{"id":1643,"date":"2023-09-07T21:27:55","date_gmt":"2023-09-07T21:27:55","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/11429dic1\/"},"modified":"2023-09-07T21:27:55","modified_gmt":"2023-09-07T21:27:55","slug":"11429dic1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/11429dic1\/","title":{"rendered":"11429dic1"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 11429 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0MAGISTRADO PONENTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. ALVARO ORLANDO PEREZ PINZON \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No. 199 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Santaf\u00e9 \u00a0 de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0quince \u00a0(15) \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a0mil \u00a0novecientos noventa y nueve (1999) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0VISTOS: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Procede \u00a0la \u00a0Sala \u00a0a \u00a0resolver el recurso de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de BELARMINO \u00a0VELASCO \u00a0contra la sentencia proferida por el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Cundinamarca, \u00a0el 23 de agosto de 1995, mediante la cual confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0del Juzgado Penal del Circuito de Ubat\u00e9, fechada el 6 de junio de 1995, que \u00a0lo \u00a0conden\u00f3 \u00a0a la pena principal de 26 a\u00f1os de prisi\u00f3n, multa de $2.000.00, y \u00a0a \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones p\u00fablicas por un \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de 10 a\u00f1os, como autor responsable de los delitos de homicidio simple \u00a0y \u00a0lesiones \u00a0personales culposas, en las personas de PEDRO MIGUEL VARGAS, CARLOS \u00a0ARTURO \u00a0VILLAMIL \u00a0y\u00a0 \u00a0AGUSTIN QUINTERO, respectivamente, en concurso con el \u00a0punible de\u00a0 porte ilegal de armas de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Interpuesto \u00a0 oportunamente \u00a0 el \u00a0 recurso \u00a0extraordinario \u00a0de casaci\u00f3n fue concedido y posteriormente se declar\u00f3 ajustada \u00a0la demanda a las exigencias legales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Corrido el respectivo traslado, el Procurador \u00a0Primero\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Delegado \u00a0 \u00a0en \u00a0 lo \u00a0 penal \u00a0solicit\u00f3 \u00a0no casar el fallo recurrido. Corresponde a la Sala, ahora, decidir de \u00a0fondo sobre el asunto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS: \u00a0<\/p>\n<p>El 10 de julio de 1994 PEDRO MIGUEL VARGAS se \u00a0encontraba \u00a0departiendo \u00a0y \u00a0tomando \u00a0licor con varios amigos en la cafeter\u00eda de \u00a0propiedad \u00a0de \u00a0LUZ \u00a0DARY \u00a0RODRIGUEZ, localizada cerca de la plaza de mercado del \u00a0municipio \u00a0de \u00a0Ubat\u00e9. \u00a0Aproximadamente \u00a0a \u00a0las \u00a08:30 p. m., PEDRO MIGUEL VARGAS \u00a0sali\u00f3 \u00a0a la calle, sin haberse despedido de sus compa\u00f1eros; segundos despu\u00e9s, \u00a0cuando \u00a0apenas \u00a0se \u00a0hab\u00eda alejado unos pocos metros del citado establecimiento, \u00a0recibi\u00f3 \u00a04 \u00a0impactos \u00a0de \u00a0proyectiles \u00a0de arma de fuego disparada por BELARMINO \u00a0VELASCO, \u00a0 a \u00a0cuya \u00a0consecuencia \u00a0falleci\u00f3 \u00a0esa \u00a0misma \u00a0noche \u00a0en \u00a0el \u00a0hospital \u00a0municipal. \u00a0Los se\u00f1ores CARLOS ARTURO VILLAMIL ALARCON y JUAN AGUSTIN QUINTERO, \u00a0quienes \u00a0se \u00a0encontraban \u00a0esa \u00a0noche \u00a0a \u00a0pocos \u00a0metros \u00a0del lugar de los hechos, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0resultaron \u00a0heridos \u00a0a \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0los \u00a0disparos efectuados por \u00a0BELARMINO \u00a0VELASCO. \u00a0Este \u00a0\u00faltimo \u00a0fue \u00a0retenido \u00a0por \u00a0la polic\u00eda gracias a la \u00a0oportuna \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0de \u00a0OTONIEL \u00a0CACERES \u00a0ESTUPI\u00d1AN, quien al escuchar los \u00a0disparos \u00a0sali\u00f3 \u00a0del \u00a0establecimiento \u00a0y \u00a0vio \u00a0a \u00a0su \u00a0amigo PEDRO MIGUEL herido \u00a0y\u00a0 \u00a0ca\u00eddo \u00a0en \u00a0el \u00a0suelo, \u00a0y \u00a0como \u00a0BELARMINO VELASCO se alejaba del lugar \u00a0portando \u00a0el \u00a0rev\u00f3lver \u00a0en su mano, corri\u00f3 tras de \u00e9l, impidiendo que huyera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACION PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Con \u00a0base \u00a0en el informe de la polic\u00eda, \u00a0mediante \u00a0el \u00a0cual \u00a0pone a disposici\u00f3n al capturado BELARMINO VELASCO y el arma \u00a0de \u00a0fuego \u00a0decomisada, \u00a0la Unidad de Fiscal\u00eda de Ubat\u00e9 decret\u00f3 la apertura de \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0criminal \u00a0el 11 de julio de 1994. Una vez escuchado el imputado en \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0y practicadas varias pruebas, la misma Fiscal\u00eda le \u00a0define \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0el \u00a018 \u00a0de \u00a0julio siguiente, afect\u00e1ndolo con \u00a0medida de detenci\u00f3n preventiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cerrada la investigaci\u00f3n el 5 de octubre de \u00a01994, \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0del \u00a0sumario \u00a0se \u00a0calific\u00f3 con resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en \u00a0contra \u00a0del \u00a0procesado como autor responsable de los delitos de homicidio simple \u00a0en \u00a0la \u00a0persona \u00a0de \u00a0PEDRO \u00a0MIGUEL \u00a0VARGAS \u00a0VARGAS, lesiones personales culposas \u00a0causadas \u00a0a CARLOS ARTURO VILLAMIL\u00a0 y JUAN AGUSTIN QUINTERO, y porte ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0de defensa personal, mediante prove\u00eddo de noviembre 16 de \u00a01994. \u00a0Apelada \u00a0como \u00a0fuera \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n por el defensor del incriminado, la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada ante los Tribunales Superiores de Santaf\u00e9 y Cundinamarca la \u00a0confirm\u00f3 el 22 de diciembre de 1994. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la \u00a0etapa \u00a0del \u00a0juicio \u00a0le correspondi\u00f3 \u00a0conocer \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a0Penal del Circuito de Ubat\u00e9, donde el 23 de mayo de 1995, \u00a0una \u00a0vez\u00a0 \u00a0practicados \u00a0diversos \u00a0elementos \u00a0de convicci\u00f3n, se realiz\u00f3 la \u00a0vista \u00a0p\u00fablica. \u00a0El \u00a06 \u00a0de\u00a0 \u00a0junio \u00a0de \u00a01995 \u00a0el \u00a0citado Juzgado Penal del \u00a0Circuito \u00a0 dict\u00f3 \u00a0 sentencia \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia, \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0BELARMINO \u00a0VELASCO a la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a026 a\u00f1os de prisi\u00f3n, a la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por un per\u00edodo de 10 a\u00f1os, como autor responsable del \u00a0concurso \u00a0de \u00a0delitos de homicidio simple, lesiones personales culposas, y porte \u00a0ilegal\u00a0 \u00a0de\u00a0 \u00a0armas\u00a0 de\u00a0 defensa personal, providencia \u00e9sta \u00a0que \u00a0fue \u00a0recurrida \u00a0en \u00a0apelaci\u00f3n y confirmada el 23 de agosto de 1995, por la \u00a0Sala de decisi\u00f3n Penal del tribunal Superior de Cundinamarca. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01. \u00a0El \u00a0impugnante \u00a0ataca \u00a0el fallo de segundo grado al amparo de la \u00a0causal \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0consagrada \u00a0en \u00a0el \u00a0inciso \u00a0segundo \u00a0del numeral 1\u00ba. del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal. Formula un \u00fanico cargo: \u00a0\u201c \u00a0Es la violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n de las pruebas por tergiversaci\u00f3n o \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0a \u00a0el sentido de las mismas\u201d (sic); cita \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a040 \u00a0-1 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0penal \u00a0y 445 del C\u00f3digo de procedimiento \u00a0penal, como las normas sustanciales violadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0Para \u00a0sustentar \u00a0el \u00a0reproche \u00a0hace \u00a0un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de la prueba \u00a0testimonial \u00a0recaudada, \u00a0y concluye que el juicio de responsabilidad que se hace \u00a0en \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 se \u00a0 fundamenta \u00a0 en \u00a0las \u00a0declaraciones \u00a0de \u00a0OTONIEL \u00a0 \u00a0 CACERES \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0REINALDO \u00a0QUINTERO, \u00a0toda vez que, como lo \u00a0reconocen \u00a0los \u00a0falladores \u00a0de \u00a0instancia, ninguno de los otros testigos, ni los \u00a0mismos \u00a0heridos, \u00a0\u201c \u00a0se \u00a0percat\u00f3 \u00a0directamente del \u00a0momento \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0tiros, \u00a0 \u00a0qui\u00e9n \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0produjo, \u00a0 \u00a0ni \u00a0 en \u00a0 cu\u00e1les \u00a0circunstancias\u201d\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 2.1. En seguida, se propone demostrar \u00a0que \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0estos \u00a0dos testimonios \u201c se \u00a0incurre \u00a0en error de hecho porque se tergiversan o distorsionan el sentido de la \u00a0prueba \u00a0ya \u00a0que \u00a0se \u00a0hace \u00a0producir \u00a0efectos probatorios que no se derivan de su \u00a0contexto\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para ello transcribe la parte de la injurada \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0hace \u00a0sus \u00a0descargos, en el sentido de\u00a0 que fue \u00a0abordado \u00a0por \u00a0el\u00a0 \u00a0occiso, \u00a0cuando se encontraba cerca de unas cafeter\u00edas \u00a0esperando \u00a0una \u00a0buseta \u00a0para\u00a0 \u00a0irse\u00a0 \u00a0para\u00a0 \u00a0la\u00a0 casa,\u00a0 \u00a0quien intent\u00f3 atracarlo con un rev\u00f3lver, y como \u00e9l le \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>agarr\u00f3 \u00a0el \u00a0arma \u00a0con ambas manos, \u00e9sta se \u00a0dispar\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0forcejeo, \u00a0con \u00a0las \u00a0consecuencias fatales que hoy se conocen. \u00a0Luego, \u00a0cuando \u00a0quiso dirigirse hacia la polic\u00eda para entregar el arma y contar \u00a0lo \u00a0sucedido, \u00a0lleg\u00f3 \u00a0un \u00a0compa\u00f1ero \u00a0del \u00a0primer sujeto, quien lo agarr\u00f3 para \u00a0quitarle \u00a0 el \u00a0 rev\u00f3lver, \u00a0y \u00a0en \u00a0ese \u00a0preciso \u00a0momento \u00a0se \u00a0hizo \u00a0presente \u00a0la \u00a0polic\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se\u00f1ala que esta versi\u00f3n del procesado debe \u00a0tenerse \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0cierta \u00a0 \u00a0mientras \u00a0 \u00a0no \u00a0 aparezca \u00a0 prueba \u00a0 que\u00a0 \u00a0 la \u00a0desvirt\u00fae. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Y \u00a0precisamente \u00a0es \u00a0lo que no logran, \u00a0seg\u00fan \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0recurrente, \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0citados \u00a0 \u00a0testimonios \u00a0 de \u00a0 OTONIEL \u00a0 \u00a0CACERES \u00a0 \u00a0y\u00a0 REINALDO QUINTERO RODRIGUEZ. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.1. El primero porque, como \u00e9l mismo lo \u00a0se\u00f1ala \u00a0expresamente \u00a0en \u00a0su declaraci\u00f3n, no vio cuando el arma fue disparada. \u00a0Solo \u00a0escuch\u00f3 los disparos, y cuando sali\u00f3 a la calle observ\u00f3 a varios metros \u00a0de \u00a04distancia \u00a0que \u00a0el otro iba hacia arriba para la R\u00e1pido del Carmen, a paso \u00a0ligero, \u00a0con el rev\u00f3lver en la mano. Es decir \u201ceste \u00a0testigo \u00a0no \u00a0observ\u00f3\u2026 \u00a0el \u00a0momento \u00a0preciso \u00a0y \u00a0las \u00a0circunstancias en que se \u00a0producen \u00a0los disparos (\u2026) no desmiente o contradice lo afirmado por BELARMINO \u00a0VELASCO\u2026\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2.2. \u00a0 Del \u00a0segundo, \u00a0REINALDO \u00a0QUINTERO \u00a0RODRIGUEZ, \u00a0 dice \u00a0 que \u00a0es \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0testigo \u00a0de \u00a0cargo, \u00a0el \u00a0que \u00a0incrimina \u00a0directamente \u00a0al \u00a0procesado, \u00a0pero \u00a0no \u00a0se le puede creer porque se trata de una \u00a0persona \u00a0mentirosa, como el mismo testigo lo reconoce en su segunda versi\u00f3n, la \u00a0rendida \u00a0el \u00a09 \u00a0de marzo de 1995, cuando asegura que en su primera declaraci\u00f3n, \u00a0del \u00a011 de julio de 1994, minti\u00f3 por presiones y amenazas que le hiciera un tal \u00a0JULIO \u00a0CESAR TORRES, pero realmente no vio cuando sucedieron los disparos, s\u00f3lo \u00a0los \u00a0escuch\u00f3, \u00a0y \u00a0adem\u00e1s \u00a0afirma \u00a0que \u00a0a \u00a0quien \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0visto el arma fue \u00a0\u201cal \u00a0 \u00a0hombre \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0sali\u00f3 \u00a0 de \u00a0 aqu\u00ed, \u00a0 al \u00a0muerto\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asegura \u00a0el casacionista que ante las reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana cr\u00edtica del testimonio, este testigo perdi\u00f3 toda credibilidad. Le \u00a0reprocha \u00a0al sentenciador haber dividido ese testimonio, que se recibiera en dos \u00a0oportunidades, \u00a0d\u00e1ndole \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0la primera versi\u00f3n, y descartando la \u00a0segunda. \u00a0 Concluye \u00a0 que\u00a0 \u00a0\u201cIncurre\u00a0 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda instancia en un error manifiesto en la interpretaci\u00f3n de \u00a0esta \u00a0prueba, \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0ha \u00a0debido \u00a0hacer \u00a0es \u00a0restarle \u00a0todo \u00a0valor a \u00e9sta \u00a0declaraci\u00f3n\u2026\u201d . \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0no \u00a0haberse \u00a0incurrido en dicho error de \u00a0hecho, \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0hubiese \u00a0sido \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0absolutorio, por no haberse \u00a0desvirtuado \u00a0los \u00a0descargos \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0debi\u00e9ndose reconocer la causal de \u00a0inculpabilidad prevista en el art\u00edculo 40-1 del C. P. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0de \u00a0no \u00a0cre\u00e9rsele \u00a0al \u00a0sindicado, \u00a0se \u00a0habr\u00eda \u00a0llegado \u00a0a \u00a0la duda, en el an\u00e1lisis de la prueba, y en consecuencia, a \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0in dubio pro reo de que trata el art\u00edculo 445 del C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Cuestiona igualmente la valoraci\u00f3n que el \u00a0tribunal \u00a0le \u00a0da \u00a0al dictamen pericial de bal\u00edstica, pues considera que incurre \u00a0en \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0darle \u00a0pleno \u00a0valor probatorio, ya que dicho medio probatorio \u00a0tambi\u00e9n \u00a0 deb\u00eda \u00a0 ser \u00a0 analizado \u00a0 a \u00a0 la \u00a0luz \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1. \u00a0Transcribe \u00a0las \u00a0preguntas \u00a0que \u00a0se le \u00a0formularan \u00a0al \u00a0perito \u00a0y \u00a0las respuestas que \u00e9ste le suministra a la justicia, \u00a0para \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0de las mismas son subjetivos, pues es la \u00a0l\u00f3gica \u00a0del \u00a0perito \u00a0la \u00a0que \u00a0lo \u00a0lleva a inferir las conclusiones acerca de la \u00a0imposibilidad \u00a0de \u00a0que \u00a0durante\u00a0 \u00a0un \u00a0forcejeo \u00a0se pudiera hacer m\u00e1s de un \u00a0disparo; \u00a0tambi\u00e9n \u00a0sus \u00a0inferencias \u00a0relacionadas \u00a0con \u00a0la \u00a0trayectoria \u00a0de los \u00a0proyectiles \u00a0y \u00a0la \u00a0distancia en que se producen los disparos, se basan en meras \u00a0posibilidades, \u00a0y lo que es posible puede ser o no ser; y mediante posibilidades \u00a0no se llega a la certeza, sino a la duda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0 conclusi\u00f3n, \u00a0 \u00a0 \u201cEl \u00a0error en la apreciaci\u00f3n de las pruebas, es de manifiesto en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0\u00e9ste \u00a0error \u00a0condujo \u00a0a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0del art\u00edculo 40 numeral \u00a0primero \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0penal, \u00a0y \u00a0al \u00a0art\u00edculo 445 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0debi\u00e9ndose \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, y en su lugar \u00a0dictar la sentencia de reemplazo, absolviendo al sindicado\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO PUBLICO: \u00a0<\/p>\n<p>1. El Procurador Primero Delegado en lo Penal \u00a0considera \u00a0que las pretensiones del demandante no pueden ser acogidas, en raz\u00f3n \u00a0a los evidentes yerros de t\u00e9cnica que presenta la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. En un solo cargo el libelista plantea la \u00a0presunta \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a040-1 \u00a0del \u00a0C. \u00a0P., \u00a0y al mismo tiempo la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo \u00a0445 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P. \u00a0P., \u00a0ataques \u00a0que \u00a0considera \u00a0excluyentes, \u00a0y \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto \u00a0deb\u00edan \u00a0presentarse \u00a0separadamente y de manera \u00a0subsidiaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0solicitar la aplicaci\u00f3n de la causal de \u00a0inculpabilidad \u00a0del citado art\u00edculo 40-1 del C: P. ( por caso fortuito o fuerza \u00a0mayor) \u00a0en favor del procesado, est\u00e1 reconociendo que realiz\u00f3 conducta t\u00edpica \u00a0y \u00a0antijur\u00eddica, \u00a0m\u00e1s \u00a0no culpable. Pero al invocar el art\u00edculo 445 del C. de \u00a0P. \u00a0P., \u00a0parte de la existencia de dudas sobre la culpabilidad del acusado. Cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0estos \u00a0ataques \u00a0debe \u00a0tener \u00a0su propia fundamentaci\u00f3n y capacidad para \u00a0anular \u00a0o \u00a0casar \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0y\u00a0 \u00a0debe \u00a0ser planteado por separado y de \u00a0manera subsidiaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0El \u00a0error de hecho por falso juicio de \u00a0identidad \u00a0aducido \u00a0por el actor es infundado, pues el juzgador en manera alguna \u00a0tergivers\u00f3 \u00a0o \u00a0distorsion\u00f3 el contenido objetivo de las pruebas se\u00f1aladas por \u00a0el \u00a0impugnante. Se\u00f1ala que en el fondo lo que pretende el libelista es criticar \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis y valoraci\u00f3n que el fallador efectu\u00f3 tanto de la indagatoria del \u00a0procesado, como \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>de los medios de convicci\u00f3n relacionados por \u00a0aqu\u00e9l, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0no \u00a0es de recibo en sede del recurso extraordinario. Recuerda \u00a0que \u00a0este \u00a0recurso \u00a0es \u00a0una \u00a0oportunidad para examinar problemas espec\u00edficos de \u00a0ilegalidad \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y de la aplicaci\u00f3n del derecho objetivo en ella, \u00a0pero no para abrir un nuevo debate sobre la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En \u00a0cuanto a la causal de inculpabilidad \u00a0invocada \u00a0por \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0ella \u00a0no \u00a0tiene \u00a0ning\u00fan \u00a0respaldo \u00a0procesal. \u00a0 Las \u00a0fotograf\u00edas \u00a0tomadas \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n, \u00a0la \u00a0ubicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0heridas, \u00a0la \u00a0trayectoria\u00a0 \u00a0de \u00a0los \u00a0proyectiles, y el \u00a0dictamen \u00a0del perito en bal\u00edstica, permiten descartarla de manera fundamentada, \u00a0tal como lo hiciera el fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Tampoco se puede aceptar el in dubio pro \u00a0reo \u00a0alegado \u00a0por \u00a0el casacionista, pues en el caso en estudio no ha habido duda \u00a0del \u00a0sentenciador, \u00a0que \u00a0es \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0que \u00a0cuenta frente a la legalidad de la \u00a0sentencia, \u00a0ya \u00a0que \u00a0ella \u00a0no \u00a0es \u00a0objetiva \u00a0&#8211; \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0en \u00a0la \u00a0prueba &#8211; y la \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0subjetiva \u00a0del \u00a0demandante \u00a0no \u00a0suple \u00a0la \u00a0potestad \u00a0judicial de \u00a0valorar y conocer del fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0considera \u00a0que \u00a0el \u00a0cargo \u00a0formulado \u00a0por \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0debe \u00a0desecharse. \u00a0Solicita \u00a0no \u00a0casar \u00a0el fallo \u00a0recurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0SALA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Tal como lo resalta el representante del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0la \u00a0censura \u00a0en \u00a0estudio \u00a0presenta \u00a0evidentes \u00a0yerros \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica, que tornan impr\u00f3speras las pretensiones del impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.1. \u00a0Si \u00a0bien \u00a0es permitido formular cargos \u00a0excluyentes, \u00a0\u00e9stos \u00a0deben plantearse separadamente y de manera subsidiaria, al \u00a0tenor \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0225 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, inciso 2\u00ba., \u00a0numeral \u00a04\u00ba. \u00a0El \u00a0censor hace caso omiso a este mandato legal, ya que dentro de \u00a0un \u00a0mismo y \u00fanico cargo aduce la presunta violaci\u00f3n de los art\u00edculos 40-1 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, y 445 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, sin se\u00f1alar, adem\u00e1s, \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0dicha \u00a0violaci\u00f3n, si lo es por falta de aplicaci\u00f3n o indebida \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0aspecto\u00a0 \u00a0este \u00a0que \u00a0debe \u00a0indicar el demandante, pues dichos \u00a0sentidos \u00a0tienen \u00a0contenidos \u00a0propios \u00a0y \u00a0diferenciables, que no le es dado a la \u00a0Sala \u00a0entrar a determinar o inferir, supliendo o complementando la actividad del \u00a0censor, \u00a0en virtud del principio de limitaci\u00f3n que gobierna este extraordinario \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 reconocimiento \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 causal \u00a0de \u00a0inculpabilidad \u00a0alegada \u00a0por \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0implica \u00a0aceptar \u00a0no solo la plena \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0tipicidad \u00a0y \u00a0antijuridicidad de la conducta atribuida al \u00a0procesado, \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n \u00a0la \u00a0certeza \u00a0sobre la existencia misma del motivo de \u00a0inculpabilidad \u00a0invocado. \u00a0Por \u00a0ello, \u00a0no \u00a0es \u00a0posible, sin que se violenten las \u00a0leyes \u00a0de la l\u00f3gica, alegar simult\u00e1neamente\u00a0\u00a0 la existencia de dudas \u00a0sobre \u00a0estos \u00a0mismos \u00a0t\u00f3picos,\u00a0 \u00a0para solicitar con base en\u00a0 ellas la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0del \u00a0incriminado. Dado el car\u00e1cter excluyente de dichos reproches, \u00a0se \u00a0impon\u00eda \u00a0no \u00a0solamente \u00a0formularlos \u00a0de \u00a0manera \u00a0separada, \u00a0sino \u00a0en \u00a0forma \u00a0subsidiaria, ya que es imposible su prosperidad coet\u00e1nea. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2. \u00a0Aunque \u00a0el censor no lo dice de manera \u00a0expresa, \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0que \u00a0plantea \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de la prueba \u00a0testimonial \u00a0y \u00a0de la indagatoria del procesado tiene que ver con la objetividad \u00a0de \u00a0su \u00a0significaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0esto es, se refiere a un error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad. \u00a0As\u00ed \u00a0se \u00a0infiere \u00a0de \u00a0su \u00a0enunciado: \u00a0\u201c \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0en \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas por \u00a0tergiversaci\u00f3n \u00a0o distorsi\u00f3n a el sentido de las mismas\u201d (sic). Sin \u00a0embargo, no desarrolla en forma t\u00e9cnica y precisa dicho cargo. \u00a0Obs\u00e9rvese \u00a0que \u00a0no \u00a0indica \u00a0ni demuestra en qu\u00e9 t\u00e9rminos el sentenciador pudo \u00a0haber \u00a0distorsionado el elemento probatorio en su contenido f\u00e1ctico: si le hace \u00a0decir \u00a0m\u00e1s de lo que su texto reza , o menos de lo que su contenido encierra, o \u00a0algo totalmente distinto de aquello que en realidad expresa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La Sala ha se\u00f1alado en forma reiterada que \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0se \u00a0produce \u00a0cuando \u00a0se \u00a0distorsiona \u00a0el \u00a0contenido \u00a0objetivo \u00a0del medio probatorio, haci\u00e9ndole decir lo \u00a0que \u00a0no \u00a0dice. \u00a0Quien \u00a0lo \u00a0propone \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0debe \u00a0probarle \u00a0a la Corte la \u00a0tergiversaci\u00f3n, \u00a0se\u00f1alando \u00a0con \u00a0claridad \u00a0qu\u00e9 dice materialmente la prueba y \u00a0qu\u00e9 \u00a0fue \u00a0lo \u00a0que \u00a0le \u00a0hizo decir el juzgador. Se trata de una labor f\u00edsica de \u00a0comparaci\u00f3n \u00a0de \u00a0contenidos (el de la prueba vista en su propia objetividad con \u00a0el \u00a0contenido de ella expresado en la sentencia) y nunca de\u00a0 confrontaci\u00f3n \u00a0de valoraciones sobre la misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Precisamente el cargo inicialmente planteado \u00a0bajo \u00a0el \u00a0supuesto \u00a0error \u00a0de hecho por falso juicio de identidad, devino, en su \u00a0desarrollo, \u00a0en \u00a0un\u00a0 \u00a0reproche \u00a0a la valoraci\u00f3n probatoria realizada en la \u00a0sentencia. \u00a0Pero \u00a0en este evento, para la correcta presentaci\u00f3n de la censura y \u00a0su \u00a0consiguiente \u00a0estudio, \u00a0no \u00a0es suficiente la confrontaci\u00f3n de los criterios \u00a0personales \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0debi\u00f3 \u00a0haberse \u00a0valorado la prueba, ni \u00a0afirmaciones \u00a0gen\u00e9ricas \u00a0sobre \u00a0la \u00a0incidencia \u00a0del \u00a0supuesto yerro en el fallo \u00a0atacado. \u00a0Es necesario que el casacionista precise de qu\u00e9 manera la valoraci\u00f3n \u00a0hecha \u00a0por \u00a0el fallador desconoce los principios que informan la sana cr\u00edtica ( \u00a0las \u00a0reglas de la experiencia, de la l\u00f3gica o las leyes de la ciencia), y c\u00f3mo \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0conjunto \u00a0probatorio, \u00a0el \u00a0error tiene la virtualidad de \u00a0enervar \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia. \u00a0Nada \u00a0de \u00a0ello hace el libelista. \u00a0Adem\u00e1s \u00a0sus \u00a0cr\u00edticas \u00a0no \u00a0solo \u00a0aparecen \u00a0vac\u00edas \u00a0de demostraci\u00f3n, sino que \u00a0carecen de fundamento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3. No es cierto que ante las reglas de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0la \u00a0retractaci\u00f3n \u00a0del \u00a0testigo imponga necesariamente el que se \u00a0descarte \u00a0de \u00a0plano \u00a0dicho medio probatorio. En reciente pronunciamiento la Sala \u00a0indic\u00f3 \u00a0que \u00a0\u201c \u00a0\u2026 la retractaci\u00f3n no es por s\u00ed \u00a0misma \u00a0una \u00a0causal \u00a0que destruya de inmediato lo sostenido por el testigo en sus \u00a0afirmaciones \u00a0precedentes. \u00a0En \u00a0esta \u00a0materia, \u00a0como \u00a0en todo lo que ata\u00f1e a la \u00a0credibilidad \u00a0del \u00a0testimonio, \u00a0hay \u00a0que \u00a0emprender \u00a0un \u00a0trabajo \u00a0anal\u00edtico, de \u00a0comparaci\u00f3n, \u00a0a fin de establecer en cu\u00e1l momento dijo el declarante la verdad \u00a0en \u00a0sus \u00a0opuestas versiones. Quien se retracta de su dicho ha de tener un motivo \u00a0para \u00a0hacerlo, \u00a0y este motivo debe ser apreciado por el Juez, para determinar si \u00a0lo \u00a0manifestado \u00a0por \u00a0el \u00a0testigo \u00a0es veros\u00edmil, obrando en consonancia con las \u00a0dem\u00e1s \u00a0comprobaciones \u00a0del \u00a0proceso (\u2026.) si el testigo var\u00eda el contenido de \u00a0una \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0en \u00a0una \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0posterior, o se retracta de lo dicho, \u00a0ello \u00a0en \u00a0manera \u00a0alguna \u00a0traduce que la totalidad de sus afirmaciones deben ser \u00a0descartadas \u00a0. \u00a0No \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0una \u00a0regla \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0la ciencia o la \u00a0experiencia, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0que \u00a0cuando \u00a0un declarante se retracta, todo lo \u00a0dicho \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0sus \u00a0 \u00a0 \u00a0distintas \u00a0 \u00a0 intervenciones \u00a0 \u00a0 pierda \u00a0 \u00a0 eficacia \u00a0demostrativa\u2026\u201d (\u00a0 Casaci\u00f3n, mayo 25 de 1999, \u00a0Rad. 12855, M. P. Dr. Carlos E. Mej\u00eda E.)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0se \u00a0trata \u00a0que \u00a0el sentenciador hubiera \u00a0escindido \u00a0el testimonio que se rindiera en dos oportunidades, para aceptar como \u00a0cierta \u00a0una \u00a0parte, \u00a0y \u00a0declarar \u00a0inveros\u00edmil\u00a0 \u00a0la \u00a0segunda. Sencillamente \u00a0valor\u00f3 \u00a0las \u00a0dos \u00a0exposiciones a la luz del conjunto probatorio, y\u00a0 lleg\u00f3 \u00a0de \u00a0manera \u00a0fundamentada a la conclusi\u00f3n, seg\u00fan la cual el testigo s\u00ed minti\u00f3 \u00a0pero \u00a0en \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0que \u00a0suministrara \u00a0ocho \u00a0meses \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0su primera \u00a0declaraci\u00f3n. \u00a0Su \u00a0primer testimonio, al d\u00eda siguiente de ocurridos los hechos, \u00a0es \u00a0amplio, \u00a0espont\u00e1neo y pormenorizado. Concuerda con lo indicado por lo otros \u00a0testigos, \u00a0con \u00a0lo \u00a0que \u00a0revelan \u00a0las \u00a0fotograf\u00edas \u00a0y \u00a0gr\u00e1ficas \u00a0tomadas en la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial, as\u00ed como con el contenido y conclusiones \u00a0del dictamen de bal\u00edstica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1.4. \u00a0Tampoco \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la verdad la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0libelista \u00a0en el sentido de que los dos \u00fanicos testimonios de \u00a0cargo, \u00a0los \u00a0de REINALDO QUINTERO RODRIGUEZ\u00a0 Y OTONIEL CACERES, se hubieran \u00a0analizado \u00a0y \u00a0valorado por el fallador de manera aislada,\u00a0 y\u00a0 no\u00a0 \u00a0en\u00a0\u00a0 \u00a0su \u00a0conjunto, a la luz de todo el haz probatorio, para inferir y \u00a0demostrar \u00a0as\u00ed \u00a0el \u00a0presunto \u00a0error \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n. \u00a0No. El Tribunal hizo un \u00a0an\u00e1lisis \u00a0minucioso \u00a0de \u00a0todos \u00a0y \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0elementos de convicci\u00f3n \u00a0obrantes \u00a0en \u00a0el plenario, y los valor\u00f3 en su conjunto. Por el contrario, es el \u00a0impugnante \u00a0el \u00a0que \u00a0pretende \u00a0valorar \u00a0los dos testimonios por \u00e9l mencionados, \u00a0aislados \u00a0del \u00a0resto \u00a0del \u00a0caudal \u00a0probatorio. \u00a0Por \u00a0ello, \u00a0no \u00a0hace menci\u00f3n al \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0agente \u00a0de \u00a0la polic\u00eda LUIS ANTONIO REYES ROMERO (Cuaderno del \u00a0Juzgado, \u00a0fol.76), \u00a0quien \u00a0de \u00a0manera \u00a0clara \u00a0se\u00f1ala que al momento de la\u00a0 \u00a0captura \u00a0de BELARMINO VELASCO, le encontr\u00f3 en la cintura\u00a0 la \u201cchapuza\u201d \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0supuestamente \u00a0cargaba \u00a0el rev\u00f3lver, elemento este que fue enviado \u00a0junto \u00a0con \u00a0el \u00a0arma \u00a0a \u00a0la \u00a0secci\u00f3n \u00a0de \u00a0criminal\u00edstica \u00a0del C.T.I., donde se \u00a0estableci\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0arma \u00a0decomisada \u00a0\u201ccasa \u00a0perfectamente\u201d en la referida \u00a0\u201cchapuza\u201d. \u00a0Obs\u00e9rvese que dicho testimonio fue recibido a los tres d\u00edas de \u00a0producirse \u00a0la \u00a0captura \u00a0del \u00a0incriminado, \u00a0y como lo se\u00f1ala el fallador no hay \u00a0motivo \u00a0alguno para dudar de dicho testimonio. C\u00f3mo aceptar que el procesado no \u00a0portaba \u00a0el \u00a0arma, \u00a0si \u00a0en la cintura cargaba la \u201cchapuza\u201d\u00a0\u00a0 donde \u00a0\u00e9sta era guardada? \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.5. \u00a0Igual \u00a0sucede \u00a0con la cr\u00edtica que le \u00a0hace \u00a0el \u00a0censor a la valoraci\u00f3n que de la prueba pericial hace el fallador. No \u00a0se\u00f1ala \u00a0ni \u00a0demuestra de qu\u00e9 manera dicha valoraci\u00f3n desconoce los principios \u00a0de \u00a0la sana cr\u00edtica. Adem\u00e1s, falta a la verdad al se\u00f1alar que los fundamentos \u00a0del \u00a0dictamen son meramente subjetivos. El propio recurrente se contradice, pues \u00a0a \u00a0rengl\u00f3n \u00a0seguido \u00a0afirma \u00a0que \u00a0dicho \u00a0dictamen \u00a0re\u00fane \u00a0plenamente todos los \u00a0requisitos \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0267 \u00a0del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P, P. : \u201cde ser claro, preciso y \u00a0detallado, \u00a0 que \u00a0 en \u00a0 \u00e9l \u00a0 se \u00a0 expliquen \u00a0 los \u00a0 ex\u00e1menes, \u00a0experimentos \u00a0e \u00a0investigaciones \u00a0 efectuados, \u00a0 lo \u00a0 mismo \u00a0 que \u00a0 los \u00a0 fundamentos \u00a0t\u00e9cnicos, \u00a0cient\u00edficos \u00a0de las conclusiones\u201d. Olvida que fueron los mismos testigos y el \u00a0procesado, \u00a0quienes \u00a0le \u00a0suministraron \u00a0la informaci\u00f3n al despacho en relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0distancias, las posiciones, las circunstancias del forcejeo, etc. y que \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0concuerdan \u00a0con la ubicaci\u00f3n de las heridas y la trayectoria \u00a0de \u00a0 los \u00a0 proyectiles, \u00a0 seg\u00fan \u00a0 se \u00a0 consignara \u00a0 en \u00a0el \u00a0acta \u00a0de \u00a0necropsia \u00a0respectiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En \u00a0realidad, \u00a0lo \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0demuestra \u00a0es \u00a0su \u00a0inconformidad \u00a0con \u00a0el\u00a0 \u00a0m\u00e9rito \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0indagatoria \u00a0de \u00a0BELARMINO VELASCO,\u00a0 \u00a0los testimonios de REINALDO QUINTERO y OTONIEL CACERES, as\u00ed como \u00a0al \u00a0dictamen pericial de bal\u00edstica, planteamiento \u00e9ste que no puede constituir \u00a0yerro \u00a0susceptible \u00a0de \u00a0ser \u00a0atacado por esta v\u00eda extraordinaria. Olvida que el \u00a0juzgador \u00a0 \u00a0goza \u00a0 de \u00a0 poder \u00a0 discrecional \u00a0 para \u00a0 apreciar \u00a0 los \u00a0 elementos \u00a0probatorios\u00a0 \u00a0a \u00a0la \u00a0luz de la sana cr\u00edtica, y que solo est\u00e1 limitado por \u00a0las \u00a0reglas de la l\u00f3gica, la ciencia y la experiencia. Dentro de tales l\u00edmites \u00a0no \u00a0se \u00a0puede cuestionar la credibilidad otorgada a un medio de prueba, ni mucho \u00a0menos \u00a0 pretender \u00a0el \u00a0libelista \u00a0anteponer \u00a0sus \u00a0personales \u00a0criterios, \u00a0a \u00a0las \u00a0valoraciones \u00a0realizadas por el juez. Con ello, abandona el marco que ha sentado \u00a0previamente.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema \u00a0de \u00a0justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>No casar la sentencia impugnada \u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 c\u00famplase \u00a0y \u00a0devu\u00e9lvase \u00a0al \u00a0Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0ENRIQUE \u00a0 CORDOBA \u00a0 POVEDA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0AUGUSTO \u00a0GALVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 MANTILLA \u00a0 NOUGUES \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0MEJIA \u00a0 \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No hay firma \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0ORLANDO \u00a0PEREZ \u00a0PINZON \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0NILSON \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 11429 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0MAGISTRADO PONENTE \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr. ALVARO ORLANDO PEREZ PINZON \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado Acta No. 199 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Santaf\u00e9 \u00a0 de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0quince \u00a0(15) \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a0mil \u00a0novecientos noventa [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-1643","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-7"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1643","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1643"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1643\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1643"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1643"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1643"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}