{"id":1737,"date":"2023-09-07T21:28:00","date_gmt":"2023-09-07T21:28:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/12512dic1\/"},"modified":"2023-09-07T21:28:00","modified_gmt":"2023-09-07T21:28:00","slug":"12512dic1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/12512dic1\/","title":{"rendered":"12512dic1"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 12512 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente \u00a0<\/p>\n<p>Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 199 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D.C, \u00a0quince de diciembre de mil novecientos \u00a0noventa y nueve. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Admitida \u00a0la \u00a0demanda \u00a0por su consideraci\u00f3n formal, decide la Corte \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n que en su momento present\u00f3 el defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0MARCO ANTONIO FONSECA GARC\u00cdA, contra la sentencia proferida por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0el 29 de marzo de 1996, por medio de la cual conden\u00f3 al \u00a0acusado \u00a0a \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de ochenta y cinco (85) meses de prisi\u00f3n, como \u00a0autor \u00a0 \u00a0responsable \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0concurso \u00a0 \u00a0homog\u00e9neo \u00a0 \u00a0de \u00a0 injustos \u00a0 de \u00a0extorsi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0Procurador \u00a0Segundo \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0lo \u00a0Penal ha emitido concepto \u00a0adverso a las pretensiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En la ciudad de Villavicencio, el d\u00eda 1\u00b0 de \u00a0abril \u00a0de \u00a01987, \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0GONZALO \u00a0MENDOZA LOZANO puso en conocimiento de la \u00a0autoridad \u00a0que \u00a0varios \u00a0individuos, \u00a0entre \u00a0los \u00a0que identific\u00f3 a MARCO ANTONIO \u00a0FONSECA \u00a0 \u00a0GARC\u00cdA, \u00a0 \u00a0alias \u00a0 \u00a0\u201cel \u00a0 periodista\u201d \u00a0y \u00a0reconocido \u00a0como \u00a0miembro \u00a0del \u00a0s\u00e9ptimo frente del \u00a0grupo \u00a0 subversivo \u00a0denominado \u00a0Fuerzas \u00a0Armadas \u00a0Revolucionarias \u00a0de \u00a0Colombia, \u00a0FARC-EP, \u00a0y \u00a0tambi\u00e9n militante del partido pol\u00edtico Uni\u00f3n Patri\u00f3tica, UP, lo \u00a0visitaron \u00a0en \u00a0distintas \u00a0oportunidades a su finca \u201cLa Maporita\u201d, situada en \u00a0la \u00a0vereda \u00a0\u201cEl Trueno\u201d del corregimiento \u201cEl Retorno\u201d, comprensi\u00f3n del \u00a0hoy \u00a0departamento \u00a0del Guaviare, con el fin de hacerle exigencias econ\u00f3micas en \u00a0el \u00a0siguiente \u00a0orden:\u00a0 \u00a0en el mes de diciembre de 1985, le pidieron la suma \u00a0de \u00a0cien mil pesos ($ 100.000.oo) para dejarlo vivir tranquilo con su familia en \u00a0la \u00a0regi\u00f3n, \u00a0dinero que el requerido les entreg\u00f3 de inmediato porque lo ten\u00eda \u00a0disponible; \u00a0en \u00a0el mes de marzo de 1986, le solicitaron quinientos mil pesos ($ \u00a0500.000.oo), \u00a0para \u00a0cuya \u00a0entrega se le fij\u00f3 un plazo de ocho (8) d\u00edas, y as\u00ed \u00a0se \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0por \u00a0uno \u00a0de \u00a0los hijos de la v\u00edctima en la finca \u201cCanoas\u201d de \u00a0propiedad \u00a0 del \u00a0 se\u00f1or \u00a0Arnoldo \u00a0Zuluaga; \u00a0y \u00a0en el mes de agosto del \u00faltimo a\u00f1o citado, una vez m\u00e1s bajo \u00a0amenazas, \u00a0le \u00a0requrieron \u00a0la \u00a0entrega de dos millones de pesos\u00a0<\/p>\n<p>($ \u00a02.000.000.oo), \u00a0efecto \u00a0para \u00a0el cual le concedieron plazo de un \u00a0mes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como el ofendido se neg\u00f3 a entrar la \u00faltima \u00a0cantidad \u00a0 solicitada, \u00a0 los \u00a0sujetos \u00a0advirtieron \u00a0a \u00a0la \u00a0familia \u00a0Lozano \u00a0Rold\u00e1n \u00a0que \u201cse atuvieran a las \u00a0consecuencias\u201d, \u00a0y \u00a0despu\u00e9s \u00a0les \u00a0enviaron diversos mensajes an\u00f3nimos en los \u00a0que \u00a0los \u00a0conminaban \u00a0a \u00a0salir \u00a0de \u00a0la regi\u00f3n por ser \u201cpersonas indeseables y \u00a0colaboradoras \u00a0del \u00a0ej\u00e9rcito\u201d, \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0\u00faltimo escrito les anunciaron que \u00a0tomar\u00edan \u00a0en \u00a0rehenes a uno de los miembros de la familia, con el fin de exigir \u00a0la entrega de cinco millones de pesos ($ 5.000.000.oo). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0el \u00a024 de marzo de 1987, varios \u00a0sujetos \u00a0sorprendieron \u00a0y le dieron muerte a DANIEL HUMBERTO LOZANO ROLD\u00c1N, uno \u00a0de \u00a0los hijos del denunciante, en la trocha \u201cLas Acacias\u201d de la vereda \u201cEl \u00a0Trueno\u201d, \u00a0cuando \u00a0en \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0algunos trabajadores llevaba una remesa, \u00a0hecho \u00a0sobre \u00a0el \u00a0cual informa el quejoso que tambi\u00e9n fue una represalia por su \u00a0resistencia a entregar el dinero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Puesta \u00a0en \u00a0marcha \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0por \u00a0parte del Juzgado 11 de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0Especial \u00a0de Villavicencio -6 de abril de 1987- (fs. 5), \u00a0se \u00a0supo \u00a0que \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a022 \u00a0de \u00a0Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal radicado en San Jos\u00e9 \u00a0Guaviare \u00a0adelantaba \u00a0indagaci\u00f3n \u00a0preliminar \u00a0por hechos conectados con los que \u00a0conoc\u00eda \u00a0aquel \u00a0despacho, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por la cual fueron unidos los tr\u00e1mites (fs. \u00a0107 \u00a0y \u00a0120) \u00a0y m\u00e1s tarde enviados a la jurisdicci\u00f3n de Orden P\u00fablico de esta \u00a0ciudad \u00a0capital, \u00a0produci\u00e9ndose \u00a0a \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0una \u00a0colisi\u00f3n \u00a0negativa \u00a0de \u00a0competencias, \u00a0dirimida \u00a0por la Corte Suprema en el auto del\u00a0 27 de mayo de \u00a01992 \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0asign\u00e1rsele \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0justicia \u00a0 especializada \u00a0 de \u00a0 orden \u00a0p\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ya \u00a0en \u00a0funcionamiento la Fiscal\u00eda General de la Naci\u00f3n, un fiscal \u00a0regional \u00a0asumi\u00f3 \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0de la investigaci\u00f3n el 25 de mayo de 1993, \u00a0vincul\u00f3 \u00a0formalmente \u00a0por \u00a0medio de indagatoria a MARCO ANTONIO FONSECA GARC\u00cdA \u00a0y, \u00a0seg\u00fan providencia del 27 de enero de 1994, profiri\u00f3 en su contra medida de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0como \u00a0coautor de tres (3) delitos de \u00a0extorsi\u00f3n \u00a0en \u00a0concurso con los de homicidio agravado y rebeli\u00f3n (fs. 148, 250 \u00a0y 258). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Clausurada \u00a0la investigaci\u00f3n, el competente \u00a0calific\u00f3 \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del sumario en resoluci\u00f3n del 5 de octubre de 1994, por \u00a0medio \u00a0de la cual acusa al procesado por tres (3) hechos punibles de extorsi\u00f3n, \u00a0dos \u00a0(2) \u00a0de \u00a0ellos \u00a0agravados \u00a0por \u00a0la \u00a0cuant\u00eda y uno de \u00e9stos en el grado de \u00a0tentativa \u00a0(C. \u00a0P., \u00a0arts. \u00a022, \u00a0355 \u00a0y \u00a0372-1), en concurso con los injustos de \u00a0rebeli\u00f3n \u00a0(art. \u00a0125) \u00a0y \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0por \u00a0la \u00a0sevicia \u00a0y la puesta en \u00a0indefensi\u00f3n \u00a0de \u00a0la v\u00edctima (arts. 323 y 324-6 y 7-).\u00a0 Tal acusaci\u00f3n fue \u00a0confirmada \u00a0en \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0por \u00a0la Unidad de Fiscal\u00eda ante el Tribunal \u00a0Nacional, \u00a0seg\u00fan \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0fechada \u00a0el \u00a027 \u00a0de \u00a0enero de 1995 (cuaderno 2\u00aa \u00a0instancia Fiscal\u00eda, fs. 18). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asumi\u00f3 \u00a0el conocimiento un Juzgado Regional \u00a0de \u00a0esta capital, abri\u00f3 el\u00a0 juicio a pruebas, orden\u00f3 algunas y cit\u00f3 para \u00a0sentencia, \u00a0la \u00a0que \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0el \u00a029 \u00a0de \u00a0diciembre de 1995.\u00a0 En esta \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0condena \u00a0al \u00a0procesado a la pena principal de diez \u00a0(10) \u00a0a\u00f1os, \u00a0como \u00a0autor \u00a0y c\u00f3mplice de los delitos de extorsi\u00f3n y rebeli\u00f3n, \u00a0respectivamente, \u00a0y \u00a0lo \u00a0absuelve \u00a0por \u00a0el injusto de homicidio.\u00a0 Deduce la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y funciones p\u00fablicas, por \u00a0tiempo \u00a0igual \u00a0al \u00a0previsto \u00a0como \u00a0pena principal, y le impone la obligaci\u00f3n de \u00a0pagar \u00a0el \u00a0equivalente a cuarenta (40) gramos de oro, por concepto de perjuicios \u00a0irrogados \u00a0(cuaderno \u00a0original \u00a01, fs. 462, 497 y 535 y cuaderno original 2, fs. \u00a012). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0fallo \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado \u00a0fue \u00a0revisado \u00a0por \u00a0la \u00a0doble \u00a0v\u00eda de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0y \u00a0consulta, seg\u00fan providencia del 29 de marzo de 1996, ocasi\u00f3n en \u00a0la \u00a0cual \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Nacional \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0condena \u00a0s\u00f3lo por los tres (3) \u00a0delitos \u00a0de \u00a0extorsi\u00f3n \u00a0y la absoluci\u00f3n por el il\u00edcito de homicidio; declar\u00f3 \u00a0prescrita \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0rebeli\u00f3n \u00a0y \u00a0orden\u00f3 \u00a0cesar \u00a0procedimiento \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0tal infracci\u00f3n, y finalmente redosific\u00f3 la pena \u00a0principal \u00a0para \u00a0situarla \u00a0en ochenta y cinco (85) meses de prisi\u00f3n, tiempo que \u00a0igual \u00a0sirvi\u00f3 \u00a0de \u00a0medida \u00a0para \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n accesoria y fij\u00f3 el monto de los \u00a0perjuicios en el equivalente a doscientos (200) gramos de oro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.\u00a0 Causal Tercera. Nulidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0el \u00a0argumento \u00a0de \u00a0que \u00a0para \u00a0el \u00a0momento \u00a0de \u00a0los hechos no se \u00a0encontraba \u00a0vigente \u00a0la \u00a0justicia \u00a0especial \u00a0regional \u00a0o de orden p\u00fablico, pues \u00a0\u00e9sta \u00a0comenz\u00f3 \u00a0a \u00a0regir en enero de 1988, el censor considera que al procesado \u00a0debi\u00f3 \u00a0 juzg\u00e1rsele \u00a0 mediante \u00a0 el \u00a0 proceso \u00a0 propio \u00a0 de \u00a0 la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0ordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Reconoce \u00a0su permanente insistencia dentro del proceso en procura de \u00a0sacar \u00a0avante \u00a0tal \u00a0criterio, el cual no fue aceptado en el entendido de que las \u00a0normas \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0procedimental \u00a0tienen aplicaci\u00f3n inmediata, pero no hubo \u00a0advertencia \u00a0de \u00a0los \u00a0funcionarios\u00a0 de que sobre esos preceptos tambi\u00e9n es \u00a0aplicable \u00a0el \u00a0principio de favorabilidad, ya que aqu\u00e9llos no est\u00e1n destinados \u00a0simplemente \u00a0a \u00a0fijar \u00a0competencias \u00a0o \u00a0disponer \u00a0ritualidades \u00a0adjetivas, \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n \u00a0a \u00a0consagrar \u00a0los \u00a0recursos \u00a0contra \u00a0las \u00a0decisiones \u00a0judiciales, \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0probatorios, el debate dentro del plenario, los motivos de detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0y \u00a0los \u00a0medios de defensa, entre otras cosas, lo que permite inferir \u00a0que \u00a0entre \u00a0uno \u00a0y \u00a0otro \u00a0procedimiento pueden afectarse derechos del procesado, \u00a0caso \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0hallaba \u00a0el \u00a0procesado \u00a0FONSECA \u00a0GARC\u00cdA, \u00a0de \u00a0cara a la \u00a0indiscutible \u00a0 conclusi\u00f3n \u00a0 de \u00a0 que \u00a0 ten\u00eda \u00a0 m\u00e1s \u00a0garant\u00edas \u00a0frente \u00a0a \u00a0un \u00a0procedimiento \u00a0ordinario que en aqu\u00e9l por el cual fue juzgado, cuya aplicaci\u00f3n \u00a0iba \u00a0destinada, \u00a0por \u00a0excepci\u00f3n, a la delincuencia organizada, como lo ense\u00f1an \u00a0los considerandos del Decreto 180 de 1988. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0 tal \u00a0 suerte \u00a0 que, \u00a0 a\u00fan \u00a0 interpret\u00e1ndose \u00a0con \u00a0arbitrarias \u00a0restricciones \u00a0la \u00a0primera \u00a0parte \u00a0del art\u00edculo 26 de la anterior Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0de \u00a0acuerdo con el grave riesgo que ofrece la hermen\u00e9utica referida \u00a0a \u00a0que la ley de procedimiento es de aplicaci\u00f3n inmediata y respecto de ella no \u00a0pueden \u00a0pregonarse \u00a0\u201cderechos \u00a0adquiridos\u201d \u00a0por \u00a0ser \u00a0de \u00a0orden p\u00fablico, la \u00a0segunda \u00a0parte \u00a0del \u00a0mismo \u00a0art\u00edculo \u00a0hace \u00a0imperativo en lo sustantivo y en lo \u00a0procesal, \u00a0si \u00a0es el caso de tr\u00e1nsito de legislaci\u00f3n, la aplicaci\u00f3n de la ley \u00a0m\u00e1s favorable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed \u00a0expuesta \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n, estima el demandante que el presente \u00a0proceso \u00a0es \u00a0nulo, \u00a0porque \u00a0la \u00a0justicia \u00a0regional \u00a0y \u00a0antes \u00a0de orden p\u00fablico, \u00a0carec\u00eda de competencia para su desarrollo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.\u00a0 \u00a0 Cargo \u00a0subsidiario. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Causal \u00a0Primera. Violaci\u00f3n indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0el \u00a0espacio \u00a0destinado por el libelista a esta censura, aduce la \u00a0indebida \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0fueron objeto los testimonios del denunciante y \u00a0sus \u00a0hijos, \u00a0lo \u00a0que \u00a0dio lugar a la aplicaci\u00f3n indebida de los art\u00edculos 355, \u00a0372-1 \u00a0y \u00a022 \u00a0del C\u00f3digo Penal, cuando lo indicado era aplicar el art\u00edculo 247 \u00a0del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0 Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0dado \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0satisfac\u00edan \u00a0los \u00a0presupuestos para condenar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0reconoci\u00f3 c\u00f3mo eran contradictorias las \u00a0exposiciones \u00a0de \u00a0los \u00a0miembros \u00a0de \u00a0la \u00a0familia Lozano \u00a0Rold\u00e1n, \u00a0\u201cas\u00ed \u00a0sea \u00a0en \u00a0lo \u00a0m\u00e1s rec\u00f3ndito de las \u00a0mismas\u201d, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la cual nada seguro y claro exist\u00eda en los juicios del \u00a0fallador, \u00a0sino \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario \u00a0un \u201ctemor de errar\u201d.\u00a0 No pod\u00eda el \u00a0funcionario \u00a0declarar \u00a0la existencia de la certeza y condenar en consecuencia, a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0las \u00a0contradicciones \u00a0que \u00a0\u00e9l mismo reconoce en la prueba de cargos, \u00a0pues \u00a0realmente \u00a0no \u00a0se \u00a0sabe si el procesado cometi\u00f3 la conducta de extorsi\u00f3n \u00a0investigada, \u00a0 en \u00a0 las \u00a0 tres \u00a0 oportunidades \u00a0 que \u00a0 la \u00a0familia \u00a0Lozano \u00a0 \u00a0Rold\u00e1n \u00a0 \u00a0dice \u00a0 haber \u00a0 sido \u00a0compelida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0 rengl\u00f3n \u00a0 seguido, \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0destaca \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo \u00a0es \u00a0\u201cerr\u00e1tico, \u00a0parcializado \u00a0y \u00a0deformado\u201d en cuanto al an\u00e1lisis de la prueba \u00a0de \u00a0descargos, dado que no es cierto que todos los declarantes vivieran fuera de \u00a0la \u00a0regi\u00f3n, \u00a0y \u00a0algunos \u00a0de \u00a0ellos manifestaron no haber visto al procesado con \u00a0prendas \u00a0de \u00a0uso \u00a0de \u00a0las \u00a0fuerzas \u00a0legales \u00a0del \u00a0Estado \u00a0o con armas ni que les \u00a0constara \u00a0que \u00a0\u00e9l \u00a0exigiera dinero a los campesinos y, contrario a lo sostenido \u00a0por \u00a0JUSTINO \u00a0ROJAS \u00a0TAMAYO, en el sentido de que el acusado formaba parte de un \u00a0grupo \u00a0de \u00a0insurrectos, \u00a0eso fue desmentido por algunas autoridades del gobierno \u00a0local, \u00a0volc\u00e1ndose \u00a0de \u00a0esta \u00a0manera \u00a0la l\u00f3gica, pues no es posible que en una \u00a0regi\u00f3n \u00a0escasamente poblada unos conozcan las supuestas actividades subversivas \u00a0de FONSECA GARC\u00cdA y en cambio otros las ignoren. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Concluye \u00a0con \u00a0una \u00a0observaci\u00f3n \u00a0adicional, en el sentido de que el \u00a0Tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0error \u00a0aritm\u00e9tico al sumar los factores de pena, pues, \u00a0tras \u00a0 partir \u00a0 de \u00a0sesenta \u00a0y \u00a0cinco \u00a0(65) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0anunci\u00f3 \u00a0que \u00a0incrementar\u00eda \u00a0dicha \u00a0base \u00a0en \u00a0diez \u00a0(10) \u00a0por \u00a0el \u00a0concurso, lo cual sumar\u00eda \u00a0entonces \u00a0setenta \u00a0y cinco (75) meses de prisi\u00f3n y no ochenta y cinco (85) como \u00a0al \u00a0final \u00a0se \u00a0determin\u00f3.\u00a0 \u00a0Pide \u00a0en este sentido la correcci\u00f3n del yerro \u00a0aritm\u00e9tico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DEL MINISTERIO P\u00daBLICO \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0 Procurador \u00a0 Segundo \u00a0 Delegado \u00a0 en \u00a0 lo \u00a0 Penal \u00a0 sugiere \u00a0la \u00a0desestimaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0cargos, \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0acuerdo \u00a0 con \u00a0 los \u00a0 siguientes \u00a0planteamientos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sobre \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0resalta \u00a0que \u00a0el \u00a0tema \u00a0soporte \u00a0de su petici\u00f3n \u00a0constituy\u00f3 \u00a0ley \u00a0del \u00a0proceso \u00a0de \u00a0imposible \u00a0retorno \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0comoquiera \u00a0que \u00a0la \u00a0competencia \u00a0del \u00a0asunto fue decidida por la Corte mediante \u00a0pronunciamiento \u00a0fechado \u00a0el \u00a027 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01992, previo el an\u00e1lisis de las \u00a0conductas \u00a0investigadas, \u00a0las que relacionadas con actividades de la subversi\u00f3n \u00a0permitieron \u00a0asignar \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n penal a la jurisdicci\u00f3n de \u00a0orden p\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Agrega \u00a0c\u00f3mo \u00a0en todo caso no asiste raz\u00f3n al recurrente, dado que \u00a0cuando \u00a0ocurrieron los hechos se encontraba vigente el procedimiento diferencial \u00a0establecido \u00a0por \u00a0la \u00a0Ley \u00a02\u00aa\u00a0 \u00a0de \u00a01984, \u00a0en cuyo marco de aplicaci\u00f3n se \u00a0hallaba el delito por el cual fue condenado el procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dicha \u00a0reglamentaci\u00f3n \u00a0sufri\u00f3 \u00a0diversas \u00a0variaciones \u00a0posteriores, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0afectar \u00a0la \u00a0procedencia del tr\u00e1mite excepcional en relaci\u00f3n con el \u00a0delito \u00a0de \u00a0extorsi\u00f3n, \u00a0hasta \u00a0cuando \u00a0ese c\u00famulo de decretos excepcionales se \u00a0convirti\u00f3 en legislaci\u00f3n permanente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Frente \u00a0a \u00a0esa \u00a0preceptiva, \u00a0dice \u00a0el \u00a0representante \u00a0del Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0cobra mayor fuerza la imposibilidad de plantear el conflicto de leyes \u00a0netamente \u00a0procesales \u00a0en el tiempo, so pretexto del principio de favorabilidad, \u00a0m\u00e1s \u00a0si \u00a0se \u00a0tiene \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0las \u00a0m\u00faltiples \u00a0demandas de \u00a0inconstitucionalidad \u00a0presentadas \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0las \u00a0normas de la justicia de \u00a0orden \u00a0p\u00fablico, \u00a0tanto la Corte Suprema, cuando ten\u00eda competencia para ello, y \u00a0despu\u00e9s la Corte Constitucional las han declarado exequibles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sobre \u00a0el \u00a0segundo \u00a0cargo, \u00a0despu\u00e9s de delatar la total ausencia de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0en \u00a0la elaboraci\u00f3n de la demanda por la falta de determinaci\u00f3n de la \u00a0clase \u00a0de \u00a0error \u00a0y \u00a0su modalidad, pasa al contenido de aqu\u00e9lla para manifestar \u00a0que \u00a0todo \u00a0se \u00a0reduce \u00a0a una cr\u00edtica probatoria propia de instancia, con no muy \u00a0acertados \u00a0 comentarios \u00a0 que \u00a0reviven \u00a0tendencias \u00a0peligrosistas \u00a0hoy \u00a0por \u00a0hoy \u00a0erradicadas \u00a0del \u00a0sistema, \u00a0como \u00a0que \u00a0busca \u00a0resaltar \u00a0el \u00a0poder\u00edo \u00a0de pruebas \u00a0testimoniales, \u00a0con \u00a0el \u00a0solo \u00a0fundamento \u00a0de que provienen de entornos sociales \u00a0privilegiados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>1.\u00a0 \u00a0Nulidad. \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0actor \u00a0estima \u00a0que \u00a0su \u00a0defendido \u00a0fue \u00a0juzgado por funcionarios \u00a0incompetentes \u00a0y \u00a0con \u00a0base \u00a0en un procedimiento establecido con posterioridad a \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0pues, seg\u00fan su apreciaci\u00f3n, la justicia especial regional, antes \u00a0denominada \u00a0justicia \u00a0de orden p\u00fablico, comenz\u00f3 a funcionar en el mes de enero \u00a0de 1988. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pues \u00a0bien, \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con lo establecido \u00a0probatoriamente \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, los hechos denunciados ocurrieron a partir del \u00a0mes \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0del \u00a0a\u00f1o de 1985, \u00e9poca para la cual estaba vigente la ley \u00a02\u00aa \u00a0de 1984, en cuyo texto se autoriz\u00f3 la creaci\u00f3n de jueces especializados y \u00a0un \u00a0procedimiento \u00a0especial \u00a0y breve para la investigaci\u00f3n y juzgamiento de los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0extorsivo, \u00a0extorsi\u00f3n y terrorismo.\u00a0 En efecto, el \u00a0mencionado \u00a0estatuto \u00a0comenz\u00f3 \u00a0a \u00a0regir \u00a0el 17 de enero de 1984 (diario oficial \u00a036450), \u00a0y \u00a0los \u00a0primeros jueces especializados del pa\u00eds fueron autorizados por \u00a0el \u00a0decreto \u00a0reglamentario \u00a0374 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o \u00a0(febrero \u00a015), cuya tarea fue \u00a0reforzada \u00a0por los denominados \u201cjueces de instrucci\u00f3n criminal especiales\u201d, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0previsto \u00a0en el decreto 2329 de igual anualidad (noviembre 21), pues \u00a0en \u00a0algunas \u00a0regiones \u00a0del \u00a0pa\u00eds \u00a0eran \u00a0insuficientes los jueces especializados \u00a0designados o en otras a\u00fan no se hab\u00edan puesto en funcionamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0la raz\u00f3n por la cual el proceso en este \u00a0caso \u00a0fue \u00a0adelantado \u00a0en buena parte por el juzgado 11 de instrucci\u00f3n criminal \u00a0especial \u00a0de \u00a0Villavicencio, \u00a0por \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0indicado en los art\u00edculos 13 y \u00a0siguientes \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a02\u00aa \u00a0de 1984, y no por un juez de instrucci\u00f3n criminal \u00a0ordinario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, la competencia de los jueces \u00a0especializados \u00a0y \u00a0de \u00a0los \u00a0de \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0criminal \u00a0especiales, se ampli\u00f3 a \u00a0algunos \u00a0delitos \u00a0de \u00a0narcotr\u00e1fico y manipulaci\u00f3n de armas de uso privativo de \u00a0las \u00a0fuerzas \u00a0armadas, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0dispuesto en los decretos 468 y 565 de 1987, \u00a0respectivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0medio \u00a0del decreto 1631 de 1987 (agosto \u00a027), \u00a0se \u00a0crearon \u00a0los \u00a0jueces \u00a0de orden p\u00fablico que recibieron una parte de la \u00a0competencia \u00a0de los jueces especializados y de instrucci\u00f3n criminal especiales, \u00a0a \u00a0cuyo \u00a0conocimiento \u00a0sigui\u00f3 \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0extorsi\u00f3n \u00a0y \u00a0conforme \u00a0con \u00a0el \u00a0procedimiento \u00a0especial \u00a0se\u00f1alado \u00a0en \u00a0los art\u00edculos 13 y siguientes de la ley \u00a02\u00aa de 1984 (art. 9\u00b0). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0decreto \u00a0474 \u00a0de \u00a01988 \u00a0(4 \u00a0de \u00a0marzo) \u00a0reorganiz\u00f3 \u00a0la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0orden \u00a0p\u00fablico \u00a0y, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con el \u00a0art\u00edculo \u00a02\u00b0, a los jueces de orden p\u00fablico correspond\u00eda el conocimiento del \u00a0delito \u00a0de \u00a0extorsi\u00f3n con fines terroristas (decreto 180\/88, art. 25); mientras \u00a0que, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a023, \u00a0numeral \u00a03\u00b0 del mismo estatuto, la extorsi\u00f3n \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 355 del C\u00f3digo Penal seguir\u00eda de competencia de los \u00a0jueces especializados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0mismo decreto cre\u00f3 el Tribunal Superior \u00a0de \u00a0Orden P\u00fablico, con jurisdicci\u00f3n en todo el territorio nacional, con el fin \u00a0de \u00a0proveer en segunda instancia los asuntos conocidos en primera por los jueces \u00a0de orden p\u00fablico (art\u00edculos 1\u00b0 y 2\u00b0). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin soluci\u00f3n de continuidad, el decreto 2790 \u00a0de \u00a01990 dispuso la continuaci\u00f3n de los jueces y el tribunal de orden p\u00fablico, \u00a0ya \u00a0con \u00a0la \u00a0distinci\u00f3n \u00a0entre \u00a0jueces \u00a0de instrucci\u00f3n y de conocimiento, cuya \u00a0competencia \u00a0comprende \u00a0el \u00a0delito \u00a0de extorsi\u00f3n en todas sus modalidades (art. \u00a09\u00b0, \u00a0numeral \u00a02\u00b0, \u00a0modificado por el decreto 099 de 1991), adem\u00e1s del injusto \u00a0de \u00a0rebeli\u00f3n \u00a0(numeral \u00a07\u00b0).\u00a0 El procedimiento es especial como en la ley \u00a02\u00aa \u00a0de \u00a01984, \u00a0aunque \u00a0incluye algunas variables, porque sustituye la audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0por \u00a0un tr\u00e1mite de citaci\u00f3n a audiencia y traslado a las partes para \u00a0alegar de conclusi\u00f3n (arts 18 y siguientes). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Posteriormente, el art\u00edculo 3\u00b0 del decreto \u00a01676 \u00a0modific\u00f3 \u00a0el numeral 2\u00b0 del art\u00edculo 9\u00b0 del decreto 2790 de 1990, para \u00a0disponer \u00a0que \u00a0los jueces de orden p\u00fablico conocer\u00edan del delito de extorsi\u00f3n \u00a0en \u00a0todas \u00a0sus \u00a0modalidades, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0cuant\u00eda \u00a0fuera \u00a0o \u00a0excediera de cinco \u00a0millones \u00a0de \u00a0pesos ($ 5.000.000.oo) o la conducta buscara facilitar actividades \u00a0terroristas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De acuerdo con esta \u00faltima previsi\u00f3n, si la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0fuera \u00a0\u00fanicamente \u00a0por \u00a0el \u00a0hecho \u00a0punible \u00a0de extorsi\u00f3n, el caso \u00a0entonces \u00a0podr\u00eda haber pasado a los jueces de instrucci\u00f3n criminal ordinarios, \u00a0dado \u00a0que \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0esa \u00a0naturaleza imputados alcanzaba la \u00a0cuant\u00eda \u00a0indicada.\u00a0 \u00a0Sin embargo, como lo advirti\u00f3 la Sala en el auto del \u00a027 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01992, \u00a0la \u00a0competencia deb\u00eda continuar en la jurisdicci\u00f3n de \u00a0orden \u00a0p\u00fablico, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0rebeli\u00f3n \u00a0que \u00a0se investigaba en \u00a0conexidad \u00a0con \u00a0los \u00a0de \u00a0extorsi\u00f3n y homicidio, conforme con lo dispuesto en el \u00a0numeral \u00a07\u00b0 \u00a0y \u00a0el par\u00e1grafo del art\u00edculo 9\u00b0 del decreto 2790 de 1990, en el \u00a0sentido que qued\u00f3 modificado por el decreto 099 de 1991. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0bien, de acuerdo con el art\u00edculo 5\u00b0 \u00a0transitorio \u00a0del \u00a0decreto \u00a02700 \u00a0de \u00a01991 \u00a0(c\u00f3digo \u00a0de procedimiento penal), la \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0orden \u00a0p\u00fablico \u00a0fue \u00a0integrada a la jurisdicci\u00f3n ordinaria, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0los jueces de orden p\u00fablico pasaron a denominarse jueces \u00a0regionales \u00a0y el tribunal superior de orden p\u00fablico cambi\u00f3 su caracterizaci\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0de \u00a0tribunal \u00a0nacional.\u00a0 \u00a0Por \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0la \u00a0competencia de la \u00a0integrada \u00a0jurisdicci\u00f3n \u00a0regional \u00a0qued\u00f3 \u00a0se\u00f1alada \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a071 del \u00a0estatuto \u00a0procesal \u00a0penal, \u00a0adem\u00e1s de lo dispuesto en los decretos de estado de \u00a0sitio \u00a0convertidos \u00a0en legislaci\u00f3n permanente que no fueron desaprobados por la \u00a0Comisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 \u00a0Especial \u00a0 \u00a0 \u00a0(Constituci\u00f3n \u00a0 \u00a0 Pol\u00edtica, \u00a0 \u00a0 art\u00edculo \u00a0 \u00a0 8\u00b0 \u00a0transitorio). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, el art\u00edculo 9\u00b0 del Decreto 2790 \u00a0de \u00a01990 \u00a0(tal \u00a0como qued\u00f3 en el texto del decreto 099 de 1991), fue convertido \u00a0en \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0permanente \u00a0por \u00a0el art\u00edculo 4\u00b0 del decreto 2271 de 1991, de \u00a0modo \u00a0que \u00a0continuaba \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0este asunto en cabeza de los jueces \u00a0regionales, \u00a0 en \u00a0 raz\u00f3n \u00a0 del \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 rebeli\u00f3n \u00a0 conexo \u00a0 con \u00a0el \u00a0de \u00a0extorsi\u00f3n.\u00a0 \u00a0 En \u00a0 la \u00a0 misma \u00a0disposici\u00f3n, \u00a0se \u00a0le \u00a0dio \u00a0continuidad \u00a0al \u00a0procedimiento \u00a0especial \u00a0dispuesto en los art\u00edculos 18 y siguientes del decreto \u00a02790 \u00a0de \u00a01990, \u00a0aunque \u00a0el \u00a0estatuto \u00a0procesal penal tambi\u00e9n introdujo algunas \u00a0restricciones en materia de libertad provisional, por ejemplo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, desde el mismo momento de la \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos debatidos en este proceso, ellos estaban sometidos a \u00a0competencia \u00a0y \u00a0procedimiento \u00a0especiales, \u00a0bien por el delito de extorsi\u00f3n ora \u00a0por \u00a0la \u00a0conexidad \u00a0con \u00a0el \u00a0hecho \u00a0punible \u00a0de \u00a0rebeli\u00f3n.\u00a0 No se advierte \u00a0entonces \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n al principio de legalidad del juez y del procedimiento, \u00a0m\u00e1xime \u00a0que \u00a0nada \u00a0impide \u00a0la aplicaci\u00f3n general inmediata de las normas sobre \u00a0competencia \u00a0y \u00a0ritualidad, conforme con los art\u00edculos 40 y 43 de la ley 153 de \u00a01887, \u00a0sin \u00a0perjuicio \u00a0de \u00a0la \u00a0favorabilidad \u00a0que \u00a0incumbe \u00a0a \u00a0cualquier \u00a0juez o \u00a0funcionario \u00a0 judicial \u00a0 que \u00a0 ostente \u00a0 en \u00a0 su \u00a0momento \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0del \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, \u00a0el \u00a0tema \u00a0fue elucidado en \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0conflicto \u00a0de competencias correspondiente a la Sala Plena de \u00a0esta Corporaci\u00f3n, en los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0competencia y los procedimientos, en \u00a0principio, \u00a0obedecen \u00a0a \u00a0reglas \u00a0legales \u00a0preexistentes, \u00a0pero \u00a0ello no obsta la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0general \u00a0inmediata \u00a0de \u00a0los \u00a0cambios legislativos en dicha materia, \u00a0pues \u00a0se \u00a0trata \u00a0de un asunto con marcado inter\u00e9s p\u00fablico en el cual el Estado \u00a0no \u00a0puede quedar maniatado ineluctablemente a una predeterminaci\u00f3n, mas en cada \u00a0caso, \u00a0como \u00a0suele ocurrir en todo tr\u00e1nsito de legislaci\u00f3n estimulado bien por \u00a0la \u00a0derogaci\u00f3n \u00a0ora \u00a0por \u00a0la \u00a0inexequibilidad, \u00a0el \u00a0funcionario judicial que en \u00a0\u00faltimas \u00a0ostente la competencia deber\u00e1 examinar la procedencia o improcedencia \u00a0de \u00a0un eventual juicio de favorabilidad de la ley anterior o de la posterior, de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0inciso 3\u00b0 del art\u00edculo 29 de la Constituci\u00f3n.\u00a0 En suma, el \u00a0examen \u00a0de \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0favorabilidad \u00a0en un evento concreto, bien en \u00a0materia \u00a0penal \u00a0ora \u00a0procesal \u00a0penal \u00a0de \u00a0efectos sustanciales, supone que se ha \u00a0definido \u00a0previamente \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0competente y el procedimiento, elementos \u00a0cuya \u00a0determinaci\u00f3n, \u00a0conforme \u00a0con \u00a0lo visto, corresponde siempre a la \u00faltima \u00a0ley \u00a0adoptada \u00a0(art. 10 C. P. P.)\u201d (auto de 7 de mayo \u00a0de \u00a0 1998.\u00a0 \u00a0 M. \u00a0 P. \u00a0 Jorge \u00a0 An\u00edbal \u00a0 G\u00f3mez \u00a0Gallego). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0la \u00a0vigencia \u00a0de \u00a0la ley 2\u00aa de 1984, \u00a0estatuto \u00a0 vigente \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0investigados, \u00a0se \u00a0consagraron \u00a0restricciones \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos y causales de excarcelaci\u00f3n para los procesos \u00a0por \u00a0delitos de extorsi\u00f3n y, posteriormente, para los conexos con el injusto de \u00a0rebeli\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque \u00a0parece \u00a0posible \u00a0especular \u00a0sobre la \u00a0mayor \u00a0benignidad \u00a0puntual \u00a0de un tr\u00e1mite como el de la ley 2\u00aa de 1984, que de \u00a0todas \u00a0maneras \u00a0conservaba la audiencia p\u00fablica de juzgamiento (arts. 16 y 18), \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0rito sustitutivo previsto en los decretos 2790 de 1990 y \u00a0091 \u00a0de \u00a01991, \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es \u00a0que \u00a0el \u00a0actor \u00a0se \u00a0limita \u00a0a hacer invocaciones \u00a0gen\u00e9ricas \u00a0que \u00a0equivocadamente toman como referente el procedimiento ordinario \u00a0(no \u00a0el \u00a0especial \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a02\u00aa) \u00a0y, \u00a0en \u00a0todo caso, no intenta la m\u00e1s leve \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0perjuicio \u00a0concreto \u00a0recibido por el procesado en materia de \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales, en raz\u00f3n de haber optado por una diligencia en lugar \u00a0de la otra aparentemente m\u00e1s ben\u00e9vola (C. P. P., art. 308-2). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0orden \u00a0ideas, \u00a0como \u00a0no existe una \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0clara \u00a0y \u00a0precisa \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0como \u00a0competencia \u00a0y \u00a0ritualidad, \u00a0ni \u00a0del \u00a0consecuente \u00a0da\u00f1o \u00a0en \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n de \u00a0supuestos \u00a0procedimientos \u00a0menos \u00a0garantistas, \u00a0no \u00a0puede \u00a0prosperar \u00a0la nulidad \u00a0pregonada por el demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.\u00a0 \u00a0Violaci\u00f3n \u00a0indirecta.\u00a0 \u00a0La \u00a0falta \u00a0de t\u00e9cnica es la nota \u00a0caracter\u00edstica \u00a0de \u00a0esta \u00a0censura, pues el recurrente antes que guiar sus pasos \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0senda \u00a0constructora \u00a0de \u00a0un adecuado juicio contra la sentencia, \u00a0reemplaza \u00a0la \u00a0ineludible obligaci\u00f3n por la de desconocer a su talante la labor \u00a0de \u00a0 an\u00e1lisis \u00a0 hecha \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 dispensador \u00a0 de \u00a0 justicia \u00a0en \u00a0materia \u00a0de \u00a0pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 reiteradas \u00a0ocasiones, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0ha \u00a0se\u00f1alado \u00a0la \u00a0importancia de la claridad y la precisi\u00f3n de los fundamentos que \u00a0sustentan \u00a0la \u00a0causal \u00a0que \u00a0se \u00a0aduce, \u00a0pues \u00a0ello \u00a0constituye \u00a0en \u00a0\u00faltimas \u00a0el \u00a0ingrediente \u00a0principal \u00a0con \u00a0el \u00a0cual \u00a0el \u00a0juez \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0puede \u00a0admitir o \u00a0desconocer \u00a0la existencia del error que por su trascendencia llegue a derruir la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 acierto \u00a0y \u00a0legalidad \u00a0del \u00a0fallo \u00a0que \u00a0se \u00a0confuta \u00a0en \u00a0sede \u00a0extraordinaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante lo dicho, tales pautas dejaron de \u00a0ser \u00a0previstas por el recurrente, quien limit\u00f3\u00a0 su censura a la ingr\u00e1vida \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0que \u00a0algunas \u00a0pruebas \u00a0testimoniales \u00a0fueron \u00a0indebidamente \u00a0apreciadas, \u00a0pero \u00a0ni siquiera informa en qu\u00e9 aspecto el juzgador trastorn\u00f3 el \u00a0contenido \u00a0material \u00a0de \u00a0las \u00a0mismas, si es que sugiere en su objeci\u00f3n un falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, que laxamente puede inferirse de la presentaci\u00f3n general \u00a0que da al cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En raz\u00f3n de tal confusi\u00f3n, de seguro es por \u00a0lo \u00a0que sin mesura alguna el censor termina combatiendo el grado de credibilidad \u00a0otorgado \u00a0por el fallador a los testimonios, sin advertir el imperio racional de \u00a0la \u00a0libre \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0que \u00a0sobre \u00a0las pruebas gobierna la actividad judicial, \u00a0siendo \u00a0el \u00fanico camino acertado en procura de restarle vigor a una valoraci\u00f3n \u00a0dada, \u00a0el \u00a0poner \u00a0sin \u00a0hesitaci\u00f3n alguna al descubierto una malformaci\u00f3n en el \u00a0juicio, \u00a0debido \u00a0a \u00a0la \u00a0inaplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la l\u00f3gica o a la desatenci\u00f3n de los \u00a0par\u00e1metros impuestos por la experiencia y la ciencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como nada de esto \u00faltimo hace el censor, su \u00a0posici\u00f3n \u00a0unilateral no vence la m\u00e1s apropiada expuesta por el Tribunal, en el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0haber \u00a0adquirido \u00a0certeza, \u00a0entre \u00a0otras, \u00a0por medio de las pruebas \u00a0combatidas, \u00a0las que vale la pena aclarar, en ning\u00fan momento opacaron la esfera \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0del \u00a0juzgador, \u00a0como \u00a0lo \u00a0denuncia \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0sino \u00a0que, \u00a0contrario \u00a0 \u00a0sensu, \u00a0 el \u00a0ad \u00a0 \u00a0quem \u00a0 ciertamente \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0contradicciones \u00a0entre \u00a0los deponentes, pero, en raz\u00f3n del contexto \u00a0probatorio \u00a0y la oportunidad diferente que cada uno ellos tuvo en la percepci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0las \u00a0estim\u00f3 \u00a0insubstanciales \u00a0para demeritar el prop\u00f3sito de \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0los \u00a0tres \u00a0(3) hechos punibles de extorsi\u00f3n y la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0 en \u00a0 ellos \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0Fonseca \u00a0Garc\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este orden, el recurrente pone en cabeza \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0algo \u00a0de su propia cosecha, hecho que acaba por restarle poder de \u00a0refutaci\u00f3n \u00a0a \u00a0su demanda, la que al referirse a la falta de armon\u00eda entre los \u00a0dichos \u00a0de \u00a0los \u00a0testigos acerca de las actividades que desarrollaba el acusado, \u00a0hace \u00a0un \u00a0ejercicio\u00a0 \u00a0equivocado \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0que bajo ning\u00fan criterio \u00a0racional \u00a0cabe \u00a0la idea de que para poder condenar a una persona deben coincidir \u00a0latamente \u00a0los \u00a0testigos, \u00a0pues \u00a0de \u00a0ser \u00a0as\u00ed \u00a0imposible \u00a0resultar\u00eda cualquier \u00a0juzgamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0sensatamente \u00a0admite \u00a0c\u00f3mo es \u00a0posible \u00a0que \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0o \u00a0personajes \u00a0destacados \u00a0de \u00a0la regi\u00f3n s\u00f3lo \u00a0conocieran \u00a0las \u00a0actividades \u00a0pol\u00edticas \u00a0abiertas y legales del procesado sobre \u00a0las \u00a0que \u00a0certificaron \u00a0o declararon, pero que ello no le quitaba credibilidad a \u00a0lo \u00a0atestado \u00a0por \u00a0los \u00a0campesinos \u00a0del \u00a0lugar \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n con unos hechos de \u00a0extorsi\u00f3n \u00a0y \u00a0subversi\u00f3n, \u00a0que \u00a0realmente \u00a0ocurrieron en la zona rural y no el \u00a0\u00e1mbito \u00a0 urbano \u00a0 donde \u00a0 normalmente \u00a0se \u00a0desenvuelven \u00a0aquellos \u00a0testigos \u00a0de \u00a0favor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 efecto, \u00a0 textualmente \u00a0 apunt\u00f3 \u00a0 el \u00a0ad quem: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPuede \u00a0que a estas \u00faltimas personas les \u00a0conste \u00a0el \u00a0buen \u00a0comportamiento del acusado frente a algunas de sus actividades \u00a0pol\u00edticas, \u00a0pero \u00a0eso \u00a0no lo es todo; in\u00fatiles resultan sus certificaciones de \u00a0conducta \u00a0 cuando \u00a0 se \u00a0 debaten \u00a0 hechos \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0esos \u00a0personajes \u00a0no \u00a0supieron.\u00a0 \u00a0 Las \u00a0 decisiones \u00a0 judiciales \u00a0 alejadas \u00a0 se \u00a0 encuentran \u00a0de \u00a0recomendaciones \u00a0pol\u00edticas \u00a0o \u00a0de \u00a0los \u00a0representantes de la iglesia, y por muy \u00a0importantes \u00a0en la vida pol\u00edtica o religiosa que llegasen a ser quien saben del \u00a0procesado \u00a0 y \u00a0 conozcan \u00a0 sus \u00a0m\u00faltiples \u00a0virtudes, \u00a0eso \u00a0en \u00a0nada \u00a0afecta \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0que \u00a0le \u00a0incrimina.\u00a0 Mayor cr\u00e9dito merece el relato de unos \u00a0campesinos \u00a0que \u00a0s\u00ed \u00a0vivieron \u00a0de \u00a0cerca la situaci\u00f3n, a lo afirmado por otras \u00a0personas \u00a0 de \u00a0 renombre \u00a0 que \u00a0 de \u00a0ella \u00a0no \u00a0supieron, \u00a0o \u00a0por \u00a0lo \u00a0menos \u00a0eso \u00a0dicen\u201d \u00a0 (cuaderno \u00a0Tribunal \u00a0Nacional, \u00a0fs. \u00a039 \u00a0y \u00a040). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo anterior, es innegable el desatino en \u00a0la \u00a0labor \u00a0desarrollada por el demandante, quien intenta en vano sacar provecho, \u00a0con \u00a0el \u00a0auspicio \u00a0de \u00a0una \u00a0particular valoraci\u00f3n de las pruebas que obviamente \u00a0conviene \u00a0a \u00a0sus \u00a0intereses, \u00a0pero \u00a0en \u00a0todo \u00a0caso \u00a0transgresora \u00a0de \u00a0las reglas \u00a0impuestas para la funci\u00f3n p\u00fablica de administrar justicia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De modo que, seg\u00fan lo expuesto, la prueba de \u00a0descargos \u00a0no \u00a0fue \u00a0pretermitida \u00a0ni \u00a0distorsionada por el fallador, sino que se \u00a0pas\u00f3 \u00a0por \u00a0el \u00a0tamiz \u00a0de \u00a0la \u00a0racionalidad \u00a0y \u00a0examinada \u00a0en conjunto con la de \u00a0cargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0segundo \u00a0reparo \u00a0tampoco est\u00e1 llamado a \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora bien, en atenci\u00f3n a la parte final del \u00a0texto \u00a0de \u00a0demanda, \u00a0por \u00a0medio \u00a0del \u00a0cual \u00a0el \u00a0actor pide una correcci\u00f3n de un \u00a0supuesto \u00a0yerro \u00a0aritm\u00e9tico \u00a0cometido \u00a0en la tasaci\u00f3n de la pena, con el\u00a0 \u00a0entendido \u00a0de \u00a0que el Tribunal sum\u00f3 mal las cifras correspondientes, como si se \u00a0tratara \u00a0de \u00a0una \u00a0maniobra \u00a0tendiente \u00a0a \u00a0generar artificiosa confusi\u00f3n o en el \u00a0mejor \u00a0de \u00a0los \u00a0casos \u00a0debida \u00a0\u00e9sta \u00a0a \u00a0una \u00a0falta \u00a0de \u00a0adecuada \u00a0lectura de la \u00a0sentencia, \u00a0la \u00a0verdad es que no existe el pregonado error, pues el ad \u00a0quem, despu\u00e9s de haber establecido la \u00a0pena \u00a0 \u00a0de \u00a0 65 \u00a0 meses \u00a0 correspondiente \u00a0 al \u00a0 delito \u00a0 de \u00a0 mayor \u00a0 gravedad, \u00a0escribi\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPor cada uno de \u00a0los \u00a0otros \u00a0dos \u00a0delitos en concurso\u2026 atendiendo los \u00a0mismos \u00a0par\u00e1metros \u00a0de \u00a0dosificaci\u00f3n \u00a0punitiva, \u00a0viene a bien un incremento de \u00a0diez \u00a0(10) meses, que sumados a la pena base arrojan como resultado una sanci\u00f3n \u00a0definitiva \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0imponer \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0ochenta \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0cinco \u00a0 \u00a0(85) \u00a0 \u00a0meses \u00a0 \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n\u2026\u201d (cuaderno Tribunal, fs. 44.\u00a0 Se ha \u00a0destacado). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, \u00a0ni \u00a0m\u00e1s \u00a0faltaba \u00a0que \u00a0si \u00a0los \u00a0otros dos delitos \u00a0concurrentes \u00a0de \u00a0extorsi\u00f3n \u00a0hipot\u00e9ticamente \u00a0pudieran \u00a0sancionarse \u00a0de manera \u00a0independiente \u00a0con \u00a0penas \u00a0de \u00a02 \u00a0a \u00a010 \u00a0a\u00f1os y 16 meses a 10 a\u00f1os y 10 meses, \u00a0respectivamente, \u00a0en \u00a0la \u00a0f\u00f3rmula \u00a0del \u00a0concurso \u00a0de hechos punibles el \u201cotro \u00a0tanto\u201d apenas alcanzara a 10 meses de prisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0colige \u00a0entonces \u00a0la \u00a0inexistencia \u00a0del \u00a0supuesto error en la pr\u00e1ctica de la operaci\u00f3n matem\u00e1tica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0 m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0 \u00a0 DE \u00a0 \u00a0JUSTICIA, \u00a0 \u00a0SALA \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0 \u00a0PENAL, \u00a0 \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad \u00a0de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0 casar \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 objeto \u00a0 de \u00a0impugnaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0C\u00f3piese, \u00a0 \u00a0 c\u00famplase \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0Tribunal \u00a0 \u00a0de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 A. \u00a0 G\u00c1LVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0 \u00a0 TRUJILLO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 \u00a0MANTILLA \u00a0 NOUGUES \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0E \u00a0 \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0 \u00a0ESCOBAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No hay firma \u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0ORLANDO P\u00c9REZ PINZ\u00d3N \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 12512 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente \u00a0 Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0 Aprobado Acta No. 199 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D.C, \u00a0quince de diciembre de mil novecientos \u00a0noventa y nueve. \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Admitida \u00a0la \u00a0demanda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-1737","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-7"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1737","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1737"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1737\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1737"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1737"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1737"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}