{"id":1638,"date":"2023-09-07T21:27:55","date_gmt":"2023-09-07T21:27:55","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/11390dic1\/"},"modified":"2023-09-07T21:27:55","modified_gmt":"2023-09-07T21:27:55","slug":"11390dic1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/11390dic1\/","title":{"rendered":"11390dic1"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 11390 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. CARLOS E. MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 200 \u00a0<\/p>\n<p>Santaf\u00e9 \u00a0de Bogot\u00e1 D.C., diecis\u00e9is (16) de \u00a0diciembre de mil novecientos noventa y nueve (1999). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>el \u00a023 \u00a0de junio de 1995 el Juzgado Promiscuo \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Pensilvania profiri\u00f3 sentencia de primera instancia mediante \u00a0la \u00a0cual conden\u00f3 a CLORINDA GONZALEZ SEPULVEDA a la pena de un a\u00f1o de prisi\u00f3n \u00a0por \u00a0el delito de porte ilegal de arma de fuego y la absolvi\u00f3 de los cargos que \u00a0se \u00a0 le \u00a0 hab\u00edan \u00a0 imputado \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 homicidio \u00a0 de \u00a0Jorge \u00a0Aicardo \u00a0Ocampo \u00a0Ram\u00edrez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0Manizales, \u00a0en providencia del 25 de septiembre de 1995, revoc\u00f3 la decisi\u00f3n de \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0y \u00a0en su lugar conden\u00f3 a la procesada GONZALEZ SEPULVEDA a la pena \u00a0de \u00a010 \u00a0a\u00f1os y 6 meses de prisi\u00f3n como autora del delito de homicidio de Jorge \u00a0Aicardo \u00a0Ocampo \u00a0Ram\u00edrez \u00a0en \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0a \u00a0la \u00a0accesoria de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a05 \u00a0a\u00f1os y al pago de \u00a0perjuicios \u00a0materiales \u00a0y \u00a0morales \u00a0causados \u00a0con \u00a0la infracci\u00f3n, a favor de la \u00a0se\u00f1ora Elena Ram\u00edrez de Ocampo, madre del occiso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esa \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada \u00a0interpuso \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de casaci\u00f3n que se procede a \u00a0desatar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACION PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>Aquellos ocurrieron la noche del seis de junio \u00a0de \u00a0mil \u00a0novecientos \u00a0noventa \u00a0y \u00a0cuatro \u00a0en \u00a0el \u00a0corregimiento \u00a0de \u00a0Bolivia del \u00a0Municipio \u00a0de \u00a0Pensilvania \u00a0(Caldas), \u00a0en \u00a0la \u00a0residencia \u00a0de \u00a0CLORINDA GONZALEZ \u00a0SEPULVEDA \u00a0y \u00a0de \u00a0su compa\u00f1ero quien result\u00f3 muerto a causa de lesiones que le \u00a0fueron inferidas con arma de fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0los anteriores hechos se adelantaron una \u00a0serie \u00a0de \u00a0diligencias \u00a0previas que sirvieron de base para que el 16 de junio de \u00a01994 \u00a0 la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a031 \u00a0Seccional \u00a0de \u00a0Pensilvania \u00a0ordenara \u00a0la \u00a0apertura \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0y vinculara mediante indagatoria a CLORINDA GONZALES SEPULVEDA a \u00a0quien \u00a0la \u00a0respectiva \u00a0fiscal le profiri\u00f3 medida de aseguramiento de detenci\u00f3n \u00a0preventiva \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de arma de fuego y se abstuvo de \u00a0hacerlo \u00a0respecto \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio. \u00a0La \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Delegada \u00a0ante el \u00a0Tribunal, \u00a0al \u00a0conocer de esta decisi\u00f3n por v\u00eda de apelaci\u00f3n, la revoc\u00f3 y en \u00a0su \u00a0lugar \u00a0decret\u00f3 \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de \u00a0detenci\u00f3n preventiva por el \u00a0delito de homicidio, sin beneficio de excarcelaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0del m\u00e9rito del sumario se \u00a0produjo \u00a0el \u00a020 \u00a0de diciembre de 1994 con resoluci\u00f3n acusatoria en contra de la \u00a0procesada \u00a0como \u00a0autora \u00a0del \u00a0delito \u00a0de homicidio simple, en concurso con el de \u00a0porte ilegal de arma de fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0 Juzgado \u00a0 Promiscuo \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Pensilvania \u00a0avoc\u00f3 \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0causa \u00a0y \u00a0luego \u00a0de \u00a0celebrar \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0dict\u00f3 \u00a0el fallo de primer grado, del cual \u00a0conoci\u00f3 \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0de apelaci\u00f3n el Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0Manizales, con los resultados al inicio se\u00f1alados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA DE CASACION \u00a0<\/p>\n<p>Tres \u00a0cargos \u00a0formul\u00f3 \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia del Tribunal, al amparo de la causal primera de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0Uno \u00a0principal y dos subsidiarios, por violaci\u00f3n directa de la ley. \u00a0Los \u00a0dos \u00a0primeros, provenientes de la falta de aplicaci\u00f3n de la ley sustancial \u00a0y \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00faltimo \u00a0 a \u00a0 causa \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 indebida \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARGO PRINCIPAL.- \u00a0<\/p>\n<p>Luego de transcribir apartes de la situaci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0que, seg\u00fan \u00e9l, el Tribunal dio por probada, se\u00f1ala que la sentencia \u00a0es \u00a0 violatoria \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 ley \u00a0 por \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0norma \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma \u00a0el \u00a0libelista \u00a0que lo que el Tribunal \u00a0tom\u00f3 \u00a0como \u00a0un \u00a0comportamiento \u00a0ajeno, \u00a0grave \u00a0e \u00a0injusto, \u00a0fue en realidad una \u00a0\u201cinjusta \u00a0agresi\u00f3n\u201d. As\u00ed lo colige de una de las consideraciones plasmadas \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0objetada de donde infiere que esa colegiatura reconoce que en \u00a0la \u00a0madrugada \u00a0del \u00a0lunes 6 de junio de 1994, por parte del se\u00f1or Jorge Aicardo \u00a0Ocampo \u00a0Ram\u00edrez \u00a0\u201cexisti\u00f3 \u00a0un ejercicio de violencia\u201d contra su compa\u00f1era \u00a0CLORINDA \u00a0GONZALEZ \u00a0SEPULVEDA y, as\u00ed mismo admite que esa violencia trascendi\u00f3 \u00a0la \u00a0\u201chostilidad \u00a0meramente \u00a0verbal \u00a0de \u00a0un \u00a0marido disgustado con su mujer que \u00a0regresa \u00a0en \u00a0horas \u00a0de la madrugada en avanzado estado de ebriedad para llegar a \u00a0las \u00a0v\u00edas \u00a0de hecho. Ello porque el Tribunal se\u00f1al\u00f3 que \u201ca no dudarlo Jorge \u00a0Aicardo abofete\u00f3 a CLORINDA y al final se fueron a las manos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Que \u00a0adem\u00e1s, \u00a0a \u00a0juicio \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0esa \u00a0violencia \u00a0f\u00edsica \u00a0y \u00a0verbal parti\u00f3 del mismo Jorge Aicardo cuando dice \u201cCon \u00a0seguridad, \u00a0cuando vi\u00f3 entrar a su mujer tambaleante por obra de la embriaguez, \u00a0la \u00a0 \u00a0recrimin\u00f3 \u00a0 \u00a0en\u00e9rgicamente \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0unos \u00a0 \u00a0instantes \u00a0 \u00a0pas\u00f3 \u00a0 \u00a0a \u00a0abofetearla\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esos \u00a0agravios \u00a0y \u00a0bofetones \u00a0de \u00a0los que fue \u00a0v\u00edctima \u00a0su \u00a0defendida \u00a0esa madrugada, \u201cconstituyeron un comportamiento ajeno \u00a0grave \u00a0 e \u00a0 injusto \u00a0 que \u00a0 llev\u00f3 \u00a0 a \u00a0la \u00a0acusada \u00a0a \u00a0reaccionar \u00a0\u2018indignada, iracunda, ante los ultrajes \u00a0f\u00edsicos \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 verbales \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0hab\u00eda \u00a0 \u00a0sido \u00a0 \u00a0blanco\u2019 (folio 605)\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.-El \u00a0 Tribunal \u00a0tambi\u00e9n \u00a0acept\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0sentencia \u00a0que \u00a0el \u00a0occiso \u00a0era \u00a0una \u00a0persona \u00a0muy \u00a0alta. \u00a0Ese \u00a0hombre, \u00a0dice el \u00a0libelista, \u00a0de \u00a01.84 \u00a0mts \u00a0de \u00a0estatura, \u00a0que ten\u00eda 28 a\u00f1os de edad, pesaba 70 \u00a0kilos, \u00a0era \u00a0un \u00a0gran \u00a0deportista \u00a0y \u00a0adem\u00e1s estaba en sano juicio, abofete\u00f3 y \u00a0carg\u00f3 \u00a0contra \u00a0una \u00a0mujer \u00a0de 1.50 mts de estatura que por esa \u00e9poca ten\u00eda 42 \u00a0a\u00f1os y pesaba 47 kilos y estaba totalmente embriagada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Entonces, dadas las diferencias corporales de \u00a0los \u00a0protagonistas \u00a0necesariamente \u00a0trasciende \u00a0al campo de la injusta agresi\u00f3n \u00a0actual. \u00a0Se\u00f1ala \u00a0el libelista que si por agresi\u00f3n debe entenderse \u2018toda \u00a0puesta \u00a0en \u00a0peligro \u00a0de derechos \u00a0proveniente \u00a0de \u00a0una \u00a0conducta \u00a0humana\u2019 \u00a0no \u00a0puede \u00a0quedar \u00a0en duda que la violencia f\u00edsica de la cual fue \u00a0v\u00edctima \u00a0su defendida por parte del hoy occiso, tiene las connotaciones propias \u00a0de \u00a0una \u00a0injusta \u00a0agresi\u00f3n, pues con tal arremetida, la integridad f\u00edsica y la \u00a0vida de la procesada fueron puestas en peligro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si \u00a0CLORINDA, \u00a0agrega, fue v\u00edctima de una \u00a0verdadera \u00a0 injusta \u00a0 agresi\u00f3n \u00a0 actual \u00a0 contra \u00a0bienes \u00a0jur\u00eddicos \u00a0como \u00a0los \u00a0se\u00f1alados, \u00a0cuando \u00a0tom\u00f3 \u00a0el \u00a0rev\u00f3lver \u00a0y lo dispar\u00f3 en dos ocasiones contra \u00a0Jorge \u00a0 \u00a0 \u00a0Aicardo, \u00a0 \u00a0 no \u00a0 \u00a0 estaba \u00a0 \u00a0 obrando \u00a0 \u00a0 solamente \u00a0 \u00a0 \u2018indignada, \u00a0iracunda, \u00a0ante \u00a0ultrajes \u00a0f\u00edsicos \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 verbales \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0hab\u00eda \u00a0 \u00a0sido \u00a0 \u00a0blanco\u2019 \u00a0 sino \u00a0 \u201cpor \u00a0encima \u00a0de \u00a0todo \u00a0y \u00a0fundamentalmente, \u00a0reaccionando \u00a0impulsada \u00a0por \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de defender esos \u00a0bienes \u00a0jur\u00eddicos \u00a0frente \u00a0a \u00a0tan \u00a0riesgosa \u00a0embestida \u00a0de su compa\u00f1ero\u201d, en \u00a0leg\u00edtima defensa de su integridad personal y de su vida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.- \u00a0El \u00a0censor se muestra de acuerdo con las \u00a0consideraciones \u00a0del \u00a0juez de primera instancia al afirmar que podr\u00eda objetarse \u00a0que \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0defendida no fue proporcional a la entidad de\u00a0 la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0proveniente de Jorge Aicardo porque, como atinadamente lo precis\u00f3 el \u00a0a \u00a0 quo, \u00a0\u2018las \u00a0armas \u00a0se \u00a0inventaron \u00a0para \u00a0equiparar las fuerzas\u2019, \u00a0y \u00a0no \u00a0pod\u00eda exig\u00edrsele que con su estatura: 1.50 mts, su edad: \u00a042 \u00a0a\u00f1os \u00a0y su peso: 58 kilos y su estado de embriaguez, \u00fanicamente se valiera \u00a0de \u00a0sus manos y u\u00f1as para enfrentar el ataque proveniente de un vigoroso atleta \u00a0de \u00a01.84 \u00a0de \u00a0estatura, \u00a028 a\u00f1os y 70 kilos de peso. El rev\u00f3lver era el \u00fanico \u00a0medio \u00a0a \u00a0su \u00a0alcance \u00a0para desarrollar una acci\u00f3n de defensa proporcional a la \u00a0agresi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s que como lo pregona la doctrina, para \u00a0repeler \u00a0una \u00a0injusta agresi\u00f3n contra bienes jur\u00eddicos personal\u00edsimos como la \u00a0integridad \u00a0 personal \u00a0 y \u00a0 la \u00a0 vida, \u00a0 cualquier \u00a0 acci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 defensa \u00a0 es \u00a0proporcional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dice \u00a0el \u00a0libelista \u00a0haber demostrado que los \u00a0hechos \u00a0dados \u00a0por probados en la sentencia del Tribunal ponen de manifiesto que \u00a0la \u00a0procesada \u00a0GONZALEZ \u00a0SEPULVEDA \u00a0fue v\u00edctima de una injusta agresi\u00f3n actual \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0su \u00a0compa\u00f1ero \u00a0permanente. \u00a0El \u00a0Tribunal, \u00a0pese \u00a0a \u00a0admitir \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0ese \u00a0injustificado \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0la \u00a0violencia, \u00a0calific\u00f3 \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0 como \u00a0 un \u00a0 simple \u00a0comportamiento \u00a0ajeno, \u00a0grave \u00a0e \u00a0injusto \u00a0y \u00a0en \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0ese \u00a0razonamiento \u00a0declar\u00f3 que la procesada al darle muerte a \u00a0Jorge \u00a0 \u00a0Aicardo, \u00a0 \u00a0hab\u00eda \u00a0 \u00a0actuado \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0estado \u00a0 de \u00a0 ira \u00a0 injustamente \u00a0provocado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo, \u00a0refuta \u00a0el \u00a0libelista, \u00a0si \u00a0su \u00a0defendida \u00a0hab\u00eda \u00a0sido v\u00edctima de una injusta agresi\u00f3n actual por parte de su \u00a0compa\u00f1ero, \u00a0su \u00a0conducta \u00a0no \u00a0fue \u00a0una \u00a0simple reacci\u00f3n emocional, \u201csino una \u00a0acci\u00f3n \u00a0necesaria \u00a0de \u00a0defensa de los bienes jur\u00eddicos personal\u00edsimos puestos \u00a0en peligro con esa acometida\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0la norma jur\u00eddico &#8211; penal \u00a0llamada \u00a0a \u00a0regular \u00a0el \u00a0caso, \u00a0era \u00a0el numeral 4\u00ba del art\u00edculo 29 del C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0que \u00a0fue \u00a0evidentemente excluida por el Tribunal que lo llev\u00f3 a aplicar \u00a0indebidamente \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0247 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0y los \u00a0art\u00edculos \u00a0323, \u00a060, 41, 42, 45, 50, 52, 56. 61, 66 numerales 2\u00ba y 3\u00ba , 106 y \u00a055 y 56 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo anterior, solicita se case la sentencia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal Superior del Distrito Judicial de Manizales y en su \u00a0lugar \u00a0se \u00a0absuelva a la se\u00f1ora CLORINDA GONZALEZ SEPULVEDA de todos los cargos \u00a0que le fueron formulados por el delito de homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO CARGO (SUBSIDIARIO). \u00a0<\/p>\n<p>Manifiesta \u00a0el \u00a0libelista que la sentencia es \u00a0violatoria \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 ley \u00a0 por \u00a0 falta \u00a0 de \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 una \u00a0 norma \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 este \u00a0caso, \u00a0se \u00a0present\u00f3 \u00a0un \u00a0exceso \u00a0emocional. As\u00ed lo deduce de las siguientes consideraciones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.- En la sentencia donde el juzgador da como \u00a0cre\u00edble \u00a0que \u00a0Jorge \u00a0Aicardo \u00a0insultara a la procesada, cuando esta lleg\u00f3 a la \u00a0casa \u00a0tambaleante por obra de la embriaguez, la insultara, la abofeteara y luego \u00a0se fueran a las manos y por la contextura f\u00edsica del occiso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.- \u00a0La \u00a0misma colegiatura est\u00e1 reconociendo \u00a0que \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0de los acontecimientos Jorge Aicardo Ocampo Ram\u00edrez ejecut\u00f3 una \u00a0conducta \u00a0violenta \u00a0contra \u00a0la \u00a0procesada, \u00a0molesto \u00a0por el alicoramiento en que \u00a0dicha \u00a0se\u00f1ora \u00a0retorn\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0domicilio. \u00a0De \u00a0acuerdo con el Tribunal \u201ca no \u00a0dudarlo, \u00a0Jorge \u00a0Aicardo \u00a0abofete\u00f3 a CLORINDA y a lo \u00faltimo la pareja se fue a \u00a0las manos\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0el libelista, el \u201cabofeteamiento\u201d \u00a0de \u00a0una mujer de las caracter\u00edsticas de la procesado en su estado de embriaguez \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0un hombre de las condiciones f\u00edsicas del occiso \u201ces algo m\u00e1s \u00a0que \u00a0una \u00a0simple injusta provocaci\u00f3n\u201d. Cualquiera puede suponer que cuando un \u00a0hombre \u00a0alto \u00a0y \u00a0corpulento, en medio de alguna exaltaci\u00f3n \u201cabofetea\u201d a una \u00a0mujer \u00a034 \u00a0cent\u00edmetros \u00a0m\u00e1s \u00a0baja \u00a0puede \u00a0ocasionarle \u00a0m\u00e1s \u00a0de un da\u00f1o en su \u00a0humanidad. \u00a0Y \u00a0si \u00a0CLORINDA \u00a0fue v\u00edctima de una injusta agresi\u00f3n actual contra \u00a0bienes \u00a0jur\u00eddicos \u00a0personal\u00edsimos, \u00a0fue \u00a0colocada \u00a0en \u00a0situaci\u00f3n de leg\u00edtima \u00a0defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pese a que se pueda pregonar que su defendida \u00a0fue \u00a0colocada en tal situaci\u00f3n, de todos modos podr\u00eda aceptarse que al repeler \u00a0la \u00a0injusta \u00a0agresi\u00f3n \u00a0actual \u00a0de \u00a0la \u00a0cual \u00a0era \u00a0v\u00edctima, \u00a0se \u00a0excedi\u00f3 en la \u00a0reacci\u00f3n \u00a0 defensiva, \u00a0 pues \u00a0 enfrent\u00f3 \u00a0 a \u00a0 balazos \u00a0un \u00a0ataque \u00a0a \u00a0bofet\u00f3n \u00a0limpio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo \u00a0tal \u00a0circunstancia \u00a0en \u00a0momento \u00a0alguno \u00a0significa \u00a0que \u00a0no \u00a0hubiera tambi\u00e9n obrado en medio de un estado de ira \u00a0injustamente \u00a0provocado. \u00a0Fue \u00a0precisamente su alteraci\u00f3n emocional \u201cproducto \u00a0de \u00a0los \u00a0ultrajes \u00a0f\u00edsicos y verbales de que hab\u00eda sido blanco\u201d la causa por \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0extralimit\u00f3 \u00a0en el ejercicio de esa defensa justa. \u201cEn medio de \u00a0esa \u00a0conmoci\u00f3n \u00a0espiritual, \u00a0ech\u00f3 \u00a0mano \u00a0al \u00a0rev\u00f3lver \u00a0y, \u00a0para rechazar este \u00a0embate, \u00a0lo \u00a0percuti\u00f3 contra su compa\u00f1ero\u201d. O sea que aqu\u00ed se present\u00f3, lo \u00a0que llama la doctrina, exceso emocional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para comprobar la exclusi\u00f3n del art\u00edculo 30 \u00a0del \u00a0 \u00a0C\u00f3digo \u00a0 \u00a0Penal, \u00a0 \u00a0pasa \u00a0 el \u00a0 censor \u00a0 a \u00a0 realizar \u00a0 las \u00a0 siguientes \u00a0reflexiones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los hechos dados por probados en la sentencia, \u00a0ponen \u00a0de \u00a0manifiesto \u00a0que \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0de los acontecimientos la se\u00f1ora CLORINDA \u00a0GONZALEZ \u00a0SEPULVEDA fue v\u00edctima de una injusta agresi\u00f3n actual por parte de su \u00a0compa\u00f1ero permanente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0calific\u00f3 \u00a0ese \u00a0ejercicio de la \u00a0violencia \u00a0f\u00edsica \u00a0contra su defendida como un mero comportamiento ajeno, grave \u00a0e \u00a0injusto y a consecuencia de ello declar\u00f3 que hab\u00eda actuado en estado de ira \u00a0(art\u00edculo 60 C\u00f3digo Penal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0si CLORINDA fue v\u00edctima de una injusta \u00a0agresi\u00f3n \u00a0actual \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0su \u00a0compa\u00f1ero, su conducta violenta comenz\u00f3 \u00a0siendo \u00a0una \u00a0acci\u00f3n necesaria de defensa de bienes jur\u00eddicos personal\u00edsimos y \u00a0por \u00a0tanto \u00a0deb\u00eda \u00a0ubicarse en principio en el numeral 4\u00ba del art\u00edculo 29 del \u00a0C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desafortunadamente su defendida, que sin duda \u00a0estaba \u00a0demasiado \u00a0exaltada emocionalmente a causa de \u201clos ultrajes f\u00edsicos y \u00a0verbales \u00a0de \u00a0que \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0blanco\u201d, \u00a0se \u00a0excedi\u00f3 \u00a0en el ejercicio de la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, o sea que en este proceso el art\u00edculo 30 del C\u00f3digo Penal, \u00a0tambi\u00e9n estaba llamado a regular el caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0respecto \u00a0aduce \u00a0que \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0a \u00a0la \u00a0doctrina, \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a030 \u00a0y \u00a060 \u00a0del estatuto represor pueden concurrir en \u00a0aquellos casos de exceso emocional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como normas sustanciales infringidas por falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n, \u00a0a \u00a0causa \u00a0del \u00a0error \u00a0in iudicando, se\u00f1al\u00f3 los art\u00edculos 29 \u00a0numeral 4\u00ba y 30 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como consecuencia, solicita que en caso de no \u00a0ser \u00a0acogido \u00a0el \u00a0cargo principal, se case parcialmente la sentencia recurrida y \u00a0se \u00a0reconozca \u00a0la circunstancia de atenuaci\u00f3n punitiva prevista en el art\u00edculo \u00a030 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal y por tanto se modifique la pena que le fue impuesta por \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0de \u00a0Jorge \u00a0Aicardo Ocampo Ram\u00edrez, la cual como no sobrepasar\u00eda \u00a0los \u00a0 \u00a0tres \u00a0 \u00a0a\u00f1os, \u00a0 \u00a0tendr\u00eda \u00a0 derecho \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 condena \u00a0 de \u00a0 ejecuci\u00f3n \u00a0condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0si \u00a0se \u00a0considera \u00a0que \u00a0las circunstancias \u00a0gen\u00e9ricas \u00a0de agravaci\u00f3n contempladas en los numerales 2\u00ba y 3\u00ba del art\u00edculo \u00a066 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0estuvieron bien deducidas, los diez a\u00f1os fijados en el \u00a0fallo \u00a0deber\u00e1n \u00a0reducirse \u00a0a \u00a0la \u00a0sexta \u00a0parte. \u00a0Por \u00a0el \u00a0monto a que quedar\u00eda \u00a0reducida \u00a0la \u00a0pena, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0tendr\u00eda \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0condena \u00a0de \u00a0ejecuci\u00f3n \u00a0condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCER CARGO (SUBSIDIARIO). \u00a0<\/p>\n<p>Estima \u00a0el \u00a0libelista \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0es \u00a0violatoria \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0una \u00a0norma \u00a0de \u00a0derecho \u00a0sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce al respecto, que el Tribunal a pesar de \u00a0reconocer \u00a0que su defendida al darle muerte a su compa\u00f1ero Jorge Aicardo Ocampo \u00a0Ram\u00edrez \u00a0actu\u00f3 \u00a0en \u00a0medio \u00a0de \u00a0un \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira \u00a0injustamente provocado, el \u00a0Tribunal \u00a0 al \u00a0 momento \u00a0 de \u00a0 dosificar \u00a0 la \u00a0 pena \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0deducirle \u00a0unas \u00a0circunstancias \u00a0 gen\u00e9ricas \u00a0 de \u00a0 agravaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0que \u00a0son \u00a0abiertamente \u00a0incompatibles con la ira justa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0de \u00a0explicar \u00a0la \u00a0raz\u00f3n y alcances de \u00a0tales \u00a0circunstancias \u00a0gen\u00e9ricas, \u00a0de acuerdo con la doctrina, afirma que de no \u00a0estar \u00a0espec\u00edficamente \u00a0previstas \u00a0como circunstancias de agravaci\u00f3n punitivas \u00a0del \u00a0tipo \u00a0de homicidio en los numerales 1\u00ba y 7\u00ba del art\u00edculo 324 del C\u00f3digo \u00a0Penal, podr\u00edan ser deducidas con apoyo en las citadas normas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan el censor la jurisprudencia y doctrina \u00a0dominante \u00a0han \u00a0venido predicando desde hace tiempo la incompatibilidad entre el \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira \u00a0e \u00a0intenso dolor injustamente provocado y las circunstancias de \u00a0agravaci\u00f3n punitiva del parentesco y la alevos\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tras \u00a0realizar \u00a0una \u00a0extensa \u00a0transcripci\u00f3n \u00a0doctrinal \u00a0 se\u00f1ala \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 propio \u00a0 Tribunal \u00a0 acept\u00f3 \u00a0 que \u00a0\u2018la \u00a0procesada \u00a0dispar\u00f3 \u00a0contra \u00a0JORGE \u00a0AICARDO \u00a0indignada, \u00a0iracunda, \u00a0ante \u00a0los \u00a0ultrajes \u00a0f\u00edsicos \u00a0y verbales de que \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0blanco\u2019. \u201cY \u00a0si \u00a0por causa de ese eclipse emocional pr\u00e1cticamente se encontraba en un estado \u00a0de \u00a0imputabilidad \u00a0disminuida, \u00a0qu\u00e9 conciencia pod\u00eda tener de sus \u2018deberes \u00a0 \u00a0 especiales \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0la \u00a0v\u00edctima\u2019 de que habla el \u00a0ad \u00a0quem?\u201d. \u00a0Agravar \u00a0su conducta por cuanto desconoci\u00f3 los deberes derivados \u00a0de \u00a0su \u00a0relaci\u00f3n marital con JORGE AICARDO, \u201cque \u00e9ste hab\u00eda sido el primero \u00a0en \u00a0 pisotear \u00a0 con \u00a0 su \u00a0comportamiento \u00a0grave \u00a0e \u00a0injusto, \u00a0ser\u00eda \u00a0contrariar \u00a0abiertamente el esp\u00edritu de la equidad del ordenamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto \u00a0a la circunstancia de agravaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0consagrada \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a03\u00ba \u00a0del art.66 del C\u00f3digo Penal. Cuando \u00a0alguien \u00a0lesiona \u00a0un \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0de \u00a0otro \u00a0en \u00a0medio \u00a0de \u00a0un \u00a0\u2018intempestivo \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0eclipse \u00a0emocional\u2019 \u00a0desencadenado \u00a0por \u00a0una \u00a0ira \u00a0injustamente \u00a0provocada, no ser\u00e1 consciente precisamente por esa \u00a0causa \u00a0que hace surgir un dolo de \u00edmpetu, de que el instrumento lesivo empleado \u00a0para \u00a0da\u00f1ar, \u00a0est\u00e1 dificultando la defensa de la v\u00edctima. A su vez, el sujeto \u00a0pasivo, \u00a0por ser consciente de su acto provocador, podr\u00e1 f\u00e1cilmente esperar la \u00a0reacci\u00f3n violenta del agraviado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Deducirle a su representada esa circunstancia \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n punitiva, ser\u00eda desconocer la compatibilidad entre la ira justa \u00a0cuando \u00a0la \u00a0reacci\u00f3n es inmediata o simult\u00e1nea a la ofensa y la alevos\u00eda o la \u00a0indefensi\u00f3n \u00a0 \u00a0o, \u00a0 \u00a0si \u00a0 \u00a0se \u00a0 \u00a0quiere, \u00a0 la \u00a0 dificultad \u00a0 de \u00a0 defensa \u00a0 del \u00a0ofendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Afirma, \u00a0tambi\u00e9n apoyado en la doctrina, que \u00a0la \u00a0referida \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0debe \u00a0ser \u00a0cargada \u00a0\u00fanicamente en \u00a0situaciones \u00a0muy \u00a0especiales, \u00a0en \u00a0las cuales aparece n\u00edtida la utilizaci\u00f3n de \u00a0los \u00a0medios \u00a0ejecutivos \u00a0que en realidad pueden dificultar la defensa del sujeto \u00a0pasivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como su representada actu\u00f3 en estado de ira, \u00a0no \u00a0cab\u00eda \u00a0deducirle \u00a0las circunstancias de agravaci\u00f3n punitiva consagradas en \u00a0los numerales 2\u00ba y 3\u00ba del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por lo anterior solicita se case parcialmente \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida \u00a0y \u00a0en \u00a0consecuencia \u00a0se \u00a0modifique \u00a0la pena que le fue \u00a0impuesta \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio, sin deducirle ninguna circunstancia de \u00a0agravaci\u00f3n punitiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL PROCURADOR PRIMERO DELEGADO EN LO \u00a0PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0cuanto al Primer \u00a0Cargo, \u00a0comienza \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador \u00a0por resaltar \u00a0desaciertos \u00a0de \u00a0orden \u00a0t\u00e9cnico \u00a0relativos \u00a0a \u00a0la \u00a0deficiente \u00a0proposici\u00f3n del \u00a0reproche \u00a0y al desarrollo del discurso impugnatorio en el cual se desentiende de \u00a0los \u00a0argumentos \u00a0expuestos \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador \u00a0para \u00a0negar \u00a0la \u00a0justificante por \u00a0leg\u00edtima \u00a0 defensa, \u00a0 y \u00a0 desarrolla \u00a0libremente \u00a0su \u00a0criterio \u00a0relativo \u00a0a \u00a0su \u00a0configuraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s \u00a0de \u00a0se\u00f1alar \u00a0los par\u00e1metros que se \u00a0deben \u00a0 tener \u00a0 en \u00a0 cuenta \u00a0al \u00a0hacer \u00a0uso \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0y \u00a0de \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0que \u00a0realiz\u00f3 \u00a0el Tribunal para desvirtuar la leg\u00edtima defensa \u00a0que \u00a0aleg\u00f3 \u00a0la \u00a0procesada, \u00a0agrega \u00a0que \u00a0el \u00a0plenario \u00a0no \u00a0da cuenta de huellas \u00a0visibles \u00a0de \u00a0estrangulamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0humanidad \u00a0de \u00a0CLORINDA, \u00a0ni \u00a0tampoco se \u00a0encuentran \u00a0acreditados \u00a0procesalmente \u00a0los \u00a0rasgu\u00f1os \u00a0que \u00a0debi\u00f3 presentar el \u00a0cuerpo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Jorge \u00a0 \u00a0Aicardo \u00a0 Ocampo, \u00a0 ni \u00a0 su \u00a0 consumo \u00a0 de \u00a0 sustancias \u00a0alucin\u00f3genas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ense\u00f1a el Procurador en su concepto c\u00f3mo, de \u00a0la \u00a0transcripci\u00f3n de algunos apartes, el Tribunal consider\u00f3 que no se hallaban \u00a0demostrados \u00a0los \u00a0elementos \u00a0configurativos \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0de exclusi\u00f3n de la \u00a0antijuridicidad relativos a la leg\u00edtima defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0atinente \u00a0 \u00a0al \u00a0 Segundo \u00a0Cargo, \u00a0se\u00f1ala \u00a0el Representante \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0que \u00a0no es de recibo el cargo en los t\u00e9rminos en que \u00a0est\u00e1 \u00a0planteado \u00a0debido \u00a0a \u00a0que \u00a0adolece, \u00a0igual \u00a0que \u00a0el \u00a0anterior, \u00a0de yerros \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0y \u00a0conceptuales; \u00a0esto \u00a0es, \u00a0de una correcta proposici\u00f3n t\u00e9cnica al \u00a0omitir \u00a0indicar \u00a0si \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0una violaci\u00f3n directa o indirecta de la ley \u00a0sustancial, \u00a0omisi\u00f3n que impide a la Corte resolver la pretensi\u00f3n contenida en \u00a0el \u00a0ataque, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0limitaci\u00f3n que impide corregir las \u00a0falencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Desde \u00a0el \u00a0punto de vista conceptual, tampoco \u00a0logra \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0fallador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en error al negarse a aplicar el \u00a0art\u00edculo \u00a030 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal. \u00a0Aqu\u00ed, \u00a0nuevamente, \u00a0desarrolla \u00a0su \u00a0ataque \u00a0exponiendo \u00a0 su \u00a0propio \u00a0criterio \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0norma, \u00a0confront\u00e1ndolo \u00a0con el del fallador, lo que de suyo resulta ineficaz en sede de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0la Procuradur\u00eda, en el asunto que se \u00a0examina \u00a0no \u00a0procede la aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 30 del C\u00f3digo Penal porque no \u00a0se \u00a0demostr\u00f3 a cabalidad en el plenario que la conducta de la procesada tuviera \u00a0ocurrencia \u00a0como respuesta necesaria a su defensa, frente a una agresi\u00f3n actual \u00a0o \u00a0inminente \u00a0de parte de Jorge Aicardo Ocampo. Se reconoci\u00f3 por el Tribunal la \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0del \u00a0proceder \u00a0homicida \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada \u00a0como consecuencia del \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira \u00a0que le produjera la actitud ofensiva e insultante de su amante, \u00a0molesto \u00a0\u00e9ste al verla llegar a su casa tarde en la noche visiblemente afectada \u00a0con \u00a0el \u00a0licor. Por esa raz\u00f3n le dio aplicabilidad a la aminorante contenida en \u00a0el art\u00edculo 60 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0en \u00a0lo \u00a0relativo al Tercer \u00a0Cargo dice el se\u00f1or Procurador que \u00a0si \u00a0bien \u00a0el \u00a0libelista \u00a0incurre \u00a0en la proposici\u00f3n de este ataque en similares \u00a0errores \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0a \u00a0los \u00a0anteriores, al no precisar a qu\u00e9 tipo de violaci\u00f3n \u00a0corresponde \u00a0la \u00a0censura, su desarrollo subsana la deficiencia al encausarlo por \u00a0la v\u00eda directa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0punto \u00a0considera \u00a0que s\u00ed le asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0al \u00a0impugnante en la inconformidad de la censura ya que a todas luces es \u00a0palpable \u00a0la \u00a0contradicci\u00f3n existente entre las agravantes gen\u00e9ricas previstas \u00a0en \u00a0los numerales 2\u00ba y 3\u00ba del art\u00edculo 66 del C\u00f3digo Penal y el art\u00edculo 60 \u00a0ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0reconoce \u00a0en \u00a0su providencia el \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira \u00a0en que actu\u00f3 CLORINDA GONZALEZ SEPULVEDA al disparar contra su \u00a0compa\u00f1ero, \u00a0producto \u00a0de \u00a0las \u00a0ofensas \u00a0verbales \u00a0que \u00e9ste le propinara cuando \u00a0aquella \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0casa, \u00a0hacia la media noche visiblemente afectada por el \u00a0licor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLos \u00a0deberes que las relaciones sociales o \u00a0de \u00a0parentesco \u00a0impongan al delincuente respecto del ofendido o perjudicado o de \u00a0la \u00a0familia \u00a0de \u00a0\u00e9stos\u201d, como circunstancia gen\u00e9rica de agravaci\u00f3n punitiva \u00a0contemplada \u00a0en \u00a0el numeral 2\u00ba de la referida norma, deberes que en buena parte \u00a0fundamentan \u00a0las \u00a0relaciones \u00a0afectivas \u00a0de una pareja, en raz\u00f3n a la comunidad \u00a0espiritual \u00a0y \u00a0material \u00a0que en ella se genera, para el caso concreto, exigibles \u00a0de \u00a0manera \u00a0objetiva \u00a0respecto de los protagonistas del insuceso que se analiza, \u00a0como quiera que sosten\u00edan una relaci\u00f3n marital de uni\u00f3n libre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para el caso en estudio, la consideraci\u00f3n de \u00a0dichos \u00a0deberes \u00a0no \u00a0constituyen \u00a0elemento \u00a0que \u00a0conlleve \u00a0a una mayor severidad \u00a0punitiva \u00a0en raz\u00f3n al estado emocional en que desarroll\u00f3 su conducta el sujeto \u00a0agente \u00a0del \u00a0delito. \u00a0La \u00a0perturbaci\u00f3n \u00a0ps\u00edquica \u00a0padecida \u00a0por \u00a0la ejecutora, \u00a0ocasionada \u00a0por \u00a0el \u00a0comportamiento \u00a0grave \u00a0y \u00a0de \u00a0todas \u00a0maneras \u00a0injusto de su \u00a0concubinario, \u00a0gener\u00f3 \u00a0una alteraci\u00f3n en su conciencia capaz de eliminar en su \u00a0interior \u00a0cualquier \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0del respeto debido a la integridad personal \u00a0de \u00a0quien \u00a0siendo \u00a0su \u00a0amante \u00a0la \u00a0somet\u00eda \u00a0a \u00a0un \u00a0desconsiderado \u00a0tratamiento, \u00a0desconociendo \u00a0 \u00a0tambi\u00e9n \u00a0 \u00e9ste, \u00a0 su \u00a0 deber \u00a0 de \u00a0 respeto \u00a0 para \u00a0 con \u00a0 su \u00a0compa\u00f1era. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igual \u00a0fen\u00f3meno \u00a0se \u00a0puede \u00a0predicar \u00a0de \u00a0la \u00a0conjunci\u00f3n \u00a0que \u00a0realiza \u00a0el \u00a0fallador \u00a0al \u00a0reconocer \u00a0el \u00a0estado \u00a0de ira, y la \u00a0agravante \u00a0prevista \u00a0en \u00a0el \u00a0numeral \u00a03\u00ba \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a066 del C\u00f3digo Penal, \u00a0consistente \u00a0en \u00a0el instrumento utilizado para ejecutar el hecho, arma de fuego, \u00a0que en criterio del juzgador dificult\u00f3 la defensa del ofendido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Explica \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador que la citada \u00a0agravante \u00a0 tiene \u00a0 plena \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0cuando \u00a0el \u00a0sujeto \u00a0agente, \u00a0de \u00a0manera \u00a0consciente, \u00a0desprovista \u00a0de \u00a0toda \u00a0perturbaci\u00f3n \u00a0emocional, \u00a0se \u00a0vale \u00a0de unos \u00a0instrumentos \u00a0para \u00a0ejecutar \u00a0su \u00a0agresi\u00f3n, con la completa seguridad de que la \u00a0v\u00edctima \u00a0no \u00a0va a poder reaccionar en su defensa o \u00e9sta se le va a dificultar. \u00a0Esta \u00a0modalidad \u00a0delictiva \u00a0presupone \u00a0conciencia \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0agente en la \u00a0concepci\u00f3n \u00a0de \u00a0sus \u00a0prop\u00f3sitos \u00a0delictivos \u00a0y \u00a0en \u00a0los medios utilizados para \u00a0llevarlos \u00a0a \u00a0cabo, \u00a0revelando \u00a0as\u00ed \u00a0una \u00a0mayor \u00a0insensibilidad \u00a0de \u00a0su \u00a0parte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0ira \u00a0obnubila el normal desarrollo de las \u00a0funciones \u00a0mentales \u00a0del \u00a0sujeto \u00a0que la presenta, sin que bajo su influjo pueda \u00a0conscientemente \u00a0medir \u00a0las \u00a0dimensiones \u00a0de su obrar agresivo y, por tanto, sin \u00a0que \u00a0est\u00e9 \u00a0en \u00a0capacidad de razonar sobre las condiciones defensivas con que en \u00a0el momento cuente el responsable de su estallido emocional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El haber dispuesto la condenada de un arma de \u00a0fuego \u00a0para \u00a0desfogar \u00a0su \u00a0ira \u00a0contra \u00a0su \u00a0injusto \u00a0agresor, resulta totalmente \u00a0irrelevante, \u00a0y \u00a0por \u00a0tanto no puede ser tenido en cuenta para imponer una mayor \u00a0sanci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0de \u00a0igual \u00a0forma habr\u00eda podido utilizar cualquier otro tipo de \u00a0arma \u00a0o \u00a0instrumento con id\u00e9nticos resultados fatales sin importarle que su uso \u00a0permitiera \u00a0o \u00a0n\u00f3 \u00a0la \u00a0defensa \u00a0de \u00a0aqu\u00e9l, \u00a0pues \u00a0no \u00a0estaba en condiciones de \u00a0comprender y reparar en ese tipo de consideraciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia solicita se case parcialmente \u00a0la sentencia y se rebaje la pena en lo pertinente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>CARGO PRINCIPAL.- \u00a0<\/p>\n<p>Adolece \u00a0este \u00a0reproche de insalvables fallas \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0que impiden su prosperidad. Como cuesti\u00f3n preliminar debe se\u00f1alarse \u00a0que \u00a0a pesar de que el censor manifiesta, de manera expresa, que la sentencia es \u00a0violatoria \u00a0 de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0directa, \u00a0no \u00a0respeta \u00a0los \u00a0par\u00e1metros \u00a0de orden t\u00e9cnico que se exigen en este preciso \u00e1mbito de censura, \u00a0el \u00a0cual \u00a0requiere \u00a0de manera indefectible que la realidad probatoria acogida en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0y \u00a0sus \u00a0apreciaciones \u00a0f\u00e1cticas \u00a0sean \u00a0plenamente \u00a0aceptadas \u00a0por el \u00a0libelista \u00a0quien \u00a0debe \u00a0centrar su tarea en demostrar el error jur\u00eddico a causa \u00a0del \u00a0yerro \u00a0en \u00a0la \u00a0selecci\u00f3n, \u00a0interpretaci\u00f3n o alcance de la norma llamada a \u00a0regir el caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Reprocha \u00a0 el \u00a0 casacionista \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0numeral \u00a04\u00ba del art\u00edculo 29 del C\u00f3digo Penal con fundamento \u00a0en \u00a0sus \u00a0personales \u00a0apreciaciones \u00a0y \u00a0no \u00a0en \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n de un error del \u00a0sentenciador \u00a0 por \u00a0 haber \u00a0 dado \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a060 \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0normatividad. \u00a0Significa lo anterior que no est\u00e1 de acuerdo con las reflexiones \u00a0hechas \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0en \u00a0torno \u00a0a los hechos y las pruebas, cuyo an\u00e1lisis \u00a0omiti\u00f3 \u00a0por \u00a0completo, \u00a0cuando era su deber enfrentarlo para demostrar la falta \u00a0atribuida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior \u00a0se \u00a0puede \u00a0advertir \u00a0cuando \u00a0al \u00a0iniciar \u00a0la \u00a0lectura \u00a0del \u00a0libelo, el casacionista, acudiendo a una metodolog\u00eda \u00a0muy \u00a0particular, \u00a0procede \u00a0a \u00a0plasmar \u00a0algunos \u00a0hechos \u00a0que \u00a0el Tribunal dio por \u00a0probados \u00a0para \u00a0luego \u00a0acomodarlos \u00a0a \u00a0la \u00a0figura de la leg\u00edtima defensa y as\u00ed \u00a0restar \u00a0m\u00e9rito \u00a0a \u00a0las \u00a0consideraciones \u00a0del \u00a0juez colegiado para desestimar la \u00a0existencia de la causal de justificaci\u00f3n que reclama. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed entonces, para respaldar que del plenario \u00a0se \u00a0deriva \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0una \u201cinjusta agresi\u00f3n\u201d dice que el Tribunal \u00a0reconoce \u00a0que el d\u00eda de los hechos existi\u00f3 un ejercicio de violencia contra la \u00a0procesada \u00a0por parte del occiso Jorge Aicardo Ocampo Ram\u00edrez, que trascendi\u00f3 a \u00a0las \u00a0v\u00edas \u00a0de \u00a0hecho al se\u00f1alar que sin duda \u00e9ste \u201cabofete\u00f3\u201d a CLORINDA, \u00a0violencia \u00a0que \u00a0parti\u00f3 \u00a0de \u00a0\u00e9l \u00a0al \u00a0verla \u00a0entrar \u00a0tambaleante \u00a0por obra de la \u00a0embriaguez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0Tribunal \u00a0s\u00ed reconoci\u00f3 la ocurrencia de \u00a0tales \u00a0situaciones \u00a0pero \u00a0para fundamentar la existencia del estado de ira de la \u00a0procesada. Al efecto hizo las siguientes reflexiones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0procesada \u00a0estuvo tomando licor\u00a0 \u00a0hasta \u00a0la \u00a0medianoche\u2026mientras \u00a0su \u00a0compa\u00f1ero \u00a0permanec\u00eda \u00a0solo \u00a0en la casa, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0haber \u00a0realizado \u00a0el \u00a0\u00faltimo \u00a0viaje \u00a0del \u00a0d\u00eda. Con seguridad, la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0no \u00a0agrad\u00f3 \u00a0a \u00a0Jorge \u00a0Aicardo, \u00a0quien si se aliment\u00f3 all\u00ed no tuvo \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0 y \u00a0 vio \u00a0 entrar \u00a0 a \u00a0 su \u00a0 mujer \u00a0 tambaleante \u00a0 por \u00a0obra \u00a0de \u00a0la \u00a0embriaguez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cA \u00a0no dudarlo, le hizo un fuerte reclamo, \u00a0como aduce la se\u00f1ora Clorinda y comenzaron a discutir. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEsto \u00a0no \u00a0era \u00a0nuevo, \u00a0la \u00a0pareja hab\u00eda \u00a0tenido varios altercados\u2026 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEs \u00a0cre\u00edble por tanto que Jorge Aicardo \u00a0la \u00a0insultara \u00a0con las palabras que aquella emplea o en t\u00e9rminos similares, que \u00a0la \u00a0abofeteara \u00a0y \u00a0hasta que se fueran a las manos, como lo hab\u00edan hecho varias \u00a0veces en el pasado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDesde \u00a0luego la embriaguez de la se\u00f1ora \u00a0Clorinda \u00a0&#8211; \u00a0entre \u00a0otras cosas, nada rara en la vida com\u00fan &#8211; no autorizaba los \u00a0agravios \u00a0 y \u00a0 las \u00a0bofetadas, \u00a0que, \u00a0entonces,\u00a0 \u00a0constituyeron \u00a0comportamiento \u00a0ajeno, \u00a0grave e injusto \u00a0\u201c(subraya la sala) (fls 604 y 605 Cdno Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor, \u00a0continuando \u00a0con la misma l\u00ednea \u00a0argumentativa, \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0la \u201cInjusta agresi\u00f3n actual\u201d se deriva de las \u00a0diferencias \u00a0corporales \u00a0de \u00a0los \u00a0protagonistas: \u00a0el \u00a0hombre, \u00a0de \u00a01.84 \u00a0mts \u00a0de \u00a0estatura, \u00a028 a\u00f1os de edad, 70 kilos de peso, gran deportista y en sano juicio. \u00a0La \u00a0mujer, \u00a0quien fue abofeteada por \u00e9ste, de 1.50 mts de estatura, 42 a\u00f1os de \u00a0edad \u00a0y \u00a047 \u00a0kilos \u00a0de \u00a0peso. De ah\u00ed deduce que la violencia f\u00edsica de que fue \u00a0v\u00edctima \u00a0 su \u00a0 defendida \u00a0 tiene \u00a0 connotaciones \u00a0 propias \u00a0de \u00a0una \u00a0\u201cinjusta \u00a0agresi\u00f3n\u201d \u00a0pues \u00a0con \u00a0tal \u00a0arremetida \u00a0su \u00a0vida \u00a0e \u00a0integridad f\u00edsica fueron \u00a0puestas en peligro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal, en cambio, hizo referencia a los \u00a0factores \u00a0f\u00edsicos \u00a0de \u00a0los \u00a0adversarios \u00a0pero \u00a0para \u00a0desvirtuar precisamente la \u00a0existencia de una leg\u00edtima defensa. As\u00ed se pronunci\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0occiso era una persona muy alta &#8211; el \u00a0protocolo \u00a0de \u00a0necropsia registra 1 metro 84 cms &#8211; y delgada &#8211; pesaba 70 kilos &#8211; \u00a0La adversaria mide apenas 1 metro 50 cms y pesa 57 kilos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn el al camino hacia su casa la se\u00f1ora \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0presentaba ya por lo menos un s\u00edntoma del tr\u00e1nsito entre el periodo \u00a0de \u00a0 excitaci\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0de \u00a0inhibici\u00f3n \u00a0: \u00a0la \u00a0incoordinaci\u00f3n \u00a0motora \u00a0severa \u00a0caracterizada por la marcha at\u00e1xica o tambaleante.. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi \u00a0se \u00a0relacionan \u00a0estos \u00a0dos \u00a0factores \u00a0f\u00edsicos \u00a0y \u00a0se \u00a0complementan con las reservas que merece la declaraci\u00f3n (de la \u00a0procesada, \u00a0agregamos), \u00a0debe \u00a0inferirse \u00a0que \u00a0la secuencia narrada es altamente \u00a0improbable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn \u00a0 efecto, \u00a0 la \u00a0procesada \u00a0comenz\u00f3 \u00a0atenuando \u00a0consciente \u00a0o inconscientemente su situaci\u00f3n, con lo cual afect\u00f3 la \u00a0credibilidad \u00a0del \u00a0relato. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0dadas \u00a0su \u00a0talla y peso, agravadas por los \u00a0efectos \u00a0neurol\u00f3gicos \u00a0del \u00a0alcohol \u00a0que \u00a0la limitaba en gran medida, no estaba \u00a0capacitada \u00a0para \u00a0doblegar \u00a0varias \u00a0veces \u00a0a su compa\u00f1ero en las circunstancias \u00a0mencionadas \u00a0por ella y especialmente para tener presencia de \u00e1nimo, rapidez de \u00a0reacci\u00f3n, \u00a0seguridad de movimientos y fortaleza, que le permitieran arrebatarle \u00a0el arma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cImag\u00ednese \u00a0una \u00a0mujer \u00a0de 1.50 mts y 57 \u00a0kgms, \u00a0en \u00a0estado de beodez, sometida ya en el lecho por un hombre de 1.84 mts y \u00a070 \u00a0kgms , asida del cuello. Con seguridad tendr\u00eda muy pocas oportunidades , y, \u00a0de \u00a0aprovechar alguna, solo ser\u00eda despu\u00e9s de una lucha muy intensa que, por lo \u00a0menos, \u00a0le \u00a0habr\u00eda \u00a0dejado lesiones visibles en la garganta, pues Jorge Aicardo \u00a0estaba apretando para matar\u201d. (fls 589 y 590 cdno Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0terminar \u00a0de acreditar la existencia de \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0de \u00a0la leg\u00edtima defensa, se\u00f1ala el censor que si su defendida \u00a0fue \u00a0v\u00edctima \u00a0de una verdadera injusta agresi\u00f3n actual para defender su vida e \u00a0integridad \u00a0personal, \u00a0cuando \u00a0tom\u00f3 \u00a0el \u00a0rev\u00f3lver \u00a0y dispar\u00f3 en dos ocasiones \u00a0contra \u00a0Jorge \u00a0Aicardo lo hizo \u201cpor encima y fundamentalmente por la necesidad \u00a0de \u00a0defender \u00a0esos \u00a0bienes \u00a0jur\u00eddicos \u00a0frente \u00a0a \u00a0tan \u00a0riesgosa embestida de su \u00a0compa\u00f1ero\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal puntualiz\u00f3 fue que como respuesta \u00a0a \u00a0ese \u00a0comportamiento \u00a0ajeno, \u00a0grave e injusto, \u201cLa \u00a0procesada \u00a0dispar\u00f3 \u00a0contra Jorge Aicardo indignada, iracunda, ante los ultrajes \u00a0f\u00edsicos y verbales de que hab\u00eda sido blanco\u201d. (fl 605) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0finalizar \u00a0se\u00f1ala \u00a0el libelista que el \u00a0revolver \u00a0era \u00a0el \u00a0\u00fanico \u00a0medio \u00a0a \u00a0su \u00a0alcance para desarrollar una acci\u00f3n de \u00a0defensa \u00a0proporcional \u00a0a \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n \u00a0y \u00a0que \u00a0cuando \u00a0se trata de repeler una \u00a0agresi\u00f3n injusta, cualquier acci\u00f3n de defensa es proporcional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0fallador, \u00a0por el contrario, siempre tuvo \u00a0claridad \u00a0que \u00a0CLORINDA \u00a0GONZALEZ, \u00a0cuando \u00a0realiz\u00f3 \u00a0los disparos, no estaba en \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0\u201cpues ten\u00eda el \u00a0arma, \u00a0hab\u00eda \u00a0logrado \u00a0separarse \u00a0dos \u00a0metros \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0era posible \u00a0abandonar \u00a0la \u00a0habitaci\u00f3n\u2026Adem\u00e1s \u00a0no qued\u00f3 muy claro en el relato que Jorge \u00a0Aicardo \u00a0estuviera \u00a0ejecutando \u00a0en \u00a0ese instante un movimiento de ataque\u201d. (fl \u00a0591). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Frente \u00a0al panorama expuesto, para la Sala es \u00a0evidente \u00a0que el censor se desentendi\u00f3 por completo de la estructura del fallo, \u00a0la \u00a0cual \u00a0es \u00a0indispensable \u00a0enfrentar \u00a0para que la censura tenga posibilidad de \u00a0\u00e9xito. \u00a0Si \u00a0no \u00a0se \u00a0atiende a la secuencia de an\u00e1lisis del fallador en torno a \u00a0los \u00a0hechos \u00a0y las pruebas y sus deducciones, muy lejos se est\u00e1 de demostrar el \u00a0yerro \u00a0enunciado \u00a0y \u00a0entonces el sustento de la censura pasa a convertirse, como \u00a0sucede \u00a0en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0en \u00a0un \u00a0alegato \u00a0de \u00a0instancia en el que se ignoran por \u00a0completo \u00a0los \u00a0motivos \u00a0por \u00a0los \u00a0cuales \u00a0el \u00a0fallador \u00a0descart\u00f3 \u00a0la \u00a0causal de \u00a0justificaci\u00f3n que ahora reclama el libelista. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo, no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO CARGO &#8211; SUBSIDIARIO. \u00a0<\/p>\n<p>Esta censura merece los mismos reparos y tiene \u00a0las \u00a0mismas \u00a0consecuencias que el anterior : su improsperidad. El censor en esta \u00a0oportunidad \u00a0trata de presentar la conducta de la procesada como un exceso en la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0bajo los mismos argumentos, esto es, que fue v\u00edctima de una \u00a0injusta \u00a0agresi\u00f3n actual contra bienes jur\u00eddicos personal\u00edsimos, fue colocada \u00a0en \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa \u00a0a lo que obviamente adiciona que hubo un \u00a0exceso \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 reacci\u00f3n \u00a0 defensiva \u00a0 al \u00a0 querer \u00a0 repeler \u00a0 esa \u00a0 injusta \u00a0agresi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed las cosas, tambi\u00e9n err\u00f3 el casacionista \u00a0al \u00a0querer \u00a0anteponer \u00a0su\u00a0 perspectiva a la forma como el fallador analiz\u00f3 \u00a0los \u00a0hechos y las pruebas, pues ninguna demostraci\u00f3n jur\u00eddica realiza en torno \u00a0a\u00a0 \u00a0que \u00a0la \u00a0norma \u00a0llamada \u00a0a \u00a0regular \u00a0el caso, acorde a las valoraciones \u00a0f\u00e1cticas \u00a0y probatorias del juzgador, es aquella que contempla el exceso en las \u00a0causales de justificaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0todas formas, desde la perspectiva que se \u00a0le \u00a0mire, el ataque es infundado. No existe ninguna consideraci\u00f3n por parte del \u00a0fallador \u00a0conforme \u00a0a \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0ponga \u00a0de \u00a0manifiesto que CLORINDA GONZALEZ \u00a0SEPULVEDA \u00a0 actu\u00f3 \u00a0 para \u00a0 defenderse \u00a0 de \u00a0 una \u00a0agresi\u00f3n \u00a0actual \u00a0de \u00a0manera \u00a0desproporcionada. \u00a0Suficientemente \u00a0encontr\u00f3 el Tribunal demostrado que hubo un \u00a0agravio, \u00a0una \u00a0ofensa por parte de su compa\u00f1ero Ocampo Ram\u00edrez que provoc\u00f3 en \u00a0ella la reacci\u00f3n de ira. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El cargo no prospera. \u00a0<\/p>\n<p>TERCER CARGO &#8211;\u00a0 SUBSIDIARIO \u00a0<\/p>\n<p>Estima \u00a0 el \u00a0libelista \u00a0que \u00a0hubo \u00a0indebida \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0numerales 2\u00ba y 3\u00ba del art\u00edculo 66 del C\u00f3digo Penal por \u00a0resultar \u00a0incompatibles \u00a0con el estado de ira. El Procurador Delegado se muestra \u00a0de acuerdo con esta postura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pues bien; en cuanto a la agravante gen\u00e9rica \u00a0consistente \u00a0en \u00a0\u201cLos \u00a0deberes \u00a0que \u00a0las \u00a0relaciones \u00a0sociales o de parentesco \u00a0impongan \u00a0al \u00a0delincuente respecto del ofendido o perjudicado o de la familia de \u00a0\u00e9stos\u201d, \u00a0estima \u00a0la Sala que su deducci\u00f3n es atinada porque la relaci\u00f3n que \u00a0estableci\u00f3 \u00a0CLORINDA GONZALEZ SEPULVEDA con Jorge Aicardo Ocampo, &#8211; concubinato \u00a0&#8211; \u00a0le \u00a0impon\u00eda \u00a0ciertas consideraciones que no pod\u00edan verse quebrantadas, pese \u00a0al estado emocional en que se encontraba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Siendo \u00a0el \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira \u00a0producto \u00a0de una \u00a0agresi\u00f3n \u00a0grave \u00a0e \u00a0injusta \u00a0que \u00a0parte \u00a0del \u00a0supuesto de que el sujeto conoce, \u00a0comprende \u00a0y \u00a0se \u00a0determina \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0esa \u00a0comprensi\u00f3n \u00a0al \u00a0cometer el \u00a0il\u00edcito, \u00a0tal \u00a0situaci\u00f3n, \u00a0si bien puede influir en el normal desarrollo de la \u00a0conducta \u00a0del \u00a0sujeto \u00a0agente, \u00a0no \u00a0supone \u00a0ni \u00a0implica \u00a0que \u00a0su capacidad quede \u00a0obnubilada \u00a0hasta \u00a0al \u00a0punto \u00a0de \u00a0no \u00a0saber \u00a0o \u00a0no \u00a0entender \u00a0el hecho que est\u00e1 \u00a0ejecutando. \u00a0De \u00a0ah\u00ed que no obstante haber obrado en ese estado de alteraci\u00f3n, \u00a0el \u00a0sujeto \u00a0es \u00a0responsable pero se le disminuye la penalidad por haber influido \u00a0en sus emociones alguna situaci\u00f3n externa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Alg\u00fan sector de la doctrina propende, como el \u00a0casacionista, \u00a0por \u00a0una \u00a0incompatibilidad entre las dos circunstancias. La Sala, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0se aparta de esa consideraci\u00f3n. Una y otra pueden coexistir pues \u00a0sus \u00a0fundamentos\u00a0 son diferentes. En tanto la agravante se edifica sobre la \u00a0mayor \u00a0gravedad objetiva del hecho, derivada de la vida de relaci\u00f3n y del mayor \u00a0da\u00f1o \u00a0social \u00a0que \u00a0produce \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0de \u00a0esos \u00a0deberes \u00a0espec\u00edficos, la \u00a0aminorante \u00a0reconoce \u00a0la \u00a0incidencia del comportamiento ajeno (por su gravedad e \u00a0injusticia) \u00a0en \u00a0la emoci\u00f3n que desencadena y el menor reproche que la conducta \u00a0merece \u00a0en \u00a0tanto \u00a0han \u00a0sido \u00a0influ\u00eddas \u00a0las facultades superiores por obra del \u00a0factor emocional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo \u00a0no \u00a0debe \u00a0perderse de vista que \u00a0quien \u00a0act\u00faa \u00a0en estado de afectaci\u00f3n por la ira o por el inmenso dolor, no es \u00a0ajeno \u00a0al \u00a0v\u00ednculo \u00a0de parentesco o de relaci\u00f3n, ni a los deberes que de ellos \u00a0se \u00a0derivan \u00a0porque \u00a0ese \u00a0es \u00a0un \u00a0dato \u00a0de \u00a0conciencia \u00a0que \u00a0no es preciso estar \u00a0ponderando \u00a0y \u00a0sobre \u00a0el \u00a0cual \u00a0la \u00a0ley no exige reflexi\u00f3n. Al contrario, salvo \u00a0cuando \u00a0 han \u00a0existido \u00a0precedentes \u00a0de \u00a0verdadera \u00a0intensidad, \u00a0reiteraci\u00f3n \u00a0y \u00a0gravedad \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0rompen \u00a0los \u00a0v\u00ednculos \u00a0que \u00a0existen entre las \u00a0personas, \u00a0 es \u00a0 de \u00a0esperarse \u00a0que \u00a0las \u00a0relaciones \u00a0parentales \u00a0y \u00a0de \u00a0uni\u00f3n, \u00a0estructuradas \u00a0sobre \u00a0el afecto y la vida en com\u00fan, fortalezcan la tolerancia y \u00a0la \u00a0comprensi\u00f3n \u00a0mutuas y se constituyan en una barrera inhibitoria m\u00e1s frente \u00a0a los desentendimientos . \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De este modo, entonces, no es posible aceptar \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0general \u00a0y acr\u00edticamente el argumento del casacionista. As\u00ed como en \u00a0algunos \u00a0eventos \u00a0es \u00a0manifiesto \u00a0que las relaciones de parentesco por su alto y \u00a0gradual \u00a0y \u00a0ascendente \u00a0deterioro \u00a0pueden \u00a0no operar como generadoras de deberes \u00a0especiales \u00a0y \u00a0se \u00a0quedan \u00a0en planos puramente formales, hay otros en los cuales \u00a0son \u00a0ellas, \u00a0precisamente, \u00a0las \u00a0que \u00a0deben \u00a0operar \u00a0como elementos de cohesi\u00f3n \u00a0interna \u00a0 y \u00a0como \u00a0motivaciones \u00a0suficientes \u00a0frente \u00a0a \u00a0los \u00a0altercados \u00a0y \u00a0las \u00a0provocaciones mutuas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0asunto \u00a0no \u00a0puede \u00a0escamotearse de manera \u00a0simplista, \u00a0 menos \u00a0 en \u00a0 una \u00a0 sociedad \u00a0que \u00a0permanente \u00a0ofrece \u00a0m\u00e1s \u00a0amplias \u00a0posibilidades \u00a0de \u00a0soluci\u00f3n \u00a0a \u00a0los conflictos entre las personas. La ecuaci\u00f3n \u00a0que \u00a0propone \u00a0el \u00a0recurrente aparentemente puede tener sentido siempre que se le \u00a0mire \u00a0en \u00a0una \u00a0dimensi\u00f3n exclusivamente conmutativa y compensatoria pero que no \u00a0responde \u00a0exactamente \u00a0al \u00a0querer de la ley, porque la norma hace \u00e9nfasis en el \u00a0valor \u00a0axiol\u00f3gico \u00a0del \u00a0deber \u00a0para \u00a0con \u00a0el \u00a0otro \u00a0y \u00a0\u00e9ste \u00a0no \u00a0depende de su \u00a0observancia por el uno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 disposici\u00f3n \u00a0de \u00a0derecho \u00a0sustancial, \u00a0entonces, \u00a0no tiene ese un\u00edvoco sentido; ni la \u00fanica lectura que soporta es la \u00a0que \u00a0propone \u00a0el casacionista. Y si ello es as\u00ed, como lo cree la Sala, la misma \u00a0no \u00a0fue \u00a0indebidamente aplicada por una inadecuada interpretaci\u00f3n de su alcance \u00a0o \u00a0por \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0comprensi\u00f3n \u00a0sobre \u00a0los \u00a0casos \u00a0a \u00a0los cuales se aplica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0si \u00a0el \u00a0asunto \u00a0fuese \u00a0diferente, si la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0abarcara \u00a0como \u00a0presupuesto \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de que la relaci\u00f3n \u00a0entre \u00a0la pareja Ocampo-Gonzalez estuviese de hecho tan maltrecha que no pudiese \u00a0fundamentar \u00a0la \u00a0deducci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0agravante, \u00a0la \u00a0v\u00eda para demandar el error \u00a0ser\u00eda \u00a0la \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n indirecta porque la sentencia, en ese espec\u00edfico \u00a0aspecto, \u00a0no \u00a0se \u00a0sustenta en el reconocimiento de dicha hip\u00f3tesis\u00a0 aunque \u00a0haga \u00a0alusiones \u00a0a \u00a0problemas \u00a0que algunos testigos revelaron que se presentaban \u00a0entre \u00a0los \u00a0compa\u00f1eros, \u00a0sin \u00a0calificarse como de inminente rompimiento o\u00a0 \u00a0grave y avanzado deterioro.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0 sucede \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0con \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0consistente \u00a0en \u00a0\u201c\u2026los instrumentos \u2026cuando hayan dificultado \u00a0la \u00a0defensa \u00a0del \u00a0ofendido \u00a0o \u00a0perjudicado \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad personal\u2026\u201d al \u00a0suponer \u00a0 la \u00a0 diminuente, \u00a0por \u00a0el \u00a0estado \u00a0de \u00a0alteraci\u00f3n, \u00a0una \u00a0repentina \u00a0e \u00a0incontrolada \u00a0reacci\u00f3n \u00a0del ofendido que le impide una valoraci\u00f3n de los actos \u00a0que \u00a0despliega \u00a0y \u00a0tener conciencia de ese estado de indefensi\u00f3n o inferioridad \u00a0de la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0fallador \u00a0determin\u00f3 \u00a0que \u201cno \u00a0se \u00a0advierten \u00a0circunstancias para deducir un acto premeditado, \u00a0sino, \u00a0todo \u00a0lo \u00a0contrario, \u00a0sucesos \u00a0que \u00a0crearon \u00a0el \u00a0ambiente \u00a0propio para el \u00a0estallido \u00a0 emocional \u00a0y \u00a0el \u00a0repentino \u00a0desenlace \u00a0sangriento\u201d, \u00a0(fl \u00a0605 \u00a0C. \u00a0Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n \u00a0hizo \u00a0expl\u00edcita en la apreciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho, \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0se \u00a0sucedi\u00f3 \u00a0de modo intempestivo en acto de reacci\u00f3n \u00a0s\u00fabita \u00a0 e \u00a0 impetuosa \u00a0 en \u00a0donde \u00a0la \u00a0embriaguez \u00a0de \u00a0la \u00a0procesada, \u00a0algunos \u00a0antecedentes \u00a0 y \u00a0 el \u00a0entorno \u00a0previo \u00a0predispusieron \u00a0el \u00a0ambiente. \u00a0Y \u00a0aunque \u00a0inadecuadamente \u00a0soport\u00f3 \u00a0el \u00a0reconocimiento \u00a0de la atenuante en alusiones m\u00e1s \u00a0hipot\u00e9ticas \u00a0que \u00a0categ\u00f3ricas \u00a0(\u201cCon \u00a0seguridad \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n no agrad\u00f3 a \u00a0Jorge \u00a0Aicardo quien si se aliment\u00f3 all\u00ed no tuvo compa\u00f1\u00eda y vi\u00f3 entrar a su \u00a0mujer \u00a0 tambaleante..\u201d \u00a0; \u00a0\u201cA\u00a0\u00a0 \u00a0no \u00a0dudarlo \u00a0le \u00a0hizo \u00a0un \u00a0fuerte \u00a0reclamo&#8230; \u00a0y comenzaron a discutir..\u201d)\u00a0\u00a0 s\u00ed explic\u00f3 que la fuente \u00a0de \u00a0 dicho \u00a0 reconocimiento \u00a0 era \u00a0 que \u00a0 no \u00a0exist\u00edan \u00a0pruebas \u00a0contrarias \u00a0ni \u00a0incongruencias \u00a0en \u00a0la parte del relato de la se\u00f1ora Gonz\u00e1lez, que obligaran a \u00a0rechazarla. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0de \u00a0modo \u00a0expreso \u00a0desestim\u00f3 \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a0 homicidio \u00a0 \u00a0 fuese \u00a0 \u00a0 agravado \u00a0 \u00a0 \u2013 \u00a0como \u00a0lo \u00a0pretend\u00eda \u00a0la parte civil \u00a0\u2013 \u00a0sobre \u00a0la \u00a0base de que \u00a0Ocampo \u00a0 hubiese \u00a0 sido \u00a0 muerto \u00a0 cuando \u00a0 se \u00a0encontraba \u00a0dormido \u00a0y \u00a0acept\u00f3, \u00a0t\u00e1citamente, \u00a0que \u00a0al \u00a0momento del disparo se encontraba sentado en la cama, en \u00a0plan de incorporarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sin \u00a0embargo \u00a0dedujo \u00a0la \u00a0agravante sin mayor \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0expresando \u00a0que \u00a0el \u00a0instrumento \u00a0dificult\u00f3 \u00a0la defensa, cuando \u00a0precisamente \u00a0todos \u00a0los \u00a0pormenores \u00a0se\u00f1alados \u00a0previamente \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0apuntaban \u00a0a \u00a0que no hubo ponderaci\u00f3n de medios por parte suya, es decir, ni se \u00a0cre\u00f3, \u00a0ni se aprovech\u00f3 de alg\u00fan factor especial que imposibilitara la defensa \u00a0del occiso, o que el episodio hubiese sido sorpresivo para \u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>Siendo \u00a0entonces \u00a0la \u00a0base \u00a0f\u00e1ctica \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0 en \u00a0 cuanto \u00a0 a \u00a0los \u00a0presupuestos \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n, \u00a0inconciliable \u00a0con los fundamentos de que se sirvi\u00f3 el ad quem para estructurar \u00a0el \u00a0estado \u00a0de \u00a0ira que se le reconoci\u00f3 a la procesada, es lo viable suprimirla \u00a0del \u00a0fallo \u00a0y hacer la correspondiente reducci\u00f3n a la pena que le fue impuesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0(art 66.3)\u00a0 fue mal \u00a0aplicada \u00a0y \u00a0por eso la tacha del censor ha de prosperar. Ello sin contar que no \u00a0obstante \u00a0tratarse \u00a0de una agravante que exig\u00eda una valoraci\u00f3n espec\u00edfica (la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0indefensi\u00f3n derivada del instrumentoque en s\u00ed mismo no siempre \u00a0la \u00a0implica \u00a0y \u00a0\u00e9sta \u00a0no \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0imputada \u00a0en el pliego de cargos, ni la \u00a0sentencia la consider\u00f3 motivadamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El Tribunal, de acuerdo con lo normado en los \u00a0art\u00edculos \u00a0323 \u00a0y \u00a060 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal se\u00f1al\u00f3 que no se pod\u00eda partir del \u00a0m\u00ednimo, \u00a0esto \u00a0es \u00a0ocho \u00a0(8) \u00a0a\u00f1os y cuatro (4) meses debido a que concurr\u00edan \u00a0tales \u00a0circunstancias gen\u00e9ricas, por lo que tas\u00f3 la pena del homicidio en diez \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n. \u00a0En \u00a0esas \u00a0circunstancias \u00a0se tiene que el aumento por cada \u00a0agravante \u00a0 es \u00a0 de \u00a0 10 \u00a0 meses \u00a0 y \u00a0 en \u00a0ese \u00a0monto \u00a0habr\u00e1 \u00a0de \u00a0reducirse \u00a0la \u00a0pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0definitiva, \u00a0la \u00a0pena \u00a0a \u00a0imponer \u00a0a \u00a0la \u00a0procesada \u00a0es \u00a0de \u00a0nueve (9) a\u00f1os y diez (10) meses, dosificaci\u00f3n \u00e9sta que no \u00a0incide \u00a0en \u00a0las \u00a0dem\u00e1s \u00a0determinaciones tomadas en el fallo relativas a la pena \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas, al pago de los \u00a0perjuicios \u00a0materiales \u00a0y \u00a0morales \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0no \u00a0concesi\u00f3n del subrogado de la \u00a0condena de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, \u00a0administrando \u00a0Justicia \u00a0en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la Ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>PRIMERO.- \u00a0DESESTIMAR \u00a0los \u00a0cargos \u00a0primero y \u00a0segundo de la demanda, conforme a lo expuesto en la parte motiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO.- \u00a0 CASAR\u00a0 \u00a0 PARCIALMENTE \u00a0 la \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0hace \u00a0relaci\u00f3n al tercer cargo, en el sentido de excluir \u00a0del \u00a0fallo \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0contenida \u00a0en el numeral 3\u00ba del \u00a0art\u00edculo \u00a066 del C\u00f3digo Penal, lo que implica para la procesada una reducci\u00f3n \u00a0de 10 (diez) meses de la pena que le hab\u00eda sido impuesta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCERO.- \u00a0Como \u00a0consecuencia \u00a0de la anterior \u00a0determinaci\u00f3n, \u00a0fijar \u00a0a \u00a0la \u00a0procesada \u00a0CLORINDA \u00a0GONZALEZ \u00a0SEPULVEDA \u00a0la pena \u00a0definitiva \u00a0de \u00a0nueve \u00a0(9) \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a0diez (10) meses de prisi\u00f3n como autora de \u00a0los\u00a0 \u00a0delitos \u00a0de \u00a0Homicidio en estado de ira, en concurso con Porte Ilegal \u00a0de Armas de Defensa Personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CUARTO.- \u00a0En \u00a0todo \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, \u00a0dejar \u00a0sin \u00a0modificaci\u00f3n el fallo impugnado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, Notif\u00edquese y C\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0CORDOBA \u00a0POVEDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0 AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 GALVEZ \u00a0ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 MANTILLA \u00a0NOUGUES\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 E. \u00a0 MEJIA \u00a0 ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0 \u00a0 \u00a0 ORLANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 PEREZ \u00a0PINZON\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0NILSON \u00a0 PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 11390 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. CARLOS E. MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0 Aprobado Acta No. 200 \u00a0 Santaf\u00e9 \u00a0de Bogot\u00e1 D.C., diecis\u00e9is (16) de \u00a0diciembre de mil novecientos noventa y nueve (1999). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 el \u00a023 \u00a0de junio de 1995 el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-1638","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-7"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1638","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1638"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1638\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1638"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1638"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1638"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}