, profiri\u00f3 la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0el \u00a021 \u00a0de \u00a0agosto del mismo a\u00f1o, en la que \u00a0conden\u00f3 \u00a0 a \u00a0Jos\u00e9 \u00a0\u00c1ngel \u00a0L\u00f3pez \u00a0Arias \u00a0a \u00a0las \u00a0penas \u00a0de \u00a022 \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n y multa en cuant\u00eda de 10 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0mensuales, \u00a0por los delitos imputados en las resoluciones de \u00a0acusaci\u00f3n. \u00a0Tambi\u00e9n, equivocadamente, conden\u00f3 a Johny Alberto R\u00edos Estrada y \u00a0Ovidio \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Ram\u00edrez, \u00a0quienes \u00a0ya \u00a0lo \u00a0hab\u00edan \u00a0sido, mediante sentencia \u00a0anticipada. \u00a0 No \u00a0 obstante, \u00a0 habi\u00e9ndose \u00a0 dado \u00a0cuenta \u00a0del \u00a0error, \u00a0mediante \u00a0providencia del 5 de septiembre siguiente, \u201cla aclar\u00f3\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado \u00a0el \u00a0fallo \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado \u00a0y \u00a0su \u00a0defensora, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional, \u00a0el \u00a013 de enero de 1997, lo confirm\u00f3 en lo \u00a0fundamental, \u00a0reduciendo \u00a0las \u00a0penas \u00a0principales \u00a0impuestas a L\u00f3pez Arias a 18 \u00a0a\u00f1os \u00a0de prisi\u00f3n y multa de 5 salarios m\u00ednimos legales mensuales. Igualmente, \u00a0declar\u00f3 \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0parcial \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0condena \u00a0impartida a los otros \u00a0coprocesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0defensora \u00a0del procesado, al amparo de la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, cuerpo segundo,\u00a0 formula un \u201ccargo \u00a0 \u00fanico\u201d \u00a0 acompa\u00f1ado \u00a0de \u00a0una \u00a0proposici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201csubsidiaria\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 sintetiz\u00e1ndose \u00a0 \u00a0 \u00a0 as\u00ed \u00a0 \u00a0 \u00a0 sus \u00a0argumentos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00fanico \u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0al sentenciador\u00a0 de haber violado \u00a0indirectamente \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0un \u00a0error de hecho \u00a0originado \u00a0en falsos juicios de existencia por omisi\u00f3n, toda vez que \u201comiti\u00f3 \u00a0la \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0valorativa \u00a0\u00edntegra de los siguientes medios de convicci\u00f3n \u00a0directos: \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0FRANCISCO \u00a0LUIS \u00a0PINEDA \u00a0RUEDA, \u00a0HERNANDO \u00a0DE JES\u00daS \u00a0RESTREPO, \u00a0 JAIRO \u00a0 DE \u00a0 JESUS \u00a0 USUGA \u00a0GIRALDO \u00a0y \u00a0LUSALDO \u00a0DE \u00a0JES\u00daS \u00a0MIRANDA \u00a0P\u00c9REZ\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el ac\u00e1pite que denomin\u00f3 \u201cFUNDAMENTO DEL \u00a0CARGO\u201d, \u00a0transcribe \u00a0las \u00a0porciones \u00a0de \u00a0las \u00a0citadas declaraciones que, en su \u00a0criterio, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0valorar. \u00a0Tales \u00a0testigos, \u00a0en \u00a0los \u00a0apartes \u00a0resaltados, \u00a0en \u00a0s\u00edntesis \u00a0dijeron \u00a0que \u00a0el \u00a0acusado, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de ocurrido el \u00a0homicidio, \u00a0sigui\u00f3 \u00a0trabajando \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0como \u00a0vigilante y sobre la banda \u00a0dedicada \u00a0al \u00a0delito \u00a0nada \u00a0les \u00a0consta. Por su lado, Francisco Luis Pineda hizo \u00a0referencia \u00a0a \u00a0las prendas que el procesado vest\u00eda la noche de los hechos, a la \u00a0forma \u00a0 como \u00a0 lleg\u00f3 \u00a0 despu\u00e9s \u00a0 de \u00a0ocurridos \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0utilizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0kepis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0la \u00a0libelista, \u00a0si \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0hubiese \u00a0tenido \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0las mencionadas \u201cconstancias testimoniales\u201d, no \u00a0habr\u00eda \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0inferir \u00a0la existencia de los indicios de \u00a0presencia, \u00a0el \u00a0que \u00a0surge \u00a0\u201cdel \u00a0hecho \u00a0indicante \u00a0deducido del testimonio de \u00a0BERNARDO \u00a0ANTONIO \u00a0MONCADA OSPINA, quien dice haber visto correr por el sitio de \u00a0occisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0 procesado \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0acompa\u00f1ante \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0\u2018ten\u00eda \u00a0 un \u00a0 kepis \u00a0azul\u2019&#8230;\u201d, \u00a0de \u00a0abandono \u00a0del \u00a0puesto \u00a0de \u00a0trabajo \u00a0y de capacidad moral para delinquir, los que emergen del supuesto hecho \u00a0de haber conformado una banda dedicada a cometer delitos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, \u00a0en el cap\u00edtulo que denomina \u00a0\u201cERROR \u00a0GRAVE \u00a0Y \u00a0SU TRASCENDENCIA\u201d, reitera que el fallador incurri\u00f3 en el \u00a0citado \u00a0desacierto, \u00a0al \u00a0no \u00a0realizar la evaluaci\u00f3n f\u00e1ctica de los mencionados \u00a0testimonios, \u00a0los \u00a0que \u00a0de \u00a0haberse \u00a0tenido en cuenta \u201cse hubiesen constituido \u00a0como \u00a0prueba \u00a0determinante \u00a0y \u00a0fundamental \u00a0en \u00a0contra \u00a0de los indicios de cargo \u00a0derivados \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y \u00a0a los cuales el sentenciador les dio \u00a0entidad suficiente para\u201d condenar a su defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0que \u00a0el \u00a0error es trascendente por \u00a0cuanto \u00a0 que \u00a0 Tribunal, \u00a0 por \u00a0 esa \u00a0causa, \u00a0concluy\u00f3 \u00a0equivocadamente \u00a0en \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0para lo cual transcribe un p\u00e1rrafo del fallo, \u00a0agregando \u00a0que si bien es cierto que el juzgador goza de libertad para llegar al \u00a0convencimiento, \u00a0tambi\u00e9n lo es que la valoraci\u00f3n del \u201cacervo probatorio debe \u00a0hacerla \u00a0en \u00a0INTEGRUM\u201d, consultando las reglas de la l\u00f3gica, la experiencia y \u00a0la \u00a0ciencia, \u00a0las \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0asunto \u00a0no \u00a0se \u00a0observaron, \u00a0surgiendo as\u00ed el \u00a0mencionado \u00a0 yerro \u00a0que, \u00a0de \u00a0no \u00a0haber \u00a0existido, \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0absolutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, se\u00f1ala como normas \u201cvioladas \u00a0directamente\u201d \u00a0los art\u00edculos 300, 302, 303, 247 y 445 del C. de P. P., lo que \u00a0condujo \u00a0a la transgresi\u00f3n \u201cindirecta de los art\u00edculos 5 y 323 (29 de la ley \u00a040 de 1993) del C. Penal, por aplicaci\u00f3n indebida\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a la proposici\u00f3n \u201csubsidiaria\u201d \u00a0dice \u00a0que \u00a0como el Tribunal descart\u00f3 la aplicaci\u00f3n del in dubio pro reo, es su \u00a0voluntad \u00a0orientar \u00a0el error de hecho por falso juicio de existencia plateado en \u00a0el \u00a0 anterior \u00a0 reproche, \u00a0 \u201chacia \u00a0 la \u00a0 declaratoria \u00a0 de \u00a0 ese \u00a0 estado \u00a0de \u00a0perplejidad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura que el an\u00e1lisis detenido de la prueba \u00a0\u201cconduce \u00a0indefectiblemente \u00a0a \u00a0la \u00a0duda \u00a0razonable \u00a0y \u00a0manifiesta\u201d, \u00a0la que \u00a0habiendo \u00a0existido \u00a0se \u00a0\u201cignor\u00f3\u201d \u00a0por \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho originado en la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0valorativa \u00a0de \u201clas secuencias testimoniales que se han resaltado\u201d \u00a0en el precedente cap\u00edtulo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi las evidencias testimoniales resaltadas \u00a0que \u00a0 fueron \u00a0omitidas \u00a0en \u00a0su\u00a0 \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0racional \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0constituyen \u00a0un \u00a0s\u00f3lido \u00a0bloque \u00a0de \u00a0factores \u00a0demostrativos de inocencia, bien \u00a0puede \u00a0decirse que se trata, a la luz de la teor\u00eda de la prueba, de factores de \u00a0contra \u00a0indicios \u00a0o \u00a0indicios de inocencia que pesan tanto como lo que dedujo el \u00a0Tribunal como indicios de culpabilidad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0consiguiente, \u00a0concluye que la prueba de \u00a0responsabilidad \u00a0no \u00a0aparece clara, por lo que \u201cno surge la certeza\u201d, raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la cual se hace inexorable aplicar en favor de su procurado el in dubio pro \u00a0reo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finaliza \u00a0solicit\u00e1ndole \u00a0a la Corte casar la \u00a0sentencia impugnada y, en su lugar, absolver al acusado.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL PROCURADOR \u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO DELEGADO EN LO PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Estima que los m\u00faltiples errores t\u00e9cnicos en \u00a0que incurre la actora, determinan la improsperidad del reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego de mencionar y explicar los sentidos del \u00a0error \u00a0de hecho y de afirmar que si bien la censura es de \u00edndole probatoria, lo \u00a0que \u00a0implica \u00a0que la causal escogida es la correcta, de todos modos equivoc\u00f3 el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0seleccionado, ya que el acusar al sentenciador de haber dejado de \u00a0\u201capreciar \u00a0 algunos \u00a0 pasajes \u00a0 de \u00a0 las \u00a0pruebas \u00a0testimoniales \u00a0que \u00a0trae \u00a0a \u00a0colaci\u00f3n\u201d, \u00a0tal reproche no corresponde a un falso juicio de existencia, sino \u00a0de \u00a0identidad, toda vez que no se atenta contra la existencia de la prueba, sino \u00a0contra \u00a0su \u00a0contenido \u00a0real \u00a0o \u00a0fidedigno, al hac\u00e9rsele supresiones en la labor \u00a0apreciativa, \u00a0afectando \u00a0con \u00a0ello \u00a0su \u00a0verdadero \u00a0sentido, \u00a0seg\u00fan \u00a0as\u00ed \u00a0lo ha \u00a0ense\u00f1ado \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0la que transcribe en unos apartes, \u00a0concluyendo \u00a0que \u00a0tal yerro t\u00e9cnico en suficiente para arribar al fracaso tanto \u00a0del cargo como de \u201cla nota subsidiaria\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0 igual \u00a0modo, \u00a0concept\u00faa \u00a0que \u00a0olvid\u00f3 \u00a0concretar \u00a0en qu\u00e9 sentido se vulneraron los art\u00edculo 247 y\u00a0 445 del C. de \u00a0P.P., \u00a0pues \u00a0el \u00a0primero hace alusi\u00f3n a la certeza para condenar y, el segundo, \u00a0contiene \u00a0el \u00a0principio \u00a0de presunci\u00f3n de inocencia y el instituto del in dubio \u00a0pro \u00a0reo, \u00a0pudiendo \u00a0este \u00a0\u00faltimo \u00a0resultar \u00a0contradictorio \u00a0\u201ca \u00a0una eventual \u00a0propuesta \u00a0basada \u00a0en \u00a0la \u00a0absoluta \u00a0falta \u00a0de \u00a0certeza para condenar, que es un \u00a0estado \u00a0diferente al de duda\u201d.\u00a0 Agrega que tampoco precis\u00f3 la raz\u00f3n por \u00a0la \u00a0cual \u00a0fue aplicado indebidamente el art\u00edculo 5\u00b0 del C. P., sin dejar pasar \u00a0por \u00a0alto \u00a0que \u00a0hizo \u00a0menci\u00f3n \u00a0del art\u00edculo 29 de la ley 40 de 1993, cuando lo \u00a0cierto es que en la sentencia no se aplic\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Continuando \u00a0con \u00a0los desatinos t\u00e9cnicos, el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0retornado al tema de la prueba, indica c\u00f3mo la libelista \u00a0se \u00a0limit\u00f3 a sostener que de no haber omitido el fallador la valoraci\u00f3n de las \u00a0porciones \u00a0de \u00a0las \u00a0citadas \u00a0declaraciones, \u00a0no \u00a0hubiese \u00a0llegado \u00a0a \u00a0inferir el \u00a0indicio, \u00a0 sin \u00a0explicar \u00a0el \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0debe \u00a0preferirse \u00a0su \u00a0criterio \u00a0al \u00a0del \u00a0sentenciador, \u00a0m\u00e1xime \u00a0cuando bien sabido es que no es suficiente que se afirme \u00a0que \u00a0esa errada apreciaci\u00f3n vulnera las pautas de la sana cr\u00edtica, sin ofrecer \u00a0las razones por las cuales se arriba a esa conclusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 libelo \u00a0 se \u00a0 hizo \u00a0una \u00a0discriminaci\u00f3n \u00a0del ataque, pues siendo evidente que se trata de una actuaci\u00f3n \u00a0con \u00a0dos \u00a0causas \u00a0acumuladas \u00a0y \u00a0diversos \u00a0il\u00edcitos, \u00a0no \u00a0se \u00a0concret\u00f3 \u00a0si \u00a0la \u00a0\u201ccensura \u00a0giraba en torno de una u otra conducta delictiva, la tacha err\u00e1tica \u00a0fue \u00a0generalizada, como si se hubiera dispensado condena por un s\u00f3lo delito\u201d, \u00a0y \u00a0aun \u00a0cuando \u00a0pareciera \u00a0que \u00a0el \u00a0reproche \u00a0se \u00a0dirige \u00a0contra \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0del homicidio, \u201cesa conclusi\u00f3n no se extrae con la requerida \u00a0claridad\u201d, \u00a0menos \u00a0\u201ccuando \u00a0en \u00a0el aparte en que concreta su petici\u00f3n aboga \u00a0por \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del \u00a0fallo \u00a0y \u00a0la \u00a0plena absoluci\u00f3n de su defendido, lo que \u00a0dar\u00eda \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0entender \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0refiere \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0todas \u00a0 \u00a0las \u00a0 conductas \u00a0deducidas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a la propuesta subsidiaria, dice que \u00a0constituye \u00a0otro\u00a0 insuperable yerro t\u00e9cnico que la actora haya extendido a \u00a0este \u00a0reproche las reflexiones del primer cargo, olvidando las exigencias que la \u00a0ley \u00a0y \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0dictan \u00a0al \u00a0respecto, \u00a0entre \u00a0ellas \u00a0el principio de \u00a0autonom\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, \u00a0advierte \u00a0que la aplicaci\u00f3n del \u00a0instituto \u00a0del \u00a0in dubio pro reo y \u201cla construcci\u00f3n de contraindicios\u201d, son \u00a0temas \u00a0que envuelven una demostraci\u00f3n mucho m\u00e1s compleja, los que no se pueden \u00a0reducir \u00a0a un mero cuestionamiento personal. Por el contrario, los mismos est\u00e1n \u00a0sujetos \u00a0a \u00a0espec\u00edficas \u00a0reglas \u00a0legales y a concretos par\u00e1metros casacionales \u00a0que \u00a0implican \u00a0una \u00a0debida \u00a0y \u00a0l\u00f3gica \u00a0construcci\u00f3n \u00a0en \u00a0aras \u00a0de una correcta \u00a0elaboraci\u00f3n de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, solicita a la Corte no casar \u00a0la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>Sostiene la libelista que el Tribunal Nacional \u00a0transgredi\u00f3, \u00a0en \u00a0forma \u00a0indirecta, \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0error \u00a0de hecho \u00a0generado \u00a0en \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n, raz\u00f3n por la cual \u00a0formula, \u00a0bajo \u00a0dicha \u00a0hip\u00f3tesis, \u00a0un \u00a0cargo \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de segunda \u00a0instancia, respecto del cual la Sala ocupa su atenci\u00f3n as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuente, \u00a0aparentemente, con el enunciado \u00a0afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0omiti\u00f3 \u00a0\u201cla consideraci\u00f3n valorativa f\u00e1ctica \u00a0integra\u201d \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Francisco Luis Pineda Rueda,\u00a0 Hernando de Jes\u00fas Restrepo, \u00a0Jairo \u00a0de \u00a0Jes\u00fas Usuga Giraldo y Lusaldo de Jes\u00fas Miranda P\u00e9rez. Sin embargo, \u00a0a \u00a0continuaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0separa, \u00a0incoherentemente, \u00a0de \u00a0la \u00a0tesis \u00a0propuesta, \u00a0al \u00a0aseverar \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo \u00a0ignor\u00f3 \u00a0unos \u00a0\u201capartados\u201d, \u00a0o \u00a0\u201caspectos\u201d, \u00a0o \u00a0\u201cconstancias \u00a0 testimoniales\u201d \u00a0 de \u00a0 las \u00a0personas \u00a0citadas, \u00a0procediendo \u00a0a \u00a0transcribir \u00a0las \u00a0porciones \u00a0que, \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio, se dejaron de valorar, para \u00a0concluir \u00a0que \u00a0si \u00a0se \u00a0hubiesen \u00a0tenido \u00a0en \u00a0cuenta, \u00a0no \u00a0se habr\u00eda cometido el \u00a0desatino \u00a0de \u00a0considerar \u00a0unas \u00a0pruebas \u00a0como \u00a0\u201cconstitutivas \u00a0de indicios\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0se \u00a0observa, \u00a0se \u00a0incurre en manifiesta \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0al \u00a0tiempo que se denuncia que la prueba fue ignorada, al \u00a0no \u00a0haber sido apreciados los testimonios citados, se sostiene que si lo fueron, \u00a0pero \u00a0de \u00a0manera \u00a0parcial, censura que ha debido aducirse por error de hecho por \u00a0falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0como bien lo anota el Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0clara \u00a0ha \u00a0sido \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte en se\u00f1alar que la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0 del \u00a0 medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0puede \u00a0presentarse \u00a0acrecentando \u00a0su \u00a0contenido \u00a0f\u00e1ctico, \u00a0o \u00a0alter\u00e1ndolo, \u00a0haci\u00e9ndole \u00a0decir lo que en realidad no \u00a0expresa, \u00a0o \u00a0mutil\u00e1ndolo, tomando una parte como si fuera el todo, todo lo cual \u00a0comporta \u00a0falseamiento \u00a0de \u00a0la prueba,\u00a0 pues al final queda expresando algo \u00a0que \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0realidad \u00a0 no \u00a0 contiene, \u00a0 gener\u00e1ndose \u00a0 un \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 otra \u00a0 parte, \u00a0 el \u00a0reproche \u00a0no \u00a0fue \u00a0integralmente \u00a0 desarrollado, \u00a0pues \u00a0la \u00a0casacionista, \u00a0luego \u00a0de \u00a0resaltar \u00a0los \u00a0segmentos \u00a0que, \u00a0en \u00a0su sentir, fueron dejados de valorar, se limit\u00f3 a asegurar \u00a0que \u00a0de haberse tenido en cuenta no se hubiese llegado al \u201cerror de inferir la \u00a0existencia\u201d \u00a0de \u00a0unos \u00a0indicios, \u00a0sin \u00a0que \u00a0procediera, \u00a0como \u00a0era su deber, a \u00a0evidenciar \u00a0c\u00f3mo \u00a0la apreciaci\u00f3n de esos apartes, confrontados con los citados \u00a0indicios, \u00a0los \u00a0hubiera \u00a0desvirtuado y, a su vez, desquiciados \u00e9stos y teniendo \u00a0en \u00a0cuenta los dem\u00e1s elementos de convicci\u00f3n, el fallador hubiere concluido en \u00a0la ausencia de responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0al \u00a0final \u00a0del \u00a0discurso, \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0censura \u00a0sufre \u00a0una \u00a0nueva \u00a0desviaci\u00f3n, pero ahora hacia la \u00a0segunda \u00a0modalidad \u00a0del \u00a0error de hecho por falso juicio de identidad, en cuanto \u00a0se \u00a0reprocha \u00a0no \u00a0ya que los mentados testimonios fueron parcialmente ignorados, \u00a0sino \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0apreciaci\u00f3n se desconocieron las reglas de la sana cr\u00edtica, \u00a0con \u00a0lo que la censora no s\u00f3lo quebranta, una vez m\u00e1s, la t\u00e9cnica casacional, \u00a0sino que tampoco demuestra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por el contrario, de sus argumentos se extrae \u00a0que \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0un \u00a0cuestionamiento \u00a0a \u00a0la credibilidad negada a los citados \u00a0elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, olvidando que cuando se trata de medios no sometidos \u00a0al \u00a0m\u00e9todo \u00a0de \u00a0la \u00a0tarifa \u00a0legal \u00a0sino \u00a0al \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0la simple \u00a0discrepancia \u00a0sobre \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0persuasiva \u00a0de \u00a0los \u00a0mismos, no configura falla \u00a0demandable \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, prevaleciendo el criterio del sentenciador, por venir \u00a0la \u00a0 \u00a0sentencia \u00a0 \u00a0amparada \u00a0 \u00a0por \u00a0 la \u00a0 doble \u00a0 presunci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 acierto \u00a0 y \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 cuanto \u00a0 a \u00a0las \u00a0normas \u00a0presuntamente \u00a0transgredidas, \u00a0la \u00a0libelista \u00a0no \u00a0solamente \u00a0se \u00a0limit\u00f3, \u00a0como \u00a0lo hace ver la \u00a0Delegada, \u00a0a \u00a0mencionar \u00a0que \u00a0fueron \u00a0quebrantados \u00a0los art\u00edculos 247 y 445 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, sin especificar en qu\u00e9 sentido se produjo la \u00a0vulneraci\u00f3n, \u00a0sino \u00a0que \u00a0demanda la violaci\u00f3n del art\u00edculo 29 de la Ley 40 de \u00a01993, que no fue objeto de imputaci\u00f3n en el fallo recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, al interior de este cargo intenta, \u00a0indebidamente, \u00a0formular \u00a0otro \u00a0de car\u00e1cter \u201csubsidiario\u201d, el cual no s\u00f3lo \u00a0refleja \u00a0los \u00a0mismos \u00a0errores \u00a0t\u00e9cnicos en precedencia se\u00f1alados, sino que, al \u00a0mismo \u00a0tiempo, \u00a0desconoce \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0autonom\u00eda \u00a0que \u00a0rige \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0 seg\u00fan \u00a0 el \u00a0cual \u00a0los \u00a0diferentes \u00a0cargos \u00a0deben \u00a0aducirse \u00a0y \u00a0desarrollarse separadamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, haciendo a un lado los m\u00faltiples \u00a0desaciertos \u00a0t\u00e9cnicos, \u00a0de todos modos la demanda carece de fundamento, pues es \u00a0evidente \u00a0que en el fallo censurado no se abandon\u00f3 la estimaci\u00f3n valorativa de \u00a0los testimonios referenciados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0consecuencia, \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0cargo \u00a0 \u00a0no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0 precedentes \u00a0 consideraciones \u00a0 son \u00a0suficientes para desestimar la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad \u00a0de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R E S U E L V E \u00a0<\/p>\n<p>No casar la sentencia impugnada. \u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese y devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. \u00a0C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE ANIBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0AUGUSTO \u00a0GALVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 \u00a0MANTILLA \u00a0 \u00a0NOUGU\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS E. MEJIA ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0ORLANDO \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZON \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0NILSON E. PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>jlbc \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No. 13564 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. JORGE E. C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0 Aprobado Acta N\u00b0 131 \u00a0 Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0dos \u00a0(2) \u00a0de \u00a0septiembre de mil novecientos noventa y nueve (1999). \u00a0\u00a0 V I S T O S \u00a0 Procede \u00a0la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-1879","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-7"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1879","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1879"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1879\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1879"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1879"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1879"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}