{"id":17669,"date":"2023-09-11T17:48:44","date_gmt":"2023-09-11T17:48:44","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3092516-12-08\/"},"modified":"2023-09-11T17:48:44","modified_gmt":"2023-09-11T17:48:44","slug":"3092516-12-08","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3092516-12-08\/","title":{"rendered":"30925(16-12-08)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a030925 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>DR. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0 359 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., diecis\u00e9is de diciembre de dos \u00a0mil ocho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0establecer \u00a0si re\u00fane las exigencias y \u00a0condicionamientos \u00a0previstos \u00a0en los art\u00edculos 205 y 212 de la Ley 600 de 2000, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0examina \u00a0la \u00a0demanda de casaci\u00f3n por cuyo medio el defensor de JAIME \u00a0ECHEVERR\u00cdA \u00a0FONSECA, \u00a0dice \u00a0sustentar \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional que interpuso \u00a0contra \u00a0la sentencia de segundo grado proferida por el Juzgado Segundo Penal del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Duitama \u00a0(Boyac\u00e1), \u00a0el \u00a026 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a02008, mediante la cual \u00a0confirm\u00f3 \u00a0el \u00a0fallo \u00a0condenatorio \u00a0emitido \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Segundo Promiscuo \u00a0Municipal \u00a0de \u00a0Paipa \u00a0(Boyac\u00e1), el 12 de septiembre de 2007, en el que declar\u00f3 \u00a0al \u00a0mencionado \u00a0procesado \u00a0responsable \u00a0del \u00a0delito de usura, imponi\u00e9ndole, por \u00a0consiguiente, \u00a0las \u00a0penas principales de 30 meses de prisi\u00f3n y el equivalente a \u00a050 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales \u00a0vigentes de multa, y la accesoria de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por el \u00a0mismo lapso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 la \u00a0providencia \u00a0impugnada, \u00a0quedaron \u00a0consignados de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0se\u00f1ora \u00a0FLOR \u00a0MAR\u00cdA \u00a0CHAVARR\u00cdA \u00a0DE \u00a0RODR\u00cdGUEZ, \u00a0el 1\u00b0 de octubre de 2002, pidi\u00f3 a t\u00edtulo de pr\u00e9stamo del se\u00f1or \u00a0JAIME \u00a0 \u00a0 \u00a0ECHEVERR\u00cdA \u00a0 \u00a0 \u00a0FONSECA, \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 suma \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 ($1\u2019000.000), como respaldo de la deuda el \u00a0Acreedor \u00a0le \u00a0hizo \u00a0firmar una letra por valor de $1.200.000. Posteriormente, el \u00a018 \u00a0de ese mismo mes y a\u00f1o la mencionada se\u00f1ora le tom\u00f3 al mismo prestamista, \u00a0otro \u00a0 \u00a0 pr\u00e9stamo \u00a0 \u00a0 por \u00a0 \u00a0 un \u00a0 \u00a0 mill\u00f3n \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0pesos \u00a0 \u00a0($1\u2019000.000) \u00a0 y, \u00a0 de \u00a0 manera \u00a0similar, \u00a0firmando \u00a0 \u00a0otra \u00a0 \u00a0letra \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0cambio \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0valor \u00a0 \u00a0de \u00a0 $1\u2019200.000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0valor \u00a0se\u00f1alado en los t\u00edtulos valores \u00a0mencionados \u00a0inclu\u00eda, \u00a0por \u00a0adelantado, los intereses de 2 meses y como era por \u00a0el \u00a0conocido sistema \u201cgota a gota\u201d, el acreedor recog\u00eda $20.000 diarios, en \u00a0un \u00a0plazo \u00a0de \u00a060 \u00a0d\u00edas, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0constituye \u00a0un \u00a0pago \u00a0de \u00a0intereses \u00a0al 10% \u00a0mensual\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N \u00a0 PROCESAL \u00a0RELEVANTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los hechos anteriores fueron dados a conocer \u00a0por \u00a0 la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Flor \u00a0Mar\u00eda \u00a0Chavarr\u00eda \u00a0de \u00a0Rodr\u00edguez, \u00a0mediante \u00a0querella \u00a0presentada el 26 de enero de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con resoluci\u00f3n del 29 de enero siguiente, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a020 \u00a0Local de Paipa (Boyac\u00e1) orden\u00f3 la apertura de la instrucci\u00f3n y \u00a0la \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0de \u00a0los \u00a0denunciados \u00a0Jaime Echeverr\u00eda \u00a0Fonseca y Anthony Echeverr\u00eda Rinc\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Fallido un primer intento conciliatorio entre \u00a0la \u00a0denunciante \u00a0y \u00a0los \u00a0querellados, estos fueron escuchados en indagatoria, en \u00a0diligencias \u00a0llevadas \u00a0a \u00a0cabo \u00a0el \u00a010 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0y \u00a01\u00b0 \u00a0de \u00a0abril \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Perfeccionada en lo posible la investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0decretado \u00a0su \u00a0fenecimiento, \u00a0por \u00a0resoluci\u00f3n del 12 de noviembre de 2004 la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0calific\u00f3 \u00a0el m\u00e9rito sumarial, profiriendo resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra de JAIME ECHEVERR\u00cdA FONSECA, por el delito de usura tipificado en el \u00a0art\u00edculo \u00a0305 \u00a0de \u00a0la Ley 599 de 2000, en tanto que, con relaci\u00f3n al sindicado \u00a0Anthony Echeverr\u00eda Rinc\u00f3n, dict\u00f3 preclusi\u00f3n de la instrucci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelada \u00a0 la \u00a0providencia \u00a0acusatoria, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada ante el Tribunal Superior de Santa Rosa de Viterbo (Boyac\u00e1) \u00a0la \u00a0 confirm\u00f3, \u00a0 en \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0 de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0del \u00a03 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02005. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la etapa del juicio conoci\u00f3 el Juzgado \u00a0Penal \u00a0 \u00a0 Municipal \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 Paipa \u00a0 \u00a0(Boyac\u00e1)1, \u00a0 despacho \u00a0 que \u00a0luego \u00a0de \u00a0evacuar \u00a0 \u00a0 las \u00a0 \u00a0audiencias \u00a0 \u00a0p\u00fablicas \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0preparaci\u00f3n \u00a0 \u00a0\u2013el \u00a018 de mayo de 2005- y juzgamiento \u00a0\u2013el 30 de agosto de 2005 \u00a0y \u00a013 \u00a0de \u00a0agosto de 2007-, profiri\u00f3 sentencia condenatoria el 12 de septiembre \u00a0de \u00a0ese \u00a0a\u00f1o, \u00a0declarando la responsabilidad penal del procesado en el il\u00edcito \u00a0por el cual se le acus\u00f3 judicialmente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuente \u00a0con \u00a0su \u00a0determinaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0A \u00a0quo impuso a ECHEVERR\u00cdA \u00a0FONSECA \u00a0las penas principales y accesoria indicadas en la parte inicial de este \u00a0prove\u00eddo, \u00a0se \u00a0abstuvo \u00a0de \u00a0condenarlo \u00a0al pago de perjuicios y le concedi\u00f3 el \u00a0subrogado \u00a0 penal \u00a0 de \u00a0la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0condicional \u00a0de \u00a0al \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El fallo en comento, que fue apelado por el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0lo confirm\u00f3 \u00edntegramente el Juzgado Segundo Penal del \u00a0Circuito \u00a0de Duitama (Boyac\u00e1), mediante el que hoy es objeto del extraordinario \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00cdNTESIS DE LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Partiendo \u00a0de la base de que se procede por \u00a0una \u00a0casaci\u00f3n discrecional, dos cargos postula el defensor, los cuales rotula y \u00a0desarrolla de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo primero: violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0sustancial por interpretaci\u00f3n err\u00f3nea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0el casacionista, para empezar, que la \u00a0sentencia \u00a0recurrida \u00a0viol\u00f3 \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a09\u00b0, 10 y 12 del C\u00f3digo Penal, y \u00a09\u00b0, \u00a020, \u00a024, \u00a034, \u00a035, 39, 170, 232, 237, 238 y 277 del Estatuto Procedimental \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala, \u00a0a continuaci\u00f3n, que el delito por \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0procede, \u00a0usura, \u00a0es \u00a0querellable \u00a0y \u00a0como \u00a0tal, la querella debi\u00f3 \u00a0presentarse \u00a0dentro \u00a0de \u00a0los \u00a0seis \u00a0meses \u00a0siguientes \u00a0a su comisi\u00f3n, lo que no \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0en \u00a0este \u00a0evento, ya que la misma se instaur\u00f3 el 26 de enero de 2004, \u00a0pese \u00a0a \u00a0que \u00a0la ofendida, Flor Mar\u00eda Chavarr\u00eda, fue notificada el 24 de junio \u00a0de \u00a02003 \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0ejecutiva \u00a0promovida \u00a0por \u00a0Oscar \u00a0Becerra, a quien el \u00a0querellado \u00a0JAIME \u00a0ECHEVERR\u00cdA \u00a0FONSECA le endos\u00f3 los t\u00edtulos valores que ella \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0suscrito, \u00a0es decir, en esa fecha se enter\u00f3 en forma v\u00e1lida que el \u00a0procesado \u00a0 ECHEVERR\u00cdA \u00a0 FONSECA, \u00a0 ya \u00a0 no \u00a0 era \u00a0 el \u00a0tenedor \u00a0legal \u00a0de \u00a0los \u00a0mismos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el memorialista es claro, entonces, que \u00a0la \u00a0querella \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0extempor\u00e1neamente y no obstante fue, junto con sus \u00a0posteriores \u00a0ampliaciones, \u00a0el \u00a0fundamento del fallo condenatorio. En este caso, \u00a0agrega, \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0iniciarse \u00a0o \u00a0proseguirse, \u00a0dado que la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0debi\u00f3 \u00a0culminase \u00a0con preclusi\u00f3n de la instrucci\u00f3n o cesaci\u00f3n de \u00a0procedimiento, \u00a0pues, \u00a0\u201cno existe dentro del proceso \u00a0fuerza \u00a0mayor \u00a0o \u00a0caso fortuito, acreditados que permita (sic) hacerla extensiva \u00a0al a\u00f1o que nos habla la norma\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Descarta, por consiguiente, la tesis esbozada \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, quien \u201cse \u00a0inventa \u00a0la teor\u00eda de que el cobro aun (sic) subiste y que por tal raz\u00f3n no da \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a034 \u00a0en \u00a0comento, \u00a0olvid\u00e1ndose \u00a0que \u00a0el se\u00f1or JAIME \u00a0ECHEVERR\u00cdA \u00a0 FONSECA \u00a0 no \u00a0es \u00a0el \u00a0ejecutante \u00a0en \u00a0este \u00a0proceso\u201d. \u00a0Como \u00a0si \u00a0fuera \u00a0poco, \u00a0recalca, \u00a0el \u00a0anterior \u00a0no \u00a0fue el \u00fanico \u00a0argumento \u00a0esbozado \u00a0por \u00a0las \u00a0instancias \u00a0para \u00a0rechazar \u00a0la \u00a0caducidad, \u00a0pues, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0ventilaron la fuerza mayor o caso fortuito, as\u00ed como un abono que \u00a0hizo la quejosa en noviembre de 2003. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esta \u00a0forma, \u00a0concluye el demandante, se \u00a0vulner\u00f3 \u00a0el debido proceso, al punto tal que si el juzgador de segundo grado no \u00a0hubiese \u00a0interpretado \u00a0err\u00f3neamente la norma, habr\u00eda decretado la caducidad de \u00a0la \u00a0querella \u00a0y \u00a0la \u00a0consiguiente \u00a0cesaci\u00f3n \u00a0de \u00a0procedimiento \u00a0a \u00a0favor \u00a0de su \u00a0prohijado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide, \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0casar \u00a0totalmente la \u00a0sentencia \u00a0impugnada, \u00a0para \u00a0en su lugar absolver a JAIME ECHEVERR\u00cdA FONSECA de \u00a0la condena impuesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo segundo: violaci\u00f3n indirecta de la ley \u00a0sustancial por falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0juicio del impugnante, el fallo recurrido \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a09\u00b0, 10 y 12 de la Ley 599 de 2000; 6\u00b0, 7\u00b0, 9\u00b0, \u00a020, \u00a024, \u00a0170, \u00a0232, \u00a0237, 238 y 277 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal; y 174 y \u00a0177 del Procesal Civil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 orden \u00a0 a \u00a0fundamentar \u00a0su \u00a0reproche, \u00a0seguidamente \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u201cla falta de apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0en \u00a0su \u00a0contexto \u00a0y \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0real \u00a0que \u00a0se le deb\u00eda haber \u00a0efectuado \u00a0a los testimonios, a la querella, a las diferentes salidas procesales \u00a0de \u00a0 la \u00a0querellante, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0al \u00a0informe \u00a0del \u00a0estudio \u00a0grafol\u00f3gico, \u00a0los \u00a0documentos \u00a0obrantes \u00a0aportados mediante pruebas trasladada (sic), condujeron al \u00a0sentenciador \u00a0 a \u00a0 cometer \u00a0 los \u00a0 ostensibles \u00a0 errores \u00a0 que \u00a0 la \u00a0censura \u00a0le \u00a0imputa\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, luego de citar un precedente de la Sala \u00a0de \u00a0 Casaci\u00f3n \u00a0Civil \u00a0acerca \u00a0del \u00a0ataque \u00a0casacional \u00a0de \u00a0los \u00a0errores \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0el \u00a0censor \u00a0asevera \u00a0que la sentencia condenatoria se \u00a0fundament\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0querella, sus posteriores ampliaciones y los testimonios de \u00a0Oscar \u00a0Becerra \u00a0Camargo, \u00a0Esperanza \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Echeverr\u00eda, Leonor Castiblanco \u00a0Cubides, \u00a0Teresa \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Garc\u00eda \u00a0y \u00a0Clara \u00a0Elisa Rodr\u00edguez de S\u00e1nchez. A \u00a0partir \u00a0de \u00a0estos \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio, \u00a0a\u00f1ade, \u00a0concluy\u00f3 el fallador que su \u00a0defendido \u00a0\u201cse \u00a0dedica a hacer prestamos (sic) bajo \u00a0el \u00a0sistema \u00a0gota \u00a0a \u00a0gota, \u00a0cobrando \u00a0un \u00a0inter\u00e9s del 10% de la cual (sic) fue \u00a0v\u00edctima la querellante\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Indica \u00a0que \u00a0al \u00a0proceso \u00a0fueron \u00a0arrimadas, \u00a0igualmente, \u00a0otras \u00a0pruebas, \u00a0tales \u00a0como \u00a0la copia de un proceso ejecutivo, dos \u00a0dict\u00e1menes \u00a0grafol\u00f3gicos \u00a0y \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Vicente Rodr\u00edguez \u00a0Acosta, \u00a0Neftaly \u00a0Rodr\u00edguez Galindo, Hugo Echeverr\u00eda S\u00e1nchez y Jos\u00e9 Olegario \u00a0Rosas \u00a0Ram\u00edrez, \u00a0todas la cuales \u201cno fueron tenidas \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0y \u00a0no \u00a0se \u00a0les \u00a0dio \u00a0el \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0correspondiente \u00a0por \u00a0el \u00a0sentenciador\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acto \u00a0 seguido, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0transcribe \u00a0apartados \u00a0de \u00a0la \u00a0querella \u00a0presentada \u00a0por \u00a0FLOR MAR\u00cdA CHAVARR\u00cdA, para luego \u00a0concluir \u00a0que \u00a0existen dudas sobre c\u00f3mo se efectuaban los abonos, lo cual no es \u00a0aclarado \u00a0en las siguientes intervenciones de la denunciante. Se\u00f1ala, tambi\u00e9n, \u00a0con \u00a0base \u00a0en jurisprudencia de la Corte Constitucional, que el acto de denuncia \u00a0es \u00a0 apenas \u00a0 de \u00a0 car\u00e1cter \u00a0 informativo, \u00a0carente \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0mismo \u00a0de \u00a0valor \u00a0probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Trae a colaci\u00f3n, a continuaci\u00f3n, la prueba \u00a0grafol\u00f3gica \u00a0y lo manifestado por su representado en la injurada, para sostener \u00a0que \u00a0de \u00a0estos \u00a0medios probatorios se desprende claramente la forma como se hizo \u00a0el \u00a0negocio \u00a0jur\u00eddico \u00a0con \u00a0la quejosa, reprochando, una vez m\u00e1s, que no hayan \u00a0sido \u00a0tenidos \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador, como s\u00ed lo fueron los declarantes \u00a0anteriormente \u00a0 enunciados, \u00a0 los \u00a0cuales \u00a0refirieron \u00a0que \u00a0ECHEVERR\u00cdA \u00a0FONSECA \u00a0\u201cpresta \u00a0 \u00a0 \u00a0plata \u00a0 \u00a0 gota-gota\u201d, \u00a0pero \u00a0a \u00a0quienes \u00a0no les consta la verdadera negociaci\u00f3n, con el \u00a0agravante \u00a0de \u00a0que \u00a0dada \u00a0la \u00a0forma \u00a0como fueron practicados, no tuvo la defensa \u00a0oportunidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0interrogarlos, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0contrainterrogarlos \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0o \u00a0controvertirlos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seguidamente, \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0recurrente \u00a0 cita \u00a0jurisprudencia \u00a0de la Sala y doctrina acerca de la valoraci\u00f3n del testimonio, a \u00a0partir \u00a0de \u00a0las \u00a0cuales \u00a0concluye \u00a0que \u00a0el sentenciador no apreci\u00f3 las pruebas, \u00a0\u201cya \u00a0que \u00a0edifico \u00a0(sic) su fallo desconociendo los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica\u201d, apoy\u00e1ndose en la \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0quejosa, \u00a0\u201ccontraviniendo la \u00a0cita \u00a0 jurisprudencial \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 denuncia \u00a0 no \u00a0 tiene \u00a0 ning\u00fan \u00a0 valor \u00a0probatorio\u201d, \u00a0 ni \u00a0 tuvo \u00a0 en \u00a0 cuenta \u00a0 la \u00a0prueba \u00a0grafol\u00f3gica \u00a0 y \u00a0 otros \u00a0 testimonios, \u00a0 seg\u00fan \u00a0 los \u00a0 cuales \u00a0 su \u00a0 prohijado \u00a0\u201cse \u00a0dedica \u00a0al \u00a0transporte, \u00a0que les consta que no \u00a0presta dinero\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0la \u00a0anterior \u00a0forma, \u00a0dice \u00a0el actor, el \u00a0fallador \u00a0 \u00a0 \u00a0arrib\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 una \u00a0 \u00a0 \u201cerrada \u00a0certeza\u201d, \u00a0de \u00a0manera \u00a0que \u00a0si \u00a0hubiese \u201capreciado \u00a0los \u00a0diferentes medios de prueba legalmente allegados \u00a0al \u00a0proceso \u00a0sin \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de las reglas de la sana cr\u00edtica, como m\u00e9todo de \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0(la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0la \u00a0ciencia, la experiencia y el sentido \u00a0com\u00fan), \u00a0no \u00a0habr\u00eda \u00a0ca\u00eddo \u00a0en \u00a0la \u00a0falsa \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0de hallar responsable \u00a0penalmente \u00a0a JAIME ECHEVERR\u00cdA FONSECA\u201d. De ah\u00ed que \u00a0el \u00a0fallo \u00a0demandado \u00a0deba \u00a0casarse \u00a0totalmente, para en su lugar absolverlo del \u00a0cargo imputado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0en \u00a0ac\u00e1pite \u00a0que \u00a0denomina \u00a0\u201cfines \u00a0de \u00a0esta \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0discrecional\u201d, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0alude gen\u00e9ricamente a \u00a0las finalidades de la casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuesti\u00f3n previa. \u00a0<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s reitera la Sala, que frente a la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional, \u00a0a \u00a0m\u00e1s de las exigencias propias de este mecanismo, se \u00a0precisa \u00a0de \u00a0los \u00a0mismos \u00a0requisitos \u00a0de procedibilidad de la casaci\u00f3n com\u00fan u \u00a0ordinaria, \u00a0pues, \u00a0conforme \u00a0a lo establecido en el inciso 3\u00ba del art\u00edculo 205 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0dicho medio impugnativo solamente puede \u00a0proponerse \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0los \u00a0fallos \u00a0de segundo grado proferidos por los \u00a0Tribunales \u00a0Superiores \u00a0de \u00a0Distrito \u00a0Judicial \u00a0y \u00a0el \u00a0Tribunal Penal Militar en \u00a0procesos \u00a0adelantados \u00a0por \u00a0delitos \u00a0que \u00a0tengan \u00a0se\u00f1alada pena privativa de la \u00a0libertad \u00a0cuyo \u00a0m\u00e1ximo \u00a0no \u00a0exceda de ocho (8) a\u00f1os, o contra los fallos de la \u00a0misma \u00a0naturaleza dictados por los Juzgados Penales del Circuito sin importar en \u00a0estos \u00a0 \u00a0 eventos \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0quantum \u00a0 \u00a0punitivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0orden \u00a0de ideas, tales presupuestos \u00a0dicen \u00a0relaci\u00f3n con su interposici\u00f3n dentro de la oportunidad legal por sujeto \u00a0procesal \u00a0legitimado \u00a0y \u00a0revestido \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0jur\u00eddico, \u00a0quien adem\u00e1s debe \u00a0ense\u00f1arle \u00a0a la Corte la necesidad de su intervenci\u00f3n, bien para el desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0-ya porque no exista antecedentes sobre una materia, ora \u00a0porque \u00a0existiendo \u00a0hay \u00a0pronunciamientos \u00a0enfrentados, \u00a0o \u00a0porque \u00a0es necesario \u00a0aclarar \u00a0alg\u00fan aspecto- o para la garant\u00eda de los derechos fundamentales, caso \u00a0este \u00a0en el cual ha de especificarse el derecho fundamental objeto de quebranto, \u00a0se\u00f1alando \u00a0el \u00a0medio que lo garantiza, y la irregularidad en la cual se origina \u00a0su \u00a0desconocimiento, \u00a0atropello \u00a0o \u00a0vulneraci\u00f3n; valga decir, debe indicarse de \u00a0manera \u00a0concreta \u00a0en \u00a0qu\u00e9 consisti\u00f3 la violaci\u00f3n y su influencia nociva en la \u00a0garant\u00eda, \u00a0que \u00a0no \u00a0permite \u00a0el goce o libre ejercicio del derecho fundamental, \u00a0pues, \u00a0 \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0 dijo \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 Sala2: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cComo la necesidad \u00a0del \u00a0desarrollo \u00a0jurisprudencial \u00a0y\/o \u00a0la \u00a0tutela \u00a0de los derechos fundamentales \u00a0surge \u00a0del \u00a0caso \u00a0concreto, \u00a0no \u00a0de una abstracta consideraci\u00f3n de la Corte, es \u00a0obvio \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0no puede ex-officio hacer una declaraci\u00f3n de tal naturaleza, \u00a0previa \u00a0 revisi\u00f3n \u00a0 del \u00a0proceso, \u00a0pues \u00a0ello \u00a0comportar\u00eda \u00a0una \u00a0inconveniente \u00a0anticipaci\u00f3n \u00a0de juicios sobre la materia de inconformidad. Por ello, de manera \u00a0razonable, \u00a0se \u00a0exige \u00a0al \u00a0recurrente que escriba la motivaci\u00f3n concreta que lo \u00a0impulsa \u00a0a interponer el recurso, referida a uno o a los dos fines exclusivos de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0discrecional, \u00a0\u00fanica \u00a0manera de conciliar el car\u00e1cter rogado de \u00a0las \u00a0impugnaciones \u00a0con aquellas loables necesidades de inter\u00e9s p\u00fablico, pues, \u00a0aunque \u00a0con \u00a0matiz \u00a0excepcional, \u00a0sigue \u00a0siendo un recurso extraordinario que se \u00a0radica en las partes y no una facultad oficiosa de la Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque \u00a0 finalmente \u00a0todo \u00a0depende \u00a0de \u00a0la \u00a0discrecionalidad \u00a0reglada \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte, lo cierto es que el peticionario ha de \u00a0exhibir \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0autosuficiente \u00a0para \u00a0mostrar \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de un \u00a0desarrollo \u00a0jurisprudencial \u00a0o \u00a0de \u00a0la \u00a0protecci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0supuestamente \u00a0conculcados, \u00a0pues \u00a0s\u00f3lo \u00a0a partir del se\u00f1alamiento concreto de \u00a0falencias \u00a0puede \u00a0el \u00f3rgano decisor avanzar dial\u00e9cticamente sobre temas que de \u00a0otra \u00a0manera \u00a0le \u00a0est\u00e1n \u00a0vedados \u00a0por \u00a0obra de la legalidad y el acierto que se \u00a0presumen \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0debate \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0 instancias\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ninguno \u00a0de los anteriores derroteros cumple \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0\u2013a pesar \u00a0de \u00a0que dedica un breve ac\u00e1pite a referirse a ello, limit\u00e1ndose a enunciar las \u00a0finalidades \u00a0de la casaci\u00f3n discrecional, sin desarrollo argumentativo alguno-, \u00a0porque \u00a0si \u00a0bien \u00a0la impugnaci\u00f3n se ejercit\u00f3 oportunamente contra sentencia de \u00a0segundo \u00a0 \u00a0 \u00a0 grado \u00a0 \u00a0 \u00a0 diferente \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0 \u00a0mencionadas, \u00a0es \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0que \u00a0la argumentaci\u00f3n \u00a0pertinente \u00a0se halla hu\u00e9rfana de cualquier planteamiento serio que le indique a \u00a0la \u00a0Corte la necesidad de su intervenci\u00f3n en orden al cumplimiento del cometido \u00a0que \u00a0le \u00a0impone una cualquiera de las alternativas posibles que tornan viable el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0su \u00a0potestad discrecional, como con antelaci\u00f3n se indic\u00f3, y del \u00a0mismo \u00a0modo, \u00a0la \u00a0acreditaci\u00f3n \u00a0del \u00a0consecuente \u00a0agravio que para el procesado \u00a0contiene la sentencia cuestionada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Hechas \u00a0las anteriores precisiones, la Corte \u00a0se \u00a0 pronunciar\u00e1 \u00a0 separadamente \u00a0 sobre \u00a0los \u00a0dos \u00a0cargos \u00a0propuestos \u00a0por \u00a0el \u00a0actor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo primero. \u00a0<\/p>\n<p>Aunque \u00a0el casacionista no cumpli\u00f3 con los \u00a0rigorismos \u00a0 de \u00a0 fundamentaci\u00f3n \u00a0 atr\u00e1s \u00a0 aludidos, \u00a0del \u00a0texto \u00a0del \u00a0escrito \u00a0impugnatorio \u00a0surge \u00a0patente \u00a0la \u00a0necesidad de desarrollar la jurisprudencia, en \u00a0torno a la caducidad de la querella en el delito de usura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0consiguiente, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0admitir\u00e1 \u00a0la \u00a0demanda \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0a \u00a0este \u00a0espec\u00edfico \u00a0apartado \u00a0corresponde, \u00a0para lo cual \u00a0surtir\u00e1 \u00a0el \u00a0traslado de que trata el art\u00edculo 213 de la Ley 600 de 2000, a la \u00a0Procuradur\u00eda delegada en lo penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo segundo. \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0al \u00a0segundo reproche, puede \u00a0advertirse \u00a0 que \u00a0el \u00a0enfoque \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0se \u00a0dirigi\u00f3 \u00a0a \u00a0cuestionar \u00a0los \u00a0razonamientos \u00a0probatorios \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0pero sin desarrollo alguno y sin \u00a0menci\u00f3n \u00a0atendible \u00a0de \u00a0la forma como esa situaci\u00f3n incidi\u00f3 en las garant\u00edas \u00a0del justiciable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este sentido, advi\u00e9rtase, que como los \u00a0reparos \u00a0relacionados \u00a0con \u00a0la apreciaci\u00f3n de las pruebas, de suyo no entra\u00f1an \u00a0una \u00a0afrenta \u00a0directa \u00a0a \u00a0derecho \u00a0fundamental \u00a0en \u00a0concreto, pues el agravio se \u00a0mediatiza \u00a0por \u00a0el \u00a0establecimiento \u00a0de los errores de juicio en su estimaci\u00f3n, \u00a0los \u00a0mismos \u00a0no \u00a0pueden \u00a0tenerse \u00a0como \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0v\u00e1lida \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n discrecional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Este \u00a0medio \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0excepcional, \u00a0tiene \u00a0dicho \u00a0la \u00a0Corte, \u00a0s\u00f3lo \u00a0se \u00a0justifica \u00a0por \u00a0la urgencia de proteger las \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0conculcadas, \u00a0si el da\u00f1o se pone en evidencia con la \u00a0sola \u00a0indicaci\u00f3n \u00a0descriptiva \u00a0de \u00a0su ocurrencia, en el cap\u00edtulo de la demanda \u00a0dedicado \u00a0a \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n de la necesidad de que la Corte intervenga para \u00a0procurar \u00a0 aquella \u00a0 garant\u00eda, \u00a0 cuesti\u00f3n \u00a0 que \u00a0 por \u00a0 completo \u00a0 olvid\u00f3 \u00a0el \u00a0censor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0insiste, los razonamientos en relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n de las pruebas, dada la indeterminaci\u00f3n de los resultados \u00a0por \u00a0la \u00a0posibilidad de meras discrepancias valorativas, no pueden ser argumento \u00a0suficiente \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0reclamar \u00a0 una \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0 sujeta \u00a0 a \u00a0 tan \u00a0 singulares \u00a0necesidades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0 que, \u00a0en \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0defectos de apreciaci\u00f3n probatoria, fundamento de la solicitud \u00a0de \u00a0que la Corte ejercite en este evento la potestad discrecional que le asiste, \u00a0la \u00a0demanda no tiene ninguna \u00a0posibilidad \u00a0 de \u00a0 ser \u00a0 admitida \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0planteados \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 casacionista, \u00a0 pues, \u00a0 como \u00a0constantemente \u00a0 \u00a0 lo \u00a0 \u00a0viene \u00a0 \u00a0sosteniendo \u00a0 \u00a0la \u00a0Sala3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c(\u2026) \u00a0en \u00a0principio, \u00a0las \u00a0posibilidades \u00a0reconocidas en la \u00a0jurisprudencia \u00a0para \u00a0acceder \u00a0a la casaci\u00f3n discrecional no se extienden a las \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0planteadas \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0a \u00a0discutir la valoraci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0porque \u00a0en \u00a0esa labor los jueces \u00a0cuentan \u00a0con la relativa libertad que se desprende de la sana cr\u00edtica, a no ser \u00a0que \u00a0se \u00a0proponga \u00a0que sus deducciones son producto de una motivaci\u00f3n aparente, \u00a0falsa \u00a0o \u00a0ausente, \u00a0supuesto \u00a0que \u00a0determinar\u00eda, \u00a0en caso de que se demuestre y \u00a0aparezca \u00a0concretado, \u00a0la \u00a0consolidaci\u00f3n \u00a0de \u00a0un quebranto a las garant\u00edas, en \u00a0cuanto \u00a0obedecer\u00edan \u00a0tales \u00a0deducciones \u00a0a \u00a0la arbitrariedad -ajena a un estado \u00a0democr\u00e1tico \u00a0y \u00a0constitucional- \u00a0y \u00a0no \u00a0a la raz\u00f3n y a la justicia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0claro \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0caso \u00a0el \u00a0censor \u00a0plantea \u00a0la invalidez de la \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0yerros \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0medios de convicci\u00f3n \u00a0allegados \u00a0a la actuaci\u00f3n, buscando anteponer su criterio \u00a0al \u00a0propio \u00a0de \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0pasando \u00a0por alto que ellas llegan a esta sede \u00a0revestidas de una doble condici\u00f3n de acierto y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0como \u00a0se \u00a0halla \u00a0claro que el \u00a0casacionista \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 omiti\u00f3 \u00a0fundamentar \u00a0los \u00a0motivos \u00a0que \u00a0lo \u00a0llevan \u00a0a \u00a0invocar \u00a0el ejercicio de la discrecionalidad por la Corte, \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0impone \u00a0 \u00a0de \u00a0 entrada \u00a0 el \u00a0 rechazo \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 libelo \u00a0impugnatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, incluso, si se pudiese pasar por alto \u00a0tan \u00a0 ostensible \u00a0 omisi\u00f3n, \u00a0es \u00a0necesario \u00a0advertir \u00a0que \u00a0ya \u00a0espec\u00edficamente \u00a0delimitado \u00a0el \u00a0cargo propuesto en contra de la sentencia, este tambi\u00e9n adolece \u00a0de \u00a0crasos \u00a0yerros \u00a0en \u00a0su postulaci\u00f3n, al punto de impedir conocer de la Corte \u00a0cu\u00e1l \u00a0en \u00a0concreto es la violaci\u00f3n trascendente que se reputa de los fallos de \u00a0instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0efecto, \u00a0m\u00edrese c\u00f3mo al denunciar la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial, por error en la apreciaci\u00f3n de las \u00a0pruebas, \u00a0generado \u00a0en un falso raciocinio, el demandante cuestiona inicialmente \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0a la versi\u00f3n de la ofendida Flor Mar\u00eda \u00a0Chavarr\u00eda, \u00a0lament\u00e1ndose \u00a0que \u00a0la \u00a0querella \u00a0haya \u00a0sido \u00a0el \u00a0fundamento \u00a0de la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria, \u00a0la \u00a0cual, \u00a0a \u00a0su \u00a0vez, descarta como prueba, ya que al \u00a0decir \u00a0de la jurisprudencia de la Corte Constitucional, la querella es apenas un \u00a0acto \u00a0informativo \u00a0que \u00a0\u201cpor si solo\u201d carece de valor probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, el recurrente omiti\u00f3 analizar \u00a0el \u00a0 contenido \u00a0 exacto \u00a0 del \u00a0 t\u00e9rmino \u00a0\u201cpor \u00a0s\u00ed \u00a0solo\u201d \u00a0a que alude en su libelo, el cual se encarga \u00a0de \u00a0desvirtuar \u00a0cuando \u00a0a \u00a0rengl\u00f3n seguido se\u00f1ala que adem\u00e1s de las querella, \u00a0fueron \u00a0tenidas \u00a0en cuenta por los falladores las posteriores ampliaciones de la \u00a0misma, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de Oscar Becerra \u00a0Camargo, \u00a0Esperanza \u00a0Rodr\u00edguez \u00a0Echeverr\u00eda, Leonor Castiblanco Cubides, Teresa \u00a0de Jes\u00fas Garc\u00eda y Clara Elisa Rodr\u00edguez de S\u00e1nchez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, \u00a0es \u00a0el \u00a0propio impugnante quien \u00a0ventila \u00a0que, \u00a0efectivamente, \u00a0no \u00a0fue \u00a0el \u00a0testimonio de la quejosa Flor Mar\u00eda \u00a0Chavarr\u00eda, \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0elemento \u00a0de \u00a0prueba \u00a0a \u00a0partir del cual se edific\u00f3 la \u00a0sentencia condenatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0todos modos, el cargo as\u00ed formulado se \u00a0qued\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0mero enunciado, pues, no bastaba, en aras a fundamentar el error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0denunciado, \u00a0con \u00a0que \u00a0el \u00a0censor simplemente \u00a0exteriorizara \u00a0su \u00a0discrepancia \u00a0frente \u00a0al \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0otorgado por las \u00a0instancias a los citados elementos de juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 censura, \u00a0 entonces, \u00a0 carece \u00a0 de \u00a0fundamentaci\u00f3n, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0simplemente se realiza una evaluaci\u00f3n probatoria \u00a0en \u00a0 la \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 impugnante \u00a0pretende \u00a0anteponer \u00a0su \u00a0particular \u00a0an\u00e1lisis, \u00a0desatendiendo \u00a0por \u00a0completo \u00a0los \u00a0par\u00e1metros argumentales y l\u00f3gico-jur\u00eddicos \u00a0previstos \u00a0para \u00a0la \u00a0causal por \u00e9l invocada, pasando por alto que la sentencia, \u00a0como \u00a0se \u00a0dijo \u00a0antes, \u00a0llega \u00a0a \u00a0esta sede revestida de una doble condici\u00f3n de \u00a0acierto y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0 anterior, \u00a0ha \u00a0sido \u00a0suficientemente \u00a0destacado \u00a0por la Sala, en pac\u00edfica jurisprudencia, advirtiendo que quien alega \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0soportada en la violaci\u00f3n de los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica, est\u00e1 obligado a se\u00f1alar lo que objetivamente \u00a0expresa \u00a0el \u00a0medio probatorio sobre el cual se predica el error, las inferencias \u00a0extra\u00eddas \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0\u00e9l \u00a0y \u00a0el m\u00e9rito suasorio que le otorg\u00f3. A \u00a0rengl\u00f3n \u00a0seguido, es necesario indicar el axioma de la l\u00f3gica, el principio de \u00a0la \u00a0ciencia \u00a0o la regla de la experiencia desconocidas o vulneradas, y dentro de \u00a0ellas \u00a0referirse \u00a0a \u00a0la correctamente aplicable, hasta, finalmente, demostrar la \u00a0trascendencia \u00a0del \u00a0error \u00a0en \u00a0punto \u00a0de \u00a0lo \u00a0resuelto, \u00a0significando \u00a0c\u00f3mo \u00a0la \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0del medio criticado, indispensablemente, dentro del contexto general \u00a0de \u00a0lo \u00a0aducido probatoriamente, conducir\u00eda a una m\u00e1s favorable decisi\u00f3n para \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0parte \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0impugnante4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0cumpli\u00f3 con estas directrices el \u00a0actor, \u00a0quien \u00a0adem\u00e1s \u00a0se\u00f1al\u00f3 que al expediente se allegaron otras probanzas, \u00a0tales \u00a0como \u00a0la \u00a0copia \u00a0de \u00a0un \u00a0proceso ejecutivo, dos \u00a0dict\u00e1menes \u00a0grafol\u00f3gicos \u00a0y \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Vicente Rodr\u00edguez \u00a0Acosta, \u00a0Neftaly \u00a0Rodr\u00edguez Galindo, Hugo Echeverr\u00eda S\u00e1nchez y Jos\u00e9 Olegario \u00a0Rosas \u00a0Ram\u00edrez, \u00a0acusando que las mismas \u201cno fueron \u00a0tenidas \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0y \u00a0no se les dio el valor probatorio correspondiente por el \u00a0sentenciador\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esta \u00a0forma, el casacionista se desv\u00eda \u00a0del \u00a0error de hecho por falso raciocinio inicialmente propuesto, para adentrarse \u00a0en \u00a0el \u00a0del \u00a0falso juicio de existencia, pero, al igual que en el caso anterior, \u00a0apenas enunciando su censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto \u00a0de este tipo de ataque casacional \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0en la valoraci\u00f3n de la prueba, ha se\u00f1alado la Corte5 \u00a0que es deber \u00a0del \u00a0recurrente \u00a0concretar \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0parte \u00a0del expediente se ubica \u00e9sta, qu\u00e9 \u00a0objetivamente \u00a0se \u00a0establece \u00a0en \u00a0ella, \u00a0cu\u00e1l \u00a0es el m\u00e9rito que le corresponde \u00a0siguiendo \u00a0los postulados de la sana cr\u00edtica y c\u00f3mo su estimaci\u00f3n conjunta en \u00a0el \u00a0arsenal \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0integra \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0da \u00a0lugar \u00a0a \u00a0variar las \u00a0conclusiones \u00a0del \u00a0fallo \u00a0y, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0modificar \u00a0la \u00a0parte resolutiva de la \u00a0sentencia objeto de impugnaci\u00f3n extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nada \u00a0de \u00a0ello \u00a0hizo \u00a0el impugnante, habida \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0limita \u00a0a \u00a0consignar \u00a0su \u00a0propio \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0supuestamente \u00a0ignorada, \u00a0omitiendo \u00a0dar \u00a0a \u00a0conocer \u00a0el apartado completo de la \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0determina \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue, \u00a0entonces, \u00a0el sustento de la \u00a0condena, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0c\u00f3mo \u00a0fue apreciado el aporte probatorio y de qu\u00e9 manera \u00a0concluy\u00f3 \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0que \u00a0el sindicado s\u00ed cometi\u00f3 el delito de usura, para \u00a0determinar \u00a0los \u00a0fundamentos de la decisi\u00f3n y si se tuvieron en cuenta o no las \u00a0pruebas \u00a0referidas, \u00a0elemento necesario en aras de verificar efectivamente si se \u00a0trata \u00a0de \u00a0una \u00a0omisi\u00f3n o de una valoraci\u00f3n errada, en cuyo evento la cr\u00edtica \u00a0remitir\u00eda a un error de hecho por falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, cuando el censor trata de se\u00f1alar lo \u00a0trascendente \u00a0de la omisi\u00f3n, solo advierte gen\u00e9ricamente que de haberse tenido \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0los \u00a0citados \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio, \u00a0se \u00a0habr\u00eda \u00a0acreditado que su \u00a0defendido \u00a0no \u00a0se \u00a0dedicaba \u00a0al \u00a0pr\u00e9stamo \u00a0de \u00a0dinero \u00a0sino a otras actividades \u00a0comerciales. \u00a0Sin embargo, olvid\u00f3 confrontar, para poder remover la presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad \u00a0que \u00a0reviste \u00a0el \u00a0fallo impugnado en virtud del yerro \u00a0se\u00f1alado, \u00a0c\u00f3mo \u00a0de \u00a0la \u00a0informaci\u00f3n \u00a0excluida \u00a0con \u00a0la \u00a0suministrada por los \u00a0elementos \u00a0probatorios \u00a0que s\u00ed fueron valorados y con los hechos y premisas que \u00a0se \u00a0fijaron a partir de los mismos, se declar\u00f3 probado un acontecimiento que no \u00a0corresponde \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0realidad6. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0suma, el recurrente no demostr\u00f3 yerro \u00a0alguno \u00a0en \u00a0torno a la apreciaci\u00f3n probatoria, lo cual conduce a la inadmisi\u00f3n \u00a0del cargo segundo de su demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, ha de se\u00f1alarse que revisada \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0en \u00a0lo pertinente, no se observ\u00f3 la presencia de ninguna de las \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0que \u00a0permitir\u00edan \u00a0a \u00a0la Corte obrar de oficio de conformidad con el \u00a0art\u00edculo 216 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0a lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a01. \u00a0INADMITIR \u00a0el \u00a0 cargo \u00a0 segundo \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0discrecional, \u00a0presentada por el defensor del procesado \u00a0JAIME \u00a0ECHEVERR\u00cdA \u00a0FONSECA, \u00a0conforme \u00a0lo \u00a0consignado \u00a0en \u00a0la \u00a0parte motiva del \u00a0presente prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0ADMITIR \u00a0el \u00a0primer \u00a0 cargo \u00a0 contenido \u00a0 en \u00a0 la \u00a0misma \u00a0demanda \u00a0y, \u00a0por \u00a0consiguiente, \u00a0se \u00a0surtir\u00e1 \u00a0el traslado de que trata el art\u00edculo 213 de \u00a0la Ley 600 de 2000, a la Procuradur\u00eda delegada en lo penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Contra esta decisi\u00f3n no procede recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Juzgado de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0ALFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 DEL \u00a0 ROSARIO \u00a0 GONZ\u00c1LEZ \u00a0 DE \u00a0L. \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0AUGUSTO J. \u00a0IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JULIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 ENRIQUE \u00a0 \u00a0 \u00a0 SOCHA \u00a0SALAMANCA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 JAVIER \u00a0 DE \u00a0 JES\u00daS \u00a0ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Posteriormente \u00a0se \u00a0le \u00a0nomin\u00f3 \u00a0como Juzgado Segundo Promiscuo Municipal de esa \u00a0localidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Auto \u00a0del 25 de septiembre de 1997, Rad. 13.401. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Auto \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a09 \u00a0 de \u00a0 febrero \u00a0 de \u00a0 2006, \u00a0 Rad. \u00a023.055. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Auto \u00a0del 5 de febrero de 2007, Rad. 26.382. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0Sentencia del 26 de junio de 2002, Rad. 11.451. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0Sentencia de 13 de septiembre de 2006, Rad. 22.581. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a030925 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 DR. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0 Aprobado Acta N\u00b0 359 \u00a0 Bogot\u00e1, D.C., diecis\u00e9is de diciembre de dos \u00a0mil ocho. \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Para \u00a0establecer \u00a0si re\u00fane las exigencias y \u00a0condicionamientos \u00a0previstos \u00a0en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-17669","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-16"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17669","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17669"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17669\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17669"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17669"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17669"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}