{"id":15380,"date":"2023-09-11T17:45:00","date_gmt":"2023-09-11T17:45:00","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/2578329-10-08\/"},"modified":"2023-09-11T17:45:00","modified_gmt":"2023-09-11T17:45:00","slug":"2578329-10-08","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/2578329-10-08\/","title":{"rendered":"25783(29-10-08)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 25783 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Aprobado Acta No.312 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, D. C., veintinueve (29) de octubre de \u00a0dos mil ocho (2008). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la Sala acerca de la admisibilidad de \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0l\u00f3gicos y de debida argumentaci\u00f3n de la demanda de casaci\u00f3n \u00a0presentada \u00a0por el apoderado de AMANCIO D\u00cdAZ ARIZA en contra de la sentencia de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0proferida \u00a0por el Tribunal Superior de Bogot\u00e1, que redujo a \u00a0doscientos \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n y dos mil trescientos salarios m\u00ednimos de multa \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0que \u00a0le \u00a0impuso \u00a0a dicha persona el Juzgado Sexto Penal del \u00a0Circuito \u00a0Especializado \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0por haber intervenido como coautor de las \u00a0conductas \u00a0punibles \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0simple, \u00a0 \u00a0 \u00a0 hurto \u00a0 \u00a0 \u00a0calificado \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0agravado, \u00a0concierto \u00a0para \u00a0delinquir \u00a0y \u00a0fabricaci\u00f3n, \u00a0tr\u00e1fico \u00a0y \u00a0porte \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego \u00a0en concurso \u00a0homog\u00e9neo, heterog\u00e9neo y sucesivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0La situaci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0que \u00a0dio \u00a0origen a la presente actuaci\u00f3n fue rese\u00f1ada por la segunda \u00a0instancia de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLuego de labores de inteligencia, el 20 de \u00a0enero \u00a0de \u00a02003 \u00a0se \u00a0recuper\u00f3 \u00a0el \u00a0autom\u00f3vil \u00a0Honda Civic hurtado a la se\u00f1ora \u00a0Emilce \u00a0Guar\u00edn \u00a0Navarro \u00a0el \u00a031 \u00a0de \u00a0diciembre \u00a0de 2002, y al d\u00eda siguiente se \u00a0retuvo \u00a0a \u00a0AMANCIO \u00a0D\u00cdAZ \u00a0ARIZA, Pedro Jos\u00e9 Saavedra \u00a0Barinas, \u00a0Eliberto \u00a0Arias \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0y Juan \u00a0Carlos \u00a0Saldarriaga \u00a0Gaviria \u00a0como \u00a0presuntos \u00a0responsables \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0de \u00a0la \u00a0ilicitud \u00a0mencionada, sino del hurto \u00a0aquella \u00a0misma \u00a0noche \u00a0del \u00a0autom\u00f3vil \u00a0Volkswagen \u00a0Vento \u00a0de propiedad de Diego \u00a0Dimitri \u00a0Jaramillo y la sustracci\u00f3n igualmente verificada el 8 de enero de 2003 \u00a0sobre \u00a0el \u00a0Chevrolet \u00a0Corsa \u00a0que \u00a0conduc\u00eda \u00a0Mario Alberto Romano G\u00f3mez, hechos \u00a0todos \u00a0en \u00a0los \u00a0que \u00a0se \u00a0utilizaron armas de fuego de largo y corto alcance para \u00a0intimidar \u00a0a \u00a0las \u00a0v\u00edctimas, \u00a0a \u00a0quienes \u00a0se \u00a0les \u00a0retuvo \u00a0hasta lograr obtener \u00a0cuantiosas sumas de dinero retiradas de sus cuentas bancarias\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0A ra\u00edz de lo \u00a0anterior, \u00a0 la \u00a0 Fiscal\u00eda \u00a0 Delegada \u00a0ante \u00a0los \u00a0Jueces \u00a0Penales \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0Especializados \u00a0 vincul\u00f3 \u00a0 mediante \u00a0 indagatoria \u00a0 a \u00a0 AMANCIO \u00a0 D\u00cdAZ \u00a0ARIZA, \u00a0Juan \u00a0Carlos \u00a0Saldarriaga \u00a0Gaviria, \u00a0Eliberto \u00a0Arias \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0y \u00a0Pedro Jos\u00e9 \u00a0Saavedra \u00a0 Barinas, \u00a0 les \u00a0 defini\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0y, en resoluci\u00f3n que calific\u00f3 el m\u00e9rito del sumario, los acus\u00f3 de \u00a0las \u00a0 conductas \u00a0 punibles \u00a0 de \u00a0secuestro \u00a0extorsivo \u00a0agravado, \u00a0hurto calificado \u00a0y \u00a0agravado, concierto para \u00a0delinquir \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 agravado, \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0fabricaci\u00f3n, \u00a0 \u00a0tr\u00e1fico \u00a0 y \u00a0 porte \u00a0 de \u00a0 armas \u00a0 de \u00a0 fuego \u00a0 o \u00a0municiones \u00a0y fabricaci\u00f3n, \u00a0tr\u00e1fico \u00a0y \u00a0porte \u00a0de \u00a0armas \u00a0y \u00a0municiones \u00a0de \u00a0uso \u00a0privativo \u00a0de las fuerzas \u00a0armadas, \u00a0en \u00a0concurso \u00a0homog\u00e9neo, \u00a0heterog\u00e9neo \u00a0y \u00a0sucesivo, \u00a0de conformidad con lo dispuesto en los art\u00edculos 169, 170 numeral 8, \u00a0240 \u00a0inciso siguiente al numeral 4, 241 numerales 9 y 10, 340 incisos 2\u00ba y 3\u00ba, \u00a0365 y 366 de la ley 599 de 2000, actual C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Dicha \u00a0providencia \u00a0fue \u00a0confirmada \u00a0en \u00a0su \u00a0integridad \u00a0 por \u00a0 la \u00a0 Fiscal\u00eda \u00a0 Delegada \u00a0 ante \u00a0 el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. Correspondieron \u00a0las \u00a0diligencias \u00a0para \u00a0su \u00a0conocimiento \u00a0en la etapa siguiente al Juzgado Sexto \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0Especializado \u00a0de Bogot\u00e1, despacho que conden\u00f3 a AMANCIO \u00a0D\u00cdAZ \u00a0 \u00a0 ARIZA, \u00a0 \u00a0 Juan \u00a0 \u00a0Carlos \u00a0 \u00a0Saldarriaga \u00a0Gaviria \u00a0y \u00a0Eliberto Arias \u00a0Hern\u00e1ndez \u00a0 a \u00a0 la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0doscientos \u00a0diecis\u00e9is \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n y multa de dos mil trescientos salarios m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0 mensuales \u00a0 vigentes \u00a0por \u00a0el \u00a0concurso \u00a0de \u00a0delitos \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0 \u00a0 simple, \u00a0 \u00a0hurto \u00a0 \u00a0 calificado \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0agravado, \u00a0concierto \u00a0 para \u00a0 delinquir \u00a0 agravado, \u00a0fabricaci\u00f3n, \u00a0tr\u00e1fico \u00a0y \u00a0porte \u00a0de \u00a0armas \u00a0 de \u00a0 fuego \u00a0 o \u00a0 municiones \u00a0y \u00a0fabricaci\u00f3n, \u00a0tr\u00e1fico \u00a0y \u00a0porte \u00a0de \u00a0armas \u00a0y \u00a0municiones \u00a0de uso \u00a0privativo de las fuerzas armadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed \u00a0 mismo, \u00a0 conden\u00f3 \u00a0 a \u00a0Pedro \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Saavedra \u00a0Barinas a la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0trescientos \u00a0meses \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a0multa de dos mil trescientos \u00a0salarios \u00a0m\u00ednimos \u00a0legales \u00a0mensuales \u00a0vigentes \u00a0por \u00a0el \u00a0concurso de conductas \u00a0punibles \u00a0en \u00a0comento, \u00a0con \u00a0la \u00a0diferencia \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0fallo por el delito de \u00a0concierto \u00a0 para \u00a0 delinquir \u00a0 agravado \u00a0lo \u00a0fue \u00a0con \u00a0base en el inciso 3\u00ba del art\u00edculo 340 del C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0(por dirigir o encabezar el acuerdo permanente de voluntades), y no en el \u00a0inciso 2\u00ba ib\u00eddem como al resto de los procesados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Igualmente, los conden\u00f3 a la pena accesoria \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el ejercicio de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0un \u00a0tiempo igual al de las \u00a0respectivas \u00a0sanciones principales y, por \u00faltimo, les neg\u00f3 cualquier mecanismo \u00a0sustitutivo de ejecuci\u00f3n de la pena privativa de la libertad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0Apelada dicha \u00a0providencia \u00a0por \u00a0parte de la defensa de los procesados, el Tribunal Superior de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0 \u00a0revoc\u00f3 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0condena \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0delito \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0fabricaci\u00f3n, \u00a0tr\u00e1fico \u00a0y \u00a0porte \u00a0de \u00a0armas \u00a0y \u00a0municiones \u00a0de uso \u00a0privativo \u00a0de \u00a0las \u00a0fuerzas \u00a0armadas y, por lo tanto, \u00a0modific\u00f3 \u00a0las \u00a0penas \u00a0impuestas \u00a0en \u00a0primera \u00a0instancia, quedando en doscientos \u00a0meses \u00a0de prisi\u00f3n las proferidas en contra de AMANCIO D\u00cdAZ ARIZA, Juan \u00a0 Carlos \u00a0 Saldarriaga \u00a0 Gaviria \u00a0y \u00a0Eliberto \u00a0 \u00a0 Arias \u00a0 \u00a0 Hern\u00e1ndez, \u00a0 \u00a0y \u00a0en \u00a0doscientos ochenta meses de prisi\u00f3n la dictada en contra de \u00a0Pedro \u00a0 \u00a0 Jos\u00e9 \u00a0 \u00a0Saavedra \u00a0 \u00a0Barinas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Adicionalmente, ajust\u00f3 las penas accesorias \u00a0de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el ejercicio de derechos y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas, de tal manera que para los tres \u00a0primeros \u00a0fue \u00a0reducida a un tiempo igual al de la pena modificada, mientras que \u00a0al \u00a0\u00faltimo \u00a0se \u00a0le \u00a0impuso \u00a0el \u00a0m\u00e1ximo \u00a0de veinte a\u00f1os (o doscientos cuarenta \u00a0meses) contemplado en la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. Contra el fallo \u00a0de \u00a0segundo \u00a0grado, \u00a0interpuso \u00a0el \u00a0apoderado \u00a0de AMANCIO D\u00cdAZ ARIZA el recurso \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA \u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0Con fundamento \u00a0en \u00a0el \u00a0cuerpo primero de la causal primera de casaci\u00f3n, formul\u00f3 el demandante \u00a0un \u00a0cargo \u00a0principal, \u00a0consistente en la violaci\u00f3n directa de la ley sustancial \u00a0por \u00a0exclusi\u00f3n \u00a0evidente del numeral 11 del art\u00edculo 32 del C\u00f3digo Penal, que \u00a0trata \u00a0acerca \u00a0del \u00a0error \u00a0invencible \u00a0de \u00a0la \u00a0ilicitud \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta, \u00a0y la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0indebida \u00a0de \u00a0los \u00a0art\u00edculos 168, 240, 241, 365 y 366 ib\u00eddem, que \u00a0consagra \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0tipos \u00a0 \u00a0penales \u00a0 de \u00a0 secuestro \u00a0simple, \u00a0hurto calificado y \u00a0agravado, \u00a0 fabricaci\u00f3n, \u00a0tr\u00e1fico \u00a0y \u00a0porte \u00a0de \u00a0armas \u00a0de fuego o municiones y \u00a0fabricaci\u00f3n, \u00a0tr\u00e1fico y porte de armas y municiones \u00a0de uso privativo de las fuerzas armadas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0sustento \u00a0 del \u00a0 reproche, \u00a0 cit\u00f3 \u00a0jurisprudencia, \u00a0al \u00a0parecer de la Sala, en la que se alude al error de tipo por \u00a0ausencia \u00a0de \u00a0dolo, \u00a0es \u00a0decir, \u00a0al \u00a0desconocimiento \u00a0de \u00a0las circunstancias que \u00a0integran \u00a0el \u00a0respectivo \u00a0tipo \u00a0penal, \u00a0y, \u00a0a \u00a0continuaci\u00f3n, \u00a0adujo \u00a0que, si se \u00a0analizara \u00a0la condici\u00f3n personal y dem\u00e1s circunstancias que rodearon el actuar \u00a0desplegado \u00a0 por \u00a0 AMANCIO \u00a0 D\u00cdAZ \u00a0ARIZA, \u00a0reveladoras \u00a0de \u00a0ingenuidad, \u00a0escasa \u00a0instrucci\u00f3n \u00a0e incluso pobreza espiritual, se llegar\u00eda a la conclusi\u00f3n de que \u00a0\u00e9ste \u00a0obr\u00f3 \u00a0con el convencimiento de que actuaba conforme a la ley, por lo que \u00a0al \u00a0menos \u00a0su \u00a0obrar \u00a0habr\u00eda \u00a0sido \u00a0culposo \u00a0tras faltar a un deber objetivo de \u00a0cuidado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, solicit\u00f3 a la Corte casar \u00a0la \u00a0 sentencia \u00a0 recurrida \u00a0y, \u00a0en \u00a0su \u00a0lugar, \u00a0dictar \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0car\u00e1cter \u00a0absolutorio a favor de su protegido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0 \u00a0A \u00a0continuaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0formul\u00f3 \u00a0como \u00a0cargo \u00a0subsidiario la violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de la ley sustancial derivada de un error de hecho por falso raciocinio \u00a0[sic], \u00a0que \u00a0condujo a la exclusi\u00f3n evidente del art\u00edculo 232 de la ley 600 de \u00a02000, \u00a0actual \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0que \u00a0consagra el principio de \u00a0necesidad de la prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0la demostraci\u00f3n del cargo, sostuvo que \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0de \u00a0haber tenido en cuenta las pruebas existentes, jam\u00e1s habr\u00eda \u00a0condenado \u00a0a \u00a0AMANCIO D\u00cdAZ ARIZA, pues no relacion\u00f3 los presupuestos f\u00e1cticos \u00a0que \u00a0estructuran \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0del \u00a0procesado \u00a0en \u00a0la conducta punible de \u00a0concierto para delinquir, \u00a0ni \u00a0tampoco \u00a0motiv\u00f3 \u00a0qu\u00e9 \u00a0medios \u00a0de \u00a0prueba \u00a0respaldaban la existencia de una \u00a0empresa \u00a0 \u00a0criminal \u00a0 \u00a0dedicada \u00a0 \u00a0a \u00a0 \u00a0cometer \u00a0 \u00a0delitos \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0secuestro \u00a0o cualquier otro delito, ni \u00a0mucho \u00a0menos demostr\u00f3 la voluntad de car\u00e1cter permanente del procesado, que es \u00a0distinta \u00a0a \u00a0la \u00a0figura \u00a0de \u00a0la coparticipaci\u00f3n criminal, de pertenecer a dicha \u00a0organizaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Agreg\u00f3 \u00a0que \u00a0la \u00a0versi\u00f3n de AMANCIO D\u00cdAZ \u00a0ARIZA, \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0se \u00a0mostr\u00f3 \u00a0ajeno \u00a0a \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0cuenta \u00a0con respaldo \u00a0probatorio \u00a0y en ella sostuvo la verdad, por lo que el Tribunal, al contrario de \u00a0lo \u00a0que \u00a0afirm\u00f3 en la providencia, no fundament\u00f3 desde el punto de vista de la \u00a0estricta \u00a0tipicidad \u00a0el \u00a0aspecto \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad, \u00a0aparte \u00a0de que en el \u00a0expediente \u00a0no \u00a0obra \u00a0el \u00a0m\u00e1s \u00a0m\u00ednimo elemento de convicci\u00f3n que relacione al \u00a0procesado con los hechos por los cuales se le conden\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En consecuencia, solicit\u00f3 a la Corte casar \u00a0parcialmente \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0para, en su lugar, absolver a AMANCIO D\u00cdAZ \u00a0ARIZA de los hechos y cargos materia de imputaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0<\/p>\n<p>1. La Sala, de tiempo \u00a0atr\u00e1s, \u00a0ha \u00a0insistido \u00a0en que la casaci\u00f3n es un recurso de \u00e1mbito restringido \u00a0en \u00a0el \u00a0que \u00a0la \u00a0pretensi\u00f3n \u00a0de \u00a0examinar la legalidad y constitucionalidad del \u00a0fallo \u00a0que \u00a0se \u00a0impugna \u00a0no \u00a0puede \u00a0estar \u00a0circunscrita \u00a0en \u00a0un escrito de libre \u00a0formulaci\u00f3n, \u00a0sino \u00a0que, \u00a0por \u00a0el \u00a0contrario, \u00a0debe \u00a0estar \u00a0respaldada \u00a0por \u00a0un \u00a0contenido \u00a0m\u00ednimo de claridad y coherencia que permita entender el vicio que se \u00a0denuncia, as\u00ed como la identificaci\u00f3n de sus consecuencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De ah\u00ed que la demanda de casaci\u00f3n difiere \u00a0de \u00a0manera \u00a0ostensible \u00a0de \u00a0un \u00a0alegato \u00a0de \u00a0instancia, \u00a0ya \u00a0que requiere de una \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0 l\u00f3gica \u00a0 adecuada \u00a0 a \u00a0cada \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0causales \u00a0legalmente \u00a0establecidas \u00a0para \u00a0su \u00a0procedencia, \u00a0as\u00ed \u00a0como el respectivo desarrollo de los \u00a0cargos \u00a0que por los vicios in procedendo o \u00a0 \u00a0 \u00a0in \u00a0 \u00a0 iudicando \u00a0 se \u00a0 planteen, \u00a0con \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0trascendencia para efectos de la decisi\u00f3n adoptada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. En el asunto \u00a0que \u00a0centra la atenci\u00f3n de la Sala, el defensor de AMANCIO D\u00cdAZ ARIZA dej\u00f3 de \u00a0cumplir \u00a0con \u00a0los \u00a0m\u00e1s \u00a0elementales \u00a0requisitos \u00a0que en materia de l\u00f3gica y de \u00a0debida \u00a0 \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0 le \u00a0 eran \u00a0 exigibles \u00a0 para \u00a0 poder \u00a0 admitirle \u00a0 la \u00a0demanda. Veamos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.1. \u00a0Cuando en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0plantea al amparo de la causal prevista en el numeral 1 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0207 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0600 \u00a0de \u00a02000 \u00a0la violaci\u00f3n directa de la ley \u00a0sustancial, \u00a0 tal \u00a0como \u00a0lo \u00a0hizo \u00a0el \u00a0demandante \u00a0en \u00a0los \u00a0cargos \u00a0principal \u00a0y \u00a0subsidiario \u00a0formulados, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0ha sido enf\u00e1tica y reiterativa al se\u00f1alar \u00a0que \u00a0ello implica que la equivocaci\u00f3n en la que incurri\u00f3 el Tribunal tiene que \u00a0ver \u00a0con la valoraci\u00f3n jur\u00eddica de los hechos que se declararon probados en la \u00a0actuaci\u00f3n, \u00a0acerca \u00a0de \u00a0los \u00a0cuales \u00a0no \u00a0hay \u00a0discusi\u00f3n, reparo o controversia \u00a0alguna \u00a0por \u00a0parte del recurrente, y se manifiesta cuando a los mismos no se les \u00a0reconoce \u00a0la \u00a0norma \u00a0llamada \u00a0a regular el caso (falta de aplicaci\u00f3n), o se los \u00a0ajusta \u00a0 incorrectamente \u00a0 a \u00a0los \u00a0supuestos \u00a0que \u00a0contempla \u00a0otra \u00a0disposici\u00f3n \u00a0(aplicaci\u00f3n \u00a0indebida), \u00a0o \u00a0al interpretar el precepto adecuadamente elegido se \u00a0le \u00a0asigna \u00a0un \u00a0sentido \u00a0o \u00a0un \u00a0efecto contrario a su contenido (interpretaci\u00f3n \u00a0err\u00f3nea). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Una \u00a0 censura \u00a0 en \u00a0cualquiera \u00a0de \u00a0estas \u00a0modalidades, \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0le impone a quien la propone la carga procesal de \u00a0aceptar \u00a0tanto \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n probatoria efectuada en el fallo impugnado como \u00a0la \u00a0 situaci\u00f3n \u00a0 f\u00e1ctica \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 declar\u00f3 \u00a0 probada \u00a0 a \u00a0 ra\u00edz \u00a0 de \u00a0tal \u00a0valoraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En ninguno de los dos reproches planteados, \u00a0sin \u00a0embargo, \u00a0hubo aquiescencia por parte del demandante acerca de los aspectos \u00a0f\u00e1cticos \u00a0que \u00a0consider\u00f3 \u00a0demostrados \u00a0el Tribunal, pues, aparte de que jam\u00e1s \u00a0los \u00a0precis\u00f3, \u00a0lo que se aprecia es que, en ambos casos, sus argumentos siempre \u00a0tendieron \u00a0a \u00a0cuestionar \u00a0el \u00a0juicio \u00a0probatorio que figura en la providencia de \u00a0segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0en \u00a0el primer cargo, adujo que \u00a0AMANCIO \u00a0 D\u00cdAZ \u00a0 ARIZA, \u00a0 debido \u00a0a \u00a0sus \u00a0precarias \u00a0condiciones \u00a0personales \u00a0y \u00a0socio-culturales, \u00a0 actu\u00f3 \u00a0sin \u00a0tener \u00a0conocimiento \u00a0de \u00a0los \u00a0ingredientes \u00a0que \u00a0conforman \u00a0el \u00a0tipo objetivo, o bien sin saber que la acci\u00f3n por \u00e9l desplegada \u00a0estaba \u00a0prevista \u00a0como \u00a0punible \u00a0por \u00a0la ley, mientras que, en el segundo cargo, \u00a0sostuvo, \u00a0entre \u00a0otras \u00a0cosas, que la versi\u00f3n exculpatoria suministrada por \u00e9l \u00a0en \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de indagatoria hab\u00eda correspondido a la realidad, cuando el \u00a0Tribunal \u00a0no s\u00f3lo desestim\u00f3 tal relato, sino que adem\u00e1s, de la simple lectura \u00a0de \u00a0su \u00a0prove\u00eddo, \u00a0se \u00a0desprende sin lugar a equ\u00edvocos que, de acuerdo con las \u00a0pruebas \u00a0valoradas en conjunto (de las que nunca deriv\u00f3 alg\u00fan aspecto relativo \u00a0a \u00a0la \u00a0personalidad \u00a0del \u00a0procesado), \u00a0todos y cada uno de los implicados en los \u00a0hechos \u00a0intervinieron \u00a0de \u00a0manera \u00a0libre, \u00a0voluntaria y consciente en la empresa \u00a0criminal. En palabras del ad quem: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLos se\u00f1ores William Sthid Bar\u00f3n Archiva \u00a0y \u00a0Mauricio Orjuela Rodr\u00edguez, investigadores adscritos a la SIJIN automotores, \u00a0bajo \u00a0 la \u00a0gravedad \u00a0del \u00a0juramento \u00a0ratificaron \u00a0el \u00a0informe \u00a0rendido \u00a0con \u00a0los \u00a0resultados \u00a0de \u00a0las \u00a0pesquisas, \u00a0se\u00f1alando \u00a0en \u00a0sus \u00a0declaraciones, y aun en la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0que \u00a0Pedro Saavedra \u00a0con \u00a0sus manifestaciones permiti\u00f3 la recuperaci\u00f3n de los otros \u00a0dos \u00a0veh\u00edculos \u00a0y \u00a0la retenci\u00f3n de tres de sus compinches, se\u00f1alando la tarea \u00a0por \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0ellos ejecutada en la consumaci\u00f3n de las ilicitudes; raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual, \u00a0adem\u00e1s, no resulta admisible la posici\u00f3n de los recurrentes en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la no atribuci\u00f3n de responsabilidad conjunta cuando no se les coloca \u00a0expresamente \u00a0hurtando \u00a0los \u00a0veh\u00edculos \u00a0o portando los elementos b\u00e9licos, pues \u00a0decantada \u00a0ya \u00a0est\u00e1 \u00a0la figura de la coparticipaci\u00f3n criminal con divisi\u00f3n de \u00a0labores tras un fin com\u00fan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201dSon esos testimonios, claros, arm\u00f3nicos, \u00a0precisos \u00a0y desprovistos de cualquier \u00e1nimo distinto al desempe\u00f1o de su labor, \u00a0reiterados \u00a0en \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0los \u00a0que \u00a0permiten edificar los juicios de \u00a0reproche \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados, pues adem\u00e1s son corroborados con los \u00a0hechos \u00a0indiscutibles \u00a0del \u00a0hallazgo \u00a0de \u00a0los \u00a0automotores \u00a0hurtados y las armas \u00a0usadas \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0las \u00a0v\u00edctimas, \u00a0adem\u00e1s de las comunicaciones entre los \u00a0aprehendidos, \u00a0que \u00a0por \u00a0m\u00e1s \u00a0que \u00a0intentaron \u00a0justificar en relaciones legales \u00a0terminan \u00a0evidenciando \u00a0su \u00a0vinculaci\u00f3n \u00a0a la actividad il\u00edcita, admitida as\u00ed \u00a0fuese como actitud inconsciente, en sus propias afirmaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201d[\u2026] \u00a0<\/p>\n<p>\u201dAs\u00ed \u00a0las cosas, aunque los recurrentes \u00a0insistan \u00a0en \u00a0negar \u00a0la \u00a0existencia \u00a0de \u00a0prueba \u00a0contundente, \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0de \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0de los procesados en la comisi\u00f3n de los delitos tanto de hurto, \u00a0admitida \u00a0incluso \u00a0t\u00edmidamente por los recurrentes, como de secuestro, porte de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego de defensa personal y concierto para delinquir, la evidencia es \u00a0comprometedora \u00a0y \u00a0de \u00a0tal consistencia que permite arribar al grado m\u00e1ximo del \u00a0conocimiento: la certeza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201dComo \u00a0ya \u00a0se \u00a0acot\u00f3, la concatenaci\u00f3n \u00a0l\u00f3gica \u00a0de \u00a0los \u00a0sucesos \u00a0relatados por los investigadores bajo la gravedad del \u00a0juramento, \u00a0confirmada \u00a0paso a paso con la recuperaci\u00f3n de los automotores y la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0los \u00a0se\u00f1alados \u00a0como \u00a0copart\u00edcipes \u00a0en \u00a0el lugar que iba siendo \u00a0indicado \u00a0por \u00a0Saavedra, \u00a0encontrando \u00a0 en \u00a0 su \u00a0poder, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0elementos \u00a0provenientes \u00a0del \u00a0delito \u00a0o \u00a0utilizados \u00a0en \u00a0su comisi\u00f3n, permite la conclusi\u00f3n justa y legal de afirmar la \u00a0tipicidad \u00a0de \u00a0los \u00a0comportamientos y la responsabilidad de los procesados en su \u00a0ocurrencia\u201d1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.2. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0Adicionalmente, \u00a0el \u00a0demandante, entre otras cosas, se refiri\u00f3 en \u00a0el \u00a0primer \u00a0cargo a la aplicaci\u00f3n indebida del art\u00edculo 366 del C\u00f3digo Penal, \u00a0norma \u00a0que \u00a0consagra \u00a0el \u00a0tipo penal de fabricaci\u00f3n, \u00a0tr\u00e1fico \u00a0y \u00a0porte \u00a0de \u00a0armas \u00a0y \u00a0municiones \u00a0de \u00a0uso \u00a0privativo \u00a0de las fuerzas \u00a0armadas, cuando refulge en la providencia objeto del \u00a0recurso \u00a0que, en criterio del Tribunal, el comportamiento desplegado por AMANCIO \u00a0D\u00cdAZ \u00a0ARIZA \u00a0y \u00a0los \u00a0dem\u00e1s \u00a0procesados \u00a0no \u00a0pod\u00eda subsumirse a dicho precepto \u00a0normativo, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0suscit\u00f3 \u00a0que \u00a0revocara \u00a0la condena que en ese sentido les \u00a0hab\u00eda impuesto el juez de primera instancia: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn consecuencia, se mantendr\u00e1 el fallo \u00a0de \u00a0condena, \u00a0redosificando \u00a0la \u00a0pena \u00a0impuesta \u00a0a \u00a0los procesados, pues como se \u00a0acot\u00f3 \u00a0al inicio de las consideraciones de este fallo el delito de porte ilegal \u00a0de \u00a0 armas \u00a0 de \u00a0 fuego \u00a0 de \u00a0 uso \u00a0privativo \u00a0de \u00a0las \u00a0fuerzas \u00a0armadas \u00a0no \u00a0se \u00a0estructura\u201d2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0lo \u00a0tanto, el defensor no pod\u00eda hacer \u00a0alusi\u00f3n \u00a0alguna \u00a0a la exclusi\u00f3n evidente del delito consagrado en el art\u00edculo \u00a0366 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0pues \u00a0lo \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0hab\u00eda hecho el ad quem en ese \u00a0sentido fue inaplicar el respectivo precepto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aunado \u00a0a \u00a0lo \u00a0anterior, \u00a0el \u00a0demandante no \u00a0incluy\u00f3 \u00a0dentro de las normas que en su sentir fueron incorrectamente aplicadas \u00a0la \u00a0correspondiente \u00a0al \u00a0tipo penal de concierto para \u00a0delinquir \u00a0agravado \u00a0previsto \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo 340 \u00a0inciso \u00a02\u00ba de la ley 599 de 2000, con lo cual era posible llegar a concluir que \u00a0aceptaba \u00a0la \u00a0condena \u00a0impuesta \u00a0por \u00a0tal \u00a0conducta \u00a0punible \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0su \u00a0protegido, \u00a0si \u00a0no \u00a0fuera \u00a0porque al final del desarrollo del cargo solicit\u00f3 la \u00a0absoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0AMANCIO \u00a0D\u00cdAZ \u00a0ARIZA \u00a0de \u00a0todos los hechos y cargos materia de \u00a0imputaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.3. \u00a0Como si lo \u00a0anterior \u00a0fuese \u00a0poco, \u00a0el problema jur\u00eddico que de fondo propuso el demandante \u00a0en \u00a0el \u00a0primer \u00a0cargo \u00a0es \u00a0tan \u00a0confuso como incoherente, pues desde el punto de \u00a0vista \u00a0de \u00a0la \u00a0teor\u00eda \u00a0del \u00a0delito \u00a0confundi\u00f3 \u00a0en forma absoluta los conceptos \u00a0jur\u00eddicos \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0error \u00a0 \u00a0de \u00a0 tipo \u00a0y \u00a0error de prohibici\u00f3n, \u00a0que tanto la ley y la jurisprudencia como la opini\u00f3n dominante \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0doctrina \u00a0 penal \u00a0 contempor\u00e1nea \u00a0 han \u00a0 llegado \u00a0 a \u00a0 diferenciar de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSe excluye el dolo si el autor desconoce \u00a0o \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0en un error acerca de una circunstancia objetiva del hecho que \u00a0deba \u00a0ser abarcada por el dolo y pertenezca al tipo legal [\u2026]. Por ejemplo, un \u00a0cazador \u00a0dispara sobre un objeto oscuro al que toma por un jabal\u00ed, cuando es en \u00a0realidad \u00a0una \u00a0recolectora \u00a0de moras. Si el error se debi\u00f3 a culpa, subsistir\u00e1 \u00a0la \u00a0punibilidad \u00a0por \u00a0comisi\u00f3n \u00a0culposa, \u00a0siempre que exista el respectivo tipo \u00a0culposo [\u2026]. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201d[\u2026] \u00a0La antijuridicidad de la acci\u00f3n \u00a0no \u00a0es nunca una circunstancia del hecho [\u2026], sino siempre una valoraci\u00f3n del \u00a0tipo \u00a0(la \u00a0disconformidad \u00a0entre \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n del tipo y las exigencias del \u00a0Derecho). \u00a0Por \u00a0eso, \u00a0la \u00a0conciencia \u00a0de \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0de \u00a0la acci\u00f3n no \u00a0pertenece \u00a0al \u00a0dolo \u00a0de \u00a0tipo, \u00a0sino que es un momento de la culpabilidad, de la \u00a0reprochabilidad [\u2026] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201d[\u2026] \u00a0<\/p>\n<p>\u201dDe acuerdo con estos principios hay que \u00a0diferenciar \u00a0entre error de tipo que excluye el dolo y error de prohibici\u00f3n que \u00a0excluye la punibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201dEl \u00a0error de tipo es el error sobre una \u00a0circunstancia \u00a0objetiva \u00a0del \u00a0hecho \u00a0del \u00a0tipo \u00a0legal: \u00a0excluye \u00a0el \u00a0dolo \u00a0de la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0(dolo \u00a0de \u00a0tipo). \u00a0El autor puede ser castigado por hecho \u00a0culposo, cuando \u00e9ste est\u00e1 sancionado con pena [\u2026] \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201dError de prohibici\u00f3n es el error sobre \u00a0la \u00a0antijuridicidad \u00a0del \u00a0hecho, \u00a0con \u00a0pleno conocimiento de la realizaci\u00f3n del \u00a0tipo \u00a0(luego, con pleno dolo de tipo). \u201cEl autor sabe lo que hace, pero supone \u00a0err\u00f3neamente \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0estar\u00eda \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0permitido\u201d \u00a0 \u00a0 \u00a0 (bgh); \u00a0no \u00a0conoce la norma jur\u00eddica o \u00a0no \u00a0la \u00a0conoce \u00a0bien (la interpreta mal) o supone err\u00f3neamente que concurre una \u00a0causal \u00a0de justificaci\u00f3n. Cada uno de estos errores excluye la reprochabilidad, \u00a0cuando \u00a0 es \u00a0inevitable, \u00a0o \u00a0la \u00a0aten\u00faa \u00a0[\u2026] \u00a0si \u00a0es \u00a0evitable\u201d3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0orden \u00a0de ideas, el error de tipo \u00a0supone \u00a0 la \u00a0 ausencia \u00a0 del \u00a0 elemento \u00a0 cognitivo \u00a0 del \u00a0 dolo, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0de los elementos tanto descriptivos \u00a0como \u00a0normativos que integran el llamado tipo objetivo, mientras que el error de \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0idea de que el sujeto agente s\u00ed quiere y conoce lo \u00a0que \u00a0hace \u00a0(esto \u00a0es, \u00a0s\u00ed \u00a0act\u00faa \u00a0con dolo), pero al mismo tiempo asume que su \u00a0conducta \u00a0no \u00a0est\u00e1 \u00a0prohibida por la ley y, por lo tanto, le est\u00e1 permitida su \u00a0realizaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cuando el error de tipo fuere de naturaleza \u00a0vencible \u00a0(es decir, cuando al agente le era exigible conocer aquellos elementos \u00a0que \u00a0integraban \u00a0el \u00a0tipo \u00a0objetivo), \u00a0la \u00a0conducta \u00a0se \u00a0constituir\u00e1 \u00a0en delito \u00a0imprudente \u00a0si as\u00ed lo ha previsto el legislador, tal como lo dispone el numeral \u00a010 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a032 del C\u00f3digo Penal. En cambio, cuando se trata de un error \u00a0de \u00a0prohibici\u00f3n \u00a0vencible (esto es, cuando el sujeto agente bien hubiera podido \u00a0haberse \u00a0informado \u00a0de \u00a0la \u00a0naturaleza \u00a0il\u00edcita \u00a0de su acci\u00f3n), la conducta se \u00a0aten\u00faa \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 manera \u00a0 prevista \u00a0 en \u00a0el \u00a0numeral \u00a011 \u00a0ib\u00eddem4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0presente \u00a0asunto, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0AMANCIO \u00a0D\u00cdAZ ARIZA plante\u00f3 que el Tribunal dej\u00f3 de aplicar el numeral 11 del \u00a0art\u00edculo \u00a032 \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0599 de 2000, con lo que en teor\u00eda quiso proponer la \u00a0concurrencia \u00a0de un error de prohibici\u00f3n, o sea, que el procesado no sab\u00eda que \u00a0su \u00a0participaci\u00f3n en los hechos materia de juicio se trataba de una ilicitud y, \u00a0por lo tanto, no era punible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En el desarrollo del reproche, sin embargo, \u00a0lo \u00a0que \u00a0argument\u00f3 el demandante era que AMANCIO D\u00cdAZ ARIZA actu\u00f3 sin dolo en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0cognitivo \u00a0del \u00a0t\u00e9rmino \u00a0y, \u00a0por \u00a0lo \u00a0tanto, ya no estaba haciendo \u00a0alusi\u00f3n \u00a0a un error de naturaleza permisiva, sino al error de tipo se\u00f1alado en \u00a0el numeral 10 de la norma en comento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y, \u00a0al \u00a0final de su discurso, el demandante \u00a0volvi\u00f3 \u00a0a mezclar ambos conceptos, al se\u00f1alar que la acci\u00f3n del procesado era \u00a0como \u00a0m\u00e1ximo \u00a0imprudente, jam\u00e1s dolosa, y que, en raz\u00f3n de ello, obr\u00f3 con el \u00a0convencimiento de que su conducta se ajustaba a la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0consecuencia, \u00a0el \u00a0planteamiento \u00a0del \u00a0defensor \u00a0 resulta \u00a0 desde \u00a0 el \u00a0 punto \u00a0 de \u00a0 vista \u00a0dogm\u00e1tico \u00a0incoherente \u00a0e \u00a0inabordable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2.4. En lo que al \u00a0contenido \u00a0del \u00a0segundo \u00a0cargo \u00a0respecta, adem\u00e1s de lo se\u00f1alado en precedencia \u00a0acerca \u00a0de \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n directa de la ley sustancial por falta de aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0 art\u00edculo \u00a0 232 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 de \u00a0 Procedimiento \u00a0Penal \u00a0(supra \u00a02.1), el demandante plante\u00f3 al \u00a0mismo \u00a0tiempo \u00a0en \u00a0la \u00a0enunciaci\u00f3n \u00a0del \u00a0cargo \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por falso \u00a0raciocinio, \u00a0que \u00a0como \u00a0tal \u00a0constituye \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0modalidades de la llamada \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 indirecta \u00a0 de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0no \u00a0de \u00a0la \u00a0directa, \u00a0y, \u00a0por \u00a0consiguiente, \u00a0 desconoci\u00f3 \u00a0 de \u00a0 esta \u00a0 manera \u00a0el \u00a0principio \u00a0l\u00f3gico \u00a0de \u00a0no \u00a0contradicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0efecto, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0ha \u00a0enfatizado \u00a0en \u00a0innumerables \u00a0ocasiones \u00a0que \u00a0en la violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial es \u00a0la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0y \u00a0no \u00a0la valoraci\u00f3n jur\u00eddica de los hechos \u00a0acreditados \u00a0como \u00a0tales \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0la \u00a0que determina el quebrantamiento \u00a0normativo \u00a0que le es imputable al juzgador, y que bien puede ser de derecho (por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0o \u00a0falso juicio de convicci\u00f3n), o de derecho (por \u00a0falso \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 de \u00a0 existencia, \u00a0 falso \u00a0 juicio \u00a0 de \u00a0 identidad \u00a0 o \u00a0 falso \u00a0raciocinio). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, la Corte ha se\u00f1alado que cuando \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0se \u00a0formula \u00a0un \u00a0error de hecho por falso raciocinio el \u00a0demandante \u00a0tiene \u00a0la \u00a0carga \u00a0procesal \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0que la valoraci\u00f3n que el \u00a0Tribunal \u00a0hizo \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba \u00a0desconoce los postulados de la sana cr\u00edtica, es \u00a0decir, \u00a0las leyes de la ciencia, los principios de la l\u00f3gica y las reglas de la \u00a0experiencia, \u00a0y \u00a0que dicho error incidi\u00f3 de manera determinante en la decisi\u00f3n \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso, si lo \u00fanico que el \u00a0apoderado \u00a0de \u00a0AMANCIO D\u00cdAZ ARIZA hubiera querido plantear con el planteamiento \u00a0del \u00a0segundo \u00a0reproche \u00a0era \u00a0un error de hecho por falso raciocinio, no cumpli\u00f3 \u00a0con \u00a0ninguno \u00a0de \u00a0los \u00a0deberes \u00a0que \u00a0en \u00a0este sentido le eran exigibles, pues ni \u00a0siquiera \u00a0mencion\u00f3 \u00a0qu\u00e9 ley cient\u00edfica, qu\u00e9 principio l\u00f3gico o qu\u00e9 m\u00e1xima \u00a0de \u00a0la experiencia habr\u00eda vulnerado el ad quem en la apreciaci\u00f3n probatoria, y \u00a0tan \u00a0solo \u00a0se \u00a0dedic\u00f3 \u00a0a \u00a0manifestar que, en su criterio, el Tribunal no hab\u00eda \u00a0tenido \u00a0en \u00a0cuenta la prueba que le favorec\u00eda a su protegido, ni la versi\u00f3n de \u00a0los hechos suministrada por \u00e9ste en diligencia de indagatoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>E incluso en el caso de que con este \u00faltimo \u00a0argumento \u00a0estuviese \u00a0formulando \u00a0otras \u00a0modalidades del error de hecho, como el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0por \u00a0omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0la prueba o el falso juicio de \u00a0identidad \u00a0por \u00a0cercenamiento \u00a0de \u00a0la \u00a0misma, \u00a0el \u00a0demandante \u00a0de \u00a0ninguna forma \u00a0demostr\u00f3 \u00a0la \u00a0trascendencia \u00a0de \u00a0lo por \u00e9l enunciado, ni tampoco confront\u00f3 su \u00a0postura \u00a0con \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0efectuada \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0m\u00e1xime \u00a0cuando el \u00a0discurso \u00a0del \u00a0defensor \u00a0de \u00a0AMANCIO D\u00cdAZ ARIZA en este cargo estuvo dirigido a \u00a0cuestionar \u00a0la \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0t\u00edpica \u00a0de \u00a0la conducta punible de concierto \u00a0 para \u00a0delinquir \u00a0agravado, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0la \u00a0responsabilidad del procesado en la misma, dejando de lado tanto \u00a0la \u00a0estructuraci\u00f3n \u00a0como \u00a0la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0individual \u00a0en \u00a0los otros delitos \u00a0(secuestro \u00a0 \u00a0simple, \u00a0hurto \u00a0 \u00a0calificado \u00a0 \u00a0y \u00a0 agravado \u00a0 y \u00a0fabricaci\u00f3n, \u00a0tr\u00e1fico \u00a0y porte de \u00a0armas \u00a0 de \u00a0fuego) \u00a0que \u00a0consider\u00f3 \u00a0demostrados \u00a0la \u00a0segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, \u00a0el demandante tambi\u00e9n aludi\u00f3 \u00a0dentro \u00a0de \u00a0la sustentaci\u00f3n del reproche a la ausencia de motivaci\u00f3n del fallo \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, al igual que a la vulneraci\u00f3n del principio de estricta \u00a0legalidad \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos y de las penas, con lo que tampoco dej\u00f3 en claro si \u00a0lo \u00a0que \u00a0en \u00a0\u00faltimas \u00a0debat\u00eda \u00a0era \u00a0un \u00a0vicio de actividad (error in \u00a0procedendo), \u00a0y \u00a0no \u00a0uno de juicio \u00a0(error \u00a0 in \u00a0iudicando), \u00a0caso \u00a0en \u00a0el \u00a0cual \u00a0debi\u00f3 \u00a0haberlo \u00a0formulado al amparo de la causal tercera de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. En este orden \u00a0de \u00a0ideas, \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0AMANCIO D\u00cdAZ ARIZA se alej\u00f3 de los principios de \u00a0sustentaci\u00f3n \u00a0suficiente, \u00a0cr\u00edtica vinculante, coherencia y no contradicci\u00f3n, \u00a0principios \u00a0que \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0encuentran \u00a0arraigo \u00a0en el car\u00e1cter dispositivo del \u00a0recurso, \u00a0sino \u00a0que adem\u00e1s implican que la argumentaci\u00f3n debe bastarse por s\u00ed \u00a0misma \u00a0para \u00a0propiciar, por lo menos te\u00f3ricamente, el derrumbamiento del fallo, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0en \u00a0que \u00a0los \u00a0desarrollos \u00a0cr\u00edticos \u00a0de \u00a0la demanda deben estar \u00a0fundados \u00a0en \u00a0las \u00a0causales \u00a0taxativamente \u00a0previstas en la ley, as\u00ed como estar \u00a0sometidos \u00a0a \u00a0precisos \u00a0requisitos \u00a0de \u00a0forma y contenido conforme a la causal o \u00a0causales \u00a0invocadas, \u00a0con \u00a0identidad \u00a0tem\u00e1tica \u00a0y \u00a0ajustados \u00a0a \u00a0las exigencias \u00a0b\u00e1sicas \u00a0de \u00a0la l\u00f3gica, tanto general como jur\u00eddica, y sin que la Corte pueda \u00a0entrar a suplir vac\u00edos ni a corregir deficiencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 \u00a0consecuencia, \u00a0 \u00a0como \u00a0la Sala tampoco encuentra al examinar el expediente vulneraci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0a las garant\u00edas fundamentales del procesado, no admitir\u00e1 la demanda de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesta \u00a0en contra de la sentencia de segunda instancia proferida \u00a0por el Tribunal Superior de Bogot\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo expuesto, la CORTE \u00a0SUPREMA \u00a0DE \u00a0JUSTICIA, \u00a0SALA \u00a0DE \u00a0CASACI\u00d3N PENAL, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0<\/p>\n<p>NO ADMITIR la demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0presentada por el defensor de AMANCIO D\u00cdAZ ARIZA en contra de la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0segunda instancia proferida por el Tribunal Superior del Distrito \u00a0Judicial de Bogot\u00e1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0providencia, no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 notif\u00edquese, \u00a0 c\u00famplase \u00a0 y \u00a0devu\u00e9lvase al lugar de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JOS\u00c9 LEONIDAS BUSTOS MART\u00cdNEZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 DEL \u00a0 ROSARIO \u00a0 GONZ\u00c1LEZ \u00a0 DE \u00a0L.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0AUGUSTO J. IB\u00c1\u00d1EZ GUZM\u00c1N \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0YESID RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JULIO \u00a0ENRIQUE \u00a0SOCHA \u00a0SALAMANCA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER \u00a0 \u00a0 \u00a0ZAPATA \u00a0ORTIZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>TERESA RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 Folios 11-13 del cuaderno del Tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 \u00a0Folio 13 ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Welzel, \u00a0Hans, Derecho penal alem\u00e1n. \u00a0Parte \u00a0 general, \u00a0 Editorial \u00a0Jur\u00eddica \u00a0de \u00a0Chile, \u00a0Santiago, 1971, pp. 112-113, 232-233. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Cf. auto de 19 de mayo de 2008, radicaci\u00f3n 28948. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 25783 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Magistrado Ponente \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-15380","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-16"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15380","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15380"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15380\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15380"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15380"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15380"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}