{"id":168,"date":"2023-09-07T19:54:02","date_gmt":"2023-09-07T19:54:02","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/8976-04-04-95\/"},"modified":"2023-09-07T19:54:02","modified_gmt":"2023-09-07T19:54:02","slug":"8976-04-04-95","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/8976-04-04-95\/","title":{"rendered":"8976 (04-04-95-)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No.8976 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Dr. \u00a0RICARDO CALVETE \u00a0RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No. 47 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santa Fe de Bogot\u00e1 D.C. abril cuatro de mil \u00a0novecientos noventa y cinco. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0V I S T O S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Procede \u00a0la Sala a resolver sobre la demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del procesado LUIS GERARDO GRANADA \u00a0MOLINA, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Santa Fe de Bogot\u00e1, \u00a0confirmatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0dictada \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado Noveno Penal del Circuito de la \u00a0misma \u00a0ciudad, \u00a0en \u00a0la \u00a0cual conden\u00f3 al aqu\u00ed recurrente a la pena principal de \u00a0ciento \u00a0noventa y dos (192) meses de prisi\u00f3n, y a la accesoria de interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas por el mismo t\u00e9rmino, como autor responsable \u00a0del delito de homicidio agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0I. \u00a0 H\u00a0 \u00a0 E\u00a0 \u00a0 C\u00a0 \u00a0 H\u00a0 \u00a0 O\u00a0 \u00a0S \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aproximadamente a las ocho de la noche del 10 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01992, \u00a0en \u00a0una \u00a0Gallera del Barrio Jerusal\u00e9n, sector La Laguna de \u00a0Santa \u00a0F\u00e9 de Bogot\u00e1, se present\u00f3 una ri\u00f1a entre el cantinero GREGORIO ENCISO \u00a0y \u00a0el cliente LUIS GERARDO GRANADA MOLINA, porque el primero se neg\u00f3 a venderle \u00a0unas cervezas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0recibir \u00a0algunos \u00a0golpes, GRANADA \u00a0MOLINA \u00a0se \u00a0retir\u00f3 \u00a0un \u00a0momento \u00a0y \u00a0volvi\u00f3 \u00a0armado \u00a0de un cuchillo, pero al no \u00a0encontrar \u00a0a \u00a0GREGORIO, \u00a0quien \u00a0se \u00a0escondi\u00f3 \u00a0en \u00a0una habitaci\u00f3n, se dedic\u00f3 a \u00a0partir \u00a0botellas, \u00a0y \u00a0ante \u00a0la petici\u00f3n de que no molestara m\u00e1s que le hizo el \u00a0joven \u00a0ALEXANDER \u00a0PAVA \u00a0NIETO, \u00a0la \u00a0emprendi\u00f3 \u00a0contra \u00a0\u00e9l \u00a0propin\u00e1ndole \u00a0tres \u00a0pu\u00f1aladas que le causaron la muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0II. \u00a0ACTUACION PROCESAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Juzgado Cincuenta y Nueve de Instrucci\u00f3n \u00a0Criminal \u00a0abri\u00f3 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0vinculando \u00a0mediante \u00a0indagatoria \u00a0a LUIS \u00a0GERARDO \u00a0GRANADA MOLINA, a quien resolvi\u00f3 la situaci\u00f3n jur\u00eddica con medida de \u00a0aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a016 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de 1992 la Fiscal\u00eda \u00a0General \u00a0de \u00a0la \u00a0Naci\u00f3n profiri\u00f3 resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n contra el procesado \u00a0GRANADA \u00a0MOLINA por el delito de homicidio. Apelada esta decisi\u00f3n, la Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0 ante \u00a0 los \u00a0 Tribunales \u00a0 Superiores \u00a0 la \u00a0 confirm\u00f3 \u00a0en \u00a0todas \u00a0sus \u00a0partes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Iniciada la etapa de juzgamiento, el Juzgado \u00a0Noveno \u00a0Penal \u00a0del Circuito di\u00f3 comienzo a la audiencia p\u00fablica en el curso de \u00a0la \u00a0cual \u00a0se practicaron algunas pruebas -declaraciones y reconocimiento en fila \u00a0de \u00a0personas-, \u00a0luego de lo cual se profiri\u00f3 sentencia con los resultados antes \u00a0rese\u00f1ados, \u00a0condenando \u00a0adem\u00e1s \u00a0al procesado al pago del equivalente en moneda \u00a0nacional de 400 gramos oro por concepto de perjuicios. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Impugnada \u00a0la \u00a0sentencia de primer grado por \u00a0parte \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0defensor \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0procesado, \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0Tribunal \u00a0 la \u00a0 confirm\u00f3 \u00a0\u00edntegramente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0III. L A\u00a0\u00a0 D E M A N D A \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 casacionista \u00a0 formula \u00a0 tres \u00a0cargos \u00a0as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo: &#8220;principal&#8221;. \u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0amparo de la causal primera de casaci\u00f3n \u00a0acusa \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0por violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial por error de \u00a0derecho. \u00a0Cita como normas violadas los art\u00edculos 247, 254, 292, 304 ord. 3o. y \u00a0368 del C. de P.P. y art\u00edculo 29 inciso final de la C.N. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El error de derecho lo radica el libelista en \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0hubiera \u00a0otorgado \u00a0&#8220;valor \u00a0probatorio&#8221; a la diligencia de \u00a0reconocimiento \u00a0en \u00a0fila \u00a0de personas que efectu\u00f3 el testigo Odilio Enciso, y a \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0menor Sandra Milena Sabogal, pruebas practicadas en la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0las \u00a0cuales fueron aducidas al proceso sin el lleno de los \u00a0requisitos legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto al reconocimiento el censor plantea \u00a0las \u00a0siguientes \u00a0irregularidades que indican que no se cumpli\u00f3 con lo dispuesto \u00a0en el art\u00edculo 368 del estatuto procesal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0Al \u00a0deponente Odilio Enciso el Juzgado le \u00a0pregunt\u00f3: \u00a0&#8220;S\u00edrvase \u00a0precisar \u00a0si la persona que tiene aqu\u00ed frente estuvo ese \u00a0d\u00eda \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 escenario \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0(SE \u00a0LE \u00a0SE\u00d1ALA \u00a0al \u00a0procesado&#8230;&#8221; \u00a0fl.255). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0Antes \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0se \u00a0pase\u00f3 \u00a0al \u00a0acriminado \u00a0por \u00a0frente \u00a0al \u00a0lugar donde se encontraban todos los familiares del \u00a0obitado \u00a0y los testigos&#8221;; en ninguna parte aparece que se le hubiera indicado el \u00a0&#8220;derecho&#8221; \u00a0que \u00a0ten\u00eda \u00a0de \u00a0ubicarse \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar que \u00e9l quisiera; se le hizo \u00a0formar \u00a0en \u00a0fila \u00a0acompa\u00f1ado \u00fanicamente de cinco (5) personas y no de seis (6) \u00a0como \u00a0lo \u00a0establece \u00a0la \u00a0norma; \u00a0no \u00a0se \u00a0tom\u00f3 \u00a0el \u00a0nombre \u00a0de \u00a0las personas que \u00a0conformaron \u00a0la \u00a0fila; \u00a0los testigos tuvieron toda la libertad para verlo en los \u00a0pasillos \u00a0del \u00a0edificio \u00a0y \u00a0en \u00a0la \u00a0misma \u00a0Sala \u00a0donde \u00a0se \u00a0conform\u00f3 la fila de \u00a0personas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0fundamento en lo anterior argumenta que \u00a0&#8220;No \u00a0se \u00a0trata en este caso de una intrascendencia procesal que no est\u00e1 eregida \u00a0como \u00a0causal \u00a0de \u00a0nulidad, \u00a0cap\u00e1z \u00a0(sic) de invalidar la actuaci\u00f3n respectiva, \u00a0como \u00a0se \u00a0ha \u00a0manifestado en la sentencia acusada, es un verdadero acto procesal \u00a0violatorio de las normas que rigen el debido proceso&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0al testimonio de la menor SANDRA \u00a0MILENA \u00a0SABOGAL, \u00a0el censor radica la violaci\u00f3n de la &#8220;formalidad&#8221; legal, en el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0haberse concedido el uso de la palabra para que el \u00a0defensor \u00a0interrogara \u00a0a la deponente al momento de la diligencia, sin que \u00e9ste \u00a0hubiera \u00a0 terminado \u00a0con \u00a0su \u00a0cuestionario, \u00a0el \u00a0juez \u00a0a-quo \u00a0&#8220;intempestivamente \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0hacer \u00a0dos \u00a0preguntas \u00a0m\u00e1s \u00a0y \u00a0proceder al reconocimiento en fila de \u00a0personas, \u00a0 mutilando \u00a0 de \u00a0 esta \u00a0 manera, \u00a0 el \u00a0 derecho \u00a0 a \u00a0la \u00a0defensa \u00a0del \u00a0procesado&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0 que \u00a0ante \u00a0el \u00a0recaudo \u00a0de \u00a0las \u00a0mencionadas \u00a0pruebas \u00a0sin \u00a0el \u00a0lleno \u00a0de \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0legales, \u00a0&#8220;estamos en \u00a0presencia \u00a0de \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por haberse \u00a0aportado \u00a0al \u00a0proceso \u00a0pruebas con omisi\u00f3n de las formalidades que la ley exige \u00a0para \u00a0su \u00a0aducci\u00f3n&#8221;, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0en \u00a0su \u00a0criterio \u00a0&#8220;genera una doble nulidad&#8221; de \u00a0car\u00e1cter \u00a0constitucional \u00a0y \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0legal. &#8220;Es la consecuencia que trae \u00a0establecida \u00a0el \u00a0inciso final del art\u00edculo 29 de la Constituci\u00f3n Nacional y el \u00a0art\u00edculo 304 del C.P.P.&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo Cargo: \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0forma \u00a0&#8220;subsidiria&#8221; presenta este ataque \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial, por error de hecho, &#8220;en cuanto \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0de segunda instancia ignora los efectos que se derivan de unos \u00a0testimonios \u00a0y \u00a0reconocimientos&#8221;, \u00a0los \u00a0cuales \u00a0en \u00a0su sentir &#8220;comprueban que el \u00a0procesado \u00a0no \u00a0realiz\u00f3 el hecho punible o que, por lo menos, dejan un resquicio \u00a0por donde se deliza la duda procesal&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo que denomina &#8220;DEMOSTRACION&#8221;, dice que \u00a0se \u00a0encuentran \u00a0dos \u00a0grupos \u00a0de testimonios: &#8220;el que absuelve y el que acusa; el \u00a0criterio \u00a0de \u00a0certeza \u00a0frente \u00a0a \u00a0estos grupos est\u00e1 sometido a las normas de la \u00a0sana cr\u00edtica&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0versiones \u00a0de \u00a0Sandra \u00a0Milena Sabogal y \u00a0Evangelina \u00a0S\u00e1nchez \u00a0le \u00a0merecen \u00a0al \u00a0censor \u00a0los \u00a0calificativos \u00a0de confusas y \u00a0contradictorias. \u00a0 La \u00a0primera, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0en \u00a0su \u00a0deponencia \u00a0habla \u00a0en \u00a0una \u00a0oportunidad \u00a0que \u00a0los \u00a0autores \u00a0del \u00a0il\u00edcito \u00a0fueron \u00a0dos \u00a0personas, \u00a0cuando la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal demuestra que fue un solo sujeto activo; la segunda, en una \u00a0versi\u00f3n \u00a0inicial \u00a0sostiene que fue una misma persona &#8220;la que arm\u00f3 el problema&#8221; \u00a0y \u00a0la \u00a0que \u00a0ocasion\u00f3 \u00a0la muerte de Alexander Pava Nieto, para luego afirmar que \u00a0uno \u00a0fue \u00a0el autor del crimen y otro el que inici\u00f3 la discusi\u00f3n, no existiendo \u00a0para \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0la \u00a0&#8220;coherencia&#8221; \u00a0que \u00a0respecto \u00a0a \u00a0tales \u00a0declaraciones \u00a0consign\u00f3 el Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0los \u00a0testigos \u00a0Jaime \u00a0C\u00e1rdenas \u00a0Bustacar\u00e1, \u00a0Odilio \u00a0Enciso \u00a0y Jos\u00e9 Gregorio Enciso, quienes por sus labores se \u00a0hallaban \u00a0en proximidad al lugar de los hechos, no reconocieron al procesado, lo \u00a0que \u00a0lo \u00a0lleva \u00a0a \u00a0concluir \u00a0&#8220;que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0de segunda instancia ignora \u00a0efectos \u00a0que \u00a0se \u00a0derivan \u00a0de \u00a0los \u00a0testimonios; efectos que se cifran en que no \u00a0ACREDITAN \u00a0LA \u00a0RESPONSABILIDAD EN EL HOMICIDIO, POR PARTE DEL PROCESADO, sino su \u00a0inocencia, \u00a0 \u00a0o, \u00a0 por \u00a0 lo \u00a0 menos, \u00a0 permiten \u00a0 discutir \u00a0 o \u00a0 dudar \u00a0 de \u00a0 la \u00a0responsabilidad&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercer Cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Invocando \u00a0la \u00a0causal \u00a0de nulidad, el censor \u00a0radica \u00a0este \u00a0\u00faltimo \u00a0reproche \u00a0en \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que se hubiese &#8220;mutilado&#8221; el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la defensa, cuando al momento de recepcionar la versi\u00f3n de la menor \u00a0Sandra \u00a0Sabogal, el Juez interrumpi\u00f3 el interrogatorio que le estaba formulando \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0procediendo a la diligencia de reconocimiento y a la terminaci\u00f3n \u00a0de la audiencia sin que se subsanara la falla anotada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sostiene \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0que \u00a0ello debe ser \u00a0visto \u00a0bajo \u00a0la \u00a0\u00f3rbita del art.29 de la C.N., que sanciona como &#8220;nula de pleno \u00a0derecho&#8221; \u00a0la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0se \u00a0hubiese \u00a0recaudado \u00a0con \u00a0la \u00a0inobservancia de las \u00a0formalidades \u00a0 para \u00a0 su \u00a0 aducci\u00f3n, \u00a0conllevando \u00a0una \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0debido \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n bajo la causal de nulidad acusa las \u00a0irregularidades \u00a0 que \u00a0en \u00a0su \u00a0sentir \u00a0se \u00a0presentaron \u00a0en \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0en \u00a0fila \u00a0de \u00a0personas \u00a0con \u00a0los testigos Sandra Milena Sabogal, \u00a0Evangelina \u00a0Barreto \u00a0S\u00e1nchez y Jos\u00e9 Gregorio Enciso, repitiendo los argumentos \u00a0expuestos en el primer cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0finalizar \u00a0la \u00a0demanda en cap\u00edtulo que \u00a0titula \u00a0&#8220;CONCLUSIONES Y PETICIONES&#8221;, el libelista partiendo de la afirmaci\u00f3n de \u00a0haber \u00a0demostrado \u00a0los \u00a0cargos \u00a0que \u00a0motivan la demanda, solicita que se case la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0y \u00a0como \u00a0consecuencia se absuelva a su defendido &#8220;de todas \u00a0las condenas que le fueron impuestas&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0IV. CONCEPTO DEL MINISTERIO PUBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Procurador Segundo Delegado en lo Penal \u00a0sugiere \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 Corte \u00a0no \u00a0casar \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0por \u00a0las \u00a0siguientes \u00a0razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo Tercero: \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0virtud \u00a0del \u00a0principio de prioridad que \u00a0demanda \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0invocada en primer lugar, el Ministerio \u00a0P\u00fablico se adentra en su estudio asi: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Observa \u00a0que \u00a0es \u00a0claro \u00a0que\u00a0 \u00a0en \u00a0la \u00a0recepci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio de la menor, al defensor -hoy el mismo casacionista- \u00a0se \u00a0le \u00a0permiti\u00f3 \u00a0que \u00a0interrogara\u00a0 \u00a0a \u00a0la \u00a0deponente, \u00a0despu\u00e9s de que el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0manera \u00a0amplia \u00a0formul\u00f3 su interrogatorio. En el transcurso de la \u00a0diligencia \u00a0realizada \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0f\u00e1cil \u00a0es \u00a0apreciar que el \u00a0abogado \u00a0tuvo \u00a0oportunidad \u00a0de \u00a0dejar constancia acerca de los sucesos que en su \u00a0parecer \u00a0afectaban \u00a0de nulidad el acto procesal, sinembargo de todo habl\u00f3 menos \u00a0de \u00a0que \u00a0se le hubiera impedido proseguir el interrogatorio que ahora acusa como \u00a0cercenado \u00a0por \u00a0el \u00a0juez, \u00a0cosa \u00a0que ha debido hacer y no hizo. Considera que el \u00a0argumento \u00a0m\u00e1s parece ser producto de la imaginaci\u00f3n del libelista en su af\u00e1n \u00a0de \u00a0sustentar \u00a0la \u00a0nulidad esgrimida, que de una verdadera afecci\u00f3n del derecho \u00a0de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Respecto\u00a0 \u00a0 del\u00a0 \u00a0segundo\u00a0 \u00a0argumento \u00a0 presentada \u00a0 en\u00a0 \u00a0 este \u00a0 cargo, \u00a0 -aducci\u00f3n \u00a0 ilegal \u00a0de \u00a0los \u00a0reconocimientos \u00a0en \u00a0fila \u00a0de personas- se apoya en la doctrina de la Corte para \u00a0decir \u00a0que este ataque en casaci\u00f3n debe hacerse por la v\u00eda indirecta por error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0-falso \u00a0juicio \u00a0de legalidad-, pues de esa manera se presenta en la \u00a0normatividad \u00a0constitucional \u00a0(art.29), \u00a0acotaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0hace \u00a0necesaria en \u00a0cuanto \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0en \u00a0su \u00a0equivocado \u00a0entender, \u00a0pretende mostrar que la \u00a0irregularidad \u00a0en \u00a0la aducci\u00f3n de unas pruebas conlleva a la nulidad de todo lo \u00a0actuado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asevera \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 desconoce \u00a0 que \u00a0 la \u00a0inobservancia \u00a0de \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0que \u00a0la \u00a0ley \u00a0se\u00f1ala \u00a0para el acopio de las \u00a0pruebas \u00a0genera \u00a0una \u00a0irregularidad, \u00a0que \u00a0en \u00a0el evento de presentarse debe ser \u00a0estudiada \u00a0en \u00a0cada caso concreto, en raz\u00f3n de que no toda anormalidad descarta \u00a0la \u00a0consideraci\u00f3n de la prueba, por cuanto puede carecer esa falla de capacidad \u00a0invalidatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ello \u00a0es \u00a0lo \u00a0que ocurre con algunas de las \u00a0irregularidades \u00a0que \u00a0acusa \u00a0el \u00a0censor, \u00a0como \u00a0cuando \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0en \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0en fila de personas que realizaron los testigos \u00a0Sandra \u00a0Milena \u00a0Sabogal, \u00a0Evangelina Barreto y Jos\u00e9 Gregorio Enciso, no se hizo \u00a0menci\u00f3n \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la discrecionalidad que ten\u00eda el procesado de ubicarse en \u00a0cualquier \u00a0lugar \u00a0de la fila, &#8220;o de dejar la constancia acerca de los nombres de \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0integrantes \u00a0de \u00a0la \u00a0misma, \u00a0lo \u00a0cual, \u00a0es \u00a0verdad de perogrullo su \u00a0inocuidad para conmover la estructura procesal&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0reproche \u00a0del \u00a0censor en el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0los \u00a0testigos hubiesen visto al procesado momentos antes de la \u00a0diligencia \u00a0de reconocimiento en fila de personas, esto no puede ser tenido como \u00a0&#8220;dolencia \u00a0legal&#8221; en la aducci\u00f3n de la prueba, toda vez que ello no figura como \u00a0requisito \u00a0del \u00a0recaudo \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0(art. \u00a0368 \u00a0del C.P.P.), por lo tanto es \u00a0desatinado predicar el incumplimiento de una inexistente exigencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agrega \u00a0que \u00a0esta \u00a0circunstancia \u00a0que viene \u00a0siendo \u00a0alegada \u00a0desde \u00a0la \u00a0instancia \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor, \u00a0de \u00a0lo \u00a0cual \u00a0aparece \u00a0constancia \u00a0\u00fanicamente en el reconocimiento que efect\u00faa Sandra Milena Sabogal, \u00a0no \u00a0como \u00a0sostiene el censor que fue en todos los reconocimientos, se constituye \u00a0en \u00a0una \u00a0mera eventualidad que en nada afecta el recaudo formal de la prueba, la \u00a0cual seguir\u00e1 sujeta a la valoraci\u00f3n que de ella haga el juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No obstante, inadmitirse como irregularidad \u00a0formal \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0si \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0censurar con este argumento las dem\u00e1s \u00a0diligencias \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0efectuadas \u00a0en \u00a0audiencia p\u00fablica, ciertamente \u00a0acuden \u00a0 elementos \u00a0 que \u00a0 en \u00a0auxilio \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0impidieron \u00a0al \u00a0juzgador \u00a0menospreciar \u00a0el \u00a0elemento \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0verbigracia, \u00a0que en el expediente \u00a0aparece \u00a0 clara \u00a0 constancia \u00a0acerca \u00a0de \u00a0que \u00a0al \u00a0procesado \u00a0en \u00a0los \u00a0distintos \u00a0reconocimientos \u00a0se \u00a0le \u00a0cambi\u00f3 \u00a0de \u00a0ropa y se coloc\u00f3 en distinta posici\u00f3n. Y \u00a0como \u00a0si \u00a0fuera poco lo anterior, de aceptarse que aquella eventualidad existi\u00f3 \u00a0en \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0reconocimientos, \u00a0es \u00a0de \u00a0resaltar, \u00a0que \u00a0en \u00a0la diligencia que \u00a0efectuaran \u00a0los \u00a0testigos \u00a0Enciso Salcedo y Jaime C\u00e1rdenas, no lo reconocieron, \u00a0luego \u00a0la \u00a0incidencia \u00a0de esta prueba, en la hip\u00f3tesis de que se presentara una \u00a0anormalidad \u00a0en \u00a0su \u00a0aducci\u00f3n, \u00a0en nada afecta la decisi\u00f3n \u00faltima asumida por \u00a0los sentenciadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Concluye \u00a0que \u00a0no \u00a0existiendo irregularidad \u00a0alguna \u00a0con \u00a0vocaci\u00f3n \u00a0demeritadora \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0acusadas \u00a0en \u00a0su \u00a0ilegal \u00a0aducci\u00f3n, \u00a0como \u00a0lo \u00a0propuso el demandante, y sin que ello pudiera comportar la \u00a0anulaci\u00f3n de lo actuado, el cargo no est\u00e1 llamado a prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo: \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Delegada \u00a0empieza \u00a0por \u00a0precisar que la \u00a0censura \u00a0se refiere \u00fanicamente a la presunta anormal aducci\u00f3n de la diligencia \u00a0de \u00a0reconocimiento \u00a0efectuada \u00a0por \u00a0el \u00a0testigo \u00a0ODILIO ENCISO, pero en realidad \u00a0respecto \u00a0de \u00a0ella no es predicable ninguna irregularidad que pueda derrumbar su \u00a0car\u00e1cter de prueba v\u00e1lida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estima \u00a0que \u00a0no \u00a0hay necesidad de entrar en \u00a0mayores \u00a0consideraciones, \u00a0ya \u00a0que cualquier disquisici\u00f3n jur\u00eddica al respecto \u00a0sobra, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0esta \u00a0diligencia de reconocimiento en nada contribuy\u00f3 a la \u00a0decisi\u00f3n del Tribunal, pues el testigo no reconoci\u00f3 al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0juicio \u00a0del \u00a0Delegado, \u00a0lo anterior da a \u00a0entender \u00a0que \u00a0&#8220;el \u00a0casacionista \u00a0en su ineficaz tarea de encontrar falencias in \u00a0procedendo, \u00a0cuando no las hay, indeciso si se enfila por la causal de nulidad o \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial -error de derecho-, acude a la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0dos \u00a0censuras, relievando algunas irregularidades, que si \u00a0bien, \u00a0 materialmente \u00a0 se \u00a0 presentan \u00a0 no \u00a0poseen \u00a0vocaci\u00f3n \u00a0suficiente \u00a0para \u00a0resquebrajar la estructura procesal&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La inconsistencia del argumento se demuestra \u00a0con \u00a0el \u00a0solo \u00a0hecho \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0al \u00a0finalizar este ataque termina \u00a0afirmando \u00a0 que \u00a0con \u00a0las \u00a0irregularidades \u00a0alegadas \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0&#8220;una \u00a0doble \u00a0nulidad&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 estas \u00a0condiciones, \u00a0ante \u00a0id\u00e9ntica \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0nulidad ya vista, tampoco puede prosperar el \u00a0reparo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Al escoger el censor la v\u00eda indirecta de la \u00a0infracci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0atribuyendo \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho, era de \u00a0esperarse \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0demostrar\u00e1 que la falencia de que se acusa el \u00a0fallo \u00a0deviene \u00a0de \u00a0haberse desconocido un elemento de convicci\u00f3n materialmente \u00a0obrante \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0o \u00a0de \u00a0haber \u00a0supuesto \u00a0determinada \u00a0prueba, o que el \u00a0juzgador tergivers\u00f3 el contenido f\u00e1ctico de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0en \u00a0una \u00a0mera expectativa se \u00a0convierte \u00a0la \u00a0exigencia \u00a0t\u00e9cnica \u00a0en cuanto de lo que el censor se ocupa es de \u00a0mostrar \u00a0c\u00f3mo, \u00a0en su criterio, las versiones de la menor Sandra Milena Sabogal \u00a0y \u00a0 Evangelina \u00a0 S\u00e1nchez, \u00a0 abundan \u00a0 en \u00a0 &#8220;contradicciones&#8221; \u00a0 y \u00a0&#8220;confusi\u00f3n&#8221;, \u00a0convirtiendo \u00a0la \u00a0demanda \u00a0en un alegato de instancia en cuanto pretende revivir \u00a0un debate probatorio ya fenecido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0acusado \u00a0no \u00a0es un manifiesto error del \u00a0juzgador, \u00a0sino \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante\u00a0 se halla inconforme con la incidencia \u00a0que \u00a0 le \u00a0 di\u00f3 \u00a0 al \u00a0 acervo \u00a0 probatorio \u00a0 al \u00a0sentenciador, \u00a0contra \u00a0lo \u00a0cual \u00a0equivocadamente enfila el ataque en casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0reproche \u00a0que \u00a0se hace a la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0no \u00a0haber \u00a0advertido \u00a0que \u00a0varios \u00a0testigos \u00a0no \u00a0reconocieron \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0lo \u00a0que podr\u00eda sustentar la elecci\u00f3n de la causal escogida, pierde \u00a0totalmente \u00a0su \u00a0fundamento \u00a0cuando el casacionista omite demostrar la incidencia \u00a0que \u00a0ese \u00a0no \u00a0reconocimiento \u00a0podr\u00eda \u00a0tener \u00a0en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0\u00faltima. \u00a0&#8220;Pero \u00a0auncuando \u00a0lo \u00a0hubiese \u00a0hecho, no pod\u00eda tener raz\u00f3n suficiente el argumento en \u00a0cuanto \u00a0 el \u00a0sentenciador \u00a0contaba \u00a0con \u00a0otros \u00a0elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0asi \u00a0analizados \u00a0en la sentencia, que le permit\u00edan conclu\u00edr que el procesado era el \u00a0responsable \u00a0de \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0Alexander \u00a0Pava \u00a0Nieto. Aunado a ello cuenta el \u00a0proceso \u00a0con \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0testigos, \u00a0que \u00a0no reconocieron al \u00a0procesado, \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0afirma \u00a0que \u00a0\u00fanicamente \u00a0en el momento del insuceso se \u00a0hallaba \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar de los hechos Evangelina Barreto y Sandra Milena Sabogal, \u00a0quienes \u00a0 si \u00a0 identifican \u00a0 al \u00a0procesado, \u00a0tal \u00a0como \u00a0atinadamente \u00a0relata \u00a0el \u00a0a-quo&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Considera \u00a0la \u00a0Delegada que &#8220;el cargo est\u00e1 \u00a0echado \u00a0a \u00a0perder \u00a0ab initio, cuando no solo en la invocaci\u00f3n del mismo sino el \u00a0ac\u00e1pite \u00a0intitulado \u00a0&#8216;CONCLUSIONES \u00a0AL \u00a0CARGO SUBSIDIARIO&#8217;, el censor mostrando \u00a0una \u00a0gran incertidumbre de su real pretensi\u00f3n, afirma al mismo tiempo que en el \u00a0proceso \u00a0existe \u00a0certeza \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0responsabilidad, \u00a0para a \u00a0rengl\u00f3n \u00a0seguido \u00a0sostener que &#8216;por lo menos&#8217; debe ser reconocida la existencia \u00a0de la duda&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los errores t\u00e9cnicos antes anotados impiden \u00a0la prosperidad de esta censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0V. CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1o.- Inicialmente se responder\u00e1 el \u00faltimo \u00a0cargo \u00a0formulado \u00a0en \u00a0la demanda, el cual corresponde a una presunta nulidad que \u00a0radica \u00a0el \u00a0censor en dos irregularidades que en su criterio son violatorias del \u00a0debido \u00a0 \u00a0proceso, \u00a0 \u00a0conforme \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0art\u00edculo \u00a0 29 \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El primer aspecto en el que se fundamenta la \u00a0pretendida \u00a0nulidad se queda en una simple afirmaci\u00f3n sin comprobaci\u00f3n alguna, \u00a0ya \u00a0que no existe un elemento de juicio que acredite que el Juez interrumpi\u00f3 al \u00a0defensor \u00a0cuando \u00a0estaba \u00a0interrogando a la menor SANDRA MILENA SABOGAL, y luego \u00a0no le permiti\u00f3 continuar con el uso de la palabra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Basta \u00a0leer \u00a0el acta de la diligencia en la \u00a0cual \u00a0se \u00a0recibi\u00f3 \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0para \u00a0darse \u00a0cuenta \u00a0que all\u00ed no aparece \u00a0ninguna \u00a0constancia \u00a0de \u00a0que \u00a0la situaci\u00f3n denunciada por el impugnante tuviera \u00a0ocurrencia, \u00a0o \u00a0de que ante la interrupci\u00f3n el letrado le hubiera solicitado al \u00a0Juez \u00a0nuevamente \u00a0la \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0intervenir, \u00a0y \u00a0que \u00a0el funcionario se la \u00a0hubiera \u00a0negado. \u00a0Y es de inferir que si el defensor no consign\u00f3 en el texto su \u00a0inconformidad, \u00a0fue \u00a0porque \u00a0nada \u00a0sucedi\u00f3, \u00a0pues si por algo se distingui\u00f3 la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0del abogado en ese acto procesal, fue precisamente por dejar una muy \u00a0extensa \u00a0constancia respecto a presuntas irregularidades que viciaban de nulidad \u00a0el reconocimiento por parte de los testigos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0adem\u00e1s \u00a0de la falta de demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho, que de por si ya es suficiente para desestimar el reproche, tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0extra\u00f1a \u00a0la \u00a0argumentaci\u00f3n sobre su trascendencia, pues como es sabido, no \u00a0es \u00a0suficiente \u00a0el \u00a0simple \u00a0evento \u00a0de \u00a0que el defensor se quedara con deseos de \u00a0continuar \u00a0interrogando \u00a0a \u00a0la testigo para que se afectaran el debido proceso y \u00a0el derecho a la defensa.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0segundo \u00a0tema \u00a0propuesto \u00a0dentro \u00a0de la \u00a0causal \u00a0de \u00a0nulidad se centra en la supuesta errada aducci\u00f3n del reconocimiento \u00a0en \u00a0fila \u00a0de \u00a0personas, \u00a0porque \u00a0no se observaron los requisitos formales de que \u00a0trata el art\u00edculo 368 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0la \u00a0desestimaci\u00f3n \u00a0de este reparo es \u00a0suficiente \u00a0destacar, \u00a0que \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0confunde \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del debido \u00a0proceso, \u00a0que \u00a0genera \u00a0nulidad \u00a0y \u00a0que \u00a0debe \u00a0plantearse \u00a0al amparo de la causal \u00a0tercera, \u00a0con \u00a0la \u00a0ilegalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0recaudaci\u00f3n \u00a0de un medio de prueba, cuyo \u00a0efecto \u00a0procesal \u00a0es \u00a0limitado \u00a0a \u00a0la \u00a0invalidez \u00a0del medio de convicci\u00f3n, y su \u00a0censura \u00a0debe \u00a0hacerse \u00a0por \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0por violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de la ley sustancial debida a un error de derecho por falso juicio de \u00a0legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2o.- EL PRIMER CARGO de la demanda se ampara \u00a0en \u00a0la \u00a0causal primera cuerpo segundo, por error de derecho, al conferirle valor \u00a0probatorio \u00a0al \u00a0reconocimiento \u00a0en fila de personas aportado con omisi\u00f3n de las \u00a0formalidades \u00a0que \u00a0la \u00a0ley \u00a0exige \u00a0para \u00a0su \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0y \u00a0validez, \u00a0asi como al \u00a0testimonio \u00a0recepcionado \u00a0a \u00a0SANDRA \u00a0MILENA SABOGAL QUIJANO al margen del debido \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0demostraci\u00f3n de la presunta ilegalidad \u00a0del \u00a0reconocimiento \u00a0consiste \u00a0en \u00a0relacionar una serie de situaciones, que a su \u00a0juicio \u00a0constituyen \u00a0irregularidades con capacidad para invalidar la actuaci\u00f3n. \u00a0A ellas se responde a continuaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>a) \u00a0 Es \u00a0 cierto \u00a0que \u00a0la \u00a0fila \u00a0para \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0que \u00a0deb\u00edan \u00a0hacer \u00a0ODILIO \u00a0ENCISO \u00a0y \u00a0JAIME \u00a0CARDENAS \u00a0solo la \u00a0integraron \u00a0seis \u00a0personas y no siete o m\u00e1s como se desprende del art\u00edculo 368 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal, pero tambi\u00e9n lo es que ninguno de los dos \u00a0testigos \u00a0reconoci\u00f3 \u00a0al acusado, luego la intrascendencia de la falla es obvia. \u00a0En \u00a0las \u00a0dem\u00e1s \u00a0diligencias \u00a0realizadas \u00a0varios \u00a0d\u00edas despu\u00e9s no se anot\u00f3 el \u00a0n\u00famero \u00a0de \u00a0personas \u00a0que \u00a0conformaron \u00a0la \u00a0fila, ni hay observaci\u00f3n alguna al \u00a0respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>b) Tambi\u00e9n es verdad que en ninguno de los \u00a0reconocimientos \u00a0se \u00a0tom\u00f3 \u00a0el \u00a0nombre \u00a0de \u00a0los integrantes de la fila, y que no \u00a0aparece \u00a0constancia \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0hubiera \u00a0indicado \u00a0al acusado el derecho a \u00a0ubicarse \u00a0en \u00a0el \u00a0lugar que deseara dentro de ella. Sin embargo, el libelista se \u00a0conforma \u00a0con \u00a0mencionar las fallas sin precisar su trascendencia en cuanto a la \u00a0condena, \u00a0pues cuando intenta decir que repecusi\u00f3n tuvieron las irregularidades \u00a0se \u00a0refiere \u00a0es a la nulidad por violaci\u00f3n del debido proceso, olvidando que el \u00a0cargo lo formul\u00f3 por la v\u00eda indirecta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0hecho \u00a0de \u00a0no \u00a0dejar los nombres de las \u00a0personas \u00a0que \u00a0formaron \u00a0parte de la fila en una diligencia de reconocimiento no \u00a0invalida \u00a0autom\u00e1ticamente \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0pues \u00a0es necesario que se demuestre que \u00a0debido \u00a0a \u00a0esa \u00a0falla se afect\u00f3 alguna garant\u00eda de los sujetos procesales o se \u00a0desconocieron \u00a0las bases fundamentales de la instrucci\u00f3n y el juzgamiento, como \u00a0lo \u00a0indica \u00a0el \u00a0numeral \u00a02o. \u00a0del art\u00edculo 308 del estatuto procesal, ya que la \u00a0trascendencia \u00a0es \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0principios \u00a0que \u00a0rigen \u00a0la \u00a0declaratoria de las \u00a0nulidades. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto al derecho del procesado a escoger \u00a0el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0la \u00a0fila \u00a0para \u00a0desea \u00a0ubicarse, no existe prueba de que le fuera \u00a0desconocido, \u00a0pues \u00a0una \u00a0cosa \u00a0es \u00a0que no se haya dejado constancia de que se le \u00a0respet\u00f3 \u00a0esa \u00a0posibilidad, \u00a0y otra muy diferente que el juez lo hubiera ubicado \u00a0en \u00a0un determinado sitio, cosa que seguramente el defensor no habr\u00eda permitido, \u00a0o al menos hubiera dejado consignado de su protesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>c) \u00a0La \u00a0posibilidad \u00a0de \u00a0que \u00a0los \u00a0testigos \u00a0hubieran \u00a0visto \u00a0al \u00a0acriminado \u00a0antes \u00a0del reconocimiento, en lo cual est\u00e1n en \u00a0desacuerdo \u00a0el \u00a0Fiscal \u00a0y \u00a0la \u00a0representante \u00a0del \u00a0Ministerio Publico, seg\u00fan la \u00a0anotaci\u00f3n \u00a0dejada \u00a0en \u00a0el \u00a0acta \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia, \u00a0es un factor que de estar \u00a0probado \u00a0se debe tener en cuenta en el momento de la valoraci\u00f3n, pero que no da \u00a0lugar a la nulidad reclamada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0otro \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0es \u00a0oportuno \u00a0anotar, \u00a0que \u00a0de \u00a0todos \u00a0los \u00a0testigos \u00a0las \u00fanicas que reconocieron al homicida \u00a0fueron \u00a0la \u00a0menor \u00a0SANDRA \u00a0MILENA \u00a0SABOGAL y EVANGELINA BARRETO SANCHEZ, pero no \u00a0fueron \u00a0 esos \u00a0 reconocimientos \u00a0 el \u00a0 fundamento \u00a0 exclusivo \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria, \u00a0y \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0lo \u00a0m\u00e1s \u00a0importante, \u00a0ya que como lo destaca el \u00a0Tribunal, \u00a0a ella se lleg\u00f3 con apoyo en lo siguiente: el enjuiciado admiti\u00f3 su \u00a0presencia \u00a0en \u00a0el lugar de los hechos; fue visto salir en precipitada hu\u00edda del \u00a0sitio \u00a0donde \u00a0ocurri\u00f3 el crimen, y aparece registrado en el hospital del Barrio \u00a0Meissen \u00a0en donde fue atendido esa noche como consecuencia de heridas recibidas, \u00a0sobre \u00a0lo cual es elocuente la declaraci\u00f3n de RODRIGO JOSE RIVAS; hay versiones \u00a0en \u00a0 el \u00a0 expediente \u00a0 que \u00a0lo \u00a0describen \u00a0con \u00a0rasgos \u00a0anat\u00f3micos \u00a0y \u00a0f\u00edsicos \u00a0coincidentes; \u00a0y, \u00a0finalmnte, \u00a0sus \u00a0explicaciones \u00a0no \u00a0son \u00a0claras ni coherentes \u00a0frente \u00a0al conjunto probatorio que lo compromete, por lo tanto no son de recibo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0tantas \u00a0veces \u00a0lo \u00a0ha \u00a0repetido \u00a0la \u00a0jurisprudencia, \u00a0cuando se ataca la prueba que sirve de sustento a una sentencia \u00a0no \u00a0basta \u00a0cuestionar \u00a0alguno \u00a0de los medios probatorios apreciados, pues si con \u00a0los \u00a0restantes \u00a0el \u00a0fallo \u00a0sigue \u00a0teniendo \u00a0validez \u00a0el reproche resulta inocuo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0la irregularidad que predica \u00a0respecto \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0SANDRA \u00a0MILENA SABOGAL es la misma invocada en el \u00a0cargo \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0ya \u00a0respondido, \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto \u00a0no es necesario repetir los \u00a0argumentos \u00a0expuestos \u00a0para \u00a0su \u00a0desestimaci\u00f3n, \u00a0salvo \u00a0agregar \u00a0que siendo una \u00a0censura \u00a0por \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de casaci\u00f3n, cuerpo segundo, la petici\u00f3n de \u00a0nulidad \u00a0con \u00a0la \u00a0que \u00a0concluye \u00a0la \u00a0alegaci\u00f3n es totalmente desenfocada.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0 El \u00a0 CARGO \u00a0 SEGUNDO, \u00a0 denominado \u00a0subsidiario, \u00a0es \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0y \u00a0lo \u00a0concreta el libelista en un \u00a0supuesto \u00a0error de hecho, &#8220;en cuanto el sentenciador de segunda instancia ignora \u00a0los \u00a0efectos \u00a0que \u00a0se derivan de unos testimonios y reconocimientos: efectos que \u00a0prueban \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0no \u00a0realiz\u00f3 \u00a0el hecho punible o que, por lo menos, \u00a0dejan un resquicio por donde se desliza la duda procesal.&#8221; \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0primera \u00a0observaci\u00f3n \u00a0que \u00a0amerita \u00a0el \u00a0reproche \u00a0es \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0cuestiona \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0haya \u00a0ignorado \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0favorables al acusado y las diligencias en donde no fue reconocido, \u00a0sino \u00a0sus \u00a0efectos, \u00a0esto \u00a0es, el no haberles otorgado ning\u00fan valor probatorio, \u00a0cuando \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 \u00a0del \u00a0 impugnante \u00a0 acreditan \u00a0 la \u00a0 inocencia \u00a0 de \u00a0 su \u00a0representado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siendo \u00a0asi las cosas, y no estando sujetas \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0mencionadas \u00a0a tarifa legal, la demostraci\u00f3n deb\u00eda apuntar a que \u00a0el \u00a0fallador incurri\u00f3 en la apreciaci\u00f3n probatoria en violaci\u00f3n de las reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0\u00fanico condicionamiento que le se\u00f1ala el art\u00edculo 254 \u00a0del \u00a0 \u00a0C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0 Procedimiento \u00a0 Penal \u00a0 para \u00a0 el \u00a0 cumplimiento \u00a0 de \u00a0 su \u00a0tarea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo \u00a0el censor se confunde y en el \u00a0cap\u00edtulo \u00a0 que \u00a0 denomina \u00a0 &#8220;DEMOSTRACION&#8221;, \u00a0 lo \u00a0que \u00a0hace \u00a0es \u00a0enfrentar \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0&#8220;LOS QUE ABSUELVEN&#8221; con las de &#8220;LOS QUE ACUSAN&#8221;, para obtener \u00a0su \u00a0 propia \u00a0 conclusi\u00f3n, \u00a0 seg\u00fan \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0no \u00a0acreditan \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0que es propia de las instancias, y \u00a0con \u00a0la \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0demuestra \u00a0ning\u00fan \u00a0error \u00a0que \u00a0afecte \u00a0la legalidad de la \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desconoce, \u00a0 sin \u00a0 duda, \u00a0que \u00a0la \u00a0simple \u00a0disparidad \u00a0de \u00a0criterio \u00a0sobre \u00a0la valoraci\u00f3n probatoria no es suficiente para \u00a0formular \u00a0una \u00a0censura \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0como \u00a0ya se dijo, es una labor que \u00a0corresponde \u00a0realizar al juez en conjunto y de acuerdo con las reglas de la sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0y \u00a0mientras \u00a0dichas \u00a0reglas \u00a0no sean desconocidas, el ataque por este \u00a0aspecto es vano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En s\u00edntesis, no ignoraron los falladores de \u00a0instancia \u00a0los \u00a0efectos \u00a0de las pruebas que refiere el demandante, lo que ocurre \u00a0precisamente \u00a0fue \u00a0que \u00a0no \u00a0le reconocieron efecto alguno, porque a la luz de la \u00a0sana \u00a0 cr\u00edtica, \u00a0y \u00a0frente \u00a0a \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0no \u00a0lo \u00a0produc\u00edan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>4o.- Como la sentencia de primera instancia \u00a0impuso \u00a0la pena accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0la \u00a0pena privativa de la libertad, y esta decisi\u00f3n fue \u00a0confirmada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal sin tener en cuenta que ese t\u00e9rmino es superior a \u00a0diez \u00a0a\u00f1os, \u00a0m\u00e1ximo \u00a0permitido \u00a0por \u00a0el art\u00edculo 44 del C\u00f3digo Penal para la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0accesoria, \u00a0esa \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0resulta \u00a0violatoria \u00a0del principio de \u00a0legalidad, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por la cual la Corte de oficio casar\u00e1 la sentencia en forma \u00a0parcial \u00a0para \u00a0corregir \u00a0el \u00a0yerro, \u00a0aplicando las facultades que le otorgan los \u00a0art\u00edculos 228 y 229 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto la CORTE SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACION \u00a0PENAL, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0R E S U E L V E \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero: \u00a0DESESTIMAR los cargos formulados en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo: \u00a0de \u00a0oficio \u00a0CASAR \u00a0PARCIALMENTE \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida, para precisar que la pena \u00a0accesoria \u00a0de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas que corresponde al \u00a0procesado LUIS GERARDO GRANADA MOLINA es de diez (10) a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tercero: En todo \u00a0lo dem\u00e1s se mantiene el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Copiese, \u00a0 notif\u00edquese, \u00a0 c\u00famplase \u00a0 y \u00a0devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NILSON \u00a0 PINILLA \u00a0 PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0RICARDO CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>GUILLERMO \u00a0 \u00a0DUQUE \u00a0 \u00a0RUIZ \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS EDUARDO MEJIA E. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIDIMO \u00a0 \u00a0PAEZ \u00a0 \u00a0VELANDIA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR SAAVEDRA ROJAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JUAN \u00a0MANUEL \u00a0TORRES \u00a0FRESNEDA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE ENRIQUE VALENCIA M. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS A. GORDILLO LOMBANA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Secretario \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No.8976 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-168","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-3"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/168","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=168"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/168\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=168"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=168"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=168"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}