{"id":18119,"date":"2023-09-11T19:40:15","date_gmt":"2023-09-11T19:40:15","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3039210-03-09\/"},"modified":"2023-09-11T19:40:15","modified_gmt":"2023-09-11T19:40:15","slug":"3039210-03-09","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3039210-03-09\/","title":{"rendered":"30392(10-03-09)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 30392 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Aprobado \u00a0Acta \u00a0No. \u00a070\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Dr. JOSE LEONIDAS BUSTOS MARTINEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., \u00a0diez \u00a0de \u00a0marzo de dos mil \u00a0nueve. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0pronuncia la Corte sobre la admisibilidad \u00a0de \u00a0la demanda de casaci\u00f3n presentada por el apoderado de la parte civil contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0dictada \u00a0por el Tribunal Superior de Cali el 29 de abril de 2008, \u00a0mediante \u00a0la \u00a0cual \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Cuarto Penal del \u00a0Circuito \u00a0de la misma ciudad el 31 de mayo de 2007, que absolvi\u00f3 a la procesada \u00a0Luz \u00a0 \u00a0Marina \u00a0 \u00a0Caicedo \u00a0 \u00a0Montoya \u00a0 \u00a0por el delito de estafa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechos. \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0mes \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02004 Luz \u00a0Marina \u00a0Caicedo \u00a0Montoya, profesora de \u00a0yoga \u00a0y \u00a0gu\u00eda \u00a0espiritual, \u00a0le \u00a0ofreci\u00f3 \u00a0en \u00a0venta \u00a0a \u00a0su \u00a0alumna Diana \u00a0Marcela \u00a0G\u00f3mez \u00a0Losada \u00a0la casa de \u00a0habitaci\u00f3n \u00a0ubicada \u00a0en \u00a0la carrera 82 No.5-142 barrio Mayap\u00e1n de Cali, por la \u00a0suma \u00a0de \u00a0$180\u2019000.000, de \u00a0los \u00a0 \u00a0 cuales \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0promitente \u00a0 \u00a0vendedora \u00a0 \u00a0recibi\u00f3 \u00a0 \u00a0$110\u2019000.000. \u00a0D\u00edas \u00a0despu\u00e9s, por razones \u00a0que \u00a0cada \u00a0una de las partes atribuye a incumplimiento de la contraria, se mut\u00f3 \u00a0el \u00a0negocio \u00a0inicialmente \u00a0pactado \u00a0por \u00a0un \u00a0contrato de arrendamiento del mismo \u00a0inmueble, \u00a0entre \u00a0las \u00a0mismas \u00a0partes, \u00a0con \u00a0fecha \u00a01\u00b0 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a02004. La \u00a0arrendadora \u00a0devolvi\u00f3 \u00a0parte \u00a0de dinero que le hab\u00eda sido entregado y declar\u00f3 \u00a0recibido \u00a0por \u00a0concepto \u00a0de \u00a0c\u00e1nones \u00a0de \u00a0arrendamiento \u00a0anticipados la suma de \u00a0$60\u2019000.000. \u00a0A \u00a0ra\u00edz de \u00a0nuevos \u00a0 \u00a0inconvenientes \u00a0 \u00a0entre \u00a0 \u00a0las \u00a0 partes, \u00a0 la \u00a0 se\u00f1ora \u00a0 Diana \u00a0 Marcela \u00a0 G\u00f3mez \u00a0Losada \u00a0declar\u00f3 \u00a0unilateralmente \u00a0terminado \u00a0el \u00a0contrato \u00a0de \u00a0arrendamiento \u00a0y formul\u00f3 denuncia \u00a0penal \u00a0contra \u00a0Luz Marina Caicedo Montoya el \u00a024 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a02004, \u00a0por el delito de estafa. El 28 de \u00a0octubre \u00a0siguiente, \u00a0las \u00a0partes \u00a0suscribieron \u00a0un contrato de transacci\u00f3n, con \u00a0base \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0la arrendadora hac\u00eda devoluci\u00f3n de los dineros recibidos a \u00a0t\u00edtulo \u00a0de \u00a0c\u00e1nones \u00a0de \u00a0arrendamiento anticipados, con los descuentos por los \u00a0per\u00edodos causados y otros valores.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Actuaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0relevante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La \u00a0fiscal\u00eda \u00a0inici\u00f3 investigaci\u00f3n por \u00a0estos \u00a0 hechos, \u00a0 vincul\u00f3 \u00a0 al \u00a0proceso \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0a \u00a0Luz \u00a0Marina \u00a0Caicedo \u00a0Montoya, \u00a0y \u00a0el 24 de octubre de 2005 calific\u00f3 el \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0del \u00a0sumario con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en su contra por \u00a0el \u00a0delito de estafa, descrito \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0246 \u00a0del C\u00f3digo Penal. Esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0fue \u00a0apelada \u00a0por \u00a0la \u00a0defensa \u00a0y confirmada por la \u00a0Unidad \u00a0 Delegada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0mediante \u00a0prove\u00eddo \u00a0de \u00a030 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a02006.1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0El \u00a031 de mayo de 2007, el Juzgado Cuarto \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Cali \u00a0absolvi\u00f3 a la acusada del delito imputado en la \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0considerar \u00a0que \u00a0no hab\u00eda logrado probarse la tipicidad de la \u00a0conducta. \u00a0El \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0recurri\u00f3 en apelaci\u00f3n, pero el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cali, mediante el suyo de 29 de abril de 2008, que ahora \u00a0el \u00a0mismo \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0recurre \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0confirm\u00f3 en todas sus \u00a0partes.2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 207 de la Ley 600 de 2000, cuerpo primero, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0acusa la sentencia impugnada de violar en forma indirecta la ley \u00a0sustancial,\u00a0 \u00a0debido a \u201cUN ERROR DE HECHO POR FALSO JUICIO DE APRECIACION \u00a0cometido en la apreciaci\u00f3n de las pruebas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene, \u00a0 despu\u00e9s \u00a0 de \u00a0transcribir \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0principales \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0tribunal, \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0incurrieron \u00a0en \u00a0la causal invocada, \u201cpor CONCULCAMIENTO DE LA LEY SUSTANCIAL, \u00a0porque \u00a0se \u00a0DEFORMO EL HECHO JUZGADO tanto por el JUEZ PLURAL Y SINGULAR, porque \u00a0la \u00a0prueba \u00a0existente \u00a0en \u00a0el PLENARIO se dej\u00f3 de apreciar y adem\u00e1s se valor\u00f3 \u00a0err\u00f3neamente\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En concreto, las instancias jurisdiccionales \u00a0concluyeron \u00a0err\u00e1ticamente que no hubo venta, \u201ccuando la evidencia documental \u00a0de \u00a0la \u00a0PROMESA DE VENTA en conjunto con las declaraciones de los ofendidos y de \u00a0los \u00a0testigos de cargo, se concluye que la infractora VENDIO, pero no asisti\u00f3 a \u00a0la \u00a0cita \u00a0notarial \u00a0en donde se protocolizar\u00eda el NEGOCIO JURIDICO, muy a pesar \u00a0de haber recibido el dinero de la compra\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desisti\u00f3 \u00a0 del \u00a0negocio, \u00a0pretextando \u00a0una \u00a0sanci\u00f3n \u00a0con \u00a0origen \u00a0en el m\u00e1s all\u00e1, por causa de la desconfianza del esposo \u00a0de \u00a0su \u00a0disc\u00edpula, raz\u00f3n por la cual \u201cel incumplimiento de esta obligaci\u00f3n, \u00a0NO \u00a0debe \u00a0resolverlo \u00a0(sic) \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0civil, sino la penal, ya que las \u00a0relaciones \u00a0que \u00a0rigieron \u00a0a \u00a0las \u00a0partes \u00a0contratantes, \u00a0se \u00a0soportaron \u00a0en \u00a0la \u00a0confianza \u00a0y \u00a0en la honestidad urdida por la MAESTRA DE YOGA, para articular las \u00a0maniobras fraudulentas del negocio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entender, por tanto, que no hubo artificios o \u00a0enga\u00f1os \u00a0desde el lado de la GUIA ESPIRITUAL, condujo a la trasgresi\u00f3n mediata \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0246 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal y 232 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0por \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, y tambi\u00e9n de los art\u00edculos 233, 238, 244, \u00a0249 y 287 ejusdem, como normas medio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0hubiese apreciado la prueba \u00a0testimonial, \u00a0documental, pericial e indiciaria, no hubiera cometido dicho yerro \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, y hubiera dictado sentencia condenatoria contra la \u00a0procesada, \u00a0\u201cya \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0urdi\u00f3 \u00a0toda una MENTIRA EFICAZ, que gracias a la \u00a0l\u00ednea \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0subordinaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0respeto \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Maestra \u00a0 \u00a0\u2013 Alumna, pudo afectar el patrimonio de \u00a0la odont\u00f3loga y el ingeniero\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las sentencias declararon una verdad distinta \u00a0de \u00a0la \u00a0que \u00a0revela \u00a0el \u00a0proceso al concluir que se trataba de un incumplimiento \u00a0contractual, \u00a0sin \u00a0decantar con ortodoxia la prueba testimonial y la indiciaria. \u00a0Por \u00a0eso, \u00a0el ataque se orienta \u201cpor los senderos del ERROR DE HECHO POR FALSO \u00a0RACIOCINIO, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0llamado este cargo, como ERROR POR FALTA DE APRECIACI\u00d3N, \u00a0en \u00a0donde \u00a0se \u00a0parte \u00a0del \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0que la PRUEBA existe en el proceso y es \u00a0v\u00e1lida, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0el \u00a0JUZGADOR \u00a0la ignora, excluyendo el JUZGAMIENTO de la \u00a0prueba\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega que uno de los fines de la casaci\u00f3n es \u00a0la \u00a0UNIFICACION DE LA JURISPRUDENCIA NACIONAL, para mantener el orden justo, por \u00a0lo \u00a0que \u00a0resultar\u00eda interesante redefinir una l\u00ednea jurisprudencial en materia \u00a0de \u00a0DESEQUILIBRIO \u00a0CONTRACTUAL, puesto que existen dos l\u00edneas jurisprudenciales \u00a0que \u00a0chocan, \u00a0la \u00a0adoptada \u00a0en la decisi\u00f3n de 23 de junio de 1982, con ponencia \u00a0del \u00a0Doctor Luis Enrique Romero Soto, que acepta la estafa en los negocios, y la \u00a0adoptada \u00a0en \u00a0decisi\u00f3n de 10 de junio de 2008 con ponencia de la doctora Mar\u00eda \u00a0del \u00a0Rosario \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0que \u00a0no \u00a0acepta \u00a0su \u00a0configuraci\u00f3n cuando la v\u00edctima \u00a0\u201costenta la posici\u00f3n de garante\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0importante o\u00edr la posici\u00f3n de la Corte, \u00a0\u201cpara \u00a0 orientaciones \u00a0futuras, \u00a0pues \u00a0las \u00a0ALIENACIONES, \u00a0las \u00a0MASIFICACIONES \u00a0MENTALES, \u00a0LAS \u00a0SUBORDINACIONES \u00a0Y \u00a0LAS \u00a0INCIDENCIAS BIZARRAS bien aprovechadas, \u00a0CALAN \u00a0 cualquier \u00a0estructura \u00a0mental, \u00a0sin \u00a0importar \u00a0que \u00a0la \u00a0VICTIMA \u00a0sea \u00a0un \u00a0genio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reproduce el contenido de los art\u00edculos 232, \u00a0238, \u00a0277, \u00a0284 \u00a0y \u00a0287 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0y agrega, citando doctrina \u00a0comparada, \u00a0 que \u00a0 \u201cel \u00a0 LIBRE \u00a0 CONVENCIMENTO \u00a0 no \u00a0 puede \u00a0 confundirse \u00a0con \u00a0discrecionalidad, \u00a0 ni \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0con \u00a0la \u00a0arbitrariedad; \u00a0no \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0concederle \u00a0al \u00a0juez un absoluto e incondicionado poder de valoraci\u00f3n, en tanto \u00a0que \u00a0la \u00a0CONVICCION, \u00a0deber\u00e1 \u00a0ser \u00a0razonada, \u00a0resultante \u00a0l\u00f3gica \u00a0de un examen \u00a0anal\u00edtico \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0una apreciaci\u00f3n cr\u00edtica de los elementos de la \u00a0prueba\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0juicio \u00a0razonado \u00a0no es, como se piensa a \u00a0menudo, \u00a0un \u00a0simple acercamiento a este u otro lado, sino una evaluaci\u00f3n exacta \u00a0de \u00a0los hechos, un ajuste preciso a la forma como se presentaron en la realidad. \u00a0Por \u00a0ello \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0deben \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0las condiciones personales y \u00a0sociales \u00a0de \u00a0los \u00a0testigos, \u00a0o \u00a0las \u00a0del objeto, o las circunstancias en que el \u00a0objeto \u00a0haya \u00a0sido \u00a0percibido \u00a0y \u00a0en \u00a0las que se rinde la declaraci\u00f3n, aspectos \u00a0externos \u00a0f\u00e1ciles \u00a0de reconocer, sino el contenido de la versi\u00f3n, el apoyo que \u00a0tenga en los antecedentes y en las derivaciones del hecho narrado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Insiste \u00a0 en \u00a0que \u00a0el \u00a0error \u00a0del \u00a0tribunal \u00a0consisti\u00f3 \u00a0en \u00a0tener \u00a0como \u00a0una \u00a0realidad\u00a0 \u00a0indiscutible, \u00a0que los asuntos \u00a0originados \u00a0en un contrato civil se resuelven siempre ante la justicia civil. Es \u00a0m\u00e1s. \u00a0El tribunal niega incluso la existencia de la venta, aspecto que el a quo \u00a0no \u00a0discuti\u00f3, \u00a0pues \u00a0en \u00a0verdad \u00a0existi\u00f3 \u00a0un contrato de compraventa. Tambi\u00e9n \u00a0sostuvo, \u00a0en \u00a0\u201ccalificante \u00a0imprecisi\u00f3n, \u00a0que \u00a0al \u00a0obrar \u00a0la \u00a0confianza \u00a0y la \u00a0honestidad \u00a0en \u00a0las \u00a0relaciones \u00a0de los contratantes, se conjuraba la existencia \u00a0del \u00a0enga\u00f1o\u201d \u00a0y \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0no \u00a0pod\u00eda presentarse estafa porque la \u00a0negociaci\u00f3n se realiz\u00f3 entre dos personas inteligentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal, en la apreciaci\u00f3n de la prueba, \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0en cuenta el dictamen contable del Cuerpo T\u00e9cnico de Investigaciones, \u00a0donde \u00a0 se \u00a0evidencian \u00a0las \u00a0artima\u00f1as \u00a0financieras \u00a0de \u00a0la \u00a0infractora \u00a0y \u00a0las \u00a0erogaciones \u00a0que \u00a0empobrecieron \u00a0a las v\u00edctimas. A esto se suma, otro desatino, \u00a0que \u00a0ri\u00f1e \u00a0con \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0\u201cconsistente \u00a0en \u00a0que el \u00a0incumplimiento \u00a0 del \u00a0 contrato \u00a0 de \u00a0 compraventa \u00a0debi\u00f3 \u00a0resolverse \u00a0ante \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0civil, \u00a0toda \u00a0vez que, frente a este puntual aspecto, la Corte ha \u00a0reiterado \u00a0que \u00a0hay eventos en que el negocio jur\u00eddico constituye el medio m\u00e1s \u00a0id\u00f3neo \u00a0para \u00a0hacer \u00a0incurrir \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0en \u00a0error \u00a0y, por consiguiente, \u00a0vulnerar \u00a0 el \u00a0 bien \u00a0 jur\u00eddico \u00a0 tutelado \u00a0 del \u00a0patrimonio \u00a0econ\u00f3mico\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cita jurisprudencia sobre el punto y solicita \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0casar la sentencia impugnada y dictar en su lugar una de car\u00e1cter \u00a0condenatorio, \u00a0donde \u00a0se fije la respectiva \u201cpena pecuniaria\u201d conforme a las \u00a0directrices \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil, \u00a0con \u00a0la correspondiente indexaci\u00f3n. Para el \u00a0evento \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0Corte \u00a0desestime \u00a0el \u00a0cargo \u00a0por defectos de t\u00e9cnica, pide \u00a0casarlo \u00a0de \u00a0oficio \u00a0teniendo en cuenta que la l\u00ednea jurisprudencial en materia \u00a0de \u00a0DESEQUILIBRIO \u00a0CONTRACTUAL \u00a0y \u00a0LA \u00a0POSICION \u00a0DE \u00a0GARANTE \u00a0DE \u00a0LA VICTIMA son \u00a0t\u00f3picos enfrentados.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Alegaciones de los no recurrentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El defensor de la acusada solicita a la Corte \u00a0inadmitir \u00a0la \u00a0demanda \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte civil, por \u00a0considerar \u00a0que incurre en flagrantes errores de t\u00e9cnica que impiden su estudio \u00a0de \u00a0fondo. \u00a0Sostiene \u00a0que el actor plantea inicialmente violaci\u00f3n directa de la \u00a0ley, \u00a0pero \u00a0termina \u00a0sustentando \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta, en cuyo desarrollo \u00a0mezcla \u00a0los \u00a0conceptos \u00a0de \u00a0error \u00a0de derecho con los de hecho y las especies de \u00a0error \u00a0de \u00a0identidad \u00a0y \u00a0de \u00a0raciocinio, \u00a0dejando \u00a0por consiguiente inc\u00f3lume la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0 de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad \u00a0que \u00a0ampara \u00a0la \u00a0sentencia.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Corte ha sido insistente en sostener que el \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n se rige por la norma vigente cuando sucedieron los hechos, \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0que \u00a0es \u00a0con fundamento en ella que corresponde determinar si la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0susceptible \u00a0de \u00a0ser invocada para el caso concreto es la ordinaria o \u00a0la discrecional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los hechos investigados ocurrieron en el a\u00f1o \u00a02004. \u00a0Para entonces, se hallaba vigente el art\u00edculo 205 de la Ley 600 de 2000, \u00a0que \u00a0exige \u00a0para \u00a0la \u00a0procedencia de la casaci\u00f3n ordinaria que el delito por el \u00a0que \u00a0se \u00a0juzga tenga se\u00f1alada pena privativa de la libertad cuyo m\u00e1ximo exceda \u00a0de ocho (8) a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0materia \u00a0sustancial \u00a0reg\u00eda la Ley 599 de \u00a02000, \u00a0 que \u00a0adscrib\u00eda \u00a0para \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0estafa, \u00a0en \u00a0su \u00a0art\u00edculo \u00a0246, prisi\u00f3n de dos (2) a ocho (8) \u00a0a\u00f1os, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0una \u00a0pena \u00a0inferior a la requerida para la procedencia de la \u00a0casaci\u00f3n ordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luz \u00a0Marina \u00a0Caicedo \u00a0Montoya \u00a0fue \u00a0 \u00a0 \u00a0acusada \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 delito \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 estafa, sin agravantes. Esto significa que \u00a0la \u00a0pena \u00a0m\u00e1xima \u00a0aplicable \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0exceder \u00a0de ocho (8) a\u00f1os y que no se \u00a0cumpl\u00eda \u00a0por \u00a0tanto \u00a0la \u00a0exigencia \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0punitivo \u00a0requerida \u00a0por \u00a0la \u00a0normatividad legal para la procedencia de la casaci\u00f3n com\u00fan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante \u00a0esta \u00a0realidad, \u00a0el \u00a0actor \u00a0no \u00a0ten\u00eda \u00a0alternativa \u00a0distinta que la de acudir a la casaci\u00f3n excepcional, y someterse a \u00a0las \u00a0exigencias \u00a0de \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0exigidas \u00a0por \u00a0la \u00a0ley \u00a0para \u00a0su admisi\u00f3n a \u00a0tr\u00e1mite, \u00a0a saber, (i) acreditar que la intervenci\u00f3n de la Corte era necesaria \u00a0para \u00a0la \u00a0preservaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0o el desarrollo de la \u00a0jurisprudencia, \u00a0y \u00a0(ii) presentar una demanda en forma. Pero el casacionista no \u00a0invoca \u00a0 esta \u00a0 v\u00eda \u00a0 de \u00a0 ataque, \u00a0 ni \u00a0 acredita \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0para \u00a0su \u00a0procedencia.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0desarrollo de la censura, invita a la \u00a0Corte \u00a0a \u00a0que \u00a0en ejercicio de la facultad que la ley le confiere de unificar la \u00a0jurisprudencia \u00a0nacional, \u00a0estudie \u00a0la demanda con el fin de redefinir la l\u00ednea \u00a0jurisprudencial \u00a0en \u00a0materia \u00a0de \u00a0\u201cdesequilibrio contractual y la posici\u00f3n de \u00a0garante \u00a0de la v\u00edctima\u201d, pues, en su\u00a0 criterio, las tesis que se esbozan \u00a0sobre \u00a0la \u00a0materia \u00a0en \u00a0las decisiones de la Sala de 23 de junio de 1982 y 10 de \u00a0junio de 2008, son contradictorias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro \u00a0del \u00a0marco \u00a0de \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0generosamente \u00a0amplia, podr\u00eda asumirse que el actor invoca como justificante de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional \u00a0la necesidad de que la Corte se ocupe de desarrollar \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0en \u00a0este \u00a0punto, \u00a0pero \u00a0la \u00a0verdad \u00a0es \u00a0que \u00a0no \u00a0acredita la \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0que \u00a0proclama, ni apuntala sus contenidos con los fundamentos de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0absolutoria \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0acreditar las implicaciones que la \u00a0redefinici\u00f3n \u00a0jurisprudencial \u00a0podr\u00eda \u00a0llegar a tener en la soluci\u00f3n del caso \u00a0concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el proceso de demostraci\u00f3n del error, el \u00a0casacionista \u00a0tampoco \u00a0logra \u00a0salir \u00a0avante. \u00a0En \u00a0un \u00a0esfuerzo \u00a0por cumplir este \u00a0prop\u00f3sito, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores de instancia incurrieron en un error \u00a0\u201cde \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de apreciaci\u00f3n\u201d, pero no demuestra la clase de \u00a0error \u00a0cometido, \u00a0y \u00a0aunque \u00a0en \u00a0algunos pasajes de la fundamentaci\u00f3n pareciera \u00a0invocar \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0raciocinio, resulta evidente la falta de precisi\u00f3n y de \u00a0claridad conceptual en su formulaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Muestra \u00a0de \u00a0ello \u00a0es \u00a0el \u00a0p\u00e1rrafo en el que \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0ataque \u00a0lo orienta \u201cpor los senderos del ERROR DE HECHO POR \u00a0FALSO \u00a0RACIOCINIO, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0llamado \u00a0este \u00a0cargo, \u00a0como \u00a0ERROR \u00a0POR \u00a0FALTA \u00a0DE \u00a0APRECIACI\u00d3N, \u00a0en \u00a0donde \u00a0se \u00a0parte \u00a0del \u00a0supuesto de que la PRUEBA existe en el \u00a0proceso \u00a0y \u00a0es \u00a0v\u00e1lida, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0el \u00a0JUZGADOR \u00a0la \u00a0ignora, \u00a0excluyendo el \u00a0juzgamiento \u00a0de \u00a0la prueba\u201d, en el cual la confusi\u00f3n y el desorden conceptual \u00a0se erigen en la caracter\u00edstica central del discurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Preciso \u00a0 es \u00a0 recordar, \u00a0para \u00a0mostrar \u00a0la \u00a0incorrecci\u00f3n \u00a0 formal \u00a0 y \u00a0material \u00a0del \u00a0planteamiento, \u00a0que \u00a0los \u00a0errores \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0llamados \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0a \u00a0los cuales el casacionista se \u00a0refiere, \u00a0 se \u00a0 agrupan \u00a0 en \u00a0tres \u00a0especies, \u00a0(i) \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0que \u00a0se presenta cuando el juzgador omite \u00a0considerar \u00a0una prueba que hace parte del proceso o supone una inexistente, (ii) \u00a0de \u00a0 identidad, \u00a0que \u00a0surge \u00a0cuando \u00a0pone a decir a la prueba lo que\u00a0 ella no dice, y (iii) de \u00a0raciocinio, \u00a0que se materializa cuando \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0desconoce \u00a0las reglas de la sana cr\u00edtica en la valoraci\u00f3n de las \u00a0pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cada \u00a0una \u00a0de \u00a0estas \u00a0especies reclama formas \u00a0espec\u00edficas \u00a0de \u00a0demostraci\u00f3n. \u00a0Si \u00a0es \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0el \u00a0casacionista debe \u00a0identificar \u00a0la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0fue \u00a0objeto \u00a0de omisi\u00f3n o suposici\u00f3n, indicar el \u00a0hecho \u00a0que \u00a0la prueba acredita o que los juzgadores supusieron que acreditaba, y \u00a0mostrar \u00a0las \u00a0implicaciones que el error tuvo en las conclusiones probatorias de \u00a0los fallos de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si el error es de identidad, debe identificar \u00a0con \u00a0precisi\u00f3n \u00a0la prueba que fue objeto de tergiversaci\u00f3n, se\u00f1alar qu\u00e9 dice \u00a0su \u00a0contenido, \u00a0precisar qu\u00e9 lectura hicieron los juzgadores del mismo, indicar \u00a0en \u00a0 qu\u00e9 \u00a0 consisti\u00f3 \u00a0 la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0y \u00a0demostrar \u00a0las \u00a0implicaciones del error en las conclusiones del fallo.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si \u00a0es \u00a0de raciocinio, debe identificar la \u00a0prueba \u00a0o la operaci\u00f3n inferencial en la cual se cometi\u00f3 el error, precisar el \u00a0principio \u00a0l\u00f3gico, la regla de\u00a0 experiencia o el postulado cient\u00edfico que \u00a0fue \u00a0objeto \u00a0de \u00a0desconocimiento \u00a0por \u00a0parte \u00a0de los juzgadores, y acreditar las \u00a0consecuencias \u00a0 de \u00a0 esta \u00a0 errada \u00a0 valoraci\u00f3n \u00a0 en \u00a0 an\u00e1lisis \u00a0del \u00a0conjunto \u00a0probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0proceso \u00a0demostrativo \u00a0es \u00a0totalmente \u00a0ignorado \u00a0por \u00a0el \u00a0casacionista. \u00a0Sus \u00a0alegaciones, \u00a0como \u00a0se \u00a0dej\u00f3 visto en el \u00a0resumen \u00a0que \u00a0se \u00a0hizo \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0se \u00a0circunscriben \u00a0a \u00a0un \u00a0conjunto \u00a0de \u00a0afirmaciones \u00a0deshilvanadas \u00a0y \u00a0et\u00e9reas, \u00a0de \u00a0las \u00a0que \u00a0nada \u00a0en concreto logra \u00a0establecerse, \u00a0y \u00a0que \u00a0resultan, por ende,\u00a0 muy distantes del rigor l\u00f3gico \u00a0jur\u00eddico que debe acompasar una demanda en esta sede. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Visto, entonces, que la demanda presentada por \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0no \u00a0cumple las exigencias m\u00ednimas de orden \u00a0formal \u00a0y sustancial requeridas para su estudio de fondo, se la inadmitir\u00e1 y se \u00a0ordenar\u00e1 \u00a0devolver \u00a0el \u00a0proceso \u00a0a \u00a0la \u00a0oficina \u00a0de \u00a0origen, \u00a0no advirti\u00e9ndose \u00a0violaciones \u00a0a \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales que la Corte est\u00e9 en el deber de \u00a0proteger de manera oficiosa.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, LA CORTE SUPREMA DE \u00a0JUSTICIA, SALA DE CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>Inadmitir \u00a0la demanda de casaci\u00f3n presentada \u00a0por el apoderado de la parte civil.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0 esta \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0 no \u00a0 proceden \u00a0recursos.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIFIQUESE Y CUMPLASE. \u00a0<\/p>\n<p>JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0<\/p>\n<p>JOSE \u00a0 \u00a0 \u00a0 LEONIDAS \u00a0 \u00a0 \u00a0 BUSTOS \u00a0MARTINEZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 SIGIFREDO \u00a0ESPINOSA PEREZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GOMEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MARIA \u00a0DEL \u00a0ROSARIO \u00a0GONZALEZ DE LEMOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0J. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0IBA\u00d1EZ \u00a0GUZMAN\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE LUIS QUINTERO MILANES \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0RAMIREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Teresa Ruiz N\u00fa\u00f1ez \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0SECRETARIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Folios \u00a058, \u00a089, 245-252 del cuaderno original 1 y 329-356 del cuaderno original \u00a02. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Folios 601-619 y 671-683 del cuaderno original 3. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 30392 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Aprobado \u00a0Acta \u00a0No. \u00a070\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 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