{"id":186,"date":"2023-09-07T19:54:03","date_gmt":"2023-09-07T19:54:03","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9097-11-10-95\/"},"modified":"2023-09-07T19:54:03","modified_gmt":"2023-09-07T19:54:03","slug":"9097-11-10-95","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/9097-11-10-95\/","title":{"rendered":"9097 (11-10-95)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 DICTAMEN \u00a0PERICIAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0sabido \u00a0que \u00a0el dictamen pericial por s\u00ed \u00a0solo \u00a0no \u00a0obliga \u00a0al \u00a0juez, quien para acogerlo o rechazarlo, debe atenerse a la \u00a0firmeza, \u00a0precisi\u00f3n y calidad de sus fundamentos, la idoneidad de los peritos y \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de no resultar desvirtuado o infirmado por las dem\u00e1s pruebas con que \u00a0cuenta el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso No. 9097 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 NILSON \u00a0PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No. 148. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 D.C., Octubre once (11) \u00a0de mil novecientos noventa y cinco (1995). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0V I S T O S: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a03 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a0l993 el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de C\u00facuta confirm\u00f3 la sentencia dictada por el Juzgado Segundo Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0ciudad, \u00a0que \u00a0conden\u00f3 al procesado CARMEN JULIO O \u00a0CARLOS \u00a0JULIO \u00a0MAYORGA \u00a0MANRIQUE a diez a\u00f1os de prisi\u00f3n, a la interdicci\u00f3n de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones p\u00fablicas por el mismo lapso y al pago en concreto de los \u00a0perjuicios \u00a0causados, \u00a0como \u00a0responsable \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio; \u00a0decisi\u00f3n \u00a0recurrida en casaci\u00f3n por su defensor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0H E C H O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0noche \u00a0del \u00a022 de agosto de l99l, en el \u00a0interior \u00a0de \u00a0la \u00a0f\u00e1brica \u00a0&#8220;Tejimundo \u00a0y Tejimoda&#8221; de propiedad del se\u00f1or Luis \u00a0Raimundo \u00a0Jej\u00e9n Villarreal, ubicada dentro del perimetro urbano de la ciudad de \u00a0C\u00facuta, \u00a0apareci\u00f3 muerto el celador Francisco Chocont\u00e1 Correa, a consecuencia \u00a0de \u00a0un \u00a0disparo \u00a0recibido \u00a0por \u00a0la \u00a0espalda, hecho del cual se sindic\u00f3 desde un \u00a0comienzo \u00a0al \u00a0trabajador \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0f\u00e1brica, \u00a0Carmen \u00a0Julio o Carlos Julio \u00a0Mayorga \u00a0Manrique, \u00a0quien \u00a0fue \u00a0capturado \u00a0en dicho sitio, ofreciendo diferentes \u00a0versiones sobre lo ocurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0ACTUACION PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Juzgado \u00a0Veintitr\u00e9s \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0de \u00a0C\u00facuta \u00a0que \u00a0conoci\u00f3 \u00a0de las primeras diligencias investigativas \u00a0oy\u00f3 \u00a0en \u00a0versi\u00f3n \u00a0libre \u00a0y \u00a0espont\u00e1nea \u00a0a Carmen Julio o Carlos Julio Mayorga \u00a0Manrique, \u00a0oportunidad \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0atribuy\u00f3 \u00a0la \u00a0muerte del occiso porque \u00a0Chocont\u00e1 \u00a0Correa \u00a0lo oblig\u00f3 a que lo matara, o de lo contrario pagar\u00eda con su \u00a0propia \u00a0vida la negativa; versi\u00f3n abiertamente contraria a la que suministr\u00f3 a \u00a0su \u00a0patrono \u00a0Jej\u00e9n \u00a0Villarreal \u00a0cuando \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0a la fabrica la noche de \u00a0autos, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0se\u00f1alar \u00a0como \u00a0autor \u00a0del \u00a0disparo a un sujeto que \u00a0penetr\u00f3 al interior de la misma, por la parte de atr\u00e1s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Llamado a rendir indagatoria insisti\u00f3 en su \u00a0primera \u00a0versi\u00f3n \u00a0explicando \u00a0que \u00a0al ver al celador apunt\u00e1ndole con el arma y \u00a0dici\u00e9ndole \u00a0que \u00a0lo \u00a0iba \u00a0a \u00a0matar, \u00a0se llen\u00f3 de nervios lanz\u00e1ndose sobre \u00e9l \u00a0asi\u00e9ndose \u00a0del \u00a0revolver \u00a0y \u00a0forcejando \u00a0con \u00a0su potencial agresor hasta que se \u00a0produjo el disparo, qued\u00e1ndose con el arma en su poder. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Durante \u00a0la audiencia p\u00fablica explic\u00f3 que \u00a0el \u00a0occiso \u00a0lo \u00a0hab\u00eda \u00a0amenazado \u00a0de \u00a0muerte \u00a0si \u00a0no \u00a0acced\u00eda a las propuestas \u00a0homosexuales \u00a0que \u00a0le \u00a0hab\u00eda hecho d\u00edas antes, raz\u00f3n por la que se trenz\u00f3 en \u00a0un \u00a0 forcejeo \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 posesi\u00f3n \u00a0 del \u00a0 revolver, \u00a0con \u00a0los \u00a0resultados \u00a0ya \u00a0conocidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El 4 de diciembre de l99l, el Juzgado Cuarto \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n Criminal Radicado de C\u00facuta descartando por inveros\u00edmiles las \u00a0diferentes \u00a0versiones \u00a0suministradas \u00a0por el sindicado, calific\u00f3 el m\u00e9rito del \u00a0sumario \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n en su contra por el delito de homicidio \u00a0simple; \u00a0enjuiciamiento \u00a0apelado \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor y confirmado por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0 de \u00a0 ese \u00a0 Distrito \u00a0 mediante \u00a0 providencia \u00a0 de \u00a0 26 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a0l992. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Rituado \u00a0el \u00a0juicio \u00a0y \u00a0celebrada audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Segundo \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0C\u00facuta puso fin a la \u00a0instancia \u00a0condenando \u00a0a \u00a0Carmen Julio o Carlos Julio Mayorga Manrique a la pena \u00a0principal \u00a0de diez a\u00f1os de prisi\u00f3n, a la interdicci\u00f3n de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el mismo lapso y al pago en concreto de los perjuicios causados; \u00a0fallo \u00a0apelado \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa \u00a0y \u00a0confirmado \u00a0\u00edntegramente \u00a0por \u00a0el Tribunal \u00a0Superior \u00a0 de \u00a0 C\u00facuta, \u00a0 mediante \u00a0 el \u00a0 que \u00a0 es \u00a0 objeto \u00a0 del \u00a0 recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0DEMANDA DE CASACION \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con apoyo en la causal primera de casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0acusa \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida de ser violatoria, en forma indirecta, de la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por errores de hecho en la apreciaci\u00f3n del caudal probatorio y \u00a0se \u00a0formulan \u00a0los \u00a0cargos que la Sala sintetiza del farr\u00e1goso y confuso libelo, \u00a0de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero:- \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0del \u00a0art\u00edculo 273 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal que \u00a0se \u00a0refiere \u00a0al \u00a0criterio para la apreciaci\u00f3n del dictamen pericial, porque los \u00a0resultados \u00a0negativos de la prueba de &#8220;absorci\u00f3n at\u00f3mica&#8221; practicada al occiso \u00a0como \u00a0al \u00a0sindicado \u00a0no \u00a0fueron \u00a0considerados \u00a0por \u00a0los falladores por tratarse, \u00a0seg\u00fan \u00a0ellos, \u00a0de \u00a0un \u00a0dictamen \u00a0de &#8220;segunda mano&#8221;, con lo que desconocieron la \u00a0capacidad \u00a0y \u00a0credibilidad \u00a0que \u00a0ofrece \u00a0el \u00a0Instituto \u00a0de \u00a0Medicina Legal en la \u00a0emisi\u00f3n de sus dict\u00e1menes y evaluaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumenta \u00a0que \u00a0si la prueba de &#8220;absorci\u00f3n \u00a0at\u00f3mica&#8221; \u00a0result\u00f3 \u00a0demostrativa \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0Carlos \u00a0Julio Mayorga \u00a0Manrique \u00a0como \u00a0el \u00a0occiso \u00a0no dispararon arma de fuego, se pregunta qui\u00e9n pudo \u00a0hacerlo \u00a0y \u00a0como \u00a0no \u00a0encuentra \u00a0respuesta \u00a0a dicho interrogante, sugiere que el \u00a0funcionario \u00a0instructor \u00a0debi\u00f3 vincular al proceso a los due\u00f1os de la f\u00e1brica \u00a0y a todo aqu\u00e9l que resultara sospechoso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo:- \u00a0Quebranto \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0297 \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0codificaci\u00f3n porque d\u00e1ndose por \u00a0establecido \u00a0que \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0confes\u00f3 \u00a0la \u00a0autor\u00eda \u00a0del \u00a0hecho punible, sin \u00a0embargo, \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0instructor \u00a0no \u00a0practic\u00f3 las diligencias pertinentes \u00a0para \u00a0determinar \u00a0la \u00a0veracidad \u00a0de la misma ni averigu\u00f3 las circunstancias que \u00a0rodearon los acontecimientos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Da \u00a0a \u00a0entender \u00a0que debi\u00f3 practicarse una \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial o reconstrucci\u00f3n de los hechos para comprobar &#8220;objetiva y \u00a0realmente&#8221; \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0estos sucedieron\u00a0 y las circunstancias que los \u00a0rodearon, \u00a0lament\u00e1ndose \u00a0que \u00a0no \u00a0se hubiera comprobado si el cuarto o pieza en \u00a0que \u00a0se \u00a0guardaban \u00a0las balas del revolver estuviera abierta o con seguro, ni se \u00a0hubiesen \u00a0tomado \u00a0las muestras a la vainilla y el arma para los correspondientes \u00a0cotejos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0funcionarios judiciales se conformaron \u00a0con \u00a0la simple confesi\u00f3n del procesado bast\u00e1ndoles el &#8220;indicio de presencia de \u00a0MAYORGA \u00a0MANRIQUE, para construir su culpabilidad y responsabilidad, sin atender \u00a0a las huellas que dej\u00f3 naturalmente el delito&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0 que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0apreci\u00f3 \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0 en \u00a0 que \u00a0 incurri\u00f3 \u00a0 el \u00a0sindicado \u00a0&#8220;como \u00a0un \u00a0fen\u00f3meno \u00a0de \u00a0culpabilidad&#8221; \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0doctrina considera dicha posici\u00f3n como un \u00a0l\u00f3gico y razonable mecanismo de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercero:- \u00a0La \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0fue &#8220;sobrevalorada&#8221; con violaci\u00f3n del art\u00edculo 294 del C. \u00a0de \u00a0P.P., \u00a0pues \u00a0no \u00a0se \u00a0tuvieron en cuenta las manifestaciones de Luis Raimundo \u00a0Jej\u00e9n \u00a0Villarreal \u00a0y \u00a0su \u00a0compa\u00f1era \u00a0Rosa \u00a0Suesc\u00fan, \u00a0conforme a las cuales la \u00a0conducta \u00a0y personalidad del sindicado, lo mismo que los lazos de amistad que lo \u00a0un\u00edan \u00a0con \u00a0el \u00a0occiso \u00a0daban \u00a0para \u00a0colegir \u00a0que el hecho hab\u00eda ocurrido &#8220;sin \u00a0culpa&#8221; de Mayorga Manrique. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0se \u00a0vali\u00f3 \u00a0de \u00a0un \u00a0argumento \u00a0&#8220;ap\u00f3crifo&#8221; \u00a0para dar por probada la lucha entre v\u00edctima y victimario cuando lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0no \u00a0existe \u00a0prueba \u00a0testimonial \u00a0o \u00a0indiciaria que acredite tal \u00a0circunstancia \u00a0porque &#8220;no hubo testigo concomitante de los hechos&#8221;, mostr\u00e1ndose \u00a0extra\u00f1ado \u00a0el \u00a0libelista \u00a0por no haberse interrogado a los mencionados testigos \u00a0respecto \u00a0a \u00a0circunstancias y detalles atinentes a la caja de balas que guardaba \u00a0Jej\u00e9n \u00a0Villarreal en su habitaci\u00f3n y de la cual tom\u00f3 un cartucho el sindicado \u00a0para cambiarlo por la vainilla percutida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0 adem\u00e1s, \u00a0 que \u00a0no \u00a0se \u00a0le \u00a0di\u00f3 \u00a0credibilidad \u00a0al \u00a0dicho \u00a0del \u00a0declarante \u00a0Flaminio Hern\u00e1ndez Villarreal &#8220;cuando \u00a0afirma \u00a0que \u00a0MAYORGA \u00a0MANRIQUE, \u00a0cuando \u00a0apuntaba \u00a0a \u00a0CHOCONTA CORREA, lo hac\u00eda \u00a0jugando \u00a0en \u00a0chanza&#8221;, \u00a0concluyendo que no existe prueba testimonial o indiciaria \u00a0que comprometa a su representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuarto: -La prueba \u00a0indiciaria \u00a0esgrimida \u00a0por \u00a0los \u00a0falladores \u00a0para \u00a0configurar la responsabilidad \u00a0penal \u00a0del procesado recurrente carece de la consistencia requerida para arribar \u00a0a \u00a0la \u00a0certeza pues se sostiene en hechos indiciarios no probados, aduciendo que \u00a0se \u00a0le \u00a0conden\u00f3\u00a0 \u00a0en \u00a0contravenci\u00f3n \u00a0a \u00a0lo \u00a0previsto \u00a0en el art\u00edculo 247 \u00a0ibidem, \u00a0que \u00a0exige \u00a0como uno de los requisitos para ello, la certeza respecto a \u00a0su responsabilidad en el hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego se pregunta d\u00f3nde est\u00e1n las pruebas \u00a0demostrativas \u00a0de \u00a0varias circunstancias que enumera, las que a su juicio tienen \u00a0relaci\u00f3n con la culpabilidad deducida a su asistido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Termina \u00a0solicitando \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada y proferir en su reemplazo, un fallo absolutorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CONCEPTO DEL MINISTERIO PUBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El se\u00f1or Procurador Primero Delegado en lo \u00a0Penal, \u00a0pide \u00a0no \u00a0casar la sentencia recurrida porque el demandante no demuestra \u00a0la \u00a0 existencia \u00a0de \u00a0ning\u00fan \u00a0yerro \u00a0probatorio, \u00a0limit\u00e1ndose \u00a0a \u00a0&#8220;censurar \u00a0la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0sobre \u00a0las \u00a0pruebas y los hechos introduciendo hip\u00f3tesis \u00a0sin \u00a0respaldo procesal, o con opiniones subjetivas, sobre la materia decidida en \u00a0la sentencia&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0no \u00a0obstante haber aducido el \u00a0casacionista \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0de \u00a0la prueba \u00a0pericial, \u00a0testimonial e indiciaria obrante en autos, desvi\u00f3 el ataque hacia el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0de \u00a0tales \u00a0medios de persuaci\u00f3n, desacierto que \u00a0descalifica la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0luego \u00a0de \u00a0analizar \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0diferentes \u00a0reproches \u00a0formulados \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0acusada \u00a0en \u00a0el marco de la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0los \u00a0rechaza \u00a0por \u00a0infundados e \u00a0il\u00f3gicos \u00a0 concluyendo \u00a0 que \u00a0 &#8220;la \u00a0 demanda \u00a0 consiste \u00a0 en \u00a0un \u00a0alegato \u00a0cuya \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0no \u00a0corresponde al error de hecho por falso juicio de identidad \u00a0que \u00a0se invoca y cuya censura se caracteriza por una oposici\u00f3n del criterio del \u00a0impugnante al del sentenciador&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Habiendo \u00a0aducido el demandante violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley sustancial por falsos juicios de identidad de las pruebas, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0desvi\u00f3 \u00a0el \u00a0ataque hacia el error de derecho por falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0como \u00a0anota la Procuradur\u00eda Delegada, desacierto que da al traste \u00a0con sus pretensiones infirmatorias, tornando inepta la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, criticando la prueba testimonial \u00a0e \u00a0indiciaria \u00a0tenida \u00a0como \u00a0soporte de la sentencia de condena, pretende que el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0se equivoc\u00f3 al deducirle responsabilidad penal a su cliente \u00a0por \u00a0cuanto &#8220;sobrevalor\u00f3&#8221; uno de los testimonios; le neg\u00f3 valor exculpatorio a \u00a0los \u00a0resultados \u00a0negativos de la prueba de &#8220;absorci\u00f3n at\u00f3mica&#8221; y apreci\u00f3 como \u00a0indicios, \u00a0hechos \u00a0que no aparecen comprobados; anteponiendo a los razonamientos \u00a0del \u00a0fallador \u00a0sus \u00a0personales \u00a0y \u00a0subjetivas apreciaciones en cuanto al m\u00e9rito \u00a0probatorio que le merecen tales elementos de persuaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 \u00a0 como \u00a0 normas \u00a0 infringidas, \u00a0dispositivos \u00a0legales puramente instrumentales, qued\u00e1ndose a mitad de camino en \u00a0su \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de demostrar el quebranto de normas sustanciales que ni siquiera \u00a0mencion\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y refiri\u00e9ndose a lo que llama &#8220;confesi\u00f3n&#8221; \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0por \u00a0haber \u00a0explicado \u00a0que \u00a0la muerte del celador se produjo con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0del forcejeo por la posesi\u00f3n del revolver y el disparo accidental del \u00a0mismo, \u00a0se \u00a0extra\u00f1a \u00a0que \u00a0no se hubiesen practicado las pertinentes diligencias \u00a0para \u00a0determinar \u00a0la \u00a0veracidad \u00a0de \u00a0la misma y averiguar las circunstancias del \u00a0hecho, \u00a0entre \u00a0las que menciona una inspecci\u00f3n judicial al lugar de los sucesos \u00a0en orden a comprobar las circunstancias narradas por el confesante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante \u00a0las \u00a0deficiencias \u00a0que \u00a0se \u00a0aprecian \u00a0en \u00a0el \u00a0texto \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0la Sala encuentra viable examinar los \u00a0diferentes \u00a0 reparos \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 sentencia, \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 orden \u00a0 en \u00a0que \u00a0aparecen \u00a0rese\u00f1ados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer Cargo : \u00a0No \u00a0distingue el censor la clase de error endilgado al Tribunal por desatender o \u00a0ignorar \u00a0los \u00a0resultados \u00a0negativos \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0&#8220;absorci\u00f3n \u00a0at\u00f3mica&#8221;, \u00a0pretermisi\u00f3n \u00a0 \u00a0que \u00a0 dificulta \u00a0 entender \u00a0 el \u00a0 verdadero \u00a0 sentido \u00a0 de \u00a0 la \u00a0impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0una \u00a0atenta \u00a0lectura \u00a0de los fallos \u00a0emitidos \u00a0 evidencia \u00a0 que \u00a0dicha \u00a0pericia \u00a0fue \u00a0ampliamente \u00a0debatida \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0desconociendosele \u00a0el\u00a0 \u00a0resultado \u00a0negativo que \u00a0arroja \u00a0por \u00a0aparecer \u00a0desvirtuada con los dem\u00e1s elementos probatorios obrantes \u00a0en \u00a0autos, \u00a0con lo que lejos de haberse violado el art\u00edculo\u00a0 273 del C. de \u00a0P.P., \u00a0norma \u00a0instrumental \u00a0que \u00a0fija \u00a0el \u00a0criterio \u00a0para \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0dictamen, se di\u00f3 estricto cumplimiento a sus previsiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es sabido que el dictamen pericial por s\u00ed \u00a0solo \u00a0no \u00a0obliga \u00a0al \u00a0juez, quien para acogerlo o rechazarlo, debe atenerse a la \u00a0firmeza, \u00a0precisi\u00f3n y calidad de sus fundamentos, la idoneidad de los peritos y \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de no resultar desvirtuado o infirmado por las dem\u00e1s pruebas con que \u00a0cuenta el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0resultados \u00a0negativos \u00a0de \u00a0la prueba \u00a0pericial \u00a0sobre \u00a0la \u00a0presencia de residuos compatibles con la operaci\u00f3n de arma \u00a0de \u00a0fuego, \u00a0practicada al occiso y al sindicado, acopiados varios meses despu\u00e9s \u00a0de \u00a0sucedidos \u00a0los \u00a0hechos \u00a0(fs.20l \u00a0y 202 del expediente), pasaron a un segundo \u00a0plano, \u00a0como \u00a0lo \u00a0indic\u00f3 \u00a0el \u00a0juzgado del conocimiento, ante la atribuci\u00f3n del \u00a0disparo \u00a0por \u00a0parte del procesado Mayorga Manrique con ocasi\u00f3n del forcejeo con \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0el \u00a0disparo \u00a0accidental \u00a0del arma de fuego y pierden todo valor \u00a0exculpatorio \u00a0frente \u00a0a \u00a0los \u00a0resultados \u00a0de \u00a0la \u00a0necropsia, prueba t\u00e9cnica por \u00a0excelencia \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0aparece \u00a0que \u00a0el \u00a0interfecto recibi\u00f3 el disparo por la \u00a0espalda \u00a0 en \u00a0 momentos \u00a0 en \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 encontraba \u00a0 sentado \u00a0 y \u00a0 ligeramente \u00a0inclinado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 apareciendo \u00a0demostrado \u00a0el \u00a0error \u00a0probatorio endilgado al sentenciador, el cargo debe desestimarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo \u00a0Cargo \u00a0._ \u00a0El \u00a0Tribunal Superior no tuvo como confesi\u00f3n la \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0Carlos \u00a0Julio Mayorga Manrique en la que planteaba una \u00a0causal \u00a0de \u00a0inculpabilidad \u00a0de \u00a0su \u00a0conducta \u00a0por \u00a0caso fortuito o fuerza mayor, \u00a0precisamente \u00a0porque \u00a0ante \u00a0variadas \u00a0y \u00a0contradictorias \u00a0explicaciones sobre lo \u00a0acontecido, \u00a0resultaba \u00a0il\u00f3gico \u00a0y \u00a0contrario a la realidad procesal tener como \u00a0veraz \u00a0y cre\u00edble dicho fen\u00f3meno excluyente. Por eso mismo, se hacia inoficioso \u00a0o \u00a0superfluo \u00a0ahondar \u00a0en \u00a0indagaciones \u00a0respecto \u00a0a \u00a0las \u00a0particularidades \u00a0del \u00a0forcejeo \u00a0o \u00a0disparo \u00a0accidental \u00a0del \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego, \u00a0posibilidad francamente \u00a0inconcebible como la calificaron los juzgadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con sobrada raz\u00f3n argument\u00f3 el Tribunal \u00a0que \u00a0la \u00a0localizaci\u00f3n de la herida (regi\u00f3n paravertebral t\u00f3raxica izquierda); \u00a0la \u00a0trayectoria del proyectil (de atr\u00e1s hacia adelante y de arriba hacia abajo) \u00a0y \u00a0la \u00a0presencia de tatuaje en la v\u00edctima, evidencian que el disparo se produjo \u00a0a \u00a0corta \u00a0distancia, por la espalda y hall\u00e1ndose el occiso en un nivel inferior \u00a0al\u00a0 \u00a0del \u00a0victimario, \u00a0por \u00a0lo que el forcejeo como maniobra defensiva y el \u00a0disparo \u00a0accidental del arma de fuego resultaban inveros\u00edmiles al igual que las \u00a0dem\u00e1s \u00a0versiones \u00a0ensayadas \u00a0por el acusado en su af\u00e1n de eludir la acci\u00f3n de \u00a0la justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0doctrina \u00a0mal \u00a0puede \u00a0prohijar \u00a0como \u00a0estrategia \u00a0defensiva del sindicado la adopci\u00f3n de dis\u00edmiles y contradictorias \u00a0explicaciones sobre lo acontecido realmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No prospera la impugnaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>Tercer \u00a0Cargo \u00a0:- \u00a0 No \u00a0 es \u00a0 verdad \u00a0 que \u00a0 el \u00a0Tribunal \u00a0hubiese \u00a0&#8220;sobrevalorado&#8221; \u00a0 unos \u00a0 testimonios \u00a0 y \u00a0demeritado \u00a0otros, \u00a0en \u00a0perjuicio \u00a0del \u00a0sindicado, \u00a0puesto que la ley no le asigna a estos medios de convicci\u00f3n ning\u00fan \u00a0valor \u00a0espec\u00edfico, \u00a0sino \u00a0que faculta al juez para apreciarlos de acuerdo a las \u00a0reglas de la sana critica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fu\u00e9 \u00a0as\u00ed \u00a0como examinando conjuntamente \u00a0los \u00a0testimonios se\u00f1alados por el recurrente con los dem\u00e1s elementos de juicio \u00a0recaudados, \u00a0no \u00a0le di\u00f3 ninguna trascendencia a la manifestaci\u00f3n del procesado \u00a0ante \u00a0el \u00a0due\u00f1o \u00a0de \u00a0la \u00a0fabrica de textiles Luis Ramiro Jej\u00e9n Villarreal y su \u00a0compa\u00f1era \u00a0Rosa Suesc\u00fan de haber dado muerte al celador &#8220;sin culpa &#8221; suya, por \u00a0ir \u00a0en \u00a0contrav\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0realidad procesal, y en cambio, s\u00ed, resaltar por su \u00a0significativo \u00a0valor \u00a0demostrativo \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0el \u00a0trabajador de la fabrica \u00a0Flaminio \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Villarreal \u00a0que \u00a0muestra \u00a0al \u00a0procesado \u00a0Mayorga \u00a0Manrique \u00a0tomando \u00a0abusivamente \u00a0el revolver asignado al celador Francisco Choconta Correa \u00a0para \u00a0apuntarselo \u00a0dici\u00e9ndole \u00a0&#8220;Hijo \u00a0de \u00a0puta \u00a0te \u00a0voy \u00a0a \u00a0matar&#8221; \u00a0(f.l37 \u00a0del \u00a0expediente). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No prospera el cargo formulado. \u00a0<\/p>\n<p>Cuarto Cargo :- \u00a0La \u00a0presencia \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de los \u00a0hechos, \u00a0la tenencia del arma de fuego en su poder, la localizaci\u00f3n del disparo \u00a0y \u00a0la \u00a0trayectoria \u00a0del \u00a0proyectil \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0de la victima, as\u00ed como las \u00a0amenazas \u00a0de muerte lanzadas por Mayorga Manrique contra el celador en presencia \u00a0de \u00a0 los \u00a0 dem\u00e1s \u00a0trabajadores \u00a0y \u00a0las \u00a0mas \u00a0inveros\u00edmiles \u00a0y \u00a0contradictorias \u00a0explicaciones \u00a0dadas \u00a0para \u00a0justificar \u00a0su conducta,no son simples conjeturas de \u00a0los \u00a0sentenciadores, \u00a0como se pretende hacer ver, sino hechos reales y objetivos \u00a0que \u00a0 valorados \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 gravedad, \u00a0 concordancia \u00a0 y \u00a0 convergencia \u00a0 llevan \u00a0inequ\u00edvocamente \u00a0a \u00a0la absoluta certeza sobre la existencia del hecho punible y \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0del acusado, descartando de plano cualquier asomo de \u00a0duda sobre el particular. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que la objeci\u00f3n del recurrente \u00a0relativa \u00a0a \u00a0la \u00a0inconsistencia \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0cargo \u00a0no \u00a0pase \u00a0de ser una \u00a0desafortunada opini\u00f3n sin ning\u00fan arraigo en la realidad procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No prospera la impugnaci\u00f3n. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 D E C I S I O N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0en \u00a0Sala \u00a0de Casaci\u00f3n Penal de acuerdo con el Procurador \u00a0Delegado \u00a0y administrando justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de \u00a0la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 R E S U E L V E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0CASAR \u00a0la \u00a0sentencia condenatoria objeto de impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de \u00a0origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA, \u00a0FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL, \u00a0RICARDO \u00a0CALVETE RANGEL, CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE, CARLOS \u00a0E. \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR,DIDIMO PAEZ VELANDIA, EDGAR SAAVEDRA ROJAS,JUAN MANUEL TORRES \u00a0FRESNEDA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Patricia \u00a0Salazar \u00a0Cuellar,SECRETARIO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 DICTAMEN \u00a0PERICIAL \u00a0\u00a0 Es \u00a0sabido \u00a0que \u00a0el dictamen pericial por s\u00ed \u00a0solo \u00a0no \u00a0obliga \u00a0al \u00a0juez, quien para acogerlo o rechazarlo, debe atenerse a la \u00a0firmeza, \u00a0precisi\u00f3n y calidad de sus fundamentos, la idoneidad de los peritos y \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de no resultar desvirtuado o infirmado por las dem\u00e1s pruebas con que \u00a0cuenta [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-186","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/186","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=186"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/186\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=186"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=186"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=186"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}