{"id":1594,"date":"2023-09-07T21:27:53","date_gmt":"2023-09-07T21:27:53","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/11140j\/"},"modified":"2023-09-07T21:27:53","modified_gmt":"2023-09-07T21:27:53","slug":"11140j","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/11140j\/","title":{"rendered":"11140j"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No. 11140 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACION PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0MAGISTRADO PONENTE: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0ALVARO ORLANDO PEREZ PINZON \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0APROBADO ACTA No. 116 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santa Fe de Bogot\u00e1, D.C., cinco (5) de agosto \u00a0de mil novecientos noventa y nueve (1999). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Resuelve la Sala sobre la demanda de casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por el defensor del procesado Omar Yesid Maldonado G\u00f3mez, contra la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0el \u00a016 de julio de 1995, por el Tribunal Superior de Santa \u00a0Fe \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0confirmatoria de la dictada el 28 de abril del mismo a\u00f1o, por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Noveno \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de esta misma ciudad, que conden\u00f3 al \u00a0aqu\u00ed \u00a0recurrente, \u00a0como autor del delito de falsedad en documento privado, a la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0veinticuatro \u00a0(24) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0a la accesoria de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas por el mismo t\u00e9rmino, y al \u00a0pago \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0los \u00a0 perjuicios \u00a0 materiales \u00a0 causados \u00a0 con \u00a0 la \u00a0 infracci\u00f3n, \u00a0concedi\u00e9ndole\u00a0 \u00a0el \u00a0subrogado \u00a0de \u00a0la \u00a0condena \u00a0de ejecuci\u00f3n condicional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Fueron \u00a0relatados \u00a0por el juzgador de primera \u00a0instancia as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cA.- \u00a0Hacia \u00a0el \u00a0mes \u00a0de \u00a0junio de 1990 el \u00a0se\u00f1or \u00a0OMAR \u00a0YESID \u00a0MALDONADO \u00a0GOMEZ adquiri\u00f3 una habitaci\u00f3n en la casa de la \u00a0se\u00f1ora \u00a0ENCARNACION \u00a0ESPITIA \u00a0BUITRAGO, \u00a0y despu\u00e9s de transcurridos unos meses \u00a0sin \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0pagara \u00a0el canon mensual, con el fin de poder sacar sus objetos \u00a0personales \u00a0retenidos \u00a0all\u00ed, el 27 de enero de 1991le entreg\u00f3 a la arrendadora \u00a0una \u00a0letra de cambio por valor de $72.000.00 para garantizar el pago, en la cual \u00a0aparec\u00eda \u00a0 como \u00a0 aceptante \u00a0 su \u00a0 madre, \u00a0 la \u00a0 se\u00f1ora \u00a0ANA \u00a0LUCIA \u00a0GOMEZ \u00a0DE \u00a0MALDONADO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cB.- \u00a0Como \u00a0el se\u00f1or OMAR YESID MALDONADO \u00a0GOMEZ \u00a0no pag\u00f3 la deuda, la se\u00f1ora ESPITIA BUITRAGO decidi\u00f3 realizar el cobro \u00a0ejecutivo \u00a0del \u00a0t\u00edtulo \u00a0valor, y dentro del proceso respectivo adelantado en el \u00a0Juzgado \u00a057 Civil Municipal de esta ciudad contra la se\u00f1ora GOMEZ DE MALDONADO, \u00a0se \u00a0 decret\u00f3 \u00a0probada \u00a0la \u00a0excepci\u00f3n \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0personal \u00a0alegada \u00a0por \u00a0la \u00a0misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cC.- \u00a0 Por \u00a0los \u00a0anteriores \u00a0hechos, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0General \u00a0de \u00a0la \u00a0Naci\u00f3n\u00a0 \u00a0(fl.288 \u00a0c.o.) \u00a0acus\u00f3 \u00a0a \u00a0OMAR YESID \u00a0MALDONADO \u00a0GOMEZ, identificado con la C.C. 79.332.348 de Bogot\u00e1, nacido en esta \u00a0ciudad \u00a0el 27 de noviembre de 1964, hijo de Luis Enrique y Ana Luc\u00eda, de estado \u00a0civil \u00a0soltero, \u00a0con grado de educaci\u00f3n bachiller, con estudios de locuci\u00f3n en \u00a0el \u00a0Colegio \u00a0Superior \u00a0de Telecomunicaciones, y de ocupaci\u00f3n vendedor ambulante \u00a0para \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0de \u00a0los hechos, por el delito de Falsedad en Documento Privado \u00a0(art. 221del C.P.)\u201d.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACION PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. La \u00a0Fiscal\u00eda \u00a052 \u00a0de \u00a0la \u00a0Unidad \u00a0Cuarta de Investigaci\u00f3n Previa y \u00a0Permanente \u00a0orden\u00f3 \u00a0la \u00a0apertura de instrucci\u00f3n en auto de enero 27 de 1993, a \u00a0la \u00a0que \u00a0fueron \u00a0vinculados mediante indagatoria Encarnaci\u00f3n Espitia Buitrago y \u00a0Omar \u00a0Yesid \u00a0Maldonado \u00a0G\u00f3mez, \u00a0diligencias realizadas el 15 de abril y el 6 de \u00a0agosto del mismo a\u00f1o, respectivamente. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. La Fiscal\u00eda 147 de la Unidad D\u00e9cima \u00a0de \u00a0Patrimonio \u00a0Econ\u00f3mico resolvi\u00f3 la situaci\u00f3n jur\u00eddica de los indagados en \u00a0providencia \u00a0de \u00a0febrero \u00a014 \u00a0de 1994, con\u00a0 cauci\u00f3n prendaria contra\u00a0 \u00a0Maldonado \u00a0G\u00f3mez,\u00a0 \u00a0y \u00a0absteni\u00e9ndose \u00a0de proferir medida de aseguramiento \u00a0respecto \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 se\u00f1ora \u00a0Espitia \u00a0Buitrago. \u00a0Apelada \u00a0\u00e9sta \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0fue \u00a0confirmada, \u00a0modific\u00e1ndola \u00a0en \u00a0el sentido de variar la medida de aseguramiento \u00a0por cauci\u00f3n juratoria. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. El 7 de \u00a0junio \u00a0de \u00a01994 se declar\u00f3 cerrada la investigaci\u00f3n, y se calific\u00f3 el m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0del \u00a0sumario \u00a0en providencia de agosto 4 de 1994, con resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0Maldonado G\u00f3mez, como presunto autor responsable del delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento privado y se precluy\u00f3 la investigaci\u00f3n en favor de \u00a0la se\u00f1ora Espitia Buitrago. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0El \u00a0Juzgado \u00a0Noveno \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0adelant\u00f3 \u00a0la \u00a0etapa del juicio, y una vez celebrada la audiencia p\u00fablica el 24 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01995, \u00a0profiri\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0en los t\u00e9rminos antes \u00a0rese\u00f1ados, \u00a0la \u00a0que \u00a0fue \u00a0confirmada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal Superior al resolver el \u00a0recurso de apelaci\u00f3n interpuesto por el defensor del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Al \u00a0amparo \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0actor \u00a0formula \u00a0un \u00a0\u00fanico \u00a0cargo \u00a0en \u00a0los siguientes t\u00e9rminos: \u00a0\u201c\u2026la \u00a0sentencia \u00a0es violatoria de la ley sustancial, por v\u00eda indirecta, por \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0debido \u00a0a \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio de identidad consistente en haber \u00a0tergiversado \u00a0el contenido del documento objeto de la investigaci\u00f3n penal y que \u00a0a la postre sirvi\u00f3 para dictar la sentencia condenatoria\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Comienza \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0recordando \u00a0que \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0se inici\u00f3 de oficio al haber prosperado la \u00a0tacha \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0propuesta \u00a0por la demandada Ana Luc\u00eda G\u00f3mez de Maldonado, \u00a0quien \u00a0fuera \u00a0ejecutada \u00a0por \u00a0Encarnaci\u00f3n \u00a0Espitia \u00a0Buitrago, \u00a0quien pretendi\u00f3 \u00a0cobrar \u00a0la \u00a0suma \u00a0de $72.000.oo incorporada en el t\u00edtulo valor, letra de cambio \u00a0entregada \u00a0por \u00a0Omar \u00a0Yesid \u00a0Maldonado G\u00f3mez, quien tambi\u00e9n se encontraba como \u00a0obligado \u00a0 principal \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 mencionada \u00a0letra, \u00a0por \u00a0haberla \u00a0firmado \u00a0como \u00a0aceptante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Aduce \u00a0que \u00a0el \u00a0documento \u00a0prestaba \u00a0la \u00a0eficacia \u00a0jur\u00eddica \u00a0contenida \u00a0en \u00a0la ley comercial para ejecutar al procesado, \u00a0\u201ccosa \u00a0que en este caso no sucedi\u00f3\u201d, puesto que este nunca estuvo vinculado \u00a0a \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0ejecutiva, \u00a0\u201cpor \u00a0lo \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta de Omar\u00a0 estar\u00eda \u00a0enmarcada \u00a0dentro \u00a0de \u00a0una \u00a0falsedad \u00a0inocua \u00a0para \u00a0el \u00a0Derecho Penal\u201d por las \u00a0siguientes razones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Est\u00e1 \u00a0probado \u00a0que \u00a0la \u00a0firma \u00a0\u201cAna Luc\u00eda \u00a0G\u00f3mez\u00a0 \u00a0&#8211; \u00a020.129.834 \u00a0&#8211; \u00a0Bt\u00e1.\u201d \u00a0que \u00a0aparece \u00a0en \u00a0la \u00a0letra de cambio, \u00a0\u201cconlleva \u00a0en \u00a0su \u00a0proceso \u00a0recorrido \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0morfoestructurales \u00a0y \u00a0dinamogr\u00e1ficas \u00a0dis\u00edmiles a las que conlleva la producci\u00f3n caligr\u00e1fica de la \u00a0amanuense \u00a0 Ana \u00a0 Luc\u00eda \u00a0G\u00f3mez \u00a0de \u00a0Maldonado, \u00a0concretables \u00a0en \u00a0morfolog\u00eda, \u00a0proporcionalidad, \u00a0nexos, movimientos de extensi\u00f3n y expansi\u00f3n, desplazamiento \u00a0lineal, \u00a0ritmo, \u00a0giro \u00a0y \u00a0determinaciones\u201d, \u00a0de \u00a0donde se colige que: la firma \u00a0materia \u00a0de \u00a0la \u00a0experticia, no se identifica con las aportaciones caligr\u00e1ficas \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0de Maldonado, no pudiendo en consecuencia, atribuir a la citada \u00a0la \u00a0firma \u00a0que \u00a0como suya obra en el documento negociable; \u201cno hubo Imitaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0de \u00a0los \u00a0grafismos estampados, no hubo intenci\u00f3n de arremedar (sic), de \u00a0igualar, \u00a0de \u00a0calcar, \u00a0de \u00a0alterar la verdadera y real firma de Ana Luc\u00eda, sino \u00a0que \u00a0simplemente \u00a0se \u00a0escribi\u00f3 \u00a0el \u00a0nombre y una identificaci\u00f3n, para crear la \u00a0certidumbre \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y seguridad de respaldo a la deuda que dicho t\u00edtulo \u00a0valor garantizaba\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Est\u00e1 demostrado que: \u201cEncarnaci\u00f3n Espitia \u00a0Buitrago, \u00a0fue \u00a0quien utiliz\u00f3 el documento como prueba dentro del proceso civil \u00a0solamente \u00a0contra \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0Ana \u00a0Luc\u00eda \u00a0a quien ejecut\u00f3\u201d, como tambi\u00e9n, \u00a0\u201cque \u00a0el \u00a0documento \u00a0como \u00a0t\u00edtulo valor en contra del sindicado prestaba toda \u00a0eficacia jur\u00eddica\u2026\u201d.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Califica \u00a0de \u201cins\u00f3lito\u201d el argumento del \u00a0ad \u00a0quem \u00a0y \u00a0a \u00a0rengl\u00f3n seguido dice: \u201cLuego a manera de hip\u00f3tesis veamos el \u00a0siguiente \u00a0ejemplo: \u00a0La \u00a0regla \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0ense\u00f1a \u00a0que quien adultera \u00a0documentos \u00a0generalmente \u00a0se \u00a0vale de un tercero para su utilizaci\u00f3n con el fin \u00a0de \u00a0eludir \u00a0su responsabilidad; en consecuencia, Omar Yesid Maldonado G\u00f3mez, es \u00a0responsable \u00a0del \u00a0delito \u00a0de falsedad en documento privado. Aqu\u00ed la conclusi\u00f3n \u00a0es evidentemente absurda frente a sus condicionantes\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al \u00a0establecer \u00a0que el uso \u201cjur\u00eddico\u201d se \u00a0configura \u00a0con \u00a0la \u00a0entrega \u00a0del \u00a0t\u00edtulo \u00a0valor como\u00a0 medio de pago de una \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0existente \u00a0(deuda \u00a0por \u00a0arrendamiento) \u00a0por parte del sindicado, se \u00a0olvid\u00f3 \u00a0ciertamente \u00a0que el m\u00f3vil de la entrega fue precisamente la de obtener \u00a0la \u00a0entrega \u00a0de sus pertenencias que ilegalmente estaban siendo retenidas por la \u00a0acreedora \u00a0Encarnaci\u00f3n \u00a0Espitia \u00a0Buitrago, tal como lo manifest\u00f3 en diligencia \u00a0de \u00a0folio 236 del c.o.\u201d y\u00a0 porque si el se\u00f1or no le hubiese entregado la \u00a0letra no le hab\u00eda dejado sacar el trasteo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0De \u00a0lo \u00a0anterior concluye lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0 conducta \u00a0 del \u00a0procesado \u00a0\u201cse \u00a0hace \u00a0inocua\u201d, \u00a0porque \u201cen primer lugar suplant\u00f3 a su madre, al insertar la firma \u00a0que \u00a0no \u00a0era \u00a0la de Ana Luc\u00eda, pero sin tratar de falsificar la firma, es decir \u00a0simplemente \u00a0 escribi\u00f3 \u00a0el \u00a0nombre \u00a0y \u00a0el \u00a0n\u00famero \u00a0de \u00a0una \u00a0c\u00e9dula\u201d, \u00a0y \u00a0al \u00a0\u201cextinguirse \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0hab\u00eda sido vinculada al proceso \u00a0civil \u00a0para \u00a0Ana, \u00a0mas \u00a0no \u00a0para \u00a0Omar Yesid, por cuanto para \u00e9l, la prueba era \u00a0plena \u00a0de \u00a0la \u00a0existencia de la obligaci\u00f3n, a mas de la presunci\u00f3n legal de su \u00a0firma \u00a0impuesta tambi\u00e9n en dicho t\u00edtulo valor\u2026al no ser civilmente vinculado \u00a0al proceso su obligaci\u00f3n se encuentra prescrita\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0procesado \u00a0\u201cno \u00a0dio uso jur\u00eddico\u201d al \u00a0t\u00edtulo \u00a0valor \u201ccomo lo presumi\u00f3 el sentenciador\u2026Pero si se aceptara el uso \u00a0(el \u00a0descrito \u00a0en el tipo penal del art\u00edculo 221 del C.P.) la entrega del mismo \u00a0como \u00a0garant\u00eda \u00a0de \u00a0pago \u00a0o medio para obtener un provecho para s\u00ed hace que la \u00a0mera \u00a0 entrega \u00a0 no \u00a0 configure \u00a0 responsabilidad \u00a0 penal, \u00a0sino \u00a0otro \u00a0tipo \u00a0de \u00a0conducta\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0\u201cel \u00a0falso juicio de convicci\u00f3n, se \u00a0configura, \u00a0al \u00a0dar \u00a0por \u00a0cierto \u00a0el \u00a0juzgador,\u00a0 \u00a0\u2026uso \u00a0del documento que \u00a0demuestra \u00a0 la \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 entre \u00a0 Omar \u00a0y \u00a0Encarnaci\u00f3n, \u00a0olvidando, \u00a0que \u00a0si \u00a0efectivamente \u00a0existi\u00f3 \u00a0deuda \u00a0alguna \u00a0entre ellos, el documento como prueba en \u00a0contra \u00a0de \u00a0Omar \u00a0nunca se utiliz\u00f3 en contra de \u00e9l, pues la firma estampada en \u00a0\u00e9l \u00a0como \u00a0\u201csuya\u201d \u00a0gozaba \u00a0de la presunci\u00f3n legal\u2026hasta que se probara lo \u00a0contrario, cosa que en este caso no sucedi\u00f3\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3.\u00a0 \u00a0Respecto \u00a0de \u201cla autor\u00eda de la \u00a0falsedad\u201d, \u00a0aduce \u00a0que \u201cla ausencia de prueba que determine que los grafitos \u00a0estampados \u00a0en el documento tachado de falso sean los de Omar, hacen inexistente \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0y por ende la culpabilidad en el delito de falsedad. Porque \u00a0el \u00a0 dictamen \u00a0 grafol\u00f3gico \u00a0practicado \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0ejecutivo, \u00a0solamente \u00a0demostr\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0firma \u00a0de \u00a0Ana \u00a0Luc\u00eda, no era la de ella\u2026pero frente a la \u00a0segunda \u00a0firma, \u00a0la \u00a0de Omar \u2026a lo largo del proceso no se demostr\u00f3 que dicha \u00a0firma \u00a0no \u00a0era \u00a0la \u00a0suya\u201d, \u00a0y \u00a0\u201ccon \u00a0la \u00a0manifestaci\u00f3n negativa\u2026 sobre la \u00a0autor\u00eda \u00a0de \u00a0su \u00a0firma, \u00a0basta para determinar que efectivamente no es la suya, \u00a0sino \u00a0que \u00a0mediante \u00a0un \u00a0dictamen \u00a0grafol\u00f3gico \u00a0que nunca se practic\u00f3, se debe \u00a0determinar \u00a0que \u00a0sus \u00a0grafismos \u00a0corresponden \u00a0a \u00a0los estampados all\u00ed, a mas de \u00a0probarse \u00a0que \u00a0existe \u00a0siminitud \u00a0entre \u00a0los \u00a0unos \u00a0y \u00a0los otros, esto es que se \u00a0hubiera \u00a0probado \u00a0que existi\u00f3 imitaci\u00f3n de la firma de Ana Luc\u00eda, cosa que no \u00a0sucedi\u00f3 en el presente caso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Surge \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0de \u00a0que \u00a0una \u00a0persona \u00a0extra\u00f1a \u00a0hubiera \u00a0confeccionado el t\u00edtulo valor, que Omar se lo haya entregado \u00a0a \u00a0la \u00a0acreedora \u00a0\u201ca \u00a0sabiendas \u00a0de su inexistencia jur\u00eddica como tal, y como \u00a0m\u00f3vil \u00a0utilizado \u00a0para \u00a0obtener \u00a0la entrega de sus pertenencias\u2026, y que \u00e9sta \u00a0sin \u00a0saber \u00a0de \u00a0la \u00a0confecci\u00f3n \u00a0del \u00a0mencionado \u00a0t\u00edtulo \u00a0valor \u00a0lo \u00a0haya usado \u00a0jur\u00eddicamente, \u00a0cuando \u00a0promueve \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica contra Ana Luc\u00eda, una \u00a0persona \u00a0de \u00a0las \u00a0dos \u00a0que \u00a0jur\u00eddicamente \u00a0estaban obligadas a responder por la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0incorporada all\u00ed,\u2026frente a la primera la obligaci\u00f3n se extingue \u00a0y \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0segunda \u00a0vale \u00a0como \u00a0prueba, \u00a0lo \u00a0que hace que la \u2018firma\u2019 de Ana Luc\u00eda sea inocua para generar \u00a0los \u00a0efectos \u00a0jur\u00eddicos \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0en \u00a0contra de Omar, porque estar\u00edamos \u00a0frente \u00a0 a \u00a0 una \u00a0 falsedad \u00a0personal \u00a0y \u00a0no \u00a0ante \u00a0el \u00a0delito \u00a0por \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0condeno\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Luego \u00a0bajo esta \u00f3ptica estar\u00edamos frente a \u00a0otra \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0y \u00a0no \u00a0ante la falsedad, porque el t\u00edtulo valor ser\u00eda \u00a0inexistente, \u00a0y \u00a0el \u00a0derecho \u00a0literal \u00a0y aut\u00f3nomo no existir\u00eda, la entrega que \u00a0hizo \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0solamente \u00a0fue \u00a0el \u201cmedio de enga\u00f1o\u201d que utiliz\u00f3 para \u00a0obtener \u00a0un \u00a0resultado: \u00a0la \u00a0entrega \u00a0de \u00a0sus \u00a0pertenencias \u00a0que \u00a0estaban siendo \u00a0retenidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. El \u00a0Tribunal \u00a0incurri\u00f3 en falso juicio de existencia material sobre \u00a0el \u00a0t\u00edtulo valor, pues considera irrelevante la p\u00e9rdida del mismo, presumiendo \u00a0el \u00a0dolo, \u00a0para \u00a0derivar \u00a0as\u00ed \u00a0la \u00a0responsabilidad, \u00a0violando \u00a0expresamente \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0445 \u00a0del \u00a0C.P.P., \u00a0porque \u00a0al \u00a0no \u00a0existir \u00a0el documento original que \u00a0conten\u00eda \u00a0la \u00a0declaratoria \u00a0de \u00a0la \u00a0tacha \u00a0con \u00a0la \u00a0anotaci\u00f3n \u00a0en \u00a0su \u00a0adverso \u00a0debidamente \u00a0certificada \u00a0por el juzgado, conforme lo establece el art\u00edculo 291 \u00a0del \u00a0C. \u00a0P. C.,\u00a0 deb\u00eda\u00a0 dejar\u00a0 sin efecto jur\u00eddico el documento \u00a0presentado \u00a0contra \u00a0una \u00a0persona, \u00a0pero \u00a0que prestaba todos los efectos de plena \u00a0prueba \u00a0 en \u00a0 contra \u00a0 de \u00a0quien \u00a0no \u00a0fue \u00a0demandado, \u00a0esto \u00a0es \u00a0contra \u00a0el \u00a0hoy \u00a0sindicado. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.5. \u00a0La \u00a0estructuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0\u201chechos \u00a0indicadores\u201d \u00a0inter\u00e9s para delinquir, oportunidad, y mentira, tra\u00eddos por el \u00a0sentenciador, \u00a0no \u00a0configuran \u00a0\u201cplena \u00a0prueba\u201d \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0 ni \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0de \u00a0su \u00a0autor\u00eda, \u00a0pues \u00a0apenas \u00a0constituyen \u00a0una \u00a0\u201csospecha \u00a0o \u00a0a \u00a0lo sumo un indicio\u201d en contra del procesado, incurriendo el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0en \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0identidad \u00a0sobre esta prueba y presumiendo el \u00a0dolo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.6. \u00a0De \u00a0la \u00a0err\u00f3nea \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0y falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0sobre \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial, \u00a0no \u00a0se puede pregonar la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0sindicado \u00a0como \u00a0lo \u00a0predica \u00a0el \u00a0sentenciador, por cuanto \u00a0solamente \u00a0fue \u00a0cre\u00eddo \u00a0el \u00a0dicho \u00a0de la ex-sindicada acreedora-demandante, que \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0participar en la falsedad del documento al haber estampado su firma \u00a0como \u00a0giradora \u00a0de \u00a0la \u00a0letra de cambio, deb\u00eda cumplir con los requisitos de la \u00a0ley \u00a0mercantil \u00a0para \u00a0la \u00a0creaci\u00f3n \u00a0del t\u00edtulo, olvidando lo contemplado en el \u00a0art\u00edculo \u00a0678 \u00a0del C. de Co., luego al haberla firmado despu\u00e9s de recibirla se \u00a0hizo part\u00edcipe de la falsedad documental investigada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.7. \u00a0Los \u201cdos testimonios recaudados, para \u00a0nada \u00a0perjudican al sindicado\u201d tan solo corroboran su situaci\u00f3n precaria para \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos. \u00a0Como \u00a0el \u00a0sentenciador reconoce que la giradora no \u00a0sab\u00eda \u00a0de \u00a0la falsificaci\u00f3n del documento, porque hab\u00eda sido enga\u00f1ada por el \u00a0procesado, \u00a0\u201cno \u00a0vio \u00a0que \u00a0se \u00a0configuraba \u00a0-con la conducta desplegada por su \u00a0deudor- \u00a0 \u00a0 otro \u00a0 \u00a0 delito, \u00a0 \u00a0 (falsedad \u00a0 \u00a0 personal) \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 nunca \u00a0 \u00a0se \u00a0investig\u00f3\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.8. \u00a0La prueba recopilada \u201cno conduce a la \u00a0certeza \u00a0de \u00a0que Omar sea el autor del delito, ni el responsable, por el cual se \u00a0le \u00a0conden\u00f3 \u00a0y \u00a0mucho \u00a0menos \u00a0la \u00a0persona \u00a0que \u00a0us\u00f3 \u00a0jur\u00eddicamente el t\u00edtulo \u00a0valor\u201d. \u00a0En \u00a0consecuencia el sentenciador \u201cpresumi\u00f3 el dolo para derivar la \u00a0responsabilidad \u00a0objetiva \u00a0(art. \u00a023 \u00a0del \u00a0C.P.) \u00a0y por ende la culpabilidad del \u00a0sindicado \u00a0en \u00a0el \u00a0delito \u00a0investigado, \u00a0pues \u00a0si \u00a0la intenci\u00f3n era entregar el \u00a0t\u00edtulo \u00a0valor \u00a0para \u00a0recuperar \u00a0sus \u00a0pertenencias \u00a0ilegalmente retenidas, no se \u00a0estructura \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0en \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad; \u201cla firma de la \u00a0primera \u00a0aceptante \u00a0principal \u00a0y \u00a0que \u00a0fue objeto de la tacha ser\u00eda inocua o se \u00a0enmarcar\u00eda \u00a0 dentro \u00a0 de \u00a0 la \u00a0falsedad \u00a0personal \u00a0por \u00a0suplantaci\u00f3n\u201d \u00a0y \u00a0en \u00a0consecuencia \u00a0no puede estructurarse la responsabilidad del sindicado como autor \u00a0de la falsedad de documento privado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.9. \u00a0Solicita \u00a0a la Corte casar la sentencia \u00a0impugnada, y proferir la que en derecho corresponde. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO PUBLICO \u00a0<\/p>\n<p>1. El Procurador Segundo Delegado en lo Penal \u00a0sugiere \u00a0a \u00a0la \u00a0Corte \u00a0no \u00a0casar \u00a0el fallo impugnado, en consideraci\u00f3n a que la \u00a0falta \u00a0de \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0censura \u00a0resulta \u00a0palmaria, y el cargo no debe \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Inicialmente advierte las siguientes fallas \u00a0de t\u00e9cnica que conducen al fracaso la pretensi\u00f3n del impugnante: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. Una adecuada formulaci\u00f3n del cargo, no \u00a0es \u00a0suficiente para cumplir con las exigencias de fundamentaci\u00f3n (art.225 C. de \u00a0P.P.). \u00a0Ha \u00a0hecho el censor, en sustentaci\u00f3n de su bien formulado reproche, una \u00a0serie \u00a0 de \u00a0 proposiciones \u00a0 \u00edntimas, \u00a0 imposibles \u00a0 de \u00a0 intelegir \u00a0si \u00a0es \u00a0el \u00a0desquiciamiento de la sentencia lo que pretende. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0Hace \u00a0una \u00a0rese\u00f1a \u00a0de \u00a0los hechos para \u00a0destacar \u00a0que \u00a0dentro \u00a0de \u00a0este \u00a0contexto \u00a0argumentativo \u00a0fueron \u00a0analizadas las \u00a0probanzas \u00a0por \u00a0los \u00a0falladores \u00a0de \u00a0instancia \u00a0y \u00a0transcribe \u00a0un \u00a0aparte \u00a0de la \u00a0sentencia \u00a0de primer grado en la que se plasman las exigencias del tipo penal de \u00a0falsedad \u00a0en \u00a0documento \u00a0privado \u00a0consagrado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0221 \u00a0del \u00a0C.P.. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0Frente al motivo que aduce el censor en \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0del cargo, le era imperioso obedecer \u00a0las \u00a0 reglas \u00a0 de \u00a0 sustentaci\u00f3n \u00a0 en \u00a0esta \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0los \u00a0criterios \u00a0jurisprudenciales \u00a0relacionados con la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0del \u00a0error por falso juicio de identidad \u00a0invocado, \u00a0a \u00a0los \u00a0que\u00a0 \u00a0hace \u00a0referencia para se\u00f1alar que el casacionista \u00a0incumple \u00a0 tales \u00a0 postulados \u00a0 b\u00e1sicos \u00a0que \u00a0fijan \u00a0los \u00a0derroteros \u00a0a \u00a0seguir \u00a0en \u00a0procura de \u00e9xito de tal pretensi\u00f3n, pues dedica \u00a0su \u00a0extenso \u00a0escrito \u00a0a presentar \u00edntimas valoraciones \u00a0de \u00a0todo \u00a0el material probatorio obrante en el expediente y a hacer una serie de \u00a0planteamientos \u00a0que \u00a0desbordan el discurso argumentativo-sustentatorio inherente \u00a0al falso juicio de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El procurador hace un an\u00e1lisis detallado \u00a0de \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de los argumentos textuales plasmados en el libelo, para destacar \u00a0sus \u00a0yerros, \u00a0la \u00a0carencia \u00a0de \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0del \u00a0reproche \u00a0y \u00a0la \u00a0ausencia de \u00a0fundamento, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.1. \u00a0El \u00a0casacionista \u00a0se \u00a0adentra \u00a0en \u00a0los \u00a0linderos \u00a0de \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0del \u00a0comportamiento. \u00a0En \u00a0este \u00a0orden, le era \u00a0imperioso \u00a0probar \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0de \u00a0su \u00a0prohijado \u00a0no lesion\u00f3, ni puso en \u00a0peligro \u00a0y \u00a0sin justa causa el inter\u00e9s jur\u00eddicamente tutelado por la ley, cosa \u00a0que no hizo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0ley \u00a0penal \u00a0protege \u00a0el orden jur\u00eddico y \u00a0social \u00a0 preestablecido. \u00a0 \u201cNo \u00a0 obstante, \u00a0el \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0fenomenol\u00f3gico, \u00a0 en \u00a0este \u00a0caso \u00a0la \u00a0fe \u00a0p\u00fablica\u201d, \u00a0result\u00f3 \u00a0lesionado \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con el an\u00e1lisis, que en ambas categor\u00edas de antijuridicidad\u00a0 \u00a0\u201cformal-material\u201d, \u00a0 hacen \u00a0 los \u00a0 juzgadores. \u00a0 Transcribe \u00a0aparte \u00a0de \u00a0las \u00a0sentencias \u00a0de \u00a0instancia \u00a0sobre \u00a0el \u00a0particular, \u00a0y\u00a0 \u00a0se\u00f1ala, \u00a0que \u00a0la fe \u00a0p\u00fablica \u00a0es \u00a0un bien jur\u00eddico inmaterial, en este caso de inter\u00e9s individual, \u00a0cuyo \u00a0valor \u00a0de \u00a0protecci\u00f3n \u00a0encuentra \u00a0amparo en el art\u00edculo 221 del C.P.. Al \u00a0preservarse \u00a0a nivel legislativo la \u201cFe p\u00fablica\u201d, se garantiza el dep\u00f3sito \u00a0de \u00a0confianza \u00a0que deben reportar las actuaciones de las personas jur\u00eddicamente \u00a0capaces, \u00a0y \u00a0se est\u00e1 garantizando con ello los principales bienes jur\u00eddicos de \u00a0la \u00a0Naci\u00f3n, \u00a0cuyo \u00a0desarrollo \u00a0encuentra \u00a0fiel \u00a0cometido en el pre\u00e1mbulo de la \u00a0Carta Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0la se\u00f1ora Espitia \u00a0Buitrago \u00a0deposit\u00f3 \u00a0su confianza en el t\u00edtulo valor, era lo propio extender el \u00a0axioma \u00a0que \u00a0con \u00a0igual \u00a0fe obraba quien le otorga y consagra en el documento un \u00a0contenido \u00a0real \u00a0de \u00a0cr\u00e9dito, \u00a0no \u00a0un \u00a0medio \u00a0de enga\u00f1o y la ley penal, jam\u00e1s \u00a0podr\u00e1 \u00a0proteger \u00a0a \u00a0quien \u00a0tales \u00a0maniobras \u00a0urde. \u00a0Los \u00a0t\u00edtulos \u00a0valores \u00a0son \u00a0documentos \u00a0que \u00a0legitiman \u00a0el \u00a0ejercicio del derecho literal y aut\u00f3nomo que en \u00a0ellos \u00a0se incorpora (art. 619 del C de Co.), las obligaciones cambiarias derivan \u00a0su \u00a0eficacia \u00a0de \u00a0una \u00a0firma \u00a0puesta \u00a0en \u00a0el \u00a0t\u00edtulo valor, y su entrega con la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de \u00a0hacerlo \u00a0negociable conforme a la ley de circulaci\u00f3n, principio \u00a0reconocido \u00a0como \u00a0la \u00a0\u201cautonom\u00eda\u201d \u00a0de los t\u00edtulos valores (art. 625), y el \u00a0suscriptor \u00a0del t\u00edtulo queda obligado conforme al tenor literal del mismo (art. \u00a0626). \u00a0De \u00a0modo \u00a0que \u00a0una \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0absolutoria \u00a0basada en tales argumentos, \u00a0resulta contraria a los postulados de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2. \u00a0La afirmaci\u00f3n del censor en el sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0\u201cno \u00a0dio \u00a0uso \u00a0jur\u00eddico\u00a0 \u00a0al \u00a0mismo \u00a0como s\u00ed lo \u00a0presumi\u00f3 \u00a0el \u00a0sentenciador, pues quien efectivamente le dio el uso jur\u00eddico al \u00a0documento \u00a0que \u00a0pod\u00eda servir de prueba fue Encarnaci\u00f3n Espitia Buitrago\u201d, no \u00a0obedece \u00a0a \u00a0la \u00a0suposici\u00f3n de la probanza en el sentido material del documento, \u00a0sino \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido del \u201cuso jur\u00eddico que le dio el procesado a la letra de \u00a0cambio. \u00a0Siendo \u00a0ello \u00a0as\u00ed, \u00a0resulta \u00a0pertinente \u00a0creer \u00a0que \u00a0la \u00a0voluntad \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0no \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0un falso juicio de existencia, sino a un falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida que su cr\u00edtica versa en afirmar que el \u00a0fallador \u00a0debi\u00f3 \u00a0creer \u00a0menos, \u00a0o no debi\u00f3 creer que \u00a0fuera \u00a0\u00e9l \u00a0la persona que introdujo el t\u00edtulo al trafico jur\u00eddico. Si ello es \u00a0as\u00ed,\u00a0 \u00a0tanto \u00a0\u00e9l \u00a0como \u00a0ella, \u00a0hicieron \u00a0uso \u00a0jur\u00eddico \u00a0de la letra. Sin \u00a0embargo, \u00a0resulta cierta la afirmaci\u00f3n del juzgador en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que fue \u00e9l quien introdujo el documento al tr\u00e1fico jur\u00eddico, \u00a0por \u00a0hacer \u00a0creer \u00a0a \u00a0aqu\u00e9lla \u00a0que \u00a0conten\u00eda \u00a0una obligaci\u00f3n clara, expresa y \u00a0exigible. \u00a0Luego \u00a0de \u00a0conformidad con el contenido sustancial de la negociaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0t\u00edtulos \u00a0valores \u00a0resulta \u00a0reprochable \u00a0este \u00a0hecho, \u00a0en \u00a0tanto que la \u00a0conducta de la se\u00f1ora se adecua al ordenamiento jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Un \u00a0cargo \u00a0de \u00a0esta \u00a0\u00edndole \u00a0obedece \u00a0a \u00a0las \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0de formulaci\u00f3n del error de derecho por falso juicio de convicci\u00f3n, \u00a0excluido \u00a0pr\u00e1cticamente del ordenamiento procesal, en la medida en que el valor \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0se \u00a0regula \u00a0por \u00a0las \u00a0reglas de la sana cr\u00edtica, y priman las \u00a0consideraciones \u00a0 del \u00a0 fallador \u00a0 sobre \u00a0 la \u00a0particular \u00a0\u00f3ptica \u00a0del \u00a0censor, \u00a0quien\u00a0 \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0que \u00a0nos \u00a0ocupa, desconoce el principio general de la \u00a0autonom\u00eda \u00a0de los t\u00edtulos valores -la ley, inclusive, presume la entrega (art. \u00a0625). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si con la firma y la entrega con intenci\u00f3n de \u00a0hacer \u00a0 negociable \u00a0el \u00a0t\u00edtulo, \u00a0se \u00a0perfecciona \u00a0el \u00a0\u201cuso \u00a0jur\u00eddico\u201d \u00a0del \u00a0documento, \u00a0incontrovertible resulta afirmar que el procesado fue la persona que \u00a0dio \u00a0el \u00a0uso \u00a0jur\u00eddico \u00a0al \u00a0t\u00edtulo valor. La ley presume tenedor leg\u00edtimo del \u00a0t\u00edtulo \u00a0a \u00a0quien lo posee (art. 647), luego en virtud de la entrega que hiciera \u00a0el \u00a0procesado, \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0se \u00a0predicaba, \u00a0por \u00a0presunci\u00f3n \u00a0legal, \u00a0leg\u00edtima \u00a0tenedora. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3. La sustentaci\u00f3n del censor, desborda los \u00a0lineamientos \u00a0argumentativos \u00a0del \u00a0cargo \u00a0inicialmente propuesto: error de hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad. \u00a0Afirmar \u00a0que se incurri\u00f3 en falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0comporta \u00a0demostrar que se violaron las reglas interpretativas, si \u00a0ello \u00a0no \u00a0resulta \u00a0evidente, necesariamente se avoca el demandante a contraponer \u00a0criterios \u00a0argumentativos \u00a0con \u00a0los del sentenciador, que son los que prevalecen \u00a0por la doble presunci\u00f3n de legalidad y acierto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ininteligible \u00a0se \u00a0hace \u00a0la \u00a0proposici\u00f3n del \u00a0censor \u00a0cuando afirma que el juzgador \u201casumi\u00f3 una apreciaci\u00f3n equivocada del \u00a0uso \u00a0del \u00a0documento \u00a0que \u00a0demuestra \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n \u00a0entre \u00a0Omar \u00a0y Encarnaci\u00f3n, \u00a0olvidando \u00a0que \u00a0si \u00a0efectivamente \u00a0existi\u00f3 \u00a0una deuda entre ellos, el documento \u00a0como \u00a0prueba en contra de Omar nunca se utiliz\u00f3 en contra de \u00e9l, pues la firma \u00a0\u2018suya \u00a0 gozaba \u00a0 de \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0 legal\u2019\u201d, \u00a0pues \u00a0ciertamente \u00a0lo \u00a0probado \u00a0es \u00a0que \u00a0fue \u00a0el m\u00f3vil de la falsedad en el que \u00a0incurri\u00f3 \u00a0el procesado para burlar el cr\u00e9dito otorgado por do\u00f1a Encarnaci\u00f3n, \u00a0precisamente \u00a0falsificar \u00a0la \u00a0firma de su madre, quien al resultar como obligada \u00a0solidaria, \u00a0ten\u00eda facultad optativa el acreedor para ejercer el cobro judicial, \u00a0de manera indistinta contra cualquiera de ellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.4. \u00a0Con \u00a0la aseveraci\u00f3n relacionada con la \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0prueba \u00a0que determine que los grafismos estampados en el documento \u00a0sean \u00a0los \u00a0de \u00a0OMAR, \u00a0lo \u00a0que \u00a0hace inexistente la responsabilidad y por ende la \u00a0culpabilidad \u00a0en \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad, \u00a0se avoca el censor a afirmar que el \u00a0fallador \u00a0conden\u00f3 \u00a0sin existir prueba. En este sentido -inexacto a la luz de la \u00a0argumentaci\u00f3n-, \u00a0hay \u00a0que \u00a0decir \u00a0que \u00a0la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0analiza \u00a0los \u00a0grafismos \u00a0estampados \u00a0en \u00a0la \u00a0letra \u00a0falsa, \u00a0s\u00ed \u00a0existen \u00a0en \u00a0el \u00a0expediente. \u00a0Obran \u00a0dos \u00a0experticias \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0que \u00a0son \u00a0enunciadas \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0a \u00a0folios 376 y \u00a0377. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0los \u00a0ex\u00e1menes \u00a0grafol\u00f3gicos \u00a0que \u00a0fueron \u00a0apreciados \u00a0como \u00a0elementos \u00a0de \u00a0juicio, \u00a0no \u00a0son la \u00fanica probanza que \u00a0sustenta \u00a0el \u00a0fallo \u00a0condenatorio, \u00a0sino \u00a0que otras pruebas e indicios aportaron \u00a0convicci\u00f3n \u00a0a \u00a0los \u00a0falladores \u00a0de \u00a0instancia, y en este orden, el casacionista \u00a0debe \u00a0desquiciar \u00a0todos y cada uno de los elementos probatorios para obtener una \u00a0decisi\u00f3n radicalmente contraria a la proferida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.5. \u00a0En cuanto al falso juicio de existencia \u00a0por \u00a0la p\u00e9rdida del t\u00edtulo valor, no resulta cierto que se hubiese supuesto la \u00a0existencia \u00a0material \u00a0del \u00a0medio \u00a0probatorio \u00a0-letra \u00a0de \u00a0cambio- para construir \u00a0sustento \u00a0argumentativo \u00a0de \u00a0la condena. La fotocopia autenticada compulsada por \u00a0el \u00a0juez \u00a0civil municipal en ejercicio de sus funciones, goza de la autenticidad \u00a0que \u00a0en \u00a0sede de fe p\u00fablica otorgan las autoridades judiciales a los documentos \u00a0compulsados \u00a0con \u00a0car\u00e1cter de prueba trasladada. No resulta demostrado el error \u00a0de hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si la cr\u00edtica se dirige a la \u201clegalidad\u201d \u00a0de \u00a0la \u00a0probanza, se ha debido atacar en cargo aut\u00f3nomo, por la causal primera, \u00a0motivo \u00a0segundo, \u00a0por \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por desconocimiento de las reglas que \u00a0rigen \u00a0la \u00a0aducci\u00f3n \u00a0del documento al proceso penal y probar que por ese motivo \u00a0se \u00a0viol\u00f3\u00a0 la ley, bien sea por exclusi\u00f3n evidente o aplicaci\u00f3n indebida \u00a0de una norma sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.6. No puede el censor limitar su cr\u00edtica a \u00a0los \u00a0indicios, \u00a0pues al predicar que ellos constituyen en su privada \u00f3rbita una \u00a0sospecha, \u00a0pero \u00a0no \u00a0es \u00a0plena \u00a0prueba, \u00a0se adentra en los linderos del error de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso juicio de convicci\u00f3n, al pretender adjudicar un valor menor \u00a0del impuesto por el fallador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0planteamientos \u00a0por \u00a0los \u00a0que recorre la \u00a0demanda: \u00a0antijuridicidad, \u00a0suposici\u00f3n \u00a0de prueba, falso juicio de convicci\u00f3n, \u00a0indicios, \u00a0no \u00a0son \u00a0otra \u00a0cosa \u00a0que \u00a0planteamientos \u00a0insulares \u00a0que distan de la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0y \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica de la causal que se propone. El \u00a0censor \u00a0ocupa \u00a0las argumentaciones de la demanda a presentar particulares puntos \u00a0de \u00a0vista \u00a0y \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0diferentes \u00a0de \u00a0los arguidos por los \u00a0sentenciadores, \u00a0pero \u00a0olvid\u00f3 \u00a0entrar a demostrar el yerro que le atribuye a la \u00a0sentencia \u00a0en \u00a0la \u00a0formulaci\u00f3n del cargo, pretendiendo que la Corte, en sede de \u00a0instancia, \u00a0 entre \u00a0 a \u00a0 valorar \u00a0nuevamente \u00a0puntos \u00a0de \u00a0vista \u00a0suficientemente \u00a0investigados \u00a0y \u00a0fallados, \u00a0como \u00a0se \u00a0desprende \u00a0de \u00a0los \u00a0apartes del libelo que \u00a0transcribe, \u00a0para \u00a0destacar \u00a0que tales citas antes que probar tergiversaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0demuestran \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n del fallador y dejan \u00a0indemostrado el reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0censor \u00a0no \u00a0hace \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0completa \u00a0del \u00a0cargo propuesto, en la medida en que, de cara a la trascendencia, \u00a0soslay\u00f3 \u00a0decir y demostrar qu\u00e9 normas se violaron y si por exclusi\u00f3n evidente \u00a0o \u00a0 por \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 indebida. \u00a0En \u00a0igual \u00a0sentido, \u00a0si \u00a0fuese \u00a0error \u00a0en \u00a0la \u00a0denominaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0del \u00a0tipo \u00a0por \u00a0el \u00a0cual se conden\u00f3 al procesado, por \u00a0entender que fue otra la conducta realizada, es la causal tercera \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>la \u00a0que \u00a0debi\u00f3 \u00a0invocar, en la medida que un \u00a0error \u00a0de \u00a0esta \u00a0\u00edndole \u00a0traduce \u00a0nulidad \u00a0a partir inclusive de la providencia \u00a0calificatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Se \u00a0apoya \u00a0en jurisprudencia de la Corte para \u00a0concluir \u00a0finalmente \u00a0que la indemostraci\u00f3n de la censura resulta palmaria y el \u00a0cargo no debe prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Se \u00a0ha \u00a0expresado \u00a0repetidamente, que una \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n no puede convertirse en una alegaci\u00f3n de instancia, sino \u00a0que \u00a0ci\u00f1\u00e9ndose a la m\u00e1s estricta l\u00f3gica jur\u00eddica, debe demostrar y poner en \u00a0evidencia \u00a0el error de juicio o el error de actividad en que incurre el juzgador \u00a0en \u00a0 la \u00a0 aplicaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0o \u00a0en \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando se invoca la violaci\u00f3n indirecta de la \u00a0ley \u00a0 sustancial, \u00a0 es \u00a0 indispensable \u00a0demostrar \u00a0por \u00a0el \u00a0impugnante, \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0incurre \u00a0en un ostensible y manifiesto error de hecho o de derecho \u00a0en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba y demostrar que este error de manera indirecta \u00a0influye \u00a0en \u00a0forma \u00a0decisiva \u00a0para \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0aplique por el fallador una ley \u00a0sustancial o se aplique indebidamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0es preciso indicar cu\u00e1les \u00a0son \u00a0las \u00a0pruebas sobre las que recae el error, la naturaleza de \u00e9ste, la norma \u00a0procesal \u00a0objetiva que regula la aducci\u00f3n de la prueba y la incidencia decisiva \u00a0del yerro del juzgador en la parte resolutiva de la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En \u00a0el\u00a0 \u00a0\u00fanico cargo que se formula \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0observa \u00a0que \u00a0el \u00a0defensor \u00a0mezcla\u00a0 \u00a0 censuras\u00a0 \u00a0 que \u00a0 corresponden \u00a0 a \u00a0diferentes \u00a0causales \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0 que \u00a0hubieran \u00a0merecido \u00a0su \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0en \u00a0cap\u00edtulos separados, pues inicialmente ataca la \u00a0sentencia \u00a0por \u00a0la presunta violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial, por error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad consistente en haber tergiversado el \u00a0contenido \u00a0del \u00a0documento \u00a0objeto \u00a0de \u00a0la investigaci\u00f3n penal y que a la postre \u00a0sirvi\u00f3 \u00a0para \u00a0dictar la sentencia condenatoria, y posteriormente aduce que como \u00a0la \u00a0firma \u00a0objeto \u00a0de \u00a0la \u00a0tacha \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0\u201cser\u00eda Inocua\u201d, la conducta \u00a0desplegada \u00a0por \u00a0el \u00a0procesado se enmarcar\u00eda dentro de la falsedad personal por \u00a0suplantaci\u00f3n, \u00a0y \u00a0en consecuencia no puede estructurarse la responsabilidad del \u00a0sindicado como autor de la falsedad en documento privado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Naturalmente \u00a0que \u00a0con \u00a0este planteamiento se \u00a0vulnera \u00a0el principio de no contradicci\u00f3n, porque en la violaci\u00f3n indirecta se \u00a0acepta \u00a0 que \u00a0 la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0fue \u00a0correcta, \u00a0pero \u00a0que \u00a0por \u00a0una \u00a0error \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0no \u00a0se \u00a0pod\u00eda \u00a0condenar, \u00a0mientras \u00a0que \u00a0si lo que se \u00a0pretende \u00a0demostrar \u00a0es que no se pod\u00eda dictar sentencia porque la conducta del \u00a0procesado \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0otro \u00a0delito \u00a0que \u201cno fue investigado\u201d, ha debido \u00a0acudir \u00a0a \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera, \u00a0o de nulidad que la ley prev\u00e9, y demostrar que \u00a0existi\u00f3 un error en la denominaci\u00f3n jur\u00eddica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0principio, \u00a0la \u00a0censura \u00a0as\u00ed \u00a0presentada \u00a0conllevar\u00eda \u00a0dos decisiones antag\u00f3nicas; si la calificaci\u00f3n dada es err\u00f3nea, \u00a0la \u00a0nulidad \u00a0implicar\u00eda que la Corte remitiera el proceso a las instancias para \u00a0que \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda \u00a0procediera \u00a0nuevamente \u00a0a \u00a0la calificaci\u00f3n; en tanto que la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0por \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0obligar\u00eda \u00a0a \u00a0esta Sala a proferir una sentencia de sustituci\u00f3n en \u00a0la \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 absolviera \u00a0al \u00a0procesado \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0por \u00a0el \u00a0que \u00a0se \u00a0le \u00a0conden\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0el \u00a0censor \u00a0no \u00a0precisa \u00a0cual \u00a0es \u00a0su \u00a0pretensi\u00f3n. \u00a0Simplemente \u00a0se \u00a0limita \u00a0a \u00a0solicitar \u00a0que \u00a0se \u00a0case \u00a0la sentencia \u00a0impugnada y se profiera la que en estricto derecho corresponde. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Al margen de lo anterior, suficiente para \u00a0desestimar \u00a0el \u00a0reproche, \u00a0es \u00a0oportuno\u00a0 \u00a0destacar \u00a0que \u00a0sobre \u00a0la supuesta \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta de la ley sustancial\u00a0 no existe demostraci\u00f3n alguna. \u00a0Cita \u00a0como \u00a0normas \u00a0quebrantadas los art\u00edculos 445 del c\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal \u00a0y 23 del C\u00f3digo Penal, porque las pruebas recopiladas durante el proceso \u00a0no \u00a0conducen \u00a0a \u00a0la \u00a0\u201ccerteza \u00a0de \u00a0que \u00a0Omar \u00a0sea \u00a0el \u00a0autor del delito, ni el \u00a0responsable,\u2026el \u00a0 \u00a0sentenciador \u00a0 presumi\u00f3 \u00a0 el \u00a0 dolo, \u00a0 para \u00a0 derivar \u00a0 la \u00a0responsabilidad \u00a0objetiva&#8230;del \u00a0sindicado en el delito que se investig\u00f3\u2026\u201d, \u00a0y \u00a0dedica \u00a0su \u00a0extenso \u00a0alegato \u00a0a \u00a0exponer \u00a0su \u00a0particular criterio frente a la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0hicieron \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0de instancia, sin \u00a0precisar \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0del \u00a0yerro \u00a0en \u00a0que \u00a0pudieron \u00a0haber \u00a0incurrido ni las \u00a0consecuencias \u00a0jur\u00eddicas del mismo, adem\u00e1s de hacer planteamientos alejados de \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0propia \u00a0del \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad \u00a0que enuncia.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Pasando\u00a0 a individualizar lo reparos \u00a0se tiene lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En cuanto a la letra de cambio respecto de la \u00a0cual \u00a0prosper\u00f3 \u00a0la \u00a0tacha de falsedad, el libelista\u00a0 pese a\u00a0 enunciar \u00a0un \u00a0falso \u00a0juicio de identidad, en el desarrollo del cargo ataca la misma prueba \u00a0por \u00a0falso juicio de existencia, por suposici\u00f3n de la existencia material de la \u00a0misma, \u00a0 modalidades \u00a0 del \u00a0 error\u00a0 \u00a0de \u00a0hecho \u00a0que \u00a0resultan \u00a0excluyentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero adem\u00e1s, el impugnante tampoco demuestra \u00a0el \u00a0error \u00a0enunciado, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0identidad entre lo que el medio \u00a0probatorio \u00a0apreciado \u00a0por \u00a0el sentenciador, considerado objetivamente, revela y \u00a0lo \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0ha \u00a0rese\u00f1ado \u00a0de \u00a0ese mismo elemento de juicio para realizar el \u00a0proceso de inferencia previo a su conclusi\u00f3n y decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Acierta \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0cuando \u00a0advierte que \u00a0tampoco \u00a0resulta cierto\u00a0 que el sentenciador hubiese supuesto la existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0letra \u00a0de cambio, para construir sustento argumentativo de la sentencia, \u00a0pues \u00a0la \u00a0fotocopia \u00a0autenticada\u00a0 \u00a0compulsada \u00a0por el Juez Civil Municipal, \u00a0goza \u00a0de \u00a0la \u00a0autenticidad \u00a0que \u00a0en \u00a0sede de fe p\u00fablica otorgan las autoridades \u00a0judiciales \u00a0a \u00a0los \u00a0documentos compulsados con car\u00e1cter de prueba trasladada. Y \u00a0si \u00a0fuese \u00a0la \u00a0\u201clegalidad\u201d \u00a0de \u00a0la \u00a0probanza \u00a0el sentido en que se dirige la \u00a0cr\u00edtica, \u00a0ha \u00a0debido el censor atacar, en cargo aut\u00f3nomo, por error de derecho \u00a0por \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0que \u00a0rigen \u00a0la aducci\u00f3n del documento al \u00a0proceso \u00a0penal, \u00a0y \u00a0probar \u00a0que por este motivo se viol\u00f3 la ley, por exclusi\u00f3n \u00a0evidente o aplicaci\u00f3n indebida de una norma sustancial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Al afirmar el defensor que el procesado, \u201cen \u00a0primer \u00a0lugar \u00a0suplant\u00f3 \u00a0a \u00a0su madre, al insertar la firma que no era la de Ana \u00a0Luc\u00eda\u201d,\u00a0 \u00a0pero \u00a0sin \u00a0tratar de falsificar la firma, es decir simplemente \u00a0escribi\u00f3 \u00a0el \u00a0nombre y el n\u00famero de c\u00e9dula, su conducta se hace inocua\u2026\u201d, \u00a0se \u00a0adentra \u00a0en \u00a0los \u00a0linderos del bien jur\u00eddico pero sin demostrar como le era \u00a0imperioso, \u00a0que \u00a0la \u00a0conducta \u00a0de \u00a0su representado no lo lesion\u00f3, ni lo puso en \u00a0peligro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0bien jur\u00eddico protegido, en este caso la \u00a0fe \u00a0p\u00fablica, \u00a0s\u00ed \u00a0result\u00f3 lesionado, como lo consideraron los juzgadores, con \u00a0el \u00a0 siguiente \u00a0 an\u00e1lisis \u00a0 que \u00a0 hacen \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 antijuridicidad \u00a0 formal \u00a0y \u00a0material: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0tipo \u00a0penal de FALSEDAD EN DOCUMENTO \u00a0PRIVADO, \u00a0consagrado \u00a0en \u00a0el \u00a0Art. 221 del C.P., exige que la falsificaci\u00f3n del \u00a0documento \u00a0privado \u00a0-una \u00a0letra \u00a0de cambio en el presente caso- se realice en el \u00a0tenor \u00a0o \u00a0en su firma, que este pueda servir de prueba y que adem\u00e1s, se use por \u00a0parte \u00a0de \u00a0quien \u00a0lo \u00a0ha \u00a0falsificado. \u00a0El t\u00edtulo valor, fue falsificado por el \u00a0aqu\u00ed \u00a0procesado, \u00a0tanto \u00a0en \u00a0su \u00a0tenor \u00a0como \u00a0en \u00a0su \u00a0firma, es decir de manera \u00a0integral; \u00a0 sirvi\u00f3 \u00a0 de \u00a0 prueba, \u00a0 como \u00a0instrumento \u00a0crediticio, \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0cancelar\u00eda\u00a0 \u00a0la \u00a0deuda \u00a0por \u00a0concepto \u00a0de \u00a0los \u00a0arrendamientos \u00a0vencidos y \u00a0adem\u00e1s, \u00a0fue usado, en el momento en que el sindicado hiciera entrega del mismo \u00a0a \u00a0la \u00a0se\u00f1ora \u00a0ESPITIA \u00a0BUITRAGO, \u00a0ya \u00a0que \u00a0desde \u00a0entonces \u00a0lo introdujo en el \u00a0tr\u00e1fico \u00a0jur\u00eddico; prueba de ello es que con tal documento, ella misma inici\u00f3 \u00a0un proceso ejecutivo en el Juzgado 57 Civil Municipal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn estos t\u00e9rminos, la conducta observada \u00a0por \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0OMAR \u00a0YESID \u00a0MALDONADO \u00a0GOMEZ, \u00a0se \u00a0adecua \u00a0a \u00a0la hip\u00f3tesis de \u00a0violaci\u00f3n de falsedad en documento privado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cB.- Antijuricidad.- \u00a0<\/p>\n<p>\u201cPara el despacho, ha quedado claro que el \u00a0comportamiento \u00a0observado \u00a0por el aqu\u00ed sindicado vulner\u00f3 el bien protegido por \u00a0el \u00a0legislador \u00a0en el T\u00edtulo VI, Cap\u00edtulo Tercero, Art. 221del Estatuto de las \u00a0Penas \u00a0Vigente, \u00a0el \u00a0cual \u00a0propugna \u00a0por \u00a0la \u00a0protecci\u00f3n de la Fe P\u00fablica, sin \u00a0encontrar \u00a0su \u00a0conducta \u00a0amparo \u00a0en \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0las causales de justificaci\u00f3n \u00a0contempladas en el art. 29 del C.P.\u201d (fls. 382 &#8211; 383). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cOmar \u00a0Yesid \u00a0Maldonado \u00a0G\u00f3mez \u00a0al \u00a0falsificar \u00a0y usar la letra de \u00a0cambio \u00a0referida \u00a0en el proceso entreg\u00e1ndosela a Encarnaci\u00f3n Espitia Buitrago, \u00a0obr\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0conciencia \u00a0y \u00a0la voluntad de perpetrar una falsedad, puesto que \u00a0ten\u00eda \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n o el prop\u00f3sito de causar un da\u00f1o a la mencionada mujer; \u00a0de \u00a0este modo fue como pudo sacar las pertenencias que \u00e9sta le reten\u00eda por los \u00a0c\u00e1nones \u00a0de arrendamiento atrasados burl\u00e1ndose la deuda. De ah\u00ed que este otro \u00a0argumento \u00a0defensivo, \u00a0tampoco \u00a0est\u00e9 \u00a0llamado \u00a0a \u00a0prosperar\u201d \u00a0(p\u00e1g. \u00a09 de la \u00a0sentencia del Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Raz\u00f3n \u00a0le \u00a0asiste \u00a0a \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0cuando \u00a0considera \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0es cierto que la se\u00f1ora Espitia Buitrago deposit\u00f3 su \u00a0confianza \u00a0en \u00a0el \u00a0t\u00edtulo valor, era lo propio entender que con igual fe obraba \u00a0quien \u00a0lo otorga y consagra en el documento un contenido real de cr\u00e9dito, no un \u00a0medio \u00a0de \u00a0enga\u00f1o. \u00a0Y \u00a0la \u00a0ley \u00a0penal, \u00a0jam\u00e1s \u00a0podr\u00e1 \u00a0proteger \u00a0a quien tales \u00a0maniobras utiliza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan \u00a0el impugnante el procesado a pesar de \u00a0ser \u00a0obligado \u00a0como principal aceptante de la letra de cambio \u201c..no dio el uso \u00a0jur\u00eddico\u201d \u00a0al t\u00edtulo valor, como lo \u201cpresumi\u00f3 sentenciador\u201d, pues quien \u00a0efectivamente \u00a0le \u00a0dio \u00a0tal \u00a0uso al documento que pod\u00eda servir de prueba \u201cfue \u00a0Encarnaci\u00f3n \u00a0Espitia \u00a0Buitrago, \u00a0y \u00a0no el sindicado que nunca fue demandado\u201d. \u00a0Pero \u00a0si \u00a0se \u00a0aceptara \u00a0el \u00a0uso \u00a0descrito en el tipo penal del art\u00edculo 221 del \u00a0C.P., \u00a0la \u00a0entrega \u00a0del \u00a0mismo \u00a0como \u00a0garant\u00eda \u00a0de pago o medio para obtener un \u00a0provecho \u00a0 il\u00edcito \u00a0 para \u00a0 s\u00ed \u00a0\u201chace \u00a0que \u00a0la \u00a0mera \u00a0entrega \u00a0no \u00a0configure \u00a0responsabilidad \u00a0penal, \u00a0sino \u00a0otro \u00a0tipo \u00a0de conducta. Luego el falso juicio de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0se \u00a0configura \u00a0al \u00a0dar \u00a0por \u00a0cierto el juzgador, quien asumi\u00f3 una \u00a0apreciaci\u00f3n legal equivocada del uso del documento\u2026\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Ha \u00a0dicho \u00a0insistentemente la Sala \u201cque \u00a0cuando \u00a0el \u00a0error \u00a0se origina en la apreciaci\u00f3n del valor probatorio del medio, \u00a0el \u00a0impugnante \u00a0debe \u00a0demostrar, \u00a0en \u00a0primer t\u00e9rmino, que la estimaci\u00f3n que el \u00a0fallador \u00a0hizo de su m\u00e9rito no corresponde a la que debe hacerse de acuerdo con \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0o con las normas de derecho probatorio que \u00a0preestablecen \u00a0su \u00a0valor, seg\u00fan el caso\u201d ( M.P. Dr. Fernando Arboleda Ripoll. \u00a0Julio 10 de 1996). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero nada de esto hace el impugnante, pues se \u00a0limita \u00a0a \u00a0proponer \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria, que deduce no de la \u00a0disparidad \u00a0del \u00a0fallo \u00a0con la ley, como corresponde demostrarlo en estos casos, \u00a0sino \u00a0de \u00a0la \u00a0disconformidad \u00a0de \u00a0su \u00a0criterio \u00a0personal \u00a0con \u00a0el \u00a0del juzgador, \u00a0convirtiendo este reproche en un alegato de instancia.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>6. Pero adem\u00e1s, tambi\u00e9n olvida el libelista \u00a0el\u00a0 \u00a0principio \u00a0general de la autonom\u00eda de los t\u00edtulos valores, seg\u00fan el \u00a0cual \u00a0toda \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0cambiaria deriva su eficacia tanto de la firma impuesta \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00edtulos \u00a0valores, \u00a0como \u00a0de \u00a0la \u00a0entrega \u00a0con la intenci\u00f3n de hacerlo \u00a0negociable \u00a0de conformidad con la ley de su circulaci\u00f3n, conforme a la cual, se \u00a0presume \u00a0como \u00a0tenedor \u00a0leg\u00edtimo \u00a0del t\u00edtulo a quien lo posee (arts. 625 y 647 \u00a0del C. de Co.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0bien \u00a0lo \u00a0destaca \u00a0el \u00a0Procurador, \u00a0lo \u00a0ciertamente \u00a0probado \u00a0es que el m\u00f3vil de la falsedad en que incurri\u00f3 Maldonado \u00a0G\u00f3mez \u00a0fue \u00a0burlar \u00a0el cr\u00e9dito otorgado por Encarnaci\u00f3n Espitia Buitrago para \u00a0lo \u00a0cual \u00a0falsific\u00f3 la firma de su progenitora, quien al resultar como obligada \u00a0solidaria, \u00a0el acreedor ten\u00eda facultad optativa para ejercer el cobro judicial. \u00a0Esa \u00a0solidaridad aparece regulada en el art\u00edculo 632 del C. de Co. en\u00a0 los \u00a0siguientes \u00a0t\u00e9rminos: \u00a0\u201cCuando dos o mas personas suscriban un t\u00edtulo valor, \u00a0en \u00a0 un \u00a0 mismo \u00a0grado, \u00a0como \u00a0giradores, \u00a0otorgantes, \u00a0aceptantes, \u00a0endosantes, \u00a0avalistas, se obligar\u00e1n solidariamente\u2026\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7. \u00a0Es cierto como lo afirma el juzgador y lo \u00a0destaca \u00a0el \u00a0Procurador, \u00a0que quien introdujo el documento al tr\u00e1fico jur\u00eddico \u00a0fue \u00a0el \u00a0procesado, al hacer creer a la se\u00f1ora que el t\u00edtulo proven\u00eda de otra \u00a0persona. \u00a0Luego, \u00a0de \u00a0conformidad con el contenido sustancial de la negociaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0t\u00edtulos \u00a0valores, \u00a0resulta \u00a0reprochable \u00a0este \u00a0hecho, \u00a0en tanto que la \u00a0conducta de la se\u00f1ora se adecua al ordenamiento jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. De la afirmaci\u00f3n del censor, en el sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0\u201cFrente \u00a0a \u00a0la \u00a0autor\u00eda de la falsedad, la ausencia de la prueba que \u00a0determine \u00a0que \u00a0los \u00a0grafismos\u00a0 estampados en el documento tachado de falso \u00a0sean \u00a0de \u00a0Omar, \u00a0hacen inexistente la responsabilidad y por ende la culpabilidad \u00a0en \u00a0el \u00a0delito de falsedad\u201d, lo primero que se observa es la inexactitud de la \u00a0argumentaci\u00f3n; \u00a0adem\u00e1s \u00a0indica \u00a0que \u00a0la \u00a0censura \u00a0radica \u00a0en \u00a0que \u00a0el juzgador \u00a0conden\u00f3 \u00a0sin \u00a0existir \u00a0prueba, \u00a0esto \u00a0es \u00a0que \u00a0la \u00a0invent\u00f3, lo cual no resulta \u00a0cierto, \u00a0como \u00a0lo \u00a0sostiene la Delegada, puesto que a folios 53 &#8211; 54\u00a0 y 246 \u00a0-247 \u00a0 obran \u00a0 dos \u00a0 experticias \u00a0 t\u00e9cnicas, \u00a0que \u00a0fueron \u00a0rese\u00f1adas \u00a0por \u00a0los \u00a0sentenciadores \u00a0de \u00a0instancia en sus respectivos fallos (folios 366 y 377c.o., 8 \u00a0y 9 c. Tribunal). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0dictamen realizado sobre las muestras \u00a0manuscritas \u00a0tomadas \u00a0a \u00a0Ana \u00a0Luc\u00eda G\u00f3mez de Maldonado, se establece que \u201cla \u00a0firma \u00a0materia \u00a0de \u00a0esta \u00a0experticia, \u00a0no \u00a0se \u00a0identifica \u00a0con \u00a0las aportaciones \u00a0caligr\u00e1ficas \u00a0de \u00a0la \u00a0se\u00f1ora\u2026, \u00a0no \u00a0pudiendo, en consecuencia, atribuir a la \u00a0citada \u00a0amanuense \u00a0la \u00a0autor\u00eda \u00a0de \u00a0la firma que como suya obra en el documento \u00a0negociable \u00a0dubitado\u201d. \u00a0En \u00a0el \u00a0segundo \u00a0dictamen \u00a0se logr\u00f3 determinar que en \u00a0\u201clas \u00a0muestras \u00a0escriturales \u00a0recepcionadas \u00a0al \u00a0amanuense \u00a0MALDONADO GOMEZ se \u00a0localizan \u00a0 \u00a0algunas \u00a0 \u00a0semejanzas \u00a0 \u00a0morfol\u00f3gicas \u00a0 con \u00a0 los \u00a0 grafismos \u00a0 de \u00a0duda,\u2026insuficientes \u00a0 \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0 \u00a0emitir \u00a0 \u00a0 \u00a0un \u00a0 \u00a0 \u00a0pronunciamiento \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0fondo\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No es posible desconocer la consideraci\u00f3n del \u00a0Tribunal, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0\u201cel dictamen grafol\u00f3gico no es el \u00fanico \u00a0medio \u00a0 probatorio \u00a0 que \u00a0permite \u00a0inferir \u00a0con \u00a0certeza \u00a0legal \u00a0la \u00a0autor\u00eda \u00a0y \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado\u201d, pues\u00a0 existen otros elementos de juicio \u00a0que \u00a0fueron \u00a0apreciados \u00a0conjuntamente \u00a0y que comprometen seriamente a Maldonado \u00a0G\u00f3mez: \u00a0 fotocopia \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 letra \u00a0 de \u00a0cambio, \u00a0experticias \u00a0grafol\u00f3gicas, \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Ana \u00a0Luc\u00eda \u00a0G\u00f3mez \u00a0de Maldonado, testimonios de Encarnaci\u00f3n \u00a0Espitia \u00a0Buitrago, \u00a0indicios \u00a0de \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0delinquir, de oportunidad para \u00a0delinquir \u00a0y \u00a0de \u00a0mentira. As\u00ed las cosas, se impone para el demandante el deber \u00a0de \u00a0desquiciar \u00a0todos \u00a0los \u00a0elementos \u00a0probatorios \u00a0para \u00a0obtener \u00a0una decisi\u00f3n \u00a0radicalmente \u00a0contraria \u00a0a \u00a0la \u00a0proferida, como repetidamente lo ha sostenido la \u00a0Sala. Pero esto no lo hace el impugnante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0Acusa \u00a0al \u00a0Tribunal de haber incurrido en \u00a0\u201cfalsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0identidad\u201d \u00a0sobre la prueba indiciaria, error de hecho \u00a0que \u00a0se \u00a0queda \u00a0en \u00a0el \u00a0simple \u00a0enunciado, \u00a0pues su planteamiento se reduce a la \u00a0simple \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0la \u00a0\u201cestruturaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos indicadores \u00a0inter\u00e9s \u00a0para \u00a0delinquir \u00a0, oportunidad y mentira\u2026 no configuran plena prueba \u00a0que \u00a0demuestre la responsabilidad del sindicado, ni mucho menos su autor\u00eda, por \u00a0cuanto \u00a0en su conjunto apenas constituyen una sospecha o a lo sumo un indicio en \u00a0contra del sindicado\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0se \u00a0puede \u00a0observar, el\u00a0 censor no \u00a0concreta \u00a0y \u00a0por \u00a0ende \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0demostrar \u00a0error \u00a0alguno del sentenciador en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 la \u00a0\u201cestructuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0indicadores\u201d,\u00a0 \u00a0mucho\u00a0 \u00a0 menos\u00a0 \u00a0en \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica \u00a0hecha \u00a0por \u00a0el \u00a0fallador \u00a0-realmente \u00a0 constitutiva \u00a0 del \u00a0 indicio-, \u00a0 en \u00a0cambio \u00a0propone \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria,\u00a0 \u00a0que \u00a0radica \u00a0en \u00a0una simple afirmaci\u00f3n, que lo \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0pone \u00a0en evidencia es la disconformidad de su criterio personal con \u00a0el del juzgador. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Si la intenci\u00f3n del libelista era formular un \u00a0error \u00a0de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso juicio de convicci\u00f3n, es pertinente recordar que \u00a0para \u00a0su \u00a0prosperidad \u00a0se \u00a0impone demostrar que la estimaci\u00f3n que hizo el\u00a0 \u00a0fallador \u00a0del \u00a0m\u00e9rito\u00a0 probatorio no corresponde a la que debe hacerse con \u00a0las \u00a0normas de derecho probatorio que establecen su valor. Pero ninguna de estas \u00a0demostraciones intent\u00f3 el demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente \u00a0afirma \u00a0que \u00a0\u201cDe \u00a0la \u00a0err\u00f3nea \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0y \u00a0falso juicio de identidad de la prueba testimonial existente en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0tampoco se puede derivar la responsabilidad del sindicado como s\u00ed \u00a0lo predic\u00f3 el sentenciador\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10. \u00a0La \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0precisado que: \u201cNo es lo \u00a0mismo, \u00a0que \u00a0una prueba haya sido distorsionada en su expresi\u00f3n f\u00e1ctica, a que \u00a0su \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio sea apreciado incorrectamente. En el primer supuesto, al \u00a0medio \u00a0de persuasi\u00f3n se le pone a decir lo que objetivamente no dice, de suerte \u00a0que \u00a0el \u00a0error no trasciende el marco de contemplaci\u00f3n puramente material de la \u00a0prueba. \u00a0En \u00a0el segundo, se le otorga un valor distinto del preestablecido en la \u00a0ley \u00a0o \u00a0del \u00a0que \u00a0corresponde \u00a0de \u00a0acuerdo a los principios de la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La naturaleza del error y su demostraci\u00f3n, en \u00a0cada \u00a0caso, es distinta; por eso, deviene antit\u00e9cnico alegar, a un mismo tiempo \u00a0y \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0las \u00a0mismas pruebas errores de apreciaci\u00f3n material y de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0fuerza \u00a0persuasiva \u00a0como lo hace el impugnante\u2026\u201d (M. P. \u00a0Fernando Arboleda Ripoll. Julio 10 de 1996). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el caso que nos ocupa, el defensor no\u00a0 \u00a0precisa \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0radica \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de identidad ni lo demuestra, y en \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0yerro\u00a0 \u00a0que \u00a0propone \u00a0originado en un error de apreciaci\u00f3n del \u00a0valor \u00a0probatorio \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0testimonial, \u00a0su inconformidad descansa en la \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u201csolamente le fue cre\u00eddo el dicho de la ex-sindicada, \u00a0acreedora- \u00a0demandante\u201d, \u00a0quien \u00a0seg\u00fan \u00a0su \u00a0particular \u00f3ptica -contraria por \u00a0supuesto \u00a0 a \u00a0 la \u00a0del \u00a0sentenciador-, \u00a0particip\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0falsedad \u00a0documental \u00a0investigada, \u00a0al \u00a0haber\u00a0 \u00a0estampado \u00a0su \u00a0firma como giradora de la letra de \u00a0cambio, \u201cdespu\u00e9s de recibirla\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0quiera \u00a0que la prueba testimonial est\u00e1 \u00a0sometida \u00a0en \u00a0materia \u00a0penal \u00a0al sistema de la persuasi\u00f3n racional, se impon\u00eda \u00a0para \u00a0el \u00a0demandante \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de precisar de qu\u00e9 manera la valoraci\u00f3n \u00a0hecha \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0se apart\u00f3 de la l\u00f3gica, la experiencia o la ciencia, \u00a0que son los principios que presiden la sana cr\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0nada \u00a0de \u00a0esto hace el impugnante. Como \u00a0f\u00e1cilmente \u00a0puede observarse, la censura se reduce,\u00a0 en primer t\u00e9rmino, a \u00a0la \u00a0 oposici\u00f3n \u00a0 del \u00a0criterio \u00a0del \u00a0actor \u00a0a \u00a0la \u00a0del \u00a0sentenciador \u00a0sobre \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de la se\u00f1ora Espitia Buitrago, sin demostrar los \u00a0errores \u00a0objetivos \u00a0de \u00a0la \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0de \u00a0esta \u00a0prueba \u00a0en \u00a0que \u00a0incurri\u00f3 el \u00a0fallador, \u00a0para \u00a0insinuar \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0le \u00a0debi\u00f3 \u00a0conferir cr\u00e9dito, por haber \u00a0participado \u00a0en \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0falsedad \u00a0investigado, \u00a0olvid\u00e1ndose \u00a0de que el \u00a0proceso \u00a0comporta \u00a0por \u00a0su \u00a0naturaleza, \u00a0un \u00a0enfrentamiento \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0debe \u00a0dilucidar \u00a0conforme \u00a0a la cr\u00edtica racional que el legislador ha \u00a0se\u00f1alado como principio rector del manejo de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11. \u00a0La Sala ha precisado que si la objeci\u00f3n \u00a0del \u00a0casacionista \u00a0se \u00a0limita a exigir sin respaldo en errores demostrados, como \u00a0acontece \u00a0en este evento, la aceptaci\u00f3n de su punto de vista sobre el del juez, \u00a0se \u00a0sustrae \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario, siendo \u00e9sta una irregularidad que de \u00a0por \u00a0s\u00ed \u00a0comporta \u00a0improsperidad del cargo (Sentencias de septiembre 13 de 1995 \u00a0reiterada en la de agosto 8 de 1996. M.P. D\u00eddimo P\u00e1ez Velandia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Los \u00a0planteamientos \u00a0por \u00a0los que transita el \u00a0demandante: \u00a0 antijuridicidad, \u00a0 suposici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 prueba, \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0indicios, \u00a0etc., como con acierto lo destaca la Delegada, no pasan \u00a0de \u00a0ser \u00a0afirmaciones \u00a0insulares \u00a0que distan de la sustentaci\u00f3n y demostraci\u00f3n \u00a0l\u00f3gica \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0que se propone. Adem\u00e1s de que algunas de las citas que \u00a0hace \u00a0en \u00a0el \u00a0libelo, \u00a0antes que probar tergiversaci\u00f3n de la prueba, demuestran \u00a0conformidad \u00a0con \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n del fallador y dejan indemostrado el reproche \u00a0que enuncia.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Las \u00a0anteriores \u00a0consideraciones son m\u00e1s que \u00a0suficientes \u00a0para \u00a0concluir \u00a0de acuerdo con el concepto del Ministerio P\u00fablico, \u00a0que imperioso resulta declarar que el cargo no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En m\u00e9rito de lo expuesto, la Corte Suprema de \u00a0Justicia \u00a0&#8211; \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal -, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>NO CASAR el fallo impugnado. \u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, c\u00famplase y devu\u00e9lvase al tribunal \u00a0de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE ANIBAL GOMEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0E. \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0ENRIQUE CORDOBA POVEDA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0AUGUSTO \u00a0GALVEZ \u00a0ARGOTE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0LOMBANA \u00a0 \u00a0 TRUJILLO \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 \u00a0MANTILLA \u00a0 NOUGUES \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0MEJIA \u00a0ESCOBAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0ORLANDO \u00a0PEREZ \u00a0PINZON \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0NILSON \u00a0PINILLA \u00a0 \u00a0 PINILLA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CUELLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No. 11140 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACION PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0MAGISTRADO PONENTE: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0ALVARO ORLANDO PEREZ PINZON \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-1594","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-7"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1594","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1594"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1594\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1594"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1594"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1594"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}