{"id":1754,"date":"2023-09-07T21:28:01","date_gmt":"2023-09-07T21:28:01","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/12683e\/"},"modified":"2023-09-07T21:28:01","modified_gmt":"2023-09-07T21:28:01","slug":"12683e","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/12683e\/","title":{"rendered":"12683e"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No. 12683 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No. 42 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, D.C., veinticinco (25) \u00a0de marzo de mil novecientos noventa y nueve (1999). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0V I S T O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Corte el recurso extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n interpuesto contra la sentencia del 11 de marzo de 1996, por medio \u00a0de \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 Nacional \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0MARIO \u00a0MATAGIRA OCHOA a la pena principal \u00a0de \u00a020 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a06 \u00a0meses \u00a0de prisi\u00f3n y multa de 130 salarios m\u00ednimos legales \u00a0mensuales, \u00a0y \u00a0a \u00a0las \u00a0accesorias \u00a0de \u00a0rigor, como responsable de los delitos de \u00a0secuestro y porte ilegal de armas de fuego de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0H E C H O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0Nacional los sintetiz\u00f3 de la \u00a0siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;A la media noche del d\u00eda doce de diciembre \u00a0de \u00a01991, \u00a0fue \u00a0secuestrado \u00a0el \u00a0joven \u00a0DIEGO ANDR\u00c9S \u00a0P\u00c9REZ \u00a0LOZANO, quien para la fecha contaba con diez y \u00a0siete \u00a0a\u00f1os \u00a0de edad, cuando sal\u00eda de la discoteca ROYAL BAR\u00d3N, ubicada en la \u00a0v\u00eda \u00a0que \u00a0de \u00a0Bucaramanga conduce al municipio de Gir\u00f3n, en el Departamento de \u00a0Santander \u00a0del \u00a0Sur. \u00a0El \u00a0secuestrado \u00a0fue \u00a0retenido en diferentes zonas rurales \u00a0hasta \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a011 \u00a0de febrero de 1992, cuando fue liberado cerca al poblado de \u00a0ARATOCA, \u00a0presentando \u00a0herida \u00a0en \u00a0su hombro, la que fuera producida con arma de \u00a0fuego, \u00a0sin que exista constancia de pago alguno por su libertad, presion\u00e1ndose \u00a0su rescate mediante amenazas de muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Iniciada la investigaci\u00f3n por denuncia de \u00a0la \u00a0madre \u00a0del \u00a0secuestrado, \u00a0las \u00a0averiguaciones \u00a0condujeron \u00a0a \u00a0establecer \u00a0la \u00a0identidad \u00a0de \u00a0los \u00a0captores, entre los que se encontraba MARIO MATAGIRA OCHOA&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0ACTUACI\u00d3N\u00a0\u00a0 PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de unas diligencias preliminares, un \u00a0Juzgado \u00a0de \u00a0Orden P\u00fablico de C\u00facuta, mediante auto del 13 de febrero de 1992, \u00a0declar\u00f3 la apertura de la investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Capturados \u00a0Esperanza Sarmiento Calder\u00f3n y \u00a0Mario \u00a0Matagira \u00a0Ochoa, \u00a0fueron \u00a0escuchados \u00a0en \u00a0indagatoria \u00a0y \u00a0el \u00a011 de marzo \u00a0siguiente \u00a0se les resolvi\u00f3 la situaci\u00f3n jur\u00eddica, con medida de aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva. \u00a0Al segundo, por los delitos de secuestro extorsivo, \u00a0concierto \u00a0para \u00a0delinquir y porte ilegal de armas de fuego de defensa personal; \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0primera, \u00a0por \u00a0el \u00a0punible \u00a0de \u00a0omisi\u00f3n de informes sobre actividades \u00a0terroristas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente \u00a0fueron \u00a0vinculados \u00a0a \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0mediante \u00a0indagatoria, Luis Ignacio Rojas Ochoa y Alberto Enrique \u00a0Barajas, \u00a0profiri\u00e9ndoseles, \u00a0igualmente, \u00a0medida de aseguramiento de detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0como \u00a0coautores de los delitos de secuestro y porte ilegal de armas \u00a0de fuego de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0procesados \u00a0Luis Ignacio Rojas Ochoa y \u00a0Alberto \u00a0Enrique \u00a0Barajas solicitaron la terminaci\u00f3n anticipada del proceso, al \u00a0tenor \u00a0de \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en el art\u00edculo 37 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, \u00a0por lo que hubo ruptura de la unidad procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Perfeccionada \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n, \u00a0se cerr\u00f3 \u00a0parcialmente, \u00a0respecto de Mario Matagira Ochoa, el 18 de marzo de 1994, y el 29 \u00a0de \u00a0abril \u00a0siguiente \u00a0se \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del sumario con resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en su contra, por los delitos de secuestro, previsto en los arts. 22 \u00a0y \u00a023 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0180 \u00a0de \u00a01988, \u00a0y porte ilegal de armas de fuego de defensa \u00a0personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0etapa del juicio la tramit\u00f3 un juzgado \u00a0regional \u00a0de \u00a0C\u00facuta que, luego de varias contingencias, dict\u00f3 la sentencia de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0el \u00a012 de septiembre de 1995, condenando a Matagira Ochoa a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a020 \u00a0a\u00f1os y 6 meses de prisi\u00f3n y multa de 130 salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales \u00a0y \u00a0a \u00a0las accesorias de rigor, como coautor de los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0secuestro, \u00a0previsto \u00a0en el Decreto 180\/88, y\u00a0 porte ilegal de \u00a0armas \u00a0de fuego de defensa personal. As\u00ed mismo, se orden\u00f3 el decomiso del arma \u00a0y de la munici\u00f3n del rev\u00f3lver que le fuera incautado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelado \u00a0el \u00a0fallo \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional, al desatar el recurso, lo confirm\u00f3 en lo fundamental, el 11 \u00a0de marzo de 1996. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En lo referente a la preceptiva aplicable al \u00a0secuestro, \u00a0en \u00a0las \u00a0sentencias se dice que lo eran los art\u00edculos 268 y 270 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0modificado \u00a0aquel por el 6\u00b0 del Decreto 2790\/90, que empez\u00f3 a \u00a0regir \u00a0en \u00a0enero de 1991 y que establec\u00eda una pena de prisi\u00f3n de 20 a 25 a\u00f1os \u00a0y \u00a0multa \u00a0de \u00a0mil \u00a0a \u00a0dos \u00a0mil \u00a0salarios m\u00ednimos legales mensuales, habi\u00e9ndose \u00a0cometido \u00a0el \u00a0hecho \u00a0juzgado el 12 de diciembre de 1991, sin que tuviera ninguna \u00a0implicaci\u00f3n \u00a0de\u00a0 \u00a0orden \u00a0p\u00fablico, \u00a0ni \u00a0se\u00a0 \u00a0tratara \u00a0de\u00a0 sujeto \u00a0pasivo \u00a0calificado, \u00a0ni \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0efectuado \u00a0con prop\u00f3sito terrorista ni de \u00a0perturbar \u00a0la \u00a0paz, \u00a0sino \u00a0con el fin de obtener un beneficio econ\u00f3mico, por lo \u00a0que \u00a0no \u00a0le \u00a0era \u00a0aplicable \u00a0el \u00a0art.\u00a0 \u00a022 del Decreto 180 de 1.988, ni los \u00a0agravantes \u00a0del \u00a0art. \u00a022 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0estatuto, \u00a0sino \u00a0las normas anteriormente \u00a0citadas. \u00a0Sin \u00a0embargo, para no hacer m\u00e1s gravosa la situaci\u00f3n del procesado y \u00a0en \u00a0aras \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad, \u00a0pues la pena del Decreto 180\/88 es \u00a0menor, \u00a0y \u00a0para \u00a0garantizar \u00a0el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0se \u00a0opt\u00f3 por condenarlo \u00a0conforme \u00a0a \u00a0esta \u00a0\u00faltima preceptiva que fue la que se consider\u00f3 infringida al \u00a0proferir la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0LA\u00a0 DEMANDA\u00a0 DE\u00a0 CASACION \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado, al amparo del \u00a0cuerpo \u00a0primero \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de casaci\u00f3n, acusa al sentenciador de \u00a0haber \u00a0transgredido directamente la ley sustancial, por aplicaci\u00f3n indebida del \u00a0art\u00edculo \u00a022 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0180 \u00a0de \u00a01988, en raz\u00f3n a que la citada preceptiva \u00a0pertenece \u00a0a \u00a0un r\u00e9gimen de excepci\u00f3n, &#8220;para casos cometidos bajo inspiraci\u00f3n \u00a0terrorista, \u00a0o \u00a0contra \u00a0determinados \u00a0sujetos \u00a0pasivos, \u00a0calificados, claramente \u00a0descritos \u00a0en el Decreto Especial y que afectan la estabilidad social y el orden \u00a0p\u00fablico \u00a0y aqu\u00ed se trata de criminalidad normal o convencional de legislaci\u00f3n \u00a0ordinaria. \u00a0Consecuencialmente \u00a0viol\u00f3, tambi\u00e9n directamente, pero ya por falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0a \u00a0plenitud \u00a0y \u00a0en \u00a0la dosimetr\u00eda de la pena, con la penalidad \u00a0fijada \u00a0entre \u00a06 \u00a0y \u00a015 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, el art\u00edculo 268 del C. P. vigente \u00a0totalmente \u00a0por \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0de \u00a0la \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y que norma el \u00a0secuestro extorsivo de la legislaci\u00f3n ordinaria\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el ac\u00e1pite que llam\u00f3 &#8220;SUSTENTACI\u00d3N Y \u00a0DEMOSTRACI\u00d3N \u00a0DEL \u00a0CARGO \u00a0DEL QUEBRANTO DE LA LEY&#8221;, asevera que el sentenciador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0&#8220;al \u00a0desechar \u00a0la adecuaci\u00f3n de la conducta de MATAGIRA \u00a0OCHOA \u00a0dentro \u00a0de \u00a0las \u00a0previsiones \u00a0del art\u00edculo 6\u00b0 del Decreto 2790 de 1990, \u00a0para \u00a0adecuarla, \u00a0como \u00a0m\u00e1s favorable, al art\u00edculo 22 del Decreto 180 de 1988, \u00a0debi\u00f3 \u00a0aceptarlo, \u00a0as\u00ed \u00a0la conducta careciera de uno \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos \u00a0exigidos \u00a0por \u00a0el art\u00edculo 22, citado, cual es la ofensa al \u00a0orden \u00a0p\u00fablico y habida cuenta de la punibilidad que \u00a0va \u00a0de \u00a015 \u00a0a \u00a020 \u00a0a\u00f1os \u00a0de prisi\u00f3n, y no de 20 a 25 a\u00f1os, como lo dispone el \u00a0Decreto 2790 de 1990, siendo el m\u00f3vil econ\u00f3mico solamente&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0que \u00a0careciendo la conducta del \u00a0procesado \u00a0de \u00a0cualquier \u00a0m\u00f3vil \u00a0terrorista, \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0no dijo porqu\u00e9 \u00a0aplic\u00f3 la citada normatividad y desech\u00f3 el r\u00e9gimen com\u00fan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0citar \u00a0una \u00a0jurisprudencia de la \u00a0Sala, \u00a0en \u00a0donde \u00a0se \u00a0fija \u00a0el \u00a0\u00e1mbito \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la legislaci\u00f3n de \u00a0excepci\u00f3n \u00a0con \u00a0respecto\u00a0 \u00a0a \u00a0la establecida en el C\u00f3digo Penal, sostiene \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0&#8220;al \u00a0dosificar \u00a0la \u00a0pena, \u00a0estim\u00f3 \u00a0equivocada la adecuaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0que \u00a0del \u00a0secuestro \u00a0extorsivo hizo el a quo en cuanto a la punibilidad \u00a0dentro \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0268 \u00a0del \u00a0C. \u00a0P, \u00a0que \u00a0se\u00f1ala \u00a0un m\u00ednimo de 6 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y un m\u00e1ximo de 15, opt\u00f3 \u00e9l s\u00ed por adecuarla dentro del r\u00e9gimen de \u00a0excepci\u00f3n \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0180 de 1998, y m\u00e1s precisamente en el art\u00edculo 22, a \u00a0causa \u00a0del cual elev\u00f3 la pena a un m\u00ednimo de 15 a\u00f1os de prisi\u00f3n y un m\u00e1ximo \u00a0de 20 a\u00f1os, as\u00ed como la multa en salarios m\u00ednimos mensuales&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reitera \u00a0 que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0vulner\u00f3 \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a022 \u00a0del decreto 180 de 1988 y dem\u00e1s normas concordantes, debi\u00e9ndose \u00a0aplicar, a su juicio, los art\u00edculos 268 y 270 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye diciendo: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;Estos \u00a0excesos \u00a0quebrantaron \u00a0en forma directa el art\u00edculo 61 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0 Penal, \u00a0 norma \u00a0\u00e9sta \u00a0que \u00a0al \u00a0rebasar, \u00a0desde \u00a0luego, \u00a0sus \u00a0l\u00edmites \u00a0dosim\u00e9tricos \u00a0fue \u00a0mal \u00a0aplicada, con evidente sustituci\u00f3n del exacto sentido, \u00a0habida \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0268 \u00a0del C.P., a \u00a0plenitud, \u00a0 toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0al \u00a0aplicarse \u00a0indebidamente \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0punibilidad \u00a0para \u00a0la \u00e9poca de la ocurrencia de los hechos, conllevar\u00eda el que \u00a0esa \u00a0pena \u00a0partir\u00eda \u00a0de \u00a06 \u00a0a\u00f1os de prisi\u00f3n, y no de 15 a\u00f1os de prisi\u00f3n del \u00a0Decreto \u00a0180 \u00a0de \u00a01988, \u00a0art. \u00a022,. \u00a0Y \u00a0al \u00a0incrementarse \u00a0de conformidad con el \u00a0art\u00edculo \u00a0270, \u00a0que \u00a0dej\u00f3 de aplicarse, por aplicar indebidamente el art\u00edculo \u00a023 \u00a0de \u00a0Decreto \u00a0180 de 1988, indebidamente aplicado, al dosificarse debidamente \u00a0la \u00a0pena, \u00a0jam\u00e1s \u00a0\u00e9sta \u00a0podr\u00e1 \u00a0sobrepasar los 10 a\u00f1os de prisi\u00f3n, como pena \u00a0principal para MARIO MATAGIRA OCHOA&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo expuesto, solicita a la Corte casar \u00a0parcialmente \u00a0el \u00a0fallo, para que en su lugar se dicte el que deba reemplazarlo, \u00a0conforme a lo expuesto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0CONCEPTO DEL PROCURADOR PRIMERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 DELEGADO EN LO PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta el agente del Ministerio P\u00fablico \u00a0que \u00a0el \u00a0libelista \u00a0no \u00a0tiene inter\u00e9s para atacar en casaci\u00f3n el fallo, habida \u00a0cuenta \u00a0que de aplicarse el art\u00edculo 6\u00b0 del Decreto 2790 de 1990, se le har\u00eda \u00a0m\u00e1s \u00a0gravosa \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0pues mientras el art\u00edculo 22 del \u00a0Decreto \u00a0180 \u00a0de \u00a01988 \u00a0consagraba \u00a0pena \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0de 15 a 20 a\u00f1os, el 6\u00b0 \u00a0se\u00f1alaba de 20 a 25 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reconoce \u00a0que \u00a0tal \u00a0planteamiento ya hab\u00eda \u00a0sido \u00a0aclarado \u00a0por \u00a0la instancia y para el efecto transcribe una porci\u00f3n de la \u00a0sentencia recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0 de \u00a0 rese\u00f1ar \u00a0 brevemente \u00a0 la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0dada \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n al delito de \u00a0secuestro \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal, \u00a0dice que, a su juicio, no ha debido \u00a0invocarse \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0favorabilidad \u00a0sino \u00a0el \u00a0de \u00a0la prohibici\u00f3n de la \u00a0&#8220;reformatio \u00a0in \u00a0pejus&#8221;, que impide casar el fallo atacado por ser el recurrente \u00a0&#8220;apelante \u00a0\u00fanico&#8221;, \u00a0&#8220;pues a esta altura procesal no se hace procedente corregir \u00a0el \u00a0error \u00a0de selecci\u00f3n de la norma a aplicar, por imperativo del tal principio \u00a0(art.31 C. Nal)&#8230;&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A rengl\u00f3n seguido dice: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0&#8220;Como \u00a0 en \u00a0 la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0se \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0se \u00a0debi\u00f3, \u00a0en \u00a0forma oportuna, por el Ministerio P\u00fablico impugnar \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0quienes \u00a0ante \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de la ley estaban obligados a \u00a0buscar \u00a0respeto al ordenamiento jur\u00eddico e inhibir los efectos ben\u00e9ficos de la \u00a0&#8216;non reformatio in pejus&#8217;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Por \u00a0consiguiente \u00a0y \u00a0en acato de los mandatos de la Carta (arts. \u00a031 \u00a0 y \u00a0 85 \u00a0 C. \u00a0Nal), \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda \u00a0proceder\u00e1 \u00a0a \u00a0conceptuar \u00a0sobre \u00a0la \u00a0inconveniencia de casar el fallo&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 aras \u00a0 de \u00a0 guardar \u00a0una \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental, \u00a0como lo es el principio de no agravaci\u00f3n, cuando el recurrente es \u00a0apelante \u00a0\u00fanico, \u00a0incluso \u00a0cuando \u00a0los \u00a0il\u00edcitos \u00a0son \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0de la \u00a0Justicia \u00a0Regional \u00a0en \u00a0grado \u00a0jurisdiccional \u00a0de \u00a0la \u00a0consulta, \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado solicita no casar el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0que \u00a0tal \u00a0postura \u00a0jur\u00eddica \u00a0es \u00a0respaldada, \u00a0 mayoritariamente, \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional, \u00a0para \u00a0lo \u00a0cual \u00a0transcribe la decisi\u00f3n del 27 de julio de 1995. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No comparte la tesis de la Sala, en torno a \u00a0la \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0del art\u00edculo 31 de la Carta Pol\u00edtica, frente al principio \u00a0de \u00a0legalidad y al apelante \u00fanico en los procesos de conocimiento de la llamada \u00a0justicia regional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0rengl\u00f3n seguido, nuevamente transcribe \u00a0apartes \u00a0 de \u00a0 decisiones \u00a0 de \u00a0 la \u00a0Corte \u00a0Constitucional, \u00a0reiterando \u00a0que \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0&#8220;faculta a la ley para introducirle excepciones a la consulta o a \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0con \u00a0esta \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0determinante: &#8220;El superior no \u00a0podr\u00e1 \u00a0agravar \u00a0la \u00a0pena impuesta \u00a0cuando \u00a0el \u00a0condenado sea \u00a0apelante \u00fanico&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Recalca que el citado art\u00edculo 31 &#8220;impone \u00a0un \u00a0l\u00edmite \u00a0al \u00a0poder punitivo del Estado cuando se trata de la apelaci\u00f3n, sin \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0para \u00a0nada si hay o no consulta, esto es, sin distinguir, sin \u00a0que le sea permitido entonces al interprete hacerlo&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Enseguida \u00a0la \u00a0ley dice: &#8216;la consulta permite al superior decidir \u00a0sin \u00a0limitaci\u00f3n sobre la providencia&#8217; (art. 217 del C. P.Penal) norma declarada \u00a0exequible \u00a0por \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional, \u00a0algo \u00a0apenas \u00a0obvio mientas no est\u00e9 \u00a0entrelazada \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n, pues para eso es precisamente la consulta: para que \u00a0el superior pueda resolver sin limitaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Pero \u00a0tambi\u00e9n \u00a0la \u00a0ley -en la misma norma- dispone, siguiendo el \u00a0mandato \u00a0constitucional, \u00a0que \u00a0frente \u00a0a la apelaci\u00f3n, trat\u00e1ndose de sentencia \u00a0condenatoria, \u00a0el \u00a0superior &#8216;no podr\u00e1 en caso alguno \u00a0agravar \u00a0la \u00a0pena \u00a0impuesta, salvo que el fiscal o el \u00a0agente \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0Ministerio \u00a0 \u00a0P\u00fablico \u00a0 o \u00a0 la \u00a0 parte \u00a0 civil \u00a0 la \u00a0 hubieren \u00a0recurrido&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Esto \u00a0quiere decir que cuando el procesado apela, contrarresta la \u00a0facultad \u00a0del \u00a0superior \u00a0de \u00a0resolver \u00a0sin limitaci\u00f3n y particularmente en peor \u00a0respecto \u00a0de \u00a0sus \u00a0intereses. \u00a0Pero \u00a0si \u00a0el Estado no quiere que as\u00ed sea, puede \u00a0oponerse \u00a0a esa limitante mediante la apelaci\u00f3n coet\u00e1nea de la Fiscal\u00eda o del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0asumiendo \u00a0as\u00ed \u00a0el \u00a0Estado \u00a0la responsabilidad de que el \u00a0procesado sea o no &#8216;apelante \u00fanico&#8217;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Mas \u00a0a\u00fan, \u00a0la \u00a0ley \u00a0adem\u00e1s \u00a0le \u00a0da facultad al acusador privado \u00a0(parte \u00a0civil) para que enerve el contrarresto puesto por el procesado, pudiendo \u00a0apelar \u00a0tambi\u00e9n, \u00a0en cuyo evento el acusado no alcanza tampoco la condici\u00f3n de \u00a0&#8216;apelante \u00fanico&#8217;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Por \u00a0eso, \u00a0precisamente, \u00a0el constituyente fue tajante. Y por tal \u00a0raz\u00f3n \u00a0la \u00a0ley \u00a0debe interpretarse, a nuestra manera de ver, entendiendo que la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0no \u00a0pierde \u00a0para \u00a0nada sus efectos cuando \u00e9stos no se contrarrestan \u00a0como dispone la ley, no importa que de por medio haya consulta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0&#8220;Lo \u00a0cual significa que la &#8216;non reformatio in pejus&#8217; tambi\u00e9n rige \u00a0cuando la consulta y apelaci\u00f3n vienen imbrincadas&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0sugiere a la Corte no \u00a0casar la sentencia recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ante \u00a0todo \u00a0debe \u00a0advertir \u00a0la \u00a0Sala \u00a0que \u00a0estudiados \u00a0los argumentos de la demanda presentada a nombre del procesado Mario \u00a0Matagira \u00a0Ochoa, \u00a0encuentra \u00a0que \u00a0el \u00a0actor \u00a0si \u00a0tiene inter\u00e9s para impugnar la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0que \u00a0implica \u00a0que \u00a0se \u00a0aparta \u00a0de \u00a0la \u00a0opini\u00f3n \u00a0del \u00a0ministerio \u00a0p\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto, \u00a0es menester hacer claridad \u00a0sobre \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0expuesta \u00a0por el casacionista, quien si bien propugna por \u00a0una \u00a0tesis \u00a0que \u00a0no \u00a0es \u00a0de \u00a0recibo, por alejarse de la realidad legislativa, de \u00a0todos \u00a0 modos \u00a0 no \u00a0busca \u00a0agravar \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0de \u00a0su \u00a0defendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0la inconformidad del censor radica \u00a0en \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0asunto \u00a0se deben aplicar los art\u00edculos 268 y 270 del C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0pero \u00a0con \u00a0la \u00a0punibilidad que \u00e9stos establec\u00edan con anterioridad a la \u00a0vigencia \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02790 \u00a0de \u00a01990, \u00a0la \u00a0cual, \u00a0para \u00a0el secuestro con fines \u00a0econ\u00f3micos \u00a0(art. \u00a0268) \u00a0oscilaba \u00a0entre \u00a06 \u00a0y 15 a\u00f1os de prisi\u00f3n, que deb\u00eda \u00a0incrementarse \u00a0hasta \u00a0en la mitad cuando concurr\u00eda alguna de las circunstancias \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0270, \u00a0por \u00a0lo \u00a0que \u00a0la \u00a0pena a la que se har\u00eda \u00a0merecedor \u00a0el \u00a0sentenciado, dice, considerando el concurso, no sobrepasar\u00eda los \u00a010 a\u00f1os de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0bien \u00a0puede \u00a0observarse, \u00a0de \u00a0tener \u00a0raz\u00f3n \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado se ver\u00eda sustancialmente \u00a0mejorada, \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0la \u00a0pena a imponer ser\u00eda menor, lo que indica que si \u00a0tiene inter\u00e9s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, no le asiste raz\u00f3n, pues la \u00a0punibilidad \u00a0que \u00a0ha \u00a0debido \u00a0imponerse es la consagrada en el art\u00edculo 6\u00b0 del \u00a0Decreto 2790 de 1990. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0verdad \u00a0que \u00a0con \u00a0anterioridad \u00a0a \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0del \u00a0Decreto \u00a02790 \u00a0de \u00a01990, \u00a0existi\u00f3 una legislaci\u00f3n paralela, con \u00a0relaci\u00f3n \u00a0a \u00a0varios \u00a0punibles \u00a0como \u00a0el \u00a0homicidio, las lesiones personales, el \u00a0concierto \u00a0para \u00a0delinquir, \u00a0la \u00a0tortura, \u00a0la \u00a0extorsi\u00f3n \u00a0y el secuestro, entre \u00a0otros: \u00a0la \u00a0ordinaria \u00a0y \u00a0la \u00a0excepcional, \u00a0siendo \u00a0aplicable \u00a0\u00e9sta en aquellos \u00a0eventos \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0actuaba \u00a0con \u00a0fines \u00a0terroristas, \u00a0o de perturbar el orden \u00a0p\u00fablico \u00a0o, \u00a0en general, desestabilizadores de las instituciones democr\u00e1ticas; \u00a0y la segunda, cuando no estaban presentes tales prop\u00f3sitos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En lo concerniente al delito de secuestro, \u00a0los \u00a0 art\u00edculos \u00a0 22 \u00a0 y \u00a0 23 \u00a0 del \u00a0 Decreto \u00a0 180 \u00a0de \u00a01988 \u00a0establec\u00edan \u00a0lo \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cART: \u00a022. \u00a0SECUESTRO. \u00a0El \u00a0que \u00a0arrebate, \u00a0sustraiga, retenga u \u00a0oculte \u00a0a una persona, incurrir\u00e1 en prisi\u00f3n de quince (15) a veinte (20) a\u00f1os \u00a0y \u00a0 \u00a0multa \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0cien \u00a0 \u00a0(100) \u00a0 a \u00a0 doscientos \u00a0 (200) \u00a0 salarios \u00a0 m\u00ednimos \u00a0mensuales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cART: \u00a023. \u00a0CIRCUNSTANCIAS \u00a0DE \u00a0AGRAVACI\u00d3N \u00a0PUNITIVA. Las penas \u00a0se\u00f1aladas \u00a0en \u00a0el art\u00edculo anterior, se aumentar\u00e1n en una tercera (1\/3) parte \u00a0si concurriere alguna de las siguientes circunstancias: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>a. Si \u00a0el delito se cometiere en persona de inv\u00e1lido, enfermo, menor \u00a0de \u00a0 diecis\u00e9is \u00a0 (16) \u00a0 a\u00f1os, \u00a0 mayor \u00a0 se \u00a0 sesenta \u00a0 (60) \u00a0 a\u00f1os \u00a0 o \u00a0mujer \u00a0embarazada. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>a. Si \u00a0se \u00a0somete \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0a \u00a0tortura \u00a0durante el tiempo que \u00a0permanezca secuestrada. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c. \u00a0Si \u00a0la \u00a0privaci\u00f3n de la libertad del \u00a0secuestrado se prolongare por m\u00e1s de diez (10) d\u00edas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>d. \u00a0 Si \u00a0 se \u00a0 comete \u00a0en \u00a0ascendiente, \u00a0descendiente, \u00a0adoptante \u00a0o \u00a0adoptivo, \u00a0hermano \u00a0o \u00a0hermana, c\u00f3nyuge o af\u00edn en \u00a0l\u00ednea directa en primer grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>e. \u00a0Si \u00a0se \u00a0comete \u00a0en \u00a0persona que sea o \u00a0hubiere sido empleado oficial y por raz\u00f3n de sus funciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>f. \u00a0Cuando \u00a0se \u00a0exija por la libertad del \u00a0secuestrado un provecho o cualquier utilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>g. Cuando se presione la obtenci\u00f3n de lo \u00a0exigido \u00a0con \u00a0amenazas \u00a0de muerte o lesi\u00f3n del secuestrado, o con ejecuci\u00f3n de \u00a0acto \u00a0que implique peligro com\u00fan, grave perjuicio de la comunidad o de la salud \u00a0p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>h. \u00a0Cuando \u00a0se cometa para hacer u omitir \u00a0algo o con fines publicitarios de car\u00e1cter pol\u00edtico.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y los art\u00edculos\u00a0 268 y 270 (antes de \u00a0entrar a regir el Decreto 2790): \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cArt. \u00a0268. \u00a0Secuestro \u00a0extorsivo. \u00a0El \u00a0que \u00a0arrebate, sustraiga, \u00a0retenga \u00a0u \u00a0oculte \u00a0a una persona con el prop\u00f3sito de exigir por su libertad un \u00a0provecho \u00a0o \u00a0cualquier \u00a0utilidad, \u00a0o \u00a0para \u00a0que se haga u omita algo o con fines \u00a0publicitarios \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0pol\u00edtico, \u00a0incurrir\u00e1 \u00a0en \u00a0prisi\u00f3n de seis (6) a \u00a0quince (15) a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cArt. \u00a0270. \u00a0Circunstancias \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva. \u00a0La \u00a0pena \u00a0se\u00f1alada \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0anteriores \u00a0se \u00a0aumentar\u00e1 hasta en la mitad, si \u00a0concurriere alguna de las siguientes circunstancias: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1\u00aa \u00a0Si el delito se comete en persona de \u00a0inv\u00e1lido, \u00a0enfermo, \u00a0menor \u00a0de \u00a0diecis\u00e9is \u00a0a\u00f1os, \u00a0mayor de sesenta o en mujer \u00a0embarazada \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2\u00aa \u00a0Si se somete a la v\u00edctima a tortura \u00a0f\u00edsica o moral durante el tiempo que permanezca secuestrada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3\u00aa \u00a0Si \u00a0la \u00a0privaci\u00f3n \u00a0de \u00a0libertad del \u00a0secuestrado se prolongare por m\u00e1s de treinta d\u00edas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4\u00aa \u00a0 Si \u00a0 se \u00a0comete \u00a0en \u00a0ascendiente, \u00a0descendiente, \u00a0adoptante \u00a0o \u00a0adoptivo, \u00a0hermano \u00a0o \u00a0hermana, c\u00f3nyuge o a fin en \u00a0l\u00ednea directa en primer grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5\u00aa \u00a0Si \u00a0se \u00a0comete \u00a0en persona que sea o \u00a0hubiere sido empleado oficial o por raz\u00f3n de sus funciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6\u00aa Cuando se presione la obtenci\u00f3n de lo \u00a0exigido \u00a0con \u00a0amenazas \u00a0de \u00a0muerte o lesi\u00f3n del secuestrado o con ejecutar acto \u00a0que \u00a0implique \u00a0peligro \u00a0com\u00fan, \u00a0grave \u00a0perjuicio \u00a0de \u00a0la \u00a0comunidad \u00a0o la salud \u00a0p\u00fablica.\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante, ese paralelismo fue superado \u00a0por \u00a0el \u00a0citado \u00a0Decreto \u00a02790\/90, que entr\u00f3 a regir el 16 de enero de 1991, en \u00a0cuyo art\u00edculo 6\u00b0 se estatuy\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cART\u00cdCULO \u00a06\u00b0.Siempre \u00a0que \u00a0el \u00a0delito \u00a0de secuestro se dirija \u00a0contra \u00a0persona que ocupe alguno de los cargos mencionados en el numeral 1\u00b0 del \u00a0art\u00edculo \u00a0 2\u00b0 \u00a0 del \u00a0 Decreto \u00a0474 \u00a0de \u00a01988 \u00a0o \u00a0en \u00a0funcionario \u00a0de \u00a0la \u00a0Rama \u00a0Jurisdiccional, \u00a0Registrador \u00a0Nacional \u00a0del \u00a0Estado \u00a0Civil, \u00a0Miembro del Consejo \u00a0Electoral, \u00a0 Delegado \u00a0 del \u00a0 Consejo \u00a0 Nacional \u00a0Electoral \u00a0o \u00a0el \u00a0Registrador, \u00a0Registrador \u00a0Departamental, \u00a0o Municipal del Estado Civil, Agente del Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0Agente \u00a0Diplom\u00e1tico \u00a0o \u00a0Consultar\u00a0 \u00a0al servicio de la Naci\u00f3n o \u00a0acreditado \u00a0ante \u00a0ella, \u00a0Comandante General o miembro de las Fuerzas Armadas, de \u00a0la \u00a0Polic\u00eda \u00a0Nacional o de los Cuerpos\u00a0 de Seguridad, Subdirector Nacional \u00a0de \u00a0Orden P\u00fablico, Director Seccional de Orden P\u00fablico, Miembro de la Asamblea \u00a0nacional \u00a0Constitucional, \u00a0Miembro \u00a0principal \u00a0o suplente de\u00a0 las Asambleas \u00a0Departamentales, \u00a0funcionario \u00a0elegido \u00a0por \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0de elecci\u00f3n popular, \u00a0Cardenal, \u00a0 Primado, \u00a0Arzobispo, \u00a0Nuncio \u00a0y \u00a0Obispo; \u00a0o \u00a0se \u00a0ejecute \u00a0con \u00a0fines \u00a0terroristas; \u00a0u \u00a0obedezca \u00a0a \u00a0los \u00a0prop\u00f3sitos descritos en el art\u00edculo 1\u00b0 del \u00a0Decreto \u00a0 1631 \u00a0de \u00a01987 \u00a0o \u00a0persiga \u00a0los \u00a0objetivos \u00a0enunciados \u00a0en el art\u00edculo 268 del C\u00f3digo Penal, se \u00a0sancionar\u00e1 \u00a0con \u00a0prisi\u00f3n de veinte (20) a veinticinco (25) a\u00f1os y multa de un \u00a0mil \u00a0a \u00a0dos \u00a0mil salarios m\u00ednimos legales mensuales\u2026\u201d(Subrayas extra\u00f1as al \u00a0texto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Vistas \u00a0as\u00ed las cosas, en la resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0se consider\u00f3, erradamente, que la conducta del procesado, en lo \u00a0atinente \u00a0al \u00a0punible de secuestro, se adecuaba a lo establecido en el art\u00edculo \u00a022 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0180 de 1988, que contemplaba como pena principal la de 15 a 20 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0multa \u00a0de 100 a 200 salarios m\u00ednimos mensuales, con las \u00a0agravantes \u00a0 \u00a0 \u00a0 contenidas \u00a0 \u00a0 \u00a0 en \u00a0 \u00a0 \u00a0 los \u00a0 \u00a0 \u00a0 literales \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2018C\u2019, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u2018F\u2019, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u2018G\u2019 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a023, \u00a0ibidem. \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0si \u00a0se \u00a0tiene en cuenta que el multicitado Decreto 2790 entr\u00f3 a regir \u00a0el \u00a016 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a01991 \u00a0y\u00a0 que el secuestro se cometi\u00f3 entre el 12 de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01991 \u00a0y \u00a0el 11 de febrero de 1992 y que el fin perseguido por los \u00a0plagiarios \u00a0era \u00a0el \u00a0de obtener provecho econ\u00f3mico, se tendr\u00e1 que concluir que \u00a0la \u00a0preceptiva \u00a0aplicable no era el decreto 180 de 1988 (de lo que se percataron \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0pero \u00a0sin que hubieran corregido el desacierto, por razones de \u00a0favorabilidad \u00a0y \u00a0en \u00a0garant\u00eda del derecho de defensa, seg\u00fan lo argumentaron), \u00a0ni \u00a0tampoco \u00a0los \u00a0art\u00edculos 268 y 270, antes de la vigencia del Decreto 2790 de \u00a01990, \u00a0sino tales preceptos pero\u00a0 con la modificaci\u00f3n introducida por este \u00a0Decreto, \u00a0en \u00a0cuyo \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00b0, \u00a0de \u00a0manera clara se dijo: \u201csiempre que el \u00a0delito \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0\u2026. \u00a0persiga \u00a0los \u00a0objetivos \u00a0enunciados \u00a0en el art\u00edculo 268 del C\u00f3digo Penal, se \u00a0sancionar\u00e1 \u00a0con \u00a0prisi\u00f3n de 20 a 25 a\u00f1os y multa de un mil a dos mil salarios \u00a0m\u00ednimos legales mensuales\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0otra parte, si\u00a0 se\u00a0 lee el \u00a0art\u00edculo \u00a0268, transcrito, se ver\u00e1 que uno de los objetivos es el \u201cde exigir \u00a0por su libertad un provecho o cualquier utilidad \u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, las normas que subsumian \u00a0la \u00a0conducta \u00a0desarrollada \u00a0por \u00a0el procesado Matagira Ochoa eran los art\u00edculos \u00a0268 \u00a0y \u00a0270 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0pero \u00a0con la modificaci\u00f3n introducida por el \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00b0 \u00a0del Decreto 2790 de 1990, sin que le asista raz\u00f3n al recurrente \u00a0cuando \u00a0asevera \u00a0que \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0preceptiva \u00a0s\u00f3lo \u00a0era \u00a0aplicable cuando la \u00a0finalidad \u00a0era \u00a0terrorista, \u00a0o cuando la acci\u00f3n se dirig\u00eda contra determinados \u00a0sujetos \u00a0pasivos \u00a0calificados, \u00a0o \u00a0cuando se afectaba la estabilidad social y el \u00a0orden \u00a0jur\u00eddico, \u00a0pues basta leer el art\u00edculo 6\u00b0, transcrito, para percatarse \u00a0que \u00a0se \u00a0aplicaba \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0cuando \u00a0el \u00a0secuestro se comet\u00eda con esos fines o \u00a0contra \u00a0determinadas \u00a0personas, \u00a0sino \u00a0con \u00a0el \u00a0simple y exclusivo prop\u00f3sito de \u00a0obtener un provecho o cualquier utilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CASACION OFICIOSA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador \u00a0Delegado, aunque reconoce \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0se \u00a0transgredi\u00f3 \u00a0el principio de legalidad, pues la norma \u00a0seleccionada \u00a0no era la llamada a regular el caso concreto, solicita no casar el \u00a0fallo, \u00a0 por \u00a0cuanto \u00a0que \u00a0se \u00a0desconocer\u00eda \u00a0la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0reformar \u00a0en \u00a0perjuicio, \u00a0que \u00a0opera, \u00a0dice, \u00a0no s\u00f3lo cuando el procesado es apelante \u00fanico, \u00a0sino \u00a0cuando \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00fanica y la consulta vienen juntas, en ambos casos, \u00a0por encima del principio de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No comparte la Sala tal criterio, pues de \u00a0manera \u00a0pac\u00edfica \u00a0y \u00a0constante \u00a0ha \u00a0sostenido que la consulta es un grado de la \u00a0competencia \u00a0funcional que, al tenor del art\u00edculo 217 del C. de P.P, permite al \u00a0superior \u00a0decidir \u00a0sin \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0sobre \u00a0la \u00a0providencia \u00a0o \u00a0la parte \u00a0pertinente \u00a0de \u00a0ella. \u00a0Es \u00a0un \u00a0mecanismo \u00a0imperativo\u00a0 \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n \u00a0de la \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0ciertas \u00a0decisiones \u00a0adoptadas \u00a0por \u00a0el \u00a0inferior, distinto de la \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0establecido \u00a0por \u00a0motivos \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0p\u00fablico, que se surte por \u00a0ministerio \u00a0y \u00a0en \u00a0los \u00a0casos \u00a0expresamente \u00a0previstos \u00a0en \u00a0la \u00a0ley, \u00a0sin que la \u00a0extensi\u00f3n \u00a0de \u00a0ese \u00a0control \u00a0quede \u00a0a discreci\u00f3n de los sujetos procesales, de \u00a0modo \u00a0que \u00a0la \u00a0competencia \u00a0del \u00a0juez \u00a0no \u00a0depende de si una sola o ambas partes \u00a0apelaron, \u00a0ya \u00a0que \u00a0con \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0o \u00a0sin ella tiene la facultad de revisar de \u00a0manera \u00a0ilimitada \u00a0y \u00a0en \u00a0todos \u00a0sus \u00a0aspectos \u00a0el \u00a0prove\u00eddo que se somete a su \u00a0conocimiento \u00a0y \u00a0agravar \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n del procesado, as\u00ed sea apelante \u00fanico \u00a01. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0se \u00a0aceptara \u00a0que \u00a0con \u00a0la apelaci\u00f3n \u00a0\u00fanica, \u00a0cuando \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0providencias \u00a0consultables, el superior no puede \u00a0reformar \u00a0peyorativamente \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0se estar\u00eda negando el instituto y el \u00a0control \u00a0obligatorio que a trav\u00e9s de \u00e9l y en beneficio del Estado de derecho y \u00a0del \u00a0 inter\u00e9s \u00a0p\u00fablico \u00a0se \u00a0quiso \u00a0establecer,\u00a0 \u00a0pues \u00a0bastar\u00eda \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0apelara \u00a0para \u00a0que \u00a0no \u00a0operara, \u00a0pues \u00a0en tal caso s\u00f3lo se podr\u00edan \u00a0revisar los aspectos impugnados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0concepto de que cuando el \u00a0procesado \u00a0es \u00a0apelante \u00a0\u00fanico \u00a0no \u00a0se \u00a0puede agravar la pena impuesta, as\u00ed se \u00a0desconozca \u00a0el \u00a0principio constitucional de la legalidad de la sanci\u00f3n, tampoco \u00a0lo \u00a0comparte \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0pues \u00a0desde \u00a0el \u00a029 \u00a0de julio de 1992, con ponencia del \u00a0Magistrado \u00a0 doctor \u00a0D\u00eddimo \u00a0P\u00e1ez \u00a0Velandia, \u00a0ha \u00a0venido \u00a0sosteniendo \u00a0que \u00a0el \u00a0principio \u00a0constitucional \u00a0que \u00a0prohibe \u00a0reformar \u00a0en \u00a0perjuicio \u00a0del \u00a0condenado \u00a0apelante \u00a0\u00fanico, presupone la observancia del tambi\u00e9n principio constitucional \u00a0de la legalidad, entendida como ordenadora del Estado de derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, si se ajusta la tasaci\u00f3n punitiva a \u00a0la \u00a0normatividad \u00a0aplicable, \u00a0en \u00a0acatamiento \u00a0a \u00a0la legalidad de la pena, no se \u00a0est\u00e1 \u00a0 \u00a0 \u00a0vulnerando \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u2018reformatio \u00a0 in \u00a0pejus\u2019. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0no \u00a0s\u00f3lo es \u00a0garant\u00eda \u00a0para \u00a0el \u00a0procesado sino para el propio Estado, pues el ejercicio del \u00a0poder \u00a0 punitivo \u00a0 que \u00a0 cumple \u00a0a \u00a0su \u00a0nombre \u00a0una \u00a0autoridad \u00a0judicial \u00a0ha \u00a0de \u00a0desarrollarse \u00a0en las condiciones prescritas en la ley. As\u00ed mismo, es garant\u00eda \u00a0para \u00a0todo el conglomerado social, pues se afectar\u00eda el principio de igualdad y \u00a0la \u00a0seguridad \u00a0jur\u00eddica \u00a0si se aplicaran penas convencionales, arbitrarias, por \u00a0fuera \u00a0del \u00a0texto normativo, no ajustadas al m\u00ednimo y al m\u00e1ximo previstos para \u00a0cada hecho punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ha dicho la Sala: \u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026de \u00a0lo \u00a0que aqu\u00ed se trata no es de \u00a0incrementar \u00a0la \u00a0pena \u00a0sobre \u00a0factores \u00a0ajenos \u00a0al \u00a0texto \u00a0base \u00a0normativo, sino \u00a0precisamente \u00a0de \u00a0imponer la que el legislador previ\u00f3 como m\u00ednima para el caso \u00a0juzgado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026 \u00a0La \u00a0imposici\u00f3n de la \u00fanica pena \u00a0v\u00e1lida \u00a0 \u00a0prevista \u00a0 \u00a0por \u00a0 el \u00a0 legislador \u00a0 para \u00a0 un \u00a0 determina\u00addo \u00a0delito jam\u00e1s podr\u00eda entenderse \u00a0contraria \u00a0 al \u00a0 art\u00edculo \u00a031 \u00a0consti\u00adtucional, \u00a0sino \u00a0precisamente \u00a0con \u00e9ste coherente, pues integrado \u00a0este \u00a0precepto con los art\u00edculos 29 y 230 de la Carta Pol\u00edtica, con el primero \u00a0se \u00a0entender\u00e1 \u00a0que \u00a0en \u00a0un \u00a0Estado de derecho no es posible aplicar sino la ley \u00a0penal \u00a0previa \u00a0al \u00a0momento \u00a0de la comisi\u00f3n del hecho, bajo la condici\u00f3n de ser \u00a0favorable \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0no \u00a0aquella \u00a0que \u00a0invente \u00a0o \u00a0modifique \u00a0el juez a su \u00a0talante, \u00a0porque \u00a0en \u00a0el \u00a0\u00faltimo \u00a0de \u00a0los \u00a0preceptos \u00a0que \u00a0se \u00a0evoca \u00a0existe un \u00a0presupuesto \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0inmodifica\u00adble, \u00a0y \u00a0es el del someti\u00admiento \u00a0del funcionario al exclusivo imperio de la ley. (casaci\u00f3n \u00a09236. Agosto 6\/97. M.P. Dr. JUAN MANUEL TORRES FRESNEDA). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En otra ocasi\u00f3n expres\u00f3: \u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0criterio \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala \u00a0es \u00a0que la \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0de \u00a0agravar \u00a0la sanci\u00f3n parte de la consideraci\u00f3n de que la pena \u00a0impuesta \u00a0haya \u00a0respetado \u00a0el \u00a0m\u00ednimo \u00a0y \u00a0el \u00a0m\u00e1ximo \u00a0previsto en la ley, y no \u00a0aquella \u00a0que por ignorancia o arbitrariedad judicial desconoce esos par\u00e1metros, \u00a0ya \u00a0que \u00a0en \u00a0esa \u00a0condiciones \u00a0no \u00a0podr\u00eda \u00a0ser \u00a0objeto \u00a0de protecci\u00f3n, pues la \u00a0garant\u00eda \u00a0constitucional \u00a0no \u00a0puede \u00a0ser entendida de manera absoluta, esto es, \u00a0aun \u00a0a \u00a0costa \u00a0de \u00a0la \u00a0propia \u00a0Constituci\u00f3n. \u00a0Tampoco \u00a0puede \u00a0entenderse que la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0hacer \u00a0respetar \u00a0una \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental, \u00a0como \u00a0lo \u00a0es \u00a0el \u00a0principio \u00a0 de \u00a0 legalidad, \u00a0 quede \u00a0exclusivamente \u00a0en \u00a0manos \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales, \u00a0obligando \u00a0al \u00a0juez \u00a0que \u00a0conoce \u00a0de una apelaci\u00f3n a confirmar una \u00a0sentencia \u00a0inconstitucional, \u00a0so \u00a0pretexto \u00a0de \u00a0que \u00a0no puede agravar la pena al \u00a0condenado \u00a0cuando \u00a0\u00e9ste \u00a0es \u00a0apelante \u00a0\u00fanico, \u00a0como \u00a0si \u00a0este \u00a0principio fuera \u00a0superior \u00a0al \u00a0inicialmente \u00a0mencionado \u00a0y \u00a0como \u00a0si \u00a0no existiese el mandato que \u00a0\u2018los \u00a0jueces \u00a0en \u00a0sus \u00a0providencias \u00a0 s\u00f3lo \u00a0 est\u00e1n \u00a0 sometidos \u00a0 al \u00a0imperio \u00a0de \u00a0la \u00a0ley\u2019\u201d.(casaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 agosto \u00a0 \u00a031\/91. \u00a0 \u00a0M. \u00a0 \u00a0P. \u00a0 \u00a0Dr. \u00a0 \u00a0RICARDO \u00a0CALVETE \u00a0RANGEL).2 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0no comparte la Sala el \u00a0concepto \u00a0del \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0ya \u00a0que\u00a0 \u00a0el \u00a0principio \u00a0de la \u201cnon \u00a0reformatio \u00a0in \u00a0pejus\u201d \u00a0no \u00a0puede \u00a0aplicarse \u00a0soslayando el de legalidad, sino \u00a0arm\u00f3nicamente \u00a0con \u00a0\u00e9l, \u00a0en forma que si la pena impuesta en primera instancia \u00a0se \u00a0 ajusta \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 prevista \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 ley, \u00a0 el \u00a0 superior \u00a0no \u00a0la \u00a0podr\u00e1 \u00a0agravar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo anterior, si bien es cierto que el \u00a0art\u00edculo \u00a031 de la Carta impone un l\u00edmite al poder punitivo del Estado, cuando \u00a0el \u00a0condenado \u00a0es \u00a0apelante \u00fanico, no es absoluto, sino que est\u00e1 ponderado por \u00a0la instituci\u00f3n de la consulta y la legalidad de la sanci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por consiguiente, y como quiera que en el \u00a0presente \u00a0caso \u00a0se \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad de la sanci\u00f3n, al \u00a0aplicar \u00a0una \u00a0menor \u00a0a \u00a0la \u00a0vigente en la \u00e9poca en que se cometi\u00f3 el hecho, al \u00a0tenor \u00a0 de \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0por \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0228 \u00a0y \u00a0229-1 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0proceder\u00e1 \u00a0la \u00a0Corte a corregir oficiosamente el anotado \u00a0desatino. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0en \u00a0lo \u00a0que concierne con el \u00a0punible \u00a0de \u00a0secuestro, \u00a0realizado \u00a0con \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0obtener un provecho \u00a0econ\u00f3mico, \u00a0la \u00a0preceptiva \u00a0aplicable, \u00a0como se analiz\u00f3, no era la del Decreto \u00a0180\/88, \u00a0sino \u00a0los \u00a0art\u00edculos 268 y 270 del C\u00f3digo Penal, con la modificaci\u00f3n \u00a0introducida \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a06\u00b0 del Decreto 2790\/90, que consagr\u00f3 una pena \u00a0mayor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, \u00a0podr\u00eda \u00a0pensarse, \u00a0como lo \u00a0estimaron \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0que si al procesado se le imput\u00f3 en la resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0la infracci\u00f3n del Decreto 180 de 1988, al condenarlo conforme a \u00a0la \u00a0 segunda \u00a0 preceptiva \u00a0 citada, \u00a0se \u00a0desconocer\u00edan \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0la \u00a0favorabilidad \u00a0 y \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0lo \u00a0que \u00a0obliga \u00a0a \u00a0la \u00a0Sala \u00a0a \u00a0hacer \u00a0algunas \u00a0precisiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 primer \u00a0lugar, \u00a0no \u00a0se \u00a0afecta \u00a0la \u00a0favorabilidad, \u00a0la \u00a0que \u00a0opera \u00a0cuando \u00a0hay conflicto de leyes en el tiempo, que \u00a0aqu\u00ed \u00a0no \u00a0se \u00a0presenta, \u00a0ya \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta se cometi\u00f3 bajo la vigencia del \u00a0Decreto 2790 de 1990. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0segundo \u00a0lugar, tampoco se vulnera el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa del procesado, pues los cargos que le fueron imputados y de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0defendi\u00f3, son id\u00e9nticos a los atribuidos al tenor de la nueva \u00a0preceptiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0si \u00a0la \u00a0consonancia se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0la \u00a0armon\u00eda \u00a0que \u00a0debe \u00a0existir \u00a0entre \u00a0los cargos contenidos en la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0y \u00a0los \u00a0resueltos \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0pero no a la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 corresponda, \u00a0 tendremos \u00a0 que \u00a0 concluir \u00a0que \u00a0al \u00a0adecuar \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0a \u00a0la \u00a0normatividad \u00a0vigente \u00a0cuando se cometi\u00f3 el hecho, no se \u00a0vulnera, \u00a0pues \u00a0no \u00a0se \u00a0est\u00e1n \u00a0introduciendo hechos no comprendidos en ella, ni \u00a0agregando \u00a0agravantes, \u00a0ni \u00a0suprimiendo atenuantes, salvo aumentando la pena, en \u00a0obedecimiento \u00a0al \u00a0principio \u00a0constitucional \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0de la sanci\u00f3n, que \u00a0ordena \u00a0imponer \u00a0la que se encuentre establecida en la norma vigente. (art.29 de \u00a0la \u00a0 C. \u00a0P. \u00a0y \u00a01\u00b0 \u00a0del \u00a0C. \u00a0P.), \u00a0ni \u00a0cambiando \u00a0la \u00a0denominaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0manteni\u00e9ndose \u00a0inc\u00f3lume \u00a0el \u00a0g\u00e9nero \u00a0delictivo \u00a0(secuestro), \u00a0siendo \u00a0preciso \u00a0observar \u00a0que la figura b\u00e1sica estaba prevista en el art. 22 del Decreto 180\/88 \u00a0y \u00a0las \u00a0agravantes \u00a0en los literales \u201cC\u201d, \u201cF\u201d y \u201cG\u201d del art\u00edculo 23 \u00a0ibidem, \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 268, con la modificaci\u00f3n \u00a0introducida \u00a0en cuanto a punibilidad por el art\u00edculo 6\u00b0 del Decreto 2790\/90, y \u00a0en los numerales 3\u00b0 y 6\u00b0 del 270. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 lo \u00a0 tanto, \u00a0 la \u00a0 Sala \u00a0casar\u00e1, \u00a0oficiosamente \u00a0y \u00a0de \u00a0manera \u00a0parcial, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada para ajustar el \u00a0quantum punitivo al previsto en la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En la sentencia recurrida, se parti\u00f3 del \u00a0m\u00ednimo \u00a0de \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n que establec\u00eda el art\u00edculo 22 del Decreto 180\/88, la \u00a0que \u00a0se \u00a0aument\u00f3 \u00a0en \u00a05 \u00a0a\u00f1os, \u00a0por raz\u00f3n de los agravantes contenidos en los \u00a0literales \u00a0C, F y G del art. 23 ibidem, y en seis meses por el porte de armas de \u00a0defensa \u00a0 personal, \u00a0 para \u00a0 un \u00a0 total \u00a0 de \u00a0 20 \u00a0 a\u00f1os \u00a0 y \u00a0 seis \u00a0 meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala tambi\u00e9n partir\u00e1 del m\u00ednimo de \u00a0pena \u00a0contemplada \u00a0en \u00a0el \u00a0art. \u00a0268 del C. P, modificado por el 6\u00b0 del Decreto \u00a02790\/90, \u00a0esto \u00a0es, \u00a020 a\u00f1os de prisi\u00f3n. Como quiera que una de las agravantes \u00a0antes \u00a0deducidas es parte integrante del tipo de secuestro extorsivo descrito en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0268, citado, solo quedan por considerar dos, las correspondientes \u00a0a \u00a0los \u00a0literales \u00a0\u201cC\u201d y \u201cG\u201d del Decreto 180 de 1988, que corresponden a \u00a0los \u00a0numerales 3\u00b0 y 6\u00b0 del art. 270 del C. P, por raz\u00f3n de las cuales la pena \u00a0se \u00a0aumentar\u00e1 \u00a0en \u00a02 \u00a0a\u00f1os, \u00a0m\u00e1s \u00a06 \u00a0meses por el delito de porte de armas de \u00a0defensa personal, para un total de 22 a\u00f1os y 6 meses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto a la multa, la que igualmente se \u00a0constituye \u00a0en \u00a0pena \u00a0principal, \u00a0se \u00a0impondr\u00e1 \u00a0la \u00a0de \u00a01.000 salarios m\u00ednimos \u00a0legales mensuales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0todo \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal Nacional no se modifica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, Sala de Casaci\u00f3n Penal, administrando justicia en nombre \u00a0de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0R E S U E L V E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0DESESTIMAR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre \u00a0del \u00a0procesado \u00a0MARIO MATAGIRA \u00a0OCHOA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 CASAR \u00a0PARCIALMENTE, \u00a0de oficio, la sentencia impugnada, en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0imponer \u00a0al condenado MARIO MATAGIRA \u00a0OCHA, \u00a0la \u00a0pena principal de veintid\u00f3s (22) a\u00f1os y \u00a0seis \u00a0(6) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0multa \u00a0de \u00a01.000 \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0En \u00a0todo lo dem\u00e1s el fallo recurrido \u00a0queda sin modificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0notif\u00edquese \u00a0y devu\u00e9lvase al \u00a0Tribunal de origen. C\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE ANIBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0RICARDO \u00a0CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0No \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0E. \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0AUGUSTO \u00a0GALVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 LOMBANA \u00a0 TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIDIMO \u00a0 PAEZ \u00a0 VELANDIA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0NILSON \u00a0E. \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1V\u00e9anse, \u00a0entre \u00a0otras, casaci\u00f3n. 10.101 octubre 22\/97, M. P. Dr. \u00a0RICARDO \u00a0CALVETE \u00a0RANGEL; \u00a0casaci\u00f3n 10.111 abril\/98, M.P. Dr. CARLOS A. G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE; \u00a0casaci\u00f3n \u00a013419 \u00a0octubre\/98, \u00a0M.P. \u00a0Dr. \u00a0FERNANDO \u00a0E. ARBOLEDA RIPOLL; \u00a0casaci\u00f3n 10.168 febrero \/99, M. P. Dr. CARLOS E. MEJ\u00cdA ESCOBAR) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2(V\u00e9ase, \u00a0 tambi\u00e9n, \u00a0 entre \u00a0 otras, \u00a0casaci\u00f3n \u00a09734 enero\/98 M.P. Dr. CARLOS E. MEJ\u00cdA ESCOBAR, 28 de cotubre\/97. M. \u00a0P. \u00a0Dr. \u00a0CARLOS \u00a0E. \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR; Junio 25\/98. M.P. Dr. FERNANDO E. ARBOLEDA \u00a0RIPOLL; 9764, marzo\/97.\u00a0 M.P Dr. JORGE ANIBAL G\u00d3MEZ GALLEGO). \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No. 12683 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dr. JORGE E. C\u00d3RDOBA POVEDA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado acta No. 42 \u00a0\u00a0 Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, D.C., veinticinco (25) \u00a0de marzo de mil [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-1754","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-7"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1754","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1754"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1754\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1754"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1754"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1754"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}