{"id":15720,"date":"2023-09-11T17:45:49","date_gmt":"2023-09-11T17:45:49","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/2829502-12-08\/"},"modified":"2023-09-11T17:45:49","modified_gmt":"2023-09-11T17:45:49","slug":"2829502-12-08","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/2829502-12-08\/","title":{"rendered":"28295(02-12-08)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 28295 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 348 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., diciembre dos (2) de dos mil \u00a0ocho (2008). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>V I S T O S: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0Sala emite fallo sobre la acci\u00f3n de revisi\u00f3n presentada por el \u00a0apoderado \u00a0del \u00a0sentenciado Jos\u00e9 Plutarco Gonz\u00e1lez Basto contra las sentencias \u00a0proferidas \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado Cuarto Penal del Circuito y la Sala Penal del\u00a0 \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Ibagu\u00e9, \u00a0el 12 de septiembre de 2002 y 15 de febrero de \u00a02007, \u00a0respectivamente, \u00a0mediante \u00a0las \u00a0cuales \u00a0su \u00a0procurado fue condenado como \u00a0autor \u00a0penalmente \u00a0responsable \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta\u00a0 \u00a0punible \u00a0de peculado por \u00a0apropiaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACION PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01. \u00a0Los \u00a0primeros \u00a0tienen \u00a0relaci\u00f3n con la compra de un equipo para \u00a0medicina \u00a0deportiva: \u00a0bicicleta \u00a0ergom\u00e9trica y ox\u00edmetro de pulso con destino a \u00a0la \u00a0Divisi\u00f3n \u00a0M\u00e9dica \u00a0de \u00a0la \u00a0Junta \u00a0Administradora \u00a0Seccional de Deportes del \u00a0Tolima, \u00a0implementos \u00a0que fueron adquiridos el 23 de diciembre de 1998 por valor \u00a0de \u00a0$10.163.920 pesos cuando Jos\u00e9 Plutarco Gonz\u00e1lez Basto se desempe\u00f1aba como \u00a0director ejecutivo de la mencionada junta. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0Respecto \u00a0de \u00a0lo \u00a0segundo \u00a0se \u00a0adelant\u00f3 \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0penal \u00a0en \u00a0la cual se acus\u00f3 a Gonz\u00e1lez Basto el 7 de noviembre \u00a0de \u00a0 2000, \u00a0 como \u00a0presunto \u00a0autor \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0de \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0y \u00a0apelada, \u00a0tal decisi\u00f3n fue confirmada el 23 de febrero de 2001 \u00a0por la Fiscal\u00eda 6 Delegada ante el Tribunal Superior de Ibagu\u00e9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Surtida \u00a0la \u00a0fase \u00a0del juicio el Juzgado \u00a0Cuarto \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0Ibagu\u00e9 \u00a0dict\u00f3 \u00a0sentencia de condena el 12 de \u00a0septiembre de 2002.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4.\u00a0 \u00a0El \u00a0fallo de primera instancia fue \u00a0apelado \u00a0y \u00a0conocido \u00a0el \u00a0recurso \u00a0por \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Penal del Tribunal Superior de \u00a0Ibagu\u00e9 \u00a0lo\u00a0 \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0mediante decisi\u00f3n confirmatoria del 15 de febrero \u00a0de 2007.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0El \u00a06 de febrero de 2006 el defensor del \u00a0procesado \u00a0solicit\u00f3 \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0\u00abdeclarar la extinci\u00f3n de la acci\u00f3n penal \u00a0por \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0misma\u00bb \u00a0y \u00a0adem\u00e1s, \u00a0de \u00a0manera \u00a0subsidiaria, \u00a0\u00abla \u00a0extinci\u00f3n \u00a0de \u00a0la sanci\u00f3n penal por prescripci\u00f3n\u00bb, para lo cual expuso\u00a0 \u00a0que \u00a0desde \u00a0la \u00a0\u00e9poca \u00a0de \u00a0la \u00a0supuesta comisi\u00f3n del punible\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0-a\u00f1o \u00a01998- \u00a0a la fecha en que peticionaba hab\u00edan transcurrido 7 a\u00f1os y 1 mes \u00a0y por lo mismo hab\u00eda operado tal figura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0la \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0petici\u00f3n \u00a0present\u00f3 el siguiente argumento: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Seg\u00fan \u00a0el art. 83 \u00a0del \u00a0actual \u00a0C. \u00a0Penal, \u00a0la \u00a0\u00abacci\u00f3n \u00a0penal \u00a0prescribe\u00bb en un tiempo igual al \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de la pena fijada en la ley. En este caso, el m\u00e1ximo de la pena ser\u00eda \u00a0el \u00a0de 3 a\u00f1os y 3 meses, porque, como el valor de lo supuestamente apropiado no \u00a0excede \u00a0de \u00a050 salarios m\u00ednimos y, en efecto, la pena que es de 6 a 15 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0se reducir\u00eda de la mitad (1\/2) a las tres cuartas (3\/4) partes, como \u00a0lo \u00a0indica \u00a0el \u00a0art. \u00a0133 \u00a0del C. Penal anterior -Decreto 100 de 1.980-, ya que, \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0consider\u00f3 \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Cuarto Penal del Circuito de la ciudad, en su \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado \u00a0(\u2026) \u00a0consecuentemente, \u00a0esta acci\u00f3n penal est\u00e1 \u00a0suficientemente \u00a0prescrita \u00a0por \u00a0exceder de 5 a\u00f1os el tiempo transcurrido desde \u00a0la \u00a0 comisi\u00f3n \u00a0 del \u00a0 delito, \u00a0 como \u00a0lo \u00a0prev\u00e9 \u00a0el \u00a0citado \u00a0art. \u00a083 \u00a0del \u00a0C. \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, suponiendo que, el auto o resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0de \u00a0fecha \u00a07 \u00a0de noviembre del 2000 -de la Fiscal\u00eda 51- hubiese \u00a0interrumpido \u00a0el \u00a0t\u00e9rmino \u00a0prescriptivo, al tenor del art. 86 del nuevo c\u00f3digo \u00a0penal \u00a0-Ley 599 del 2000-, podemos observar que, tampoco impide el decretamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n, \u00a0porque, \u00a0\u00e9se \u00a0t\u00e9rmino \u00a0ser\u00eda \u00a0igual \u00a0a \u00a0la \u00a0mitad del \u00a0se\u00f1alado \u00a0en \u00a0el \u00a0art. \u00a083, \u00a0o \u00a0sea,\u00a0 \u00a0el \u00a0mismo de 3 a\u00f1os y 3 meses que, \u00a0dividido \u00a0por \u00a0la \u00a0mitad, \u00a0corresponder\u00eda al de 18 meses y 45 d\u00edas. Como puede \u00a0verse, \u00a0ya \u00a0han \u00a0trascurrido \u00a05 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a03 \u00a0meses desde cuando se profiri\u00f3 la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n, m\u00e1s que, suficiente, para que, se hubiese producido \u00a0nuevamente la prescripci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. Como su solicitud no hab\u00eda sido resuelta, \u00a0pidi\u00f3 respuesta al Tribunal el 15 de agosto de 2006. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7.\u00a0 \u00a0El \u00a026 \u00a0de \u00a0febrero de 2007 se dio \u00a0inicio \u00a0al \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de 15 d\u00edas h\u00e1biles para recurrir en casaci\u00f3n, lapso que \u00a0venci\u00f3 \u00a0el 16 de marzo de ese a\u00f1o sin que se hiciera manifestaci\u00f3n alguna. El \u00a0sentenciado \u00a0y \u00a0su \u00a0defensor \u00a0guardaron \u00a0silencio, \u00a0por \u00a0tanto, el expediente se \u00a0devolvi\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0lugar \u00a0de \u00a0origen, \u00a0y \u00a0de \u00a0esa manera qued\u00f3 en firme el fallo \u00a0condenatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8. \u00a0El \u00a0escrito \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n \u00a0fue admitido \u00a0mediante \u00a0auto \u00a0del \u00a027 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0de 2007 y en similar decisi\u00f3n del 7 de \u00a0noviembre siguiente se abri\u00f3 la actuaci\u00f3n a pruebas.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0Dentro \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0de \u00a0traslado para \u00a0alegar \u00a0ejercieron \u00a0su \u00a0derecho \u00a0el \u00a0defensor \u00a0y \u00a0el \u00a0Ministerio P\u00fablico.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>1. Con\u00a0 fundamento en la causal segunda \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0220 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley 600 de 2000, que permite acceder a la revisi\u00f3n \u00a0\u00abcuando \u00a0se \u00a0hubiere \u00a0dictado sentencia condenatoria o que se imponga medida de \u00a0seguridad, \u00a0en \u00a0proceso \u00a0que no pod\u00eda iniciarse o proseguirse por prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n, \u00a0por falta de querella o petici\u00f3n validamente formulada, o por \u00a0cualquier \u00a0otra \u00a0causal \u00a0de \u00a0extinci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal\u00bb, \u00a0el libelista \u00a0solicita \u00a0se \u00a0revise \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a015 de febrero de 2007 proferida por el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Ibagu\u00e9, \u00a0aduciendo \u00a0que \u00a0para \u00a0cuando \u00a0la decisi\u00f3n fue \u00a0dictada la acci\u00f3n penal estaba prescrita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0En \u00a0su argumentaci\u00f3n y para realizar el \u00a0c\u00f3mputo \u00a0del \u00a0tiempo, \u00a0cita los art\u00edculos 79, 80, 82, 84 y 133 del Decreto 100 \u00a0de \u00a01980, \u00a0y \u00a0concluye que si la ejecutoria de la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n data \u00a0de \u00a0febrero 23 de 2001 -cuando se resolvi\u00f3 el recurso de apelaci\u00f3n interpuesto \u00a0contra \u00a0el \u00a0pliego \u00a0de \u00a0cargos- \u00a0y \u00a0el \u00a0fallo se dict\u00f3 por el Tribunal el 15 de \u00a0febrero \u00a0de 2007, se puede \u00abobservar que la sentencia condenatoria se profiri\u00f3 \u00a0en \u00a0proceso \u00a0que \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0proseguirse por estar prescrita la acci\u00f3n penal\u00bb \u00a0pues \u00a0hab\u00edan transcurrido m\u00e1s de cinco a\u00f1os y a su juicio, el art\u00edculo 84 de \u00a0la \u00a0citada \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0establece \u00a0que, \u00a0emitida resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n, el \u00a0tiempo \u00a0a \u00a0contar \u00a0empieza \u00a0nuevamente pero por la mitad de lo establecido en la \u00a0respectiva \u00a0ley, \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0lo \u00a0cual \u00a0hace una glosa jurisprudencial y\u00a0 \u00a0doctrinal acerca de lo que implica la prescripci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03. \u00a0Por \u00a0todo lo anterior pide que se declare sin valor la sentencia \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0motivo \u00a0de \u00a0esta \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n \u00a0y \u00a0se dicte la \u00a0providencia \u00a0correspondiente \u00a0mediante la cual se declare la prescripci\u00f3n de la \u00a0acci\u00f3n penal.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALEGATOS DE LAS PARTES: \u00a0<\/p>\n<p>1. LA DEFENSA \u00a0<\/p>\n<p>1.1 \u00a0Luego \u00a0de \u00a0realizar \u00a0un recuento de los \u00a0hechos \u00a0y \u00a0de \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal \u00a0puntualiza \u00a0que \u00a0invoca \u00a0la \u00a0causal \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n\u00a0 \u00a0contenida \u00a0en el art\u00edculo 220, numeral 2 de la Ley 600 de 2000 \u00a0porque \u00a0el \u00a0proceso \u00a0no \u00a0pod\u00eda \u00a0iniciarse o proseguirse por prescripci\u00f3n de la \u00a0acci\u00f3n y por falta de petici\u00f3n v\u00e1lidamente formulada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.2 \u00a0Sobre \u00a0lo \u00a0primero \u00a0se\u00f1ala \u00a0que \u00a0est\u00e1 \u00a0regulado \u00a0por \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a079, \u00a080 \u00a0y \u00a084 del anterior C\u00f3digo Penal de los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0puede \u00a0concluir que ubicados en este evento para el 15 de febrero de \u00a02007, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0profiri\u00f3 \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda instancia, la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal\u00a0 \u00a0ya \u00a0estaba \u00a0prescrita \u00a0y \u00a0hab\u00eda pasado la oportunidad que \u00a0ten\u00eda el Estado para investigar y castigar a un ciudadano. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s \u00a0se remite a los fundamentos \u00a0expuestos \u00a0para \u00a0este \u00a0caso \u00a0concreto \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda de revisi\u00f3n.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.3.\u00a0 \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0lo \u00a0segundo \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0en \u00a0caso \u00a0de \u00a0mora \u00a0judicial \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0peticiones \u00a0procesales \u00a0puede existir violaci\u00f3n al debido proceso y de acceso efectivo a la \u00a0justicia pero no al derecho de postulaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.4 \u00a0Despu\u00e9s de transcribir el contenido de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a029 \u00a0y \u00a0229 constitucionales, que regulan el debido proceso y el \u00a0derecho \u00a0de \u00a0toda \u00a0persona \u00a0para \u00a0acceder \u00a0a la administraci\u00f3n de justicia, con \u00a0apoyo \u00a0en \u00a0la \u00a0doctrina\u00a0\u00a0 \u00a0define \u00a0el \u00a0derecho a la\u00a0 defensa para \u00a0indicar \u00a0que si al interior de un proceso\u00a0 no se resuelven las peticiones o \u00a0se \u00a0deciden \u00a0al \u00a0margen \u00a0de \u00a0la \u00a0ley se coloca a la persona en una situaci\u00f3n de \u00a0indefensi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1.5\u00a0 \u00a0Como \u00a0existe \u00a0una \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n penal que no ha sido resuelta encuentra demostrado \u00a0el \u00a0motivo de revisi\u00f3n regulado por el\u00a0 art\u00edculo 220, numeral 2 de la Ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000, \u00a0por \u00a0tanto, \u00a0solicita que la Sala proceda conforme lo dispone el \u00a0art\u00edculo \u00a0240 \u00a0ib\u00eddem, \u00a0bien \u00a0sea \u00a0dejando \u00a0sin \u00a0valor \u00a0la sentencia motivo de \u00a0revisi\u00f3n \u00a0y, \u00a0consecuentemente \u00a0se \u00a0dicte\u00a0 \u00a0la \u00a0de \u00a0reemplazo \u00a0que declare \u00a0prescrita \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0y \u00a0se \u00a0ordene \u00a0la cesaci\u00f3n de procedimiento, o\u00a0 se \u00a0tramite \u00a0 nuevamente \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0resuelva \u00a0la \u00a0petici\u00f3n \u00a0de \u00a0prescripci\u00f3n\u00a0 \u00a0v\u00e1lidamente \u00a0formulada \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a06 \u00a0de \u00a0febrero \u00a0de 2006. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0 \u00a0LA \u00a0 \u00a0 FISCAL\u00cdA. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 Se \u00a0refiere\u00a0 \u00a0a los hechos y\u00a0 considera que est\u00e1 plenamente demostrada la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0y \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de Jos\u00e9 Plutarco \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Basto\u00a0 porque su comportamiento estuvo dirigido a transgredir el \u00a0bien \u00a0jur\u00eddico \u00a0de la administraci\u00f3n p\u00fablica, por eso pide que no se acceda a \u00a0las \u00a0pretensiones \u00a0del accionante toda vez que la sentencia guarda relaci\u00f3n con \u00a0lo peticionado.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. LA PROCURADUR\u00cdA.\u00a0\u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>3.1\u00a0 \u00a0Concreta \u00a0la \u00a0conducta materia de \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0resume \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n \u00a0procesal y la demanda de revisi\u00f3n para \u00a0luego emitir su concepto.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.2\u00a0 Define la naturaleza de la acci\u00f3n \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n \u00a0y \u00a0enuncia \u00a0la causal invocada por el libelista contemplada en el \u00a0art\u00edculo \u00a0220, numeral 2 de la Ley 600 de 2000, referida a que la acci\u00f3n penal \u00a0no \u00a0 pod\u00eda \u00a0 iniciarse \u00a0 o \u00a0 proseguirse \u00a0por \u00a0prescripci\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.3 \u00a0Se\u00f1ala la legislaci\u00f3n penal aplicable \u00a0para \u00a0este \u00a0caso \u00a0en materia de prescripci\u00f3n y destaca\u00a0 que Jos\u00e9 Plutarco \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Basto fue condenado, en su calidad de servidor p\u00fablico, a la pena de \u00a018 \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0seg\u00fan \u00a0las\u00a0 \u00a0decisiones \u00a0del \u00a0Juzgado 4 Penal del \u00a0Circuito \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Ibagu\u00e9 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0Tribunal \u00a0 \u00a0Superior \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 misma \u00a0ciudad.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.4 \u00a0Precisa que el citado juzgado en virtud \u00a0del \u00a0principio de favorabilidad\u00a0 consagrado en el art\u00edculo 6 de la Ley 599 \u00a0de \u00a02000, \u00a0aplic\u00f3 \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0133, \u00a0inciso \u00a02 \u00a0del \u00a0Decreto 100 de 1980 que \u00a0tipifica \u00a0el \u00a0delito \u00a0de peculado por apropiaci\u00f3n cuando lo apropiado no supera \u00a0el valor de 50 salarios m\u00ednimos legales mensuales vigentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.5 \u00a0Con apoyo jurisprudencial sostiene que, \u00a0si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto,\u00a0 \u00a0iniciada \u00a0la \u00a0vigencia del art\u00edculo 86 del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0de \u00a02000 \u00a0esta \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0entendi\u00f3 que en la fase del juzgamiento no \u00a0operaba \u00a0el incremento de 1\/3 parte en el c\u00f3mputo del t\u00e9rmino de prescripci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0caso \u00a0de los servidores p\u00fablicos acusados, tambi\u00e9n es verdad que hoy \u00a0en \u00a0d\u00eda \u00a0se \u00a0volvi\u00f3 a la tesis seg\u00fan la cual para la cuantificaci\u00f3n de\u00a0 \u00a0dicho\u00a0 \u00a0lapso \u00a0se \u00a0debe \u00a0incrementar la se\u00f1alada proporci\u00f3n y, por tanto, \u00a0cuando \u00a0el delito se comete por servidor p\u00fablico en ejercicio de sus funciones, \u00a0de \u00a0su \u00a0cargo, o con ocasi\u00f3n de ellas\u00a0 la prescripci\u00f3n ser\u00e1 de 6 a\u00f1os y \u00a08 \u00a0meses, \u00a0bien \u00a0que \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0ocurra \u00a0en \u00a0la \u00a0etapa de instrucci\u00f3n o del \u00a0juzgamiento, \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 no \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 5 \u00a0 \u00a0 a\u00f1os \u00a0 \u00a0 como \u00a0 \u00a0 lo \u00a0 \u00a0indica \u00a0 \u00a0el \u00a0libelista.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.6\u00a0\u00a0 Manifiesta que desde el 23 de \u00a0febrero \u00a0 de \u00a02001, \u00a0fecha \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0obtuvo \u00a0firmeza \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0porque \u00a0corresponde \u00a0a \u00a0la \u00a0emisi\u00f3n \u00a0de la providencia de segundo grado, hasta el 16 de \u00a0marzo \u00a0de \u00a02007, momento en el cual adquiri\u00f3 ejecutoria la sentencia de segunda \u00a0instancia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0transcurrieron \u00a06 \u00a0a\u00f1os \u00a0y \u00a021 d\u00edas, \u00a0t\u00e9rmino \u00a0inferior \u00a0al \u00a0per\u00edodo de 6 a\u00f1os y 8 meses necesario para que operara \u00a0el fen\u00f3meno prescriptivo.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3.7 \u00a0En las anteriores condiciones la causal \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n \u00a0invocada \u00a0no \u00a0debe \u00a0prosperar \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que no se configur\u00f3 el \u00a0fen\u00f3meno de la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Debe \u00a0advertirse que aunque en sentencia \u00a0del \u00a026 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a02007 radicada al No. 30768 la Sala fall\u00f3 una acci\u00f3n de \u00a0tutela \u00a0propuesta \u00a0por \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Plutarco Gonz\u00e1lez Basto \u00a0en \u00a0 la \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 cuestion\u00f3 \u00a0la \u00a0misma \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0 objeto \u00a0de \u00a0esta \u00a0excepcional \u00a0acci\u00f3n, \u00a0no \u00a0concurre \u00a0causal \u00a0de \u00a0impedimento \u00a0alguna \u00a0para \u00a0los Magistrados que suscribimos esa providencia, toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0en esa ocasi\u00f3n no se emiti\u00f3 pronunciamiento en relaci\u00f3n con el tema \u00a0que \u00a0hoy \u00a0es \u00a0objeto \u00a0de \u00a0debate \u00a0porque s\u00f3lo se indic\u00f3 que el actor ten\u00eda la \u00a0posibilidad \u00a0de\u00a0 \u00a0promover \u00a0la acci\u00f3n de revisi\u00f3n y, adem\u00e1s, porque como \u00a0lo tiene dicho la jurisprudencia,\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Sobre \u00a0 la \u00a0 existencia \u00a0de \u00a0causales \u00a0de \u00a0impedimento \u00a0puede constatarse, que no se present\u00f3 aquella dispuesta para quien \u00a0haya \u00a0 emitido \u00a0opini\u00f3n \u00a0sobre \u00a0el \u00a0asunto \u00a0(art\u00edculo \u00a0103-4 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal), \u00a0pues \u00a0ella \u00a0requiere \u00a0que \u00a0la opini\u00f3n se haya producido \u00a0extraprocesalmente, \u00a0no \u00a0as\u00ed \u00a0cuando\u00a0 es expresada dentro del marco propio \u00a0de\u00a0 \u00a0las \u00a0funciones\u00a0 \u00a0judiciales -como en este asunto-por cuanto si la \u00a0ley \u00a0ha \u00a0facultado \u00a0a \u00a0los \u00a0funcionarios \u00a0para \u00a0conocer y adoptar decisiones que \u00a0motivan \u00a0con \u00a0sus \u00a0conceptos \u00a0y opiniones, no podr\u00eda operar al mismo tiempo tal \u00a0facultad \u00a0como \u00a0elemento \u00a0que \u00a0vedara \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de su gesti\u00f3n1 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>. \u00a0<\/p>\n<p>2. La acci\u00f3n de \u00a0revisi\u00f3n \u00a0fue \u00a0concebida por el legislador como un mecanismo a trav\u00e9s del cual \u00a0se \u00a0busca \u00a0la \u00a0invalidaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una decisi\u00f3n que ha adquirido firmeza y de la \u00a0cual \u00a0resulta \u00a0razonable \u00a0predicar \u00a0que \u00a0entra\u00f1a \u00a0un \u00a0contenido \u00a0de \u00a0injusticia \u00a0material \u00a0porque \u00a0la \u00a0verdad \u00a0procesal \u00a0declarada \u00a0resulta ser bien diversa a la \u00a0verdad \u00a0hist\u00f3rica \u00a0del acontecer objeto de juzgamiento, demostraci\u00f3n que s\u00f3lo \u00a0es \u00a0 posible \u00a0 jur\u00eddicamente \u00a0dentro \u00a0del \u00a0marco \u00a0que \u00a0delimitan \u00a0las \u00a0causales \u00a0taxativamente se\u00f1aladas en la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0El \u00a0motivo invocado en este asunto est\u00e1 \u00a0consagrado \u00a0en \u00a0el art\u00edculo 220, numeral 2\u00b0 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal \u00a0de \u00a02000 \u2013reproducido en el \u00a0mismo \u00a0 numeral \u00a0 del \u00a0 art\u00edculo \u00a0 192 \u00a0 de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004\u2014, \u00a0 \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0 \u00a0siguientes \u00a0t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Cuando \u00a0se hubiere \u00a0dictado \u00a0sentencia \u00a0condenatoria \u00a0o \u00a0que imponga medida de seguridad, en proceso \u00a0que \u00a0 no \u00a0 pod\u00eda \u00a0 iniciarse \u00a0 o \u00a0 proseguirse \u00a0 por \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n, \u00a0por falta de querella \u00a0o \u00a0 petici\u00f3n \u00a0 v\u00e1lidamente \u00a0 formulada, \u00a0o \u00a0por \u00a0cualquier \u00a0otra \u00a0causal de extinci\u00f3n de la acci\u00f3n penal \u00a0(\u00c9nfasis agregado). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Aunque \u00a0el \u00a0libelista \u00a0en el texto de la \u00a0demanda \u00a0aduce \u00a0la \u00a0citada \u00a0causal \u00a0y \u00a0la \u00a0fundamenta \u00a0s\u00f3lo en relaci\u00f3n con el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0de \u00a0la\u00a0 \u00a0prescripci\u00f3n, \u00a0en los alegatos de conclusi\u00f3n adiciona \u00a0sus \u00a0argumentos \u00a0para \u00a0se\u00f1alar que tambi\u00e9n la considera configurada respecto a \u00a0que \u00a0la \u00a0acci\u00f3n penal no pod\u00eda iniciarse ni proseguirse por falta de petici\u00f3n \u00a0v\u00e1lidamente \u00a0formulada, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0la \u00a0Sala \u00a0se \u00a0ocupar\u00e1 de ambas \u00a0circunstancias, \u00a0no \u00a0obstante \u00a0advierte \u00a0desde \u00a0ya la inoportuna formulaci\u00f3n de \u00a0esta \u00faltima pretensi\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5.\u00a0 \u00a0Respecto \u00a0a la prescripci\u00f3n de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0el \u00a0demandante \u00a0incurre \u00a0en \u00a0una \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0al \u00a0aplicar los \u00a0contenidos \u00a0normativos, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0al \u00a0dejar \u00a0de lado la calidad que ten\u00eda su \u00a0poderdante \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0ocurrir \u00a0el \u00a0delito, \u00a0error \u00a0que \u00a0lo \u00a0lleva \u00a0a \u00a0una \u00a0imprecisi\u00f3n \u00a0en \u00a0la \u00a0solicitud \u00a0que \u00a0elev\u00f3 \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0y \u00a0ahora \u00a0a la \u00a0Corte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6. \u00a0El peticionario al\u00a0 contabilizar el \u00a0tiempo \u00a0 para \u00a0 determinar \u00a0 la \u00a0 prescripci\u00f3n \u00a0hace \u00a0una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0con \u00a0desconocimiento \u00a0 de \u00a0la \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0servidor \u00a0p\u00fablico \u00a0que \u00a0ostentaba \u00a0su \u00a0defendido \u00a0 para \u00a0 la \u00a0\u00e9poca \u00a0de \u00a0ocurrencia \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta \u00a0hoy \u00a0sancionada \u00a0penalmente, \u00a0pues \u00a0no toma en cuenta\u00a0 que Jos\u00e9 Plutarco Gonz\u00e1lez Basto se \u00a0desempe\u00f1aba \u00a0como Director Ejecutivo de la Junta Administradora de Deportes del \u00a0Tolima, \u00a0cargo \u00a0para \u00a0el \u00a0cual \u00a0fue \u00a0nombrado \u00a0el 10 de octubre de 1995 mediante \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0002026 emitida por el Director General del Instituto Colombiano del \u00a0Deporte \u00a0\u00abColdeportes\u00bb, \u00a0y\u00a0 \u00a0se \u00a0posesi\u00f3n\u00f3 \u00a0el\u00a0 21 del mismo mes y \u00a0a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a07.\u00a0 \u00a0Ignora \u00a0que \u00a0cuando \u00a0el \u00a0delito \u00a0se comete por un servidor \u00a0p\u00fablico \u00a0en ejercicio de sus funciones, de su cargo, o con ocasi\u00f3n de ellas la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0es de 6 a\u00f1os y 8 meses, bien que el fen\u00f3meno ocurra en la etapa \u00a0de \u00a0instrucci\u00f3n o del juzgamiento, y no de 5 a\u00f1os como lo indica el libelista, \u00a0tal y como reiteradamente lo ha determinado la jurisprudencia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0s\u00edntesis, \u00a0recapitulando, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal \u00a0recoge \u00a0las diversas posturas vertidas en autos y sentencias a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0entrada \u00a0en vigencia del C\u00f3digo Penal, Ley 599 de 2000, y en su \u00a0lugar \u00a0sostiene \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0sistem\u00e1tica \u00a0jur\u00eddica \u00a0colombiana si un servidor \u00a0p\u00fablico \u00a0en \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0sus \u00a0funciones, de su cargo o con ocasi\u00f3n de ellos \u00a0realiza \u00a0una conducta punible, la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal ocurrir\u00e1 en \u00a0un \u00a0tiempo \u00a0no \u00a0menor \u00a0de seis (6) a\u00f1os y ocho (8) meses, bien que el fen\u00f3meno \u00a0ocurra \u00a0en la etapa de instrucci\u00f3n (antes de quedar ejecutoriada la resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n), \u00a0bien \u00a0que \u00a0acaezca \u00a0en \u00a0la \u00a0fase \u00a0del juzgamiento (despu\u00e9s de \u00a0alcanzar \u00a0firmeza \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria); \u00a0no importando que el delito se \u00a0sancione \u00a0con \u00a0pena \u00a0no \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad, \u00a0o \u00a0que la pena m\u00e1xima de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0 -si \u00a0 la \u00a0 hubiere- \u00a0 fuere \u00a0 inferior \u00a0 a \u00a0 cinco \u00a0a\u00f1os2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a08. \u00a0 As\u00ed\u00a0 \u00a0 mismo,\u00a0 \u00a0es \u00a0necesario \u00a0tener \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0lo \u00a0sostenido \u00a0por la Sala en el sentido\u00a0 de que la prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0que \u00a0se \u00a0alegue \u00a0en sede de revisi\u00f3n \u201c\u2026es aquella\u00a0 que surja de \u00a0los \u00a0 hechos \u00a0 y \u00a0 del \u00a0 derecho \u00a0 tal \u00a0 como \u00a0fueron \u00a0considerados \u00a0dentro \u00a0del \u00a0proceso\u201d3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9. \u00a0Para \u00a0este caso, el juzgado de instancia \u00a0aplic\u00f3 \u00a0por \u00a0favorabilidad \u00a0el art\u00edculo 133, inciso 2 del Decreto 100 de 1980, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0el \u00a0art\u00edculo 19 de la Ley 190 de 1995 que tipificaba el delito \u00a0de \u00a0peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0cuando \u00a0su \u00a0valor \u00a0no \u00a0superaba los 50 salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales vigentes, evento para el cual se reducia la pena en \u00a0las \u00a0 \u00a0 proporciones \u00a0 \u00a0 ah\u00ed \u00a0 \u00a0se\u00f1aladas.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10.\u00a0 \u00a0Seg\u00fan \u00a0lo \u00a0dispuesto \u00a0por \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a080, \u00a082 \u00a0y \u00a084 \u00a0del \u00a0Decreto \u00a0100 \u00a0de 1980, el t\u00e9rmino ordinario de \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0delito \u00a0por \u00a0el \u00a0cual \u00a0se \u00a0conden\u00f3 \u00a0a \u00a0Gonz\u00e1lez Basto \u00a0-peculado \u00a0por \u00a0apropiaci\u00f3n \u00a0en cuant\u00eda inferior a cincuenta salarios m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales \u00a0vigentes- \u00a0es \u00a0de \u00a0cinco \u00a0(5) \u00a0a\u00f1os en la etapa del juicio, \u00a0pero\u00a0 \u00a0aplicado \u00a0el \u00a0incremento \u00a0de \u00a0la tercera parte, se obtienen seis (6) \u00a0a\u00f1os y ocho (8) meses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11. \u00a0La \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de acusaci\u00f3n dictada \u00a0contra \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0Basto \u00a0alcanz\u00f3 \u00a0firmeza \u00a0el 23 de febrero de 2001 -cuando la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a06 \u00a0Delegada \u00a0ante \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Ibagu\u00e9 \u00a0resolvi\u00f3 \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0contra el pliego de cargos-,\u00a0 por tanto, entre esta fecha\u00a0 \u00a0y \u00a0el \u00a016 de marzo de 2007-fecha para la cual consigui\u00f3 ejecutoria la sentencia \u00a0proferida \u00a0por el Tribunal Superior de Ibagu\u00e9- transcurri\u00f3 un lapso de 6 a\u00f1os \u00a0y \u00a021 \u00a0d\u00edas, per\u00edodo de tiempo inferior al de 6 a\u00f1os y 8 meses requerido para \u00a0que \u00a0operara \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n penal por el delito cometido por \u00a0servidor p\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Bajo \u00a0esos \u00a0par\u00e1metros \u00a0el \u00a0fen\u00f3meno \u00a0de \u00a0la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0solamente \u00a0se \u00a0hubiera \u00a0presentado a partir del 23 de octubre de \u00a02007, \u00a0mientras \u00a0que, \u00a0como \u00a0qued\u00f3 \u00a0visto, \u00a0el \u00a0proceso \u00a0penal finaliz\u00f3 con la \u00a0ejecutoria \u00a0de la sentencia condenatoria de segunda instancia el 16 de marzo del \u00a0citado a\u00f1o. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a012. \u00a0Lo anterior permite concluir que no prospera la causal regulada \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 220, numeral 2 de la Ley 600 de 2000 en cuanto se refiere a la \u00a0prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n penal durante el juicio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a013. \u00a0En aplicaci\u00f3n del principio de limitaci\u00f3n, en virtud del cual \u00a0el \u00a0fallador \u00a0s\u00f3lo \u00a0puede referirse a las causales invocadas y desarrolladas en \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0est\u00e1 impedida para pronunciarse sobre la \u00a0causal \u00a0adicionada \u00a0por \u00a0el demandante en los alegatos de conclusi\u00f3n referida a \u00a0que \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal no pod\u00eda iniciarse o proseguirse por falta de petici\u00f3n \u00a0v\u00e1lidamente \u00a0formulada, \u00a0regulada tambi\u00e9n en el art\u00edculo 220, numeral 2 de la \u00a0Ley \u00a0600 \u00a0de 2000,\u00a0 sin embargo, con el fin de garantizar el debido proceso \u00a0y \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0la \u00a0defensa \u00a0consagrados en el art\u00edculo 29 constitucional la \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0se ocupa de ese planteamiento.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a013.1 \u00a0Los \u00a0art\u00edculos \u00a031 y 36 de la Ley 600 de 2000 disponen, entre \u00a0otras \u00a0cosas,\u00a0 que la petici\u00f3n v\u00e1lidamente formulada es una condici\u00f3n de \u00a0procesabilidad \u00a0de \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0penal \u00a0y se\u00f1alan los delitos que requieren esa \u00a0exigencia,\u00a0 \u00a0que \u00a0debe \u00a0ser \u00a0cumplida \u00a0por \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0General \u00a0de \u00a0la \u00a0Naci\u00f3n.\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0tanto, \u00a0resulta \u00a0claro \u00a0que \u00a0este \u00a0motivo \u00a0de \u00a0revisi\u00f3n \u00a0est\u00e1 \u00a0referido \u00a0a \u00a0una condici\u00f3n necesaria para poder iniciar\u00a0 la acci\u00f3n penal, \u00a0no \u00a0a \u00a0cualquier \u00a0solicitud \u00a0que pueda formular alguno de los sujetos procesales \u00a0dentro \u00a0del \u00a0desarrollo \u00a0normal \u00a0de \u00a0la actuaci\u00f3n judicial, en las instancias o \u00a0incluso en el recurso extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a013.2 \u00a0En \u00a0esas \u00a0condiciones para la configuraci\u00f3n de este motivo de \u00a0revisi\u00f3n \u00a0ninguna \u00a0incidencia \u00a0tiene \u00a0el hecho de que el defensor hubiera\u00a0 \u00a0realizado \u00a0la \u00a0petici\u00f3n de 6 de febrero de 2006, y la reiterara el 15 de agosto \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o \u00a0para \u00a0que \u00a0se \u00a0reconozca \u00a0la\u00a0 prescripci\u00f3n de la acci\u00f3n \u00a0penal, \u00a0porque \u00a0se \u00a0trata \u00a0de una reclamaci\u00f3n efectuada al interior del proceso \u00a0penal \u00a0y, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0no \u00a0se refiere a la clase o naturaleza de postulaci\u00f3n a la \u00a0que se contrae el motivo de revisi\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a014. \u00a0La \u00a0falta \u00a0de \u00a0comprobaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0alegada \u00a0constituye raz\u00f3n suficiente para que \u00a0la \u00a0Sala \u00a0niegue \u00a0la \u00a0revisi\u00f3n \u00a0invocada \u00a0en \u00a0defensa \u00a0del \u00a0ciudadano Gonz\u00e1lez \u00a0Basto, \u00a0como \u00a0lo \u00a0pide \u00a0la \u00a0Procuradur\u00eda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0m\u00e9rito de lo expuesto, la CORTE SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL, administrando justicia en nombre de la \u00a0Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0R E S U E L V E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 PRIMERO: \u00a0 DECLARAR \u00a0 infundada \u00a0 la \u00a0 causal \u00a0 de \u00a0revisi\u00f3n \u00a0aducida por\u00a0 el apoderado \u00a0de\u00a0 Jos\u00e9 Plutarco Gonz\u00e1lez Basto \u00a0condenado \u00a0por el delito de \u00a0peculado por apropiaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO: \u00a0 \u00a0 DISPONER \u00a0 \u00a0la devoluci\u00f3n del expediente al Juzgado de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCERO: \u00a0ADVERTIR \u00a0que contra esta providencia no procede ning\u00fan recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Comun\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO\u00a0 ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LEONIDAS \u00a0 \u00a0 \u00a0 BUSTOS \u00a0MART\u00cdNEZ\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 DEL \u00a0 ROSARIO \u00a0 GONZ\u00c1LEZ \u00a0 DE \u00a0LEMOS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 AUGUSTO IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JULIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 ENRIQUE \u00a0 \u00a0 \u00a0 SOCHA \u00a0SALAMANCA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER\u00a0 ZAPATA ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0Secretaria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0PENAL, \u00a0Sentencia del 8 de \u00a0noviembre de 2000, Rad. 14.078. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0 \u00a0 DE \u00a0 \u00a0JUSTICIA, \u00a0 \u00a0SALA \u00a0 \u00a0DE \u00a0 \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0 \u00a0PENAL, \u00a0 \u00a0Sentencia \u00a0del \u00a025 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de 2004, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a0 20.673. \u00a0 En \u00a0ese \u00a0mismo \u00a0sentido \u00a0auto \u00a0del \u00a0 \u00a015 \u00a0 de \u00a0 octubre \u00a0 de \u00a0 2008, \u00a0 radicaci\u00f3n \u00a029.523. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0. \u00a0CORTE \u00a0 SUPREMA \u00a0 DE \u00a0 JUSTICIA, \u00a0 SALA \u00a0 DE \u00a0 CASACI\u00d3N \u00a0 PENAL, \u00a0 Autos \u00a0de revisi\u00f3n\u00a0 del 5 de marzo \u00a0de \u00a01996, \u00a0radicaci\u00f3n \u00a0N\u00b0 \u00a08.336; \u00a0y del 6 de febrero de 2007, radicaci\u00f3n N\u00b0 \u00a023.839. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 28295 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0 Aprobado Acta No. 348 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., diciembre dos (2) de dos mil \u00a0ocho (2008). \u00a0\u00a0 V I S T O S: \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0Sala emite fallo sobre la 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