{"id":1528,"date":"2023-09-07T21:27:49","date_gmt":"2023-09-07T21:27:49","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10837f\/"},"modified":"2023-09-07T21:27:49","modified_gmt":"2023-09-07T21:27:49","slug":"10837f","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10837f\/","title":{"rendered":"10837f"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No. 10837 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0 61 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de Bogot\u00e1, D. C., veintinueve de abril de mil novecientos \u00a0noventa y nueve. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ata\u00f1e \u00a0 esta \u00a0decisi\u00f3n \u00a0al \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0y \u00a0sustentado \u00a0por \u00a0la defensa del procesado JOS\u00c9 ALFREDO CANTILLO \u00a0RAM\u00cdREZ, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la sentencia de segunda instancia fechada el 6 de \u00a0febrero \u00a0de \u00a01995, \u00a0por \u00a0medio \u00a0de la cual el Tribunal Superior de Valledupar lo \u00a0conden\u00f3 \u00a0como \u00a0responsable \u00a0de \u00a0un \u00a0concurso de hechos punibles de homicidio \u00a0agravado \u00a0y acceso carnal en persona incapaz de resistir, \u00a0igualmente \u00a0agravado por la escasa edad de la v\u00edctima, \u00a0cometidos en contra de la ni\u00f1a JAISI PAOLA ACU\u00d1A MARIM\u00d3N. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ha \u00a0 conceptuado \u00a0sobre \u00a0el \u00a0asunto \u00a0el \u00a0se\u00f1or \u00a0Procurador \u00a0Segundo \u00a0Delegado en lo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EL ACONTECIMIENTO DELICTIVO: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0el \u00a0momento \u00a0en \u00a0que se produjo el fallo revisado, el tribunal \u00a0determina \u00a0los \u00a0hechos \u00a0juzgados \u00a0en \u00a0un \u00a0resumen \u00a0que \u00a0puede \u00a0presentarse de la \u00a0siguiente manera: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0d\u00eda \u00a029 \u00a0de \u00a0enero \u00a0del a\u00f1o de 1994, en las horas de la tarde, \u00a0seg\u00fan \u00a0comportamiento realizado en el barrio Santoro del municipio de El Copey, \u00a0departamento \u00a0de Cesar, el individuo JOS\u00c9 ALFREDO CANTILLO RAM\u00cdREZ maltrat\u00f3 y \u00a0accedi\u00f3 \u00a0carnalmente \u00a0a la menor JAISI PAOLA ACU\u00d1A MARIM\u00d3N, de apenas un a\u00f1o \u00a0de \u00a0edad e hija de CECILIA MAR\u00cdA MARIM\u00d3N PE\u00d1A, su compa\u00f1era permanente y con \u00a0quien conviv\u00eda hace siete (7) meses. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ocurre \u00a0que \u00a0la \u00a0madre \u00a0de \u00a0la infante hab\u00eda salido al mercado y la \u00a0dej\u00f3 \u00a0al \u00a0cuidado \u00a0de \u00a0su \u00a0compa\u00f1ero, \u00a0oportunidad \u00a0que \u00a0\u00e9ste aprovech\u00f3 para \u00a0desplegar \u00a0la \u00a0nociva \u00a0conducta, pues, a su regres\u00f3, la progenitora encontr\u00f3 a \u00a0la \u00a0peque\u00f1a \u00a0desmadejada \u00a0sobre \u00a0una \u00a0hamaca \u00a0y \u00a0con \u00a0se\u00f1ales de violencia, la \u00a0condujo \u00a0entonces \u00a0al \u00a0hospital local y all\u00ed percibieron equimosis en distintas \u00a0partes \u00a0del \u00a0cuerpo, \u00a0as\u00ed \u00a0como \u00a0un \u00a0desgarramiento \u00a0del \u00a0esf\u00ednter \u00a0anal y los \u00a0gl\u00fateos.\u00a0 \u00a0La ni\u00f1a violentada muri\u00f3 a la madrugada del d\u00eda siguiente y, \u00a0tras \u00a0la necropsia, se determin\u00f3 como causa del deceso el efecto convergente de \u00a0lesiones \u00a0internas \u00a0en \u00a0el \u00a0cerebro \u00a0(hemorragia \u00a0subdural), \u00a0el \u00a0h\u00edgado \u00a0y los \u00a0ri\u00f1ones, adem\u00e1s del acceso sexual violento. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>S\u00cdNTESIS DE LO ACTUADO: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0se \u00a0inici\u00f3 \u00a0en \u00a0aquel \u00a0entonces \u00a0por el Juzgado \u00a0Promiscuo \u00a0Municipal de El Copey, despacho que vincul\u00f3 por medio de indagatoria \u00a0tanto \u00a0a \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Antonio Cantillo Ram\u00edrez \u00a0como \u00a0a \u00a0su \u00a0compa\u00f1era \u00a0Cecilia \u00a0Mar\u00eda \u00a0Marim\u00f3n \u00a0Pe\u00f1a, \u00a0a \u00a0quienes \u00a0posteriormente el Fiscal \u00a0Quinto \u00a0Especializado \u00a0de \u00a0Valledupar \u00a0afect\u00f3 \u00a0con \u00a0medida \u00a0de aseguramiento de \u00a0detenci\u00f3n \u00a0preventiva, \u00a0sin \u00a0derecho \u00a0a \u00a0excarcelaci\u00f3n, \u00a0por \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio y acceso carnal violento (fs. 7, 18, 23, 54). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Seg\u00fan \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0fechada \u00a0el \u00a013 \u00a0de \u00a0mayo de 1994, la Fiscal\u00eda \u00a0acus\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0por \u00a0el \u00a0indicado \u00a0concurso \u00a0de \u00a0hechos \u00a0punibles, \u00a0ambos \u00a0agravados, \u00a0el primero por el estado de indefensi\u00f3n de la v\u00edctima (C. P., art. \u00a0324-7) \u00a0y \u00a0el \u00a0segundo en raz\u00f3n de la cort\u00edsima edad de la misma (idem, \u00a0art. \u00a0306-5).\u00a0 \u00a0En \u00a0esta misma \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0el \u00a0instructor \u00a0precluy\u00f3 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0en \u00a0favor de la madre \u00a0procesada (fs. 123-139). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Las \u00a0diligencias \u00a0pasaron \u00a0despu\u00e9s \u00a0al \u00a0Juzgado \u00a0Noveno \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito, \u00a0despacho \u00a0que orden\u00f3 la notificaci\u00f3n en debida forma (personal) del \u00a0prove\u00eddo \u00a0acusatorio \u00a0al \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0raz\u00f3n por la cual dicha pieza \u00a0procesal \u00a0apenas \u00a0alcanz\u00f3 \u00a0ejecutoria \u00a0el \u00a016 \u00a0de junio de 1994 (fs. 154, 159 y \u00a0161). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a04 de octubre del a\u00f1o antes indicado, se produjo la sentencia de \u00a0primer \u00a0grado, \u00a0providencia \u00a0en \u00a0la cual el juez declar\u00f3 la responsabilidad del \u00a0enjuiciado \u00a0por \u00a0los \u00a0il\u00edcitos \u00a0puestos \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n acusatoria y, como \u00a0consecuencias, \u00a0le impuso la pena principal de 45 a\u00f1os de prisi\u00f3n, la sanci\u00f3n \u00a0accesoria \u00a0de interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas por un per\u00edodo de \u00a010 \u00a0a\u00f1os, \u00a0al \u00a0igual \u00a0que \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de resarcir los da\u00f1os materiales y \u00a0morales \u00a0en \u00a0cuant\u00eda \u00a0equivalente \u00a0a 600 y 200 gramos oro, respectivamente (fs. \u00a0205-222). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Finalmente, \u00a0en \u00a0atenci\u00f3n al recurso de apelaci\u00f3n propuesto por la \u00a0defensa, \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0confirm\u00f3 \u00a0el sentido y las consecuentes determinaciones \u00a0del \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0salvo \u00a0lo \u00a0atinente \u00a0a \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0materiales cuya \u00a0existencia \u00a0descart\u00f3, \u00a0a \u00a0la vez que elev\u00f3 a 600 gramos oro el monto de los de \u00a0naturaleza moral (cuaderno de 2\u00aa instancia, fs. 5-31). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONTENIDO DE LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0actor \u00a0postula dos cargos en contra de la sentencia del Tribunal \u00a0Superior de Valledupar, as\u00ed: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.\u00a0 \u00a0Se \u00a0apoya en la causal primera de casaci\u00f3n, por cuanto el \u00a0fallo \u00a0viola \u00a0indirectamente la ley penal, \u201cart\u00edculos 273, 247, 254 y 445 del \u00a0C. \u00a0P. \u00a0P.\u201d, \u00a0dado \u00a0que \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0ha cometido un error de hecho \u201cal \u00a0distorsionar \u00a0 la \u00a0 significaci\u00f3n \u00a0objetiva \u00a0del \u00a0dictamen \u00a0pericial \u00a0-acta \u00a0de \u00a0necropsia- \u00a0practicada \u00a0al cad\u00e1ver de la occisa (sic) JAISI PAOLA ACU\u00d1A CRESPO \u00a0(sic)\u2026\u201d (fs. 97, cuaderno 2\u00aa instancia). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0demandante \u00a0transcribe extensamente el acta de necropsia, con el \u00a0fin \u00a0de \u00a0demostrar \u00a0que, tanto la sentencia de primero como la de segundo grado, \u00a0han \u00a0incurrido \u00a0en error de hecho al apreciar el dictamen, pues declaran que las \u00a0laceraciones \u00a0y \u00a0hematomas \u00a0vistos \u00a0en \u00a0el \u00a0l\u00f3bulo \u00a0izquierdo \u00a0del h\u00edgado y el \u00a0ri\u00f1\u00f3n \u00a0derecho \u00a0fueron producidos por la introducci\u00f3n del miembro viril en el \u00a0recto de la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0efecto, \u00a0el \u00a0examen \u00a0externo del cad\u00e1ver ense\u00f1a dos huellas de \u00a0equimosis:\u00a0 \u00a0una \u00a0en \u00a0el \u00a0epigastrio \u00a0y \u00a0la \u00a0otra entre el flanco y la fosa \u00a0il\u00edaca \u00a0derechos.\u00a0 \u00a0Por cuanto precisamente el h\u00edgado y el ri\u00f1\u00f3n est\u00e1n \u00a0localizados \u00a0debajo \u00a0de \u00a0las \u00a0zonas \u00a0anat\u00f3micas vulneradas, respectivamente, el \u00a0censor \u00a0concluye \u00a0que \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0de \u00a0los \u00a0mencionados \u00a0\u00f3rganos \u00a0vitales no \u00a0pudieron \u00a0haberse \u00a0producido por la penetraci\u00f3n del pene en el tubo intestinal, \u00a0sino que m\u00e1s bien fueron producto de una contundencia externa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0lo \u00a0dem\u00e1s, resulta muy imaginativo inferir que la penetraci\u00f3n \u00a0del \u00a0asta \u00a0viril \u00a0pudiera \u00a0producir semejantes da\u00f1os internos en la v\u00edctima, a \u00a0sabiendas \u00a0de \u00a0que \u00a0la estatura de \u00e9sta era de 80 cent\u00edmetros, lo cual ya pone \u00a0en \u00a0 evidencia \u00a0que \u00a0eran \u00a0f\u00edsicamente \u00a0imposibles \u00a0las \u00a0mencionadas \u00a0lesiones, \u00a0precisamente \u00a0 por \u00a0la \u00a0distancia \u00a0que \u00a0media \u00a0entre \u00a0el \u00a0orificio \u00a0anal \u00a0y \u00a0los \u00a0respectivos \u00f3rganos afectados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0modo \u00a0que, \u00a0si dichos rastros indicaban la posibilidad de que la \u00a0menor \u00a0hubiera \u00a0recibido \u00a0golpes \u00a0que \u00a0le \u00a0produjeron \u00a0los hematomas hep\u00e1tico y \u00a0renal, \u00a0sin \u00a0que \u00a0el \u00a0texto \u00a0del \u00a0protocolo \u00a0indique \u00a0si \u00a0se trataba de lesiones \u00a0recientes \u00a0o \u00a0antiguas, era imperativo aplicar la duda en favor del reo, m\u00e1xime \u00a0que \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso tampoco hab\u00eda prueba de que \u00e9ste hubiese sido el autor de \u00a0la golpiza. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pide, \u00a0en \u00a0consecuencia, el quebrantamiento del fallo demandado para \u00a0sustituirlo por la absoluci\u00f3n que se impone como alternativa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.\u00a0 \u00a0El \u00a0segundo cargo se plantea por la misma causal, esta vez \u00a0como \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de los art\u00edculos 37 y 329 del C\u00f3digo Penal, pues, \u00a0seg\u00fan \u00a0el \u00a0proponente, \u00a0el \u00a0tribunal \u00a0incurri\u00f3 \u00a0en \u00a0error \u00a0de hecho al aplicar \u00a0indebidamente \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a036, \u00a0323 \u00a0y \u00a0324 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0estatuto, dado que \u00a0encuadr\u00f3 \u00a0la \u00a0conducta \u00a0en \u00a0el \u00a0marco \u00a0del homicidio doloso y no como homicidio \u00a0culposo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Argumenta \u00a0que \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0del \u00a0agente era el de satisfacer una \u00a0apetencia \u00a0sexual en la v\u00edctima, mas no el de ocasionarle la muerte, raz\u00f3n por \u00a0la \u00a0cual, \u00a0si \u00a0aqu\u00e9l \u00a0resultare \u00a0ser \u00a0el autor del ayuntamiento carnal, una vez \u00a0estudiados \u00a0los distintos medios probatorios, debe declararse su responsabilidad \u00a0s\u00f3lo \u00a0por \u00a0homicidio culposo, en vista de que el deceso sobrevino a la conducta \u00a0de acceso carnal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Solicita \u00a0que se case la sentencia para emitir condena por el delito \u00a0de homicidio con culpa y no por dolo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EL \u00a0 \u00a0 CONCEPTO \u00a0 \u00a0 DEL \u00a0 \u00a0 MINISTERIO \u00a0P\u00daBLICO: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0Procurador \u00a0Delegado \u00a0decide \u00a0opinar conjuntamente sobre los dos \u00a0reproches, \u00a0en \u00a0vista \u00a0de \u00a0que \u00a0ambos \u00a0contienen \u00a0similares \u00a0desatinos \u00a0tanto de \u00a0t\u00e9cnica \u00a0casacional como de argumentaci\u00f3n de los mismos.\u00a0 Sostiene que no \u00a0basta \u00a0indicar \u00a0la \u00a0modalidad \u00a0de la infracci\u00f3n a la ley sustancial (violaci\u00f3n \u00a0indirecta), \u00a0sino que es preciso individualizar el sentido de la misma, esto es, \u00a0si \u00a0se \u00a0trata de errores de hecho por falso juicio de existencia o de identidad, \u00a0o \u00a0si \u00a0son \u00a0yerros de derecho como falsos juicios de convicci\u00f3n o de legalidad; \u00a0adem\u00e1s, \u00a0el \u00a0actor debe se\u00f1alar en todos los casos las pruebas respecto de las \u00a0cuales \u00a0se \u00a0predica la omisi\u00f3n, invenci\u00f3n o tergiversaci\u00f3n y la trascendencia \u00a0de \u00a0 las \u00a0 equivocaciones \u00a0 de \u00a0 cara \u00a0 a \u00a0 las \u00a0conclusiones \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tales \u00a0falencias \u00a0se \u00a0advierten \u00a0en \u00a0la demanda instaurada, toda vez \u00a0que, \u00a0en relaci\u00f3n con las equivocadas apreciaciones del dictamen de necropsia y \u00a0la \u00a0supuesta \u00a0violaci\u00f3n de los art\u00edculos 273, 247, 254, y 445 del C. P. P., el \u00a0censor \u00a0 no \u00a0 precisa \u00a0la \u00a0proyecci\u00f3n \u00a0del \u00a0vicio \u00a0in \u00a0iudicando, \u00a0 dado \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 diferencia \u00a0si \u00a0falt\u00f3 \u00a0aplicaci\u00f3n o hubo aplicaci\u00f3n indebida de los preceptos citados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Mas \u00a0para \u00a0abundar, escribe el Ministerio P\u00fablico, puede entenderse \u00a0que \u00a0el ataque se limita a una supuesta desfiguraci\u00f3n material de la necropsia, \u00a0pero \u00a0de \u00a0todas \u00a0maneras \u00a0se \u00a0echa \u00a0de \u00a0menos la consideraci\u00f3n del resto de los \u00a0elementos \u00a0de \u00a0persuasi\u00f3n \u00a0que \u00a0sirvieron \u00a0de \u00a0fundamento \u00a0a \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0condena.\u00a0 \u00a0As\u00ed vista la censura, se reporta inane e intranscendente frente \u00a0a \u00a0las \u00a0precisas inferencias del fallador, las que est\u00e1n cubiertas por la doble \u00a0presunci\u00f3n de acierto y legalidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0 todo, \u00a0 el \u00a0 libelista \u00a0tampoco \u00a0logra \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0aludida \u00a0desfiguraci\u00f3n \u00a0material del acta pericial, porque si tal documento no se separa \u00a0del \u00a0contexto \u00a0probatorio, \u00a0f\u00e1cil \u00a0es \u00a0colegir \u00a0\u201cque la muerte de la menor se \u00a0produjo \u00a0como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0las m\u00faltiples lesiones inferidas en desarrollo \u00a0del \u00a0 violento \u00a0 suceso \u00a0del \u00a0que \u00a0fuera \u00a0v\u00edctima \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0Cantillo \u00a0Ram\u00edrez; \u00a0lesiones \u00a0cuya \u00a0causa \u00a0indudablemente \u00a0obedecieron \u00a0a \u00a0la acci\u00f3n agresiva del sujeto quien, sin mediar \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0para \u00a0con la indefensa ni\u00f1a, opt\u00f3 por violentarla sexualmente, \u00a0desde \u00a0luego, \u00a0desplegando toda su fuerza f\u00edsica en aras de la consumaci\u00f3n del \u00a0acceso\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0lo \u00a0tanto, \u00a0seg\u00fan el criterio del Delegado, el casacionista no \u00a0atina \u00a0a \u00a0demostrar \u00a0la \u00a0presunta \u00a0duda \u00a0insalvable \u00a0que proclama en favor de su \u00a0defendido, \u00a0porque \u00a0del \u00a0examen \u00a0de \u00a0todo \u00a0el acopio probatorio, sin dubitaci\u00f3n \u00a0alguna \u00a0como \u00a0lo \u00a0hace el juzgado, es posible inferir que las lesiones causantes \u00a0del \u00a0deceso son atribuibles a la acci\u00f3n da\u00f1ina desplegada en aquel momento por \u00a0el procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0 segundo \u00a0reproche, \u00a0agrega \u00a0el \u00a0Procurador, \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0por \u00a0indebida aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos 36, 323 y 324 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal, \u00a0determinante de una falta de aplicaci\u00f3n de los art\u00edculos \u00a037 \u00a0y \u00a0329 idem, pero no asoma \u00a0en \u00a0su \u00a0desarrollo ninguna demostraci\u00f3n de los falsos juicio de existencia o de \u00a0identidad que configuran el pregonado error de hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0pesar de la falencia, el planteamiento del homicidio por culpa se \u00a0presenta \u00a0como \u00a0un \u00a0enorme \u00a0desprop\u00f3sito \u00a0en \u00a0este caso, porque la acci\u00f3n \u00a0culposa se entiende esencialmente \u00a0como \u00a0\u201cviolaci\u00f3n \u00a0del \u00a0deber de cuidado\u201d, \u00a0lo cual presupone demostrar que en el comportamiento inicial y \u00a0final\u00edstico \u00a0del \u00a0agente, como corresponde a la estructura de la culpa, hubo un \u00a0prop\u00f3sito \u00a0at\u00edpico, \u00a0no \u00a0criminoso, \u00a0que simplemente se vio desfigurado por la \u00a0transgresi\u00f3n \u00a0del \u00a0deber \u00a0de cuidado.\u00a0 As\u00ed pues, no es posible admitir la \u00a0mera \u00a0 culpa \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 comportamiento \u00a0 de \u00a0Cantillo \u00a0Ram\u00edrez, el cual desde un comienzo estuvo signado por \u00a0el \u00a0prop\u00f3sito criminal de inferir un da\u00f1o sexual a la v\u00edctima, propiciando en \u00a0\u00faltimas su correlativo deceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed \u00a0 entonces, \u00a0 dice \u00a0 el \u00a0 Ministerio \u00a0P\u00fablico, \u00a0la \u00a0defectuosa \u00a0argumentaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0reproches \u00a0se \u00a0identifica en un todo con planteamientos \u00a0propios \u00a0de \u00a0las instancias, inquietudes que ya fueron superadas por su especial \u00a0consideraci\u00f3n \u00a0y \u00a0rechazo \u00a0en las respectivas decisiones, raz\u00f3n por la cual no \u00a0pueden \u00a0pretextarse ahora para convertir el recurso extraordinario en una suerte \u00a0de \u201ctercera instancia\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0estas \u00a0condiciones, \u00a0concluye \u00a0el \u00a0Delegado, \u00a0la \u00a0sentencia debe \u00a0mantenerse \u00a0inc\u00f3lume \u00a0frente \u00a0a \u00a0la \u00a0precariedad \u00a0t\u00e9cnico-argumentativa de las \u00a0censuras. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0Sala \u00a0advierte \u00a0como \u00a0plausibles los reparos de la Procuradur\u00eda \u00a0Delegada \u00a0en torno a la t\u00e9cnica y fundamentaci\u00f3n del recurso.\u00a0 En efecto, \u00a0lo \u00a0primero \u00a0que \u00a0se \u00a0destaca \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda es la confusi\u00f3n entre violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0e indirecta de la ley sustancial, pues la supuesta transgresi\u00f3n de los \u00a0art\u00edculos \u00a0247, \u00a0254 \u00a0y \u00a0273 \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal ser\u00eda el medio \u00a0(directa) \u00a0para \u00a0menoscabar \u00a0las normas de car\u00e1cter definitorio como contenidas \u00a0en \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a0323, \u00a0324-7, 298 y 306-5 del C\u00f3digo Penal (indirecta), que \u00a0son \u00a0las referidas a los presupuestos de la condena por los delitos de homicidio \u00a0y \u00a0acceso \u00a0carnal \u00a0violento.\u00a0 Desde luego que el art\u00edculo 445 del C. de P. \u00a0P, \u00a0citado \u00a0al \u00a0lado \u00a0de \u00a0las \u00a0anteriores \u00a0normas \u00a0procesales, \u00a0s\u00ed es una norma \u00a0sustancial \u00a0que puede resultar indirectamente conculcada, que igualmente podr\u00eda \u00a0haberse \u00a0violado \u00a0de \u00a0manera \u00a0directa, \u00a0cuando \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0verbigracia expone \u00a0determinantemente \u00a0la \u00a0duda \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0motiva \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia, mas en la \u00a0resolutiva \u00a0deja \u00a0de aplicar aquel precepto y opta por condenar.\u00a0 Con todo, \u00a0ninguna \u00a0de \u00a0estas \u00a0hip\u00f3tesis y sentidos de violaci\u00f3n se distinguen claramente \u00a0en el libelo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0el \u00a0dise\u00f1o \u00a0del segundo cargo, el demandante de una vez muestra \u00a0su \u00a0preferencia \u00a0por \u00a0una \u00a0imputaci\u00f3n a t\u00edtulo de culpa y no de dolo, pero, en \u00a0vista \u00a0de \u00a0que \u00a0no \u00a0se \u00a0ponen en evidencia los errores de hecho o de derecho que \u00a0pudo \u00a0haber cometido el Tribunal para llegar a la conclusi\u00f3n objetada, entiende \u00a0la \u00a0 Corte \u00a0 que \u00a0 el \u00a0 accionante \u00a0simplemente \u00a0quiere \u00a0aprovechar \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0para \u00a0debatir \u00a0indebidamente \u00a0una \u00a0oposici\u00f3n \u00a0de criterios, sin \u00a0sujetarse \u00a0al \u00a0enunciado \u00a0y la demostraci\u00f3n propia de las causales de casaci\u00f3n \u00a0taxativamente establecidas en la ley. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0A \u00a0pesar \u00a0de la disfuncionalidad en la presentaci\u00f3n y desarrollo de \u00a0los \u00a0cargos, la Corte entiende que la demanda fue admitida en su momento y, como \u00a0por \u00a0lo \u00a0menos en el primer reproche se logra captar su sentido final, bien vale \u00a0la pena hacer las siguientes precisiones: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.\u00a0 \u00a0No \u00a0puede \u00a0soslayarse \u00a0una \u00a0idea que, si bien propuesta de \u00a0manera \u00a0antit\u00e9cnica, \u00a0ha \u00a0sido \u00a0eficazmente \u00a0transmitida \u00a0por la demanda, en el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0s\u00ed \u00a0es cierta la distorsi\u00f3n del protocolo de necropsia en lo \u00a0que \u00a0ata\u00f1e \u00a0a \u00a0las \u00a0lesiones \u00a0halladas en el h\u00edgado y el ri\u00f1\u00f3n derecho de la \u00a0v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0 efecto, \u00a0la \u00a0autopsia \u00a0se\u00f1ala \u00a0dos \u00a0equimosis \u00a0en \u00a0la \u00a0regi\u00f3n \u00a0abdominal \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima:\u00a0 \u00a0una \u00a0de 3 por 2 cent\u00edmetros de longitud, en \u00a0forma \u00a0ovalada, \u00a0situada sobre el epigastrio; y la otra, ubicada entre el flanco \u00a0y \u00a0fosa \u00a0il\u00edaca \u00a0derecha, \u00a0de forma circular y con un di\u00e1metro aproximado de 3 \u00a0cent\u00edmetros.\u00a0 \u00a0Estas \u00a0huellas \u00a0indican \u00a0que \u00a0la menor fue golpeada en esas \u00a0regiones \u00a0y, \u00a0en raz\u00f3n de ello, no s\u00f3lo result\u00f3 afectada la cavidad abdominal \u00a0internamente \u00a0en \u00a0el \u00a0l\u00f3bulo \u00a0izquierdo \u00a0del h\u00edgado (laceraci\u00f3n) y el ri\u00f1\u00f3n \u00a0derecho \u00a0 (hematoma), \u00a0 sino \u00a0 que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0estableci\u00f3 \u00a0la \u00a0presencia \u00a0de \u00a0hemoperitoneo \u00a0y \u00a0hematoma \u00a0retroperitoneal \u00a0secundarios al da\u00f1o hep\u00e1tico y el \u00a0trauma renal, respectivamente (fs. 30). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed \u00a0 entonces, \u00a0 es \u00a0 factible \u00a0 aducir \u00a0 que \u00a0se \u00a0recortaron \u00a0las \u00a0manifestaciones \u00a0f\u00e1cticas \u00a0de la experticia y, por ende, tambi\u00e9n mostrar c\u00f3mo \u00a0es \u00a0contrario \u00a0a las reglas de la experiencia cient\u00edfica (medicina forense) que \u00a0tales \u00a0da\u00f1os \u00a0hayan \u00a0sido \u00a0ocasionados por la penetraci\u00f3n del asta viril en el \u00a0recto \u00a0de la indefensa v\u00edctima.\u00a0 Pero claro, en vista de que el demandante \u00a0se \u00a0contenta \u00a0con \u00a0decir \u00a0que \u00a0no existe prueba de que su defendido haya sido el \u00a0autor \u00a0de \u00a0dichos \u00a0golpes, \u00a0el \u00a0ataque \u00a0se \u00a0torna \u00a0incompleto y fallido, pues en \u00a0realidad \u00a0otros medios de convicci\u00f3n indiciarios, impecablemente relievados por \u00a0el \u00a0tribunal, son suficientes para situar al procesado como el \u00fanico realizador \u00a0material \u00a0posible \u00a0del \u00a0repudiable maltrato f\u00edsico que acab\u00f3 con la vida de la \u00a0infante. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Pues \u00a0 bien, \u00a0 la \u00a0 joven \u00a0Cecilia \u00a0Mar\u00eda \u00a0Marim\u00f3n \u00a0Pe\u00f1a, \u00a0madre \u00a0de \u00a0la \u00a0menor, dijo que \u00e9sta \u00a0qued\u00f3 \u00a0al \u00a0cuidado \u00a0exclusivo \u00a0de \u00a0su padrastro, en el tiempo que ella sali\u00f3 a \u00a0proveerse \u00a0de \u00a0v\u00edveres \u00a0para \u00a0la \u00a0comida, \u00a0y \u00a0que precisamente a su regreso fue \u00a0cuando \u00a0advirti\u00f3 \u00a0el \u00a0lamentable \u00a0estado \u00a0f\u00edsico \u00a0en que hab\u00eda sido dejado la \u00a0ni\u00f1a \u00a0por el depravado agresor (fs. 18).\u00a0 Esta estrecha relaci\u00f3n material \u00a0y \u00a0temporal \u00a0\u00fanica \u00a0del \u00a0procesado con la ultrajada, como medio para inferir la \u00a0autor\u00eda \u00a0del \u00a0execrable maltrato, ni siquiera ha sido controvertida por aqu\u00e9l, \u00a0pues, \u00a0 despu\u00e9s \u00a0 de \u00a0la \u00a0empecinada \u00a0y \u00a0torpe \u00a0negaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos, \u00a0el \u00a0investigador \u00a0le \u00a0pregunta si pudieron ser otros los agresores, pero, en actitud \u00a0contraria \u00a0y \u00a0sugerente de su abominable fechor\u00eda, el requerido responde:\u00a0 \u00a0\u201cNinguno \u00a0 porque \u00a0 yo \u00a0 era \u00a0el \u00a0que \u00a0estaba \u00a0con \u00a0ella\u201d (fs. 27.\u00a0 Se ha resaltado). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Tampoco \u00a0niega el acusado que, durante la ausencia transitoria de la \u00a0progenitora, \u00a0\u00e9l \u00a0ba\u00f1\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0ni\u00f1a \u00a0s\u00f3lo \u00a0porque \u00a0supuestamente \u00a0se hab\u00eda \u00a0defecado, \u00a0ni \u00a0menos \u00a0rechaza \u00a0que \u00a0la hubiese notado enfermiza en la mencionada \u00a0ocasi\u00f3n, \u00a0actitud \u00a0aqu\u00e9lla \u00a0que \u00a0se \u00a0muestra \u00a0como \u00a0encubridora \u00a0de la acci\u00f3n \u00a0delictiva, \u00a0pues no era usual en \u00e9l esta clase de cuidados a una menor a la que \u00a0nunca \u00a0le \u00a0hab\u00eda \u00a0disimulado su malquerencia.\u00a0 De igual manera, a pesar de \u00a0la \u00a0tribulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0madre, \u00a0\u00e9l \u00a0que \u00a0se reputaba su marido ni siquiera la \u00a0acompa\u00f1\u00f3 \u00a0al \u00a0hospital \u00a0y \u00a0poco \u00a0o nada le preocupaba la salud de la peque\u00f1a, \u00a0pues, \u00a0mientras \u00a0la \u00a0angustiada \u00a0mujer \u00a0sali\u00f3 \u00a0para \u00a0el centro asistencial, \u00e9l \u00a0abandon\u00f3 \u00a0la \u00a0casa \u00a0hasta \u00a0el \u00a0d\u00eda \u00a0siguiente.\u00a0 \u00a0He \u00a0ah\u00ed \u00a0dos elocuentes \u00a0manifestaciones \u00a0posteriores \u00a0al \u00a0delito, \u00a0que \u00a0como \u00a0tales refuerzan el indicio \u00a0material \u00a0antes \u00a0aludido, \u00a0con \u00a0el fin de llegar a la inequ\u00edvoca conclusi\u00f3n de \u00a0que el autor no fue persona distinta al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Igualmente, \u00a0no \u00a0puede \u00a0ignorarse la cicatriz antigua que presentaba \u00a0el \u00a0cad\u00e1ver \u00a0en \u00a0la \u00a0regi\u00f3n \u00a0lumbar, \u00a0que, \u00a0seg\u00fan la integraci\u00f3n informativa \u00a0resultante \u00a0de \u00a0la \u00a0necropsia \u00a0y \u00a0los \u00a0testimonios \u00a0aludidos, \u00a0corresponde a una \u00a0quemadura \u00a0intencionalmente \u00a0ocasionada antes por el despiadado padrastro y no a \u00a0la \u00a0raspadura que \u00e9ste pretexta en su indagatoria (fs. 29), lo cual no s\u00f3lo es \u00a0patognom\u00f3nico \u00a0del s\u00edndrome de maltrato precedente sino que tambi\u00e9n evidencia \u00a0la \u00a0credibilidad \u00a0que \u00a0merecen los dichos de la madre y otros vecinos que a ello \u00a0se refieren.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0tales deponentes aluden a los bruscos jalones del pelo \u00a0de \u00a0la \u00a0ni\u00f1a, \u00a0que \u00a0le \u00a0propinaba \u00a0el \u00a0imperturbable agresor, hasta el punto de \u00a0producirle \u00a0arrancamiento \u00a0de los cabellos y golpes en la cabeza por las ca\u00eddas \u00a0que \u00a0sobreven\u00edan \u00a0al \u00a0remes\u00f3n, \u00a0hecho \u00a0que \u00a0de \u00a0manera muy probable explica la \u00a0hemorragia \u00a0subdural \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se\u00f1alada \u00a0en \u00a0la necropsia, a pesar de que a la \u00a0hora \u00a0del \u00a0examen \u00a0no aparezcan huellas de violencia en el cuero cabelludo ni en \u00a0el \u00a0cr\u00e1neo \u00a0(fs. \u00a030). \u00a0Cient\u00edficamente, \u00a0se \u00a0ha \u00a0demostrado que el 25% de los \u00a0traumas \u00a0encefalocraneanos severos no necesariamente est\u00e1n asociados a lesiones \u00a0externas, \u00a0porque \u00a0la \u00a0masa \u00a0encef\u00e1lica, \u00a0sobre \u00a0todo \u00a0en peque\u00f1as y fr\u00e1giles \u00a0criaturas \u00a0que \u00a0a\u00fan \u00a0no \u00a0han \u00a0cerrado \u00a0completamente \u00a0fontanelas, \u00a0tiene cierta \u00a0movilidad \u00a0en \u00a0el \u00a0ambiente \u00a0del \u00a0l\u00edquido \u00a0cefalorraqu\u00eddeo, \u00a0de \u00a0modo que, por \u00a0acci\u00f3n \u00a0de \u00a0esos \u00a0impetuosos movimientos y en virtud de las leyes hidr\u00e1ulicas, \u00a0f\u00e1cilmente \u00a0se \u00a0producen \u00a0golpes \u00a0internos \u00a0que producen la hemorragia subdural \u00a0indicada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0esta \u00a0manera, en el proceso se han establecido datos importantes \u00a0para \u00a0la configuraci\u00f3n del indicio de las manifestaciones anteriores al delito, \u00a0tal como parcialmente lo argument\u00f3 el tribunal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Otra \u00a0observaci\u00f3n importante ata\u00f1e al hecho de que la severidad de \u00a0la \u00a0laceraci\u00f3n \u00a0hep\u00e1tica, el trauma renal y el violento acceso carnal por v\u00eda \u00a0rectal \u00a0en \u00a0tan l\u00e1bil v\u00edctima, evidenciados en un hemoperitoneo de m\u00e1s de 500 \u00a0cent\u00edmetros \u00a0c\u00fabicos \u00a0y \u00a0un \u00a0hematoma retroperitoneal que se extiende desde el \u00a0flanco \u00a0hasta \u00a0la \u00a0fosa \u00a0il\u00edaca \u00a0derecha, son lesiones que permiten inferir una \u00a0evoluci\u00f3n \u00a0r\u00e1pida \u00a0de \u00a0la \u00a0muerte, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por la cual no pudieron haber sido \u00a0ocasionadas \u00a0d\u00edas \u00a0antes \u00a0de \u00a0la \u00a0agresi\u00f3n o por otra causa (accidente) u otro \u00a0detractor, \u00a0sino \u00a0que \u00a0se \u00a0produjeron \u00a0en \u00a0el \u00a0preciso tiempo en que la peque\u00f1a \u00a0criatura \u00a0qued\u00f3 \u00a0sola \u00a0a \u00a0merced del ofensor, cuya marcada superioridad f\u00edsica \u00a0ser\u00eda necio cuestionar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0aunque se advierta una apreciaci\u00f3n err\u00f3nea de la \u00a0verdadera \u00a0 causa \u00a0 de \u00a0 las \u00a0 lesiones \u00a0de \u00a0h\u00edgado \u00a0y \u00a0ri\u00f1\u00f3n \u00a0(golpes), \u00a0que \u00a0experimentalmente \u00a0no \u00a0puede \u00a0situarse en la introducci\u00f3n del pene por el recto \u00a0de \u00a0la \u00a0endeble \u00a0v\u00edctima, \u00a0lo \u00a0cierto \u00a0es que el demandante no ha demostrado la \u00a0trascendencia \u00a0procesal \u00a0de \u00a0dicho yerro, porque la necropsia se\u00f1ala como causa \u00a0natural \u00a0y \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0muerte \u00a0sendos choques neurog\u00e9nico e hipovol\u00e9mico \u00a0sobrevinientes \u00a0a \u00a0una \u00a0confluencia \u00a0de \u00a0factores, \u00a0entre \u00a0los que se incluye el \u00a0acceso \u00a0carnal \u00a0violento \u00a0por \u00a0v\u00eda anal, pero tambi\u00e9n contaron con eficacia la \u00a0hemorragia \u00a0 subdural, \u00a0 el \u00a0 da\u00f1o \u00a0hep\u00e1tico \u00a0y \u00a0la \u00a0contundencia \u00a0renal \u00a0(fs. \u00a031). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02.\u00a0 \u00a0 \u00a0La \u00a0 pretensi\u00f3n \u00a0 de \u00a0 obtener \u00a0 la \u00a0 declaraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0responsabilidad \u00a0por \u00a0un \u00a0delito \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0culposo, en lugar del homicidio \u00a0doloso \u00a0(con \u00a0dolo \u00a0eventual) \u00a0atribuido en el fallo cuestionado, es algo que no \u00a0est\u00e1 \u00a0t\u00e9cnicamente \u00a0habilitado, \u00a0pues, \u00a0como \u00a0ya \u00a0se anticip\u00f3, no basta a los \u00a0fines \u00a0del recurso extraordinario exhibir una discordancia de valoraciones, sino \u00a0que, \u00a0merced \u00a0al \u00a0car\u00e1cter \u00a0taxativo \u00a0del mismo, es preciso no s\u00f3lo indicar la \u00a0causal \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0procedente \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n demostrarla como tal.\u00a0 Es \u00a0decir, \u00a0el \u00a0principio \u00a0de taxatividad se desconoce igualmente cuando, a pesar de \u00a0enunciar \u00a0uno \u00a0de \u00a0los motivos de impugnaci\u00f3n previstos en el art\u00edculo 220 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, la pretendida demostraci\u00f3n nada tiene que ver \u00a0con \u00a0la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0escogida, \u00a0sino \u00a0que \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0se \u00a0evidencia como la \u00a0continuaci\u00f3n \u00a0de una confrontaci\u00f3n de juicios de valor que infructuosamente se \u00a0quisieron hacer valer en las instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0en \u00a0el \u00a0primer cargo la Corte hizo uso de una amplitud \u00a0que \u00a0facilitaba \u00a0el \u00a0mismo modo de proceder del impugnante, ya que \u00e9ste, por lo \u00a0menos, \u00a0se\u00f1al\u00f3 \u00a0inequ\u00edvocamente \u00a0el \u00a0error de hecho y la prueba sobre la cual \u00a0hab\u00eda \u00a0reca\u00eddo (necropsia), as\u00ed se haya olvidado de indicar el sentido de tal \u00a0equivocaci\u00f3n \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de existencia o falso juicio de identidad).\u00a0 \u00a0En \u00a0este \u00a0segundo reproche, en cambio, el actor lanza al garete y gen\u00e9ricamente \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n \u00a0\u201cerror \u00a0de \u00a0hecho\u201d, \u00a0pero, a m\u00e1s de que no lo describe como \u00a0tal, \u00a0ni \u00a0siquiera menciona los medios probatorios cuya apreciaci\u00f3n dio lugar a \u00a0las pretendidas equivocaciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Ciertamente, \u00a0 desde \u00a0el \u00a0punto \u00a0de \u00a0vista \u00a0procesal-probatorio, \u00a0no \u00a0siempre \u00a0 es \u00a0 f\u00e1cil \u00a0 distinguir \u00a0entre \u00a0el \u00a0dolo \u00a0eventual \u00a0y \u00a0la \u00a0culpa \u00a0con \u00a0representaci\u00f3n, \u00a0pero, \u00a0si \u00a0tal \u00a0discusi\u00f3n \u00a0se \u00a0enfrenta en sede de casaci\u00f3n, \u00a0ser\u00e1 \u00a0menester indicar si el fallador omiti\u00f3 la apreciaci\u00f3n de alguna prueba, \u00a0o \u00a0imagin\u00f3 \u00a0otra \u00a0inexistente en el proceso, o si tergivers\u00f3 el contenido o el \u00a0contexto \u00a0 de \u00a0 la \u00a0 que \u00a0all\u00ed \u00a0obraba \u00a0o \u00a0si \u00a0en \u00a0su \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0se \u00a0apart\u00f3 \u00a0arbitrariamente \u00a0de \u00a0las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0com\u00fan \u00a0o \u00a0cient\u00edfica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No pueden prosperar las objeciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0LA \u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACI\u00d3N \u00a0PENAL, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la \u00a0ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No \u00a0casar \u00a0la sentencia de fecha, origen y contenido indicados en la \u00a0parte motiva de esta decisi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0C\u00f3piese, c\u00famplase y devu\u00e9lvase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0RIPOLL\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0RICARDO CALVETE RANGEL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE \u00a0ENRIQUE \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0POVEDA\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS A. GALVEZ ARGOTE \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EDGAR \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0 \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0E. MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>D\u00cdDIMO \u00a0 \u00a0PAEZ \u00a0 \u00a0VELANDIA \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0NILSON \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0PINILLA \u00a0PINILLA\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso No. 10837 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0 Aprobado Acta N\u00b0 61 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de Bogot\u00e1, D. C., veintinueve de abril de mil novecientos \u00a0noventa y nueve. \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ata\u00f1e \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-1528","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-7"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1528","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1528"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1528\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1528"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1528"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1528"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}