{"id":1784,"date":"2023-09-07T21:28:03","date_gmt":"2023-09-07T21:28:03","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/12939dic1\/"},"modified":"2023-09-07T21:28:03","modified_gmt":"2023-09-07T21:28:03","slug":"12939dic1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/12939dic1\/","title":{"rendered":"12939dic1"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 12939 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0 199 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, D. C., quince de diciembre de mil novecientos \u00a0noventa y nueve. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Examina \u00a0la Corte el recurso extraordinario de casaci\u00f3n interpuesto \u00a0y \u00a0sustentado \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0LUIS \u00a0MANUEL ARRIETA RAMOS (a. \u00a0\u201crevolvito\u201d), \u00a0quien \u00a0fue \u00a0condenado \u00a0en \u00a0segunda \u00a0instancia por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Monter\u00eda, \u00a0seg\u00fan \u00a0sentencia fechada el 17 de septiembre de 1996, \u00a0por \u00a0medio \u00a0de la cual se impuso al acusado la pena principal de diez (10) a\u00f1os \u00a0de prisi\u00f3n, como autor del delito de homicidio simple. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ha \u00a0 conceptuado \u00a0desfavorablemente \u00a0a \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n, \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador Primero Delegado en lo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0d\u00eda \u00a021 \u00a0de noviembre de 1991, aproximadamente a las 7:00 horas \u00a0de \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana, \u00a0se hallaba OLIBARDO JOS\u00c9 MERCADO CALDERA en un kiosco situado \u00a0en \u00a0la \u00a0vereda \u00a0\u201cGuaimarito\u201d \u00a0del \u00a0municipio \u00a0de Sahag\u00fan (C\u00f3rdoba), cuando \u00a0lleg\u00f3 \u00a0al \u00a0mismo \u00a0lugar \u00a0LUIS \u00a0MANUEL \u00a0ARRIETA \u00a0RAMOS, al mando de su veh\u00edculo \u00a0campero \u00a0 \u00a0 \u201cDaihatsu\u201d, \u00a0 \u00a0acompa\u00f1ado \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0esposa \u00a0 \u00a0Lucinda \u00a0Bedoya \u00a0Delgado \u00a0y \u00a0su hija menor \u00a0Vianny \u00a0 \u00a0 Juliany \u00a0 \u00a0Arrieta \u00a0 \u00a0Bedoya, \u00a0mas, \u00a0como entre los dos varones exist\u00edan desacuerdos anteriores \u00a0como \u00a0colindantes \u00a0que \u00a0ellos \u00a0eran \u00a0de \u00a0fincas \u00a0en \u00a0la regi\u00f3n, se suscit\u00f3 una \u00a0discusi\u00f3n \u00a0que \u00a0deriv\u00f3 \u00a0en \u00a0enfrentamiento f\u00edsico, porque mientras el segundo \u00a0exhibi\u00f3 \u00a0un \u00a0rev\u00f3lver, \u00a0el \u00a0primero \u00a0esgrimi\u00f3 \u00a0un machete, momento en el cual \u00a0\u00e9ste \u00a0recibi\u00f3 \u00a0dos \u00a0(2) \u00a0impactos de arma de fuego que dieron al traste con su \u00a0vida \u00a0tres (3) d\u00edas despu\u00e9s de haber sido internado en el hospital regional de \u00a0la \u00a0ciudad de Sincelejo, al paso que result\u00f3 da\u00f1ado el vidrio de la portezuela \u00a0izquierda \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0automotor \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0un \u00a0 golpe \u00a0 propinado \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 arma \u00a0cortocontundente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0iniciada por el entonces Juzgado Catorce de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal, \u00a0radicado \u00a0en \u00a0Sahag\u00fan, \u00a0despacho \u00a0que, \u00a0en \u00a0principio, \u00a0vincul\u00f3 \u00a0por \u00a0medio \u00a0de indagatoria a los c\u00f3nyuges LUIS MANUEL ARRIETA RAMOS y \u00a0LUCINDA \u00a0MAR\u00cdA \u00a0BEDOYA \u00a0SALGADO, \u00a0pues \u00a0en \u00a0el \u00a0interior \u00a0del \u00a0veh\u00edculo fueron \u00a0hallados \u00a0dos \u00a0(2) \u00a0rev\u00f3lveres \u00a0y \u00a0se \u00a0anunciaba \u00a0que \u00a0la \u00a0dama tambi\u00e9n hab\u00eda \u00a0disparado (cuaderno original 1, fs. 8, 26 y 30). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0medio \u00a0de auto fechado el 2 de diciembre de 1991, el instructor \u00a0orden\u00f3 \u00a0la \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0sin beneficio de excarcelaci\u00f3n, en contra \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0Luis \u00a0Manuel Arrieta Ramos, \u00a0 pero \u00a0 a \u00a0 la \u00a0vez \u00a0se \u00a0abstuvo \u00a0de \u00a0decretar \u00a0igual \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0su \u00a0esposa \u00a0Lucinda \u00a0Mar\u00eda Bedoya Salgado (C. 1, fs. 56). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0sendos \u00a0autos \u00a0se \u00a0admiti\u00f3 como parte civil a las se\u00f1oras RUBY \u00a0DEL \u00a0CARMEN \u00a0GUERRERO ORTEGA y TERESA DE JES\u00daS GALV\u00c1N RACERO, atendidas por el \u00a0mismo \u00a0abogado, \u00a0en \u00a0representaci\u00f3n \u00a0de \u00a0sus \u00a0hijos \u00a0menores \u00a0procreados con la \u00a0v\u00edctima (C. 1, fs. 118 y C. 2, fs. 34). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cerrada \u00a0la investigaci\u00f3n, la juez instructora calific\u00f3 el m\u00e9rito \u00a0sumarial \u00a0el \u00a020 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a01992, \u00a0por \u00a0medio de resoluci\u00f3n acusatoria que \u00a0profiri\u00f3 \u00a0 en \u00a0contra \u00a0del \u00a0procesado \u00a0Arrieta \u00a0Ramos \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de homicidio simple, de acuerdo con la \u00a0previsi\u00f3n \u00a0del art\u00edculo 323 del C\u00f3digo Penal, que prev\u00e9 una pena de prisi\u00f3n \u00a0de \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0a quince (15) a\u00f1os, mas tambi\u00e9n orden\u00f3 cesar procedimiento en \u00a0favor \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 sindicada \u00a0 Lucinda \u00a0Mar\u00eda \u00a0Bedoya \u00a0Salgado \u00a0(C. 2, fs. 34 y 109).\u00a0 Tal decisi\u00f3n fue \u00a0impugnada \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado, su defensor y el abogado de la parte civil, \u00e9ste \u00a0\u00faltimo \u00a0s\u00f3lo en relaci\u00f3n con la cesaci\u00f3n de procedimiento, pero la misma fue \u00a0confirmada \u00a0integralmente \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0de Fiscal\u00eda ante el Tribunal Superior de \u00a0Monter\u00eda, \u00a0seg\u00fan \u00a0providencia \u00a0fechada \u00a0el \u00a023 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a01992 \u00a0(cuaderno \u00a0Fiscal\u00eda 2\u00aa instancia, fs. 61). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Asumi\u00f3 \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0del \u00a0juicio el Juez Penal del Circuito de \u00a0Sahag\u00fan, \u00a0 funcionario \u00a0que \u00a0practic\u00f3 \u00a0algunas \u00a0pruebas \u00a0dentro \u00a0del \u00a0acto \u00a0de \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0y, por medio de sentencia fechada el 12 de febrero de 1993, \u00a0absolvi\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de que no era clara la causa de la muerte \u00a0infligida a la v\u00edctima (C. 3, fs. 1, 33-98 y 99). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Apelado \u00a0el \u00a0fallo \u00a0de primer grado por el representante de la parte \u00a0civil, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Monter\u00eda revoc\u00f3 la absoluci\u00f3n y conden\u00f3 al \u00a0procesado \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal de diez (10) a\u00f1os de prisi\u00f3n, como autor del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0simple, \u00a0seg\u00fan \u00a0decisi\u00f3n adoptada el 18 de mayo de 1993 \u00a0(cuaderno Tribunal, fs. 15). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Interpuesto \u00a0y \u00a0sustanciado debidamente el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0decidi\u00f3 casar el fallo demandado, por medio de decisi\u00f3n \u00a0proferida \u00a0el \u00a06 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de 1995, en el sentido de decretar la nulidad de la \u00a0sentencia \u00a0 acusada, \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 fin \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0hiciera \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0pronunciamiento \u00a0de \u00a0segunda instancia que recogiera \u201cel an\u00e1lisis \u00edntegro de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0y \u00a0del debate, y la respuesta de las alegaciones defensivas\u201d, pues \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem hab\u00eda ignorado \u00a0completamente \u00a0lo \u00a0ocurrido \u00a0en el curso de la audiencia p\u00fablica (Corte Suprema \u00a0de Justicia, C. 1, fs. 44-72). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0dict\u00f3 \u00a0nuevo fallo de segundo grado, fechado el 17 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a01996, oportunidad en la cual revoc\u00f3 la sentencia absolutoria de \u00a0primera \u00a0 instancia \u00a0 y, \u00a0 en \u00a0 lugar, \u00a0 conden\u00f3 \u00a0 al \u00a0 procesado \u00a0Luis \u00a0 Manuel \u00a0Arrieta \u00a0Ramos \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n, como autor del delito de homicidio \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0323 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo Penal.\u00a0 Le impuso adem\u00e1s la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas, por un \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0cinco \u00a0(5) \u00a0a\u00f1os; \u00a0neg\u00f3 al acusado el subrogado de la condena de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional \u00a0y orden\u00f3 su captura; le situ\u00f3 la obligaci\u00f3n de pagar \u00a0los \u00a0perjuicios ocasionados en cuant\u00eda de dos mil trescientos (2.300) gramos de \u00a0oro; \u00a0y, \u00a0finalmente, \u00a0orden\u00f3 \u00a0copias \u00a0para investigar las presuntas falsedades \u00a0consignadas \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 de \u00a0primer \u00a0grado \u00a0(cuaderno \u00a0Tribunal, \u00a0fs. \u00a0139-174). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0censor \u00a0acoge \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n prevista en el \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal, con el fin de reprochar al \u00a0fallo \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Monter\u00eda una violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial, \u00a0en \u00a0vista \u00a0de la aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo 323 del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0y \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a029, \u00a0numeral \u00a04 \u00a0del mismo \u00a0estatuto.\u00a0 \u00a0Tal transgresi\u00f3n se produjo por error de hecho \u201cmanifiesto y \u00a0trascendente\u201d, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con algunas pruebas que fueron ignoradas, otras \u00a0supuestas \u00a0y \u00a0unas \u00a0m\u00e1s que se vieron tergiversadas por agravio a las reglas de \u00a0la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0subsidio, \u00a0el actor reclama el reconocimiento de un exceso en la \u00a0leg\u00edtima \u00a0 defensa, \u00a0 de \u00a0 conformidad \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a030 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.\u00a0 \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0a la petici\u00f3n principal, el demandante expone \u00a0c\u00f3mo \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0\u201cdesvirt\u00faa \u00a0totalmente\u201d \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial que \u00a0demuestra \u00a0la \u00a0ruptura \u00a0del \u00a0vidrio \u00a0de \u00a0un \u00a0\u201ccampero \u00a0grande\u201d, \u00a0por acci\u00f3n \u00a0violenta \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0que \u00a0se lanz\u00f3 sobre el procesado con una peinilla o \u00a0machete, \u00a0raz\u00f3n por la cual \u00e9ste no tuvo alternativa distinta a la de disparar \u00a0el \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0para defender su vida, la de su esposa y su hija.\u00a0 Tal \u00a0desfiguraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0mencionada \u00a0prueba \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0porque \u00a0el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0supuso \u00a0que \u00a0los \u00a0da\u00f1os \u00a0en \u00a0el \u00a0automotor \u00a0hab\u00edan \u00a0ocurrido despu\u00e9s de los hechos, de pronto porque as\u00ed se lo \u00a0hab\u00eda \u00a0dicho \u00a0el acusado a uno de los policiales que atendi\u00f3 el procedimiento, \u00a0cuando \u00a0debi\u00f3 \u00a0tenerse \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0lo \u00a0expresado \u00a0en la indagatoria y no en el \u00a0informe \u00a0policivo, \u00a0conforme \u00a0con \u00a0el art\u00edculo 296 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aduce \u00a0 que \u00a0 se \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0completamente \u00a0la \u00a0necropsia, \u00a0prueba \u00a0m\u00e9dico-legal \u00a0que \u00a0indica \u00a0c\u00f3mo \u00a0el \u00a0lesionado \u00a0recibi\u00f3 \u00a0el disparo \u201cen las \u00a0axilas\u201d, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0pone \u00a0en evidencia que fue impactado en el preciso momento \u00a0que \u00a0alz\u00f3 \u00a0el \u00a0brazo para atacar violentamente al procesado, motivo por el cual \u00a0\u00e9ste \u00a0no \u00a0tuvo \u00a0alternativa distinta a la de dispararle para defender su vida y \u00a0la de su familia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0 Tribunal \u00a0 ha \u00a0 desfigurado \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0V\u00edctor \u00a0 Acosta \u00a0 Hoyos \u00a0 y \u00a0Te\u00f3filo \u00a0 \u00a0Alberto \u00a0 \u00a0Pe\u00f1ate \u00a0 Alvarez, \u00a0recibidos \u00a0en la audiencia p\u00fablica, quienes fueron testigos presenciales de los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0declararon \u00a0en \u00a0favor \u00a0del \u00a0procesado.\u00a0 \u00a0Uno \u00a0y \u00a0otro deponentes \u00a0aseveran \u00a0 que \u00a0 Olibardo \u00a0 Jos\u00e9 \u00a0 Mercado \u00a0 Caldera \u00a0tom\u00f3 \u00a0la \u00a0iniciativa \u00a0en \u00a0el ataque y golpe\u00f3 con una \u00a0\u201crula\u201d \u00a0el veh\u00edculo del se\u00f1or Luis Manuel Arrieta \u00a0Ramos, \u00a0quien \u00a0se desplazaba por el lugar, da\u00f1\u00e1ndole \u00a0de \u00a0esta \u00a0manera \u00a0el \u00a0espejo \u00a0retrovisor \u00a0y \u00a0el \u00a0vidrio \u00a0de \u00a0la puerta delantera \u00a0izquierda, momento en el cual se escucharon los disparos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dichos \u00a0deponentes \u00a0explican que el procesado detuvo su veh\u00edculo en \u00a0el \u00a0lugar, \u00a0debido \u00a0a que otro automotor estaba atravesado en la v\u00eda e imped\u00eda \u00a0su \u00a0paso, \u00a0oportunidad \u00a0que \u00a0aprovech\u00f3 \u00a0Olibardo Jos\u00e9 \u00a0Mercado \u00a0Caldera para comenzar a insultarlo y despu\u00e9s \u00a0\u201cse \u00a0le \u00a0abalanz\u00f3 \u00a0con \u00a0peinilla \u00a0en \u00a0mano \u00a0rompi\u00f3 la puerta, el vidrio y el \u00a0procesado \u00a0no le qued\u00f3 otra alternativa que dispararle\u201d.\u00a0 En cuanto a la \u00a0referencia \u00a0del carro que obstaculizaba el tr\u00e1fico, los testigos cuentan con el \u00a0aval \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0agentes \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0polic\u00eda \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0intervinieron \u00a0 en \u00a0 el \u00a0procedimiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0fallador \u00a0rechaza \u00a0dichas \u00a0declaraciones con el argumento de que \u00a0llegaron \u00a0tard\u00edamente \u00a0al proceso (un a\u00f1o despu\u00e9s de los hechos) y adem\u00e1s se \u00a0le \u00a0ocurrieron \u00a0fantasiosas, \u00a0cuando \u00a0en \u00a0realidad ellas fueron recibidas \u201ccon \u00a0todos \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0del \u00a0procedimiento\u201d \u00a0dentro \u00a0de la audiencia p\u00fablica, \u00a0pues, \u00a0si \u00a0esto \u00a0fuera irregular, no tendr\u00eda sentido la pr\u00e1ctica de pruebas en \u00a0el \u00a0curso \u00a0de \u00a0tan \u00a0fundamental \u00a0acto.\u00a0 \u00a0Por \u00a0otro \u00a0lado, \u00a0el testimonio de \u00a0Te\u00f3filo \u00a0 Alberto \u00a0 Pe\u00f1ate \u00a0 Alvarez \u00a0 hab\u00eda \u00a0sido \u00a0solicitado \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor 22 d\u00edas despu\u00e9s de los \u00a0hechos, \u00a0y \u00a0tambi\u00e9n \u00a0alcanz\u00f3 \u00a0a \u00a0ser \u00a0ordenado \u00a0por la juez de instrucci\u00f3n en \u00a0auto\u00a0 del 23 de diciembre de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Los \u00a0mencionados \u00a0testimonios \u00a0son \u00a0los \u00fanicos cre\u00edbles, seg\u00fan lo \u00a0cree \u00a0el \u00a0impugnante, \u00a0dado \u00a0que \u00a0armonizan \u00a0con \u00a0otras pruebas, entre ellas, la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0practicada \u00a0al \u00a0automotor, \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de\u00a0 \u00a0los \u00a0agentes \u00a0de polic\u00eda Alberto Valencia Mu\u00f1oz y Fidencio \u00a0Rom\u00e1n \u00a0Tovar \u00a0Trujillo, quienes atendieron el caso, y \u00a0el \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0particular \u00a0 \u00a0Orlando \u00a0 \u00a0Manuel \u00a0 Le\u00f3n \u00a0Cantillo, \u00a0medios \u00a0probatorios \u00a0que \u00a0dan \u00a0cuenta de la \u00a0ruptura \u00a0del \u00a0vidrio \u00a0y el hallazgo de trozos del material en el suelo.\u00a0 De \u00a0modo \u00a0que, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0expone \u00a0el \u00a0actor, \u00a0tambi\u00e9n los tres testimonios que se \u00a0mencionan \u00a0fueron \u00a0ignorados \u00a0en la sentencia y el Tribunal viol\u00f3 de contera el \u00a0art\u00edculo \u00a0254 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, norma seg\u00fan la cual las \u00a0pruebas \u00a0deber\u00e1n \u00a0ser \u00a0apreciadas \u00a0en \u00a0conjunto y conforme con las reglas de la \u00a0sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Expone \u00a0que \u00a0si \u00a0las \u00a0versiones de Acosta y \u00a0Pe\u00f1ate \u00a0no \u00a0fueran \u00a0tan \u00a0importantes para explicar la \u00a0conducta \u00a0del \u00a0procesado \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0de \u00a0los hechos, entonces la Corte no hubiera \u00a0anulado \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 de \u00a0 segundo \u00a0 grado \u00a0 para \u00a0que \u00a0fueran \u00a0tenidos \u00a0en \u00a0cuenta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0 \u00a0 \u00a0ad \u00a0 \u00a0 \u00a0quem \u00a0 \u00a0 \u00a0siempre \u00a0ocult\u00f3 \u00a0lo relativo a los pedazos de vidrio hallados en el \u00a0piso \u00a0a la hora de la inspecci\u00f3n judicial, y el ataque frontal al procesado que \u00a0de \u00a0tal \u00a0huella \u00a0se \u00a0deriva, \u00a0porque \u00a0de \u00a0esta \u00a0manera quedaba acreditado que en \u00a0realidad \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0atac\u00f3 \u00a0al procesado y a su familia, actitud frente a la \u00a0cual \u00a0al \u00a0agredido \u00a0s\u00f3lo le quedaba la oportunidad de defenderse leg\u00edtimamente \u00a0con uno de los rev\u00f3lveres que llevaba dentro de su automotor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0cargo rendidos por ARGELIO \u00a0JOS\u00c9 \u00a0ARRIETA P\u00c9REZ y GABRIEL ANTONIO ALGAR\u00cdN ARRIETA, el recurrente dice que \u00a0es \u00a0absurdo \u00a0creer \u00a0en \u00a0dichas \u00a0versiones, \u00a0orientadas \u00a0a mostrar que el acusado \u00a0lleg\u00f3 \u00a0hasta \u00a0el \u00a0kiosco \u00a0a \u00a0provocar a la v\u00edctima, pues resulta imposible que \u00a0aqu\u00e9l \u00a0asumiera \u00a0tal \u00a0actitud para poner en riesgo a su esposa y su hija, a esa \u00a0hora \u00a0de \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana \u00a0cuando \u00a0iba \u00a0rumbo \u00a0a \u00a0su \u00a0finca, m\u00e1xime que exist\u00eda su \u00a0prevenci\u00f3n \u00a0por \u00a0las \u00a0confrontaciones \u00a0anteriores \u00a0con \u00a0la \u00a0familia de finado y \u00a0\u201cprecisamente \u00a0 el \u00a0 procesado \u00a0 present\u00f3 \u00a0 denuncia \u00a0 penal \u00a0 en \u00a0contra \u00a0de \u00a0ellos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0es veros\u00edmil que si el procesado amenazaba a la v\u00edctima con un \u00a0rev\u00f3lver \u00a0desde \u00a0el interior de su veh\u00edculo, entonces \u00e9sta se hubiera lanzado \u00a0como \u00a0un \u00a0\u201csuperhombre\u201d \u00a0sobre \u00a0\u00e9l \u00a0con \u00a0un \u00a0machete.\u00a0 \u00a0La \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0elemental \u00a0reacci\u00f3n \u00a0del \u00a0amenazado \u00a0con \u00a0arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0era \u00a0la \u00a0de correr o \u00a0alejarse, pero nunca exponerse como lo dicen los testigos de cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pero \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0son contestes, \u00a0porque \u00a0 \u00a0el \u00a0 testigo \u00a0 Gabriel \u00a0 Antonio \u00a0 Algar\u00edn \u00a0Arrieta admite que, en el desarrollo de la discusi\u00f3n, \u00a0Olibardo Mercado \u201cle dio un \u00a0planazo \u00a0al \u00a0carro\u201d, \u00a0antes \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0escucharan las detonaciones, lo cual \u00a0significa \u00a0que tal deponente s\u00ed reconoce un ataque previo de la v\u00edctima que no \u00a0ha \u00a0 \u00a0sido \u00a0 \u00a0aceptado \u00a0 \u00a0igualmente \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0 testimoniante \u00a0 Argelio Jos\u00e9 Arrieta P\u00e9rez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0las \u00a0versiones \u00a0incriminatorias son todav\u00eda m\u00e1s \u00a0sospechosas \u00a0 \u00a0si \u00a0 se \u00a0 tiene \u00a0 en \u00a0 cuenta \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 testigo \u00a0 Argelio \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Arrieta \u00a0P\u00e9rez \u00a0era amigo \u00a0\u00edntimo \u00a0de la v\u00edctima, dado que crecieron juntos en la misma regi\u00f3n, y uno de \u00a0esos \u00a0dos \u00a0testimoniantes, el d\u00eda de los hechos, tambi\u00e9n atac\u00f3 con un garrote \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0dicen \u00a0las \u00a0personas \u00a0que declararon en la audiencia \u00a0p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0le \u00a0parece \u00a0al demandante razonable el rechazo del testimonio de \u00a0la \u00a0menor \u00a0Vianny \u00a0Juliany \u00a0Arrieta Bedoya, \u00a0quien \u00a0expuso \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima rompi\u00f3 el vidrio e introdujo el \u00a0machete \u00a0al \u00a0interior del veh\u00edculo, tratando de degollar a su padre, pues dicha \u00a0versi\u00f3n \u00a0coincide \u00a0con \u00a0las \u00a0explicaciones \u00a0del procesado y las dem\u00e1s pruebas, \u00a0dado \u00a0que \u00a0si bien ninguno de los ocupantes result\u00f3 lesionado, ello se debi\u00f3 a \u00a0que el conductor repeli\u00f3 oportunamente el ataque con su rev\u00f3lver. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tras \u00a0hacer \u00a0la distinci\u00f3n entre \u201cprovocar\u201d y \u201cagredir\u201d, en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0primera conducta comporta apenas estimular o excitar a \u00a0otro, \u00a0mientras \u00a0que la segunda significar realizar cualquier acci\u00f3n u omisi\u00f3n \u00a0que \u00a0implique \u00a0da\u00f1o \u00a0a otra persona, el recurrente expone que los protagonistas \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0\u201cse provocaron\u201d, pues a\u00fan los testigos de cargo admiten que \u00a0hubo \u00a0discusi\u00f3n \u00a0entre \u00a0ellos, \u00a0s\u00f3lo \u00a0que \u00a0la \u00a0reacci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima fue \u00a0desproporcionada \u00a0y \u00a0por ello el victimario ten\u00eda derecho a actuar en leg\u00edtima \u00a0defensa.\u00a0 \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0el procesado solamente exhibi\u00f3 su rev\u00f3lver dentro \u00a0del \u00a0automotor, \u00a0sin \u00a0agredir a la v\u00edctima, pues si hubiera querido hacerlo, de \u00a0una vez le dispara. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0es \u00a0posible determinar, como lo hizo el Tribunal, que el d\u00eda de \u00a0los \u00a0 hechos \u00a0 el \u00a0 acusado \u00a0 quer\u00eda \u00a0 matar \u00a0premeditadamente \u00a0a \u00a0Olibardo \u00a0Mercado \u00a0Caldera, pues se opone a \u00a0tal \u00a0prop\u00f3sito la existencia de denuncias anteriores del procesado en contra de \u00a0la \u00a0familia \u00a0de la v\u00edctima, por los da\u00f1os que le causaban en su heredad y a su \u00a0ganado, \u00a0am\u00e9n de que si as\u00ed fuera, en tal fecha no se hubiera hecho acompa\u00f1ar \u00a0de \u00a0su \u00a0familia \u00a0sino de los trabajadores que ya regularmente lo hac\u00edan por los \u00a0pleitos \u00a0planteados.\u00a0 \u00a0En este sentido, el fallador ignor\u00f3 los testimonios \u00a0de \u00a0Alfonso \u00a0Salgado Causil y \u00a0Jairo \u00a0Ayus, las personas que \u00a0en \u00a0algunas \u00a0ocasiones \u00a0acompa\u00f1aban \u00a0al \u00a0procesado \u00a0a \u00a0su \u00a0finca, \u00a0as\u00ed como la \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0m\u00e9dico \u00a0veterinario \u00a0Quimio C\u00e9sar Luna \u00a0Palomino, \u00a0quien \u00a0en \u00a0m\u00e1s \u00a0de \u00a0una \u00a0ocasi\u00f3n le toc\u00f3 \u00a0tratar \u00a0a \u00a0algunos \u00a0bovinos \u00a0de propiedad del acusado, precisamente en raz\u00f3n de \u00a0las heridas ocasionadas por sus vecinos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Acoge \u00a0el \u00a0actor \u00a0el \u00a0concepto \u00a0rendido \u00a0por \u00a0el \u00a0Procurador Tercero \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0lo \u00a0Penal, \u00a0dentro del tr\u00e1mite del anterior recurso de casaci\u00f3n, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0cual \u00a0las \u00a0cosas \u00a0no pueden situarse dentro de los par\u00e1metros de un \u00a0\u201cpretexto \u00a0de \u00a0leg\u00edtima defensa\u201d, pues, si bien es forzoso aceptar que hubo \u00a0un \u00a0reclamo \u00a0de \u00a0parte \u00a0del \u00a0procesado, el mismo no ten\u00eda la entidad suficiente \u00a0para \u00a0 \u00a0legitimar \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0reacci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0 presunto \u00a0 ofendido, \u00a0 armado \u00a0 de \u00a0machete. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sostiene \u00a0tambi\u00e9n \u00a0el \u00a0censor \u00a0que \u00a0en la definici\u00f3n de este caso, \u00a0debe \u00a0estarse \u00a0a \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0el procesado en la indagatoria y en el acto de \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, pues, adem\u00e1s de que lo respaldan los testimonios recibidos \u00a0en \u00a0la misma diligencia, la inspecci\u00f3n judicial, el dictamen de necropsia y las \u00a0dem\u00e1s \u00a0pruebas \u00a0antes \u00a0resaltadas, \u00a0tampoco \u00a0el \u00a0Tribunal tuvo en cuenta que se \u00a0trata \u00a0de \u00a0un ejemplar padre de familia y un reconocido ganadero que ha hecho su \u00a0fortuna a costa de un intenso trabajo en la regi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Finalmente, \u00a0 el \u00a0 demandante \u00a0resume \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0todos \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de la leg\u00edtima defensa:\u00a0 necesidad de defensa, agresi\u00f3n actual \u00a0e \u00a0inminente, \u00a0violencia \u00a0injusta \u00a0y defensa proporcionada a la agresi\u00f3n.\u00a0 \u00a0Agrega \u00a0c\u00f3mo \u00a0a\u00fan \u00a0si se admitiera que el procesado provoc\u00f3 a la v\u00edctima con \u00a0insultos, \u00a0la \u00a0reacci\u00f3n \u00a0de \u00e9sta fue \u201cnotoriamente desproporcionada\u201d, pues \u00a0le quedaba f\u00e1cil evitar el enfrentamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.\u00a0 \u00a0Como \u00a0petici\u00f3n \u00a0subsidiaria, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0propone \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0del exceso en la leg\u00edtima defensa, conforme con el art\u00edculo 30 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0que \u00a0el procesado acceda a la condena de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional, \u00a0ya \u00a0que \u00a0se \u00a0trata de un hombre de sanos antecedentes, \u00a0ganadero \u00a0pr\u00f3spero, \u00a0buen \u00a0padre \u00a0de \u00a0familia \u00a0y \u00a0que desgraciadamente tuvo ese \u00a0encuentro casual con uno de sus \u201ceternos enemigos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL PROCURADOR \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Opina \u00a0el \u00a0Procurador Delegado que la censura no puede prosperar por \u00a0dos razones b\u00e1sicas: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.\u00a0 \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los \u00a0presuntos \u00a0errores de hecho en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0el \u00a0ataque no precisa de qu\u00e9 manera y porqu\u00e9 el \u00a0fallador \u00a0omiti\u00f3 pruebas fundamentales que obran en el proceso (falso juicio de \u00a0existencia \u00a0por omisi\u00f3n), o supuso otras que materialmente no se contaban en el \u00a0legajo \u00a0probatorio \u00a0(falso \u00a0juicio de existencia por suposici\u00f3n).\u00a0 Tampoco \u00a0demuestra \u00a0el \u00a0actor \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0a las reglas de la sana cr\u00edtica, tras una \u00a0supuesta \u00a0tergiversaci\u00f3n de medios probatorios que tampoco hace evidente (falso \u00a0juicio de identidad). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.\u00a0 \u00a0En \u00a0el \u00a0fondo, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0simplemente \u00a0contrapone \u00a0su \u00a0criterio \u00a0al \u00a0an\u00e1lisis \u00a0y \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0el juzgador hizo de las siguientes \u00a0pruebas:\u00a0 \u00a0indagatoria \u00a0de \u00a0Luis \u00a0Manuel \u00a0Arrieta \u00a0Ramos, \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0practicada \u00a0al \u00a0campero \u00a0Daihatsu \u00a0de \u00a0placas PS-8491, en la cual se determinan los da\u00f1os ocasionados en \u00a0la \u00a0 puerta \u00a0 delantera \u00a0 izquierda, \u00a0 y \u00a0 las \u00a0 declaraciones \u00a0de \u00a0Argelio \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Arrieta \u00a0P\u00e9rez, \u00a0Gabriel \u00a0Antonio \u00a0Algar\u00edn, Vianny \u00a0Arrieta Bedoya, Jairo Ayus y Luis Alfonso Salgado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tal \u00a0 modo \u00a0 de \u00a0proceder \u00a0no \u00a0es \u00a0admisible \u00a0en \u00a0sede \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0es funci\u00f3n propia del \u00a0fallador, \u00a0la \u00a0cual \u00a0no \u00a0puede atacarse por la raz\u00f3n de que no coincida con los \u00a0planteamientos \u00a0del \u00a0impugnante, salvo el caso de error de hecho que aqu\u00ed no se \u00a0demuestra \u00a0(art. \u00a0254 C. P. P.).\u00a0 Es que si la valoraci\u00f3n del sentenciador \u00a0no \u00a0es \u00a0absurda, \u00a0ni \u00a0quebranta las reglas de la experiencia y, en s\u00edntesis, no \u00a0contrar\u00eda \u00a0la verdad, no es posible aducir transgresi\u00f3n a los postulados de la \u00a0sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0censor \u00a0se duele de que el Tribunal no le otorgue credibilidad a \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0mencionadas, \u00a0que \u00a0fueron \u00a0corroboradas \u00a0por \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0V\u00edctor \u00a0 Acosta \u00a0 y \u00a0 Te\u00f3filo \u00a0 Pe\u00f1ate, \u00a0y \u00a0que \u00a0haya \u00a0menospreciado \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0porque el \u00a0sindicado \u00a0le \u00a0hubiese \u00a0dicho \u00a0a \u00a0los \u00a0polic\u00edas \u00a0que \u00a0el veh\u00edculo s\u00f3lo hab\u00eda \u00a0recibido \u00a0un golpe.\u00a0 Sin embargo, el recurso de casaci\u00f3n no es la ocasi\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0nuevo debate probatorio, pues se trata de un juicio t\u00e9cnico orientado a \u00a0establecer \u00a0errores \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0o \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba o en la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0objetiva \u00a0del \u00a0derecho.\u00a0 \u00a0Si \u00a0el \u00a0fallador \u00a0le \u00a0concede \u00a0mayor \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0ciertas \u00a0pruebas, \u00a0o rechaza otras, es cuesti\u00f3n de convicci\u00f3n \u00a0racional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Admite \u00a0 el \u00a0 Procurador \u00a0 que \u00a0fueron \u00a0omitidas \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Le\u00f3n Cantillo, Orlando Manuel Le\u00f3n \u00a0y \u00a0 \u00a0 las \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0polic\u00edas \u00a0 \u00a0Alberto \u00a0Valencia \u00a0y \u00a0Fidencio \u00a0Tovar, pero \u00a0dichas \u00a0pruebas \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0solas \u00a0ni \u00a0valoradas en conjunto, a la luz de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0podr\u00edan \u00a0fundamentar \u00a0la leg\u00edtima defensa como causal excluyente de \u00a0la \u00a0 antijuridicidad, \u00a0 como \u00a0 tampoco \u00a0 la \u00a0 atenuante \u00a0 por \u00a0 exceso \u00a0 en \u00a0 la \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Las \u00a0pruebas \u00a0omitidas \u00a0coinciden en se\u00f1alar que fue roto el vidrio \u00a0de \u00a0la puerta del automotor en que se movilizaba el procesado, pero ello por s\u00ed \u00a0solo \u00a0 no \u00a0tiene \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0para \u00a0probar \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0o \u00a0su \u00a0exceso.\u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0si \u00a0se \u00a0alega \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso juicio de \u00a0existencia \u00a0en \u00a0la \u00a0modalidad de omisi\u00f3n, es necesario que demandante demuestre \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0vac\u00edo, \u00a0como \u00a0que, de haber sido considerados medios de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0que se echan de menos, sin duda quedar\u00eda en evidencia la inocencia \u00a0del procesado o probada la justificante, como aqu\u00ed se propone. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico estima que en este caso no existe leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0porque el procesado fue el provocador de los hechos, pues rev\u00f3lver en \u00a0mano \u00a0desafiaba \u00a0a Olibardo Mercado Caldera \u00a0para \u00a0que \u00a0saliera \u00a0a la carretera y, adem\u00e1s, en raz\u00f3n de que el \u00a0homicidio se produjo en medio de una ri\u00f1a. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Conforme \u00a0con las pruebas, el homicidio se cometi\u00f3 en desarrollo de \u00a0una \u00a0pendencia \u00a0iniciada \u00a0por \u00a0el \u00a0acusado, \u00a0pues \u00a0\u00e9ste insultaba y retaba a la \u00a0v\u00edctima \u00a0por \u00a0haberle \u00a0tumbado \u00a0una \u00a0puerta \u00a0de \u00a0su \u00a0finca.\u00a0 \u00a0Olibardo, \u00a0 \u00a0despu\u00e9s \u00a0 \u00a0de \u00a0 negar \u00a0 la \u00a0imputaci\u00f3n, \u00a0blandi\u00f3 \u00a0una \u00a0peinilla \u00a0y \u00a0le \u00a0rompi\u00f3 \u00a0el \u00a0vidrio \u00a0de \u00a0la puerta \u00a0delantera \u00a0izquierda, \u00a0momento \u00a0en \u00a0el cual Luis Manuel \u00a0le dispar\u00f3 con los resultados conocidos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0doctrina \u00a0que \u00a0cita \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0se \u00a0excluye \u00a0en \u00a0la \u00a0ri\u00f1a, \u00a0porque \u00a0dentro de una contienda \u00a0provocada \u00a0y \u00a0aceptada \u00a0rec\u00edprocamente, \u00a0los \u00a0dos \u00a0retadores \u00a0se \u00a0encuentran en \u00a0circunstancias \u00a0antijur\u00eddicas, \u00a0pues ambos tratan de causar da\u00f1o y admiten que \u00a0a \u00a0ellos \u00a0pueda infer\u00edrseles, de modo que no es posible configurar la leg\u00edtima \u00a0defensa que en todo caso supone una violencia injusta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0CARGO PRINCIPAL: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0verdad, \u00a0como \u00a0lo sostiene el Procurador Delegado, el demandante \u00a0ha \u00a0invocado correctamente la violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, y hasta \u00a0refiere \u00a0de \u00a0manera general la producci\u00f3n de errores de hecho como falso juicio \u00a0de \u00a0 existencia \u00a0 y \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0pero \u00a0en \u00a0el \u00a0curso \u00a0de \u00a0las \u00a0demostraciones \u00a0no \u00a0ense\u00f1a \u00a0vac\u00edos \u00a0o \u00a0absurdos \u00a0detectados \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0atacada, \u00a0sino \u00a0una \u00a0diferente \u00a0perspectiva \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los medios \u00a0probatorios y la determinaci\u00f3n de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En efecto: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0Tribunal no desfigur\u00f3 el contenido material de la diligencia de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0practicada \u00a0sobre \u00a0el veh\u00edculo marca Daihatsu, de placas \u00a0PS-8491, \u00a0de \u00a0propiedad \u00a0del \u00a0procesado, pues, por el contrario, reconoce que en \u00a0dicha \u00a0oportunidad \u00a0se \u00a0constataron \u00a0\u201cseis (6) o m\u00e1s golpes entre machetazos, \u00a0hundimientos, \u00a0destrozos, \u00a0rayones, \u00a0etc\u2026\u201d, \u00a0s\u00f3lo \u00a0que \u00a0advierte \u00a0en \u00a0tales \u00a0huellas \u00a0un prop\u00f3sito de exageraci\u00f3n en el dicho o de distorsi\u00f3n de la verdad \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0procesado y por ello le desconoce valor, dado que los hallazgos \u00a0fueron \u00a0constatados \u00a0trece \u00a0(13) \u00a0d\u00edas \u00a0despu\u00e9s de los hechos, y adem\u00e1s ellos \u00a0ri\u00f1en \u00a0con la manifestaci\u00f3n que hizo el sindicado a la polic\u00eda, poco despu\u00e9s \u00a0del \u00a0incidente, \u00a0en el sentido de que \u201cel carro s\u00f3lo hab\u00eda recibido un golpe \u00a0con \u00a0machete \u00a0que \u00a0le \u00a0rompi\u00f3 el vidrio\u2026\u201d (Cfr. sentencia del Tribunal, fs. \u00a0170). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0esta \u00a0manera, \u00a0el \u00a0ad quem \u00a0nunca \u00a0ocult\u00f3 que la v\u00edctima hubiera roto el vidrio de la puerta \u00a0delantera \u00a0izquierda \u00a0del automotor de propiedad del procesado, s\u00f3lo que aclara \u00a0que \u00a0se \u00a0produjo \u00a0ese \u00a0golpe \u00a0\u00fanico \u00a0y \u00a0no los seis (6) o m\u00e1s que se quisieron \u00a0aparentar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Se \u00a0notar\u00e1 \u00a0que \u00a0la sentencia cuestionada siempre ha reconocido que \u00a0la \u00a0v\u00edctima golpe\u00f3 el automotor, s\u00f3lo que lo hace en el siguiente contexto de \u00a0prueba y razonamientos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0el \u00a0caso \u00a0sub-examen \u00a0las \u00a0cosas \u00a0no \u00a0sucedieron \u00a0de \u00a0manera \u00a0extra\u00f1a.\u00a0 \u00a0Est\u00e1 \u00a0comprobado que quien inici\u00f3 las \u00a0agresiones \u00a0verbales \u00a0y \u00a0las \u00a0provocaciones \u00a0fue \u00a0Luis \u00a0Arrieta, \u00a0quien \u00a0desde \u00a0que \u00a0not\u00f3 \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0Mercado \u00a0 Caldera \u00a0en \u00a0el \u00a0kiosco, \u00a0la \u00a0arremeti\u00f3 en su contra, no s\u00f3lo con palabras obscenas, injuriosas \u00a0y \u00a0desafiantes, sino tambi\u00e9n humill\u00e1ndolo con el rev\u00f3lver e incit\u00e1ndolo para \u00a0que \u00a0saliera \u00a0a \u00a0la \u00a0carretera, \u00a0a \u00a0la \u00a0vez que le increpaba:\u00a0 \u2018t\u00fa fuiste\u2026, yo vengo a es a matarte \u00a0y \u00a0 \u00a0 le \u00a0 \u00a0 apunt\u00f3 \u00a0 \u00a0varias \u00a0 \u00a0veces \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0rev\u00f3lver\u2026\u2019, \u00a0como \u00a0lo afirma uno de los testigos \u00a0presentes \u00a0en el lugar.\u00a0 Ante esta situaci\u00f3n, la \u00a0v\u00edctima \u00a0reaccion\u00f3 \u00a0como \u00a0era de esperarse, con una peinilla que portaba en la \u00a0mano, \u00a0 \u00a0 golpea \u00a0 \u00a0 al \u00a0 \u00a0 carro \u00a0 \u00a0 donde \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0encontraba \u00a0 \u00a0Arrieta \u00a0y \u00a0\u00e9ste \u00a0con \u00a0su \u00a0rev\u00f3lver \u00a0le \u00a0dispara \u00a0de \u00a0frente \u00a0en \u00a0dos \u00a0ocasiones, accionando nuevamente su arma cuando la \u00a0v\u00edctima \u00a0camina \u00a0herida \u00a0para \u00a0detr\u00e1s \u00a0del carro..\u201d \u00a0(cuaderno Tribunal, fs. 168.\u00a0 Se ha subrayado). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0el juzgador haya trastornado \u00a0materialmente \u00a0el \u00a0contenido \u00a0de \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0simplemente que de \u00a0manera \u00a0racional no acepta que todos los da\u00f1os observados en el veh\u00edculo hayan \u00a0sido \u00a0ocasionados \u00a0por \u00a0obra \u00a0de la v\u00edctima, en vista de la discrepancia con la \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0inicial \u00a0del \u00a0procesado, hecha en momentos m\u00e1s cercanos al d\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0(cuaderno \u00a0original \u00a01, fs. 3).\u00a0 Adem\u00e1s, no basta que las \u00a0observaciones \u00a0hayan \u00a0quedado \u00a0consignadas \u00a0en \u00a0una \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0regularmente \u00a0practicada, \u00a0pues todas las pruebas deben apreciarse por \u00a0el \u00a0juez \u00a0conforme \u00a0con \u00a0el \u00a0m\u00e9todo \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0(art. \u00a0254 \u00a0C. \u00a0P. \u00a0P.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0si \u00a0queda \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0el Tribunal jam\u00e1s ha \u00a0negado \u00a0la \u00a0reacci\u00f3n \u00a0violenta de la v\u00edctima con un machete, hasta el punto de \u00a0quebrarle \u00a0el \u00a0vidrio de la puerta delantera izquierda al automotor en el que se \u00a0hallaba \u00a0el \u00a0procesado, no tiene sentido atacar la sentencia por un falso juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0respecto \u00a0de los testimonios de Alberto \u00a0Valencia \u00a0 \u00a0 Mu\u00f1oz, \u00a0 \u00a0 Fidencio \u00a0 \u00a0Rom\u00e1n \u00a0 \u00a0Tovar \u00a0 \u00a0Trujillo \u00a0 \u00a0(agentes \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 polic\u00eda) \u00a0 y \u00a0 el \u00a0 particular \u00a0 Orlando \u00a0Manuel \u00a0Le\u00f3n \u00a0Cantillo, \u00a0pues el \u00a0hecho \u00a0que \u00a0pretende el actor por dichos medios probatorios (ruptura del vidrio) \u00a0ha sido aceptado expresamente en el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No \u00a0se \u00a0ha \u00a0negado la existencia del hecho atinente a la ruptura del \u00a0vidrio, \u00a0sino \u00a0que \u00a0el \u00a0impugnante pretende darle un alcance diferente al mismo, \u00a0con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de apuntalar all\u00ed la leg\u00edtima defensa alegada, pues el fallador, \u00a0al \u00a0paso \u00a0que \u00a0reconoce \u00a0esa parte de los episodios violentos, con explicaciones \u00a0plausibles descarta la causal de justificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Explica el Tribunal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cA criterio de esta Colegiatura la causal \u00a0reclamada \u00a0por \u00a0el se\u00f1or ejercitante de la defensa no est\u00e1 llamada a prosperar \u00a0en \u00a0este \u00a0asunto, porque en el plenario no aparece demostrada la justificante en \u00a0menci\u00f3n; \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, lo que se aprecia en autos es que la actitud y la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0del procesado eran las de dar muerte a su contrincante de turno como \u00a0realmente \u00a0ocurri\u00f3, \u00a0y \u00a0no \u00a0simplemente \u00a0la de defender un derecho injustamente \u00a0atacado, \u00a0as\u00ed vemos que el procesado primero provoca la v\u00edctima con ultrajes y \u00a0humillaciones, \u00a0incit\u00e1ndolo \u00a0para \u00a0que \u00a0saliera \u00a0a \u00a0la carretera y cuando \u00e9ste \u00a0reacciona \u00a0ante \u00a0el \u00a0desaf\u00edo, de inmediato le asesta los disparos de gracia que \u00a0m\u00e1s \u00a0 tarde \u00a0 lo \u00a0 llevaron \u00a0a \u00a0la \u00a0tumba\u2026\u201d \u00a0(fs. \u00a0169). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0otro aparte dice el ad quem: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPor lo expuesto considera la Sala que es \u00a0improcedente \u00a0reconocer la justificante de leg\u00edtima defensa en favor del se\u00f1or \u00a0Luis \u00a0Arrieta no solo porque \u00a0no \u00a0se encuentra demostrado que su actuar se debi\u00f3 a la necesidad de repeler un \u00a0ataque \u00a0grave, \u00a0injusto e inminente contra su vida, como lo sostiene la defensa, \u00a0sino \u00a0porque \u00a0como \u00a0ya \u00a0se \u00a0dej\u00f3 \u00a0sentado, \u00a0fue \u00a0\u00e9l \u00a0el \u00a0provocador, quien con \u00a0rev\u00f3lver \u00a0en \u00a0mano \u00a0injuriaba \u00a0y desafiaba a Olibardo \u00a0Mercado \u00a0 \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 saliera \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 la \u00a0carretera\u2026\u201d (fs. 170). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Es \u00a0decir, \u00a0seg\u00fan \u00a0los \u00a0planteamientos del Tribunal, la ruptura del \u00a0vidrio \u00a0no fue una acci\u00f3n agresiva de Olibardo Mercado \u00a0Caldera sino su reacci\u00f3n \u201ccomo era de esperarse\u201d, \u00a0pues \u00a0en \u00a0el \u00a0momento \u00a0era \u00a0retado \u00a0a \u00a0salir \u00a0del \u00a0kiosco \u00a0y \u00a0amenazado \u00a0con \u00a0un \u00a0rev\u00f3lver.\u00a0 \u00a0Por \u00a0ello, \u00a0no deja de ser arbitrario que el actor aluda a una \u00a0reacci\u00f3n \u00a0desmedida \u00a0de \u00a0la v\u00edctima, al lanzarse sobre el victimario y golpear \u00a0el \u00a0vidrio \u00a0con \u00a0un \u00a0machetazo, \u00a0pues \u00a0es \u00a0algo que en el furor del conflicto se \u00a0concilia \u00a0con \u00a0la \u00a0entidad \u00a0de \u00a0la afrenta y la grave amenaza que significaba la \u00a0exhibici\u00f3n y direcci\u00f3n en su contra de un arma de fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0texto \u00a0de \u00a0la sentencia ense\u00f1a, como lo entendi\u00f3 el Procurador \u00a0Delegado, \u00a0que \u00a0la \u00a0actitud \u00a0del procesado provoc\u00f3 una ri\u00f1a en la que \u00e9ste no \u00a0pod\u00eda \u00a0 pretextarse \u00a0pasible \u00a0de \u00a0una \u00a0reacci\u00f3n \u00a0desmesurada \u00a0de \u00a0Olibardo \u00a0Mercado \u00a0Caldera, \u00a0pues \u00a0fue \u00a0la \u00a0manera \u00a0que \u00a0el \u00a0ofendido escogi\u00f3, a tono con las circunstancias dif\u00edciles que \u00a0s\u00f3lo \u00a0el \u00a0viv\u00eda, para enfrentarse a quien, adem\u00e1s de las palabras injuriosas, \u00a0esgrim\u00eda \u00a0peligrosamente \u00a0un \u00a0rev\u00f3lver \u00a0dirigido \u00a0a su contrincante.\u00a0 Por \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0a \u00a0quien \u00a0ahora es finado el derecho no le pod\u00eda exigir que en la \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0se \u00a0alejara cobardemente y evitara el riesgo y el desaf\u00edo, pues tales \u00a0contingencias \u00a0las hab\u00eda asumido el procesado con su inicial conducta retadora, \u00a0seria \u00a0adem\u00e1s \u00a0por \u00a0los \u00a0antecedentes \u00a0de \u00a0enemistad \u00a0entre \u00a0los rijosos que la \u00a0caracterizaban como tal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Al \u00a0impugnante \u00a0le \u00a0parece \u00a0que \u00a0no \u00a0debi\u00f3 concederse m\u00e9rito a los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Argelio Jos\u00e9 Arrieta P\u00e9rez y Gabriel \u00a0Antonio \u00a0Algar\u00edn \u00a0Arrieta, pues lo narrado por ellos, \u00a0cuando \u00a0muestran \u00a0al \u00a0procesado \u00a0como el provocador, es inveros\u00edmil frente a la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0no se iba a arriesgar de tal manera delante de su \u00a0familia, \u00a0ni \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0era \u00a0un \u00a0\u201csuperhombre\u201d para lanzarse contra otra \u00a0persona \u00a0que \u00a0lo \u00a0amenazaba \u00a0con rev\u00f3lver.\u00a0 Resalta el actor, adem\u00e1s, que \u00a0exist\u00eda \u00a0riesgo \u00a0de \u00a0parcialidad \u00a0de los testigos por su amistad \u00edntima con la \u00a0v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0nada \u00a0caprichoso \u00a0se \u00a0advierte \u00a0en el examen de estas \u00a0declaraciones \u00a0en la sentencia, pues, por el contrario, razonablemente se expone \u00a0su valor en los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPor \u00a0lo \u00a0visto \u00a0precedentemente resultan \u00a0m\u00e1s \u00a0atendibles las declaraciones de Gabriel Algar\u00edn \u00a0y \u00a0Argelio Arrieta P\u00e9rez cuya presencia en el lugar de \u00a0los \u00a0acontecimientos est\u00e1 plenamente demostrada y de manera categ\u00f3rica relatan \u00a0que \u00a0quien \u00a0inici\u00f3 \u00a0las \u00a0agresiones \u00a0verbales \u00a0y \u00a0las \u00a0ofensas \u00a0humillantes fue \u00a0Luis \u00a0Arrieta, quien por lo \u00a0dem\u00e1s \u00a0se hallaba en posesi\u00f3n de dos rev\u00f3lveres dentro de su veh\u00edculo.\u00a0 \u00a0Y \u00a0es \u00a0que \u00a0por los antecedentes en las relaciones de \u00a0Luis \u00a0 Arrieta \u00a0 y \u00a0la \u00a0familia \u00a0Mercado \u00a0se infiere l\u00f3gicamente que quien podr\u00eda sentirse motivado o con \u00a0raz\u00f3n \u00a0 para \u00a0 reclamar \u00a0 era \u00a0 precisamente \u00a0 Luis \u00a0Arrieta, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0porque \u00a0de \u00a0tiempo atr\u00e1s ten\u00eda \u00a0pleitos \u00a0con \u00a0los \u00a0Mercado \u00a0sino \u00a0porque el d\u00eda antes de la reyerta, como lo afirma en la audiencia, hab\u00eda \u00a0sido \u00a0 \u00a0 informado \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 una \u00a0 \u00a0 vecina \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 nombre \u00a0 \u00a0 Eusebia \u00a0que \u00a0quien \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0roto \u00a0o \u00a0tumbado \u00a0 una \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 puertas \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 finca \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0Olibardo \u00a0 Mercado, \u00a0por \u00a0ello \u00a0como \u00a0lo \u00a0cuentan \u00a0los \u00a0testigos, \u00a0una \u00a0vez \u00a0vio \u00a0a \u00a0\u00e9ste \u00a0en \u00a0el Kiosco de El Gu\u00e1imaro, \u00a0inmediatamente \u00a0empez\u00f3 a reclamarle de la manera ya conocida y a desafiarlo con \u00a0rev\u00f3lver \u00a0en \u00a0mano \u00a0para \u00a0que \u00a0saliera \u00a0a \u00a0la carretera, y efectivamente cuando \u00a0Olibardo \u00a0se le acerc\u00f3 le \u00a0propin\u00f3 \u00a0 los \u00a0 disparos \u00a0 de \u00a0 gracia \u00a0 que \u00a0 m\u00e1s \u00a0 tarde \u00a0 acabaron \u00a0con \u00a0su \u00a0existencia\u2026\u201d \u00a0 \u00a0(fs. \u00a0166.\u00a0 Se ha destacado). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0 \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 con \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0testimonios \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0V\u00edctor \u00a0Acosta Hoyos y Te\u00f3filo Alberto Pe\u00f1ate Alvarez, \u00a0recibidos \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0y \u00a0seg\u00fan \u00a0los \u00a0cuales la \u00a0iniciativa \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ofensa \u00a0 verbal \u00a0 y \u00a0 f\u00edsica \u00a0 la \u00a0 tom\u00f3 \u00a0 Olibardo \u00a0 Jos\u00e9 \u00a0 Mercado \u00a0 Caldera, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0no \u00a0ha \u00a0distorsionado \u00a0su \u00a0contenido, sino que simplemente los repudia \u00a0\u201cno \u00a0s\u00f3lo \u00a0por la manera fantasiosa y exagerada como relatan los hechos, sino \u00a0por \u00a0las \u00a0circunstancias en que rindieron sus versiones transcurrido un (1) a\u00f1o \u00a0dos (2) meses de la tragedia\u2026\u201d (fs. 165). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0demandante \u00a0dice \u00a0que \u00a0Te\u00f3filo Alberto \u00a0Pe\u00f1ate \u00a0Alvarez no es testigo de \u00faltima hora, como lo \u00a0moteja \u00a0el \u00a0fallador, pues fue referido por el defensor desde el memorial del 20 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01991, ocasi\u00f3n en la cual solicit\u00f3 su testimonio, y ordenada \u00a0su \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0auto \u00a0del \u00a023 de diciembre siguiente, es decir, apenas \u00a0transcurridos \u00a0algunos \u00a0d\u00edas \u00a0despu\u00e9s \u00a0de los hechos (cuaderno original 1, fs. \u00a0161 fte. y vto.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0realidad, el Tribunal no reprocha la menci\u00f3n de \u00faltima hora de \u00a0tales \u00a0personas \u00a0como \u00a0testigos, sino que \u201cresulta incomprensible que habiendo \u00a0presenciado \u00a0 lo \u00a0ocurrido, \u00a0no \u00a0hubiesen \u00a0acudido \u00a0a \u00a0prestar \u00a0esa \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0inmediatamente, \u00a0o \u00a0pocas \u00a0semanas, \u00a0o \u00a0pocos meses \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0tragedia, especialmente V\u00edctor \u00a0Acosta, \u00a0quien \u00a0adem\u00e1s de amigo \u00a0viajaba \u00a0ese \u00a0d\u00eda \u00a0del insuceso a la finca de Arrieta \u00a0Ramos \u00a0 \u00a0a \u00a0 arreglar \u00a0 una \u00a0 madera \u00a0 que \u00a0 hab\u00edan \u00a0negociado\u2026\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0(cuaderno \u00a0 \u00a0 Tribunal, \u00a0 \u00a0 fs. \u00a0 \u00a0 165.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00c9nfasis \u00a0a\u00f1adido). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0otra \u00a0parte, cuando el Tribunal se ocupa de la verosimilitud de \u00a0los \u00a0se\u00f1alamientos \u00a0hechos \u00a0por \u00a0los \u00a0testigos Argelio \u00a0Jos\u00e9 \u00a0 Arrieta \u00a0 P\u00e9rez \u00a0 y \u00a0 Gabriel \u00a0 Antonio \u00a0 Algar\u00edn \u00a0Arrieta, \u00a0tal como se transcribi\u00f3 en p\u00e1rrafos antecedentes, de contera da \u00a0razones \u00a0adicionales \u00a0para \u00a0no \u00a0aceptar \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0a \u00a0\u00faltima \u00a0hora y de manera \u00a0equ\u00edvoca \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0deponentes \u00a0 \u00a0Acosta \u00a0 \u00a0y \u00a0Pe\u00f1ate. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0modo \u00a0que, seg\u00fan lo expuesto en la sentencia cuestionada, no es \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0haya \u00a0sacado \u00a0consecuencias \u00a0absurdas \u00a0de \u00a0los testimonios de \u00a0V\u00edctor \u00a0Acosta \u00a0Hoyos \u00a0y \u00a0Te\u00f3filo \u00a0Alberto \u00a0Pe\u00f1ate \u00a0Alvarez, \u00a0como para alentar la idea de un falso \u00a0juicio de identidad, sino que no les \u00a0reconoce \u00a0inferencias \u00a0meritorias \u00a0en la reconstrucci\u00f3n de los hechos, despu\u00e9s \u00a0de un examen global y racional de toda la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto que la Corte haya insinuado una idea de \u00a0preponderancia \u00a0de \u00a0tales \u00a0testimonios \u00a0en el fallo de casaci\u00f3n fechado el 6 de \u00a0julio \u00a0de \u00a01995, \u00a0pues all\u00ed simplemente se anul\u00f3 la sentencia de segundo grado \u00a0porque \u00a0no \u00a0hizo \u00a0ning\u00fan \u00a0juicio de valor sobre las pruebas y debates ocurridos \u00a0durante \u00a0 la \u00a0 audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que \u00a0\u00e9stos \u00a0hab\u00edan \u00a0quedado \u00a0consignados \u00a0en \u00a0sendas cintas magnetof\u00f3nicas cuyo contenido no fue invocado ni \u00a0transcrito \u00a0en \u00a0la decisi\u00f3n.\u00a0 La orden de que se examinaran dichas pruebas \u00a0y \u00a0los \u00a0alegatos \u00a0no \u00a0significaba, \u00a0ni \u00a0mucho menos, que inexorablemente deb\u00edan \u00a0aceptarse \u00a0en \u00a0sus \u00a0manifestaciones, sino que habr\u00edan de tenerse en cuenta bien \u00a0para \u00a0admitirlas \u00a0como sensatas ora para rechazarlas por absurdas o arbitrarias, \u00a0pues \u00a0s\u00f3lo \u00a0de \u00a0tal \u00a0manera \u00a0se \u00a0daba \u00a0cumplida \u00a0vigencia \u00a0a \u00a0los principios de \u00a0publicidad, \u00a0contradicci\u00f3n y defensa cuando se sentencia despu\u00e9s estar seguros \u00a0de \u00a0 \u00a0haber \u00a0 \u00a0escuchado \u00a0 las \u00a0 direcciones \u00a0 dial\u00e9cticas \u00a0 y \u00a0 opuestas \u00a0 del \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Lo \u00a0m\u00e1s \u00a0seguro es que, si de distorsi\u00f3n de las pruebas se pudiera \u00a0hablar, \u00a0en tales yerros incurre es el demandante y no la sentencia a las que se \u00a0los \u00a0atribuye, \u00a0porque, seg\u00fan su apreciaci\u00f3n, el dictamen de necropsia se\u00f1ala \u00a0que \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0recibi\u00f3 \u00a0un \u00a0disparo \u00a0\u201cen \u00a0las \u00a0axilas\u201d, \u00a0lo cual ser\u00eda \u00a0sugerente \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0ofendido \u00a0fue \u00a0repelido \u00a0cuando \u00a0atacaba injustamente al \u00a0procesado, \u00a0pero \u00a0la \u00a0verdad \u00a0es \u00a0que \u00a0tal \u00a0prueba \u00a0pericial \u00a0revela \u00a0una herida \u00a0circular, \u00a0correspondiente \u00a0a \u00a0orificio \u00a0de \u00a0entrada, \u00a0en \u00a0el tercio medio de la \u00a0regi\u00f3n \u00a0 \u00a0paraesternal \u00a0 \u00a0izquierda \u00a0 (cuaderno \u00a0 original \u00a0 1, \u00a0 fs. \u00a0 132 \u00a0 y \u00a0135). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0las cosas, in\u00fatil resulta hacer otras observaciones sobre las \u00a0inquietudes \u00a0del \u00a0demandante relacionadas con el presunto desconocimiento de los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Vianny Juliany Arrieta Bedoya, Quimio \u00a0c\u00e9sar \u00a0Luna \u00a0Palomino, \u00a0Luis \u00a0Alfonso \u00a0Salgado \u00a0Causil y Jairo Ayus, \u00a0pues \u00a0toda \u00a0su \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0se \u00a0finca \u00a0en \u00a0mostrar \u00a0alternativas \u00a0l\u00f3gicas \u00a0para \u00a0otra \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0de los hechos, obviamente enderezada a sacar \u00a0avante la leg\u00edtima defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Si \u00a0bien \u00a0el recurso extraordinario de casaci\u00f3n admite el ataque de \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0por \u00a0errores consumados en la apreciaci\u00f3n de las pruebas, ello \u00a0no \u00a0desv\u00eda \u00a0el \u00a0fin \u00a0basilar \u00a0de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n, cual es el de garantizar la \u00a0legalidad \u00a0del \u00a0fallo, \u00a0de \u00a0tal manera que s\u00f3lo se caracterizan de ese modo los \u00a0excesos \u00a0o \u00a0carencias \u00a0de \u00a0orden material o la falta grotesca a las reglas de la \u00a0l\u00f3gica \u00a0o \u00a0la \u00a0experiencia com\u00fan o cient\u00edfica en la evaluaci\u00f3n de los medios \u00a0probatorios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0mostrar \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0de \u00a0las \u00a0apreciaciones \u00a0del \u00a0demandante \u00a0sobre \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0que \u00a0de \u00a0pronto \u00a0caben dentro de la amplitud del \u00a0discurso \u00a0racional \u00a0en un mundo social de probabilidades, sino de establecer que \u00a0las \u00a0actitudes \u00a0o \u00a0inferencias \u00a0del sentenciador resultan absurdas, precisamente \u00a0porque \u00a0lo atacado son los juicios de valor de un fallo de segundo grado que, si \u00a0no \u00a0es \u00a0tocado \u00a0por \u00a0la \u00a0arbitrariedad, \u00a0goza \u00a0de \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto y de \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No puede aceptarse el cargo postulado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02.\u00a0 \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0subsidiaria, \u00a0basada en el \u00a0reconocimiento \u00a0de un exceso en la leg\u00edtima defensa, el actor no exhibe la m\u00e1s \u00a0m\u00ednima \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0los \u00a0presupuestos de esta figura plasmados en el \u00a0art\u00edculo \u00a030 del C\u00f3digo Penal, ni menos ense\u00f1a la clase de error cometido por \u00a0el sentenciador al dejar de aplicar la respectiva disposici\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Tampoco ha lugar a esa segunda pretensi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACI\u00d3N \u00a0PENAL, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la \u00a0ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No casar la sentencia objeto de impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0C\u00f3piese, c\u00famplase y devu\u00e9lvase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE ENRIQUE \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0 \u00a0 POVEDA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 A. \u00a0 GALVEZ \u00a0 ARGOTE \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 \u00a0MANTILLA \u00a0 \u00a0NOUGUES \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS E. MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No hay firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0ORLANDO \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0NILSON PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 12939 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0 Aprobado Acta N\u00b0 199 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, D. C., quince de diciembre de mil novecientos \u00a0noventa y nueve. \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Examina \u00a0la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-1784","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-7"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1784","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1784"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1784\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1784"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1784"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1784"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}