{"id":17481,"date":"2023-09-11T17:48:34","date_gmt":"2023-09-11T17:48:34","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3054311-11-08\/"},"modified":"2023-09-11T17:48:34","modified_gmt":"2023-09-11T17:48:34","slug":"3054311-11-08","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3054311-11-08\/","title":{"rendered":"30543(11-11-08)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 30543 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 327 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., once de noviembre de dos mil \u00a0ocho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0establecer \u00a0si \u00a0re\u00fane las \u00a0exigencias \u00a0formales \u00a0previstas \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0212 \u00a0de \u00a0la Ley 600 de 2000, \u00a0examina \u00a0la Corte la demanda de casaci\u00f3n presentada por la defensora de JUSTINO \u00a0VILLEGAS \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0y \u00a0\u00d3SCAR \u00a0ZONI DELGADO DELGADO, contra el fallo de segunda \u00a0instancia \u00a0proferido \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Popay\u00e1n \u00a0(Cauca), \u00a0el \u00a030 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a02008, \u00a0mediante \u00a0el cual confirm\u00f3 la sentencia \u00a0emitida \u00a0por \u00a0el Juzgado Quinto Penal del Circuito de esa ciudad, el 27 de enero \u00a0de \u00a02006, \u00a0condenando \u00a0a los mencionados procesados, y a William Vargas Bonilla, \u00a0como \u00a0autores \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible de enriquecimiento il\u00edcito de servidor \u00a0p\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0fallo de primera instancia, quedaron \u00a0consignados de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa presente investigaci\u00f3n se origina por \u00a0unos \u00a0an\u00f3nimos \u00a0que \u00a0han \u00a0llegado \u00a0a \u00a0las \u00a0autoridades \u00a0judiciales \u00a0en donde se \u00a0indicaba \u00a0que \u00a0miembros \u00a0de \u00a0la \u00a0polic\u00eda nacional estaban recibiendo dinero por \u00a0dejar \u00a0pasar \u00a0dinero \u00a0de \u00a0dudoso \u00a0origen, sustancias il\u00edcitas e insumos para la \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0de \u00a0estas \u00a0sustancias, y se indicaba que las fechas en que hab\u00edan \u00a0sucedido \u00a0eran \u00a0el \u00a05 de julio, el 30 de septiembre y 1\u00b0 de octubre, y el 13 de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01999. \u00a0Por \u00a0esta raz\u00f3n se llevan a cabo una serie de allanamientos \u00a0para \u00a0los \u00a0miembros de la polic\u00eda de carreteras que para aquella \u00e9poca estaban \u00a0cumpliendo \u00a0misi\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0municipio \u00a0de El Bordo-Pat\u00eda; allanamientos que se \u00a0realizaron \u00a0tanto \u00a0en \u00a0el \u00a0hotel donde se alojaban en aquella poblaci\u00f3n como en \u00a0sus casas de habitaci\u00f3n en la ciudad de Popay\u00e1n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n vincula a varios policiales \u00a0enrostr\u00e1ndoles \u00a0distintos \u00a0delitos, \u00a0pero \u00a0ante \u00a0la \u00a0duda \u00a0probatoria, aquellos \u00a0cargos \u00a0 no \u00a0se \u00a0pudieron \u00a0sostener \u00a0y \u00a0solo \u00a0quedo \u00a0(sic) \u00a0por \u00a0el \u00a0injusto \u00a0de \u00a0enriquecimiento \u00a0il\u00edcito \u00a0para \u00a0los \u00a0policiales WILLIAM VARGAS BONILLA, JUSTINO \u00a0VILLEGAS \u00a0GONZ\u00c1LES \u00a0(sic) \u00a0y \u00a0\u00d3SCAR \u00a0ZONI DELGADO DELGADO, quienes no pudieron \u00a0justificar \u00a0el \u00a0incremento \u00a0detectado en su patrimonio y por ello son llamados a \u00a0juicio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL RELEVANTE \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0los \u00a0sucesos narrados anteriormente, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0 General \u00a0 de \u00a0la \u00a0Naci\u00f3n \u00a0dict\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0apertura \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0el \u00a025 \u00a0de \u00a0octubre \u00a0de \u00a01999 \u00a0y \u00a0dispuso la vinculaci\u00f3n mediante \u00a0indagatoria \u00a0de \u00a0los \u00a0agentes \u00a0JUSTINO \u00a0VILLEGAS \u00a0GONZ\u00c1LEZ, \u00a0Humberto Gonz\u00e1lez \u00a0Bautista, \u00a0\u00d3SCAR ZONI DELGADO DELGADO, William Vargas Bonilla, y Ricardo Alirio \u00a0Pab\u00f3n Luna. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con resoluci\u00f3n del 11 de noviembre del mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0el \u00a0ente \u00a0instructor resolvi\u00f3 la situaci\u00f3n jur\u00eddica de los mencionados \u00a0sindicados, \u00a0con \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0sin beneficio de excarcelaci\u00f3n, por los delitos de enriquecimiento \u00a0il\u00edcito \u00a0de \u00a0servidor p\u00fablico y concierto para delinquir; a los tres primeros, \u00a0adem\u00e1s, les atribuy\u00f3 la conducta punible de concusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Clausurada \u00a0la \u00a0fase \u00a0pesquisatoria \u00a0el 3 de \u00a0enero \u00a0de \u00a02002, la Fiscal\u00eda Cuarta Especializada de Popay\u00e1n (Cauca) calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario el 28 de junio siguiente, adoptando varias decisiones, \u00a0de \u00a0las \u00a0cuales \u00a0se destacan las siguientes: acus\u00f3 a Humberto Antonio Gonz\u00e1lez \u00a0Bautista \u00a0por \u00a0el \u00a0il\u00edcito de concusi\u00f3n, a JUSTINO VILLEGAS GONZ\u00c1LEZ y \u00d3SCAR \u00a0ZONI \u00a0DELGADO \u00a0DELGADO \u00a0por \u00a0la \u00a0misma \u00a0infracci\u00f3n \u00a0y \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible de \u00a0enriquecimiento \u00a0il\u00edcito \u00a0de \u00a0servidor p\u00fablico, y a William Vargas Bonilla por \u00a0el \u00a0 \u00faltimo \u00a0delito \u00a0rese\u00f1ado; \u00a0asimismo, \u00a0precluy\u00f3 \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0todos \u00a0los \u00a0procesados \u00a0por \u00a0el \u00a0il\u00edcito \u00a0de \u00a0concierto para delinquir, de Vargas Bonilla y \u00a0Ricardo \u00a0Alirio \u00a0Pab\u00f3n \u00a0Luna \u00a0por \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0de \u00a0concusi\u00f3n, \u00a0y de \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Bautista \u00a0y \u00a0Pab\u00f3n \u00a0Luna \u00a0por \u00a0la \u00a0de \u00a0enriquecimiento \u00a0il\u00edcito \u00a0de \u00a0particulares. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0decisi\u00f3n de segunda instancia del 20 de \u00a0diciembre \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, \u00a0la Fiscal\u00eda Delegada ante el Tribunal Superior de \u00a0Popay\u00e1n \u00a0(Cauca) \u00a0confirm\u00f3 la acusaci\u00f3n proferida en contra de los sindicados \u00a0VILLEGAS \u00a0 GONZ\u00c1LEZ, \u00a0DELGADO \u00a0DELGADO \u00a0y \u00a0Vargas \u00a0Bonilla \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0enriquecimiento \u00a0il\u00edcito \u00a0de \u00a0servidor \u00a0p\u00fablico; \u00a0de \u00a0igual \u00a0modo, \u00a0revoc\u00f3 la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0cargos \u00a0por \u00a0el \u00a0il\u00edcito de concusi\u00f3n emitida contra los dos \u00a0primeros \u00a0y \u00a0Humberto \u00a0Antonio \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Bautista, \u00a0en \u00a0cuyo \u00a0favor \u00a0se dict\u00f3 \u00a0resoluci\u00f3n de preclusi\u00f3n de la instrucci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0etapa \u00a0de \u00a0la \u00a0causa \u00a0fue asumida por el \u00a0Juzgado \u00a0Quinto \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Popay\u00e1n \u00a0(Cauca), \u00a0despacho que tras \u00a0evacuar \u00a0 las \u00a0 audiencias \u00a0p\u00fablicas \u00a0de \u00a0preparaci\u00f3n \u00a0y \u00a0juzgamiento, \u00a0dict\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0el \u00a027 \u00a0de enero de 2007, condenando a William Vargas Bonilla, \u00d3SCAR \u00a0ZONI \u00a0DELGADO \u00a0DELGADO y JUSTINO VILLEGAS GONZ\u00c1LEZ, como autores de la conducta \u00a0punible \u00a0de \u00a0enriquecimiento \u00a0il\u00edcito \u00a0de \u00a0servidor \u00a0p\u00fablico, tipificada en el \u00a0art\u00edculo \u00a0148 \u00a0del \u00a0Decreto-Ley 100 de 1980, modificado por los art\u00edculos 18 y \u00a026 de la Ley 190 de 1995. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Consecuente \u00a0con la decisi\u00f3n, el juzgado de \u00a0conocimiento \u00a0impuso \u00a0a \u00a0cada uno de los sentenciados las penas principales de 2 \u00a0a\u00f1os \u00a0de prisi\u00f3n, multa por el valor del respectivo enriquecimiento il\u00edcito e \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas por el \u00a0mismo \u00a0lapso \u00a0de \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0corporal. Asimismo, se abstuvo de condenarlos al \u00a0pago \u00a0de \u00a0perjuicios \u00a0y les concedi\u00f3 el beneficio sustitutivo de la suspensi\u00f3n \u00a0condicional de la ejecuci\u00f3n de la pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El fallo en comento, que fue apelado por los \u00a0defensores \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados \u00a0y \u00a0los \u00a0sindicados Villegas Gonz\u00e1lez y Delgado \u00a0Delgado, \u00a0fue \u00a0confirmado \u00a0\u00edntegramente por la Sala Penal del Tribunal Superior \u00a0de \u00a0Popay\u00e1n \u00a0(Cauca) \u00a0el \u00a030 de abril de 2008, mediante la sentencia que hoy es \u00a0objeto del extraordinario recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00cdNTESIS DE LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Dos cargos postula la defensora, al amparo de \u00a0las \u00a0causales \u00a0primera \u00a0y tercera del art\u00edculo 207 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal de 2000, los cuales desarrolla de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0 primero \u00a0 (principal): \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de una norma de car\u00e1cter sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0punto \u00a0de \u00a0partida, \u00a0la \u00a0casacionista \u00a0plantea \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0la inadecuada \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0238 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, generada en \u00a0un \u00a0 \u201cerror \u00a0 de \u00a0 derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad\u201d, \u00a0 \u00a0 \u00a0 propiciado \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u201cpor \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 tergiversaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 contenido \u00a0 \u00a0material \u00a0probatorio\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En orden a fundamentar su censura, aduce que \u00a0el \u00a0fallo \u00a0condenatorio \u00a0se \u00a0sustent\u00f3 \u00a0primordialmente \u00a0en \u00a0la \u00a0prueba pericial \u00a0contable \u00a0y \u00a0que \u00a0los falladores interpretaron erradamente la prueba testimonial \u00a0recaudada, \u00a0sin \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta, \u00a0como \u00a0s\u00ed \u00a0lo \u00a0hicieron los investigadores, \u00a0\u201cque \u00a0 no \u00a0 se \u00a0 estaba \u00a0investigando \u00a0a \u00a0expertos \u00a0empresarios \u00a0o comerciantes con registro mercantil, y que por lo tanto no era su \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0 \u00a0mantener \u00a0 registros \u00a0 contables \u00a0 de \u00a0 todos \u00a0 sus \u00a0 movimientos \u00a0financieros\u201d. \u00a0Por \u00a0este motivo, agrega, los citados \u00a0funcionarios, \u00a0en \u00a0claro acatamiento del sistema de libertad probatoria que rige \u00a0nuestra \u00a0normatividad, \u00a0recaudaron otros elementos de juicio de tipo testimonial \u00a0y \u00a0 documental, \u00a0 para \u00a0 sustentar \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0resultado \u00a0de \u00a0la \u00a0misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, la libelista transcribe, con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0acreditar \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0yerro, \u00a0lo \u00a0considerado por las instancias \u00a0respecto \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0 JUSTINO \u00a0 VILLEGAS \u00a0 GONZ\u00c1LEZ, \u00a0 cuyo \u00a0 juicio \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0en \u00a0el delito de enriquecimiento il\u00edcito, concluye, se deriv\u00f3 \u00a0exclusivamente \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0informe \u00a0 \u00a0 t\u00e9cnico \u00a0 \u00a0 contable, \u00a0 \u00a0 \u201comitiendo \u00a0en \u00a0algunos casos valorar los dem\u00e1s medios de prueba \u00a0allegados \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 investigaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0en \u00a0otros \u00a0tergiversando \u00a0su \u00a0contenido \u00a0material\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0id\u00e9ntica \u00a0finalidad, \u00a0la \u00a0demandante \u00a0trasunta \u00a0el \u00a0contenido del referido dictamen pericial, en el cual concept\u00faa el \u00a0perito \u00a0 del \u00a0 C.T.I., \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 procesado \u00a0VILLEGAS \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0\u201ctiene \u00a0 un \u00a0 incremento \u00a0en \u00a0su \u00a0patrimonio \u00a0no \u00a0justificado \u00a0de \u00a0$28\u2019500.000\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Insiste, \u00a0entonces, \u00a0en \u00a0que \u00a0los juzgadores \u00a0basaron \u00a0su \u00a0decisi\u00f3n \u00a0solamente \u00a0en \u00a0este \u00a0medio \u00a0probatorio, desconociendo la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0otros, \u00a0\u201ccomo las certificaciones de \u00a0sueldos \u00a0mensuales \u00a0como \u00a0ingresos \u00a0que \u00a0obtenia \u00a0(sic) JUSTINO VILLEGAS, (FALSO \u00a0JUICIO \u00a0DE \u00a0EXISTENCIA) \u00a0o \u00a0d\u00e1ndole un valor diferente al que la ley les otorga \u00a0(FALSO JUICIO DE IDENTIDAD)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0falso \u00a0juicio de existencia se presenta, \u00a0aclara \u00a0la \u00a0impugnante \u00a0seguidamente, \u00a0por \u00a0omitir \u00a0valorar \u00a0como \u00a0ingresos, los \u00a0sueldos \u00a0recibidos \u00a0por \u00a0el \u00a0incriminado, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0las certificaciones \u00a0aportadas \u00a0por la Fiscal\u00eda, asi como los contratos de compraventa de veh\u00edculos \u00a0automotores \u00a0encontrados \u00a0en \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0allanamiento en su morada, con los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0demuestra \u00a0su \u00a0dedicaci\u00f3n a la actividad comercial informal, con el \u00a0objeto \u00a0de incrementar sus ingresos de manera legal; ello, agrega, justifica que \u00a0mantuviera dinero en efectivo en su residencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad, \u00a0se\u00f1ala \u00a0 que \u00a0 este \u00a0 surge \u00a0 porque \u00a0\u201cse \u00a0omiti\u00f3 \u00a0considerar \u00a0la \u00a0tenencia de un terreno\u201d explotado por \u00a0VILLEGAS \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0por espacio de cinco a\u00f1os, del cual solo se tuvo en cuenta \u00a0el \u00a0 a\u00f1o \u00a0de \u00a01998, \u00a0impidi\u00e9ndole \u00a0as\u00ed \u00a0acreditar \u00a0otra \u00a0forma \u00a0adicional \u00a0de \u00a0incrementar \u00a0 legalmente \u00a0 sus \u00a0 ingresos \u00a0 econ\u00f3micos, \u00a0 a \u00a0 la \u00a0que \u00a0suma \u00a0la \u00a0comercializaci\u00f3n de joyas y perfumes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0tergiversaci\u00f3n de la prueba documental, \u00a0dice \u00a0la recurrente, se presenta \u201ccuando el tribunal \u00a0omite \u00a0 \u00a0otorgar \u00a0 cr\u00e9dito \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 aseveraci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 sindicado \u00a0 en \u00a0 ese \u00a0sentido\u201d. \u00a0Esta \u00a0situaci\u00f3n, \u00a0sumada \u00a0a \u00a0la falta de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0documental aducida, \u201cha \u00a0generado \u00a0un \u00a0resultado \u00a0de \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0al \u00a0arrojar \u00a0un inadecuado \u00a0balance de sus ingresos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego de lo anterior, la memorialista vuelve \u00a0a \u00a0transcribir \u00a0apartados \u00a0de \u00a0la argumentaci\u00f3n del fallador, para se\u00f1alar que \u00a0sus \u00a0 conclusiones \u00a0son \u00a0contrarias \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba \u00a0documental \u00a0y \u00a0la \u00a0costumbre \u00a0comercial. \u00a0 Ello \u00a0desvirt\u00faa \u00a0el \u00a0juicio \u00a0de \u00a0responsabilidad \u00a0realizado \u00a0sobre \u00a0VILLEGAS \u00a0 GONZ\u00c1LEZ, \u00a0 pues, \u00a0 itera, \u00a0 se \u00a0 incurri\u00f3 \u00a0 en \u00a0 un \u00a0 \u201cerror \u00a0de hecho por Falso Juicio de identidad de la prueba, pero \u00a0en \u00a0este \u00a0evento \u00a0por \u00a0darle \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0diferente a la que la prueba \u00a0se\u00f1ala\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0agrega, \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0denunciada \u00a0se \u00a0presenta \u00a0\u201cal omitir dar aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la Sana Cr\u00edtica respecto de la costumbre comercial que era \u00a0propia \u00a0de \u00a0la \u00a0actividad \u00a0legal \u00a0que \u00a0realizaba\u201d su \u00a0prohijado \u00a0para \u00a0incrementar \u00a0sus \u00a0ingresos, \u00a0toda \u00a0vez que solo se exige llevar \u00a0contabilidad \u00a0a \u00a0los \u00a0comerciantes \u00a0registrados \u00a0en \u00a0C\u00e1mara \u00a0de Comercio y no a \u00a0quienes se dediquen a ello de manera informal y espor\u00e1dica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0esta \u00a0raz\u00f3n, \u00a0dice \u00a0la \u00a0censora, \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0\u201cFalso \u00a0Juicio de Legalidad, por \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0derecho, \u00a0por \u00a0inaplicaci\u00f3n del Art. 238 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0al \u00a0omitir \u00a0darle \u00a0cr\u00e9dito \u00a0a \u00a0elementos \u00a0probatorios acreditados en el \u00a0proceso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0que concierne a la trascendencia del \u00a0cargo, \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0se \u00a0resquebraj\u00f3 \u00a0el derecho de defensa y que la omisi\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0rese\u00f1ada, \u00a0impidi\u00f3 acreditar la calidad de comerciante informal de \u00a0VILLEGAS \u00a0GONZ\u00c1LEZ y, por consiguiente, la justificaci\u00f3n del dinero hallado en \u00a0su residencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siguiendo \u00a0id\u00e9ntica \u00a0l\u00ednea \u00a0argumental, la \u00a0actora, \u00a0a \u00a0continuaci\u00f3n, transcribe lo considerado por los juzgadores en torno \u00a0a \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0tambi\u00e9n procesado \u00d3SCAR ZONI DELGADO DELGADO y el \u00a0contenido \u00a0del \u00a0dictamen \u00a0pericial \u00a0contable \u00a0a \u00a0partir \u00a0del \u00a0cual \u00a0se dedujo la \u00a0misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Destaca \u00a0que tambi\u00e9n en esta oportunidad se \u00a0omiti\u00f3 \u00a0dar aplicaci\u00f3n a la costumbre comercial, como elemento constitutivo de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0De \u00a0ah\u00ed \u00a0que \u00a0el juicio de responsabilidad es \u201cabiertamente \u00a0 \u00a0violatorio\u201d \u00a0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0238 \u00a0de la Ley 600 de 2000, como quiera que se le est\u00e1 imponiendo al \u00a0servidor \u00a0p\u00fablico \u00a0una carga exagerada, al exigirle llevar contabilidad, pese a \u00a0que \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0est\u00e1 \u00a0 \u00a0registrado \u00a0 como \u00a0 comerciante \u00a0 ante \u00a0 la \u00a0 C\u00e1mara \u00a0 de \u00a0Comercio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0ese motivo, considera la defensora, era \u00a0razonable \u00a0que, \u00a0adem\u00e1s \u00a0del \u00a0dictamen \u00a0contable, \u00a0se allegaran otros medios de \u00a0prueba \u00a0como \u201ctestimonios, documentos, indagatorias, \u00a0entre \u00a0 otros\u201d, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0fue \u00a0entendido \u00a0por \u00a0los \u00a0investigadores, \u00a0pero \u00a0no \u00a0por el fallador, quien desconoci\u00f3 su presencia en el \u00a0proceso, \u00a0ya \u00a0que \u201cno valor\u00f3 algunos y\/o le dio una \u00a0interpretaci\u00f3n errada a otros\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0concreto, el juzgador cercen\u00f3 la prueba \u00a0cuando \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0otorgarle \u00a0cr\u00e9dito, parcialmente, a lo aseverado por DELGADO \u00a0DELGADO \u00a0en \u00a0su \u00a0indagatoria, \u00a0en \u00a0donde \u00a0explic\u00f3 \u00a0que \u00a0desde \u00a0su \u00a0ingreso a la \u00a0instituci\u00f3n \u00a0policial, \u00a0realiz\u00f3 un ahorro mensual de $200.000.oo que entregaba \u00a0a \u00a0su \u00a0madre para que trabajara a intereses, por lo que a la fecha de su captura \u00a0contaba \u00a0con \u00a0una \u00a0millonaria suma por ese concepto, y, adem\u00e1s, por la falta de \u00a0liquidez \u00a0al \u00a0momento \u00a0de adecuar su casa, tuvo que acudir a sus familiares para \u00a0que \u00a0 facilitaran \u00a0dinero \u00a0en \u00a0calidad \u00a0de \u00a0pr\u00e9stamo. \u00a0Esta \u00a0circunstancia \u00a0fue \u00a0desvirtuada \u00a0por \u00a0las \u00a0instancias, \u00a0sin contar con prueba de refutaci\u00f3n; por el \u00a0contrario, \u00a0no \u00a0se \u00a0le \u00a0dio \u00a0credibilidad \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0de la progenitora del \u00a0sindicado, respecto de este aspecto puntual. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con base en ello, la casacionista pregona el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, asi como la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la ley, por la inaplicaci\u00f3n de las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0en lo que a la costumbre mercantil ata\u00f1e, insistiendo en que omiti\u00f3 \u00a0considerarse \u00a0que \u00a0DELGADO \u00a0DELGADO \u00a0ostentaba \u00a0la calidad de prestamista y como \u00a0tal, \u00a0no \u00a0estaba \u00a0obligado \u00a0a llevar contabilidad. Por esta raz\u00f3n, entonces, se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0\u201cfalso \u00a0juicio de legalidad, por \u00a0v\u00eda \u00a0 de \u00a0 derecho, \u00a0 por \u00a0inaplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0238 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0cercenamiento \u00a0del contenido material de \u00a0las \u00a0pruebas y su falta de valoraci\u00f3n en conjunto y conforme a las reglas de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, resquebraj\u00f3 el ejercicio de la defensa, al impedir demostrar la \u00a0actividad \u00a0legal \u00a0de \u00a0prestamista \u00a0realizada \u00a0por el procesado, con la cual pudo \u00a0haber \u00a0acreditado el posible incremento patrimonial endilgado. En ello, concluye \u00a0la libelista, radica la trascendencia del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00a0segundo: violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0juicio \u00a0de \u00a0la \u00a0demandante, \u00a0el \u00a0error de \u00a0derecho \u00a0 se \u00a0 presenta \u00a0por \u00a0la \u00a0inaplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n Pol\u00edtica y 80 y 148 del C\u00f3digo Penal de 1980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0fundamentar sus asertos, la impugnante \u00a0parte \u00a0por \u00a0lucubrar \u00a0sobre \u00a0el \u00a0debido \u00a0proceso, para luego indicar que en este \u00a0evento la acci\u00f3n penal se encuentra prescrita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, apoyada en varias providencias de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n acusatoria qued\u00f3 ejecutoriada el 20 de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a02002, \u00a0fecha \u00a0en la cual fue confirmada por la Fiscal\u00eda Delegada \u00a0ante el Tribunal Superior de Popay\u00e1n (Cauca). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cita, \u00a0a \u00a0continuaci\u00f3n, el art\u00edculo 86 del \u00a0Decreto-Ley \u00a0100 \u00a0de \u00a01980 (refiri\u00e9ndose en realidad al dispositivo 84), seg\u00fan \u00a0el \u00a0cual, la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n interrumpe el t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n y \u00a0luego \u00a0de \u00a0ello \u00a0la prescripci\u00f3n comenzar\u00e1 a correr por un t\u00e9rmino igual a la \u00a0mitad \u00a0del \u00a0se\u00f1alado \u00a0en el art\u00edculo 80, pero en ning\u00fan caso inferior a cinco \u00a0a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las \u00a0cosas, \u00a0teniendo en cuenta que el \u00a0art\u00edculo \u00a0148 \u00a0de \u00a0la \u00a0citada \u00a0normatividad \u00a0establec\u00eda una penalidad de 2 a 8 \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n para el delito de enriquecimiento il\u00edcito, al haber quedado \u00a0ejecutoriada \u00a0la \u00a0providencia \u00a0acusatoria \u00a0el \u00a020 \u00a0de diciembre de 2002, para el \u00a0momento \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0emiti\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia de segundo grado, el 30 de abril de \u00a02008, \u00a0concluye \u00a0la \u00a0recurrente, \u00a0hab\u00eda \u00a0transcurrido \u00a0un \u00a0t\u00e9rmino superior al \u00a0m\u00e1ximo \u00a0con \u00a0que \u00a0contaba la justicia, despu\u00e9s de la acusaci\u00f3n, para proferir \u00a0fallo de condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En aplicaci\u00f3n de los principios de legalidad \u00a0y \u00a0favorabilidad, \u00a0a\u00f1ade, \u00a0las normas rese\u00f1adas son aplicables en favor de sus \u00a0defendidos, \u00a0quienes \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0momento \u00a0han aceptado haber delinquido, pues, \u00a0simplemente \u00a0reclaman las reglas propias del juicio, es decir, el reconocimiento \u00a0de \u00a0que en su favor oper\u00f3 el fen\u00f3meno prescriptivo desde el 19 de diciembre de \u00a02007. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, para terminar, que con base en los \u00a0cargos \u00a0formulados, se case la sentencia impugnada para en su lugar dictar fallo \u00a0de reemplazo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALEGACI\u00d3N DEL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0sujeto \u00a0procesal \u00a0no \u00a0recurrente, \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0155 \u00a0Judicial \u00a0de \u00a0Popay\u00e1n \u00a0(Cauca) \u00a0present\u00f3 \u00a0escrito \u00a0en \u00a0el que \u00a0solicit\u00f3 se inadmitiera la demanda de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0tras \u00a0indicar \u00a0que el presente \u00a0asunto \u00a0se \u00a0ventila \u00a0bajo \u00a0la \u00a0Ley 600 de 2000, traer a colaci\u00f3n jurisprudencia \u00a0sobre \u00a0la \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0del recurso extraordinario y aludir a las diferentes \u00a0clases \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0delegado del Ministerio P\u00fablico realiza un paralelo \u00a0entre \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0ordinaria \u00a0o \u00a0com\u00fan y la excepcional o discrecional, para \u00a0concluir \u00a0que \u00a0en \u00a0este \u00a0evento \u00a0no \u00a0es \u00a0viable la primera de ellas, dado que el \u00a0delito \u00a0por \u00a0el \u00a0cual se dict\u00f3 sentencia condenatoria, enriquecimiento il\u00edcito \u00a0de \u00a0servidor \u00a0p\u00fablico, ten\u00eda una pena de prisi\u00f3n de 2 a 8 a\u00f1os en el C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de 1980, es decir, no excede los 8 a\u00f1os a que alude el art\u00edculo 205 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a02000, para la procedencia de la casaci\u00f3n \u00a0com\u00fan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0orden \u00a0de ideas, a\u00f1ade, solo era \u00a0posible \u00a0recurrirse \u00a0por al v\u00eda excepcional, para lo cual debieron acatarse los \u00a0lineamientos \u00a0de \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0exigidos, \u00a0los \u00a0cuales fueron omitidos por la \u00a0demandante. \u00a0Por \u00a0ello, \u00a0entonces, \u00a0es \u00a0claro \u00a0que \u00a0el \u00a0libelo no cumple con los \u00a0presupuestos \u00a0legales para su admisi\u00f3n y ello torna innecesario el an\u00e1lisis de \u00a0los \u00a0 restantes \u00a0 aspectos \u00a0 concernientes \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 procedencia, \u00a0 tales \u00a0como \u00a0legitimaci\u00f3n, oportunidad y requisitos formales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>Cuesti\u00f3n previa. \u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0primera \u00a0medida, \u00a0debe responderse la \u00a0inquietud \u00a0del \u00a0sujeto \u00a0procesal no recurrente, el cual considera que la demanda \u00a0debe \u00a0 rechazarse, \u00a0 como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0no \u00a0cumple \u00a0con \u00a0los \u00a0requerimientos \u00a0de \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0se\u00f1alados para la casaci\u00f3n excepcional en el inciso final del \u00a0art\u00edculo 205 de la Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0que por ser aplicable en este asunto \u00a0la \u00a0citada \u00a0Ley \u00a0600, de acuerdo con la norma en comento, la casaci\u00f3n ordinaria \u00a0solo \u00a0procede \u00a0para \u00a0delitos \u00a0cuyo m\u00e1ximo punitivo excede de 8 a\u00f1os, lo que no \u00a0sucede \u00a0con el delito de enriquecimiento il\u00edcito, previsto con pena de prisi\u00f3n \u00a0de \u00a02 \u00a0a 8 a\u00f1os en el art\u00edculo 148 del Decreto-Ley 100 de 1980, modificado por \u00a0el art\u00edculo 26 de la Ley 190 de 1995. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0aunque \u00a0es \u00a0cierto, \u00a0como lo \u00a0menciona \u00a0el \u00a0delegado del Ministerio P\u00fablico, que el presente asunto se ritu\u00f3 \u00a0bajo \u00a0los lineamientos de la Ley 600 de 2000, en su argumentaci\u00f3n omiti\u00f3 tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0los hechos materia de investigaci\u00f3n ocurrieron entre los meses \u00a0de \u00a0julio \u00a0y \u00a0octubre \u00a0de \u00a01999, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0cuando \u00a0reg\u00eda \u00a0el Decreto 2700 de \u00a01991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0normatividad \u00a0en \u00a0cita \u00a0alud\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0procedencia \u00a0de la casaci\u00f3n ordinaria o com\u00fan en el inciso 1\u00b0 de su art\u00edculo \u00a0218, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a035 \u00a0de \u00a0la Ley 81 de 1993, de la siguiente \u00a0manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0recurso \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n \u00a0procede \u00a0 contra \u00a0 la \u00a0sentencias \u00a0proferidas \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional, \u00a0los \u00a0tribunales \u00a0superiores \u00a0de \u00a0distrito \u00a0judicial \u00a0y \u00a0el tribunal penal militar, en \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos que tengan se\u00f1alada pena privativa de la \u00a0libertad \u00a0cuyo \u00a0m\u00e1ximo \u00a0sea o exceda de seis (6) a\u00f1os, a\u00fan cuando la sanci\u00f3n \u00a0impuesta haya sido una medida de seguridad\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicha \u00a0norma, \u00a0sin \u00a0lugar \u00a0a \u00a0dudas, es mas \u00a0favorable \u00a0que \u00a0la \u00a0contenida en la codificaci\u00f3n procesal penal de 2000, la que \u00a0de \u00a0aplicarse \u00a0conducir\u00eda \u00a0a \u00a0exigir \u00a0el \u00a0mayor rigor argumental que demanda la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0excepcional, \u00a0pues, adem\u00e1s de los requisitos propios de la casaci\u00f3n \u00a0ordinaria, \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0debe \u00a0ense\u00f1arle \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de su \u00a0intervenci\u00f3n, \u00a0bien \u00a0para \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0jurisprudencia -ya porque no \u00a0exista \u00a0 antecedentes \u00a0 sobre \u00a0 una \u00a0 materia, \u00a0 ora \u00a0 porque \u00a0 existiendo \u00a0 hay \u00a0pronunciamientos \u00a0enfrentados, \u00a0o \u00a0porque es necesario aclarar alg\u00fan aspecto- o \u00a0para \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0derechos fundamentales, caso este en el cual ha de \u00a0especificarse \u00a0el \u00a0derecho \u00a0fundamental objeto de quebranto, se\u00f1alando el medio \u00a0que \u00a0lo \u00a0garantiza, y la irregularidad en la cual se origina su desconocimiento, \u00a0atropello \u00a0o \u00a0vulneraci\u00f3n; \u00a0valga \u00a0decir, \u00a0debe indicarse de manera concreta en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0y su influencia nociva en la garant\u00eda, que no \u00a0permite el goce o libre ejercicio del derecho fundamental. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siendo, entonces, mas favorable el derogado \u00a0art\u00edculo \u00a0218 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 1991, en lo que respecta a \u00a0los \u00a0requerimientos \u00a0para \u00a0recurrir \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, su vigencia al momento de la \u00a0ocurrencia \u00a0de los hechos permite su aplicaci\u00f3n ultractiva y, por consiguiente, \u00a0la \u00a0no \u00a0exigencia \u00a0de \u00a0requisitos adicionales a los previstos legalmente para la \u00a0casaci\u00f3n com\u00fan u ordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0este \u00a0t\u00f3pico, \u00a0la \u00a0Sala1 se pronunci\u00f3 \u00a0de la siguiente forma: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAhora \u00a0bien, \u00a0consignadas las anteriores \u00a0premisas \u00a0ha \u00a0de \u00a0recordarse \u00a0que \u00a0para efectos de determinar la procedencia del \u00a0recurso \u00a0de casaci\u00f3n en su modalidad ordinaria, la Sala mayoritaria tomaba como \u00a0referente \u00a0la \u00a0ley adjetiva vigente al momento de la emisi\u00f3n de la sentencia de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0con \u00a0lo \u00a0cual \u00a0estimaba \u00a0que \u00a0las \u00a0normas \u00a0reguladoras \u00a0del \u00a0extraordinario \u00a0recurso \u00a0comportaban \u00a0una \u00a0naturaleza \u00a0simplemente instrumental, \u00a0motivo \u00a0que \u00a0a \u00a0su \u00a0vez \u00a0hac\u00eda \u00a0nugatoria \u00a0la \u00a0invocaci\u00f3n \u00a0y aplicaci\u00f3n de la \u00a0favorabilidad. \u00a0Sin embargo, una nueva visi\u00f3n de tal situaci\u00f3n permite inferir \u00a0que \u00a0la \u00a0clasificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0normatividad \u00a0atinente a los recursos encuentra \u00a0cabida \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0especie \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0las \u00a0 normas \u00a0 procesales \u00a0 con \u00a0 efectos \u00a0sustanciales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0nadie \u00a0discute \u00a0el \u00a0car\u00e1cter \u00a0instrumental \u00a0 de \u00a0 las \u00a0disposiciones \u00a0legales \u00a0que \u00a0consagran \u00a0los \u00a0medios \u00a0de \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las providencias judiciales, como que a trav\u00e9s de aquellas se \u00a0determinan \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0principalmente: \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0i) \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 viabilidad, \u00a0en \u00a0sus \u00a0manifestaciones \u00a0de \u00a0procedencia, \u00a0 oportunidad, \u00a0 inter\u00e9s \u00a0 jur\u00eddico \u00a0 y \u00a0 sustentaci\u00f3n; \u00a0ii) \u00a0la \u00a0forma \u00a0y \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite, en sus expresiones de oralidad, \u00a0escritura, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0traslados, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0etc.; \u00a0 \u00a0 \u00a0 iii) \u00a0 \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0 decisi\u00f3n, en sus componentes de t\u00e9rmino \u00a0para adoptarla, notificaciones, ejecutoria, etc. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0al \u00a0mismo \u00a0tiempo, los componentes de \u00a0tales \u00a0formalismos aparejan efectos esencialmente trascendentes, persiguen metas \u00a0m\u00e1s \u00a0altas y alcanzan sus objetivos cuando se convierten en mecanismo protector \u00a0de \u00a0garant\u00edas fundamentales, como cuando abren paso al acceso a la administraci\u00f3n \u00a0de \u00a0justicia a trav\u00e9s de \u00a0la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0y \u00a0pronunciamiento de una instancia superior, como sucede con \u00a0la \u00a0segunda instancia y la casaci\u00f3n, o como cuando fortalecen y materializan el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, pues a \u00a0no \u00a0dudarlo \u00a0constituye \u00a0prenda \u00a0de \u00a0mayor \u00a0garant\u00eda \u00a0una \u00a0decisi\u00f3n \u00a0con doble \u00a0instancia \u00a0o \u00a0con casaci\u00f3n que de \u00fanica; o como cuando se permite a trav\u00e9s de \u00a0la \u00a0 \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0 \u00a0hacer \u00a0 \u00a0efectivo \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0derecho \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 contradicci\u00f3n, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo de los propios \u00a0argumentos \u00a0y \u00a0conclusiones de la providencia sino a trav\u00e9s de aqu\u00e9lla, de los \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0valorados \u00a0-o \u00a0dejados \u00a0de \u00a0valorar- \u00a0por \u00a0el \u00a0servidor \u00a0judicial \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0ese \u00a0contexto, \u00a0entonces, \u00a0bien \u00a0cabe \u00a0pregonar \u00a0en concreto que los dispositivos legales que regulan la casaci\u00f3n (y a \u00a0la \u00a0par \u00a0con \u00a0ella \u00a0los dem\u00e1s recursos) hacen parte de la normatividad procesal \u00a0que \u00a0apareja \u00a0efectos \u00a0sustanciales, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0en \u00a0que \u00a0por \u00a0raz\u00f3n de su \u00a0limitaci\u00f3n, \u00a0 ampliaci\u00f3n, \u00a0 consagraci\u00f3n, \u00a0eliminaci\u00f3n, \u00a0etc. \u00a0pueden \u00a0verse \u00a0afectadas \u00a0-positiva \u00a0o negativamente- garant\u00edas fundamentales, caracter\u00edstica \u00a0\u00e9sta \u00a0que \u00a0es -en el fondo- lo que permite calificar que una norma instrumental \u00a0alcance esa condici\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, \u00a0en \u00a0pos \u00a0de las orientaciones \u00a0legales \u00a0 y \u00a0 constitucionales \u00a0ya \u00a0citadas, \u00a0surge \u00a0imperativo \u00a0el \u00a0preg\u00f3n \u00a0de \u00a0favorabilidad, \u00a0de donde se desprende que referirse a la favorabilidad es hablar \u00a0-por \u00a0regla general- de un tr\u00e1nsito de legislaciones originado en una sucesi\u00f3n \u00a0de \u00a0leyes que regulan de un modo distinto una concreta situaci\u00f3n o instituci\u00f3n \u00a0jur\u00eddicas, \u00a0dando \u00a0lugar a aplicar ultractivamente la ley vigente al momento de \u00a0la \u00a0 comisi\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0(que \u00a0ser\u00eda \u00a0el \u00a0punto \u00a0de \u00a0referencia \u00a0inicial) \u00a0o \u00a0retroactivamente \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0posterior \u00a0 \u00a0porque \u00a0 \u00a0comporte \u00a0 consecuencias \u00a0 m\u00e1s \u00a0ventajosas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0pues, \u00a0si \u00a0las reglas relativas a la \u00a0impugnaci\u00f3n \u00a0son \u00a0instrumentales de efectos sustanciales, al existir variaci\u00f3n \u00a0legal \u00a0de la norma primigenia por una posterior que impone nuevas exigencias, la \u00a0elecci\u00f3n \u00a0en \u00a0el proceso comparativo previo debe inclinarse a favor del acusado \u00a0por \u00a0aquella \u00a0que \u00a0le \u00a0ofrezca \u00a0mejorar \u00a0su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0procesal, bien sea para \u00a0abrirse \u00a0campo \u00a0el recurso cuando la providencia le es adversa, ora para enervar \u00a0-respecto \u00a0de \u00a0otros \u00a0sujetos \u00a0procesales- \u00a0la posibilidad de impugnar cuando la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0judicial \u00a0protege \u00a0los intereses del sindicado, como ocurrir\u00eda en el \u00a0caso \u00a0de \u00a0una \u00a0sentencia \u00a0absolutoria \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0eventual \u00a0impugnaci\u00f3n del \u00a0Ministerio P\u00fablico o la Fiscal\u00eda\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0ah\u00ed \u00a0que no sea de recibo la solicitud \u00a0elevada por el Procurador Judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los reproches. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Cargo \u00a0primero \u00a0(principal): \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de una norma de \u00a0car\u00e1cter sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aunque \u00a0la \u00a0defensora \u00a0refiere \u00a0separadamente \u00a0c\u00f3mo fue deducida la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0sus \u00a0prohijados \u00a0JUSTINO \u00a0VILLEGAS \u00a0GONZ\u00c1LEZ y \u00d3SCAR ZONI \u00a0DELGADO \u00a0DELGADO, la identidad de los argumentos expuestos en uno y otro evento, \u00a0permiten presentar una respuesta conjunta por parte de la Sala. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0efecto, en ambos casos, la principal cr\u00edtica de la casacionista \u00a0radica \u00a0en \u00a0el hecho de que la condena de sus representados la hayan fundado los \u00a0falladores, \u00a0primordialmente, \u00a0en \u00a0sendos \u00a0dict\u00e1menes \u00a0periciales contables que \u00a0concept\u00faan \u00a0sobre \u00a0los \u00a0incrementos \u00a0patrimoniales \u00a0no justificados, dejando de \u00a0lado \u00a0prueba \u00a0documental y testimonial \u2013en \u00a0especial \u00a0las \u00a0indagatorias-, con las que se demuestra que ambos \u00a0se \u00a0 \u00a0 \u00a0dedican \u00a0 \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0 otras \u00a0 \u00a0 actividades \u00a0 \u00a0 lucrativas \u00a0 \u00a0 \u2013VILLEGAS \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0como agricultor y \u00a0comerciante \u00a0de \u00a0carros, joyas y perfumes; DELGADO DELGADO como prestamista-, lo \u00a0que \u00a0les \u00a0permit\u00eda \u00a0obtener ingresos adicionales a sus salarios como agentes de \u00a0polic\u00eda, \u00a0resaltando \u00a0que \u00a0por \u00a0ser \u00a0comerciantes \u00a0informales \u00a0y \u00a0espor\u00e1dicos, \u00a0\u201cla \u00a0 sana \u00a0 cr\u00edtica \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0costumbre \u00a0comercial\u201d indica que no est\u00e1n en la obligaci\u00f3n de \u00a0llevar libros de contabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0lo \u00a0anterior, aduce la libelista, los juzgadores se equivocaron \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0incurriendo \u00a0en \u00a0errores \u00a0de hecho por falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0identidad \u00a0y existencia, aunque tambi\u00e9n por desconocimiento de las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica, y, dice tambi\u00e9n, en errores de derecho por falso \u00a0juicio de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Todo \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0lo \u00a0afirma \u00a0la \u00a0demandante \u00a0en el desarrollo del \u00a0cargo, \u00a0de \u00a0manera \u00a0profusa, \u00a0sin \u00a0detenerse \u00a0a \u00a0analizar \u00a0en \u00a0concreto, en qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 \u00a0cada \u00a0uno de estos yerros, o, dej\u00e1ndolos en el mero enunciado, como \u00a0ocurre, por ejemplo, con el falso juicio de legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esta forma, la impugnante desnaturaliza \u00a0el \u00a0sentido \u00a0l\u00f3gico \u00a0jur\u00eddico de su argumentaci\u00f3n cuando respecto de la misma \u00a0prueba, \u00a0significa \u00a0en un primer momento que el juzgador distorsion\u00f3 el sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0misma, \u00a0lo \u00a0que \u00a0configurar\u00eda \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho por falso juicio de \u00a0identidad, \u00a0pero \u00a0en \u00a0la \u00a0misma \u00a0censura \u00a0asegura \u00a0que \u00a0no \u00a0fue valorada, lo que \u00a0configura \u00a0un \u00a0falso juicio de existencia, o la postula dentro de la \u00f3rbita del \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0criticando \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0hicieron las instancias de \u00a0dicho elemento suasorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0puede suceder, dentro del plano l\u00f3gico \u00a0buscado \u00a0 \u00a0 \u00a0destacar \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 Sala, \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 Ad-quem haya tergiversado una prueba y de \u00a0la \u00a0misma \u00a0manera, \u00a0incurriese \u00a0en \u00a0errores de apreciaci\u00f3n, pues, debe resultar \u00a0claro, \u00a0para esta segunda hip\u00f3tesis se hace necesario partir por aceptar que la \u00a0prueba \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad \u00a0permanece \u00a0inc\u00f3lume, \u00a0pero \u00a0se le da un significado \u00a0distinto, \u00a0 apart\u00e1ndose \u00a0 el \u00a0 funcionario \u00a0 de \u00a0 los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, si el sentido de la \u00a0prueba \u00a0se ha distorsionado, ya desde su origen la evaluaci\u00f3n est\u00e1 viciada, no \u00a0importa \u00a0c\u00f3mo \u00a0se efect\u00fae su an\u00e1lisis, y mal puede postularse que se violaron \u00a0los \u00a0principios \u00a0que \u00a0gobiernan la l\u00f3gica, ciencia o experiencia respecto de un \u00a0elemento suasorio desnaturalizado en su fuente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0 el \u00a0 particular, \u00a0 la \u00a0Corte \u00a0ha \u00a0puntualizado2: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026.[e]l error de hecho por falso juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0difiere \u00a0del error que proviene del desconocimiento de las reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0en \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0del \u00a0m\u00e9rito de las pruebas, que la \u00a0jurisprudencia \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0ha venido nominando como error de hecho por falso \u00a0raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Mientras \u00a0el primero se configura cuando el \u00a0sentenciador \u00a0distorsiona el sentido objetivo del medio probatorio, ya porque lo \u00a0cercena, \u00a0ora porque lo adiciona, o bien porque lo tergiversa, con la secuela de \u00a0que \u00a0por \u00a0tal manejo se le hace producir efectos que no se desprenden de su real \u00a0contenido \u00a0o, \u00a0dicho \u00a0de \u00a0otra forma, se le hace decir lo que aqu\u00e9l no dice; el \u00a0segundo \u00a0surge \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juez, \u00a0en \u00a0el \u00a0examen \u00a0de su contenido suasorio o de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0en general de razonamientos l\u00f3gicos, se aparta de los reglas de la \u00a0experiencia, \u00a0 los \u00a0 postulados \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0la \u00a0ciencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Su \u00a0demostraci\u00f3n, \u00a0por \u00a0consiguiente, debe \u00a0fundarse \u00a0en \u00a0consideraciones \u00a0distintas, \u00a0pues \u00a0en \u00a0tanto el error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad impone contrastar el contenido material de la prueba \u00a0con \u00a0la \u00a0aprehensi\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0que de ella recogen los fallos de instancia, en \u00a0orden \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0su \u00a0falta \u00a0de \u00a0correspondencia, el error de hecho por falso \u00a0raciocinio \u00a0impone \u00a0evidenciar \u00a0que \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0realizado por los juzgadores \u00a0acerca \u00a0del \u00a0m\u00e9rito \u00a0de la prueba contradice de manera manifiesta las reglas de \u00a0la sana cr\u00edtica\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0propio \u00a0cabe \u00a0decir \u00a0de la formulaci\u00f3n \u00a0conjunta \u00a0del falso juicio de identidad con el falso juicio de existencia, pues, \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0 un \u00a0 \u00a0 \u00a0 contexto \u00a0 \u00a0 \u00a0 l\u00f3gico, \u00a0 \u00a0 \u00a0 no \u00a0 \u00a0 \u00a0 puede \u00a0 \u00a0 \u00a0\u201ctergiversarse\u201d \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0fue \u00a0\u201comitido\u201d, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0imposible \u00a0resulta que un elemento de juicio de convicci\u00f3n que fue ignorado por \u00a0los \u00a0 \u00a0 juzgadores, \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0mismo \u00a0 \u00a0tiempo \u00a0 \u00a0fue \u00a0 \u00a0apreciado \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0manera \u00a0distorsionada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta circunstancia \u00a0permite \u00a0 advertir \u00a0 que \u00a0 si \u00a0 bien, \u00a0 la \u00a0recurrente \u00a0busca acomodar \u00a0sus \u00a0cr\u00edticas \u00a0a los rigores argumentales y l\u00f3gico jur\u00eddicos que gobiernan el \u00a0mecanismo \u00a0casacional, finalmente, ning\u00fan yerro ostensible en el fallo propone, \u00a0limit\u00e1ndose \u00a0a \u00a0exponer \u00a0su \u00a0particular \u00a0interpretaci\u00f3n de lo arrojado por las \u00a0pruebas, \u00a0raz\u00f3n \u00a0suficiente para que su pretensi\u00f3n deba desecharse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed, \u00a0aunque en la rotulaci\u00f3n del cargo \u00a0de violaci\u00f3n por falso juicio de identidad, se anota \u00a0que \u00a0 ello \u00a0 obedece, \u00a0 dentro \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 varias \u00a0 posibilidades \u00a0\u2013tergiversaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0 adici\u00f3n \u00a0 \u00a0o \u00a0divisi\u00f3n-, \u00a0 \u00a0\u201ca \u00a0 la \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0 \u00a0del \u00a0contenido \u00a0 del \u00a0material \u00a0probatorio\u201d, \u00a0 \u00a0 ya \u00a0 \u00a0despu\u00e9s \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0advierte \u00a0indistintamente \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 dictamen \u00a0contable \u00a0fue \u00a0erradamente \u00a0apreciado, \u00a0sin \u00a0que \u00a0jam\u00e1s se abordara \u00a0cu\u00e1l \u00a0en \u00a0concreto \u00a0es \u00a0el \u00a0yerro \u00a0atribuido \u00a0al \u00a0Ad \u00a0quem, \u00a0conduci\u00e9ndose \u00a0mejor \u00a0la \u00a0cr\u00edtica, \u00a0por \u00a0el \u00a0terreno \u00a0del \u00a0falso \u00a0raciocinio, \u00a0aunque, \u00a0finalmente, \u00a0se \u00a0busca \u00a0anteponer \u00a0el \u00a0criterio de la casacionista al del Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Ello, \u00a0 por \u00a0cuanto \u00a0la \u00a0memorialista, \u00a0para \u00a0sustentar \u00a0su \u00a0aserto, \u00a0transcribe \u00a0los \u00a0apartes \u00a0pertinentes \u00a0de la sentencia condenatoria, en la cual, \u00a0efectivamente, \u00a0se \u00a0otorga \u00a0plena \u00a0credibilidad \u00a0al \u00a0informe \u00a0contable y, por el \u00a0contrario, \u00a0se \u00a0desestima \u00a0el \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0de \u00a0otros \u00a0elementos suasorios \u00a0\u2013como \u00a0 los \u00a0documentos \u00a0aportados \u00a0y \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0que \u00a0dicen \u00a0certificar \u00a0las \u00a0dem\u00e1s \u00a0actividades \u00a0ejercidas \u00a0por \u00a0los \u00a0sindicados-, \u00a0lo que denota que antes que distorsionarse el \u00a0contenido \u00a0 de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0o \u00a0certificarse \u00a0que \u00a0efectivamente \u00a0se \u00a0omiti\u00f3 \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0presenta \u00a0es \u00a0una \u00a0disparidad \u00a0de \u00a0criterios entre lo \u00a0analizado por la censora y lo decidido por las instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Simplemente \u00a0para \u00a0destacar las inconsistencias en que incurre de la \u00a0censora, \u00a0 f\u00edjese \u00a0 como \u00a0 en \u00a0 su \u00a0 libelo, \u00a0 respecto \u00a0 de \u00a0 la \u00a0\u201ctergiversaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 prueba \u00a0 documental\u201d \u00a0\u2013aludiendo a \u00a0los \u00a0documentos \u00a0que respaldan otras actividades de VILLEGAS GONZ\u00c1LEZ-, se\u00f1ala \u00a0al \u00a0mismo \u00a0tiempo \u00a0que \u00a0esta \u00a0se presenta \u201ccuando el \u00a0tribunal \u00a0omite \u00a0otorgar \u00a0cr\u00e9dito \u00a0a \u00a0la \u00a0aseveraci\u00f3n \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0en \u00a0ese \u00a0sentido\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De esta forma, \u00a0entonces, \u00a0 \u00a0 imposible \u00a0 \u00a0 resulta \u00a0 \u00a0 determinar \u00a0cu\u00e1l \u00a0espec\u00edficamente \u00a0es \u00a0el \u00a0error \u00a0atribuido \u00a0al \u00a0Tribunal, \u00a0pues, \u00a0se \u00a0menciona \u00a0en primer t\u00e9rmino un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0respeto \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial, \u00a0el \u00a0cual se \u00a0desarrolla \u00a0manifestando \u00a0que \u00a0la \u00a0misma \u00a0no \u00a0fue \u00a0valorada y que se apreci\u00f3 de \u00a0manera \u00a0 equivocada \u00a0lo \u00a0atestado \u00a0por \u00a0los \u00a0incriminados \u00a0 \u00a0 en \u00a0sus indagatorias, \u00a0lo que, de ser cierto, configurar\u00eda \u00a0un falso raciocinio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0ello, tambi\u00e9n sin desarrollo alguno, la actora alude \u00a0a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n de las reglas de la sana cr\u00edtica, porque en este evento no se \u00a0acat\u00f3 \u00a0lo \u00a0que indica la costumbre mercantil. Y, para rematar, termina diciendo \u00a0que \u00a0se \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en error de derecho por falso juicio de legalidad, desviando \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de su ya precaria y descontextualizada argumentaci\u00f3n inicial, pero \u00a0dejando \u00a0dicha \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0apenas \u00a0enunciada, \u00a0pues, \u00a0nunca \u00a0se\u00f1ala \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0consisti\u00f3 el error de aducci\u00f3n que finalmente trajo a colaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0 \u00faltimas, \u00a0 la \u00a0 defensora \u00a0 ataca \u00a0gen\u00e9ricamente \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 haya \u00a0 dado \u00a0 credibilidad \u00a0 a \u00a0los \u00a0dict\u00e1menes \u00a0de \u00a0contabilidad, \u00a0pero \u00a0nunca \u00a0se \u00a0relaciona \u00a0qu\u00e9 de lo \u00a0consignado \u00a0 en \u00a0las \u00a0dichas \u00a0pruebas, \u00a0fue \u00a0tergiversado, \u00a0adicionado \u00a0 o \u00a0 cercenado \u00a0 por \u00a0 el \u00a0Tribunal. \u00a0Apenas \u00a0 se \u00a0limita \u00a0la \u00a0casacionista \u00a0a \u00a0 extractar \u00a0conclusiones, \u00a0las \u00a0cuales \u00a0opone \u00a0a \u00a0lo \u00a0decidido \u00a0por \u00a0el Tribunal, como si de \u00a0verdad, \u00a0 con \u00a0 s\u00f3lo \u00a0significar \u00a0una \u00a0particular \u00a0violaci\u00f3n \u00a0y \u00a0reproducir \u00a0 respecto \u00a0 de \u00a0ella \u00a0el \u00a0apartado \u00a0que \u00a0interesa \u00a0a \u00a0su \u00a0pretensi\u00f3n, ya se presentase evidente u ostensible el yerro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 efecto, \u00a0como \u00a0todo \u00a0indica \u00a0que \u00a0la \u00a0inconformidad \u00a0con \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del Tribunal, remite a la discrepancia con la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0dichas \u00a0pruebas, \u00a0que \u00a0llev\u00f3 \u00a0a determinar la responsabilidad \u00a0penal \u00a0de \u00a0sus \u00a0defendidos en la conducta punible de enriquecimiento il\u00edcito de \u00a0servidor \u00a0p\u00fablico, \u00a0conviene \u00a0reiterar, \u00a0como \u00a0invariablemente \u00a0ha sostenido la \u00a0Sala3, \u00a0que \u00a0cuando \u00a0no \u00a0se obra dentro de los par\u00e1metros argumentales y \u00a0l\u00f3gico-jur\u00eddicos \u00a0 previstos \u00a0 en \u00a0cada \u00a0causal \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0para \u00a0orientar \u00a0adecuadamente \u00a0la \u00a0censura, la impugnante termina oponiendo su personal criterio \u00a0sobre \u00a0el m\u00e1s autorizado del juzgador, incurriendo en el desatino de considerar \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0como \u00a0otra instancia, en abierto desconocimiento de \u00a0que \u00a0con \u00a0el \u00a0mismo \u00a0se \u00a0busca \u00a0primordialmente el estudio de la legalidad de la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0no \u00a0la \u00a0prolongaci\u00f3n de un debate probatorio fenecido mediante el \u00a0proferimiento \u00a0de \u00a0una \u00a0sentencia amparada con la doble presunci\u00f3n de acierto y \u00a0legalidad, \u00a0\u00fanicamente \u00a0destronable por la presencia de errores predicables del \u00a0fallador, \u00a0de \u00a0tal \u00a0magnitud \u00a0que \u00a0s\u00f3lo con su casaci\u00f3n pudiera restaurarse la \u00a0legalidad de lo decidido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anotado \u00a0es \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0suficiente para \u00a0inadmitir el cargo principal propuesto por la demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo segundo: violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con base en la causal tercera (nulidad), la \u00a0defensora \u00a0alega \u00a0vulneraci\u00f3n del debido proceso, por haberse emitido sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0el \u00a030 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de 2008, pese a que la acci\u00f3n penal \u00a0estaba \u00a0prescrita \u00a0desde el 19 de diciembre de 2007, es decir, luego de superado \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de prescripci\u00f3n -5 a\u00f1os- previsto en el art\u00edculo 84 del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980, \u00a0si \u00a0se \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que el delito por el que se procede \u00a0contemplaba \u00a0una \u00a0pena \u00a0m\u00e1xima \u00a0de 8 a\u00f1os de prisi\u00f3n, y que la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0proferida \u00a0en \u00a0contra de sus prohijados qued\u00f3 ejecutoriada el 20 de \u00a0diciembre de 2002. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0primer \u00a0lugar, \u00a0entonces, es necesario \u00a0precisar \u00a0a la libelista que si bien, la propuesta casacional opera a trav\u00e9s de \u00a0la \u00a0 v\u00eda \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 causal \u00a0tercera \u00a0adecuadamente \u00a0despejada \u00a0en \u00a0el \u00a0escrito \u00a0introductorio, \u00a0dado \u00a0que \u00a0haber \u00a0pasado \u00a0por \u00a0alto \u00a0un \u00a0hecho \u00a0objetivo como lo \u00a0constituye \u00a0el \u00a0paso del tiempo y su consecuencia, la imposibilidad de proseguir \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0penal, vulnera el debido proceso, es lo cierto que el desarrollo \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0o mejor, su sustento, opera dentro de los presupuestos de la causal \u00a0primera, \u00a0ya que la inadvertencia o decisi\u00f3n de las instancias de abstenerse de \u00a0reconocer \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0prescriptivo, \u00a0solo \u00a0puede \u00a0provenir \u00a0de la inadecuada \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0o \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0normas concretas, o por el camino del yerro \u00a0probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, la casacionista se limit\u00f3 a \u00a0se\u00f1alar \u00a0de \u00a0manera \u00a0gen\u00e9rica \u00a0c\u00f3mo \u00a0la \u00a0omisi\u00f3n \u00a0en decretar la extinci\u00f3n, \u00a0genera \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del debido proceso, para luego adelantar su particular tarea \u00a0de \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los m\u00ednimos y m\u00e1ximos de pena aplicables por el delito \u00a0de \u00a0 enriquecimiento \u00a0 l\u00edcito \u00a0 de \u00a0 servidor \u00a0 p\u00fablico, \u00a0 concluyendo \u00a0de \u00a0su \u00a0propio \u00a0mag\u00edn \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a0momento de dictarse la \u00a0sentencia \u00a0de segunda instancia ya se hallaba prescrita la acci\u00f3n penal seguida \u00a0en contra de sus representados legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nada \u00a0abord\u00f3, \u00a0como \u00a0era \u00a0su \u00a0obligaci\u00f3n, \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0propuesta, \u00a0en \u00a0punto \u00a0de los motivos que indujeron al \u00a0Tribunal \u00a0a \u00a0continuar \u00a0con \u00a0el \u00a0adelantamiento \u00a0de la acci\u00f3n penal, pese a que \u00a0discurrieron \u00a0m\u00e1s de 5 a\u00f1os entre el momento en el cual se estima ejecutoriado \u00a0el \u00a0pliego \u00a0de \u00a0cargos \u00a0y aquel que represent\u00f3 la emisi\u00f3n del fallo de segundo \u00a0grado \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solo \u00a0se limit\u00f3 a se\u00f1alar, la demandante, \u00a0que \u00a0el \u00a0error \u00a0de derecho se presenta por la inaplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 29 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 Constituci\u00f3n \u00a0 Pol\u00edtica \u00a0 y \u00a0 80 \u00a0 y \u00a0 148 \u00a0del \u00a0Estatuto \u00a0Penal \u00a0de \u00a01980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nunca, empero, se\u00f1al\u00f3 cu\u00e1les fueron esos \u00a0errores \u00a0que \u00a0de manera directa violaron normas sustanciales, ni c\u00f3mo incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0ellos \u00a0el \u00a0fallador de segunda instancia, dejando completamente hu\u00e9rfana de \u00a0soporte \u00a0su \u00a0pretensi\u00f3n, \u00a0la \u00a0cual, \u00a0as\u00ed \u00a0planteada, no pasa de constituir una \u00a0simple petici\u00f3n de principio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Incluso, \u00a0se \u00a0advierte de la demanda que lo \u00a0buscado, \u00a0ignorando, \u00a0de \u00a0nuevo, que a la sede casacional ingresan los fallos de \u00a0instancia \u00a0prevalidos de una doble connotaci\u00f3n de acierto y legalidad solamente \u00a0desquiciable \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0efectiva de que se incurri\u00f3 en \u00a0yerros \u00a0trascendentes, \u00a0es \u00a0anteponer \u00a0la \u00a0particular interpretaci\u00f3n que de los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0procesales \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n y determinaci\u00f3n legislativa de la pena \u00a0tiene la impugnante, a la del juez colegiado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0de \u00a0otra \u00a0forma \u00a0se explica que hubiese \u00a0pasado \u00a0por alto referirse en este punto, desde luego, para controvertirla, como \u00a0obliga \u00a0la postulaci\u00f3n del cargo, a la decisi\u00f3n de segunda instancia, pues, si \u00a0se \u00a0trataba \u00a0de \u00a0significar \u00a0un \u00a0yerro \u00a0en \u00a0dicha \u00a0actuaci\u00f3n, que presuntamente \u00a0condujo \u00a0a \u00a0violar \u00a0el \u00a0debido proceso, era primordial, para su fundamentaci\u00f3n, \u00a0referirse \u00a0a los argumentos que la sustentan, en aras de demostrar la disonancia \u00a0con lo que las normas o las pruebas informan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0 nada \u00a0 de \u00a0eso \u00a0se \u00a0hizo, \u00a0deviene \u00a0ineluctable la inadmisi\u00f3n de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero, si se tratase de revisar la particular \u00a0auscultaci\u00f3n \u00a0normativa \u00a0efectuada por la recurrente, es necesario advertir que \u00a0tampoco \u00a0 por \u00a0este \u00a0camino \u00a0su \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0tiene \u00a0vocaci\u00f3n \u00a0de \u00a0prosperidad, \u00a0sencillamente porque parte de premisas acomodadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, \u00a0 cuando \u00a0 menos \u00a0 elusiva \u00a0 ha \u00a0de \u00a0significarse \u00a0esa \u00a0tarea dosificatoria adelantada por la memorialista en aras de \u00a0determinar \u00a0cu\u00e1l \u00a0en \u00a0concreto \u00a0es, \u00a0respecto \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0enriquecimiento \u00a0il\u00edcito \u00a0imputado a sus prohijados, la pena aplicable, conforme el criterio del \u00a0legislador \u00a0y, \u00a0en consecuencia, a cu\u00e1nto asciende el t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n \u00a0en la etapa de la causa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En este sentido, es menester hacer ver a la \u00a0censora, \u00a0que \u00a0para \u00a0efectos de la determinaci\u00f3n del t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n, \u00a0debi\u00f3 \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0en la resoluci\u00f3n acusatoria y los fallos de las \u00a0instancias, \u00a0se destac\u00f3 la condici\u00f3n de servidores p\u00fablicos de sus defendidos \u00a0y \u00a0que \u00a0en \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0sus \u00a0funciones, \u00a0precisamente, fue que perpetraron el \u00a0delito de enriquecimiento il\u00edcito endilgado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por consiguiente, era menester que incluyera \u00a0en \u00a0su \u00a0an\u00e1lisis, \u00a0igualmente, \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a082 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de 1980 \u00a0(reproducido \u00a0en \u00a0el inciso 5\u00b0 del art\u00edculo 83 de la Ley 599 de 2000), el cual \u00a0advierte \u00a0que \u00a0en \u00a0trat\u00e1ndose \u00a0de \u00a0servidores p\u00fablicos acusados de ejecutar el \u00a0delito \u00a0 en \u00a0 raz\u00f3n \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 cargo \u00a0 o \u00a0 de \u00a0 sus \u00a0 funciones, \u00a0\u201cel \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0se\u00f1alado en el art\u00edculo 80 se \u00a0aumentar\u00e1 \u00a0 \u00a0en \u00a0 una \u00a0 tercera \u00a0 parte, \u00a0 sin \u00a0 exceder \u00a0 el \u00a0 m\u00e1ximo \u00a0 all\u00ed \u00a0fijado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, la conducta punible por la cual \u00a0se \u00a0acus\u00f3 \u00a0y \u00a0juzg\u00f3 \u00a0a \u00a0los \u00a0procesados, \u00a0contemplaba \u00a0pena \u00a0de 2 a 8 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0acorde \u00a0con lo contemplado en el art\u00edculo 148 del Decreto-Ley 100 de \u00a01980. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala, \u00a0a \u00a0su \u00a0vez, el art\u00edculo 80 de la \u00a0citada \u00a0codificaci\u00f3n, que la acci\u00f3n penal prescribir\u00e1 en un t\u00e9rmino igual al \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de \u00a0la \u00a0pena fijada en la ley si es privativa de la libertad, aunque no \u00a0puede ser superior a 20 a\u00f1os, ni inferior a 5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0 su \u00a0turno, \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a084 \u00a0Ibidem \u00a0(art\u00edculo \u00a086 del C\u00f3digo Penal vigente) establec\u00eda que la prescripci\u00f3n de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0se \u00a0interrump\u00eda \u00a0\u201cpor \u00a0el \u00a0auto de \u00a0proceder, \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0equivalente, \u00a0 debidamente \u00a0 ejecutoriado\u201d, \u00a0luego de lo cual comenzar\u00eda a correr de nuevo por tiempo igual a \u00a0la \u00a0mitad \u00a0del se\u00f1alado en la norma primeramente citada, sin que sea inferior a \u00a05 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0evento, la resoluci\u00f3n acusatoria \u00a0dictada \u00a0por la Fiscal\u00eda qued\u00f3 ejecutoriada el 20 de diciembre de 2002, cuando \u00a0fue confirmada en segunda instancia por el superior funcional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0las cosas, si se tuviera en cuenta el \u00a0c\u00f3mputo \u00a0realizado \u00a0por \u00a0la \u00a0actora, \u00a0la \u00a0cual contabiliza los 5 a\u00f1os desde la \u00a0fecha \u00a0se\u00f1alada, \u00a0parecer\u00eda \u00a0claro \u00a0que \u00a0la \u00a0figura \u00a0extintiva oper\u00f3 el 19 de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a02007 y, por consiguiente, cuando el Tribunal Superior de Popay\u00e1n \u00a0(Cauca) \u00a0dict\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de segunda instancia, el 30 de abril de 2008, la \u00a0acci\u00f3n penal se encontraba prescrita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin embargo, se itera, la defensora omiti\u00f3 \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta, \u00a0para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0su \u00a0c\u00f3mputo, el incremento de la tercera \u00a0parte, \u00a0correspondiente \u00a0a \u00a0los \u00a0delitos \u00a0ejecutados por servidores p\u00fablicos en \u00a0ejercicio de sus funciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo tanto, si la tercera parte de 5 a\u00f1os \u00a0es \u00a01 \u00a0a\u00f1o \u00a0y 8 meses, en el caso que nos ocupa, la acci\u00f3n penal prescribir\u00eda \u00a0en \u00a0 6 \u00a0 a\u00f1os \u00a0y \u00a08 \u00a0meses, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0solo \u00a0operar\u00e1 \u00a0el \u00a019 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02009. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De ah\u00ed que la interpretaci\u00f3n entregada por \u00a0la \u00a0casacionista \u00a0asoma \u00a0completamente \u00a0errada \u00a0y \u00a0contraria \u00a0a \u00a0lo que la norma \u00a0impone, \u00a0dado \u00a0que, \u00a0nunca el t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n, cuando se referencia un \u00a0il\u00edcito \u00a0realizado \u00a0por \u00a0servidor p\u00fablico en raz\u00f3n de su cargo o por ocasi\u00f3n \u00a0de \u00a0sus \u00a0funciones, \u00a0puede \u00a0ser \u00a0inferior \u00a0a \u00a06 a\u00f1os y 8 meses (5 a\u00f1os m\u00e1s su \u00a0tercera parte), sea en la fase instructiva o en la del juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0la \u00a0raz\u00f3n \u00a0es evidente, en tanto, si se \u00a0tiene \u00a0absolutamente claro que en ning\u00fan caso el t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n para \u00a0cualquier \u00a0persona \u00a0puede \u00a0ser inferior a 5 a\u00f1os, el hecho de que a un servidor \u00a0p\u00fablico \u00a0se le tome en cuenta este lapso m\u00ednimo significa ni m\u00e1s ni menos que \u00a0ning\u00fan \u00a0efecto \u00a0tuvo \u00a0su condici\u00f3n y se deja sin aplicaci\u00f3n lo ordenado en el \u00a0citado \u00a0art\u00edculo \u00a083 \u00a0del \u00a0Decreto-Ley \u00a0100 \u00a0de \u00a01980 (hoy reproducido, como se \u00a0acot\u00f3, en el inciso 5\u00b0 del art\u00edculo 83 de la Ley 599 de 2000). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0el \u00a0tema, ya esta Corporaci\u00f3n se ha \u00a0pronunciado, \u00a0 \u00a0 estableciendo \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0siguiente4: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0el caso de los servidores p\u00fablicos, \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino m\u00ednimo de prescripci\u00f3n es de 6 a\u00f1os y 8 meses, en atenci\u00f3n a lo \u00a0previsto en el inciso 5 del art\u00edculo 83 ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0ejecutoria la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0qued\u00f3 \u00a0interrumpida \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n; y a partir del \u00a0d\u00eda \u00a0 siguiente \u00a0se \u00a0reanud\u00f3 \u00a0el \u00a0c\u00f3mputo \u00a0de \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos, \u00a0en \u00a0la \u00a0forma \u00a0establecida \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 86 del C\u00f3digo Penal (Ley 599 de 2000), que es del \u00a0siguiente tenor: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8220;Interrupci\u00f3n y \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino prescriptivo de la acci\u00f3n. \u00a0La \u00a0 prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0se \u00a0interrumpe \u00a0con \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria o su equivalente, debidamente ejecutoriada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Producida \u00a0la \u00a0interrupci\u00f3n \u00a0del t\u00e9rmino \u00a0prescriptivo, \u00a0\u00e9ste \u00a0comenzar\u00e1 \u00a0de \u00a0nuevo \u00a0por \u00a0tiempo \u00a0igual \u00a0a \u00a0la mitad del \u00a0se\u00f1alado \u00a0en el art\u00edculo 83. En este evento el t\u00e9rmino no podr\u00e1 ser inferior \u00a0a cinco (5) a\u00f1os, ni superior a diez (10) a\u00f1os\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 art\u00edculo \u00a0 86 \u00a0 transcrito \u00a0 debe \u00a0interpretarse \u00a0arm\u00f3nicamente \u00a0con el art\u00edculo 83 ib\u00eddem, relativo al t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0para \u00a0los \u00a0delitos \u00a0atribuidos \u00a0a los \u00a0servidores p\u00fablicos, que en su quinto inciso estipula: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAl servidor p\u00fablico que en ejercicio de \u00a0sus \u00a0funciones, de su cargo o con ocasi\u00f3n de ellos realice una conducta punible \u00a0o \u00a0participe \u00a0en ella, el t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n se aumentar\u00e1 en una tercera \u00a0parte\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0la \u00a0saz\u00f3n, \u00a0en \u00a0Sentencia \u00a0del \u00a01\u00b0 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a02004, \u00a0despu\u00e9s de un estudio detallado del asunto, esta Sala de \u00a0la Corte expresa: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn s\u00edntesis, \u00a0recapitulando, \u00a0la Sala de Casaci\u00f3n Penal recoge las diversas posturas vertidas \u00a0en \u00a0autos y sentencias a partir de la entrada en vigencia del C\u00f3digo Penal, Ley \u00a0599 \u00a0de 2000, y en su lugar sostiene que en la sistem\u00e1tica jur\u00eddica colombiana \u00a0si \u00a0un \u00a0servidor \u00a0p\u00fablico \u00a0en \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0sus \u00a0funciones, de su cargo o con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0de \u00a0ellos realiza una conducta punible, la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0ocurrir\u00e1 \u00a0en un tiempo no menor de seis (6) a\u00f1os y ocho (8) meses, bien \u00a0que \u00a0 el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0ocurra \u00a0en \u00a0la \u00a0etapa \u00a0de \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0(antes \u00a0de \u00a0quedar \u00a0ejecutoriada \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n), \u00a0bien que acaezca en la fase del \u00a0juzgamiento \u00a0(despu\u00e9s \u00a0de \u00a0alcanzar \u00a0firmeza \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria); \u00a0no \u00a0importando \u00a0que \u00a0el \u00a0delito \u00a0se sancione con pena no privativa de la libertad, o \u00a0que \u00a0la \u00a0pena \u00a0m\u00e1xima \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0\u2013si \u00a0 la \u00a0 hubiere- \u00a0 fuere \u00a0 inferior \u00a0 a \u00a0cinco \u00a0a\u00f1os\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0reitera, \u00a0entonces, \u00a0determinado que la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0no \u00a0est\u00e1 prescrita, procede el rechazo, igualmente, del segundo \u00a0cargo \u00a0postulado por la impugnante y, en su conjunto, de la demanda de casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a \u00a0favor \u00a0de los sindicados JUSTINO VILLEGAS GONZ\u00c1LEZ y \u00d3SCAR ZONI \u00a0DELGADO DELGADO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, ha de manifestarse que revisada \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0en \u00a0lo pertinente, no se observ\u00f3 la presencia de ninguna de las \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0que \u00a0permitir\u00edan \u00a0a \u00a0la Corte obrar de oficio de conformidad con el \u00a0art\u00edculo 216 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo expuesto, LA \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE JUSTICIA, SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0defensora \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0los \u00a0procesados \u00a0 JUSTINO \u00a0VILLEGAS \u00a0 \u00a0 GONZ\u00c1LEZ \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0\u00d3SCAR \u00a0 ZONI \u00a0DELGADO \u00a0DELGADO, \u00a0conforme \u00a0lo \u00a0consignado en la parte motiva del presente prove\u00eddo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta decisi\u00f3n no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 \u00a0 \u00a0notif\u00edquese \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0 \u00a0 \u00a0LEONIDAS \u00a0 \u00a0 \u00a0BUSTOS \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0ALFREDO \u00a0G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 DEL \u00a0 ROSARIO \u00a0 GONZ\u00c1LEZ \u00a0 DE \u00a0L. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AUGUSTO J. \u00a0IBA\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0YESID \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JAVIER \u00a0 DE \u00a0JES\u00daS \u00a0ZAPATA \u00a0ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 Auto \u00a0del 16 de febrero de 2005, Radicado 23.006. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Sentencia \u00a0del \u00a03 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a02001, \u00a0Radicado \u00a011.130. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Auto \u00a0del 26 de septiembre de 2007, Radicado 28.274, entre otros. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Autos \u00a0del \u00a011 \u00a0de \u00a0enero \u00a0de \u00a02007 \u00a0y \u00a02 \u00a0de julio de 2008, Radicados 26.580 y 29.598, \u00a0respectivamente. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 30543 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0 Aprobado Acta No. 327 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., once de noviembre de dos mil \u00a0ocho. \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0establecer \u00a0si \u00a0re\u00fane las \u00a0exigencias \u00a0formales \u00a0previstas \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-17481","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-16"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17481","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17481"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17481\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17481"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17481"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17481"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}