{"id":1877,"date":"2023-09-07T21:28:09","date_gmt":"2023-09-07T21:28:09","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/13556c\/"},"modified":"2023-09-07T21:28:09","modified_gmt":"2023-09-07T21:28:09","slug":"13556c","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/13556c\/","title":{"rendered":"13556c"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. CARLOS E. MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 26 \u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 D.C., febrero veinticinco \u00a0(25) de mil novecientos noventa y nueve (1.999). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte sobre la admisibilidad de la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada por el defensor del procesado GERARDO ACEVEDO \u00a0MONSALVE, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia del Tribunal Nacional\u00a0 de enero 21 de 1997 \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0confirm\u00f3 la dictada por un Juzgado Regional de Barranquilla \u00a0el \u00a04 de junio de 1996, que lo conden\u00f3 a la pena de 21 de a\u00f1os de prisi\u00f3n por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0Secuestro \u00a0Extorsivo \u00a0y \u00a0Porte \u00a0Ilegal \u00a0de armas de fuego de uso \u00a0privativo de las Fuerzas Militares. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACION PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>Aquellos \u00a0ocurrieron el 17 de octubre de 1991 \u00a0en \u00a0San \u00a0Rafael, \u00a0corregimiento \u00a0de \u00a0Remolino (Magdalena), cuando varios sujetos \u00a0armados \u00a0hicieron \u00a0presencia \u00a0en \u00a0la \u00a0casa \u00a0de habitaci\u00f3n de la se\u00f1ora Dominga \u00a0Castillo \u00a0Ortega, \u00a0a \u00a0quien \u00a0se \u00a0llevaron \u00a0secuestrada, \u00a0luego \u00a0de sustraerse un \u00a0revolver, joyas y dinero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0los dos d\u00edas de perpetrado el delito, una \u00a0amiga \u00a0de \u00a0la \u00a0secuestrada \u00a0que \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0las \u00a0oficinas de Telecom de \u00a0Ci\u00e9naga \u00a0 (Magdalena), \u00a0escuch\u00f3 \u00a0una \u00a0conversaci\u00f3n \u00a0telef\u00f3nica \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0inform\u00f3 \u00a0a \u00a0las \u00a0autoridades, \u00a0produci\u00e9ndose \u00a0la \u00a0captura \u00a0de \u00a0los sujetos que \u00a0realizaban \u00a0la \u00a0llamada, \u00a0quienes fueron identificados como Fredy Rafael Batista \u00a0Sarabia \u00a0y \u00a0GERARDO ACEVEDO MONSALVE. Adem\u00e1s por informaci\u00f3n que el primero de \u00a0los \u00a0nombrados \u00a0suministr\u00f3, \u00a0el personal de la Polic\u00eda se traslad\u00f3 a la finca \u00a0denominada \u00a0\u201cLa \u00a0Pala\u201d, \u00a0ubicada en el Municipio de Calamar (Bolivar), donde \u00a0se \u00a0encontr\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Dominga Castillo Ortega y se logr\u00f3 la captura de \u00a0otras personas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Iniciada \u00a0 la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0vinculado \u00a0mediante \u00a0indagatoria GERARDO ACEVEDO MONSALVE, entre otros, el entonces Juzgado \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0de \u00a0Orden \u00a0P\u00fablico de Barranquilla, le defini\u00f3 la situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0con \u00a0medida de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva, por violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a022 del Decreto 180 de 1988, adoptado como legislaci\u00f3n permanente \u00a0por el art\u00edculo 4\u00ba del Decreto 2266 de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cumplido \u00a0el tr\u00e1mite procesal respectivo, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Regional \u00a0de Barranquilla, mediante providencia de 7 de septiembre de \u00a01994 \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0de sumario con resoluci\u00f3n acusatoria en contra de \u00a0GERARDO \u00a0 ACEVEDO \u00a0MONSALVE, \u00a0como \u00a0responsable \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0Secuestro \u00a0Extorsivo \u00a0de que trata el art\u00edculo 6\u00ba del Decreto 2790 de 1990 y Porte Ilegal \u00a0de Armas de Uso Privativo de las Fuerzas Armadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En atenci\u00f3n a que la decisi\u00f3n fue recurrida, \u00a0la \u00a0 Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0la \u00a0confirm\u00f3, \u00a0mediante \u00a0providencia del 8 de junio de 1995. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La sentencia de primer grado fue dictada el 4 \u00a0de \u00a0junio de 1996 por un Juzgado Regional de Barranquilla que conden\u00f3 a ACEVEDO \u00a0MONSALVE\u00a0 \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a021 a\u00f1os de prisi\u00f3n por el delito de Secuestro \u00a0Extorsivo, \u00a0en \u00a0concurso \u00a0con el de Porte Ilegal\u00a0 de Armas de Uso Privativo \u00a0de \u00a0las \u00a0Fuerzas Militares, y multa de 1000 salarios m\u00ednimos legales mensuales, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0a \u00a0la pena de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por un \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a010 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0al \u00a0pago de perjuicios causados a la se\u00f1ora Dominga \u00a0Cantillo Ortega en el equivalente a 700 gramos oro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 Tribunal \u00a0 Nacional \u00a0confirm\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad la anterior decisi\u00f3n, el 21 de enero de 1997. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACION \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo de la causal primera del art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, acusa el censor la sentencia de segunda \u00a0instancia \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n indirecta, proveniente de la err\u00f3nea apreciaci\u00f3n de \u00a0determinadas pruebas que concret\u00f3 as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- Las declaraciones de Fredy Rafael Batista \u00a0y \u00a0Wilson \u00a0Antonio \u00a0Passo \u00a0Ayola \u00a0no \u00a0re\u00fanen \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0de la confesi\u00f3n \u00a0contenidos \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0296 \u00a0del \u00a0C \u00a0de P.P., en raz\u00f3n a que estos nunca \u00a0estuvieron \u00a0asistidos \u00a0por su abogado defensor, tal como lo establece el numeral \u00a0segundo de la citada norma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pese \u00a0a \u00a0esta \u00a0anomal\u00eda, tanto el instructor \u00a0como \u00a0el \u00a0fallador \u00a0confirieron \u00a0gran valor probatorio a este irregular medio de \u00a0prueba, \u00a0ya \u00a0que \u00a0estas personas en su ampliaci\u00f3n de indagatoria se retractaron \u00a0de \u00a0las \u00a0anteriores sindicaciones que hab\u00edan hecho contra su defendido, lo cual \u00a0vicia \u00a0el \u00a0testimonio, \u00a0m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0no \u00a0se \u00a0les tom\u00f3 el juramento de rigor \u00a0siendo una de las formalidades que la ley exige para su aducci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 lo \u00a0anterior, \u00a0se \u00a0desconocieron \u00a0los \u00a0art\u00edculos 249 y 254 del C de P.P. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- De acuerdo con el contenido del art\u00edculo \u00a0367 \u00a0del \u00a0C de P.P., la se\u00f1ora Dominga Castillo en sus m\u00faltiples declaraciones \u00a0\u201cde \u00a0manera sospechosa\u201d incriminaba al se\u00f1or GERARDO ACEVEDO MONSALVE, pero \u00a0seg\u00fan \u00a0se \u00a0observa \u00a0a \u00a0folios \u00a0192 \u00a0y \u00a0193 \u00a0del \u00a0cuaderno \u00a0No 2 no fue capaz de \u00a0reconocer \u00a0a \u00a0su \u00a0defendido y no lo reconoci\u00f3 porque nunca lo hab\u00eda visto; por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0agrega, sus declaraciones est\u00e1n \u201cviciadas de mentira, produciendo \u00a0el \u00a0desquebramiento \u00a0(sic) y desprestigio de sus testimonios y que a pesar de lo \u00a0anterior, \u00a0el funcionario fallador desestim\u00f3 este gran valor probatorio como lo \u00a0es el reconocimiento en fila de personas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior, a juicio del libelista, desconoce \u00a0el contenido de los art\u00edculos 294, 254, 249 y 445 del C de P.P. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0El \u00a0funcionario \u00a0fallador, al momento de \u00a0dictar \u00a0sentencia, \u00a0omiti\u00f3 aplicar el art\u00edculo 271 del C de P.P., debido a que \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Dominga \u00a0Cantillo \u00a0solamente \u00a0permaneci\u00f3 dos d\u00edas en poder de los \u00a0captores y a que no se obtuvieron los fines previstos por ellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.- Que tanto el funcionario instructor, como \u00a0el \u00a0fallador, \u00a0\u201cerraron \u00a0en \u00a0la aplicabilidad de la norma\u00a0 infringida, al \u00a0encuadrar \u00a0la \u00a0conducta \u00a0del \u00a0procesado \u00a0en el art\u00edculo 6\u00ba del Decreto 2790 de \u00a01990, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0norma \u00a0a \u00a0aplicar \u00a0era \u00a0la \u00a0contenida en el art\u00edculo 268 del \u00a0Decreto 100 de 1980\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0al \u00a0respecto \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0que el \u00a0funcionario \u00a0instructor, \u00a0al \u00a0momento de resolverle la situaci\u00f3n jur\u00eddica a su \u00a0defendido \u00a0el \u00a019 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01991, le impuso medida de aseguramiento de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a022 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0180 de \u00a01988. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego, \u00a0el 20 de diciembre de 1993, modific\u00f3 \u00a0la \u00a0adecuaci\u00f3n de la conducta respecto del delito de Secuestro Extorsivo, en el \u00a0art\u00edculo \u00a0268 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de 1980 en concurso con el de Porte Ilegal de \u00a0armas de uso privativo de las Fuerzas Armadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y, \u00a0por tercera vez, en providencia del 10 de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01994, \u00a0el funcionario instructor encuadra la conducta en la figura de \u00a0secuestro \u00a0extorsivo \u00a0que \u00a0prev\u00e9 \u00a0el art\u00edculo 6\u00ba del Decreto 2790 de 1990, en \u00a0concurso \u00a0con el delito de porte ilegal de armas de uso privativo de las Fuerzas \u00a0Militares. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al respecto comenta el casacionista, que a la \u00a0luz \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, la l\u00f3gica racional y el sentido com\u00fan, no existen \u00a0elementos \u00a0unificados \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0aplicabilidad de la norma respecto de los \u00a0delitos \u00a0 de \u00a0 Secuestro \u00a0 Extorsivo, \u00a0 por \u00a0 lo\u00a0 \u00a0 cual \u00a0se \u00a0remite \u00a0a \u00a0un \u00a0pronunciamiento \u00a0de la Corte Suprema de Justicia con ponencia de los Magistrados \u00a0Edgar \u00a0Saavedra \u00a0Rojas \u00a0y \u00a0Gustavo \u00a0G\u00f3mez \u00a0Vel\u00e1zquez, \u00a0sobre \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0antiterrorista, que fue recogida por el Tribunal Nacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicha \u00a0 providencia, \u00a0 agrega, \u00a0sirvi\u00f3 \u00a0de \u00a0fundamento \u00a0a esta \u00faltima corporaci\u00f3n, para modificar favorablemente las penas \u00a0de varios procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conforme a lo anterior, es de l\u00f3gica racional \u00a0observar \u00a0que \u00a0existen \u00a0violaciones indirectas de la ley sustancial, por lo cual \u00a0solicita \u00a0que \u00a0se modifique la sentencia impugnada con base en la aplicaci\u00f3n de \u00a0la pena contenida en el art\u00edculo 268 del Decreto 100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA SALA \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0que \u00a0es \u00a0objeto de revisi\u00f3n, no \u00a0respeta \u00a0los par\u00e1metros estructurales del recurso de casaci\u00f3n en la medida que \u00a0el \u00a0censor \u00a0no \u00a0dio \u00a0cabal cumplimiento a los requisitos establecidos por la ley \u00a0para su admisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0los \u00a0inicios \u00a0observa la Sala, que los \u00a0fundamentos \u00a0aducidos \u00a0en \u00a0el libelo contrar\u00edan de manera evidente el contenido \u00a0del \u00a0numeral \u00a03\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo 225 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal el cual \u00a0dispone \u00a0que \u00a0la \u00a0demanda \u00a0deber\u00e1 \u00a0contener \u00a0para su admisi\u00f3n, \u201cLa \u00a0causal \u00a0que \u00a0se \u00a0aduzca \u00a0para \u00a0pedir \u00a0la \u00a0revocaci\u00f3n del fallo, \u00a0indicando \u00a0en forma clara y precisa los fundamentos de ella y citando las normas \u00a0que el recurrente estime infringidas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De acuerdo con lo anterior, no es posible que \u00a0quien \u00a0recurre \u00a0en casaci\u00f3n pueda elaborar un escrito libre, como si se tratara \u00a0de \u00a0 un \u00a0alegato \u00a0de \u00a0instancia \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0pueda \u00a0incluir \u00a0una \u00a0serie \u00a0de \u00a0irregularidades \u00a0 a \u00a0 efectos \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 la \u00a0Corte \u00a0revise \u00a0la \u00a0totalidad \u00a0del \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0necesario, \u00a0que \u00a0el recurrente se\u00f1ale de \u00a0manera \u00a0clara \u00a0y \u00a0precisa, \u00a0mediante argumentos jur\u00eddicos, propios de la causal \u00a0que \u00a0invoque, \u00a0sus \u00a0fundamentos, \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0y \u00a0consecuencias \u00a0del error \u00a0contenido \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo. \u00a0Es \u00a0pues \u00a0a \u00a0\u00e9l, \u00a0\u00fanica \u00a0y \u00a0exclusivamente, a quien \u00a0corresponde \u00a0concretar \u00a0y \u00a0precisar \u00a0el \u00a0cargo, porque a la Sala le est\u00e1 vedado \u00a0entrar a corregir o adicionar la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien; \u00a0si \u00a0se \u00a0trata \u00a0de demostrar que \u00a0existe \u00a0un \u00a0yerro de tipo probatorio, violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, \u00a0es \u00a0necesario \u00a0que \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0demuestre, bien porque el sentenciador ignor\u00f3 una \u00a0prueba, \u00a0la \u00a0supuso \u00a0o distorsion\u00f3 su contenido de tal manera que contrari\u00f3 su \u00a0verdadero alcance. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0anteriores \u00a0par\u00e1metros fue \u00a0tenido \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0por el censor al elaborar su demanda, quien a pesar de haber \u00a0escogido \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0indirecta para atacar la sentencia proferida por el Tribunal \u00a0Nacional, \u00a0no \u00a0demostr\u00f3 \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0err\u00f3nea apreciaci\u00f3n de las pruebas por \u00a0parte \u00a0del \u00a0fallador, \u00a0sino \u00a0que relacion\u00f3 en forma indiscriminada una serie de \u00a0supuestas \u00a0inconsistencias, la mayor\u00eda de ellas ajenas a la causal de casaci\u00f3n \u00a0al inicio enunciada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agr\u00e9guese \u00a0a \u00a0ello la inaceptable postura de \u00a0involucrar, \u00a0dentro de un mismo cargo, alegaciones que de resultar trascendentes \u00a0para \u00a0intentar \u00a0el \u00a0quebrantamiento \u00a0de la sentencia, era menester invocarlas en \u00a0cap\u00edtulos \u00a0separados \u00a0y \u00a0al \u00a0amparo de las causales respectivas, en aras de una \u00a0l\u00f3gica y coherente presentaci\u00f3n del libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0empezar, ha de se\u00f1alarse que aparte de \u00a0las \u00a0falencias hasta aqu\u00ed resaltadas, ninguno de los reproches contenidos en el \u00a0\u00fanico \u00a0cargo \u00a0presentado \u00a0por \u00a0el \u00a0censor, \u00a0ataca \u00a0frontalmente la sentencia de \u00a0m\u00e9rito. \u00a0Una \u00a0primera inconformidad, toca con los requistos formales de algunas \u00a0pruebas, \u00a0como \u00a0el relativo a la ausencia de defensor en los casos de confesi\u00f3n \u00a0(art\u00edculo \u00a0296 \u00a0del \u00a0C \u00a0de \u00a0P.P.) \u00a0y \u00a0la \u00a0falta de juramento a las personas que \u00a0realizaron \u00a0cargos \u00a0contra \u00a0su defendido, circunstancias que ha debido reprochar \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0del error de derecho por falso juicio de legalidad, por tratarse, \u00a0seg\u00fan \u00a0\u00e9l, \u00a0de \u00a0elementos \u00a0que no cumpl\u00edan con los requisitos legales para su \u00a0aducci\u00f3n al proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0rengl\u00f3n seguido se dedica a cuestionar el \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0de \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0efectuadas \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00edctima Dominga \u00a0Cantillo \u00a0Ortega y a la diligencia de reconocimiento en fila de personas, por el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0aquella no reconoci\u00f3 al procesado y de ah\u00ed dedujo el libelista \u00a0que \u00a0 estaban \u00a0\u201cviciadas \u00a0de \u00a0mentira\u201d \u00a0y \u00a0que \u00a0\u201cel \u00a0funcionario \u00a0fallador \u00a0desestim\u00f3 \u00a0este \u00a0gran \u00a0valor probatorio como lo es el reconocimiento en fila de \u00a0personas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0tipo \u00a0de postulaciones, lo ha ense\u00f1ado \u00a0reiteradamente \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0no \u00a0encuentran eco en esta instancia extraordinaria, \u00a0pues \u00a0el \u00a0valor \u00a0que \u00a0se confiera a un medio probatorio no resulta discutible en \u00a0virtud \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0Juzgador \u00a0puede \u00a0apreciar \u00a0racionalmente \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0para \u00a0quitarles \u00a0u \u00a0otorgarles \u00a0credibilidad, de acuerdo a su recto criterio, bajo los \u00a0par\u00e1metros de la sana cr\u00edtica \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0finalizar, \u00a0presenta \u00a0el \u00a0censor \u00a0una \u00a0postulaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 tampoco \u00a0 desarroll\u00f3 \u00a0ya \u00a0que \u00a0no \u00a0demostr\u00f3 \u00a0la \u00a0indebida \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0en \u00a0que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0fallador,\u00a0 de la norma que tipifica la \u00a0conducta \u00a0de \u00a0su \u00a0prohijado, \u00a0en \u00a0cuanto a la sanci\u00f3n punitiva, (agregamos), al \u00a0encuadrarla \u00a0en el art\u00edculo 6\u00ba del Decreto 2790 del 1990, cuando, a su juicio, \u00a0debi\u00f3 aplicarse el art\u00edculo 268 del Decreto 100 de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0el \u00a0fundamento \u00a0que present\u00f3 el \u00a0casacionista \u00a0tampoco \u00a0consultados criterios hasta aqu\u00ed comentados ya que antes \u00a0de \u00a0evidenciar \u00a0los \u00a0supuestos \u00a0yerros \u00a0probatorios que condujeron al fallador a \u00a0aplicar \u00a0la \u00a0pena \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el Decreto 2790 de 1990, art\u00edculo 6\u00ba para el \u00a0delito \u00a0de \u00a0Secuestro Extorsivo, en lugar de la prevista en el art\u00edculo 268 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, centr\u00f3 su alegato\u00a0 en demostrar que a lo largo del proceso \u00a0en \u00a0distintas \u00a0oportunidades, \u00a0se hab\u00eda variado la normatividad a aplicar y que \u00a0por lo tanto no hab\u00eda criterios unificados al respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0c\u00famulo de reparos quebrantan de manera \u00a0abierta \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0no contradicci\u00f3n, pues el discurrir de manera libre \u00a0por \u00a0varios sectores de la actuaci\u00f3n procesal para criticar aspectos de diversa \u00a0\u00edndole \u00a0hace incompatible la demanda por la falta de coherencia argumentativa y \u00a0le \u00a0restan la claridad y precisi\u00f3n que la norma invocada al inicio exige, entre \u00a0otros, para su admisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Advi\u00e9rtase que de conformidad con lo normado \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0226 \u00a0y \u00a0197 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, contra esta \u00a0decisi\u00f3n no cabe recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de \u00a0Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0la demanda presentada a nombre del \u00a0procesado \u00a0 GERARDO \u00a0 ACEVEDO \u00a0 MONSALVE, \u00a0 por \u00a0 las \u00a0 razones \u00a0 expuestas \u00a0 en \u00a0precedencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia \u00a0se \u00a0declara \u00a0desierto \u00a0el \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comun\u00edquese y C\u00famplase \u00a0<\/p>\n<p>JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0RICARDO \u00a0 \u00a0 CALVETE \u00a0RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 E. \u00a0 CORDOBA \u00a0 POVEDA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0AUGUSTO \u00a0GALVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0 \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIDIMO \u00a0 \u00a0PAEZ \u00a0 \u00a0VELANDIA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. CARLOS E. MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0 Aprobado Acta No. 26 \u00a0 Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 D.C., febrero veinticinco \u00a0(25) de mil novecientos noventa y nueve (1.999). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Resuelve la Corte sobre la admisibilidad de la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-1877","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-7"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1877","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1877"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1877\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1877"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1877"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1877"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}