{"id":17327,"date":"2023-09-11T17:48:25","date_gmt":"2023-09-11T17:48:25","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3034612-08-08\/"},"modified":"2023-09-11T17:48:25","modified_gmt":"2023-09-11T17:48:25","slug":"3034612-08-08","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3034612-08-08\/","title":{"rendered":"30346(12-08-08)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 30346 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado: Acta No. 224 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1. \u00a0D.C., \u00a0doce \u00a0(12) agosto de dos mil \u00a0ocho (2008) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Examina \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0las \u00a0bases \u00a0l\u00f3gicas \u00a0y \u00a0argumentativas \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el defensor del \u00a0procesado \u00a0JULIO \u00a0ERNESTO \u00a0MONTENEGRO RAM\u00cdREZ, contra la sentencia proferida el \u00a015 de abril de 2008 por el Tribunal Superior de Ibagu\u00e9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 La \u00a0 se\u00f1ora \u00a0 Nubia \u00a0Moreno \u00a0puso \u00a0en \u00a0conocimiento \u00a0que \u00a0el \u00a031 de enero de 2001, hacia las cuatro de la tarde, sali\u00f3 \u00a0de \u00a0su \u00a0residencia ubicada en la calle 50 No 2-36, barrio Versalles de la ciudad \u00a0de \u00a0Ibagu\u00e9, \u00a0dejando \u00a0all\u00ed \u00a0a \u00a0sus \u00a0hijas \u00a0Y.L.E.M.1 \u00a0de 10 a\u00f1os de edad, y L.E.M. \u00a0de \u00a0tres \u00a0a\u00f1os. Al regresar, encontr\u00f3 llorando a la primera de ellas, quien le \u00a0cont\u00f3 \u00a0que \u00a0JULIO \u00a0ERNESTO \u00a0MONTENEGRO \u00a0RAM\u00cdREZ hab\u00eda llegado a preguntar por \u00a0Jairo, \u00a0un \u00a0residente de la misma casa, ella le respondi\u00f3 que no estaba y aquel \u00a0le \u00a0solicit\u00f3 permiso para entrar al ba\u00f1o; al salir, ten\u00eda la cremallera de la \u00a0bragueta \u00a0abierta \u00a0y exhib\u00eda su miembro viril; entonces le solicit\u00f3 un vaso de \u00a0agua \u00a0y cuando la menor se lo fue a servir, el hombre la sigui\u00f3 y la cogi\u00f3 por \u00a0la \u00a0fuerza, \u00a0le \u00a0corri\u00f3 \u00a0la \u00a0blusa, \u00a0le chup\u00f3 el seno izquierdo y le cogi\u00f3 la \u00a0vagina \u00a0por \u00a0encima de la ropa interior. Luego se march\u00f3 dici\u00e9ndole que cuando \u00a0creciera iba a ser muy bonita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Adelantada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0el 14 de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02003 \u00a0la Fiscal\u00eda Seccional Octava de Ibagu\u00e9 profiri\u00f3 resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, \u00a0 decisi\u00f3n \u00a0 que \u00a0 cobr\u00f3 \u00a0ejecutoria \u00a0d\u00eda \u00a028 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0mes \u00a0y \u00a0a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El \u00a09 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de 2006, el Juzgado \u00a0Cuarto \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Ibagu\u00e9, \u00a0conden\u00f3 \u00a0a JULIO ERNESTO MONTENEGRO \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0como autor responsable del delito de actos sexuales abusivos con menor \u00a0de \u00a0catorce \u00a0a\u00f1os. \u00a0Le \u00a0impuso \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0treinta \u00a0(30) meses de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0tiempo \u00a0igual \u00a0y \u00a0el \u00a0pago \u00a0de los perjuicios morales \u00a0causados \u00a0con \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n. \u00a0As\u00ed \u00a0mismo, \u00a0le \u00a0concedi\u00f3 \u00a0el beneficio de la \u00a0suspensi\u00f3n condicional de la ejecuci\u00f3n de la pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0Superior de Ibagu\u00e9, al conocer \u00a0del \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n interpuesto por la defensa del procesado, confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0A quo, en \u00a0providencia objeto del recurso de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Cargo \u00fanico \u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Ibagu\u00e9 \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, \u00a0al \u00a0dejar \u00a0de \u00a0apreciar \u00a0\u201cpruebas \u00a0plenas \u00a0y legalmente producidas que obran \u00a0en \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0proceso \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0aplicar \u00a0 \u00a0equivocadamente \u00a0 las \u00a0 pocas \u00a0 que \u00a0determin\u00f3\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0ilustrar \u00a0c\u00f3mo \u00a0se \u00a0estructura la \u00a0conducta \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0fue \u00a0condenado \u00a0su \u00a0defendido, \u00a0asegura que \u00e9ste no la \u00a0cometi\u00f3 \u00a0y \u00a0que no se le puede dar credibilidad a una ni\u00f1a que en todo momento \u00a0est\u00e1 \u00a0diciendo \u00a0mentiras. \u00a0Que de su dicho pudo resultar un indicio, el cual no \u00a0se \u00a0logr\u00f3 \u00a0probar \u00a0en \u00a0el \u00a0transcurso \u00a0del \u00a0proceso, tal como lo establecen los \u00a0art\u00edculos 248 y 302 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura que la v\u00edctima es una ni\u00f1a mentirosa \u00a0y \u00a0maleducada \u00a0cuya narraci\u00f3n inicial no puede ser de recibo, pues lo normal es \u00a0que \u00a0reaccione \u00a0ante \u00a0una situaci\u00f3n como la expuesta y no se quede perpleja, ni \u00a0muda, \u00a0ni mucho menos tranquila, m\u00e1xime cuando medicina legal conceptu\u00f3 que se \u00a0trata \u00a0de una infante con algunos rasgos de ingenuidad infantil y no report\u00f3 en \u00a0sus \u00a0resultados moretones en los brazos de la menor, ni manifest\u00f3 absolutamente \u00a0nada de succi\u00f3n en sus senos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0dicho del padre de la v\u00edctima tampoco es \u00a0cre\u00edble, \u00a0porque \u00a0no \u00a0es \u00a0posible que al encontrar a un desconocido en su casa, \u00a0\u201cno \u00a0haga \u00a0nada \u00a0por revisar las piezas o preguntar \u00a0por \u00a0sus \u00a0familiares, hasta el m\u00e1s ignorante se imagina o sospecha que se trata \u00a0de \u00a0un robo y revisa la casa completamente. Llama en voz alta a sus hijas, a sus \u00a0vecinos, a su esposa, incluso a la polic\u00eda\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con el relato los testigos, todos de o\u00eddas y \u00a0sin \u00a0que \u00a0se \u00a0compruebe \u00a0la \u00a0veracidad \u00a0de \u00a0sus \u00a0dichos, no se est\u00e1 probando la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado, sino que se deja en claro que \u00e9ste no cometi\u00f3 \u00a0del delito imputado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0en \u00a0los \u00a0delitos sexuales es \u00a0trascendental \u00a0la versi\u00f3n de la v\u00edctima, dada la naturaleza del acontecimiento \u00a0y \u00a0la intimidad de la acci\u00f3n, pero la ausencia de cualquier otra prueba directa \u00a0en \u00a0lo \u00a0afirmado por la denunciante, como ocurre en este caso, crea duda a favor \u00a0del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los conceptos del psiquiatr\u00eda forense\u00a0 y \u00a0de \u00a0los \u00a0peritos legistas no prueban los hechos que la menor le atribuye a JULIO \u00a0ERNESTO \u00a0MONTENEGRO; \u00a0no \u00a0obstante, en este caso se acept\u00f3 \u00fanicamente el dicho \u00a0de \u00a0la v\u00edctima y se descart\u00f3 el resto de testimonios y las experticias m\u00e9dico \u00a0legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0finalizar, \u00a0concluye \u00a0que \u00a0el \u00a0proceso \u00a0muestra \u00a0una serie de factores adversos a su representado, pues el instructor no \u00a0investig\u00f3 \u00a0 con \u00a0 igual \u00a0 celo \u00a0circunstancias \u00a0que \u00a0hubiesen \u00a0podido \u00a0resultar \u00a0favorables, \u00a0como las manifestaciones del padre de la v\u00edctima y el resultado de \u00a0medicina \u00a0legal \u00a0en \u00a0cuanto a la ausencia de morados en los brazos y chupones en \u00a0los \u00a0senos de la v\u00edctima. La actividad probatoria fue casi nula, situaci\u00f3n que \u00a0conducir\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido proceso, m\u00e1xime cuando la defensa \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de entonces no exigi\u00f3 claridad en los aspectos mencionados, ni prob\u00f3 \u00a0la ausencia de responsabilidad de MONTENEGRO RAM\u00cdREZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A\u00f1ade que, como la apelaci\u00f3n fue resuelta en \u00a0perjuicio \u00a0de \u00a0quien \u00a0promovi\u00f3 el recurso, es evidente que el Tribunal lesion\u00f3 \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales \u00a0pues, adem\u00e1s, omiti\u00f3 el estudio total de los medios \u00a0de \u00a0 convicci\u00f3n, \u00a0muchos \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0mencion\u00f3, \u00a0form\u00f3 \u00a0su \u00a0convicci\u00f3n \u00a0sobre \u00a0indicios \u00a0y \u00a0se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a examinar si fueron acertadas las \u00a0conclusiones \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0A \u00a0 \u00a0 \u00a0quo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0todo \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0solicita a la Corte \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida \u00a0y, \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar, \u00a0se absuelva a JULIO ERNESTO \u00a0MONTENEGRO RAM\u00cdREZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Conforme \u00a0a lo dispuesto en el inciso 1\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0205 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, la casaci\u00f3n procede \u00a0contra \u00a0sentencias \u00a0proferidas \u00a0en \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0por \u00a0delitos \u00a0que tengan \u00a0se\u00f1alada \u00a0pena \u00a0privativa \u00a0de la libertad cuyo m\u00e1ximo \u00a0exceda \u00a0de \u00a0ocho \u00a0a\u00f1os. \u00a0En \u00a0este \u00a0caso, el procesado \u00a0JULIO \u00a0ERNESTO \u00a0MONTENEGRO RAM\u00cdREZ\u00a0 fue \u00a0condenado \u00a0como \u00a0autor responsable del delito de actos sexuales \u00a0con \u00a0menor de catorce a\u00f1os (art\u00edculo 305 del C\u00f3digo Penal de 1980, modificado \u00a0por \u00a0la Ley 360 de 1997) cuya pena oscila entre dos (2) \u00a0y \u00a0cinco (5) a\u00f1os de prisi\u00f3n, quantum punitivo que no \u00a0alcanza para acceder al recurso por la v\u00eda ordinaria.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0libelista, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0debi\u00f3 acudir al \u00a0recurso \u00a0por la v\u00eda excepcional, para lo cual se hac\u00eda necesario acreditar las \u00a0exigencias \u00a0consagradas en los art\u00edculos 205 y\u00a0 212 de la Ley 600 de 2000. \u00a0Bajo \u00a0esos \u00a0derroteros, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0es \u00a0indispensable \u00a0el \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0exigidos \u00a0para \u00a0la \u00a0admisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la demanda, sino que el \u00a0interesado debe justificar su viabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0admisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la casaci\u00f3n discrecional, \u00a0como \u00a0se \u00a0sabe, est\u00e1 supeditada a que el recurso haya sido formulado contra una \u00a0sentencia \u00a0de segunda instancia, que la demanda sea presentada oportunamente por \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0los \u00a0sujetos \u00a0procesales \u00a0legitimados para ello y que los cargos \u00a0formulados \u00a0cumplan \u00a0con la t\u00e9cnica que se exige para la casaci\u00f3n. As\u00ed mismo, \u00a0que \u00a0el \u00a0recurrente se\u00f1ale los motivos por los cuales se debe admitir, bien sea \u00a0porque \u00a0se \u00a0hace \u00a0necesaria para el desarrollo de la jurisprudencia o por que se \u00a0ha \u00a0vulnerado \u00a0alguna\u00a0 \u00a0garant\u00eda \u00a0fundamental \u00a0en \u00a0el \u00a0curso \u00a0del proceso. \u00a0Motivaci\u00f3n \u00a0que \u00a0puede ir comprendida en el desarrollo y fundamentaci\u00f3n de los \u00a0cargos o en cap\u00edtulo aparte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una vez acreditado ese requisito adicional, la \u00a0Sala \u00a0procede \u00a0a \u00a0examinar \u00a0si en la formulaci\u00f3n, desarrollo y demostraci\u00f3n de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0se \u00a0observaron \u00a0los \u00a0lineamientos \u00a0de \u00a0orden \u00a0t\u00e9cnico que rigen el \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De manera que, si no se advierte como cumplida \u00a0aquella \u00a0exigencia \u00a0especial, \u00a0la \u00a0demanda \u00a0ser\u00e1 inadmitida, al igual que\u00a0 \u00a0cuando \u00a0no \u00a0se \u00a0acrediten \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0estipulados \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral 3\u00ba del \u00a0art\u00edculo 212 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En \u00a0esta \u00a0oportunidad, \u00a0el \u00a0demandante no \u00a0advirti\u00f3 \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de acudir a la casaci\u00f3n discrecional y por tanto no \u00a0incluy\u00f3, \u00a0en \u00a0cap\u00edtulo aparte, ni en el desarrollo de la censura, el argumento \u00a0atinente \u00a0 a \u00a0justificar \u00a0la \u00a0procedencia \u00a0del \u00a0mecanismo, \u00a0sino \u00a0que \u00a0procedi\u00f3 \u00a0directamente \u00a0a la formulaci\u00f3n del cargo cuyo fundamento no coincide con alguno \u00a0de \u00a0los \u00a0motivos espec\u00edficos consagrados en el inciso 3\u00ba del art\u00edculo 205 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Y si bien esa omisi\u00f3n es suficiente para \u00a0inadmitir \u00a0el \u00a0libelo, \u00a0se \u00a0debe \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0en \u00a0el desarrollo de la censura \u00a0desatendi\u00f3 \u00a0por \u00a0completo los requisitos de t\u00e9cnica y fundamentaci\u00f3n que debe \u00a0contener \u00a0un \u00a0ataque \u00a0a la sentencia de segunda instancia, por la v\u00eda del error \u00a0de \u00a0hecho, m\u00e1xime cuando deja de se\u00f1alar en cu\u00e1l de los yerros de esa especie \u00a0de \u00a0error \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el \u00a0sentenciador, \u00a0aunque \u00a0la Sala extracta, de su confusa \u00a0argumentaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0quiso \u00a0referirse \u00a0al \u00a0falso \u00a0juicio de existencia, pues al \u00a0comienzo \u00a0apunta que la colegiatura dej\u00f3 de apreciar algunas pruebas y al final \u00a0se\u00f1ala que omiti\u00f3 el estudio total de los medios de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero una adecuada sustentaci\u00f3n del cargo, por \u00a0ese \u00a0 motivo, \u00a0implica \u00a0que \u00a0el \u00a0censor \u00a0indique \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que, \u00a0recaudadas \u00a0v\u00e1lidamente, \u00a0no \u00a0fueron \u00a0tenidas \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0y \u00a0su \u00a0incidencia \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0resolutiva de la decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ese \u00a0cometido \u00a0solo \u00a0se logra confrontando el \u00a0contenido \u00a0del medio probatorio dejado de valorar, con los elementos a partir de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0estructur\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida, \u00a0y as\u00ed demostrar que la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0adoptada no corresponde a la realidad del proceso. En otras palabras, \u00a0el \u00a0casacionista tiene la obligaci\u00f3n de referirse al contenido de la prueba que \u00a0no \u00a0se valor\u00f3, dejando ver que las dem\u00e1s analizadas por el fallador carecen de \u00a0la fuerza persuasiva necesaria para mantener la decisi\u00f3n adoptada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1. \u00a0El \u00a0libelista \u00a0no \u00a0procedi\u00f3 as\u00ed. Gran \u00a0parte \u00a0de \u00a0sus \u00a0expresiones \u00a0se \u00a0orientaron \u00a0a \u00a0cuestionar \u00a0el dicho de la menor \u00a0afectada \u00a0-a \u00a0quien \u00a0califica \u00a0de mentirosa-\u00a0 el del padre de \u00e9sta y el de \u00a0los \u00a0testigos de o\u00eddas, ninguno de los cuales le merecen credibilidad. Luego de \u00a0analizarlos \u00a0junto \u00a0con \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0periciales, \u00a0desde \u00a0su personal opini\u00f3n, \u00a0concluye \u00a0que su representado no cometi\u00f3 la conducta que se le imputa, a la par \u00a0que \u00a0aprovecha \u00a0este \u00a0espacio \u00a0para \u00a0involucrar \u00a0la \u00a0denuncia \u00a0de \u00a0una \u00a0serie de \u00a0falencias \u00a0que \u00a0rotula como desconocedoras del debido proceso y del derecho a la \u00a0defensa \u00a0de \u00a0su \u00a0representado, \u00a0sin \u00a0percatarse que esa referencia tangencial de \u00a0presuntas \u00a0 irregularidades \u00a0 -que \u00a0 tampoco \u00a0demuestra- \u00a0le \u00a0resta \u00a0claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n \u00a0al \u00a0reproche \u00a0y \u00a0vulnera abiertamente el principio de autonom\u00eda que \u00a0rige en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, desacierta el casacionista al \u00a0fundamentar \u00a0una \u00a0censura \u00a0por \u00a0supuesta \u00a0omisi\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0a \u00a0partir de sus \u00a0personales \u00a0convicciones \u00a0sobre \u00a0la \u00a0manera como debi\u00f3 valorarse la prueba, sin \u00a0demostrar \u00a0en definitiva cu\u00e1les fueron los medios de convicci\u00f3n que ignor\u00f3 el \u00a0fallador \u00a0y sin asumir de manera frontal la carga argumentativa que le impone la \u00a0demostraci\u00f3n de ese\u00a0 yerro de apreciaci\u00f3n probatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bastante se ha insistido que la demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0un \u00a0error en sede de casaci\u00f3n no surge de la disparidad con el criterio del \u00a0sentenciador, \u00a0sino \u00a0de \u00a0una \u00a0concreta \u00a0situaci\u00f3n acaecida en el proceso que se \u00a0ajuste \u00a0a \u00a0alguna \u00a0de \u00a0las \u00a0causales contempladas en la ley y que adem\u00e1s sea de \u00a0trascendente, \u00a0 esto \u00a0 es, \u00a0 que \u00a0 surta \u00a0 efectos \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 sentido \u00a0 de \u00a0 la \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2. \u00a0Si \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0radicaba \u00a0en demostrar que el error de apreciaci\u00f3n probatoria enunciado condujo \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0no \u00a0aplicara el principio in \u00a0dubio \u00a0pro \u00a0reo, \u00a0como en alg\u00fan p\u00e1rrafo lo menciona, \u00a0debi\u00f3 \u00a0especificar los elementos de juicio que aduce como omitidos, referirse a \u00a0su \u00a0contenido \u00a0y enfrentar la totalidad de los fundamentos del fallo dejando ver \u00a0c\u00f3mo, \u00a0si \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0apreciado \u00a0todo \u00a0ese acervo probatorio, el sentenciador \u00a0hubiese \u00a0 tenido \u00a0que \u00a0reconocer \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0duda \u00a0a \u00a0favor \u00a0de \u00a0su \u00a0representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3. \u00a0Cuando \u00a0la \u00a0discrepancia \u00a0surge \u00a0de \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0le otorg\u00f3 a ciertos medios de convicci\u00f3n, \u00a0tampoco \u00a0es \u00a0posible \u00a0desvirtuar la doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad que \u00a0ampara \u00a0la \u00a0sentencia, con apoyo en las apreciaciones personales del recurrente. \u00a0En \u00a0ese caso, es necesario que el fundamento de la censura est\u00e9 soportado en un \u00a0verdadero \u00a0juicio \u00a0l\u00f3gico \u00a0y jur\u00eddico de la sentencia, de tal manera que surja \u00a0incuestionable \u00a0la \u00a0ocurrencia \u00a0del \u00a0error \u00a0y \u00a0su \u00a0trascendencia en la decisi\u00f3n \u00a0recurrida. \u00a0Con \u00a0ese \u00a0prop\u00f3sito, \u00a0era \u00a0necesario precisar cu\u00e1l principio de la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0postulado \u00a0cient\u00edfico \u00a0o \u00a0regla \u00a0de \u00a0experiencia \u00a0fue \u00a0vulnerado y no \u00a0simplemente \u00a0formular hip\u00f3tesis carentes de comprobaci\u00f3n, como cuando se apoya \u00a0en \u00a0apreciaciones \u00a0subjetivas \u00a0sobre la personalidad de la v\u00edctima o sugiere el \u00a0comportamiento \u00a0que \u00a0\u00e9sta \u00a0y \u00a0su \u00a0progenitor debieron asumir frente al agresor, \u00a0para \u00a0tratar \u00a0de restarles credibilidad y sacar avante la pretendida ajenidad de \u00a0su representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.4. La sola menci\u00f3n de presuntos defectos en \u00a0la \u00a0actividad \u00a0probatoria \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0judiciales o en el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa \u00a0t\u00e9cnica, \u00a0no \u00a0sirven \u00a0para \u00a0fundamentar la censura, \u00a0m\u00e1xime \u00a0cuando no se demuestra el nexo entre ellos y el cargo denunciado, ni la \u00a0manera como ocurrieron esos presuntos desatinos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, como el demandante incumpli\u00f3 \u00a0con \u00a0los \u00a0requisitos de claridad y precisi\u00f3n\u00a0 que debe contener el libelo, \u00a0en \u00a0tanto dej\u00f3 de acreditar la ocurrencia del error de hecho que le atribuye al \u00a0Tribunal, \u00a0la \u00a0demanda deber\u00e1 ser inadmitida y contra esta decisi\u00f3n no procede \u00a0recurso alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0La \u00a0Corte \u00a0ha revisado el expediente y no \u00a0encuentra \u00a0protuberantes causales de nulidad ni violaci\u00f3n flagrante de derechos \u00a0fundamentales; por tanto, no procede un pronunciamiento de oficio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 INADMITIR \u00a0 la \u00a0 demanda \u00a0 de \u00a0 casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0a nombre del procesado JULIO ERNESTO MONTENEGRO RAM\u00cdREZ \u00a0y, en consecuencia, declarar desierto el \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0DEVOLVER \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0al \u00a0Tribunal de \u00a0origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede \u00a0ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LEONIDAS \u00a0BUSTOS \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0DEL \u00a0ROSARIO \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0DE \u00a0LEMOS\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0YESID \u00a0 \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0 \u00a0BASTIDAS\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 Comisi\u00f3n \u00a0 \u00a0 de \u00a0servicio \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JULIO \u00a0ENRIQUE \u00a0SOCHA \u00a0SALAMANCA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER \u00a0 \u00a0 \u00a0ZAPATA \u00a0ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Excusa justificada \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0No \u00a0se trascriben los nombres en atenci\u00f3n al C\u00f3digo \u00a0del menor. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 30346 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0 Aprobado: Acta No. 224 \u00a0 Bogot\u00e1. \u00a0D.C., \u00a0doce \u00a0(12) agosto de dos mil \u00a0ocho (2008) \u00a0\u00a0 MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0 Examina \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0las \u00a0bases \u00a0l\u00f3gicas \u00a0y \u00a0argumentativas \u00a0de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-17327","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-16"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17327","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17327"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17327\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17327"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17327"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17327"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}