{"id":1855,"date":"2023-09-07T21:28:07","date_gmt":"2023-09-07T21:28:07","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/13433j\/"},"modified":"2023-09-07T21:28:07","modified_gmt":"2023-09-07T21:28:07","slug":"13433j","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/13433j\/","title":{"rendered":"13433j"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No. 13433 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado \u00a0Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dr. JORGE E. C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0 125 \u00a0<\/p>\n<p>(agosto 25 de 1999) \u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, D.C., veintisiete (27 ) \u00a0de agosto de mil novecientos noventa y nueve (1999). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V I S T O S \u00a0<\/p>\n<p>Procede \u00a0la \u00a0Corte \u00a0a \u00a0decidir el recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0contra \u00a0la sentencia proferida por el Tribunal Nacional, \u00a0el \u00a023 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de 1996, en la que al confirmar integralmente la del Juzgado \u00a0Regional \u00a0de \u00a0Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, fechada el 15 de septiembre de 1995, conden\u00f3 \u00a0a \u00a0ROBERTO \u00a0AHUMADA \u00a0ALDANA a \u00a0las \u00a0penas \u00a0principales de 22 a\u00f1os de prisi\u00f3n y multa de 160 salarios m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales, \u00a0a \u00a0las \u00a0accesorias \u00a0de \u00a0rigor \u00a0y \u00a0al \u00a0pago \u00a0de los da\u00f1os y \u00a0perjuicios, \u00a0como \u00a0autor \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de rebeli\u00f3n, terrorismo y homicidio \u00a0terrorista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>H E C H O S \u00a0<\/p>\n<p>El juzgador de primer grado los sintetiz\u00f3 en \u00a0los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl d\u00eda 2 de junio de 1992, en horas de la \u00a0noche \u00a0 y \u00a0 mientras \u00a0nuestro \u00a0pa\u00eds \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0a \u00a0oscuras \u00a0sufriendo \u00a0las \u00a0incomodidades \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0consecuencias \u00a0 del \u00a0 com\u00fanmente \u00a0 llamado \u00a0 \u2018apag\u00f3n\u2019, \u00a0miembros \u00a0de \u00a0una c\u00e9lula urbana del \u00a0grupo \u00a0Escuadra N\u00b0 25 de las FARC-EP (Ej\u00e9rcito del Pueblo), en cumplimiento de \u00a0una \u00a0escalada \u00a0terrorista \u00a0programada \u00a0por esa organizaci\u00f3n en contra de varios \u00a0centros \u00a0de atenci\u00f3n inmediata CAI, dos hombres y una mujer eran los encargados \u00a0de \u00a0cumplir \u00a0la \u00a0misi\u00f3n \u00a0encomendada \u00a0con \u00a0aqu\u00e9l \u00a0prop\u00f3sito, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que se \u00a0desplazaron \u00a0al \u00a0barrio Ciudad Jard\u00edn, donde se localizaba el CAI ubicado en la \u00a0calle \u00a017 \u00a0sur \u00a0con \u00a0carrera \u00a013 \u00a0de \u00a0esta \u00a0ciudad, y luego de propinarle varios \u00a0disparos \u00a0con \u00a0arma de fuego a CARLOS MANUEL RAM\u00cdREZ ORTIZ, \u00fanico Agente de la \u00a0Polic\u00eda \u00a0que \u00a0se \u00a0hallaba \u00a0en \u00a0el lugar, finalmente activaron una bomba de alto \u00a0poder explosivo que destruy\u00f3 totalmente el habit\u00e1culo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cGracias a la colaboraci\u00f3n de un individuo \u00a0que \u00a0vio \u00a0cuando los facinerosos tomaron un bus de servicio p\u00fablico y pidi\u00f3 la \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0polic\u00eda, se logr\u00f3 la captura de ROBERTO AHUMADA ALDANA, \u00a0quien \u00a0desde \u00a0ese mismo instante acept\u00f3 la coautor\u00eda en la realizaci\u00f3n de los \u00a0il\u00edcitos, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0inform\u00f3 \u00a0que en el barrio La Gaitana de Suba, \u00a0donde \u00a0se \u00a0residenciaba en la casa ubicada en la transversal 118\u00aa N\u00b0 132\u00aa-30, \u00a0ten\u00eda \u00a0guardado \u00a0material \u00a0explosivo \u00a0utilizado para los atentados terroristas, \u00a0incautando \u00a027 \u00a0tacos \u00a0de \u00a0dinamita \u00a0comercial, 27 detonadores inel\u00e9ctricos, un \u00a0pedazo \u00a0de mecha lenta, un sistema el\u00e9ctrico, un contenedor met\u00e1lico, \u00bd libra \u00a0de \u00a0explosivo \u00a0militar \u00a0y \u00a09 \u00a0papeletas \u00a0de azufre, capturando a RAMIRO BONILLA, \u00a0persona \u00a0ajena \u00a0a \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0a \u00a0cuyo favor se precluy\u00f3 investigaci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en el informe suscrito por el \u00a0Jefe \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0Investigativa \u00a0de \u00a0Orden \u00a0P\u00fablico, \u00a0las \u00a0versiones libres \u00a0rendidas \u00a0por Roberto Ahumada Aldana y Ramiro Bonilla Mej\u00eda y unos testimonios, \u00a0diligencias \u00a0 allegadas \u00a0 durante \u00a0la \u00a0indagaci\u00f3n \u00a0preliminar, \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0de \u00a0Orden \u00a0P\u00fablico de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, mediante auto del 5 de \u00a0junio de 1992, inici\u00f3 la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Escuchados \u00a0en \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0Roberto Ahumada Aldana, quien \u00a0admiti\u00f3 \u00a0pertenecer \u00a0al \u00a0grupo \u00a0subversivo FARC-EP y haber lanzado un artefacto \u00a0explosivo \u00a0contra \u00a0el CAI del barrio Ciudad Jard\u00edn, como acto de rebeli\u00f3n y no \u00a0de \u00a0 terrorismo, \u00a0y \u00a0Ramiro \u00a0Bonilla \u00a0Mej\u00eda, \u00a0se \u00a0les \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0el 19 de junio \u00a0siguiente, \u00a0con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0para el \u00a0primero, \u00a0por los delitos de terrorismo y homicidio terrorista, y absteni\u00e9ndose \u00a0respecto al segundo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Practicadas \u00a0varias \u00a0pruebas \u00a0y luego de que \u00a0Ahumada \u00a0Aldana, despu\u00e9s de \u00a0solicitar \u00a0sentencia \u00a0anticipada, no aceptara los cargos imputados, la Fiscal\u00eda \u00a0Regional \u00a0 de \u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0a \u00a0donde \u00a0pas\u00f3 \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0cerr\u00f3 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n el 10 de mayo de 1993. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Superadas unas contingencias, el 25 de abril \u00a0de \u00a01994, \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en \u00a0contra \u00a0 del \u00a0 sindicado \u00a0 Ahumada \u00a0Aldana, \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos de rebeli\u00f3n (art. 125 del C.P., modificado por \u00a0el \u00a0art. \u00a01\u00b0 del Decreto 1857 de 1989), terrorismo (art. 1\u00b0 del Decreto 180 de \u00a01988) \u00a0y \u00a0homicidio \u00a0con \u00a0fines terroristas (art. 29 del Decreto 180 de 1988, en \u00a0concordancia \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a08\u00b0 \u00a0del \u00a02790 \u00a0de \u00a01990). \u00a0En \u00a0cuanto al otro \u00a0procesado, precluy\u00f3 la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelada \u00a0dicha decisi\u00f3n por el acusado y su \u00a0defensor, \u00a0la Fiscal\u00eda Delegada ante el Tribunal Nacional, mediante resoluci\u00f3n \u00a0del 30 de agosto siguiente, la confirm\u00f3 integralmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El expediente pas\u00f3 al Juez Regional de esta \u00a0ciudad \u00a0capital \u00a0que, luego de tramitar el juicio,\u00a0 pronunci\u00f3 la sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0el \u00a015 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01995, \u00a0en la que conden\u00f3 a \u00a0Roberto \u00a0Ahumada Aldana a las \u00a0penas \u00a0principales \u00a0de \u00a022 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n y multa de 160 salarios m\u00ednimos \u00a0mensuales, \u00a0 como \u00a0coautor \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0imputados \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado el fallo por el defensor, el Tribunal \u00a0Nacional lo confirm\u00f3 integralmente, el 23 de agosto de 1996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACION \u00a0<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo I \u00a0<\/p>\n<p>Causal primera \u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0el \u00a0subt\u00edtulo \u00a0de \u201ccargo \u00fanico\u201d, \u00a0sostiene \u00a0el libelista que el Tribunal Nacional, al imputar el art\u00edculo 1\u00b0 del \u00a0Decreto \u00a0180 \u00a0de \u00a01988, \u00a0(terrorismo), incurri\u00f3 en violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de dicho precepto, \u201clo que produjo la \u00a0inaplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0tipo \u00a0de \u00a0rebeli\u00f3n \u00a0(art. \u00a0125 \u00a0del C.P.) para el hecho que \u00a0pretendi\u00f3 \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0adecuar \u00a0indebidamente \u00a0al \u00a0tipo \u00a0de \u00a0terrorismo\u201d, e \u00a0impidi\u00f3 que se le sentenciara solamente por aquel punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0su criterio, el fallador se equivoc\u00f3 en \u00a0la \u00a0 selecci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0citado, \u00a0cometiendo \u00a0as\u00ed \u00a0un \u00a0\u201cerror \u00a0en \u00a0la \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0al \u00a0hacer \u00a0coincidir \u00a0err\u00f3neamente \u00a0el comportamiento del \u00a0procesado \u00a0 \u00a0 con \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 descripci\u00f3n \u00a0 \u00a0 normativa \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 delito \u00a0 \u00a0de \u00a0terrorismo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego de transcribir la mencionada norma y de \u00a0recordar \u00a0que \u00a0nuestra \u00a0legislaci\u00f3n proscribe la responsabilidad objetiva, dice \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado, desde el inicio de la investigaci\u00f3n, claramente sostuvo que \u00a0el \u00a0ataque al CAI obedeci\u00f3 a una directriz de la organizaci\u00f3n en la que milita \u00a0(FARC-EP), \u00a0en \u00a0el sentido de realizar una ofensiva contra la Polic\u00eda Nacional, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0procedieron \u00a0a \u00a0planear \u00a0y \u00a0ejecutar \u00a0\u201cla \u00a0destrucci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0cub\u00edculos \u00a0que \u00a0ocupa \u00a0la \u00a0Polic\u00eda. \u00a0Es \u00a0claro \u00a0en el proceso que mi defendido \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0ataque \u00a0era dirigido \u2018contra \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0enemigo\u2019, \u00a0 \u00a0contra \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0CAI\u2019S y sus ocupantes miembros de la polic\u00eda\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Partiendo \u00a0de \u00a0esta \u00a0premisa, \u00a0acota \u00a0que el \u00a0objetivo \u00a0de \u00a0los \u00a0insurgentes, \u00a0en \u00a0particular \u00a0el \u00a0\u00e1nimo \u00a0del \u00a0acusado, en su \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0rebelde, \u00a0fue \u00a0el \u00a0de \u00a0propinar \u00a0golpes \u00a0militares a un objetivo \u00a0militar \u00a0como eran las instalaciones policiales y la de sus ocupantes, las que a \u00a0la \u00a0luz \u00a0de las normas penales internas y del Derecho Internacional Humanitario, \u00a0son \u00a0un \u00a0objetivo \u00a0militar \u00a0leg\u00edtimo, \u00a0sin \u00a0que \u00a0en tal prop\u00f3sito se incluyera \u00a0\u201ccausar \u00a0zozobra \u00a0entre \u00a0la \u00a0poblaci\u00f3n civil\u201d, lo que no solamente surge de \u00a0las \u00a0explicaciones \u00a0de Ahumada Aldana, sino de \u201clos hechos y dem\u00e1s realidades \u00a0procesales\u201d, \u00a0ya que de ellas se concluye que los rebeldes buscaron no afectar \u00a0a \u00a0la \u00a0poblaci\u00f3n \u00a0civil,\u00a0 \u00a0que \u00a0utilizaron \u00a0una \u00a0carga explosiva calculada \u00a0\u00fanicamente \u00a0para \u00a0destruir el objetivo militar propuesto y que se trat\u00f3 de una \u00a0actividad \u00a0estrictamente \u00a0enmarcada \u00a0dentro de la delincuencia pol\u00edtica, la que \u00a0si \u00a0bien \u00a0constituy\u00f3 \u00a0un \u00a0acto de violencia, la misma no alcanza el concepto de \u00a0violencia terrorista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0al ausentarse el prop\u00f3sito \u00a0terrorista \u00a0 del \u00a0 acusado, \u00a0imposible \u00a0se \u00a0hace \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0tipo \u00a0de \u00a0terrorismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0estima \u00a0equivocado \u00a0el que se haya \u00a0afirmado \u00a0que \u00a0la \u00a0utilizaci\u00f3n del explosivo demuestra el \u00e1nimo terrorista del \u00a0insurgente, \u00a0pues \u00a0tal elemento forma parte del concepto de armas, las que deben \u00a0tener \u00a0idoneidad \u00a0y \u00a0capacidad \u00a0b\u00e9lica \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0\u201cenfrentar el bando \u00a0enemigo\u201d, \u00a0adem\u00e1s de que el Derecho Internacional Humanitario no proscribe su \u00a0uso, \u00a0constituy\u00e9ndose \u00a0s\u00f3lo \u00a0en acto terrorista cuando su utilizaci\u00f3n se hace \u00a0de \u00a0manera \u00a0indiscriminada, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que afecte la poblaci\u00f3n civil, lo que en \u00a0este caso no aconteci\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0est\u00e1 \u00a0demostrado, \u00a0dice, \u00a0que \u00a0la \u00a0poblaci\u00f3n \u00a0aleda\u00f1a \u00a0al \u00a0CAI \u00a0\u201chaya \u00a0sido \u00a0puesta \u00a0en \u00a0estado \u00a0de \u00a0zozobra \u00a0o \u00a0terror\u201d, \u00a0estando \u00a0lejos \u00a0de esta hip\u00f3tesis la afirmaci\u00f3n del Juez Regional, \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0los \u00a0vecinos \u00a0del \u00a0sector \u00a0fueron \u00a0v\u00edctimas \u00a0de \u00a0la repentina \u00a0alteraci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 \u00e1nimo \u00a0 que \u00a0 les \u00a0 produjo \u00a0 el \u00a0 estallido \u00a0de \u00a0la \u00a0carga \u00a0explosiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0traer \u00a0a colaci\u00f3n un estudio que \u00a0sobre \u00a0el \u00a0tema \u00a0hizo la Defensor\u00eda del Pueblo y de criticar la ambig\u00fcedad del \u00a0citado \u00a0tipo \u00a0penal, \u00a0agrega \u00a0que \u00a0no \u00a0cualquier alteraci\u00f3n del estado an\u00edmico \u00a0constituye \u00a0 terrorismo, \u00a0 pues \u00a0 para \u00a0que \u00a0exista \u00a0se \u00a0requiere, \u00a0como \u00a0varios \u00a0doctrinantes \u00a0lo \u00a0han \u00a0se\u00f1alado, \u00a0\u201cque se produzca un terror llevado al\u00a0 \u00a0extremo, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0se \u00a0alcance una situaci\u00f3n que raye con la \u2018locura \u00a0 \u00a0 \u00a0colectiva\u2019\u201d. \u00a0La poblaci\u00f3n civil puede sentir \u00a0mayor \u00a0o \u00a0menor \u00a0alteraci\u00f3n \u00a0en \u00a0su \u00a0tranquilidad, \u00a0pero \u00a0a\u00fan \u00a0as\u00ed \u00a0no \u00a0puede \u00a0pregonarse \u00a0que las acciones b\u00e9licas dirigidas contra objetivos militares, as\u00ed \u00a0est\u00e9n \u00a0 ubicadas \u00a0 en \u00a0 zonas \u00a0habitadas \u00a0por \u00a0civiles, \u00a0constituyan \u00a0actos \u00a0de \u00a0terrorismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ello, estima \u201cque no est\u00e1 demostrado \u00a0que \u00a0efectivamente se haya cumplido el aspecto subjetivo de haber causado terror \u00a0a \u00a0la \u00a0poblaci\u00f3n \u00a0civil\u201d, sin dejar pasar por alto que tampoco existi\u00f3 en su \u00a0defendido \u00a0 \u00e1nimo \u00a0 terrorista, \u00a0 aspecto \u00a0 que \u00a0 no \u00a0puede \u00a0basarse \u00a0en \u00a0meras \u00a0conjeturas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Insiste \u00a0en resaltar que el proceso es claro \u00a0en \u00a0ense\u00f1ar \u00a0que \u00a0el \u00a0objetivo \u00a0de \u00a0Ahumada Aldana no fue causar terror, que su \u00a0misi\u00f3n \u00a0estaba dirigida a \u201catacar un puesto de la infraestructura militar del \u00a0enemigo\u201d \u00a0y \u00a0que \u00a0su \u00a0blanco \u00a0\u201cno \u00a0fue la poblaci\u00f3n civil, sino un objetivo \u00a0militar \u00a0leg\u00edtimo \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los c\u00e1nones de la guerra, por dura que sea esta \u00a0realidad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAhora, \u00a0de \u00a0buenas a primeras no puede el \u00a0juzgador, \u00a0contrariando la confesi\u00f3n del procesado y la realidad procesal en su \u00a0integridad, \u00a0inventarse \u00a0que \u00a0la \u00a0finalidad \u00a0del \u00a0procesado \u00a0era causar terror y \u00a0zozobra \u00a0en \u00a0la \u00a0poblaci\u00f3n \u00a0civil. \u00a0De la postura subjetiva del juzgador, de su \u00a0postura \u00a0ideol\u00f3gica no pueden surgir conclusiones que est\u00e9n divorciadas con la \u00a0verdad \u00a0procesal. En el expediente no aparece ni un solo indicio que indique que \u00a0los \u00a0 insurgentes \u00a0 ten\u00edan \u00a0como \u00a0finalidad \u00a0causar \u00a0terror \u00a0y \u00a0zozobra \u00a0en \u00a0la \u00a0POBLACI\u00d3N. \u00a0Lo que en el expediente est\u00e1 claro es que los guerrilleros ten\u00edan \u00a0su voluntad dirigida a destruir el CAI, como objetivo militar\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, estima que el comportamiento \u00a0de \u00a0su \u00a0defendido \u00a0estuvo \u00a0inmerso en el delito de rebeli\u00f3n y que no se dan los \u00a0presupuestos \u00a0para \u00a0afirmar que su conducta se adecua a la descripci\u00f3n del tipo \u00a0de \u00a0terrorismo, lo que le permite inferir que el sentenciador se equivoc\u00f3 en la \u00a0selecci\u00f3n \u00a0de \u00a0la norma y, en consecuencia, la aplic\u00f3 indebidamente, yerro que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0vulner\u00f3 los art\u00edculos 1\u00b0, 2\u00b0, 9\u00b0 y 125 del C.P., 1 del C. de P.P. \u00a0y \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, porque se vulner\u00f3 el derecho al debido \u00a0proceso \u00a0\u201cal \u00a0sancionar \u00a0dos \u00a0veces \u00a0el \u00a0mismo \u00a0hecho (el uso del petardo como \u00a0rebeli\u00f3n y como terrorismo)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, \u00a0entonces, \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y, \u00a0en \u00a0su lugar, proferir el fallo de reemplazo, \u201cen el \u00a0sentido de no condenar por terrorismo sino por rebeli\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo II \u00a0<\/p>\n<p>Causal primera \u00a0<\/p>\n<p>Acudiendo \u00a0tambi\u00e9n \u00a0a \u00a0la causal primera de \u00a0casaci\u00f3n,\u00a0 \u00a0cuerpo \u00a0primero, \u00a0acusa \u00a0al fallador de segundo grado de haber \u00a0violado \u00a0directamente \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0127 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0la \u00a0que \u00a0seleccion\u00f3 correctamente \u201cpero \u00a0interpret\u00f3 \u00a0mal \u00a0su \u00a0sentido \u00a0y \u00a0su \u00a0alcance\u201d. \u00a0Tal \u00a0interpretaci\u00f3n err\u00f3nea \u00a0\u201cTrajo \u00a0consigo la inaplicabilidad del art\u00edculo 125 del C. P. (rebeli\u00f3n). De \u00a0no \u00a0haber \u00a0mediado \u00a0la \u00a0err\u00f3nea \u00a0interpretaci\u00f3n, \u00a0seguramente \u00a0el \u00a0juzgador se \u00a0hubiera \u00a0limitado \u00a0a \u00a0considerar el homicidio como inmerso dentro del punible de \u00a0rebeli\u00f3n \u00a0 con \u00a0lo \u00a0cual \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0ser\u00eda \u00a0sustancialmente \u00a0menor\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0transcribir \u00a0la \u00a0citada \u00a0norma, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0su \u00a0equivocada interpretaci\u00f3n\u00a0 llev\u00f3 a que se afirmara que \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0imputado al procesado no fue cometido en combate, lo que a su vez \u00a0implic\u00f3 \u00a0el \u00a0desatinado \u00a0concurso \u00a0entre dicha conducta il\u00edcita y el delito de \u00a0rebeli\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0copia \u00a0una \u00a0porci\u00f3n de la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0en \u00a0la \u00a0que se hace un an\u00e1lisis sem\u00e1ntico de la \u00a0palabra \u00a0\u201ccombate\u201d \u00a0y \u00a0se \u00a0plasma \u00a0la definici\u00f3n que sobre la misma trae el \u00a0Diccionario \u00a0de \u00a0la \u00a0Real \u00a0Academia de la Lengua Espa\u00f1ola para, posteriormente, \u00a0criticar \u00a0la \u00a0forma \u00a0tan \u00a0limitada \u00a0como el sentenciador se ocup\u00f3 del tema, aun \u00a0cuando, \u00a0dice, aquella definici\u00f3n lejos de dar la raz\u00f3n al Tribunal, \u201cnos la \u00a0da \u00a0 a \u00a0 nosotros\u201d, \u00a0 ya \u00a0 que \u00a0 combate, \u00a0 en \u00a0t\u00e9rminos \u00a0militares, \u00a0implica \u00a0\u201cacciones\u00a0 \u00a0b\u00e9licas: \u00a0la \u00a0simple \u00a0amenaza de ataque, el ataque mismo, el \u00a0hostigamiento, \u00a0 las \u00a0 acciones \u00a0 psicol\u00f3gicas, \u00a0 las \u00a0acciones \u00a0econ\u00f3micas \u00a0y \u00a0pol\u00edticas etc.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0duele que el Tribunal hubiese evadido el \u00a0\u201cdebate \u00a0jur\u00eddico \u00a0sobre \u00a0el \u00a0combate \u00a0y \u00a0el \u00a0factor sorpresa como t\u00e1ctica y \u00a0realidad \u00a0militar\u201d, \u00a0para lo cual transcribe la porci\u00f3n del fallo que toca el \u00a0punto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0sostiene \u00a0que el t\u00e9rmino \u00a0combate \u00a0supera \u00a0el concepto de que s\u00f3lo existe si se produce un intercambio de \u00a0agresiones \u00a0entre \u00a0los bandos en conflicto, apreciaci\u00f3n que vista as\u00ed estar\u00eda \u00a0alej\u00e1ndose \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 realidad \u00a0 mundial \u00a0 sobre \u00a0 el \u00a0 desarrollo \u00a0 de \u00a0 las \u00a0hostilidades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Exigir \u00a0la \u00a0mutua \u00a0reacci\u00f3n \u00a0implicar\u00eda la \u00a0descontextualizaci\u00f3n \u00a0respecto \u00a0a lo que ha sido la historia de la humanidad en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0guerra. Las t\u00e1cticas militares imponen muchos procedimientos que \u00a0son \u00a0ajenos a la simultaneidad de la \u201cacci\u00f3n-reacci\u00f3n\u201d. El factor sorpresa \u00a0es \u00a0una \u00a0t\u00e1ctica \u00a0militar universalmente aceptada, la que permite aprovechar la \u00a0ventaja \u00a0militar \u00a0que \u00a0trae \u00a0el \u00a0descuido \u00a0del \u201cenemigo\u201d, para garantizar el \u00a0\u00e9xito \u00a0del \u00a0ataque \u00a0y evitar la menor cantidad de bajas posible, no pudi\u00e9ndose \u00a0considerar\u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0sorpresa \u00a0 \u00a0conlleva \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0estado \u00a0 \u00a0de \u00a0indefensi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apoya \u00a0su tesis con la menci\u00f3n que sobre el \u00a0tema \u00a0hizo, \u00a0el \u00a014 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de 1982, \u201cun alto comandante del ej\u00e9rcito \u00a0colombiano\u201d, \u00a0agregando que el combate en la modalidad de guerra de guerrillas \u00a0es \u00a0mucho m\u00e1s rico que el simple intercambio de disparos\u201d. Por esa raz\u00f3n, el \u00a0DIH \u00a0no \u00a0prohibe \u00a0la \u00a0sorpresa como m\u00e9todo de guerra y, al contrario, lo acepta \u00a0como \u00a0una \u00a0estratagema. Lo que se prohibe es atacar o matar al enemigo desarmado \u00a0o que se halle fuera de combate. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0citar \u00a0la \u00a0jurisprudencia de esta \u00a0Corporaci\u00f3n, \u00a0fechada \u00a0el \u00a027 \u00a0de octubre de 1993, y de reiterar, con ejemplos, \u00a0los \u00a0conceptos \u00a0que \u00a0sobre \u201ccombate\u201d y \u201cataque sorpresivo\u201d ha resaltado, \u00a0concluye \u00a0afirmando \u00a0que \u00a0\u201ces forzoso reconocer que el homicidio del agente de \u00a0la \u00a0polic\u00eda, ocurri\u00f3 dentro del concepto de combate. Que no ocurri\u00f3 en estado \u00a0de \u00a0indefensi\u00f3n, ni en ning\u00fan otro de los que el DIH prohibe, por lo tanto, es \u00a0preciso \u00a0asimilar \u00a0la \u00a0noci\u00f3n \u00a0de \u00a0combate \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0de \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0hist\u00f3ricas y jur\u00eddicas actuales. Es preciso dar un sentido l\u00f3gico \u00a0al t\u00e9rmino combate\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0consiguiente, \u00a0estima que el equivocado \u00a0entendimiento \u00a0que \u00a0el fallador le otorg\u00f3 al art\u00edculo 127 del C\u00f3digo Penal y, \u00a0en \u00a0particular, \u00a0al \u00a0t\u00e9rmino combate, llev\u00f3 a que su defendido fuera condenado \u00a0por \u00a0homicidio \u00a0en \u00a0concurso \u00a0con rebeli\u00f3n, yerro que de no haberse presentado, \u00a0\u201cseguramente \u00a0el \u00a0juzgador se hubiera limitado a considerar el homicidio\u00a0 \u00a0como inmerso dentro del punible de rebeli\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0incorrecta \u00a0inteligencia \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0127,\u00a0 \u00a0\u201ctrajo \u00a0consigo \u00a0la inaplicabilidad del art. 125\u201d, como tambi\u00e9n \u00a0la \u00a0transgresi\u00f3n de los art\u00edculos 1\u00b0 y 2\u00b0 del C\u00f3digo Penal y 29 de la Carta \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0pues se conden\u00f3 por \u201cun hecho que normativamente no esta previsto \u00a0como \u00a0sujeto a punici\u00f3n\u201d y se desconoci\u00f3 \u201cel debido proceso y la legalidad \u00a0de la pena\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo III \u00a0<\/p>\n<p>Causal primera \u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0que \u00a0el sentenciador incurri\u00f3 en \u00a0\u201cviolaci\u00f3n \u00a0directa de la ley sustancial POR FALTA DE APLICACI\u00d3N (Exclusi\u00f3n \u00a0evidente) de normas de DIH\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Le parece incre\u00edble y desafortunado que el \u00a0Tribunal \u00a0 Nacional \u00a0hubiese \u00a0omitido \u00a0referirse \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0y \u00a0al \u00a0Derecho \u00a0Internacional \u00a0Humanitario, \u00a0siendo \u00a0ellas \u00a0esenciales \u00a0en \u00a0los argumentos de la \u00a0defensa, \u00a0m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0en \u00a0sus art\u00edculo 93 y \u00a0214.2, impone su obligatorio cumplimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0anterior \u00a0premisa, \u00a0formula dos cargos, a saber: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo primero \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0sentencia del Tribunal Nacional, \u201cPOR \u00a0FALTA \u00a0DE \u00a0APLICACION \u00a0de las normas de Derecho Internacional Humanitario (DIH), \u00a0vulner\u00f3 \u00a0normas \u00a0sustanciales \u00a0de \u00a0este \u00a0mismo ordenamiento y de normas legales \u00a0internas\u00a0 \u00a0que \u00a0permitieron \u00a0la \u00a0arbitraria \u00a0sanci\u00f3n \u00a0penal \u00a0aut\u00f3noma del \u00a0delito de homicidio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0el t\u00edtulo \u201cEL HOMICIDIO DEL AGENTE \u00a0NO \u00a0INFRINGE \u00a0EL \u00a0DIH\u201d \u00a0y \u00a0luego \u00a0de \u00a0resaltar \u00a0apartes \u00a0del \u00a0texto \u201cDerecho \u00a0Internacional \u00a0Humanitario \u00a0y \u00a0su \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0en \u00a0Colombia\u201d, suscrito por el \u00a0doctor \u00a0Mauricio \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0Mondrag\u00f3n, \u00a0Asesor de la Consejer\u00eda Presidencial \u00a0para \u00a0los Derechos Humanos, concluye que \u201cmatar es una constante de la guerra. \u00a0El \u00a0derramamiento \u00a0de \u00a0sangre \u00a0es \u00a0indeseado pero una realidad ineludible en las \u00a0acciones \u00a0b\u00e9licas. \u00a0El \u00a0DIH \u00a0no \u00a0proscribe \u00a0la acci\u00f3n de matar, sino que traza \u00a0l\u00edmites \u00a0a los combatientes y determina en qu\u00e9 circunstancias matar transgrede \u00a0los principios del DIH\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de hacer una breve rese\u00f1a sobre la \u00a0historia \u00a0de \u00a0la \u00a0guerra \u00a0en \u00a0Colombia \u00a0y de referir c\u00f3mo resulta indispensable \u00a0abordar \u00a0el \u00a0tema, \u00a0por \u00a0m\u00e1s \u00a0desagradable \u00a0y \u00a0espinoso que sea, se\u00f1ala que lo \u00a0primero \u00a0que \u00a0se \u00a0debe \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0es el \u201cprincipio de distinci\u00f3n\u201d, \u00a0\u201cseg\u00fan \u00a0el \u00a0cual \u00a0hay \u00a0que \u00a0diferenciar \u00a0las categor\u00edas de combatientes y no \u00a0combatientes\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0el DIH, dice, combatiente es el que \u00a0participa \u00a0directamente \u00a0en \u00a0las \u00a0hostilidades. \u00a0Partiendo de este concepto, con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0lo \u00a0expresado \u00a0por \u00a0el doctrinante Alejandro Valencia Villa y de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0lo \u00a0establecido \u00a0en \u00a0\u201cel \u00a0art\u00edculo \u00a03\u00b0 \u00a0com\u00fan \u00a0de \u00a0los cuatro \u00a0Convenios \u00a0de Ginebra del 12 de agosto de 1949\u201d, \u201cparticipan directamente de \u00a0las \u00a0hostilidades, \u00a0en \u00a0principio, \u00a0quienes \u00a0tienen \u00a0las \u00a0armas\u201d. Por ello, en \u00a0Colombia \u00a0participan \u00a0directamente \u00a0en \u00a0las \u00a0hostilidades \u00a0los \u201cmiembros de la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional\u201d, \u00a0de las Fuerzas Armadas, los organismos de seguridad, los \u00a0grupos \u00a0paramilitares \u00a0que \u00a0act\u00faen con la anuencia del Estado y los integrantes \u00a0de las organizaciones insurgentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAs\u00ed las cosas, tenemos que el agente de \u00a0la \u00a0polic\u00eda que result\u00f3 muerto por el ataque de los insurgentes, entre los que \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0mi \u00a0defendido, por su condici\u00f3n de polic\u00eda, hace parte directa \u00a0de \u00a0las \u00a0hostilidades \u00a0y se considera como combatiente. El agente, por tanto, no \u00a0se \u00a0hallaba \u00a0inmerso dentro de la lista de personas sobre las que se prohibieran \u00a0las \u00a0 acciones \u00a0 que \u00a0 describe \u00a0 el \u00a0 art. \u00a03\u00b0 \u00a0com\u00fan \u00a0de \u00a0los \u00a0Convenios \u00a0de \u00a0Ginebra\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, siendo claro que el agente \u00a0de \u00a0la \u00a0polic\u00eda \u00a0no \u00a0hab\u00eda depuesto las armas, ni estaba fuera del combate por \u00a0enfermedad \u00a0o herida, adem\u00e1s de que hace parte de un aparato armado del Estado, \u00a0ya \u00a0que sus miembros reciben entrenamiento militar, formaci\u00f3n contrainsurgente, \u00a0participan \u00a0en \u00a0operaciones \u00a0de \u00a0este tipo y est\u00e1n en constante disposici\u00f3n de \u00a0combatir, \u00a0sin \u00a0olvidar \u00a0que, \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0el agente estaba, al momento del \u00a0ataque, \u00a0cumpliendo \u00a0con su labor, resulta incuestionable que es, de acuerdo con \u00a0el \u00a0DIH, \u00a0un \u00a0part\u00edcipe \u00a0directo en las hostilidades y, por lo mismo, un blanco \u00a0leg\u00edtimo \u00a0de \u00a0la \u00a0guerra, y no lo contrario como de manera ligera lo afirm\u00f3 el \u00a0juzgado de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y el hecho de haber sido sorprendido por la \u00a0acci\u00f3n \u00a0b\u00e9lica, \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0\u201cno le quita su condici\u00f3n de part\u00edcipe \u00a0directo \u00a0de \u00a0las hostilidades\u201d, seg\u00fan lo dispuesto en el citado art\u00edculo 3\u00b0 \u00a0com\u00fan \u00a0a \u00a0los \u00a0cuatro \u00a0Convenios \u00a0de \u00a0Ginebra, \u00a0adem\u00e1s que \u201cel art\u00edculo 37, \u00a0numerales \u00a01\u00b0 \u00a0y \u00a02\u00b0, \u00a0del \u00a0Protocolo I\u201d se\u00f1ala que son t\u00e1cticas militares \u00a0leg\u00edtimas \u00a0\u201cla sorpresa, la emboscada y el golpe de mano\u201d, por lo que no se \u00a0puede \u00a0pregonar \u00a0que \u00a0el \u00a0ataque \u00a0por \u00a0sorpresa \u00a0\u201ca un objetivo militar humano \u00a0armado \u00a0que \u00a0se \u00a0halla \u00a0cumpliendo \u00a0su \u00a0servicio, \u00a0pueda constituir \u2018homicidio \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 estado \u00a0 \u00a0 de \u00a0indefensi\u00f3n\u2019 \u00a0\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otro lado, acota, no se puede alegar la \u00a0indefensi\u00f3n \u00a0respecto \u00a0de \u00a0los \u00a0miembros \u00a0de \u00a0la \u00a0polic\u00eda \u00a0y del ej\u00e9rcito que \u00a0prestan \u00a0sus \u00a0servicios en los centros urbanos, pues tienen \u201ccontrol sobre sus \u00a0instalaciones \u00a0y est\u00e1n prestos a reaccionar y a recibir refuerzos, toda vez que \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0de \u00a0una confrontaci\u00f3n interna para nadie es un secreto \u00a0que, \u00a0 como \u00a0objetivos \u00a0militares \u00a0leg\u00edtimos, \u00a0pueden \u00a0ser \u00a0objeto \u00a0de \u00a0ataques \u00a0inesperados por parte de la insurgencia&#8230;\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para ahondar en mayores argumentos sobre el \u00a0tema \u00a0de \u00a0la \u00a0\u201cindefensi\u00f3n\u201d, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0transcribe algunos apartes del \u00a0libro \u00a0\u201cGlosario \u00a0de \u00a0T\u00e9rminos \u00a0y \u00a0Expresiones Policiales\u201d del doctor Pedro \u00a0Julio \u00a0Mahecha, \u00a0para, \u00a0posteriormente, reiterar que el \u201cagente de la polic\u00eda \u00a0que \u00a0result\u00f3 \u00a0muerto \u00a0en la acci\u00f3n b\u00e9lica rebelde participaba directamente de \u00a0las hostilidades\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye la censura diciendo que el Tribunal \u00a0Nacional \u00a0\u201cinaplic\u00f3 \u00a0las \u00a0reglas \u00a0del \u00a0DIH\u201d, \u00a0en \u00a0particular \u201cel art. 3\u00b0 \u00a0com\u00fan \u00a0a \u00a0los \u00a0cuatro Convenios de Ginebra y el art. 37 del Protocolo I, lo que \u00a0produjo \u00a0la \u00a0\u201caplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0tipo penal que consagra el homicidio \u00a0contra \u00a0funcionario (art. 29 del decreto 180\/88 en concordancia con el art\u00edculo \u00a08 \u00a0del \u00a0decreto \u00a02970 de 1990)\u201d, yerros que de no haber existido no se hubiese \u00a0condenado al procesado por el delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, agrega, la inaplicaci\u00f3n de las \u00a0citadas \u00a0normas \u00a0de \u00a0DIH \u00a0produjeron la violaci\u00f3n directa del art\u00edculo 127 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0 Penal, \u00a0 \u201cporque \u00a0facilit\u00f3 \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0de \u00a0esta \u00a0norma\u201d, \u00a0como \u00a0tambi\u00e9n \u00a0condujo \u00a0al \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 214. \u00a02\u00a0 \u00a0y \u00a029 \u00a0de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, 1\u00b0 y 2\u00b0 del C\u00f3digo Penal y 1\u00b0 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, transgresiones que de no haberse presentado \u00a0no se habr\u00eda condenado por el delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo segundo \u00a0<\/p>\n<p>Acusa al Tribunal Nacional de haber violado \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0\u201cPOR \u00a0FALTA \u00a0DE \u00a0APLICACION \u00a0de \u00a0las \u00a0normas \u00a0de Derecho \u00a0Internacional \u00a0 Humanitario \u00a0 y \u00a0 normas \u00a0legales \u00a0internas, \u00a0lo \u00a0que \u00a0permiti\u00f3 \u00a0arbitrariamente la sanci\u00f3n penal del tipo de terrorismo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala \u00a0que \u00a0a la luz del p\u00e1rrafo 2\u00b0 del \u00a0art\u00edculo \u00a0 13 \u00a0del \u00a0Protocolo \u00a0II, \u00a0el \u00a0cual \u00a0transcribe, \u00a0est\u00e1 \u00a0proscrito \u00a0el \u00a0terrorismo. \u00a0 No \u00a0obstante, \u00a0dice, \u00a0claro \u00a0es \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0terrorista \u00a0se \u00a0caracteriza \u00a0por \u00a0la finalidad de quien produce el acto, \u00e1nimo que en este caso \u00a0no existi\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0citar \u00a0un \u00a0aparte \u00a0de \u00a0la \u00a0obra \u00a0\u201cProhibici\u00f3n \u00a0del \u00a0terrorismo en el Derecho Internacional Humanitario\u201d, del \u00a0tratadista \u00a0Hans \u00a0Peter \u00a0Gasser, \u00a0de \u00a0transcribir \u00a0el art\u00edculo 3\u00b0 com\u00fan a los \u00a0Convenios \u00a0de \u00a0Ginebra, los art\u00edculos 4\u00b0 y 13 del Protocolo II Adicional a los \u00a0Convenios \u00a0de Ginebra, el art\u00edculo 33 del Convenio IV de Ginebra y el art\u00edculo \u00a051 \u00a0del \u00a0Protocolo \u00a0I \u00a0Adicional a los Convenios de Ginebra, normas que prohiben \u00a0los \u00a0actos \u00a0de \u00a0terrorismo respecto de quienes no participan directamente en las \u00a0hostilidades, \u00a0los \u00a0castigos \u00a0colectivos, \u00a0los desplazamientos y tratan sobre el \u00a0significado \u00a0de los \u201cataques indiscriminados\u201d, y de mencionar nuevamente las \u00a0obras \u00a0de los tratadistas Alejandro Valencia Villa e Iv\u00e1n Orozco Abad, concluye \u00a0en lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cYa \u00a0hemos demostrado que ROBERTO AHUMADA \u00a0ALDANA, \u00a0no \u00a0obr\u00f3 \u00a0con \u00a0el \u00a0\u00e1nimo \u00a0de aterrorizar a la poblaci\u00f3n, sino con el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0\u00fanico \u00a0de \u00a0propinarle \u00a0un \u00a0golpe \u00a0a \u00a0su \u00a0enemigo, \u00a0en este caso, la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Metropolitana \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1. \u00a0Vimos \u00a0igualmente, \u00a0que \u00a0el ataque no fue \u00a0indiscriminado \u00a0y \u00a0no \u00a0fue \u00a0perpetrado \u00a0para alcanzar bienes o personas civiles, \u00a0sino \u00a0que \u00a0el \u00a0ataque se concentr\u00f3 en el objetivo militar previamente escogido: \u00a0el \u00a0CAI del barrio Ciudad Jard\u00edn del Sur. Por lo dicho, NO nos hallamos ante la \u00a0comisi\u00f3n del delito de terrorismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c&#8230;\u201d \u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo \u00a0se \u00a0diga m\u00e1s. ROBERTO AHUMADA es un \u00a0delincuente \u00a0pol\u00edtico. \u00a0JAMAS \u00a0UN \u00a0TERRORISTA!. \u00a0Tambi\u00e9n \u00a0a la luz del DIH, es \u00a0clar\u00edsimo \u00a0que mi defendido no incurri\u00f3 en actos terroristas, sino en acciones \u00a0propias \u00a0de \u00a0su \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0rebelde, \u00a0y \u00a0en \u00a0acciones \u00a0propias de la guerra \u00a0permitida por el DIH\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finaliza afirmando que la no aplicaci\u00f3n de \u00a0las \u00a0mencionadas \u00a0normas \u00a0del \u00a0DIH, \u00a0trajo \u00a0consigo \u00a0la aplicaci\u00f3n indebida del \u00a0art\u00edculo \u00a01\u00b0 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0180\/88 (terrorismo) el desconocimiento del numeral \u00a02\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0214 \u00a0de \u00a0la \u00a0Carta \u00a0fundamental, la violaci\u00f3n directa, por \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea, \u00a0del art. 127 del C. Penal y, adem\u00e1s, la infracci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a029 de la Constituci\u00f3n y 1\u00b0 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0al \u00a0desconocer \u00a0el \u00a0debido proceso y la legalidad de la pena. \u201cSeguramente, si \u00a0no \u00a0hubieran mediado tales yerros, el procesado no hubiera sido condenado por el \u00a0delito \u00a0de terrorismo\u201d, por lo que solicita que se case la sentencia impugnada \u00a0y se absuelva al procesado del delito de terrorismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0DEL \u00a0PROCURADOR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCERO DELEGADO EN LO PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Refiere que como los tres cap\u00edtulos en los \u00a0cuales \u00a0el \u00a0libelista \u00a0relaciona \u00a0los \u00a0distintos \u00a0cargos \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0contienen \u00a0 temas \u00a0 \u00edntimamente \u00a0 ligados, \u00a0 emitir\u00e1 \u00a0el \u00a0respectivo \u00a0concepto \u00a0respetando \u00a0la \u00a0diferenciaci\u00f3n \u00a0realizada, \u00a0aun cuando ser\u00e1 reiterativo en los \u00a0conceptos relativos al Derecho Internacional Humanitario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo I \u00a0<\/p>\n<p>CAUSAL PRIMERA \u00a0<\/p>\n<p>Estima \u00a0que \u00a0esta \u00a0censura \u00a0no se encuentra \u00a0t\u00e9cnicamente \u00a0bien \u00a0planteada, \u00a0ya \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0el \u00a0censor \u00a0la \u00a0funda \u00a0en la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0de \u00a0todos modos, sin respetar los \u00a0hechos \u00a0y las pruebas plasmadas en el fallo, se adentra indebidamente a comentar \u00a0lo \u00a0expresado \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado \u00a0en \u00a0su \u00a0indagatoria, explicando la forma como \u00a0debi\u00f3 \u00a0analizarse \u00a0para \u00a0entender \u00a0que \u00a0su \u00a0defendido \u00a0actu\u00f3 \u00a0\u00fanicamente como \u00a0rebelde \u00a0y \u00a0descartar, \u00a0de \u00a0esta \u00a0manera, \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n que de los delitos de \u00a0homicidio \u00a0y terrorismo se le hizo separadamente, con lo que claramente trasmuta \u00a0el \u00a0ataque \u00a0a \u00a0los \u00a0\u00e1mbitos \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo ese presupuesto, el libelista sostiene \u00a0que \u00a0se \u00a0aplic\u00f3 \u00a0indebidamente \u00a0el \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0que \u00a0establece \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0terrorismo. \u00a0No obstante, dice la Delegada, omiti\u00f3 considerar que en el proceso \u00a0\u201cde \u00a0adecuaci\u00f3n t\u00edpica de una conducta a la abstracta descripci\u00f3n contenida \u00a0en \u00a0la \u00a0ley no se hace exclusivamente a partir de los elementos subjetivos, sino \u00a0que \u00a0el \u00a0asunto \u00a0debe \u00a0estudiarse dentro de un contexto amplio, m\u00e1s all\u00e1 de la \u00a0limitada \u00a0intencionalidad declarada del sujeto agente, porque si bien esta forma \u00a0parte \u00a0del \u00a0tipo, \u00a0en \u00a0\u00e9l \u00a0existen \u00a0otras \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0influyen \u00a0en la \u00a0adecuaci\u00f3n \u00a0y \u00a0adem\u00e1s, \u00a0la \u00a0misma \u00a0intencionalidad \u00a0debe \u00a0mirarse \u00a0teniendo en \u00a0cuenta, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0de la acci\u00f3n que pueden ser establecidas \u00a0racionalmente y de antemano\u00a0 a su ejecuci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que el actor olvid\u00f3 que, trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0delitos \u00a0como \u00a0los \u00a0que \u00a0han \u00a0sido \u00a0objeto \u00a0de juzgamiento, el terror es una \u00a0consecuencia \u00a0necesaria \u00a0e \u00a0inseparable \u00a0de \u00a0la explosi\u00f3n de un artefacto en un \u00a0zona \u00a0 residencial, \u00a0 \u201cm\u00e1xime \u00a0 cuando \u00a0 \u00e9sta \u00a0 se \u00a0produce \u00a0concomitante \u00a0o \u00a0sucesivamente \u00a0con otros ataques de similar naturaleza a distintos sitios de una \u00a0ciudad \u00a0que, \u00a0de \u00a0ordinario, \u00a0no \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0sometida \u00a0al \u00a0estallidos de las \u00a0bombas\u201d, \u00a0 aspectos \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a0procesado \u00a0eran \u00a0f\u00e1cilmente \u00a0conocidos \u00a0o \u00a0previsibles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pese \u00a0a \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0dice, \u00a0el \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0inicie su fundamentaci\u00f3n se\u00f1alando que Ahumada Aldana afirm\u00f3 en \u00a0la \u00a0indagatoria que actu\u00f3 obedeciendo directrices de la organizaci\u00f3n en la que \u00a0milita \u00a0para \u00a0realizar \u00a0una \u00a0ofensiva \u00a0contra la Polic\u00eda Nacional, lo que en su \u00a0opini\u00f3n \u00a0debe \u00a0entenderse, \u00a0dentro del contexto de la guerra irregular que vive \u00a0Colombia, \u00a0 \u00a0 \u201ccomo \u00a0 \u00a0 un \u00a0 \u00a0ataque \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0iba \u00a0 \u00a0dirigido \u00a0 \u00a0\u2018al \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 enemigo\u2019\u201d, \u00a0es \u00a0algo \u00a0que \u00a0merece \u00a0especial \u00a0atenci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En primer t\u00e9rmino, precisa que conforme al \u00a0Derecho \u00a0Internacional Humanitario, el que sirve de sustento a los argumentos de \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0no \u00a0debe \u00a0hablarse de \u201cenemigos\u201d, sino de combatientes, ya que \u00a0dicha \u00a0normatividad, \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0expresa \u00a0por \u00a0medio de los diferentes Pactos, \u00a0Convenios \u00a0y \u00a0Tratados, \u00a0entre \u00a0los \u00a0que \u00a0se \u00a0encuentran \u00a0los mencionados por el \u00a0libelista, \u00a0en \u00a0forma \u00a0clara se\u00f1ala \u201cquienes son combatientes, quienes pueden \u00a0serlo, \u00a0quienes \u00a0son \u00a0blancos \u00a0leg\u00edtimos, \u00a0cuales \u00a0son \u00a0los objetivos militares \u00a0leg\u00edtimos\u201d, \u00a0con \u00a0sus expresas y concretas diferencias, pero en manera alguna \u00a0se utiliza la expresi\u00f3n \u201cenemigos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0segundo \u00a0t\u00e9rmino, \u00a0estima \u00a0necesario \u00a0estudiar \u00a0lo \u00a0relativo \u00a0a la naturaleza de la Polic\u00eda Nacional y su posibilidad \u00a0de \u00a0 que \u00a0 sea \u00a0considerada \u00a0como \u00a0combatiente \u00a0en \u00a0el \u00a0marco \u00a0de \u00a0un \u00a0conflicto \u00a0armado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0apoyo \u00a0en lo normado en los art\u00edculos \u00a0216, \u00a0217 \u00a0y \u00a0218 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0estima, en oposici\u00f3n a lo \u00a0plasmado \u00a0por el demandante, que la Polic\u00eda Nacional, en principio, como cuerpo \u00a0armado \u00a0de \u00a0naturaleza \u00a0civil, \u00a0\u201cno \u00a0se \u00a0presume \u00a0combatiente \u00a0en un conflicto \u00a0interno, \u00a0porque \u00a0sus \u00a0funciones \u00a0se \u00a0relacionan con la preservaci\u00f3n del orden, \u00a0entendido \u00a0como \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0que permiten a los ciudadanos el ejercicio de \u00a0sus \u00a0derechos y libertades, es decir, que la Polic\u00eda Nacional vela por aspectos \u00a0de la vida civil de la Rep\u00fablica\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye, entonces, que el ataque contra la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional \u00a0no \u00a0lo ampara las normas del DIH, ya que hace \u201cparte de la \u00a0poblaci\u00f3n \u00a0civil \u00a0y \u00a0si \u00a0bien porta armas, depende del poder ejecutivo civil en \u00a0sus \u00a0diversos \u00a0\u00f3rdenes \u00a0territoriales \u00a0y \u00a0cumple \u00a0las \u00a0finalidades espec\u00edficas \u00a0se\u00f1aladas en la Constituci\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa Polic\u00eda Nacional, en Colombia, no es \u00a0parte \u00a0de las Fuerzas Armadas y, por lo tanto, no tiene, per se, la vocaci\u00f3n de \u00a0ser \u00a0combatiente \u00a0en \u00a0los \u00a0conflictos \u00a0armados \u00a0internos. \u00a0Esta \u00a0condici\u00f3n, sin \u00a0embargo, \u00a0la \u00a0puede \u00a0adquirir, \u00a0esto es, puede eventualmente formar parte de las \u00a0hostilidades, \u00a0 puede \u00a0 ser \u00a0combatiente, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0presenten \u00a0circunstancias \u00a0especiales, \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0caso colombiano est\u00e1n restringidas a aquellas fuerzas \u00a0especiales \u00a0de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda Nacional que han sido adscritas preferencialmente a \u00a0enfrentar la subversi\u00f3n y el narcotr\u00e1fico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cConsecuencia de lo anterior es que si la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional no es un grupo armado combatiente, sus miembros y sus bienes, \u00a0entre \u00a0los \u00a0que \u00a0se \u00a0cuentan \u00a0los \u00a0CAI, \u00a0no pueden ser considerados \u2018objetivos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 militares \u00a0leg\u00edtimos\u2019, \u00a0seg\u00fan \u00a0las \u00a0leyes de la guerra\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0consiguiente, \u00a0de \u00a0conformidad con los \u00a0art\u00edculos \u00a043 \u00a0y \u00a052 del Protocolo I, no todo el cuerpo de la Polic\u00eda Nacional \u00a0ni \u00a0sus bienes pueden ser considerados objetivos militares, pudi\u00e9ndose concluir \u00a0que \u00a0el \u00a0CAI \u00a0y \u00a0sus \u00a0integrantes \u00a0no \u00a0son \u00a0combatientes, toda vez que no est\u00e1n \u00a0vinculados \u00a0con \u00a0el \u00a0conflicto \u00a0armado \u00a0interno \u00a0y, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, cumplen \u00a0funciones de preservaci\u00f3n del orden ciudadano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0\u201csi \u00a0el \u00a0CAI no era un \u00a0objetivo \u00a0militar \u00a0leg\u00edtimo; \u00a0si \u00a0estaba \u00a0ubicado \u00a0en \u00a0una \u00a0zona \u00a0eminentemente \u00a0residencial; \u00a0si las funciones que deb\u00eda cumplir el agente que se encontraba de \u00a0servicio \u00a0all\u00ed \u00a0no \u00a0eran \u00a0propias de quien participa en las hostilidades; si la \u00a0utilizaci\u00f3n \u00a0del \u00a0material \u00a0explosivo caus\u00f3 terror y zozobra en la poblaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0concluye \u00a0que \u00a0fue \u00a0acertado \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0al \u00a0aplicar \u00a0al \u00a0caso juzgado el \u00a0art\u00edculo 1\u00b0 del decreto 180 de 1988\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, agrega, si bien un explosivo \u00a0puede \u00a0ser \u00a0un m\u00e9todo admisible de guerra, tambi\u00e9n lo es que cuando se utiliza \u00a0indiscriminadamente \u00a0afectando \u00a0a \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0no involucrados en el conflicto \u00a0armado, tal comportamiento no lo cobija el DIH. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0estima \u00a0el Delegado que el \u00a0cargo no debe prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo II \u00a0<\/p>\n<p>CAUSAL PRIMERA \u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0alega el actor que equivocadamente se \u00a0imput\u00f3 \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0en concurso con el delito de rebeli\u00f3n, cuando lo cierto \u00a0es \u00a0que aquella conducta ocurri\u00f3 en combate, lo que se desprendi\u00f3 de la errada \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0127 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, considera el Delegado \u00a0necesario entrar a estudiar el punto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0que \u00a0el \u00a0combate \u00a0se entiende como el \u00a0enfrentamiento \u00a0entre \u00a0las partes \u201ccombatientes que participan directamente en \u00a0las \u00a0hostilidades. \u00a0Sus diversas manifestaciones, desde las propias de la guerra \u00a0irregular \u00a0hasta \u00a0las \u00a0m\u00e1s \u00a0sofisticadas \u00a0de la guerra de guerrillas o las m\u00e1s \u00a0tenues \u00a0de la guerra fr\u00eda, no tienen un sola caracterizaci\u00f3n, pero todas ellas \u00a0implican \u00a0que \u00a0el \u00a0combate \u00a0solamente se presente entre miembros combatientes de \u00a0las fuerzas armadas enfrentadas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como en este caso, se\u00f1ala, el agente de la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional \u00a0no \u00a0formaba \u00a0parte \u00a0de \u00a0las \u00a0fuerzas \u00a0armadas \u00a0destinadas \u00a0a \u00a0confrontar \u00a0las \u00a0acciones \u00a0de \u00a0la \u00a0subversi\u00f3n, \u00a0lo \u00a0que \u00a0no la hac\u00eda parte del \u00a0conflicto, \u00a0seg\u00fan \u00a0as\u00ed se explic\u00f3 en el ac\u00e1pite anterior, no pod\u00eda entonces \u00a0ten\u00e9rsele como blanco leg\u00edtimo de ataque. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Del \u00a0mismo modo, refiere que si bien el DIH \u00a0no \u00a0prohibe \u00a0los \u00a0ataques \u00a0por \u00a0sorpresa, \u00a0como \u00a0acci\u00f3n \u00a0b\u00e9lica, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0es \u00a0indiscutible \u00a0que \u00a0esa \u00a0misma normatividad se encarga de se\u00f1alar limitaciones y \u00a0reglas \u00a0que \u00a0deben \u00a0cumplirse \u00a0en ese tipo de ataques, seg\u00fan as\u00ed lo dispone el \u00a0numeral \u00a03\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a044 del Protocolo I, el que impone la obligaci\u00f3n a \u00a0los \u00a0combatientes distinguir a la poblaci\u00f3n civil en el curso de una operaci\u00f3n \u00a0militar. \u00a0Si \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0la \u00a0distinci\u00f3n, \u201cexiste la obligaci\u00f3n para el \u00a0combatiente \u00a0de \u00a0llevar \u00a0sus \u00a0armas \u00a0abiertamente. \u00a0Se \u00a0entiende entonces que el \u00a0ataque \u00a0por sorpresa no implica el ocultamiento de la calidad de combatiente; si \u00a0\u00e9sta \u00a0se esconde, el acto se configura como un acto de perfidia a la luz de las \u00a0normas del DIH\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior hace necesario separar los actos \u00a0sorpresivos, \u00a0permitidos \u00a0en \u00a0un \u00a0combate, \u00a0de los actos de perfidia, como es el \u00a0simular \u00a0la \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0persona \u00a0civil, \u00a0siendo claro que, en este caso, el \u00a0agente \u00a0de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda Nacional destacado en el CAI, quien no estaba preparado \u00a0para \u00a0enfrentar \u00a0un \u00a0ataque \u00a0guerrillero, \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0prever \u00a0que \u00a0un \u00a0civil se \u00a0\u201cacerque \u00a0al \u00a0CAI \u00a0provisto \u00a0de \u00a0explosivos \u00a0y \u00a0le dispare por considerarlo un \u00a0blanco leg\u00edtimo, participante de las hostilidades\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima tambi\u00e9n que es una equivocaci\u00f3n del \u00a0libelista \u00a0considerar \u00a0el \u00a0CAI \u00a0como \u00a0un \u00a0centro \u00a0de \u00a0operaciones de la Polic\u00eda \u00a0Nacional, \u00a0pues, \u00a0como \u00a0lo \u00a0ha \u00a0reiterado, dicha instituci\u00f3n no es parte de las \u00a0Fuerzas \u00a0Militares \u00a0ni \u00a0puede ser considerada como cuerpo armado combatiente, lo \u00a0que \u00a0permite \u00a0deducir \u00a0que \u00a0un \u00a0\u201cCAI no es una trinchera en donde se espera el \u00a0ataque \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0fuerzas \u00a0 \u00a0insurgentes; \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0est\u00e1 \u00a0 \u00a0construido \u00a0 con \u00a0 esa \u00a0finalidad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0entonces, concept\u00faa la Delegada que \u00a0teniendo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0de la Polic\u00eda Nacional, sus funciones, la \u00a0calidad \u00a0de \u00a0no combatiente de sus miembros y la finalidad de sus instalaciones, \u00a0son \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio suficientes que permiten predicar que el homicidio en \u00a0el \u00a0agente \u00a0de \u00a0polic\u00eda no ocurri\u00f3 dentro del desarrollo de un combate, raz\u00f3n \u00a0por la cual no est\u00e1 llamado a prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente agrega: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cEs \u00a0preciso \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0el \u00a0Derecho \u00a0Internacional \u00a0Humanitario \u00a0no es un ordenamiento sustitutivo del derecho penal; \u00a0marca \u00a0pautas \u00a0para \u00a0la humanizaci\u00f3n de los conflictos, pero en todo caso en el \u00a0que \u00a0con \u00a0un \u00a0acto \u00a0de \u00a0guerra se afecten intereses jur\u00eddicamente tutelados, se \u00a0aplica en forma preferente el derecho interno de cada naci\u00f3n&#8230;\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cap\u00edtulo III \u00a0<\/p>\n<p>CAUSAL PRIMERA \u00a0<\/p>\n<p>Afirma el actor que el Tribunal desconoci\u00f3 \u00a0por completo las normas del Derecho Internacional Humanitario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo Primero \u00a0<\/p>\n<p>Estima \u00a0que \u00a0es \u00a0una gran equivocaci\u00f3n del \u00a0actor \u00a0afirmar que el homicidio del agente de la polic\u00eda no infringe normas del \u00a0DIH, \u00a0pues \u00a0claro \u00a0es que ese comportamiento viola el art\u00edculo 43 del Protocolo \u00a0I, el que procede a transcribir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0reiterar \u00a0que \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional \u00a0no \u00a0forma \u00a0parte \u00a0de las Fuerzas Militares, por lo que sus miembros no \u00a0tienen \u00a0 la \u00a0 calidad \u00a0de \u00a0combatientes, \u00a0que \u00a0cumple \u00a0unas \u00a0precisas \u00a0funciones \u00a0constitucionalmente \u00a0establecidas \u00a0y de recordar que es necesario individualizar \u00a0al \u00a0combatiente, ya que no puede inferirse que todos los que poseen las armas se \u00a0revisten \u00a0de \u00a0esa \u00a0calidad, \u00a0concluye \u00a0que el polic\u00eda muerto en el\u00a0 CAI no \u00a0ten\u00eda \u00a0la \u00a0calidad \u00a0de combatiente, adem\u00e1s que no estaba destinado a un cuerpo \u00a0armado \u00a0civil \u00a0en \u00a0el \u00a0combate antisubversivo ni participaba directamente de las \u00a0hostilidades, \u00a0como \u00a0atinadamente lo se\u00f1ala la sentencia impugnada, lo que hace \u00a0inferir \u00a0 que \u00a0 estaba \u00a0protegido \u00a0por \u00a0las \u00a0normas \u00a0del \u00a0Derecho \u00a0Internacional \u00a0Humanitario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si se aceptara, en gracia de discusi\u00f3n, que \u00a0el \u00a0 agente \u00a0 pudiera \u00a0 considerarse \u00a0 blanco \u00a0 leg\u00edtimo, \u00a0de \u00a0todos \u00a0modos \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0del censor pierde vocaci\u00f3n de prosperidad, pues su muerte no se \u00a0produjo \u00a0dentro \u00a0del \u00a0contexto de un ataque sorpresivo permitido por el DIH. Por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0fue un acto de perfidia como el se\u00f1alado en el art\u00edculo 44 del \u00a0Protocolo \u00a0I, \u00a0ya \u00a0que \u00a0\u201cel \u00a0procesado \u00a0Ahumada \u00a0Aldana simul\u00f3 el estatuto de \u00a0personal \u00a0civil \u00a0para \u00a0disparar \u00a0contra \u00a0el \u00a0agente \u00a0y luego lanzar el explosivo \u00a0contra \u00a0el \u00a0CAI, \u00a0sin que llevara expuestas sus armas o por cualquier otro medio \u00a0mostrara su condici\u00f3n de combatiente\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0criticar la mala utilizaci\u00f3n de \u00a0leguaje \u00a0propio del DIH que hace el libelista, de las imprecisiones conceptuales \u00a0en \u00a0las \u00a0que \u00a0incurre \u00a0y \u00a0del \u00a0desconocimiento sobre el sentido y alcance de las \u00a0mencionadas \u00a0 \u00a0normas, \u00a0 \u00a0finaliza \u00a0 manifestando \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 cargo \u00a0 no \u00a0 debe \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo segundo \u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n considera que el actor se equivoca, \u00a0desconociendo \u00a0que \u00a0el \u00a0comportamiento del procesado vulner\u00f3 normas del DIH que \u00a0proscriben la violencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 conclusi\u00f3n \u00a0seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual \u00a0est\u00e1 \u00a0proscrito \u00a0el \u00a0terrorismo \u00a0permite al Delegado coincidir con el\u00a0 libelista, \u00a0pues \u00a0es \u00a0claro \u00a0que \u00a0las normas internacionales prohiben los actos de violencia \u00a0indiscriminados \u00a0en los que se afecten indistintamente objetivos militares\u00a0 \u00a0y \u00a0bienes \u00a0civiles. \u201cPor ello, la sentencia impugnada no presenta vicios en la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la ley, porque en el presente caso ocurre que el CAI objeto del \u00a0ataque \u00a0no \u00a0constitu\u00eda \u00a0un \u00a0objetivo \u00a0militar leg\u00edtimo, seg\u00fan lo analizado en \u00a0precedencia, \u00a0y \u00a0dadas las condiciones en las que fue atacado, con perturbaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0tranquilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0ciudadan\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0que se someti\u00f3 a un estado de \u00a0transitorio \u00a0terror, \u00a0se \u00a0consider\u00f3 \u00a0adecuadamente en las instancias el ataque, \u00a0como un acto de violencia terrorista\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0reiterar los \u00a0conceptos \u00a0en \u00a0precedencia \u00a0se\u00f1alados \u00a0y \u00a0de \u00a0resaltar \u00a0c\u00f3mo \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0no \u00a0irrespet\u00f3 \u00a0 las \u00a0 normas \u00a0 del \u00a0 DIH, \u00a0considera \u00a0que \u00a0el \u00a0cargo \u00a0tampoco \u00a0debe \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en las anteriores razones, \u00a0solicita a la Corte no casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>Son \u00a0cuatro \u00a0los cargos que al amparo de la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0primero, \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n formula el libelista contra la \u00a0sentencia del Tribunal Nacional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Censura \u00a0al sentenciador haber incurrido en \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley sustancial, por aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo \u00a01\u00b0 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0180 \u00a0de 1988 y falta de aplicaci\u00f3n del\u00a0 125 del C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0siendo \u00a0\u00e9sta \u00a0la \u00fanica norma que se ha debido aplicar, toda vez que en \u00a0su \u00a0criterio la conducta del procesado no se adecua al tipo penal de terrorismo, \u00a0sino \u00a0s\u00f3lo \u00a0al \u00a0de \u00a0rebeli\u00f3n, \u00a0agregando \u00a0que su defendido, desde un comienzo, \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que s\u00f3lo cumpl\u00eda una directriz impuesta por la organizaci\u00f3n en la \u00a0que \u00a0milita (FARC-EP), sin que en su \u00e1nimo existiera el deseo de causar zozobra \u00a0o terror entre la poblaci\u00f3n civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0cargo est\u00e1 antit\u00e9cnicamente aducido y \u00a0desarrollado, por lo que ser\u00e1 desestimado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0pese a haberse formulado el reproche \u00a0bajo \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de la violaci\u00f3n directa de la ley sustancial, se desv\u00eda \u00a0hacia los presupuestos propios de la indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, habi\u00e9ndose formulado la censura \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera, \u00a0cuerpo \u00a0primero, \u00a0era deber del actor \u00a0aceptar \u00a0 los \u00a0 hechos \u00a0 y \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0tal \u00a0como \u00a0fueron \u00a0apreciados \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0 limitando \u00a0 su \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0al \u00a0planteamiento \u00a0estrictamente \u00a0jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, \u00a0abandonando \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0seleccionada, \u00a0 en \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0del \u00a0reproche \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0\u201cde \u00a0ninguna \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0se \u00a0puede \u00a0deducir que el \u00e1nimo que orient\u00f3 al procesado \u00a0haya \u00a0sido \u00a0el \u00a0de \u00a0causar \u00a0zozobra \u00a0o \u00a0terror\u201d, \u00a0o \u00a0que \u00a0\u201csolamente \u00a0de las \u00a0conjeturas \u00a0de \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales \u00a0que \u00a0han actuado en el proceso ha \u00a0venido \u00a0imperando \u00a0tal \u00a0deducci\u00f3n\u201d, \u00a0o \u00a0que \u00a0\u201cno \u00a0est\u00e1 \u00a0demostrado \u00a0que la \u00a0poblaci\u00f3n \u00a0aleda\u00f1a \u00a0al \u00a0CAI \u00a0haya \u00a0sido \u00a0puesta \u00a0en \u00a0estado \u00a0de \u00a0zozobra\u201d, o \u00a0que\u00a0 \u00a0\u201cno puede el juzgador contrariando la confesi\u00f3n del procesado y la \u00a0realidad \u00a0procesal \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad inventarse que la finalidad del procesado \u00a0era \u00a0causar \u00a0terror \u00a0y \u00a0zozobra \u00a0en \u00a0la \u00a0poblaci\u00f3n civil\u2026 En el expediente no \u00a0aparece \u00a0ni \u00a0un \u00a0s\u00f3lo \u00a0indicio \u00a0que \u00a0indique \u00a0que \u00a0los insurgentes ten\u00edan como \u00a0finalidad \u00a0causar \u00a0terror \u00a0y zozobra en la poblaci\u00f3n\u2026 Lo que en el expediente \u00a0est\u00e1 \u00a0claro \u00a0es \u00a0que \u00a0los \u00a0guerrilleros \u00a0ten\u00edan\u00a0 \u00a0su \u00a0voluntad dirigida a \u00a0destruir \u00a0el \u00a0Cai, \u00a0como \u00a0objetivo \u00a0militar\u2026 \u00a0Para el juzgador la versi\u00f3n del \u00a0indagado \u00a0es \u00a0de plena credibilidad, sin embargo, desconoce que su voluntad haya \u00a0estado \u00a0dirigida \u00a0a \u00a0un \u00a0blanco \u00a0militar \u00a0y no a aterrorizar a la poblaci\u00f3n. Es \u00a0plena \u00a0entonces, \u00a0o \u00a0no, \u00a0la \u00a0credibilidad en las manifestaciones del procesado? \u00a0\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0salta \u00a0a \u00a0la \u00a0vista, \u00a0el casacionista \u00a0fundamenta \u00a0 la \u00a0censura \u00a0en \u00a0cuestionamientos \u00a0a \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0abandonando \u00a0il\u00f3gicamente \u00a0el \u00a0camino \u00a0se\u00f1alado \u00a0al enunciar el cargo, sin que \u00a0tampoco \u00a0demuestre \u00a0en esta segunda alternativa, los desatinos cometidos por las \u00a0instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0si, \u00a0en \u00faltimas, opt\u00f3 por la \u00a0v\u00eda \u00a0indirecta, \u00a0era \u00a0necesario \u00a0que \u00a0ense\u00f1ara \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal Nacional, al \u00a0apreciar \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de \u00a0existencia, \u00a0por suposici\u00f3n u omisi\u00f3n del medio de prueba, o de identidad, por \u00a0falseamiento \u00a0de su contenido f\u00e1ctico o por desconocimiento de las reglas de la \u00a0sana \u00a0critica, o de derecho por falso juicio de legalidad o de convicci\u00f3n\u00a0 \u00a0y que evidenciara su incidencia en el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0con esta carga el recurrente, \u00a0limit\u00e1ndose \u00a0a \u00a0aseverar, \u00a0sin \u00a0ning\u00fan \u00a0desarrollo \u00a0ni \u00a0demostraci\u00f3n, \u00a0que el \u00a0juzgador \u00a0no \u00a0crey\u00f3 \u00a0la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0que \u00a0contrari\u00f3 la realidad \u00a0procesal, \u00a0que \u00a0no \u00a0hay \u00a0indicios \u00a0de los que se infiera la finalidad terrorista \u00a0etc. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, el demandante no demuestra \u00a0ning\u00fan \u00a0desatino \u00a0de \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0sino \u00a0que \u00a0lo \u00a0pretendido es oponer sus \u00a0respetables \u00a0y \u00a0muy \u00a0sugestivas \u00a0opiniones \u00a0a \u00a0las \u00a0conclusiones probatorias del \u00a0sentenciador, \u00a0quien \u00a0teniendo en cuenta los elementos de prueba allegados y, en \u00a0particular, \u00a0los \u00a0referentes \u00a0a \u00a0las circunstancias del caso concreto y al medio \u00a0utilizado, \u00a0concluy\u00f3, \u00a0de \u00a0manera \u00a0razonada \u00a0y \u00a0critica, \u00a0en \u00a0la existencia del \u00a0punible de terrorismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 al respecto el Tribunal: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0delito de terrorismo, como se anot\u00f3 \u00a0en \u00a0aparte \u00a0precedente, \u00a0requiere \u00a0de \u00a0un elemento objetivo y uno subjetivo, que \u00a0est\u00e1n \u00a0 presentes \u00a0 en \u00a0este \u00a0proceso; \u00a0est\u00e1 \u00a0acreditado \u00a0con \u00a0el \u00a0informe \u00a0de \u00a0aprehensi\u00f3n \u00a0y con las declaraciones de los testigos que se produjo reacci\u00f3n y \u00a0efecto \u00a0en \u00a0las \u00a0personas que transitaban por el sector o que ten\u00edan asiento en \u00a0cercan\u00edas \u00a0del \u00a0C. \u00a0A. \u00a0I., \u00a0quienes \u00a0afirman \u00a0que la onda explosiva alcanz\u00f3 a \u00a0realizar \u00a0da\u00f1os \u00a0en \u00a0los vidrios de residencias cercanas y alcanzaron a algunos \u00a0de \u00a0los \u00a0residentes \u00a0(folios \u00a0355, \u00a0356 \u00a0y 357 del cuaderno original n\u00famero 1), \u00a0donde \u00a0se \u00a0refiere \u00a0que la gente corr\u00eda, en estampida, gritando, desconcertada, \u00a0acongojada \u00a0por \u00a0la explosi\u00f3n causada, que generaron\u00a0 esos sentimientos de \u00a0zozobra \u00a0 y \u00a0 terror \u00a0que \u00a0reconocieron \u00a0el \u00a0ente \u00a0acusador \u00a0y \u00a0el \u00a0fallador \u00a0de \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEs \u00a0igualmente pat\u00e9tico el hecho de que \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0ello \u00a0se realiz\u00f3 en ese sector de la ciudad, puesto que acciones del \u00a0mismo \u00a0talante \u00a0y \u00a0con resultados id\u00e9nticos se causaron en diversos sectores de \u00a0la \u00a0capital, atemorizando en grado sumo a sus habitantes, quienes eran presa del \u00a0terror, sin poder evitarlo ni entender el porqu\u00e9 de esa escalada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe la misma manera, en la ejecuci\u00f3n del \u00a0hecho \u00a0se \u00a0utilizaron \u00a0explosivos, \u00a0con \u00a0suficiente \u00a0poder destructivo y que esa \u00a0potencialidad, \u00a0no \u00a0puede \u00a0acogerse \u00a0la manifestaci\u00f3n de que su cantidad hab\u00eda \u00a0sido \u00a0medida \u00a0para \u00a0que s\u00f3lo afectara al C. A. I.; ello no es cierto, pues como \u00a0se \u00a0vio \u00a0en \u00a0precedencia, la onda explosiva afect\u00f3 a los residentes del sector, \u00a0de \u00a0 \u00a0donde \u00a0 \u00a0ese \u00a0 \u00a0poder \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0aniquilamiento \u00a0 estuvo \u00a0 presente \u00a0 y \u00a0 se \u00a0percibi\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSe ha sostenido por la Sala de Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0Corte \u00a0 \u00a0Suprema \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Justicia, \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0\u2018el \u00a0acto terrorista puede ser realizado \u00a0con \u00a0dolo indirecto o eventual, y \u00e9ste se deduce del medio utilizado, del lugar \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0ejecuta \u00a0el hecho y de la indiferencia del autor no obstante que es \u00a0claro, \u00a0ostensible \u00a0y \u00a0evidente que con esa conducta se genera una situaci\u00f3n de \u00a0terror, \u00a0zozobra \u00a0y \u00a0alarma \u00a0colectivas\u2019. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi estos son elementos que exige la norma \u00a0para \u00a0que \u00a0se est\u00e9 en presencia del punible de terrorismo, y dentro del proceso \u00a0se \u00a0 encuentran \u00a0plasmados \u00a0y \u00a0acreditados \u00a0en \u00a0grado \u00a0tal \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0desconocerlo, \u00a0c\u00f3mo \u00a0pretender \u00a0subsumirlo, ocultarlo o desdibujarlo dentro del \u00a0tipo \u00a0pol\u00edtico \u00a0que \u00a0desarrollaba el procesado Ahumada Aldana por su condici\u00f3n \u00a0de \u00a0militante activo de las FARC, cuando es la misma norma represora penal en su \u00a0art\u00edculo \u00a0127 \u00a0la \u00a0que \u00a0nos \u00a0est\u00e1 determinando que cualquier acto que implique \u00a0terrorismo, \u00a0 se \u00a0aparta \u00a0y \u00a0tiene \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0conjunta \u00a0con \u00a0aqu\u00e9l \u00a0comportamiento?. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEntonces, \u00a0si \u00a0bien \u00a0ese \u00a0esfuerzo de la \u00a0defensa \u00a0es plausible en procura de sacar avante su tesis, tambi\u00e9n lo es que no \u00a0puede \u00a0desconocerse \u00a0la \u00a0realidad \u00a0que \u00a0muestran \u00a0los \u00a0autos \u00a0y \u00a0que \u00a0impiden su \u00a0acogimiento, \u00a0por \u00a0lo que en este t\u00f3pico la reclamaci\u00f3n del se\u00f1or defensor no \u00a0est\u00e1 llamada a prosperar\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0preciso \u00a0que \u00a0la \u00a0Sala \u00a0reitere \u00a0que la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0no \u00a0es \u00a0una \u00a0tercera \u00a0instancia, \u00a0donde se puedan hacer toda clase de \u00a0cuestionamientos \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0para \u00a0que \u00a0la Sala escoja entre ellos y los \u00a0planteamientos \u00a0del \u00a0juzgador, \u00a0sino \u00a0que \u00a0se \u00a0est\u00e1 \u00a0en presencia de un recurso \u00a0extraordinario \u00a0y \u00a0rogado, \u00a0al \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo \u00a0arriba \u00a0amparado \u00a0por \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y legalidad, donde s\u00f3lo es posible acusar los errores \u00a0de \u00a0juicio \u00a0o \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0cometidos \u00a0por las instancias, al tenor de los \u00a0motivos \u00a0 expresa \u00a0 y \u00a0taxativamente \u00a0se\u00f1alados \u00a0por \u00a0la \u00a0ley, \u00a0demostrarlos \u00a0y \u00a0evidenciar sus trascendencia en la parte dispositiva del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por otra parte, si el procesado tambi\u00e9n fue \u00a0condenado \u00a0por \u00a0el delito de\u00a0 rebeli\u00f3n, resulta ininteligible que se acuse \u00a0falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 125 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, \u00a0si \u00a0lo \u00a0alegado \u00a0es \u00a0que \u00a0la \u00a0rebeli\u00f3n \u00a0absorbe \u00a0el \u00a0terrorismo, esto es, que se trata de un delito complejo, \u00a0ha \u00a0debido \u00a0reprocharse y demostrarse interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de aquel precepto \u00a0y aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo 1\u00b0 del Decreto 180 de 1988. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, \u00a0sufre \u00a0el \u00a0cargo \u00a0otra abrupta \u00a0desviaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el instante en que se afirma que se vulner\u00f3 el art\u00edculo 29 de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0por cuanto que se transgredi\u00f3 el debido proceso, \u00a0al \u00a0sancionarse \u00a0dos \u00a0veces \u00a0el \u00a0mismo \u00a0hecho, como rebeli\u00f3n y como terrorismo, \u00a0desatino \u00a0que \u00a0si \u00a0lo \u00a0consideraba \u00a0como \u00a0de actividad ha debido aducirlo por la \u00a0causal \u00a0tercera de casaci\u00f3n, respetando as\u00ed los postulados t\u00e9cnicos que rigen \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0y, \u00a0particularmente, los principios de autonom\u00eda y \u00a0prioridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0las condiciones precedentes el cargo no \u00a0prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo segundo \u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0al \u00a0sentenciador \u00a0de \u00a0haber \u00a0violado \u00a0directamente \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial por interpretaci\u00f3n err\u00f3nea del art\u00edculo 127 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0por cuanto que \u201cinterpret\u00f3 mal su sentido y alcance\u201d, \u00a0al \u00a0imputarle \u00a0al \u00a0procesado \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0del \u00a0policial como un acto fuera de \u00a0combate, \u00a0lo \u00a0que \u00a0condujo \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0condenara \u00a0por un concurso de hechos \u00a0punibles. \u00a0Tal \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0implic\u00f3 \u00a0la falta de aplicaci\u00f3n del \u00a0art\u00edculo \u00a0125 \u00a0del \u00a0C. \u00a0P. \u00a0(rebeli\u00f3n), \u00a0dentro del que queda \u201cincurso\u201d el \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto a la norma que el censor cita como \u00a0transgredida, \u00a0debe \u00a0acotarse que fue excluida del ordenamiento jur\u00eddico por la \u00a0Corte \u00a0Constitucional, \u00a0mediante \u00a0sentencia N\u00b0 C-456 de 1997. Sin embargo, como \u00a0quiera \u00a0que para la \u00e9poca de los hechos se encontraba vigente, ha de examinarse \u00a0el \u00a0reproche \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0determinar \u00a0su presunta violaci\u00f3n y su eventual \u00a0aplicaci\u00f3n ultractiva, por virtud del principio de favorabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Debe \u00a0se\u00f1alarse\u00a0 \u00a0que \u00a0esta \u00a0censura \u00a0tambi\u00e9n \u00a0est\u00e1 \u00a0mal \u00a0planteada, lo que dificulta su inteligencia, yerro que por \u00a0si s\u00f3lo es suficiente para desestimarla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0se \u00a0plantea interpretaci\u00f3n err\u00f3nea \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0127 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal, precepto que no fue aplicado, siendo lo \u00a0correcto \u00a0haberse \u00a0aducido \u00a0falta de aplicaci\u00f3n. En efecto, como reiteradamente \u00a0lo \u00a0ha \u00a0sostenido \u00a0la Sala, cuando se postula tal forma de violaci\u00f3n directa de \u00a0la \u00a0ley sustancial, se supone que \u00e9sta se aplic\u00f3 y era la que regulaba el caso \u00a0concreto, \u00a0es \u00a0decir, se acert\u00f3 en su selecci\u00f3n, pero se le dio un sentido que \u00a0no tiene. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0la \u00a0equivocada \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 precepto, \u00a0 este \u00a0 se \u00a0 deja \u00a0de \u00a0aplicar \u00a0o \u00a0se \u00a0aplica \u00a0indebidamente, \u00a0el desatino es de selecci\u00f3n y, por tanto, se debe invocar falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0o aplicaci\u00f3n indebida y no interpretaci\u00f3n err\u00f3nea, ya que la \u00a0causa \u00a0del \u00a0yerro \u00a0no \u00a0importa; pudo ocurrir porque se err\u00f3 sobre su existencia \u00a0material, \u00a0o \u00a0sobre \u00a0su \u00a0validez \u00a0o \u00a0sobre su sentido o alcance, sino que lo que \u00a0cuenta, \u00a0en \u00a0\u00faltimas, \u00a0es \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que \u00a0con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a ella adopta el \u00a0sentenciador, esto es, inaplicarla o aplicarla indebidamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0mismo, se confunde el delito complejo \u00a0con \u00a0los \u00a0delitos \u00a0conexos. El primero, como lo ha sostenido la Sala, supone que \u00a0las \u00a0distintas \u00a0conductas \u00a0estructuran \u00a0un s\u00f3lo hecho punible y los segundos la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0varios, jur\u00eddicamente aut\u00f3nomos, pero conexos ideol\u00f3gica, \u00a0consecuencial \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0u \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ocasionalmente.1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, si el casacionista consideraba \u00a0que \u00a0el \u00a0homicidio del agente de polic\u00eda era un hecho aut\u00f3nomo pero conexo con \u00a0el \u00a0de \u00a0rebeli\u00f3n, \u00a0se ha debido postular, simplemente, falta de aplicaci\u00f3n del \u00a0art\u00edculo \u00a0127 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal\u00a0 y aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo 29 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0180\/88 \u00a0(homicidio), \u00a0por \u00a0estimarse \u00a0que \u00a0a pesar de ser un hecho \u00a0punible \u00a0aut\u00f3nomo \u00a0deb\u00eda quedar impune, por haber sido cometido en combate por \u00a0un \u00a0 \u00a0rebelde \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0constituir \u00a0 \u00a0acto \u00a0 \u00a0de \u00a0 ferocidad, \u00a0 barbarie \u00a0 o \u00a0terrorismo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0lo \u00a0pretendido \u00a0era \u00a0que \u00a0se \u00a0estaba en \u00a0presencia \u00a0de \u00a0un \u00a0delito \u00a0complejo, \u00a0al \u00a0quedar \u00a0el homicidio comprendido en la \u00a0rebeli\u00f3n, \u00a0como \u00a0elemento \u00a0t\u00edpico \u00a0constitutivo \u00a0de \u00a0la \u00a0misma o circunstancia \u00a0espec\u00edfica \u00a0 de \u00a0agravaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0ha \u00a0debido \u00a0invocar, \u00a0en \u00a0cargo \u00a0separado \u00a0y \u00a0subsidiario, \u00a0interpretaci\u00f3n err\u00f3nea del art\u00edculo 125 del C. P. (rebeli\u00f3n) y \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 indebida \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 art\u00edculo \u00a0 \u00a029 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0Decreto \u00a0 \u00a0180\/88 \u00a0(homicidio). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, \u00a0de \u00a0todos \u00a0modos, \u00a0tampoco le asiste \u00a0raz\u00f3n al recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que el homicidio del \u00a0agente \u00a0policial hubiera sido cometido en combate \u201cexpresi\u00f3n que no puede ser \u00a0entendida \u00a0en t\u00e9rminos abstractos de confrontaci\u00f3n pol\u00edtica, ni de condici\u00f3n \u00a0inherente \u00a0o \u00a0estado \u00a0obvio y siempre presente de la actividad subversiva. Si se \u00a0aceptara \u00a0esta \u00a0interpretaci\u00f3n, \u00a0habr\u00eda \u00a0de \u00a0concluirse \u00a0que \u00a0todos \u00a0los actos \u00a0delictivos \u00a0 cometidos \u00a0 en \u00a0 desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0rebelde \u00a0ser\u00edan \u00a0sin \u00a0excepci\u00f3n, \u00a0actos \u00a0ejecutados \u00a0en \u00a0combate, \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0de la cual no parte el \u00a0legislador\u201d.2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0combate \u00a0comporta \u00a0\u201cun enfrentamiento \u00a0armado \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0militar, \u00a0regular \u00a0o irregular, colectivo, determinado en \u00a0tiempo \u00a0y \u00a0espacio, \u00a0con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0someter \u00a0al contrario y con el fin \u00a0\u00faltimo \u00a0de \u00a0imponer \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0r\u00e9gimen \u00a0constitucional o derrocar al Gobierno \u00a0Nacional por parte de los rebeldes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cConfrontaci\u00f3n \u00a0que implica una lucha de \u00a0contrarios, \u00a0una reacci\u00f3n ante el ataque que depende no solo de la capacidad de \u00a0respuesta, \u00a0 sino \u00a0 que \u00a0 exige \u00a0 adem\u00e1s \u00a0 la \u00a0 posibilidad \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0pueda \u00a0repeler\u201d3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0caso \u00a0que nos ocupa no se trab\u00f3 ni \u00a0pod\u00eda \u00a0trabarse \u00a0ning\u00fan \u00a0combate \u00a0entre \u00a0la \u00a0agrupaci\u00f3n \u00a0insurreccional \u00a0y el \u00a0solitario \u00a0agente \u00a0de \u00a0polic\u00eda, pues aquel exige un enfrentamiento de car\u00e1cter \u00a0colectivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0los atacantes se presentaron como \u00a0personas \u00a0civiles, \u00a0no \u00a0combatientes, \u00a0resultando un contrasentido que se alegue \u00a0ahora \u00a0tal \u00a0condici\u00f3n. \u00a0Por otra parte, como lo explica el Procurador Delegado, \u00a0el \u00a0agente \u00a0de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda Nacional se hallaba en imposibilidad de repeler tan \u00a0sorpresivo \u00a0ataque, \u00a0pues no estaba ni preparado ni entrenado para enfrentar los \u00a0ataques \u00a0de \u00a0la \u00a0guerrilla, \u00a0sino \u00a0s\u00f3lo para atender los asuntos atinentes a su \u00a0funci\u00f3n \u00a0constitucional de proteger la vida, honra, bienes, libertades y dem\u00e1s \u00a0derechos de los ciudadanos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto al an\u00e1lisis que hace el Delegado \u00a0sobre \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0civil \u00a0de \u00a0la polic\u00eda, su calidad de no combatiente y la \u00a0finalidad \u00a0 de \u00a0sus \u00a0instalaciones, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0considera \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0necesario \u00a0adentrarse en ese aspecto frente al caso concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0descartado \u00a0el \u00a0combate, \u00a0tampoco \u00a0habr\u00eda \u00a0lugar \u00a0a \u00a0la eximente de pena del art\u00edculo 127, citado, si se \u00a0considera, \u00a0como ya se expres\u00f3 en otra parte de esta providencia, que se trat\u00f3 \u00a0de un homicidio con fines terroristas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, tampoco se est\u00e1 en presencia de \u00a0un \u00a0delito complejo, en forma tal que la rebeli\u00f3n absorba el homicidio y que el \u00a0procesado \u00a0s\u00f3lo \u00a0deba \u00a0ser sancionado por aqu\u00e9lla, pues los elementos t\u00edpicos \u00a0del \u00a0 homicidio \u00a0 no \u00a0 forman \u00a0 parte \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 descripci\u00f3n \u00a0 t\u00edpica \u00a0de \u00a0la \u00a0rebeli\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>Cargo tercero \u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0el libelista que el sentenciador de \u00a0segunda \u00a0 instancia \u00a0 viol\u00f3 \u00a0directamente \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de normas del Derecho Internacional Humanitario, lo que lo llev\u00f3 a \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0180 \u00a0de 1988 y a la \u00a0interpretaci\u00f3n err\u00f3nea del 127 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0reproche es fundamentalmente igual al \u00a0anterior, \u00a0tan \u00a0solo \u00a0que \u00a0aqu\u00ed se acude a las normas del Derecho Internacional \u00a0Humanitario \u00a0para argumentar que s\u00ed hubo combate, que la Polic\u00eda Nacional hace \u00a0parte \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0hostilidades \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0que \u00a0 el \u00a0 agente \u00a0 muerto \u00a0 era \u00a0 un \u00a0combatiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0lo \u00a0all\u00ed \u00a0expresado \u00a0sobre \u00a0el desatino \u00a0t\u00e9cnico \u00a0que \u00a0implica \u00a0invocar \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0y \u00a0no falta\u00a0 de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0127, \u00a0citado, sobre la manera atinada como actuaron \u00a0las \u00a0instancias al no conceder la eximente de pena de tal precepto, por no haber \u00a0habido \u00a0combate \u00a0y tratarse de un homicidio terrorista, lo que ser\u00eda suficiente \u00a0para desestimar el reproche, es necesario agregar lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0 normas \u00a0del \u00a0Derecho \u00a0Internacional \u00a0Humanitario \u00a0que \u00a0el \u00a0impugnante cita como inaplicadas, est\u00e1n contenidas en los \u00a0cuatro \u00a0Convenios \u00a0de \u00a0Ginebra de 1949 y en los Protocolos Adicionales I y II de \u00a01977, \u00a0los \u00a0que \u00a0fueron aprobados por Colombia, mediante las leyes 5 de 1960, 11 \u00a0de \u00a01992 \u00a0y \u00a0171 \u00a0de \u00a01994, respectivamente, por lo que est\u00e1n incorporados a la \u00a0legislaci\u00f3n interna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0como lo se\u00f1ala el art\u00edculo \u00a03\u00b0, \u00a0com\u00fan \u00a0a \u00a0los \u00a0cuatro \u00a0Convenios \u00a0de \u00a0Ginebra \u00a0y \u00a0lo \u00a0reiter\u00f3 \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0al \u00a0declarar \u00a0exequible \u00a0la \u00a0ley \u00a0aprobatoria \u00a0del Protocolo II, \u00a0\u201c\u2026las \u00a0normas \u00a0humanitarias no surten efectos sobre el estatuto jur\u00eddico de \u00a0las \u00a0partes \u00a0en \u00a0conflicto\u201d, \u00a0conservando \u00a0los \u00a0Estados la potestad de regular \u00a0soberanamente \u00a0los \u00a0conflictos armados y de \u201csometer a los rebeldes al derecho \u00a0penal \u00a0interno, \u00a0principio \u00a0que tambi\u00e9n aparece ratificado por el art\u00edculo 3\u00b0 \u00a0del \u00a0Protocolo \u00a0Adicional \u00a0II, \u00a0seg\u00fan el cual no pueden invocarse las normas de \u00a0dicho \u00a0instrumento \u00a0para \u00a0justificar \u00a0intromisiones \u00a0extranjeras \u00a0o \u2018con \u00a0 el \u00a0 objeto \u00a0de \u00a0menoscabar \u00a0la \u00a0soberan\u00eda \u00a0de \u00a0un \u00a0Estado \u00a0o \u00a0la responsabilidad que \u00a0incumbe \u00a0al \u00a0gobierno de mantener o restablecer la ley y el orden en el Estado o \u00a0de \u00a0defender la unidad nacional y la integridad territorial del Estado por todos \u00a0los \u00a0 medios \u00a0leg\u00edtimos\u2019 \u00a0(subrayas \u00a0fuera \u00a0del \u00a0texto). \u00a0En \u00a0la \u00a0referida sentencia de constitucionalidad \u00a0sobre \u00a0el \u00a0Protocolo \u00a0II, \u00a0con \u00a0cita del jurista chileno Hern\u00e1n Montealegre, se \u00a0reflexiona \u00a0que \u2018el derecho \u00a0humanitario \u00a0coexiste \u00a0con \u00a0el \u00a0derecho \u00a0interno, \u00a0el \u00a0que recibe su aplicaci\u00f3n \u00a0general, \u00a0y \u00a0no \u00a0afecta \u00a0la \u00a0condici\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0las partes contendientes \u00a0respecto \u00a0a \u00a0su posici\u00f3n legal o ilegal ante el recurso a la fuerza\u2019 \u00a0(hasta \u00a0aqu\u00ed \u00a0el autor invocado). Y \u00a0contin\u00faa \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional, \u00a0\u2018el \u00a0 Estado \u00a0 sigue \u00a0 entonces \u00a0detentando \u00a0el \u00a0monopolio \u00a0jur\u00eddico \u00a0leg\u00edtimo \u00a0de la coacci\u00f3n, mientras que los alzados en armas quedan sometidos a \u00a0las \u00a0penas \u00a0previstas \u00a0para delitos como la rebeli\u00f3n y la sedici\u00f3n\u2019 \u00a0 \u201d.4 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0las \u00a0normas \u00a0del Derecho \u00a0Internacional \u00a0Humanitario \u00a0tienen \u00a0un contenido y finalidad dirigidas a ampliar \u00a0la \u00a0cobertura \u00a0de \u00a0protecci\u00f3n \u00a0a la humanidad y no a tipificar directamente los \u00a0delitos \u00a0ni se\u00f1alar las sanciones, lo que corresponde al r\u00e9gimen penal de cada \u00a0pa\u00eds. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0caso que nos ocupa, la legislaci\u00f3n \u00a0penal \u00a0colombiana \u00a0y, \u00a0concretamente, \u00a0el \u00a0art\u00edculo 29 del Decreto 180 de 1988, \u00a0vigente \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca, reprim\u00eda el homicidio con fines terroristas imputado \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0resulta improcedente acusar la vulneraci\u00f3n de las \u00a0normas \u00a0del \u00a0Derecho \u00a0Internacional Humanitario, que no suspenden la vigencia de \u00a0las \u00a0normas \u00a0nacionales, \u00a0lo \u00a0que \u00a0constituye \u00a0una \u00a0raz\u00f3n m\u00e1s para rechazar el \u00a0cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, no es cierto que las normas del D. \u00a0I. \u00a0H., legitimen la guerra o la existencia de los conflictos armados internos o \u00a0el \u00a0recurso \u00a0a \u00a0instrumentos b\u00e9licos por grupos armados irregulares o cualquier \u00a0forma \u00a0de \u00a0ataque, \u00a0sino \u00a0que \u00a0su \u00a0filosof\u00eda, \u00a0prop\u00f3sitos \u00a0y principios buscan \u00a0humanizar \u00a0la \u00a0guerra, \u00a0evitar \u00a0sus \u00a0excesos \u00a0y limitar los medios y m\u00e9todos de \u00a0acci\u00f3n, \u00a0y, \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0no pueden ser sof\u00edsticamente interpretadas en el \u00a0sentido \u00a0de que autorizan, permiten o legitiman conductas como las que ocupan la \u00a0atenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0sino \u00a0que, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0aparece claro que las \u00a0proscriben. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0esas \u00a0condiciones, la improsperidad del \u00a0cargo se impone. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo cuarto \u00a0<\/p>\n<p>Considera el casacionista que se inaplicaron \u00a0las \u00a0normas \u00a0del \u00a0Derecho \u00a0Internacional \u00a0Humanitario, \u00a0lo \u00a0que condujo a que se \u00a0aplicara \u00a0indebidamente el art\u00edculo 1\u00b0 del Decreto 180 de 1988 (terrorismo), a \u00a0que \u00a0se interpretara err\u00f3neamente el art\u00edculo 127 del C\u00f3digo Penal y a que se \u00a0infringiera \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 29 \u00a0 de \u00a0la \u00a0C. \u00a0P, \u00a0al \u00a0desconocerse \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0 reproche \u00a0 adolece, \u00a0tambi\u00e9n, \u00a0de \u00a0ostensibles \u00a0 desaciertos \u00a0que \u00a0dada \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0extraordinaria, \u00a0rogada \u00a0y \u00a0eminentemente \u00a0 t\u00e9cnica \u00a0 del \u00a0recurso, \u00a0por \u00a0si \u00a0solos \u00a0son \u00a0suficientes \u00a0para \u00a0desestimarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0si \u00a0lo \u00a0pretendido \u00a0es \u00a0que \u00a0no hubo \u00a0terrorismo \u00a0y \u00a0que, \u00a0por lo tanto, se aplic\u00f3 indebidamente el art\u00edculo 1\u00b0 del \u00a0Decreto \u00a0180\/88 \u00a0no \u00a0se \u00a0entiende, \u00a0y el casacionista no lo dice, qu\u00e9 relaci\u00f3n \u00a0existe \u00a0entre \u00a0ese \u00a0pretendido \u00a0yerro \u00a0en \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0precepto \u00a0y \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea \u00a0del \u00a0art. 127 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, que \u00a0no se aplic\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s \u00a0si \u00a0la censura la fundamenta en la \u00a0causal \u00a0primera del art. 220 del C. de P. Penal, tampoco resulta l\u00f3gico que, al \u00a0interior \u00a0del \u00a0mismo \u00a0cargo, denuncie la violaci\u00f3n del art\u00edculo 29 de la C. P, \u00a0por \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0reproche que por \u00a0respeto \u00a0a \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y a los principios de autonom\u00eda y prioridad, ha debido \u00a0plantearse de manera separada y como principal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Independiente de estas falencias t\u00e9cnicas, \u00a0tampoco \u00a0le asiste raz\u00f3n al impugnante, pues, como claramente lo se\u00f1alaron las \u00a0instancias, \u00a0en conclusi\u00f3n que no ha sido derrumbada por el libelista, se est\u00e1 \u00a0en \u00a0presencia \u00a0de \u00a0un \u00a0acto \u00a0de \u00a0terrorismo, \u00a0si \u00a0se considera que se utilizaron \u00a0explosivos \u00a0 con \u00a0 suficiente \u00a0poder \u00a0destructivo, \u00a0que \u00a0se \u00a0aterroriz\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0habitantes \u00a0 del \u00a0 sector,\u00a0 \u00a0 quienes \u00a0 corr\u00edan \u00a0 en \u00a0estampida \u00a0gritando, \u00a0desconcertados \u00a0por \u00a0la \u00a0explosi\u00f3n, \u00a0que la onda explosiva caus\u00f3 da\u00f1os en los \u00a0vidrios \u00a0de las residencias cercanas y que acciones de la\u00a0 misma naturaleza \u00a0y \u00a0con \u00a0resultados \u00a0id\u00e9nticos \u00a0se \u00a0causaron en diversos sectores de la capital, \u00a0concomitantemente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0como \u00a0se \u00a0expres\u00f3 al analizar el \u00a0cargo \u00a0anterior, \u00a0resulta improcedente invocar la vulneraci\u00f3n de las normas del \u00a0Derecho \u00a0Internacional \u00a0Humanitario, \u00a0pues \u00a0el \u00a0art\u00edculo 1\u00b0 del Decreto 180 de \u00a01988, \u00a0describe \u00a0y \u00a0sanciona \u00a0el terrorismo, motivo adicional para desestimar el \u00a0reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0no \u00a0es cierto, ni podr\u00eda \u00a0serlo, \u00a0aplicando \u00a0la \u00a0m\u00e1s \u00a0elemental racionalidad, que las normas del D. I. H, \u00a0cuya \u00a0finalidad, \u00a0como \u00a0se \u00a0vi\u00f3, \u00a0es \u00a0proteger \u00a0a \u00a0la \u00a0poblaci\u00f3n \u00a0civil en los \u00a0conflictos \u00a0y \u00a0evitar \u00a0los \u00a0m\u00e9todos \u00a0y \u00a0medios \u00a0crueles e insidiosos, autoricen \u00a0comportamientos \u00a0como \u00a0el \u00a0que \u00a0ocupa la atenci\u00f3n de la Sala. Por el contrario, \u00a0como \u00a0lo \u00a0reconoce \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0prohiben \u00a0el \u00a0terrorismo \u00a0y \u00a0protegen \u00a0a la \u00a0poblaci\u00f3n \u00a0civil, \u00a0tal \u00a0como \u00a0aparece \u00a0en el art\u00edculo 13 del Protocolo II, que \u00a0dice: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Protecci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0poblaci\u00f3n \u00a0civil \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c1. \u00a0La \u00a0poblaci\u00f3n \u00a0civil y las personas \u00a0civiles \u00a0gozar\u00e1n \u00a0de \u00a0protecci\u00f3n \u00a0general \u00a0contra \u00a0los peligros procedentes de \u00a0operaciones \u00a0militares. \u00a0Para \u00a0hacer efectiva esa protecci\u00f3n, se observar\u00e1n en \u00a0todas las circunstancias las normas siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c2. \u00a0No \u00a0ser\u00e1n \u00a0objeto \u00a0de \u00a0ataque \u00a0la \u00a0poblaci\u00f3n \u00a0civil como tal, ni las personas civiles. Quedan prohibidos los actos \u00a0o \u00a0 amenazas \u00a0de \u00a0violencia \u00a0cuya \u00a0finalidad \u00a0principal \u00a0sea \u00a0aterrorizar \u00a0a \u00a0la \u00a0poblaci\u00f3n civil&#8230;\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE CASACI\u00d3N PENAL, compartiendo el \u00a0criterio \u00a0del Procurador Tercero Delegado en lo Penal, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>R E S U E L V E \u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0 CASAR \u00a0 la \u00a0sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE ANIBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 E.C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0AUGUSTO \u00a0GAVLEZ ARGOTE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 MANTILLA \u00a0 NOUGU\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS E. MEJIA ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 ORLANDO \u00a0 P\u00c9PREZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON E. PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Ver, \u00a0entre otros, casaci\u00f3n 11.837, febrero 4\/99, M. \u00a0P. Dr. Fernando E. Arboleda Ripoll. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Casaci\u00f3n 11.837, febrero 4\/99, M. P. Dr. Fernando E. \u00a0Arboleda Ripoll \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Casaci\u00f3n 12.661, mayo 27\/99, M. P. Dr. Nilson Pinilla Pinilla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Segunda \u00a0instancia. \u00a0Rad. \u00a012051, \u00a0septiembre \u00a025\/96, \u00a0M.P. \u00a0Dr. Jorge A. G\u00f3mez \u00a0Gallego. \u00a0En \u00a0el \u00a0mismo \u00a0sentido Casaci\u00f3n 12661, mayo 27\/99, M.P. Dr. Nilson E. \u00a0Pinilla Pinilla. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No. 13433 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 Magistrado \u00a0Ponente: \u00a0\u00a0 Dr. JORGE E. C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0 Aprobado Acta N\u00b0 125 \u00a0 (agosto 25 de 1999) \u00a0 Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, D.C., veintisiete (27 ) \u00a0de agosto de mil novecientos noventa y nueve (1999). \u00a0\u00a0 V I S [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-1855","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-7"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1855","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1855"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1855\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1855"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1855"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1855"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}