{"id":17282,"date":"2023-09-11T17:48:22","date_gmt":"2023-09-11T17:48:22","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3030029-10-08\/"},"modified":"2023-09-11T17:48:22","modified_gmt":"2023-09-11T17:48:22","slug":"3030029-10-08","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/3030029-10-08\/","title":{"rendered":"30300(29-10-08)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a030300 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>APROBADO ACTA N\u00ba. 312 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D.C., veintinueve (29) de octubre de \u00a0dos mil ocho (2008). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 Juzgado \u00a0 52 \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0del \u00a022 de enero de 2008, absolvi\u00f3 a \u00a0Orlando \u00a0Arias Gil del delito \u00a0de homicidio culposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Apelada \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0por el delegado de la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0y \u00a0por el representante de la v\u00edctima, fue confirmada el 23 de abril \u00a0siguiente por el Tribunal Superior del mismo Distrito Judicial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0representante de la v\u00edctima recurri\u00f3 en \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala examina los presupuestos jur\u00eddicos, \u00a0l\u00f3gicos \u00a0y \u00a0argumentativos \u00a0expuestos en la demanda correspondiente, \u00a0 con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0resolver \u00a0sobre \u00a0su \u00a0admisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Aproximadamente \u00a0a \u00a0las 4:00 pm del 23 de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a02005 \u00a0se \u00a0movilizaba por la carrera 10\u00aa de esta ciudad, sentido \u00a0norte-sur, \u00a0la \u00a0buseta \u00a0de \u00a0servicio \u00a0p\u00fablico \u00a0de placas SIQ-737, conducida por \u00a0Orlando \u00a0Arias \u00a0Gil, \u00a0y a la \u00a0altura \u00a0de \u00a0la \u00a0calle 20 impact\u00f3 con la parte lateral izquierda al se\u00f1or Oscar \u00a0Mauricio \u00a0G\u00f3mez \u00a0Ram\u00edrez, \u00a0que \u00a0cruzaba \u00a0la v\u00eda de oriente a occidente, quien \u00a0falleci\u00f3 instantes despu\u00e9s. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 En \u00a0audiencia \u00a0preliminar \u00a0del \u00a029 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de \u00a02006, \u00a0llevada \u00a0a \u00a0cabo \u00a0ante \u00a0el Juzgado 11 Penal Municipal con \u00a0funciones \u00a0de \u00a0control \u00a0de \u00a0garant\u00edas \u00a0de Bogot\u00e1, la Fiscal\u00eda 13 Seccional le \u00a0imput\u00f3 \u00a0a Arias Gil el delito \u00a0de homicidio culposo, cargo al que no se allan\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La formulaci\u00f3n de acusaci\u00f3n se realiz\u00f3 el 6 \u00a0de \u00a0 marzo \u00a0 de \u00a0 2007 \u00a0 ante \u00a0 el \u00a0 Juzgado \u00a052 \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0esta \u00a0ciudad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 posterioridad \u00a0 se \u00a0 profirieron \u00a0las \u00a0sentencias ya referidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>El representante de la v\u00edctima manifiesta que \u00a0el \u00a0recurso \u00a0pretende \u00a0garantizar \u00a0los \u00a0derechos fundamentales de esta \u00faltima a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de la correcci\u00f3n de un error judicial en la valoraci\u00f3n del testimonio \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0prueba t\u00e9cnica. As\u00ed mismo, busca repararla integralmente por el \u00a0perjuicio \u00a0causado \u00a0con \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0su hijo y fijar jurisprudencia sobre el \u00a0\u00fanico \u00a0testigo \u00a0que \u00a0llev\u00f3 \u00a0a la absoluci\u00f3n de Arias \u00a0Gil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acusa \u00a0la sentencia con apoyo en las causales \u00a0segunda \u00a0 y \u00a0tercera \u00a0del art\u00edculo 181 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal de 2004, y sustenta as\u00ed los cargos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero: \u00a0causal \u00a0segunda. \u00a0 \u00a0 Nulidad \u00a0por \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0estructura \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0 por \u00a0la \u00a0afectaci\u00f3n \u00a0sustancial \u00a0de \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0propias \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El fallador conculc\u00f3 la verdad, al excluir u \u00a0omitir \u00a0las pruebas t\u00e9cnicas recaudadas por agentes de la polic\u00eda, tr\u00e1nsito y \u00a0medicina legal; y la justicia, al permitir la impunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0falso juicio de existencia por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0 o \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0al \u00a0no \u00a0apreciar \u00a0los \u00a0elementos \u00a0t\u00e9cnicos-periciales \u00a0presentados \u00a0 en \u00a0 el \u00a0juicio, \u00a0concretamente \u00a0al \u00a0manifestar \u00a0que \u00a0\u201cno \u00a0 ostentan \u00a0 la \u00a0calidad \u00a0de \u00a0testigos \u00a0presenciales \u00a0de \u00a0los \u00a0acontecimientos, \u00a0por \u00a0tanto no conocieron el desarrollo propio de la ilicitud y \u00a0por \u00a0consiguiente, ellos desde un punto de vista meramente judicial con ocasi\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0funci\u00f3n emitieron o pusieron el conocimiento del \u00f3rgano jurisdiccional \u00a0circunstancias en las cuales se pudo desarrollar la ilicitud\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0ese \u00a0criterio \u00a0equivocado \u00a0no se pueden \u00a0descartar \u00a0los \u00a0postulados \u00a0de \u00a0una \u00a0actividad \u00a0peligrosa, \u00a0del deber de cuidado \u00a0objetivo, \u00a0de \u00a0la \u00a0teor\u00eda \u00a0del dominio del hecho del exceso de confianza, de la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0carril \u00a0en \u00a0la \u00a0v\u00eda, \u00a0su \u00a0velocidad, \u00a0la \u00a0hora de mayor acceso \u00a0peatonal y la frenada de 17.5 entre otras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0nulidad \u00a0que \u00a0genera \u00a0el \u00a0error \u00a0es la de \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0garant\u00edas \u00a0fundamentales, \u00a0contenida \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 457 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u201csiendo la causal \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa y\/o del debido proceso en \u00a0aspectos sustanciales\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal incurri\u00f3 en error de hecho y de \u00a0derecho. \u00a0El \u00a0primero \u00a0por dejar de apreciar las pruebas, y el segundo por falso \u00a0juicio de convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las pruebas no se valoraron de manera conjunta \u00a0porque \u00a0se \u00a0acogi\u00f3 \u00a0lo \u00a0manifestado \u00a0por \u00a0el \u00a0testigo \u00a0\u00fanico \u00a0y las sentencias \u00a0proferidas \u00a0no \u00a0guardan \u00a0consonancia \u00a0con \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0ni \u00a0con \u00a0el \u00a0material \u00a0probatorio recaudado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0 violaron \u00a0 los \u00a0art\u00edculos \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n, y 4 y 5 del estatuto procesal penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pide \u00a0se \u00a0declare la nulidad retrotrayendo la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0fase \u00a0del \u00a0juicio \u00a0o \u00a0en \u00a0su \u00a0defecto \u00a0se \u00a0dicte \u201cfallo \u00a0de \u00a0sustituci\u00f3n \u00a0a \u00a0partir \u00a0del momento procesal del que \u00a0incluye el sentido del fallo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo. \u00a0Causal \u00a0tercera. \u00a0 \u00a0Falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 \u00a0de \u00a0 existencia \u00a0 por \u00a0omisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0dej\u00f3 \u00a0de aplicar \u201cel art\u00edculo 105 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0 Procedimiento \u00a0 Penal\u201d, \u00a0 que \u00a0 regula \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0culposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 fallador \u00a0 no \u00a0 apreci\u00f3 \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0t\u00e9cnico-periciales \u00a0presentadas \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio, \u00a0concretamente cuando se\u00f1al\u00f3 \u00a0\u201cno ostentan la calidad de testigos presenciales de \u00a0los \u00a0acontecimientos, \u00a0por \u00a0tanto \u00a0no \u00a0conocieron \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0propio \u00a0de la \u00a0ilicitud \u00a0y \u00a0por \u00a0consiguiente, ellos desde un punto de vista meramente judicial \u00a0con \u00a0ocasi\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0funci\u00f3n emitieron o pusieron el conocimiento del \u00f3rgano \u00a0jurisdiccional \u00a0 circunstancias \u00a0 en \u00a0 las \u00a0 cuales \u00a0 se \u00a0 pudo \u00a0desarrollar \u00a0la \u00a0ilicitud\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0la \u00a0premisa \u00a0del \u00a0testigo presencial se \u00a0descart\u00f3 \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n del deber de cuidado, el exceso de confianza por parte \u00a0del \u00a0conductor, \u00a0la \u00a0teor\u00eda \u00a0del hecho, la velocidad de 46 a 56 kil\u00f3metros que \u00a0estableci\u00f3 \u00a0la \u00a0frenada \u00a0de 9.5, la hora de ocurrencia del hecho, el carril por \u00a0el que se movilizada (izquierdo) y la actividad peligrosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0 \u00a0sentenciadores \u00a0 reconocieron \u00a0 el \u00a0comportamiento \u00a0indebido del conductor al ocupar el carril izquierdo, con lo que \u00a0viol\u00f3 \u00a0el \u00a0deber \u00a0objetivo \u00a0de \u00a0cuidado. \u00a0La \u00a0evidencia \u00a0t\u00e9cnica demuestra las \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0ocurrencia de los hechos y no requieren su presencia f\u00edsica \u00a0para \u00a0constatar \u00a0velocidad, \u00a0carril, \u00a0hora, \u00a0frenada, \u00a0posici\u00f3n \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver, \u00a0posici\u00f3n del bus, etc. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0respaldar \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0del cargo \u00a0acude \u00a0al \u00a0falso juicio de legalidad, en tanto se absolvi\u00f3 al acusado s\u00f3lo con \u00a0lo \u00a0dicho \u00a0por \u00a0el \u00a0testigo \u00a0presencial, \u00a0cuya \u00a0versi\u00f3n \u00a0se \u00a0ponder\u00f3 de manera \u00a0equ\u00edvoca \u00a0y \u00a0desconociendo las reglas de la sana cr\u00edtica. Adem\u00e1s, se desech\u00f3 \u00a0el resto del material probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. La inadmisi\u00f3n de la demanda \u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0Las \u00a0v\u00edctimas \u00a0desempe\u00f1an \u00a0un \u00a0papel \u00a0fundamental \u00a0dentro \u00a0del \u00a0esquema \u00a0procesal penal y su intervenci\u00f3n, ampliada a \u00a0los \u00a0perjudicados \u00a0por \u00a0el \u00a0hecho \u00a0punible \u00a0que \u00a0demuestren da\u00f1o cierto, real y \u00a0concreto1, \u00a0 se \u00a0 extiende \u00a0 a \u00a0 lograr \u00a0 la \u00a0 verdad, \u00a0 la \u00a0 justicia \u00a0y \u00a0la \u00a0reparaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0 claro \u00a0 desarrollo \u00a0 de \u00a0 postulados \u00a0constitucionales2, \u00a0 \u00a0el \u00a0 legislador \u00a0 y \u00a0 la \u00a0jurisprudencia \u00a0les \u00a0han \u00a0reconocido \u00a0diversas \u00a0posibilidades de intervenci\u00f3n y \u00a0participaci\u00f3n \u00a0 en \u00a0aspectos \u00a0medulares \u00a0del \u00a0proceso \u00a0-facultades \u00a0en \u00a0materia \u00a0probatoria, \u00a0en relaci\u00f3n con el principio de oportunidad, frente a la decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0 \u00a0preclusi\u00f3n \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0impugnaci\u00f3n3-. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Empero, \u00a0como intervinientes, tienen tambi\u00e9n \u00a0cargas \u00a0y \u00a0obligaciones que cumplir para efectos de hacer valer sus derechos. En \u00a0ese \u00a0orden, \u00a0es \u00a0preciso que las demandas de casaci\u00f3n que promuevan re\u00fanan los \u00a0requisitos m\u00ednimos exigidos para darles curso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. La naturaleza extraordinaria del recurso \u00a0exige \u00a0que \u00a0la \u00a0demanda \u00a0correspondiente \u00a0contenga \u00a0una \u00a0argumentaci\u00f3n s\u00f3lida, \u00a0dial\u00e9ctica \u00a0y \u00a0coherente \u00a0en la que, con fundamento en los motivos expresamente \u00a0se\u00f1alados \u00a0por el legislador, se planteen en forma ordenada y clara los errores \u00a0de \u00a0juicio \u00a0o de procedimiento en que pudo incurrir el fallador de segundo grado \u00a0y \u00a0se \u00a0resalte \u00a0su \u00a0trascendencia. \u00a0Su \u00a0prop\u00f3sito no es continuar con el debate \u00a0probatorio, \u00a0sino \u00a0realizar un control jur\u00eddico sobre la sentencia que puso fin \u00a0a \u00a0la actuaci\u00f3n, a efectos de verificar si se ajusta o no al ordenamiento y, en \u00a0consecuencia, \u00a0hacer \u00a0efectivo el derecho material, el respeto de las garant\u00edas \u00a0de \u00a0 los \u00a0 intervinientes \u00a0 y \u00a0 la \u00a0reparaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0agravios \u00a0inferidos \u00a0a \u00a0estos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por esa raz\u00f3n el discurso propuesto debe ser \u00a0claro, \u00a0preciso, \u00a0l\u00f3gico, jur\u00eddico y suficientemente sustentado de modo que se \u00a0demuestre, \u00a0sin \u00a0ambages, la afectaci\u00f3n de derechos o garant\u00edas fundamentales, \u00a0la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0de la causal o motivo de casaci\u00f3n que invoca y la necesidad \u00a0de \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia, esto es, explique c\u00f3mo \u00a0pretende \u00a0la \u00a0efectividad \u00a0del \u00a0derecho \u00a0material, cu\u00e1les garant\u00edas procesales \u00a0deben \u00a0ser desagraviadas, c\u00f3mo se quebrantaron los derechos fundamentales y por \u00a0qu\u00e9 \u00a0 es \u00a0necesario \u00a0unificar \u00a0la \u00a0jurisprudencia \u00a0sobre \u00a0un \u00a0determinado \u00a0tema \u00a0jur\u00eddico, ya sea para su beneficio o para casos futuros similares. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0reproche \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0debe sujetarse a \u00a0alguna \u00a0de las causales previstas en el art\u00edculo 181 del la Ley 906 de 2004. El \u00a0censor \u00a0debe \u00a0identificar \u00a0con claridad cu\u00e1l es el error en el que incurri\u00f3 el \u00a0fallador, \u00a0luego \u00a0seleccionar \u00a0con sumo cuidado el motivo de casaci\u00f3n a trav\u00e9s \u00a0del \u00a0cual \u00a0va \u00a0a \u00a0formular \u00a0su \u00a0cuestionamiento \u00a0y sustentarlo de manera clara y \u00a0coherente, \u00a0sin \u00a0olvidar \u00a0que \u00a0cada causal responde a errores diversos y resulta \u00a0inapropiado \u00a0que \u00a0dentro de un mismo cargo se entremezclen los contenidos de una \u00a0y otra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De no verificarse los presupuestos indicados y \u00a0de \u00a0no \u00a0advertir la Corte la necesidad de su intervenci\u00f3n oficiosa para cumplir \u00a0con \u00a0alguno \u00a0de \u00a0los \u00a0fines \u00a0de \u00a0la casaci\u00f3n, la demanda no ser\u00e1 seleccionada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3. \u00a0 Las \u00a0 falencias \u00a0 del \u00a0actor \u00a0en \u00a0el \u00a0planteamiento \u00a0de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0son \u00a0ostensibles \u00a0y \u00a0no \u00a0permiten dar curso a su \u00a0libelo. Estas son las razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunque \u00a0intenta \u00a0explicar cu\u00e1les ser\u00edan los \u00a0fines \u00a0de \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0en el caso concreto, sus manifestaciones se quedan tan \u00a0solo \u00a0en \u00a0enunciados generales que impiden descifrar su pretensi\u00f3n. No explic\u00f3 \u00a0c\u00f3mo \u00a0 intenta \u00a0 la \u00a0 efectividad \u00a0del \u00a0derecho \u00a0material, \u00a0cu\u00e1les \u00a0garant\u00edas \u00a0procesales \u00a0 deben \u00a0 ser \u00a0desagraviadas, \u00a0c\u00f3mo \u00a0se \u00a0quebrantaron \u00a0los \u00a0derechos \u00a0fundamentales \u00a0ni \u00a0por \u00a0qu\u00e9 \u00a0es \u00a0necesario \u00a0unificar la jurisprudencia sobre el \u00a0testigo \u00fanico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0sustentar \u00a0los cargos esboza argumentos \u00a0confusos, \u00a0desordenados, \u00a0repetitivos e impertinentes que no permiten comprender \u00a0las \u00a0razones de su reproche ni los errores en los que supuestamente incurri\u00f3 el \u00a0ad-quem, \u00a0lo \u00a0que denota un \u00a0total \u00a0 desconocimiento \u00a0 respecto \u00a0 a \u00a0 los \u00a0 contenidos \u00a0de \u00a0las \u00a0causales \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, si bien enuncia que su ataque tiene \u00a0lugar \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 v\u00eda \u00a0 de \u00a0 las \u00a0causales \u00a0segunda \u00a0y \u00a0 tercera, \u00a0al \u00a0 exponer \u00a0 los \u00a0 fundamentos \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 violaci\u00f3n \u00a0entremezcla \u00a0indebidamente \u00a0los \u00a0contenidos de unos motivos con otros, acudiendo a argumentos \u00a0discordantes, deshilvanados y contradictorios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo. \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 \u00a0 \u00a0 causal \u00a0 \u00a0 \u00a0 segunda \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0181 del estatuto \u00a0procesal \u00a0penal hace referencia a errores en la sentencia por desconocimiento de \u00a0la \u00a0estructura del debido proceso, por afectaci\u00f3n sustancial de su estructura o \u00a0de la garant\u00eda debida a cualquiera de las partes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para una adecuada sustentaci\u00f3n es preciso que \u00a0el \u00a0censor \u00a0identifique en forma di\u00e1fana c\u00f3mo ocurri\u00f3 el quebranto del debido \u00a0proceso \u00a0y c\u00f3mo esa infracci\u00f3n afect\u00f3 sustancialmente a una de las partes, en \u00a0este \u00a0caso \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima. Las meras afirmaciones que en ese sentido se hagan, \u00a0sin sustento f\u00e1ctico ni jur\u00eddico, no pueden ser admitidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0imperioso \u00a0explicar \u00a0y \u00a0demostrar \u00a0c\u00f3mo \u00a0ocurri\u00f3 \u00a0el \u00a0quebranto \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso, \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0se \u00a0afect\u00f3 su \u00a0estructura, \u00a0cu\u00e1l \u00a0garant\u00eda \u00a0result\u00f3 \u00a0quebrantada \u00a0y, \u00a0dado que ese motivo de \u00a0cuestionamiento \u00a0conduce \u00a0por \u00a0regla \u00a0general \u00a0a \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0se\u00f1alar \u00a0a \u00a0partir \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0instancia \u00a0procesal \u00a0se reclama tal declaraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0el \u00a0reproche \u00a0versa \u00a0en la violaci\u00f3n del \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0y \u00a0la \u00a0defensa, \u00a0es \u00a0ineludible \u00a0explicar claramente y en forma \u00a0separada \u00a0la \u00a0raz\u00f3n de esa vulneraci\u00f3n, en tanto que el primero es un vicio de \u00a0estructura \u00a0 y \u00a0 la \u00a0segunda \u00a0lo \u00a0es \u00a0de \u00a0garant\u00eda4. \u00a0En torno al punto la Sala ha \u00a0sostenido que: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026si \u00a0el \u00a0recurrente consideraba que se \u00a0presentaban \u00a0todas las hip\u00f3tesis de la nulidad, ha debido hacerlo en cap\u00edtulos \u00a0separados, \u00a0pues \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0misma causal tercera no es posible mezclar los \u00a0elementos \u00a0relativos \u00a0a \u00a0errores \u00a0sustanciales que afectan la estructura b\u00e1sica \u00a0del \u00a0 proceso \u00a0 con \u00a0 el \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0pues \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0en \u00a0uno \u00a0y \u00a0otro \u00a0caso \u00a0afectan de manera diversa el tr\u00e1mite del \u00a0proceso\u201d5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0manera \u00a0pues que si se alega trasgresi\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso \u00a0es \u00a0necesario \u00a0demostrar que en realidad se configur\u00f3 una \u00a0irregularidad \u00a0en \u00a0la \u00a0estructura b\u00e1sica del proceso, esto es, en alguna de las \u00a0actuaciones \u00a0concatenadas, \u00a0sucesivas \u00a0y \u00a0arm\u00f3nicas \u00a0que \u00a0lo componen, y que la \u00a0misma \u00a0es \u00a0trascendente, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0si \u00a0no \u00a0se sanea es totalmente inviable \u00a0mantenerlo \u00a0inc\u00f3lume. \u00a0La \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, por su parte, \u00a0implica \u00a0determinar \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0la \u00a0falla \u00a0y \u00a0c\u00f3mo \u00a0se \u00a0lesion\u00f3 \u00a0tal derecho, \u00a0indicando \u00a0la \u00a0fase \u00a0desde la cual debe retrotraerse la actuaci\u00f3n para remediar \u00a0el defecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>F\u00e1cilmente \u00a0se evidencia que el libelista no \u00a0identific\u00f3 \u00a0con claridad cu\u00e1les son los errores de estructura y cu\u00e1les los de \u00a0garant\u00eda. \u00a0Si \u00a0bien \u00a0pareciera \u00a0que hace referencia a estos \u00faltimos no explica \u00a0c\u00f3mo \u00a0se \u00a0afectaron \u00a0las \u00a0garant\u00edas \u00a0de \u00a0verdad y justicia de la v\u00edctima. Sus \u00a0escasos \u00a0argumentos, lejos de demostrar tal afirmaci\u00f3n, se dirigen a revelar su \u00a0inconformidad con el sentido del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Olvid\u00f3 que cuando son varios los reparos por \u00a0nulidad, \u00a0debe \u00a0concretar \u00a0cada \u00a0una de las irregularidades que la originan para \u00a0luego \u00a0seleccionar la que revista mayor importancia no solo por su trascendencia \u00a0sino \u00a0por \u00a0su \u00a0capacidad \u00a0de regresar el proceso al punto m\u00e1s lejano. Es tal el \u00a0desacierto \u00a0del \u00a0actor \u00a0que no sabe siquiera c\u00f3mo se origina la nulidad y menos \u00a0desde qu\u00e9 momento procesal debe declararse.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0m\u00e1s, \u00a0a \u00a0pesar de que se encamina por la \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0nulidad, \u00a0sostiene que el fallador incurri\u00f3 en un falso juicio de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0no \u00a0apreci\u00f3 \u00a0algunas \u00a0de las pruebas \u00a0aportadas en el juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo anterior denota absoluto desconocimiento de \u00a0la \u00a0t\u00e9cnica \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0en cuanto ese yerro debe proponerse al amparo de la \u00a0causal \u00a0tercera del art\u00edculo \u00a0181 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s \u00a0adelante \u00a0expresa \u00a0que \u00a0se incurri\u00f3 en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0y \u00a0de \u00a0derecho \u00a0para \u00a0finalmente alegar que el fallo no guarda \u00a0consonancia \u00a0con \u00a0la acusaci\u00f3n. Es contrario a la l\u00f3gica formular, respecto de \u00a0una \u00a0misma \u00a0prueba, \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0y \u00a0de derecho, so pena de trasgredir el \u00a0principio de no contradicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo. \u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0demandante \u00a0aduce \u00a0que \u00a0se \u00a0inaplic\u00f3 \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0105 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal, el que -seg\u00fan dice- regula \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0culposo. \u00a0La \u00a0referencia \u00a0a \u00a0ese estatuto es sin duda inexacta en \u00a0cuanto \u00a0es \u00a0en \u00a0el \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal donde se prev\u00e9n las conductas punibles y las \u00a0sanciones. \u00a0Pero \u00a0de \u00a0entender que en realidad quiso referirse a este \u00faltimo no \u00a0es \u00a0viable \u00a0determinar \u00a0el \u00a0sentido de la violaci\u00f3n puesto que el art\u00edculo 105 \u00a0regula \u00a0el homicidio preterintencional y el demandante hace alusi\u00f3n al culposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De superar esa imprecisi\u00f3n, tampoco es viable \u00a0admitir \u00a0el \u00a0cargo \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0omiti\u00f3 se\u00f1alar cu\u00e1les fueron en concreto las \u00a0pruebas dejadas de apreciar ni cu\u00e1l la trascendencia del error. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de existencia por omisi\u00f3n \u00a0tiene \u00a0lugar \u00a0cuando \u00a0el \u00a0fallador ignora la prueba, olvida valorarla a pesar de \u00a0que \u00a0 materialmente \u00a0se \u00a0halla \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n. \u00a0Para \u00a0una \u00a0adecuada \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0debe \u00a0demostrar que en efecto esa omisi\u00f3n tuvo \u00a0lugar, \u00a0identificando cu\u00e1les fueron los elementos probatorios que se excluyeron \u00a0de \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n y c\u00f3mo de no haberse incurrido en ese desacierto, tanto las \u00a0imputaciones \u00a0 \u00a0f\u00e1cticas \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0jur\u00eddicas \u00a0 \u00a0del \u00a0 fallo \u00a0 habr\u00edan \u00a0 sido \u00a0distintas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nada \u00a0de \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0se \u00a0cumpli\u00f3 \u00a0en esta \u00a0ocasi\u00f3n. \u00a0El \u00a0actor \u00a0no \u00a0individualiz\u00f3 \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que supuestamente fueron \u00a0excluidas, \u00a0se \u00a0limit\u00f3 \u00a0a \u00a0indicar que se trat\u00f3 de las t\u00e9cnico-periciales. De \u00a0admitir, \u00a0en \u00a0gracia \u00a0de \u00a0discusi\u00f3n, \u00a0que \u00a0esa \u00a0referencia gen\u00e9rica no resulta \u00a0desacertada, \u00a0tampoco \u00a0el \u00a0cargo \u00a0puede \u00a0admitirse \u00a0pues \u00a0en su exposici\u00f3n deja \u00a0entrever que ellas s\u00ed fueron apreciadas pero en forma incorrecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por consiguiente, si el demandante admite que \u00a0esos \u00a0elementos \u00a0fueron evaluados, pero su reproche consiste en que ello se hizo \u00a0de \u00a0manera \u00a0deficiente \u00a0o \u00a0incorrecta, \u00a0se \u00a0ha \u00a0errado \u00a0en \u00a0la \u00a0escogencia de la \u00a0causal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0mirada \u00a0objetiva del fallo controvertido \u00a0permite \u00a0colegir \u00a0que el Tribunal -e igualmente lo hizo el Juez de primer grado- \u00a0valor\u00f3 \u00a0las pruebas t\u00e9cnicas y periciales presentadas en el juicio, por lo que \u00a0ning\u00fan falso juicio de existencia por omisi\u00f3n se present\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En efecto, para determinar la materialidad de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0el \u00a0ad-quem tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0el informe ejecutivo y el acta de inspecci\u00f3n a cad\u00e1ver, documentos \u00a0que \u00a0ingresaron \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0del testimonio del Jefe de Laboratorio del Grupo de \u00a0Criminal\u00edstica \u00a0Omega III. As\u00ed mismo, analiz\u00f3 los testimonios rendidos por el \u00a0agente \u00a0de \u00a0tr\u00e1nsito, \u00a0el perito fot\u00f3grafo de tr\u00e1nsito investigador del grupo \u00a0Omega \u00a03, \u00a0el \u00a0perito f\u00edsico forense, la m\u00e9dica adscrita al Instituto Nacional \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0Legal \u00a0y Ciencias Forenses, el intendente de Polic\u00eda que realiz\u00f3 \u00a0el \u00a0informe \u00a0del \u00a0accidente \u00a0de \u00a0tr\u00e1nsito, el encargado de levantar el bosquejo \u00a0topogr\u00e1fico \u00a0del \u00a0lugar, \u00a0de quien efectu\u00f3 la experticia t\u00e9cnica al veh\u00edculo \u00a0involucrado, \u00a0el \u00a0ingeniero \u00a0mec\u00e1nico \u00a0adscrito al Grupo de F\u00edsica Forense, el \u00a0que \u00a0elabor\u00f3 \u00a0el \u00e1lbum fotogr\u00e1fico y el que realiz\u00f3 el plano del lugar, para \u00a0concluir \u00a0que \u00a0no presenciaron los hechos. Pero, adem\u00e1s, hizo todo un an\u00e1lisis \u00a0sobre \u00a0el \u00a0desplazamiento \u00a0por el carril izquierdo de la buseta conducida por el \u00a0acusado, \u00a0para \u00a0se\u00f1alar \u00a0que \u00a0las normas de circulaci\u00f3n vehicular no proh\u00edben \u00a0que \u00a0rodantes de servicio p\u00fablico se movilicen por ese carril, y determin\u00f3 que \u00a0teniendo \u00a0en cuenta la huella de frenada y la longitud de la misma, la velocidad \u00a0del \u00a0automotor \u00a0al \u00a0empezar \u00a0la \u00a0frenada \u00a0oscilaba entre 46 y 56 kil\u00f3metros por \u00a0hora, \u00a0de \u00a0donde extrajo que se encontraba dentro de los marcos permitidos en el \u00a0per\u00edmetro urbano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, surge palmario que su reproche \u00a0va \u00a0dirigido \u00a0a \u00a0cuestionar los razonamientos hechos por el fallador a partir de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0recaudadas. \u00a0Sin embargo, no se\u00f1al\u00f3 cu\u00e1les fueron las reglas de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0o \u00a0los postulados cient\u00edficos \u00a0aplicados \u00a0de \u00a0manera \u00a0desacertada \u00a0y a cu\u00e1les debi\u00f3 acudir en forma correcta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0es \u00a0viable, \u00a0como lo hace el censor, \u00a0sustentar \u00a0el falso juicio de existencia acudiendo al falso juicio de legalidad, \u00a0dos \u00a0yerros \u00a0distintos, \u00a0uno de hecho y otro de derecho, que, como se vio, no es \u00a0procedente acumular dentro de un mismo cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0m\u00faltiples desatinos del demandante y su \u00a0vago \u00a0e indescifrable discurso no permiten a la Corte admitir su libelo. De otra \u00a0parte, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0no \u00a0observa \u00a0flagrantes violaciones de derechos fundamentales, \u00a0causales \u00a0 de \u00a0 nulidad, \u00a0 ni \u00a0motivos \u00a0que \u00a0conduzcan \u00a0a \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0un \u00a0pronunciamiento \u00a0profundo \u00a0frente \u00a0al expediente en raz\u00f3n de las finalidades de \u00a0la casaci\u00f3n, por lo que se abstiene de obrar de oficio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. El mecanismo de la insistencia \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo del art\u00edculo 184 de la Ley 906 de \u00a02004, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0Corte \u00a0decida \u00a0no \u00a0darle curso a una demanda de casaci\u00f3n, es \u00a0procedente \u00a0la insistencia, cuyas reglas, en ausencia de disposici\u00f3n legal, han \u00a0sido \u00a0 definidas \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 Sala \u00a0 en \u00a0 los \u00a0siguientes \u00a0t\u00e9rminos6: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(ii) \u00a0 La \u00a0insistencia \u00a0s\u00f3lo \u00a0puede \u00a0ser \u00a0promovida \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0por \u00a0ser \u00a0\u00e9l a quien asiste inter\u00e9s en que se \u00a0reconsidere \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0Los \u00a0dem\u00e1s \u00a0intervinientes en el proceso no tienen \u00a0dicha \u00a0facultad, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0que \u00a0habiendo \u00a0tenido ocasi\u00f3n de acudir al recurso \u00a0extraordinario, \u00a0el \u00a0no \u00a0hacerlo \u00a0supone conformidad con los fallos adoptados en \u00a0sede de las instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0(iii) \u00a0 La \u00a0 solicitud \u00a0 de \u00a0insistencia \u00a0puede \u00a0elevarse \u00a0ante \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, a trav\u00e9s de sus delegados para la casaci\u00f3n penal, o ante \u00a0alguno \u00a0de \u00a0los Magistrados integrantes de la Sala de Casaci\u00f3n Penal, seg\u00fan lo \u00a0decida el demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0(iv) \u00a0La \u00a0solicitud \u00a0respectiva \u00a0puede tener dos finalidades: la de \u00a0rebatir \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0los \u00a0cuales \u00a0la \u00a0Sala decidi\u00f3 no \u00a0seleccionar \u00a0la \u00a0demanda, o para demostrar por qu\u00e9 no empece las incorrecciones \u00a0del \u00a0libelo, \u00a0es \u00a0preciso \u00a0que la Corte haga uso de su facultad para superar sus \u00a0defectos y decidir de fondo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0(v) \u00a0Es \u00a0potestativo \u00a0del \u00a0Magistrado discidente o del Delegado del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0ante quien se formula la insistencia, optar por someter el \u00a0asunto \u00a0a \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0de la Sala o no presentarlo para su revisi\u00f3n, evento \u00a0\u00faltimo \u00a0en \u00a0que \u00a0informar\u00e1 \u00a0de ello al peticionario. As\u00ed mismo, cualquiera de \u00a0ellos \u00a0puede \u00a0invocar \u00a0la \u00a0insistencia \u00a0directamente \u00a0ante \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0manera \u00a0oficiosa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0(vi) \u00a0El \u00a0auto a trav\u00e9s del cual no se \u00a0selecciona \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0trae \u00a0como consecuencia la firmeza de la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0contra la cual se formul\u00f3 el recurso, con la \u00a0consecuente \u00a0imposibilidad \u00a0de \u00a0invocar \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de la acci\u00f3n penal, \u00a0efectos \u00a0que \u00a0no se alteran con la petici\u00f3n de insistencia, ni con su tr\u00e1mite, \u00a0a no ser que ella prospere y conlleve a la admisi\u00f3n de la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0su \u00a0turno, \u00a0como \u00a0quiera \u00a0que \u00a0la ley no \u00a0establece \u00a0t\u00e9rminos \u00a0para \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0de la insistencia, es preciso fijarlos \u00a0conforme \u00a0la \u00a0facultad \u00a0que en tal sentido se consagra en el art\u00edculo 159 de la \u00a0Ley 906 de 2004. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0tal prop\u00f3sito, teniendo en cuenta que \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de la cual no se selecciona la demanda est\u00e1 contenida \u00a0en \u00a0un \u00a0auto \u00a0a cuyo enteramiento o publicidad debe procederse obligatoriamente, \u00a0con \u00a0arreglo \u00a0a \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0en sentencia C-641 del 13 de agosto de 2002, por \u00a0v\u00eda \u00a0del \u00a0procedimiento \u00a0se\u00f1alado en el art\u00edculo 169, inciso 3, de la Ley 906 \u00a0de \u00a02004, \u00a0esto \u00a0es \u00a0&#8220;mediante \u00a0comunicaci\u00f3n escrita \u00a0dirigida \u00a0por \u00a0telegrama, \u00a0correo \u00a0certificado, facs\u00edmil, correo electr\u00f3nico o \u00a0cualquier \u00a0otro medio id\u00f3neo que haya sido indicado por las partes&#8221;, \u00a0se establecer\u00e1 el t\u00e9rmino de cinco (5) d\u00edas contados a partir \u00a0de \u00a0la fecha en que se produzca alguna de las anteriores formas de notificaci\u00f3n \u00a0al \u00a0demandante, \u00a0como \u00a0plazo \u00a0para que \u00e9ste solicite al Ministerio P\u00fablico o a \u00a0alguno \u00a0de \u00a0los \u00a0Magistrados \u00a0integrantes \u00a0de \u00a0la \u00a0Sala, \u00a0si \u00a0a \u00a0bien \u00a0lo tiene, \u00a0insistencia \u00a0en \u00a0el asunto. [El Ministerio P\u00fablico, dentro de esos cinco d\u00edas, \u00a0deber\u00e1 \u00a0comunicar \u00a0a la Secretar\u00eda de la Sala de Casaci\u00f3n Penal su intenci\u00f3n \u00a0de estudiar el proceso]. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0su vez, teniendo en cuenta que el examen \u00a0de \u00a0la \u00a0solicitud de insistencia supone un estudio ponderado de la solicitud, de \u00a0la \u00a0demanda, \u00a0del \u00a0auto \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0no \u00a0se \u00a0seleccion\u00f3 \u00a0y \u00a0de la actuaci\u00f3n \u00a0respectiva, \u00a0se \u00a0otorgar\u00e1 \u00a0al Ministerio P\u00fablico o al Magistrado respectivo un \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de quince (15) d\u00edas para el examen de la tem\u00e1tica planteada, vencido \u00a0el \u00a0cual \u00a0podr\u00e1n \u00a0someter \u00a0el \u00a0asunto \u00a0a \u00a0discusi\u00f3n \u00a0de \u00a0la Sala o informar al \u00a0peticionario \u00a0 \u00a0sobre \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0decisi\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0darle \u00a0 \u00a0curso \u00a0 \u00a0a \u00a0 la \u00a0petici\u00f3n\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>Primero. INADMITIR la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n presentada por el representante de la v\u00edctima dentro del \u00a0proceso seguido contra Orlando Arias Gil. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo. Conforme al \u00a0inciso \u00a02\u00ba del art\u00edculo 184 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 2004, y bajo \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0expuestos en la parte considerativa de esta providencia, procede \u00a0la insistencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE Y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LEONIDAS \u00a0BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO \u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA DEL ROSARIO \u00a0GONZ\u00c1LEZ DE LEMOS \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 LUIS \u00a0QUINTERO MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>JULIO ENRIQUE SOCHA \u00a0SALAMANCA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>JAVIER \u00a0ZAPATA \u00a0ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>TERESA \u00a0RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Sentencia C-516 del 11 de julio de 2007 de la Corte Constitucional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Art\u00edculo 250, numerales 6 y 7. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Sentencia C-209 del 21 de marzo de 2007 de la Corte Constitucional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Ver \u00a0sentencia del 23 de mayo de 2002 (radicado 15.142). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0Idem. \u00a0En el mismo sentido \u00a0se \u00a0 \u00a0puede \u00a0 \u00a0consultar \u00a0 \u00a0la \u00a0 sentencia \u00a0 del \u00a0 21 \u00a0 de \u00a0 febrero \u00a0 de \u00a0 2007 \u00a0(radicado18.255). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 Auto \u00a0del 12 de diciembre de 2005 (radicado 24.322). \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso \u00a0 \u00a0 No \u00a030300 \u00a0\u00a0 CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA \u00a0\u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO \u00a0PONENTE \u00a0\u00a0 AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0 APROBADO ACTA N\u00ba. 312 \u00a0 Bogot\u00e1, D.C., veintinueve (29) de octubre de \u00a0dos mil ocho (2008). \u00a0\u00a0 MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0 El \u00a0 Juzgado \u00a0 52 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-17282","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-16"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17282","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17282"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17282\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17282"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17282"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17282"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}