{"id":15707,"date":"2023-09-11T17:45:49","date_gmt":"2023-09-11T17:45:49","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/2824728-07-08\/"},"modified":"2023-09-11T17:45:49","modified_gmt":"2023-09-11T17:45:49","slug":"2824728-07-08","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/2824728-07-08\/","title":{"rendered":"28247(28-07-08)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Proceso No 28247 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>MAGISTRADO PONENTE \u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado: Acta No.206 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1. D.C., veintiocho (28) de julio de dos \u00a0mil ocho (2008). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0<\/p>\n<p>Examina \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0las \u00a0bases \u00a0l\u00f3gicas \u00a0y \u00a0argumentativas \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor de \u00a0LUIS ALBERTO MEDINA BUENDIA, \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0proferida el 26 de abril de 2007 por el Tribunal Superior \u00a0de Ibagu\u00e9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0El fallador de primera instancia resumi\u00f3 \u00a0as\u00ed la cuesti\u00f3n f\u00e1ctica: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2026Tuvieron ocurrencia seg\u00fan denuncia de la \u00a0Sra. \u00a0Luz \u00a0Marleny \u00a0Beltr\u00e1n, \u00a0quien \u00a0narr\u00f3 \u00a0que \u00a0su \u00a0menor \u00a0hijo A1. de tan solo \u00a0nueve \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0edad \u00a0ven\u00eda \u00a0siendo \u00a0sujeto de abuso sexual por parte de LUIS \u00a0ALBERTO \u00a0MEDINA BUEND\u00cdA, a quien conoc\u00edan como \u201cEl abuelo\u201d quien es vecino \u00a0de \u00a0su \u00a0residencia; hecho del que tuvo conocimiento porque el menor citado (sic) \u00a0mismo \u00a0se \u00a0lo hab\u00eda contado, sin haberlo denunciado antes por no tener pruebas, \u00a0hasta \u00a0que el 18 de diciembre de 2005 siendo las nueve y media de la ma\u00f1ana, el \u00a0denunciado \u00a0se \u00a0lo \u00a0llev\u00f3 \u00a0para \u00a0los potreros de San Pedro de Mariquita, con el \u00a0enga\u00f1o \u00a0de \u00a0darle \u00a0dos \u00a0mil pesos y ante la alerta de la hermana del ni\u00f1o, fue \u00a0llamada \u00a0por \u00a0ella y as\u00ed se le dio aviso al DAS, quienes encontraron al menor y \u00a0al \u00a0denunciado \u00a0cuando \u00a0ya ven\u00edan de regreso, contando el ni\u00f1o que hab\u00eda sido \u00a0accedido \u00a0sexualmente por su ano, con el pene del abuelo, am\u00e9n de haberle hecho \u00a0otras \u00a0pr\u00e1cticas \u00a0sexuales \u00a0orales, inclusive eyaculando y restregando el semen \u00a0en \u00a0el \u00a0pene \u00a0del \u00a0menor, \u00a0hechos \u00a0que \u00a0seg\u00fan el ni\u00f1o hab\u00edan ocurrido en tres \u00a0oportunidades, \u00a0 en \u00a0 una \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 cuales \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0fue \u00a0amarrado \u00a0de \u00a0sus \u00a0manos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Practicado el examen sexol\u00f3gico al ni\u00f1o, se \u00a0comprob\u00f3 \u00a0 que \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0accedido \u00a0por \u00a0el \u00a0ano \u00a0recientemente2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Adelantada la investigaci\u00f3n, el 6 de marzo \u00a0de \u00a0 \u00a0 2006 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0 \u00a048 \u00a0 \u00a0Seccional \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Honda \u00a0 \u00a0\u2013 \u00a0 \u00a0Tolima \u00a0 profiri\u00f3 \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria \u00a0contra el encartado por el delito de acceso carnal abusivo con menor \u00a0de \u00a0catorce \u00a0a\u00f1os \u00a0agravado \u00a0y \u00a0sucesivo, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0que fue confirmada por la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Tercera \u00a0Delegada \u00a0ante el Tribunal Superior del Distrito Judicial de \u00a0Tolima, \u00a0 \u00a0 el \u00a0 \u00a012 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0abril \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a020063. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. El 9 de agosto de 2006, el Juzgado Primero \u00a0Penal \u00a0 del \u00a0 Circuito \u00a0de \u00a0Honda, \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0vari\u00f3 \u00a0la \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0de \u00a0la \u00a0infracci\u00f3n, \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0por \u00a0el \u00a0concurso \u00a0de \u00a0delitos \u00a0de \u00a0acceso \u00a0carnal \u00a0abusivo \u00a0con \u00a0menor \u00a0de catorce a\u00f1os \u00a0\u2013sucesivo \u00a0y \u00a0agravado- y \u00a0acceso \u00a0carnal violento con menor de catorce a\u00f1os agravado, a la pena principal \u00a0de \u00a0 ciento \u00a0sesenta \u00a0y \u00a0tres \u00a0(163) \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0a \u00a0la \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos y funciones p\u00fablicas, por el \u00a0mismo \u00a0tiempo, \u00a0al \u00a0pago \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0morales \u00a0en cuant\u00eda de cinco (5) \u00a0salarios \u00a0 m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales \u00a0vigentes \u00a0y \u00a0le \u00a0neg\u00f3 \u00a0la \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0condicional \u00a0de \u00a0la ejecuci\u00f3n de la pena y la prisi\u00f3n domiciliaria4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. El Tribunal Superior de Ibagu\u00e9, al desatar \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado y el \u00a0apoderado \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 parte \u00a0civil, \u00a0confirm\u00f3 \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a0A \u00a0quo, pero la adicion\u00f3 en el sentido de \u00a0condenar \u00a0al \u00a0procesado, por\u00a0 concepto de perjuicios morales, al pago de 30 \u00a0salarios \u00a0 \u00a0 \u00a0 m\u00ednimos \u00a0 \u00a0 \u00a0 legales \u00a0 \u00a0 \u00a0 mensuales \u00a0 \u00a0 \u00a0 vigentes\u00a0 \u00a0en providencia objeto del recurso \u00a0de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>Tres \u00a0cargos \u00a0formula el recurrente contra el \u00a0fallo del Tribunal, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Primero: \u00a0Error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0en \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0m\u00e9dico \u00a0legal \u00a0practicada al menor A.O.B. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumenta \u00a0al \u00a0respecto \u00a0que \u00a0el Tribunal, al \u00a0analizar \u00a0los \u00a0resultados \u00a0de los dict\u00e1menes, \u201chizo \u00a0un \u00a0raciocinio err\u00f3neo de la prueba y le hizo decir algo que su interpretaci\u00f3n \u00a0l\u00f3gica no pod\u00eda indicar\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0sustento \u00a0de \u00a0esa \u00a0propuesta defensiva, \u00a0destaca \u00a0apartes \u00a0de una obra de medicina forense y recuerda a continuaci\u00f3n que \u00a0al \u00a0menor \u00a0se \u00a0le \u00a0tomaron \u00a0tres \u00a0muestras: \u00a0una \u00a0del \u00a0balano prepucial, dos del \u00a0introito \u00a0anal \u00a0y adem\u00e1s se analiz\u00f3 su ropa interior. Las muestras tomadas, lo \u00a0fueron \u00a0instantes \u00a0despu\u00e9s \u00a0de que el menor fue encontrado por su progenitora y \u00a0el \u00a0agente \u00a0del DAS; se trataba de muestras recientes y, por tanto, \u00fatiles a la \u00a0investigaci\u00f3n. \u00a0Esos resultados, de acuerdo con las leyes de la ciencia y de la \u00a0experiencia, \u00a0obligatoriamente ten\u00edan que se\u00f1alar positivo para eyaculaci\u00f3n y \u00a0para \u00a0esperma, \u00a0tanto \u00a0en \u00a0el \u00a0ano, \u00a0como \u00a0en el balano prepucial y en la prenda \u00a0interior \u00a0del \u00a0menor. Adem\u00e1s, las muestras fueron analizadas en el Instituto de \u00a0Medicina Legal, con tecnolog\u00eda apta para ello. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con todos estos elementos, agrega, el juzgador \u00a0debi\u00f3 \u00a0considerar \u00a0el \u00a0dictamen frente a los dem\u00e1s elementos probatorios, para \u00a0obtener de all\u00ed un juicio sano y l\u00f3gico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante, \u00a0err\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0raciocinio \u00a0al \u00a0considerar \u00a0que \u00a0el \u00a0menor \u00a0dijo la verdad- lo cual no hizo-. El Tribunal debi\u00f3 \u00a0deducir \u00a0necesariamente, \u00a0en \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del pensamiento l\u00f3gico, que como los \u00a0resultados \u00a0de \u00a0las \u00a0muestras fueron negativos, la \u00fanica conclusi\u00f3n posible es \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado no realiz\u00f3 las pr\u00e1cticas depravadas imputadas por el menor, \u00a0es \u00a0 decir, \u00a0 \u201cque \u00a0 el \u00a0 menor \u00a0 minti\u00f3 \u00a0 a \u00a0las \u00a0autoridades\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Seg\u00fan el recurrente, el Tribunal incurri\u00f3 en \u00a0los siguientes errores: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(l) Seccion\u00f3 el dicho del menor para hacerle \u00a0decir \u00a0que la eyaculaci\u00f3n solo fue en el pene, cuando en realidad aquel no hizo \u00a0esa \u00a0limitaci\u00f3n. \u00a0Pero si de su dicho se infiere que s\u00ed hubo eyaculaci\u00f3n, los \u00a0rastros \u00a0 de \u00a0 dicho \u00a0 fluido \u00a0 debieron \u00a0 quedar \u00a0 en \u00a0 el \u00a0ano, \u00a0pene \u00a0y \u00a0ropa \u00a0interior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(ll) \u00a0Si \u00a0hubo \u00a0practica \u00a0oral en el pene del \u00a0menor, \u00a0a\u00fan \u00a0con \u00a0esa \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0se \u00a0debieron \u00a0encontrar \u00a0rastros \u00a0de \u00a0semen y \u00a0espermatozoides \u00a0en el balano prepucial, pues estos rastros no se pierden con la \u00a0pr\u00e1ctica oral. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(lll) Si el menor utiliz\u00f3 los interiores que \u00a0usaba \u00a0para \u00a0limpiarse, \u00a0necesariamente \u00a0en \u00a0dicha \u00a0prenda \u00a0debieron encontrarse \u00a0muestras \u00a0de dichos fluidos. \u201cNo se puede aceptar la \u00a0tesis \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0en el sentido de que la pr\u00e1ctica oral borr\u00f3 las huellas, \u00a0pues \u00a0debe \u00a0recordarse que el menor se puso la prenda luego del supuesto hecho e \u00a0inmediatamente \u00a0 ella \u00a0 fue \u00a0 custodiada \u00a0 para \u00a0 el \u00a0 an\u00e1lisis \u00a0respectivo\u201d, \u00a0pues \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0pr\u00e1ctica \u00a0 \u00a0oral \u00a0 \u00a0no \u00a0 \u00a0borra \u00a0 las \u00a0huellas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0error \u00a0es trascendente porque sin \u00e9l, el \u00a0Tribunal \u00a0hubiese \u00a0concluido que el domingo 18 de diciembre de 2005 el procesado \u00a0no \u00a0abus\u00f3 \u00a0del \u00a0menor, \u00a0pues \u00a0el \u00a0resultado m\u00e9dico legal no corresponde con el \u00a0dicho \u00a0de \u00a0\u00e9ste. \u00a0As\u00ed, frente a la prueba de que el menor minti\u00f3 respecto del \u00a0acto \u00a0que parec\u00eda m\u00e1s evidente, no hab\u00eda c\u00f3mo llegar a la certeza de los dos \u00a0supuestos actos anteriores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La prueba de esos actos es el dicho del menor, \u00a0que \u00a0tiene \u00a0las siguientes deficiencias: a) Es testigo \u00fanico; b) es la v\u00edctima \u00a0y \u00a0c) \u00a0es \u00a0menor. \u00a0Estos \u00a0tres elementos impon\u00edan al Tribunal un an\u00e1lisis m\u00e1s \u00a0estricto, \u00a0ante \u00a0la \u00a0falta de aptitud para derrumbar la presunci\u00f3n de inocencia \u00a0del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0destaca las falencias de la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0del \u00a0menor, \u00a0de \u00a0las que afirma fueron desechadas por el Tribunal, \u00a0quien \u00a0minimiz\u00f3 \u00a0tales \u00a0inconsistencias, argumentando que por la presi\u00f3n a que \u00a0fue \u00a0sometido \u00a0refundi\u00f3 \u00a0los \u00a0tres episodios y que solo fue amarrado la primera \u00a0vez, \u00a0como \u00a0era l\u00f3gico, pues en las otras oportunidades el menor acced\u00eda a las \u00a0pr\u00e1cticas lascivas de su victimario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Subraya, \u00a0para \u00a0finalizar, que en este asunto \u00a0hay \u00a0dos \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0se \u00a0contraponen: \u00a0la \u00a0de \u00a0Medicina Legal frente a la del \u00a0testimonio. \u00a0\u201cLa primera no tiene reparos, mientras \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0segunda \u00a0se han puesto de manifiesto sus deficiencias, al grado que \u00a0hubo \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0hacer un esfuerzo para hacer que el testimonio del menor \u00a0acusara a mi defendido\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SEGUNDO. \u00a0Error de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0cargo \u00a0de \u00a0acceso \u00a0carnal \u00a0violento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Argumente el libelista que el Tribunal dio por \u00a0probado \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0la \u00a0violencia, \u00a0apenas con el dicho del menor, quien fue \u00a0inconsistente \u00a0en este punto. Por tanto, se deben acoger las cr\u00edticas hechas en \u00a0precedencia, \u00a0esto \u00a0es, que se trata de un testigo \u00fanico, v\u00edctima y menor, que \u00a0incurri\u00f3 en serias contradicciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0violencia implica que se pruebe a trav\u00e9s \u00a0de \u00a0medios legales, como inspecci\u00f3n al cuerpo de la v\u00edctima y dictamen m\u00e9dico \u00a0legal; \u00a0no \u00a0obstante, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0la \u00a0dio \u00a0por \u00a0probada \u00a0sin \u00a0existir \u00a0signos \u00a0exteriores de violencia f\u00edsica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En punto de la trascendencia del yerro, aduce \u00a0que \u00a0si \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0hubiese \u00a0razonado \u00a0con \u00a0apego a la sana cr\u00edtica, habr\u00eda \u00a0limitado \u00a0su \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0al \u00a0art\u00edculo 208 del C\u00f3digo Penal y no \u00a0imponer \u00a0 la \u00a0 pena \u00a0 m\u00e1s \u00a0 grave \u00a0 que \u00a0 comporta \u00a0 la \u00a0violencia \u00a0del \u00a0acceso \u00a0carnal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERCERO. \u00a0Error de \u00a0hecho \u00a0por falso juicio de existencia, al dar por probado el concurso homog\u00e9neo \u00a0de acceso carnal violento y abusivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aduce \u00a0el \u00a0demandante \u00a0que el concurso no fue \u00a0probado, \u00a0ya \u00a0que \u00a0en \u00a0realidad \u00a0el \u00a0dicho \u00a0del \u00a0menor \u00a0no \u00a0era \u00a0suficiente para \u00a0acreditarlo \u00a0 porque \u00a0 se \u00a0 trata \u00a0de \u00a0un \u00a0testigo \u00a0\u00fanico, \u00a0menor \u00a0y \u00a0v\u00edctima, \u00a0circunstancias \u00a0especiales \u00a0que \u00a0le \u00a0impon\u00edan al Tribunal el deber de respaldar \u00a0ese dicho con otras probanzas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, \u00a0su relato adolece de las siguientes \u00a0inconsistencias frente a los actos concursales: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(l) \u00a0Err\u00f3 \u00a0frente al aspecto temporal de los \u00a0actos, \u00a0pues \u00a0pareciera \u00a0decir \u00a0que \u00a0sucedieron \u00a0tres \u00a0d\u00edas \u00a0seguidos (viernes, \u00a0s\u00e1bado \u00a0y \u00a0domingo) \u00a0y \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0avis\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0mam\u00e1; \u00e9sta sin embargo, \u00a0inform\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0primer \u00a0hecho \u00a0ocurri\u00f3 cuatro meses antes del \u00faltimo hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(ll) \u00a0 Se\u00f1al\u00f3 \u00a0a \u00a0otra \u00a0persona \u00a0como \u00a0el \u00a0victimario \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(lll) Indic\u00f3 su propia composici\u00f3n familiar \u00a0como la de la familia del victimario \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(lV) \u00a0No \u00a0fue \u00a0claro en cuanto al hecho de la \u00a0violencia, \u00a0pues \u00a0dijo \u00a0que fue la primera vez pero tambi\u00e9n dijo que fue la vez \u00a0que lo encontr\u00f3 la mam\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>(V) Sus dichos fueron derrumbados por Medicina \u00a0Legal al informar que no hubo fluidos ni esperma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Solicita, para finalizar, se case la sentencia \u00a0impugnada \u00a0y \u00a0en su lugar se dicte la sustitutiva que absuelva al procesado LUIS \u00a0ALBERTO MEDINA BUENDIA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>La Sala inadmitir\u00e1 la demanda que se examina, \u00a0porque \u00a0no \u00a0re\u00fane \u00a0los \u00a0requisitos \u00a0formales \u00a0previstos en el art\u00edculo 212 del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Para comenzar, en los cargos primero \u00a0y \u00a0segundo el recurrente anuncia \u00a0un \u00a0error de hecho por falso raciocinio, pero desacierta en el desarrollo que le \u00a0imprime \u00a0a \u00a0ambas \u00a0censuras \u00a0porque \u00a0no \u00a0acredita \u00a0la \u00a0efectiva ocurrencia de un \u00a0dislate \u00a0de \u00a0esa \u00a0naturaleza, \u00a0en \u00a0tanto \u00a0se \u00a0margin\u00f3 de demostrar\u00a0 que la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0efectuada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal es contraria a la verdad que arroja el \u00a0proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0total \u00a0desconexi\u00f3n \u00a0con \u00a0la t\u00e9cnica que \u00a0impone \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0esta \u00a0especie de yerros, se dedic\u00f3 a criticar el \u00a0m\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0concedido al testimonio del menor A.O.B., olvidando de paso \u00a0que \u00a0el \u00a0quebranto \u00a0a los postulados de la sana cr\u00edtica no surge del desacuerdo \u00a0entre \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0y \u00a0la \u00a0opini\u00f3n \u00a0del \u00a0recurrente, \u00a0sino \u00a0de la \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0con \u00a0los principios de la l\u00f3gica, las leyes de la ciencia o las \u00a0reglas de la experiencia.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>N\u00f3tese \u00a0que para demostrar el error sobre la \u00a0prueba \u00a0medico \u00a0legal \u00a0practicada \u00a0a \u00a0la \u00a0v\u00edctima A.O.B., opt\u00f3 por destacar el \u00a0resultado \u00a0de \u00a0los \u00a0distintos ex\u00e1menes y apoyado en su opini\u00f3n de que el ni\u00f1o \u00a0abusado \u00a0no hab\u00eda dicho la verdad, concluye sin m\u00e1s que como los resultados de \u00a0las \u00a0muestras \u00a0fueron \u00a0negativos, \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0probable \u00a0era que su \u00a0representado \u00a0 no \u00a0 realiz\u00f3 \u00a0 las \u00a0 pr\u00e1cticas \u00a0 depravadas \u00a0imputadas \u00a0por \u00a0el \u00a0menor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Esta forma de razonar no sirve para demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0contexto \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0cuestionada \u00a0adolece \u00a0de \u00a0una \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0irracional, \u00a0m\u00e1xime \u00a0cuando el impugnante no es fiel a la realidad del proceso, \u00a0ni \u00a0se \u00a0ocupa \u00a0de \u00a0desvirtuar \u00a0el \u00a0conjunto \u00a0probatorio \u00a0en \u00a0que se apoyaron los \u00a0juzgadores, \u00a0en \u00a0orden \u00a0a demostrar la trascendencia del error y la relaci\u00f3n de \u00a0causalidad \u00a0con \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n. \u00a0Es \u00a0que para la viabilidad del \u00a0recurso, \u00a0no \u00a0basta con afirmar que se ha presentado un error judicial; tambi\u00e9n \u00a0es \u00a0menester \u00a0demostrar su ocurrencia y sus consecuencias, acreditando que de no \u00a0haberse \u00a0 \u00a0presentado, \u00a0 \u00a0el \u00a0 pronunciamiento \u00a0 del \u00a0 juzgador \u00a0 hubiese \u00a0 sido \u00a0diferente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De \u00a0esa \u00a0manera, \u00a0incumpli\u00f3 \u00a0con el deber de \u00a0formular \u00a0el \u00a0cargo \u00a0\u201cindicando \u00a0en \u00a0forma \u00a0clara y \u00a0precisa \u00a0 \u00a0sus \u00a0 fundamentos \u00a0 y \u00a0 las \u00a0 normas \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 demandante \u00a0 estime \u00a0infringidas\u201d, a trav\u00e9s de una exposici\u00f3n ordenada, \u00a0coherente \u00a0y \u00a0razonada \u00a0que \u00a0permita \u00a0evidenciar \u00a0el \u00a0acaecimiento \u00a0de \u00a0un error \u00a0judicial y sus efectos negativos en la decisi\u00f3n recurrida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0obstante \u00a0es \u00a0pertinente subrayar que los \u00a0juzgadores \u00a0le \u00a0creyeron \u00a0al menor porque su relato, contrario a la opini\u00f3n del \u00a0recurrente, \u00a0es \u00a0espont\u00e1neo, \u00a0coherente \u00a0y \u00a0concuerda \u00a0con el efectuado ante la \u00a0polic\u00eda \u00a0judicial, \u00a0ante \u00a0su \u00a0progenitora \u00a0y \u00a0ante \u00a0la \u00a0fiscal\u00eda. \u00a0Adem\u00e1s, la \u00a0responsabilidad \u00a0del \u00a0procesado \u00a0en \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de las conductas punibles \u00a0contra \u00a0la \u00a0libertad e integridad sexual del menor A.O.B., deriv\u00f3 del an\u00e1lisis \u00a0en \u00a0conjunto probatorio conformado por varios testimonios, las prueba t\u00e9cnica y \u00a0la documental. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y si bien es cierto, como lo afirma el censor, \u00a0que \u00a0cient\u00edficamente \u00a0no \u00a0se detectaron rastros de semen en las partes \u00edntimas \u00a0del \u00a0 menor \u00a0 ni \u00a0 en \u00a0sus \u00a0calzoncillos, \u00a0esta \u00a0situaci\u00f3n \u00a0antes \u00a0de \u00a0resultar \u00a0contradictoria, \u00a0como lo quiere hacer ver el demandante, concuerda con el relato \u00a0del menor, que el juzgador sintetiz\u00f3 de la siguiente forma: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pero \u00a0qu\u00e9 \u00a0fue lo dicho por el ni\u00f1o? Pues \u00a0nada \u00a0m\u00e1s \u00a0y \u00a0nada \u00a0menos \u00a0que \u00a0en \u00a0tres \u00a0oportunidades \u00a0hab\u00eda sido manipulado \u00a0sexualmente \u00a0y accedido por v\u00eda anal con el pene y\/o con el dedo, que inclusive \u00a0una \u00a0de \u00a0tales \u00a0ocasiones fueron amarradas sus manos; se resalta este bochornoso \u00a0relato \u00a0porque \u00a0resulta de m\u00e9rito que en ning\u00fan momento present\u00f3 a su agresor \u00a0eyaculando \u00a0dentro de su ano o en contacto con su ropa interior cuando eyaculaba \u00a0y \u00a0si \u00a0dejar \u00a0huellas de semen en su pene se trata, no pudieron quedar porque el \u00a0mismo \u00a0ni\u00f1o aduce que el \u201cabuelo\u201d se lo chupaba5. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, explicadas las razones por las cuales no \u00a0se \u00a0encontr\u00f3 \u00a0semen \u00a0en las partes analizadas, se cuenta con otros aspectos que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0omiti\u00f3 \u00a0considerar, \u00a0como \u00a0el \u00a0relato \u00a0de \u00a0la \u00a0progenitora y el \u00a0dictamen \u00a0sexol\u00f3gico \u00a0de \u00a0Medicina \u00a0Legal, \u00a0que mostr\u00f3 signos de manipulaci\u00f3n \u00a0er\u00f3tica \u00a0de \u00a0car\u00e1cter reciente a nivel genital y anal, el cual se le practic\u00f3 \u00a0al \u00a0menor \u00a0cuando \u00a0su \u00a0progenitora, \u00a0en \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0un \u00a0agente \u00a0del DAS, lo \u00a0encontr\u00f3 \u00a0cuando \u00a0ven\u00eda con el agresor el d\u00eda que MEDINA BUEND\u00cdA realiz\u00f3 su \u00a0\u00faltima \u00a0conducta lasciva. Incluso, el agente del DAS que suscribi\u00f3 el informe, \u00a0dio \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0que, \u00a0en \u00a0ese \u00a0momento, \u00a0relat\u00f3 \u00a0el \u00a0menor \u00a0a \u00a0su \u00a0mam\u00e16. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0anterior panorama, conduce a predicar que \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0con \u00a0sus \u00a0argumentos, \u00a0pretende \u00a0desconocer los juicios de los \u00a0sentenciadores, \u00a0 quienes \u00a0dejaron \u00a0en \u00a0claro \u00a0que \u00a0la \u00a0referencia \u00a0de \u00a0que \u00a0el ni\u00f1o se limpi\u00f3 las babas del pene del agresor con sus \u00a0calzoncillos, \u00a0no \u00a0provino del menor, sino de la mam\u00e1 \u00a0de \u00a0este, \u00a0creyendo que en ellos se encontrar\u00edan huellas de lo acontecido y con \u00a0esa \u00a0 \u00a0 presunta \u00a0 \u00a0 evidencia \u00a0 \u00a0entregar\u00eda \u00a0 \u00a0mayores \u00a0 \u00a0elementos \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A cambio de formular un verdadero juicio a la \u00a0sentencia \u00a0recurrida, \u00a0el \u00a0demandante opt\u00f3 por criticar la labor apreciativa en \u00a0torno \u00a0 al \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0menor, \u00a0con \u00a0la \u00a0\u00fanica \u00a0finalidad \u00a0de \u00a0oponer \u00a0sus \u00a0conclusiones \u00a0probatorias, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0discrepancia \u00a0entre \u00a0la \u00a0estimaci\u00f3n del \u00a0recurrente \u00a0 y \u00a0 la \u00a0 del \u00a0 juzgador, \u00a0 no \u00a0 constituye \u00a0 error \u00a0 demandable \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0reporta \u00a0ninguna \u00a0utilidad, \u00a0que \u00a0se \u00a0descalifique \u00a0a \u00a0priori \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0A.O.B. \u00a0por \u00a0el hecho de ser menor, \u00a0v\u00edctima \u00a0y \u00a0a la vez testigo \u00fanico, m\u00e1xime cuando su relato encuentra soporte \u00a0en \u00a0los \u00a0otros \u00a0medios de convicci\u00f3n arrimados al proceso. Olvida el impugnante \u00a0que \u00a0la apreciaci\u00f3n racional de un testimonio, cualquiera que sea, es una tarea \u00a0que \u00a0corresponde ejecutar al funcionario judicial y, conforme a las reglas de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0es quien decide, en conjunto con los dem\u00e1s elementos de prueba, \u00a0si le asigna m\u00e9rito probatorio, o no.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0 ello, \u00a0 si \u00a0alg\u00fan \u00a0yerro \u00a0pretend\u00eda \u00a0demostrar, \u00a0en \u00a0punto \u00a0de \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0judicial \u00a0del \u00a0testimonio del menor \u00a0afectado, \u00a0no debi\u00f3 simplemente criticar al Tribunal por la forma como examin\u00f3 \u00a0ese \u00a0relato, \u00a0sino \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0a \u00a0las \u00a0que \u00a0arrib\u00f3 \u00a0son \u00a0contrarias \u00a0 a \u00a0 los \u00a0par\u00e1metros \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0racional, \u00a0determinando \u00a0el \u00a0principio \u00a0l\u00f3gico, \u00a0la \u00a0regla \u00a0de \u00a0la experiencia o la ley de la ciencia que se \u00a0desconoci\u00f3, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0las normas sustanciales vulneradas y la manera como el \u00a0dislate \u00a0condujo \u00a0a \u00a0que \u00a0el sentenciador declarara una verdad distinta a la que \u00a0muestra \u00a0el \u00a0proceso. \u00a0El \u00a0fundamento \u00a0del cargo, entonces, debe orientarse es a \u00a0demostrar \u00a0el \u00a0absurdo \u00a0de \u00a0los \u00a0razonamientos del juzgador y no, como ocurre en \u00a0este \u00a0caso, \u00a0a \u00a0proponer \u00a0f\u00f3rmulas \u00a0de \u00a0soluci\u00f3n \u00a0que \u00a0m\u00e1s \u00a0se acomoden a los \u00a0intereses del recurrente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Estas precisiones, claramente aplicables para \u00a0la \u00a0segunda \u00a0censura, cobran \u00a0importancia \u00a0en \u00a0la \u00a0medida que el recurrente reprocha el cargo de acceso carnal \u00a0violento, \u00a0sobre \u00a0la \u00a0base \u00a0de considerar nuevamente que este se dio por probado \u00a0apenas \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 dicho \u00a0 del \u00a0 menor, \u00a0cuya \u00a0critica \u00a0reitera, \u00a0y \u00a0en \u00a0franca \u00a0contraposici\u00f3n \u00a0con \u00a0los \u00a0juicios del sentenciador se queja de que la violencia \u00a0f\u00edsica \u00a0 se \u00a0 dio \u00a0 por \u00a0 probada \u00a0 sin \u00a0 existir \u00a0 signos \u00a0 exteriores \u00a0de \u00a0la \u00a0misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0esa \u00a0postura, \u00a0nuevamente \u00a0incurre en el \u00a0desatino \u00a0de \u00a0dejar \u00a0sin demostraci\u00f3n el cargo por falso raciocinio, puesto que \u00a0en \u00a0su \u00a0discurso \u00a0no \u00a0refiere en lo m\u00e1s m\u00ednimo el desconocimiento de postulado \u00a0alguno \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0para \u00a0lo \u00a0cual hubiese sido provechoso citar los \u00a0apartes \u00a0del \u00a0fallo que ponen de presente lo irracional o absurdo de los juicios \u00a0del \u00a0sentenciador y, de contera, la declaraci\u00f3n de una verdad f\u00e1ctica distinta \u00a0a la que revela el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0el \u00a0efecto, \u00a0debi\u00f3 \u00a0incursionar \u00a0en el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0del \u00a0argumento \u00a0judicial \u00a0que \u00a0soporta \u00a0la imputaci\u00f3n de la conducta \u00a0punible \u00a0que \u00a0ahora \u00a0cuestiona \u00a0el libelista, pero no para oponer su raciocinio, \u00a0sino \u00a0para mostrarle a la Sala la evidente contradicci\u00f3n con los par\u00e1metros de \u00a0apreciaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es que cuando el eje del disenso radica en la \u00a0credibilidad \u00a0 que \u00a0se \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0a \u00a0determinado \u00a0medio \u00a0de \u00a0prueba, \u00a0resulta \u00a0desatinado \u00a0demandar \u00a0la casaci\u00f3n de un fallo, cuyo objetivo es desarticular la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de acierto y legalidad que lo ampara, a partir de un error judicial \u00a0acaecido \u00a0 \u00a0dentro \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0proceso, \u00a0 \u00a0situaci\u00f3n \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 demandante \u00a0 no \u00a0evidenci\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0 finalizar, \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 tercer \u00a0 \u00a0 \u00a0cargo \u00a0 \u00a0 \u00a0atribuye \u00a0 \u00a0 al \u00a0Tribunal \u00a0un error de hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, al dar por probado el concurso homog\u00e9neo de \u00a0acceso carnal violento y abusivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Evidentemente \u00a0desconoce el recurrente que la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, a causa de un error de hecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia, \u00a0comporta \u00a0la \u00a0necesidad \u00a0de \u00a0acreditar \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0no tuvieron en cuenta una prueba legalmente incorporada al proceso y \u00a0que, \u00a0por \u00a0esa \u00a0raz\u00f3n, \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0impugnada \u00a0es \u00a0contraria al ordenamiento \u00a0jur\u00eddico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, entonces, cuando asegura que el concurso \u00a0no \u00a0fue probado porque el dicho del menor no era suficiente para acreditarlo, no \u00a0patentiza \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0se \u00a0omiti\u00f3 \u00a0considerar \u00a0alguna prueba legalmente \u00a0allegada \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0sino su desacuerdo con el criterio del sentenciador. Esa \u00a0postura \u00a0argumentativa, \u00a0que se asemeja m\u00e1s a un alegato de instancia, no sirve \u00a0para \u00a0sustentar \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0de socavar la decisi\u00f3n que cuestiona, no solo \u00a0por \u00a0las \u00a0deficiencias en la formulaci\u00f3n del ataque, sino porque la pretensi\u00f3n \u00a0de \u00a0hacer \u00a0prevalecer \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0defensivas, \u00a0no \u00a0tiene \u00a0asidero \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Lo \u00a0anterior \u00a0no obsta para manifestar que la \u00a0evaluaci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0ni\u00f1o \u00a0abusado, contenida en la sentencia del \u00a0Tribunal, \u00a0no \u00a0solo \u00a0se muestra objetiva, coherente y racional, sino que explica \u00a0con \u00a0buen \u00a0tino, \u00a0la \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0inconsistencias advertidas por la defensa \u00a0frente al relato del menor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Para \u00a0finalizar, se debe precisar que como de \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0no \u00a0se \u00a0observan \u00a0causales de nulidad ni flagrantes violaciones de \u00a0derechos \u00a0 fundamentales, \u00a0 no \u00a0 surge \u00a0 la \u00a0 necesidad \u00a0 de \u00a0 pronunciarse \u00a0 de \u00a0oficio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n Penal de la Corte Suprema de Justicia, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>INADMITIR la demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0LUIS \u00a0ALBERTO MEDINA BUENDIA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0se \u00a0ordena \u00a0devolver \u00a0la \u00a0actuaci\u00f3n al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede \u00a0ning\u00fan \u00a0recurso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>NOTIF\u00cdQUESE y C\u00daMPLASE \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 \u00a0LEONIDAS \u00a0BUSTOS \u00a0MART\u00cdNEZ \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0DEL \u00a0ROSARIO \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0DE \u00a0LEMOS\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0YESID \u00a0 \u00a0RAM\u00cdREZ \u00a0 \u00a0BASTIDAS\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JULIO \u00a0ENRIQUE \u00a0SOCHA \u00a0SALAMANCA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER \u00a0 \u00a0 \u00a0ZAPATA \u00a0ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Se \u00a0omite \u00a0en \u00a0nombre \u00a0y \u00a0apellido \u00a0de la v\u00edctima\u00a0 con conforme al C\u00f3digo del \u00a0Menor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Fls \u00a0205 y 206 C.1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 Fls \u00a082 C.1 y 4 C. segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 \u00a0Fl \u00a0205 C.1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0Fl \u00a0211 C.1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 Fl 1 \u00a0C.1. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 Proceso No 28247 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 MAGISTRADO PONENTE \u00a0 AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0 Aprobado: Acta No.206 \u00a0 Bogot\u00e1. D.C., veintiocho (28) de julio de dos \u00a0mil ocho (2008). \u00a0\u00a0 MOTIVO DE LA DECISI\u00d3N \u00a0 Examina \u00a0 la \u00a0Sala \u00a0las \u00a0bases \u00a0l\u00f3gicas \u00a0y \u00a0argumentativas [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-15707","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-16"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15707","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15707"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15707\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15707"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15707"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15707"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}