{"id":18522,"date":"2023-09-11T19:42:34","date_gmt":"2023-09-11T19:42:34","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3113726-03-09\/"},"modified":"2023-09-11T19:42:34","modified_gmt":"2023-09-11T19:42:34","slug":"3113726-03-09","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3113726-03-09\/","title":{"rendered":"31137(26-03-09)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a031137 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA N.\u00ba 90 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0veintis\u00e9is (26) de marzo de \u00a0dos mil nueve (2009). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala examina los presupuestos jur\u00eddicos, \u00a0l\u00f3gicos \u00a0 y \u00a0 argumentativos \u00a0 expuestos \u00a0 por \u00a0 el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Alonso \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Ballesteros \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0L\u00e1zaro, \u00a0con el fin de \u00a0resolver \u00a0sobre \u00a0la \u00a0admisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n promovida contra la \u00a0sentencia \u00a0dictada \u00a0por \u00a0el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Pamplona, \u00a0que \u00a0lo \u00a0conden\u00f3 \u00a0por el delito de fraude procesal en concurso heterog\u00e9neo con \u00a0los \u00a0de falsedad material en documento p\u00fablico y falsedad en documento privado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ANTECEDENTES \u00a0<\/p>\n<p>1. Los hechos \u00a0<\/p>\n<p>Jes\u00fas \u00a0 \u00a0Alonso \u00a0 Ballesteros \u00a0 L\u00e1zaro \u00a0adquiri\u00f3, \u00a0en \u00a0la \u00a0ciudad \u00a0de \u00a0Ure\u00f1a (Venezuela), un \u00a0motor \u00a0marca \u00a0DT, \u00a0L\u00ednea 468 de segunda mano con el prop\u00f3sito de instalarlo al \u00a0cami\u00f3n \u00a0Dodge \u00a0de \u00a0su \u00a0propiedad. \u00a0Para \u00a0legalizar \u00a0su ingreso al pa\u00eds, sin el \u00a0control \u00a0aduanero \u00a0correspondiente, en el mes de julio de 2002 present\u00f3 ante la \u00a0Direcci\u00f3n \u00a0de \u00a0Tr\u00e1nsito de Bogot\u00e1 una factura de compra y una declaraci\u00f3n de \u00a0importaci\u00f3n \u00a0falsas, \u00a0lo \u00a0que \u00a0dio \u00a0lugar \u00a0a \u00a0que \u00a0en \u00a0septiembre \u00a0siguiente la \u00a0funcionaria \u00a0de \u00a0Tr\u00e1nsito \u00a0se abstuviera de realizar el tr\u00e1mite y formulara la \u00a0denuncia correspondiente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. La actuaci\u00f3n procesal \u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0 Al \u00a0 proceso, \u00a0adelantado \u00a0bajo \u00a0los \u00a0lineamientos \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0C\u00f3digo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Procedimiento \u00a0 Penal \u00a0 de \u00a0 2000, \u00a0 fue \u00a0vinculado \u00a0 Jes\u00fas \u00a0 Alonso \u00a0 Ballesteros \u00a0 L\u00e1zaro \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0indagatoria, y su situaci\u00f3n jur\u00eddica \u00a0resuelta \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a030 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0octubre \u00a0 \u00a0de \u00a0 20031. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Mediante resoluci\u00f3n del 4 de agosto de \u00a02004 \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda Tercera Delegada ante los Juzgados del Circuito de Oca\u00f1a lo \u00a0llam\u00f3 \u00a0a \u00a0juicio \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0fraude \u00a0procesal, falsedad material en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico \u00a0y falsedad en documento privado2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0Agotada \u00a0la audiencia p\u00fablica, el 6 de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a02005 \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Primero Penal del Circuito de Oca\u00f1a profiri\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0lo \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a035 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0al \u00a0hallarlo penalmente \u00a0responsable, \u00a0en calidad de determinador, de los delitos de falsedad material en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico y falsedad en documento privado. Le concedi\u00f3 la suspensi\u00f3n \u00a0condicional de la ejecuci\u00f3n de la pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0punible \u00a0de \u00a0fraude \u00a0procesal, \u00a0consider\u00f3 \u00a0que \u00a0se \u00a0estaba \u00a0ante \u00a0un \u00a0concurso aparente de conductas \u00a0punibles \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0se \u00a0 solucionaba \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 fen\u00f3meno \u00a0 jur\u00eddico \u00a0 de \u00a0 la \u00a0consunci\u00f3n.3 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4. \u00a0 La \u00a0decisi\u00f3n \u00a0fue \u00a0apelada \u00a0por \u00a0el \u00a0representante \u00a0del Ministerio P\u00fablico, que mostr\u00f3 su inconformidad respecto al \u00a0concurso \u00a0aparente \u00a0de \u00a0tipos \u00a0penales \u00a0y a la rebaja por confesi\u00f3n reconocida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.5. En fallo del 28 de marzo de 2008 la Sala \u00a0\u00danica \u00a0de \u00a0Decisi\u00f3n \u00a0-\u00c1rea \u00a0Penal de Descongesti\u00f3n- del Tribunal Superior de \u00a0Pamplona \u00a0 acogi\u00f3 \u00a0 los \u00a0planteamientos \u00a0del \u00a0recurrente \u00a0y, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0con la modificaci\u00f3n de condenar a \u00a0Ballesteros \u00a0 \u00a0L\u00e1zaro, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de fraude procesal. Le fij\u00f3 la pena de prisi\u00f3n en 4 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a06 \u00a0meses \u00a0y \u00a0la \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el ejercicio de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0en \u00a05 \u00a0a\u00f1os. \u00a0Le \u00a0neg\u00f3 \u00a0la suspensi\u00f3n condicional de la \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0y \u00a0le \u00a0concedi\u00f3 \u00a0la prisi\u00f3n domiciliaria4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Antes de exhibir los motivos de disenso frente \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia de segundo grado el defensor se\u00f1ala que la casaci\u00f3n ordinaria \u00a0es procedente en esta ocasi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0tal fin cita la sentencia C-252 de 2001 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 Corte \u00a0 Constitucional, \u00a0que \u00a0declar\u00f3 \u00a0inexequible \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a018 \u00a0transitorio \u00a0de \u00a0la Ley 53 de 2000; y las providencias proferidas por la Sala de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal de la Corte Suprema de Justicia el 1\u00ba de noviembre de 2001, 22 \u00a0de octubre de 2001 y 10 de abril de 2002. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seguidamente, al amparo del art\u00edculo 207 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a02000, \u00a0formula \u00a0un cargo principal y otro \u00a0subsidiario que sustenta as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Principal: Causal \u00a0tercera \u00a0 &#8211; \u00a0 nulidad \u00a0 del \u00a0proceso \u00a0por \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0deficiente \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0lo \u00a0que \u00a0constituye irregularidad sustancial que \u00a0afecta \u00a0el debido proceso, en los t\u00e9rminos del art\u00edculo 306, inciso 2\u00ba, de la \u00a0Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal tipific\u00f3 el fraude procesal, pero \u00a0no \u00a0atin\u00f3 en se\u00f1alar los elementos estructurales de dicha conducta, no indic\u00f3 \u00a0cu\u00e1les \u00a0son \u00a0los \u00a0elementos \u00a0materiales \u00a0probatorios \u00a0que \u00a0lo \u00a0prueban, \u00a0ni \u00a0la \u00a0dosimetr\u00eda \u00a0punitiva. \u00a0Se \u00a0limit\u00f3, \u00a0tan s\u00f3lo, a sostener que se configur\u00f3 el \u00a0punible \u00a0por haber enga\u00f1ado su prohijado a la directora de tr\u00e1nsito municipal, \u00a0induci\u00e9ndola en error. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esa falla judicial quebrant\u00f3 los derechos al \u00a0debido \u00a0 proceso \u00a0 y \u00a0el \u00a0de \u00a0contradicci\u00f3n, \u00a0y, \u00a0adicionalmente, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0incumpli\u00f3 \u00a0con \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos 13, 238 y 170 del estatuto \u00a0procesal penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La precariedad argumentativa de la resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0se \u00a0agigant\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0objeto de reproche para fines \u00a0\u201cretaliativos \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 aumentativos \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0condena\u201d, \u00a0en \u00a0la que se corrigi\u00f3 la acusaci\u00f3n con \u00a0hechos \u00a0o \u00a0circunstancias \u00a0nuevas \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0pudieron \u00a0debatir \u00a0en \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica. \u00a0Tal \u00a0actuar \u00a0choca con el principio de congruencia, aunque aclara que \u00a0no \u00a0cuestiona el fallo por ese motivo pero se hace necesario hacer la referencia \u00a0para significar la falla en su motivaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La mejor sustentaci\u00f3n del cargo -dice- es el \u00a0salvamento \u00a0de \u00a0voto \u00a0consignado \u00a0por \u00a0una \u00a0magistrada \u00a0integrante de la Sala de \u00a0Decisi\u00f3n, que indica que los dem\u00e1s magistrados no tienen raz\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La falla es trascendente porque atenta contra \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0de su representado, quien tiene que pagar una pena \u00a0injusta por una conducta no ejecutada ni consumada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita se declare la nulidad del fallo para \u00a0se profiera uno nuevo conforme a la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Subsidiario: Causal \u00a0primera: \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0consistente en un falso \u00a0juicio \u00a0de existencia, que conllev\u00f3 a la violaci\u00f3n de \u00a0los \u00a0 art\u00edculos \u00a0 232, \u00a0 6, \u00a0 13, \u00a0238 \u00a0y \u00a0170 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal dio por demostrada la existencia \u00a0del \u00a0delito de fraude procesal al tener como prueba de ella la misma que valor\u00f3 \u00a0y con la que demostr\u00f3 la presunta falsedad documental. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las pruebas no se analizaron en conjunto ni a \u00a0la \u00a0luz \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0pues \u00a0no \u00a0existe \u00a0alguna \u00a0que demuestre que su \u00a0defendido cometi\u00f3 el punible en menci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Valor\u00f3 \u00a0 erradamente \u00a0 el \u00a0 manifiesto \u00a0de \u00a0importaci\u00f3n, \u00a0en el cual se informa que no es posible expedir copia certificada \u00a0de \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de importaci\u00f3n. Si bien ella conduce a la estructuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0 los \u00a0 delitos \u00a0 de \u00a0 falsedad, \u00a0 no \u00a0ocurre \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0con \u00a0el \u00a0de \u00a0fraude \u00a0procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0no \u00a0hubiese \u00a0tomado \u00a0en \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0el concurso efectivo de delitos, incluido el de fraude procesal, \u00a0no habr\u00eda condenado a su defendido a la pena mayor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita \u00a0se \u00a0case el fallo para que la Corte \u00a0dicte \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar sentencia absolutoria a favor de su defendido por el delito \u00a0de fraude procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala \u00a0inadmitir\u00e1 \u00a0la \u00a0demanda \u00a0por \u00a0las \u00a0siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. La casaci\u00f3n discrecional \u00a0<\/p>\n<p>1.1. Seg\u00fan lo establecido en el art\u00edculo 205 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de 2000, la casaci\u00f3n procede contra las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0dictadas \u00a0por \u00a0los \u00a0tribunales superiores de \u00a0distrito \u00a0judicial \u00a0en \u00a0aquellos \u00a0procesos \u00a0adelantados \u00a0por \u00a0delitos que tengan \u00a0se\u00f1alada \u00a0 pena \u00a0 privativa \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 libertad \u00a0 cuyo \u00a0m\u00e1ximo \u00a0exceda \u00a0de \u00a08 \u00a0a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ballesteros \u00a0 \u00a0L\u00e1zaro \u00a0 \u00a0fue \u00a0llamado \u00a0a juicio como presunto autor de los punibles de fraude \u00a0procesal, \u00a0falsedad \u00a0material \u00a0en \u00a0documento \u00a0p\u00fablico, \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado, \u00a0conforme a los lineamientos de los art\u00edculos 453, 287 y 289 de la Ley \u00a0599 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el delito m\u00e1s grave -fraude procesal- el \u00a0legislador \u00a0de \u00a02000 \u00a0estableci\u00f3 una pena de 4 a 8 a\u00f1os, de donde se evidencia \u00a0que \u00a0 no \u00a0 se \u00a0cumple \u00a0con \u00a0el \u00a0quantum \u00a0exigido para que proceda la casaci\u00f3n ordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De manera pues que el censor ha debido acudir \u00a0a \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n discrecional y cumplir con los presupuestos, que en cuanto a su \u00a0argumentaci\u00f3n, \u00a0se \u00a0requiere. \u00a0As\u00ed, \u00a0le correspond\u00eda expresar las razones por \u00a0las \u00a0 cuales \u00a0 era \u00a0 necesaria \u00a0 la \u00a0 intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0\u201cpara \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de la jurisprudencia o la garant\u00eda de los \u00a0derechos fundamentales\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0Nada \u00a0de lo expuesto se evidencia en la \u00a0demanda. \u00a0Aunque \u00a0al \u00a0interponer el recurso manifest\u00f3 hacerlo por la v\u00eda de la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0discrecional, \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda \u00a0correspondiente \u00a0no \u00a0hizo \u00a0lo propio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por el contrario, sostuvo que en este caso es \u00a0viable \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n ordinaria porque as\u00ed se desprende de algunas providencias \u00a0proferidas \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional y por esta Sala de Casaci\u00f3n, y cit\u00f3 \u00a0algunos apartes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No le asiste raz\u00f3n en su planteamiento porque \u00a0los \u00a0hechos \u00a0por los que se procedi\u00f3 en esta oportunidad tuvieron ocurrencia en \u00a0el \u00a0a\u00f1o \u00a02002, \u00a0fecha \u00a0para la cual ya hab\u00eda entrado en vigencia la Ley 599 de \u00a02000, \u00a0que \u00a0como \u00a0se \u00a0anot\u00f3 estableci\u00f3 la procedencia de la casaci\u00f3n para los \u00a0delitos \u00a0cuya \u00a0pena \u00a0m\u00e1xima \u00a0exceda \u00a0de \u00a08 a\u00f1os. De modo que no es posible que \u00a0pretextando \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 principio \u00a0de \u00a0favorabilidad \u00a0se \u00a0aplique \u00a0una \u00a0normatividad \u00a0anterior que no estuvo vigente para la fecha en que sucedieron los \u00a0hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0providencias a que alude el censor en su \u00a0demanda \u00a0 para \u00a0soportar \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0com\u00fan \u00a0se \u00a0refieren \u00a0justamente \u00a0a \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de ese principio cuando el hecho delictivo tuvo ocurrencia antes de \u00a0la \u00a0entrada \u00a0en \u00a0vigencia de la nueva ley, lo que no sucede en esta oportunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3. \u00a0Podr\u00eda \u00a0sostenerse \u00a0que \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0modificaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0introducida \u00a0por \u00a0la \u00a0Ley \u00a0890 \u00a0de \u00a02004 \u00a0es \u00a0viable la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0ordinaria \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0sanciona el fraude procesal con pena de 6 a 12 \u00a0a\u00f1os, \u00a0motivo \u00a0por \u00a0el cual no requer\u00eda argumentaci\u00f3n adicional. Sin embargo, \u00a0ello \u00a0no \u00a0es \u00a0v\u00e1lido \u00a0porque, en primer lugar, la jurisprudencia ha manifestado \u00a0que \u00a0la normativa referida se aplica \u00fanicamente a los procesos adelantados bajo \u00a0los \u00a0lineamientos \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 906 de 2004; y, en segundo t\u00e9rmino, porque en el \u00a0nuevo \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0es \u00a0imperioso, \u00a0con \u00a0independencia del \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0la pena se\u00f1alada para el delito, que en la demanda de casaci\u00f3n el \u00a0recurrente \u00a0exprese \u00a0c\u00f3mo pretende la efectividad del derecho material, cu\u00e1les \u00a0garant\u00edas \u00a0procesales \u00a0deben \u00a0ser \u00a0desagraviadas, \u00a0c\u00f3mo \u00a0se \u00a0quebrantaron \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0y por que es necesario unificar la jurisprudencia sobre \u00a0un determinado tema jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0ausencia de esos presupuestos es latente, \u00a0lo \u00a0que \u00a0permitir\u00eda \u00a0a la Corte inadmitir, sin m\u00e1s consideraciones, el libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, \u00a0tal falencia podr\u00eda superarse \u00a0para \u00a0dar \u00a0curso \u00a0a \u00a0la \u00a0demanda \u00a0siempre \u00a0que \u00a0los \u00a0cargos \u00a0sean \u00a0desarrollados \u00a0adecuadamente \u00a0y \u00a0apunten \u00a0a \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de alguna \u00a0garant\u00eda fundamental. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tal \u00a0como se explica a continuaci\u00f3n, ello no \u00a0se evidencia en esta ocasi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0La \u00a0 \u00a0demanda \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0los \u00a0 cargos \u00a0propuestos \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0de casaci\u00f3n no es un escrito de \u00a0libre \u00a0confecci\u00f3n ni puede ser utilizada como herramienta para intentar reabrir \u00a0el \u00a0debate \u00a0probatorio \u00a0o \u00a0para \u00a0hacer \u00a0cualquier \u00a0clase \u00a0reparos \u00a0al \u00a0fallo del \u00a0Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Conforme a lo dispuesto en el art\u00edculo 212 de \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0el \u00a0libelo \u00a0debe \u00a0contener \u00a0unas condiciones \u00a0m\u00ednimas \u00a0para \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte pueda abordar su estudio de fondo. Esa formalidad \u00a0encuentra \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0naturaleza misma de la casaci\u00f3n, pues no fue \u00a0prevista \u00a0como \u00a0instancia \u00a0adicional \u00a0a \u00a0las \u00a0ordinarias, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0resulta \u00a0desacertado \u00a0intentarla con el prop\u00f3sito de continuar con el debate libre sobre \u00a0pruebas, \u00a0de \u00a0seguir \u00a0con \u00a0la \u00a0discusi\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0y \u00a0jur\u00eddica que se surti\u00f3 \u00a0durante \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0o para hacer cuestionamientos desatinados al fallo de \u00a0segundo grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su \u00a0esencia \u00a0es \u00a0la \u00a0de \u00a0ser \u00a0una herramienta \u00a0extraordinaria \u00a0destinada \u00a0a \u00a0adelantar un juicio a las sentencias sobre la base \u00a0de \u00a0argumentos \u00a0l\u00f3gicos, \u00a0concatenados, s\u00f3lidos y coherentes que permitan a la \u00a0Corte entender el sentido de la violaci\u00f3n y su trascendencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelo \u00a0presentado \u00a0no \u00a0se \u00a0acomoda a los \u00a0presupuestos \u00a0descritos. \u00a0La \u00a0falencia \u00a0en \u00a0la \u00a0escogencia de los cargos y en su \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0es \u00a0irrebatible, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0ser\u00e1 \u00a0inadmitido. \u00a0Estos son los \u00a0motivos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. Cargo principal: Nulidad \u00a0<\/p>\n<p>2.1.1. \u00a0 Cuando \u00a0se \u00a0escoge \u00a0esta \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0-la \u00a0causal tercera del art\u00edculo 207 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal- \u00a0 es \u00a0imprescindible \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0(i) \u00a0identifique \u00a0 la \u00a0 clase \u00a0 de \u00a0 nulidad \u00a0que \u00a0invoca; \u00a0(ii) \u00a0exponga en forma clara \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0en \u00a0que \u00a0se apoya; (iii) \u00a0 \u00a0exprese \u00a0 \u00a0c\u00f3mo \u00a0 la \u00a0 irregularidad \u00a0 denunciada \u00a0 repercuti\u00f3 \u00a0indefectiblemente \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 afectaci\u00f3n \u00a0del \u00a0tr\u00e1mite \u00a0surtido; \u00a0(iv) \u00a0determine cu\u00e1l es su trascendencia, \u00a0y \u00a0(v) \u00a0se\u00f1ale \u00a0desde qu\u00e9 \u00a0momento \u00a0procesal \u00a0deber\u00eda \u00a0declararse \u00a0la \u00a0nulidad5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0 la \u00a0nulidad \u00a0se \u00a0presenta \u00a0por \u00a0varias \u00a0hip\u00f3tesis, \u00a0es \u00a0ineludible \u00a0que \u00a0cada \u00a0una se proponga en cap\u00edtulos separados, \u00a0atendiendo \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0prioridad, sin entremezclar en forma indebida los \u00a0elementos relativos a cada error sustancial que se plantea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1.2. \u00a0Aunque \u00a0el \u00a0demandante \u00a0centra \u00a0sus \u00a0alegatos \u00a0en \u00a0una \u00a0deficiente \u00a0motivaci\u00f3n de la sentencia de segunda instancia, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0cuestiona \u00a0una \u00a0supuesta precariedad e imperfecci\u00f3n de la resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n. Ese planteamiento conjunto, sin duda, resulta incorrecto y ri\u00f1e \u00a0con \u00a0el \u00a0principio de prioridad que rige la casaci\u00f3n, en tanto que primero y en \u00a0forma \u00a0separada, \u00a0por \u00a0los \u00a0efectos \u00a0propios de la nulidad, debi\u00f3 proponer esta \u00a0\u00faltima \u00a0irregularidad, \u00a0que implica nulitar desde un momento procesal anterior, \u00a0para luego s\u00ed formular la primera anomal\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, \u00a0de \u00a0entender \u00a0que \u00a0\u00fanicamente \u00a0cuestiona \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de \u00a0segunda instancia, tampoco es posible admitir el cargo \u00a0toda \u00a0vez que sus objeciones se quedaron s\u00f3lo en la enunciaci\u00f3n respecto de la \u00a0presunta \u00a0motivaci\u00f3n deficiente de la decisi\u00f3n. No present\u00f3 argumentos que de \u00a0manera \u00a0contundente y con suficiencia demostraran a la Corte que en realidad tal \u00a0yerro \u00a0tuvo \u00a0lugar, \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0raz\u00f3n \u00a0los motivos aducidos por el Tribunal son \u00a0insuficientes \u00a0para \u00a0identificar \u00a0las \u00a0causas en las que se sustenta el fallo, o \u00a0c\u00f3mo \u00a0se dejaron de examinar los elementos integrantes del tipo, o los alegatos \u00a0de \u00a0los sujetos procesales en aspectos trascendentales para resolver el problema \u00a0jur\u00eddico concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es preciso recordarle al actor que una cosa es \u00a0que \u00a0la sentencia adolezca de defectos de motivaci\u00f3n y otra muy distinta es que \u00a0\u00e9l \u00a0se \u00a0encuentre \u00a0en \u00a0desacuerdo \u00a0con la argumentaci\u00f3n contenida en ella o no \u00a0satisfaga \u00a0por completo sus expectativas, hip\u00f3tesis \u00faltima que se evidencia en \u00a0esta oportunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, el censor olvid\u00f3 que los fallos de \u00a0primera \u00a0y \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0conforman \u00a0una \u00a0unidad \u00a0inescindible, \u00a0lo que se \u00a0traduce \u00a0en \u00a0que los argumentos de uno complementan los del otro, m\u00e1xime cuando \u00a0basta \u00a0una \u00a0lac\u00f3nica \u00a0mirada a las decisiones de instancia para advertir que no \u00a0existi\u00f3 \u00a0disparidad entre los juzgadores respecto \u00a0a \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n de la conducta punible de fraude procesal \u00a0ni \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0responsabilidad \u00a0 \u00a0de \u00a0 Ballesteros \u00a0L\u00e1zaro, \u00a0sino posiciones diversas sobre la existencia \u00a0o no de un concurso real de conductas punibles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0 \u00a0as\u00ed \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0a-quo, \u00a0luego \u00a0de hacer la valoraci\u00f3n de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0probatorios \u00a0obrantes \u00a0en \u00a0el \u00a0expediente y de concluir sobre la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0Ballesteros L\u00e1zaro en \u00a0las \u00a0falsedades, \u00a0sostuvo, \u00a0respecto \u00a0al \u00a0fraude \u00a0procesal, \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se encontraba probado porque \u201cpresent\u00f3 la \u00a0documentaci\u00f3n \u00a0falsa \u00a0a \u00a0sabiendas \u00a0de \u00a0que \u00a0lo era, para obtener por ese medio \u00a0enga\u00f1oso \u00a0que \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0directora \u00a0de \u00a0la oficina de Tr\u00e1nsito y transporte \u00a0emitiera \u00a0un \u00a0acto \u00a0contrario a la ley que autorizar\u00eda se colocara el veh\u00edculo \u00a0colombiano \u00a0un \u00a0motor venezolano entrado al pa\u00eds de contrabando.\u201d6. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0estableci\u00f3 que el concurso de \u00a0delitos \u00a0era \u00a0aparente, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0deb\u00eda solucionarse por el criterio de la \u00a0consunci\u00f3n, \u00a0toda vez que las falsedades cometidas no ten\u00edan sentido si no era \u00a0para, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0los \u00a0documentos \u00a0ap\u00f3crifos, cometer el punible de fraude \u00a0procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal, por su parte, record\u00f3 que este \u00a0\u00faltimo \u00a0es un delito de mera conducta y tras citar jurisprudencia para soportar \u00a0la \u00a0inexistencia \u00a0del concurso aparente, estableci\u00f3 que no es posible acudir en \u00a0esta ocasi\u00f3n a dicho fen\u00f3meno, y acot\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa conducta del procesado consistente en \u00a0determinar \u00a0la \u00a0adulteraci\u00f3n \u00a0material del manifiesto de aduana y de la factura \u00a0de \u00a0compra \u00a0del \u00a0motor \u00a0es \u00a0totalmente \u00a0divisible \u00a0de \u00a0la \u00a0que \u00a0se llev\u00f3 a cabo \u00a0posteriormente \u00a0presentando \u00a0dichos \u00a0documento \u00a0al \u00a0servidor p\u00fablico competente \u00a0para \u00a0obtener \u00a0el \u00a0cambio \u00a0de \u00a0motor \u00a0de \u00a0su \u00a0veh\u00edculo; \u00a0teniendo las conductas \u00a0descritas, \u00a0un \u00a0contexto \u00a0espacio-temporal \u00a0diverso, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0la \u00a0primera \u00a0se \u00a0realiz\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0ciudad \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 como lo expone el acusado, mientras que la \u00a0otra \u00a0tuvo \u00a0materializaci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0municipio de Oca\u00f1a espec\u00edficamente en la \u00a0Oficina \u00a0de Tr\u00e1nsito y Transporte, en procura de obtener la legalizaci\u00f3n en el \u00a0cambio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0motor.\u201d7 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 consiguiente, \u00a0 la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0impugnante es equ\u00edvoca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otra parte, repara el demandante en que el \u00a0fallo \u00a0fue \u00a0deficiente \u00a0respecto \u00a0a \u00a0la \u00a0dosificaci\u00f3n punitiva, sin embargo, no \u00a0se\u00f1al\u00f3 cu\u00e1l es la trascendencia de ese yerro judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un requisito de vital importancia, que permite \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte comprender el alcance de la censura y, por consiguiente, admitirla, \u00a0es \u00a0la trascendencia del desacierto judicial. El demandante no puede limitarse a \u00a0denunciar \u00a0los \u00a0errores \u00a0advertidos en el fallo, ni a manifestar simplemente que \u00a0los \u00a0considera relevantes, sino que, con suficiencia, debe demostrar cu\u00e1l es el \u00a0efecto \u00a0que \u00a0producen en los dem\u00e1s medios de convicci\u00f3n y c\u00f3mo inciden en las \u00a0resultas \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0de \u00a0manera que de no haberse incurrido en ellos el \u00a0fallador habr\u00eda resuelto en forma distinta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0en \u00a0el ac\u00e1pite de la dosificaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0no \u00a0se \u00a0especificaron \u00a0con detalle, como lo ordena la ley, los cuartos \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los cuales deb\u00eda moverse el fallador y el monto exacto que tendr\u00eda \u00a0que \u00a0aumentar \u00a0por \u00a0el \u00a0concurso, \u00a0lo \u00a0cierto es que ello surge de la misma pena \u00a0impuesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 sencillez \u00a0 puede \u00a0colegirse \u00a0que \u00a0al \u00a0establecer \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0como \u00a0pena \u00a0a \u00a0imponer \u00a04 a\u00f1os y 6 meses de prisi\u00f3n, \u00a0parti\u00f3 \u00a0del \u00a0m\u00ednimo \u00a0-4 \u00a0a\u00f1os- establecido para el fraude procesal, que es el \u00a0delito \u00a0m\u00e1s \u00a0grave, \u00a0y \u00a0aument\u00f3 \u00a03 \u00a0meses por cada uno de los concursantes. En \u00a0consecuencia, tampoco por ese aspecto le asiste raz\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. Falso juicio de existencia \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 actor \u00a0anunci\u00f3 \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0porque \u00a0el \u00a0Tribunal dio por demostrado el delito de fraude procesal \u00a0sin \u00a0que \u00a0estuviere \u00a0probado en el proceso, y por tener como prueba la misma que \u00a0apreci\u00f3 para concluir sobre la responsabilidad en las falsedades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0fue \u00a0claro \u00a0en su discurso pues pareciera \u00a0referirse \u00a0inicialmente \u00a0a \u00a0un \u00a0error en el juicio por suposici\u00f3n de la prueba, \u00a0pero \u00a0posteriormente \u00a0cuestiona \u00a0una \u00a0errada \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0manifiesto de \u00a0importaci\u00f3n, \u00a0y finalmente reprocha la conclusi\u00f3n judicial sobre la existencia \u00a0del \u00a0concurso real. Tales planteamientos resultan contradictorios en tanto no se \u00a0tiene \u00a0claridad \u00a0sobre \u00a0si \u00a0la \u00a0falla \u00a0descansa en que para condenar el juzgador \u00a0invent\u00f3 \u00a0una prueba inexistente en el proceso, o porque err\u00f3 en la valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0que \u00a0s\u00ed \u00a0obraba \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo, \u00a0o \u00a0la falla estuvo en las inferencias \u00a0l\u00f3gicas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0adecuar \u00a0y \u00a0separar \u00a0las censuras tampoco \u00a0puede \u00a0admitirse \u00a0el \u00a0libelo \u00a0porque el impugnante olvid\u00f3 se\u00f1alar cu\u00e1l fue la \u00a0prueba \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 fallador \u00a0 \u00a0 imagin\u00f3 \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0invent\u00f3 \u00a0 \u00a0(suposici\u00f3n); \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0la \u00a0distorsi\u00f3n, \u00a0 desfiguraci\u00f3n \u00a0 o \u00a0 tergiversaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 elemento \u00a0probatorio \u00a0(falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 identidad); \u00a0 ni \u00a0cu\u00e1les \u00a0fueron las reglas de la experiencia, de la l\u00f3gica o de \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 ciencia \u00a0 \u00a0 \u00a0 desconocidas \u00a0 \u00a0 \u00a0 (falso \u00a0raciocinio). \u00a0Sus \u00a0escasos \u00a0argumentos \u00a0denotan, no el \u00a0planteamiento \u00a0de un yerro judicial, sino su inconformidad, una vez m\u00e1s, con la \u00a0declaratoria de un concurso real de conductas punibles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0m\u00faltiples \u00a0falencias de la demanda y la \u00a0inobservancia \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0de \u00a0causales \u00a0de \u00a0nulidad o flagrantes \u00a0violaciones \u00a0de derechos fundamentales que permitan penetrar al fondo del asunto \u00a0oficiosamente, conducen a inadmitirla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR la demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor de Jes\u00fas \u00a0Alonso Ballesteros L\u00e1zaro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0 consecuencia, \u00a0 \u00a0 DEVOLVER \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0al \u00a0Tribunal de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede \u00a0ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE Y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LEONIDAS \u00a0BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA DEL ROSARIO \u00a0GONZ\u00c1LEZ DE LEMOS \u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>JORGE LUIS QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>JAVIER \u00a0ZAPATA \u00a0ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>TERESA \u00a0RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Folios 26 a 28 del cuaderno de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Folios 31 a 35 del cuaderno de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Folios 119 a 134 del cuaderno de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Folios 7 a 17 del cuaderno de segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0Sentencia del 29 de agosto de 2000 (radicado 15.338). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 Folio \u00a0125 del cuaderno de primera instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 Folio \u00a014 del cuaderno de segunda instancia. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a031137 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0 AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0 APROBADO ACTA N.\u00ba 90 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0veintis\u00e9is (26) de marzo de \u00a0dos mil nueve (2009). \u00a0\u00a0 MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0 La \u00a0Sala examina los presupuestos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[],"class_list":["post-18522","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-17"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18522","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18522"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18522\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18522"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18522"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18522"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}