{"id":15315,"date":"2023-09-11T17:44:56","date_gmt":"2023-09-11T17:44:56","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/2525929-02-08\/"},"modified":"2023-09-11T17:44:56","modified_gmt":"2023-09-11T17:44:56","slug":"2525929-02-08","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/2525929-02-08\/","title":{"rendered":"25259(29-02-08)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 25259 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrada Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>MAR\u00cdA \u00a0 DEL \u00a0ROSARIO \u00a0GONZ\u00c1LEZ DE LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado acta N\u00b0 045. \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D. C., veintinueve (29) de febrero \u00a0de de dos mil ocho (2008). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Sala \u00a0acomete la definici\u00f3n del recurso \u00a0extraordinario \u00a0 de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0de \u00a0ARIEL \u00a0RICARDO RODR\u00cdGUEZ AGUDELO contra la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a019 \u00a0de octubre de 2005, mediante la cual el Tribunal Superior de \u00a0Santa \u00a0Rosa de Viterbo confirm\u00f3 el fallo adoptado el 5 de enero del citado a\u00f1o \u00a0por \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito de la misma sede,\u00a0 por cuyo conducto \u00a0conden\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0en \u00a0menci\u00f3n \u00a0a \u00a0las \u00a0penas \u00a0principales de 30 a\u00f1os de \u00a0prisi\u00f3n \u00a0y \u00a015.000 salarios m\u00ednimos legales mensuales de multa, as\u00ed como a la \u00a0accesoria \u00a0 de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0el mismo lapso fijado para la sanci\u00f3n privativa de la libertad, \u00a0como coautor del delito de secuestro extorsivo agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0<\/p>\n<p>Los resumi\u00f3 la Procuradora Tercera Delegada \u00a0para la Casaci\u00f3n Penal, de la siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn las horas de \u00a0la \u00a0noche \u00a0del \u00a011 de junio de 2002, fue plagiado el joven Carlos Rodrigo G\u00f3mez \u00a0Castro \u00a0por cuatro desconocidos que portaban armas de fuego de corto alcance, en \u00a0momento \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0entrevistaba \u00a0con \u00a0Ariel \u00a0Ricardo Rodr\u00edguez Agudelo en el \u00a0establecimiento \u00a0comercial \u00a0\u201cSigno \u00a0bar\u201d, \u00a0ubicado en la avenida circunvalar \u00a0N\u00b0 \u00a022 A 37, del per\u00edmetro urbano de la ciudad de Duitama, lugar al que hab\u00eda \u00a0acudido \u00a0G\u00f3mez \u00a0Castro atendiendo una cita que hab\u00eda concertado con Rodr\u00edguez \u00a0Agudelo\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ACTUACI\u00d3N PROCESAL \u00a0<\/p>\n<p>1. Con base en la denuncia instaurada por el \u00a0se\u00f1or \u00a0 \u00a0 Alfonso \u00a0 \u00a0G\u00f3mez \u00a0 \u00a0Estrada, \u00a0padre de la v\u00edctima, la fiscal\u00eda especializada inici\u00f3 el 12 de \u00a0junio \u00a0de \u00a02002 \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0previa, \u00a0en \u00a0cuyo \u00a0desarrollo \u00a0recaud\u00f3 algunas \u00a0pruebas, \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0las cuales, el 15 de julio siguiente, decret\u00f3 la \u00a0apertura \u00a0de \u00a0formal \u00a0instrucci\u00f3n contra ARIEL RICARDO \u00a0RODR\u00cdGUEZ AGUDELO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. Producida la captura del antes mencionado, \u00a0se \u00a0procedi\u00f3 \u00a0a \u00a0escucharlo \u00a0en \u00a0indagatoria, \u00a0tras \u00a0lo cual el instructor, con \u00a0decisi\u00f3n \u00a0del \u00a09 \u00a0de \u00a0agosto \u00a0de \u00a02002, \u00a0le \u00a0resolvi\u00f3 la situaci\u00f3n jur\u00eddica, \u00a0imponi\u00e9ndole \u00a0 medida \u00a0 de \u00a0 aseguramiento \u00a0 de \u00a0 detenci\u00f3n \u00a0 preventiva, \u00a0sin \u00a0excarcelaci\u00f3n, \u00a0por el delito de secuestro extorsivo agravado. Esta providencia \u00a0fue \u00a0confirmada, \u00a0en \u00a0sede \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia, \u00a0al \u00a0desatarse la apelaci\u00f3n \u00a0interpuesta \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0 \u00a0 defensa1. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3. \u00a0Luego de abstenerse de revocar la medida \u00a0de \u00a0aseguramiento, seg\u00fan petici\u00f3n de la defensa, el fiscal dispuso la clausura \u00a0de \u00a0la \u00a0instrucci\u00f3n y, el 21 de marzo de 2003, calific\u00f3 el m\u00e9rito del sumario \u00a0con \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n, \u00a0que \u00a0profiri\u00f3 \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0ARIEL \u00a0RICARDO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0AGUDELO, \u00a0como \u00a0coautor \u00a0del \u00a0punible \u00a0atribuido \u00a0al \u00a0momento \u00a0de \u00a0resolv\u00e9rsele \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4. \u00a0En firme el pliego acusatorio, contra el \u00a0cual \u00a0no \u00a0se \u00a0interpuso \u00a0recurso \u00a0alguno, \u00a0el \u00a0proceso \u00a0pas\u00f3 a conocimiento del \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0Especializado \u00a0de Tunja, funcionario que llev\u00f3 a \u00a0cabo \u00a0las \u00a0audiencias \u00a0preparatoria \u00a0y \u00a0p\u00fablica \u00a0de juzgamiento, pero, como con \u00a0posterioridad \u00a0la \u00a0Sala \u00a0Administrativa \u00a0del \u00a0Consejo \u00a0Superior de la Judicatura \u00a0cre\u00f3 \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Penal del Circuito Especializado de Santa Rosa de Viterbo, a \u00a0este \u00a0despacho judicial orden\u00f3 remitir el expediente, y es as\u00ed como su titular \u00a0profiri\u00f3, \u00a0el 5 de enero de 2005, la sentencia de primera instancia, confirmada \u00a0el \u00a019 \u00a0de \u00a0octubre siguiente por el Tribunal Superior de Santa Rosa de Viterbo, \u00a0en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0la \u00a0apelaci\u00f3n \u00a0interpuesta \u00a0por la defensa, sujeto procesal que \u00a0luego \u00a0acudi\u00f3 \u00a0al recurso extraordinario de casaci\u00f3n, cuya demanda se declar\u00f3 \u00a0ajustada mediante auto del 6 de abril de 2006. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5. \u00a0Surtido \u00a0el \u00a0traslado \u00a0respectivo, \u00a0la \u00a0Procuradora \u00a0Tercera \u00a0Delegada para la Casaci\u00f3n Penal conceptu\u00f3, en el sentido \u00a0de \u00a0desestimar parcialmente el recurso y casar la sentencia impugnada para fijar \u00a0la \u00a0pena \u00a0accesoria de inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos y funciones \u00a0p\u00fablicas en el plazo m\u00e1ximo permitido por la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA \u00a0DEMANDA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tres \u00a0cargos, los dos primeros por violaci\u00f3n indirecta y el tercero \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0formula la defensa contra la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal. A continuaci\u00f3n se resume el fundamento de cada uno de \u00a0ellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo primero: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0apoyo en el cuerpo segundo de la causal primera de casaci\u00f3n de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0600 de 2000, el actor acusa la sentencia de haber incurrido en error de \u00a0derecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de legalidad, que deriv\u00f3 en la aplicaci\u00f3n indebida \u00a0de \u00a0los art\u00edculos 169 y 170, numeral 3\u00ba del C\u00f3digo Penal, modificados por los \u00a0art\u00edculos \u00a02\u00ba \u00a0y \u00a03\u00ba \u00a0de \u00a0la Ley 733 de 2002 y en la falta de aplicaci\u00f3n del \u00a0art\u00edculo 7\u00ba del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0error, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0casacionista, recay\u00f3 sobre el testimonio de \u00a0Diana Marcela Ruiz, en cuanto \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0le \u00a0otorg\u00f3 \u00a0valor, \u00a0no obstante haberse recaudado sin darle a \u00a0conocer \u00a0el derecho a no declarar, privilegio consagrado en los art\u00edculos 267 y \u00a0276 \u00a0del \u00a0ordenamiento \u00a0procesal penal y al cual se hac\u00eda acreedora la testigo, \u00a0por \u00a0cuanto, \u00a0como lo reconoci\u00f3 el propio Tribunal, se trataba de la compa\u00f1era \u00a0sentimental del procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Consider\u00f3 \u00a0que \u00a0el yerro es trascendente, pues la mencionada prueba \u00a0se \u00a0erige \u00a0en \u00a0el soporte fundamental de la condena, de manera que de no haberse \u00a0incurrido en \u00e9l, la decisi\u00f3n hubiese sido absolutoria. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo segundo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Al \u00a0amparo \u00a0tambi\u00e9n \u00a0del \u00a0cuerpo \u00a0segundo \u00a0de \u00a0la causal primera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0libelista \u00a0denuncia \u00a0la presencia de un error de hecho por falso \u00a0raciocinio, \u00a0que condujo a la violaci\u00f3n indirecta, por aplicaci\u00f3n indebida, de \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0169 \u00a0y \u00a0170, numeral 3\u00ba del C\u00f3digo Penal, modificados por los \u00a0art\u00edculos \u00a02\u00ba \u00a0y \u00a03\u00ba \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a0733 de 2002 y por falta de aplicaci\u00f3n del \u00a0art\u00edculo 7\u00ba del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0sustentar \u00a0el \u00a0reproche, \u00a0sostuvo \u00a0que el Tribunal apreci\u00f3 la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 Diana \u00a0Marcela \u00a0Ruiz \u00a0a \u00a0espaldas \u00a0de \u00a0los \u00a0principios de la sana cr\u00edtica, pues pas\u00f3 por \u00a0alto \u00a0que \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0un \u00a0testigo \u00a0de \u00a0referencia, \u00a0cuyas manifestaciones no \u00a0constituyen \u00a0plena \u00a0prueba de la responsabilidad o participaci\u00f3n del procesado, \u00a0am\u00e9n \u00a0de \u00a0haberlas \u00a0efectuado con fundamento en lo que, al parecer, le coment\u00f3 \u00a0ARIEL \u00a0RICARDO \u00a0RODR\u00cdGUEZ, \u00a0olvidando \u00a0que, como qued\u00f3 evidenciado en el proceso, el aludido acostumbraba a \u00a0hacer \u00a0afirmaciones \u00a0desacertadas \u00a0y \u00a0en \u00a0algunos casos falsas, de modo que bien \u00a0pudo \u00a0referir \u00a0tales comentarios a su compa\u00f1era sentimental por \u201cmolestar o presumir ante ella\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Seg\u00fan \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0confirma \u00a0tal aserto el hecho de hab\u00e9rsele \u00a0precluido \u00a0al \u00a0procesado \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0que, \u00a0con sustento en sindicaci\u00f3n \u00a0similar, \u00a0se \u00a0le \u00a0inici\u00f3 \u00a0por su posible participaci\u00f3n en el homicidio tentado \u00a0dirigido contra el General Cifuentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Consider\u00f3 \u00a0tautol\u00f3gico \u00a0otorgar credibilidad a la testigo con base \u00a0en \u00a0su \u00a0misma \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0y \u00a0en \u00a0los \u00a0datos \u00a0que conoci\u00f3 \u00e9sta de la vida de \u00a0ARIEL \u00a0RICARDO \u00a0RODR\u00cdGUEZ. Y \u00a0estim\u00f3 \u00a0maquiav\u00e9lico \u00a0calificar \u00a0de estrategia la agresi\u00f3n recibida por \u00e9ste \u00a0cuando \u00a0se produjo el secuestro, s\u00f3lo porque as\u00ed lo afirm\u00f3 la declarante, sin \u00a0advertirse \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado \u00a0result\u00f3 \u00a0m\u00e1s \u00a0golpeado \u00a0que las otras personas \u00a0presentes en el lugar donde ocurrieron los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0 \u00a0el \u00a0 demandante, \u00a0 el \u00a0 ad \u00a0 quem \u00a0desconoci\u00f3 \u00a0las \u00a0reglas de la experiencia, conforme a \u00a0las \u00a0 \u00a0cuales \u00a0 \u00a0cuando \u00a0 alguien \u00a0 testifica, \u00a0 como \u00a0 lo \u00a0 hizo \u00a0 Diana \u00a0Marcela \u00a0Ruiz, \u00a0para \u00a0favorecerse y \u00a0obtener \u00a0un premio, su dicho no resulta confiable, situaci\u00f3n que igual acontece \u00a0cuando \u00a0esa \u00a0persona \u00a0declara \u00a0para desquitarse de quien la amenaza o perjudica, \u00a0como \u00a0lo \u00a0hizo el procesado, pues en ambos casos surge evidente su inter\u00e9s para \u00a0declarar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0su \u00a0criterio, \u00a0las \u00a0citadas circunstancias arrojaban una gama de \u00a0posibilidades, \u00a0frente \u00a0a \u00a0las \u00a0cuales \u00a0el Tribunal debi\u00f3 adoptar un raciocinio \u00a0diferente \u00a0al \u00a0de \u00a0creerle \u00a0a \u00a0la \u00a0testigo \u00a0para edificar con su declaraci\u00f3n la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria. \u00a0No \u00a0haber explorado esas otras alternativas, seg\u00fan el \u00a0actor, \u00a0llev\u00f3 \u00a0al \u00a0ad quem a \u00a0incurrir \u00a0en \u00a0el \u00a0error de juicio denunciado, que fue de car\u00e1cter trascendente, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0de \u00a0esa \u00a0prueba \u00a0deriv\u00f3 \u00a0la \u00a0responsabilidad del procesado, pese a \u00a0existir \u00a0dudas \u00a0que \u00a0reclaman \u00a0la \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0principio de presunci\u00f3n de \u00a0inocencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tercer cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Bajo el auspicio de la causal primera de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0cuerpo \u00a0primero, predica la violaci\u00f3n directa de los art\u00edculos 51, \u00a0inciso \u00a01\u00ba \u00a0y 52, inciso 3\u00ba del C\u00f3digo Penal, como consecuencia de fijarse la \u00a0accesoria \u00a0 de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas, \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo t\u00e9rmino se\u00f1alado para la pena de prisi\u00f3n, cuando el \u00a0l\u00edmite m\u00e1ximo legal de duraci\u00f3n de esa accesoria es de 20 a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pidi\u00f3, \u00a0en \u00a0consecuencia, \u00a0aun \u00a0cuando de manera subsidiaria, casar \u00a0parcialmente \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 para \u00a0 fijar \u00a0 la \u00a0 pena \u00a0 accesoria \u00a0 en \u00a0dicho \u00a0l\u00edmite. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO \u00a0DEL MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Primer \u00a0 cargo. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Considera \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante parte de una premisa equivocada, pues \u00a0no \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0el \u00a0instructor \u00a0no \u00a0le \u00a0haya \u00a0hecho \u00a0conocer \u00a0a \u00a0la testigo \u00a0Diana Marcela Ruiz el derecho \u00a0a \u00a0no \u00a0declarar. \u00a0En \u00a0ese \u00a0sentido, \u00a0recuerda \u00a0c\u00f3mo \u00a0en la primera declaraci\u00f3n \u00a0ofrecida \u00a0por la aludida se le impuso el juramento, previas las formalidades del \u00a0art\u00edculo \u00a0276 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de Procedimiento Penal de 2000. Y en la ampliaci\u00f3n \u00a0de \u00a0su \u00a0testimonio se dej\u00f3 constancia de hab\u00e9rsele dado a conocer el contenido \u00a0de los art\u00edculos 266, 267 y 269 ib\u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0todo, \u00a0la \u00a0Procuradora Delegada es del criterio que, de acuerdo \u00a0con \u00a0 el \u00a0 propio \u00a0 testimonio \u00a0 de \u00a0 Diana \u00a0 Marcela \u00a0Ruiz, \u00a0la \u00a0relaci\u00f3n que la uni\u00f3 con el procesado fue \u00a0de \u00a0tan \u00a0corta \u00a0duraci\u00f3n \u00a0al \u00a0punto \u00a0de \u00a0no alcanzar a configurar el estatus de \u00a0\u201ccompa\u00f1eros \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0permanentes\u201d, \u00a0 \u00a0seg\u00fan \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0exigencia \u00a0 \u00a0legal \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0constitucional \u00a0 \u00a0al \u00a0respecto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Aun \u00a0cuando, \u00a0de todas maneras, insisti\u00f3 en que la referencia hecha \u00a0por \u00a0 el \u00a0instructor \u00a0en \u00a0ambas \u00a0diligencias \u00a0al \u00a0art\u00edculo \u00a0276 \u00a0constituye \u00a0la \u00a0advertencia \u00a0exigida legalmente, m\u00e1xime cuando en la declaraci\u00f3n de la testigo \u00a0\u201cse \u00a0aprecia la libertad y voluntad de declarar, por \u00a0encima \u00a0de cualquier formalidad o remisi\u00f3n a norma expresa, porque su relato es \u00a0fluido, \u00a0 cronol\u00f3gicamente \u00a0ordenado \u00a0y \u00a0l\u00f3gicamente \u00a0expuesto\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Segundo cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0su \u00a0opini\u00f3n, \u00a0el \u00a0censor sustenta el reproche con apreciaciones \u00a0personales \u00a0con \u00a0las cuales pretende darle validez a unas particulares reglas de \u00a0la \u00a0experiencia, \u00a0olvidando \u00a0que \u00a0la \u00a0disparidad \u00a0de \u00a0criterios \u00a0no \u00a0da lugar al \u00a0surgimiento \u00a0de \u00a0un error de hecho, pues para ello debe el demandante confrontar \u00a0la \u00a0forma \u00a0como \u00a0el juzgador apreci\u00f3 la prueba, demostrar, no criticar, que sus \u00a0conclusiones \u00a0son \u00a0arbitrarias \u00a0e irrazonables y establecer que dicho desacierto \u00a0tiene incidencia en el contenido del fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si \u00a0no \u00a0cumple \u00a0esas exigencias, a\u00f1adi\u00f3 el Ministerio P\u00fablico, el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0 probatorio \u00a0 del \u00a0sentenciador \u00a0prevalecer\u00e1 \u00a0sobre \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0efectuada \u00a0por \u00a0el \u00a0impugnante, \u00a0en \u00a0virtud de la doble presunci\u00f3n de acierto y \u00a0legalidad que ampara el fallo de segundo grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0ese \u00a0sentido, \u00a0estim\u00f3 \u00a0que \u00a0en la apreciaci\u00f3n efectuada por el \u00a0ad \u00a0quem \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Diana \u00a0Marcela \u00a0Ruiz \u00a0no \u00a0se \u00a0advierte \u00a0desafuero \u00a0valorativo \u00a0sino, \u00a0por el contrario, un an\u00e1lisis amplio de \u00a0las \u00a0dos \u00a0versiones \u00a0rendidas \u00a0por \u00a0la \u00a0declarante, \u00a0sin que se observe en dicho \u00a0estudio \u00a0 \u00a0el \u00a0 quebranto \u00a0 grotesco \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 reglas \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 persuasi\u00f3n \u00a0racional. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tercer cargo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Encuentra \u00a0fundado \u00a0el \u00a0reproche, \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0el \u00a0juez \u00a0de primera \u00a0instancia, \u00a0en \u00a0err\u00f3neo \u00a0proceder \u00a0no \u00a0advertido \u00a0por \u00a0el Tribunal, conden\u00f3 al \u00a0procesado \u00a0a \u00a0la pena accesoria de inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0por \u00a0un \u00a0per\u00edodo \u00a0igual \u00a0al \u00a0de la pena principal, sin \u00a0considerar \u00a0que \u00a0al \u00a0haberse \u00a0fijado \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0en \u00a030 a\u00f1os, tal decisi\u00f3n \u00a0implic\u00f3 \u00a0el \u00a0desconocimiento del l\u00edmite m\u00e1ximo previsto para esa accesoria en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a051 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0viol\u00e1ndose \u00a0as\u00ed \u00a0la \u00a0garant\u00eda \u00a0de la \u00a0legalidad de la pena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Solicit\u00f3, \u00a0por tanto, casar parcialmente la sentencia para fijar en \u00a020 a\u00f1os la accesoria en menci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES \u00a0DE \u00a0LA \u00a0CORTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0el \u00a0orden propuesto por el casacionista, se pronunciar\u00e1 la Sala \u00a0sobre cada uno de los cargos que formula en la demanda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo primero: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Seg\u00fan \u00a0el \u00a0censor, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0incurri\u00f3 en error de derecho por \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad, \u00a0porque \u00a0apreci\u00f3 \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de Diana \u00a0Marcela Ruiz \u00c1lvarez, a pesar de no \u00a0hab\u00e9rsele \u00a0dado \u00a0a \u00a0conocer el derecho a no declarar, en raz\u00f3n a su condici\u00f3n \u00a0de \u00a0compa\u00f1era \u00a0permanente \u00a0del procesado ARIEL RICARDO \u00a0RODR\u00cdGUEZ AGUDELO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0reproche, \u00a0entonces, \u00a0se centra en predicar la violaci\u00f3n a la \u00a0excepci\u00f3n \u00a0al \u00a0deber de declarar. Este derecho est\u00e1 consagrado en el art\u00edculo \u00a033 \u00a0de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica y desarrollado en el art\u00edculo 267 del C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0Ambas \u00a0disposiciones \u00a0coinciden \u00a0en consagrarlo de la \u00a0siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cNadie \u00a0podr\u00e1 \u00a0ser \u00a0obligado a declarar \u00a0contra \u00a0s\u00ed \u00a0mismo o contra su c\u00f3nyuge, compa\u00f1ero permanente o pariente dentro \u00a0del \u00a0 cuarto \u00a0 grado \u00a0 de \u00a0 consanguinidad, \u00a0 segundo \u00a0 de \u00a0afinidad \u00a0o \u00a0primero \u00a0civil\u201d2. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Los \u00a0preceptos \u00a0constitucional \u00a0y \u00a0legal \u00a0en \u00a0menci\u00f3n \u00a0consagran la \u00a0garant\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0no \u00a0auto-incriminaci\u00f3n y a la no incriminaci\u00f3n del c\u00f3nyuge, \u00a0compa\u00f1ero \u00a0permanente \u00a0y \u00a0parientes cercanos. Es una manifestaci\u00f3n del derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0a \u00a0su \u00a0vez \u00a0derivada \u00a0del debido proceso, en cuanto le confiere al \u00a0acusado \u00a0la \u00a0facultad de guardar silencio si as\u00ed lo desea. Sobre el particular, \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0C-782 \u00a0de \u00a02005 \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0expres\u00f3:\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cEl derecho de \u00a0defensa, \u00a0n\u00facleo \u00a0esencial \u00a0del \u00a0debido proceso, se encuentra conformado por el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0ser \u00a0o\u00eddo, \u00a0con \u00a0el \u00a0pleno de sus garant\u00edas constitucionales, y el \u00a0derecho \u00a0 a \u00a0 guardar \u00a0 silencio, \u00a0 es \u00a0 decir, \u00a0 su \u00a0 derecho \u00a0 a \u00a0callar, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0a \u00a0dar \u00a0su \u00a0propia \u00a0versi\u00f3n \u00a0sobre \u00a0los hechos en ejercicio pleno de su derecho de defensa. Ello se \u00a0traduce \u00a0a su vez, en la garant\u00eda que tiene toda persona a no autoincriminarse, \u00a0ni \u00a0a \u00a0incriminar \u00a0a \u00a0su \u00a0c\u00f3nyuge \u00a0o \u00a0sus \u00a0parientes m\u00e1s cercanos.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El derecho a callar surgi\u00f3 como reacci\u00f3n a \u00a0lo \u00a0ocurrido \u00a0en \u00a0las \u00e9pocas oscuras de la aplicaci\u00f3n del sistema inquisitivo, \u00a0en \u00a0donde \u00a0se \u00a0acud\u00eda \u00a0a \u00a0la \u00a0tortura \u00a0para \u00a0arrancar, mediante ese reprochable \u00a0mecanismo \u00a0de \u00a0violencia, la confesi\u00f3n a los acusados, a quienes se consideraba \u00a0meros \u00a0objetos \u00a0del \u00a0proceso \u00a0penal. \u00a0A \u00a0esta situaci\u00f3n se refiri\u00f3 el Tribunal \u00a0Constitucional de Espa\u00f1a en la sentencia STC 197\/1995:\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0doctrina \u00a0sit\u00faa \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0or\u00edgenes \u00a0 de \u00a0 ambos \u00a0 derechos3, \u00a0en cuanto manifestaci\u00f3n del \u00a0derecho \u00a0de \u00a0defensa, \u00a0en \u00a0la \u00a0lucha \u00a0por un proceso penal p\u00fablico, acusatorio, \u00a0contradictorio \u00a0y \u00a0con \u00a0todas \u00a0las \u00a0garant\u00edas, \u00a0que \u00a0se \u00a0inicia \u00a0en \u00a0la \u00a0Europa \u00a0continental \u00a0hacia \u00a0la \u00a0segunda \u00a0mitad \u00a0del siglo XVIII, frente al viejo proceso \u00a0penal \u00a0inquisitivo. \u00a0Mientras \u00a0que \u00a0en \u00a0\u00e9ste, \u00a0regido \u00a0por el sistema de prueba \u00a0tasada, \u00a0el \u00a0imputado era considerado como objeto del proceso penal, busc\u00e1ndose \u00a0con \u00a0su \u00a0declaraci\u00f3n, incluso mediante el empleo del tormento, la confesi\u00f3n de \u00a0los \u00a0cargos \u00a0que \u00a0se imputaban, en el proceso penal acusatorio el imputado ya no \u00a0es \u00a0objeto \u00a0del \u00a0proceso penal, sino sujeto del mismo, esto es, parte procesal y \u00a0de \u00a0tal \u00a0modo \u00a0que \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n, \u00a0a \u00a0la \u00a0vez \u00a0que medio de prueba o acto de \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0es \u00a0y ha de ser asumida esencialmente como una manifestaci\u00f3n o \u00a0un \u00a0 \u00a0 medio \u00a0 \u00a0 id\u00f3neo \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 defensa\u2026\u201d4. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0excepci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de declarar es un privilegio que \u00a0opera \u00a0respecto del procesado, as\u00ed como de su c\u00f3nyuge, compa\u00f1ero permanente y \u00a0familiares \u00a0cercanos \u00a0si \u00a0est\u00e1n \u00a0en los grados de parentesco contemplados en la \u00a0norma. \u00a0 En \u00a0 este \u00a0sentido, \u00a0la \u00a0legislaci\u00f3n \u00a0colombiana \u00a0comporta \u00a0una \u00a0mayor \u00a0protecci\u00f3n \u00a0 que \u00a0instrumentos \u00a0internacionales \u00a0como \u00a0el \u00a0Pacto \u00a0Internacional \u00a0de \u00a0 Derechos \u00a0 Civiles \u00a0 y \u00a0 pol\u00edticos5 \u00a0 \u00a0y \u00a0 la \u00a0Convenci\u00f3n \u00a0Americana de Derechos Humanos6, \u00a0que \u00a0s\u00f3lo \u00a0consagran \u00a0el \u00a0derecho a no ser obligado a declarar contra s\u00ed mismo. Obs\u00e9rvese \u00a0c\u00f3mo el art\u00edculo 15 del Pacto, en lo pertinente, se\u00f1ala: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cArt\u00edculo 15: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201c\u2026 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03. \u00a0Durante \u00a0el \u00a0proceso, toda persona acusada de un delito tendr\u00e1 \u00a0derecho, en plena igualdad, a las siguientes garant\u00edas m\u00ednimas: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201c\u2026 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0g) \u00a0A \u00a0no \u00a0ser obligada a declarar contra s\u00ed misma ni a confesarse \u00a0culpable\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0turno, \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0art\u00edculo \u00a0 \u00a08\u00ba \u00a0 \u00a0de \u00a0 la \u00a0 Convenci\u00f3n \u00a0establece: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cGarant\u00edas Judiciales \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u201c\u2026 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0g) \u00a0Derecho a no ser obligado a declarar \u00a0contra s\u00ed mismo ni a declararse culpable\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Desde \u00a0luego, \u00a0en \u00a0la \u00a0medida \u00a0en \u00a0que \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0\u201ces \u00a0norma \u00a0de \u00a0normas\u201d, \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0estatuye \u00a0perentoriamente \u00a0su art\u00edculo 4\u00ba, la mayor protecci\u00f3n al \u00a0comentado \u00a0derecho \u00a0consagrada \u00a0en \u00a0la \u00a0Carta \u00a0es \u00a0de \u00a0insoslayable aplicaci\u00f3n. \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0porque \u00a0los \u00a0instrumentos \u00a0internacionales en menci\u00f3n son expresos en \u00a0prohibir \u00a0la \u00a0limitaci\u00f3n \u00a0o \u00a0restricci\u00f3n \u00a0del \u00a0goce \u00a0de \u00a0derechos o libertades \u00a0reconocidos \u00a0en los Estados Partes, as\u00ed no est\u00e9n contemplados en el Pacto o en \u00a0la Convenci\u00f3n. Al respecto, el primero establece: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u201cArt\u00edculo 5 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201c\u2026 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02. \u00a0No \u00a0podr\u00e1 \u00a0admitirse restricci\u00f3n o menoscabo de ninguno de los \u00a0derechos \u00a0humanos \u00a0fundamentales \u00a0reconocidos \u00a0o \u00a0vigentes en un Estado Parte en \u00a0virtud \u00a0de \u00a0leyes, convenciones, reglamentos o costumbres, so pretexto de que el \u00a0presente Pacto no los reconoce o los reconoce en menor grado\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por su parte, la Convenci\u00f3n Americana dispone: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201cArt\u00edculo 29.\u00a0 Normas de Interpretaci\u00f3n \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ninguna \u00a0 disposici\u00f3n \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 presente \u00a0Convenci\u00f3n \u00a0puede \u00a0ser \u00a0interpretada en el sentido de: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201c\u2026 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0b) \u00a0Limitar \u00a0el \u00a0goce \u00a0y \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0cualquier \u00a0derecho \u00a0o \u00a0libertad \u00a0que \u00a0pueda \u00a0estar reconocido de acuerdo con las \u00a0leyes \u00a0de \u00a0cualquiera de los Estados Partes o de acuerdo con otra convenci\u00f3n en \u00a0que sea parte uno de dichos Estados\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Frente \u00a0al \u00a0alcance \u00a0de la excepci\u00f3n al deber de declarar, la Corte \u00a0Suprema \u00a0tiene por sentado que lo fundamental, para garantizar su cabal respeto, \u00a0es \u00a0no \u00a0obligar \u00a0a \u00a0la \u00a0persona a testificar, sino velar porque lo haga en forma \u00a0libre \u00a0y \u00a0voluntaria, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la cual no resulta trascendente el olvido de \u00a0ponerle \u00a0de \u00a0presente \u00a0el \u00a0derecho \u00a0a \u00a0no declarar. Ese criterio jurisprudencial \u00a0qued\u00f3 \u00a0plasmado \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0del \u00a012 \u00a0de \u00a0junio \u00a0de \u00a02003, en los siguientes \u00a0t\u00e9rminos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201c\u2026 lo realmente \u00a0importante \u00a0no \u00a0es que se cumpla con el requisito de enterar al declarante sobre \u00a0la \u00a0 facultad \u00a0 que \u00a0 tiene \u00a0 de \u00a0 abstenerse \u00a0de \u00a0incriminar \u00a0al \u00a0pariente. \u00a0Lo \u00a0verdaderamente \u00a0 trascendente \u00a0 es \u00a0 que \u00a0 el \u00a0testigo \u00a0\u201cno \u00a0sea \u00a0obligado \u00a0a \u00a0declarar\u201d \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0aqu\u00e9l, \u00a0tal \u00a0como \u00a0lo \u00a0dispone \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a033 de la Carta y lo reiteran los \u00a0art\u00edculos \u00a0 28 \u00a0 y \u00a0 267 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0con \u00a0estas \u00a0palabras: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Art\u00edculo \u00a0 \u00a0 28: \u00a0 \u00a0 \u201cNadie \u00a0 \u00a0est\u00e1 \u00a0 \u00a0obligado \u00a0a \u00a0formular \u00a0denuncia \u00a0contra \u00a0s\u00ed \u00a0mismo, \u00a0contra \u00a0su \u00a0c\u00f3nyuge, \u00a0compa\u00f1ero \u00a0o \u00a0compa\u00f1era \u00a0permanente \u00a0o \u00a0contra sus parientes dentro del cuarto \u00a0grado \u00a0de \u00a0consanguinidad, \u00a0segundo \u00a0de afinidad o primero civil, ni a denunciar \u00a0las \u00a0conductas punibles que haya conocido por causa o con ocasi\u00f3n del ejercicio \u00a0de \u00a0actividades \u00a0que \u00a0le \u00a0impongan \u00a0legalmente \u00a0secreto \u00a0profesional\u201d (resalta la Sala). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Art\u00edculo \u00a0 \u00a0 267: \u00a0 \u00a0 \u201cNadie \u00a0podr\u00e1 \u00a0ser \u00a0obligado \u00a0a \u00a0declarar \u00a0contra \u00a0s\u00ed mismo o contra su c\u00f3nyuge, compa\u00f1era o \u00a0compa\u00f1ero \u00a0permanente \u00a0o \u00a0parientes \u00a0dentro del cuarto grado de consanguinidad, \u00a0segundo \u00a0de \u00a0afinidad \u00a0o \u00a0primero \u00a0civil\u201d (subraya la \u00a0Corte). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>El \u00a0deber \u00a0que imponen la Constituci\u00f3n y la \u00a0ley \u00a0es \u00a0el de no obligar, constre\u00f1ir, forzar, presionar u obligar al testigo a \u00a0declarar \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0esas \u00a0personas cercanas\u201d7. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0manera, \u00a0pues, \u00a0que \u00a0la \u00a0postura \u00a0de la Sala, la cual se reitera \u00a0aqu\u00ed, \u00a0es \u00a0la de considerar no vulnerado el derecho a la no auto-incriminaci\u00f3n \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0no \u00a0incriminaci\u00f3n \u00a0del \u00a0c\u00f3nyuge, \u00a0compa\u00f1ero \u00a0permanente y parientes \u00a0cercanos \u00a0cuando, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0no \u00a0informarse al declarante de ese privilegio, \u00a0conforme \u00a0lo \u00a0se\u00f1ala \u00a0el \u00a0inciso \u00a0segundo \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0267 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal \u00a0de \u00a02000, \u00a0el funcionario no ejerce acto alguno dirigido a \u00a0obligarlo o constre\u00f1irlo para rendir el testimonio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0 el \u00a0 caso \u00a0 sometido \u00a0a \u00a0estudio, \u00a0se \u00a0tiene \u00a0que \u00a0Diana \u00a0 Marcela \u00a0 Ruiz \u00a0\u00c1lvarez \u00a0declar\u00f3 \u00a0durante \u00a0el \u00a0proceso \u00a0en dos ocasiones, la primera el 15 de julio de 2002, donde \u00a0se \u00a0dej\u00f3 constancia que lo hac\u00eda mediante la figura de la colaboraci\u00f3n eficaz \u00a0y \u00a0la \u00a0segunda \u00a0el \u00a020 \u00a0de \u00a0septiembre del mismo a\u00f1o. Revisadas las respectivas \u00a0actas, \u00a0no \u00a0se observa que la declarante haya sido objeto de presi\u00f3n alguna por \u00a0parte \u00a0del \u00a0instructor \u00a0para obligarla a rendir el testimonio. Por el contrario, \u00a0de \u00a0su contenido surge que lo verti\u00f3 en forma libre y voluntaria, pues, como lo \u00a0destaca \u00a0 la \u00a0 Procuradora \u00a0 Delegada, \u00a0 ofreci\u00f3 \u00a0 un \u00a0 relato \u00a0\u201cfluido, \u00a0 \u00a0 \u00a0cronol\u00f3gicamente \u00a0 \u00a0 \u00a0ordenado \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 l\u00f3gicamente \u00a0expuesto\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0lo dem\u00e1s, no es cierto que el funcionario no le haya informado \u00a0a \u00a0la \u00a0declarante \u00a0sobre la excepci\u00f3n al deber de declarar. El texto de los dos \u00a0testimonios \u00a0revela lo contrario. En efecto, en el primero se dej\u00f3 constancia a \u00a0su \u00a0inicio \u00a0que \u00a0el instructor \u201cprocedi\u00f3 a imponerle \u00a0el \u00a0juramento de rigor previas las formalidades del art\u00edculo 276 del C. de P.P. \u00a0e \u00a0 \u00a0 imposici\u00f3n \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0442 \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0C.P\u201d8. \u00a0En \u00a0el \u00a0segundo, \u00a0a \u00a0su \u00a0turno, \u00a0aparece que \u201cla suscrita \u00a0fiscal \u00a0impone a la declarante el contenido de los art\u00edculos 266, 267 y 269 del \u00a0C. \u00a0de \u00a0P.P., \u00a0en \u00a0concordancia \u00a0con \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a0442 del C.P.\u201d9. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0art\u00edculo 276 en alusi\u00f3n establece las reglas a las cuales debe \u00a0sujetarse \u00a0 el \u00a0 testimonio, \u00a0 se\u00f1alando \u00a0 en \u00a0su \u00a0numeral \u00a01\u00ba \u00a0lo \u00a0siguiente: \u00a0\u201cPresente \u00a0e identificado el testigo, el funcionario \u00a0le \u00a0tomar\u00e1 \u00a0el \u00a0juramento \u00a0y \u00a0le advertir\u00e1 sobre las \u00a0excepciones \u00a0al deber de declarar\u201d (subraya la Sala). \u00a0Si \u00a0 el \u00a0 instructor, \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 primera \u00a0 salida \u00a0 procesal \u00a0 de \u00a0Diana \u00a0Marcela \u00a0Ruiz, \u00a0antes de tomarle el \u00a0juramento, \u00a0observ\u00f3 \u00a0\u201clas formalidades del art\u00edculo \u00a0276\u201d, entre las cuales est\u00e1 el advertirle sobre las \u00a0excepciones \u00a0al \u00a0deber de declarar, es porque, efectivamente, le inform\u00f3 de ese \u00a0derecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Menos \u00a0dudas \u00a0existen \u00a0acerca del cumplimiento de esa formalidad por \u00a0parte \u00a0del \u00a0instructor \u00a0en relaci\u00f3n con el segundo testimonio, pues all\u00ed, como \u00a0se \u00a0vio, le impuso a la declarante, entre otros, el contenido del art\u00edculo 267, \u00a0norma \u00a0que consagra la excepci\u00f3n al deber de declarar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0consecuencia, \u00a0no prospera el reproche. \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo segundo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0demandante \u00a0atribuye \u00a0al \u00a0Tribunal \u00a0incurrir en error de hecho \u00a0derivado \u00a0de un falso raciocinio cuando estim\u00f3 probatoriamente el testimonio de \u00a0Diana Marcela Ruiz \u00c1lvarez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Como \u00a0lo tiene ampliamente precisado la Sala, el falso raciocinio se \u00a0presenta \u00a0cuando el juzgador, al apreciar las pruebas, vulnera los principios de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0integrados por las reglas de la experiencia, los postulados \u00a0l\u00f3gicos \u00a0y \u00a0las leyes de la ciencia. Para su demostraci\u00f3n al actor le compete, \u00a0entonces, \u00a0indicar \u00a0los \u00a0principios \u00a0de \u00a0esa \u00a0naturaleza que el fallador aplic\u00f3 \u00a0indebidamente \u00a0y \u00a0los \u00a0que, \u00a0en \u00a0su \u00a0defecto, \u00a0debi\u00f3 \u00a0considerar al proferir el \u00a0fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0Corte \u00a0tambi\u00e9n tiene establecido que el \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0se configura siempre que la vulneraci\u00f3n de los principios de \u00a0la \u00a0 sana \u00a0 cr\u00edtica \u00a0 sea \u00a0 ostensible \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 manifiesta, \u00a0de \u00a0modo \u00a0que \u00a0para \u00a0destronar \u00a0la \u00a0sentencia \u201ces menester comprobar \u00a0que \u00a0el juez abandon\u00f3 la raz\u00f3n, convirti\u00f3 su arbitrio en escueta liberalidad, \u00a0se \u00a0alej\u00f3 \u00a0del \u00a0diario \u00a0discurrir, \u00a0de la l\u00f3gica o de las directrices que, aun \u00a0cuando \u00a0eventualmente \u00a0relativas, \u00a0ha signado una ciencia o una disciplina. Y, a \u00a0rengl\u00f3n \u00a0seguido, \u00a0es\u00a0 imprescindible se\u00f1alar con pruebas cu\u00e1l ha debido \u00a0ser \u00a0la \u00a0\u201craz\u00f3n \u00a0aplicable\u201d, \u00a0la l\u00f3gica, la ciencia o la experiencia a las \u00a0que \u00a0se \u00a0ha \u00a0debido \u00a0acudir \u00a0en \u00a0el caso concreto\u201d10. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por ello, \u201cno hay \u00a0lugar \u00a0 a \u00a0hablar \u00a0de \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0cuando \u00a0simplemente \u00a0se \u00a0presenta \u00a0una \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0que \u00a0no se comparte. La simple disparidad de criterios \u00a0en \u00a0ese \u00a0aspecto, \u00a0por consiguiente, no habilita acudir al recurso de casaci\u00f3n. \u00a0Para \u00a0ello, \u00a0es \u00a0necesario \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0se \u00a0desconocieron \u00a0ostensiblemente \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0par\u00e1metros \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0sana \u00a0 cr\u00edtica\u201d11. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0el \u00a0presente \u00a0caso, \u00a0el \u00a0actor \u00a0omite tal demostraci\u00f3n, pues se \u00a0limita \u00a0a plantear su propio punto de vista acerca del valor suasorio que arroja \u00a0el \u00a0 testimonio \u00a0 de \u00a0Diana \u00a0Marcela \u00a0Ruiz, \u00a0 se\u00f1alando \u00a0 que \u00a0 \u00e9ste \u00a0 no \u00a0 comporta \u00a0 plena \u00a0prueba \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0del procesado, sin indicar en d\u00f3nde estuvo el error manifiesto \u00a0del \u00a0Tribunal \u00a0cuando \u00a0apreci\u00f3 \u00a0dicha \u00a0prueba, frente a lo cual se conforma con \u00a0afirmar \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0de las reglas de la experiencia, seg\u00fan las cuales no \u00a0es \u00a0confiable el testimonio de alguien que declara para favorecerse y obtener un \u00a0premio \u00a0(al \u00a0parecer, \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0los \u00a0ofrecidos \u00a0por \u00a0colaboraci\u00f3n con la \u00a0justicia) \u00a0o \u00a0para \u00a0desquitarse \u00a0de \u00a0quien \u00a0la amenaza o perjudica. \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Si \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0son \u00a0todas aquellas \u201cgeneralizaciones \u00a0que se hacen a partir del cumplimiento establece e \u00a0hist\u00f3rico \u00a0 de \u00a0 ciertas \u00a0 conductas \u00a0similares\u201d12, no \u00a0puede \u00a0 decirse \u00a0que \u00a0las \u00a0situaciones \u00a0esbozadas \u00a0por \u00a0el \u00a0actor \u00a0tengan \u00a0bases \u00a0emp\u00edricas \u00a0con \u00a0pretensi\u00f3n de universalidad, pues no aparece verificado (o, al \u00a0menos, \u00a0el \u00a0impugnante no suministra datos que as\u00ed lo demuestren) que siempre o \u00a0casi \u00a0siempre \u00a0que alguien declara para obtener un beneficio propio de la figura \u00a0de \u00a0la \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0eficaz, \u00a0o \u00a0porque es amenazado, no dice la verdad. Antes \u00a0bien, \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0judicial \u00a0demuestra \u00a0lo \u00a0contrario, \u00a0pues son muchos los \u00a0procesos \u00a0que terminan con sentencia condenatoria, cuyo sustento son testimonios \u00a0de \u00a0personas \u00a0que \u00a0declaran \u00a0mediante \u00a0el \u00a0mecanismo \u00a0de \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0justicia, \u00a0 as\u00ed, \u00a0 incluso, \u00a0est\u00e9n \u00a0intimidadas.\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Tampoco \u00a0resulta \u00a0acertado \u00a0construir \u00a0un \u00a0falso \u00a0raciocinio, como lo \u00a0sugiere \u00a0el \u00a0casacionista, \u00a0por \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de que el \u00a0Tribunal \u00a0haya \u00a0sustentado \u00a0el \u00a0fallo \u00a0con \u00a0un \u00a0testimonio de o\u00eddas13, \u00a0 pues \u00a0ning\u00fan \u00a0principio de la sana cr\u00edtica impone desechar, de ante mano, una prueba \u00a0de \u00a0 esa \u00a0 naturaleza. \u00a0Como \u00a0lo \u00a0record\u00f3 \u00a0la \u00a0Sala \u00a0recientemente:14 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u201c\u2026 \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la improcedencia de una descalificaci\u00f3n \u00a0anticipada del testigo de auditu o de o\u00eddas, ha dicho la Corte: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u2018Si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto \u00a0\u2018el \u00a0testigo \u00a0de \u00a0o\u00eddas, \u00a0lo \u00a0\u00fanico \u00a0que \u00a0puede acreditar es la existencia de un relato que otra \u00a0persona \u00a0le \u00a0hace \u00a0sobre \u00a0unos \u00a0hechos \u00a0(\u2026) \u00a0y \u00a0que \u00a0generalmente ese concreto \u00a0elemento \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0no \u00a0responde \u00a0al \u00a0ideal de que en el proceso se pueda \u00a0contar \u00a0 con \u00a0 pruebas \u00a0 caracterizadas \u00a0 por \u00a0 su \u00a0originalidad, \u00a0que \u00a0son \u00a0las \u00a0inmediatas\u2019, \u00a0 tampoco \u00a0\u2018implica lo anterior que \u00a0dicho \u00a0mecanismo \u00a0de \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0deba \u00a0ser \u00a0rechazado; \u00a0lo que ocurre es que \u00a0frente \u00a0 a \u00a0 las \u00a0especiales \u00a0caracter\u00edsticas \u00a0en \u00a0precedencia \u00a0se\u00f1aladas, \u00a0es \u00a0necesario \u00a0estudiar \u00a0cada \u00a0caso \u00a0particular, \u00a0analizando \u00a0de manera razonable su \u00a0credibilidad \u00a0de \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0las \u00a0circunstancias \u00a0personales \u00a0y \u00a0sociales del \u00a0deponente, \u00a0as\u00ed \u00a0como las de la fuente de su conocimiento, si se ha de tener en \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0el \u00a0testigo de o\u00eddas no fue el que presenci\u00f3 el desarrollo de los \u00a0sucesos \u00a0y \u00a0que por ende no existe un real acercamiento al hecho que se pretende \u00a0verificar\u2019 (Sentencia de \u00a0segunda \u00a0 \u00a0 \u00a0instancia, \u00a0 \u00a0 \u00a029 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 abril \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 1999\u2026)\u2019\u00a0 \u00a0(\u2026Cas. \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 10615)\u2019\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0fin, \u00a0se insiste, el sustento del reproche se orienta en general \u00a0a \u00a0cuestionar \u00a0el \u00a0m\u00e9rito \u00a0persuasivo asignado por el fallador al testimonio de \u00a0Diana \u00a0Marcela Ruiz, mediante \u00a0una \u00a0cr\u00edtica meramente personal, pretendiendo el censor que la Corte repudie la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0suasoria \u00a0del Tribunal y prefiera la suya, olvidando que en sede de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0tal \u00a0postura \u00a0no resulta admisible, pues la sentencia llega precedida \u00a0de \u00a0la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0legalidad \u00a0y \u00a0acierto, para cuya destrucci\u00f3n es \u00a0necesario \u00a0 demostrar \u00a0 que \u00a0 el \u00a0juzgador \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0error \u00a0manifiesto \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n, lo cual no ha ocurrido en este caso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tampoco prospera este reproche. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cargo tercero: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Asiste \u00a0raz\u00f3n \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0cuando \u00a0solicita \u00a0declarar \u00a0fundada \u00a0la \u00a0tercera \u00a0censura, pues resulta evidente la violaci\u00f3n directa de la \u00a0ley \u00a0 sustancial \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 cual \u00a0 incurri\u00f3 \u00a0 el \u00a0 a \u00a0quo, \u00a0error \u00a0que \u00a0pas\u00f3 \u00a0desapercibido el Tribunal, al \u00a0fijar \u00a0al \u00a0procesado \u00a0la \u00a0pena accesoria de inhabilitaci\u00f3n para el ejercicio de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas \u00a0en \u00a0el \u00a0mismo \u00a0t\u00e9rmino \u00a0determinado \u00a0para la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0porque \u00a0al \u00a0imponerse \u00a0esta \u00a0\u00faltima por el lapso de 30 \u00a0a\u00f1os, \u00a0implic\u00f3 \u00a0ello \u00a0la \u00a0vulneraci\u00f3n \u00a0del \u00a0art\u00edculo 51 del C\u00f3digo Penal de \u00a02000, \u00a0que \u00a0establece \u00a0como \u00a0l\u00edmite \u00a0m\u00e1ximo de duraci\u00f3n de dicha accesoria 20 \u00a0a\u00f1os. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tal \u00a0 proceder \u00a0 comport\u00f3, \u00a0consecuencialmente, \u00a0el \u00a0quebranto \u00a0del \u00a0principio \u00a0de \u00a0legalidad, manifestaci\u00f3n del derecho al debido proceso, conforme \u00a0al \u00a0cual \u00a0\u201cnadie \u00a0puede \u00a0ser juzgado sino conforme a \u00a0leyes \u00a0preexistentes \u00a0al \u00a0acto \u00a0que se le imputa\u2026\u201d, \u00a0postulado \u00a0consagrado \u00a0en \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029, inciso segundo de la Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se \u00a0 impone, \u00a0 por \u00a0 tanto, \u00a0 casar \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada \u00a0para, \u00a0restableciendo \u00a0la \u00a0legalidad, \u00a0fijar \u00a0en \u00a0veinte (20) \u00a0a\u00f1os \u00a0la \u00a0pena \u00a0accesoria \u00a0de inhabilitaci\u00f3n para el \u00a0ejercicio \u00a0 de \u00a0 derechos \u00a0 y \u00a0 funciones \u00a0 p\u00fablicas \u00a0impuesta \u00a0a \u00a0ARIEL \u00a0 \u00a0RICARDO \u00a0 \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0 AGUDELO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed \u00a0se \u00a0pronunciar\u00e1 \u00a0la \u00a0Sala \u00a0y, \u00a0adem\u00e1s, \u00a0determinar\u00e1 que, en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0los \u00a0dem\u00e1s cargos formulados por el demandante, el fallo se mantiene \u00a0inc\u00f3lume. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0PENAL, \u00a0administrando justicia en nombre de \u00a0la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>1. \u00a0 \u00a0CASAR \u00a0PARCIALMENTE \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0proferida \u00a0por \u00a0el Tribunal Superior de Santa Rosa de \u00a0Viterbo \u00a0el \u00a019 de octubre de 2005 contra ARIEL RICARDO \u00a0RODR\u00cdGUEZ \u00a0 AGUDELO, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0fijar \u00a0en \u00a0veinte \u00a0(20) \u00a0a\u00f1os \u00a0la pena \u00a0accesoria \u00a0 de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones \u00a0p\u00fablicas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2. \u00a0DECLARAR que \u00a0los \u00a0 restantes \u00a0 ordenamientos \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 sentencia \u00a0 impugnada \u00a0se \u00a0mantienen \u00a0inc\u00f3lumes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta providencia no procede recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Notif\u00edquese y c\u00famplase \u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO \u00a0ESPINOSA \u00a0P\u00c9REZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAR\u00cdA DEL ROSARIO GONZ\u00c1LEZ DE LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0J.\u00a0 \u00a0IBA\u00d1EZ \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0GUZM\u00c1N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0LUIS \u00a0QUINTERO \u00a0MILANES \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JULIO ENRIQUE SOCHA SALAMANCA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JAVIER ZAPATA ORT\u00cdZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0 TERESA \u00a0RUIZ N\u00da\u00d1EZ \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0 Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>1 \u00a0Providencia \u00a0del \u00a024 \u00a0de septiembre de 2002, proferida por la Fiscal\u00eda Delegada \u00a0ante los Tribunales Superiores de Santa Rosa de Viterbo y Yopal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>2 Es de \u00a0anotar \u00a0que \u00a0en \u00a0sentencia C-1287 de 2001 la Corte Constitucional determin\u00f3 que \u00a0la \u00a0excepci\u00f3n \u00a0al \u00a0deber \u00a0de \u00a0declarar, \u00a0en \u00a0el \u00a0caso \u00a0del parentesco civil, se \u00a0extiende hasta el cuarto grado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>3 \u00a0Se \u00a0hace \u00a0referencia a los derechos a no declarar contra s\u00ed mismo y a no confesarse \u00a0culpable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>4 Cita \u00a0efectuada \u00a0en \u00a0la \u00a0obra \u00a0Curso \u00a0de Derecho Constitucional de JAVIER P\u00c9REZ ROYO, \u00a0novena edici\u00f3n, Madrid (Espa\u00f1a) 2005, p\u00e1g. 517. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>5 \u00a0Aprobado \u00a0por el Congreso Nacional mediante Ley 74 de \u00a01968. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>6 \u00a0Aprobado \u00a0 por \u00a0el Congreso Nacional mediante Ley 16 \u00a0de 1972. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>7 \u00a0Radicaci\u00f3n 17261. En el mismo sentido, sentencia del 14 de marzo \u00a0del 2002, radicaci\u00f3n 12385. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>8 Fl. \u00a044. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>9 Fl. \u00a0170. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>10 \u00a0Sentencia del 19 de julio de 2006. Rad. 23191. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>11 \u00a0Sentencia del 16 de mayo de 2007, radicaci\u00f3n 22224. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>12 \u00a0Sentencia del 19 de noviembre de 2003, radicaci\u00f3n 18787. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>13 El \u00a0actor \u00a0habla de prueba de referencia, figura propia del sistema penal acusatorio \u00a0previsto \u00a0en \u00a0la \u00a0Ley \u00a0906 \u00a0de \u00a02004, \u00a0pero \u00a0cuya regulaci\u00f3n no es aplicable al \u00a0presente \u00a0caso \u00a0por \u00a0ventilarse \u00a0bajo \u00a0los \u00a0lineamientos \u00a0de la Ley 600 de 2000. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>14 \u00a0Sentencia del 26 de enero de 2006, radicaci\u00f3n 21791. \u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 25259 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrada Ponente: \u00a0 MAR\u00cdA \u00a0 DEL \u00a0ROSARIO \u00a0GONZ\u00c1LEZ DE LEMOS \u00a0\u00a0 Aprobado acta N\u00b0 045. \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D. C., veintinueve (29) de febrero \u00a0de de dos mil ocho (2008). \u00a0\u00a0 VISTOS \u00a0 La \u00a0Sala \u00a0acomete la definici\u00f3n del recurso [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-15315","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-16"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15315","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15315"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15315\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15315"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15315"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15315"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}