{"id":17386,"date":"2023-09-11T17:48:29","date_gmt":"2023-09-11T17:48:29","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3041802-12-08\/"},"modified":"2023-09-11T17:48:29","modified_gmt":"2023-09-11T17:48:29","slug":"3041802-12-08","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3041802-12-08\/","title":{"rendered":"30418(02-12-08)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 30418 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado: Acta No. 348 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1. D.C., dos (2) de diciembre de dos mil \u00a0ocho (2008). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Examina \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0las \u00a0bases \u00a0l\u00f3gicas \u00a0y \u00a0argumentativas \u00a0de la demanda de casaci\u00f3n presentada por el defensor de MICHAEL \u00a0ANDR\u00c9S \u00a0TREJOS CASTA\u00d1EDA contra la sentencia proferida el 15 de abril de\u00a0 \u00a02008 por el Tribunal Superior de Pereira. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1. El 11 de agosto de 2003 la se\u00f1ora Claudia \u00a0Elena \u00a0Arboleda \u00a0Aguirre \u00a0puso \u00a0en \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la Fiscal\u00eda General de la \u00a0Naci\u00f3n \u00a0que \u00a0ven\u00eda \u00a0siendo objeto de agresiones de tipo sexual por parte de su \u00a0ex \u00a0compa\u00f1ero sentimental MICHEL ANDR\u00c9S TREJOS CASTA\u00d1EDA, con quien convivi\u00f3 \u00a0por espacio de dos a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1al\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la cual fue \u00a0procreado \u00a0 su \u00a0 hijo \u00a0Yeicol \u00a0Andr\u00e9s \u00a0Arboleda \u00a0Aguirre \u00a0se \u00a0realiz\u00f3 \u00a0sin \u00a0su \u00a0consentimiento \u00a0y \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a06 de agosto de 2003, cuando el \u00a0imputado \u00a0 la \u00a0dej\u00f3 \u00a0encerrada \u00a0en \u00a0su \u00a0vivienda \u00a0durante \u00a0dos \u00a0d\u00edas, \u00a0con \u00a0el \u00a0consiguiente \u00a0abuso \u00a0sexual, \u00a0al \u00a0cabo \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0la \u00a0lesion\u00f3 \u00a0con \u00a0arma \u00a0cortopunzante \u00a0 y \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0 a \u00a0 su \u00a0progenitora \u00a0por \u00a0discusiones \u00a0suscitadas \u00a0entre\u00a0 ellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0los anteriores hechos, TREJOS CASTA\u00d1EDA \u00a0fue \u00a0 vinculado \u00a0a \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0inicialmente \u00a0como \u00a0persona \u00a0ausente \u00a0y \u00a0posteriormente \u00a0 \u00a0rindi\u00f3 \u00a0 indagatoria, \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 diligencia \u00a0 de \u00a0 audiencia \u00a0p\u00fablica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Adelantada la investigaci\u00f3n, la Fiscal\u00eda \u00a018 \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Pereira \u00a0calific\u00f3 el m\u00e9rito del sumario el 26 de octubre de \u00a02005, \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0acceso carnal violento \u00a0agravado en concurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El \u00a026 \u00a0de septiembre de 2007, el Juzgado \u00a0Quinto \u00a0 Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Pereira \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0como \u00a0autor \u00a0responsable \u00a0de la misma conducta punible, a la pena principal de ciento treinta \u00a0(130) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0a \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo tiempo de la pena principal, al pago de los \u00a0perjuicios \u00a0morales \u00a0causados \u00a0con \u00a0la infracci\u00f3n y le neg\u00f3 el subrogado de la \u00a0condena de ejecuci\u00f3n condicional y la prisi\u00f3n domiciliaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El Tribunal Superior de Pereira confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0en \u00a0providencia del 15 de abril de 2008, \u00a0objeto del recurso de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00fanico. \u00a0<\/p>\n<p>El\u00a0 recurrente invoca la causal primera, \u00a0cuerpo \u00a0primero \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0207 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal, para \u00a0denunciar \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa de la ley sustancial por falta de aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a07\u00ba \u00a0e indebida aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 232, ambos de la misma \u00a0normativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumenta \u00a0que \u00a0para llegar a la certeza para \u00a0condenar, \u00a0era \u00a0necesario \u00a0que el Ad quem desvirtuara \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la duda, y realmente lo que hace es \u00a0reconocerla \u00a0como \u00a0existente \u00a0en \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0rendidas por Claudia Elena \u00a0Arboleda \u00a0Aguirre, \u00a0cuando \u00a0se\u00f1ala \u00a0que dicho testimonio no permite llegar a la \u00a0certeza \u00a0de \u00a0la existencia del hecho punible, ni de la responsabilidad penal del \u00a0procesado, \u00a0porque \u00a0de su contenido afloran insalvables dudas que no se pudieron \u00a0despejar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces el Tribunal recurre al testimonio de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Ana \u00a0Celia \u00a0Aguirre Garc\u00eda, madre de la v\u00edctima, pero respecto de \u00a0\u00e9sta \u00a0admite \u00a0que tiene inter\u00e9s de favorecer a su hija y que nunca fue testigo \u00a0directo \u00a0de \u00a0los hechos. Pese a estas aseveraciones, le otorga valor probatorio, \u00a0en \u00a0contrav\u00eda \u00a0de \u00a0los \u00a0criterios para apreciar dicha prueba, consagrados en el \u00a0art\u00edculo \u00a0277 de la Ley 600 de 2000, pues aunque reconoce que nada percibi\u00f3 en \u00a0forma \u00a0directa, \u00a0que \u00a0todo \u00a0es \u00a0de o\u00eddas, \u201ctoma esa \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0para \u00a0fortalecer \u00a0el \u00a0testimonio de la supuesta v\u00edctima, que como \u00a0vimos, \u00a0de \u00a0nada \u00a0sirve \u00a0para \u00a0obtener \u00a0certeza \u00a0de los hechos investigados y la \u00a0responsabilidad del procesado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0mismo sentido se pronuncia la aquella \u00a0Sala \u00a0frente \u00a0al \u00a0dictamen \u00a0pericial \u00a0realizado \u00a0por \u00a0la psic\u00f3loga forense a la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Claudia \u00a0Elena Arboleda, pues admite sin dubitaci\u00f3n que las relaciones \u00a0de \u00a0la pareja fueron consentidas, que la se\u00f1ora Claudia Elena se mantuvo en una \u00a0actitud \u00a0de \u00a0sumisi\u00f3n, \u00a0que \u00a0significa \u00a0aceptaci\u00f3n pasiva, reconociendo de esa \u00a0manera \u00a0que \u00a0los supuestos abusos sexuales no fueron impuestos a la fuerza, sino \u00a0consentidos por la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por todo lo anterior, estima el libelista que \u00a0el \u00a0 Tribunal \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0confirmar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0condenatorio \u00a0del \u00a0A \u00a0quo\u00a0 \u00a0y \u00a0por eso excluy\u00f3 la duda \u00a0procesal \u00a0que \u00a0estaba admitida en el texto de la sentencia; adem\u00e1s \u201cexcluy\u00f3 \u00a0 la \u00a0 sana \u00a0 cr\u00edtica \u00a0 del \u00a0 testimonio \u00a0 y \u00a0 aplic\u00f3 \u00a0indebidamente \u00a0la certeza, pues admiti\u00f3 que no ten\u00eda certeza en ninguna de las \u00a0pruebas utilizadas\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0que \u00a0su \u00a0representado \u00a0se encuentra \u00a0injustamente\u00a0 \u00a0condenado \u00a0y que corresponde a la Corte Suprema de Justicia, \u00a0en \u00a0 sede \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0reparar \u00a0el \u00a0agravio \u00a0inferido \u00a0y \u00a0devolverlo \u00a0a \u00a0la \u00a0libertad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0que se examina no \u00a0re\u00fane \u00a0 los \u00a0 requisitos \u00a0consagrados \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0212 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, y, por tanto ser\u00e1 inadmitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. En el \u00fanico cargo \u00a0que \u00a0promueve \u00a0el \u00a0libelista \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia de \u00a0segunda \u00a0instancia, invoca la\u00a0 causal primera de casaci\u00f3n consagrada en el \u00a0art\u00edculo \u00a0207 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, para denunciar la violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por falta de aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 7\u00ba que \u00a0consagra \u00a0el principio de presunci\u00f3n de inocencia y la indebida aplicaci\u00f3n del \u00a0art\u00edculo \u00a0232 \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0normativa, \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba requerida para \u00a0proferir sentencia condenatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00fan \u00a0cuando \u00a0advierte \u00a0que \u00a0atender\u00e1 \u00a0a las \u00a0previsiones \u00a0que \u00a0comporta un ataque a la sentencia por la v\u00eda de la violaci\u00f3n \u00a0directa, \u00a0en \u00faltimas no logra demostrar que los juzgadores se equivocaron en la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho porque, para ese efecto,\u00a0 es necesario enfocar el \u00a0debate \u00a0en \u00a0el plano netamente jur\u00eddico, de puro derecho, haciendo abstracci\u00f3n \u00a0absoluta \u00a0de los hechos que el juzgador declar\u00f3 demostrados y de la valoraci\u00f3n \u00a0que hizo de las pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 defensor \u00a0 de \u00a0MICHEL \u00a0ANDR\u00c9S \u00a0TREJOS \u00a0CASTA\u00d1EDA, \u00a0con \u00a0sus \u00a0argumentos, no se aproxima a demostrar que los juzgadores \u00a0presuntamente \u00a0reconocieron \u00a0la existencia de la duda y, no obstante, dejaron de \u00a0aplicarla, \u00a0 pues \u00a0 contrariando \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0propia \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0aducida, \u00a0incursiona \u00a0 en \u00a0una \u00a0cr\u00edtica \u00a0inaceptable \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0la \u00a0manera \u00a0como \u00a0los \u00a0sentenciadores \u00a0analizaron \u00a0las \u00a0pruebas, m\u00e1s concretamente, los testimonios de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0Claudia \u00a0Elena \u00a0Arboleda \u00a0Aguirre \u00a0y \u00a0de \u00a0su progenitora Ana Celia \u00a0Aguirre \u00a0Garc\u00eda, \u00a0as\u00ed como el dictamen psicol\u00f3gico, dejando sin demostraci\u00f3n \u00a0la \u00a0presunta \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0que cometi\u00f3 el juez al momento de aplicar la norma \u00a0llamada a regular el caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s \u00a0bien, opt\u00f3 por encaminar su alegato al \u00a0campo \u00a0de las valoraciones probatorias, dejando sin fundamento la proposici\u00f3n y \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0la \u00a0censura, \u00a0porque en lugar de se\u00f1alar los hechos reconocidos \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador \u00a0que \u00a0configuraban \u00a0la \u00a0existencia de la duda cuya aplicaci\u00f3n \u00a0reclama, \u00a0se \u00a0dedic\u00f3 a analizar desde su propia \u00f3ptica las pruebas aludidas y, \u00a0bajo esa perspectiva, acreditar la falta de certeza para condenar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Olvida \u00a0adem\u00e1s, \u00a0que \u00a0en \u00a0esta \u00a0sede ning\u00fan \u00a0reproche \u00a0se puede escudar en el desacuerdo que se tenga con las consideraciones \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0en \u00a0cuanto al m\u00e9rito asignado a determinados elementos de juicio \u00a0pues, \u00a0de \u00a0todos \u00a0modos, \u00a0el criterio judicial tiene prevalencia sobre cualquier \u00a0otro, \u00a0salvo \u00a0que \u00a0se demuestre, con apoyo en la causal de casaci\u00f3n pertinente, \u00a0que \u00a0en \u00a0la apreciaci\u00f3n de los medios de prueba el sentenciador desconoci\u00f3 los \u00a0par\u00e1metros que rigen el sistema de valoraci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0reproche, \u00a0por \u00a0contera, \u00a0adolece \u00a0de una \u00a0fundamentaci\u00f3n \u00a0razonada \u00a0porque \u00a0al involucrar en el mismo reproche argumentos \u00a0que \u00a0responden a diversas especies de error, es imposible determinar cu\u00e1l es el \u00a0verdadero \u00a0prop\u00f3sito \u00a0del recurrente, con lo cual deja de lado los presupuestos \u00a0de \u00a0claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n que deben ostentar las construcciones argumentativas \u00a0destinadas a evidenciar la ilegalidad del fallo recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Adicionalmente, \u00a0observa \u00a0la \u00a0Sala que el \u00a0casacionista \u00a0no \u00a0enfrenta \u00a0a \u00a0cabalidad el examen probatorio ni las deducciones \u00a0del \u00a0sentenciador, \u00a0sino \u00a0que interpreta el asunto a su manera, dando a entender \u00a0que otro es el sentido l\u00f3gico del fallo recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Surge imperioso aclarar que si bien es cierto \u00a0el \u00a0Tribunal admite que en sus diversas intervenciones, la se\u00f1ora Claudia Elena \u00a0Arboleda \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0confusiones, se\u00f1ala que esta situaci\u00f3n tuvo su origen \u00a0en \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0precisi\u00f3n por parte del funcionario instructor al momento de \u00a0efectuar \u00a0el \u00a0interrogatorio \u00a0y, \u00a0por \u00a0ende, \u00a0resultan \u00a0accesorias \u00a0incapaces de \u00a0desdibujar la esencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0al \u00a0examinar \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la se\u00f1ora Ana Celia Aguirre Garc\u00eda, el juez colegiado admiti\u00f3 \u00a0que \u00a0pod\u00eda tener inter\u00e9s en el asunto por tratarse de la madre de la v\u00edctima, \u00a0pero \u00a0igualmente destac\u00f3 que de su contenido se pod\u00edan extractar algunos datos \u00a0que \u00a0conducen \u00a0a \u00a0predicar \u00a0la realidad de los maltratos sexuales, as\u00ed como del \u00a0examen psic\u00f3logo forense y sus conclusiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Todo lo anterior conduce a predicar que el \u00a0censor \u00a0acude \u00a0a \u00a0esta \u00a0sede \u00a0pretendiendo \u00a0desconocer los juicios del fallador, \u00a0incumpliendo \u00a0con \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0de \u00a0claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n\u00a0 \u00a0que \u00a0debe \u00a0contener \u00a0el \u00a0libelo, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0dej\u00f3 de acreditar la ocurrencia del error que \u00a0atribuye al Tribunal \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demanda, \u00a0como \u00a0se \u00a0anunci\u00f3, deber\u00e1 ser \u00a0inadmitida y contra esta decisi\u00f3n no procede recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Como la Corte ha revisado el expediente y \u00a0no \u00a0encuentra \u00a0protuberantes \u00a0causales \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0ni \u00a0violaci\u00f3n flagrante de \u00a0derechos fundamentales, no procede un pronunciamiento de oficio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 INADMITIR \u00a0 la \u00a0 demanda \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a \u00a0nombre del procesado MICHEL ANDR\u00c9S TREJOS CASTA\u00d1EDA \u00a0y, en consecuencia, declarar desierto el \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0DEVOLVER \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0al \u00a0Tribunal de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede \u00a0ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0<\/p>\n<p>Comisi\u00f3n de servicio \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LEONIDAS \u00a0BUSTOS \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0DEL \u00a0ROSARIO \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0DE \u00a0LEMOS\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0YESID \u00a0 \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0 \u00a0BASTIDAS\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JULIO \u00a0ENRIQUE \u00a0SOCHA \u00a0SALAMANCA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER \u00a0 \u00a0 \u00a0ZAPATA \u00a0ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 30418 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0 Aprobado: Acta No. 348 \u00a0 Bogot\u00e1. D.C., dos (2) de diciembre de dos mil \u00a0ocho (2008). \u00a0\u00a0 MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0 Examina \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0las \u00a0bases \u00a0l\u00f3gicas \u00a0y \u00a0argumentativas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-17386","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-16"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17386","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17386"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17386\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17386"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17386"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17386"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}