{"id":15302,"date":"2023-09-11T17:44:55","date_gmt":"2023-09-11T17:44:55","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/2514223-01-08\/"},"modified":"2023-09-11T17:44:55","modified_gmt":"2023-09-11T17:44:55","slug":"2514223-01-08","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/11\/2514223-01-08\/","title":{"rendered":"25142(23-01-08)"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 25142 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0DR. ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta No. 7 \u00a0<\/p>\n<p>Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0veintitr\u00e9s (23) de enero de \u00a0dos mil ocho (2008) \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>Decide \u00a0la Corte el recurso extraordinario de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0por \u00a0la \u00a0defensora del enjuiciado Jes\u00fas Antonio Meneses \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0contra \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0septiembre 2 de 2.005 por medio de la cual el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Neiva confirm\u00f3 la que en primera instancia profiri\u00f3 el \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del Circuito de La Plata (Huila) en mayo 6 de 2.004 condenando a \u00a0dicho \u00a0acusado \u00a0a \u00a0la pena principal de 38 a\u00f1os de prisi\u00f3n y a la accesoria de \u00a0inhabilitaci\u00f3n \u00a0para \u00a0el \u00a0ejercicio de derechos y funciones p\u00fablicas por lapso \u00a0de \u00a015 \u00a0a\u00f1os al encontrarlo autor responsable de la comisi\u00f3n de los delitos de \u00a0homicidio agravado y hurto calificado y agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y ACTUACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>El 28 de junio de 2003, aproximadamente a las \u00a0once \u00a0de \u00a0la \u00a0noche, \u00a0habiendo \u00a0un \u00a0grupo de sujetos requerido al se\u00f1or Juli\u00e1n \u00a0Albeiro \u00a0Quintero el servicio de taxi en el Municipio de La Plata, fue \u00e9ste sin \u00a0embargo \u00a0en el curso del viaje despojado del dinero que llevaba consigo, efectos \u00a0para \u00a0los cuales sus pasajeros le ocasionaron heridas con arma cortopunzante que \u00a0posteriormente causaron su deceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Asumida \u00a0una \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0previa \u00a0por \u00a0la \u00a0respectiva \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0Seccional \u00a0y \u00a0realizada dentro de ella la correspondiente \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0de \u00a0cad\u00e1ver \u00a0a la que posteriormente se acompa\u00f1\u00f3 el protocolo de \u00a0necropsia,\u00a0 \u00a0as\u00ed \u00a0como recibidas -entre otras- las declaraciones de Mar\u00eda \u00a0Olga \u00a0S\u00e1nchez \u00a0y \u00a0Luz \u00a0Mery \u00a0Musse S\u00e1nchez quienes por informaci\u00f3n del propio \u00a0Jes\u00fas \u00a0Antonio \u00a0Meneses \u00a0Mu\u00f1oz \u00a0se \u00a0enteraron \u00a0de \u00a0su \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0los \u00a0anteriores \u00a0sucesos, \u00a0se \u00a0dispuso \u00a0la \u00a0iniciaci\u00f3n de sumario en septiembre 3 de \u00a02003 \u00a0y la vinculaci\u00f3n de aqu\u00e9l la que en efecto se logr\u00f3 mediante diligencia \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0el \u00a05 \u00a0de \u00a0los \u00a0mismos \u00a0mes \u00a0y \u00a0a\u00f1o para luego defin\u00edrsele su \u00a0situaci\u00f3n \u00a0 jur\u00eddica \u00a0 en \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 siguiente \u00a0 10 \u00a0de \u00a0septiembre \u00a0afect\u00e1ndosele \u00a0con \u00a0medida \u00a0de \u00a0aseguramiento \u00a0de detenci\u00f3n preventiva por los \u00a0punibles de homicidio agravado y hurto calificado y agravado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cerrada \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n se procedi\u00f3 a su \u00a0calificaci\u00f3n \u00a0con \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0de \u00a0enero \u00a08 \u00a0de \u00a02004, \u00a0confirmada \u00a0por \u00a0la Fiscal\u00eda ad quem en febrero 11 de la\u00a0 misma anualidad, \u00a0acus\u00e1ndose \u00a0al \u00a0procesado \u00a0como presunto autor de los delitos por los cuales se \u00a0le detuvo preventivamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Prosigui\u00f3 entonces la etapa de la causa ante \u00a0el \u00a0Juzgado \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0La \u00a0Plata \u00a0el cual dict\u00f3 la sentencia de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0ya \u00a0rese\u00f1ada \u00a0en \u00a0la \u00a0que \u00a0adem\u00e1s se neg\u00f3 al procesado la \u00a0concesi\u00f3n \u00a0de \u00a0subrogados \u00a0penales \u00a0y \u00a0se le conden\u00f3 al pago de los perjuicios \u00a0causados \u00a0con \u00a0los \u00a0punibles. \u00a0Apelada \u00a0dicha providencia por el enjuiciado y su \u00a0defensa, \u00a0el \u00a0Tribunal Superior de Neiva la confirm\u00f3 a trav\u00e9s de la dictada en \u00a0septiembre \u00a02 \u00a0de \u00a02005 \u00a0y \u00a0contra \u00e9sta la misma defensora interpuso el recurso \u00a0extraordinario de casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Con \u00a0 sustento \u00a0en \u00a0la \u00a0causal \u00a0primera \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0 cuerpo \u00a0segundo, \u00a0esto \u00a0es \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0acusa \u00a0la \u00a0defensora \u00a0del procesado la sentencia impugnada toda vez \u00a0que \u00a0-dice- \u00a0ella \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0raciocinio en la \u00a0apreciaci\u00f3n individual y conjunta de las pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Bajo \u00a0tal \u00a0supuesto \u00a0sostiene equivocadamente \u00a0valorada \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n de Luz Mery Musse porque en dicha labor no se tuvo en \u00a0cuenta \u00a0la \u00a0regla \u00a0de la experiencia seg\u00fan la cual cuando una mujer es golpeada \u00a0por \u00a0su \u00a0pareja afloran los sentimientos de venganza, de ah\u00ed que su versi\u00f3n la \u00a0haya \u00a0 dado \u00a0 s\u00f3lo \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0haber \u00a0sido \u00a0agredida \u00a0y \u00a0cuando \u00a0ya \u00a0hab\u00edan \u00a0transcurrido \u00a0tres \u00a0meses \u00a0desde \u00a0la \u00a0fecha \u00a0de \u00a0los \u00a0punibles \u00a0investigados. No \u00a0obstante \u00a0tal omisi\u00f3n -agrega- se pretendi\u00f3 hacer coincidir ese testimonio con \u00a0las \u00a0afirmaciones \u00a0del \u00a0celador \u00a0del Barrio El Nogal acerca de que los homicidas \u00a0huyeron \u00a0por \u00a0el \u00a0monte y seg\u00fan Luz Mery precisamente Jes\u00fas Antonio adem\u00e1s de \u00a0que \u00a0presentaba salpicaduras de sangre ten\u00eda mojadas y embarradas las botas del \u00a0pantal\u00f3n, \u00a0inaplic\u00e1ndose \u00a0de esa manera tambi\u00e9n la m\u00e1xima de experiencia que \u00a0ense\u00f1a \u00a0que \u00a0quien \u00a0acaba \u00a0de \u00a0cometer \u00a0un \u00a0delito procura su ocultamiento y la \u00a0desaparici\u00f3n de las evidencias que lo incriminen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco guarda l\u00f3gica -expresa la demandante- \u00a0que \u00a0si \u00a0la \u00a0muerte de Albeiro Quintero se produjo a las 12:20 de la noche y los \u00a0hechos \u00a0ocurrieron \u00a0a \u00a0las \u00a011 \u00a0p.m., \u00a0hubiera \u00a0tenido \u00a0el \u00a0procesado \u00a0tiempo de \u00a0desplazarse \u00a0desde \u00a0las \u00a0afueras \u00a0del municipio hasta el centro del mismo ya que \u00a0seg\u00fan \u00a0lo \u00a0declara \u00a0Luz \u00a0Mery, \u00a0Jes\u00fas Antonio lleg\u00f3 al puesto de comida de la \u00a0mam\u00e1 \u00a0cuando \u00a0iban \u00a0a \u00a0ser \u00a0las \u00a0once de la noche. Es decir -se pregunta- c\u00f3mo \u00a0ubicar \u00a0casi \u00a0a \u00a0la \u00a0misma \u00a0hora \u00a0a \u00a0una \u00a0persona \u00a0en \u00a0dos \u00a0lugares \u00a0diferentes? \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0Maria Olga \u00a0S\u00e1nchez, \u00a0madre \u00a0de \u00a0Luz \u00a0Mery \u00a0denunci\u00f3 \u00a0el \u00a015 \u00a0de \u00a0julio \u00a0de \u00a02003 ante las \u00a0autoridades \u00a0las \u00a0revelaciones \u00a0que a \u00e9sta le hab\u00eda hecho Jes\u00fas Antonio sobre \u00a0su \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0los sucesos rese\u00f1ados, no menos lo es que tambi\u00e9n ella \u00a0estaba \u00a0dolida \u00a0como \u00a0madre \u00a0porque \u00a0su hija persist\u00eda en convivir con quien la \u00a0maltrataba, \u00a0luego \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0ense\u00f1a \u00a0que \u00a0una madre para proteger a sus \u00a0hijos \u00a0hace \u00a0cualquier \u00a0cosa, \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0no obst\u00f3 para que finalmente en \u00a0audiencia \u00a0 p\u00fablica \u00a0reconociera \u00a0el \u00a0dif\u00edcil \u00a0y \u00a0mentiroso \u00a0car\u00e1cter \u00a0de \u00a0su \u00a0descendiente, \u00a0nada \u00a0de \u00a0lo \u00a0cual fue tenido en cuenta en la sentencia impugnada \u00a0que \u00a0de \u00a0esa forma omiti\u00f3 considerar los criterios de apreciaci\u00f3n de la prueba \u00a0testimonial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De otro lado -afirma la recurrente- se asign\u00f3 \u00a0un \u00a0exagerado \u00a0valor al testimonio de Mois\u00e9s Vargas al hacerlo coincidir con la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0referencia de Luz Mery en relaci\u00f3n con que el taxista recogi\u00f3 el \u00a0servicio \u00a0en \u00a0el \u00a0establecimiento denominado Bombazo Medell\u00edn cuando el informe \u00a0policivo \u00a0asegura \u00a0que \u00a0el taxi fue abordado por los delincuentes\u00a0 frente a \u00a0la Plaza de Ferias lugar muy distante de aqu\u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0su \u00a0parte \u00a0Valeriano \u00a0Pencue \u00a0-dice \u00a0la \u00a0defensora- \u00a0inform\u00f3 \u00a0que \u00a0hab\u00eda estado ingiriendo licor con Meneses el d\u00eda de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0hasta \u00a0las \u00a0once de la noche aproximadamente, qued\u00e1ndose \u00e9ste con \u00a0tres \u00a0mujeres, \u00a0mientras \u00a0que Diana Patricia Oidor Rocha asegur\u00f3 que conoci\u00f3 a \u00a0Jes\u00fas \u00a0Antonio \u00a0el \u00a028 \u00a0de junio de 2003 a las 8:30 de la noche departiendo con \u00a0\u00e9l \u00a0hasta \u00a0horas \u00a0de \u00a0la \u00a0madrugada \u00a0y \u00a0sin embargo estas pruebas, as\u00ed como el \u00a0testimonio \u00a0 de \u00a0 Nancy \u00a0 Quintero \u00a0 Cediel \u00a0fueron \u00a0desechadas \u00a0y \u00a0consideradas \u00a0artificiosas \u00a0por no haber sido mencionadas desde la indagatoria infringiendo el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0ese \u00a0modo los principios de la sana cr\u00edtica pues no se consider\u00f3 \u00a0la \u00a0explicaci\u00f3n \u00a0coherente \u00a0ofrecida \u00a0en \u00a0dicha diligencia, ni que con ellas se \u00a0acreditaba \u00a0la \u00a0actividad l\u00edcita del procesado entre las nueve de la noche y la \u00a0una de la ma\u00f1ana. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 esas \u00a0 circunstancias \u00a0 -concluye \u00a0 la \u00a0demandante- \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0ignor\u00f3 \u00a0la \u00a0existencia razonable y manifiesta de la \u00a0duda \u00a0derivada \u00a0a partir de las serias contradicciones en que incurri\u00f3 Luz Mery \u00a0sobre \u00a0la \u00a0forma \u00a0en \u00a0que \u00a0supuestamente \u00a0su \u00a0compa\u00f1ero le confes\u00f3 su presunta \u00a0participaci\u00f3n \u00a0en \u00a0los \u00a0delitos, \u00a0por \u00a0eso \u00a0solicita que el fallo impugnado sea \u00a0casado y en su lugar se absuelva al enjuiciado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Con fundamento en la misma causal de casaci\u00f3n \u00a0invocada \u00a0en \u00a0el \u00a0anterior reproche denuncia ahora la demandante un falso juicio \u00a0de \u00a0existencia \u00a0frente \u00a0a la prueba indiciaria y espec\u00edficamente por virtud del \u00a0deducido \u00a0indicio \u00a0de \u00a0mala justificaci\u00f3n ya que no se hizo elaboraci\u00f3n alguna \u00a0de \u00a0esa \u00a0prueba \u00a0indirecta \u00a0y \u00a0por \u00a0lo \u00a0mismo \u00a0se \u00a0desconoce \u00a0cu\u00e1l \u00a0es el hecho \u00a0indicador, \u00a0cu\u00e1l \u00a0la inferencia l\u00f3gica y su relaci\u00f3n con el primero; en otros \u00a0t\u00e9rminos \u00a0-afirma- \u00a0err\u00f3 \u00a0el Tribunal al no hacer una adecuada confecci\u00f3n del \u00a0indicio \u00a0y \u00a0mucho \u00a0m\u00e1s \u00a0al no hacer construcci\u00f3n alguna, afectando de ese modo \u00a0los \u00a0derechos \u00a0del \u00a0procesado \u00a0pues \u00a0su \u00a0responsabilidad \u00a0se \u00a0fund\u00f3 \u00a0en pruebas \u00a0inexistentes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo subsidiario: \u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0no estar la sentencia en consonancia con \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0acude \u00a0la defensora a la causal segunda de casaci\u00f3n, pues en el \u00a0fallo \u00a0se dedujo la circunstancia de mayor punibilidad prevista en el numeral 10 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a058 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0cuando \u00a0ella \u00a0no \u00a0se \u00a0contempl\u00f3 \u00a0en el \u00a0calificatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALEGACIONES DE NO RECURRENTE: \u00a0<\/p>\n<p>La \u00a0agente \u00a0del \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico ante el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de \u00a0Neiva, \u00a0en \u00a0su condici\u00f3n de no recurrente, manifestando \u00a0pronunciarse \u00a0sobre cada uno de los cargos en el orden en que fueron presentados \u00a0resume \u00a0el \u00a0primero \u00a0y transcribe algunas citas jurisprudenciales referidas a la \u00a0duda, \u00a0pero \u00a0sin \u00a0especificar \u00a0alg\u00fan \u00a0argumento con respecto al reproche que en \u00a0este aparte deba rese\u00f1arse. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Pasando \u00a0luego \u00a0a \u00a0la segunda censura expresa \u00a0disentir \u00a0de \u00a0su \u00a0prosperidad \u00a0por \u00a0deficiencias t\u00e9cnicas toda vez que no basta \u00a0enunciar \u00a0el \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia que se reprocha, sino que adem\u00e1s es \u00a0necesario \u00a0acreditar \u00a0sus efectos y aunque ciertamente el Tribunal no construy\u00f3 \u00a0formalmente \u00a0el \u00a0indicio \u00a0denominado \u00a0de \u00a0mala justificaci\u00f3n el recurrente nada \u00a0precisa \u00a0acerca de qu\u00e9 manera variar\u00eda el sentido del fallo por desacreditarse \u00a0dicha prueba. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Finalmente, con respecto al cargo subsidiario, \u00a0encuentra \u00a0la \u00a0no \u00a0recurrente \u00a0que desde el mismo inicio de la investigaci\u00f3n se \u00a0plante\u00f3 \u00a0el \u00a0hecho de que en la comisi\u00f3n de los delitos imputados al procesado \u00a0intervino \u00a0un \u00a0n\u00famero \u00a0plural \u00a0de \u00a0personas y de esa manera se interrog\u00f3 en la \u00a0indagatoria \u00a0y \u00a0se \u00a0precis\u00f3 \u00a0f\u00e1cticamente \u00a0en \u00a0la \u00a0definici\u00f3n \u00a0de \u00a0situaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica \u00a0y \u00a0en la resoluci\u00f3n de acusaci\u00f3n en la que adem\u00e1s se hizo alusi\u00f3n \u00a0a \u00a0las \u00a0normas penales que conten\u00edan las diversas agravantes. Bajo tal supuesto \u00a0se \u00a0profiri\u00f3 \u00a0la sentencia condenatoria en cuya dosificaci\u00f3n el juez se ubic\u00f3 \u00a0en \u00a0el cuarto m\u00e1ximo por entender que s\u00f3lo concurr\u00edan circunstancias de mayor \u00a0punibilidad \u00a0y \u00a0en este caso m\u00e1s concretamente la de coparticipaci\u00f3n criminal, \u00a0luego \u00a0en \u00a0criterio \u00a0de \u00a0la \u00a0no recurrente tal hip\u00f3tesis siempre fue posible de \u00a0controversia \u00a0en \u00a0todo \u00a0el \u00a0curso \u00a0del \u00a0proceso y en ese orden el cargo no puede \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONCEPTO DEL MINISTERIO P\u00daBLICO: \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo: \u00a0<\/p>\n<p>No \u00a0existe \u00a0en \u00a0concepto \u00a0de \u00a0la \u00a0Procuradora \u00a0Tercera \u00a0Delegada \u00a0en \u00a0lo \u00a0Penal \u00a0el \u00a0error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0que por falso raciocinio \u00a0denuncia \u00a0 en \u00a0 esta \u00a0censura \u00a0la \u00a0demandante \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que \u00a0las \u00a0conclusiones \u00a0probatorias \u00a0que \u00a0extrajo \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0lo \u00a0fueron \u00a0con \u00a0fundamento \u00a0en \u00a0la \u00a0racionalidad, \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y la experiencia. De ese modo la recurrente pretende \u00a0desconocer \u00a0la \u00a0fuerza \u00a0persuasiva \u00a0de \u00a0tales \u00a0razonamientos \u00a0aspirando a que se \u00a0admita \u00a0su criterio pero sin cumplir con el cometido esencial del recurso que es \u00a0la \u00a0demostraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los yerros que atribuye a la sentencia, as\u00ed cuestiona la \u00a0defensora \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0que se dio al testimonio de Luz Mery Musse S\u00e1nchez \u00a0pero \u00a0no \u00a0acredita \u00a0de \u00a0qu\u00e9 \u00a0manera la sana cr\u00edtica fue desbordada, lo cual no \u00a0logra \u00a0con \u00a0la \u00a0simple afirmaci\u00f3n de que la testigo se encontraba perturbada, o \u00a0de \u00a0que \u00a0no se reconoci\u00f3 la regla de experiencia acerca de que obr\u00f3 movida por \u00a0la venganza de mujer maltratada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por el contrario, encuentra la Delegada que la \u00a0declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0Luz \u00a0Mery \u00a0fue \u00a0sometida a un escrutinio ponderado y detallado \u00a0tanto \u00a0individual \u00a0como \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con los dem\u00e1s medios de prueba, sin que \u00a0negativamente \u00a0en \u00a0\u00e9l \u00a0incidan \u00a0las contradicciones en que haya podido incurrir \u00a0como \u00a0que \u00a0\u00e9stas \u00a0no \u00a0son \u00a0suficientes \u00a0para restarles todo m\u00e9rito, menos a\u00fan \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador goza de la facultad de determinar en acuerdo con las reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, \u00a0que \u00a0tan \u00a0veros\u00edmiles fueron las inconsistencias, o si \u00a0alguna \u00a0de \u00a0\u00e9stas \u00a0tiene \u00a0aptitud \u00a0suficiente \u00a0para oponerse a la verdad de los \u00a0hechos juzgados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por \u00a0dicha v\u00eda el sentenciador lleg\u00f3 a unas \u00a0conclusiones \u00a0de \u00a0veracidad y racionalidad que contrastan con los planteamientos \u00a0de \u00a0la \u00a0demandante \u00a0quien \u00a0simplemente estim\u00f3 suficiente clasificar las pruebas \u00a0seg\u00fan \u00a0respaldaran \u00a0o no el dicho del procesado para concluir que como se trata \u00a0de \u00a0versiones \u00a0opuestas \u00a0no \u00a0es posible arribar a la certeza de lo que realmente \u00a0sucedi\u00f3. \u00a0Semejante \u00a0forma \u00a0de \u00a0postular \u00a0el \u00a0cargo -dice la Delegada- no puede \u00a0conducir \u00a0en \u00a0modo \u00a0alguno \u00a0a \u00a0su \u00a0\u00e9xito \u00a0toda \u00a0vez \u00a0que la duda no se presenta \u00a0simplemente \u00a0porque existan versiones encontradas, sino que es preciso demostrar \u00a0que \u00a0el \u00a0sentenciador al valorar la prueba incurri\u00f3 en desaciertos de hecho que \u00a0lo llevaron a declarar la certeza donde solo hab\u00eda perplejidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Entendiendo \u00a0que \u00a0en esta censura denuncia la \u00a0demandante \u00a0 una \u00a0 eventual \u00a0 suposici\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0por \u00a0la \u00a0manera \u00a0como \u00a0el \u00a0sentenciador \u00a0construy\u00f3 \u00a0el \u00a0indicio de mala justificaci\u00f3n, tambi\u00e9n comprende \u00a0el \u00a0Ministerio P\u00fablico que los errores de t\u00e9cnica le quitan al cargo cualquier \u00a0posibilidad de \u00e9xito. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es \u00a0que \u00a0si \u00a0bien \u00a0el Tribunal se apoya en el \u00a0citado \u00a0indicio, \u00a0solo \u00a0se \u00a0refiere a aquella circunstancia que alude al intento \u00a0del \u00a0procesado \u00a0en respaldar sus afirmaciones de que a la hora en que ocurrieron \u00a0los \u00a0hechos \u00a0punibles \u00a0se \u00a0encontraba \u00a0en \u00a0lugar \u00a0diferente \u00a0a \u00a0donde \u00a0ellos \u00a0se \u00a0verificaron, \u00a0pero \u00a0no se detuvo el juzgador en la construcci\u00f3n detallada de la \u00a0conjetura, \u00a0lo \u00a0cual no es suficiente para fundamentar el recurso extraordinario \u00a0ya \u00a0que en el supuesto caso de que la elaboraci\u00f3n de la inferencia hubiere sido \u00a0desacertada \u00a0la \u00a0forma \u00a0en \u00a0que \u00a0la \u00a0libelista la cuestiona dista de la correcta \u00a0postulaci\u00f3n de un cargo que pretenda demostrar una tal falencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo subsidiario: \u00a0<\/p>\n<p>Advirtiendo \u00a0la \u00a0Delegada \u00a0que \u00a0la acusaci\u00f3n \u00a0contra \u00a0el \u00a0procesado \u00a0lo \u00a0fue por los delitos de homicidio agravado por haberse \u00a0cometido \u00a0para preparar, facilitar o consumar otra conducta punible y colocado a \u00a0la \u00a0v\u00edctima en situaci\u00f3n de indefensi\u00f3n o inferioridad y hurto calificado por \u00a0la \u00a0violencia \u00a0y \u00a0agravado \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0fue \u00a0ejecutado por dos o m\u00e1s personas, \u00a0encuentra \u00a0que el juzgador infringi\u00f3 los principios de congruencia y non bis in \u00a0\u00eddem \u00a0ya \u00a0que incurri\u00f3 en doble valoraci\u00f3n de la misma situaci\u00f3n f\u00e1ctica al \u00a0incluir \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de mayor punibilidad prevista en el numeral 10\u00ba del \u00a0art\u00edculo \u00a058 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0por \u00a0eso \u00a0solicita \u00a0que \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0sea \u00a0parcialmente \u00a0casada \u00a0a \u00a0fin \u00a0de \u00a0que \u00a0se \u00a0proceda \u00a0a \u00a0redosificar \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0excluyendo \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0 causal \u00a0 \u00a0 gen\u00e9rica \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0 \u00a0indebidamente \u00a0deducida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES: \u00a0<\/p>\n<p>Primer cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Cuando el juicio l\u00f3gico jur\u00eddico constituido \u00a0por \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se propone en el objetivo de desvirtuar la \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0acierto \u00a0y \u00a0legalidad bajo la cual se ampara el fallo se \u00a0conduce \u00a0por \u00a0la senda de la violaci\u00f3n indirecta de la ley sustancial por error \u00a0de \u00a0hecho \u00a0derivado \u00a0de un falso raciocinio, significa que el cuestionamiento lo \u00a0es \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el poder suasorio que el juzgador le haya asignado a los \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n\u00a0 \u00a0y por ende su postulaci\u00f3n y acreditaci\u00f3n exigen \u00a0demostrar \u00a0 que \u00a0 el \u00a0fallador \u00a0en \u00a0el \u00a0ejercicio \u00a0intelectual \u00a0que \u00a0demanda \u00a0la \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0del \u00a0m\u00e9rito \u00a0persuasivo \u00a0del \u00a0medio, \u00a0o \u00a0la \u00a0obtenci\u00f3n \u00a0de una \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0probatoria \u00a0de car\u00e1cter inferencial, desconoci\u00f3 los principios de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la experiencia o los postulados de la ciencia que \u00a0condujeron \u00a0a ignorar la sana cr\u00edtica, puesto que en esta sede y por ninguna de \u00a0las \u00a0sendas \u00a0de ataque puede ser objeto de discusi\u00f3n la disparidad de criterios \u00a0entre \u00a0el \u00a0fallador y el impugnante acerca del\u00a0 valor probatorio que merece \u00a0un \u00a0determinado \u00a0medio \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n, \u00a0lo \u00a0cual \u00a0tiene su raz\u00f3n de ser en la \u00a0aludida \u00a0doble \u00a0presunci\u00f3n \u00a0habida cuenta que el an\u00e1lisis probatorio realizado \u00a0por \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0se \u00a0halla \u00a0privilegiado sobre la valoraci\u00f3n que realicen los \u00a0sujetos \u00a0procesales, de modo que a\u00fan \u00e9ste se evidencie como m\u00e1s cient\u00edfico o \u00a0mejor \u00a0razonado \u00a0no podr\u00e1 primar sobre el del juzgador en tanto no se demuestre \u00a0que \u00a0el \u00a0del \u00a0segundo \u00a0fue \u00a0obtenido \u00a0por la incursi\u00f3n en alguno de los errores \u00a0trascendentes \u00a0en \u00a0esta \u00a0extraordinaria \u00a0sede, \u00a0m\u00e1s \u00a0a\u00fan \u00a0cuando \u00a0dentro de un \u00a0sistema \u00a0de \u00a0libre apreciaci\u00f3n racional como el que nos rige, para los fines de \u00a0desarrollar \u00a0y \u00a0fundamentar \u00a0un cargo en casaci\u00f3n por errores en la valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, le est\u00e1 vedado al recurrente conducirse bajo los par\u00e1metros de \u00a0unas \u00a0instancias \u00a0ya superadas, por cuanto de lo que se trata en esta sede es de \u00a0cuestionar \u00a0el \u00a0juicio \u00a0del \u00a0juzgador \u00a0y \u00a0su \u00a0sujeci\u00f3n \u00a0a \u00a0la \u00a0legalidad \u00a0en el \u00a0proferimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0y \u00a0en \u00a0la \u00a0manera \u00a0en \u00a0c\u00f3mo evalu\u00f3 el acervo \u00a0probatorio. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por eso a trav\u00e9s de la formulaci\u00f3n del falso \u00a0raciocinio \u00a0debe \u00a0evidenciarse \u00a0el \u00a0absurdo de los razonamientos probatorios del \u00a0sentenciador, \u00a0no \u00a0los \u00a0de las pruebas en s\u00ed mismas, sin perder de vista que lo \u00a0que \u00a0interesa \u00a0no \u00a0es \u00a0construir otra explicaci\u00f3n de los hechos, a partir de la \u00a0prueba \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0examina en perspectiva diferente a la del juzgador, \u00a0sino \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0definitivamente \u00a0en \u00a0el \u00a0fallo \u00a0cuestionado \u00a0no \u00a0hubo \u00a0ese \u00a0despliegue \u00a0elemental \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica, \u00a0la ciencia o la experiencia com\u00fan, que \u00a0conforman \u00a0la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica \u00a0o \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0racional, \u00a0como \u00a0que \u00a0no \u00a0son las \u00a0elucubraciones \u00a0subjetivamente \u00a0lanzadas por el recurrente las que desquician lo \u00a0que est\u00e1 acreditado debidamente en la sentencia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0 ese \u00a0 orden \u00a0el \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0se \u00a0caracteriza \u00a0por \u00a0plantear \u00a0un \u00a0problema \u00a0de argumentaci\u00f3n que tiene por objeto \u00a0demostrar \u00a0que \u00a0en \u00a0la \u00a0expuesta \u00a0como \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0el \u00a0juez \u00a0infringi\u00f3 \u00a0las \u00a0reglas de la sana cr\u00edtica, por eso dicha falencia -se reitera- \u00a0no \u00a0se \u00a0acredita \u00a0con la simple confrontaci\u00f3n de un criterio quiz\u00e1 mejor, m\u00e1s \u00a0razonado \u00a0o \u00a0m\u00e1s \u00a0cient\u00edfico-jur\u00eddico \u00a0que \u00a0el \u00a0del sentenciador, si en \u00e9ste \u00a0escogida \u00a0como \u00a0fue \u00a0la \u00a0citada \u00a0v\u00eda, no se demuestra el absurdo derivado de la \u00a0infracci\u00f3n \u00a0 a \u00a0 las \u00a0 pluricitadas \u00a0 reglas \u00a0 o \u00a0 su \u00a0 grosera \u00a0 y \u00a0manifiesta \u00a0trasgresi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>M\u00e1s en este asunto tal no es el entendimiento \u00a0que \u00a0la casacionista demuestra de este tipo de yerro porque sus cuestionamientos \u00a0formulados \u00a0a \u00a0trav\u00e9s \u00a0de \u00a0esta \u00a0censura se dirigen principalmente a denotar la \u00a0contradicci\u00f3n \u00a0que \u00a0surge entre diversas pruebas para a partir de all\u00ed afirmar \u00a0la \u00a0trasgresi\u00f3n \u00a0de reglas de experiencia y de la l\u00f3gica y construir su propia \u00a0valoraci\u00f3n, \u00a0sin \u00a0que \u00a0en \u00a0parte \u00a0alguna \u00a0demuestre \u00a0cu\u00e1l \u00a0fue \u00a0ciertamente el \u00a0razonamiento \u00a0del juzgador que vulner\u00f3 las reglas de la libre persuasi\u00f3n, m\u00e1s \u00a0a\u00fan \u00a0cuando \u00a0no \u00a0puede tenerse por tal la labor propia del juzgador al eliminar \u00a0contradicciones \u00a0e \u00a0inconsistencias en los medios de convicci\u00f3n que le permitan \u00a0inclinar \u00a0 su \u00a0juicio \u00a0hacia \u00a0alguna \u00a0de \u00a0las \u00a0diversas \u00a0tesis \u00a0que \u00a0plantea \u00a0la \u00a0dial\u00e9ctica \u00a0del \u00a0proceso. \u00a0Es \u00a0que \u00a0darle \u00a0cr\u00e9dito \u00a0a \u00a0una \u00a0prueba que se dice \u00a0contradictoria \u00a0en \u00a0s\u00ed \u00a0misma \u00a0o \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con otras no entra\u00f1a un falso \u00a0raciocinio \u00a0si \u00a0adem\u00e1s no se demuestra que en esa tarea el juzgador para llegar \u00a0a \u00a0una \u00a0tal \u00a0conclusi\u00f3n vulner\u00f3 las reglas de la sana cr\u00edtica constituida por \u00a0la \u00a0ciencia, \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y la experiencia, pues simplemente se tratar\u00eda de la \u00a0labor \u00a0obvia \u00a0y natural del juez de inclinar su juicio desde luego sustentado en \u00a0esos mismos preceptos del sistema de libre persuasi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esas condiciones lo que hace la recurrente \u00a0es \u00a0plantear \u00a0so \u00a0pretexto de un falso raciocinio que ni siquiera concreta en el \u00a0juicio \u00a0del \u00a0fallador, \u00a0su \u00a0propia visi\u00f3n del material probatorio y del m\u00e9rito \u00a0que \u00a0deben \u00a0en \u00a0su \u00a0concepto \u00a0asignarse \u00a0a \u00a0las \u00a0pruebas pero sin evidenciar ese \u00a0absurdo, \u00a0o esa grosera y manifiesta trasgresi\u00f3n a los axiomas que conforman el \u00a0sistema \u00a0de \u00a0la \u00a0libre persuasi\u00f3n racional, o simplemente hace ver los absurdos \u00a0en \u00a0que incurrieron los testigos, pero ninguno en que haya incurrido el fallador \u00a0al valorarlos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Y \u00a0a\u00fan \u00a0cuando fuere otra la comprensi\u00f3n de \u00a0los \u00a0reparos \u00a0denunciados \u00a0por \u00a0esta \u00a0v\u00eda \u00a0es claro que tampoco se ci\u00f1en a los \u00a0dem\u00e1s \u00a0par\u00e1metros a trav\u00e9s de los cuales debe conducirse su alegaci\u00f3n puesto \u00a0que no encuentran demostraci\u00f3n cierta en el proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>As\u00ed, que el juzgador le haya otorgado entera \u00a0credibilidad \u00a0a \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Luz \u00a0Mery \u00a0y \u00a0Mar\u00eda \u00a0Olga \u00a0acerca \u00a0de la \u00a0confesi\u00f3n \u00a0 que \u00a0 les \u00a0 hiciera \u00a0el \u00a0coautor \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos \u00a0no \u00a0obstante \u00a0el \u00a0resentimiento \u00a0que \u00a0ellas \u00a0pudieran \u00a0guardar en su contra por el maltrato que le \u00a0daba \u00a0a aquella, o porque no resulta admisible que el autor de un delito hiciera \u00a0manifiestas \u00a0huellas \u00a0que \u00a0lo \u00a0incriminaban, no hace evidente sino la particular \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0defensa pero no una infracci\u00f3n del juzgador a m\u00e1ximas de \u00a0experiencia \u00a0que \u00a0conduzca al desquiciamiento del fallo mucho menos cuando, como \u00a0lo \u00a0tiene \u00a0sentado \u00a0la Corte, las reglas de la experiencia tienen pretensi\u00f3n de \u00a0universalidad \u00a0en \u00a0tanto en determinados contextos y circunstancias es razonable \u00a0esperar \u00a0que \u00a0se \u00a0produzca un patr\u00f3n m\u00e1s o menos homog\u00e9neo de comportamientos \u00a0de todos o la mayor\u00eda de individuos que integran una comunidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>De esta manera, no se puede sostener que ante \u00a0un \u00a0maltrato \u00a0siempre o casi siempre las personas reaccionan con sentimientos de \u00a0venganza \u00a0contra \u00a0su agresor, o que eso les impide percibir objetivamente lo que \u00a0sucede \u00a0a \u00a0su \u00a0alrededor, \u00a0o \u00a0que \u00a0eso \u00a0como \u00a0lo \u00a0pretende la defensora perturba \u00a0mentalmente \u00a0 a \u00a0 la \u00a0v\u00edctima, \u00a0es \u00a0decir \u00a0los \u00a0efectos \u00a0de \u00a0un\u00a0 \u00a0maltrato \u00a0intrafamiliar \u00a0en \u00a0este \u00a0caso no pueden entenderse generalizados porque dependen \u00a0de \u00a0las \u00a0condiciones \u00a0muy \u00a0particulares \u00a0de \u00a0cada \u00a0cual, \u00a0de la estructura de su \u00a0personalidad, \u00a0por lo que es preciso penetrar cada caso espec\u00edfico para evaluar \u00a0cu\u00e1les \u00a0son \u00a0esas \u00a0condiciones de la personalidad y de qu\u00e9 manera pudo afectar \u00a0las \u00a0posibilidades \u00a0de \u00a0percepci\u00f3n \u00a0el \u00a0enfrentar \u00a0alguna \u00a0clase \u00a0de agresi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Nada \u00a0diverso \u00a0podr\u00eda afirmarse en relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0que \u00a0un \u00a0delincuente \u00a0haga manifiestas algunas huellas del delito cometido, \u00a0pues \u00a0la \u00a0relatividad \u00a0del \u00a0aserto \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0que \u00a0no \u00a0depende de condiciones \u00a0objetivas \u00a0se sujeta a circunstancias propias del criminal e inclusive del medio \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0mueve, \u00a0todo \u00a0lo cual adquiere relevancia en este asunto si como lo \u00a0dijo \u00a0el sentenciador la actitud del procesado tanto en confesar su delito, como \u00a0en \u00a0mostrarse \u00a0con \u00a0rastros \u00a0de su delincuencia, no ten\u00eda por objetivo distinto \u00a0que \u00a0el \u00a0de \u00a0mostrar \u00a0su hombr\u00eda ante su compa\u00f1era marital que era a la vez su \u00a0v\u00edctima de maltrato. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0otros \u00a0t\u00e9rminos, \u00a0no es a trav\u00e9s de las \u00a0m\u00e1ximas \u00a0de \u00a0la experiencia como se podr\u00eda valorar el testimonio de Luz Mery y \u00a0su \u00a0progenitora; no es por medio de como que puede establecerse la perturbaci\u00f3n \u00a0mental \u00a0o \u00a0de sentimientos a que hace alusi\u00f3n la defensa, es necesario acudir a \u00a0otros \u00a0criterios \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0del \u00a0testimonio, \u00a0los como los relativos a la \u00a0naturaleza \u00a0del \u00a0objeto \u00a0percibido, \u00a0el estado de sanidad del sentido o sentidos \u00a0por \u00a0los \u00a0cuales \u00a0se \u00a0tuvo \u00a0la percepci\u00f3n, las circunstancias de tiempo, modo y \u00a0lugar \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0percibi\u00f3, a la personalidad del declarante, a la forma como \u00a0declar\u00f3 \u00a0y \u00a0a \u00a0las \u00a0singularidades \u00a0que \u00a0se puedan observar del testimonio, las \u00a0cuales \u00a0consagra \u00a0el \u00a0art\u00edculo 277 de la Ley 600 de 2000, en torno a lo cual la \u00a0casacionista \u00a0no \u00a0hace desarrollo alguno que permita detectar que los juzgadores \u00a0incurrieron en error de apreciaci\u00f3n ostensible. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0haya \u00a0admitido como \u00a0cre\u00edbles \u00a0tales \u00a0versiones \u00a0a pesar de sus propias incongruencias y por contera \u00a0desechado \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0resultaban \u00a0de \u00a0alguna \u00a0manera \u00a0contradictorias \u00a0a \u00a0aqu\u00e9llas \u00a0como \u00a0el \u00a0reporte \u00a0policivo, \u00a0o \u00a0los testimonios de Valeriano Pencue, \u00a0Diana \u00a0Patricia \u00a0Oidor \u00a0y \u00a0Nancy \u00a0Quintero denota una argumentaci\u00f3n tendiente a \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0inconsistencia \u00a0de las propias pruebas pero nada hace relaci\u00f3n a \u00a0los \u00a0argumentos del juzgador a trav\u00e9s de los cuales lleg\u00f3 a esa conclusi\u00f3n de \u00a0credibilidad; \u00a0por \u00a0ende \u00a0lo \u00a0que \u00a0se acusa contradictorio es el medio de prueba \u00a0pero \u00a0no \u00a0el \u00a0razonamiento del juez que es el objeto del cuestionamiento posible \u00a0de realizar por la v\u00eda del error de hecho invocado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0evidencia \u00a0un \u00a0falso \u00a0raciocinio \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0trasgresi\u00f3n \u00a0que a la l\u00f3gica denuncia la defensa, sin precisar cu\u00e1l \u00a0regla \u00a0de \u00a0ella \u00a0habr\u00eda sido la vulnerada, cuando pretende en an\u00e1lisis horario \u00a0ubicar \u00a0al \u00a0procesado \u00a0en lugar diferente al de los hechos, pues para ese efecto \u00a0parte \u00a0de \u00a0una \u00a0petici\u00f3n de principio al dar por sentado que las horas a que se \u00a0refiere \u00a0son \u00a0exactas cuando en verdad toda referencia que a ellas se hace en el \u00a0proceso es aproximada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por ende como en las anteriores condiciones no \u00a0se \u00a0demostr\u00f3 \u00a0de \u00a0qu\u00e9 manera el juez vulner\u00f3 los principios de la persuasi\u00f3n \u00a0racional \u00a0al \u00a0haber \u00a0escogido \u00a0una \u00a0de \u00a0las \u00a0opciones que plantea la dial\u00e9ctica \u00a0procesal, \u00a0cuando \u00a0precisamente su rol entra\u00f1a la funci\u00f3n de sentar una verdad \u00a0a \u00a0trav\u00e9s de la valoraci\u00f3n razonada de las pruebas y eso implica la escogencia \u00a0de \u00a0alguna \u00a0de \u00a0las \u00a0tesis \u00a0que \u00a0contrapuestas \u00a0generalmente \u00a0se exhiben en todo \u00a0proceso \u00a0 contencioso, \u00a0 es \u00a0imperativo \u00a0concluir \u00a0que \u00a0el \u00a0reproche \u00a0carece \u00a0de \u00a0prosperidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Segundo cargo: \u00a0<\/p>\n<p>Las deficiencias argumentativas del reparo que \u00a0postula \u00a0la \u00a0defensora \u00a0acudiendo a denunciar un error de hecho por falso juicio \u00a0de \u00a0existencia del indicio denominado de mala justificaci\u00f3n no evidencian cu\u00e1l \u00a0es \u00a0el \u00a0yerro que supuestamente cometi\u00f3 el juzgador, pues en las condiciones en \u00a0que \u00a0fue \u00a0propuesto, \u00a0adem\u00e1s de contradictorio porque acusa simult\u00e1neamente la \u00a0inadecuada \u00a0 confecci\u00f3n \u00a0del \u00a0indicio \u00a0y \u00a0la \u00a0inexistencia \u00a0de \u00a0un \u00a0proceso \u00a0de \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0de \u00a0esa prueba indirecta, no denota precisi\u00f3n alguna acerca de su \u00a0obrar \u00a0en \u00a0esa \u00a0labor \u00a0judicial, \u00a0esto \u00a0es, \u00a0si fue en el hecho indicante, en la \u00a0inferencia o en la relaci\u00f3n que ha de existir entre ellos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Con todo, el examen de los fallos de instancia \u00a0revelan \u00a0que \u00a0el cargo por suposici\u00f3n de prueba carece de cualquier fundamento, \u00a0pues \u00a0la \u00a0aducci\u00f3n del indicio de mala justificaci\u00f3n s\u00ed encuentra en aquellos \u00a0la \u00a0debida motivaci\u00f3n y elaboraci\u00f3n a partir de establecer que la coartada del \u00a0procesado \u00a0acerca \u00a0de \u00a0que el d\u00eda y hora de los hechos hab\u00eda estado privado de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0era \u00a0falsa; \u00a0en \u00a0ese efecto el a quo y el Tribunal consideraron un \u00a0intento \u00a0de tergiversar la verdad por parte del procesado al asegurar que hab\u00eda \u00a0permanecido \u00a0en \u00a0los \u00a0calabozos \u00a0de \u00a0la polic\u00eda al momento de los hechos cuando \u00a0adversamente \u00a0y \u00a0con el libro de poblaci\u00f3n se demostr\u00f3 que si bien hab\u00eda sido \u00a0recluido \u00a0en \u00a0esas instalaciones, ello sucedi\u00f3 el 29 de junio entre las 4:20 de \u00a0la \u00a0ma\u00f1ana \u00a0y \u00a0las \u00a0dos \u00a0de \u00a0la tarde, mientras que los delitos a \u00e9l imputados \u00a0hab\u00edan sido cometidos la noche anterior. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Tampoco \u00a0 por \u00a0tanto \u00a0este \u00a0reproche \u00a0puede \u00a0prosperar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Cargo subsidiario: \u00a0<\/p>\n<p>Siendo absolutamente claro para la Sala que si \u00a0una \u00a0circunstancia \u00a0gen\u00e9rica \u00a0o espec\u00edfica de mayor punibilidad no es deducida \u00a0en \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0no \u00a0puede \u00a0serlo \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia a riesgo de conculcar la \u00a0congruencia \u00a0que debe existir entre esas dos determinaciones, ineludible resulta \u00a0la \u00a0prosperidad \u00a0del \u00a0cargo que subsidiariamente plantea la casacionista bajo el \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0que la dosificaci\u00f3n punitiva y espec\u00edficamente la determinaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0cuartos \u00a0de \u00a0movilidad \u00a0se \u00a0vio influida por una circunstancia de mayor \u00a0punibilidad \u00a0que en manera alguna fue imputada en la acusaci\u00f3n, prosperidad que \u00a0adquiere \u00a0un fundamento adicional si, como lo advirti\u00f3 la Delegada, tambi\u00e9n se \u00a0observa infringido el principio del non bis in \u00eddem. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es que a partir de la decisi\u00f3n de septiembre \u00a023 \u00a0de \u00a02003 \u00a0(Rad. No. 16.320) &#8220;se viene en exigir que \u00a0tanto \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0del \u00a0delito \u00a0o \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos, \u00a0como \u00a0toda \u00a0causal de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0-gen\u00e9rica \u00a0y espec\u00edfica- debe ser determinada di\u00e1fanamente en la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0 desde \u00a0 el \u00a0 punto \u00a0 de \u00a0 vista \u00a0 f\u00e1ctico \u00a0 y \u00a0jur\u00eddico&#8221; pues entiende la Sala que el solo enunciado \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0de \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0del \u00a0supuesto \u00a0de \u00a0hecho \u00a0que \u00a0configura la \u00a0circunstancia \u00a0aludida -como lo pretende el no recurrente- no es suficiente para \u00a0que \u00a0pueda \u00a0ser \u00a0deducida \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia, \u00a0porque \u00a0se \u00a0requiere \u00a0inequ\u00edvoca \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0jur\u00eddica, \u00a0sin que ello implique que figure en la parte resolutiva \u00a0de \u00a0la acusaci\u00f3n, ni que se le identifique por su denominaci\u00f3n jur\u00eddica o por \u00a0la \u00a0norma \u00a0que \u00a0la \u00a0consagra \u00a0pero \u00a0si \u00a0una \u00a0valorada \u00a0atribuci\u00f3n \u00a0de \u00a0modo que \u00a0consignada \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0 acusatoria \u00a0 no \u00a0 quede \u00a0 duda \u00a0 de \u00a0 su \u00a0imputaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0este \u00a0asunto \u00a0la acusaci\u00f3n en contra del \u00a0procesado \u00a0lo \u00a0fue \u00a0por \u00a0el \u00a0delito de homicidio agravado por las circunstancias \u00a0previstas \u00a0en \u00a0los \u00a0numerales 2 y 7 del art\u00edculo 104 del C\u00f3digo Penal, esto es \u00a0por \u00a0haber \u00a0sido cometido \u201cpara preparar, facilitar o \u00a0consumar \u00a0otra \u00a0conducta \u00a0punible; \u00a0para \u00a0ocultarla, \u00a0asegurar \u00a0su producto o la \u00a0impunidad, \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0s\u00ed \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0para \u00a0 \u00a0los \u00a0 \u00a0copart\u00edcipes\u201d \u00a0 y \u201ccolocando a la v\u00edctima en situaci\u00f3n \u00a0de \u00a0 \u00a0 indefensi\u00f3n \u00a0 \u00a0 o \u00a0 \u00a0 inferioridad \u00a0 \u00a0o \u00a0 \u00a0aprovech\u00e1ndose \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0esta \u00a0situaci\u00f3n\u201d, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0por \u00a0el \u00a0delito \u00a0de hurto, \u00a0calificado \u00a0por \u00a0haberse \u00a0ejercido \u00a0violencia \u00a0contra \u00a0las personas e igualmente \u00a0agravado \u00a0por \u00a0la circunstancia contemplada en el numeral 10\u00ba del art\u00edculo 241 \u00a0\u00eddem, \u00a0es \u00a0decir por haber sido ejecutado \u201cpor dos o \u00a0m\u00e1s \u00a0 personas \u00a0 que \u00a0 se \u00a0 hubieren \u00a0 reunido \u00a0 o \u00a0acordado \u00a0para \u00a0cometer \u00a0el \u00a0hurto\u201d, \u00a0luego \u00a0sin \u00a0que \u00a0en parte alguna se hubiere \u00a0hecho \u00a0 alusi\u00f3n \u00a0 a \u00a0la \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0mayor \u00a0punibilidad \u00a0referida \u00a0a \u00a0la \u00a0coparticipaci\u00f3n \u00a0criminal de que trata el art\u00edculo 58 de la Ley 599 de 2000 en \u00a0su \u00a0numeral 10\u00ba, tal supuesto f\u00e1ctico s\u00f3lo fue referido como circunstancia de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0espec\u00edfica \u00a0del \u00a0delito \u00a0contra \u00a0el \u00a0patrimonio econ\u00f3mico. En ese \u00a0orden, \u00a0como \u00a0la citada circunstancia modal de mayor punibilidad no fue imputada \u00a0en \u00a0la acusaci\u00f3n, es apenas obvio que tampoco pod\u00eda serlo en la sentencia para \u00a0efectos \u00a0de \u00a0determinar el cuarto de movilidad punitiva, de lo contrario como en \u00a0efecto \u00a0sucedi\u00f3 \u00a0implicaba \u00a0la infracci\u00f3n al principio de congruencia que debe \u00a0existir entre esas dos decisiones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Ahora, \u00a0como la coparticipaci\u00f3n criminal fue \u00a0imputada \u00a0espec\u00edficamente \u00a0y \u00a0s\u00f3lo \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el delito de hurto, el \u00a0volverla \u00a0a \u00a0imputar \u00a0en calidad de circunstancia de mayor punibilidad conllev\u00f3 \u00a0-como \u00a0lo \u00a0sostiene \u00a0el Ministerio P\u00fablico- a la vulneraci\u00f3n del principio del \u00a0non \u00a0bis \u00a0in \u00a0\u00eddem pues en esas circunstancias el il\u00edcito contra el patrimonio \u00a0econ\u00f3mico \u00a0result\u00f3 \u00a0agravado \u00a0punitivamente dos veces por el mismo supuesto de \u00a0hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Por ende si en este caso para efectos de tasar \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0y \u00a0fijar \u00a0los \u00a0cuartos \u00a0de \u00a0movilidad al acusado se le dedujo como \u00a0circunstancia \u00a0de \u00a0mayor \u00a0punibilidad \u00a0el obrar en coparticipaci\u00f3n criminal, la \u00a0que \u00a0 adem\u00e1s \u00a0 ya \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0imputada \u00a0como \u00a0circunstancia \u00a0espec\u00edfica \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0del hurto, es incuestionable que el fallo recurrido debe ser casado \u00a0para \u00a0excluir \u00a0a aquella, de modo que habr\u00e1 de procederse a una nueva tasaci\u00f3n \u00a0de la pena que la omita. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En esas condiciones y partiendo de considerar \u00a0que \u00a0se \u00a0trata \u00a0de \u00a0un concurso de delitos de homicidio y hurto, que el de mayor \u00a0gravedad \u00a0como \u00a0se \u00a0consider\u00f3 \u00a0en \u00a0las \u00a0instancias \u00a0fue el primero y que por lo \u00a0antedicho \u00a0no \u00a0se \u00a0imputaron \u00a0al \u00a0acusado \u00a0circunstancias \u00a0de \u00a0mayor ni de menor \u00a0punibilidad, \u00a0la pena privativa de libertad ha de fijarse seg\u00fan el art\u00edculo 61 \u00a0del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0 Penal \u00a0 en \u00a0el \u00a0\u00e1mbito \u00a0del \u00a0primer \u00a0cuarto \u00a0de \u00a0movilidad \u00a0que \u00a0acertadamente \u00a0las \u00a0instancias precisaron entre 300 y 345 meses y a partir de su \u00a0m\u00ednimo, \u00a0esto \u00a0porque \u00a0el \u00a0juzgador en frente de los criterios se\u00f1alados en la \u00a0norma \u00a0precitada no hizo incremento alguno del m\u00ednimo sobre el cual fundament\u00f3 \u00a0la sanci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Como \u00a0por \u00a0virtud \u00a0del \u00a0concurso delictual el \u00a0juzgador \u00a0sum\u00f3 a la pena dosificada para el punible de mayor gravedad un tiempo \u00a0de \u00a021 \u00a0meses, \u00a0este \u00a0mismo \u00a0incremento \u00a0pero \u00a0en \u00a0proporci\u00f3n \u00a0a \u00a0los 300 meses \u00a0correspondientes \u00a0al \u00a0homicidio \u00a0ser\u00e1 hecho por la Sala pero obviamente con una \u00a0adecuada \u00a0operaci\u00f3n \u00a0matem\u00e1tica \u00a0que \u00a0permite precisar que siendo los 21 meses \u00a0una \u00a0adici\u00f3n \u00a0del \u00a04.82% \u00a0tal rata en frente de la pena por el delito contra la \u00a0vida \u00a0equivale \u00a0a \u00a014 \u00a0meses \u00a0y \u00a013 \u00a0d\u00edas, \u00a0de \u00a0modo que sumando ambas penas el \u00a0resultado \u00a0es \u00a0de 314 meses y 13 d\u00edas, o lo que es lo mismo 26 a\u00f1os, 2 meses y \u00a013 d\u00edas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0las \u00a0anteriores \u00a0condiciones la sentencia \u00a0recurrida ser\u00e1 parcialmente casada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0raz\u00f3n \u00a0y m\u00e9rito de lo expuesto la Corte \u00a0Suprema \u00a0de \u00a0Justicia \u00a0en \u00a0Sala \u00a0de \u00a0Casaci\u00f3n \u00a0Penal, administrando justicia en \u00a0nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>CASAR \u00a0PARCIALMENTE la sentencia impugnada en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0declarar \u00a0que \u00a0la \u00a0pena \u00a0de prisi\u00f3n que se impone al procesado \u00a0JES\u00daS \u00a0ANTONIO \u00a0MENESES MU\u00d1OZ por el concurso de delitos de homicidio agravado \u00a0y \u00a0hurto \u00a0calificado \u00a0y \u00a0agravado \u00a0corresponde a veintis\u00e9is (26) a\u00f1os, dos (2) \u00a0meses y trece (13) d\u00edas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>En \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0recurrida \u00a0se \u00a0mantiene inc\u00f3lume. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Contra \u00a0esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0no \u00a0procede \u00a0recurso \u00a0alguno. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>C\u00f3piese, \u00a0 c\u00famplase, \u00a0 notif\u00edquese \u00a0 y \u00a0devu\u00e9lvase al Tribunal de origen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>SIGIFREDO ESPINOSA P\u00c9REZ \u00a0<\/p>\n<p>ALFREDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0G\u00d3MEZ \u00a0QUINTERO\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0MAR\u00cdA DEL ROSARIO GONZ\u00c1LEZ DE LEMOS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>AUGUSTO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0J. \u00a0 \u00a0 \u00a0 IBA\u00d1EZ \u00a0GUZM\u00c1N\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JORGE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0LUIS \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 QUINTERO \u00a0MILAN\u00c9S\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 YESID \u00a0 \u00a0 \u00a0 RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0JULIO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ENRIQUE \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 SOCHA \u00a0SALAMANCA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JAVIER ZAPATA ORTIZ \u00a0<\/p>\n<p>Teresa Ruiz N\u00fa\u00f1ez \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No 25142 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Magistrado \u00a0Ponente: \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0DR. ALFREDO G\u00d3MEZ QUINTERO \u00a0\u00a0 Aprobado Acta No. 7 \u00a0 Bogot\u00e1, \u00a0D.C., \u00a0veintitr\u00e9s (23) de enero de \u00a0dos mil ocho (2008) \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 Decide \u00a0la Corte el recurso extraordinario [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"class_list":["post-15302","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-16"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15302","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=15302"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/15302\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=15302"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=15302"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=15302"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}