{"id":1774,"date":"2023-09-07T21:28:02","date_gmt":"2023-09-07T21:28:02","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/12869g\/"},"modified":"2023-09-07T21:28:02","modified_gmt":"2023-09-07T21:28:02","slug":"12869g","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/12869g\/","title":{"rendered":"12869g"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 PROCESO No. 12869 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0NILSON E. PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta N\u00b0 77 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 \u00a0de Bogot\u00e1 D. C., mayo veintisiete \u00a0(27) de mil novecientos noventa y nueve (1999). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0ASUNTO: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la \u00a0Corte sobre la admisibilidad del \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n excepcional, interpuesto oportunamente por el defensor del \u00a0procesado \u00a0JESUS EGIDIO SOLIS BANGUERO, contra la sentencia de segunda instancia \u00a0proferida \u00a0por el Juzgado Sexto Penal del Circuito de Palmira (Valle del Cauca), \u00a0que lo conden\u00f3 por un delito culposo de lesiones personales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0ANTECEDENTES: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a09 \u00a0de \u00a0diciembre de 1989, en la cl\u00ednica \u00a0Maranatha \u00a0de \u00a0Palmira, Valle del Cauca, el ni\u00f1o JUAN SEBASTIAN VICTORIA CASTRO \u00a0fue \u00a0sometido \u00a0a \u00a0una \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0quir\u00fargica de circuncisi\u00f3n por parte del \u00a0m\u00e9dico \u00a0JESUS \u00a0EGIDIO \u00a0SOLIS \u00a0BANGUERO, \u00a0quien utiliz\u00f3 un bistur\u00ed el\u00e9ctrico, \u00a0resultando \u00a0el \u00a0menor \u00a0con \u00a0graves \u00a0quemaduras \u00a0en \u00a0el \u00a0pene, que a la postre le \u00a0significaron \u00a0la p\u00e9rdida anat\u00f3mica del \u00f3rgano de la reproducci\u00f3n, deformidad \u00a0f\u00edsica y perturbaci\u00f3n funcional del \u00f3rgano de la micci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Denunciado \u00a0el \u00a0hecho por el padre del ni\u00f1o \u00a0lesionado \u00a0y \u00a0desarrollada la correspondiente instrucci\u00f3n, dentro de la cual se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0contra el m\u00e9dico JESUS EGIDIO SOLIS BANGUERO medida de aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0con excarcelaci\u00f3n, el 8 de junio de 1994 el Juzgado \u00a0Sexto \u00a0Penal del Circuito de Palmira confirm\u00f3 la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n (fs. \u00a0732 \u00a0y \u00a0ss.), \u00a0proferida \u00a0en primera instancia el 12 de noviembre de 1993 por el \u00a0Juzgado \u00a0Sexto \u00a0Penal \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0la misma ciudad (fs. 678 y ss.), contra el \u00a0doctor \u00a0SOLIS \u00a0BANGUERO, por el delito culposo de lesiones personales, dando por \u00a0demostrado \u00a0el \u00a0nexo causal existente entre la t\u00e9cnica utilizada por el m\u00e9dico \u00a0cirujano \u00a0(uso \u00a0conjunto \u00a0de \u00a0la pinza o campana de Gomco y el electrobistur\u00ed), \u00a0con el resultado lesivo en la integridad f\u00edsica del ni\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0 acusatoria \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0 fue \u00a0 notificada \u00a0personalmente, \u00a0el \u00a09 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a01994, \u00a0a \u00a0la \u00a0representante \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico y al apoderado de la parte civil, y por \u00a0estado el 16 de los mismos (f. 754). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adelantado \u00a0el \u00a0juicio y celebrada audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0el 28 de junio de 1996 el Juzgado 1\u00b0 Penal Municipal de Palmira puso \u00a0fin \u00a0a \u00a0la \u00a0instancia, \u00a0absolviendo \u00a0al \u00a0acusado \u00a0por \u00a0no \u00a0encontrar \u00a0\u201ccerteza \u00a0probatoria\u201d \u00a0para condenar (fs. 1121 y ss.); fallo apelado por el apoderado de \u00a0la \u00a0parte \u00a0civil \u00a0y \u00a0revocado \u00a0el \u00a016 de diciembre del mismo a\u00f1o por el Juzgado \u00a0Sexto \u00a0Penal del Circuito de Palmira (fs. 2003 y ss.), mediante el que es objeto \u00a0del \u00a0recurso \u00a0excepcional \u00a0de casaci\u00f3n, condenando al doctor JESUS EGIDIO SOLIS \u00a0BANGUERO \u00a0a \u00a0la \u00a0pena principal de trece meses de prisi\u00f3n, multa por valor de $ \u00a02.669 \u00a0y \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la profesi\u00f3n m\u00e9dica durante seis \u00a0meses; \u00a0igualmente le impuso interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0lapso \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y la obligaci\u00f3n de indemnizar los \u00a0perjuicios \u00a0materiales \u00a0causados con el delito, por valor de $ 349.002.966,70, y \u00a0los \u00a0morales \u00a0por \u00a0el \u00a0equivalente en moneda nacional de mil gramos oro. De otra \u00a0parte, \u00a0 \u00a0concedi\u00f3 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0subrogado \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0condena \u00a0 \u00a0de \u00a0 ejecuci\u00f3n \u00a0condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0LA IMPUGNACION: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dentro \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0ejecutoria \u00a0de la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0SOLIS BANGUERO \u00a0interpuso \u00a0y sustent\u00f3 la impugnaci\u00f3n, solicitando la intervenci\u00f3n excepcional \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0con la finalidad de desarrollar la jurisprudencia respecto de dos \u00a0aspectos \u00a0de \u00a0la relaci\u00f3n de causalidad prevista en el art\u00edculo 21 del C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0a \u00a0saber: \u00a0causalidad \u00a0gen\u00e9rica \u00a0y \u00a0su demostraci\u00f3n dentro del proceso \u00a0penal, \u00a0y la naturaleza jur\u00eddica y relevancia de las denominadas &#8220;concausas&#8221; en \u00a0la determinaci\u00f3n del aspecto objetivo del delito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto al primer tema afirma: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;No \u00a0obstante \u00a0el \u00a0amplio despliegue que se ha dado tanto doctrinal \u00a0como \u00a0jurisprudencialmente \u00a0a \u00a0la forma en que debe ser demostrada la causalidad \u00a0concreta \u00a0dentro de cada proceso, existe un segundo tema de singular importancia \u00a0para \u00a0el \u00a0derecho \u00a0penal \u00a0que \u00a0-por \u00a0contraposici\u00f3n- \u00a0ha \u00a0merecido \u00a0mucha menor \u00a0atenci\u00f3n: \u00a0se \u00a0trata \u00a0de la forma en que debe ser establecida la vigencia de la \u00a0denominada \u00a0 \u00a0 causalidad \u00a0 \u00a0gen\u00e9rica, \u00a0expresi\u00f3n \u00e9sta con la que se hace referencia a la ley causal y \u00a0no \u00a0a \u00a0la conexi\u00f3n particular que pueda existir entre una causa y un resultado. \u00a0Expresado \u00a0en \u00a0palabras \u00a0sencillas, \u00a0mientras \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio \u00a0sobre \u00a0causalidad \u00a0gen\u00e9rica \u00a0se \u00a0busca \u00a0determinar la existencia y vigencia de una ley causal (por \u00a0ejemplo, \u00a0la \u00a0prolongada \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0ox\u00edgeno \u00a0produce la muerte de los seres \u00a0humanos), \u00a0el \u00a0estudio sobre la causalidad concreta trata de establecer si entre \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0persona \u00a0y el resultado penalmente relevante existe una \u00a0relaci\u00f3n \u00a0de \u00a0causalidad \u00a0(por \u00a0ejemplo, \u00a0Pedro \u00a0apret\u00f3 \u00a0de \u00a0manera \u00a0fuerte \u00a0y \u00a0prolongada \u00a0el \u00a0cuello \u00a0de \u00a0Juan \u00a0priv\u00e1ndolo de ox\u00edgeno, lo cual determin\u00f3 la \u00a0muerte de \u00e9ste ultimo por asfixia)&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Refiri\u00e9ndose luego a los antecedentes de los \u00a0procesos \u00a0Contergan \u00a0(o \u00a0de la talidomina) y del aceite de Colza, adelantados en \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica \u00a0Federal Alemana y Espa\u00f1a respectivamente, y a la soluci\u00f3n dada \u00a0por \u00a0la jurisprudencia de dichos pa\u00edses en el sentido de otorgarle autonom\u00eda a \u00a0los \u00a0juzgadores para dar por demostradas las leyes de la causalidad cient\u00edfica, \u00a0mostr\u00e1ndose \u00a0extra\u00f1ado \u00a0de \u00a0que \u00a0en \u00a0Colombia \u00a0no \u00a0se \u00a0hubiese \u00a0presentado una \u00a0definici\u00f3n jurisprudencial en tal sentido, expresa: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;&#8230;dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0de \u00a0la \u00a0referencia \u00a0este aspecto adquiere \u00a0singular \u00a0importancia \u00a0debido \u00a0a \u00a0que buena parte del debate probatorio gir\u00f3 en \u00a0rededor \u00a0de si un electrobistur\u00ed como el empleado por el cirujano Jes\u00fas Egidio \u00a0Sol\u00eds \u00a0Banguero \u00a0es \u00a0apto para causar en el paciente quemaduras de tercer grado \u00a0como \u00a0las \u00a0que \u00a0pudieron \u00a0haber determinado la necrotizaci\u00f3n de los tejidos del \u00a0pene \u00a0del \u00a0menor. \u00a0A \u00a0lo \u00a0largo \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0la \u00a0parte civil aport\u00f3 \u00a0literatura \u00a0cient\u00edfica \u00a0donde \u00a0se \u00a0advierte \u00a0de \u00a0los peligros que en materia de \u00a0quemaduras \u00a0puede \u00a0envolver \u00a0el \u00a0empleo \u00a0del \u00a0electrobistur\u00ed, adujo en su favor \u00a0alg\u00fan \u00a0testimonio \u00a0sobre \u00a0la \u00a0existencia de una quemadura de tercer grado en el \u00a0pene \u00a0del \u00a0menor \u00a0operado \u00a0e \u00a0invoc\u00f3 \u00a0un \u00a0dictamen \u00a0pericial \u00a0del \u00a0cual podr\u00eda \u00a0colegirse \u00a0que \u00a0el \u00a0electrobistur\u00ed habr\u00eda podido generar graves quemaduras (de \u00a0tercer grado) al paciente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0 defensa, \u00a0por \u00a0su \u00a0parte, \u00a0adjunt\u00f3 \u00a0al \u00a0expediente \u00a0abundante \u00a0literatura \u00a0especializada \u00a0sobre la imposibilidad de que un electrobistur\u00ed como \u00a0el \u00a0empleado \u00a0por \u00a0el \u00a0m\u00e9dico Solis Banguero pueda generar quemaduras de tercer \u00a0grado, \u00a0adujo \u00a0en \u00a0su \u00a0favor \u00a0varios testimonios que niegan la existencia de tal \u00a0clase \u00a0de \u00a0quemaduras \u00a0en \u00a0el \u00a0pene del menor una vez terminada la intervenci\u00f3n \u00a0quir\u00fargica \u00a0a \u00a0la \u00a0que fue sometido el menor, e invoc\u00f3 en favor de su tesis la \u00a0ampliaci\u00f3n \u00a0del \u00a0dictamen \u00a0pericial \u00a0(en \u00a0esta \u00a0oportunidad \u00a0suscrito \u00a0por tres \u00a0m\u00e9dicos \u00a0legistas \u00a0m\u00e1s el Coordinador de Peritos de Medicina Legal) conforme a \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0electrobistur\u00ed en cuesti\u00f3n no pod\u00eda generar &#8211; en ning\u00fan caso &#8211; \u00a0quemaduras de tercer grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Ante \u00a0este \u00a0dis\u00edmil \u00a0material \u00a0probatorio, \u00a0el juzgador de primera \u00a0instancia \u00a0consider\u00f3 \u00a0que \u00a0no \u00a0hab\u00eda plena demostraci\u00f3n sobre el origen de la \u00a0necrotizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0tejidos del pene del menor y absolvi\u00f3 al procesado, en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0el \u00a0ad-quem resolvi\u00f3 de manera positiva la controversia cient\u00edfica \u00a0sobre \u00a0la \u00a0aptitud \u00a0que \u00a0poseen \u00a0los electrobistur\u00eds para generar quemaduras de \u00a0tercer \u00a0grado \u00a0y \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0ello \u00a0profiri\u00f3 sentencia condenatoria en \u00a0contra de mi poderdante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Las \u00a0anteriores \u00a0consideraciones me llevan al convencimiento de que \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Penal de la Corte Suprema de Justicia puede aprovechar el an\u00e1lisis de \u00a0este \u00a0proceso \u00a0para \u00a0fijar \u00a0jurisprudencialmente si la causalidad gen\u00e9rica debe \u00a0ser \u00a0establecida \u00a0por \u00a0el funcionario judicial con independencia del criterio de \u00a0la \u00a0 comunidad \u00a0cient\u00edfica, \u00a0o \u00a0si \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la \u00a0respectiva \u00a0ciencia \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n de cu\u00e1ndo y bajo qu\u00e9 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>condiciones \u00a0rige \u00a0una \u00a0ley \u00a0causal. \u00a0Del \u00a0criterio \u00a0que sobre el particular se adopte depende la permanencia o revocatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0proferida \u00a0en \u00a0contra \u00a0de mi representado, pues \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0aparente \u00a0indecisi\u00f3n \u00a0cient\u00edfica \u00a0que \u00a0existe \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0que \u00a0un \u00a0electrobistur\u00ed cause quemaduras de tercer grado a los \u00a0pacientes \u00a0que \u00a0con \u00e9l son intervenidos quir\u00fargicamente el fallador de segunda \u00a0instancia \u00a0 se \u00a0 pronunci\u00f3 \u00a0 afirmativamente \u00a0 y \u00a0sobre \u00a0ello \u00a0bas\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo \u00a0condenatorio.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0respecto \u00a0al \u00a0segundo \u00a0tema, \u00a0despu\u00e9s de \u00a0rese\u00f1ar \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la Corte sobre el fen\u00f3meno de las denominadas \u00a0&#8220;concausas&#8221; \u00a0durante \u00a0la vigencia del C\u00f3digo Penal de 1936, que especificaba el \u00a0homicidio \u00a0 concausal \u00a0 y \u00a0 aludir \u00a0 a \u00a0posteriores \u00a0pronunciamientos \u00a0sobre \u00a0el \u00a0particular, concluye manifestando: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;&#8230;la \u00a0Corte \u00a0ha \u00a0avanzado \u00a0de \u00a0manera \u00a0notable \u00a0al \u00a0no enfocar el \u00a0problema \u00a0 desde \u00a0 la \u00a0estrecha \u00a0perspectiva \u00a0de \u00a0las \u00a0denominadas \u00a0\u2018concausas\u2019, \u00a0 precisando \u00a0 en \u00a0cambio \u00a0que \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0de causalidad no es presupuesto suficiente de responsabilidad penal y \u00a0advirtiendo \u00a0que \u00a0la \u00a0simple violaci\u00f3n al deber de cuidado tampoco es requisito \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0la \u00a0deducci\u00f3n \u00a0de responsabilidad penal. Pero lo que hasta el \u00a0momento \u00a0no \u00a0ha \u00a0hecho \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Penal \u00a0de nuestra Corte Suprema de Justicia es \u00a0establecer \u00a0desde \u00a0el \u00a0punto \u00a0de vista jurisprudencial cu\u00e1l es el requisito que \u00a0adicionalmente \u00a0a \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0de \u00a0causalidad \u00a0y \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n del deber de \u00a0cuidado \u00a0debe \u00a0estar \u00a0demostrado \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0penal para poder admitir \u00a0cuando \u00a0 menos \u00a0 la \u00a0 configuraci\u00f3n \u00a0 objetiva \u00a0 del \u00a0delito&#8230;&#8221;(negrillas \u00a0del \u00a0texto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego agrega: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;La \u00a0importancia \u00a0de \u00a0este \u00a0concreto \u00a0aspecto \u00a0de \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n de \u00a0causalidad \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0de \u00a0la \u00a0referencia \u00a0se \u00a0deriva \u00a0de que estando \u00a0demostrada \u00a0la \u00a0producci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0quemadura \u00a0en el pene del menor durante el \u00a0transcurso \u00a0de la operaci\u00f3n a la que fue sometido por parte del cirujano Jes\u00fas \u00a0Egidio \u00a0Solis Banguero (aun cuando se discuta si ella fue de primero o de tercer \u00a0grado), \u00a0ello \u00a0solo alcanzar\u00eda para establecer un eventual nexo causal entre la \u00a0conducta \u00a0de \u00a0mi \u00a0poderdante \u00a0y \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0finalmente sufridas por el menor \u00a0(siempre \u00a0sobre \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0la \u00a0enorme \u00a0extensi\u00f3n \u00a0lineal de las cadenas \u00a0causales), \u00a0 as\u00ed \u00a0 como \u00a0quiz\u00e1s \u00a0pudiera \u00a0llegar \u00a0a \u00a0considerarse \u00a0probada \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de una falta al deber de cuidado de Sol\u00eds Banguero en el transcurso \u00a0de \u00a0la intervenci\u00f3n quir\u00fargica. Pero lo que de ninguna manera est\u00e1 demostrado \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso \u00a0es \u00a0que \u00a0la \u00a0quemadura \u00a0sufrida \u00a0por \u00a0el \u00a0menor durante la \u00a0circuncisi\u00f3n \u00a0 a \u00a0 que \u00a0 fue \u00a0sometido \u00a0haya \u00a0evolucionado \u00a0(\u00bfevolucionan \u00a0las \u00a0quemaduras?) \u00a0hasta \u00a0generar \u00a0la necrotizaci\u00f3n y p\u00e9rdida funcional del \u00f3rgano \u00a0de la reproducci\u00f3n.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0consiguiente, si se abordara el estudio \u00a0de \u00a0 tan \u00a0 interesante \u00a0 problema \u00a0 te\u00f3rico \u00a0podr\u00eda \u00a0sentarse \u00a0el \u00a0presupuesto \u00a0de: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;que \u00a0la \u00a0simple \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del nexo causal y la prueba de una \u00a0infracci\u00f3n \u00a0al \u00a0deber \u00a0de \u00a0cuidado \u00a0no son condiciones suficientes para dar por \u00a0demostrado \u00a0el \u00a0aspecto \u00a0objetivo \u00a0del delito, sino que adicionalmente a ello se \u00a0requiere \u00a0que \u00a0el \u00a0riesgo desaprobado as\u00ed creado por el autor se concrete en el \u00a0resultado; \u00a0y \u00a0como \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0materia \u00a0de \u00a0estudio \u00a0no \u00a0se demostr\u00f3 que la \u00a0quemadura \u00a0ocasionada \u00a0por \u00a0mi \u00a0defendido \u00a0al \u00a0menor \u00a0en \u00a0el \u00a0transcurso \u00a0de \u00a0la \u00a0operaci\u00f3n \u00a0haya \u00a0sido \u00a0la que se concret\u00f3 en la p\u00e9rdida funcional del \u00f3rgano \u00a0de \u00a0 la \u00a0 reproducci\u00f3n, \u00a0 el \u00a0 m\u00e9dico \u00a0 Solis \u00a0 Banguero \u00a0 deber\u00eda \u00a0 resultar \u00a0absuelto.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La problem\u00e1tica generada por la aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0causalidad contemplado en el art\u00edculo 21 del C\u00f3digo Penal, \u00a0sufri\u00f3 \u00a0 modificaci\u00f3n \u00a0 en \u00a0 Colombia \u00a0con \u00a0la \u00a0supresi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0previsi\u00f3n \u00a0espec\u00edfica \u00a0del \u00a0llamado \u00a0homicidio \u00a0concausal \u00a0en \u00a0el \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de 1980 \u00a0(Decreto \u00a0100), circunscribi\u00e9ndose la controversia a dos hip\u00f3tesis: existencia \u00a0real \u00a0de \u00a0la \u00a0causa \u00a0determinante \u00a0del \u00a0hecho punible, atribuible a la acci\u00f3n u \u00a0omisi\u00f3n \u00a0del agente, o de la concausa que por s\u00ed sola sea suficiente o id\u00f3nea \u00a0para \u00a0producir el resultado da\u00f1ino, evento en el cual desaparecer\u00eda o tendr\u00eda \u00a0una \u00a0 \u00a0materializaci\u00f3n \u00a0 \u00a0diferente \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0hecho \u00a0 punible \u00a0 como \u00a0 tal, \u00a0 en \u00a0concreto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De ello emerge la intrascendencia de ahondar, \u00a0para \u00a0resolver un tema preciso como el analizado en este proceso, sobre aspectos \u00a0te\u00f3ricos \u00a0como \u00a0la \u00a0diferenciaci\u00f3n \u00a0predicable \u00a0de \u00a0las denominadas causalidad \u00a0concreta \u00a0y \u00a0gen\u00e9rica, \u00a0m\u00e1xime \u00a0cuando \u00a0el recurrente se aleja de lo propuesto \u00a0para encauzar su argumentaci\u00f3n hacia el aspecto probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0claro, adem\u00e1s, que el impugnante que se \u00a0acoge \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0excepcional \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0aduciendo \u00a0la \u00a0necesidad de \u00a0desarrollar \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0sobre \u00a0el \u00a0punto \u00a0de \u00a0derecho cuestionado, debe \u00a0probar \u00a0la \u00a0incidencia \u00a0de \u00a0tal desarrollo sobre el caso debatido, lo cual no se \u00a0logra en este caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0modo \u00a0que si en el proceso que ocupa la \u00a0atenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala se dio por demostrado que el da\u00f1o causado al ni\u00f1o JUAN \u00a0SEBASTIAN \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VICTORIA \u00a0CASTRO, tuvo como causa \u00fanica el \u00a0comportamiento \u00a0culposo \u00a0del \u00a0m\u00e9dico \u00a0SOLIS \u00a0BANGUERO, \u00a0sin advertir &#8220;concausa&#8221; \u00a0sobreviniente \u00a0a las quemaduras t\u00e9rmicas determinantes de la necrotizaci\u00f3n del \u00a0pene \u00a0de la peque\u00f1a victima que hubiese roto esa necesaria relaci\u00f3n de causa a \u00a0efecto, \u00a0no \u00a0se \u00a0ve la necesidad de abordar por v\u00eda jurisprudencial un tema que \u00a0ha \u00a0sido \u00a0ampliamente tratado por la jurisprudencia y la doctrina, como fluye de \u00a0las citas tra\u00eddas por el acucioso peticionario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, si lo que se busca es determinar \u00a0la \u00a0 existencia \u00a0 de \u00a0 la \u00a0ley \u00a0causal \u00a0(causalidad \u00a0gen\u00e9rica) \u00a0mediante \u00a0comprobaci\u00f3n cient\u00edfica, para \u00a0que \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0judicial \u00a0la \u00a0aplique, \u00a0o \u00a0demostrar \u00a0dicha existencia sin \u00a0preconceptos \u00a0generales, \u00a0la \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0as\u00ed enfocada no tendr\u00eda tanto que ver \u00a0con \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0causalidad y s\u00ed mucho con el de libertad de que goza el \u00a0juez \u00a0en la valoraci\u00f3n de los medios probatorios; soluci\u00f3n por cierto dada por \u00a0la \u00a0justicia de Alemania y Espa\u00f1a en los casos Contergan (o de la talidomina) y \u00a0aceite \u00a0de \u00a0Colza, \u00a0que \u00a0cita \u00a0el \u00a0recurrente, \u00a0al \u00a0otorgar \u00a0a \u00a0los funcionarios \u00a0judiciales \u00a0de \u00a0dichos \u00a0pa\u00edses \u00a0la \u00a0m\u00e1s \u00a0amplia autonom\u00eda para establecer las \u00a0leyes de la causalidad cient\u00edfica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0la \u00a0ley \u00a0instrumental colombiana no \u00a0asigna \u00a0valor \u00a0espec\u00edfico \u00a0a \u00a0ning\u00fan \u00a0medio \u00a0de convicci\u00f3n, as\u00ed tenga origen \u00a0cient\u00edfico, \u00a0sino que defiere su evaluaci\u00f3n a la libre y razonada apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0juzgador, \u00a0siguiendo \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, y dicho principio \u00a0cardinal \u00a0 del \u00a0derecho \u00a0probatorio \u00a0ha \u00a0tenido \u00a0el \u00a0m\u00e1s \u00a0amplio \u00a0desarrollo \u00a0y \u00a0difusi\u00f3n, huelga volver sobre \u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0lo dicho se infiere que no obstante las \u00a0ponderadas \u00a0razones \u00a0esbozadas por el impugnante, la Corte en uso de la potestad \u00a0discrecional \u00a0que \u00a0le \u00a0confiere \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0218 \u00a0ya mencionado, no considera \u00a0necesario \u00a0para \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de la jurisprudencia la aceptaci\u00f3n del recurso \u00a0excepcional interpuesto por el defensor del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0virtud de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de Justicia en Sala de Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0RESUELVE: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NO \u00a0ACEPTAR \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el defensor del procesado \u00a0JESUS EGIDIO SOLIS BANGUERO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Vuelva \u00a0 el \u00a0 proceso \u00a0 al \u00a0 Juzgado \u00a0 de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 \u00a0 \u00a0notif\u00edquese \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0RICARDO CALVETE RANGEL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CORDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS AUGUSTO GALVEZ ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS EDUARDO MEJIA ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIDIMO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PAEZ \u00a0VELANDIA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0NILSON E. PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0NO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 PROCESO No. 12869 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0NILSON E. PINILLA PINILLA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta N\u00b0 77 \u00a0\u00a0 Santaf\u00e9 \u00a0de Bogot\u00e1 D. C., mayo veintisiete \u00a0(27) de mil novecientos [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-1774","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-7"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1774","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1774"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1774\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1774"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1774"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1774"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}