{"id":18656,"date":"2023-09-11T19:42:43","date_gmt":"2023-09-11T19:42:43","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3127528-10-09\/"},"modified":"2023-09-11T19:42:43","modified_gmt":"2023-09-11T19:42:43","slug":"3127528-10-09","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3127528-10-09\/","title":{"rendered":"31275(28-10-09)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 31275 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Aprobado \u00a0Acta \u00a0No. \u00a0339\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Magistrado \u00a0Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. JOSE LEONIDAS BUSTOS MARTINEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1 \u00a0D. \u00a0C., veintiocho de octubre de dos \u00a0mil nueve. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0pronuncia la Corte sobre la admisibilidad \u00a0de \u00a0 la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0Marceliano \u00a0 Ca\u00f1\u00f3n \u00a0 Huertas \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0dictada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Tunja el 11 de julio de 2008, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0confirm\u00f3 \u00a0parcialmente \u00a0la emitida por el Juzgado Penal del \u00a0Circuito \u00a0Especializado \u00a0de la misma ciudad el 5 de agosto de 2005, que conden\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de homicidio agravado \u00a0y \u00a0porte \u00a0ilegal de armas de \u00a0fuego de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a013 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de 2001, en las horas de la \u00a0noche, \u00a0 Marceliano \u00a0 Ca\u00f1on \u00a0 Huertas \u00a0 se \u00a0acerc\u00f3 \u00a0en estado de embriaguez a las instalaciones del Comando \u00a0de \u00a0Polic\u00eda \u00a0de Umbita (Boyac\u00e1) a reclamar en forma altanera por la retenci\u00f3n \u00a0de \u00a0RAUL \u00a0HUERTAS. Cuando el Comandante se dispon\u00eda a retirarlo a la fuerza del \u00a0lugar, \u00a0desenfund\u00f3 \u00a0un \u00a0rev\u00f3lver \u00a0y \u00a0dispar\u00f3 \u00a0hacia \u00a0la \u00a0puerta \u00a0del \u00a0comando \u00a0impactando \u00a0en \u00a0la \u00a0cabeza al patrullero de la polic\u00eda nacional YOBANY DIOMEDES \u00a0CRISTIANO CRISTIANO, caus\u00e1ndole la muerte en forma instant\u00e1nea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Actuaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0relevante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La \u00a0fiscal\u00eda \u00a0inici\u00f3 investigaci\u00f3n por \u00a0estos \u00a0 hechos, \u00a0 vincul\u00f3 \u00a0 al \u00a0proceso \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0a \u00a0Marceliano \u00a0Ca\u00f1\u00f3n Hurtas y el 18 de enero \u00a0de \u00a02002 \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0del \u00a0sumario \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0su \u00a0contra por los delitos de homicidio \u00a0agravado \u00a0y \u00a0porte ilegal de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal, conforme a lo \u00a0previsto \u00a0en los art\u00edculos 103, 104.10 y 365 de la Ley 599 de 2000.1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Rituado \u00a0el \u00a0juicio, el Juzgado Penal del \u00a0Circuito \u00a0Especializado \u00a0de \u00a0Tunja, \u00a0mediante sentencia de 15 de agosto de 2005, \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0Marceliano \u00a0Ca\u00f1\u00f3n \u00a0Hurtas \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal privativa de la libertad de 25 a\u00f1os y un mes \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0y \u00a0la \u00a0accesoria de inhabilitaci\u00f3n en el ejercicio de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a010 \u00a0a\u00f1os, \u00a0como autor de los delitos imputados en la \u00a0acusaci\u00f3n.2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0La \u00a0defensa \u00a0apel\u00f3 \u00a0este \u00a0fallo \u00a0con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0obtener \u00a0la \u00a0degradaci\u00f3n de la condena a homicidio culposo y la \u00a0eliminaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0agravante \u00a0por \u00a0haber \u00a0reca\u00eddo la conducta homicida en un \u00a0servidor \u00a0p\u00fablico. El Tribunal Superior de Tunja, mediante fallo 11 de julio de \u00a02008, \u00a0 que \u00a0 ahora \u00a0 la \u00a0defensa \u00a0recurre \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0accedi\u00f3 \u00a0a \u00a0sus \u00a0pretensiones, \u00a0pero \u00a0como \u00a0advirti\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0por \u00a0el delito de \u00a0porte \u00a0 ilegal \u00a0 de \u00a0 armas \u00a0 de \u00a0 fuego \u00a0de \u00a0defensa \u00a0personal \u00a0se \u00a0hallaba prescrita, as\u00ed lo declar\u00f3 y al \u00a0redosificar \u00a0la \u00a0pena \u00a0fij\u00f3 \u00a0la \u00a0principal \u00a0en \u00a025 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0en \u00a0un \u00a0tiempo \u00a0igual.3 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Presenta un cargo principal y uno subsidiario, \u00a0ambos \u00a0al \u00a0amparo \u00a0de la causal primera de casaci\u00f3n del art\u00edculo 207 de la Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0cuerpo \u00a0primero, \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0 principal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0viola \u00a0en forma \u00a0directa \u00a0la ley sustancial, por falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 7\u00b0 de la Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0que \u00a0consagra \u00a0el \u00a0principio \u00a0de presunci\u00f3n de inocencia, y por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de los art\u00edculos 36, 323 y 324.8 del Decreto 100 de 1980 \u00a0(22, \u00a0103 \u00a0y \u00a0104.10 \u00a0de la Ley 599 de 2000), que sancionan el homicidio doloso, \u00a0agravado por recaer en un servidor p\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma, despu\u00e9s de transcribir apartes de la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0donde \u00a0se \u00a0analiza el aspecto subjetivo del delito, que el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0encontr\u00f3 \u00a0probado \u00a0el \u00a0dolo \u00a0directo, \u201centendido como el que se \u00a0presenta \u00a0cuando \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n del tipo ha sido perseguida de manera directa \u00a0por \u00a0la \u00a0voluntad del agente, es decir, el querer matar \u00a0y \u00a0hacerlo efectivamente\u201d. Pero lo m\u00e1s grave, es que \u00a0\u201ctampoco \u00a0 hall\u00f3 \u00a0acreditado \u00a0el \u00a0dolo \u00a0directo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0inmediato necesario o de consecuencias \u00a0necesarias, \u00a0 ni \u00a0 el \u00a0 dolo \u00a0 eventual \u00a0o condicionado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Explica, \u00a0para \u00a0probar \u00a0su \u00a0aserto, \u00a0que \u00a0el \u00a0tribunal, \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, argumenta que la conducta del procesado \u00a0pudo \u00a0estar \u00a0orientada \u00a0a \u00a0matar \u00a0al \u00a0Cabo JUSTO GUILLERMO GARCIA NAJAR, o estar \u00a0simplemente \u00a0dirigida \u00a0a intimidar a los uniformados, para concluir de all\u00ed que \u00a0en \u00a0el \u00a0primer \u00a0caso \u00a0se \u00a0estar\u00eda \u00a0frente a un dolo directo de segundo grado al \u00a0presentarse \u00a0la \u00a0muerte \u00a0del \u00a0patrullero \u00a0CRISTIANO, y en el segundo frente a un \u00a0dolo \u00a0eventual, \u00a0al \u00a0asumir \u00a0el \u00a0procesado como probable el resultado finalmente \u00a0obtenido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que para el tribunal, una u otra forma \u00a0de \u00a0actuar es indiferente, porque cualquiera que haya sido la orientaci\u00f3n de su \u00a0voluntad, \u00a0de \u00a0todas \u00a0maneras el procesado habr\u00eda actuado con dolo, postura que \u00a0la \u00a0defensa \u00a0no comparte, porque esta situaci\u00f3n no puede ser insubstancial para \u00a0el \u00a0derecho penal, ya que de ella se deriva una consecuencia muy importante para \u00a0el \u00a0 proceso, \u00a0como \u00a0es \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0certeza \u00a0sobre \u00a0la \u00a0estructuraci\u00f3n \u00a0del \u00a0dolo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0ad \u00a0quem \u00a0incurre \u00a0en \u00a0una contradicci\u00f3n \u00a0irreconciliable, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0delictiva, \u00a0porque \u00a0aunque \u00a0es cierto que el \u00a0dolo \u00a0es \u00a0en \u00a0\u00faltimas \u00a0uno \u00a0solo, \u00a0sus \u00a0modalidades presentan diferencias en su \u00a0estructura \u00a0y \u00a0contenido, \u00a0pues mientras en el directo de segundo grado el autor \u00a0asume \u00a0los \u00a0efectos \u00a0concomitantes \u00a0inevitablemente \u00a0derivados \u00a0de \u00a0la puesta en \u00a0marcha \u00a0de su conducta, en el eventual la realizaci\u00f3n del tipo penal no ha sido \u00a0propuesta \u00a0ni \u00a0tenida \u00a0como \u00a0segura por el autor, sino que se deja abandonada al \u00a0curso de los fen\u00f3menos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siendo ello as\u00ed, el an\u00e1lisis sobre la prueba \u00a0en \u00a0punto \u00a0de \u00a0la \u00a0modalidad de la conducta no resulta ser el mismo para los dos \u00a0tipos \u00a0de \u00a0dolo. \u00a0Tan cierto es lo que viene de afirmarse, \u201cque el tribunal no \u00a0encontr\u00f3 \u00a0demostrado \u00a0\u00fanicamente \u00a0el \u00a0dolo eventual, toda vez que la prueba no \u00a0era \u00a0suficiente para ello, pues seg\u00fan la doctrina moderna, para poder inferir o \u00a0demostrar \u00a0este \u00a0tipo de dolo, se debe recurrir a todos \u00a0los \u00a0elementos \u00a0objetivos y subjetivos de los hechos, relevantes para la actitud \u00a0del autor\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0an\u00e1lisis que el tribunal realiz\u00f3 de la \u00a0prueba \u00a0puede \u00a0colegirse \u00a0que no logr\u00f3 establecer el aspecto subjetivo del tipo \u00a0penal \u00a0de \u00a0homicidio, puesto que no identific\u00f3 en forma precisa la modalidad de \u00a0dolo \u00a0imputado, \u00a0si \u00a0directo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0o \u00a0eventual, con lo cual est\u00e1 \u00a0reconociendo \u00a0\u201cque \u00a0con \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0incorporados al proceso \u00a0no \u00a0se \u00a0demostr\u00f3 \u00a0con \u00a0certeza la estructuraci\u00f3n del \u00a0dolo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior \u00a0permite \u00a0concluir \u00a0\u201cque \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0parti\u00f3 \u00a0de una hip\u00f3tesis falsa, aplicando indebidamente tambi\u00e9n los \u00a0art\u00edculos \u00a0103 \u00a0y 104 numeral 10 del estatuto punitivo, porque ante la falta de \u00a0certeza \u00a0de \u00a0la \u00a0modalidad dolosa de la conducta punible, no era posible adecuar \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0al tipo penal de homicidio\u201d, y en ese orden debi\u00f3 aplicar \u00a0el \u00a0principio de presunci\u00f3n de inocencia y absolver al procesado, \u201cpor cuanto \u00a0para \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem, de ninguna manera se prob\u00f3 que la conducta del implicado se \u00a0hubiese ejecutado en la modalidad de culpa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Insiste \u00a0en \u00a0que \u00a0el tribunal incurri\u00f3 en el \u00a0error \u00a0in \u00a0iudicando \u00a0invocado, \u00a0\u201cpor falso juicio de existencia del art\u00edculo \u00a07\u00b0 \u00a0de la Ley 600 de 2000\u201d, lo cual implic\u00f3 un error en la selecci\u00f3n de los \u00a0art\u00edculos \u00a0103 y 104 numeral 10 de la Ley 599 de 2000, inaplicables al caso por \u00a0atipicidad \u00a0de \u00a0la conducta debido a la falta de certeza sobre la existencia del \u00a0dolo, \u00a0que \u00a0resulta \u00a0trascendente, como quiera que influy\u00f3 en forma decisiva en \u00a0las conclusiones del fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo subsidiario. \u00a0<\/p>\n<p>Afirma que la sentencia viola en forma directa \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, por falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 7\u00b0 de la Ley 600 de \u00a02000, \u00a0que \u00a0consagra \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0presunci\u00f3n de \u00a0inocencia, lo cual llev\u00f3 a la aplicaci\u00f3n indebida de \u00a0la \u00a0agravante \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a010 \u00a0del art\u00edculo 104 de la Ley 599 de \u00a02000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene que el tribunal declar\u00f3 estructurada \u00a0la \u00a0referida \u00a0agravante, \u00a0anteriormente descrita en el numeral 8\u00b0 del art\u00edculo \u00a0324 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0por haber reca\u00eddo la conducta en un servidor \u00a0p\u00fablico, \u00a0miembro \u00a0activo de la fuerza p\u00fablica, que se hallaba en ejercicio de \u00a0sus \u00a0funciones, \u00a0de lo cual ten\u00eda pleno conocimiento el procesado, quien sab\u00eda \u00a0qui\u00e9nes \u00a0estaban \u00a0en \u00a0la \u00a0puerta de entrada del Comando y quiso la realizaci\u00f3n \u00a0del delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Replica \u00a0que el tribunal incurre en una grave \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0cuando \u00a0hace \u00a0estas \u00a0afirmaciones, \u00a0porque \u00a0del \u00a0contexto \u00a0de la \u00a0providencia \u00a0se \u00a0concluye \u00a0que \u00a0no \u00a0encontr\u00f3 \u00a0probado, \u00a0en grado de certeza, la \u00a0modalidad \u00a0 dolosa \u00a0 del \u00a0comportamiento, \u00a0y \u00a0si \u00a0se \u00a0admitiera, \u00a0en \u00a0gracia \u00a0de \u00a0discusi\u00f3n, \u00a0que para dictar el fallo era suficiente plantear la \u201cposibilidad, \u00a0no \u00a0la \u00a0certeza, \u00a0de \u00a0la \u00a0estructuraci\u00f3n \u00a0del \u00a0dolo, \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0esta \u00a0ambivalencia \u00a0 no \u00a0 permite \u00a0 estructurar, \u00a0 con \u00a0certeza \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0prevista \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 numeral \u00a0 \u00a0 10 \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 art\u00edculo \u00a0104.10\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior, \u00a0porque \u00a0si \u00a0se \u00a0asume \u00a0que \u00a0se \u00a0estructur\u00f3 \u00a0el \u00a0dolo \u00a0eventual, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0se encuentra en duda, \u201ctambi\u00e9n es \u00a0posible \u00a0que \u00a0no \u00a0se estructure la circunstancia de agravaci\u00f3n en cita\u201d, pues \u00a0el \u00a0fallo \u00a0explica \u00a0que \u00a0es \u00a0probable \u00a0que \u00a0el querer del procesado hubiese sido \u00a0simplemente \u00a0intimidar \u00a0a \u00a0los \u00a0uniformados \u00a0al \u00a0reaccionar \u00a0en \u00a0forma violenta, \u00a0present\u00e1ndose \u00a0un dolo eventual ya que asumi\u00f3 como probable la realizaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0il\u00edcita \u00a0al disparar el arma en su direcci\u00f3n, inclusive hacia el \u00a0interior \u00a0del \u00a0comando, \u00a0donde tambi\u00e9n se hallaba un civil, sabiendo que pod\u00eda \u00a0causarle la muerte a cualquiera de ellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0acuerdo con esto, puede concluirse que si \u00a0el \u00a0autor \u00a0se \u00a0represent\u00f3 la posibilidad de que en su actuar pod\u00eda causarle la \u00a0muerte \u00a0a \u00a0cualquier persona, INCLUSIVE A UN CIVIL, como lo reconoce el fallador \u00a0en \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0no \u00a0se estructura la circunstancia de agravaci\u00f3n que se le \u00a0atribuye, \u00a0\u201ctoda \u00a0vez \u00a0que el motivo o raz\u00f3n del disparo no fue para ejecutar \u00a0una \u00a0conducta \u00a0punible realizada por causa o con motivo del cargo o la dignidad, \u00a0o \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0del \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0las funciones de la v\u00edctima, quien, como lo \u00a0acepta \u00a0el \u00a0tribunal, no intervino en actividad alguna de car\u00e1cter policial\u201d, \u00a0pues \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0no \u00a0demostr\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0agente que result\u00f3 muerto hubiese \u00a0sacado \u00a0de \u00a0la \u00a0estaci\u00f3n \u00a0al \u00a0procesado \u00a0o \u00a0le hubiese solicitado una requisa o \u00a0hubiese \u00a0provocado su reacci\u00f3n violenta en su contra por raz\u00f3n de su funci\u00f3n, \u00a0cargo o dignidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Establecido \u00a0 que \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0no \u00a0logr\u00f3 \u00a0determinar \u00a0con \u00a0certeza \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0de la conducta punible (dolo directo de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0o \u00a0dolo eventual), debe concluirse que parti\u00f3 de una hip\u00f3tesis \u00a0falsa, \u00a0que \u00a0lo \u00a0llev\u00f3 \u00a0tambi\u00e9n \u00a0a \u00a0aplicar \u00a0indebidamente la circunstancia de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0del \u00a0numeral \u00a010 del art\u00edculo 104, porque ante la falta de certeza \u00a0de \u00a0la \u00a0modalidad dolosa, no era posible adecuar el comportamiento al tipo penal \u00a0de \u00a0homicidio agravado, y en este orden de ideas, debi\u00f3 aplicar el principio de \u00a0presunci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 inocencia \u00a0 y \u00a0 excluir \u00a0 la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se incurri\u00f3 as\u00ed, por parte del tribunal, en \u00a0un \u00a0error \u00a0in \u00a0iudicando, \u201cpor falso juicio de existencia del art\u00edculo 7\u00b0 de \u00a0la \u00a0Ley 600 de 2000, lo que implic\u00f3 un error en la selecci\u00f3n del art\u00edculo 104 \u00a0numeral \u00a010 \u00a0de la Ley 599 de 2000, ya que no era aplicable al caso concreto por \u00a0cuanto \u00a0el \u00a0comportamiento imputado como propio del delito de homicidio agravado \u00a0no \u00a0fue \u00a0demostrado \u00a0(por falta de certeza sobre la circunstancia de agravaci\u00f3n \u00a0derivada de la falta de certeza del dolo)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Termina \u00a0su \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0afirmando que el \u00a0error \u00a0es \u00a0trascendente, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0influy\u00f3 \u00a0en \u00a0forma decisiva en las \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0tribunal \u00a0que lo llevaron a confirmar la condena, y porque de \u00a0haberse \u00a0asumido \u00a0que \u00a0era \u00a0procedente \u00a0la aplicaci\u00f3n del in dubio pro reo, por \u00a0falta \u00a0de \u00a0certeza sobre la existencia de la causal de agravaci\u00f3n, la decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0ad \u00a0quem \u00a0habr\u00eda\u00a0 sido totalmente diferente, ya que hubiera condenado \u00a0\u00fanicamente por homicidio simple. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte \u00a0ha sido insistente en sostener que \u00a0cuando \u00a0se \u00a0plantea \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley sustancial, el \u00a0demandante \u00a0debe \u00a0fundamentar \u00a0el \u00a0cargo \u00a0en el \u00e1mbito del raciocinio puramente \u00a0jur\u00eddico, \u00a0sin \u00a0discutir \u00a0los \u00a0hechos \u00a0ni \u00a0las \u00a0conclusiones probatorias de los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0porque \u00a0cuando \u00a0se \u00a0invoca \u00a0esta forma de violaci\u00f3n, el \u00a0aspecto \u00a0f\u00e1ctico \u00a0que \u00a0sustenta \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0impugnada \u00a0se torna intangible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0ha dicho que la demanda, adem\u00e1s de \u00a0cumplir \u00a0las \u00a0exigencias formales de sustentaci\u00f3n m\u00ednima requeridas por la ley \u00a0para \u00a0su \u00a0admisi\u00f3n \u00a0a \u00a0tr\u00e1mite, \u00a0debe \u00a0ser \u00a0id\u00f3nea \u00a0desde \u00a0el \u00a0punto de vista \u00a0sustancial, \u00a0exigencia \u00a0que impone, entre otras condiciones, que las premisas en \u00a0que \u00a0se \u00a0sustenta consulten la verdad procesal y que reclame la intervenci\u00f3n de \u00a0la \u00a0 Corte \u00a0 para \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0uno \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0los \u00a0fines \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el caso que se estudia. el demandante, en \u00a0el \u00a0cargo principal, plantea violaci\u00f3n directa del art\u00edculo 7\u00b0 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, que define los principios de presunci\u00f3n de inocencia e in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, \u00a0con \u00a0el \u00a0argumento \u00a0de que el tribunal, al confirmar el fallo, \u00a0declar\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0dolo \u00a0no \u00a0se hallaba probado (ni el \u00a0directo, \u00a0 ni \u00a0 el \u00a0 directo \u00a0 de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0ni \u00a0el \u00a0eventual), \u00a0y \u00a0que \u00a0frente \u00a0a \u00a0esta \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0debi\u00f3 \u00a0ser \u00a0absolutoria, en aplicaci\u00f3n de la referida disposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde el punto de vista formal el reproche no \u00a0presenta \u00a0en \u00a0apariencia ninguna incorrecci\u00f3n, pues frente al reconocimiento en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de\u00a0 \u00a0dudas \u00a0sobre \u00a0la \u00a0existencia \u00a0del dolo, la consecuencia \u00a0jur\u00eddica \u00a0tendr\u00eda que haber sido, obviamente, la degradaci\u00f3n de la conducta a \u00a0la \u00a0modalidad culposa, de hallarse estructurados sus elementos, o en su defecto, \u00a0la \u00a0 absoluci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0imputados, \u00a0por \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0demostraci\u00f3n del tipo penal subjetivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0esta \u00a0no \u00a0es \u00a0la \u00a0verdad que el proceso \u00a0contiene. \u00a0 Examinada \u00a0 la \u00a0providencia\u00a0 \u00a0impugnada \u00a0se \u00a0establece \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0hace un an\u00e1lisis descontextualizado de su contenido, para mostrar \u00a0una \u00a0realidad \u00a0distinta \u00a0de \u00a0la \u00a0que \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n alberga, pues el tribunal es \u00a0enf\u00e1tico \u00a0en \u00a0sostener \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0actu\u00f3 \u00a0con \u00a0dolo, \u00a0y \u00a0aunque no es \u00a0vehemente \u00a0en \u00a0la \u00a0concreci\u00f3n de su modalidad, resulta absolutamente claro, por \u00a0el \u00a0estudio que hace de cada una de sus posibles variantes, que descarta el dolo \u00a0directo \u00a0y \u00a0el directo de segundo grado, al igual que la modalidad culposa, para \u00a0inclinarse por el dolo eventual, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLo anterior indica que no hubo variaci\u00f3n \u00a0del \u00a0disparo por la ruana que vest\u00eda el procesado, sino que en efecto su querer \u00a0fue \u00a0disparar \u00a0en \u00a0dicha \u00a0direcci\u00f3n, \u00a0hacia \u00a0el \u00a0cuerpo de los uniformados; sin \u00a0importarle \u00a0el \u00a0resultado \u00a0que \u00a0pudiera \u00a0producir \u00a0a pesar de conocerlo, pues si \u00a0fuera \u00a0cierto que el arma se le enred\u00f3 en la ruana y cambi\u00f3 la trayectoria del \u00a0disparo, \u00a0circunstancia \u00a0que \u00a0se \u00a0aleja de la l\u00f3gica, el procesado no hizo nada \u00a0por \u00a0evitar \u00a0el \u00a0resultado, \u00a0pues \u00a0no \u00a0renunci\u00f3 a la ejecuci\u00f3n de la conducta, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por la cual accion\u00f3 el arma en dos oportunidades haciendo el impacto de \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0balas \u00a0en el cuerpo del uniformado y la otra en una de las paredes \u00a0del \u00a0interior \u00a0del \u00a0comando \u00a0de \u00a0polic\u00eda \u00a0donde \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se encontraban otras \u00a0personas, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0en \u00a0la \u00a0voluntad de MARCELIANO \u00a0CA\u00d1ON \u00a0exist\u00eda \u00a0la \u00a0conciencia \u00a0de \u00a0que pudiera lesionarse a cualquiera de las \u00a0personas \u00a0que \u00a0se encontraban en la puerta y al interior del comando de polic\u00eda \u00a0y \u00a0causarles la muerte, y en todo caso actu\u00f3 doble vez, dejando librado al azar \u00a0el \u00a0 \u00a0 resultado\u201d.4 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0resumen, \u00a0la modalidad de la conducta \u00a0punible \u00a0realizada \u00a0por \u00a0MARCELIANO \u00a0CA\u00d1ON \u00a0HUERTAS \u00a0al matar a YOBANY DIOMEDES \u00a0CRISTIANO \u00a0 \u00a0CRISTIANO, \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0dolosa, \u00a0aqu\u00e9l conoc\u00eda el il\u00edcito y quiso su realizaci\u00f3n; vulner\u00f3 el \u00a0bien \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0tutelado, la vida, siendo antijur\u00eddico; lo que amerita un \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0 reproche \u00a0 sin \u00a0 que \u00a0se \u00a0haya \u00a0demostrado \u00a0causal \u00a0excluyente \u00a0de \u00a0responsabilidad, \u00a0por \u00a0lo que debe ser sancionada con las penas previstas por la \u00a0norma\u201d.5 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0marcado divorcio entre la verdad que el \u00a0demandante \u00a0aduce \u00a0como \u00a0fundamento \u00a0del \u00a0ataque \u00a0que dirige contra la sentencia \u00a0impugnada \u00a0y \u00a0la \u00a0realidad \u00a0que \u00a0revela \u00a0el \u00a0contenido de la decisi\u00f3n, torna la \u00a0censura \u00a0sustancialmente \u00a0inid\u00f3nea para el logro de la pretensi\u00f3n impugnatoria \u00a0y \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0fines \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, por ausencia absoluta de \u00a0fundamento f\u00e1ctico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el cargo subsidiario, el libelista plantea \u00a0tambi\u00e9n \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de la ley, por aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo \u00a0104.10 \u00a0del C\u00f3digo Penal, que califica el homicidio cuando se comete en persona \u00a0que \u00a0sea \u00a0o \u00a0haya \u00a0sido \u00a0servidor p\u00fablico, \u00a0ataque \u00a0que hace depender en buena parte de las razones que adujo \u00a0para \u00a0sustentar \u00a0el cargo anterior, pues asegura que si el tribunal no encontr\u00f3 \u00a0probado \u00a0el \u00a0dolo \u00a0en \u00a0ninguna de sus modalidades, la referida agravante tampoco \u00a0lograr\u00eda estructuraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siendo \u00a0este \u00a0el \u00a0fundamento \u00a0del \u00a0ataque, su \u00a0ineptitud \u00a0sustancial \u00a0aflora \u00a0por \u00a0contera manifiesta, porque ya se dijo que la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0que \u00a0le sirve de substrato,\u00a0 consistente en que el Tribunal no \u00a0encontr\u00f3 \u00a0 probado \u00a0el \u00a0dolo, \u00a0no \u00a0es \u00a0cierta, \u00a0y \u00a0en \u00a0tales \u00a0condiciones, \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0e \u00a0implicaciones \u00a0jur\u00eddicas que el casacionista pretende derivar \u00a0de \u00a0 \u00a0esa \u00a0 supuesta \u00a0 conclusi\u00f3n \u00a0 del \u00a0 tribunal, \u00a0 quedan \u00a0 totalmente \u00a0 sin \u00a0soporte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0el \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0formal, tambi\u00e9n \u00a0presenta \u00a0 \u00a0falencias \u00a0 \u00a0insuperables, \u00a0 \u00a0pues \u00a0 \u00a0el \u00a0 demandante \u00a0 se \u00a0 empe\u00f1a \u00a0sistem\u00e1ticamente \u00a0en cuestionar la prueba de la existencia de la agravante, con \u00a0el \u00a0argumento \u00a0de \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0acredit\u00f3 \u00a0que \u00a0la muerte del agente de polic\u00eda \u00a0hubiese \u00a0sobrevenido \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0su cargo, funci\u00f3n o dignidad, ataque que \u00a0s\u00f3lo \u00a0pod\u00eda intentarse por la v\u00eda de la violaci\u00f3n indirecta, con indicaci\u00f3n \u00a0y \u00a0acreditaci\u00f3n de los errores de apreciaci\u00f3n probatoria cometidos, lo cual ni \u00a0siquiera intenta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de ello, sus cuestionamientos resultan \u00a0infundados, \u00a0pues \u00a0son\u00a0 \u00a0m\u00faltiples los elementos de prueba que indican que \u00a0el \u00a0patrullero YOBANY DIOMEDES CRISTIANO CRISTIANO se hallaba en ejercicio de la \u00a0funci\u00f3n \u00a0policial \u00a0cuando \u00a0fue impactado, colaborando en el control y seguridad \u00a0del \u00a0lugar en compa\u00f1\u00eda de otros uniformados, espec\u00edficamente en la puerta del \u00a0comando, \u00a0hacia \u00a0donde \u00a0el \u00a0procesado dirigi\u00f3 los disparos, situaci\u00f3n a la que \u00a0acertadamente \u00a0 se \u00a0refiere \u00a0el\u00a0 \u00a0tribunal \u00a0en \u00a0los \u00a0siguientes \u00a0t\u00e9rminos, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn aquel momento, est\u00e1 plenamente probado \u00a0que \u00a0el patrullero CRISTIANO CRISTIANO, el subintendente AREVALO GIL y el agente \u00a0HERNANDEZ \u00a0PEREZ, \u00a0se \u00a0encontraban \u00a0en \u00a0las \u00a0afueras del comando de polic\u00eda, en \u00a0cercan\u00edas \u00a0de \u00a0la \u00a0puerta \u00a0de ingreso al mismo, CRISTIANO CRISTIANO exactamente \u00a0entre \u00a0la \u00a0puerta \u00a0del \u00a0comando \u00a0y la trinchera, todos en vigilancia para que el \u00a0personal \u00a0que \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0la \u00a0calle \u00a0y \u00a0alrededores \u00a0reclamando \u00a0por la \u00a0retenci\u00f3n \u00a0de \u00a0RAUL \u00a0HUERTAS y a la expectativa de su libertad, no penetraran a \u00a0las \u00a0instalaciones \u00a0del \u00a0comando o del palacio municipal donde estaba privado de \u00a0la \u00a0 libertad \u00a0 aqu\u00e9l, \u00a0 es \u00a0 decir, \u00a0 en \u00a0 vigilancia \u00a0 y \u00a0control \u00a0del \u00a0orden \u00a0p\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn consecuencia, el homicidio cometido por \u00a0MARCELINO \u00a0CA\u00d1ON \u00a0HUERTAS se cometi\u00f3 en un servidor p\u00fablico, en un miembro de \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0p\u00fablica \u00a0que \u00a0estaba \u00a0en \u00a0servicio \u00a0activo, \u00a0en \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0sus \u00a0funciones, \u00a0de \u00a0lo \u00a0cual \u00a0ten\u00eda \u00a0pleno conocimiento el procesado quien quiso la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0delito, \u00a0pues \u00a0sab\u00eda \u00a0que \u00a0quienes \u00a0estaban \u00a0en la puerta de \u00a0entrada \u00a0del \u00a0comando de polic\u00eda hacia donde dispar\u00f3 el arma de fuego eran los \u00a0uniformados \u00a0 que \u00a0 controlaban \u00a0el \u00a0orden \u00a0por \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0estaba \u00a0presentando, \u00a0 \u00a0entre \u00a0 \u00a0ellos, \u00a0 \u00a0la \u00a0 v\u00edctima \u00a0 YOBANY \u00a0 DIOMEDES \u00a0 CRISTIANO \u00a0CRISTIANO\u201d.6 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0 a \u00a0 estas \u00a0claras \u00a0y \u00a0contundentes \u00a0conclusiones \u00a0probatorias, \u00a0que \u00a0como \u00a0es sabido, se encuentran amparadas por la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad, \u00a0cualquier \u00a0cuestionamiento \u00a0a su \u00a0correcci\u00f3n \u00a0impon\u00eda \u00a0acreditar \u00a0la existencia de errores de hecho o de derecho \u00a0en \u00a0la apreciaci\u00f3n de las pruebas, que el demandante ni siquiera enuncia, y que \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0avizoran, \u00a0pues, \u00a0como \u00a0ya se dijo, m\u00faltiples son los elementos de \u00a0juicio que avalan las conclusiones del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Visto, entonces, que la demanda presentada por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado no cumple las exigencias m\u00ednimas de orden formal y \u00a0sustancial \u00a0requeridas \u00a0para \u00a0su \u00a0estudio \u00a0de \u00a0fondo, \u00a0la Corte la inadmitir\u00e1 a \u00a0tr\u00e1mite \u00a0y \u00a0ordenar\u00e1 \u00a0devolver el proceso a la oficina de origen, no sin antes \u00a0hacer \u00a0uso \u00a0de \u00a0la \u00a0facultad oficiosa que le confiere el art\u00edculo 216 de la Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0salvaguardar \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0legalidad y \u00a0prohibici\u00f3n de la reforma en peor, vulnerados por el tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Casaci\u00f3n oficiosa. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0sentencia de primera instancia conden\u00f3 a \u00a0Marceliano \u00a0Ca\u00f1\u00f3n Huertas a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0veinticinco \u00a0(25) \u00a0a\u00f1os y un (1) mes de prisi\u00f3n, y la \u00a0accesoria \u00a0de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por el t\u00e9rmino de \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0a\u00f1os, \u00a0teniendo en cuenta que los hechos sucedieron en vigencia del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0que \u00a0fijaba \u00a0en \u00a0diez (10) a\u00f1os el t\u00e9rmino m\u00e1ximo de \u00a0duraci\u00f3n para la segunda de las referidas penas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0tribunal, al revisar este fallo, declar\u00f3 \u00a0la \u00a0 prescripci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de defensa personal, \u00a0y \u00a0al redosificar la pena, fij\u00f3 la principal en veinticinco (25) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0y \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0en \u00a0\u201cun \u00a0tiempo \u00a0igual \u00a0al de la pena a que \u00a0accede\u201d, \u00a0lo que significa que la tas\u00f3 en veinticinco (25) a\u00f1os.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n contrar\u00eda los l\u00edmites \u00a0punitivos \u00a0previstos \u00a0para \u00a0esta \u00a0pena \u00a0accesoria por las normas vigentes cuando \u00a0sucedieron \u00a0los hechos, y\u00a0 adicionalmente a ello vulnera la prohibici\u00f3n de \u00a0reforma \u00a0en \u00a0peor, por ser cuantitativamente m\u00e1s alta de la impuesta en primera \u00a0instancia, \u00a0no obstante ser el procesado apelante \u00fanico, la Corte, en ejercicio \u00a0de \u00a0la \u00a0facultad \u00a0oficiosa \u00a0que \u00a0le \u00a0confiere \u00a0la \u00a0ley, \u00a0casar\u00e1 parcialmente la \u00a0sentencia \u00a0 impugnada \u00a0 para \u00a0 fijar \u00a0 en \u00a0 diez \u00a0 (10) \u00a0a\u00f1os \u00a0su \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0duraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE \u00a0JUSTICIA, SALA DE CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 Inadmitir \u00a0 la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0Marceliano \u00a0Ca\u00f1\u00f3n \u00a0Huertas.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Casar parcialmente, de oficio, la sentencia \u00a0impugnada, \u00a0para \u00a0fijar en diez (10) a\u00f1os la pena accesoria de interdicci\u00f3n de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0 esta \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0 no \u00a0 proceden \u00a0recursos.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIFIQUESE Y CUMPLASE. \u00a0<\/p>\n<p>JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0<\/p>\n<p>JOSE \u00a0 \u00a0 \u00a0 LEONIDAS \u00a0 \u00a0 \u00a0 BUSTOS \u00a0MARTINEZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 SIGIFREDO \u00a0ESPINOSA PEREZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GOMEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MARIA \u00a0DEL \u00a0ROSARIO \u00a0GONZALEZ DE LEMOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0J. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0IBA\u00d1EZ \u00a0GUZMAN\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE LUIS QUINTERO MILANES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Excusa justificada \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0RAMIREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Teresa Ruiz N\u00fa\u00f1ez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0SECRETARIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Folios 8, 26 y 444-454 del cuaderno original 1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Folios 662-689 ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Folios 13-52 del cuaderno del tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0El \u00a0art\u00edculo \u00a022 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0define \u00a0el \u00a0dolo eventual, en los siguientes \u00a0t\u00e9rminos: \u00a0\u201cTambi\u00e9n \u00a0ser\u00e1 \u00a0dolosa \u00a0la conducta cuando la realizaci\u00f3n de la \u00a0infracci\u00f3n \u00a0penal \u00a0ha \u00a0sido \u00a0prevista como probable y su no producci\u00f3n se deja \u00a0librada al azar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0P\u00e1ginas 32 y 33 del fallo del tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0P\u00e1gina 35 ib\u00eddem. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 31275 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Aprobado \u00a0Acta \u00a0No. \u00a0339\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[],"class_list":["post-18656","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-17"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18656","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18656"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18656\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18656"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18656"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18656"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}