{"id":1546,"date":"2023-09-07T21:27:50","date_gmt":"2023-09-07T21:27:50","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10933f\/"},"modified":"2023-09-07T21:27:50","modified_gmt":"2023-09-07T21:27:50","slug":"10933f","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10933f\/","title":{"rendered":"10933f"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 PROCESO No. 10933 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado acta No.61 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Dr.FERNANDO E. ARBOLEDA RIPOLL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Santa \u00a0Fe \u00a0de Bogot\u00e1, D. C., veintinueve de \u00a0abril de mil novecientos noventa y nueve. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Resuelve la \u00a0Corte \u00a0el recurso extraordinario de casaci\u00f3n interpuesto contra la sentencia de \u00a08 \u00a0de \u00a0mayo de 1995, mediante la cual el Tribunal Superior del Distrito Judicial \u00a0de \u00a0Medell\u00edn \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0CESAR ALBERTO \u00a0MEDINA \u00a0YEPES a la pena principal de 40 a\u00f1os y un (1) \u00a0mes \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, como autor penalmente responsable de los delitos de homicidio \u00a0agravado y porte ilegal de armas de fuego de defensa personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Hechos y \u00a0actuaci\u00f3n procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El 28 de \u00a0diciembre \u00a0de \u00a01993, entre las 10 y 11 de la noche, C\u00e9sar Alberto Medina Yepes, \u00a0conductor \u00a0de \u00a0la \u00a0empresa \u00a0&#8220;John \u00a0Restrepo A. y C\u00eda&#8221; de Medell\u00edn, lleg\u00f3 a su \u00a0residencia \u00a0ubicada en la calle 45A sur No.25A-231 del Municipio de Envigado, en \u00a0estado \u00a0de \u00a0alicoramiento, \u00a0llevando consigo una escopeta marca Indumil, calibre \u00a016, y munici\u00f3n para la misma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Durante el \u00a0d\u00eda, \u00a0hab\u00eda \u00a0estado \u00a0distribuyendo \u00a0mercanc\u00eda \u00a0en \u00a0varios pueblos del oriente \u00a0antioque\u00f1o, \u00a0en \u00a0un \u00a0cami\u00f3n \u00a0tipo \u00a0furg\u00f3n, \u00a0acompa\u00f1ado \u00a0de \u00a0Guillermo Bedoya \u00a0Berr\u00edo \u00a0en \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0ayudante, \u00a0y \u00a0Mauricio Lopera Cossio, escolta de la \u00a0empresa \u00a0&#8220;Mayor \u00a0Seguridad&#8221;, \u00a0al \u00a0servicio \u00a0de la compa\u00f1\u00eda para cual trabajaba \u00a0Medina Yepes.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En casa, \u00a0guard\u00f3 \u00a0el \u00a0arma \u00a0debajo \u00a0de \u00a0la \u00a0cama de su alcoba, despu\u00e9s de haberla estado \u00a0exhibiendo \u00a0y \u00a0manipulando en presencia de su esposa Jackeline Del Socorro D\u00edaz \u00a0G\u00f3mez \u00a0y \u00a0sus peque\u00f1as hijas Paola Andrea y Carolina, de 11 y 4 a\u00f1os de edad, \u00a0respectivamente, \u00a0y \u00a0de \u00a0haber \u00a0realizado \u00a0un disparo en la calle. Luego comi\u00f3, \u00a0apag\u00f3 \u00a0las \u00a0luces \u00a0y \u00a0se \u00a0acostaron. La pareja en su alcoba, y las ni\u00f1as en la \u00a0pieza \u00a0contigua, \u00a0separada \u00a0de \u00a0la \u00a0anterior \u00a0por \u00a0un muro a media altura.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Transcurridos \u00a0algunos \u00a0minutos, \u00a0Medina \u00a0Yepes empez\u00f3 a preguntar \u00a0repetidamente \u00a0a \u00a0su \u00a0esposa \u00a0por \u00a0las llaves del cami\u00f3n. Despu\u00e9s prendi\u00f3 las \u00a0luces \u00a0de \u00a0la habitaci\u00f3n para buscarlas, hall\u00e1ndolas encima del armario. Luego \u00a0pregunt\u00f3 \u00a0por \u00a0el \u00a0estuche \u00a0de \u00a0la \u00a0munici\u00f3n. \u00a0Como \u00a0su \u00a0esposa no respond\u00eda, \u00a0Carolina \u00a0 lo \u00a0 hizo \u00a0 manifestando \u00a0que \u00a0se \u00a0hallaba \u00a0debajo \u00a0del \u00a0colch\u00f3n. \u00a0A \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0fueron escuchados el accionar del mecanismo de la escopeta, luego \u00a0algunas palabras suyas, y enseguida un disparo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Al asomarse \u00a0a \u00a0la habitaci\u00f3n a indagar por lo sucedido, Paola Andrea vio a su pap\u00e1 sentado \u00a0en \u00a0la \u00a0orilla \u00a0de la cama con el arma en una de sus manos, y en el fondo, sobre \u00a0el \u00a0lecho, \u00a0el \u00a0cuerpo \u00a0sin vida de su mam\u00e1. Sin que aqu\u00e9l lograra percatarse, \u00a0sali\u00f3 \u00a0corriendo \u00a0a \u00a0llamar por tel\u00e9fono a casa de la familia materna, y luego \u00a0se \u00a0dirigi\u00f3 \u00a0a \u00a0donde sus abuelos paternos, quienes viven cerca del lugar de la \u00a0tragedia, a contar lo ocurrido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Minutos mas \u00a0tarde \u00a0llegaron \u00a0a \u00a0la \u00a0residencia \u00a0Juan \u00a0Esteban, \u00a0Gladys \u00a0del Socorro y Wilmar \u00a0Eli\u00e9cer \u00a0Medina \u00a0Yepes, \u00a0hermanos \u00a0de \u00a0C\u00e9sar \u00a0Alberto, \u00a0y Beatriz Elena y Olga \u00a0Luc\u00eda \u00a0D\u00edaz \u00a0G\u00f3mez, \u00a0hermanas \u00a0de la v\u00edctima. Tambi\u00e9n, H\u00e9ctor Rodrigo Mesa \u00a0Jaramillo \u00a0(cu\u00f1ado), \u00a0y \u00a0Julio \u00a0Cesar Medina Arango, padre del implicado, entre \u00a0otros. \u00a0Por \u00a0iniciativa \u00a0de \u00a0su \u00a0hermana \u00a0Olga Luc\u00eda, Jackeline Del Socorro fue \u00a0traslada \u00a0al \u00a0hospital \u00a0&#8220;Manuel Uribe Angel&#8221; de la localidad, pero para entonces \u00a0ya hab\u00eda fallecido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De acuerdo \u00a0con \u00a0el \u00a0acta \u00a0de \u00a0levantamiento \u00a0del \u00a0cad\u00e1ver \u00a0y \u00a0el \u00a0protocolo \u00a0de necropsia, \u00a0Jackeline \u00a0Del \u00a0Socorro recibi\u00f3 un disparo con arma de fuego de carga m\u00faltiple \u00a0en \u00a0la \u00a0regi\u00f3n \u00a0occipital \u00a0media, \u00a0que dej\u00f3 un orificio de entrada de 3 cm. de \u00a0di\u00e1metro, \u00a0en \u00a0forma \u00a0estrellada, \u00a0y \u00a0continu\u00f3 \u00a0con \u00a0&#8220;gran estallido&#8221; del lado \u00a0derecho \u00a0de \u00a0la \u00a0cabeza, \u00a0con \u00a0p\u00e9rdida \u00a0de hemisferio cerebral derecho (fls.6 y \u00a046-1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La misma \u00a0noche \u00a0se practic\u00f3 inspecci\u00f3n en el lugar de los hechos, habiendo sido hallada \u00a0el \u00a0arma \u00a0en \u00a0el \u00a0tejado de una poseta contigua correspondiente a una pesebrera. \u00a0Esparcidos \u00a0en \u00a0la \u00a0habitaci\u00f3n, \u00a0pero \u00a0principalmente sobre la almohada, fueron \u00a0hallados \u00a0restos \u00a0de \u00a0cr\u00e1neo \u00a0y \u00a0masa \u00a0encef\u00e1lica, \u00a0y \u00a0abundantes co\u00e1gulos de \u00a0sangre, \u00a0seg\u00fan \u00a0relato \u00a0de \u00a0las \u00a0personas \u00a0que \u00a0estuvieron \u00a0en \u00a0el sitio de los \u00a0acontecimientos (fls.81, 85). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Desde un \u00a0comienzo, \u00a0C\u00e9sar \u00a0Alberto \u00a0manifest\u00f3 \u00a0que \u00a0su esposa se hab\u00eda matado, dando a \u00a0entender \u00a0que \u00a0se \u00a0trataba \u00a0de \u00a0un \u00a0suicidio. \u00a0As\u00ed \u00a0lo hizo saber a sus propios \u00a0familiares, \u00a0a \u00a0los allegados de la v\u00edctima, y a los agentes de la polic\u00eda que \u00a0conocieron \u00a0del \u00a0caso. \u00a0Id\u00e9ntica \u00a0versi\u00f3n \u00a0mantuvo \u00a0en \u00a0indagatoria, en la que \u00a0sostuvo \u00a0que \u00a0al \u00a0llegar \u00a0a \u00a0su casa le entreg\u00f3 el arma para que la guardara, y \u00a0encontr\u00e1ndose \u00a0en \u00a0el \u00a0ba\u00f1o escuch\u00f3 el disparo. De inmediato se dirigi\u00f3 a la \u00a0alcoba, \u00a0donde \u00a0vio \u00a0a \u00a0su esposa tirada en la cama con una herida en la cabeza, \u00a0hacia \u00a0el \u00a0lado derecho. Preguntado por la procedencia del arma, afirm\u00f3 haberla \u00a0recibido \u00a0del \u00a0escolta de seguridad Mauricio Lopera Cossio para que la guardara, \u00a0sin \u00a0munici\u00f3n, \u00a0y sin tener conocimiento de si estaba o no cargada. Asegur\u00f3 no \u00a0haber \u00a0tomado \u00a0bebidas \u00a0alcoh\u00f3licas, \u00a0ni \u00a0disparado, \u00a0o \u00a0estado \u00a0manipulando la \u00a0escopeta \u00a0antes del insuceso. En el desespero por lo acontecido, tom\u00f3 el arma y \u00a0se deshizo de ella (fls.12, 124-1).\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0De contenido \u00a0totalmente \u00a0distinto \u00a0es \u00a0el relato de su hija menor Paula Andrea, pues la noche \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0cuando inform\u00f3 de lo sucedido a los familiares de sus padres, \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0utilizando \u00a0la expresi\u00f3n &#8220;mi pap\u00e1 mat\u00f3 a mi mam\u00e1&#8221;, y en id\u00e9nticos \u00a0t\u00e9rminos \u00a0declar\u00f3 \u00a0ante \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0que \u00a0realiz\u00f3 \u00a0el \u00a0levantamiento del \u00a0cad\u00e1ver, \u00a0y \u00a0en \u00a0el \u00a0curso de la investigaci\u00f3n y el juzgamiento (fls.6, 8, 374 \u00a0vto.-1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Al narrar lo \u00a0sucedido, \u00a0explic\u00f3 \u00a0que \u00a0su \u00a0mam\u00e1 \u00a0se disgust\u00f3 con su pap\u00e1 por haber llegado \u00a0tarde \u00a0y \u00a0tomado, \u00a0y \u00a0por eso no le quiso servir la comida, habi\u00e9ndole pedido a \u00a0ella \u00a0que \u00a0la \u00a0preparara. \u00a0Entre tanto, su pap\u00e1 sali\u00f3 a la calle con el arma y \u00a0efectu\u00f3 \u00a0un \u00a0disparo. \u00a0Despu\u00e9s \u00a0regres\u00f3, \u00a0comi\u00f3 y se acostaron. Pasados unos \u00a0minutos \u00a0empez\u00f3 \u00a0a \u00a0preguntar \u00a0por \u00a0las \u00a0llaves \u00a0del cami\u00f3n y el estuche de la \u00a0munici\u00f3n, \u00a0y \u00a0luego \u00a0escuch\u00f3 \u00a0algo \u00a0as\u00ed como &#8220;que se iba a matar \u00e9l, o iba a \u00a0matar \u00a0a \u00a0mi \u00a0mam\u00e1, o iba a dar un disparo&#8221;, y entonces se oy\u00f3 la detonaci\u00f3n. \u00a0Ella \u00a0corri\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0alcoba \u00a0y \u00a0lo \u00a0vio con el arma en la mano diciendo &#8220;hay mi \u00a0negrita&#8221;, \u00a0y \u00a0su \u00a0mam\u00e1 \u00a0herida, tendida en la cama. Entonces sali\u00f3 corriendo a \u00a0informar lo sucedido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Tanto Paola \u00a0Andrea \u00a0como \u00a0su \u00a0hermana \u00a0Maritza \u00a0Alejandra, \u00a0de \u00a08 a\u00f1os de edad, quien no se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0casa \u00a0la noche de los hechos, coinciden en se\u00f1alar que su pap\u00e1 \u00a0les \u00a0daba \u00a0a \u00a0todas buen trato, pero cuando llegaba tomado discut\u00eda a veces con \u00a0su \u00a0 mam\u00e1, \u00a0 la \u00a0insultaba \u00a0y \u00a0hasta \u00a0lleg\u00f3 \u00a0a \u00a0pegarle \u00a0(fls.6, \u00a08, \u00a038, \u00a0374 \u00a0vto.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Del proceso \u00a0hacen \u00a0parte \u00a0los \u00a0testimonios de Juan Esteban Medina Yepes (fls.20), Gladys del \u00a0Socorro \u00a0Medina \u00a0Yepes \u00a0(fls.34), \u00a0Rosa \u00a0Irenne \u00a0Medina \u00a0Yepes \u00a0(fls.78), Wilmar \u00a0Eli\u00e9cer \u00a0Medina \u00a0Yepes (fls.81), Omar Alberto Giraldo Grisales (fls.85) y Julio \u00a0C\u00e9sar \u00a0Medina \u00a0Arango \u00a0(fls.88), familiares del procesado; H\u00e9ctor Rodrigo Mesa \u00a0Jaramillo \u00a0(fls.17), \u00a0Beatriz Elena D\u00edaz G\u00f3mez (fls.22 vto), Olga Luc\u00eda D\u00edaz \u00a0G\u00f3mez \u00a0(fls. 24 vto.), familiares de la v\u00edctima; Magdalena Arbel\u00e1ez (fls.90), \u00a0Luz \u00a0Marleny \u00a0Jaramillo \u00a0de Botero (fls.91 vto.) y Jairo Le\u00f3n Botero Correa (93 \u00a0vto.), vecinos de la familia Medina D\u00edaz. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 Tambi\u00e9n \u00a0fueron \u00a0escuchados \u00a0Mauricio \u00a0Lopera \u00a0Cossio (fls.43) y Guillermo Bedoya Berr\u00edo \u00a0(fls.96), \u00a0escolta \u00a0de \u00a0seguridad privada y compa\u00f1ero de trabajo del procesado, \u00a0respectivamente, \u00a0quienes \u00a0sostienen \u00a0que \u00a0la \u00a0escopeta \u00a0es \u00a0de \u00a0propiedad de la \u00a0empresa \u00a0&#8220;Mayor Seguridad&#8221;, y que su manejo estaba a cargo del primero de ellos, \u00a0quien \u00a0por \u00a0precauci\u00f3n \u00a0decidi\u00f3 \u00a0dejarla \u00a0dentro \u00a0del veh\u00edculo, en la cabina, \u00a0debajo \u00a0de \u00a0los \u00a0tapetes, \u00a0debido a lo avanzado de la hora, junto con un estuche \u00a0color \u00a0 caf\u00e9, \u00a0 que \u00a0 guard\u00f3 \u00a0en \u00a0la \u00a0gaveta, \u00a0donde \u00a0hab\u00eda \u00a0cinco \u00a0cartuchos \u00a0adicionales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0De acuerdo \u00a0con \u00a0sus \u00a0versiones, \u00a0el \u00a0arma \u00a0ten\u00eda adem\u00e1s un cartucho en la rec\u00e1mara, pues \u00a0C\u00e9sar \u00a0Alberto \u00a0se \u00a0opuso a la pretensi\u00f3n del primero de ellos de descargarla, \u00a0argumentando \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0trayecto \u00a0por recorrer pod\u00eda suceder cualquier cosa. \u00a0Lopera \u00a0Cossio \u00a0abandon\u00f3 \u00a0el \u00a0veh\u00edculo \u00a0siendo \u00a0las 7:30 de la noche, y veinte \u00a0minutos despu\u00e9s lo hizo Bedoya Berr\u00edo.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Resuelta \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n jur\u00eddica del procesado y cerrada la investigaci\u00f3n (fls.27, 113, \u00a0130), \u00a0se la calific\u00f3 el 28 de abril de 1994 con resoluci\u00f3n acusatoria por los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0agravado \u00a0y \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de armas de fuego de defensa \u00a0personal, \u00a0conforme \u00a0a \u00a0lo establecido en los art\u00edculos 323 y 324.1 del C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0modificado \u00a0por \u00a0los \u00a0art\u00edculos 29 y 30 de la ley 40 de 1993, y 1\u00ba del \u00a0Decreto \u00a03664 \u00a0de \u00a01986, incorporada a la legislaci\u00f3n permanente por el Decreto \u00a02266 \u00a0de \u00a01991 \u00a0(fls.148), \u00a0la \u00a0cual \u00a0caus\u00f3 \u00a0ejecutoria \u00a0el \u00a0seis \u00a0(6) \u00a0de mayo \u00a0siguiente, \u00a0 \u00a0seg\u00fan \u00a0 \u00a0las \u00a0 \u00a0constancias \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0notificaci\u00f3n \u00a0 \u00a0respectivas \u00a0(fl.160). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0En el juicio, el acusado ampli\u00f3 su indagatoria para \u00a0presentar \u00a0una \u00a0nueva \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0asegurando haber faltado a la \u00a0verdad \u00a0por temor a que lo acusaran de la muerte de su esposa. De acuerdo con su \u00a0nuevo \u00a0relato, \u00a0al salir del ba\u00f1o, la encontr\u00f3 manipulando el arma, raz\u00f3n por \u00a0la \u00a0cual \u00a0decidi\u00f3 \u00a0arrebat\u00e1rsela. Luego se sent\u00f3 en un banquito a examinar su \u00a0mecanismo, \u00a0 habi\u00e9ndose \u00a0 presentado \u00a0 en \u00a0ese \u00a0momento \u00a0el \u00a0disparo, \u00a0con \u00a0las \u00a0consecuencias \u00a0ya \u00a0conocidas. \u00a0Id\u00e9ntica versi\u00f3n mantuvo en audiencia p\u00fablica, \u00a0donde \u00a0de \u00a0nuevo \u00a0fue escuchada la menor Paola Andrea Medina D\u00edaz (fls.371, 374 \u00a0vto.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Se \u00a0practic\u00f3 \u00a0tambi\u00e9n \u00a0inspecci\u00f3n judicial con reconstrucci\u00f3n en el lugar de los \u00a0hechos, \u00a0y \u00a0se \u00a0aportaron \u00a0sendos \u00a0dict\u00e1menes \u00a0de medicina legal sobre la salud \u00a0mental \u00a0y \u00a0personalidad \u00a0del \u00a0procesado \u00a0y \u00a0de su hija Paola Andrea Medina D\u00edaz \u00a0(fls.275, 295, 282 y 289). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Mediante \u00a0sentencia \u00a0de \u00a014 \u00a0de \u00a0marzo \u00a0de 1995, el Juzgado Penal del Circuito de Envigado \u00a0conden\u00f3 \u00a0al procesado a la pena principal de 40 a\u00f1os y un (1) mes de prisi\u00f3n, \u00a0y \u00a0la accesoria de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por 10 a\u00f1os, \u00a0como \u00a0autor penalmente responsable de los delitos imputados en la resoluci\u00f3n de \u00a0acusaci\u00f3n (fls. 408-1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Apelado \u00a0este \u00a0fallo \u00a0por la defensa, el Tribunal Superior de Medell\u00edn, mediante el suyo \u00a0que \u00a0ahora \u00a0es \u00a0objeto \u00a0del \u00a0recurso \u00a0extraordinario, \u00a0lo confirm\u00f3 en todas sus \u00a0partes (fls.469-1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de casaci\u00f3n, cuerpo segundo, el recurrente \u00a0acusa \u00a0la sentencia impugnada de violar indirectamente los art\u00edculos 29 y 30 de \u00a0la \u00a0ley \u00a040 \u00a0de 1993, y 1\u00ba del Decreto 3664 de 1986 (Decreto 2266 de 1991), por \u00a0errores \u00a0de \u00a0hecho \u00a0derivados \u00a0de \u00a0la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba testimonial e \u00a0indiciaria en que se fundament\u00f3 la decisi\u00f3n de condena, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01. Hubo \u00a0una \u00a0equivocada \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0versiones \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0en cuanto el \u00a0juzgador \u00a0dedujo \u00a0que \u00a0por \u00a0no \u00a0estar \u00a0ellas \u00a0desde \u00a0un \u00a0comienzo ajustadas a la \u00a0realidad de los hechos, evidenciaban su responsabilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0se \u00a0discute \u00a0que \u00a0Medina \u00a0Yepes minti\u00f3 en sus versiones iniciales al manifestar que \u00a0su \u00a0esposa \u00a0se \u00a0hab\u00eda &#8220;suicidado&#8221;, pero esta falacia no tiene el alcance que el \u00a0Tribunal \u00a0le \u00a0dio \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0al \u00a0precisar \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado &#8220;minti\u00f3 \u00a0descaradamente&#8221; \u00a0de manera preconcebida. La responsabilidad que quiso ocultar no \u00a0fue \u00a0otra \u00a0que la de su obrar imprudente, cuando apremiado por los interrogantes \u00a0de \u00a0hermanos, \u00a0cu\u00f1ados y amigos, no hall\u00f3 un argumento mejor que lo librara de \u00a0cualquier reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De sus \u00a0explicaciones \u00a0a quienes lo interrogaban sobre lo sucedido, todas lac\u00f3nicas, no \u00a0puede \u00a0presumirse \u00a0una \u00a0actitud \u00a0preconcebida \u00a0y \u00a0descarada, como lo sostiene el \u00a0Tribunal. \u00a0Por el contrario, deja entrever un hombre desesperado, enfrentado por \u00a0primera \u00a0vez \u00a0en \u00a0su \u00a0vida a un suceso con ribetes indescifrables en su momento, \u00a0para \u00a0una \u00a0mente \u00a0congestionada \u00a0y alentada en su torpeza por el licor ingerido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El error \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0al \u00a0deducir \u00a0&#8220;dolo de la mentira&#8221;, es evidente. El hombre siempre \u00a0busca \u00a0quedar \u00a0exonerado \u00a0de toda responsabilidad, empero de su actitud no puede \u00a0desprenderse \u00a0intencionalidad \u00a0en \u00a0su obrar, pues que, est\u00e1 tratando de ocultar \u00a0solamente su culpa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Se \u00a0equivoca \u00a0la \u00a0colegiatura \u00a0por \u00a0partida \u00a0doble \u00a0al \u00a0sostener que si el accidente \u00a0descrito \u00a0por \u00a0el \u00a0implicado \u00a0hubiese \u00a0sido ver\u00eddico, jam\u00e1s habr\u00eda &#8220;callado o \u00a0retardado \u00a0el \u00a0momento \u00a0para \u00a0hacerlo \u00a0conocer, independientemente del estado de \u00a0\u00e1nimo \u00a0en \u00a0que \u00a0hubiese \u00a0quedado despu\u00e9s de su ocurrencia; el inocente o quien \u00a0cree \u00a0que \u00a0lo \u00a0es, \u00a0no miente, no tergiversa, no enga\u00f1a, ni act\u00faa de la manera \u00a0perversa \u00a0o \u00a0irresponsable \u00a0como \u00a0lo hizo&#8221;. De un lado, porque el inocente puede \u00a0mentir \u00a0cuando \u00a0cree \u00a0que con ello evita cualquier pesquisa o investigaci\u00f3n. De \u00a0otro, \u00a0porque \u00a0la tardanza en dar a conocer su actuar imprudente, no descarta el \u00a0accidente como conclusi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0respaldar \u00a0sus \u00a0asertos, \u00a0trae a colaci\u00f3n algunos comentarios doctrinales sobre \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0mentira \u00a0 \u00a0 \u00a0como \u00a0 \u00a0 \u00a0prueba \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 responsabilidad, \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0 sus \u00a0explicaciones.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0La \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0hubiera \u00a0arrojado el arma a una pesebrera \u00a0contigua, \u00a0 tampoco \u00a0 puede \u00a0 ser \u00a0apreciada \u00a0como \u00a0indicio \u00a0para \u00a0refrendar \u00a0la \u00a0convicci\u00f3n \u00a0 de \u00a0intencionalidad \u00a0deducida \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo. \u00a0Esta \u00a0reacci\u00f3n \u00a0es \u00a0perfectamente \u00a0explicable \u00a0por la profunda perturbaci\u00f3n de quien ve a su esposa \u00a0agonizante \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0su \u00a0obrar imprudente. Y cualquier indicio de \u00a0responsabilidad \u00a0por \u00a0este \u00a0actuar se desvanece frente a la circunstancia pasada \u00a0por \u00a0alto \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador, \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0el procesado quien indic\u00f3 a los \u00a0policiales el lugar donde la hab\u00eda arrojado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03. Otro \u00a0error \u00a0de \u00a0facto \u00a0se presenta en la apreciaci\u00f3n de las pruebas de las cuales el \u00a0fallador \u00a0 infiere \u00a0 &#8220;antecedentes \u00a0 violentos&#8221;, \u00a0y \u00a0unas \u00a0&#8220;p\u00e9simas \u00a0relaciones \u00a0conyugales&#8221;, \u00a0pues \u00a0un \u00a0estudio \u00a0detallado \u00a0de \u00a0la evidencia testimonial permite \u00a0llegar \u00a0a \u00a0conclusiones opuestas, en cuanto denota una marcada ambivalencia, que \u00a0descarta \u00a0la \u00a0certeza \u00a0de \u00a0tales \u00a0antecedentes \u00a0como \u00a0uno \u00a0de \u00a0los pilares de la \u00a0condena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Alude a \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de H\u00e9ctor Rodrigo Jaramillo, Beatriz Elena D\u00edaz G\u00f3mez, Olga \u00a0Luc\u00eda \u00a0D\u00edaz \u00a0Gomez,\u00a0 \u00a0Margarita \u00a0del Socorro Restrepo Ochoa, Omar Alberto \u00a0Giraldo, \u00a0Magdalena \u00a0Arbel\u00e1ez y Jairo Le\u00f3n Botero Correa, para sostener que de \u00a0su \u00a0contenido \u00a0no \u00a0surge \u00a0la convicci\u00f3n probatoria de una relaci\u00f3n matrimonial \u00a0resquebrajada, \u00a0sino, por el contrario, la evidencia de una buena convivencia de \u00a0pareja, \u00a0a lo cual no se oponen los altercados y disgustos espor\u00e1dicos, propios \u00a0de \u00a0toda \u00a0relaci\u00f3n \u00a0conyugal. \u00a0Dadas \u00a0las \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0socioculturales \u00a0y \u00a0urban\u00edsticas \u00a0de \u00a0la \u00a0vecindad, \u00a0es imposible que los supuestos malos tratos no \u00a0trascendieran a la comunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Explica la \u00a0postura \u00a0de \u00a0las \u00a0menores \u00a0Paola \u00a0Andrea \u00a0y \u00a0Maritza \u00a0Alejandra, \u00a0asegurando que \u00a0responden \u00a0a \u00a0la \u00a0tendencia \u00a0general \u00a0de \u00a0las \u00a0personas, y principalmente de los \u00a0ni\u00f1os, \u00a0de \u00a0magnificar \u00a0todo \u00a0acontecimiento \u00a0extraordinario, \u00a0d\u00e1ndole ribetes \u00a0may\u00fasculos a problemas o situaciones dom\u00e9sticas comunes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a04. \u00a0Err\u00f3nea \u00a0resulta \u00a0tambi\u00e9n \u00a0la deducci\u00f3n de intencionalidad en el homicidio, a \u00a0partir \u00a0de \u00a0la \u00a0versi\u00f3n de Lopera Cossio, sobre las circunstancias que rodearon \u00a0la \u00a0entrega \u00a0de \u00a0la \u00a0escopeta al procesado, pues dicho declarante ten\u00eda motivos \u00a0para \u00a0no \u00a0ser \u00a0sincero \u00a0en su testimonio, si se toma en cuenta que su actitud no \u00a0estuvo \u00a0acorde \u00a0con \u00a0sus \u00a0deberes de trabajo, resultando evidente el inter\u00e9s de \u00a0encubrir \u00a0el \u00a0incumplimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n de mantener siempre consigo el \u00a0arma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0C\u00e9sar \u00a0Alberto \u00a0alentara a Lopera Cossio a dejar la escopeta en el \u00a0carro. \u00a0Pero \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0otorga todo cr\u00e9dito a sus afirmaciones, pasando por \u00a0alto \u00a0la manifestaci\u00f3n sincera y objetiva del testigo Guillermo Bedoya Berr\u00edo, \u00a0quien \u00a0desvirt\u00faa \u00a0ampliamente su dicho, indicando que la iniciativa parti\u00f3 del \u00a0propio Lopera Cossio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0sentencia \u00a0desconoce \u00a0que el procesado deb\u00eda cuidar de la mercanc\u00eda y el arma, \u00a0y \u00a0que llev\u00f3 esta \u00faltima a su casa para prevenir su posible sustracci\u00f3n, todo \u00a0lo \u00a0cual \u00a0pone \u00a0en \u00a0evidencia \u00a0un \u00a0error \u00a0en \u00a0la apreciaci\u00f3n de las pruebas del \u00a0elemento \u00a0subjetivo \u00a0del \u00a0delito \u00a0de \u00a0porte \u00a0ilegal de armas de fuego de defensa \u00a0personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a05. \u00a0Existi\u00f3 \u00a0igualmente \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0indebida de algunas circunstancias f\u00e1cticas \u00a0previas, \u00a0que \u00a0desvirt\u00faan \u00a0la \u00a0concurrencia de una culpabilidad dolosa, como el \u00a0hecho \u00a0de \u00a0haber tenido la pareja buenas relaciones durante el mes de diciembre; \u00a0el \u00a0no existir prueba que desvirt\u00fae el dicho del procesado en el sentido de que \u00a0llev\u00f3 \u00a0el \u00a0arma a la casa para evitar su p\u00e9rdida; el buen estado de \u00e1nimo que \u00a0lo \u00a0acompa\u00f1\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0llegada a la residencia; su inexperiencia en el manejo de \u00a0armas; \u00a0y, la tranquila actitud asumida la noche de los hechos por Jackeline del \u00a0Socorro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Agrega que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0yerro \u00a0al \u00a0dar por sentado que \u00a0existieron \u00a0dos \u00a0disparos, \u00a0soslayando \u00a0el \u00a0acervo \u00a0probatorio que no deja dudas \u00a0sobre \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de uno solo, como se desprende de los dichos de Marleny \u00a0Jaramillo \u00a0y \u00a0su esposo, quienes dadas las condiciones urban\u00edsticas del sector, \u00a0deb\u00edan \u00a0haber \u00a0escuchado el primer disparo de haberse producido. Adem\u00e1s, no es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0hubiera \u00a0tenido \u00a0por \u00a0objeto \u00a0la perra de propiedad de esta pareja, \u00a0porque \u00a0dicho animal permaneci\u00f3 amarrado toda la noche, y solo ladr\u00f3 cuando el \u00a0procesado lleg\u00f3 a golpear para pedir ayuda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tampoco \u00a0existe \u00a0prueba \u00a0que \u00a0permita \u00a0llegar \u00a0a \u00a0la tajante conclusi\u00f3n a que arrib\u00f3 el \u00a0Tribunal, \u00a0de \u00a0que la v\u00edctima &#8220;jam\u00e1s puso la mano en la escopeta&#8221;, pues debido \u00a0a \u00a0falta de precauci\u00f3n en su embalamiento, no se tomaron las medidas necesarias \u00a0para \u00a0evitar \u00a0borrar \u00a0las \u00a0huellas \u00a0de las personas que la tuvieron en su poder, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la cual dej\u00f3 de contarse con una prueba cient\u00edfica para confirmar \u00a0o \u00a0desvirtuar \u00a0que \u00a0Jackeline \u00a0del \u00a0Socorro \u00a0hubiera \u00a0tenido \u00a0entre sus manos la \u00a0pluricitada arma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a06. Para el \u00a0juzgador, \u00a0 el \u00a0 testimonio \u00a0 de \u00a0Paola \u00a0Andrea \u00a0es \u00a0&#8220;consciente, \u00a0veros\u00edmil \u00a0y \u00a0transparente. \u00a0Sin \u00a0embargo, incurre en el error de dar por demostrados aspectos \u00a0del \u00a0delito \u00a0que \u00a0no \u00a0pueden ser acreditados por su dicho, o est\u00e1n desvirtuados \u00a0por \u00a0otras probanzas.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La testigo \u00a0da \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0los hechos sucedidos inmediatamente antes al tr\u00e1gico desenlace, \u00a0pero \u00a0de \u00a0este \u00a0relato \u00a0no \u00a0puede \u00a0deducirse, como equivocadamente lo hace el ad \u00a0quem, \u00a0el prop\u00f3sito de matar, &#8220;esquema mental que jam\u00e1s elabor\u00f3 Medina Yepes, \u00a0puesto que no se trasunta en el actuar precedente al disparo&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No puede \u00a0afirmarse \u00a0 \u00a0 con \u00a0 \u00a0 veracidad \u00a0 \u00a0 que \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 menor \u00a0 \u00a0 fue \u00a0 \u00a0consciente \u00a0del disparo y los momentos \u00a0que \u00a0lo precedieron, porque ella estaba en la habitaci\u00f3n contigua, separada por \u00a0un \u00a0muro, \u00a0que \u00a0aunque no completo, le imped\u00eda divisar el interior de la alcoba \u00a0de \u00a0sus \u00a0padres. \u00a0A pesar de su capacidad perceptiva y su estado de consciencia, \u00a0no \u00a0pudo \u00a0escuchar \u00a0claramente \u00a0las \u00a0manifestaciones de su padre, las cuales han \u00a0sido \u00a0equivocadamente \u00a0tenidas \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0como \u00a0declaraci\u00f3n de voluntad de \u00a0ultimar a su esposa.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Restar\u00eda \u00a0dilucidar \u00a0si \u00a0esta \u00a0testigo \u00a0fue \u00a0consciente \u00a0cuando habl\u00f3 de los antecedentes \u00a0violentos \u00a0en \u00a0la relaci\u00f3n de sus padres. No existe duda que s\u00ed, pero su dicho \u00a0no \u00a0fue \u00a0objetivo, \u00a0puesto \u00a0que \u00a0la \u00a0magnitud \u00a0del \u00a0trauma, \u00a0lo \u00a0inesperado \u00a0del \u00a0hecho \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0y \u00a0sus \u00a0consecuencias, \u00a0&#8220;situaron a la menor en posici\u00f3n de tener \u00a0que \u00a0explicar y explicarse el luctuoso acontecimiento de una manera que encajara \u00a0en \u00a0la \u00a0forma como normalmente deben tener elucidaci\u00f3n las reacciones violentas \u00a0de \u00a0las \u00a0personas. \u00a0No \u00a0nos \u00a0queda \u00a0duda que ella agigant\u00f3 cualquier disgusto o \u00a0violencia menor de su padre hacia su progenitora&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Luego \u00a0alude \u00a0a \u00a0la \u00a0verosimilitud \u00a0y transparencia del citado testimonio para sostener \u00a0que \u00a0su \u00a0credibilidad \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0antecedente f\u00e1ctico, no se impugna, como \u00a0tampoco \u00a0se \u00a0pone \u00a0en \u00a0tela \u00a0de juicio la conclusi\u00f3n primaria de la ni\u00f1a en el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0su \u00a0padre \u00a0hab\u00eda ocasionado la muerte, deducci\u00f3n obvia si se \u00a0toma \u00a0en \u00a0cuenta el cuadro presenciado por ella (su progenitor con el arma en la \u00a0mano \u00a0y al lado el cuerpo moribundo de su madre). Lo que s\u00ed cabe discutir es su \u00a0verosimilitud \u00a0respecto \u00a0a \u00a0lo \u00a0narrado \u00a0en \u00a0torno \u00a0al momento del disparo y sus \u00a0instantes \u00a0previos, \u00a0pues \u00a0la deponente no percibi\u00f3 tales hechos, ya que estaba \u00a0acostada \u00a0y no ten\u00eda visibilidad hacia la alcoba matrimonial. Sus afirmaciones, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0que \u00a0&#8220;mi \u00a0pap\u00e1 \u00a0sac\u00f3 \u00a0el cartucho de debajo del colch\u00f3n y el arma \u00a0debajo \u00a0de \u00a0la \u00a0cama \u00a0donde \u00a0\u00e9l \u00a0estaba durmiendo, entonces sac\u00f3 el cartucho y \u00a0carg\u00f3 \u00a0el \u00a0arma, \u00a0yo \u00a0no le entend\u00ed que fue lo que \u00e9l dijo, si se iba a matar \u00a0\u00e9l, \u00a0o iba a matar a mi mam\u00e1, o iba a dar un disparo, entonces ah\u00ed fue cuando \u00a0\u00e9l dispar\u00f3 y le dio a mi mam\u00e1&#8221;, no son por tanto veros\u00edmiles. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0transparencia \u00a0de \u00a0su \u00a0dicho, \u00a0entendida \u00a0como imparcialidad en el relato de los \u00a0hechos, \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0afectada \u00a0por \u00a0factores como la muerte de su madre, y la \u00a0actitud \u00a0hostil \u00a0de \u00a0la \u00a0familia \u00a0de \u00e9sta hacia el procesado, sin que se quiera \u00a0decir \u00a0que su dicho est\u00e9 signado por la animosidad, sino por circunstancias que \u00a0fueran deso\u00eddas por los juzgadores de instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0estas \u00a0consideraciones, \u00a0solicita \u00a0a la corte casar la sentencia \u00a0impugnada \u00a0y, \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar, \u00a0condenar \u00a0al procesado como autor responsable del \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0culposo, \u00a0conforme \u00a0a lo previsto en el art\u00edculo 329 del \u00a0C\u00f3digo Penal (fls.509-1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Concepto \u00a0del Ministerio P\u00fablico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0Procurador \u00a0Segundo \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0lo \u00a0Penal \u00a0sostiene que la demanda adolece de \u00a0insalvables \u00a0fallas \u00a0t\u00e9cnicas \u00a0en \u00a0su formulaci\u00f3n, en cuanto omite se\u00f1alar el \u00a0sentido \u00a0de la violaci\u00f3n, e integrar la proposici\u00f3n jur\u00eddica completa, aparte \u00a0de \u00a0que \u00a0en \u00a0su \u00a0desarrollo \u00a0adicionalmente \u00a0acusa \u00a0deficiencias metodol\u00f3gicas, \u00a0dejando \u00a0entrever \u00a0en \u00a0su \u00a0discurso un personal\u00edsimo criterio de apreciaci\u00f3n y \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0que \u00a0contrapone \u00a0a \u00a0los de los juzgadores de instancia. En seguida, \u00a0alude \u00a0a \u00a0los \u00a0distintos \u00a0aspectos \u00a0planteados \u00a0en la demanda, en los siguientes \u00a0t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Punto \u00a0primero. \u00a0Mentiras \u00a0del \u00a0procesado. \u00a0Sostiene que el \u00a0casacionista, \u00a0sin \u00a0puntualizar \u00a0si \u00a0la &#8220;tergiversaci\u00f3n&#8221; fue respecto del hecho \u00a0indicador, \u00a0la inferencia l\u00f3gica y sus correlativos inductivo-deductivo y regla \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0o \u00a0hecho \u00a0indicado, \u00a0se \u00a0limita \u00a0a atacar desde su singular \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0lo \u00a0considerado \u00a0por el Tribunal, sin identificar el &#8220;falso juicio \u00a0de \u00a0identidad&#8221;, \u00a0enrut\u00e1ndose \u00a0a \u00a0&#8220;tientas ciegas hacia el ataque del indicio de \u00a0mentira \u00a0en \u00a0punto \u00a0a \u00a0la \u00a0regla \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia y referido a la inferencia \u00a0l\u00f3gica o deducci\u00f3n de responsabilidad efectuada por el Tribunal&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Asumiendo \u00a0que \u00a0este \u00a0hubiese sido el prop\u00f3sito del actor, el planteamiento lejos est\u00e1 de \u00a0haberse \u00a0aproximado \u00a0a \u00a0lo \u00a0que \u00a0por &#8220;violaci\u00f3n indirecta por error de hecho en \u00a0modalidad \u00a0de \u00a0falso \u00a0juicio de identidad, en trat\u00e1ndose de indicios y en punto \u00a0de ataque de inferencia l\u00f3gica&#8221;, debe entenderse y desarrollarse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En efecto. \u00a0Las \u00a0valoraciones \u00a0indiciarias, \u00a0&#8220;en \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0falso \u00a0juicio de identidad&#8221;, son \u00a0susceptibles \u00a0de \u00a0ser \u00a0atacadas \u00a0en punto de inferencia l\u00f3gica deductiva, en la \u00a0que, \u00a0en \u00a0lo \u00a0deductivo-inductivo \u00a0se involucra la regla de la experiencia, pero \u00a0para \u00a0que \u00a0un ataque de esta naturaleza sea viable, el demandante debe demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador atropell\u00f3 la l\u00f3gica, la v\u00eda inferencial, trasegando por los \u00a0escabrosos \u00a0caminos de la suposici\u00f3n conjetural o del absurdo irracional frente \u00a0a \u00a0las reglas de la experiencia aplicadas en la deducci\u00f3n, nada de lo cual hace \u00a0en \u00a0este caso. Por el contrario, es \u00e9l quien atropella la l\u00f3gica, al pretender \u00a0hacer \u00a0valor \u00a0como \u00a0regla de la experiencia que los implicados &#8220;no siempre dicen \u00a0la \u00a0verdad&#8221; \u00a0o \u00a0&#8220;que \u00a0un \u00a0inocente \u00a0o un responsable a t\u00edtulo de culpa a menudo \u00a0miente con el \u00e1nimo de ser exonerado de toda responsabilidad&#8221;. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Punto \u00a0segundo. Ocultamiento del arma. Sostiene que en este \u00a0punto \u00a0el \u00a0casacionista \u00a0repite \u00a0los errores de t\u00e9cnica anotados en el ac\u00e1pite \u00a0precedente. \u00a0Aqu\u00ed, \u00a0al \u00a0igual \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0cargo \u00a0anterior, \u00a0se \u00a0pierde \u00a0en su \u00a0panor\u00e1mica \u00a0de \u00a0particular \u00a0visi\u00f3n \u00a0apreciatoria \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la valoraci\u00f3n \u00a0indiciaria, \u00a0sin \u00a0detenerse \u00a0en \u00a0el \u00a0cuestionamiento puntual que debe efectuarse \u00a0respecto \u00a0al \u00a0hecho indicador y su prueba, la inferencia l\u00f3gica y su atropello, \u00a0o \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0penal \u00a0derivada \u00a0ficticia \u00a0o \u00a0acomodaticiamente, \u00a0o \u00a0con \u00a0criterio objetivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Punto \u00a0tercero. \u00a0Antecedentes violentos. En este reparo, el \u00a0casacionista, \u00a0por \u00a0senda \u00a0equivocada, \u00a0cuestiona \u00a0el \u00a0indicio en punto al hecho \u00a0indicador \u00a0y la deducci\u00f3n de responsabilidad derivada del mismo, minimizando al \u00a0extremo \u00a0 lo \u00a0afirmado \u00a0por \u00a0las \u00a0menores \u00a0Paola \u00a0Andrea \u00a0y \u00a0Maritza \u00a0Alejandra. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Agrega que \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la estructura del indicio, se encuentra el hecho indicador, que debe \u00a0estar \u00a0demostrado y debe ser conocido, es decir, debe ser objeto de prueba, pero \u00a0este \u00a0 objeto \u00a0de \u00a0prueba \u00a0no \u00a0debe \u00a0entenderse \u00a0referido \u00a0a \u00a0una \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0en \u00a0m\u00e1ximo \u00a0grado \u00a0de \u00a0certeza, \u00a0como lo expresa el censor. Si ello \u00a0llegara \u00a0 a \u00a0 aceptarse, \u00a0 se \u00a0tornar\u00eda \u00a0dif\u00edcil \u00a0el \u00a0manejo, \u00a0tratamiento, \u00a0y \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0indiciaria, \u00a0pues \u00a0bastar\u00eda que existieran \u00a0elementos \u00a0probatorios \u00a0contrapuestos \u00a0en \u00a0punto al hecho indicador, para que se \u00a0diluya \u00a0como \u00a0elemento \u00a0o extremo estructural. De all\u00ed que para la predicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0hecho \u00a0indicador \u00a0sean suficientes, en sentir de la Delegada, principios de \u00a0prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0en \u00a0contraposici\u00f3n \u00a0al \u00a0indicio \u00a0entendido como categor\u00eda o valoraci\u00f3n \u00a0totalizada, \u00a0 pueden \u00a0 surgir \u00a0 contraindicios, \u00a0como \u00a0fen\u00f3menos \u00a0que \u00a0expresan \u00a0inacabadamente \u00a0 o \u00a0 acabadamente, \u00a0 aspectos \u00a0 relacionados \u00a0 con \u00a0lo \u00a0esencial \u00a0investigado, \u00a0en \u00a0forma \u00a0contraria \u00a0a \u00a0lo expresado respecto a un mismo aspecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Dentro de \u00a0esta \u00a0 din\u00e1mica \u00a0 controversial \u00a0 indicios-contraindicios, \u00a0no \u00a0es \u00a0posible \u00a0en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0atacar \u00a0por \u00a0la \u00a0senda \u00a0del \u00a0error de hecho, en la modalidad de falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0el \u00a0hecho \u00a0indicador, \u00a0sino \u00a0que \u00a0debe \u00a0buscarse \u00a0es \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0en \u00a0modalidad ya de falso juicio de existencia o de falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0pero de cara al in dubio pro reo, en el entendido de que \u00a0tanto \u00a0los \u00a0indicios \u00a0como \u00a0los \u00a0contraindicios tienen configuraci\u00f3n separada y \u00a0pruebas distintas que los soportan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Iguales \u00a0consideraciones \u00a0 cabe \u00a0 hacer \u00a0 en \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0el \u00a0cuarto \u00a0punto \u00a0de \u00a0la \u00a0demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Puntos \u00a0quinto \u00a0y sexto: En el desarrollo de estos reproches, \u00a0que \u00a0intitula \u00a0&#8220;Circunstancia f\u00e1cticas previas, mal apreciadas por el fallador, \u00a0que \u00a0desvirt\u00faan \u00a0el \u00a0dolo&#8221; \u00a0y &#8220;Lo que prueba el testimonio de Paola Andrea&#8221;, el \u00a0actor \u00a0no hace cosa distinta de plasmar considerativas personal\u00edsimas al estilo \u00a0de \u00a0alegato \u00a0de instancia, que para nada armonizan con la t\u00e9cnica de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0completar \u00a0las \u00a0falencias \u00a0t\u00e9cnicas, \u00a0solicita que se condene al procesado como \u00a0autor \u00a0responsable \u00a0del \u00a0delito \u00a0de homicidio culposo, sin haberse ocupado de la \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la proposici\u00f3n jur\u00eddica completa, y sin demostrar porqu\u00e9 no \u00a0fue homicidio doloso, y en cambio si culposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Apoyado en \u00a0estas argumentaciones pide a la Corte desestimar la censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0SE \u00a0CONSIDERA: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a01. \u00a0Indicio \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0mentira. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Los \u00a0errores \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica que este ataque presenta resultan evidentes, pues el actor \u00a0no\u00a0 \u00a0precisa \u00a0si el error de hecho por falso juicio de identidad denunciado \u00a0se \u00a0present\u00f3 en el proceso de apreciaci\u00f3n del hecho indicador, de realizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0inferencia \u00a0l\u00f3gica, \u00a0o \u00a0de \u00a0determinaci\u00f3n del m\u00e9rito del indicio como \u00a0medio de prueba o categor\u00eda totalizada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Reiteradamente \u00a0la \u00a0Corte ha sostenido que en la valoraci\u00f3n de la \u00a0prueba \u00a0indiciaria, \u00a0el \u00a0yerro \u00a0puede \u00a0llegar a presentarse en una cualquiera de \u00a0estas \u00a0fases, \u00a0siendo \u00a0en \u00a0cada caso, de contenido distinto, pues no es lo mismo \u00a0que \u00a0el \u00a0desacierto provenga de una indebida apreciaci\u00f3n de la prueba del hecho \u00a0indicador, \u00a0a \u00a0que \u00a0se \u00a0derive \u00a0de \u00a0una equivocada inferencia, o de una err\u00f3nea \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de su fuerza persuasiva, pudiendo el juzgador incurrir en error de \u00a0hecho por falso juicio de identidad en cualquiera de ellas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0demandante, \u00a0 como \u00a0acertadamente \u00a0lo \u00a0destaca \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0en \u00a0su \u00a0concepto, \u00a0se \u00a0limita \u00a0a \u00a0negarle \u00a0a las explicaciones mendaces del procesado la \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0indicio \u00a0de su responsabilidad en los hechos, pretendiendo hacer \u00a0valer \u00a0como \u00a0regla \u00a0de experiencia, en contra de los m\u00e1s elementales principios \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0que \u00a0la \u00a0mentira \u00a0y\u00a0 \u00a0la mala justificaci\u00f3n son tambi\u00e9n \u00a0expresiones \u00a0de \u00a0inocencia, \u00a0o \u00a0que \u00a0quien \u00a0es responsable a t\u00edtulo de culpa, a \u00a0menudo \u00a0miente \u00a0para \u00a0buscar \u00a0ser exonerado de toda responsabilidad.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Este \u00a0planteamiento \u00a0contradice \u00a0el \u00a0fundamento doctrinal del error cuya existencia se \u00a0alega, \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0lejos \u00a0de \u00a0ser \u00a0demostrado \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0desconocimiento \u00a0manifiesto \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0lo que se \u00a0pretende \u00a0es \u00a0hacer \u00a0prevalecer \u00a0sobre sus conclusiones una postura personal que \u00a0resulta adversa a los postulados cuya transgresi\u00f3n reclama. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Adicionalmente \u00a0a \u00a0lo \u00a0anotado \u00a0debe \u00a0decirse \u00a0que la propuesta de \u00a0ataque \u00a0parte \u00a0de \u00a0un supuesto falso, en cuanto da por sentado, sin demostrarlo, \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0minti\u00f3 \u00a0en \u00a0su \u00a0primera \u00a0versi\u00f3n, \u00a0pero \u00a0no en la segunda, \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se aparta de las conclusiones de los fallos de instancia, que \u00a0descartaron \u00a0de \u00a0plano \u00a0su postreras explicaciones, por resultar manifiestamente \u00a0incompatibles \u00a0con \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0ubicaci\u00f3n \u00a0del victimario y la v\u00edctima, y la \u00a0localizaci\u00f3n y direcci\u00f3n del disparo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Carente de \u00a0fundamento \u00a0y \u00a0totalmente \u00a0alejado \u00a0en \u00a0su \u00a0formulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los requerimientos \u00a0t\u00e9cnicos \u00a0propios \u00a0del \u00a0recurso, \u00a0se \u00a0presenta \u00a0por \u00a0tanto este reproche.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a02. \u00a0Ocultamiento \u00a0del \u00a0arma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Al igual \u00a0que \u00a0en \u00a0el evento anterior, el demandante no demuestra la existencia del yerro, \u00a0sino \u00a0que \u00a0se \u00a0limita \u00a0a \u00a0negar \u00a0la \u00a0condici\u00f3n \u00a0de \u00a0indicio \u00a0a esta actitud del \u00a0procesado, \u00a0apoy\u00e1ndose \u00a0en \u00a0la \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0personal \u00a0de \u00a0que \u00a0su estado de \u00a0perturbaci\u00f3n explicaba su comportamiento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A\u00fan \u00a0cuando \u00a0este \u00a0ataque, \u00a0en \u00a0los \u00a0t\u00e9rminos \u00a0en \u00a0que ha sido formulado, no amerita \u00a0respuesta \u00a0alguna de la Corte, no puede dejar de precisarse que la decisi\u00f3n del \u00a0sindicado \u00a0de dar a conocer el lugar donde hab\u00eda arrojado el arma no provino de \u00a0su \u00a0iniciativa, \u00a0sino \u00a0que \u00a0fue \u00a0el \u00a0resultado \u00a0del \u00a0reclamo \u00a0permanente \u00a0de los \u00a0familiares \u00a0 de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0y \u00a0del \u00a0interrogatorio \u00a0de \u00a0los \u00a0policiales \u00a0que \u00a0conocieron \u00a0del \u00a0caso, \u00a0como \u00a0inequ\u00edvocamente \u00a0se infiere de los testimonios de \u00a0H\u00e9ctor \u00a0 Rodrigo \u00a0Mesa \u00a0Jaramillo \u00a0y \u00a0Juan \u00a0Esteban \u00a0Medina \u00a0Yepes \u00a0(fls.17-1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Adem\u00e1s de \u00a0ello, \u00a0 el \u00a0casacionista \u00a0interesadamente \u00a0omite \u00a0hacer \u00a0referencia \u00a0al \u00a0segundo \u00a0elemento \u00a0constitutivo \u00a0del hecho indicador (el ocultamiento del estuche de lona \u00a0donde \u00a0se \u00a0hallaban \u00a0los \u00a0cartuchos), \u00a0con el claro prop\u00f3sito de no destruir el \u00a0argumento \u00a0central \u00a0de su alegaci\u00f3n, de acuerdo con el cual el procesado jam\u00e1s \u00a0habr\u00eda \u00a0tenido \u00a0la \u00a0intenci\u00f3n \u00a0de ocultar el arma o los elementos que pudieran \u00a0comprometer \u00a0su \u00a0responsabilidad, \u00a0pues \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con el citado estuche no \u00a0pod\u00eda hacer igual afirmaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0El \u00a0siguiente \u00a0aparte \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de segunda instancia ilustra el proceso de \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0del \u00a0indicio actitudes posteriores injustificadas, dentro de las \u00a0que \u00a0se \u00a0cuentan \u00a0tanto el ocultamiento del arma, como del estuche contentivo de \u00a0la munici\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0&#8220;Y \u00a0la \u00a0reacci\u00f3n \u00a0del \u00a0agente \u00a0activo \u00a0no \u00a0puede \u00a0m\u00e1s que refrendar esa convicci\u00f3n de \u00a0intencionalidad \u00a0en su acci\u00f3n, pues no puede ser m\u00e1s incompatible que frente a \u00a0un \u00a0suicidio o caso fortuito, en lugar de procurar ayuda, clamar auxilio en alta \u00a0voz, \u00a0utilizar \u00a0un \u00a0veh\u00edculo \u00a0que \u00a0se \u00a0tiene \u00a0a \u00a0disposici\u00f3n, \u00a0en \u00a0fin, asumir \u00a0cualquier \u00a0actitud \u00a0en \u00a0procura \u00a0de \u00a0remedio \u00a0o \u00a0disminuci\u00f3n al mal causado, se \u00a0permanezca \u00a0pasivo \u00a0en el mismo lecho de la v\u00edctima y la primera acci\u00f3n que se \u00a0emprenda \u00a0sea \u00a0la \u00a0de \u00a0deshacerse \u00a0del \u00a0arma \u00a0homicida, \u00a0vali\u00e9ndose de un hueco \u00a0existente \u00a0en \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0muros \u00a0de \u00a0la \u00a0casa (ver inspecci\u00f3n judicial) para \u00a0lanzarla \u00a0al \u00a0exterior, \u00a0hacia \u00a0una \u00a0pesebrera \u00a0existente en la parte posterior, \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0hacer desaparecer la cartuchera con la munici\u00f3n que quedaba. Si se \u00a0es \u00a0inocente, a t\u00edtulo de qu\u00e9 semejante y absurda actitud?&#8221; (fls.483 y 484-1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a03. \u00a0Antecedentes \u00a0 violentos \u00a0 y \u00a0 p\u00e9simas \u00a0relaciones \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0conyugales. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0A trav\u00e9s \u00a0de \u00a0este \u00a0reparo el demandante ataca la solidez de la prueba del hecho indicador \u00a0argumentando \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso no existe evidencia que conduzca a la certeza \u00a0del \u00a0mismo, \u00a0y \u00a0en cambio s\u00ed, prueba testimonial que indica que la relaci\u00f3n de \u00a0pareja \u00a0era \u00a0absolutamente \u00a0normal, \u00a0como \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0H\u00e9ctor Rodrigo \u00a0Jaramillo, \u00a0Beatriz \u00a0Elena D\u00edaz G\u00f3mez, Olga Luc\u00eda D\u00edaz G\u00f3mez, Margarita del \u00a0Socorro \u00a0Restrepo Ochoa, Omar Alberto Giraldo, Magdalena Arbel\u00e1ez y Jairo Le\u00f3n \u00a0Botero Correa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0No cuesta \u00a0trabajo \u00a0advertir que detr\u00e1s de esta alegaci\u00f3n lo que realmente subyace es una \u00a0cr\u00edtica \u00a0a \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0hicieron \u00a0de los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0las \u00a0menores \u00a0Maritza \u00a0Alejandra \u00a0Paola \u00a0Andrea,\u00a0 \u00a0con \u00a0el \u00a0deleznable \u00a0argumento de que sus versiones no merecen credibilidad por responder \u00a0a \u00a0la \u00a0tendencia \u00a0general \u00a0de \u00a0las \u00a0personas, \u00a0principalmente \u00a0de los ni\u00f1os, de \u00a0magnificar los acontecimientos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Como puede \u00a0claramente \u00a0verse, \u00a0el \u00a0actor, \u00a0dentro \u00a0del \u00a0marco de una l\u00f3gica construida con \u00a0criterio \u00a0personal, \u00a0y \u00a0en \u00a0contrav\u00eda de las reglas de la experiencia, pretende \u00a0hacer \u00a0prevalecer \u00a0sus \u00a0conclusiones \u00a0sobre los razonados y objetivos juicios de \u00a0valor \u00a0realizados \u00a0por \u00a0las \u00a0instancias, apoyado, adem\u00e1s, en prueba testimonial \u00a0que \u00a0en \u00a0modo alguno desvirt\u00faa las afirmaciones de las menores sobre la actitud \u00a0agresiva \u00a0que \u00a0en \u00a0ocasiones \u00a0asum\u00eda \u00a0su \u00a0padre \u00a0hacia \u00a0su madre cuando llegaba \u00a0embriagado a casa.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Los \u00a0testimonios \u00a0 a \u00a0que \u00a0alude \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0dan \u00a0fundamentalmente \u00a0cuenta \u00a0del \u00a0comportamiento \u00a0social \u00a0de \u00a0la \u00a0pareja, no de su conducta al interior del hogar, \u00a0que \u00a0como \u00a0se \u00a0sabe, \u00a0no \u00a0siempre \u00a0suele \u00a0coincidir, y si bien es cierto algunos \u00a0vecinos \u00a0declaran \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de no &#8220;haberles conocido problemas&#8221;, esto no \u00a0significa \u00a0que \u00a0los \u00a0insultos \u00a0y \u00a0malos \u00a0tratos \u00a0a \u00a0que aluden las menores no se \u00a0presentaran, \u00a0sobre \u00a0todo \u00a0si \u00a0se \u00a0da \u00a0en considerar que ninguno de ellos ten\u00eda \u00a0trato directo o cercano con la familia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Las \u00a0conclusiones \u00a0de los juzgadores sobre los \u00a0&#8220;antecedentes \u00a0violentos&#8221; \u00a0del acusado, no se fundamentaron adem\u00e1s en opiniones \u00a0personales \u00a0de \u00a0las \u00a0menores \u00a0en \u00a0torno \u00a0a \u00a0su \u00a0comportamiento \u00a0en el hogar, que \u00a0hubieran \u00a0podido permitirles magnificar situaciones dom\u00e9sticas comunes, como lo \u00a0sostiene \u00a0el demandante, sino en el relato de hechos y circunstancias puntuales, \u00a0indiscutiblemente \u00a0reveladores \u00a0de \u00a0la situaci\u00f3n que sirvi\u00f3 de fundamento para \u00a0la \u00a0deducci\u00f3n \u00a0del \u00a0indicio, como puede concluirse de los siguientes apartes de \u00a0sus dichos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Declaraci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Paola \u00a0 Andrea: \u00a0&#8220;PREGUNTADA: \u00a0D\u00edganos \u00a0si \u00a0antes hab\u00eda tenido su se\u00f1or padre problemas con su \u00a0mam\u00e1. \u00a0CONTESTO: \u00a0Mi \u00a0pap\u00e1 \u00a0siempre \u00a0que \u00a0llegaba borracho a la casa le dec\u00eda \u00a0cosas \u00a0a \u00a0mi mam\u00e1, que era una hijueputa, maricona, le pegaba, hace como quince \u00a0d\u00edas \u00a0lleg\u00f3 borracho mi pap\u00e1 y le dijo a mi mam\u00e1 que le sirviera la comida y \u00a0como \u00a0eran las doce de la noche, mi mam\u00e1 le dijo que la sirviera \u00e9l que estaba \u00a0en \u00a0la estufa, entonces mi pap\u00e1 le dijo a mi mam\u00e1 que si ella no se la serv\u00eda \u00a0sab\u00eda \u00a0lo \u00a0que \u00a0le pasaba, entonces mi mam\u00e1 no se la sirvi\u00f3, luego Maritza mi \u00a0hermanita \u00a0le \u00a0dijo \u00a0a \u00a0mi \u00a0pap\u00e1 que ella se la serv\u00eda, entonces le sirvi\u00f3 la \u00a0comida \u00a0y mi pap\u00e1 se acost\u00f3. Muchas veces le pegaba en la cara y le pon\u00eda los \u00a0ojos \u00a0morados, \u00a0pero \u00a0eso \u00a0lo \u00a0hac\u00eda \u00a0mi pap\u00e1 cuando estaba borracho&#8230; estuvo \u00a0detenido \u00a0por problemas con mi mam\u00e1, como dos d\u00edas, mi mam\u00e1 llam\u00f3 al comando \u00a0y \u00a0entonces \u00a0iban por \u00e9l&#8230; los problemas entre mi pap\u00e1 y mi mam\u00e1 eran cuando \u00a0\u00e9l \u00a0llegaba \u00a0borracho y se pon\u00eda a discutir, mi pap\u00e1 pon\u00eda problema&#8230; nunca \u00a0la \u00a0lleg\u00f3 a lesionar, cuando le pegaba a ella lo hac\u00eda con la mano y le pegaba \u00a0en la cara&#8221; (fls.9 vto. 10 y 10 vto). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Declaraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0Maritza \u00a0Alejandra: \u00a0&#8220;PREGUNTADA: \u00a0D\u00edganos \u00a0cu\u00e1l \u00a0era \u00a0el \u00a0comportamiento de su pap\u00e1 con su mam\u00e1? \u00a0CONTESTO: \u00a0Cuando \u00a0mi \u00a0pap\u00e1 \u00a0iba \u00a0borracho \u00a0a \u00a0la casa, unas veces no le pon\u00eda \u00a0problema \u00a0y \u00a0otras \u00a0veces \u00a0llegaba \u00a0borracho \u00a0a \u00a0decirle cosas, le dec\u00eda que le \u00a0sirviera \u00a0la \u00a0comida y mi mam\u00e1 le dec\u00eda que no, porque ella estaba muy cansada \u00a0de \u00a0trabajar en la casa, \u00e9l llegaba tarde, entonces mi pap\u00e1 me llamaba a m\u00ed y \u00a0me \u00a0dec\u00eda que le sirviera la comida, entonces yo se la serv\u00eda, ya que mi mam\u00e1 \u00a0le \u00a0dec\u00eda \u00a0que \u00a0la \u00a0comida \u00a0estaba \u00a0caliente \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0que \u00a0la \u00a0sirviera, entonces mi \u00a0pap\u00e1 \u00a0me \u00a0llamaba \u00a0y \u00a0entonces \u00a0yo le serv\u00eda la comida, entonces cuando com\u00eda \u00a0nos\u00a0 \u00a0acost\u00e1bamos, \u00a0entonces \u00a0ya \u00a0empezaba \u00a0a decirle cosas a mi mam\u00e1, le \u00a0dec\u00eda \u00a0hijueputa, \u00a0maricona, \u00a0le \u00a0dec\u00eda \u00a0cochina ordinaria, entonces cuando mi \u00a0pap\u00e1 \u00a0le \u00a0dec\u00eda a mi mam\u00e1 todo eso, entonces ella le dec\u00eda que se largara de \u00a0la \u00a0casa, \u00a0que \u00a0no \u00a0le pusiera m\u00e1s problema, entonces mi pap\u00e1 le dec\u00eda que lo \u00a0sacara, \u00a0entonces \u00a0mi \u00a0mam\u00e1 \u00a0le dec\u00eda que no y entonces mi pap\u00e1 le pegaba con \u00a0las \u00a0manos, le daba en la cara, le reventaba la nariz, le peg\u00f3 varias veces. Un \u00a0d\u00eda \u00a0lleg\u00f3 \u00a0muy borracho mi pap\u00e1, entonces empez\u00f3 a decir cantaleta, de ah\u00ed \u00a0la \u00a0cogi\u00f3 \u00a0del cuello y no la soltaba, nosotras nos levantamos y le dec\u00edamos a \u00a0mi \u00a0pap\u00e1 que la soltara, entonces entre mi hermanita Paola y yo se la quitamos, \u00a0de \u00a0ah\u00ed \u00a0mi mam\u00e1 le dec\u00eda llorando que se largara de la casa, que empacara la \u00a0ropa \u00a0y se largara, entonces mi pap\u00e1 le dec\u00eda \u00b4emp\u00e1quemela usted\u00b4, mi mam\u00e1 \u00a0de \u00a0dec\u00eda \u00a0que \u00a0yo \u00a0por \u00a0qu\u00e9, si usted es el que se va a ir, entonces mi pap\u00e1 \u00a0cogi\u00f3 \u00a0la \u00a0ropa \u00a0y \u00a0se \u00a0larg\u00f3, eso fue de noche, entonces mi pap\u00e1 se fue para \u00a0donde \u00a0mi \u00a0mamita \u00a0Fanny, entonces se qued\u00f3 muchos d\u00edas all\u00e1, por el problema \u00a0con \u00a0mi \u00a0mam\u00e1, \u00a0eso \u00a0hace como un a\u00f1o, no me acuerdo cu\u00e1ntos d\u00edas estuvo&#8230;&#8221; \u00a0(fls.38 vto y 39). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Desprovisto \u00a0de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0y \u00a0totalmente infundado se presenta por \u00a0tanto este reparo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a04. \u00a0Circunstancias \u00a0 en \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0entr\u00f3 \u00a0en \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0posesi\u00f3n \u00a0del \u00a0arma. \u00a0M\u00e9rito \u00a0probatorio \u00a0del \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0testimonio \u00a0 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0 Mauricio \u00a0 \u00a0 Lopera \u00a0Cossio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Este \u00a0reproche \u00a0resulta \u00a0confuso, en cuanto no permite establecer si lo pretendido por \u00a0el \u00a0actor \u00a0es \u00a0desvirtuar \u00a0la \u00a0culpabilidad dolosa del procesado en el delito de \u00a0homicidio, \u00a0o \u00a0en \u00a0el \u00a0de \u00a0porte ilegal de armas de defensa personal, pues en el \u00a0desarrollo \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0censura \u00a0 se \u00a0 refiere, \u00a0 indistintamente, \u00a0 a \u00a0 ambas \u00a0situaciones.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0De \u00a0cualquier \u00a0forma, sea cual fuere lo buscado a trav\u00e9s suyo, su insubstancialidad \u00a0resulta \u00a0manifiesta. Cierto es, como lo sostiene el demandante, que la sentencia \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado \u00a0contiene \u00a0afirmaciones \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de que el procesado \u00a0habr\u00eda \u00a0alentado \u00a0a Lopera Cossio a dejar el arma en el interior del veh\u00edculo, \u00a0cuando \u00a0la \u00a0iniciativa, \u00a0de \u00a0cuerdo con lo afirmado por Guillermo Bedoya Berr\u00edo \u00a0(ayudante) \u00a0habr\u00eda \u00a0provenido \u00a0del \u00a0propio \u00a0del \u00a0agente de seguridad, pero esto \u00a0ninguna \u00a0incidencia \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0el \u00a0juicio \u00a0de \u00a0valor \u00a0que \u00a0permiti\u00f3 \u00a0afirmar la \u00a0responsabilidad \u00a0 penal \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0 en \u00a0 los \u00a0 hechos \u00a0 a \u00a0 t\u00edtulo \u00a0 de \u00a0dolo.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0de fuego de defensa personal su compromiso \u00a0penal \u00a0se \u00a0hizo \u00a0derivar \u00a0de \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de haber tomado abusivamente la \u00a0escopeta \u00a0y \u00a0la \u00a0munici\u00f3n complementaria del lugar donde hab\u00eda sido dejada por \u00a0Lopera \u00a0Cossio, \u00a0para \u00a0llevarla, con no claros prop\u00f3sitos, hasta su casa, donde \u00a0procedi\u00f3 \u00a0a \u00a0hacer \u00a0uso \u00a0de \u00a0ella \u00a0en \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0ya \u00a0conocidas, y la \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0adicional \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de que si su intenci\u00f3n hubiera sido \u00a0precaver \u00a0su \u00a0posible \u00a0p\u00e9rdida, su comportamiento habr\u00eda sido distinto del que \u00a0asumi\u00f3 \u00a0desde \u00a0el \u00a0momento \u00a0mismo \u00a0que entr\u00f3 en posesi\u00f3n de ella.\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0el \u00a0establecimiento \u00a0de \u00a0la responsabilidad del procesado en el delito de homicidio, \u00a0y \u00a0en concreto en la definici\u00f3n de la forma de culpabilidad, dicha imprecisi\u00f3n \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0tampoco \u00a0lleg\u00f3 a tener incidencia, pues los soportes probatorios \u00a0fundamentales \u00a0de \u00a0esta \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0se \u00a0encuentran representados por la prueba \u00a0indiciaria \u00a0que \u00a0viene de ser relacionada en los cargos precedentes, la versi\u00f3n \u00a0de la menor Paola Andrea y el protocolo de necropsia.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Este \u00a0reparo, por tanto, resulta infundado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a05. \u00a0Circunstancias \u00a0 f\u00e1cticas \u00a0previas \u00a0al \u00a0hecho \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0desvirt\u00faan \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 dolo.\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0Dentro de \u00a0este \u00a0ac\u00e1pite, \u00a0sin ning\u00fan rigor t\u00e9cnico, el casacionista se refiere a varios \u00a0aspectos, \u00a0entre \u00a0ellos, \u00a0a las buenas relaciones de la pareja durante los d\u00edas \u00a0que \u00a0precedieron el insuceso; la ausencia de elementos de prueba que desvirt\u00faen \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0del \u00a0procesado \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido de haber llevado el arma a su \u00a0residencia \u00a0para \u00a0prevenir su p\u00e9rdida; su buen estado de \u00e1nimo la noche de los \u00a0hechos; \u00a0su \u00a0inexperiencia \u00a0en el manejo de armas; y, la serena actitud\u00a0 de \u00a0la \u00a0v\u00edctima durante el tiempo que C\u00e9sar Alberto permaneci\u00f3 armado en su casa, \u00a0para \u00a0sostener \u00a0que \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0corrrectamente \u00a0apreciados, los juzgadores \u00a0habr\u00edan \u00a0 desvirtuado \u00a0la \u00a0culpabilidad \u00a0dolosa \u00a0en \u00a0el \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Una \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0de \u00a0este \u00a0tipo ninguna respuesta amerita, pues el casacionista no se \u00a0ocupa \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0en \u00a0la existencia de errores de apreciaci\u00f3n probatoria en \u00a0particular, \u00a0mucho menos las consecuencias jur\u00eddicas de un tal desacierto, sino \u00a0que \u00a0se \u00a0limita \u00a0a exponer consideraciones personales sobre la valoraci\u00f3n de la \u00a0prueba, \u00a0para \u00a0contraponerlas \u00a0a \u00a0los \u00a0criterios plasmados por los juzgadores de \u00a0instancia, \u00a0postura \u00a0que, como ha sido dicho repetidamente por la Corte, deviene \u00a0inaceptable \u00a0en sede extraordinaria, en raz\u00f3n a la doble presunci\u00f3n de acierto \u00a0y \u00a0 \u00a0legalidad \u00a0 \u00a0con \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0viene \u00a0 \u00a0cobijado \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0fallo \u00a0 \u00a0de \u00a0 segunda \u00a0instancia.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a06. \u00a0Aptitud \u00a0 demostrativa \u00a0 del \u00a0 testimonio \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0menor \u00a0Paola Andrea Medina D\u00edaz. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0Dos \u00a0aspectos \u00a0plantea \u00a0a \u00a0la vez el demandante en este ac\u00e1pite. En primer t\u00e9rmino, \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0dieron \u00a0por \u00a0desmostrado \u00a0aspectos \u00a0que este testimonio no \u00a0acredita, \u00a0o \u00a0que \u00a0fueron \u00a0desvirtuados por otras probanzas, y en segundo lugar, \u00a0que \u00a0su \u00a0dicho \u00a0no \u00a0merece \u00a0credibilidad en cuanto afirma que su padre &#8220;sac\u00f3 el \u00a0cartucho \u00a0de \u00a0debajo \u00a0del \u00a0colch\u00f3n y el arma debajo de la cama donde \u00e9l estaba \u00a0durmiendo, \u00a0entonces \u00a0sac\u00f3 \u00a0el cartucho y carg\u00f3 el arma, yo no le entend\u00ed que \u00a0fue \u00a0lo \u00a0que \u00a0\u00e9l dijo, si se iba a matar \u00e9l, o iba a matar a mi mam\u00e1, o iba a \u00a0dar \u00a0un \u00a0disparo&#8221;, \u00a0porque \u00a0la testigo no pod\u00eda ver lo que estaba sucediendo al \u00a0interior \u00a0de \u00a0la alcoba matrimonial, ni pudo escuchar claramente las palabras de \u00a0su padre. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0La verdad \u00a0es \u00a0que, en ninguna de las hip\u00f3tesis propuestas, el demandante define el error, \u00a0ni \u00a0se \u00a0apersona \u00a0de \u00a0su \u00a0demostraci\u00f3n. \u00a0En \u00a0el \u00a0primer \u00a0supuesto, por ejemplo, \u00a0pareciera \u00a0plantear \u00a0un error de hecho por falso juicio de identidad derivado de \u00a0la \u00a0distorsi\u00f3n \u00a0del \u00a0contenido \u00a0f\u00e1ctico \u00a0del \u00a0testimonio \u00a0de la menor, pero no \u00a0explica \u00a0de \u00a0qu\u00e9 manera los juzgadores pusieron a decir a la prueba lo que ella \u00a0no \u00a0expresa, \u00a0ni \u00a0la \u00a0incidencia \u00a0que \u00a0este falseamiento pudo hacer tenido en la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0condena, \u00a0como corresponde hacerlo cuando se propone este tipo de \u00a0error. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0el \u00a0segundo, \u00a0se \u00a0limita a contraponer a los fundamentados criterios de apreciaci\u00f3n \u00a0expuestos \u00a0por \u00a0los \u00a0juzgadores \u00a0de instancia, sus personales opiniones sobre el \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0esta \u00a0prueba, planteamiento que, como se dej\u00f3 dicho en el ac\u00e1pite \u00a0anterior, \u00a0resulta \u00a0inadmisible \u00a0en esta sede, por resultar absolutamente inanes \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad de que est\u00e1 amparado el \u00a0fallo de segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Oportuno \u00a0es \u00a0recordar \u00a0que cuando se plantean errores en la estimaci\u00f3n del m\u00e9rito de la \u00a0prueba \u00a0dentro \u00a0de \u00a0un \u00a0sistema \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0racional \u00a0como \u00a0el nuestro, el \u00a0casacionista \u00a0debe \u00a0tener \u00a0presente \u00a0que \u00a0el yerro susceptible de ser atacado en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0surge \u00a0de la falta de coincidencia entre la valoraci\u00f3n realizada por \u00a0el \u00a0Juez y la que corresponde hacer de acuerdo a las reglas de la sana cr\u00edtica, \u00a0no \u00a0de \u00a0la \u00a0disparidad \u00a0que pueda existir entre su personal manera de valorar la \u00a0prueba, y la llevada a cabo por los juzgadores. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Esto \u00a0implica \u00a0tener \u00a0que \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0el juez, en el establecimiento de la fuerza \u00a0persuasiva \u00a0de la prueba, desconoci\u00f3 abiertamente los postulados de la l\u00f3gica, \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0o \u00a0la \u00a0ciencia, \u00a0y \u00a0que esta caprichosa valoraci\u00f3n lo llev\u00f3 a \u00a0transgredir \u00a0por \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0o \u00a0falta de aplicaci\u00f3n una determinada \u00a0norma de derecho sustancial, nada de lo cual hace el demandante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Es m\u00e1s. \u00a0Sus \u00a0cr\u00edticas \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0la menor, y que le sirven de fundamento para \u00a0asegurar \u00a0que \u00a0falt\u00f3 \u00a0a \u00a0la verdad, carecen de sustento f\u00e1ctico. Cierto es que \u00a0Paola \u00a0Andrea describe el proceso de b\u00fasqueda y alistamiento del arma por parte \u00a0de \u00a0su \u00a0padre, \u00a0y que esta secuencia conductual no pudo haber sido apreciada por \u00a0ella \u00a0por \u00a0encontrarse \u00a0en \u00a0la alcoba adyacente, pero la testigo jam\u00e1s dijo que \u00a0hubiera \u00a0presenciado \u00a0estos \u00a0hechos, \u00a0ni \u00a0el \u00a0Tribunal en la sentencia hace esta \u00a0afirmaci\u00f3n.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0La menor, \u00a0por \u00a0el contrario, dej\u00f3 claramente establecido que se encontraba acostada en la \u00a0pieza \u00a0siguiente \u00a0cuando \u00a0su \u00a0pap\u00e1 \u00a0empez\u00f3 \u00a0a \u00a0preguntar \u00a0por \u00a0las llaves y la \u00a0munici\u00f3n, \u00a0y que all\u00ed permaneci\u00f3 acompa\u00f1ada de su hermana hasta cuando son\u00f3 \u00a0el \u00a0disparo, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por la cual sus afirmaciones deben ser entendidas como una \u00a0deducci\u00f3n \u00a0l\u00f3gica \u00a0de \u00a0la \u00a0informaci\u00f3n \u00a0que percib\u00edan sus sentidos, tal como \u00a0ella \u00a0misma \u00a0lo \u00a0explic\u00f3 \u00a0en la audiencia p\u00fablica, a la pregunta de \u00bfPor qu\u00e9 \u00a0usted \u00a0manifiesta \u00a0que \u00a0su \u00a0pap\u00e1 \u00a0carg\u00f3 \u00a0el \u00a0arma \u00a0si no vio cuando lo hizo? : \u00a0&#8220;Porque \u00a0es \u00a0que \u00a0eso \u00a0sonaba como si hubieran abierto eso, me refiero al arma&#8221;, \u00a0agregando que\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>cuando estaba comiendo hab\u00eda hecho lo mismo \u00a0en presencia suya (fls.375-1). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Igual \u00a0acontece \u00a0cuando \u00a0sostiene que la testigo minti\u00f3 en punto a la existencia de un \u00a0primer \u00a0disparo, \u00a0ya \u00a0que de ser ciertas sus afirmaciones, la perra de propiedad \u00a0de \u00a0los \u00a0vecinos \u00a0habr\u00eda \u00a0amanecido \u00a0muerta, \u00a0y \u00a0\u00e9stos \u00a0habr\u00edan \u00a0escuchado la \u00a0detonaci\u00f3n.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0En cuanto \u00a0a \u00a0lo \u00a0primero, \u00a0debe \u00a0decirse \u00a0que la menor nunca afirm\u00f3 que el primer disparo \u00a0hubiera \u00a0sido \u00a0realizado \u00a0para \u00a0matar \u00a0el \u00a0animal. \u00a0Simplemente \u00a0dijo \u00a0que en un \u00a0comienzo \u00a0as\u00ed lo creyeron, porque su pap\u00e1 lo odiaba mucho: &#8220;Al rato \u00e9l sali\u00f3 \u00a0hizo \u00a0un \u00a0disparo \u00a0tanto \u00a0que \u00a0pens\u00e9 \u00a0que \u00a0hab\u00eda matado la perra porque \u00e9l la \u00a0odiaba \u00a0porque la perra lo mord\u00eda &#8230; nosotros cre\u00edmos que \u00e9l hab\u00eda hecho el \u00a0disparo \u00a0por \u00a0matar \u00a0a \u00a0la perrita porque \u00e9l la odiaba mucho&#8221; (fls.6, 374 vto). \u00a0Luego \u00a0mal puede concluirse, como lo hace el actor, que la menor hubiera mentido \u00a0en este punto.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El otro \u00a0razonamiento, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido de que este primer disparo no existi\u00f3 porque los \u00a0vecinos \u00a0no \u00a0escucharon \u00a0la \u00a0detonaci\u00f3n, \u00a0debiendo haberla percibido, y que por \u00a0tanto \u00a0la menor miente, no deja de causar perplejidad, pues con la misma l\u00f3gica \u00a0habr\u00eda \u00a0de \u00a0concluirse \u00a0que \u00a0el \u00a0segundo disparo tampoco se produjo, ya que los \u00a0referenciados \u00a0testigos \u00a0afirmaron no haber escuchado detonaci\u00f3n alguna (fls.83 \u00a0vto., 90, 91 vto., 93 vto.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El cargo \u00a0no prospera. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0En m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACION PENAL, o\u00eddo el \u00a0concepto \u00a0del \u00a0Procurador \u00a0Segundo Delegado, administrando justicia en nombre de \u00a0la rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0R E S U E \u00a0L V E: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0NO \u00a0CASAR la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Devu\u00e9lvase al tribunal de origen. CUMPLASE. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0ANIBAL GOMEZ GALLEGO\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 E. \u00a0 \u00a0 \u00a0 ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 RICARDO \u00a0 CALVETE \u00a0RANGEL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 CORDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 CARLOS \u00a0 A. \u00a0GALVEZ ARGOTE\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 LOMBANA \u00a0TRUJILLO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0 MEJIA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>DIDIMO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PAEZ \u00a0VELANDIA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 NILSON \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Patricia \u00a0 \u00a0 Salazar \u00a0Cu\u00e9llar \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0SECRETARIA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 PROCESO No. 10933 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0SALA DE CASACION PENAL \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aprobado acta No.61 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-1546","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-7"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1546","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1546"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1546\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1546"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1546"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1546"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}