{"id":1797,"date":"2023-09-07T21:28:03","date_gmt":"2023-09-07T21:28:03","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/13092dic1\/"},"modified":"2023-09-07T21:28:03","modified_gmt":"2023-09-07T21:28:03","slug":"13092dic1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/13092dic1\/","title":{"rendered":"13092dic1"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 13092 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado acta No. 199 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santa \u00a0Fe \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D.C., quince (15) de \u00a0diciembre de mil novecientos noventa y nueve (1999).\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto contra la sentencia mediante la cual el Tribunal Superior \u00a0de \u00a0Neiva \u00a0conden\u00f3 \u00a0a Jos\u00e9 Alberto Caicedo Prado a la pena principal privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0de \u00a0doce \u00a0(12) \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0seis \u00a0(6) \u00a0meses de prisi\u00f3n, y a la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas por un lapso de \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0a\u00f1os, \u00a0como \u00a0autor de tentativa de homicidio; y lo absolvi\u00f3 por el \u00a0delito de falsa denuncia contra persona determinada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. HECHOS Y ACTUACION PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>JOSE \u00a0ALBERTO \u00a0CAICEDO \u00a0PRADO, \u00a0quien para el \u00a0momento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos (29 de agosto de 1993) era Capit\u00e1n de la Polic\u00eda y se \u00a0desempe\u00f1aba \u00a0como \u00a0Comandante \u00a0de \u00a0la Polic\u00eda Vial del Departamento del Huila, \u00a0desenfund\u00f3 \u00a0su \u00a0pistola \u00a0y \u00a0descendi\u00f3 del veh\u00edculo Chevrolet Sprint en que se \u00a0desplazaba, \u00a0a \u00a0reclamarle energ\u00fameno a LUIS GERARDO PE\u00d1A GARZON, conductor de \u00a0una \u00a0 buseta \u00a0que \u00a0insistentemente \u00a0le \u00a0hac\u00eda \u00a0cambio \u00a0de \u00a0luces \u00a0y \u00a0le \u00a0pitaba \u00a0solicit\u00e1ndole \u00a0espacio \u00a0para \u00a0poderlo \u00a0adelantar, \u00a0cuando se desplazaban por la \u00a0calle 4\u00b0 entre carreras 5\u00b0 y 6\u00b0 de la ciudad de Neiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los conductores se insultaron, enca\u00f1onaron, y \u00a0lesionaron \u00a0mutuamente. \u00a0El \u00a0oficial de la Polic\u00eda result\u00f3 levemente herido en \u00a0el \u00a0rostro \u00a0y \u00a0en \u00a0el cuello; PE\u00d1A GARZON recibi\u00f3 ocho (8) impactos de arma de \u00a0fuego \u00a0en el hombro y antebrazo izquierdos y en la regi\u00f3n toraco-abdominal, por \u00a0lo \u00a0que \u00a0fue \u00a0internado \u00a0en \u00a0un \u00a0centro asistencial, donde le fue practicada una \u00a0laparatom\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ocho \u00a0meses \u00a0despu\u00e9s, \u00a0y luego de haber sido \u00a0atendido \u00a0en \u00a0diferentes \u00a0centros \u00a0hospitalarios a consecuencia de la infecci\u00f3n \u00a0por \u00a0las \u00a0heridas recibidas, que le ocasionaron varias f\u00edstulas colocut\u00e1neas y \u00a0la \u00a0perturbaci\u00f3n funcional del \u00f3rgano de la digesti\u00f3n, PE\u00d1A GARZON muri\u00f3 en \u00a0el Hospital Militar de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dos \u00a0 horas \u00a0 despu\u00e9s \u00a0 de \u00a0 ocurrido \u00a0 el \u00a0enfrentamiento \u00a0anterior \u00a0-es \u00a0decir, a las 2:10 de la madrugada-, CAICEDO PRADO \u00a0formul\u00f3 \u00a0denuncia \u00a0por \u00a0lesiones \u00a0personales \u00a0contra \u201cGerardo Pe\u00f1a\u201d, en la \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Denuncias \u00a0del Cuerpo T\u00e9cnico de Investigaci\u00f3n de la Fiscal\u00eda (f. \u00a01). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en ella, la Fiscal\u00eda 15 de la \u00a0Unidad \u00a0de \u00a0Investigaci\u00f3n \u00a0Previa \u00a0y \u00a0Permanente \u00a0recibi\u00f3 la versi\u00f3n de Pe\u00f1a \u00a0Garz\u00f3n \u00a0y \u00a0otros testigos, entre quienes se encuentra el ayudante de la buseta, \u00a0Carlos \u00a0Mario Pe\u00f1a Bedoya. El Cuerpo T\u00e9cnico de Investigaci\u00f3n inform\u00f3 que el \u00a0oficial \u00a0denunciante \u00a0se hab\u00eda negado a la pr\u00e1ctica del examen de alcoholemia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n fue iniciada por el aludido \u00a0despacho \u00a0fiscal \u00a0(f. \u00a044). \u00a0Luego \u00a0las diligencias fueron asignadas a la Fiscal \u00a0Segunda \u00a0Especializada \u00a0de \u00a0la \u00a0ciudad \u00a0de \u00a0Neiva (f. 46), que, dadas las mutuas \u00a0incriminaciones \u00a0de \u00a0los \u00a0protagonistas \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0los vincul\u00f3 mediante \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria. \u00a0El \u00a031 \u00a0de \u00a0agosto de 1994 resolvi\u00f3 la situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0del \u00a0capit\u00e1n \u00a0CAICEDO \u00a0PRADO \u00a0profiriendo \u00a0en \u00a0su \u00a0contra \u00a0medida de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n preventiva sin beneficio de excarcelaci\u00f3n, por el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0simple, a la vez que precluy\u00f3 la investigaci\u00f3n en favor \u00a0de \u00a0LUIS \u00a0GERARDO \u00a0PE\u00d1A \u00a0GARZON, ante la comprobaci\u00f3n de su fallecimiento (fs. \u00a0178 a 188). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0prove\u00eddo \u00a0de \u00a022 de noviembre siguiente \u00a0calific\u00f3 \u00a0 el \u00a0 m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0del \u00a0sumario \u00a0profiriendo \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contra el detenido, como presunto autor de los punibles de homicidio \u00a0y \u00a0falsa \u00a0denuncia \u00a0(fs. 366 y ss.). Esta decisi\u00f3n fue apelada por la defensa y \u00a0confirmada \u00a0el \u00a05 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01995 \u00a0por \u00a0un Fiscal Delegado ante el Tribunal \u00a0Superior \u00a0 de \u00a0Neiva, \u00a0con \u00a0la \u00a0aclaraci\u00f3n, \u00a0en \u00a0torno \u00a0al \u00a0punible \u00a0contra \u00a0la \u00a0administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia, \u00a0que \u00a0se \u00a0trata \u00a0de falsa denuncia contra persona \u00a0determinada \u00a0-art\u00edculo \u00a0176 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal- (fs. 3 y ss. c. N\u00b0 3).\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0tr\u00e1mite \u00a0de \u00a0la \u00a0causa correspondi\u00f3 por \u00a0reparto \u00a0al Juzgado Octavo Penal del Circuito. Rituada la audiencia p\u00fablica, en \u00a0sentencia \u00a0de \u00a031 de mayo de 1996 descart\u00f3 el nexo causal entre la conducta del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0PE\u00d1A \u00a0GARZON, \u00a0a \u00a0la \u00a0vez que destac\u00f3 el peligro \u00a0desaprobado \u00a0generado con las heridas causadas, predicando as\u00ed la existencia de \u00a0una \u00a0tentativa \u00a0de \u00a0homicidio, de la que absolvi\u00f3 al acusado por considerar que \u00a0hab\u00eda \u00a0actuado \u00a0en leg\u00edtima defensa. Igual determinaci\u00f3n adopt\u00f3 respecto del \u00a0punible \u00a0atentatorio contra la administraci\u00f3n de justicia, al considerar que la \u00a0conducta \u00a0imputada \u00a0no \u00a0configura \u00a0el delito de falsa denuncia (fs. 201 y ss. c. \u00a0N\u00b0 9). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0 desatar \u00a0 el \u00a0 recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0Cuarto \u00a0Delegado \u00a0ante \u00a0los \u00a0Juzgados \u00a0Penales del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Neiva, \u00a0el \u00a015 de octubre de 1996, una Sala de Decisi\u00f3n Penal del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0esa ciudad, al establecer que la provocaci\u00f3n provino de \u00a0JOSE \u00a0ALBERTO \u00a0CAICEDO \u00a0PRADO al obstaculizar el paso de la buseta conducida por \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0descender \u00a0de \u00a0su \u00a0veh\u00edculo \u00a0esgrimiendo \u00a0una \u00a0pistola, la que \u00a0efectivamente \u00a0utiliz\u00f3, \u00a0revoc\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primer grado y en su lugar \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0JOSE ALBERTO CAICEDO PRADO a la pena principal de doce (12) a\u00f1os y \u00a0seis \u00a0(6) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0y a la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas por un lapso de diez (10) a\u00f1os, como autor de tentativa de \u00a0homicidio \u00a0en \u00a0LUIS \u00a0GERARDO PE\u00d1A GARZON. A la vez confirm\u00f3 la absoluci\u00f3n por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsa \u00a0denuncia \u00a0contra persona determinada (fs. 27 y ss. c. del \u00a0Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo de la causal primera del art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, el defensor del procesado Jos\u00e9 Alberto \u00a0Caicedo \u00a0Prado \u00a0solicita casar la sentencia impugnada, y que en consecuencia, se \u00a0le \u00a0absuelva de los cargos que por el delito de homicidio le fueron imputados en \u00a0el \u00a0pliego \u00a0enjuiciatorio, \u00a0reconociendo \u00a0que \u00a0obr\u00f3 \u00a0en leg\u00edtima defensa de su \u00a0vida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dos cargos formula por violaci\u00f3n indirecta de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0al \u00a0considerar \u00a0que \u00a0el Tribunal en la sentencia recurrida \u00a0\u201chizo \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0223 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal\u201d, \u00a0e \u00a0inaplic\u00f3 \u00a0el \u00a0numeral \u00a04\u00b0 \u00a0del art\u00edculo 29 del mismo estatuto, al incurrir en \u00a0manifiestos \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de identidad y falso juicio de \u00a0existencia en la apreciaci\u00f3n de la prueba indiciaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Identific\u00f3 como normas medio de la violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ley sustancial denunciada, los art\u00edculos 247, 254, 300 y ss., y 445 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo \u00a0<\/p>\n<p>Lo hace consistir en falso juicio de identidad \u00a0por \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0manifiesta \u00a0del contenido f\u00e1ctico de la prueba indiciaria \u00a0(integrado \u00a0por \u00a0la \u00a0ocurrencia \u00a0de disparos al lado izquierdo de la buseta y la \u00a0demostrada \u00a0existencia \u00a0de \u00a0heridas \u00a0en \u00a0el \u00a0brazo izquierdo del conductor de la \u00a0misma \u00a0-hechos \u00a0indicadores-, y la conclusi\u00f3n de que JOSE ALBERTO CAICEDO PRADO \u00a0accion\u00f3 \u00a0su \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0contra LUIS GERARDO PE\u00d1A cuando se encontraba al \u00a0lado izquierdo del citado veh\u00edculo -hecho indicado-). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0 el \u00a0 impugnante \u00a0 que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0\u201crealiz\u00f3 \u00a0una \u00a0inferencia \u00a0manifiestamente opuesta a la l\u00f3gica y ajena a las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la experiencia\u201d (f. 124). La distorsi\u00f3n f\u00e1ctica, por ende, recae \u00a0en la inferencia que conduce al hecho indicado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 disparos \u00a0efectuados \u00a0en \u00a0el \u00a0costado \u00a0izquierdo \u00a0de \u00a0la \u00a0buseta, \u00a0no \u00a0permiten concluir que JOSE ALBERTO CAICEDO PRADO \u00a0dispar\u00f3 \u00a0su \u00a0arma \u00a0contra \u00a0LUIS \u00a0GERARDO \u00a0PE\u00d1A cuando se encontraba al costado \u00a0izquierdo \u00a0del \u00a0automotor \u00a0-agreg\u00f3-. \u00a0Si \u00a0se escucharon unas detonaciones en el \u00a0costado \u00a0izquierdo \u00a0de \u00a0la \u00a0buseta \u00a0y \u00a0se \u00a0encontraron huellas del impacto de un \u00a0proyectil \u00a0del rev\u00f3lver de LUIS GERARDO PE\u00d1A en el muro ubicado a la izquierda \u00a0del \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0\u201cnada \u00a0permite \u00a0l\u00f3gicamente \u00a0inferir \u00a0que quien \u00a0accion\u00f3 \u00a0su \u00a0arma \u00a0fue \u00a0JOSE \u00a0ALBERTO CAICEDO. Todo lo contrario, la l\u00f3gica en \u00a0este \u00a0caso \u00a0indica \u00a0que \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0conclusi\u00f3n posible es que las detonaciones \u00a0escuchadas \u00a0fueran \u00a0causadas \u00a0por \u00a0el \u00a0arma \u00a0que \u00a0inequ\u00edvocamente \u00a0se \u00a0sabe fue \u00a0accionada en el costado izquierdo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0motiv\u00f3 \u00a0la \u00a0construcci\u00f3n \u00a0de \u00a0este \u00a0indicio, \u00a0pues no hizo referencia a ninguna regla de la \u00a0experiencia \u00a0mediante \u00a0la cual pueda llegarse racionalmente a la conclusi\u00f3n que \u00a0se plantea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con relaci\u00f3n al segundo hecho indicador, cual \u00a0es \u00a0la \u00a0ubicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las heridas de LUIS GERARDO PE\u00d1A en el miembro superior \u00a0izquierdo, \u00a0destac\u00f3 \u00a0que \u00a0\u00e9stas \u00a0se \u00a0encuentran \u00a0ubicadas \u00a0en \u00a0el \u00a0sector \u00a0del \u00a0antebrazo \u00a0m\u00e1s cercano a la mano, de donde infiere la imposibilidad de sostener \u00a0que \u00a0el disparo con el que fueron ocasionadas las heridas provino del mismo lado \u00a0izquierdo, \u00a0pues \u00a0una afirmaci\u00f3n de ese talante no consulta la movilidad de los \u00a0miembros superiores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este reproche tambi\u00e9n destac\u00f3 que por la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0consideraciones \u00a0relativas \u00a0a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de la experiencia, tal \u00a0conclusi\u00f3n, \u00a0 m\u00e1s \u00a0 que \u00a0 una \u00a0 inferencia, \u00a0 constituye \u00a0una \u00a0mera \u00a0sospecha. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirm\u00f3 \u00a0que \u00a0la apreciaci\u00f3n conjunta de los \u00a0dos \u00a0hechos \u00a0indicadores referenciados, \u201cno permite l\u00f3gicamente establecer el \u00a0lugar \u00a0 de \u00a0 donde \u00a0provino \u00a0el \u00a0disparo \u00a0que \u00a0caus\u00f3 \u00a0las \u00a0heridas \u00a0en \u00a0el \u00a0hoy \u00a0occiso\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduciendo \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0en \u00a0conjunto \u00a0del \u00a0material \u00a0probatorio, \u00a0en \u00a0el \u00a0intento \u00a0por demostrar la trascendencia del yerro \u00a0alegado, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0puso \u00a0de \u00a0presente \u00a0\u201cla \u00a0ausencia \u00a0de otros elementos \u00a0contextuales \u00a0que \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0la \u00a0experiencia acompa\u00f1ar\u00edan a los hechos \u00a0probados \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0considera \u00a0\u2018indicadores\u2019, \u00a0de \u00a0ser \u00a0l\u00f3gicamente \u00a0v\u00e1lida \u00a0la \u00a0inferencia aplicada\u201d, con lo que considera \u00a0demostrado el error de hecho en que incurri\u00f3 el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo \u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0por \u00a0error de hecho el fallo objeto de \u00a0impugnaci\u00f3n. \u00a0Afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0ignor\u00f3 la existencia (falso juicio de \u00a0existencia) \u00a0de \u00a0un \u00a0indicio, con base en el desconocimiento de la demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador, pues \u201csi el Tribunal reconoce la existencia de una duda \u00a0probatoria \u00a0relacionada \u00a0con \u00a0el momento en que JOSE ALBERTO CAICEDO recibi\u00f3 el \u00a0impacto \u00a0de \u00a0un \u00a0proyectil \u00a0disparado \u00a0por \u00a0LUIS \u00a0GERARDO \u00a0PE\u00d1A\u201d, \u00a0debi\u00f3, en \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del principio in dubio pro reo, \u00a0acoger \u00a0un \u00a0suced\u00e1neo \u00a0de prueba, y tener por demostrado aquello \u00a0que \u00a0le \u00a0favorec\u00eda \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0esto \u00a0es, \u201cque el disparo en el hombro lo \u00a0recibi\u00f3 \u00a0cerca \u00a0del \u00a0poste \u00a0ubicado \u00a0al \u00a0lado \u00a0derecho \u00a0de la buseta, instantes \u00a0despu\u00e9s del primer episodio de disparos y antes del segundo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0suced\u00e1neo \u00a0de prueba en aplicaci\u00f3n del \u00a0principio \u00a0in \u00a0dubio pro reo, \u00a0sugiere \u00a0al \u00a0casacionista \u00a0deducir, a trav\u00e9s de la l\u00f3gica, \u201cque JOSE ALBERTO \u00a0CAICEDO \u00a0 fue \u00a0 objeto \u00a0de \u00a0una \u00a0agresi\u00f3n \u00a0grave, \u00a0injusta \u00a0y \u00a0actual\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En demostraci\u00f3n de este aserto, el impugnante \u00a0consider\u00f3 \u00a0indubitable que un disparo dirigido a una persona que da la espalda, \u00a0constituye \u00a0un \u00a0acto \u00a0de agresi\u00f3n grave e injustificada, con mayor raz\u00f3n si el \u00a0primer episodio hab\u00eda culminado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este segundo error de apreciaci\u00f3n probatoria \u00a0-concluy\u00f3-, \u00a0 impidi\u00f3 \u00a0 al \u00a0 Tribunal \u00a0reconocer \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0que \u00a0inequ\u00edvocamente \u00a0se configura al demostrarse, como en efecto lo est\u00e1, que JOSE \u00a0ALBERTO \u00a0CAICEDO \u00a0\u00fanicamente \u00a0accion\u00f3 \u00a0su arma cuando se encontraba al costado \u00a0derecho \u00a0de \u00a0la \u00a0buseta y en reacci\u00f3n a una agresi\u00f3n grave e injusta por parte \u00a0de LUIS GERARDO PE\u00d1A GARZON.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. EL CONCEPTO DEL PROCURADOR PRIMERO DELEGADO \u00a0EN LO PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En su concepto el Procurador Delegado advierte \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0el censor anuncia abstenerse de oponer su criterio personal en la \u00a0ponderaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0y \u00a0dice \u00a0limitarse \u00a0a \u00a0establecer \u00a0la \u00a0falta de \u00a0conformidad \u00a0por carencia de sentido l\u00f3gico entre los hechos indicadores con el \u00a0indicado, \u00a0a \u00a0la \u00a0postre desliza su propia valoraci\u00f3n probatoria, con la que no \u00a0alcanza \u00a0a \u00a0acreditar \u00a0el \u00a0error \u00a0l\u00f3gico-material \u00a0en \u00a0que habr\u00eda incurrido el \u00a0fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con el primer hecho indicador, \u00a0advierte \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0con \u00a0sentido \u00a0com\u00fan, l\u00f3gica y uso de leyes de la \u00a0experiencia, \u00a0califica \u00a0los hechos como una \u201cagresi\u00f3n mutua\u201d, suscitada por \u00a0la \u00a0conducta \u00a0de \u00a0CAICEDO PRADO, quien como oficial de la Polic\u00eda debi\u00f3 actuar \u00a0con \u00a0m\u00e1s \u00a0prudencia, \u00a0en \u00a0lugar \u00a0de \u00a0bajarse de su veh\u00edculo blandiendo arma de \u00a0fuego, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0hizo prevenir al otro conductor, legitim\u00e1ndolo para esperarlo \u00a0con \u00a0el \u00a0rev\u00f3lver, \u00a0pues \u00a0no \u00a0pod\u00eda exigir una actitud pasiva de aquel a quien \u00a0impidi\u00f3 \u00a0continuar \u00a0su \u00a0marcha, \u00a0y \u00a0amenaz\u00f3 \u00a0con \u00a0notoria beligerancia, lo que \u00a0constituye \u00a0 una \u00a0 agresi\u00f3n \u00a0 inminente \u00a0a \u00a0la \u00a0que \u00a0debi\u00f3 \u00a0responder \u00a0el \u00a0hoy \u00a0occiso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto de la fuerza demostrativa del segundo \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0-heridas \u00a0del \u00a0occiso \u00a0en \u00a0el \u00a0brazo \u00a0izquierdo-, \u00a0la Delegada \u00a0consider\u00f3 \u00a0con \u00a0mayor peso l\u00f3gico la conclusi\u00f3n de haber sido desde ese mismo \u00a0lado que dispar\u00f3 CAICEDO PRADO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Admitiendo \u00a0en el campo de las hip\u00f3tesis que \u00a0el \u00a0origen del disparo contra el conductor de la buseta pudo serlo desde el lado \u00a0derecho \u00a0-pues \u00a0de veras hubo dos episodios de disparos, uno al lado izquierdo y \u00a0el \u00a0otro \u00a0al \u00a0lado derecho del automotor de servicio p\u00fablico-, lo cierto es que \u00a0el \u00a0provocador \u00a0inicial \u00a0fue el oficial de Polic\u00eda, y su conducta antijur\u00eddica \u00a0no \u00a0legitima \u00a0su \u00a0reacci\u00f3n \u00a0en \u00a0uno \u00a0u \u00a0otro momento, \u201cpues el intercambio de \u00a0disparos \u00a0y \u00a0posiciones \u00a0no \u00a0hace \u00a0l\u00edcita \u00a0una \u00a0conducta que desde el principio \u00a0deviene \u00a0antijur\u00eddica. \u00a0Si \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0il\u00edcita \u00a0de \u00a0Caicedo empez\u00f3 desde el \u00a0costado \u00a0izquierdo, \u00a0no \u00a0se \u00a0convierte en l\u00edcita porque su contrincante lo haya \u00a0alcanzado \u00a0cuando \u00a0se \u00a0desplazaba hacia el otro lado\u201d -concluy\u00f3- (f. 12 c. de \u00a0la Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En punto al error de hecho por falso juicio de \u00a0existencia, \u00a0el \u00a0Procurador Delegado destaca que la duda respecto del momento en \u00a0que \u00a0fue \u00a0inferida \u00a0la \u00a0herida \u00a0de \u00a0Caicedo \u00a0Prado \u00a0en \u00a0el \u00a0hombro, no genera la \u00a0trascendencia \u00a0necesaria para fundar un falso juicio de existencia por omisi\u00f3n, \u00a0que \u00a0conduzca \u00a0a \u00a0desquiciar \u00a0el \u00a0fallo, \u00a0pues as\u00ed Caicedo hubiera recibido ese \u00a0disparo \u00a0por \u00a0parte de Pe\u00f1a Garz\u00f3n, ello no justifica la conducta del acusado, \u00a0quien \u00a0estaba \u00a0actuando \u00a0injustamente \u00a0desde \u00a0el principio, ya que fue \u00e9l quien \u00a0concit\u00f3 el ataque de Pe\u00f1a. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al amparo de esas premisas, sugiere a la Sala \u00a0no casar el fallo recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. A manera de premisa inicial \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque \u00a0el \u00a0actor se refiere al art\u00edculo 223 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0que \u00a0define y sanciona la \u201cfalsedad por destrucci\u00f3n\u201d, \u00a0como \u00a0la \u00a0norma \u00a0indebidamente aplicada, del contexto del libelo se extracta que \u00a0la \u00a0imprecisi\u00f3n \u00a0obedece \u00a0a un intrascendente error mecanogr\u00e1fico, como quiera \u00a0que \u00a0la \u00a0condena \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0por \u00a0el punible de homicidio, tipificado por el \u00a0art\u00edculo \u00a0 323 \u00a0 ejusdem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si lo que el casacionista echa de menos es la \u00a0motivaci\u00f3n \u00a0de la construcci\u00f3n del indicio, y por ende sus implicaciones en la \u00a0parte \u00a0dispositiva del fallo, la ruta de la censura ha debido ser independiente, \u00a0pues \u00a0la falta de motivaci\u00f3n de la sentencia no constituye error de juicio sino \u00a0de \u00a0actividad \u00a0o constituci\u00f3n del acto procesal -error \u00a0in \u00a0procedendo-, \u00a0censurable \u00a0en casaci\u00f3n por v\u00eda de \u00a0causal \u00a0tercera, \u00a0individualizando \u00a0la \u00a0irregularidad \u00a0denunciada \u00a0bien \u00a0sea por \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0motivaci\u00f3n, motivaci\u00f3n incompleta, o dil\u00f3gica, y demostrando su \u00a0trascendencia \u00a0en \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0las partes, con la \u00a0idoneidad suficiente para invalidar lo actuado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a02. Primer cargo: error de hecho por falso \u00a0juicio de identidad en la inferencia del indicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0de ataque escogida por el \u00a0censor \u00a0se acomodar\u00eda a la t\u00e9cnica casacional, en cuanto invoca, al amparo del \u00a0cuerpo \u00a0segundo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0-violaci\u00f3n \u00a0indirecta de una norma de \u00a0derecho \u00a0sustancial-, \u00a0error de hecho por falso juicio de identidad, yerra en la \u00a0conceptualizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0este \u00a0\u00faltimo en cuanto entiende que \u00e9l puede consistir \u00a0en \u00a0la \u00a0transgresi\u00f3n de los dictados de la l\u00f3gica, la ciencia y la experiencia \u00a0en \u00a0la \u00a0operaci\u00f3n de inferencia l\u00f3gica, que en este caso, por estar referida a \u00a0la \u00a0prueba \u00a0indiciaria, \u00a0ubica en la deducci\u00f3n del hecho indicado al establecer \u00a0el m\u00e9rito del hecho indicador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0los llamados errores de contemplaci\u00f3n, para destacar \u00a0en \u00a0ello \u00a0el momento y el aspecto de la actividad probatoria en que se presenta. \u00a0Como \u00a0tal, \u00a0tiene \u00a0ocurrencia \u00a0en \u00a0el momento de fijar el contenido material del \u00a0medio, \u00a0el \u00a0cual \u00a0es alterado porque el fallador tergiversa, agrega o cercena su \u00a0contenido, \u00a0lo \u00a0que \u00a0obviamente repercutir\u00e1 en la determinaci\u00f3n de su m\u00e9rito, \u00a0pero \u00a0en \u00a0el \u00a0entendido \u00a0que \u00a0su \u00a0objeto \u00a0es \u00a0la \u00a0composici\u00f3n \u00a0material \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0de \u00a0inferencia \u00a0no \u00a0versa sobre la \u00a0materialidad \u00a0del \u00a0medio, \u00a0ni \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la \u00a0fijaci\u00f3n de su contenido. Se \u00a0manifiesta \u00a0en \u00a0una \u00a0fase posterior de la actividad probatoria, al establecer su \u00a0m\u00e9rito \u00a0persuasivo, \u00a0por \u00a0desconocimiento \u00a0o \u00a0transgresi\u00f3n de las reglas de la \u00a0sana cr\u00edtica, como m\u00e9todo de valoraci\u00f3n de las pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0diferencia \u00a0del \u00a0de \u00a0identidad \u00a0porque se \u00a0presenta \u00a0en \u00a0momento \u00a0posterior \u00a0a \u00a0la \u00a0fijaci\u00f3n \u00a0del contenido material de la \u00a0prueba, \u00a0y \u00a0supone que ella haya sido correcta, de manera tal que la conclusi\u00f3n \u00a0es \u00a0desacertada \u00a0porque \u00a0la \u00a0materialidad del medio, la cual ha sido debidamente \u00a0fijada, \u00a0no \u00a0tolera \u00a0el \u00a0tipo \u00a0de \u00a0deducci\u00f3n \u00a0a \u00a0que \u00a0se llega, por la indebida \u00a0aplicaci\u00f3n de las reglas que orientan la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Independientemente \u00a0de \u00a0este \u00a0desenfoque, \u00a0el \u00a0intento \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0en \u00a0la fundamentaci\u00f3n del cargo, resulta fallido al \u00a0contraponer \u00a0su \u00a0personal \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0la fuerza suasoria de los hechos \u00a0indicados, \u00a0sin \u00a0individualizar y menos demostrar, las reglas de la l\u00f3gica, las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0o \u00a0los \u00a0dictados \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0que resultaron \u00a0desconocidos \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal, al considerar injusta la conducta ejecutada por \u00a0el \u00a0Capit\u00e1n de la Polic\u00eda Jos\u00e9 Alberto Caicedo Prado, excluyendo la leg\u00edtima \u00a0defensa deducida en el fallo de primer grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resulta \u00a0ajeno \u00a0a \u00a0la \u00a0esencia \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0el \u00a0oponer el personal y subjetivo criterio del casacionista al \u00a0del \u00a0juzgador, pues este medio de impugnaci\u00f3n no constituye una instancia, como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00e9l no se persigue el establecimiento oficioso de la \u00a0verdad \u00a0procesal, \u00a0sino \u00a0que \u00a0se cuestiona la legalidad de la sentencia que, por \u00a0haber \u00a0sido \u00a0objeto \u00a0de revisi\u00f3n a trav\u00e9s de los recursos ordinarios, se halla \u00a0amparada por la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0proceder, adem\u00e1s de excluir la l\u00f3gica \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0que \u00a0ha \u00a0de \u00a0exhibir \u00a0la proposici\u00f3n y demostraci\u00f3n del cargo \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia en casaci\u00f3n, denota la simple discrepancia del recurrente \u00a0con \u00a0la racional ponderaci\u00f3n de la prueba indiciaria por parte del juzgador, lo \u00a0que \u00a0convierte \u00a0el libelo en un alegato de instancia, con el que, contraviniendo \u00a0los \u00a0requerimientos t\u00e9cnicos que debe reunir la demostraci\u00f3n del tipo de error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0alegado, \u00a0se pretende contraponer la personal apreciaci\u00f3n probatoria \u00a0al \u00a0razonado y aut\u00f3nomo an\u00e1lisis en que se ciment\u00f3 la conclusi\u00f3n de un fallo \u00a0que \u00a0 adviene \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0inamovible \u00a0con \u00a0tan \u00a0incipiente \u00a0y \u00a0antit\u00e9cnico \u00a0reproche.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0esta \u00a0precariedad \u00a0en \u00a0la \u00a0enunciaci\u00f3n \u00a0y \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del cargo -raz\u00f3n suficiente para declarar la improcedencia de la \u00a0impugnaci\u00f3n-, \u00a0ha \u00a0de \u00a0agregarse \u00a0que el Tribunal no incurre en transgresi\u00f3n a \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0la \u00a0ciencia o la experiencia, o en contemplaci\u00f3n \u00a0errada \u00a0alguna \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0que \u00a0cuestiona, \u00a0porque \u00a0hubiese supuesto \u00a0pruebas \u00a0inexistentes, \u00a0o \u00a0ignorado \u00a0las \u00a0que obraban en el expediente, sino que \u00a0efectu\u00f3 \u00a0una racional ponderaci\u00f3n en conjunto, de conformidad con el art\u00edculo \u00a0254 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0luego de otorgarle a cada medio de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0que \u00a0consider\u00f3 adecuado, sin que las conclusiones de \u00a0esta \u00a0aut\u00f3noma \u00a0actividad permitan sostener al impugnante, que fueron excluidos \u00a0indicios conforme a su personal apreciaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El siguiente ac\u00e1pite de la sentencia reafirma \u00a0esta conclusi\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPese a conductor y ayudante de la buseta \u00a0-LUIS \u00a0GERARDO \u00a0PE\u00d1A \u00a0GARZON \u00a0y \u00a0CARLOS \u00a0MARIA \u00a0PE\u00d1A- \u00a0negar que al lado de la \u00a0ventana \u00a0izquierda \u00a0se \u00a0efectuaron \u00a0algunos \u00a0disparos, \u00a0hechos \u00a0que mencionan no \u00a0solamente \u00a0el \u00a0procesado \u00a0CAICEDO PRADO al asegurar que ah\u00ed fue herido con arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0cuando intentaba alejarse, son los mismos ocupantes de este automotor \u00a0quienes \u00a0afirman \u00a0que \u00a0escucharon \u00a0a \u00a0ese \u00a0lado dos o tres detonaciones -RODRIGO \u00a0PAOJOY, \u00a0CAMILO \u00a0ZAMBRANO, \u00a0FABIO \u00a0ENRIQUE \u00a0GOMEZ \u00a0LOZANO \u00a0y \u00a0ALEXANDER \u00a0POLANIA \u00a0VARGAS-, \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0ellos \u00a0puede \u00a0asegurar \u00a0quien de los dos sujetos dispar\u00f3 \u00a0primero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSe \u00a0parte \u00a0del \u00a0hecho \u00a0cierto que en ese \u00a0sitio \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0la \u00a0primera \u00a0descarga y que ambos dispararon, deducci\u00f3n que se \u00a0hace \u00a0teniendo \u00a0como \u00a0base \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0aludidas por los ocupantes de la \u00a0buseta, \u00a0de \u00a0la huella dejada por un proyectil en el muro de ese lado, detectado \u00a0esa \u00a0madrugada \u00a0por \u00a0el Fiscal -fl. 7 cuad. Principal No. 1- y que de cuerdo con \u00a0el \u00a0dictamen \u00a0de \u00a0bal\u00edstica corresponde a un plomo de rev\u00f3lver -arma utilizada \u00a0por el hoy occiso-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPero se dice que ambos dispararon, porque \u00a0tambi\u00e9n \u00a0PE\u00d1A \u00a0GARZON \u00a0aparece \u00a0herido \u00a0en \u00a0su \u00a0brazo izquierdo, de ello dej\u00f3 \u00a0constancia \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0al \u00a0momento \u00a0de recibirle su versi\u00f3n, cuando adem\u00e1s de \u00a0mencionar \u00a0las \u00a0ubicadas en el t\u00f3rax y parte superior del abdomen lado derecho, \u00a0consigna: \u00a0\u2018tambi\u00e9n en el \u00a0brazo \u00a0izquierdo \u00a0presenta \u00a0cuatro orificios en el tercio distal del antebrazo y \u00a0carpo\u2019 \u00a0-sic- flios. 3 y \u00a04. \u00a0As\u00ed \u00a0mismo \u00a0el \u00a0legista en su primer dictamen el 21 de septiembre encuentra \u00a0venda \u00a0de \u00a0yeso \u00a0antebraquial \u00a0izquierda \u00a0-fl. \u00a0102- \u00a0y \u00a0el otro observa miembro \u00a0superior \u00a0izquierdo \u00a0en \u00a0tubo \u00a0de yeso mano codo, el 5 de octubre siguiente -fl. \u00a0105-. \u00a0Ya \u00a0en \u00a0febrero de 1994 el galeno de Bogot\u00e1 alude a cicatrices en hombro \u00a0izquierdo \u00a0y \u00a0en tercio distal posterior de antebrazo izquierdo, con hipertrofia \u00a0leve \u00a0de \u00a0miembro \u00a0superior \u00a0izquierdo \u00a0con fuerza muscular levemente disminuida \u00a0-fl. \u00a0132-. Igualmente en el centro asistencial donde primero acudi\u00f3 dejaron la \u00a0anotaci\u00f3n -fl. 1 y 9 cuad. Historias Cl\u00ednicas-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEntonces, no fue un s\u00f3lo disparo el que \u00a0se \u00a0efectu\u00f3 \u00a0en \u00a0ese \u00a0lado, ventanilla lado izquierdo, sino varios, como aluden \u00a0los \u00a0ocupantes \u00a0de la buseta y efectuados por ambos conductores, desvirtu\u00e1ndose \u00a0as\u00ed \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0del a-quo en la sentencia -fls. 57 final y 58-, de que en \u00a0ning\u00fan \u00a0momento \u00a0CAICEDO \u00a0accion\u00f3 \u00a0su \u00a0pistola \u00a0y que las heridas propinadas a \u00a0PE\u00d1A \u00a0 \u00a0 GARZON \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0fueron \u00a0 \u00a0\u2018por \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0flanco \u00a0 \u00a0derecho \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0anatom\u00eda\u2019\u201d \u00a0 \u00a0 (f. \u00a0 \u00a0 44 \u00a0 \u00a0 c. \u00a0 \u00a0 del \u00a0Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0contradictorio \u00a0de \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0del \u00a0casacionista, \u00a0estriba \u00a0en \u00a0el hecho de aceptar \u201cque el incidente lo propici\u00f3 \u00a0el \u00a0Capit\u00e1n \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Alberto Caicedo Prado, al asumir una actitud desafiante (al \u00a0impedir \u00a0el paso de la buseta) y amenazante (al descender de su veh\u00edculo con un \u00a0arma \u00a0en \u00a0la \u00a0mano)\u201d, \u00a0y a la vez pretender deslegitimar la reacci\u00f3n de Pe\u00f1a \u00a0Garz\u00f3n \u00a0al \u00a0disparar, \u00a0frente \u00a0a \u00a0esa \u00a0innegable \u00a0realidad, \u00a0en \u00a0defensa \u00a0de su \u00a0integridad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El censor admite que el hecho indicador sobre \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0edific\u00f3 la inferencia que cuestiona por v\u00eda extraordinaria, cual \u00a0es \u00a0\u201cel \u00a0abaleo \u00a0ocurrido \u00a0en \u00a0el costado izquierdo de la buseta, est\u00e1 \u00a0 debidamente \u00a0 probado \u00a0 y \u00a0 no \u00a0 ser\u00e1 \u00a0 objeto \u00a0de \u00a0ning\u00fan \u00a0cuestionamiento\u201d \u00a0(f. \u00a0124). Siendo consecuentes con \u00a0la \u00a0aceptaci\u00f3n \u00a0expresa \u00a0de \u00a0ese \u00a0supuesto \u00a0f\u00e1ctico, no se puede fraccionar la \u00a0conducta \u00a0para afirmar que la reacci\u00f3n del conductor de la buseta -quien hab\u00eda \u00a0sido \u00a0provocado \u00a0y \u00a0era \u00a0amenazado \u00a0con el arma de fuego con que el sindicado lo \u00a0enca\u00f1onaba-, \u00a0no \u00a0estaba legitimada, y que por lo mismo constitu\u00eda una injusta \u00a0agresi\u00f3n \u00a0de \u00a0su parte, pues lo que se infiere del hecho indicador aceptado por \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0y \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0estableci\u00f3 \u00a0el Tribunal en la sentencia, es que \u00a0actuaba \u00a0en \u00a0defensa \u00a0de \u00a0su \u00a0vida, \u00a0seriamente \u00a0amenazada \u00a0por \u00a0quien, luego de \u00a0provocarlo \u00a0 obstaculiz\u00e1ndole \u00a0 el \u00a0paso, \u00a0desciende \u00a0arma \u00a0en \u00a0mano \u00a0hasta \u00a0la \u00a0ventanilla \u00a0del \u00a0lado \u00a0izquierdo del conductor, enca\u00f1on\u00e1ndolo e insult\u00e1ndolo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El censor tambi\u00e9n admite como hecho probado, \u00a0las \u00a0heridas sufridas por la v\u00edctima en el brazo izquierdo. Premisa que, seg\u00fan \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0conduce \u00a0con \u00a0mayor \u00a0razonabilidad \u00a0a \u00a0afirmar \u00a0que \u00a0los disparos \u00a0iniciales \u00a0del \u00a0procesado \u00a0CAICEDO \u00a0PRADO \u00a0fueron \u00a0efectuados \u00a0desde \u00a0el costado \u00a0izquierdo \u00a0del \u00a0automotor \u00a0de \u00a0servicio \u00a0p\u00fablico, \u00a0y \u00a0no del lado derecho -como \u00a0sugiere \u00a0 el \u00a0 impugnante-, \u00a0 pues \u00a0 una \u00a0 tal \u00a0 conclusi\u00f3n \u00a0 s\u00ed \u00a0entra\u00f1ar\u00eda \u00a0desconocimiento \u00a0 de \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0y \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0cuya \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0invoca, al no corresponder la ubicaci\u00f3n anat\u00f3mica de las heridas, \u00a0con \u00a0 la \u00a0 ubicaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 agresor, \u00a0 y \u00a0 la \u00a0direcci\u00f3n \u00a0y \u00a0trayectoria \u00a0del \u00a0proyectil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Independientemente \u00a0del \u00a0costado de la buseta \u00a0desde \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0capit\u00e1n \u00a0de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0agredi\u00f3 \u00a0con \u00a0arma de fuego al \u00a0conductor \u00a0de la misma, su conducta no se justifica, habida consideraci\u00f3n de la \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0provocador \u00a0que \u00a0\u00e9l asumi\u00f3 al impedir el paso al conductor que \u00a0con \u00a0insistencia \u00a0lo \u00a0solicitaba, \u00a0descender del veh\u00edculo, desenfundar el arma, \u00a0agredirlo de palabra y enca\u00f1onarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aplicando \u00a0 \u00a0a \u00a0 estos \u00a0 antecedentes \u00a0 y \u00a0circunstancias \u00a0 que \u00a0enmarcaron \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0infundadamente cuestionadas por el casacionista, no puede esperarse \u00a0y \u00a0menos \u00a0exigirse \u00a0que el conductor de la buseta asumiera una actitud sumisa, y \u00a0no se defendiera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No se evidencia entonces que el Tribunal haya \u00a0distorsionado \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0que \u00a0le \u00a0permiti\u00f3 \u00a0excluir la leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0pretende \u00a0deducir \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de tan endeble y \u00a0antit\u00e9cnico cuestionamiento de la prueba indiciaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No puede olvidarse igualmente que a trav\u00e9s de \u00a0prueba \u00a0pericial a Pe\u00f1a Garz\u00f3n le fueron dictaminadas cicatrices no solo en el \u00a0tercio \u00a0distal \u00a0posterior \u00a0de \u00a0antebrazo \u00a0izquierdo, \u00a0sino tambi\u00e9n en el hombro \u00a0izquierdo \u00a0(f. \u00a0132), \u00a0lo \u00a0que \u00a0descarta la movilidad del miembro afectado, como \u00a0factor \u00a0para \u00a0inferir que las heridas pudieron venir del lado derecho. El hombro \u00a0no \u00a0tiene \u00a0la \u00a0movilidad que le atribuye el censor, y la herida en el antebrazo, \u00a0lo \u00a0fue \u00a0en \u00a0la \u00a0cara posterior no anterior, afianzando as\u00ed la inferencia de la \u00a0procedencia de las heridas del costado izquierdo de la buseta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se reafirma as\u00ed la tesis del Tribunal, seg\u00fan \u00a0la \u00a0cual, \u00a0en el primer momento en que el oficial de la Polic\u00eda se acerc\u00f3 a la \u00a0ventanilla \u00a0izquierda \u00a0del \u00a0veh\u00edculo \u00a0de \u00a0servicio \u00a0p\u00fablico \u00a0y \u00a0enca\u00f1on\u00f3 \u00a0al \u00a0conductor, \u00a0se \u00a0produjo \u00a0el intercambio de disparos que lesion\u00f3 levemente en el \u00a0cuello \u00a0al \u00a0acusado, \u00a0y \u00a0en \u00a0el miembro superior izquierdo a PE\u00d1A GARZON.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En punto a la cr\u00edtica que el actor formula a \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0conjunta \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0indicadores, \u00a0aquel \u00a0afirma pero no \u00a0demuestra, \u00a0porqu\u00e9 el Tribunal tansgredi\u00f3 las reglas de la l\u00f3gica al concluir \u00a0que \u00a0los \u00a0hechos \u00a0demostrados permiten afirmar que los disparos que lesionaron a \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0provinieron \u00a0del \u00a0costado \u00a0izquierdo de la buseta, pues s\u00f3lo hace \u00a0esta \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0pero \u00a0no identifica y menos demuestra, cu\u00e1les son las reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0de \u00a0las que el Tribunal se habr\u00eda apartado en sus deducciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan el libelista, la apreciaci\u00f3n conjunta \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0indicadores \u00a0antes \u00a0referenciados, \u00a0\u201cno \u00a0permite l\u00f3gicamente \u00a0establecer \u00a0 \u00a0el \u00a0 lugar \u00a0 de \u00a0 donde \u00a0 provino \u00a0 el \u00a0disparo \u00a0que \u00a0caus\u00f3 \u00a0las \u00a0heridas en el hoy occiso\u201d \u00a0(Destaca \u00a0la \u00a0Sala). \u00a0Este \u00a0argumento, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0desconocer \u00a0abiertamente la \u00a0realidad \u00a0procesal \u00a0que \u00a0el \u00a0actor \u00a0no controvierte, cual es que PE\u00d1A GARZON no \u00a0recibi\u00f3 \u00a0uno \u00a0sino \u00a0OCHO (8) disparos, es abandonada a su suerte en el campo de \u00a0la \u00a0mera \u00a0enunciaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0no \u00a0realiza \u00a0esfuerzo \u00a0alguno \u00a0por \u00a0demostrar tal \u00a0inferencia, \u00a0 y \u00a0 ninguna \u00a0 incidencia \u00a0tendr\u00eda, \u00a0de \u00a0aceptarse \u00a0tan \u00a0inopinado \u00a0planteamiento, \u00a0en \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n de la causal de permisi\u00f3n que el Tribunal \u00a0excluy\u00f3 racionalmente al proferir el fallo de condena.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Emerge con claridad entonces la imperfecci\u00f3n \u00a0del \u00a0razonamiento \u00a0con el que se pretende demostrar el falso juicio de identidad \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0sustenta \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0\u00faltimas \u00a0como \u00a0lo advierte el Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0resulta \u00a0intrascendente \u00a0que \u00a0los \u00a0disparos hayan sido efectuados del \u00a0costado \u00a0derecho \u00a0o \u00a0izquierdo \u00a0de \u00a0la \u00a0buseta, pues una u otra circunstancia no \u00a0legitima \u00a0la \u00a0provocadora, \u00a0amenazante \u00a0y riesgosa actuaci\u00f3n del capit\u00e1n de la \u00a0Polic\u00eda, \u00a0al \u00a0extremo \u00a0de \u00a0afirmarse \u00a0la idoneidad para establecer, a partir de \u00a0esta insular circunstancia, la justificaci\u00f3n de su conducta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.3. Segundo cargo: Violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley sustancial por falso juicio de existencia del hecho indicador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este segundo reproche lo cimienta el autor en \u00a0la \u00a0aceptaci\u00f3n, por parte del juzgador de segundo grado, de la imposibilidad de \u00a0establecer \u00a0en qu\u00e9 momento el oficial de Polic\u00eda procesado habr\u00eda sido herido \u00a0en \u00a0el \u00a0cuello \u00a0-no \u00a0en \u00a0el \u00a0hombro, \u00a0como \u00a0err\u00f3neamente afirma el impugnante-, \u00a0sugiriendo \u00a0la necesidad de otorgar credibilidad al dicho de aquel, quien afirma \u00a0que \u00a0lo \u00a0fue \u00a0en el segundo episodio de disparos, es decir, cuando se alejaba de \u00a0la \u00a0ventanilla \u00a0izquierda \u00a0del \u00a0veh\u00edculo \u00a0de \u00a0servicio \u00a0p\u00fablico hacia el poste \u00a0ubicado al lado derecho de la v\u00eda.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0duda que trasciende en sede casacional es \u00a0la \u00a0que, \u00a0debidamente \u00a0acreditada \u00a0y \u00a0ponderada \u00a0de \u00a0cara \u00a0al conjunto del plexo \u00a0probatorio, \u00a0 reviste \u00a0 la \u00a0 idoneidad \u00a0 suficiente \u00a0para \u00a0desquiciar \u00a0la \u00a0parte \u00a0dispositiva \u00a0del fallo, pero no aquella referida a aspectos circunstanciales del \u00a0hecho \u00a0punible, \u00a0incapaces de resquebrajar el juicio de responsabilidad, como el \u00a0que ahora se plantea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Falla adem\u00e1s el actor en la demostraci\u00f3n de \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0segundo \u00a0yerro \u00a0denunciado, \u00a0al \u00a0pretender fraccionar la \u00a0prueba \u00a0indiciaria \u00a0y a partir de \u00e9sta, estratificar la conducta, ignorando que \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0declar\u00f3 \u00a0probado que s\u00ed existi\u00f3 un episodio inicial de \u00a0disparos \u00a0al \u00a0lado \u00a0izquierdo \u00a0de \u00a0la \u00a0buseta, \u00a0en la que el procesado hiri\u00f3 al \u00a0conductor \u00a0de \u00a0la misma en el hombro y brazo izquierdos, y este proceder, por la \u00a0provocaci\u00f3n \u00a0y \u00a0amenazas \u00a0desplegadas \u00a0por \u00a0el \u00a0autor, \u00a0no aparece justificado, \u00a0configur\u00e1ndose, \u00a0por \u00a0ende, \u00a0el \u00a0punible \u00a0por \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ese desatinado discurrir el censor queda a \u00a0mitad \u00a0de camino en el proceso de demostraci\u00f3n de la vulneraci\u00f3n de las pautas \u00a0epistemol\u00f3gicas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0pues \u00a0se reitera, no especif\u00edca qu\u00e9 \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0pautas \u00a0de \u00a0experiencia, \u00a0o \u00a0principios \u00a0cient\u00edficos, \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0al \u00a0excluir la aplicaci\u00f3n de la causal de permisi\u00f3n \u00a0invocada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 prescindencia \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 deficiente \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0y \u00a0desarrollo \u00a0del reproche, del examen del fallo de segundo grado \u00a0se \u00a0advierte \u00a0que el Tribunal, con innegable l\u00f3gica material concluy\u00f3 que hubo \u00a0intercambio \u00a0 de \u00a0disparos \u00a0en \u00a0el \u00a0primer \u00a0episodio \u00a0-desarrollado \u00a0al \u00a0costado \u00a0izquierdo \u00a0de \u00a0la \u00a0buseta-. \u00a0Tal \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0la \u00a0respald\u00f3 \u00a0el \u00a0ad-quem \u00a0en la \u00a0ponderaci\u00f3n \u00a0de \u00a0conjunto de todo el acervo probatorio, en los antecedentes del \u00a0hecho, \u00a0en \u00a0las \u00a0incoherencias \u00a0y \u00a0desacreditada versi\u00f3n del procesado; y en la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0varios \u00a0testigos \u00a0que \u00a0escucharon el intercambio de disparos en el \u00a0lado \u00a0izquierdo; \u00a0tambi\u00e9n \u00a0en \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de Alexander Polan\u00eda, quien vio \u00a0cuando \u00a0\u201cel \u00a0oficial \u00a0se \u00a0mand\u00f3 \u00a0la \u00a0mano \u00a0a \u00a0la pretina, sac\u00f3 una pistola y \u00a0empezaron \u00a0los \u00a0disparos, \u00a0los \u00a0que \u00a0escuch\u00f3 \u00a0del \u00a0lado \u00a0izquierdo \u00a0y \u00a0tambi\u00e9n \u00a0\u2018de otros lados\u2019\u201d \u00a0(fs. \u00a0109 \u00a0y ss. c.o. N\u00b0 1); y en \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0de \u00a0los galenos que examinaron a PE\u00d1A GARZON, quien recibi\u00f3 \u00a0ocho \u00a0(8) \u00a0disparos \u00a0(f. \u00a050), \u00a0de \u00a0donde \u00a0dedujo la intenci\u00f3n del procesado de \u00a0acabar con su vida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Demostradas \u00a0como \u00a0se hallan las deficiencias \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0de \u00a0la impugnaci\u00f3n extraordinaria, y la carencia de fundamento en la \u00a0formulaci\u00f3n del reproche, se declara la improsperidad del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0en \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR la sentencia \u00a0ameritada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00famplase \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL\u00a0\u00a0 JORGE \u00a0E. CORDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 A. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GALVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 EDGAR \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0MANTILLA \u00a0NOUGUES\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0MEJIA \u00a0 \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0No hay firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 PEREZ \u00a0PINZON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 NILSON \u00a0PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Secretaria \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0DR. FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Casaci\u00f3n \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Proyecto: Oct. 13\/99 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Abogado asistente:\u00a0 Camilo Montoya Reyes \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 13092 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL. \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado acta No. 199 \u00a0\u00a0 Santa \u00a0Fe \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D.C., quince (15) de \u00a0diciembre de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-1797","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-7"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1797","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1797"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1797\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1797"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1797"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1797"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}