{"id":1514,"date":"2023-09-07T21:27:49","date_gmt":"2023-09-07T21:27:49","guid":{"rendered":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10760b1\/"},"modified":"2023-09-07T21:27:49","modified_gmt":"2023-09-07T21:27:49","slug":"10760b1","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/2023\/09\/07\/10760b1\/","title":{"rendered":"10760b1"},"content":{"rendered":"\n<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 10760 \u00a0<\/p>\n<p>CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0<\/p>\n<p>SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0<\/p>\n<p>Magistrado Ponente: \u00a0<\/p>\n<p>Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>Aprobado Acta N\u00b0 179 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., doce de noviembre de mil novecientos \u00a0noventa y nueve. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>VISTOS: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Despu\u00e9s \u00a0 del \u00a0 tr\u00e1mite \u00a0 regular \u00a0 correspondiente \u00a0 al \u00a0 recurso \u00a0extraordinario \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n, \u00a0examina \u00a0la \u00a0Corte \u00a0la \u00a0demanda propuesta por el \u00a0defensor \u00a0del \u00a0procesado \u00a0JES\u00daS \u00a0ANC\u00cdZAR PORRAS ARCILA, quien fue condenado en \u00a0decisi\u00f3n \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia proferida por el Tribunal Superior de Pereira, \u00a0se\u00f1alado \u00a0como \u00a0autor del delito de homicidio cometido en contra de la vida del \u00a0ciudadano ALIPIO DE JES\u00daS FL\u00d3REZ ISAZA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ha \u00a0conceptuado \u00a0sobre \u00a0el tema el Procurador Segundo Delegado en lo \u00a0Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>HECHOS \u00a0 Y \u00a0 CURSO \u00a0 DE \u00a0 LA \u00a0 ACTUACI\u00d3N \u00a0JUDICIAL: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Se \u00a0sostiene \u00a0en los fallos de instancia que el 13 de junio del a\u00f1o \u00a0de \u00a01993, \u00a0minutos \u00a0antes \u00a0de \u00a0las \u00a0doce de la noche, el se\u00f1or ALIPIO DE JES\u00daS \u00a0FL\u00d3REZ \u00a0ISAZA \u00a0se \u00a0encontraba en la calle 3\u00aa con carrera 3\u00aa, nomenclatura que \u00a0demarca \u00a0el \u00a0parque \u00a0principal \u00a0del \u00a0municipio \u00a0de \u00a0La \u00a0Celia, \u00a0departamento \u00a0de \u00a0Risaralda, \u00a0en \u00a0compa\u00f1\u00eda \u00a0de \u00a0su \u00a0novia Mar\u00eda Judith \u00a0Cano \u00a0 \u00a0 R\u00edos \u00a0 \u00a0 y \u00a0 \u00a0su \u00a0 \u00a0primo \u00a0 \u00a0Duverney \u00a0Isaza Zapata, cuando se acerc\u00f3 a \u00a0ellos \u00a0el individuo JES\u00daS ANC\u00cdZAR PORRAS ARCILA, quien provoc\u00f3 una discusi\u00f3n \u00a0con \u00a0los \u00a0circunstantes, \u00a0golpe\u00f3 con la mano a Fl\u00f3rez \u00a0Isaza \u00a0e \u00a0inmediatamente \u00a0le descerraj\u00f3 un disparo de \u00a0pistola, \u00a0cuyo proyectil penetr\u00f3 por la regi\u00f3n temporal izquierda y sali\u00f3 por \u00a0la mejilla derecha. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0herido \u00a0falleci\u00f3 \u00a0minutos \u00a0despu\u00e9s \u00a0en el hospital local, como \u00a0consecuencia \u00a0de \u00a0los da\u00f1os ocasionados en el cerebro.\u00a0 Se afirma tambi\u00e9n \u00a0que \u00a0entre \u00a0los \u00a0protagonistas \u00a0de \u00a0estos \u00a0hechos \u00a0exist\u00eda \u00a0un \u00a0distanciamiento \u00a0originado \u00a0en \u00a0la \u00a0muerte \u00a0anterior \u00a0de \u00a0varios \u00a0parientes \u00a0de \u00a0la v\u00edctima, que \u00a0igualmente se atribu\u00edan al sindicado en este proceso. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Despu\u00e9s \u00a0de una investigaci\u00f3n previa que se inici\u00f3 el 23 de junio \u00a0de \u00a01993, \u00a0la \u00a0Fiscal\u00eda \u00a0de \u00a0Pereira abri\u00f3 formalmente la instrucci\u00f3n el 3 de \u00a0septiembre \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, una vez fue individualizado JES\u00daS ANC\u00cdZAR PORRAS \u00a0ARCILA, \u00a0como presunto autor de los hechos, quien fue emplazado y posteriormente \u00a0declarado persona ausente (fs. 11, 84 y 118-120). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Cerrada \u00a0la fase investigativa del proceso, la Fiscal 28 Delegada de \u00a0la \u00a0Virginia \u00a0(Risaralda) \u00a0calific\u00f3 el m\u00e9rito sumarial el 29 de marzo de 1994, \u00a0por \u00a0 medio \u00a0 de \u00a0 resoluci\u00f3n \u00a0 acusatoria \u00a0dictada \u00a0en \u00a0contra \u00a0del \u00a0vinculado \u00a0Porras Arcila, como autor del \u00a0delito \u00a0de homicidio agravado por la indefensi\u00f3n de la v\u00edctima (fs. 181, 195 y \u00a0220). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Sin \u00a0embargo, \u00a0el \u00a014 \u00a0de \u00a0marzo de 1994, cuando corr\u00eda el t\u00e9rmino \u00a0para \u00a0presentar \u00a0alegatos \u00a0precalificatorios, \u00a0se tuvo noticia de la captura del \u00a0sindicado \u00a0 Porras \u00a0Arcila, \u00a0quien \u00a0fue recluido en la Penitenciar\u00eda Nacional de Palmira (Valle), con el fin \u00a0de \u00a0descontar \u00a0pena de doce (12) meses de prisi\u00f3n impuesta por el Juzgado Sexto \u00a0Penal \u00a0del \u00a0Circuito \u00a0de Pereira, como responsable del delito de porte ilegal de \u00a0arma de fuego de defensa personal (fs. 208 y 216). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Para \u00a0el \u00a0juicio \u00a0asumi\u00f3 \u00a0el \u00a0conocimiento el Juzgado Promiscuo del \u00a0Circuito \u00a0de \u00a0La Virginia y orden\u00f3 la pr\u00e1ctica de pruebas, algunas a petici\u00f3n \u00a0de la defensa y otras de oficio (fs. 265 y 380). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Realizada \u00a0la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0el \u00a0juzgado dict\u00f3 sentencia de \u00a0condena \u00a0el 18 de noviembre de 1994, por medio de la cual le impuso al procesado \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal de veinte (20) a\u00f1os y diez (10) meses de prisi\u00f3n, despu\u00e9s \u00a0de \u00a0considerar \u00a0que el homicidio era simplemente doloso (art. 323 C. P.), porque \u00a0no \u00a0estaba \u00a0probada \u00a0la \u00a0circunstancia agravante por indefensi\u00f3n deducida en la \u00a0resoluci\u00f3n \u00a0acusatoria, y adem\u00e1s, en raz\u00f3n de la trascendencia parcial que le \u00a0dio \u00a0 a \u00a0 la \u00a0 confesi\u00f3n \u00a0 del \u00a0 acusado, \u00a0 le \u00a0 redujo \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0por \u00a0tal \u00a0motivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0el mismo fallo, se trajeron como consecuencias la pena accesoria \u00a0de \u00a0interdicci\u00f3n \u00a0de \u00a0derechos \u00a0y \u00a0funciones p\u00fablicas, por el t\u00e9rmino de diez \u00a0(10) \u00a0a\u00f1os, \u00a0y \u00a0la \u00a0obligaci\u00f3n de pagar perjuicios materiales en cuant\u00eda de $ \u00a041.454.000.oo \u00a0y \u00a0los \u00a0de \u00a0naturaleza \u00a0moral \u00a0por el equivalente a 400 gramos de \u00a0oro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0La \u00a0juez \u00a0orden\u00f3, \u00a0igualmente, \u00a0compulsar copias para investigar la \u00a0p\u00e9rdida \u00a0de \u00a0dos \u00a0declaraciones \u00a0inicialmente \u00a0rendidas \u00a0ante \u00a0la \u00a0polic\u00eda del \u00a0municipio \u00a0de \u00a0La \u00a0Celia, hecho que se atribuye al Comandante de la Estaci\u00f3n, y \u00a0tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0original \u00a0 \u00a0del \u00a0 \u00a0acta \u00a0 de \u00a0 necropsia \u00a0 (fs. \u00a0 441-461 \u00a0 y \u00a0486-530). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0obra \u00a0del recurso de apelaci\u00f3n interpuesto por el defensor del \u00a0procesado, \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0Superior \u00a0de Pereira confirm\u00f3 en segunda instancia la \u00a0decisi\u00f3n, \u00a0por \u00a0medio \u00a0de \u00a0sentencia \u00a0emitida \u00a0el 28 de febrero de 1995, mas la \u00a0adicion\u00f3 \u00a0en \u00a0el sentido de imponer como pena accesoria tambi\u00e9n la suspensi\u00f3n \u00a0de \u00a0 la \u00a0patria \u00a0potestad \u00a0por \u00a0el \u00a0mismo \u00a0tiempo \u00a0de \u00a0la \u00a0pena \u00a0principal \u00a0(fs. \u00a0560-584). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONTENIDO DE LA DEMANDA: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0El \u00a0actor propone dos cargos en contra de la sentencia del Tribunal, \u00a0uno \u00a0por \u00a0violaci\u00f3n \u00a0indirecta \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial \u00a0y \u00a0otro por violaci\u00f3n \u00a0directa, los cuales explica en su orden del siguiente modo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.\u00a0 \u00a0El \u00a0primero \u00a0consiste \u00a0en que supuestamente el fallador de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0incurri\u00f3 en evidentes y trascendentales errores de hecho al \u00a0momento \u00a0de \u00a0apreciar \u00a0la prueba, tanto por falsos juicio de existencia como por \u00a0falsos juicios de identidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.1\u00a0 \u00a0Explica \u00a0que \u00a0el Tribunal omiti\u00f3 analizar la indagatoria \u00a0del \u00a0 \u00a0 procesado \u00a0 \u00a0 Jes\u00fas \u00a0 \u00a0 Anc\u00edzar \u00a0 \u00a0Porras \u00a0Ardila, \u00a0pues \u00a0solamente acept\u00f3 que la situaci\u00f3n era \u00a0tirante \u00a0entre \u00a0\u00e9ste \u00a0y \u00a0el \u00a0finado \u00a0Alipio de Jes\u00fas \u00a0Fl\u00f3rez \u00a0 Isaza, \u00a0 que \u00a0ambos \u00a0contrincantes \u00a0estaban \u00a0armados, \u00a0que la v\u00edctima hab\u00eda consumido licor y que el procesado se adelant\u00f3 \u00a0a \u00a0las \u00a0consecuencias, \u00a0seguramente por la situaci\u00f3n an\u00edmica que le gener\u00f3 el \u00a0comentario \u00a0 de \u00a0 su \u00a0 amigo \u00a0y \u00a0acompa\u00f1ante \u00a0Aldemar \u00a0Usma \u00a0 V\u00e1squez, \u00a0cuando \u00a0se hallaban al interior de la discoteca Montecarlo, en el \u00a0sentido \u00a0 que \u00a0 por \u00a0ah\u00ed \u00a0rondaba \u00a0Alipio \u00a0con otras personas que estaban provistos de armas; pero ignor\u00f3 el \u00a0ad quem otras manifestaciones \u00a0enf\u00e1ticas \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0tales \u00a0como \u00a0que, \u00a0ante la expresi\u00f3n de Usma, \u00a0lo \u00a0abrum\u00f3 \u00a0la \u00a0confusi\u00f3n \u00a0y \u00a0el \u00a0desespero, \u00a0porque \u00a0desde \u00a0que \u00a0estuvo \u00a0preso \u00a0por \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0Didier \u00a0 Isaza, \u00a0 primo \u00a0de \u00a0Alipio, \u00a0\u00e9ste siempre hab\u00eda amenazado con \u00a0enviarle \u201cmatones\u201d para que lo eliminaran a \u00e9l y su familia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.2\u00a0 \u00a0Aduce, \u00a0de \u00a0igual \u00a0manera, que el juzgador desconoci\u00f3 el \u00a0testimonio \u00a0 de \u00a0 Aldemar \u00a0Usma \u00a0V\u00e1squez, \u00a0respecto \u00a0de \u00a0la \u00a0percepci\u00f3n de Fl\u00f3rez \u00a0Isaza \u00a0y sus acompa\u00f1antes, adem\u00e1s de la informaci\u00f3n \u00a0que \u00a0aqu\u00e9l \u00a0le \u00a0pas\u00f3 \u00a0a \u00a0su \u00a0defendido.\u00a0 \u00a0De \u00a0modo \u00a0que, acorde con estas \u00a0versiones \u00a0soslayadas \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal, el procesado cre\u00eda razonablemente que \u00a0estaba \u00a0en \u00a0condiciones \u00a0de verse atacado por quien antes lo hab\u00eda amenazado de \u00a0muerte. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.3\u00a0 \u00a0Agrega \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0fueron completamente ignorados los \u00a0testimonios \u00a0de \u00a0Jhon \u00a0Jairo Valdez V\u00e1squez, Arlid de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Herrera \u00a0Fern\u00e1ndez \u00a0y \u00a0Jairo \u00a0Fl\u00f3rez \u00a0Osorio, \u00a0quienes \u00a0desde \u00a0distintas \u00a0circunstancias \u00a0dieron \u00a0cuenta \u00a0de \u00a0las amenazas y el \u00a0prop\u00f3sito \u00a0que \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0hecho \u00a0Alipio de \u00a0matar \u00a0a \u00a0Jes\u00fas \u00a0Anc\u00edzar. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Por \u00a0obra \u00a0de estos errores, aduce el impugnante, el sentenciador no \u00a0declar\u00f3 \u00a0probado, \u00a0a \u00a0pesar \u00a0de \u00a0estarlo, \u00a0que \u00a0Jes\u00fas \u00a0Anc\u00edzar \u00a0Porras \u00a0Arcila \u00a0ten\u00eda miedo de las amenazas \u00a0que la v\u00edctima hab\u00eda lanzado contra su vida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.4\u00a0 \u00a0Dice \u00a0que \u00a0tambi\u00e9n \u00a0se \u00a0menospreci\u00f3 \u00a0la \u00a0indagatoria en \u00a0cuanto \u00a0al \u00a0se\u00f1alamiento \u00a0de \u00a0que, \u00a0una \u00a0vez \u00a0el \u00a0sindicado fue informado de la \u00a0presencia \u00a0de Fl\u00f3rez Isaza en \u00a0estos \u00a0contornos, \u00a0se \u00a0retir\u00f3 \u00a0del \u00a0establecimiento \u00a0con \u00a0el fin de evitar a su \u00a0enemigo, \u00a0pero \u00a0que \u00a0la \u00a0sorpresa \u00a0fue \u00a0grande \u00a0cuando, \u00a0al tratar de abordar su \u00a0camioneta, \u00a0aqu\u00e9l \u00a0estaba detr\u00e1s del veh\u00edculo con otros tres individuos y una \u00a0mujer.\u00a0 \u00a0Agrega \u00a0que \u00a0esta \u00a0parte \u00a0de \u00a0la \u00a0injurada \u00a0fue respaldada por las \u00a0determinaciones \u00a0de \u00a0la \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0el \u00a0croquis y las fotograf\u00edas, \u00a0elementos que igualmente fueron ignorados. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.5\u00a0 \u00a0Otra \u00a0y trascendental omisi\u00f3n del Tribunal se refiere al \u00a0momento \u00a0en \u00a0que \u00a0se \u00a0produjo \u00a0el disparo que ocasion\u00f3 la muerte a la v\u00edctima, \u00a0pues \u00a0no \u00a0se \u00a0analiz\u00f3 \u00a0la prueba de la confesi\u00f3n de cara a la justificante por \u00a0leg\u00edtima \u00a0de \u00a0defensa.\u00a0 \u00a0En \u00a0efecto, \u00a0tanto \u00a0en \u00a0la indagatoria como en la \u00a0audiencia \u00a0p\u00fablica, \u00a0el \u00a0procesado \u00a0dijo que cuando se dirigi\u00f3 a su veh\u00edculo, \u00a0pas\u00f3 \u00a0 por \u00a0 el \u00a0 medio \u00a0 de \u00a0 Alipio \u00a0 y \u00a0 sus \u00a0acompa\u00f1antes, \u00a0los \u00a0salud\u00f3 \u00a0y \u00a0su \u00a0detractor \u00a0comenz\u00f3 \u00a0a \u00a0insultarlo; \u00a0de \u00a0pronto, \u00a0uno de los sujetos sac\u00f3 un rev\u00f3lver, lo introdujo al \u00a0bolsillo \u00a0y \u00a0se hizo al lado de aqu\u00e9l; entretanto, otro individuo se baj\u00f3 a la \u00a0calle \u00a0y llevaba un arma de fuego debajo de la camisa, y por \u00faltimo, cuando \u00e9l \u00a0puso \u00a0las \u00a0llaves \u00a0en \u00a0la \u00a0puerta del automotor, Alipio \u00a0sac\u00f3 \u00a0un \u00a0rev\u00f3lver \u00a0que ten\u00eda entre las piernas, le \u00a0apunt\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0mano \u00a0izquierda, \u00a0entonces \u00a0\u00e9l \u00a0se tap\u00f3 la cara y reaccion\u00f3 \u00a0haci\u00e9ndole \u00a0un \u00a0disparo \u00a0con \u00a0su \u00a0pistola, \u00a0que \u00a0desafortunadamente impact\u00f3 al \u00a0agresor aunque no era su prop\u00f3sito el de matarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.6\u00a0 \u00a0 \u00a0De \u00a0 otra \u00a0 parte, \u00a0 el \u00a0 ad \u00a0quem \u00a0se \u00a0abstuvo de analizar el testimonio de la dama \u00a0Mar\u00eda \u00a0Judith Cano R\u00edos, en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0las \u00a0contradicciones relacionadas con el momento y la corta distancia \u00a0del \u00a0disparo, \u00a0aun \u00a0cuando \u00a0la \u00a0necropsia \u00a0no \u00a0revela que el orificio de entrada \u00a0registrara \u00a0 tatuaje, \u00a0 como \u00a0 ser\u00eda \u00a0 lo \u00a0 com\u00fan \u00a0 en \u00a0 un \u00a0impacto \u00a0hecho \u00a0a \u00a0quemarropa.\u00a0 \u00a0Tampoco \u00a0se \u00a0repar\u00f3 la contrariedad atinente al conocimiento \u00a0anterior \u00a0de \u00a0la \u00a0testigo al procesado, ni a la ingesti\u00f3n de licor por parte de \u00a0ella \u00a0y \u00a0su \u00a0novio \u00a0o \u00a0a \u00a0que \u00a0el \u00a0bar \u201cMonterrey\u201d estaba cerrado, cuando en \u00a0realidad permanec\u00eda abierto a la hora de los hechos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Argumenta \u00a0entonces \u00a0que \u00a0el \u00a0Tribunal fue avaro en el examen de las \u00a0pruebas \u00a0 antes \u00a0relacionadas, \u00a0pues \u00a0ni \u00a0siquiera \u00a0puede \u00a0aducirse \u00a0que \u00a0fueron \u00a0apreciadas \u00a0err\u00f3neamente sino que hubo una \u201comisi\u00f3n pura y simple\u201d, ya que \u00a0la \u00a0sola \u00a0\u201cmenci\u00f3n \u00a0de la prueba, sin su correspondiente an\u00e1lisis equivale a \u00a0omisi\u00f3n, como lo ha sostenido la Corte\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.7\u00a0 \u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con las seis (6) preguntas que se plante\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal \u00a0para \u00a0negar \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa del acusado, el actor dice que \u00a0err\u00f3 \u00a0la \u00a0Corporaci\u00f3n \u00a0en \u00a0su formulaci\u00f3n, porque, respecto de la primera (la \u00a0huida \u00a0inmediatamente \u00a0despu\u00e9s \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos), \u00a0se \u00a0ignor\u00f3 que Porras \u00a0Arcila hab\u00eda expresado que temi\u00f3 \u00a0por \u00a0su \u00a0vida \u00a0al \u00a0quedarse en el lugar de los acontecimientos; sobre la segunda \u00a0(presentaci\u00f3n \u00a0voluntaria), \u00a0olvid\u00f3 \u00a0el \u00a0Tribunal que el procesado s\u00ed acudi\u00f3 \u00a0espont\u00e1neamente \u00a0a \u00a0la jurisdicci\u00f3n, como lo expresaron \u00e9l y su defensor (fs. \u00a0253, \u00a0315 \u00a0y \u00a0316), \u00a0y \u00a0tambi\u00e9n \u00a0lo \u00a0admiti\u00f3 el fallo de primera instancia; en \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la \u00a0tercera \u00a0cuesti\u00f3n \u00a0(si \u00a0el \u00a0procesado sab\u00eda que lo iban a matar \u00a0porqu\u00e9 \u00a0se \u00a0acerc\u00f3 \u00a0a \u00a0su enemigo), afirma que igualmente se desconocieron sus \u00a0palabras, \u00a0seg\u00fan \u00a0las \u00a0cuales la aparici\u00f3n de la v\u00edctima junto a su carro fue \u00a0sorpresiva; \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0ata\u00f1e a la cuarta inquietud (amenazas a una testigo), \u00a0sostiene \u00a0 que \u00a0 no \u00a0 existe \u00a0 prueba \u00a0de \u00a0que \u00a0Porras \u00a0Arcila \u00a0haya \u00a0amedrentado a la declarante Mar\u00eda \u00a0Judith Cano R\u00edos; en relaci\u00f3n con \u00a0la \u00a0quinta \u00a0pregunta \u00a0(buscar \u00a0la \u00a0ayuda \u00a0de \u00a0la \u00a0polic\u00eda para la supresi\u00f3n de \u00a0pruebas), \u00a0 \u00a0aduce \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0tampoco \u00a0 \u00a0est\u00e1 \u00a0 \u00a0demostrado \u00a0 que \u00a0 Porras \u00a0Arcila \u00a0hubiese \u00a0intervenido en la \u00a0desaparici\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0primeras \u00a0testificaciones \u00a0y, no obstante que se orden\u00f3 \u00a0investigar \u00a0a \u00a0la \u00a0polic\u00eda \u00a0por tales hechos, tampoco se ha producido sentencia \u00a0condenatoria \u00a0que \u00a0as\u00ed \u00a0lo \u00a0declare; \u00a0y sobre la sexta (falta de una actuaci\u00f3n \u00a0clara \u00a0del \u00a0acusado), \u00a0explica \u00a0que \u00a0una vez m\u00e1s el Tribunal desconoci\u00f3 que su \u00a0asistido \u00a0se \u00a0hab\u00eda \u00a0presentado \u00a0voluntariamente \u00a0a \u00a0las autoridades, y adem\u00e1s \u00a0confes\u00f3 el hecho, aunque interponiendo una leg\u00edtima defensa. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Estos \u00a0 errores \u00a0 de \u00a0hecho, \u00a0finaliza \u00a0el \u00a0demandante, \u00a0constituyen \u00a0omisiones \u00a0absolutas \u00a0y \u00a0fueron \u00a0los que precipitaron la decisi\u00f3n del Tribunal, \u00a0con \u00a0violaci\u00f3n de la ley sustancial, por indebida aplicaci\u00f3n del art\u00edculo 323 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal.\u00a0 \u00a0En consecuencia, solicita que se case el fallo y que \u00a0la Corte dicte el que deba reemplazarlo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a02.\u00a0 \u00a0El \u00a0segundo \u00a0reproche, \u00a0cuyo \u00a0planteamiento hace de manera \u00a0subsidiaria, \u00a0 se \u00a0concreta \u00a0en \u00a0una \u00a0supuesta \u00a0violaci\u00f3n \u00a0directa \u00a0de \u00a0la \u00a0ley \u00a0sustancial, \u00a0en el sentido de que el Tribunal aplic\u00f3 indebidamente el art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993, \u00a0cuando \u00a0debi\u00f3 \u00a0aplicarse \u00a0el texto original del \u00a0art\u00edculo \u00a0323 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal.\u00a0 \u00a0En efecto, la citada ley consagra el \u00a0denominado \u00a0\u201cEstatuto \u00a0Antisecuestro\u201d, cuyas previsiones no alcanzan a crear \u00a0un \u00a0nuevo \u00a0tipo \u00a0penal \u00a0de \u00a0homicidio, \u00a0sino que se proponen incrementar la pena \u00a0dispuesta \u00a0en el art\u00edculo 323, siempre que el hecho se cometa en circunstancias \u00a0modales relacionadas con el secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Explica \u00a0que \u00a0las normas jur\u00eddicas son instrumentos dispuestos para \u00a0la \u00a0acci\u00f3n \u00a0en \u00a0la vida social y producir as\u00ed determinados efectos especiales, \u00a0tanto \u00a0que el art\u00edculo 169 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica dice que toda ley debe \u00a0corresponder \u00a0a una finalidad, de modo que en el caso del estatuto mencionado el \u00a0objetivo \u00a0 era \u00a0 combatir \u00a0aquellas \u00a0conmovedoras \u00a0modalidades \u00a0de \u00a0secuestro \u00a0y \u00a0extorsi\u00f3n \u00a0 que \u00a0 casi \u00a0 siempre \u00a0 terminaban \u00a0 con \u00a0 la \u00a0 inmolaci\u00f3n \u00a0de \u00a0las \u00a0v\u00edctimas. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Concluye \u00a0que \u201cen el presente caso, para tasar la pena, se invoc\u00f3 \u00a0el \u00a0Art. \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0Ley \u00a040 \u00a0de 1.993, puesto que se parti\u00f3 del m\u00ednimo all\u00ed \u00a0se\u00f1alado, \u00a0sin \u00a0tener en cuenta que el asunto a dilucidar era un homicidio, sin \u00a0que \u00a0en \u00a0ning\u00fan \u00a0momento hubiese mediado el secuestro o la extorsi\u00f3n que es al \u00a0que \u00a0se \u00a0refiere la mencionada Ley, que fue aplicada indebidamente\u201d.\u00a0 Por \u00a0tanto, \u00a0como en la tasaci\u00f3n de la pena debi\u00f3 partirse de diez (10) a\u00f1os, como \u00a0lo \u00a0indica \u00a0el \u00a0art\u00edculo 323 del C\u00f3digo Penal, y no de veinticinco (25) a\u00f1os, \u00a0se \u00a0ha \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0un \u00a0error \u00a0de \u00a0selecci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0norma \u00a0que s\u00f3lo puede \u00a0enmendarse \u00a0casando parcialmente la sentencia, con el fin de ajustar la sanci\u00f3n \u00a0a la norma aplicable. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0CONCEPTO DEL PROCURADOR: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0En \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con el primer cargo, opina el Ministerio P\u00fablico que \u00a0de \u00a0entrada \u00a0existe una inconsistencia en el planteamiento simult\u00e1neo del falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0existencia y el falso juicio de identidad, referidos ambos errores a \u00a0la \u00a0misma \u00a0prueba, \u00a0pues \u00a0el \u00a0segundo corresponde a la discordancia entre lo que \u00a0revela \u00a0objetivamente \u00a0el \u00a0medio probatorio y lo que de \u00e9l rese\u00f1a el juzgador; \u00a0mientras \u00a0que \u00a0el \u00a0otro \u00a0error \u00a0ata\u00f1e \u00a0a un total silencio sobre el elemento de \u00a0convicci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Tras \u00a0advertir \u00a0la \u00a0unidad que conforman las sentencias de primero y \u00a0segundo \u00a0grado, el Ministerio P\u00fablico sostiene que no hubo omisiones relevantes \u00a0de pruebas en tales decisiones y hace las siguientes advertencias: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a01.\u00a0 \u00a0En \u00a0cuanto \u00a0a \u00a0la diligencia de indagatoria, el Procurador \u00a0observa \u00a0que \u00a0se \u00a0dio \u00a0la \u00a0mencionada \u00a0discordancia \u00a0l\u00f3gica, pues no es posible \u00a0aseverar \u00a0que se ha tergiversado una probanza de la cual a la vez se dice que ha \u00a0sido omitida. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02.\u00a0 Sobre la declaraci\u00f3n de Aldemar \u00a0Usma \u00a0 V\u00e1squez, \u00a0el \u00a0Delegado \u00a0dice \u00a0que \u00a0incurre \u00a0en \u00a0desacierto \u00a0la \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0del \u00a0censor, \u00a0porque \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0no \u00a0omiti\u00f3 \u00a0la \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba, \u00a0sino \u00a0que dedujo una inverosimilitud de su puntual \u00a0an\u00e1lisis. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a03.\u00a0 \u00a0Asevera \u00a0que \u00a0la \u00a0cr\u00edtica \u00a0es \u00a0igual \u00a0para el caso de las \u00a0declaraciones \u00a0de Jhon Jairo Vald\u00e9s V\u00e1squez, Arlid de \u00a0Jes\u00fas \u00a0 Herrera \u00a0 Fern\u00e1ndez \u00a0 y \u00a0 Jairo \u00a0 Fl\u00f3rez \u00a0Osorio.\u00a0 \u00a0Adem\u00e1s, \u00a0 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0 \u00a0testimonio \u00a0 \u00a0 del \u00a0 \u00a0 se\u00f1or \u00a0 \u00a0 Herrera \u00a0no le mereci\u00f3 ning\u00fan cr\u00e9dito a \u00a0la judicatura por sus contradicciones. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0en \u00a0el \u00a0entendido \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0actor \u00a0se \u00a0refiere \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0 de \u00a0 Fabio \u00a0Fl\u00f3rez \u00a0Osorio \u00a0(no \u00a0Jairo), \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que \u00e9l no se considera en las sentencias, \u00a0pero \u00a0tal \u00a0medio \u00a0probatorio \u00a0no \u00a0tiene ninguna incidencia en la responsabilidad \u00a0penal que se investig\u00f3. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a04.\u00a0 \u00a0Explica \u00a0c\u00f3mo \u00a0tampoco \u00a0es \u00a0cierto \u00a0que se haya dejado de \u00a0considerar \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n judicial, pues el juzgador de primer \u00a0grado se refiere expresamente a ella a folios 36 y 37. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a05.\u00a0 \u00a0En \u00a0torno a la confesi\u00f3n, basta repetir lo dicho sobre la \u00a0disonancia \u00a0l\u00f3gica \u00a0de \u00a0la \u00a0coet\u00e1nea \u00a0alegaci\u00f3n \u00a0de \u00a0los \u00a0falsos \u00a0juicios \u00a0de \u00a0existencia \u00a0y \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0m\u00e1xime \u00a0que \u00a0el \u00a0actor intenta es sobreponer sus \u00a0particulares \u00a0puntos \u00a0de \u00a0vista a los del juzgador -alegaciones superadas en las \u00a0instancias-, \u00a0cuando \u00a0en realidad deben prevalecer los criterios valorativos del \u00a0\u00faltimo, \u00a0en \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0doble presunci\u00f3n de acierto y legalidad de la que \u00a0gozan. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0De \u00a0otra \u00a0parte, agrega el Ministerio P\u00fablico, es imposible afirmar \u00a0que \u00a0se \u00a0dej\u00f3 \u00a0de \u00a0apreciar \u00a0la confesi\u00f3n, precisamente porque los juzgadores, \u00a0aunque \u00a0el \u00a0procesado \u00a0plante\u00f3 \u00a0la \u00a0licitud \u00a0de \u00a0la \u00a0conducta, \u00a0le reconocieron \u00a0beneficios de reducci\u00f3n de pena por tal motivo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Igualmente, \u00a0el \u00a0hecho \u00a0de que no se haya reconocido la justificante \u00a0invocada, \u00a0tampoco \u00a0significa \u00a0que \u00a0los \u00a0juzgadores no apreciaron la confesi\u00f3n, \u00a0pues \u00a0ella \u00a0se \u00a0valor\u00f3 rigurosamente, aunque en sentido diverso a los intereses \u00a0del \u00a0casacionista.\u00a0 \u00a0Recuerda \u00a0el \u00a0Procurador que el procesado Porras \u00a0 Arcila \u00a0fue \u00a0quien \u00a0provoc\u00f3 \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que \u00a0culmin\u00f3 \u00a0con \u00a0la \u00a0muerte \u00a0de \u00a0Fl\u00f3rez \u00a0Isaza, \u00a0raz\u00f3n por al cual ser\u00eda un desprop\u00f3sito que \u00a0pretextara una leg\u00edtima defensa en su favor. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a06.\u00a0 \u00a0Dice \u00a0que tambi\u00e9n carece de veracidad que se haya omitido \u00a0una \u00a0cabal valoraci\u00f3n del testimonio de la dama Mar\u00eda \u00a0Judith \u00a0 Cano \u00a0R\u00edos, \u00a0pues \u00a0el \u00a0an\u00e1lisis \u00a0respectivo \u00a0aparece \u00a0a \u00a0folios 41 de la sentencia de primer grado y a folios 17 del fallo de \u00a0segunda instancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a07.\u00a0 \u00a0En relaci\u00f3n con la necropsia m\u00e9dico legal, el Procurador \u00a0concept\u00faa \u00a0que \u00a0no le asiste raz\u00f3n al impugnante, pues el examen pertinente se \u00a0ha hecho a folios 35 y 13 de los correspondientes fallos. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Con \u00a0todo, la censura s\u00ed acierta en lo referente a la insuficiencia \u00a0de \u00a0la \u00a0prueba propiamente dicha, porque omite hacer referencia a las huellas de \u00a0p\u00f3lvora \u00a0que \u00a0quedan \u00a0en \u00a0los \u00a0disparos \u00a0a \u00a0quemarropa.\u00a0 \u00a0Sin \u00a0embargo, la \u00a0falencia \u00a0puede pregonarse de los datos consignados por el m\u00e9dico legista en la \u00a0elaboraci\u00f3n \u00a0del \u00a0documento, \u00a0mas \u00a0no \u00a0en \u00a0el grado de convicci\u00f3n deducible de \u00a0ella, \u00a0m\u00e1xime que todas las pruebas inducen la incontrovertible responsabilidad \u00a0de \u00a0 Porras \u00a0Arcila \u00a0en \u00a0la \u00a0comisi\u00f3n del injusto. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En sentir del Delegado, no debe prosperar la objeci\u00f3n. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Sobre \u00a0la \u00a0segunda \u00a0censura, el Ministerio P\u00fablico advierte que los \u00a0hechos \u00a0ocurrieron \u00a0el \u00a014 \u00a0de junio de 1993, cuando ya estaba vigente la ley 40 \u00a0del \u00a0mismo \u00a0a\u00f1o, raz\u00f3n que ser\u00eda suficiente para desechar el cargo.\u00a0 Sin \u00a0embargo, \u00a0la \u00a0Corte Constitucional dilucid\u00f3 las dudas que exhibe el actor en la \u00a0sentencia \u00a0C-565 del 7 de diciembre de 1993, por medio de la cual se declar\u00f3 la \u00a0constitucionalidad \u00a0del \u00a0estatuto \u00a0antisecuestro \u00a0y \u00a0el aumento de penas para el \u00a0homicidio.\u00a0 \u00a0En \u00a0el \u00a0mismo \u00a0sentido, \u00a0se \u00a0pronunci\u00f3 \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Suprema de \u00a0Justicia, \u00a0 por \u00a0medio \u00a0de \u00a0sentencia \u00a0del \u00a021 \u00a0de \u00a0noviembre \u00a0de \u00a01995 \u00a0(M. \u00a0P. \u00a0Carlos \u00a0 G\u00e1lvez \u00a0 Argote), \u00a0decisi\u00f3n \u00a0en la cual se sostiene que fue meridiano el prop\u00f3sito legislativo de \u00a0modificar \u00a0los art\u00edculos 323, 324 y 355 del C\u00f3digo Penal, pues, por razones de \u00a0pol\u00edtica \u00a0 criminal \u00a0el \u00a0legislador \u00a0estim\u00f3 \u00a0conveniente, \u00a0adem\u00e1s \u00a0del \u00a0nuevo \u00a0tratamiento \u00a0 del \u00a0 secuestro, \u00a0hacer \u00a0tambi\u00e9n \u00a0nuevas \u00a0regulaciones \u00a0sobre \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0que \u00a0\u201csi \u00a0bien de lege ferenda \u00a0podr\u00edan \u00a0ser \u00a0discutibles, es lo cierto que ello no posibilita el \u00a0desconocimiento del texto legal\u2026\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0Ministerio \u00a0P\u00fablico \u00a0concluye \u00a0que tampoco puede prosperar este \u00a0segundo \u00a0 cargo \u00a0 y, \u00a0 por \u00a0 ende, \u00a0 sugiere \u00a0 que \u00a0 no \u00a0se \u00a0case \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0demandada. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Finalmente, \u00a0como \u00a0le parece al Procurador que el procesado confes\u00f3 \u00a0un \u00a0delito \u00a0de \u00a0porte \u00a0ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego, \u00a0la \u00a0Corte debe ordenar las \u00a0respectivas copias. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CONSIDERACIONES DE LA CORTE: \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01.\u00a0 CARGO PRINCIPAL:\u00a0 VIOLACI\u00d3N INDIRECTA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0actor \u00a0afirma \u00a0que el Tribunal hizo caso omiso de lo revelado en \u00a0algunas \u00a0pruebas, \u00a0o \u00a0que \u00a0de \u00a0pronto \u00a0las apreci\u00f3 err\u00f3neamente, tales como la \u00a0indagatoria, \u00a0la inspecci\u00f3n judicial, la necropsia y algunos testimonios.\u00a0 \u00a0En \u00a0esta materia, desde luego, la observaci\u00f3n del Ministerio P\u00fablico es aguda, \u00a0en \u00a0el \u00a0sentido \u00a0de \u00a0que \u00a0no \u00a0puede \u00a0confundirse en un mismo juicio de valor, en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0id\u00e9ntica \u00a0prueba, los conceptos de falso juicio de existencia y \u00a0falso \u00a0juicio \u00a0de \u00a0identidad, \u00a0sencillamente \u00a0porque \u00a0es \u00a0l\u00f3gico que no podr\u00eda \u00a0distorsionarse \u00a0 \u00a0aquello \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0materialmente \u00a0 \u00a0ni \u00a0 \u00a0siquiera \u00a0 \u00a0ha \u00a0 sido \u00a0considerado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0otra \u00a0parte, \u00a0el \u00a0censor quiere se\u00f1alar aparentes vac\u00edos en la \u00a0apreciaci\u00f3n \u00a0probatoria del Tribunal, pero francamente olvida que muchos de los \u00a0an\u00e1lisis \u00a0que echa de menos est\u00e1n consignados en la sentencia de primer grado, \u00a0valoraciones \u00a0que \u00a0no \u00a0es preciso repetir en el fallo de segunda instancia, dado \u00a0que \u00a0rige \u00a0en \u00a0dicha \u00a0materia \u00a0el principio de unidad y complementariedad de las \u00a0sentencias, \u00a0con \u00a0m\u00e1s veras cuando la revisi\u00f3n de grado es confirmatoria y, en \u00a0todo \u00a0caso, \u00a0s\u00f3lo \u00a0puede \u00a0ocuparse de los asuntos impugnados (art. 217 C. de P. \u00a0P.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01.1\u00a0 \u00a0 Pues \u00a0 bien, \u00a0en \u00a0lo \u00a0que \u00a0concierne \u00a0al \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0Mar\u00eda Judith Cano R\u00edos y la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0necropsia, \u00a0el \u00a0juzgado \u00a0advirti\u00f3 \u00a0que \u00a0la primera es la \u00fanica \u00a0prueba \u00a0directa de cargos, relaciona entonces sus manifestaciones fundamentales, \u00a0y \u00a0pondera \u00a0ambos \u00a0medios de convicci\u00f3n con relatos y juicios de relaci\u00f3n como \u00a0los siguientes: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNos \u00a0dice \u00a0la testigo que en ese momento \u00a0interviene \u00a0ALIPIO \u00a0DE \u00a0JES\u00daS \u00a0para \u00a0dirigirse \u00a0a PORRAS a quien le dijo:\u00a0 \u00a0\u2018con \u00a0el ni\u00f1o no se meta \u00a0que \u00a0no \u00a0le ha hecho nada\u2019, \u00a0afirmaci\u00f3n \u00a0 \u00a0 a \u00a0 \u00a0 la \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0\u00e9ste \u00a0 \u00a0contest\u00f3 \u00a0 \u00a0enojado \u00a0 \u00a0\u2018fue \u00a0 \u00a0que \u00a0 no \u00a0 le \u00a0 gust\u00f3 \u00a0 gran \u00a0guev\u00f3n\u2019; \u00a0que \u00a0ante esto \u00a0CHUCHO \u00a0guard\u00f3 silencio.\u00a0 Contin\u00faa la declarante diciendo que PORRAS dijo \u00a0dirigi\u00e9ndose \u00a0 \u00a0todav\u00eda \u00a0 a \u00a0 JES\u00daS \u00a0 ALIPIO \u00a0 -Chucho-:\u00a0 \u00a0 \u2018camine \u00a0nos \u00a0damos \u00a0plomo\u2019, \u00a0 recibiendo \u00a0 como \u00a0respuesta \u00a0del \u00a0segundo:\u00a0 \u00a0\u2018No porque \u00a0yo \u00a0 \u00a0nunca \u00a0 he \u00a0 matado \u00a0 a \u00a0 nadie\u2019. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCon \u00a0esta \u00a0\u00faltima \u00a0respuesta nos quiere \u00a0decir \u00a0MAR\u00cdA \u00a0JUDITH, \u00a0ciertamente \u00a0(sic) \u00a0no le gust\u00f3 a ANC\u00cdZAR porque \u00a0es \u00a0la \u00a0raz\u00f3n \u00a0determinante \u00a0para \u00a0que \u00a0\u00e9ste de inmediato \u00a0reaccionara \u00a0y \u00a0le diera un golpe a CHUCHO en la cabeza con su mano izquierda de \u00a0tal \u00a0forma \u00a0que \u00a0se la hizo girar hacia la derecha para de inmediato con su otra \u00a0mano \u00a0en \u00a0la que portaba una pistola desde cuando se vino del Grill, le desgaj\u00f3 \u00a0un \u00a0 tiro \u00a0 en \u00a0 la \u00a0 misma \u00a0 cabeza \u00a0 cuando \u00a0 \u00e9sta \u00a0 giraba \u00a0 con \u00a0 el \u00a0golpe \u00a0recibido\u2026\u201d \u00a0 \u00a0(fs. \u00a0506.\u00a0 Se ha subrayado). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Y reflexiona el a quo: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEsta \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0MAR\u00cdA \u00a0JUDITH \u00a0se \u00a0encuentra \u00a0confirmada \u00a0en sus detalles esenciales por el acta de necropsia en la \u00a0que \u00a0sobre la lesi\u00f3n que caus\u00f3 la muerte de ALIPIO se dice:\u00a0 \u2018\u2026 \u00a0CABEZA \u00a0-se \u00a0aprecia \u00a0orificio de \u00a0entrada \u00a0A \u00a0MAS \u00a0O \u00a0MENOS \u00a0DOS CENTIMETROS ENCIMA DE LA OREJA IZQUIERDA SOBRE LA \u00a0ZONA \u00a0TEMPORAL \u00a0DEL \u00a0CRANEO IZQUIERDO, LLEVANDO UNA TRAYECTORIA DE ARRIBA-ABAJO, \u00a0DE \u00a0ATR\u00c1S \u00a0HACIA \u00a0ADELANTE \u00a0Y DE IZQUIERDA A DERECHA, SALIENDO SOBRE LA MEJILLA \u00a0DERECHA \u00a0A \u00a0MAS \u00a0O MENOS CINCO CMS. POR DEBAJO DEL ARCO SUPERCILILAR DERECHO, de \u00a0bordes \u00a0irregulares \u00a0de \u00a0mas \u00a0o \u00a0menos tres cmts. De circunsferencia\u2019 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0(may\u00fasculas \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0del \u00a0juzgado)\u201d (fs. 508). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Agrega: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cCorrobora \u00a0la \u00a0versi\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0testigo \u00a0MAR\u00cdA \u00a0JUDITH \u00a0como antes se dijo, el acta de necropsia:\u00a0 ella confirma la \u00a0verdad, \u00a0es \u00a0cierto, \u00a0porque \u00a0no \u00a0pudo \u00a0haber \u00a0sido \u00a0de \u00a0otra \u00a0manera, \u00a0que casi \u00a0coet\u00e1neamente \u00a0mientras \u00a0con su mano izquierda ANC\u00cdZAR golpeaba a ALIPIO en la \u00a0cabeza, \u00a0haci\u00e9ndosela girar por el impacto, hacia la derecha, le hac\u00eda un tiro \u00a0y \u00a0la \u00a0misma \u00a0(sic) \u00a0que le penetr\u00f3 por encima de su oreja izquierda y saliendo \u00a0por \u00a0la mejilla derecha, con direcci\u00f3n detr\u00e1s (sic) hacia adelante y de arriba \u00a0hacia \u00a0abajo.\u00a0 \u00a0No quiere decir esto, necesariamente, que el agresor estaba \u00a0detr\u00e1s \u00a0 del \u00a0 agredido \u00a0y \u00a0nadie \u00a0ha \u00a0dicho \u00a0tal \u00a0afirmaci\u00f3n; \u00a0esto \u00a0coordina \u00a0perfectamente \u00a0con el dicho de la testigo, nos demuestra que ella no exager\u00f3 ni \u00a0minti\u00f3 en todo cuanto ha dicho\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cNo cabe duda que la testigo estuvo en el \u00a0lugar \u00a0de \u00a0los \u00a0hechos; \u00a0es \u00a0el propio procesado quien as\u00ed lo admite -aunque en \u00a0otras \u00a0circunstancias-, \u00a0como \u00a0lo hace respecto de DUVERNEY, que es otro detalle \u00a0que olvida la defensa\u201d (fs. 520 y 521). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01.2\u00a0 \u00a0 \u00a0 En \u00a0 \u00a0cuanto \u00a0 \u00a0al \u00a0 \u00a0testimonio \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0Aldemar \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Usma V\u00e1squez, la juez \u00a0de \u00a0primera \u00a0instancia \u00a0hizo un escrutinio y apreciaci\u00f3n racional que sienta en \u00a0los siguientes p\u00e1rrafos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl \u00a0testigo ALDEMAR DE JESUS USMA es uno \u00a0de \u00a0los \u00a0protagonistas, \u00a0o \u00a0al \u00a0menos \u00a0el \u00a0principal \u00a0de ellos, en que se quiere \u00a0edificar \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa del acusado, en virtud de haber sido la persona \u00a0que \u00a0vio, en su decir, a ALIPIO -occiso-, con una mujer y otros acompa\u00f1antes en \u00a0un \u00a0taxi amarillo, todos armados; como quiera que \u00e9l sab\u00eda, tambi\u00e9n seg\u00fan su \u00a0decir, \u00a0de las amenazas del occiso en contra (sic) PORRAS, decidi\u00f3 ir presuroso \u00a0a \u00a0informarle a \u00e9ste que su virtual enemigo se encontraba en el pueblo, con una \u00a0mujer \u00a0y \u00a0otras personas, armadas hasta los dientes, lo que no se ha aceptado es \u00a0que \u00a0el testigo entra en grave contradicci\u00f3n consigo mismo y con quien pretende \u00a0ayudar.\u00a0 \u00a0Sea \u00a0lo primero decir, que el testigo es de esos ejemplares raros \u00a0que \u00a0ve un poco de gente armada, en actitud sospechosa, en un pueblo que siempre \u00a0se \u00a0ha \u00a0caracterizado \u00a0por \u00a0su \u00a0violencia, \u00a0y \u00a0no se asusta ni se inmuta; por el \u00a0contrario, \u00a0se \u00a0torna \u00a0novelero y detalla cu\u00e1ntas personas eran y c\u00f3mo estaban \u00a0armadas; veamos: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDice \u00a0el \u00a0testigo \u00a0que \u00a0vio a ALIPIO con \u00a0DUVERNEY \u00a0a \u00a0OTRO \u00a0MORENO \u00a0FORNIDO, \u00a0A \u00a0OTRO BAJITO MORENO, a OTRO BAJITO MORENO \u00a0TAMBIEN, \u00a0VIO \u00a0TAMBIEN \u00a0A \u00a0UN \u00a0PELUDO \u00a0A \u00a0UNA \u00a0DAMA, \u00a0eso \u00a0es en total siete (7) \u00a0personas, \u00a0todos \u00a0armados incluyendo a la mujer, y se atrevi\u00f3 a\u00fan m\u00e1s a decir \u00a0que \u00a0vio \u00a0a \u00a0alguien sentado sobre un arma.\u00a0 Pero cuando se le pregunta que \u00a0c\u00f3mo \u00a0estaban \u00a0distribuidos \u00a0nos dice que dos estaban dentro del carro y cuatro \u00a0afuera; \u00a0no \u00a0se \u00a0aprendi\u00f3 bien su fantas\u00eda, y lo hace mentiroso.\u00a0 De otra \u00a0parte, \u00a0est\u00e1 \u00a0en \u00a0franca \u00a0contradicci\u00f3n con el procesado porque \u00e9ste nos dice \u00a0textualmente:\u00a0 \u00a0\u2018CON \u00a0EL \u00a0SE\u00d1OR \u00a0JESUS \u00a0ALIPIO \u00a0SE \u00a0ENCONTRABAN:\u00a0 \u00a0UNA SE\u00d1ORITA QUE NO CONOZCO, \u00a0OTROS \u00a0 DOS \u00a0 SE\u00d1ORES \u00a0 Y \u00a0 DUBERNEY\u2019, \u00a0en \u00a0total \u00a0cinco \u00a0(5) \u00a0personas.\u00a0 No es entendible, pues, la \u00a0versi\u00f3n \u00a0del \u00a0testigo porque denota que su ayuda a la defensa es marcada porque \u00a0exagera mintiendo\u201d (fs. 512 y 513). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01.3\u00a0 \u00a0Sobre \u00a0el \u00a0testigo \u00a0Jhon \u00a0Jaime \u00a0Vald\u00e9s \u00a0V\u00e1squez, \u00a0la \u00a0sentencia de primera instancia \u00a0afirm\u00f3 \u00a0que \u201ces un comerciante que tiene negocio de licores en Pereira, s\u00f3lo \u00a0conoce \u00a0a \u00a0Anc\u00edzar desde hace un a\u00f1o largo y tambi\u00e9n dice conocer a ALIPIO DE \u00a0JESUS \u00a0de \u00a0quien \u00a0dice \u00a0frecuentaba \u00a0su negocio y que sin ser amigos ni siquiera \u00a0conocidos \u00a0de confianza, \u00e9ste no s\u00f3lo le hizo la confidencia de querer matar a \u00a0PORRAS \u00a0sino \u00a0que \u00a0le ofreci\u00f3 dos millones de pesos si le consegu\u00eda gente para \u00a0ese \u00a0maligno \u00a0prop\u00f3sito.\u00a0 \u00a0Es \u00a0apenas \u00a0obvia \u00a0su mentira porque nadie hace \u00a0tales \u00a0propuestas \u00a0a \u00a0una \u00a0persona que apenas conoce, a menos de que se sepa que \u00a0\u00e9sta \u00a0es \u00a0un \u00a0mat\u00f3n \u00a0o \u00a0tiene \u00a0amigos \u00a0matones, \u00a0o \u00a0se \u00a0dedica \u00a0a \u00a0actividades \u00a0delictivas.\u00a0 \u00a0Es \u00a0por \u00a0esto que no puede ser de recibo su testimonio, am\u00e9n \u00a0de \u00a0que \u00a0no \u00a0se explica, o por lo menos, no aparece demostrado y suficientemente \u00a0explicado \u00a0c\u00f3mo \u00a0la defensa se consigui\u00f3 este testigo, habida cuenta de que no \u00a0es un vecino del municipio de La Celia\u201d (fs. 513 y 514). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01.4\u00a0 \u00a0 En \u00a0 relaci\u00f3n \u00a0 con \u00a0 el \u00a0 testimoniante \u00a0 Arlid \u00a0de \u00a0Jes\u00fas \u00a0Herrera \u00a0Fern\u00e1ndez, el \u00a0juzgado \u00a0lo \u00a0estim\u00f3 \u00a0incre\u00edble \u00a0por \u00a0cuanto \u00a0se \u00a0muestra contradictorio cuando \u00a0afirma \u00a0que \u00a0vio \u00a0salir \u00a0a Jes\u00fas Anc\u00edzar hacia \u00a0su veh\u00edculo, pero a la vez sostiene que s\u00f3lo lo not\u00f3 en el \u00a0momento \u00a0en que arrancaba el automotor.\u00a0 Tambi\u00e9n le parece al sentenciador \u00a0que \u00a0es intrascendente dicho testimonio, en la medida que tampoco vio nada de lo \u00a0ocurrido (fs. 512). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01.5\u00a0 \u00a0 De \u00a0 cara \u00a0a \u00a0lo \u00a0que \u00a0dijo \u00a0el \u00a0deponente \u00a0Fabio \u00a0Fl\u00f3rez \u00a0Osorio (no Jairo), t\u00edo de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, resulta sensato admitir que los juzgadores no le dieron relevancia \u00a0a \u00a0la \u00a0expresi\u00f3n de que su sobrino le hab\u00eda confiado \u201cque ten\u00eda que matar a \u00a0Anc\u00edzar\u201d \u00a0(fs. \u00a0427), \u00a0mas \u00a0el censor no demuestra de qu\u00e9 manera esa aislada \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0 de \u00a0algo \u00a0antecedente \u00a0y \u00a0personal, \u00a0basta \u00a0para \u00a0llegar \u00a0a \u00a0la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0cierta de que Alipio de Jes\u00fas \u00a0tom\u00f3 la iniciativa en el ataque, cuando otra prueba directa de lo \u00a0ocurrido el d\u00eda de los hechos indica lo contrario. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01.6\u00a0 \u00a0De \u00a0igual \u00a0manera, \u00a0es \u00a0preciso \u00a0anotar que las distintas \u00a0manifestaciones \u00a0del \u00a0acusado, \u00a0no \u00a0han \u00a0sido ignoradas por las instancias, pues \u00a0adem\u00e1s \u00a0de \u00a0la ya expuesta contradicci\u00f3n de dicha versi\u00f3n exculpatoria con el \u00a0testimonio \u00a0de \u00a0su \u00a0acompa\u00f1ante Aldemar de Jes\u00fas Usma \u00a0V\u00e1squez, \u00a0la \u00a0juez \u00a0puso en evidencia otra oposici\u00f3n \u00a0sustancial \u00a0 \u00a0con \u00a0 la \u00a0 vacilante \u00a0 declaraci\u00f3n \u00a0 del \u00a0 testigo \u00a0 Duverney \u00a0 Isaza \u00a0 Zapata, \u00a0primo \u00a0de \u00a0la \u00a0v\u00edctima, \u00a0 quien \u00a0afectado \u00a0por \u00a0el \u00a0miedo \u00a0a \u00a0las \u00a0actitudes \u00a0prepotentes \u00a0del \u00a0victimario, \u00a0quiso \u00a0acompa\u00f1ar \u00a0complacientemente \u00a0sus palabras justificantes en \u00a0una versi\u00f3n tard\u00eda.\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Resalt\u00f3 el juzgado: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cOtras \u00a0 contradicciones \u00a0 de \u00a0 vital \u00a0importancia \u00a0entre \u00a0el dicho de DUVERNEY y del procesado enfrentadas tambi\u00e9n al \u00a0dicho \u00a0de \u00a0ALDEMAR \u00a0USMA, \u00a0son las contenidas en lo que se refiere al n\u00famero de \u00a0personas \u00a0que presuntamente acompa\u00f1aban a ALIPIO en su prop\u00f3sito de acabar con \u00a0la \u00a0 vida \u00a0del \u00a0segundo.\u00a0 \u00a0Nos \u00a0dice \u00a0DUVERNEY \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0\u00faltimo \u00a0estaba \u00a0acompa\u00f1ado \u00a0por \u00a0\u00e9l, su novia, un tipo alto peludo y otro bajito gordito, esto \u00a0es, \u00a0cinco \u00a0personas, \u00a0todas \u00a0armadas; que sobre este particular no hab\u00eda dicho \u00a0nada \u00a0porque \u2018se le olvid\u00f3 \u00a0de \u00a0que \u00a0en ese momento estaban armados\u2019.\u00a0 \u00a0Admitir \u00a0tal afirmaci\u00f3n es pretender que la justicia est\u00e1 \u00a0en \u00a0manos \u00a0de \u00a0funcionarios \u00a0carentes \u00a0de raciocinio\u201d \u00a0(fs. 521). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0De \u00a0 otra \u00a0 parte, \u00a0 el \u00a0 Tribunal \u00a0 tambi\u00e9n \u00a0tuvo \u00a0en \u00a0cuenta \u00a0las \u00a0manifestaciones \u00a0de exculpaci\u00f3n que hizo el acusado, inclusive admiti\u00f3 algunas \u00a0de \u00a0ellas \u00a0como \u00a0veraces \u00a0(los antecedentes personales), pero a la vez concluy\u00f3 \u00a0que \u00a0nada \u00a0de \u00a0ello alcanzaba para fundamentar la leg\u00edtima defensa que \u00e9l y su \u00a0defensa hab\u00edan enarbolado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Expres\u00f3 \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0ad \u00a0 \u00a0quem: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEs cierto que hubo amenazas por parte del \u00a0hoy \u00a0occiso \u00a0hacia \u00a0el \u00a0acusado, y es cierto tambi\u00e9n que entre ellos hab\u00eda una \u00a0enemistad \u00a0manifiesta \u00a0hasta el punto que se elud\u00edan para evitar un ataque o un \u00a0mal \u00a0mayor.\u00a0 \u00a0Pero \u00a0esa situaci\u00f3n no autorizaba a esgrimir el arma y matar \u00a0antes \u00a0de \u00a0cualquier \u00a0agresi\u00f3n \u00a0y \u00a0s\u00f3lo \u00a0frente \u00a0a la eventualidad de que as\u00ed \u00a0hubiera sucedido. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEl proceso muestra que la situaci\u00f3n era \u00a0tirante \u00a0entre \u00a0ellos; \u00a0que \u00a0se \u00a0encontraban armados los dos; que Fl\u00f3rez hab\u00eda \u00a0consumido \u00a0licor; \u00a0pero los testigos de visu no hacen alusi\u00f3n al ataque inicial \u00a0por \u00a0parte \u00a0de \u00a0Porras; \u00a0\u00e9ste \u00a0se \u00a0adelant\u00f3 \u00a0a \u00a0las consecuencias, seguramente \u00a0motivado \u00a0por la situaci\u00f3n an\u00edmica que enfrentaba por el comentario de Aldemar \u00a0Usma. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPero \u00a0en esas condiciones no es justo ni \u00a0autorizado \u00a0por \u00a0la \u00a0ley \u00a0matar; de ah\u00ed que no pueda reconocerse en su favor la \u00a0causal \u00a0 \u00a0invocada \u00a0 \u00a0por \u00a0 \u00a0la \u00a0 \u00a0defensa\u201d \u00a0 (fs. \u00a0574). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01.7\u00a0 \u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0el \u00a0juzgador \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia trae a \u00a0colaci\u00f3n \u00a0otros \u00a0elementos \u00a0de \u00a0convicci\u00f3n \u00a0que \u00a0impiden \u00a0darle \u00a0p\u00e1bulo \u00a0a la \u00a0pregonada \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0traducidos \u00a0en conductas del procesado que no se \u00a0compadecen \u00a0 con \u00a0 la \u00a0de \u00a0quien \u00a0aduce \u00a0su \u00a0inocencia \u00a0o \u00a0advierte \u00a0que \u00a0actu\u00f3 \u00a0justificadamente.\u00a0 Tales criterios son: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0La \u00a0 huida \u00a0 del \u00a0 acusado \u00a0no \u00a0s\u00f3lo \u00a0inmediatamente \u00a0despu\u00e9s \u00a0del \u00a0homicidio, \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n \u00a0durante un considerable tiempo despu\u00e9s de consumado \u00a0el \u00a0delito \u00a0(cuando \u00a0ya \u00a0se \u00a0hab\u00eda cerrado la investigaci\u00f3n); que el procesado \u00a0nunca \u00a0se \u00a0present\u00f3 a las autoridades judiciales para responder por los hechos, \u00a0explicar \u00a0lo \u00a0ocurrido \u00a0y \u00a0colaborar \u00a0n\u00edtidamente en la investigaci\u00f3n, como lo \u00a0har\u00eda \u00a0ordinariamente \u00a0quien \u00a0de \u00a0verdad se hubiera defendido leg\u00edtimamente de \u00a0una \u00a0agresi\u00f3n \u00a0injusta \u00a0de \u00a0la v\u00edctima; que si Porras \u00a0Arcila \u00a0sab\u00eda \u00a0que \u00a0lo \u00a0iban a matar esa noche de los \u00a0hechos, \u00a0como se lo dijo a su acompa\u00f1ante Aldemar Usma \u00a0V\u00e1squez, \u00a0resulta \u00a0parad\u00f3jico \u00a0que \u00a0haya \u00a0salido del \u00a0establecimiento \u00a0p\u00fablico \u00a0en el cual se encontraba y se aproximara precisamente \u00a0al \u00a0sitio \u00a0donde \u00a0estaba \u00a0su \u00a0enemigo \u00a0Alpio de Jes\u00fas \u00a0Fl\u00f3rez \u00a0Isaza; que el sindicado amenaz\u00f3 y persigui\u00f3 \u00a0a \u00a0la \u00a0testigo \u00a0central de los hechos, se\u00f1orita Mar\u00eda \u00a0Judith \u00a0Cano \u00a0R\u00edos, \u00a0quien \u00a0por tal asedio debi\u00f3 ser \u00a0protegida \u00a0por las autoridades y fue obligada a radicarse en otra ciudad; que el \u00a0procesado \u00a0 busc\u00f3 \u00a0la \u00a0il\u00edcita \u00a0colaboraci\u00f3n \u00a0de \u00a0la \u00a0polic\u00eda \u00a0y \u00a0logr\u00f3 \u00a0la \u00a0supresi\u00f3n \u00a0 de \u00a0 pruebas \u00a0 relacionadas \u00a0 con \u00a0 las \u00a0 primeras \u00a0diligencias \u00a0de \u00a0investigaci\u00f3n (fs. 574 y 575). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Desde \u00a0luego \u00a0que existe una incorrecci\u00f3n formal de la sentencia en \u00a0la \u00a0presentaci\u00f3n \u00a0de estos \u00faltimos argumentos, pues los resalta como preguntas \u00a0que \u00a0supuestamente \u00a0dejar\u00edan en duda la configuraci\u00f3n de la leg\u00edtima defensa, \u00a0cuando \u00a0en el fondo se trata de aseveraciones con un fiable respaldo probatorio, \u00a0que \u00a0como \u00a0tales conducen inconcusamente a descartar la alegada causal dirimente \u00a0de la antijuridicidad. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01.8\u00a0 \u00a0A \u00a0prop\u00f3sito, \u00a0el \u00a0demandante pretende tambi\u00e9n se\u00f1alar \u00a0falencias \u00a0 sobre \u00a0dichos \u00a0criterios \u00a0ciertos \u00a0de \u00a0valoraci\u00f3n \u00a0f\u00e1ctica \u00a0de \u00a0la \u00a0leg\u00edtima \u00a0defensa, \u00a0pero \u00a0termina por hacer una emulaci\u00f3n de los razonamientos \u00a0presentados \u00a0por \u00a0el \u00a0Tribunal, \u00a0procedimiento que de igual manera se repudia en \u00a0casaci\u00f3n \u00a0por su manifiesta oposici\u00f3n injustificada a la jurisdiccionalidad de \u00a0las \u00a0 decisiones \u00a0 de \u00a0 instancia.\u00a0 \u00a0 En \u00a0 efecto, \u00a0 no \u00a0bastan \u00a0las \u00a0meras \u00a0manifestaciones \u00a0del \u00a0defensor \u00a0sobre \u00a0una supuesta presentaci\u00f3n voluntaria del \u00a0acusado, \u00a0cuando el legajo probatorio ense\u00f1a que \u00e9ste fue capturado por efecto \u00a0de \u00a0otra \u00a0orden de encarcelaci\u00f3n que ten\u00eda pendiente (condena por porte ilegal \u00a0de \u00a0armas \u00a0de \u00a0fuego); \u00a0no \u00a0existen otros motivos fundados para descalificar las \u00a0quejas \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0la \u00a0 testigo \u00a0 Mar\u00eda \u00a0 Judith \u00a0 Cano \u00a0R\u00edos, \u00a0 en \u00a0lo \u00a0que \u00a0ata\u00f1e \u00a0a \u00a0las \u00a0amenazas \u00a0y \u00a0la \u00a0persecuci\u00f3n \u00a0por \u00a0parte \u00a0del \u00a0procesado, \u00a0cuando \u00a0en \u00a0el curso procesal ha dado \u00a0muestras \u00a0inequ\u00edvocas \u00a0de \u00a0lealtad \u00a0y \u00a0mesura \u00a0en la narraci\u00f3n de lo sucedido, \u00a0adem\u00e1s \u00a0del \u00a0coraje \u00a0con \u00a0el \u00a0cual \u00a0ha sobrepuesto la verdad a la ya reconocida \u00a0arrogancia \u00a0violenta \u00a0del \u00a0acusado; \u00a0y finalmente, no ser\u00eda necesario exigir la \u00a0condena \u00a0de \u00a0los polic\u00edas que eventualmente, de manera desleal e inescrupulosa, \u00a0pudieron \u00a0aportar su concurso para hacer desaparecer dos versiones iniciales, de \u00a0car\u00e1cter \u00a0incriminatorio, \u00a0y \u00a0el original del documento de autopsia, pues basta \u00a0saber \u00a0que \u00a0es \u00a0coruscante \u00a0y \u00a0serio el inter\u00e9s que el procesado ten\u00eda en unas \u00a0pruebas que directamente perjudicaban su situaci\u00f3n procesal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01.9\u00a0 \u00a0Por \u00faltimo, tampoco es cierto que se hayan menospreciado \u00a0las \u00a0 constataciones \u00a0de \u00a0la \u00a0diligencia \u00a0de \u00a0inspecci\u00f3n \u00a0judicial, \u00a0porque \u00a0en \u00a0relaci\u00f3n \u00a0con \u00a0el \u00a0valor \u00a0de \u00a0dicho acto procesal, el juzgado hizo el siguiente \u00a0escrutinio: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cEs lo mismo que ha ocurrido dentro de la \u00a0Inspecci\u00f3n \u00a0Judicial \u00a0agotada dentro de la audiencia p\u00fablica.\u00a0 En ella se \u00a0ha \u00a0distorsionado \u00a0totalmente \u00a0la \u00a0verdad \u00a0y \u00a0de ello nos da fe el testigo OSCAR \u00a0FLOREZ \u00a0administrador \u00a0del \u00a0grill \u00a0MONTECARLO, \u00a0quien \u00a0nos \u00a0dice que el carro de \u00a0PORRAS \u00a0no \u00a0estaba \u00a0al frente de ese establecimiento sino diagonal a \u00e9l, lo que \u00a0significa \u00a0que \u00a0\u00e9ste \u00a0no \u00a0estaba tapado de tal forma que no pudo ver a ALIPIO y \u00a0sus \u00a0acompa\u00f1antes \u00a0frente \u00a0al \u00a0Grill.\u00a0 \u00a0No son de recibo las informaciones \u00a0all\u00ed \u00a0obtenidas \u00a0por el procesado porque est\u00e1 m\u00e1s que demostrado su \u00e1nimo de \u00a0falsear \u00a0la \u00a0verdad \u00a0en \u00a0su beneficio; la p\u00e9rdida de las declaraciones de MARIA \u00a0JUDITH \u00a0y DUVERNEY rendidas ante el Comando de Polic\u00eda de La Celia, la p\u00e9rdida \u00a0del \u00a0original \u00a0del \u00a0informe de necropsia y la verdadera odisea para encontrar su \u00a0copia \u00a0para \u00a0traerla \u00a0al \u00a0proceso, \u00a0las amenazas contra la testigo de excepci\u00f3n \u00a0hasta \u00a0el punto de obligarla a radicarse en la ciudad de Santaf\u00e9 de Bogot\u00e1, el \u00a0marcado \u00a0terror \u00a0demostrado \u00a0por \u00a0DUVERNEY \u00a0ISAZA, \u00a0la imperdonable ayuda que la \u00a0polic\u00eda \u00a0dio \u00a0a \u00a0PORRAS \u00a0el \u00a0d\u00eda de los hechos pues no mont\u00f3 operativo alguno \u00a0para \u00a0su b\u00fasqueda a pesar de saber que era se\u00f1alado como autor del hecho, todo \u00a0ello \u00a0nos muestra hasta la saciedad la manipulaci\u00f3n que este proceso ha sufrido \u00a0en todo su discurrir\u201d (fs. 521 y 522). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No prospera la primera censura. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02.\u00a0 CARGO SUBSIDIARIO:\u00a0 VIOLACI\u00d3N DIRECTA \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0A \u00a0partir de la vigencia de la Ley 40 de 1993 (enero 19), con cierta \u00a0frecuencia \u00a0los \u00a0litigantes, jueces y magistrados exteriorizaron sus inquietudes \u00a0sobre \u00a0la \u00a0realidad \u00a0o \u00a0suposici\u00f3n \u00a0de la modificaci\u00f3n de dicho estatuto a los \u00a0textos \u00a0originales \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0Penal \u00a0relacionados \u00a0con el homicidio simple y \u00a0agravado \u00a0(arts. \u00a0323 y 324), pues plantearon ellos que aquella legislaci\u00f3n era \u00a0fruto \u00a0de una pol\u00edtica criminal en contra del secuestro y la extorsi\u00f3n, raz\u00f3n \u00a0por \u00a0la \u00a0cual \u00a0la estructura punitiva de los delitos contra la vida s\u00f3lo pod\u00eda \u00a0verse \u00a0afectada \u00a0cuando \u00a0en \u00a0verdad ellos tuvieran relaci\u00f3n con los mencionados \u00a0hechos \u00a0punibles \u00a0que \u00a0dieron lugar a la exacerbaci\u00f3n del rigor punitivo.\u00a0 \u00a0He \u00a0ah\u00ed \u00a0un \u00a0loable \u00a0intento \u00a0de interpretaci\u00f3n teleol\u00f3gica de la ley, tocado \u00a0igualmente \u00a0 por \u00a0 sus \u00a0proyecciones \u00a0sociales, \u00a0pero \u00a0desafortunadamente \u00a0dicho \u00a0esfuerzo \u00a0 \u00a0parti\u00f3 \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0una \u00a0 \u00a0percepci\u00f3n \u00a0 \u00a0parcial \u00a0 \u00a0del \u00a0 telos \u00a0o finalidad de la misma, impl\u00edcito \u00a0en \u00a0la \u00a0integridad \u00a0de \u00a0sus \u00a0normas \u00a0componentes, \u00a0pues en dicho estatuto legal, \u00a0adem\u00e1s \u00a0 del \u00a0 objetivo \u00a0 de \u00a0 arreciar \u00a0 la \u00a0lucha \u00a0jur\u00eddica \u00a0\u201cantisecuestro\u201d, \u00a0 \u00a0 se \u00a0 \u00a0 adoptaron \u00a0\u201cotras disposiciones\u201d. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0 virtud \u00a0del \u00a0rese\u00f1ado \u00a0entendimiento, \u00a0la \u00a0Corte \u00a0dijo \u00a0en \u00a0la \u00a0sentencia \u00a0del \u00a021 \u00a0de \u00a0noviembre de 1995, citada por el Ministerio P\u00fablico, lo \u00a0siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cLa \u00a0ley 40 de 1993 fue expedida, y as\u00ed \u00a0se \u00a0precisa \u00a0en \u00a0ella, \u00a0para \u00a0adoptar el estatuto nacional contra el secuestro y \u00a0\u2018dictar \u00a0 \u00a0 otras \u00a0disposiciones\u2019.\u00a0 Si \u00a0bien \u00a0es \u00a0cierto, \u00a0que \u00a0la \u00a0ley \u00a0en \u00a0su \u00a0mayor contenido se ocupa del secuestro, \u00a0tambi\u00e9n \u00a0 \u00a0lo \u00a0 \u00a0es \u00a0 \u00a0que \u00a0 \u00a0el \u00a0 \u00a0cap\u00edtulo \u00a0 VI, \u00a0 denominado \u00a0 \u2018aumento \u00a0 \u00a0de \u00a0 \u00a0penas\u2019 \u00a0y que fuera declarado exequible por \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional \u00a0en \u00a0sentencia \u00a0N\u00b0 \u00a0565 de diciembre 7 de 1993, versa \u00a0sobre \u00a0los \u00a0delitos \u00a0de \u00a0homicidio \u00a0y \u00a0extorsi\u00f3n, \u00a0y \u00a0de su texto, sin esfuerzo \u00a0alguno, \u00a0dada \u00a0la claridad meridiana de los mismos, se infiere que la intenci\u00f3n \u00a0y \u00a0lo \u00a0di\u00e1fanamente \u00a0expresado fue modificar los art\u00edculos 323, 324 y 355, sin \u00a0que \u00a0por \u00a0parte \u00a0alguna se aprecie que ese cambio en las penas dependa de alg\u00fan \u00a0tipo de conexidad con el delito de secuestro. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAhora, \u00a0 dentro \u00a0 de \u00a0 un \u00a0 an\u00e1lisis \u00a0sistem\u00e1tico-teleol\u00f3gico \u00a0del estatuto, la inconsistencia del planteamiento del \u00a0libelista \u00a0surge \u00a0de manera contundente, pues en el art\u00edculo 3\u00b0, numeral 11 de \u00a0la \u00a0 citada \u00a0ley \u00a040 \u00a0(circunstancias \u00a0de \u00a0agravaci\u00f3n \u00a0punitiva \u00a0del \u00a0secuestro \u00a0extorsivo) \u00a0se \u00a0establece \u00a0una \u00a0pena \u00a0m\u00e1xima \u00a0para \u00a0este delito de sesenta (60) \u00a0a\u00f1os, \u00a0\u2018cuando por causa \u00a0o \u00a0con \u00a0ocasi\u00f3n del secuestro le sobrevengan a la v\u00edctima la muerte o lesiones \u00a0personales\u2019, esto es, que \u00a0al \u00a0recogerse \u00a0aqu\u00ed \u00a0la \u00a0situaci\u00f3n \u00a0que plantea el censor, de la conexidad del \u00a0secuestro \u00a0con \u00a0los \u00a0delitos \u00a0contra \u00a0la vida y la integridad personal, solo una \u00a0interpretaci\u00f3n \u00a0ad \u00a0absurdum \u00a0de \u00a0imposible acatamiento, permitir\u00eda considerar \u00a0que, \u00a0en \u00a0un \u00a0mismo \u00a0estatuto \u00a0legal, el legislador fije dos penas bien diversas \u00a0para \u00a0unos mismos hechos, \u00e9sta que acaba de se\u00f1alarse de un m\u00e1ximo de sesenta \u00a0a\u00f1os, \u00a0y \u00a0la \u00a0otra \u00a0de \u00a0un tope de 40 del art\u00edculo 29, lo que por fuerza de la \u00a0raz\u00f3n \u00a0conduce, \u00a0fatalmente, \u00a0a \u00a0la \u00a0certidumbre de que la pena en este \u00faltimo \u00a0art\u00edculo \u00a0erigida, para nada demanda de correlaci\u00f3n con el secuestro, sino que \u00a0es definitivamente independiente de tal circunstancia. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cPor razones de pol\u00edtica criminal que el \u00a0legislador \u00a0entendi\u00f3 \u00a0aplicables, \u00a0legisl\u00f3 \u00a0tambi\u00e9n \u00a0sobre el homicidio, y si \u00a0bien \u00a0de \u00a0lege \u00a0ferenda \u00a0podr\u00edan \u00a0ser \u00a0discutibles, \u00a0es \u00a0lo \u00a0cierto que ello no \u00a0posibilita \u00a0el \u00a0desconocimiento \u00a0del \u00a0texto legal\u2026\u201d \u00a0(M. \u00a0 P., \u00a0 Carlos \u00a0 A. \u00a0 G\u00e1lvez \u00a0Argote). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Este \u00a0criterio \u00a0de \u00a0la \u00a0Corte ha sido reiterado en muchas decisiones \u00a0posteriores, \u00a0una \u00a0de \u00a0ellas fue adoptada con ponencia de quien ahora act\u00faa por \u00a0id\u00e9ntico encargo, y textualmente se dijo lo siguiente: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cDe \u00a0 verdad \u00a0 que \u00a0 son \u00a0 francamente \u00a0pluriofensivas \u00a0las \u00a0arrogantes \u00a0y \u00a0conmovedoras \u00a0modalidades del secuestro y el \u00a0homicidio \u00a0que \u00a0soporta \u00a0nuestro \u00a0pa\u00eds, \u00a0de \u00a0tal \u00a0envergadura que a una persona \u00a0v\u00edctima \u00a0de \u00a0la \u00a0aprehensi\u00f3n violenta no s\u00f3lo se le lesiona la libertad en su \u00a0m\u00e1s \u00a0compleja \u00a0dimensi\u00f3n, \u00a0sino \u00a0que \u00a0de una vez se le pone en grave riesgo su \u00a0vida, \u00a0su \u00a0dignidad \u00a0y \u00a0su integridad familiar, y he ah\u00ed la raz\u00f3n de conexidad \u00a0valorativa \u00a0que \u00a0resalta \u00a0la \u00a0Corte \u00a0Constitucional.\u00a0 \u00a0De igual manera, una \u00a0raz\u00f3n \u00a0de \u00a0coherencia interna del orden jur\u00eddico-penal, llev\u00f3 al legislador a \u00a0equiparar \u00a0las penas del secuestro extorsivo y el homicidio simple, lo mismo que \u00a0las \u00a0 del \u00a0secuestro \u00a0extorsivo-agravado \u00a0y \u00a0el \u00a0homicidio \u00a0agravado, \u00a0dado \u00a0que \u00a0pol\u00edtico-criminalmente \u00a0era \u00a0parificable \u00a0el \u00a0reproche \u00a0por \u00a0estos \u00a0dos \u00a0graves \u00a0atentados contra la vida y la libertad personal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u201cAdicionalmente, \u00a0la \u00a0Sala \u00a0advierte una \u00a0clara \u00a0sistem\u00e1tica \u00a0en \u00a0la \u00a0Ley \u00a040 \u00a0de \u00a01993, por medio de la cual no s\u00f3lo se \u00a0dict\u00f3 \u00a0el \u00a0\u201cEstatuto \u00a0Nacional \u00a0contra el secuestro\u201d, sino que se adoptaron \u00a0\u201cotras \u00a0disposiciones\u201d \u00a0axiol\u00f3gicamente \u00a0conectadas con las primeras, tales \u00a0como \u00a0el \u00a0aumento \u00a0de \u00a0penas \u00a0en \u00a0su \u00a0configuraci\u00f3n \u00a0general como el incremento \u00a0punitivo \u00a0relacionado \u00a0con \u00a0algunas \u00a0figuras \u00a0delictivas \u00a0de \u00a0la \u00a0parte especial \u00a0(homicidio, \u00a0simple \u00a0y \u00a0agravado, y extorsi\u00f3n).\u00a0 Adem\u00e1s, como lo recuerda \u00a0el \u00a0Procurador \u00a0Delegado, \u00a0si las penas para el homicidio previstas en la Ley 40 \u00a0s\u00f3lo \u00a0operan \u00a0en \u00a0casos de conexidad con el delito de secuestro, a sabiendas de \u00a0que \u00a0tal \u00a0situaci\u00f3n compleja est\u00e1 directamente regulada en los art\u00edculos 3\u00b0, \u00a0numerales \u00a07 \u00a0y \u00a011, \u00a0y \u00a030, \u00a0numeral \u00a02\u00b0 \u00a0de dicho estatuto, se llegar\u00eda a la \u00a0conclusi\u00f3n \u00a0absurda \u00a0de \u00a0que \u00a0el \u00a0art\u00edculo \u00a029 \u00a0de \u00a0la \u00a0misma \u00a0ley no tendr\u00eda \u00a0aplicaci\u00f3n \u00a0en \u00a0la pr\u00e1ctica.\u201d (Radicado 9772.\u00a0 \u00a0Sentencia de casaci\u00f3n de 22 de octubre de 1997). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0No fructifica entonces el segundo cargo. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a03.\u00a0 CASACI\u00d3N DE OFICIO: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0El \u00a0Tribunal \u00a0de \u00a0segunda \u00a0instancia \u00a0dedujo \u00a0como pena accesoria al \u00a0procesado, \u00a0la \u00a0suspensi\u00f3n de la patria potestad por un per\u00edodo igual al de la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0principal, \u00a0esto es, de 20 a\u00f1os y 10 meses.\u00a0 Sin embargo, en tal \u00a0manifestaci\u00f3n \u00a0 procesal \u00a0 el \u00a0 ad \u00a0quem \u00a0ha \u00a0incurrido \u00a0en \u00a0dos \u00a0graves \u00a0errores:\u00a0 el primero, por una \u00a0superaci\u00f3n \u00a0peyorativa \u00a0de \u00a0las penas impuestas en la primera instancia, cuando \u00a0se \u00a0sabe que el \u00fanico apelante fue el defensor en beneficio del procesado; y el \u00a0segundo, \u00a0porque \u00a0desbord\u00f3 \u00a0el \u00a0l\u00edmite \u00a0legal \u00a0para esta clase de sanci\u00f3n que \u00a0est\u00e1 fijado en quince (15) a\u00f1os (art. 44 C. P.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0verdad, \u00a0los \u00a0art\u00edculos \u00a031 de la Constituci\u00f3n Pol\u00edtica y 217 \u00a0del \u00a0C\u00f3digo \u00a0de \u00a0Procedimiento Penal, de manera n\u00edtida se\u00f1alan que la segunda \u00a0instancia, \u00a0por \u00a0v\u00eda \u00a0de \u00a0apelaci\u00f3n, no podr\u00e1 agravar la pena impuesta.\u00a0 \u00a0Ahora \u00a0bien, \u00a0las \u00a0penas dentro de un sistema punitivo correspondiente al Estado \u00a0de \u00a0Derecho \u00a0son aquellas consecuencias previamente determinadas por la ley para \u00a0la \u00a0realizaci\u00f3n \u00a0de \u00a0una \u00a0conducta \u00a0t\u00edpica, \u00a0antijur\u00eddica \u00a0y \u00a0culpable, y que \u00a0igualmente \u00a0est\u00e1n \u00a0clasificadas \u00a0de manera previa por el legislador.\u00a0 As\u00ed \u00a0pues, \u00a0en \u00a0Colombia \u00a0y \u00a0en \u00a0los \u00a0ordenamientos jur\u00eddicos modernos, no s\u00f3lo son \u00a0penas \u00a0 las \u00a0 privativas \u00a0de \u00a0la \u00a0libertad \u00a0sino \u00a0tambi\u00e9n \u00a0las \u00a0que \u00a0restringen \u00a0compulsivamente \u00a0otros \u00a0derechos, \u00a0tan \u00a0importantes \u00a0como el de poder tutelar la \u00a0vida \u00a0y \u00a0el \u00a0desarrollo \u00a0de \u00a0los \u00a0hijos \u00a0menores (patria potestad), pues as\u00ed lo \u00a0disponen los art\u00edculo 41 y 42 del C\u00f3digo Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Basta \u00a0entonces \u00a0la \u00a0evidencia de la primera falencia del fallo, que \u00a0se \u00a0refiere \u00a0a \u00a0un derecho y una garant\u00eda fundamental del procesado, para casar \u00a0de \u00a0oficio \u00a0la sentencia impugnada, con el fin de revocar la mencionada sanci\u00f3n \u00a0accesoria \u00a0ileg\u00edtimamente \u00a0impuesta \u00a0por el fallador de segundo grado, conforme \u00a0con el art\u00edculo 228 del C\u00f3digo de Procedimiento Penal. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0Finalmente, \u00a0acorde \u00a0con \u00a0lo \u00a0sugerido \u00a0por \u00a0el Procurador Delegado, \u00a0ser\u00eda \u00a0del \u00a0caso \u00a0ordenar \u00a0la \u00a0expedici\u00f3n de copias para que se investigara la \u00a0hip\u00f3tesis \u00a0delictiva \u00a0de porte ilegal de armas de fuego de defensa personal, si \u00a0no \u00a0fuera \u00a0porque \u00a0a \u00a0la \u00a0vez \u00a0se \u00a0constata \u00a0la consumaci\u00f3n del fen\u00f3meno de la \u00a0prescripci\u00f3n \u00a0de la acci\u00f3n penal, pues los hechos ocurrieron el 13 de junio de \u00a01993 \u00a0y \u00a0entonces \u00a0habr\u00edan transcurrido m\u00e1s de 5 a\u00f1os desde entonces (art. 80 \u00a0C. P.). \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0En \u00a0m\u00e9rito \u00a0de \u00a0lo \u00a0expuesto, LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA, SALA DE \u00a0CASACI\u00d3N \u00a0PENAL, \u00a0administrando \u00a0justicia \u00a0en \u00a0nombre \u00a0de \u00a0la \u00a0Rep\u00fablica y por \u00a0autoridad de la ley, \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0RESUELVE: \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a01.\u00a0 \u00a0Desestimar \u00a0las \u00a0censuras \u00a0propuestas \u00a0en \u00a0la \u00a0demanda \u00a0de \u00a0casaci\u00f3n \u00a0 presentada \u00a0 en \u00a0 favor \u00a0 del \u00a0 procesado \u00a0 JES\u00daS \u00a0ANC\u00cdZAR \u00a0PORRAS \u00a0ARCILA. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a02.\u00a0 \u00a0Casar \u00a0de \u00a0oficio \u00a0el \u00a0fallo \u00a0impugnado, \u00a0en el sentido de \u00a0revocar \u00a0la \u00a0sanci\u00f3n \u00a0accesoria \u00a0de \u00a0suspensi\u00f3n \u00a0de \u00a0la patria potestad que se \u00a0impuso al procesado. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0C\u00f3piese, notif\u00edquese y c\u00famplase. \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0<\/p>\n<p>FERNANDO \u00a0 \u00a0ARBOLEDA \u00a0 RIPOLL \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0JORGE ENRIQUE \u00a0C\u00d3RDOBA \u00a0 \u00a0 POVEDA \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>CARLOS \u00a0 A. \u00a0 GALVEZ \u00a0 ARGOTE \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0EDGAR LOMBANA TRUJILLO \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>MARIO \u00a0 \u00a0MANTILLA \u00a0 \u00a0NOUGUES \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0CARLOS E. MEJ\u00cdA ESCOBAR \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>ALVARO \u00a0ORLANDO \u00a0P\u00c9REZ \u00a0PINZ\u00d3N \u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0YESID RAM\u00cdREZ \u00a0BASTIDAS \u00a0\u00a0<\/p>\n<p>PATRICIA SALAZAR CU\u00c9LLAR \u00a0<\/p>\n<p>Secretaria. \u00a0 \u00a0<\/p>\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0 \u00a0 Proceso N\u00b0 10760 \u00a0 CORTE SUPREMA DE JUSTICIA \u00a0 SALA DE CASACI\u00d3N PENAL \u00a0 Magistrado Ponente: \u00a0 Dr. JORGE AN\u00cdBAL G\u00d3MEZ GALLEGO \u00a0 Aprobado Acta N\u00b0 179 \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Santaf\u00e9 \u00a0de \u00a0Bogot\u00e1, \u00a0D. \u00a0C., doce de noviembre de mil novecientos \u00a0noventa y nueve. \u00a0\u00a0 VISTOS: \u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0Despu\u00e9s \u00a0 [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[],"class_list":["post-1514","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-7"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1514","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1514"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1514\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1514"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1514"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/dmsjuridica.com\/buscador_20179478954\/salapenalcronologico20230723\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1514"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}