{"id":1523,"date":"2023-09-07T21:27:49","date_gmt":"2023-09-07T21:27:49","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10805b1\/"},"modified":"2023-09-07T21:27:49","modified_gmt":"2023-09-07T21:27:49","slug":"10805b1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10805b1\/","title":{"rendered":"10805b1"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 10805 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0 188 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., \u00a0veinticinco \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a0mil \u00a0novecientos noventa y nueve. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Despu\u00e9s \u00a0de que ha emitido concepto el Procurador Delegado, examina \u00a0de \u00a0fondo \u00a0la \u00a0Corte \u00a0el \u00a0recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0interpuesto \u00a0y \u00a0sustentado \u00a0 por \u00a0el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0ARMANDO \u00a0VANEGAS \u00a0GONZ\u00c1LEZ, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la sentencia de segundo grado proferida por el Tribunal Superior \u00a0de \u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, por medio de la cual se condena al acusado como autor \u00a0de \u00a0un \u00a0concurso \u00a0de \u00a0hechos \u00a0punibles \u00a0de \u00a0homicidio, en el grado de tentativa, \u00a0cometidos \u00a0en \u00a0perjuicio \u00a0de \u00a0la vida de los hermanos V\u00cdCTOR y FABI\u00c1N HERNANDO \u00a0VELANDIA NARANJO y la dama EVILA BAUTISTA, esposa del primero. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS Y RELACI\u00d3N PROCESAL: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0d\u00eda \u00a022 de octubre de 1993, aproximadamente a las 4:30 horas de \u00a0la \u00a0tarde, el joven DIEGO ANDR\u00c9S VELANDIA NARANJO se hallaba en la calle 53 con \u00a0carrera \u00a035 \u00a0sur, \u00a0barrio \u00a0San Vicente de F\u00e1tima de la ciudad, lugar en el cual \u00a0fue \u00a0sorprendido \u00a0por m\u00faltiples disparos de arma de fuego, seg\u00fan hechos que se \u00a0atribuyen al individuo JOS\u00c9 EDGAR RESTREPO GALEANO. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0herido \u00a0fue \u00a0trasladado \u00a0al \u00a0hospital \u00a0El \u00a0Carmen, situado en el \u00a0barrio \u00a0Claret \u00a0(calle \u00a048B N\u00b0 28-80 sur), centro de atenci\u00f3n en el cual dej\u00f3 \u00a0de \u00a0existir \u00a0minutos \u00a0despu\u00e9s.\u00a0 \u00a0Pues bien, hacia las 6 y 30 minutos de la \u00a0tarde, \u00a0mientras \u00a0se \u00a0practicaba \u00a0el levantamiento del cad\u00e1ver en la morgue del \u00a0mencionado \u00a0dispensario, \u00a0pas\u00f3 \u00a0por \u00a0el \u00a0frente de la edificaci\u00f3n un veh\u00edculo \u00a0marca \u00a0 \u201cmazda\u201d, \u00a0 de \u00a0color \u00a0amarillo, \u00a0desde \u00a0cuyo \u00a0interior \u00a0se \u00a0dispar\u00f3 \u00a0repetidamente \u00a0 contra \u00a0 las \u00a0personas \u00a0que \u00a0esperaban \u00a0el \u00a0cumplimiento \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0en \u00a0la \u00a0parte \u00a0externa \u00a0del \u00a0hospital, \u00a0acto \u00a0en \u00a0el cual resultaron \u00a0lesionados, \u00a0entre \u00a0otros, \u00a0V\u00cdCTOR \u00a0y FABI\u00c1N HERNANDO VELANDIA NARANJO y EVILA \u00a0BAUTISTA, los dos primeros hermanos de la v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se \u00a0indica \u00a0que eran cuatro (4) los ocupantes del automotor desde el \u00a0cual \u00a0se \u00a0produjo \u00a0la agresi\u00f3n, pero, entre ellos, fueron identificados ARMANDO \u00a0VANEGAS \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0y \u00a0su prima DIANA MARITZA GONZ\u00c1LEZ, miembros de una familia \u00a0que \u00a0sosten\u00eda \u00a0confrontaciones con la del occiso, y el primero de los cuales se \u00a0desplazaba \u00a0 en \u00a0el \u00a0asiento \u00a0delantero \u00a0derecho \u00a0del \u00a0veh\u00edculo, \u00a0al \u00a0lado \u00a0del \u00a0conductor, lugar desde el cual accion\u00f3 el arma de fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0practic\u00f3 las primeras diligencias de investigaci\u00f3n, \u00a0incluida \u00a0 la \u00a0 diligencia \u00a0de \u00a0allanamiento \u00a0a \u00a0la \u00a0residencia \u00a0de \u00a0la \u00a0familia \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0(calle \u00a053A \u00a0N\u00b0 \u00a034-70 \u00a0sur), \u00a0y \u00a0despu\u00e9s \u00a0inici\u00f3 formalmente la instrucci\u00f3n para vincular por \u00a0medio \u00a0de \u00a0indagatoria \u00a0a los imputados Armando Vanegas \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0y \u00a0Diana Maritza Gonz\u00e1lez, en cuyo disfavor \u00a0se \u00a0dispuso \u00a0posteriormente la medida de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva, \u00a0sin \u00a0derecho \u00a0a \u00a0excarcelaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0coautores \u00a0de \u00a0los \u00a0delitos de homicidio \u00a0tentado (cuaderno original 1, fs. 17, 18, 61, 114, 118 y 131). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0el \u00a0procedimiento \u00a0sustitutivo del emplazamiento y declaraci\u00f3n \u00a0de \u00a0persona \u00a0ausente, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0fue vinculado al proceso el sujeto Jos\u00e9 \u00a0Edgar \u00a0Restrepo \u00a0Galeano, \u00a0a \u00a0quien \u00a0igualmente \u00a0se \u00a0le afect\u00f3 con medida de aseguramiento de detenci\u00f3n preventiva, \u00a0sin \u00a0derecho a libertad provisional, como presunto autor del homicidio consumado \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0persona \u00a0 de \u00a0 Diego \u00a0 Andr\u00e9s \u00a0 Velandia \u00a0Naranjo (fs. 154, 159, 160 y 195). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Rituado \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0correspondiente a la resoluci\u00f3n de cierre de \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0el \u00a0Fiscal 114 Delegado ante los Jueces Penales del Circuito de \u00a0la \u00a0ciudad \u00a0acus\u00f3 \u00a0al \u00a0procesado \u00a0Jos\u00e9 Edgar Restrepo \u00a0Galeno, por el delito contra la vida antes mencionado, \u00a0y \u00a0al \u00a0sindicado \u00a0Armando Vanegas Gonz\u00e1lez \u00a0por \u00a0el punible de homicidio, en la modalidad de tentativa, seg\u00fan \u00a0decisi\u00f3n \u00a0adoptada \u00a0el \u00a04 \u00a0de \u00a0abril \u00a0de \u00a01994.\u00a0 En la misma decisi\u00f3n, el \u00a0calificador \u00a0precluy\u00f3 \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n \u00a0en \u00a0favor \u00a0de \u00a0la \u00a0dama Diana \u00a0 Maritza \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0pero \u00a0orden\u00f3 \u00a0copias \u00a0para \u00a0investigar \u00a0por \u00a0separado \u00a0la identidad y responsabilidad de otros \u00a0posibles part\u00edcipes en el segundo atentado (fs. 280-305). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Apelada \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, la Unidad de Fiscal\u00eda ante el \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1 \u00a0dispuso \u00a0la confirmaci\u00f3n de la providencia \u00a0impugnada, \u00a0pero \u00a0aclar\u00f3 \u00a0que \u00a0el \u00a0individuo \u00a0Vanegas \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0deb\u00eda \u00a0responder en juicio criminal por un \u00a0concurso \u00a0homog\u00e9neo \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0en \u00a0el \u00a0grado de tentativa, de acuerdo con \u00a0determinaci\u00f3n \u00a0tomada \u00a0el \u00a031 \u00a0de \u00a0mayo \u00a0de \u00a01994 \u00a0(cuaderno \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0de 2\u00aa \u00a0instancia, fs. 5-11). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Asumi\u00f3 \u00a0 posteriormente \u00a0el \u00a0conocimiento \u00a0la \u00a0Juez \u00a069 \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0esta \u00a0ciudad, funcionaria que orden\u00f3 algunas pruebas para la fase \u00a0del \u00a0juicio \u00a0y \u00a0realiz\u00f3 \u00a0la audiencia p\u00fablica (cuaderno original 2, fs. 6, 25, \u00a078, 87 y 98). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0juez \u00a0dict\u00f3 \u00a0sentencia \u00a0de \u00a0primer \u00a0grado el 25 de noviembre de \u00a01994, \u00a0decisi\u00f3n \u00a0por medio de la cual conden\u00f3 al entonces ausente Jos\u00e9 \u00a0Edgar \u00a0Restrepo \u00a0Galeano \u00a0a la pena \u00a0principal \u00a0de \u00a0veinticinco \u00a0(25) \u00a0a\u00f1os \u00a0de \u00a0prisi\u00f3n, \u00a0como autor del delito de \u00a0homicidio \u00a0simple \u00a0cometido \u00a0en \u00a0la \u00a0persona \u00a0de \u00a0Diego \u00a0Andr\u00e9s \u00a0Velandia \u00a0Naranjo; \u00a0pero \u00a0tambi\u00e9n al acusado \u00a0Armando \u00a0Vanegas Gonz\u00e1lez se \u00a0le \u00a0impuso la de quince (15) a\u00f1os de prisi\u00f3n, como responsable del concurso de \u00a0hechos \u00a0punibles de homicidio, en el grado de tentativa, cometidos en detrimento \u00a0de \u00a0la \u00a0vida \u00a0de \u00a0Evila \u00a0Bautista, \u00a0V\u00edctor \u00a0y Fabi\u00e1n \u00a0Hernando \u00a0 Velandia \u00a0 Naranjo.\u00a0 \u00a0Igualmente, \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0cada \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0procesados, \u00a0el \u00a0juzgado \u00a0determin\u00f3 la pena \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n de derechos y funciones p\u00fablicas, por tiempo igual \u00a0a \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0privativa \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0correspondiente, y adem\u00e1s dispuso \u00a0discriminadamente \u00a0el \u00a0valor \u00a0de \u00a0los \u00a0perjuicios \u00a0que \u00a0ellos deb\u00edan pagar (fs. \u00a0116-152). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Con \u00a0el \u00a0fin \u00a0de \u00a0atender \u00a0el \u00a0recurso \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n, \u00a0el Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1 dict\u00f3 fallo de segunda instancia el 7 de marzo \u00a0de \u00a01995, \u00a0decisi\u00f3n en raz\u00f3n de la cual confirm\u00f3 la sentencia impugnada, pero \u00a0la \u00a0modific\u00f3 \u00a0para \u00a0ajustar la sanci\u00f3n accesoria al l\u00edmite legal de diez (10) \u00a0a\u00f1os (cuaderno Tribunal, fs. 19-34). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONTENIDO DE LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0actor \u00a0propone \u00a0dos \u00a0censuras en contra del fallo impugnado, una \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0la \u00a0causal \u00a0tercera \u00a0y \u00a0otra \u00a0mediante \u00a0el \u00a0motivo primero de \u00a0casaci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0entonces, \u00a0con fundamento en una supuesta violaci\u00f3n \u00a0del \u00a0derecho \u00a0de defensa, de conformidad con el art\u00edculo 29 de la Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica \u00a0y \u00a0el \u00a0numeral \u00a03\u00b0 \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0304 del C\u00f3digo de Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0el \u00a0censor \u00a0se\u00f1ala \u00a0que se ha dictado sentencia en un juicio viciado de \u00a0nulidad (causal 3\u00aa). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Argumenta \u00a0el \u00a0demandante que el defensor del procesado Vanegas \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0no solicit\u00f3 el examen \u00a0de \u00a0bal\u00edstica \u00a0sobre \u00a0el \u00a0rev\u00f3lver \u00a0decomisado, con el fin de establecer si el \u00a0arma \u00a0hab\u00eda \u00a0sido \u00a0disparada \u00a0recientemente, como prueba que ten\u00eda fundamental \u00a0incidencia \u00a0en \u00a0la \u00a0definici\u00f3n de su responsabilidad.\u00a0 Agrega que, a pesar \u00a0del \u00a0mandato \u00a0del \u00a0art\u00edculo \u00a0333 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal, seg\u00fan el \u00a0cual \u00a0el \u00a0funcionario \u00a0instructor \u00a0tiene \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n de investigar tanto lo \u00a0favorable \u00a0como \u00a0lo \u00a0desfavorable \u00a0a \u00a0los \u00a0intereses \u00a0del \u00a0sindicado, tampoco la \u00a0Fiscal\u00eda decret\u00f3 la pr\u00e1ctica de la prueba que se echa de menos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0No \u00a0obstante \u00a0que \u00a0la \u00a0ley \u00a0ordena \u00a0verificar con \u201curgencia\u201d las \u00a0citas \u00a0que \u00a0hace \u00a0el \u00a0sindicado \u00a0para la explicaci\u00f3n de los hechos, la justicia \u00a0pas\u00f3 \u00a0por alto el mandato en perjuicio de una mejor defensa de los intereses de \u00a0aqu\u00e9l. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0modo \u00a0que, \u00a0como \u00a0la probanza referida no se decret\u00f3 ni tampoco \u00a0fue \u00a0practicada, \u00a0surge \u00a0con \u00a0fuerza \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n de inocencia y tambi\u00e9n el \u00a0fen\u00f3meno de la duda. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0actor \u00a0concluye \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0aplic\u00f3 \u00a0indebidamente en la \u00a0sentencia \u00a0los \u00a0art\u00edculos 22, 26 y 323 del C\u00f3digo Penal, normas que se estiman \u00a0sustanciales, \u00a0por \u00a0haber dejado de aplicar el numeral 3\u00b0 del art\u00edculo 304 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal y el art\u00edculo 29 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica, \u00a0preceptos que consagran el derecho de defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Solicita \u00a0entonces que se case la sentencia recurrida y que la Corte \u00a0dicte \u00a0la \u00a0que \u00a0legalmente deba sustituirla, de conformidad con el art\u00edculo 229 \u00a0del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.\u00a0 \u00a0El \u00a0segundo \u00a0cargo se refiere a un presunto error de hecho \u00a0por \u00a0falso \u00a0juicio de identidad, dado que el fallo transgredi\u00f3 directamente los \u00a0art\u00edculos \u00a01\u00b0, \u00a02\u00b0, \u00a06\u00b0, \u00a07\u00b0, 10\u00b0, 247, 253, 254, 264, 294, 333, 362 y 445 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de Procedimiento Penal, transgresi\u00f3n que a la vez lo condujo a la \u00a0violaci\u00f3n \u00a0 indirecta \u00a0 de \u00a0 los \u00a0 art\u00edculos \u00a0 22, \u00a0 26 \u00a0 y \u00a0323 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Explica \u00a0que el Tribunal le atribuy\u00f3 \u201cel valor de plena prueba\u201d \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0\u00fanico \u00a0de \u00a0Fabi\u00e1n \u00a0Hernando Velandia \u00a0Naranjo, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0que en el expediente no se han \u00a0radicado \u00a0otros elementos probatorios que corroboren la afirmaci\u00f3n del testigo, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0procesado Armando Vanegas \u00a0Gonz\u00e1lez fue quien dispar\u00f3 en contra de las personas \u00a0reunidas afuera del hospital El Carmen. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Observa \u00a0el \u00a0recurrente \u00a0que \u00a0el \u00a0testigo \u00a0dice \u00a0haber \u00a0reconocido a \u00a0Armando Vanegas Gonz\u00e1lez y a \u00a0Diana Maritza Gonz\u00e1lez, como \u00a0dos \u00a0de \u00a0los \u00a0cuatro \u00a0ocupantes \u00a0del \u00a0veh\u00edculo, \u00a0pero \u00a0la afirmaci\u00f3n le parece \u00a0altamente \u00a0sospechosa, \u00a0porque en su contra se levanta una constancia dejada por \u00a0un \u00a0organismo \u00a0investigador \u00a0oficial, \u00a0visible \u00a0a \u00a0folios 12 del primer cuaderno \u00a0original, \u00a0seg\u00fan \u00a0la cual los m\u00faltiples atacantes se movilizaban en un taxi de \u00a0color \u00a0amarillo, \u00a0el \u00a0cual \u00a0era \u00a0conducido \u00a0por \u00a0Edgar \u00a0Restrepo \u00a0 Galeano, \u00a0 se\u00f1alado \u00a0como \u00a0el \u00a0autor \u00a0del \u00a0homicidio \u00a0 \u00a0en \u00a0 la \u00a0 persona \u00a0 de \u00a0 Diego \u00a0 Andr\u00e9s \u00a0Velandia.\u00a0 \u00a0De \u00a0modo que el testimoniante \u00fanico, \u00a0sospechosamente \u00a0dej\u00f3 de mencionar en su declaraci\u00f3n los nombres del conductor \u00a0del \u00a0carro y los dem\u00e1s ocupantes, a pesar de que los conoc\u00eda perfectamente por \u00a0ser sus vecinos en el barrio donde ocurrieron los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Afirma \u00a0 el \u00a0 impugnante \u00a0 que \u00a0 la \u00a0 Fiscal\u00eda, \u00a0 en \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0calificatoria, \u00a0orden\u00f3 la expedici\u00f3n de copias para lograr la plena y completa \u00a0identificaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0cuatro individuos que se desplazaban en el autom\u00f3vil, \u00a0lo \u00a0 cual \u00a0 significa \u00a0 que \u00a0 se \u00a0presentaba \u00a0duda \u00a0en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0verdadera \u00a0responsabilidad \u00a0 \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0 \u00a0Armando \u00a0 \u00a0 \u00a0Vanegas \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0m\u00e1xime \u00a0que por el lugar y la hora de los \u00a0hechos \u00a0se facilitaba el reconocimiento de todas las personas que viajaban en el \u00a0automotor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Agrega \u00a0que \u00a0tal \u00a0como \u00a0se \u00a0desprende \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0sentencia \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0 las \u00a0 desavenencias \u00a0 existentes \u00a0entre \u00a0las \u00a0familias \u00a0Velandia \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0 \u00a0 Gonz\u00e1lez, resultan ser el m\u00f3vil para que \u00a0Fabi\u00e1n \u00a0Hernando \u00a0Velandia \u00a0se\u00f1alara \u00a0 \u00a0a \u00a0 su \u00a0 antagonista \u00a0 Armando \u00a0 Vanegas \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0como \u00a0el \u00a0autor de los disparos efectuados \u00a0desde \u00a0el taxi mazda, con m\u00e1s veras si se tiene en cuenta que el deponente, por \u00a0haber \u00a0sido \u00a0v\u00edctima \u00a0de \u00a0los \u00a0disparos, \u00a0tendr\u00eda \u00a0inter\u00e9s \u00a0en \u00a0desdibujar la \u00a0realidad \u00a0de \u00a0lo \u00a0ocurrido.\u00a0 Se\u00f1ala que se ha violado el art\u00edculo 294 del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0supuesto que el fallo no trae a colaci\u00f3n el \u00a0ambiente \u00a0que \u00a0desde \u00a0antes han vivido los procesados y los declarantes; tampoco \u00a0dice \u00a0en \u00a0qu\u00e9 \u00a0forma \u00a0percibi\u00f3 \u00a0los hechos el testigo \u00fanico, especialmente lo \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0los \u00a0disparos \u00a0desde \u00a0el \u00a0interior del taxi, puesto que siendo \u00a0cuatro \u00a0 los \u00a0 ocupantes, \u00a0le \u00a0resultaba \u00a0imposible \u00a0f\u00edsicamente \u00a0concretar \u00a0la \u00a0identidad del sujeto que accion\u00f3 el arma de fuego. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Recuerda \u00a0el \u00a0demandante que, conforme con los testimonios allegados \u00a0al \u00a0 proceso, \u00a0los \u00a0habitantes \u00a0del \u00a0sector \u00a0donde \u00a0ocurrieron \u00a0los \u00a0hechos \u00a0son \u00a0\u201cladrones \u00a0y \u00a0expendedores de bazuco\u201d, gentes que viven al margen de la ley, \u00a0y \u00a0 as\u00ed \u00a0 entonces \u00a0el \u00a0declarante \u00a0Fabi\u00e1n \u00a0Hernando \u00a0Velandia no pod\u00eda ser la excepci\u00f3n para que su dicho \u00a0merezca serios motivos de credibilidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Concluye \u00a0que \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0aludido \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0completamente \u00a0aislado, \u00a0pues \u00a0carece \u00a0del \u00a0apoyo de \u201cotras pruebas\u201d, raz\u00f3n por la cual no \u00a0pod\u00eda \u00a0ser \u00a0el \u00a0fundamento \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia condenatoria, dado que se habr\u00eda \u00a0violado \u00a0 directamente \u00a0 el \u00a0 art\u00edculo \u00a0 247 \u00a0 del \u00a0 C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Pide, \u00a0finalmente, \u00a0la \u00a0casaci\u00f3n \u00a0del fallo y que la Corte dicte el \u00a0sustitutivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>EL CONCEPTO: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sobre \u00a0la \u00a0demanda \u00a0se ha pronunciado el Procurador Tercero Delegado \u00a0en \u00a0 lo \u00a0 Penal \u00a0 (E), \u00a0funcionario \u00a0que \u00a0propone \u00a0la \u00a0desestimaci\u00f3n \u00a0de \u00a0ambos \u00a0cargos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.\u00a0 \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0la \u00a0primera censura, consistente en un \u00a0supuesto \u00a0vicio \u00a0de \u00a0nulidad \u00a0asentado en la omisi\u00f3n de la prueba de bal\u00edstica \u00a0que \u00a0indicara \u00a0lo \u00a0reciente \u00a0o \u00a0antiguo \u00a0de los disparos, el Ministerio P\u00fablico \u00a0advierte \u00a0que el censor no cumple la carga demostrativa, pues no explica de qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0la \u00a0citada \u00a0prueba \u00a0hubiese \u00a0podido \u00a0producir un viraje sustancial en la \u00a0situaci\u00f3n de su prohijado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sostiene \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0es \u00a0evidente \u00a0la \u00a0falta \u00a0de \u00a0atenci\u00f3n \u00a0en \u00a0el \u00a0reclamo, \u00a0pues, de un lado, el dictamen ya hab\u00eda expuesto la \u00a0imposibilidad \u00a0cient\u00edfica \u00a0de hallar una respuesta como la buscada por el actor \u00a0y, \u00a0por otra parte, el censor tambi\u00e9n ignora lo dicho por el juzgador sobre los \u00a0motivos probatorios que lo llevaron a condenar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0acuerdo \u00a0con \u00a0decantada \u00a0doctrina, \u00a0los \u00a0jueces \u00a0no est\u00e1n en la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 practicar \u00a0todas \u00a0las \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0pudieran \u00a0surgir \u00a0de \u00a0la \u00a0investigaci\u00f3n, \u00a0como \u00a0tampoco \u00a0ordenar \u00a0integralmente las que sean solicitadas, \u00a0pues \u00a0ello \u00a0depende \u00a0de \u00a0la \u00a0conducencia y pertinencia del medio de convicci\u00f3n, \u00a0raz\u00f3n \u00a0por la cual bien pueden omitirse recaudos probatorios respecto de lo que \u00a0ya \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0demostrado \u00a0por otras probanzas, o cuando lo pretendido no le \u00a0reporta beneficio al tr\u00e1mite procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0As\u00ed \u00a0las cosas, en el caso que se analiza es completamente ajeno el \u00a0argumento \u00a0del \u00a0censor con respecto a la investigaci\u00f3n, pues, por el contrario, \u00a0las \u00a0instancias \u00a0ajustaron \u00a0la \u00a0decisi\u00f3n \u00a0a \u00a0pruebas \u00a0cuya merecida importancia \u00a0resplandeci\u00f3 \u00a0en \u00a0el \u00a0tr\u00e1mite \u00a0y \u00a0que \u00a0a \u00a0la \u00a0vez \u00a0mostraron al procesado como \u00a0responsable del hecho. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Estima \u00a0el \u00a0Delegado que el impugnante pretende romper el fallo, por \u00a0medio \u00a0de \u00a0situaciones \u00a0que no obran en el proceso y, en raz\u00f3n de ello, propone \u00a0rechazar la nulidad arg\u00fcida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.\u00a0 \u00a0En \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0refiere \u00a0al segundo reparo, el Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0opina \u00a0que \u00a0el \u00a0demandante \u00a0no alcanza a demostrar el pretendido falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, pues, por el contrario, toda su inquietud se reduce a una \u00a0desordenada \u00a0presentaci\u00f3n de circunstancias desconocidas por el juzgador, en el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0no se observaron los lineamientos legales para la recaudaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba o que el testigo era sospechoso, etc., todo lo cual se exalta con \u00a0el \u00a0\u00e1nimo \u00a0de \u00a0consolidar \u00a0la \u00a0duda.\u00a0 \u00a0De all\u00ed que sea f\u00e1cil percibir la \u00a0falta \u00a0de \u00a0claridad \u00a0y \u00a0precisi\u00f3n \u00a0en \u00a0los \u00a0fundamentos \u00a0del \u00a0cargo, \u00a0argumento \u00a0suficiente para despachar adversamente la pretensi\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Despu\u00e9s \u00a0de \u00a0resaltar \u00a0una \u00a0diferencia \u00a0entre \u00a0testigo y testimonio \u00a0\u00fanicos, \u00a0el Procurador encuentra que, en \u00faltimas, el libelista no se apresta a \u00a0demostrar \u00a0errores sobre el contenido material de la prueba, sino que discute el \u00a0alcance \u00a0y la credibilidad otorgados por el funcionario a la \u00fanica declaraci\u00f3n \u00a0testimonial, \u00a0pues \u00a0se duele de su car\u00e1cter sospechoso -por haber omitido otros \u00a0datos- y del hecho de no haber sido avalada por otras pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0el censor tampoco advirti\u00f3 c\u00f3mo la sentencia, a \u00a0m\u00e1s \u00a0del \u00a0citado testimonio, cont\u00f3 con otras pruebas que llevaron a la certeza \u00a0de \u00a0la \u00a0autor\u00eda \u00a0del \u00a0procesado, en la medida que \u00e9ste result\u00f3 positivo en el \u00a0examen \u00a0t\u00e9cnico de guantelete y, conforme con diferentes versiones rendidas por \u00a0vecinos \u00a0del lugar, fue posible establecer las malas relaciones personales entre \u00a0las \u00a0 familias \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0y \u00a0Velandia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0sentido \u00a0estricto, \u00a0agrega \u00a0el \u00a0Procurador, \u00a0no \u00a0se \u00a0trata de un \u00a0testigo \u00a0\u00fanico, \u00a0sino \u00a0de \u00a0la exposici\u00f3n de un solo deponente que reconoci\u00f3 a \u00a0uno \u00a0de \u00a0los \u00a0agresores, \u00a0pues, \u00a0aunque \u00a0fueron cuatro (4) los heridos, no todos \u00a0pudieron \u00a0 declarar, \u00a0 dado \u00a0que \u00a0\u00fanicamente \u00a0Fabi\u00e1n \u00a0Hernando \u00a0 Valencia \u00a0asumi\u00f3 \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0exponer juradamente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0lo \u00a0antes \u00a0dicho, \u00a0aprecia \u00a0el Delegado que el actor desvi\u00f3 el \u00a0rumbo \u00a0de \u00a0la \u00a0impugnaci\u00f3n, \u00a0pues \u00a0incursiona \u00a0en falsos juicios de convicci\u00f3n \u00a0extra\u00f1os \u00a0en \u00a0un \u00a0sistema \u00a0probatorio \u00a0que \u00a0carece de tarifa legal, pues, si el \u00a0juzgador \u00a0respeta \u00a0el \u00a0contenido \u00a0material \u00a0de \u00a0las \u00a0pruebas, \u00a0significa \u00a0que lo \u00a0discutido indebidamente por el recurrente es su valoraci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0otro \u00a0apartado, el Procurador le recuerda al casacionista que la \u00a0sentencia \u00a0 no \u00a0 descansa \u00a0 \u201c\u00fanicamente\u201d \u00a0 en \u00a0 el \u00a0testimonio \u00a0del \u00a0se\u00f1or \u00a0Velandia, \u00a0 \u00a0 \u00a0sino \u00a0\u201cb\u00e1sicamente\u201d \u00a0en \u00a0\u00e9l; \u00a0que lo contenido en la constancia de folios 12 del \u00a0cuaderno \u00a0original se refiere al conductor y no a quien realiz\u00f3 los disparos; y \u00a0que \u00a0la expedici\u00f3n de copias por la Fiscal\u00eda no genera duda sino, contrario \u00a0 sensu, \u00a0demuestra \u00a0como \u00a0hecho \u00a0cierto \u00a0que \u00a0el procesado s\u00ed fue uno de los coautores de la conducta, s\u00f3lo que \u00a0era \u00a0necesaria \u00a0la \u00a0averiguaci\u00f3n \u00a0separada \u00a0para \u00a0buscar \u00a0la identidad de otros \u00a0part\u00edcipes. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0\u00faltimo, \u00a0el \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0trae \u00a0a \u00a0colaci\u00f3n \u00a0algunos \u00a0apartes \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia del 7 de mayo de 1980, cuya ponencia correspondi\u00f3 al \u00a0magistrado \u00a0 Dar\u00edo \u00a0 Vel\u00e1squez \u00a0Gaviria, \u00a0conforme \u00a0con \u00a0la \u00a0cual no puede descartarse el testimonio \u00fanico \u00a0como \u00a0fundamento \u00a0de \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0condenatoria, \u00a0s\u00f3lo \u00a0por serlo, pues ser\u00e1 \u00a0necesario \u00a0explorar \u00a0sus \u00a0caracter\u00edsticas de veracidad y credibilidad, dado que \u00a0\u00e9l \u00a0puede \u00a0merecer suficiencia si existe ponderaci\u00f3n en el declarante, siempre \u00a0que \u00a0su \u00a0contenido \u00a0sea \u00a0razonado y coherente, y no contradictorio ni confuso en \u00a0sus t\u00e9rminos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Propone entonces la desestimaci\u00f3n del cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0I.\u00a0 \u00a0PRIMER \u00a0CARGO:\u00a0 NULIDAD POR VIOLACI\u00d3N DEL DERECHO DE \u00a0DEFENSA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0objeci\u00f3n se refiere a que no existe en el proceso una prueba de \u00a0bal\u00edstica \u00a0sobre el rev\u00f3lver decomisado en la \u201chabitaci\u00f3n donde estaban los \u00a0documentos \u00a0de \u00a0JOS\u00c9 EDGAR\u201d, orientada a establecer si el aparato hab\u00eda sido \u00a0disparado \u00a0recientemente, \u00a0pues \u00a0tal \u00a0arma \u201ctiene incidencia para concretar la \u00a0responsabilidad \u00a0 del \u00a0procesado \u00a0ARMANDO \u00a0VANEGAS\u201d \u00a0(cuaderno \u00a0del \u00a0Tribunal, \u00a0demanda de casaci\u00f3n, fs. 66). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Dice \u00a0el \u00a0actor \u00a0que \u00a0se \u00a0ha \u00a0vulnerado el derecho de defensa porque \u00a0dicha \u00a0prueba \u00a0no \u00a0fue \u00a0solicitada \u00a0por \u00a0el \u00a0defensor profesional del acusado ni \u00a0tampoco \u00a0la \u00a0decret\u00f3 \u00a0de \u00a0oficio \u00a0la \u00a0judicatura, a pesar de que \u00e9sta tiene la \u00a0obligaci\u00f3n \u00a0de \u00a0investigar \u00a0tanto \u00a0lo \u00a0favorable \u00a0como \u00a0lo \u00a0desfavorable \u00a0a los \u00a0intereses \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0de \u00a0conformidad \u00a0con el art\u00edculo 333 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Pues \u00a0bien, \u00a0hay \u00a0que \u00a0partir \u00a0de \u00a0la premisa de que el derecho \u00a0de defensa del procesado comprende \u00a0su \u00a0facultad \u00a0de \u00a0intervenir \u00a0ampliamente \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0iniciado para \u00a0determinar \u00a0el \u00a0hecho \u00a0punible \u00a0y \u00a0la responsabilidad de los imputados que hacen \u00a0parte \u00a0del \u00a0objeto \u00a0del procedimiento, adem\u00e1s de realizar todas las actividades \u00a0tendientes \u00a0bien \u00a0a inhibir la pretensi\u00f3n punitiva del Estado ora para aminorar \u00a0sus consecuencias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0entonces, \u00a0de manera general y conforme con el art\u00edculo 29 de \u00a0la \u00a0Constituci\u00f3n \u00a0Pol\u00edtica, \u00a0el \u00a0Pacto \u00a0Internacional \u00a0de \u00a0Derechos \u00a0Civiles y \u00a0Pol\u00edticos \u00a0(Ley \u00a074 \u00a0de \u00a01968, \u00a0art\u00edculo \u00a014) \u00a0y \u00a0la \u00a0Convenci\u00f3n Americana de \u00a0Derechos \u00a0Humanos \u00a0(Ley \u00a016 \u00a0de 1972, art\u00edculo 8\u00b0), las actividades de defensa \u00a0pueden \u00a0resumirse \u00a0en:\u00a0 el derecho a ser o\u00eddo, la facultad de controlar la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0cargo, la de presentar las pruebas de eximici\u00f3n, la de proponer una \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0medios \u00a0probatorios \u00a0producidos \u00a0y exponer los argumentos, \u00a0f\u00e1cticos \u00a0y \u00a0jur\u00eddicos, \u00a0encaminados \u00a0a \u00a0lograr una decisi\u00f3n favorable y, por \u00a0\u00faltimo, \u00a0 el \u00a0derecho \u00a0irrenunciable \u00a0a \u00a0estar \u00a0asistido \u00a0por \u00a0un \u00a0defensor t\u00e9cnico. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Con \u00a0todo, \u00a0para \u00a0que \u00a0una persona pueda defenderse es necesario que \u00a0exista \u00a0algo \u00a0de \u00a0qu\u00e9 defenderse, porque, de manera simple pero pedag\u00f3gica, el \u00a0proceso \u00a0penal \u00a0actualmente se concibe como un pulso entre la persecuci\u00f3n penal \u00a0y \u00a0la \u00a0presunci\u00f3n \u00a0de \u00a0inocencia del imputado (de la cual surge l\u00f3gicamente su \u00a0derecho \u00a0a \u00a0defenderse).\u00a0 Es decir, se requiere la imputaci\u00f3n o acusaci\u00f3n \u00a0por \u00a0 una \u00a0 acci\u00f3n \u00a0u \u00a0omisi\u00f3n \u00a0como \u00a0manifestaciones \u00a0f\u00e1cticas, \u00a0que \u00a0tengan \u00a0relevancia \u00a0jur\u00eddica, \u00a0y que se atribuyan concretamente al individuo imputado o \u00a0procesado.\u00a0 \u00a0Los hechos, las circunstancias o las calificaciones jur\u00eddicas \u00a0no \u00a0 incluidas \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 imputaci\u00f3n \u00a0 o \u00a0 acusaci\u00f3n, \u00a0no \u00a0tendr\u00e1n \u00a0que \u00a0ser \u00a0inevitablemente \u00a0abordados en la actividad defensiva, raz\u00f3n por la cual tampoco \u00a0podr\u00e1n \u00a0 ser \u00a0comprendidos \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0conforme \u00a0con \u00a0el \u00a0principio \u00a0de \u00a0correlaci\u00f3n entre la acusaci\u00f3n y el fallo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Pues \u00a0bien, \u00a0el \u00a0actor \u00a0dice \u00a0abiertamente \u00a0que \u00a0el \u00a0arma decomisada \u00a0\u201ctiene \u00a0incidencia \u00a0para \u00a0concretar \u00a0la \u00a0responsabilidad del procesado ARMANDO \u00a0VANEGAS\u201d, \u00a0pero en manera alguna demuestra cu\u00e1l es la influencia del decomiso \u00a0de \u00a0tal \u00a0instrumento \u00a0en la causa de su inter\u00e9s (la de \u00a0Vanegas \u00a0Gonz\u00e1lez), y tampoco obviamente de la prueba \u00a0t\u00e9cnica que sobre el mismo se echa de menos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Conforme \u00a0con \u00a0la \u00a0verificaci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0que \u00a0se \u00a0muestra \u00a0en \u00a0la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, \u00a0el \u00a0arma \u00a0decomisada \u00a0siempre se ha relacionado con el \u00a0procesado \u00a0JOS\u00c9 \u00a0EDGAR \u00a0RESTREPO \u00a0GALEANO, \u00a0autor del homicidio consumado en la \u00a0persona \u00a0de \u00a0Diego Andr\u00e9s Velandia Naranjo, \u00a0pero \u00a0jam\u00e1s se ha insinuado procesalmente vinculaci\u00f3n alguna de \u00a0dicho \u00a0objeto \u00a0con \u00a0el \u00a0coprocesado ARMANDO VANEGAS GONZ\u00c1LEZ, a quien de manera \u00a0singular \u00a0y \u00a0clara \u00a0se \u00a0le \u00a0atribuye \u00a0el \u00a0posterior atentado criminal contra los \u00a0familiares de la primera v\u00edctima. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En efecto, dice la acusaci\u00f3n: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cExiste \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso \u00a0otra \u00a0circunstancia \u00a0comprometedora \u00a0en \u00a0contra de RESTREPO GALEANO que \u00a0consiste \u00a0en \u00a0la apreciaci\u00f3n de los funcionarios de la Fiscal\u00eda que llevaron a \u00a0cabo \u00a0el allanamiento en su domicilio.\u00a0 A folio 21 del c. o. se advierte lo \u00a0siguiente:\u00a0 \u00a0 \u2018\u2026 \u00a0En la primera habitaci\u00f3n, y la que, conforme a (sic) \u00a0a \u00a0lo \u00a0all\u00ed \u00a0hallado, \u00a0se \u00a0puede \u00a0afirmar que era la ocupada por EDGAR RESTREPO \u00a0GALEANO, \u00a0en \u00a0el \u00a0espacio del cielo raso y el tejado, por decir, en el zarzo, se \u00a0encontr\u00f3 \u00a0un rev\u00f3lver calibre 32, marca Llama, largo reforzado, N\u00b0 MI-9921 C, \u00a0con \u00a0carga \u00a0completa\u2026) \u00a0(sic).\u00a0 Y a folios 269 y \u00a0ss. \u00a0del \u00a0m. \u00a0c. el Laboratorio de Bal\u00edstica del Instituto de Medicina Legal de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0luego \u00a0de \u00a0revisar \u00a0la mencionada arma, da cuenta de que fue disparada \u00a0recientemente \u00a0y \u00a0que \u00a0su \u00a0calibre \u00a0corresponde \u00a0al \u00a0mismo \u00a0calibre de los cinco \u00a0proyectiles \u00a0encontrados \u00a0en el cuerpo del obitado a pesar de que no fue posible \u00a0establecer \u00a0si \u00a0\u00e9stos \u00a0fueron \u00a0disparados \u00a0con \u00a0la \u00a0mencionada \u00a0arma pues no se \u00a0encontraron \u00a0zonas \u00a0aptas y suficientes para cotejo microcomparativo\u201d \u00a0 (cuaderno \u00a0 original \u00a0 1, \u00a0 fs. \u00a0 294 \u00a0y \u00a0295.\u00a0 \u00a0\u00c9nfasis \u00a0agregado). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0comprobaci\u00f3n f\u00e1ctica establecida en la resoluci\u00f3n acusatoria, \u00a0evidencia \u00a0que \u00a0el \u00a0decomiso del rev\u00f3lver calibre 32 no fue una circunstancia o \u00a0dato \u00a0 incluido \u00a0en \u00a0la \u00a0imputaci\u00f3n \u00a0que \u00a0se \u00a0hizo \u00a0al \u00a0procesado \u00a0Armando \u00a0Vanegas \u00a0Gonz\u00e1lez, raz\u00f3n por la \u00a0cual \u00a0de \u00a0esa \u00a0precisa y concreta nota no ten\u00eda que defenderse el acusado, pues \u00a0en \u00a0tal \u00a0sentido \u00a0la calificaci\u00f3n de los hechos cumple una funci\u00f3n orientadora \u00a0de la actividad defensiva. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0congruencia con lo explicitado en la resoluci\u00f3n acusatoria, los \u00a0fallos \u00a0de \u00a0instancia \u00a0siempre \u00a0relacionaron \u00a0el decomiso del arma con la muerte \u00a0violenta \u00a0de Diego Andr\u00e9s Velandia Naranjo, \u00a0atribuida a Restrepo Galeano, \u00a0y \u00a0no \u00a0con \u00a0los \u00a0ulteriores \u00a0conatos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0imputados al \u00a0procesado \u00a0 \u00a0 \u00a0 Vanegas \u00a0 \u00a0 \u00a0Gonz\u00e1lez.\u00a0 Sobre el tema dijo el Tribunal: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>A \u00a0prop\u00f3sito \u00a0de \u00a0la \u00a0responsabilidad \u00a0de \u00a0Vanegas \u00a0 Gonz\u00e1lez, \u00a0 la \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0agrega:\u00a0 \u00a0\u201c\u2026 \u00a0adem\u00e1s \u00a0que \u00a0el rev\u00f3lver decomisado en la \u00a0habitaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0RESTREPO \u00a0 GALEANO \u00a0 se \u00a0ha \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0el \u00a0punible \u00a0cometido \u00a0en \u00a0DIEGO \u00a0 \u00a0 ANDR\u00c9S, \u00a0 \u00a0 luego \u00a0 \u00a0ninguna \u00a0inconsistencia \u00a0puede \u00a0destacarse sobre este aspecto, como tampoco desvirtuar la \u00a0prueba \u00a0incriminatoria el hecho de ser el acusado un joven estudiante que estaba \u00a0capacit\u00e1ndose \u00a0 \u00a0para \u00a0 validar \u00a0 bachillerato\u201d \u00a0 (cuaderno \u00a0 Tribunal, \u00a0 fs. \u00a033). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0modo \u00a0que, \u00a0si el dato del decomiso del arma no ha sido indicado \u00a0por \u00a0 la \u00a0 imputaci\u00f3n \u00a0 o \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0procesado \u00a0Vanegas \u00a0 Gonz\u00e1lez, \u00a0 no \u00a0 exist\u00eda \u00a0 la \u00a0necesidad \u00a0correlativa \u00a0de \u00a0defenderse \u00a0de \u00a0\u00e9l \u00a0y, \u00a0con m\u00e1s veras, mal podr\u00eda \u00a0arg\u00fcirse \u00a0l\u00f3gicamente \u00a0que \u00a0se le viol\u00f3 su derecho de defensa por la omisi\u00f3n \u00a0de \u00a0pruebas \u00a0que \u00a0tuvieran \u00a0por \u00a0objeto dicho instrumento.\u00a0 Por otra parte, \u00a0aunque \u00a0las \u00a0instancias \u00a0pregonaron una conexidad entre los hechos distintos que \u00a0se \u00a0atribuyeron \u00a0a uno y otro procesado, el censor tampoco ha demostrado de qu\u00e9 \u00a0manera \u00a0la \u00a0prueba \u00a0de \u00a0bal\u00edstica que echa de menos, a pesar de recaer sobre un \u00a0aparato \u00a0 no \u00a0 vinculado \u00a0 con \u00a0el \u00a0procesado \u00a0Vanegas \u00a0Gonz\u00e1lez, \u00a0podr\u00eda \u00a0favorecer \u00a0sus intereses, m\u00e1xime \u00a0que \u00a0el \u00a0experto \u00a0s\u00ed \u00a0realiz\u00f3 un examen t\u00e9cnico en el cual anticip\u00f3 que para \u00a0entonces \u00a0ya \u00a0no \u00a0exist\u00edan \u00a0los recursos cient\u00edficos ni el material suficiente \u00a0para \u00a0determinar \u00a0el \u00a0tiempo \u00a0transcurrido despu\u00e9s de los disparos (cuaderno 1, \u00a0fs. 278). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Finalmente, \u00a0si \u00a0lo \u00a0que \u00a0se \u00a0invoca \u00a0como \u00a0anomal\u00eda \u00a0es una causal \u00a0expresa \u00a0de \u00a0nulidad del proceso, por supuesta violaci\u00f3n del derecho de defensa \u00a0(art. \u00a0304-3 \u00a0C. \u00a0P. \u00a0P.), \u00a0no \u00a0resulta consistente que parejamente se pida a la \u00a0Corte \u00a0 un \u00a0 fallo \u00a0sustitutivo, \u00a0pues, \u00a0un \u00a0error \u00a0in \u00a0procedendo \u00a0como \u00a0el \u00a0se\u00f1alado, \u00a0dar\u00eda \u00a0lugar \u00a0a \u00a0la \u00a0invalidaci\u00f3n \u00a0de \u00a0la actuaci\u00f3n procesal desde la fase sumaria y la consecuente \u00a0reposici\u00f3n de lo pertinente. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0pues, \u00a0por \u00a0una \u00a0carencia \u00a0absoluta de raz\u00f3n suficiente en la \u00a0demanda, \u00a0en la medida que el hecho supuestamente facilitador de la indefensi\u00f3n \u00a0no \u00a0 hace \u00a0 parte \u00a0 de \u00a0la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0procesado \u00a0Vanegas \u00a0 Gonz\u00e1lez, \u00a0se \u00a0desestimar\u00e1 \u00a0la \u00a0censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0II.\u00a0 \u00a0SEGUNDO \u00a0CARGO:\u00a0 \u00a0VIOLACI\u00d3N \u00a0INDIRECTA \u00a0DE \u00a0LA \u00a0LEY \u00a0SUSTANCIAL \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0reproche \u00a0est\u00e1 \u00a0centrado en el valor otorgado al testimonio del \u00a0lesionado \u00a0 \u00a0 \u00a0Fabi\u00e1n \u00a0 \u00a0 \u00a0Hernando \u00a0 \u00a0 \u00a0Velandia \u00a0Naranjo, \u00a0\u00fanica \u00a0prueba \u00a0que \u00a0se\u00f1ala directamente la \u00a0intervenci\u00f3n \u00a0criminal \u00a0del \u00a0procesado Armando Vanegas \u00a0Gonz\u00e1lez.\u00a0 \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0la demanda no se\u00f1ala \u00a0expl\u00edcitamente \u00a0los \u00a0supuestos \u00a0errores \u00a0de hecho por falso juicio de identidad \u00a0cometidos \u00a0 \u00a0en \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0estimaci\u00f3n \u00a0 o \u00a0 valoraci\u00f3n \u00a0 de \u00a0 dicho \u00a0 medio \u00a0 de \u00a0convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Tampoco \u00a0expone el libelista el concepto de violaci\u00f3n, respecto del \u00a0c\u00famulo \u00a0 \u00a0 de \u00a0 \u00a0disposiciones \u00a0 \u00a0procesales \u00a0 \u00a0penales \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0cit\u00f3 \u00a0 \u00a0como \u00a0transgredidas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0doctrina jurisprudencial de la Corte ha indicado que, en materia \u00a0de \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria, \u00a0solamente \u00a0es \u00a0posible \u00a0prever errores de hecho y \u00a0errores de derecho.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Los \u00a0primeros, \u00a0se refieren a falencias en la manipulaci\u00f3n material \u00a0del \u00a0medio \u00a0probatorio, \u00a0de \u00a0tal \u00a0manera \u00a0que \u00a0bien \u00a0puede \u00a0ignorarse \u00a0la prueba \u00a0legalmente \u00a0aportada \u00a0al \u00a0proceso o simular la existencia de otra que no obra en \u00a0el \u00a0expediente \u00a0(falso juicio de existencia).\u00a0 \u00a0De \u00a0igual \u00a0manera, el yerro tambi\u00e9n es de hecho cuando el \u00a0juzgador \u00a0realmente \u00a0trae la probanza al \u00e1mbito de sus consideraciones, pero de \u00a0manera \u00a0arbitraria \u00a0incrementa \u00a0o \u00a0cercena \u00a0su \u00a0contenido f\u00e1ctico (falso \u00a0juicio de identidad); o cuando falta \u00a0de \u00a0manera \u00a0evidente \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0cr\u00edtica de la prueba, pues se desconocen \u00a0abiertamente \u00a0 las \u00a0reglas \u00a0de \u00a0la \u00a0l\u00f3gica \u00a0y\/o \u00a0de \u00a0la \u00a0experiencia \u00a0com\u00fan \u00a0o \u00a0cient\u00edfica. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Los \u00a0segundos, se comenten cuando el fallador admite y valora medios \u00a0probatorios \u00a0afectados sensiblemente en su proceso de formaci\u00f3n y eficacia, por \u00a0pretermitir \u00a0las \u00a0reglas \u00a0preestablecidas o las garant\u00edas constitucionales para \u00a0su \u00a0 acopio \u00a0(falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0legalidad). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Ninguna \u00a0de \u00a0estas \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0se atina a mostrar francamente en el \u00a0libelo, \u00a0pues \u00a0todo lo que se percibe es el deseo de disentir tras la emulaci\u00f3n \u00a0de una valoraci\u00f3n probatoria razonable de las instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Las \u00a0discrepancias \u00a0de \u00a0criterios \u00a0sobre \u00a0el \u00a0valor \u00a0que \u00a0merece una \u00a0prueba, \u00a0si se establece que el juzgador acat\u00f3 prudencialmente las reglas de la \u00a0sana \u00a0cr\u00edtica, no son admisibles como pretexto en el recurso de casaci\u00f3n, pues \u00a0el \u00a0m\u00e9todo \u00a0de aproximaci\u00f3n a la reconstrucci\u00f3n f\u00e1ctica, por recaer sobre un \u00a0hecho \u00a0pasado \u00a0que \u00a0apenas \u00a0se \u00a0infiere \u00a0probatoriamente, siempre dar\u00e1 lugar al \u00a0planteamiento \u00a0de \u00a0distintas hip\u00f3tesis explicativas, que en todo caso no pueden \u00a0prolongarse \u00a0indefinidamente sin soluci\u00f3n autoritativa en el proceso, porque la \u00a0mera \u00a0especulaci\u00f3n o la distinta \u00f3ptica no son medios aptos para controvertir, \u00a0por \u00a0la \u00a0v\u00eda \u00a0de un medio extraordinario, la verdad procesal determinada en las \u00a0instancias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No \u00a0 empece, \u00a0 el \u00a0 censor \u00a0 intenta \u00a0 formalizar \u00a0 un \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, cuando afirma \u00a0que \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0no tuvo en cuenta las reglas de la ponderaci\u00f3n racional para \u00a0evaluar \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Fabi\u00e1n Hernando Velandia \u00a0Naranjo, \u00a0conforme con el art\u00edculo 294 del C\u00f3digo de \u00a0Procedimiento \u00a0Penal, \u00a0pues pas\u00f3 por alto la discordancia antecedente entre las \u00a0familias \u00a0 \u00a0 Gonz\u00e1lez \u00a0 \u00a0y \u00a0 \u00a0Velandia, \u00a0como \u00a0hecho \u00a0que \u00a0pudo \u00a0ser \u00a0el \u00a0m\u00f3vil \u00a0determinante para que el \u00a0testigo \u00a0se\u00f1alara \u00a0directamente \u00a0al \u00a0procesado Vanegas \u00a0Gonz\u00e1lez \u00a0como autor de los disparos; igualmente, por \u00a0haber \u00a0soslayado \u00a0que \u00a0el mencionado testimonio era sospechoso, no s\u00f3lo por ser \u00a0\u00fanico, \u00a0sino \u00a0porque \u00a0omite hacer imputaciones a Jos\u00e9 \u00a0Edgar \u00a0Restrepo \u00a0Galeano, \u00a0a pesar de que \u00e9ste era el \u00a0conductor \u00a0del taxi desde el cual se hicieron los disparos, contrariando de esta \u00a0manera \u00a0la \u00a0indicaci\u00f3n \u00a0del \u00a0investigador \u00a0judicial \u00a0que suministr\u00f3 el \u00faltimo \u00a0dato; \u00a0y, \u00a0finalmente, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0dicho del testimoniante aparece \u00a0aislado en sus precepciones y carece del respaldo en otras pruebas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0no es cierto que el Tribunal haya ignorado la virtual \u00a0influencia \u00a0de \u00a0la \u00a0enemistad \u00a0anterior entre las familias, como eventual m\u00f3vil \u00a0para \u00a0que \u00a0el \u00a0testigo hiciera un se\u00f1alamiento contrario a la verdad, s\u00f3lo que \u00a0racionalmente la descart\u00f3 al determinar lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo obstante el \u00a0cuestionamiento \u00a0al \u00a0dicho de FABIAN HERNANDO dadas las desavenencias existentes \u00a0entre \u00a0las \u00a0familias de que da cuenta este proceso, como quiera aparece que este \u00a0segundo \u00a0atentado tiene relaci\u00f3n con el primero, no es desatinado pensar que su \u00a0autor \u00a0 o \u00a0 autores \u00a0proceden \u00a0de \u00a0los \u00a0GONZALEZ\u2026\u201d \u00a0(cuaderno Tribunal, fs. 31). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Tampoco \u00a0es \u00a0verdad que la mencionada prueba testimonial sea insular \u00a0en \u00a0el \u00a0proceso, \u00a0a \u00a0menos \u00a0que \u00a0absurdamente \u00a0se \u00a0piense \u00a0que \u00a0los \u00a0indicios no \u00a0constituyen \u00a0medios \u00a0probatorios, \u00a0porque en torno a la bondad y armon\u00eda de una \u00a0concurrencia probatoria, el Tribunal expres\u00f3: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cSi \u00a0 a \u00a0lo \u00a0anterior \u00a0sumamos la prueba de absorci\u00f3n at\u00f3mica con base a (sic) las muestras \u00a0enviadas \u00a0al \u00a0Laboratorio de Criminal\u00edstica, seg\u00fan la cual las de ARMANDO \u00a0 \u00a0 VANEGAS \u00a0 \u00a0GONZALEZ \u00a0 \u00a0son \u00a0consistentes \u00a0con \u00a0residuos \u00a0de \u00a0disparo, es innegable \u00a0que \u00a0 \u00a0este \u00a0 \u00a0elemento \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0juicio \u00a0 da \u00a0 mayor \u00a0 validez \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 prueba \u00a0testimonial. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn punto a las cr\u00edticas que formula la \u00a0defensa \u00a0al anterior resultado, en raz\u00f3n al falso positivo que pudo arrojar por \u00a0la \u00a0manipulaci\u00f3n \u00a0de \u00a0componentes propios de la pintura automotriz en virtud al \u00a0oficio \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0desempe\u00f1aba \u00a0 \u00a0VANEGAS, \u00a0que \u00a0pudieron \u00a0ser \u00a0absorbidos \u00a0en la piel, basta considerar que \u00a0carecen \u00a0de \u00a0sustento \u00a0al \u00a0estar \u00a0perfectamente \u00a0claro, \u00a0por la informaci\u00f3n del \u00a0acusado \u00a0y \u00a0la \u00a0constancia \u00a0allegada \u00a0a \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica \u00a0se\u00f1alando \u00a0que \u00a0trabaj\u00f3 \u00a0hasta \u00a0el \u00a0quince de octubre, que transcurrieron ocho \u00a0d\u00edas \u00a0hasta \u00a0cuando \u00a0tomaron \u00a0las \u00a0muestras, \u00a0tiempo \u00a0m\u00e1s \u00a0que suficiente para \u00a0descartar \u00a0la \u00a0incidencia de este factor en el experticio cuestionado, si es que \u00a0en verdad la pintura utilizada pudo haberla absorbido en la piel. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe otra parte \u00a0se \u00a0erige \u00a0como \u00a0indicio \u00a0de \u00a0mala \u00a0justificaci\u00f3n \u00a0en \u00a0contra \u00a0de \u00a0VANEGAS \u00a0GONZ\u00c1LEZ \u00a0el aseverar que para \u00a0la \u00a0fecha \u00a0del crimen permaneci\u00f3 todo el d\u00eda en su residencia, no obstante ser \u00a0controvertido \u00a0por \u00a0su \u00a0prima \u00a0DIANA \u00a0MARITZA \u00a0GONZALEZ quien habita en el mismo \u00a0lugar \u00a0y \u00a0da \u00a0cuenta \u00a0que \u00a0el \u00a0viernes \u2018\u2026 \u00a0el \u00a0procesado \u00a0desayun\u00f3 \u00a0y \u00a0sali\u00f3, \u00a0lo \u00a0volvi\u00f3 a ver por la \u00a0nochecita, \u00a0 a \u00a0las \u00a0seis \u00a0de \u00a0la \u00a0tarde \u00a0lleg\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0esposa\u2026\u201d \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEn suma, si a \u00a0la \u00a0versi\u00f3n de FABI\u00c1N HERNANDO VELANDIA aunamos la prueba t\u00e9cnica examinada y \u00a0el \u00a0indicio \u00a0de mala justificaci\u00f3n, encontramos que la \u00a0acusaci\u00f3n \u00a0goza \u00a0de suficiente soporte probatorio como para tener certeza de la \u00a0participaci\u00f3n \u00a0 \u00a0de \u00a0 ARMANDO \u00a0 VANEGAS \u00a0 en \u00a0 el \u00a0 segundo \u00a0 atentado \u00a0 contra \u00a0 la \u00a0 vida \u00a0 e \u00a0integridad \u00a0personal\u2026\u201d \u00a0 (fs. \u00a0 32 \u00a0 y \u00a0 33.\u00a0 \u00a0 Se \u00a0 ha \u00a0subrayado). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00a0la \u00a0declaraci\u00f3n de Fabi\u00e1n \u00a0Hernando Velandia Naranjo s\u00f3lo se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0la \u00a0identidad \u00a0de \u00a0dos \u00a0de \u00a0los ocupantes del carro desde el cual se \u00a0dispar\u00f3, \u00a0 y \u00a0no \u00a0menciona \u00a0a \u00a0Jos\u00e9 \u00a0Edgar \u00a0Restrepo \u00a0Galeano, \u00a0supuesto \u00a0conductor \u00a0del \u00a0mismo, \u00a0mas \u00a0c\u00f3mo \u00a0tildar \u00a0 de \u00a0 sospechoso \u00a0el \u00a0testimonio \u00a0cuando \u00a0no \u00a0existen \u00a0otros \u00a0medios \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0id\u00f3neos \u00a0para \u00a0determinar \u00a0que el testimoniante en realidad vio al \u00a0otro \u00a0imputado \u00a0y \u00a0entonces \u00a0lo \u00a0ocult\u00f3 \u00a0maliciosamente.\u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0si el \u00a0testigo \u00a0conoc\u00eda \u00a0por \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0vecindad a Restrepo \u00a0Galeano, \u00a0y \u00a0a \u00a0la \u00a0hora \u00a0de \u00a0su declaraci\u00f3n ya se le \u00a0atribu\u00eda \u00a0a \u00a0\u00e9ste la muerte de su hermano, c\u00f3mo dudar de la objetividad en su \u00a0versi\u00f3n, \u00a0parad\u00f3jicamente porque no se atreve a se\u00f1alar hechos o personas que \u00a0no \u00a0percibi\u00f3?.\u00a0 \u00a0As\u00ed \u00a0pues, por el dolor que embargaba al testigo ante la \u00a0reciente \u00a0muerte \u00a0de \u00a0su \u00a0colact\u00e1neo, hipot\u00e9ticamente podr\u00edan existir motivos \u00a0m\u00e1s \u00a0fuertes para que \u00e9l distorsionara la verdad en sentido contrario, pero de \u00a0manera \u00a0 honesta \u00a0 e \u00a0 imparcial \u00a0 se\u00f1al\u00f3 \u00a0 a \u00a0quienes \u00a0realmente \u00a0vio \u00a0en \u00a0la \u00a0escena. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0igual manera, como lo apunta el Ministerio P\u00fablico, la orden de \u00a0expedici\u00f3n \u00a0de copias para identificar a otros posibles part\u00edcipes en el hecho \u00a0criminoso, \u00a0tiene ese objetivo concreto, pero en manera alguna revela duda sobre \u00a0la \u00a0 \u00a0responsabilidad \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0procesado \u00a0 \u00a0Vanegas \u00a0Gonz\u00e1lez. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Se desechar\u00e1 la segunda censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Por \u00a0lo \u00a0expuesto, \u00a0la \u00a0CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE CASACI\u00d3N \u00a0PENAL, \u00a0administrando \u00a0justicia en nombre de la Rep\u00fablica y por autoridad de la \u00a0ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>RESUELVE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No casar la sentencia impugnada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0C\u00f3piese, c\u00famplase y devu\u00e9lvase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0JORGE \u00a0ENRIQUE \u00a0 C\u00d3RDOBA \u00a0 POVEDA \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 A. \u00a0 GALVEZ \u00a0 ARGOTE \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0EDGAR \u00a0 \u00a0 \u00a0LOMBANA \u00a0TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 \u00a0MANTILLA \u00a0 \u00a0NOUGUES \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0CARLOS \u00a0 \u00a0E. \u00a0 \u00a0MEJ\u00cdA \u00a0ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0ORLANDO \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0YESID \u00a0RAM\u00cdREZ BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 10805 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0 Aprobado Acta N\u00b0 188 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., \u00a0veinticinco \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a0mil \u00a0novecientos noventa y nueve. \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Despu\u00e9s \u00a0de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-1523","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-7"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1523","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1523"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1523\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1523"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1523"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1523"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}